jueves, 6 de agosto de 2026

JDR - Capítulo 392

Capítulo 392

Baño de sangre en la niebla.
Traducido por Tars
Corregido por Noe
Editado por AMarauder

“¿Guau? ¿El Gran Dios Ciervo?” – exclamó Tail con el auricular colgando de su oreja, mientras caminaba por el pasillo del área donde se almacenaba el suero. En ese momento, Bollito y Pasta de Sésamo también revelaron su sorpresa, aunque la conmoción en el rostro del oso blanco gigante no fue tan evidente. Como Remo había mantenido el micrófono encendido y la señal no estaba bloqueada, los subtítulos traducidos se sincronizaron rápidamente y se transmitieron a todas las máquinas virtuales cercanas. La Legión de Caballeros del Oso Blanco no era la única. Los miembros de la Legión de la Muerte también pudieron leer lo que estaba sucediendo. Todos los jugadores activos de la zona experimentaron la historia desencadenada por Golpe de Remo. “Con razón… No es de extrañar que ese tipo dijera que la mitad del caos en esta tierra provenía de este lugar…” – murmuró Bollito. Mediante la ingeniería genética, habían acelerado artificialmente el proceso de selección natural, cultivando mutantes que superaban con creces la fuerza de los humanos… Y los mutantes no habían sido los únicos afectados, hasta los humanos formaron parte de los experimentos, transformando los genes de los depredadores… No todos eran descendientes de los clones creados a partir de los experimentos del Refugio 79, pero una parte de ellos claramente incorporaban genes que se habían originado en este refugio. Poseían físicos robustos, órganos con un desarrollo anormal, y podían mostrar rasgos que eran más características de bestias bajo ciertas circunstancias… No era un despertar. En cambio… “Contaminación genética…” – murmuró Pasta de Sésamo, mientras se aferraba a la radio. “Un momento. La Madre de las Garras de la Muerte ha dicho que era la administradora del Refugio 79… ¿Entonces quién es el tipo de la radio?” – gritó Tail, al darse cuenta de algo. “¿Emperador?” – preguntó Bollito. “¿Pero ese plan no había sido un fracaso?” – murmuró Tail, ladeando la cabeza. Pasta de Sésamo reflexionó un momento antes de hablar. “Tal vez... Quizá el administrador del Refugio 79 pensó que era un fracaso, pero… ¿algunos no creen que hubiera fracasado? Después de todo, ¿no ha dicho la Madre de las Garras de la Muerte que algunos de los sujetos escaparon al exterior…?” En cuanto a los resultados, no lograron crear un Emperador inmortal y moralmente intachable, pero si consiguieron algo. Lograron superar el límite de 23 pares de cromosomas, trasplantando la conciencia humana a un ser más poderoso y, por lo tanto, rompiendo los límites de las capacidades de la humanidad. Eso era también lo que querían decir con poseer un poder que trascendía su forma de vida. El hombre que decía ser Yong obviamente creía de todo corazón que el experimento había sido un éxito. No solo abrazó plenamente la evolución, sino que también aceptó plenamente su yo actual, considerándose a sí mismo la forma definitiva del experimento del Refugio 79. Todos pensaron inmediatamente en la Garra de la Muerte que estaba fuera de la biblioteca. Un monstruo que consideraba al Valle Afortunado como su territorio, manteniendo a los supervivientes confinados en la biblioteca para proteger los restos de la civilización de antes de la guerra y la entrada al Refugio 79. De camino a la zona de investigación, habían ido descubriendo cadáveres de mercenarios y cazarrecompensas. Y a juzgar por su vestimenta y sus armas, era evidente que no pertenecían a este lugar, sino que eran vagabundos del páramo. Evidentemente, no habían sido el primer grupo de supervivientes engañados para que entrasen en la biblioteca, ni los primeros en ayudar a ese tipo a conseguir el suero. Al unir todas las pistas, finalmente salió a la luz la verdad. “Con razón depende de otros para conseguir el suero… Con su cuerpo, es evidente que no puede entrar.” –murmuró Bollito para sí misma con una expresión de comprensión. Todo el refugio había sido diseñado exclusivamente para ser habitado por humanos; no había pasillos ni habitaciones preparadas para el tamaño de una Garra de la Muerte. La Madre de las Garras de la Muerte, que se hacía llamar el Gran Dios Ciervo, era el mejor ejemplo. Tras alcanzar tal magnitud, solo podía permanecer inmóvil dentro del refugio. Ni siquiera podía obtener alimento por sí misma, sino que dependía de sus crías más pequeñas para que la ayudasen… Era realmente complicado decir quien criaba a quien. Por alguna razón, a Bollito le vino a la mente de repente una imagen desagradable, pero rápidamente sacudió la cabeza para alejarla de su mente. “Pero… ¿el administrador no sigue vivo? ¿Cómo obtuvo privilegios de administrador?” – dijo Tail frunciendo ceño y acariciándose la barbilla. Pasta de Sésamo negó con la cabeza. “No lo sé. Tal vez fue engañado, coaccionado o hay involucrado algún otro mecanismo en la transferencia de privilegios de un administrador que no comprendemos… Sea cual sea el método, obviamente logró escapar de la bóveda tras obtener acceso a la puerta del refugio.” Y no solo consiguió tener el control sobre su jaula, también obtuvo autoridad sobre todas las habitaciones, desde el área de investigación hasta la puerta principal del refugio. La autoridad del albergue parecía estar fragmentada y no completamente en manos de un solo administrador. Tras una pausa, Pasta de Sésamo miró la bóveda que contenía las muestras de suero con una expresión compleja. “Incluso tengo la sensación de que tal vez el experimento nunca terminó. La selección natural continúa. Nosotros… y esos mercenarios que murieron hace mucho tiempo, todos somos parte del experimento. Y la razón por la que el señor Yong desea desesperadamente este suero no es solo porque lo necesita para prolongar su vida, sino también porque quiere utilizar los resultados experimentales que hay aquí… Quiere volverse más poderoso usando el suero creado tras la culminación de numerosos hallazgos experimentales…” “Sss… Es realmente posible.” – dijo Bollito. “¡Guau!” – Los ojos de Tail brillaron. – “¡Impresionante! Pasta de Sésamo, ¿eres detective en la vida real?” Bajo la mirada de dos pares de ojos brillantes, las mejillas de Pasta de Sésamo se enrojecieron ligeramente y sus orejas de gato se movieron tímidamente. “Yo, yo… Solo soy una profesora común y corriente.” Había muchísimas pistas. Cualquiera persona normal habría podido atar cabos… De pie junto a la puerta del laboratorio, dos humanos y un oso conversaban abiertamente sobre lo sucedido. Aunque la radio estaba en brazos de Pasta de Sésamo, el Sr. Yong no podía entender lo que decían debido a la barrera del idioma. Además, la voz de la radio había desaparecido hacía rato. Ni siquiera se oía el tintineo del metal. “¿Qué hacemos ahora? ¿Debemos sacar el suero?” – preguntó Tail mientras se acariciaba la barbilla. “Esa Garra de la Muerte de dos pisos de altura definitivamente nos está esperando afuera… Ahuyentó al equipo de 100 hombres de la Legión, así que probablemente estaríamos en problemas si lo sacamos ahora.” – murmuró Bollito. Esa criatura era prácticamente inmortal. Incluso tras ser alcanzado por un cañón de artillería de 100mm, podía moverse con agilidad. Gracias a su poderosa capacidad regenerativa y resistencia podía vivir tras ser acribillado a balazos en la cabeza. En ese momento, los ojos de Pasta de Sésamo parpadearon. “Tengo una idea…” Tail ni siquiera preguntó antes de levantar el pulgar. “¡Oh! ¡Hagámoslo!” Bollito miró a Tail como si estuviera mirando a una idiota. “¿……?”
* * *
El laboratorio contenía una caja entera de suero: 26 viales en total. Aparentemente habían sido producidos por algún tipo de equipo automatizado. Tal y como había intuido Pasta de Sésamo, las instalaciones experimentales seguían en funcionamiento y habían estado operando de acuerdo con los procedimientos experimentales preestablecidos durante casi un siglo. Gracias a la observación de todos los sucesos por parte de los modelos inteligentes, se seleccionarían muestras genéticas de las especies que hubieran resultado vencedoras en la evolución y se incorporarían al siguiente lote del suero que inducía la mutación. A través de la conversación con el administrador del Refugio 79, los jugadores se enteraron del propósito de este suero. No estaban destinadas a revertir las mutaciones que ya se habían producido, sino a permitir que aquellos individuos que habían mutado continuaran evolucionando en direcciones más extremas, adaptándose mejor al entorno y dando origen a seres aterradores que superaban la imaginación. Y ese sería… ¡El Rey de las Garras de la Muerte! En Wasteland Online, los perezosos de los desarrolladores nunca se habían molestado en poner nombre a sus jefes. Por lo tanto, los jugadores solo podían inventarse un nombre por sí mismos. Al segundo siguiente… Una idea descabellada apareció en la mente de Gran Deudor. “Oye… ¿Y si le damos a Basura una dosis de esto?” Tambor de Lavadora se quedó perplejo. “No lo sé, ¿lo engañamos para que venga a probarlo?” “¡Buena idea! ¡Lo llamaré por el foro!” – gritó Obrero emocionado. “Tenemos el suero… debemos retirarnos.” – dijo Remo, tosiendo levemente y dándoles una palmadita en el hombro. Tras obtener el suero, los jugadores se retiraron gradualmente del Refugio 79 y regresaron a la biblioteca ubicada en el número 79 de la Calle Xiangling. Tras colocar la radio sobre la mesa, Tail, Bollito y Pasta de Sésamo se miraron. Se aclararon la garganta con fuerza y, con expresión seria, la encendieron. Era como si estuvieran realizando una ceremonia religiosa. “Estimado Sr. Yong, ¡hemos obtenido el suero con éxito!” Tras un breve estallido de estática, una voz ronca y grave sonó por la radio. “¿De verdad?” Aunque la voz sonaba cansada, no pudo ocultar la leve expresión de sorpresa que emanaba por la radio. “¡Sí! De verdad, ¡en serio!” – respondió Tail enérgicamente y con entusiasmo. – “Por cierto, ¿cómo debemos usarlo? ¿Simplemente capturamos un mutante y se lo inyectamos?” “Ejem… por supuesto que no… Este suero solo funciona contra las Garras de la Muerte.” – dijo Yong rápidamente. Parecía preocupado por si desperdiciaban el suero. “¿Ah? Ya veo.” – Tail mostró una expresión de decepción, como si Yong pudiera verla. – “Pero… ¿cómo capturamos a una?” “Garra de la Muerte… Son difíciles de manejar, pero no te preocupes. Conozco a un experto en la materia que puede lograr que las Garras de la Muerte salvajes se comporten y acepten el tratamiento sin problemas.” – explicó la voz pacientemente. “Pero, si reviertes las mutaciones que ya han ocurrido… ¿Esos animales degenerados no serán rápidamente eliminados por la selección natural? ¿Cómo puedes asegurar que sus rasgos se transmitan?” – intervino de repente Pasta de Sésamo, pensativa. “No te preocupes, el cambio no ocurrirá de inmediato, sino que se irá acumulando gradualmente a través de la herencia genética… Será un proceso lento.” Al parecer incapaz de seguir inventando mentiras, el señor Yong dio por terminada la conversación abruptamente. “La tecnología involucrada es demasiado compleja. No es algo que se pueda explicar en pocas palabras… No necesitas entenderlo, solo haz lo que te digo. Por favor, hazlo por el bien de las personas que aún viven en este mundo.” Era la misma frase otra vez… Tail, Pasta de Sésamo y Bollito intercambiaron miradas. Aunque era la misma frase, claramente notaron un cambio en su actitud. Ahora que sabía que el suero había sido sustraído del refugio, no se molestó en inventar una excusa. Quizás, desde su punto de vista, arrebatarles esa caja de suero no era una tarea complicada. Sin embargo, tal vez considerando el riesgo de que el suero se dañara, aún intentaba engañarlas para que se lo dieran. Si SiSi no hubiera subido el diario completo al foro, es posible que realmente no se hubieran enterado de nada… Tail parpadeó dos veces antes de preguntar. “¡Oh, no hay problema! ¿Qué deberíamos hacer?” “Te daré unas coordenadas… Allí podrás encontrar a la persona que mencioné. Él te dirá cómo usar ese suero.” – continuó la voz de la radio. “¿Ahora?” – preguntó Tail emocionada, recordando el plan mencionado por Pasta de Sésamo. “Por supuesto que ahora no. Mi amigo no quiere arriesgarse a que lo descubra ese dirigible. Esperemos a pasado mañana.” – respondió Yong, pacientemente. – “Habrá niebla por la mañana… Llévenle el suero en ese momento.”
* * *
Tras enterarse de que el suero había sido sacado con éxito del refugio, el señor Yong dejó de tener prisa y dejó de insistir. Pasaron rápidamente 2 días. A la hora acordada, la Legión de Caballeros del Oso Blanco llevó el suero al lugar designado siguiendo las instrucciones del Sr. Yong. Sin embargo, para su sorpresa, lo que les esperaba allí no era un humano, sino una Garra de la Muerte que acababa de superar su fase juvenil. Le habían arrancado las extremidades por completo y solo le quedaba la mitad de la cola. Yacía postrado en el suelo, su respiración entrecortada sonaba como un lamento. Tail apretó instintivamente el agarre de su rifle de asalto, levantando la boca del cañón para apuntar a la criatura salvaje. Pero justo en ese momento, la radio que Sésamo llevaba en brazos volvió a sonar. “No te preocupes, ese tipo es inofensivo. Ahora que está así, ya no tiene fuerzas para morderte…” Acompañada de una risa repugnante, esa voz ya no ocultaba su excitación y crueldad. Fingiendo no notar nada extraño, Pasta de Sésamo respiró hondo el aire frío que la rodeaba. “¿Dónde está tu amigo?” “¿El…? No pudo venir por algunos problemas, pero no importa. Con que estés es suficiente.” – dijo Yong con desdén y alegría. Como esperaba, era mucho más fácil engañar a los residentes de un refugio que a esos astutos supervivientes del páramo. Anteriormente, para atraer a los mercenarios y cazarrecompensas al refugio con el fin de recuperar el suero, había recurrido al secuestro, a las amenazas de muerte y a las promesas de beneficios. Ahora… Todo lo que tuvo que usar fue la excusa de salvar el mundo. Esperar salvarlo con unos pocos viales de suero… Solo los residentes de un refugio creerían semejante cuento de hadas. “¿Y ahora qué? ¿Qué necesitas que hagamos?” – preguntó Pasta de sésamo con tono serio. “Mm… Déjame pensar. Primero, lleva la caja hasta allí, luego saca el suero de la esquina superior izquierda. Puedes inyectárselo en cualquier parte de la bestia.” Las agujas comunes no podían perforar las escamas de una Garra de la Muerte. Sin embargo, la criatura herida que yacía ante ellos era diferente. A esa pobre criatura le habían sacado los ojos, le habían arrancado las extremidades y la cola a mordiscos, y apenas le quedaba vida. Cada respiración que daba era como una vela al viento, como si fuera a exhalar su último aliento en cualquier momento. Evidentemente, el señor Yong no confiaba plenamente en ellos. Quizás la facilidad con la que podía obtener el suero lo había vuelto receloso, así que trajo a una pequeña criatura que había conseguido quien sabe dónde como prueba. Sin embargo… Tail y los demás nunca pensaron en usar veneno. Dada la resistencia y capacidades regenerativas de una Garra de la Muerte, probablemente una dosis nunca sería lo suficientemente poderosa como para matarlo instantáneamente. “Lo haré…” Dirigiendo una mirada decidida a Tail y Bollito, Pasta de Sésamo fingió no darse cuenta y dejó la radio en el suelo. Lentamente, llevó la caja hacia adelante. Tomó un suero de la caja plateada y lo apuntó al hombro ensangrentado. Armándose de valor, hundió la aguja en el cuerpo. Al presionar la jeringa hacia abajo, un grito ronco surgió de los labios de la Garra de la Muerte que yacía en el suelo. Tras ser inyectada, la Garra de la Muerte se levantó repentinamente del suelo como si hubiera recibido una descarga eléctrica. Luego, perdió el equilibrio y se desplomó. Como un último destello de vida antes de morir, se retorció en el suelo de dolor, salpicando sangre por todas partes. En menos de un minuto, se puso rígida y se acurrucó formando una bola. Dejó de respirar y su corazón se detuvo. Al presenciar la sangrienta escena ante ella, el corazón de Pasta de Sésamo se aceleró y no pudo evitar retroceder asustada. “Qué… ¿qué acaba de pasar?” “Ja, ja, ja… No es nada. Muy bien hecho.” Tras hablar, el señor Yong guardó silencio. La voz dejó de oírse en la radio. Casi al mismo tiempo, una figura imponente emergió de la niebla matutina. Su cuerpo estaba cubierto de cadenas y se acercaba con paso pesados y firmes. Sintiendo una presión abrumadora, los miembros de la Legión de Caballeros del Oso Blanco miraron a la criatura con los ojos muy abiertos. “¡OH, DIOS MÍO! ¡Es una Basurilla gigante!” – murmuró Tail, mirando con cautela hacia los rascacielos antes de desviar rápidamente la mirada. De pie junto a ella, Bollito estaba nerviosa y alerta, adoptando una postura defensiva. “¿Es esta otra especie femenina?” “¿Eh? ¿Cómo sabes que es hembra?” – Tail la miró asustada. El rostro de Bollito se sonrojó levemente. “Compruébalo tú misma…” La enorme Garra de la Muerte de dos pisos de altura ignoró su recelo, limitándose a mirarla con desdén. “No todos los seres pueden soportar la gracia de la evolución… Ese pequeño ya había agotado todo su potencial. Es normal que muera.” – dijo en el idioma de la Federación. Al instante siguiente, la gigantesca Garra de la Muerte observó a las chicas que estaban en medio de la calle. Una sonrisa se dibujó en sus labios. “No se asusten… No les haré daño; después de todo, me han hecho un gran favor.” Pasta de sésamo tragó saliva. “Eres… ¿Yong?” – dijo con tono tembloroso. Aunque ya se lo imaginaba, ver hablar a una criatura tan grande todavía le parecía increíble. “Pareces sorprendida.” – dijo Yong. Satisfecho con la expresión de la chica gato, la Garra de la Muerte parecía demasiado perezoso para inventar excusas más elaboradas. – “Ahora, ayúdame a inyectar el suero. Después, necesitaré tu ayuda con una cosa más: tienes que matar a esa bestia en el Refugio 79. Está justo debajo de la habitación de la entrada al área de investigación… Te pagaré después.” Aún no poseía la plena autoridad del refugio. Una parte seguía en manos del verdadero administrador del Refugio 79. Solo matando a la Madre de las Garras de la Muerte podría obtener autoridad completa y poseer el control absoluto sobre cada rincón del Refugio 79. “Y la recompensa es…” – murmuró Pasta de Sésamo, mirando a ese gigante. “Evolución.” – respondió con naturalidad, mientras ponía una sonrisa. El aliento que salía de sus fosas nasales hacía que las hierbas que sobresalían entre el pavimento se balancearan de un lado a otro. – “¿No quieres ser como yo? Poseer un poder extraordinario. Conservarás tu propia voluntad y te convertirás en el ser más poderoso de este planeta. Incluso podrías crear tu propia especie, convirtiéndote en su ancestro fundador…” Pasta de Sésamo permaneció en silencio, con el rostro rígido. De pie no muy lejos, Tail se estremeció de repente. “Eh, lo siento… sigo pensando que los osos son más lindos.” Bollito también asintió levemente. “Mm… de repente siento que ser un oso no está tan mal.” Siguiendo la fórmula típica de los juegos de rol, ahora debería haber una escena cinemática y su decisión conduciría a una bifurcación en la historia. Si optasen por la evolución, podrían embarcarse en una trama principal completamente diferente. Sin embargo, dado que el juego aún estaba en fase beta, empezar una misión secundaria incompleta podría terminar con su expulsión debido a un error… “¿Cómo debo inyectártelo?” – preguntó con cautela Pasta de Sésamo. – “La aguja… no creo que pueda penetrar tus escamas.” “Es sencillo.” Complacido con la actitud sumisa de la muchacha, bajó ligeramente su imponente cabeza y se acercó. Entonces, abrió lentamente su enorme mandíbula. Un hedor inundó el aire; era evidente que no se había cepillado los dientes desde que se había convertido en mutante. Al ver la lengua bífida retorciéndose y los capilares palpitantes, Pasta de Sésamo sintió como un escalofrío le recorría la espalda mientras se aferraba al suero, como si se le hubiera congelado la sangre. Sin embargo… No habría mejor oportunidad. En el instante en que el señor Yong bajó la guardia, sacó dos granadas de mecha corta y se las arrojó en la boca. Al notar algo en su boca, las pupilas del señor Yong se dilataron por la sorpresa y el miedo. Sin esperar a ver la explosión, Pasta de Sésamo se agachó ágilmente junto a un coche abandonado. Casi simultáneamente, resonó una fuerte explosión en el aire. Saltaron trozos de carne y dientes rotos que ardían contra las paredes y los coches destrozados que bordeaban la calle. Pasta de Sésamo asomó la cabeza con cautela tras su cobertura. Se encontró una cabeza enorme, semejante a la madera podrida. Tenía la mandíbula destrozada y la sangre brotaba a borbotones… “¿Funcionó?” Un destello de emoción brilló en sus ojos, pero se desvaneció al instante, reemplazado por una expresión sombría cuando el enorme cuerpo comenzó a moverse. Las heridas ensangrentadas comenzaron a sanar a una velocidad asombrosa, como si multitud de lombrices se estuvieran retorciendo por su cuerpo. Aunque había considerado que acabar con un jefe de este nivel con solo dos granadas era una ilusión, lo que no esperaba era que la velocidad de su recuperación superase por completo su comprensión. Incluso después de sufrir una herida mortal en la cabeza, con metralla incrustada en el cráneo, se recuperó por completo. Ni siquiera tuvieron tiempo de atacar… ‘¿Este tipo sigue siendo una forma de vida basada en el carbono?’ “Muy bien…” Mientras la herida se cerraba por completo, Yong sacudió suavemente la cabeza. Con las cadenas que lo rodeaban tintineando, se giró hacia Pasta de Sésamo, que se escondía detrás de un coche viejo. “El camino a la trascendencia está ante ti. Te di una oportunidad, pero tontamente la rechazaste…” – dijo con tono lento y pausado mientras extendía sus garras. Medían medio metro de largo y se curvaban como cinco guadañas. Una palpable intención asesina atravesó la espesa niebla matutina, envolviendo al instante toda la calle. Al mismo tiempo, se oyeron gritos estridentes a lo lejos: los gritos de las Garras de la Muerte. Como la mayoría de jefes de ese nivel… poseía la capacidad de invocar secuaces. Yong claramente no había venido solo. Su guarida estaba cerca y era evidente que los de su especie habitaban por los alrededores. “Os mataré de la manera más brutal… ¡Junto a todos los de tu especie! Adi…” Antes de que pudiera terminar de hablar, un destello de luz apareció entre la niebla, seguido de un estruendo ensordecedor de artillería. Un proyectil incendiario perforante de 37mm, disparado desde una lanza pesada, recorrió más de un kilómetro y se estrelló contra la espalda de la Garra de la Muerte. El enorme cuerpo se sacudió como si hubiera recibido una fuerte patada en la espalda. Emitió un aullido de dolor mientras Tail alzaba el puño con entusiasmo. “¡Guau! ¡Buen tiro!” La visibilidad era de menos de 100 metros. Sin embargo, ¡un disparo calculado a partir de sus coordenadas realmente dio en el blanco con precisión! Era una pena que no hubiera dado en ningún punto vital… Con un leve jadeo, sonó una voz tranquila a través del auricular. “Plan B…” “¡Moveos!”


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