domingo, 30 de octubre de 2016

Volumen 13 Capítulo 8

Volumen 13 Capítulo 8
El Reino de los Enanos
Traducido por Ripecour
Corregido por Tars y DaniR
Editado por AMarauder

“… la clase ha terminado.” – dijo el Profesor. Los estudiantes se despidieron del profesor con una inclinación y, a continuación, algunos empezaron a salir del aula de clase mientras otros se relajaban en sus asientos. “¡Guau!” “Por fin ha terminado.” Acababan de terminar un examen de la asignatura ‘Tecnología de la Realidad Virtual’. Los estudiantes, que estaban abatidos tras el esfuerzo durante la semana anterior para aprenderse el temario, se desplomaron en sus pupitres mientras gemían. En cambio, Lee Hyun mantenía una buena cara, sin un solo síntoma de cansancio. ‘Debe tener una buena base de conocimientos.’ – pensaron los demás al ver la cara de Lee Hyun. Ellos creían que conocía el temario por haber cursado antes la asignatura y estaba estudiándola de nuevo sin preocuparse por los gastos de la matrícula. Las lecciones se centraban en los principios y el desarrollo potencial de la Realidad Virtual junto con los resultados de morir y vivir en el mundo virtual, y su efecto en los nervios motrices del individuo. Había tenido mucha suerte porque ya conocía las respuestas a las preguntas del examen, pero sus compañeros pensaban que era un repetidor. Como había estudiado todo lo relacionado con la ubicación de las ciudades, los objetos, la magia y su tecnología cuando había empezado a jugar a Royal Road, ahora podía responder a cualquier pregunta con los ojos cerrados. “Ya que el examen ha terminado, ¿os animáis a jugar a Royal Road?” – dijo Min Sura, que estaba deseando conectarse para jugar. “Me apunto; vamos a la sala de terminales, hay muchas para alquilar.” – dijo Choi Sang Joon aceptando. La sala de terminales era una de las zonas más populares del campus; allí cualquiera podía conectarse a Royal Road. Siguieron hablando mientras avanzaban hacia allá. “Deberíamos hacer el trabajo que nos asignaron en clase, ese de tener una aventura grupal en Realidad Virtual.” – dijo Lee Yu Jeong. “¡Uf! Ya no me acordaba de eso. Creía que ya podíamos relajarnos después del examen.” Su trabajo consistía en tener una aventura en un entorno de Realidad Virtual. En su caso en concreto, les había tocado explorar una mazmorra de Royal Road. ¡Tenían dos meses para explorar una mazmorra junto a siete compañeros! Como alternativa, podían optar por hacer un examen. Teniendo en cuenta que todos los miembros del grupo estaban dispersos por las numerosas regiones del Continente de Versalles, les habían dado una gran cantidad de tiempo para realizar el trabajo. Lee Hyun estaba en el ‘Grupo C’. “De todas formas, vayamos a la sala de terminales, decidiremos el resto más adelante.” – dijo Choi Sang Joon. Tras la sugerencia, todos los compañeros de clase recogieron sus mochilas y se pusieron en marcha. “Yo… tengo trabajo que hacer…” – dijo Lee Hyun intentando zafarse, pero Min Sura le agarró por el brazo sin intención de dejarle ir. “Estás en nuestro grupo y no has venido ni una sola vez con nosotros a la sala… hoy no te escapas.” “Es verdad, estamos en el mismo grupo, así que tenemos que estar cómodos cooperando entre nosotros. Venga, ven a por una cápsula.” Lee Hyun no quería ir bajo ningún motivo. ¡Era un sitio extremadamente caro para conectarse a Royal Road! No acababa de entender por qué la gente pagaba un montón de dinero para alquilar una cápsula cuando podía acceder en cualquier momento desde casa.
* * *
No era hora de clases y la sala de terminales estaba abarrotada de estudiantes pululando por la sala. “Siete terminales, por favor.” “Habéis vuelto. ¿Vais a jugar a Royal Road?” – preguntó el estudiante que trabaja a tiempo parcial detrás del mostrador. “Sí. ¿Está disponible la cápsula que suelo utilizar?” – contestó Choi Sang suavemente. “Está vacía, sígueme.” “Bien.” Escuchando la conversación, se deducía que se conectaba a Royal Road siempre que las clases terminaban, incluso que se las saltaba a menudo para venir a jugar. ‘Su asistencia a clase debe ser mala, seguro que el resultado de su examen es un desastre.’ – pensó Min Sura entornando los ojos. Mientras todos los amigos de Choi Sang le miraban de forma compasiva, Lee Hyun tenía un punto de vista diferente. ‘¡Qué envidia!’ ¡Su cápsula habitual! El coste de una cápsula era de unos 5.000 wons por hora. Con lo caro que resultaba alquilarla todo un día, Lee Hyun no era capaz de imaginarse la paga que tenía que tener para poder jugar todos los meses de forma habitual. ‘Soy diferente.’ – pensó Lee Hyun mientras admiraba la suerte y ambición de Choi Sang Joon. En la sala de terminales había cápsulas especiales que tenían una pantalla asignada en la sala principal que permitía mostrar su partida. Choi Sang Joon pertenecía al gremio Los Leones Negros, por lo que su cápsula atraía un montón de visitantes. Sabiéndose observado, mostraba una apariencia llena de confianza “¡Ohhhhh!” “Una nueva armadura.” Se podían oír exclamaciones desde la sala principal cuando las imágenes de Choi Sang empezaron a llegar a su monitor. “Una Armadura Espiritual de Agua, solo se han visto 280 armaduras como esa y cuestan más de 1.400.000 wons.” Esa armadura estaba reconocida como una de las que solían usar los jugadores más importantes. ‘Gracias a que Choi Sang Yoon está con nosotros seremos capaces de completar fácilmente la tarea de explorar una mazmorra.’ ‘Menos mal, esto va a ser una misión fácil.’ – Lee Yu era una espadachín de nivel 200. Al principio se había encontrado incómoda porque Min Sura era una encantadora y no podía proporcionar mucha asistencia en un combate, pero ahora se veía aliviada al ver el conjunto de Choi Sang Joon. “¿Te conectarás también a Royal Road?” – preguntó uno de los trabajadores a tiempo parcial que se había aproximado a Lee Hyun. “Sí, dame una cápsula, por favor.” – contestó mientras asentía angustiado. Era como tirar el dinero, pero dado que ya se encontraba allí, era mejor actuar como los demás. Decidió que, ya que ahora iba que gastar dinero real, tenía que obtener el doble mientras estuviera en Royal Road. Su cápsula se encontraba entre las de Lee Yu Jeong y Min Sura. “Bueno, hermano mayor. Nos vemos luego.” “Por favor, disfruta de Royal Road.” ¡Estaba gastando su dinero en una sala de terminales! A continuación, Lee Hyun asintió con la cabeza y entró en la cápsula.
* * *
Cuando Weed se conectó, Morata se encontraba totalmente alterada. Había una enorme multitud de principiantes buscando grupos de caza en los que solo hubiera novatos. “Se buscan jugadores de nivel 1, da igual la clase.” – gritó un jugador atrayendo a decenas de jugadores a su posición. “¡Busco gente para cazar conejos!” Esta vez, la voz atrajo a más de cien jugadores, no se hacían distinciones. Era gente que no llevaba ni ropa de combate, simplemente se acumulaban y salían orgullosamente por la puerta. Todos ellos hacían las delicias de los comerciantes. “Para poder establecer un campamento necesitamos hacer fuego… ¿Alguien tiene pedernal?” “Con nuestro potencial estaremos bien si luchamos contra lobos.” A pesar de que eran principiantes, su cantidad era estremecedora. ¡Un grupo de más de cien novatos! Sin dudar, formaron diez grupos y se desplegaron rápidamente por los campos para cazar a las puertas de la ciudad. Había pasado más de una semana de tiempo real desde que Weed había trasteado con el Modo de Asuntos Internos del Gobernador. Su primera intención había sido la de ir inmediatamente hacia el Reino de los Enanos, pero lo había retrasado para supervisar el entrenamiento de unos soldados recién contratados. “Seutam, Yuple, venid” “¡Señor! ¡Sí, Señor!” – saludaron los soldados tras acercarse rápidamente hasta Weed. “Chicos, debéis liderar bien al resto.” “¡Entendido, Señor!” “¡Seguiré las órdenes del Señor!” Los ojos de los soldados reflejaban su firmeza, tenían una mirada que daba confianza. Weed se fue de caza con estos soldados durante cuatro semanas. Aunque para él las cacerías eran insignificantes, estuvieron cazando zorros, conejos y lobos en las puertas de la ciudad, y viajando a las mazmorras más sencillas para matar kobolds, bandidos, leones, esqueletos y necrófagos. En estas mazmorras, Weed exhibía sus habilidades de liderazgo. “No dudéis en blandir la espada por el bien de vuestro pueblo.” “¡Sí!” “¡Adelante, sin demora! Debéis recordar que sois los únicos que podéis proteger a la ciudad de los monstruos, hay que cazar tantos como sea posible.” Weed lideraba a los soldados sin descanso. En esta ocasión no necesitaba cocinar o vendar sus heridas para ganarse su confianza. “Cuando os enfrentéis a un kobold, tenéis que golpearlo de esta manera.” Cada vez que Weed daba un tajo, el kobold se volvía gris y moría de un solo golpe. ¡La fuerza de un jugador de nivel 300! “¡Hala!” “¡Ese es nuestro líder!” “Merece ser un importante caballero si tiene un poder de tal magnitud.” La verdad era que el nivel actual de los soldados reclutados en la ciudad ni siquiera llegaba a 10, pero debido a su posición, los soldados eran leales a su Señor y respetaban su poder, por lo que no necesitaba prácticamente nada para ganar su confianza. “Parece que esta espada está prácticamente rota. ¿No sabes cómo cuidar tu equipo?” “Lo siento, Señor.” “Trae, déjame verla.” De vez en cuando reparaba sus espadas y vendaba las heridas a los soldados que estaban a punto de morir. Los ojos de los soldados brillaban. ¡Blink! ‘No hay nada que nuestro Señor no pueda hacer.’ ‘Tenemos que volvernos buenos soldados para defender nuestra ciudad.’ La lealtad alcanzó rápidamente el 100%. Seutam y Yuple fueron los que subieron su nivel más rápidamente; pronto alcanzaron el nivel 30 y ascendieron a Decuriones. Utilizaban el rápido método de caza de Weed. A medida que las rutas se iban haciendo más cortas, los descansos también iban disminuyendo. Este rápido avance se debía a la combinación de lanceros, espadachines, escuderos y arqueros. En la segunda semana, Weed lideró a los soldados hacia partes más profundas de la mazmorra, forzando su entrenamiento cada vez más. Incluso acampaban por las noches en plena mazmorra para atraer hordas de monstruos. Aunque para Weed no suponía ninguna diferencia, para los soldados representaba una lucha por sobrevivir. “¡Golpead!” “¡Estos esqueletos son muy fuertes!” “¡Estos monstruos están en un nivel diferente a los que nos hemos estado enfrentando hasta ahora!” Mientras escuchaba los gritos de los soldados, Weed estaba sentando en retaguardia, tejiendo. Fabricaba ropa a modo de entretenimiento con los materiales que Mapan le había traído. Sin embargo, nunca se desentendía por completo del cuidado de los solados, ya que estaba preparado para intervenir ante cualquier situación. Mientras su espada no fuera necesaria, se contentaba con dar órdenes a todos sus hombres. “Espadachines y lanceros, a retaguardia; descansad. Escuderos, formad al frente y empujad al enemigo. Arqueros, ¡disparad flechas de plata!” Weed cuidaba a sus soldados uno a uno, tratando por todos los medios de mantenerlos vivos. Intentaba evitar que tomaran riesgos innecesarios antes de un combate, pero aun así apenas eran capaces de salir adelante. Gracias a los efectos de la Torre de Luz, y a las bendiciones de los clérigos de Freya, su crecimiento se hacía más rápido tras cada cacería. «¡Cargad, no hay tiempo para descansar! Solo tendréis un minuto de descanso tras matar a todos los enemigos.» – gritó Weed mientras usaba el [Rugido del León] para impulsar a sus soldados. Los soldados se iban haciendo más fuertes cuanto más intenso era el entrenamiento, a la vez que iban aumentado su familiaridad. Finalmente, tras cuatro semanas se convirtieron en soldados veteranos que no adolecían de nada. Seutam y de Yuple habían pasado del nivel 60 y se habían convertido en expertos capaces de leer el flujo de la batalla y de tomar decisiones por sí mismos, por lo que fueron promovidos a Centuriones. “Para poder defender Morata se necesitan más soldados, de ahora en adelante vosotros seréis el modelo a seguir por los nuevos reclutas.” “¡Sí!” Tras las cuatro semanas de entrenamiento, Weed les estaba dando un discurso de gran carisma. En la actualidad, los anteriormente indisciplinados soldados se habían sometido a un entrenamiento infernal y habían aprendido hasta el más insignificante detalle sobre cómo combaten los soldados. Había sido un entrenamiento muy efectivo.

La autoridad de un instructor experimentado.
Los soldados han recibido una formación directa de Weed, Señor de Morata. Ahora mostrarán una lealtad incondicional a su Señor.
El efecto de [Liderazgo] se incrementa permanentemente un 3%.
“Cuidad de la salud de vuestros compañeros, junto a ellos defenderéis la ciudad a partir de ahora.” “¡Señor! ¡Sí, Señor! Seguiremos sus órdenes.” Después del entrenamiento, Weed reclutó mil soldados más para poder patrullar todo el perímetro de la ciudad. Dado que había invertido únicamente en el ámbito comercial, se había producido un crecimiento económico explosivo y había llegado el momento de invertir en el ámbito militar. En estos momentos, el territorio controlado por Morata era la mitad del que poseía el Reino de Rosenheim, así que necesitaba más soldados para poder mantener la paz. Después de todo, esta era una de las principales responsabilidades de cualquier gobernante. Como consecuencia, se produjo una ligera reducción en las inversiones para el desarrollo tecnológico, en el incremento de viviendas, en la mejora de los cultivos y en la industrialización. Pero era algo eventual, su sueño se iba acercando día a día, un sueño en el cual podría explotar la ciudad a través de un incremento en la recolección de impuestos.
* * *
Weed se dirigió hacia una de las colinas a las afueras de Morata mientras iba repasando los recuerdos de las últimas cuatro semanas. “¡Wy-1, Wy-2, Wy-3!” – gritó Weed para llamar a los wyverns. A lo lejos, más allá de las montañas, se pudieron divisar seis puntos que se acercaban a gran velocidad. Junto al grupo de wyverns se podía ver al brillante Geumini, montado a lomos de Wy-3. Weed estaba encantado al ver su imponente aspecto. “¡Os veo a todos bien!” – dijo Weed aliviado del mismo modo que aquel que se siente feliz tras abrir su caja fuerte y ver que no le falta nada. Tan pronto como aterrizaron, los wyverns empezaron a frotar sus cabezas contra Weed demostrándole su afecto. “Maestro, me alegro de verte.” “Te he echado de menos.” Mientras estaba en Todium, Weed no había aumentado sus estadísticas de [Liderazgo] y [Carisma], pero para los wyverns, ¡Weed era su padre! Mostraban la misma intimidad que tendría una familia al reunirse después de un tiempo de ausencia. “¡Ummm! Creo que habéis ganado algo de peso.” “¿Ehhh?” – los wyverns parpadearon y negaron con la cabeza, como si estuvieran hablando con una persona en otro idioma y no entendiesen nada. La realidad era que habían estado muy relajados, llegado hasta el punto en que les daba vagancia empezar a volar. Al final, cazaron a sus presas desde el suelo y sin moverse demasiado, hasta que con el deshielo empezaron a notar la llegada masiva de monstruos, lo que les obligó a volver a elevarse por los cielos. ‘Estos bichos son muy insistentes.’ ‘Van a cazarnos si seguimos así.’ Los wyverns habían sido diseñados para que se elevaran por los cielos. Su especialidad era el combate aéreo. Mientras tanto, Geumini disparaba flechas desde sus espaldas. Al final se dieron cuenta de que los monstruos del Norte eran fuertes, por lo que siguieron luchando para defender lo que ellos consideraban su territorio, ¡toda la región de Morata! Vivian el día a día cazando monstruos. Cuando nacieron, su nivel se encontraba alrededor del 323. Después lucharon contra la Legión de los no-muertos, y más tarde ¡contra el Dragón de Huesos! En estos momentos habían conseguido alcanzar el nivel 360, con lo que la mejora en su poder se reflejaba en sus lustrosas alas y en su cuerpo terrorífico. Todo esto les otorgaba una apariencia imponente. Aunque todos tenían alguna herida en su piel. “Bueno, no es como si estuvierais gordos; os veo más robustos, debe ser el tiempo que no he estado cerca de vosotros.” – dijo Weed mientras sacaba vendas para cubrirles todas las heridas que habían sufrido durante este tiempo. “¡Ahhhhhhhh!” Los wyverns estaban encantados mientras veían cómo se curaban sus heridas. Las ropas hechas con pieles de lobo que habían recibido en su día estaban hechas jirones. Sin embargo, comparado con el resto de monstruos que no tenían armadura, las pieles proporcionaban una considerable protección y les permitían una pequeña ventaja cuando peleaban contra monstruos de su mismo nivel. “Se ve que habéis pasado por grandes tribulaciones, comed más.” –dijo Weed suavemente mientras recolectaba los restos de las pieles de lobo que claramente habían pasado su límite de uso. ¡Los wyverns estaban entusiasmados por la vuelta de su amo! Habían pensado que cuando su Maestro volviera, regresarían los días de abusos y golpes, pero ahora estaban extasiados. ‘Nuestro Maestro por fin es humano.’ ‘Sabía que tenía su corazoncito.’ La lealtad de los wyverns parecía haber aumentado radicalmente. “Maestro, si quieres montar, hazlo sobre mi espalda. ¿A dónde quieres ir?” – dijo Wy-3 dándose la vuelta y mostrándose servicial. “Hay un lugar al que quiero ir, así que terminemos lo que estamos haciendo aquí.” – contestó Weed mientras saltaba en el lomo de Wy-3. – “El destino se encuentra al sur. ¡Vámonos de viaje!” Cada vez que el wyvern batía sus alas, Weed surcaba el cielo a merced de las corrientes de viento. A medida que pasaba el tiempo, la luz del sol fue ocultándose en el horizonte mientras daba paso a una noche estrellada. ¡Buuuuuf! ¡Flap, flap! Pasaron por múltiples regiones sin detenerse, incluso por sitios donde se acumulaban grandes grupos de nubes que lanzaban rayos mientras llovía grandes cantidades de agua. Al final, debido a la gran cantidad de lluvia, tanto el cuerpo de Weed como el de los wyverns quedaron completamente empapados. Y la lluvia no paraba de caer sobre las brillantes luces de los incontables pueblos y castillos sin nombre que se encontraban a su paso. Los wyverns volaban a merced de la tormenta mientras la fuerte lluvia caía sin piedad contra el suelo, haciendo que incluso los ríos se desbordasen por las orillas donde se encontraban los pescadores. Incluso los grupos de jugadores que se dedicaban a la caza o a hacer sus misiones de forma individual se encontraban corriendo a lo largo de las praderas en busca de refugio. Cosiendo, cosiendo. Weed no se detenía mientras viajaba sentado en la espalda del wyvern. Estaba creando armaduras nuevas para los wyverns, reciclando la piel de lobo. ¡Se dedicaba al trabajo duro sin preocuparse del romanticismo o del esplendor de la Naturaleza! Solo Weed podía ser capaz de entender sus sentimientos. ‘¡No hay prisa! ¡Viajemos poco a poco hasta que el número de prendas sea el suficiente para hacer este viaje provechoso! No es como estar cosiendo ojos para las muñecas de niñas de diez años. Cualquier otro hubiera pensado que estar tantas horas volando sin parar es muy aburrido, pero para mí, mientras trabajo duro pierdo completamente la noción del tiempo.’ Dado su temperamento innato, que había sido perfeccionado a través de múltiples experiencias, ¡ahora era capaz de obtener placer a través del trabajo duro! “¿No es ese el castillo de Mubain?” – preguntó Weed irguiéndose sobre la espalda de Wy-3. A lo lejos, en el suelo, se podía ver un castillo lleno de capiteles puntiagudos y altos muros. ¡El castillo estaba actualmente ocupado por Lunaroja, líder del gremio Serpiente Negra! Mubain no era la capital de un Reino, pero muchos jugadores se habían establecido ante sus puertas formando una gran ciudad. El número de jugadores podía rivalizar incluso con los del Reino de Rosenheim o la Ciudadela de Serabourg. Si había que compararlo, serían similares a los que residían en la Ciudad Libre de Somren. “Maestro, ¿es este nuestro destino?” – preguntó Wy-3 mientras batía las alas sin descanso. “No, aún tenemos que volar un poco más para llegar allí.” – dijo Weed negando con la cabeza. “De acuerdo, Maestro.” Wy-3 reanudó el vuelo pasando de largo de Mubain, así como también otras poblaciones y castillos, pero Weed no dijo en ningún momento que descendieran. ‘El secreto de la habilidad [Esculpir]. Si sigo la revelación de la Diosa Freya, debería estar bien si voy directamente hasta allí sin parar a comprobarlo en las ciudades humanas.’ Pensaba que sería perder el tiempo pararse a investigar, así que decidió dirigirse directamente a la ubicación que pensaba que sería la correcta. Volaron durante tres horas más. Ya habían pasado cinco horas desde que habían sobrevolado el castillo de Mubain. “M… Maestro… es difícil… sustitúyeme por otro.” “Aguanta un poco más.” “C… ¿Cuánto tardaremos en lleg...?” “Casi hemos llegado.” Wy-3 batía las alas con su último esfuerzo, las puntas de sus alas temblaban con cada sacudida, dando muestras de estar al borde del agotamiento. Esta era la primera vez que la fuerza de las alas del wyvern estaba a punto de agotarse. Después de otras dos horas, básicamente suplicaba. “Maestro, por favor. ¡Hagamos un descanso!” “Llegaremos pronto.” Otra hora más tarde… “E… estoy realmente cansado… Maestro, ¿puede otro de mis hermanos cambiarme el puesto?” Los otros wyverns iban volando cada vez más lejos de ellos; desde el primer momento en que vieron que Wy-3 estaba cada vez más cansado, habían decidido irse distanciando discretamente. La inteligencia de los wyverns era excelente y sabían que aunque eran muy buenos en aceleraciones rápidas, su resistencia era bastante baja. Si encima tenían que llevar un peso extra, se les haría mucho más difícil mantenerse en el aire. “Me estas molestando. Si digo que es un poco más, ¿por qué haces que sea tan difícil llegar ahí?” – ¡el tono de su voz se estaba volviendo seco! Si Weed no fuese su padre, Wy-3 ya lo habría tirado al vacío. ¡Se servía del mismo instinto que tiene un niño y no va en contra de sus padres! Sin embargo, Wy-3 iba perdiendo la paciencia poco a poco. “Maestro, ¿cuánto queda?” “Solo un pelín más.” “……” Las indiferentes palabras de Weed fueron escupidas cruelmente. Si solo era ‘un poco más de camino’, entonces habrían llegado poco después de pasar Mubain. A partir de ese momento volaron durante cuatro horas más. Las montañas y las cordilleras que sobrevolaban eran enormes. Se podía apreciar densos bosques llenos de árboles y grandes desfiladeros. Incluso se podían ver bocas de túneles por las que salían los enanos. El panorama que se podía observar desde el cielo era el de una bonita y asombrosa montaña cubierta de verde, pero a estas alturas la visión de Wy-3 ya se había vuelto borrosa. “Ya no queda nada, otras dos horitas y habremos llegado.” “……”
* * *
Al contrario que otros Reinos que se encontraban situados en grandes llanuras o cerca de ríos, el Reino de Thor abarcaba tres grandes montañas. La Montaña Norem, la Montaña Ulta y la Montaña Saigor. El reino había sido formado por los enanos hacía más de 600 años. Era un reino centrado principalmente en la fundición y la minería. En este Reino se podía extraer oro, plata, platino, ámbar, zafiros, jade, diamantes, malaquitas, cuarzo rosa, amatistas, rubíes, ópalos y muchos otros minerales preciosos. También era común encontrar minas de hierro, cobre, bronce y mithril. A partir de estos innumerables recursos, junto con unas grandes habilidades de tallado y elaboración, los enanos hicieron grandes cantidades de beneficios y dieron mucha fama al Reino de Thor. Los enanos poseían la habilidad [Artesanía] de manera innata, y gracias a la cantidad de metales que les rodeaban, muchos de ellos se habían convertido en grandes herreros que se dedicaban a forjar armas y armaduras. Los objetos creados por los enanos eran considerados de máxima calidad y se podían vender en cualquier Reino sin ningún problema. Por esa razón, los comerciantes nunca dejaban de visitar su Reino; aunque para los enanos esto no era ningún motivo de alegría, sino más bien una molestia.



viernes, 28 de octubre de 2016

4Koma - Capítulo70




4Koma - Capítulo69




4Koma - Capítulo68




4Koma - Capítulo67




4Koma - Capítulo66




domingo, 23 de octubre de 2016

Volumen 13 Capítulo 7

Volumen 13 Capítulo 7
El maligno Señor de Morata
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder y Tars

En una mazmorra desconocida del Norte, Tebain, un grupo de jugadores se enfrentaba contra una multitud de espectros armados con guadañas. “¡Todas las trampas están desmanteladas!” “Tenemos una horda de monstruos a treinta metros por delante; al menos son veinticinco.” “Que los sacerdotes lancen sus bendiciones y que los guerreros equipados con armaduras completas avancen a primera línea.” – el Campeón de Sangre, Deimond lideraba al gremio ‘Depredadores de la Tierra’. Se trataba de uno de los mejores cincuenta clanes del Continente Central. Habían llegado a contar con tres castillos, en los que cobraban una gran cantidad de impuestos; ante esto, la mayoría de habitantes no paraba de quejarse, aunque al final sus quejas siempre eran suprimidas por la fuerza. Los que intentaban resistirse eran castigados, y si eran jugadores de otras regiones o de otras alianzas, eran masacrados por los integrantes de los ‘Depredadores de la Tierra’ a la voz de: “¡Matadlos! ¡Que no puedan volver a poner un solo pie en nuestra tierra!” En la actualidad conformaban un gremio fuera de la ley que carecía de equipamiento y dinero. Finalmente, una alianza entre varios gremios los abocó a la destrucción, y ahora solo eran unos vagabundos que habían tenido que irse del Continente Central. Era por esto que se habían dirigido al Norte. “¡Atravesadlos! Supongo que tras ellos debe estar el jefe de este lugar.” – Deimond estaba totalmente motivado. Poseer un castillo o una ciudad es fácil. Lo más complicado es mantener el equilibrio con el resto de zonas, atender las quejas de los ciudadanos o considerar el crecimiento de las alianzas. ¡Ahora lo único que tenían que hacer era concentrarse en cazar y disfrutar de las misiones! Los ‘Depredadores de la Tierra’ rebosaban energía; ahora no había nada que los distrajera, solo tenían que jugar a Royal Road. “Suban, prepárate. Maban, ¡ataca!” El guerrero bárbaro Suban manejaba una gran hacha con ambas manos. Mientras todos los monstruos cargaban en su dirección, el ladrón Maban salió de las sombras y atacó a los monstruos con sus dagas venenosas. Aunque los ‘Depredadores de la Tierra’ contaba con muchos más miembros que otros gremios, no tenían problemas al coordinarse porque la relación entre ellos era excelente. Deimond condujo a su gremio hasta el final de la mazmorra de Tebain, donde pudieron cazar a un Señor de la Muerte. Y, entonces, como recompensa recibieron una notificación.

El miedo lo es todo.
Si quieres caminar por el Sendero de la Muerte, busca un templo que ha desaparecido de la memoria de la humanidad.
“¿Miedo? ¿Un templo desaparecido? ¿Qué es esto?” – dijo Deimond mientras levantaba intrigado la cabeza. A pesar de que disfrutaba del saqueo y de la matanza, Deimond no era tonto. Aunque esto pudiera parecer algo trivial, la frase tenía algo que le intrigaba. “No creo que sea muy útil comprobar la historia del Continente de Versalles… como dice aquí, está desaparecido de las memorias de la humanidad.” “Algo único… donde quiera que vayamos a preguntar, no creo que saquemos nada en claro sobre esto.”– dijo Suban mostrándose también intrigado. “¿Qué tal si nos centramos en la mazmorra? Puede que encontremos más pistas sobre esto.” Deimond, junto al resto de sus compañeros, empezó a buscar por toda la mazmorra habitaciones ocultas que les pudieran dar más información. Al final consiguieron localizar distintos trozos de papel ocultos de forma aleatoria por toda la mazmorra.

¡Ah! El mundo está envuelto en la oscuridad. La destrucción del Imperio y el fin del Continente de Versalles ocurrirá este año.

Nadie es capaz de escapar de las garras de la Muerte.

Día a día proliferan los seguidores que son llamados por la Muerte.
De los residentes de los pueblos cercanos, pudieron escuchar extrañas leyendas: “El abuelo de mi abuelo ya contaba en su época lo que su abuelo le había contado: que en los primeros días del Imperio Niflheim, la gente no hablaba sobre lo que había ocurrido en el pasado.” “El Imperio Niflheim fue destruido; existe una gran cantidad de restos ruinosos de sus castillos que lo demuestran. Pero, ¿por qué hay tantos restos? Porque sin una gran invasión de monstruos, sus fortalezas nunca habrían caído.” Poco a poco, fueron encontrando pequeñas pistas; en casa de un anciano hasta encontraron viejos pergaminos que hablaban de esa época.

El Sendero de la Muerte
Era una época donde los deseos del ser humano y su ambición en la búsqueda del poder fue demasiado lejos.
Un hechizo que nunca debería haberse creado, una magia que no tendría que haberse extendido.
La peste y la muerte.
¡Ni los sacerdotes pudieron controlar esos monstruos!
Arrastró a todos los que transitaban el Sendero de la Muerte, y todo el Continente se vio sumergido en la Oscuridad.

Historia Imperial
Año XX Día XX
Están llegando. Ya vienen.
La ciudad está en estado de pánico.
El Señor de la ciudad, que había huido junto con su familia, ha regresado convertido en un cadáver putrefacto.
Una epidemia se está extendiendo entre los soldados. Se están pudriendo.

Historia Imperial
Año XX Día XX
La comida se ha terminado.
Hemos resistido en este erial durante 200 años.
El pozo está seco.
Todo está lleno de ratas.

Historia Imperial
Año XX Día XX
Por fin se dejan ver.
Los soldados y los caballeros han luchado contra ellos en las almenas del castillo.
Todos sabían que ninguno volvería, pero nadie ha dejado de luchar hasta que ha caído el último.
Ahora puedo ver que era una lucha inútil.
Su ejército…
Mientras escribo estas líneas, los muros han sido derruidos.
Los han hecho añicos con su magia maligna.
Los gritos de los soldados y caballeros mientras son aplastados resuenan en nuestras cabezas y nos dejan sin energía para resistir.
¡Ding!

Nueva misión: [El Sacerdote de la Muerte].
Este mensaje se dirige a la estirpe de la Muerte.
Existe una leyenda según la cual un sacerdote obtuvo el Poder de la Muerte.
Encuentra el templo desaparecido de la memoria de la humanidad para descubrir el secreto del Sacerdote de la Muerte.
Solo aquellos con la suficiente codicia conseguirán el poder. Aquel que tenga la sabiduría y el coraje para buscarlo, conseguirá honor y gloria.
Los Sacerdotes de la Muerte han sido cautivados por la avaricia y el poder, por lo que el resto de seres los observarán con temor y odio.
El mapa del templo desapareció cuando los monstruos mataron al sacerdote.
Dificultad: ‘S’.
Recompensa:
Convertirse en Seguidor de la Orden de la Muerte.
Restricciones:
No hay limitaciones de nivel o [Fama].
Ser el primero en encontrar el templo.
“¡Una misión de grado ‘S’!” Deimond estaba en éxtasis. Estaban acostumbrados a realizar misiones de nivel ‘B’. Las de grado ‘A’ eran unas misiones que otorgaban unas enormes recompensas o que podían incluso afectar al equilibrio del Continente de Versalles. Por lo que esto era algo que había que meditar; era una misión que ponía en riesgo la existencia de todo el gremio. El motivo por el que Weed había conseguido una enorme popularidad había sido por ser el primero en resolver una misión de grado ‘A’: la Legión de los no-muertos. “Es una misión de grado ‘S’. No es algo que podamos aceptar sin discutirlo.” – dijo Imperi, totalmente emocionado. “Nuestro poder actual es bastante patético. Esto no es el Continente Central.” – dijo la hechicera Naru cautelosa. Actualmente, las alianzas de los ‘Depredadores de la Tierra’ estaban muy debilitadas. Huían del Continente Central, pero si era necesario para una pelea, serían capaces de conseguir ayuda. Por ejemplo, podían conseguir ayuda de mercenarios que pelearían a cambio de una parte del botín o podían pedir ayuda al ejército. En estos momentos, les resultaba complicado juzgar si tendrían éxito en una búsqueda de este tipo contando solo con su gremio. “Sería mejor contar con ayuda para algo como esto, sobre todo porque esta misión ha llegado por medio de un Señor de la Muerte. Seguro que será una búsqueda increíble, y si resolvemos esto por nuestra cuenta conseguiremos una recompensa enorme.” “No sabemos cuántos monstruos de tipo jefe nos podemos encontrar… si es un dragón, estamos muertos.” “¿Aniquilación? ¿Estás asustado por si nos matan?” “No me refería a eso, pero…” “Es una aventura, vamos a disfrutarla y no perder el tiempo hablando.” Todos estaban de acuerdo en aceptar la misión. Habían pasado el tiempo gestionando castillos y pueblos, pero ninguno de ellos había olvidado la alegría de tener una buena pelea. ‘Vamos a por todas.’ – pensó Deimond con determinación. Su castillo en el Continente Central había sido conquistado, y ya no podían ondear su bandera sin sentir una completa vergüenza. Era el momento de dejar atrás el pasado y volver a los días brillantes llenos de influencia en el Continente de Versalles. ‘Ha llegado mi oportunidad.’ Una oportunidad para volver al punto de partida, ¡y recuperar todo lo que había perdido! Gracias a la búsqueda del Sacerdote de la Muerte, podían volver a ser el centro de atención. “En cuanto a mí, quiero el poder de los Sacerdotes de la Muerte. Todas las personas que me desafíen, morirán. ¡Quiero tener el Continente de Versalles en mi mano!” – dijo Deimond apretando fuertemente el puño.

Has aceptado la misión.
* * *
Cuando el sol estaba cerca del mediodía, Weed pudo reunirse con el Anciano de la aldea en el castillo. “Anciano, ¿te parece bonito estar de juerga por el pueblo mientras te espero aquí?” “Hay un montón de gente nueva llegando a Morata… con tal incremento de población, tengo montones de cosas que hacer…” – protestó el Anciano mientras empezaba a soltar todas sus quejas. Estaba molesto, pero a Weed no le importó. ‘No parece muy interesante.’ ¡Una habilidad única de Weed! Era capaz de ignorar a alguien sin que se le notase. ¡Le entraba por un oído y le salía por el otro! Solo después de que terminara el largo discurso del Anciano, Weed volvió a prestarle atención. “Aprovechando que está de vuelta, debe tomar decisiones sobre los asuntos internos y de seguridad de la comarca. Ahora que el castillo tiene beneficios, ha llegado el momento de tomar decisiones. La tesorería de la provincia cuenta con 39.845 monedas de oro.” – dijo el Anciano. ¡Ding!

¿Quieres usar las opciones del gobernador?
¡La ventana especial que solo estaba disponible para el gobernador! “Sí.” – dijo Weed sin dudar.

La pantalla cambiará al modo [Construcción].
Desde la habitación vacía en la que había tenido la conversación con el Anciano, Weed vio cómo su visión cambiaba. Ahora tenía delante una vista general de toda la región. Se encontraba flotando por encima de Morata. “Bien, ¿qué debería ver primero?” En silencio, Weed observó toda la región de Morata, nada se escapaba de su vista; desde el movimiento de la gente por las calles o los edificios, incluso podía apreciar el paisaje que se veía desde los muros del castillo. Si quería, podía cambiar el punto de vista y acercarse en un instante para escuchar las conversaciones de la gente. ¡Se trataba del modo [Construcción], que solo estaba disponible para el Señor de la provincia!



Modo Construcción de Morata
Militar:
22
Economía:
260
Cultura:
570
Tecnología:
190
Religión:
83
Desarrollo Urbano:
97
Seguridad:
72%
Sanidad:
36
Tesorería:
39845 monedas de oro.
Apareció una ventana con la información actual de la provincia de Morata. Todo estaba bajo el control de Weed, desde la construcción al comercio, pasando por los asuntos militares o la economía. “En primer lugar debería solucionar la falta de residencias en Morata.” Weed buscó la lista de edificios que estaban disponibles para la construcción y en un momento tuvo más de trescientos edificios disponibles delante de él. Las construcciones iban desde edificios específicos para el Señor de la provincia hasta las construcciones más simples. Weed se fijó en que el primer edificio que salía en la lista y empezó a leer sus características.



Palacio del Gobernador
¡Lo máximo en cuanto a lujo y extravagancia!
El palacio pertenece únicamente al Señor de la Provincia.
Aunque aumenta la [Fama] y el [Liderazgo] del Señor, puede hacer disminuir la lealtad de los soldados y de los residentes de Morata, así como crear fricciones con otras partes del Reino.
Coste de Construcción:
70.000 monedas de oro.
Morata no pertenecía a ningún otro Reino. A pesar de que en el pasado había pertenecido al Imperio Niflheim, desde su caída cada pueblo solo había podido confiar en sí mismo para sobrevivir, por lo que construir este edificio no crearía ninguna fricción con ningún Reino. ‘No necesito algo como esto.’ – pensó Weed negando con la cabeza. El pueblo todavía se encontraba en una fase temprana de crecimiento, por lo que en estos momentos la creación de un enorme palacio parecía como una gigantesca pérdida de dinero. Incluso los árboles que se plantarían a lo largo del camino de la mansión podían morir de frío. No tenía ningún interés en mostrar una vida opulenta como Señor de Morata, era mucho mejor vivir una vida simple.



Campo de golf del Gobernador
Operado por bellas criadas para disfrutar de una experiencia agradable.
Necesario para presumir ante el resto de Señores o Nobles.
Necesita una amplia zona de tierra para construirse, lo que puede crear antipatía entre los residentes de la ciudad.
Coste de Construcción:
40.000 monedas de oro
“¿Qué demonios…?” La mayor parte de las edificaciones disponibles eran para el Señor de la Provincia. Weed estaba estupefacto. Rápidamente descartó todos estos edificios y se centró en su lista de prioridades.
* * *
El ‘Oasis de los Aventureros’, era el único sitio donde poder tomar una bebida alcohólica en toda Morata, por lo que siempre había una cola de personas esperando por un asiento libre. Pale, Maylon, Mapan, así como el resto del grupo estaban esperando su turno para comer y beber. Llevaban más de una hora de espera y todavía no había ningún asiento disponible. “Uuuff, ¿conseguiremos algún asiento hoy?” “Es la hora de comer, por lo que está lleno de gente.” Aunque se quejaban, no podían abandonar la cola. ¡No había ningún otro sitio en Morata donde poder disfrutar de una bebida alcohólica! Lo primero que hacían todos los grupos de gente que volvían al pueblo tras una aventura en el Norte, era dirigirse a la taberna para disfrutar de un vino de frutas, un batido de coco o una cerveza mientras se ponían al día con el resto de sus compañeros. “¿Cuándo vamos a conseguir un sitio…?” – se quejó Zephyr con un suspiro. Estaba deseando entrar y sentarse. ¡Era el único sitio donde las chicas estaban dispuestas a sentarse junto a desconocido y charlar con él! De repente, el techo y la pared de la taberna desaparecieron por completo. “¿Pero qué?” “¿Qué está pasando?” Los jugadores que estaban comiendo y bebiendo se vieron sorprendidos de repente, como si hubieran sido alcanzados por un rayo. Esta era una reacción perfectamente natural ante algo tan repentino. Las paredes interiores de la taberna no paraban de moverse mientras iban apareciendo pilares cada pocos metros. En solo un momento, toda la taberna se había expandido. ¡Ahora había espacio para dos mil personas! Se había convertido en una taberna gigante. Al mismo tiempo, todos los jugadores comprendieron lo que estaba pasando. “El Señor.” “¡El Señor de Morata está modificando el pueblo con el modo [Construcción]!”
* * *
Usando los terrenos vacíos, Weed expandió la taberna y la posada. Al mismo tiempo, también construyó un enorme comedor. Mientras, en las tierras de las afueras que se encontraban limpias de vegetación, construyó más de cien casas. Por renovar la taberna, se gastó 12.000 monedas de oro; por la posada, 9.300; mientras que el gran comedor le supuso 16.000 monedas de oro. Varias ventanas aparecieron informando de los cambios de estado de Morata.


Debido a la ampliación de la taberna:
Economía: +2
Seguridad Pública: -1%


Debido a la ampliación de la posada:
Economía: +1
Higiene: +3


Debido a la construcción del comedor:
Economía: +2
Cultura: +3


Modo Construcción de Morata
Militar:
22
Economía:
265
Cultura:
573
Tecnología:
190
Religión:
83
Desarrollo Urbano:
97
Seguridad:
71%
Sanidad:
39
Tesorería:
2.545 monedas de oro.
A medida que iba modificando la zona podía ver los efectos inmediatos. Se ponía de manifiesto que, con los datos actuales de economía, sanidad y poder militar, la población se veía influenciada de forma negativa. Cuando la tasa de seguridad pública es baja, la tasa de criminalidad se incrementa y da problemas en el desarrollo comercial. “Lo siguiente es…” Weed echó una mirada a la plaza central y abrió cinco nuevos puestos de venta tras gastarse 100 monedas de oro. ¡Nuevos puestos para la venta ambulante! A pesar de que tenían un impacto económico menor, jugaban un papel importante en los ingresos de la ciudad. A medida que iban sucediendo estos eventos, en la plaza central estaba empezando a producirse una revuelta. “¡Señor! Por favor, ¡haga un gremio de guerreros!” “Una tienda para exploradores…” “Queremos más viviendas y almacenes.” “¡Queremos una oficina de información!” Todo el mundo gritaba lo que necesitaba. Parecían pollitos en un nido esperando la llegada de sus padres con la comida. Claramente, pedían grandes edificios para Morata. Aunque el Señor de la región no empezase ese tipo de construcciones, los residentes y los arquitectos eran capaces de construir los edificios que se necesitasen. Pero en el Continente de Versalles el número de arquitectos era muy bajo, lo que no hacía fácil poder construir casas y tiendas para ponerlas a la venta. Normalmente, el desarrollo de una región está orientado a las preferencias del gobernante. Si el Señor de la provincia es un mago, entonces la región tendrá muchos gremios y tiendas relacionadas con la magia. Si el Gobernador es un chamán, grandes bosques y estanques predominarán en la zona, haciendo la región muy respetuosa con el medio ambiente. ¡El desarrollo de la región dependía del Gobernador! Mientras escuchaba los ruegos de los jugadores, Weed tenía que tomar las decisiones. Sin embargo, en la tesorería solo quedaban 2.045 monedas de oro. Usando todos sus fondos personales menos 100 monedas de oro, Weed comenzó a invertir a lo grande en Morata; hasta ahora solo había usado los fondos propios de la aldea.
* * *
¡Cabañas! Debido al aumento explosivo de población, existía una acuciante necesidad de casas nuevas en Morata. Todos los árboles de las colinas cercanas se vieron reducidos a listones de madera para dar forma a un montón de cabañas; cada una de ellas costaba apenas 30 monedas de plata. “¡Un mundo lleno de cabañas!” Weed hizo una inversión de 3.000 monedas de oro para la construcción de 10.000 moradas. Todos los jugadores de Morata estaban sorprendidos por los cambios que estaba realizando. “¡Guau!” “¡Este Señor está loco!” “Son simples cabañas, ¡pero hay miles!” Las cabañas aparecían por todas partes, desde la plaza central hasta la cima de la colina. Había zonas donde las cabañas estaban pegadas unas a otras. Lo siguiente que optó por construir fue una bolsa de comercio. Se trataba de un edificio similar a un puesto comercial, pero estaba capacitado para dirigir el comercio a gran escala. Morata ya era un pueblo que exportaba varios bienes a otros pueblos, ¡y este edificio podría ayudar a hacer estos intercambios más eficaces! También amplió los almacenes destinados a los comerciantes y las zonas de recogida de bienes comerciales. Todo esto fue muy bien recibido por los comerciantes. “El Señor de Morata sabe lo que hace.” “Si ignora a los comerciantes, el pueblo se estancará.” Este edificio ayudaba a cerrar tratos a los mercaderes. Cuando un comerciante se encontraba con una petición enorme de mercancías que no era capaz de proporcionar por sí solo, formaba caravanas de comerciantes para poder completar la misión. Este edificio era la piedra angular del gremio mercantil. Aparte de ese, una gran cantidad de edificios surgieron de los terrenos baldíos localizados cerca de la plaza central: una armería, una herrería, una tienda de información general y otra para los aventureros, un taller cartográfico, una frutería, incluso una tienda de comestibles. Filas de edificios se construían uno tras otro en las calles vacías de Morata causando la emoción de los jugadores. “¡Viva!” “Ahora es mucho más cómodo.” Las ciudades cercanas no estaban muy desarrolladas, aun con la llegada de algún gremio famoso que había conquistado las aldeas cercanas. La cantidad de sus habitantes no era algo que se pudiera comparar con el pueblo de Morata. La posibilidad de comprar artículos en el pueblo lo hacía todo mucho más cómodo. Por ahora, todo el mundo estaba encantado. Pero esta no era la última construcción de Weed. ¡Broooooom! La tierra resonó con un gran estruendo mientras los materiales volaban hacia un terreno vacío al lado de la herrería. “¿Qué? ¿Qué es eso?” “¿Ahora qué está construyendo?” Se trataba de una fundición, un lugar especializado en la fabricación de armas y armaduras. El edificio era cinco veces más grande que la herrería, ocupaba un espacio enorme y estaba rematado con una gran chimenea. Tan pronto como estuvo completa, los herreros y armeros no pudieron superar la curiosidad de entrar en ella. Cuando la vieron, empezaron a saltar y a gritar de alegría. “¡Es un horno de fundición y es enorme!” “En este horno podemos fundir hierro de alta calidad directamente desde el mineral” Si no había un gran horno, solo los herreros expertos podían fundir hierro, y aun así les llevaba una gran cantidad de tiempo. Por ello, si querían hacer un producto específico tenían que fundir otras espadas y armaduras para conseguir el material necesario. Pero ahora, cuando encontraran mineral de hierro sin refinar podían venir directamente a la fundición para extraer todas las impurezas del metal. Si el suministro de hierro se elevaba, los armeros podrían crear armas en mayor cantidad y calidad. ¡Esto era algo que todos los herreros necesitaban desesperadamente! A pesar de que el edificio tenía un coste de 50.000 monedas de oro, Weed no dudó en construirlo porque, cuantos más herreros y joyeros usasen la fundición, más productos crearían y, ¡más aumentarían los ingresos fiscales! Muchos jugadores que se encontraban a las afueras de Morata desconocían todos los cambios que se estaban produciendo en el pueblo, pero veían cómo nuevos edificios iban apareciendo por las afueras. ¡Las minas de hierro, cobre y plata que una vez pertenecieron al Imperio Niflheim volvían a estar operativas! Weed pretendía revivir las minas que habían quedado olvidadas. Para ello, tuvo que reparar las galerías que se habían derrumbado y enviar a algunos aldeanos para que pusieran en funcionamiento la maquinaria. Hasta ahora, las minas habían permanecido abandonadas, y solo los paladines de Freya entraban en ellas formando grupos de caza para evitar que los monstruos atacasen a los residentes de Morata. “Por fin ha vuelto el Señor de Morata, esto estaba muy parado.” “Ahora tendremos un poco de progreso.” Los jugadores no dejaban de sonreír. Pero los cambios no se detuvieron ahí. ¡Broooooom! Otro montón de materiales empezó a acumularse en un terreno vacío. Todas las malas hierbas que crecían en el terreno desaparecieron al instante para permitir la creación de un nuevo edificio: ¡el gremio de sastres! Morata contaba con una importante cantidad de sastres que poseían un gran dominio de la habilidad y que podían sacar un buen provecho de la industria avanzada de cuero y tela de Morata. Weed incluso construyó un gremio de agricultores y un altar para la Orden de Freya. Si las ofrendas eran generosas, se podían levantar maldiciones o incluso se podía conseguir un aumento temporal de [Suerte]. Aunque los clérigos de la Orden de Freya eran muy apreciados, tanto los jugadores que tenían la profesión de sacerdote y como los aventureros en general esperaban fervientemente este edificio. “¡Incluso hay un altar! Es fantástico.” “Con esto podremos cazar aún mejor.” “También ha creado un gremio de guerreros.” “El Señor de Morata está gastando un montón de dinero.” De repente, apareció el gremio de ladrones. “Este Señor está loco. No para de gastar dinero por todas partes.” Los jugadores que se encontraban en el pueblo estaban más y más contentos. Morata no era su pueblo de origen, sino un lugar por el que estaban pasando en este momento mientras vivían aventuras, pero cuanto más desarrollado estuviera el pueblo, más cómodo sería para ellos. Mientras comentaban emocionados todos los cambios que se iban sucediendo, se terminó de construir el gremio de guerreros. Después, un gremio de bardos, un gremio de arqueros, un gremio de asesinos, un gremio de monjes y un gremio de luchadores. Aunque los gremios relativos a las clases mágicas no habían sido construidos porque cada uno costaba 40.000 monedas de oro, casi todos los gremios de las clases básicas de combate fueron construidos. Weed había invertido gran parte de su fortuna personal en el pueblo. Gracias a los materiales de Todium, había ganado más de 340.000 monedas de oro con los productos que había creado usando sus habilidades de [Sastrería] y [Herrería]. Por el diamante que había recibido a cambio de hacer la estatua, había ganado 145.000 monedas de oro. En conjunto, sumaba 485.000 monedas de oro. A esto había que añadir el dinero que había ganado de los jugadores por su participación en la estatua, así como por la venta de gachas. Todo esto superaba las 150.000 monedas de oro, pero el coste total de la estatua superaba las 160.000 monedas de oro. Aun así, si sumaba el dinero que había obtenido de la caza junto con el dinero que ya tenía de antes, Weed contaba con más de 500.000 monedas de oro. ¡Ding!



Hay una nueva ciudad en la provincia: Morata.
¡Morata se ha distinguido en la región del antiguo Imperio Niflheim!
Los habitantes de Morata poseen una fe increbrantable y están pasando por un ligero florecimiento cultural.
Se ha invertido una gran cantidad de dinero para mejorar los servicios de la ciudad.
Los habitantes de Morata siguen los mandamientos y dictados de la Diosa Freya.
La productividad se incrementa un 45% durante 2 meses.
La expansión y desarrollo de Morata se dirige hacia su urbanización.
Gracias al desarrollo, la afluencia de inmigrantes está creciendo. El número de residentes aumenta rápidamente, pero mientras no puedan encontrar trabajo, la seguridad pública se reducirá y habrá que mejorar los servicios de vigilancia.
La ciudad necesita una mayor cantidad de alimentos debido al aumento de la población, pero al mismo tiempo se ha ampliado el área de la ciudad.
Cuando se mejore el castillo del Señor de la provincia, serás capaz de empezar acciones diplomáticas con las provincias colindantes.
Militar:
22
Economía:
297
Cultura:
579
Tecnología:
196
Religión:
83
Desarrollo Urbano:
108
Seguridad:
68%
Sanidad:
42
Tesorería:
79.014 monedas de oro.
Weed todavía no abandonó el modo [Construcción]. Todavía hacían falta muchos edificios imprescindibles. “Hay doce minas…” Desarrollar una mina costaba 50.000 monedas de oro y Morata no tenía dinero para desarrollar doce minas. Además, lo más probable era que el valor de los minerales se desplomase con el paso del tiempo. Para más inri, lo más seguro era que la sanidad se redujera aún más si ponía a los mineros a trabajar que si los mantenía cultivando los campos, y también era probable que la productividad disminuyese. Realmente, lo más importante era tener residentes, ya fueran a ser utilizados para la producción, la fortaleza económica o la formación de un ejército. Si hubiera contado con una mina de mithril o de piedras de maná, podría haberlas explotado todo lo que pudiese pero, por desgracia, Morata no contaba con ese tipo de productos de alta calidad y no creía que fuera a encontrarse con ellos en un futuro cercano. Aun así, había sido un golpe de suerte contar con marfil. Mientras observaba la provincia, encontró en una pradera situada al noroeste una gran manada de mamuts. Si autorizaba la caza de estos animales sería capaz de obtener marfil de alta calidad. Al marfil se le conocía como la ‘Joya de la vida’. “Tengo que escoger con cuidado.” Ahora era el momento de empezar a reclutar soldados. A Morata aún le quedaban siete meses de protección de la Orden de Freya, pero los soldados necesitaban mucho tiempo de instrucción. “Tengo que reclutar unos cien soldados y diez caballeros.” Para poder reclutarlos y darles una formación básica, construyó una oficina de reclutamiento y un campo de entrenamiento de soldados. No le era posible construir un centro de formación para caballeros, por lo que ordenó a los caballeros recién reclutados a que se fueran de aventuras a modo de entrenamiento. Weed ya tenía su ejército. Normalmente, el dirigente de cualquier gremio era su guerrero principal. Sin embargo, para los Señores de un pueblo o de un castillo las cosas eran diferentes, ya que tenían que usar su dinero para impulsar la ciudad y crear su propio ejército.
* * *
Mientras los jugadores de Morata aplaudían las nuevas construcciones, un montón de usuarios empezaron a aparecer en medio de bolas de luz en la plaza central. “¡Ah!” “¿Cómo haces para mover el cuerpo?” “¡Así que esto es Royal Road!” Eran nuevos jugadores. Morata se había convertido en un nuevo punto de inicio para los jugadores. “¿Esto es el Norte?” “¡Guau! Las ciudades del Norte son muy feas.” Los nuevos jugadores no paraban de aparecer envueltos en una bola de luz. Este era el único punto de inicio para principiantes en todo el Norte. De forma explosiva, una gran cantidad de nuevos jugadores vieron que Morata estaba disponible para empezar a jugar. “¡Uaaaaa!” “Novatos.” En medio de los animados principiantes, los jugadores veteranos estaban todavía más encantados. A pesar de ser simplemente jugadores principiantes, su valor era enorme. Los novatos empezaban siempre cazando zorros, ciervos, conejos y lobos por lo que la carne y las pieles disponibles aumentarían en las tiendas. De manera similar a los usuarios de alto nivel que se veían obligados a cazar animales para conseguir su carne y piel para poder subir sus habilidades de producción, los novatos vendían esos productos que obtenían para conseguir dinero y armas. De este modo, se convertían en una parte necesaria que proveía de gran cantidad de alimentos, armas, armaduras y materiales a la ciudad. Las ventas de estos jugadores, ya se tratara de hierbas baratas, minerales en bruto o pequeñas remesas de madera, eran la fuerza impulsora detrás del desarrollo de una ciudad. Esto hacía que fuera fácil para los comerciantes y para las clases de producción ahorrar tiempo en la recolección de materiales básicos, lo que resultaba ideal para que ellos pudieran hacer nuevos objetos y venderlos en la ciudad. Aunque no había un lugar específico para que los principiantes recibieran ayuda inmediata, los lugares típicos de combate para novatos se convirtieron en tenderetes para la compra-venta de armas y armaduras diversas. Los jugadores novatos se sintieron enormemente agradecidos por la bienvenida, mientras que clérigos, paladines y caballeros eran capaces de ganar puntos de [Honor] y [Fe] por la ayuda que daban.
* * *
Kang Jin-Cheol iba sintiendo cada vez más angustia mientras leía el foro de Royal Road. “¿Esto está bien? ¿Debemos dejarlo crecer?” En el Continente de Versalles se le conocía como Mapan y era un comerciante con cierto éxito comercial. Y en estos momentos sentía graves remordimientos por su cabeza. “Ahora los principiantes están empezando a llegar a Morata…” En el tablón de anuncios había muchos nuevos artículos tratando el tema.

Guía sobre el inicio en el Norte.

Principiantes, comenzad en Morata.

Mapa básico de Morata.
Información sobre los edificios y las misiones básicas.

Grandes zonas de caza.
Aunque la caza en Morata entraña grandes riesgos, se trata de una buena oportunidad de tener una aventura.
La información sobre Morata se acumulaba por momentos. Mientras, la reacción de los jugadores era realmente entusiasta.

Acabo de empezar en Royal Road. ¿Realmente Morata es tan bueno?
Estoy creando un personaje en Morata. Voy a intentarlo con un Campeón.
En busca de personas para ir juntos.

¡Yo!

¿Cuáles son las características de los sacerdotes de Freya?

He oído que si vas a Morata te dan gachas gratis.
Múltiples preguntas y respuestas iban teniendo lugar en tiempo real. Gran parte del interés general de los usuarios era para Morata. ¡La ciudad era un centro comercial, contaba con zona de caza y podían obtenerse las mejores misiones de todo el Norte! Todavía era una pequeña ciudad en vías de desarrollo, pero había una gran cantidad de jugadores que deseaban empezar a jugar en Morata. “Estos pobres tipos van a migrar a Morata.” – se lamentó Kang Jin-Cheol. (Mapan) La fundición, la taberna, la bolsa de comercio… todos estos edificios lograban que los precios estuvieran baratos. La gran fundición hacía que los herreros locales se dedicaran regularmente a producir nuevos objetos. Si continuaban haciendo estos productos una y otra vez subirían sus habilidades, por lo que podrían hacer productos cada vez mejores. Y, como resultado, el gobernante que había creado los edificios ganaría una parte del dinero de venta. Los precios de la taberna difícilmente podían considerarse como baratos, mientras que la posada tenía sus propias características. Este era el momento ideal para atraer a los pobres incautos a Morata y hacerlos sus residentes. Pero al final, al igual que la llegada repentina de una tormenta, ¡quedarían a merced de la explotación! “No puedo permitir que vayan.” – decidió Kang Jin-Cheol dramáticamente. En realidad para él no era mala cosa que la ciudad se volviera más desarrollada. Como comerciante que había invertido una gran cantidad de dinero en Morata, esto solo implicaba que sus ingresos aumentaran aún más. Empezó a escribir, mentalizándose para recibir las críticas cuando publicase el mensaje.

Título: Novatos, no empecéis en Morata.
Todos están equivocados.
Morata es un lugar que sin ninguna duda puede ser llamado la guarida del mal.
Los límites de la ciudad son muy pequeños y si vas fuera de ellos, hay gran cantidad de poderosos monstruos que no son adecuados para los principiantes.
¿La Torre de la Luz o la Estatua de la Diosa Freya? No esperes mucho de ellos.
Cuando vas diariamente a ver las esculturas, al final acabarás más que harto.
Y aunque ahora los precios están bastante bajos, más adelante el Señor va a subir los impuestos de manera significativa.
Por todo esto, absolutamente no vengáis a Morata.
“Está hecho.” Se sentía ansioso por el tipo de artículo que había publicado, pero muy pronto empezaron a lloverle las críticas.

Otra persona que está intentando asustar a la gente. Mientras tanto, seguro que está de caza por los alrededores de Morata.

Seguro que el tipo que escribió este artículo es uno de esos gobernantes que matan de impuestos a sus residentes.

Debe ser el Señor de algún sitio.

Parece un novato tratando de ensuciar el ambiente.
Cualquiera que sepa algo de Royal Road sabe lo ventajoso que es para un novato empezar en Morata.

¡Largo de aquí!
“¡Aaaarg!” Kang Jin-Cheol estaba expectante esperando las respuestas, pero a medida que iba leyendo los comentarios negativos en tiempo real se fue dando cuenta de que no tendría mucho éxito. Además de Kang Jin-Cheol, había otros artículos de diferentes autores tratando de disuadir a la gente de mudarse o de empezar a jugar en Morata. Se trataba de publicaciones que habrían sido increíbles a no ser que estuvieran redactadas por jugadores que conocieran perfectamente a Weed. Pero, a medida que aparecían estos artículos, eran fuertemente contestados por un montón de comentarios negativos. Era tal la cantidad de mensajes negativos que los autores acabaron borrando los mensajes, hartos del trato que estaban recibiendo. “¡Ah!” – dijo Kang Jin-Cheol al fijarse en esos comentarios. No era el único que tenía conciencia; se notaba que los comentarios venían de Pale, Maylon y los demás. También trataban de salvar a los nuevos jugadores, pero no estaban teniendo éxito. Apenas eran capaces de resistir la avalancha de mensajes. Dado que habían atacado a Morata, ¡se estaban enfrentando a la ira del resto de jugadores! Definitivamente, en esta ocasión el Mal iba ganando. El mundo está dominado por las malas intenciones y, erguido, encima de todo este remolino de maldad, ¡se encuentra Weed!