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martes, 27 de julio de 2021

SYN Capítulo 142

Volumen 13 Capítulo 11
Apostándolo todo
Traducido por Alsabov y Tars
Corregido por AMarauder
Editado por AMarauder

Mientras era empujado por el poderoso impacto que recibió en un costado, el Monarca de los Dragones lo vio. Lo vio con claridad. Una sombra negra lo suficientemente grande como para tocar el cielo. Como si algo que no debiera existir hubiera aparecido en el mundo y este lo rechazara, decenas de miles de relámpagos negros podían verse bailando y golpeando de forma interminable, contra el hombro de esa enorme sombra. ‘
…Manifestación de cuerpo espiritual?’
No, eso no podía ser. El Soberano de las Sombras, uno de los Fragmentos de Luz originales, no tenía una forma oculta. Era lo que se veía. Sin embargo, ¿cómo podía el actual Soberano de las Sombras asumir esa forma gigantesca? ¡Craaack! El Monarca de los Dragones presionó con todas sus fuerzas contra el suelo para detener ese cuerpo enorme, causando que una delgada capa de tierra se elevara como si estuviera pelando una manzana.
‘¿Podría ser…?’
Cuando cierta posibilidad inundo su mente, los ojos del Dragón temblaron debido al asombro.
‘Está… ¿Manifestando físicamente el poder de la muerte?’
No comprendía como era posible. ¿Cómo podía un hombre que hasta hade poco era tan solo un humano común poder manejar el poder de la muerte con tanta habilidad?
‘Ya veo.’
Un suave suspiro de admiración salió de la boca del Dragón.
“Has pasado mucho tiempo en el límite entre la vida y la muerte.”
La razón por la que Ashbon, el antiguo Soberano de las Sombras, decidió entregar todos sus poderes a un simple humano fue porque había estado luchando una amarga batalla contra sí mismo antes de recibir su poder. Todo para poder seguir viviendo. Hasta ahora, había estado menospreciando al actual Soberano de las Sombras tras compararlo con su predecesor, pero ahora un sentimiento de respeto despertó en el corazón del Monarca de los Dragones. “……” Entonces, reflexiono sobre su anterior intento de manipular la debilidad de los humanos para hacerlo luchar contra los Gobernantes.
‘Ya no queda ninguna duda… Este humano debe morir. Es demasiado peligroso.’
Al mismo tiempo, el gigante Soberano de las Sombras también lo estaba mirando en silencio. Tras volverse así de grande, Jinwoo miro sorprendido sus manos, habían crecido a un tamaño que excedía su imaginación. ‘Esto… ¿Soy yo?’ Movió la punta de un dedo. El gigantesco cuerpo hecho de oscuridad se movió de acuerdo a su voluntad. No era solo que su cuerpo se hubiera vuelvo enorme. En su interior, en lo más profundo de su cuerpo, un poder vertiginoso cuyo final era difícil de adivinar brotaba sin cesar. Para derribar una montaña se había convertido en una montaña. Jinwoo levanto su rostro. Ahí estaba. La personificación de la destrucción abalanzándose sobre él. ¡Boom! Llamas salvajes y relámpagos negros explotaron hacia todas direcciones. Jinwoo apoyó con fuerza en peso de su cuerpo en la pierna estirada hacia atrás para detener la carga del Dragón. ¡Su fuerza física estaba igualada! La competición de fuerza no duro durante mucho tiempo, antes de que el Dragón mordiera el hombro de Jinwoo. Llamas rojas bailaron alrededor de la mordedura. Sin embargo, Jinwoo no perdió la calma y procedió a agarrar y tirar del cuerno del Dragón hacia atrás. ¡Y lanzó otro puñetazo contra su rostro! Booooom! Pero esta vez, el Monarca de los Dragones no retrocedió.
“¡Groooooaaaaaaaar!”
Nada más haber sido alejado, el Dragón volvió a acercar su mandíbula y mordió el costado de Jinwoo. “¡Aaaaaaaah!” Por primera vez desde que comenzó el combate, Jinwoo no pudo evitar soltar un grito por el dolor insoportable. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Comenzó a golpear la cabeza del dragón con su codo una y otra vez, pero aun así la criatura lo levantó en el aire y lo sacudió sin piedad. Con cada una le invadía un dolor agudo, como si le estuvieran partiendo por la mitad.
“¡Gruuuu! ¡Gruuuuuuuuuuuu!”
Berserk pensó que ya había hecho suficiente daño y lo arrojó contra el suelo. ¡Braaaam! Fue seguido de otro aliento de fuego. Cuando desapareció ese infierno, uno de los brazos de Jinwoo había desaparecido. Sin embargo, no gritó de dolor, sino que se limitó a apretar sus dientes. Al instante, redujo la distancia que los separaba y metió profundamente el brazo que le quedaba, dentro de la boca del dragón. Raaas ¡Craaaaaaash! Con un sonido espeluznante, arrancó la enorme lengua del Dragón.
“¡Grooooooooooooooooooooaaaaaaaaaaaaaaaaaar!”
En lugar de sangre, lava roja brotó del extremo arrancado de lengua. El Dragón se retorció de pura agonía. Jinwoo aprovecho la oportunidad y golpeo la cabeza de la criatura. Su enorme cabeza se movió de lado a lado, esparciendo la lava por todas partes. Luego, Berserk abrió sus ojos de reptil mientras se abalanzaba hacia adelante para empalarlo con sus cuernos. El flujo de la batalla se balanceó entre ambos, una y otra vez. ¡Boom! Cada vez que ambos chocaban, la tierra temblaba y el aire aullaba. En donde caían las llamas, como si fuera lluvia, el suelo se ennegrecía y donde caía un rayo negro todo se hacía añicos al instante. Una lucha agotadora. Desde un lateral, Colmillo miraba aturdido como luchaban ambos Soberanos. Era una imagen majestuosa y aterradora que hizo que el Chaman Alto Orco fuera incapaz de mantener la boca cerrada. Sí… el Ser Absoluto los hubiera creado para poder ver una pelea como esta, todo tendría sentido. La batalla entre los dos era un desastre y, al mismo tiempo, un gran espectáculo. Las lágrimas caían de los Ojos de Colmillo mientras observaba la batalla entre dos seres divinos que se golpeaban con todas sus fuerzas. El poder de la Destrucción y el poder de la Muerte colisionaban el uno contra el otro, retorciéndose, y sacudiendo al mundo. Jinwoo apretó sus puños con más fuerza. ¡Boom…! Estaba funcionando. ¡Estaba funcionando! ¡Estaba funcionando! ¡Definitivamente estaba funcionando! Cada uno de sus golpes producía una onda expansiva que desgarraba el aire a su alrededor. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Las afiladas garras del Dragón rasgaron el aire. ¡Shhhhhhh…! Jinwoo retrocedió para evitar el ataque y a continuación dio un paso adelante, lo empujó con el hombro y lo derribó contra el suelo. ¡Brooooom…! Rápidamente, se subió encima del Dragón caído. Y le siguió una lluvia continua de golpes. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Una gran variedad de golpes sangrientos. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! El parpadeo de los relámpagos, el crujir de las llamas, y los aullidos en el aire reverberaron por todo el lugar. Desafortunadamente, era evidente que una sola mano no era suficiente para asestar un golpe crítico. Solía concentrar su maná en ese mano, pero a medida que pasaba el tiempo, como si estuviera atrapado en un sueño, su poder se fue desvaneciendo gradualmente. ‘¿Qué está pasando?’ La expresión de Jinwoo se endureció. Berserk también notó el cambio de Jinwoo, extendió una garra y atrapó el puño de Jinwoo. ¡Crack! Todo ocurrió a gran velocidad. Jinwoo se quedó aturdido cuando fue incapaz de liberar su puño.
“¡Esta es la diferencia que otorga la experiencia!”
Los ojos de Jinwoo se abrieron considerablemente. “¡Uwaaaaah!” Berserk atravesó el costado de Jinwoo con su otra garra mientras hablaba con un tono burlón.
“Mantener un cuerpo tan grande consume una enorme cantidad de energía.”
Tras inmovilizarlo, una terrible cantidad de energía comenzó a arremolinarse en la mandíbula del Dragón. El destello que precedía al aliento del Dragón estaba listo para poner fin a este combate.
“Este es el final…”
El Emperador Dragón estaba seguro de su victoria. Sin embargo… Justo antes de que estallase su ataque de Aliento, vio como brotaba un nuevo brazo del hombro de Jinwoo.
‘¿Algún le queda tanta energía?’
El Monarca de los Dragones estaba asombrado, pero sabía que no era suficiente para impedir su victoria. Una luz deslumbrante brilló desde el interior de la boca del Dragón. En ese momento Jinwoo insertó su nuevo brazo dentro de la boca del Dragón. “¡Aaaaah…!” Luego, reunió todo el poder que le quedaba y lo concentró en las yemas de sus dedos. ¡Wuuuung…! Con un fuerte impacto, una luz cegadora envolvió todo el entorno. Poco a poco, la luz comenzó a parpadear hasta desaparecer. El silencio cayó por todo el lugar. Jinwoo regresó a su forma humana y se tumbó en el suelo, jadeando. “Af, af, af…” Todo su cuerpo estaba caliente, como si estuviera rodeado de llamas. Estaba plagado de heridas, su condición era un completo desastre. Hizo todo lo posible por controlar su respiración y, poco a poco, obligó a su cansado cuerpo a levantarse lentamente. Alguien se acercaba entre la espesa nube de polvo creada por la explosión. Jinwoo no pudo evitar poner una mueca cuando vio al Monarca de los Dragones aparecer con su forma humana. ‘Monstruo…’ Berserk no estaba en buenas condiciones, pero estaba mucho menos herido que Jinwoo.
“Eres bastante testarudo.”
Iba a decir lo mismo. Sin embargo, Jinwoo prefirió no gastar energías en contestar y se limitó a convocar las dos dagas de la Ira de Kamish y sostenerlas con fuerza. El Monarca de los Dragones también desenvaino su espada. Shiiiiiiiiiiing… Aunque no le quedaba energía suficiente para mantener la Manifestación de su Cuerpo Espiritual, el Soberano de la Perdición reunió toda la fuerza que le quedaba para matar a ese humano de una vez por todas. Jinwoo, retuvo su aliento y apretó los dientes. El Monarca de los Dragones llegó hasta él con un solo paso y balanceó su espada larga. Las dos dagas y la espada larga chocaron entre sí frenéticamente. Cada vez que aparecía un destello por las chispas creadas en la colisión, el sudor y la sangre salpicaban sus cuerpos. Entonces… ¡Crack! Una de las Ira de Kamish se rompió tras golpear una de las endurecidas escamas del Dragón. “¡……!” Jinwoo tuvo que inclinar su cuerpo para salir del camino de la espada larga, pero al realizar ese movimiento, perdió el equilibrio. El Monarca de los Dragones no iba a dejar pasar esa abertura. La espada atravesó el abdomen de Jinwoo. Craash… En medio de un terrible dolor, Jinwoo apretó los dientes y balanceó la daga que tenía en su otra mano hacia el cuello del Dragón. Sin embargo, justo antes de que la punta de la daga llegase a la garganta, el Dragón agarró la hoja con su mano. El aura negra que desprendía el arma fue bloqueada por el aura roja oscura del Dragón. Una sonrisa burlona se formó en el rostro de la criatura.
“¿De verdad creíste que una espada creada a partir del diente de un Dragón sería capaz de penetrar mi cuerpo?”
Tras hacer esta declaración, empujo con más fuerza la empuñadura de su espada larga. El arma se hundió profundamente en el abdomen, haciendo que vomitase sangre. “Ugh…” Berserk empujó a Jinwoo con el pie y sacó su espada. Jinwoo rodó por el suelo. Pero antes de que pudiera levantarse, el Soberano llegó hasta él y colocó la punta de su espada en la garganta. “……” Jinwoo se detuvo cuando sintió la espada demasiado cerca de un punto vital. El Dragón puso una sonrisa.
“¿No te parece divertido?”
Sin dudar ni un segundo que esta era su victoria, el Dragón miró con desprecio el rostro de su enemigo. “La batalla entre la llama nacida de la oscuridad y la oscuridad nacida de la Luz. Parece que va a terminar.” Jinwoo estuvo de acuerdo con las palabras del Monarca. “Tienes razón. La conclusión está a la vuelta de la esquina.” Berserk lo miró con una expresión medio confundida, medio satisfecha mientras escaneaba el cuerpo herido de Jinwoo.
“¿Has decidido detener esa resistencia sin sentido?”
Parecía completamente agotado y derrotado, a punto de rendirse… Pero en un instante, la luz que brillaba en los ojos de Jinwoo cambió. “¡……!” El Monarca de los Dragones se apresuró a atravesarlo con la espada, pero contrariamente a sus expectativas, Jinwoo no retrocedió, sino que se abalanzó sobre él. El filo de la espada apenas rozó su arteria. La carne de su cuello fue lacerada y la sangre brotó como una fuente, pero no fue una herida fatal. ‘Puedo hacerlo.’ A cambio de una herida grave, Jinwoo pudo acercarse lo suficiente al Monarca e invocar la daga de su padre que había guardado en el inventario. Los ojos del Dragón se agrandaron. Pero antes de que pudiera comprender la situación, la daga perforó su pecho. ¡Zaaaas! La daga atravesó su armadura y apuñaló su corazón.
“¡UAaaaaaaaaaaaaaaaah!”
Más. Aún más. Jinwoo era consciente de que un Soberano no moriría con ese tipo de ataque. Después de todo, él estaba luchando con heridas que ya habrían asesinado a cualquier humano normal. A continuación, sacó la daga y activó la habilidad Destrozar. ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! Cientos de ataques se alojaron en el cuerpo del Dragón. ‘¡Una vez más!’ ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! ¡Zaaaas! “Ba… ¡Bastardo!” Sin embargo, a pesar de estar siendo víctima de innumerables ataques, el Monarca levantó su espada. Los ojos de Jinwoo temblaron. A pesar de haber sufrido graves heridas en su pecho, donde se podían ver muchos agujeros, comenzó a repeler los ataques de su daga. A pesar de que continuó usando la habilidad, la velocidad del Dragón también aumento. Esta era la criatura más poderosa creada en la oscuridad por el Ser Absoluto con el único propósito de destruir. Gotas de sudor frio se formaron en la frente de Jinwoo a medida que se sintió sobrepasado en una de las áreas en las que tenía más confianza: la velocidad.
“¡Grooooooooaaar!”
El Monarca rugió como una bestia y empujó a Jinwoo hacia atrás. El ataque fue tan poderoso que parecía una muñeca rota llevada por el viento. ‘Uuf’ Para cuando recuperó el equilibrio, el Dragón ya se encontraba justo ante sus ojos. A diferencia de antes, el Soberano no cometió el error de detener su espada. Traspasó su corazón negro. “¡Ah!” Jinwoo sintió un ardiente dolor en su pecho. Se quedó sin aliento y ni siquiera pudo gritar de dolor. Sus piernas perdieron fuerza y, a pesar de sus intentos, se doblaron hacia adelante. Plof. Aun así, el Dragón rugió violentamente hacia el cielo, como si esto no fuera suficiente para calmar su ira.
“¡UAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH…!”
De repente, se transformó en una apariencia parecida a la de un draconiano, mitad humano, mitad dragón y extendió sus garras para asestar un último golpe. Una voz grave salió de la boca del Dragón.
“Bastardo, ¡voy a despedazarte trozo por trozo y te usare para alimentar a mis Dragones!”
Si mostrar cortesía y darle al Soberano de las Sombras una muerte digna de un Rey fue un error de su parte, ahora compensaría esa falta y le infligiría una muerte miserable y brutal. ¡Le iba a demostrar cual era el destino de aquellos que se oponían al Monarca de todos los Dragones! Estaba tan furioso que rugió, exponiendo sus largos y afilados colmillos. Pero entonces… Un gritó resonó en el cielo. “¡Waaaaaah!” El Monarca levantó su cabeza. Había un espectáculo increíble ante sus ojos. El ejército de los Gobernantes, los soldados celestiales, salían sin parar de una enorme puerta que antes no estaba ahí. Batían sus alas mientras cubrían las nubes oscuras con un color de plata brillante.
“¡Imposible…!”
El Dragón estaba asombrado. No había ninguna puerta cuando llegaron allí. ¿De dónde diablos había venido esa puerta? ¿Cómo pudieron llegar tan rápido a este mundo los soldados celestiales? Para abrir una puerta y conectar directamente este mundo con otro se necesitaba una enrome cantidad de energía. Cuando sus pensamientos llegaron a este punto, el Berserk miro con ojos temblorosos a Jinwoo, que todavía se encontraba en el suelo, jadeando pesadamente sobre sus rodillas. “Bastardo… ¿Por eso me atacaste con todas tus fuerzas desde el principio…?” No era una diferencia de experiencia, ¿sino que había estado apostando por este resultado desde el inicio? ¿Desgarrar el espacio con un colosal choque de poderes para convocar a los aliados que estaban al otro lado? Hasta ahora, el Soberano de la Perdición solo había estado tratando de averiguar las intenciones del Soberano de las Sombras a través de sus propios ojos. Su objetivo era atraer la atención del ejército del mundo del Caos, para poder llevarlo a un lugar aislado. Pensó que su objetivo era evitar que otros pudieran interponerse en su pelea. Sin embargo, el Soberano de las Sombras tenía un propósito diferente.
“Aun así… No hay forma de que puedas comunicarte con los Gobernan…”
No pudo acabar su oración. Si había una forma. Los recipientes de los Gobernantes. Todavía quedaban unos pocos recipientes vivos, conectados con los Gobernantes para recibir su poder. Así fue como los Fragmentos de la Luz fueron capaces de lograr que la puerta apareciera exactamente en este lugar. “……” El Dragón miro fijamente a Jinwoo. Había apostado todo a un único movimiento imposible. Escogió un método donde incluso si perdía la pelea, habría ganado la guerra desde antes de comenzar. Jinwoo, que apenas pudo soportar el dolor de sus heridas, se rio impotente. “Fuiste tú.” “¿……?” “Fuiste tú quien ordeno al Soberano de las Llamas Blancas y al Soberano de los Colmillos de Bestia que atacasen al Soberano de las Sombras por la espalda.” “¿Acaso el Soberano de las Llamas Blancas habló de eso…?” En lugar de responder, Jinwoo levantó la mirada hacia el cielo repleto de innumerables soldados alados. Poco después, devolvió su mirada hacia el Monarca y formó una sonrisa en sus labios. “Ashbon me pidió que te diera este mensaje.” Jinwoo levantó lentamente el dedo del medio.
“¡Bastardo!”
El exploto por la ira. Sus afiladas garras se abalanzaron sobre el indefenso Jinwoo que yacía de rodillas sobre el suelo. Desafortunadamente, esas garras no pudieron alcanzarlo, en su lugar fueron bloqueadas por 6 hermosas alas que cubrían gentilmente la figura de Jinwoo. Berserk se detuvo y retiró sus garras para mirar a la criatura que había bloqueado su ataque. A continuación dejó salir un susurro cargado de dolor.
“La Luz Más Brillante…”
El Dragón levanto su cabeza. En el cielo, seis ángeles de seis alas descendían lentamente hacia el suelo. El Monarca de los Dragones sonrió mientras recordaba la breve conversación que tuvo con Jinwoo: La batalla había terminado.
“Se acabó…”
Al instante, las lazas de los Gobernantes perforaron el cuerpo del Dragón desde todas direcciones.
* * *
La feroz batalla entre los dos monarcas dejó una huella en el cielo. Las cenizas que se elevaron durante la pelea cayeron silenciosamente como copos de nieve. Jinwoo miró las cenizas que habían comenzado a caer sobre sus hombros y elevó su rostro. Muy lejos, a una gran distancia, los soldados de los Gobernantes que cubrían el cielo se estaban dirigiendo a otras localizaciones por medio de innumerables puertas. La escena en la que decenas de millones de soldados se movían al unísono cumpliendo las órdenes de los Gobernantes era un espectáculo abrumador. Su objetivo era deshacerse de las fuerzas que quedaban de los Soberanos. Ahora que el Monarca de los Dragones y muchos otros Soberanos habían muerto, no había ninguna posibilidad de que el ejército del Mundo del Caos pudiera sobrevivir. Los soldados celestiales les iban a explicar que esta larga, larga guerra… había terminado. Por alguna razón, Jinwoo sintió que su corazón se hinchaba de orgullo al ver sus movimientos. Mientras estaba absorto en sus emociones, la Luz Más Brillante regresó después de dar órdenes a sus soldados. Una forma de vida verdaderamente hermosa, la cual era imposible describir con palabras humanas, plegó sus seis alas con orgullo mientras aterrizaba. Los demás Gobernantes se acercaron y aterrizaron detrás de la Luz Más Brillante, uno tras otro. El Gobernante miró a Jinwoo. A primera vista, era un ser humano corriente sin nada especial.
‘Este humano puso fin a la guerra entre nosotros y los Soberanos.’
¿Quién pudo haber imaginado algo así? Una guerra que comenzó por orden del Ser Absoluto y a la que nadie parecía ver su final terminó por las manos de un ser débil en un mundo distante. Por lo menos era algo que él jamás imaginó. Y es por eso que esa sorpresa inicial por los logros de Jinwoo, se había transformado en puro respeto.
“Has puesto fin a nuestra guerra. No se cómo expresar adecuadamente mi gratitud.”
“……” Jinwoo, que estaba mirando en silencio las cenizas que caían del cielo, giró la cabeza y observó a la Luz Más Brillante.
“Es un poco complicado, pero me gustaría pedirte un favor.” “¿Un favor…?”
El Fragmento de Luz mostro una expresión ligeramente confundida. Era posible que el poder del Soberano de las Sombras fuera igual al de ellos o incluso mayor. Sin embargo, ¿le estaba pidiéndole un favor? Como para aliviar la confusión que sentía el Fragmento de Luz, Jinwoo continuó hablando antes de que pudiera hacer alguna pregunta.
“Es algo que solo tú puedes hacer.”
El Ángel con seis alas asintió con su cabeza.
“Si está dentro de mi poder hacerlo realidad, ayudaré.”
El Soberano de las Sombras tuvo un papel importante en la derrota del Monarca de los Dragones y los Gobernantes se sentían en deuda con él. No había ninguna razón para no acceder a su petición. Sin embargo, una solicitud que no pudo aceptar salió de la boca de Jinwoo.
“Una vez más… ¿Se puede usar una vez más el Cáliz del Renacimiento?”
El Fragmento de Luz sintió un sobresalto como si le acabaran de golpear en la nuca. El resto de Gobernantes tampoco pudieron ocultar su asombro. Como su líder, la Luz Más Brillante tenía que confirmarlo de nuevo.
“¿Me estás pidiendo que use el Caliz del Renacimiento para hacer retroceder el tiempo?”
“Sí.” – Jinwoo asintió con su cabeza y continuó su explicación. – “Una vez que hagas retroceder el tiempo, me gustaría que no envíes nada a la Tierra. Me ocuparé de los Soberanos y de sus ejércitos en la grieta dimensional.”
El Fragmento de Luz quedó asombrado al escuchar las razones para hacer retroceder el tiempo y no supo que decir.
‘Pretende… ¿Librar esa guerra solo?’
Jinwoo había escuchado el uso del Caliz del Renacimiento del anterior Soberano de las Sombras. Dijo que incluso si el tiempo retrocedía utilizando las herramientas del Ser Absoluto, la conciencia de seres superiores como Gobernantes y Monarcas permanecía intacta. Si era así, no había ninguna posibilidad de que la conciencia de Ashbon se separase y perdiera los poderes del Soberano de las Sombras. Jinwoo tenía la intención de hacer uso de ese poder y de sus memorias para entrar en la brecha dimensional.
“¿Vas a enfrentarte solo a toda la legión?” – preguntó la Luz Más Brillante, como si no pudiera creerlo. – “¿Por qué quieres hacer eso? Hemos usado el Cáliz del Renacimiento muchas veces, pero nunca habíamos obtenido un resultado como este.”
“……” Jinwoo miró la daga de su padre que sostenía en la mano y respondió con calma.
“Perdí a tanta gente en esta guerra. Quiero recuperarlos a todos.”
Si fuera posible retroceder en el tiempo para salvarlos, JInwoo estaba completamente preparado para enfrentarse a los Soberanos una vez más. El Fragmento de Luz cerro sus ojos para darse tiempo a pensar, y se dio cuenta que no le parecía mal el deseo de Jinwoo. Aun así, hacer retroceder era demasiado peligroso.
“El Cáliz del Renacimiento está cerca de su final. Si fallas en tu objetivo, es muy probable que no podamos volver a hacer retroceder el tiempo.”
Eso significa que podría aparecer un futuro mucho más cruel y aterrador. La situación actual podía ser el mejor resultado posible para todos.
“Si lo desearas, podrías permanecer en la mente de todos los seres vivos como el héroe que detuvo la invasión de los Soberanos. Sin embargo…”
Una expresión de tristeza fácilmente reconocible apareció en el rostro del Fragmento de Luz.
“La batalla que deseas librar no será recordada por nadie más que tú. Si eres derrotado, solo te espera la ruina y la aniquilación y si sales victorioso, nadie se regocijará con tu victoria.” – El Ángel de seis alas intentó confirmar la decisión de Jinwoo por última vez. – “¿Realmente quieres que haga retroceder el tiempo?”
Antes de responderle, Jinwoo cerró sus ojos y recordó a las personas importantes para él. Los ojos de los Soldados Sombra que había plantado en las sombras de sus seres queridos le permitían verlos en tiempo real. Su madre y su hermana pequeña estaban tomadas de la mano mientras miraban ansiosas las noticias que llegaban de Japón en su televisor. Cha Haein tenía los ojos cerrados con fuerza como si estuviera rezando, mientras que el presidente Woo Jincheol estaba mirando el telediario con ojos llorosos. Jinwoo percibió sus emociones y sintió como una parte de su pecho se calentaba gradualmente. Cuando abrió los ojos, ya había tomado una decisión.
“Voy a volver.”
Por las personas que estaban a su lado y por la que no. Los rostros del Presidente de la Asociación Go Gunhee, el de Adam White y el de su padre pasaron por su mente. Además, muchas otras personas murieron en la guerra. Ahora, Jinwoo se prometió a sí mismo no volver a perder a nadie. La determinación de Jinwoo fue claramente visible a los ojos del Fragmento de Luz. “……” El motivo por el que los Gobernates fueron tan lejos como para usar una Herramienta de Ser Absoluto que nunca se debía usar, fue porque este era un lugar que nada tenía que ver con su guerra. Sin embargo, un habitante de este mundo, el Héroe que lo salvo había tomado una decisión. Decidió que quería salvar al mundo entero usando su propio poder y no solo una porción. Y que cargaría con el peso de esa decisión. Por un momento, el Ángel pudo ver el rostro del anterior Soberano de las Sombras en la cara de Jinwoo. Para proteger al Ser Absoluto, ese compañero se negó a retroceder a pesar de que los soldados celestiales cubrían por completo el cielo. Fue un enemigo formidable, pero al mismo tiempo sentía un profundo respeto por él.
‘Son iguales…’
Una leve sonrisa apareció en el rostro de la Luz Más Brillante tras recordar el rostro de Ashbon.
“Entiendo. Le deseo buena suerte.” “Espera.”
Jinwoo rápidamente le hizo una pregunta.
“¿Qué pasara con los Soldados Sombra que no existían en el pasado?”
Soldados como Beru. Los soldados de Ashbon estarían dentro de su sombra, pero no sabía qué pasaría con Codicia que era un humano llamado Hwang Dongsuk, o con Beru que ni siquiera existía hace diez años. El Fragmento de Luz le explicó lo que sabía.
“Las existencias que se superponen con el eje del tiempo del pasado desaparecerán y las entidades que no se superpongan permanecerán.”
En resumen, Beru seguiría existiendo mientras que Codicia desaparecería. En ese momento pudo escuchar los llantos de los Soldados que había dentro de su sombra. Jinwoo se despidió en su mente de los soldados que iban a desaparecer y levanto su rostro con una sonrisa.
“Estoy listo.”
El Fragmento de Luz invoco el Cáliz del Renacimiento desde el sub espacio y asintió con su cabeza.
“Que tu coraje salve a tu mundo una vez más.”
Una luz cegadora envolvió todo el planeta.
* * *
Se publicó una pequeña noticia en un periódico local sobre un estudiante de la escuela secundaria que desapareció después de dejar una nota que ponía: Tengo trabajo que hacer. Y casi dos años después, el mundo se volvió ruidoso de nuevo con la noticia de que un estudiante de la escuela secundaria que había estado desaparecido habría regresado a casa como si nada hubiera pasado. Y así, el tiempo pasó tranquilamente, cuando todo regresó a la normalidad. No hubo ningún incidente sobre puertas, monstruos o la aparición de cazadores para tratar con ellos.
* * *
Yoo Jinho se encontraba en medio de una fiesta de bienvenida para estudiantes de primer año, pero su expresión estaba rígida. El tentador olor a panceta de cerdo asada que salía de las parrillas y le hacía cosquillas en la nariz, ni siquiera le estimulaba el apetito por la tensión. No sabía que estaba pasando. Aunque ahora vivía ocultando su identidad, seguía viviendo la digna vida del segundo hijo de una familia adinerada. Aun así, por alguna razón, esta cena a base de panceta de cerdo le resultaba familiar. ‘¿Por qué?’ Yoo Jinho movió su cabeza de un lado para otro, haciendo que uno de sus compañeros superiores lo agarrara del hombro. “Jinho, relájate. Si alguien te ve va a pensar que te vamos a comer.” Jinho se sonrojo. “N… No, señor, ¡no es eso!” “Entonces quita esa cara y disfruta de la fiesta.” – añadió, para luego soltar una carcajada. – “Ah, por si no lo sabes, será mejor que tengas cuidado frente a ese senior. Hay un estudiante en nuestra facultad realmente aterrador.” “Uh.” La expresión de Jinho se volvió más rígida que antes. “¿Has oído hablar de él? No es que golpee o discipline a los de menor grado sin ninguna razón, sino que simplemente cuando está a tu lado, su carisma…” Yoo Jincho conocía a alguien que encajaba bastante bien en ese tipo de descripción. Levemente recordó el rostro de su padre, conocido frecuentemente como el Director con sangre de acero, pero luego negó con la cabeza, como si tratara de deshacerse de ese pensamiento. Tal vez porque ya estaba algo borracho, su compañero comenzó a hablar con entusiasmo acerca de ese misterioso y atemorizante mayor. “¿Conoces a Cha Haein?” “Mm… ¿Estás hablando de la chica que se volvió famosa en el mundo del atletismo?” “Sí, ella. Cha Haein es la novia de ese mayor aterrador. Ah, ¡aquí viene!” Al ver a un hombre entrar en el restaurante, el estudiante se levantó e inclinó su torso. “¡Muchas gracias por venir!” “¡Señor!” “¡Señor!” Después de ver a sus mayores saludando con cortesía, Jincho no pudo evitar sentir que la explicación no era un engaño. Con la aparición de una sola persona, la atmósfera de la fiesta de bienvenida de estudiantes de primer año cambió por completo. Solo pudo tragar saliva, nervioso. Glup Pero al igual que una persona desgraciada podía romperse el cuello si se caía por la calle, el mayor se sentó al lado de Yoo Jinho, que fue incapaz de levantar la cabeza por miedo. ‘Ah… Mayor, ¿por qué eliges sentarte a mi lado cuando hay tantos asientos disponibles?’ Jinho soltó un profundo suspiro en su interior y bajó la cabeza aún más como signo de derrota. Sin embargo, ese tenebroso superior le tendió un vaso cargado con un líquido transparente. “Bebe conmigo.” La única bebida recomendada a los estudiantes de primer año era el Soju, pero pensando que estaba tratando con un estudiante veterano tomó el vaso con cuidado, esperando no cometer ningún error. ‘No soy bueno con el alcohol…’ Jincho cerró los ojos con fuerza y forzó al líquido a bajar por su garganta. Pero inmediatamente abrió los ojos sorprendido. “Se… Señor. ¿Esto es gaseosa?” “Sí.” Ese supuestamente terrorífico superior estaba poniendo una expresión que no era para nada atemorizante mientras le mostraba una botella de gaseosa. “Bebe esto conmigo.” Por alguna razón, tenía una expresión que indicaba que acababa de encontrarse con una persona que no había visto en mucho tiempo. “Oh, Jinho, me voy a sentir muy triste si me sigues llamando señor o mayor.” – dijo el alumno con un tono amigable mientras volvía a llenar el vaso con gaseosa. – “A partir de ahora llámame hermano.” “¿Eh?” “¿Qué pasa? ¿No te gusta?” Cuando su mirada se volvió seria, Yoo Jincho enderezó instintivamente la espalda, antes de responder con energía. “N… No, lo haré. ¡Hermano!” Después de decir la palabra hermano, Jinho se extrañó de que esa palabra se sintiera tan familiar. ‘Mm… ¿Cuándo le dije mi nombre?’ Mientras Jinho inclinaba la cabeza de un lado para otro, el estudiante de último año chocó ligeramente su vaso contra el suyo. “Salud.” Por algún motivo, Jinho pensó que la sonrisa del superior no era desconocida; las comisuras de sus ojos se humedecieron mientras chocaba con energía su vaso con la del superior una vez más. “¡Salud!”
* * *
La voz insatisfecha de Jinho sonó a través del altavoz del teléfono. - Ah, ¿hermano? ¿Por qué no has venido al salón de clase todavía? Jinwoo respondió con una sonrisa. “Tengo un pequeño negocio que atender hoy. Ah, por cierto…” - Dime, hermano. “Tengo un asunto muy importante del que hacerme cargo, ¿puedes sustituirme en la clase de la tarde? Gracias.” - ¿Eh? ¿Hermano? ¿HERMANO? Jinwoo alejo de la ojera el teléfono mientras una voz desesperada seguía llamándolo y termino con la llamada. Clic Jinwoo levanto su rostro y leyó el nombre del hospital escrito con letras grandes que estaba frente a sus ojos. Hospital General de Seúl Ilshin. Tenía que reunirse con alguien en este lugar hoy. Deteniéndose por un instante, arregló su atuendo, antes de volver a caminar hacia el hospital. Entonces, cuando estaba a punto de atravesar la puerta del hospital, un rostro familiar pasó cerca de él. No planeaba llamar la atención, pero quizá porque se le quedó mirando durante mucho tiempo, la persona se detuvo y se volvió para mirarlo. “¿……?” Era Lee Juhee. La sanadora de rango B que era miedosa, pero que se unió a la Asociación para evitar que el poder que le habían otorgado fuera desperdiciado. Pero ahora, se enfrentaba a Jinwoo con una mirada que no era diferente a la de otras estudiantes universitarias. Termino sonriendo al darse cuenta que le sentaba bien no ser una Cazadora. Juhee observo intensamente a Jinwoo por mucho tiempo antes de preguntar con voz dudosa. “Hm, ¿disculpa…? ¿Nos conocemos?” Un saludo cargado de felicidad se elevó hasta su garganta. Sin embargo, al final Jinwoo negó con la cabeza. “No lo creo.” Tras responder, se dio la vuelta y se fue sin dudarlo. Juhee se quedó mirando su espalda por un momento, antes de inclinar la cabeza y seguir con su camino. Jinwoo puso una sonrisa de satisfacción en su rostro mientras escuchaba como el sonido de sus pasos se alejaba. Es lo que había querido proteger: Una pacífica vida diaria. Cada vez que era testigo de la paz que creo con su sacrificio, sentía que había valido la pena todo el esfuerzo. ‘Es suficiente para mí.’ Era el motivo de sus actos. Jinwoo se detuvo frente al hospital por un instante mientras miraba la cicatriz que había en su palma izquierda. Luego, entró lentamente en el hospital. Cada vez que alguien le preguntaba por esa herida, siempre contestaba de la misma manera: La obtuve salvando el mundo.
* * *
El paciente hizo un gesto para que se acercara cuando el médico entró en su habitación. “Puedes… ¿Ayudarme a sentarme?” El doctor le ayudo a levantar con cuidado la parte superior de su cuerpo, para que pudiera sentarse. “Gracias.” Entonces, el médico observó una botella de madera que no había visto antes, en la mesa que había junto a la cama del paciente. “Presidente, ¿qué es esto?” El demacrado paciente, tan delgado como un árbol seco, tosió dolorosamente antes de poder contestar. “Un joven acaba de dármela.” El doctor estaba confundido. Esta era una habitación VIP dentro del hospital, lo que quería decir que la puerta estaba custodiada por dos hombres en todo momento y nadie podía entrar sin el permiso del médico a cargo de la habitación. ¿Cómo pudo alguien entrar sin ser detectado y dejar esa botella? “Fue extraño… Pero la explicación que me dio el joven fue aún más increíble.” En un tiempo que ya no existe, él y el joven lucharon contra multitud de monstruos, por lo que vino a darle un regalo, como agradecimiento por todo lo que hizo por él en esa época. “Y entonces, desapareció. Como si hubiera sido una ilusión, como si nunca hubiera estado aquí.” De no ser por la evidencia que tenía ante sus ojos, el doctor no lo hubiera creído. Sin embargo, el regalo que le había dado el joven permanecía allí. Mientras el médico se quedaba pensando en cómo actuar ante esta situación, el paciente apunto con su dedo tembloroso a la botella de madera. “Da… Dámela.” El doctor cogió la botella y se la dio. El anciano sentado sobre la cama estudio la botella y sonrió. “Me dijo que, si bebo lo que contiene la botella, mi enfermedad desaparecería por completo. Je, je.” “Presidente, espero que no crea que…” “Estoy cansado.” El presidente lo interrumpió. “Déjame preguntarte algo. ¿Cuánto tiempo puedo vivir si no bebo esto?” “……” El doctor no pudo responder. Incluso ahora, todo lo que la medicina moderna podía ofrecerle era mantenerlo con vida. Solo eso. Ya se podía considerar un milagro que siguiera con vida. Al ver que el médico no respondía, el presidente chasqueó la lengua y siguió hablando. “Si bebo esto y no funciona… Quiero que te encargues de que se escriba lo siguiente en mi lápida. El presidente Go Gunhee, que luchó contra su enfermedad hasta el final, está enterrado aquí.” “Presidente…” Como médico, sabía que era su obligación detenerlo. Pero fue incapaz de hacerlo después de ver la expresión determinada del presidente mientras retiraba el tapón de la botella. Go Gunhee se tragó el líquido con dificultad. Glup… Glup… Glup… Tras asegurarse de tomar hasta la última gota de la botella, Gunhee pensó en el rostro del joven. Más específicamente, recordó sus ojos. Sintió que valía la pena confiar en un hombre con esa mirada. Entonces… Cuando bebió cada gota de la medicina… Du-dum Du-dum Du-dum Du-dum Su desahuciado corazón comenzó a latir con fuerza otra vez. Su corazón… estaba latiendo una vez más.
SOLO YO SUBO DE NIVEL – FIN

* * *
EPILOGO DEL AUTOR
Hola a todos. Soy Chugong. En realidad, después de que escribí ese Hola a todos me he quedado atascado deliberando sobre que escribir a continuación durante casi diez minutos. Pero era de esperar. Si el epilogo al final de una novela es un mensaje del autor, entonces, solo hay una cosa que puedo decir. Gracias. Muchas gracias. Me gustaría agradecerles desde lo más profundo de mi corazón por seguir las toscas palabras de un autor sin talento, por haberles gustado y por haber esperado pacientemente a que llegara este momento. Se ha terminado. Algunos de ustedes han expresado su preocupación de que el final haya llegado de una manera demasiado abrupta, pero esta conclusión estaba planeada desde el principio. Cosas como Jinwoo retrocediendo el tiempo; Junhee, que hizo su aparición al principio de la novela, volviendo a aparecer al final o a Jinwoo curando la enfermedad de Go Gunhee. Todas esas cosas. Aunque reconozco que agregué la reunión con Yoo Jinho un poco más tarde, después de escribir la escena de su cena con Jinwoo, pensando que sería divertido rememorarlo. Y así, después de casi 250 episodios, Solo yo subo de nivel llega a su fin de esta manera. Cuando les pregunté a los otros autores que sentían después de terminar sus novelas, todos me dijeron que era una mezcla de alivio y dolor. Sin embargo, no siento ningún alivio y solo siento tristeza. Incluso mientras escribo este epílogo, las lágrimas amenazan con brotar de mis ojos. Al parecer no puedo actuar de acuerdo a mi edad. Puedo estar sintiéndome triste en este momento, pero a decir verdad, estoy pensando en tomarme una semana de descanso antes de volver a ponerme con una serie de historias paralelas. ¡Rezo para que todos permanezcan ilesos hasta entonces! Y ya que estoy escribiendo este epílogo, también podría aprovechar este espacio para expresar mi gratitud hacia aquellos que me ayudaron a hacer de Solo yo subo de nivel todo un éxito. Mi más grande compañero, el subdirector Goh Dong-Nahm, a mi editor asociado Lee Seok-Won, que me ayudó de varias maneras, así como al autor Leltree, la estrella en ascenso de nuestro Equipo Único. Honestamente, pensé que sería vergonzoso agradecer únicamente a dos personas y por eso añadí al autor Lel, pero después de hacerlo, recordé todas las veces que lo llamé por teléfono para quejarme de sufrir un bloqueo de escritor y quedarme atascado, así que ahora me arrepiento de casi haberlo olvidado. ¡Lo siento mucho, Leltree! Por eso me gustaría anunciar una vez más el final de Solo yo subo de nivel, creado con un 10% de quejas, un 39% de trabajo duro y un 50% de amor de todos ustedes, queridos lectores. Una vez más, me gustaría agradecerles desde el fondo de mi corazón. Aunque fue bastante difícil escribir esta novela, gracias a todos ustedes, mis lectores, todavía encontré ese viaje muy agradable mientras estaban a mi lado. Me prepararé aún más a fondo y volveré mejor que nunca la próxima vez. Todos, cuídense, ¡y hasta siempre!
Se despide, el autor Chugong.

Muuuuuy buenas cazadores Geomchis. Con este capítulo terminamos la historia principal de Solo Yo Subo de Nivel (SYN), pero no es el fin de la novela. Quedan pendientes para publicar 16 capítulos del epílogo e historias secundarias, que iremos sacando regularmente como hasta ahora hasta terminar del todo la novela. Un saludo Geomchis :)

martes, 20 de julio de 2021

SYN Capítulo 141

Volumen 13 Capítulo 10
Persuasión
Traducido por Alsabov y Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

Los más de ciento treinta mil Soldados Sombra de Elite que sobrevivieron la guerra anterior bajo el mando del Soberano de las Sombras se escondieron en la sombra de ese humano, intentando hacer todo lo posible para pasar desapercibidos. Era una trampa. El Soberano del Cuerpo de Hierro, se encontró de repente con el ejército de sobras y sintió una sensación de mareo, como si estuviera siendo absorbido por un pantano.
‘Maldita sea.’
Actualmente, la Legión occidental que lideraba no tenía el poder para enfrentarse a la Legión de las Sombras. Además, los que estaban a la vanguardia eran Belion e Ygritte, por lo que el Soberano estaba preocupado por su propio cuello. Lo más probable es que el ejército de Sombras, o su Soberano, estaban esperando eso.
‘Tengo que avisar…’
El Soberano del Cuerpo de Hierro hizo todo lo posible para comunicarse con el Soberano de la Perdición. Sin embargo, había una clase de poder que le impedía ponerse en contacto con él.
‘¿Podría ser…?’
¿El Soberano de las Sombras llegó tan lejos en sus planes? El Soberano del Cuerpo de Hierro activo su percepción sensorial para localizar el origen de este poder que bloqueaba su intento de comunicarse con el Monarca de los Dragones. Luego, junto aYgritte, descubrió a un chamán Alto Orco que estaba murmurando alguna clase de conjuro mientras sostenía un objeto pequeño en su mano. “¡……!” Su magia estaba interrumpiendo toda comunicación con el resto de Soberanos. Después de renacer como un verdadero soldado sombra, la magia de Colmillo, mientras era potenciada por la Perla de la Avaricia, tenía el suficiente poder para llevar a cabo esa tarea. * Sonrisa * Colmillo se sonrojó tímidamente cuando sus ojos se encontraron con el Monarca al que sirvió en el pasado. Aun así, no dejó de cantar el conjuro. El Monarca de los Humanoides, el Soberano del Cuerpo de Hierro sintió como una fuerte ira brotaba de su interior.
“¡Como os atrevéis!”
No, esta no era una estrategia que saldría de la cabeza del Soberano de las Sombras, ni que decir sus soldados. No era como actuaba la Legión de las Sombras; ese ejército que siempre sentenciaba con una muerte inevitable a los enemigos que tenía delante. Esto era…
‘El camino de los humanoides…
El actual Soberano de las Sombras, que era un humano, estaba corrompiendo la manera de hacer la guerra. ¡No tenía orgullo como Soberano! Verdaderamente enojado, el Soberano del Cuerpo de Hierro expandió sus músculos. Unos tendones gruesos sobresalieron de su cuerpo, pareciendo que fuera a explotar.
“¡Ese bastardo no merece ser un Soberano!” – gritó con fuerza.
En un instante, se movió justo frente a Colmillo, pero fue detenido repentinamente por Beru. ¡Boom…! Beru agarró ambas manos del Monarca y comenzó a competir con él en fuerza bruta. Miro al enemigo a los ojos y le hablo en el lenguaje de los monstruos.
“Eso que acabas de decir… Retíralo. Si no, pagaras un alto precio por haber insultado a mi Señor.”
Sin embargo, el Soberano del Cuerpo de Hierro gritó con fuerza, como si quisiera torcer el brazo de Beru con sus palabras.
“¡Como se atreve un insignificante soldado a interponerse en el camino de un Soberano!”
Entonces… “¡Kiieeeeeehk!” Al mismo tiempo que estallaba ese chillido ensordecedor, el tamaño de Beru se expandió al doble de su tamaño.
* * *
El Monarca de los Dragones lo vio. Mientras dudaba, innumerables soldados del Mundo del Caos perdieron la vida e igual número de Soldados Sombra se alzaron desde los muertos. Chispas de ira brillaron en los ojos del Soberano mientras salía por la puerta. Y al final de esa mirada, estaba Jinwoo convertido en una gran tormenta, que devoraba todo el ejército del Mundo del Caos. Ese hombre… ¡Debía matarlo! El Monarca de los Dragones aún no había revelado su verdadera forma, pero con su forma humanoide arrojó apresuradamente su aliento de destrucción. ¡Uaaaaaaaah…! El resplandor del fuego ilumino con fuerza desde la distancia. Jinwoo, a pesar que estaba en trance destrozando al ejército del Mundo del Caos, no se perdió ese momento. ‘¡Es él!’ La silueta de Jinwoo se desvaneció en el acto. Justo después, todos los soldados del Mundo del Caos, así como los nuevos Soldados Sombra quedaron expuestos al aliento y desaparecieron sin dejar rastro. ¡Uaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah…! Jinwoo escapó justo a tiempo y apareció en un lugar no muy alejado. Al terminar su ataque, el Monarca de los Dragón lo miró. Dragones Antiguos, Dragones Emperador y Dragones normales aparecieron por las innumerables puertas abiertas a su espalda. El Monarca de los Dragones, el Soberano de la perdición. La fuerza principal de la Legión de la Perdición, un poder capaz de destruir el mundo entero en un día, apareció para acabar con el Soberano de las Sombras. Y frente a él. Se encontraba el Monarca entre monarcas, aquel que gobernaba al resto de Soberanos: Berserk, el Soberano de la Perdición. “……” Jinwoo tragó saliva ante el inmenso y casi infinito poder que sintió del Dragón. Al instante, todos y cada uno de los Soldados Sombra que combatían a las fuerzas del Mundo del Caos se detuvieron y se retiraron. Al igual que el ejército de dragones, se colocaron detrás de Jinwoo. El Monarca de los Dragones sonrió.
“¿Esos patéticos soldados son todo lo que tienes?”
Había creado miles de nuevos soldados sombra matando enemigos. Pero en frente, había más de diez millones de soldados, cientos de dragones y el ser más peligroso de todos: Berserk. Jinwoo sabía la diferencia de poder que había entre las fuerzas militares de cada bando. Por eso eligió ese plan desde el principio. “¡Vamos!” – ordenó Jinwoo, tras reunir a los soldados sombra en un solo lugar. Al mismo tiempo, una expresión de duda apareció en el rostro del Monarca de los Dragones.
‘¿Busca un combate directo después de ver a mis soldados?
¡Eran las acciones de un loco! Sin embargo, a pesar de las sospechas del Soberano, los soldados de las sombras se apresuraron hacia adelante. Los Dragones inmediatamente lanzaron poderosas llamas hacia ellos. ¡Uaaaaaaaaaaaaaah…! Con eso, los soldados de las sombras envueltos en llamas desaparecieron como objetos desechables, sin ningún indicio de regeneración. Se dio cuenta de que solo los usó para ganar tiempo.
‘¿Dónde se metió…?’
Rápidamente expandió su percepción sensorial. El Soberano de las Sombras estaba huyendo a través de su sombra. El Monarca se rio ante esa patética actuación. Su plan debía haber sido devorar lentamente a las tropas del Mundo del Caos, mientras hacía que se desgastaran lentamente, pero no había tenido en cuenta un pequeño detalle. El Soberano de la Perdición podía seguirlo con facilidad. Y poco después, se dio cuenta de que la Sombra de JInwoo había aparecido en el campo de batalla occidental. ‘¡Ahí estás!’ Nunca lo dejaría escapar. El Soberano creó una puerta hacia el lugar donde había aparecido Jinwoo, y saltó dentro. Pero tan pronto como salió por la puerta… “……” Pudo ver un gran ejército de 130.000 soldados rodeándolo. Y eso no era todo. Jinwoo, que había estado esperando la llegada del Monarca, habló lentamente, en voz baja. “…Surge.” Con esa sola palabra, cada criatura que pertenecía al ejército occidental del Mundo del Caos., y que había sido asesinada por el ejército de las Sombras se levantó. El Monarca de los Dragones miro a los Soldados Sombra que ahora se acercaban a los 200.000.
“¿Esto es lo que estabas buscando?”
Atraer al enemigo a un campo de batalla en el que tenías la ventaja. Esa táctica era lo único que podía hacer para ganar la guerra, ante su abrumadora inferioridad numérica, pero aun así la sonrisa burlona no desapareció del rostro del Monarca. “Patético.” Al fin sabía cuáles eran las intenciones del Soberano de las Sombras. Aunque perdió todo el ejército occidental en el proceso, no era un problema si podía acabar con el Soberano de las Sombras. ‘Hasta perder a la mitad del ejército es aceptable.’ El miedo surge de no poder predecir el futuro. Pero ahora su oponente había revelado todas sus cartas.
“Soberano de las Sombras.” – dijo el Monarca mientras miraba a Jinwoo. – “Debes haber pensado que solo yo podría perseguirte…”
Estaba equivocado. Había un Soberano del Mundo del Caos que sobresalía en la magia. El Monarca de los Fantasmas ya estaba preparado para un posible ataque sorpresa de la Legión de las Sombras, y creó innumerables puertas que conectaban los dos campos de batalla. Poco después, innumerables soldados del Mundo del Caos aparecieron en tropel. Los 200.000 soldados de la Legión de la Sombras eran insignificantes. En este momento, su plan se había destruido por completo. Un error de cálculo lo llevaría a la muerte. El Monarca de los Dragones miró fijamente a Jinwoo con una expresión exultante en su rostro.
“Esta es tu derrota.”
Sin embargo, Jinwoo le sonrió. Fue solo un instante, pero sonrió mientras el Monarca de los Dragones lo miraba con una cara de satisfacción. ‘Te tengo.’ El Soberano de la Perdición había actuado tal y como predijo. Por supuesto, el Monarca no se perdió esa breve sonrisa.
‘¿Sonrió…?’
La invocación de los Soldados Sombra se canceló y fueron arrastrados bajo los pies del Soberano de las Sombras.
‘¿Qué diablos está pensando?’
Retirar a sus soldados no era diferente a un suicidio. Sin ellos, ni siquiera podía ganar tiempo para huir. Incluso si no quería perder a sus preciados soldados, ¡nunca pensó que sería lo suficientemente estúpido para huir sin dejarlos atrás! Antes de que pudiera hacer cualquier otro movimiento, el Soberano de la Perdición acortó la distancia que los separaba. Al mismo tiempo, todas las tropas del Mundo del Caos lo siguieron hacia Jinwoo. Los ojos de las decenas de cientos de miles de soldados que salían por la puerta estaban fijos únicamente en Jinwoo. Cuando el Monarca de los Dragones llegó ante su nariz para atraparlo… Los ojos de Jinwoo cambiaron y adoptaron los rasgos de un Dragón. Solo entonces se dio cuenta de que algo iba mal.
“¡TU…!”
El silenció desapareció. “……” Un rugido áspero brotó de la boca de Jinwoo. ¡Un grito que hundía las almas de todos los que lo rodeaban en la desesperación!
“¡UAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…!”
El miedo de Dragón. La más cruel y despiadada habilidad de los Dragones que había aprendido a través de la piedra de Kamish. Debido a que era un poder que no diferenciaba amigos de enemigos, no había mostrado interés en ella. ‘¡Ahora es diferente!’ La habilidad que arrojó al infierno a cientos de cazadores de primer nivel que se habían juntado para tratar con el Dragón estaba siendo usada contra los Dragones.
“¡…AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRGH!”
De la misma forma que Kamish había hecho con los cazadores humanos en el pasado, el Soberano de las Sombras congeló a todos los soldados del Soberano de la Perdición. Solo un ser podía librarse de los efectos del Miedo creado por la inmensa reserva de Maná del Soberano de las Sombras: El Monarca de los Dragones. Tras congelar en un instante a todos y cada uno de los soldados enemigos, Jinwoo alargó su mano y agarró el brazo del Soberano de la Perdición.
“¡Bastardo…!”
El ceño del Soberano se frunció. Jinwoo agarró con fuerza mientras aparecía una sonrisa en sus labios.
“Te vienes conmigo.”
La sobra que se encontraba bajo los pues de Jinwoo se expandió lo suficiente como para tragarse los pies del Monarca.
‘¿Había esperado este momento desde el principio…?’ – pensó con un rostro serio.
Desde el momento en que se mostró en el campo de batalla, envió al ejército de las Sombras sigilosamente al oeste y, finalmente, atrajo al Monarca de los Dragones hasta aquí. ¿Fue todo por este único movimiento? Aunque este humano era su enemigo, el Monarca de los Dragones no pudo evitar admirar la meticulosidad del Soberano de las Sombras. Al inicio, creo una situación que lo obligo a hacer su movimiento, y lo hizo bajar la guardia con lo que parecía una táctica obvia, para finalmente, lograr lo que quería con un truco inesperado. ‘Pensar que usó el Miedo del Dragón…’ La expresión del monarca era la de alguien que se había tragado un sapo. Jinwoo apretó con más fuerza el brazo de la criatura después de ver esa expresión. ‘Lo conseguí.’ No hubo ningún error. Solo le quedaban un par de pasos más… En poco tiempo, la sombra cubrió al Monarca y a Jinwoo. La oscuridad los cubrió y rápidamente emergieron en la ubicación deseada, había logrado traerlo al campo de combate de su elección. Jinwoo rápidamente se distancio de su oponente. Ahora que estaba alejado de sus subordinados, el Soberano miró a su alrededor con curiosidad. “¿Y esto es…?” “El punto opuesto a donde se encuentra tu ejército.” Era incorrecto denominarlo de esa manera, pero seguía estando lejos. Estaban en Japón. La tierra donde murió el Monarca de los Gigantes y el lugar que expulsó una enorme cantidad de maná. La tierra y el aire estaban cubiertos por tanto maná que debería ser capaz de resistir los golpes que haría el Soberano de la Perdición. Gracias a los esfuerzos de los soldados sombra, todos los árboles habían sido talados y, lo que antes era un mar de árboles, ahora era una llanura estéril interminable. En ella, destacaba una enorme fortaleza blanca construido sobre un cerro.
“¿Este es tu castillo?” – preguntó el Monarca, mientras señalaba hacia una bandera negra que ondeaba sobre el castillo blanco.
“…Algo así.” “Tiene un tamaño vergonzoso para ser el castillo del Soberano de las Sombras.”
No sabía porque, pero por un instante sintió pena por Beru. Por supuesto, no había necesidad de caer en las provocaciones del enemigo.
“Creo que tiene el tamaño adecuado para un edificio que conmemora tu muerte.” – advirtió Jinwoo al Monarca. Ya fuera por confianza o por valentía, estaba extrañamente relajado.
Finalmente, la mirada del Soberano cayó sobre JInwoo, que no trató de evadir su mirada. “……” El Monarca cerró los ojos y trató de comunicarse con sus subordinados. Desafortunadamente, no pudo captar ninguna señal. El hechizo de alguien que tomó prestado el poder del Soberano de las Sombras estaba interfiriendo la comunicación. Se dio cuenta de que el Soberano de las Sombras lo había preparado todo desde el principio para incomunicarlo. Lentamente abrió sus ojos nuevamente y se encontró con todo el Ejercito de las Sombras rodeándolo. De repente, la batalla que debía ser de 10 millones contra uno se había dado la vuelta en su contra y ahora era de 200.000 contra él. Había sido rodeado.
“Así que… Una batalla donde veré si puedo aguantar hasta que mis soldados me encuentres.”
Sin embargo, su expresión no era tan sombría como podría esperar, dada la situación. Le gustaba aplastar a su enemigo con números abrumadores, pero también disfrutaba pelear cuando tenía que hacerse cargo de una gran cantidad de enemigos por su cuenta. En resumen, era una existencia nacida únicamente para luchar. La encarnación de la perdición que no dudaría en morir en una guerra cargada de sangre, gritos, locura y destrucción. Por eso, el Monarca de los Dragones sonrió.
“Déjame mostrarte como se hace.”
La sonrisa desapareció cuando terminó de hablar. Al mismo tiempo, Jinwoo sintió que algo estaba mal. Unos sentidos que iban más allá del límite de la humanidad le estaba advirtiendo del peligro. Espeluznante. Al mismo tiempo que un escalofrío le recorría la espalda, se le puso la piel de gallina por todo el cuerpo. Luego, como sacado de una película de serie B, un aterrador rugido capaz de detener un corazón con solo escucharlo resonó a su alrededor.
“¡UAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…!”
El Miedo del Dragón que solo el Monarca de todos los Dragones podía realizar. Un nivel de terror del que nunca había oído hablar golpeó a toda la legión de las Sombras como una poderosa onda de choque.
“¡…AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…”
Una vibración constante sacudió la atmósfera innumerables veces. El suelo tembló. Conforme una sacudida parecida a la de un terremoto reverbero por el mundo, Jinwoo detecto el extremo terror, dolor y confusión de sus soldados, por lo que los retiro rápidamente dentro de su sombra.
“¡…AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRGH!”
Y en el proceso, se sintió brutalmente mareado. Tanto, que se tambaleó por un breve momento. El Monarca finamente terminó su rugido y elevó las comisuras de su boca en una enorme sonrisa al ver lo pálido que estaba Jinwoo.
“Así ruge un Dragón.”
El verdadero Miedo del Dragón. Jinwoo sacudió con fuerza su cabeza para deshacerse de los efectos del ataque. Mientras tanto, el Dragón habló con calma.
“Cuando me agarraste del brazo, pude liberarme con facilidad. Pero había una razón para no hacerlo…” – continuó. – “Me impresionaron tus esfuerzos para llevarme tan lejos.”
Jinwoo miró al Soberano, que lo estaba elogiando con unos ojos extraños. Sin embargo, no había señal alguna de burla en su mirada.
“Eso hizo que quisiera tener una conversación en un sitio tranquilo. Desde una posición de igualdad.”
La respiración de Jinwoo, desestabilizada por el ataque del Miedo del Dragón, volvió a la normalidad. Enderezó su postura y aumentó su vigilancia. El Monarca continuó hablando a pesar del silencio de Jinwoo.
“Ya que heredaste los recuerdos del anterior Soberano de las Sombras, ya lo debes saber… Nuestro verdadero enemigo no es este planeta, sino lo que está más allá de los cielos.”
El ejército de los Gobernantes. Su primera y única misión era aniquilar a los Soberanos nacidos de la oscuridad y obviamente, el Soberano de las Sombras no era una excepción.
“En un principio pensé deshacerme de ti y prepararme para luchar contra ellos. Sin embargo, cambie de opinión después de verte pelear. Tienes habilidades diferentes a las de Ashbon. Y con ellas, puedo ver nuestra completa victoria.”
El Monarca extendió su mano hacia Jinwoo.
“Si sostienes mi mano, haré lo que quieras.”
La mirada de Jinwoo bajó hacia la mano extendida.
“Si quieres salvar a tu familia, que así sea. Si quieres salvar tu nación, considéralo un hecho. Si quieres que abandone este lugar, está bien. Mis soldados y yo nos retiraremos en silencio de este mundo.”
Jinwoo que había estado mirando fijamente la mano del Soberano levantó lentamente la vista hasta terminar deteniéndose en su rostro. Tenía una cara repleta de compasión.
“Serás el dueño de esta tierra. Te convertirás en el amo de todo este planeta, no solo de un pequeño castillo sobre una colina. Te lo mereces. Todo lo que tienes que hacer…” – Una suave sonrisa apareció en el rostro del Dragón. – “…Tomar mi mano.”
Mientras trabajase a su lado, él, su familia, su país. Todos encontrarían la paz y la libertad en esta tierra. Esa era la promesa que le estaba haciendo el Soberano de la Perdición.
“¿Y bien? Qué opinas, Soberano de las Sombras.”
¿Fue cautivado por la oferta? Una ligera sonrisa se formó en el rostro del Soberano de las Sombras mientras escuchaba en silencio. El Monarca también sonrió.
“¿Te unirás a mí?”
Desgraciadamente, la respuesta de Jinwoo fue bastante corta.
“No seas ridículo.”
La expresión del Monarca de los Dragones se endureció.
“¿Crees que confiaré en un desgraciado que apenas puede ocultar su deseo de matarme?” “Ja, ja… ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!”
El Monarca de los Dragones se agarró la frente mientras se reía a carcajadas durante bastante tiempo. El corazón de Jinwoo latió con fuerza con cada carcajada, como si una gran cantidad de maná estuviera impregnando cada palabra. Cuando finalmente retiro la mano de su rostro, sus dos ojos habían cambiado a los de un reptil.
“Parece que no puedo esconderte mi deseo.”
La reconciliación fracasó. Si no podía engañar a la otra parte, lo único que le quedaba era destruirlo con todas sus fuerzas. El Monarca reveló las verdaderas intenciones que había estado ocultando. Una malicia indescriptible se desbordó de su cuerpo.
“Soberano de las Sombras, ¡atácame con todo lo que puedas!”
Los ojos de Jinwoo se agrandaron. En un instante, un calor sofocante impactó contra su rostro y le hizo dar un salto a gran velocidad, para acabar lo más lejos posible. Una montaña de llamas infernales apareció ante él. Era como si una masa de lava hirviendo contuviera vida y hubiera decidido tomar la forma de un Dragón. Al verlo, Jinwoo recordó la apariencia del Castillo demoníaco de la mazmorra que siempre estaba cubierta de fuego. Una batalla entre un Castillo y un hombre. No sería sorpresa que cualquiera se asustara ante esta incomparable presión, pero Jinwoo sujetó con calma a la Ira de Kamish. ¡Booooooooom…!’ EL suelo tembló violentamente con cada paso que daba el Dragón. ‘¡Ya viene! Jinwoo salió corriendo de donde se encontraba para evitar que el Dragón lo pisotease y convocó a Kaisel. ¡Kiaaaaaaack! Jinwoo saltó sobre él y alzaron el vuelvo. Ya estaba listo para despegar nada más emerger de las sombras. Se elevó lo más rápido que pudo, mientras Jinwoo lo hacía cambiar de dirección según su voluntad. Como si hubiera estado esperando a que pasara, el Soberano arrojó su aliento de destrucción. “¡Abajo!” Un deslumbrante destello de luz brotó de la boca del dragón casi al mismo tiempo que Kaisel intentaba descender. Una llama capaz de borrarlo todo. Ese escalofriante haz de luz pasó sobre la cabeza de Jinwoo.
“¡…UAAAAAAAAAAAAAAAA…!”
Mientras esquivaba por muy poco las llamaradas que iban hacia él, Kaisel cumplió las instrucciones de su maestro de dirigirse hacia el Dragón.
“¡…AAAAAAAAAAAAAAAAH!”
Cuando el ataque por fin termino, Kaisel ya estaba cerca de la cabeza del gigantesco Dragón de fuego. Jinwoo reunió cada gota de su maná. “Kaisel, buen trabajo.” El maná fluyó hacia la Ira de Kamish que sostenía en su mano derecha. Un aura negra se desbordaba de su hoja. Con todo su poder… Jinwoo balanceó la daga hacia el Dragón. ¡Swiiiish…! Un aura oscura capaz de atravesar cualquier cosa, bajó como las garras de una bestia y golpeó la cabeza del Dragón. ¡Claaaaaaaaaaaaaaac! Sin embargo. ‘¡Increible!’ Los ojos de Jinwoo se abrieron de golpe. Ni siquiera había causado un rasguño en las ardientes escamas del Dragón. En su lugar, el Monarca levantó su rostro intacto hacia él. Jinwoo frunció el ceño. ‘¿El aliento de nuevo?’ Jinwoo se preparó para descender rápidamente en caso de que volviera a lanzar el aliento, pero en su lugar escuchó un rugido ensordecedor.
“¡UAAAAAAAAAAAAAAAA…!”
¡Miedo del Dragón! Jinwoo había desarrollado una especie de inmunidad desde su primera experiencia, pero Kaisel fue incapaz de resistir el rugido y se quedó congelado en el aire. Sin darle tiempo a deshacer la invocación, la despiadada llamarada del Dragón se acercó. * ¡Broooom…! * Kaisel hizo todo lo posible para torcer su cuerpo, y dejar caer a Jinwoo, antes de recibir todo el aliento con su propio cuerpo. “¡Noooo!” – gritó cuando vio cómo se desintegraba en cenizas en un instante. Sin embargo, a pesar de su deseo, desapareció sin dejar rastro. Crack Jinwoo, apretó los dientes y disparó su maná a su espalda para impulsarse hacia el pecho del Monarca de los Dragones. Luego, se agarró a sus escamas para no caerse. ¡Chhhhssssssss! Su mano comenzó a arder debido a la alta temperatura. “¡Aaargh!” Jinwoo levanto la Ira de Kamish, que sostenía con la otra mano, por encima de su cabeza. Un aura negra envolvió la punta de la daga. ¡Crack! La daga golpeó con todas sus fuerzas y atravesó la escama del Dragón. Pero eso fue todo. ¡Crack! ¡Crack! ¡Crack! Daba igual cuantas veces lo golpeara, solo dejó una pequeña herida sobre la piel que había debajo de la escama. Fue entonces que, sintiendo otro escalofrío detrás de su cuello, miró hacia atrás. “¡……!” El gigantesco brazo del Soberado de la Perdición se acercó. Jinwoo saltó para esquivarlo. No sufrió daños cuando chocó contra el suelo gracias a su Maná, pero una vez más el aliento se abalanzó sobre él.
“¡UAAAAAAAAAAAAAAAA…!”
Apenas fue capaz de esquivar de nuevo el despiadado ataque. “JA, JA, JA, JA…” A pesar de que había lanzado muchos ataques, el Soberano permanecía imponente, como si fuera una montaña. Tenía un nivel de defensa y ataque al que ni siquiera los gigantes podían igualar. Jinwoo comprendió que no podía vencer a esta criatura con las mismas tácticas. ‘Necesito algo más poderoso…’ Necesitaba más poder. Algo lo suficiente como para destrozar a un gigante con armadura de hierro con sus manos desnudas. Al igual que un insecto diminuto e imperceptible no podía enfrentarse a un humano, no tenía más remedio que destrozar la montaña que bloqueaba su camino. Fue entonces… ‘Espera… ¿Hierro?’ Una idea surgió en la mente de Jinwoo. Si podía manipular el poder de la oscuridad para crear una armadura de tamaño normal, ¿no podía hacer lo mismo para crear una armadura más grande y gruesa? Cuando esa locura pasó por su mente, una sombra comenzó a extender bajo los pies de Jinwoo.
“¿……?”
El Soberano de la Perdición sintió un cambio. Un viscoso liquido oscuro surgió de la sombra y comenzó a envolver el cuerpo del Soberano de las Sombras, capa por capa, y rápidamente aumentó de tamaño.
‘¿Qué está intentando hacer ese bastardo?’
Pero su instinto era más importante que satisfacer su curiosidad. Justo cuando el Monarca de los Dragones estaba a punto de desatar otro ataque de aliento en esa misteriosa masa negra, sintió que algo le golpeaba en la espalda.
“¿……?”
Miró hacia atrás. Colmillo, que había estado escondido en una esquina mientras recitaba su conjuro, estaba disparando una columna de fuego hacia la espalda del Dragón. Sin embargo, cuando sus miradas se cruzaron, la Perla de la Avaricia cayó imponente de sus manos. Ruuuuuuuu... La ira asesina del enorme Dragón se estaba derramando sobre el asustado y tembloroso Colmillo.
“¡Como se atreve un insignificante insecto…!”
El Dragón giró su cabeza… Y al mismo tiempo la dirección de su aliento también se desplazó hacia Colmillo. Pero antes de que el aliento saliera de su boca, una enorme sombra negra que se elevaba hacia el cielo golpeó su cabeza con todas sus fuerzas. ¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM!

miércoles, 14 de julio de 2021

SYN Capítulo 140

Volumen 13 Capítulo 9
Trampa
Traducido por Zura y Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

“Surgir.” Tan pronto como se pronunciaron esas palabras… ¡IAaaaack! …Todos los monstruos con forma de insecto que acababan de ser despedazados se alzaron como soldados sombra. En el pasado, Jinwoo solía resucitar a las bestias muertas en batalla para usarlas como soldados, pero estas nuevas adiciones estaban en una escala completamente diferente. Antiguamente, el Sistema suprimía los poderes del Soberano de las Sombras y hacía que los soldados sombra que podía crear tuvieran habilidades inferiores, pero ahora que estaba libre de su influencia podía alzar soldados sombra con plenos poderes. ¡Iaaack…! Un humo negro se elevó de los cuerpos de los soldados sombra, haciendo que fueran mucho más poderosos que antes de morir. Resultaba obvio que cuanto más poderoso fuera el monstruo, más poderosa sería la sombra extraída de su cadáver. Ahora, el poderoso ejército que estaba destruyendo el mundo se estrangularía a sí mismo. Jinwoo dio la primera orden a sus nuevos reclutas, que rebosaban espíritu de combate. “Sentíos libres de ir a donde queráis.” “¡Kiiiiiiiieeeeeeehk…!” Los soldados sombra con forma de insecto se abalanzaron enloquecidos hacia las hordas de enemigos. Jinwoo también corrió con ellos. En un instante, adelantó rápidamente a los soldados sombra con forma de insectos y cargó en medio de un grupo de desafortunados orcos que iba en la vanguardia. ¡Blaaaaaaaam! Los desconcertados orcos, junto a los ogros que se mezclaban entre ellos, balancearon sus armas hacia todos lados, pero la posibilidad de acertar era nula. Jinwoo evadía cada uno de los ataques que venían de todas direcciones con suma facilidad antes de blandir sus dagas y barrer a todos los desdichados orcos sin piedad, como si estuvieran en medio de un torbellino. Cada vez que bajaba una daga, el aura negra que se extendía desde la hoja aplastaba a los orcos, como si estuviera pisoteando malas hierbas. En pocas palabras, una verdadera tormenta. Su número disminuía a mayor velocidad de lo que salían los gritos de sus bocas. Fue entonces cuando una larga sombra apareció sobre la cabeza de Jinwoo, haciendo que elevara la mirada. Guooo… Un gigante tan enorme, que el simple hecho de elevar los ojos para mirarlo a la cara hacía que te doliera el cuello, levantaba un gigantesco pilar de piedra. Se trataba de un gigante cuya boca estaba cubierta por las manchas de sangre de todos los humanos que había devorado. Jinwoo frunció el ceño. Antes de que esa criatura pudiera golpearlo con su pilar de piedra, Jinwoo hizo su movimiento. En un abrir y cerrar de ojos, llegó justo a la zona inferior de la entrepierna del gigante y balanceó la Ira de Kamish con todas sus fuerzas con un agarre invertido. ¡Raaaaaaaaaas! El aura negra que salió de la punta de la daga atravesó limpiamente el grueso tobillo del Gigante.
“¡Uaaaaaaa!”
Tras perder repentinamente uno de sus tobillos, el cuerpo del gigante se inclinó hacia un lado mientras gritaba alarmado y, tras varios manoteos, perdió el equilibrio. Su enorme cuerpo se inclinó hacia atrás y terminó estrellándose contra el suelo. ¡Baaaaaam…! Los numerosos monstruos situados detrás del gigante no pudieron escapar de su enorme cuerpo y murieron aplastados. Ahora era el turno de los Soldados Sombra. Mientras el gigante gritaba de dolor, los soldados sombra con forma de insecto treparon por su cuerpo. ¡Ñaaaaaaack! El gigante luchó desesperado por sacudírselos de su cuerpo, pero las sombras con forma de insecto llegaron a su rostro en un instante y comenzaron a devorarlo a toda velocidad.
“¡Uaaaaaaaah!”
No pasó mucho tiempo antes de que el gigante dejara de convulsionar. Sin embargo, este no era su final. “Surgir.” – ordenó una vez más. Cuando lo dijo… ¡Iaaaaack! Junto al cadáver del gigante cuyo rostro había sido devorado por los insectos, una sombra del mismo tamaño se elevó lentamente su cuerpo. Pero no fue el único, uno tras otro, aparecieron soldados sombra arrastrándose por debajo del cadáver. Los soldados sombra surgían de los cadáveres de los orcos, y ya estaban agarrando sus armas y mirando a sus antiguos camaradas. De repente, más de cien soldados de las fuerzas del Mundo del Caos habían sido absorbidos por el ejército de las sombras. ¡Baam! Cuando el soldado gigante se movió, los enemigos se estremecieron. Sin prestarles atención, el gigante se inclinó hacia adelante, estiró los dedos y agarró el pilar de piedra. Ahora se había convertido en el arma del soldado sombra gigante. Clack Pam Los trozos de tierra que habían quedado adheridos al pilar cayeron al suelo. El gigante se estaba preparando para balancear su arma, como si fuera el mayor arrepentimiento de su vida no poder golpear con el pilar justo antes de morir. En ese momento los soldados del Mundo del Caos se dieron cuenta contra qué clase de enemigo estaban luchando. Tac… Tac… Ellos, que disfrutaban de la Guerra, se asustaron y comenzaron a retroceder. El miedo que sentían viajó a través del campo de batalla y se transmitió a la perfección a Jinwoo. “¿De qué estáis asustados?” El contraataque acababa de comenzar. Todavía era demasiado pronto para sentir miedo. Un brillo espeluznante apareció en los ojos de Jinwoo. ¡Brooom! El enorme pilar de piedra usado por el gigante barrió el suelo con todas sus fuerzas, haciendo que el enemigo saliera volando como si fueran pequeños juguetes. ¡Craaaaaaaaaaaaash!
* * *
Inmediatamente después de que Jinwoo hiciera su entrada en el campo de batalla, el Monarca de los Dragones, que nunca había bajado la guardia, sintió la presencia del Soberano de las Sombras.
‘Al Este.’
En el extremo oriental del gigantesco ejército que se extendía a su alrededor, en la parte más alejada, había aparecido el Soberano de las Sombras. Un poco más tarde, los Dragones Antiguos y el resto de Soberanos también sintieron los movimientos del Soberano de las Sombras. El Rey de los Espectros Demoniacos, el Soberano de la Transfiguración , se dirigió al Emperador Dragón.
“Debemos concentrar todas nuestras fuerzas y…”
Pero el Monarca levantó la mano e interrumpió sus palabras. Sus subordinados tenían expresiones de perplejidad. El que había estado más ansioso esperando la llegada del Soberano de la Sombras era el Soberano de la Perdición. Entonces, ¿por qué decidía no hacer ningún movimiento ahora que su esperado enemigo finalmente mostraba la intención de entrar en combate? Precisamente en ese momento, las fuerzas del Mundo del Caos debían estar transformándose rápidamente en parte del ejército de las Sombras. El Soberano de la Transfiguración, que ahora tenía la apariencia de un hombre pequeño de mediana edad, volvió a abrir la boca preocupado por la situación, pero antes de que pudiera decir nada el Monarca de los Dragones habló primero.
“El Ejército de las Sombras… ¿Dónde está el ejercito de los muertos?”
Aunque estaban separados por una increíble distancia, el Monarca de los Dragones no perdía de vista el hecho crucial de que los leales soldados del Soberano de las Sombras no estaban dentro de su Sombra.
“¿No puede ser…?”
El Monarca de los Fantasmas cerró rápidamente sus ojos. De repente, en el extremo oriental del campo de batalla, en el lugar donde el Soberano de las Sombras estaba luchando, apareció un enorme ojo fantasma. El ojo mágico escaneó todo el campo de batalla.
“¡……!”
Era tal como había dicho el Monarca de los Dragones. El Soberano de las Sombras deambulaba libremente por el campo de batalla, creando una tormenta a su alrededor, pero no se podía observar la presencia de la Legión que debería estar oculta dentro de su sombra. El Soberano de la Transfiguración abrió sus ojos y miro al Soberano de la Perdición. Sus ojos eran una mezcla de ira y duda.
“¿Por qué…?”
¿En qué estaba pensando el Soberano de las Sombras para poner un pie en el campo de batalla sin un ejército que lo protegiera? Parecía el momento ideal para deshacerse de él. Sin embargo, no podían movilizar a todo el ejército a ciegas sin siquiera tratar de adivinar las intenciones del enemigo. De hecho, quizás ese era el verdadero propósito del enemigo. Como si su visión estuviera oscurecida por un manto de niebla, la ansiedad se apoderó del Monarca de los Dragones.
“Mi Soberano…” – dijo uno de los Dragones Antiguos preocupado por su Señor.
Cuando el Monarca abrió los ojos, los Dragones Antiguos inclinaron la cabeza, los había silenciado con nada más que una pura intención asesina. A continuación volvió a mirar hacia el Este, hacia donde Jinwoo estaba desatando una masacre en el campo de batalla. El número de soldados del Mundo del Caos estaba disminuyendo rápidamente. Y al mismo tiempo, el número de Soldados Sombra no dejaba de aumentar. Tenía que tomar una decisión. Lo antes posible. Desafortunadamente, ahora que la guerra se desarrollaba en una dirección completamente diferente de lo esperado debido a un movimiento impredecible, el Monarca de los Dragones no podía tomar una decisión. El ceño del Monarca se arrugó.
‘Soberano de las Sombras… ¿Qué estás planeando?’
* * *
En algún momento, Jinwoo dejó de prestar atención a la cantidad de enemigos que estaba destrozando. Había demasiados. El número de aliados también estaba aumentando rápidamente, pero había tantos enemigos que su cantidad seguía siendo insignificante. “Fuu…” Después de soltar un profundo suspiro, Jinwoo se dejó llevar en lugar de pensar en sus movimientos. Se convirtió en una máquina de matar, realizando innumerables movimientos que trascendían los límites de su cuerpo. Con cada golpe, cientos de monstruos eran destrozados. “¡Surgir!” Cientos de nuevos Soldados Sombra se unían a su ejército tras esa palabra. Como un enorme maremoto que lo envuelve todo, el campo de batalla comenzó a teñirse de negro. Cada vez que Jinwoo se movía, una nueva ola negra se elevaba desde el suelo. “¡Aaaaaaaah…!” Un enorme estallido de maná salió de la boca de Jinwoo y dejó inconscientes a todos los monstruos que se encontraban frente a él. Sus tímpanos estallaron, haciendo que la sangre fluyera desde sus oídos mientras gemían de dolor y perdían el conocimiento. Los soldados sombra se abalanzaron sobre ellos. Los gritos de los monstruos cubrieron el campo de batalla. Sin saber cuánto tiempo llevaba en el campo de batalla, Jinwoo finalmente detectó la presencia de unos seres completamente diferente a los soldados del Mundo del Caos con los que se había enfrentado hasta ahora. Elevando su mirada, cientos de dracos cubrían el cielo llevando sobre sus espaldas dragones con forma humanoide. ‘¿La legión del Soberano de la Perdición ha comenzado a moverse?’ Sin embargo, no se podía sentir la presencia de su Soberano por ninguna parte. Pero no era el momento para sentirse decepcionado, todavía quedaba mucho tiempo. Si todavía seguía dudando, solo había que darle una razón para moverse. ¡Iaaack! Cuando el draconiano que volaba en la vanguardia soltó un fuerte chillido, los dracos cambiaron de rumbo en el cielo y se abalanzaron sobre Jinwoo. En ese momento, su mirada se llenó de determinación. Si el Monarca de los Dragones necesitaba un motivo para moverse, le daría uno con su poder abrumador. Un poder que esos subordinados insignificantes no podría manejar. Jinwoo extendió sus manos hacia los dracos que se dirigían hacia él. “¡Autoridad del Soberano!” Como si hubiera agarrado el cielo, apretó los puños y tiró de algo invisible hacia abajo. El maná de la atmósfera cumplió la voluntad del Soberano de las Sombras y cientos de dracos, que se agrupaban como un enjambre de abejas, fueron agarrados por unas manos invisibles y se estrellaron contra el suelo. ¡Braaaaaaaaaam! Fue todo un espectáculo. El suelo tembló violentamente por la increíble cantidad de dracos que cayeron del cielo. Era una cantidad absurda de poder. El mismo Jinwoo fue incapaz de ocultar su sorpresa por el poder de una habilidad del Soberano de las Sombras sin restringir. Desafortunadamente, no tenía tiempo para disfrutar del espectáculo. Apareció un dragón que estaba escondido detrás de los dracos, y en su mandíbula se estaba reuniendo una gran cantidad de energía. “¡……!” Y como esperaba, un aliento compuestos de horribles llamas descendió desde el cielo.
“¡Kuwaaaaaaah!”
Tras haber soltado su aliento, el dragón volvió a elevarse hacia el cielo. No podía detectar la presencia del enemigo.
‘¿El humano se ha derretido con el calor de mi aliento?’
El dragón, pensado que ya había ascendido hasta una posición segura, miró hacia el suelo para comprobar si el Soberano de las Sombras seguía con vida. Las furiosas llamas disminuyeron y el humo se disipó. No se podía ver ningún rastro del Soberano de las Sombras.
‘¿Dónde está?’
Fue entonces cuando sintió una presencia por encima de su cabeza. Un escalofrío recorrió su columna, pero ya era demasiado tarde.
“¡Bastardo!”
Pero antes de que el dragón pudiera ni siquiera elevar la cabeza, Jinwoo, que se encontraba de pie sobre ella, lo apuñaló con la Ira de Kamish. ¡Craaash! Una afilada aura negra salió desde la punta de la daga y atravesó limpiamente la cabeza del dragón para salir por debajo de su barbilla. Como era de esperar, el dragón perdió la capacidad de respirar, dejó de mover sus alas y se precipitó hacia abajo. El suelo se acercó rápidamente y colisionó contra el dragón. ¡Booom! Jinwoo saltó de la cabeza del dragón caído y caminó hacia los enemigos sin molestarse en mirar atrás. “Surgir.” Así, el dragón y cientos de dracos se elevaron lentamente a sus espaldas.
* * *
El Emperador Dragón lo sintió. Su ejército incomparable al del resto de Monarcas. Una parte de la Legión de la Perdición había caído ante el Soberano de las Sombras. Sin importar lo que hubiera planeado, ahora la situación había alcanzado un nivel en la que ya no podía quedarse de brazos cruzados. Tenía que evitar que su Legión fuera devorada por el Soberano de las Sombras.
“Vamos a deshacernos de él.” – ordenó a los Dragones Antiguos que estaban esperando la oportunidad para participar en la guerra. – “Que todos me sigan.”
Y por si acaso, le dio otra orden al Soberano de la Transfiguración.
“Quédate aquí y prepárate para un ataque sorpresa de la Legión de las Sombras.” “Considéralo hecho.”
Cientos de Puertas conectadas al campo de batalla oriental aparecieron frente al Soberano de la Perdición y los Dragones Antiguos. ‘No escapará.’ Con ese pensamiento en su mente, el Monarca entró en la puerta con los ojos llenos de ira. Los Dragones Antiguos fueron detrás. La Legión de la Perdición, que había estado quieta sin hacer nada, comenzaba a moverse tras la provocación del Soberano de las Sombras.
* * *
A diferencia del Este, donde estaban chocando feroces vórtices de poder, el silencio en el flanco occidental estaba llegando a su fin. La última línea de defensa que había desplegado el ejército estadounidense estaba siendo destrozada trágicamente por los colmillos y las zarpas de los monstruos. Esos soldados habían depositado todas sus esperanzas en las armas usadas por los Cazadores. Pero, desafortunadamente, no había manera de que personas normales pudieran manipular correctamente esas armas creadas para las incursiones. Así, el ejército americano fue aplastado rápidamente. “Aaaaanh, ¡aaaaaaaah!” La punta de lanza del flanco occidental había sido otorgada a los agiles y sensibles insectos. Tic, tic, tic… Los monstruos con forma de insecto se acercaron a los soldados. ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! Las criaturas ignoraron por complete el mar de balas que impactaban contra ellas y se abalanzaron hacia los humanos. “¡Guaaa !” Los supervivientes retrocedían mientras abrían fuego, pero todo fue en vano. Sin embargo, era aún más inimaginable que empuñasen un arma para luchar contra esos monstruos con forma de insecto. Pero estaban entre la espada y la pared.
“Ieeeeck.”
Los insectos que terminaban de comerse a sus compañeros, volvían la cabeza hacia su próxima presa. Ahora era turno de los supervivientes. La expresión del comandante del pelotón se endureció mientras miraba a los soldados que estaban a su cargo. Todos asintieron. Se habían estado preparando para esto desde el momento en que supieron que eran movilizados con el fin de poder ganar tiempo para que los civiles pudieran escapar. El comandante sacó una granada. Aunque esas pequeñas armas de fuego modernas no podían eliminar enemigos, podía evitar que se convirtieran en sus presas. Al instante, retiró el seguro. Sintiendo que la atmósfera era inusual, los insectos chillaron y se abalanzaron enloquecidos hacia el comandante del pelotón.
“¡Iaaaaaaack…!”
Sus ojos se abrieron como platos cuando vio que los insectos se acercaban. Y todo pasó en un instante. En el momento en que los insectos abrieron sus afiladas mandíbulas a un palmo de su nariz, alguien agarró la granada que tenía en sus manos y la sostuvo mientras bloqueaba el ataque de los monstruos a su espalda. El comandante solo pudo mirar inexpresivo al hombre le sacaba dos cabezas de altura y que se encontraba bloqueando su visión. “Tho… ¿Thomas André?” Con el ceño fruncido, Thomas se volvió hacia los insectos y empujó la granada que sostenía en una de sus bocas. Aunque el impacto de la granada no le haría ningún daño, estaba seguro de que el insecto se sorprendería al sentir algo extraño en su estómago. Las comisuras de su boca se elevaron mientras pensaba en esa divertida escena. Mientras tanto, balanceó su gigantesco puño y aplastó con facilidad la cabeza del insecto. ¡Baaam! El insecto sin cabeza salió volando y se estrelló en algún lugar distante. “Rayos… ¿No se ha sorprendido por eso?” Mientras se rascaba la nuca, varios cazadores de alto rango se precipitaron hacia adelante para pelear contra los insectos.
“¡Iaaaaaaack…!” “¡Iaaack…!”
Los chillidos de dolor de los insectos resonaron por el campo de batalla. Los soldados supervivientes reconocieron quién había acudido en su ayuda y sonrieron de alegría. “Ca… ¡Carroñeros!” “¡Es el gremio Carroñeros!” “¡Ah! Gracias a Dios, ¡gracias!” Como gremio integrado por excelentes cazadores, la situación se controló a la perfección. Sin embargo, no había tiempo para descansar, ya que otra oleada de monstruos enloquecidos se acercaba rápidamente. La aguda mirada de Thomas observó a los monstruos que se acercaban: orcos, ogros, trolls, minotauros, cíclopes… Daba igual cuantos fueran, todos eran monstruos que se veían a menudo en una mazmorra y no significaban nada para él. ‘Excepto…’ Entre ese grupo de monstruos insignificantes se escondía una presencia absurdamente poderosa. Al igual que los monstruos no podían moverse en presencia de Thomas, éste tampoco podía hacerlo por su presencia. Poco a poco, la criatura se separó lentamente de la horda, como si ya hubiera terminado de evaluar la situación.
“Eres el humano de aquella vez. El débil recipiente de los Gobernantes que casi fue aplastado por el Soberano de los Colmillos de Bestia.”
El Monarca de los Humanoides formó una sonrisa siniestra. A diferencia del Monarca de las Bestias, que poseía los poderes de un depredador y estaba especializado en la caza, él estaba acostumbrado a pelear en combate cuerpo a cuerpo utilizando un cuerpo que dominaba sobre todos los seres con forma humanoide, como los orcos y los ogros. Por eso, encontraba ridículo que un humano con esa fuerza pudiera confiar en su poder. El Monarca de los Humanoides, el Soberano del Cuerpo de Hierro, comenzó a desatar su inmensa reserva de maná. Presionó a su enemigo solo con su aura, mientras tenía una expresión confiada, como si quiera hacerle saber que podía arrancarle el cuello en un instante. Pero entonces…
“¿……?”
A diferencia de los cazadores que tenía detrás, cuyas caras se habían vuelto pálidas, el recipiente del Gobernante no perdía la compostura. El Soberano comenzó a preguntarse si ese humano tenía algún plan. “Bueno… ¿No basta con esto?” – murmuró Thomas para sí mismo. La oscuridad comenzó a extenderse bajo sus pies y cubrió instantáneamente todo el suelo. Las cejas del Soberano temblaron.
‘¿Sombra…?’
Esa era la habilidad del Soberano de las Sombras. Pero si estaba aquí, no habría forma de que no se hubiera dado cuenta de la fuente de ese poder. En ese momento, una voz familiar sonó detrás de Thomas.
“Ha pasado mucho tiempo, Monarca de los Humanoides.”
La voz del Comandante General Belion le saludaba con un tono tanto cordial como amenazador. Y justo detrás suyo, ciento treinta mil soldados sombra que habían estado esperando en silencio en la sombra de Thomas, se elevaron al mismo tiempo.

martes, 29 de junio de 2021

SYN Capítulo 138

Volumen 13 Capítulo 7
La llegada del Monarca Dragón
Traducido por Alsabov y Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

¿Qué podría estar buscando cuando el mundo estaba al borde de la aniquilación? No, ¿era la persona frente a él realmente el cazador Sung? El Director estaba borracho y sacudió violentamente la cabeza, preguntándose si estaba alucinando. Sin embargo, al ver que la figura de Jinwoo se iba haciendo más clara, se dio cuenta de que la persona que tenía delante era real. Su ebriedad desapareció de repente. “Qu… ¿Que estás buscando?” – preguntó, elevando la voz. “El cristal.” – respondió Jinwoo sin rodeos. – “El cristal mágico de Kamish, entrégamelo.” “¡……!” Su sobresalto solo duro unos segundos, y el Director meneó la cabeza casi por reflejo. “Como bien sabes, el cristal de Kamish está en posesión de la Agencia Federal de Cazadores…” Fue en ese momento que se detuvo en seco. Parecía que tenía algún tipo de enfermedad profesional. ¿La Agencia de Cazadores? En una situación en la que Estados Unidos estaba al borde de la aniquilación, a nadie le importaba la Agencia, y mucho menos un cristal. ‘Supongo que todavía estoy borracho.’ El Director se dio una fuerte palmada en las mejillas con ambas manos, como si hubiera dado un aplauso. Cuando la piel se le puso roja por el impacto, su mente se volvió más clara. Sus ojos nublados recuperaron su claridad. De golpe, llegó a la conclusión de que la razón por la que Jinwoo quería tener el cristal era mucho más importante para la Agencia Federal o para los propios Estados Unidos, que el valor de la piedra en sí. Después de un corto momento de reflexión, el Director preguntó con mucho cuidado, para no ofender a Jinwoo. “Puedo darte el cristal, pero… ¿Para qué lo necesitas?” Jinwoo contestó de inmediato, sin dudarlo. “La voy a usar para contraatacar.”
* * *
Jinwoo había verificado la habilidad grabada en la piedra a través del Sistema. Sin duda era el poder de un Dragón. Sin embargo, la razón por la que no había prestado mucha atención a la piedra fue porque esa habilidad poseía un serio inconveniente: se trataba de un poder que no necesitaba. ‘Pero ahora las cosas son diferentes.’ El Director y Jinwoo bajaron al noveno piso del sótano de la Agencia Federal y se detuvieron ante la caja de cristal blindado donde se almacenaba la piedra. Ahora podía leer la habilidad con sus propios ojos y no con el Sistema. Era tal y como recordaba. Una habilidad con un poder terrible. Sin embargo, con la situación actual, ese poder compensaría sus deficiencias. Du-dum Su corazón se aceleró. “Cazador, una vez me contaste que los monstruos de las mazmorras fueron enviados aquí por esos seres llamados los Gobernantes.” – dijo el Director, que había estado mirando con calma la piedra. “Sí.” “Entonces, ¿qué son todas estas piedras que hay dentro de sus cuerpos?” “Son regalos de los Gobernantes para que a la humanidad le resulte más sencillo combatir contra estos monstruos.” Los Gobernantes buscaban lograr que el maná echase raíces en esta tierra a través de la feroz batalla entre humanos y monstruos. Los sacrificios humanos eran solo un efecto secundario. Por ello, los Gobernantes habían implantado estos cristales en los cuerpos de las bestias para que, cuando muriesen, sellasen sus habilidades automáticamente en su interior. Era una muestra de consideración para ayudar a los humanos en su caza. Y así, el poder de Kamish estaba latente dentro de la piedra. Esa habilidad sería la clave para contraatacar. El Director se quedó mirando como Jinwoo sostenía la piedra. “De verdad… Solo con eso… ¿Podemos detenerlos?” – preguntó tras tragar saliva. “Debo intentarlo.” En estos momentos, los ejércitos liderados por el Soberano de la Perdición seguían avanzando mientras destruían todo a su paso. Solo se detenían para destruir con precisión lo que había a su alrededor. Gracias a que los Gobernantes habían fortalecido el planeta con maná, la velocidad de avance de las legiones había disminuido, pero eso no duraría por mucho tiempo. Pronto, toda la tierra estaría envuelta en llamas. Jinwoo no iba a quedarse sentado observando cómo el mundo se desmoronaba. Iba a mostrarles el poder del Soberano de las Sombras. Era tiempo de enseñarles lo que una insignificante criatura era capaz de hacer con ese poder. “Tengo planeado hacer todo lo que esté en mi mano.” La voluntad en los ojos de Jinwoo impactó el corazón del Director. Ver cómo este joven cazador coreano no estaba pensando en escapar del enemigo, aunque conocía bien su terrible poder, hacía que se diera cuenta de lo patético que era, que solo estaba pensando en huir. ‘¿Quería ir con mi hija? Soy patético…’ Se sintió extremadamente avergonzado. Y no importaba cuál fuera el resultado, quería ver su pelea hasta el final. “No tengo excusas… Pero te lo ruego. Por favor, detén a los monstruos.” Las lágrimas brotaron de los ojos del Director mientras inclinaba la cabeza en señal de respeto. Quizá, lo que realmente quería evitar no era esa su muerte inminente a manos de los monstruos. No, como Director de la Agencia Federal de Cazadores, como persona que debería liderar la batalla desde la vanguardia, no tenía el coraje de ver a la gente de su país ser devastada por los monstruos. Aunque fuera algo casi insignificante, no importaba. Un simple hilo de esperanza era bueno. Aunque solo era un pequeño rayo de esperanza, se agarraría a lo que fuera. Sus emociones se transformaron en lágrimas que no dejaban de fluir de sus ojos. Sin decir nada, Jinwoo puso su mano en el hombro del Director. “……” Ese simple gesto fue cien veces más tranquilizador para el Director que cualquier palabra. “Te he mostrado algo desagradable. Me disculpo, cazador.” – añadió mientras se secaba las lágrimas. Jinwoo esperó pacientemente a que el Director se calmara antes de volver a hablar. “Hay algo más. Estoy buscando a una persona.”
* * *
Jinwoo siguió al Director al interior de un apartamento cerca de la sede de la Agencia Federal. “¿Para qué haces que se quede tan cerca?” “La Agencia cree que las cosas que necesitan protección deben mantenerse al alcance.” El Director fue hacia las escaleras porque su destino no estaba lejos. Cuando su espalda comenzó a sudar, se detuvo frente a la puerta de una casa en el cuarto piso. El Director se giró para mirar a Jinwoo. “Es aquí.” Jinwoo asintió. Toc, toc En lugar de tocar el timbre, el Director llamó suavemente a la puerta dos veces. Después de un breve momento de silencio, un agente abrió la puerta tras revisar el rostro del Director. “¿Director…?” El agente frunció levemente el ceño ante el olor a alcohol que llegaba hasta su nariz antes de saltar sorprendido al descubrir la presencia de Jinwoo detrás del Director. “¡……!” Podía decirse que el agente había mejorado, ya que no sacó su arma como la primera vez que le vio. El agente, que por instinto siempre se llevaba la mano a la cintura al percibir a un desconocido, puso una expresión de perplejidad, como si hubiera recordado eventos del pasado. “Ca… ¿Cazador Sung?” Ni siquiera tuvo tiempo suficiente para pensar por qué el cazador más poderoso del mundo estaba en este lugar. Otro agente que esperaba en el interior saludó al Director. “¿Dónde está la Señora?” “Está dentro, ¡ah!” Al igual que el agente que había abierto la puerta, se sorprendió al ver a Jinwoo. “Se… Señor, ¿esta persona es…?” “Desea hablar con la Señora. ¿Puede decirle que el cazador Sung Jinwoo está aquí?” “Entiendo…” Entonces… “No sabía que alguien vendría en un momento como este.” Como si estuviera esperando su llegada, la puerta de la habitación se abrió y apareció una mujer: la Señora Selner. Trabajaba como Potenciadora, fortaleciendo a los cazadores a su máxima potencia, pero antes de sufrir su despertar, ya trabajaba como psíquica. Jinwoo dio un paso al frente y se inclinó cortésmente ante la mujer de mediana edad. “Por aquí.” La Señora guio a Jinwoo al interior. “Creo que el cazador Sung quiere hablar conmigo en privado. ¿Me equivoco?” – dijo la Señora con gentileza cuando el Director trató de seguirlos. Jinwoo asintió, corroborando sus palabras. La puerta se cerró mientras el Director dejaba salir una ligera tos falsa y simulaba arreglarse la ropa. Cuando cerró la puerta, se volvió lentamente hacia Jinwoo, que le estaba esperando en una esquina de la habitación. Pero en el momento en que su cuerpo apareció ante sus ojos, no pudo contener el grito de sorpresa que salió de su boca. “¡Dios mío!” Era completamente diferente al de la última vez. “Tu… Tú no eres la misma persona que conocí.” Su cuerpo comenzó a temblar por miedo. Tiempo atrás, la oscuridad se escondía profundamente en su interior, pero ahora se había convertido en la misma oscuridad. Ella podía ver el poder de la Muerte que rodeaba a Jinwoo con sus ojos. Sin embargo, él negó con la cabeza y aclaró el malentendido. “Soy la misma persona que conociste, pero la oscuridad que viste en ese momento se ha vuelto una conmigo.” “Ah…” ¿Qué palabras en el mundo podrían describir una escena tan maravillosa? El poder de Dios residía en el cuerpo de un humano. Analizando el formidable poder que fluía por Jinwoo, la Señora solo pudo suspirar llena de admiración. Fue incapaz de cerrar la boca durante mucho tiempo. “Yo… Yo no tengo el poder para ayudarte.” – dijo al recuperar la compostura. No, ¿existía alguien en el mundo con la suficiente habilidad para poder ayudarlo? Era un ser que trascendía ampliamente a los seres humanos. Sin embargo, Jinwoo tenía una idea diferente. “¿Dijiste que podías ver fragmentos del futuro?” – preguntó mientras se acercaba con lentitud a la aterrorizada Señora. “Hasta cierto punto…” “En ese caso, ¿te gustaría echarle un vistazo a mi futuro?” Antes de entrar en la batalla, Jinwoo quería saber el final que verían sus ojos. Daba igual el resultado, pensaba que le ayudaría a estar más relajado. La Señora Selner vaciló antes de asentir lentamente con la cabeza. Extendió ambas manos, agarró los dedos de Jinwoo y cerró los ojos. Adentrarse en la oscuridad requería una gran dosis de valor. Pero más que eso, no se atrevía a rechazar la petición del guerrero capaz de enfrentarse a tales enemigos. El tiempo pasó volando y, cuando finalmente abrió sus ojos, un incontrolable mar de lágrimas recorría sus mejillas. “Tú… ¿En verdad vas a cargar con todo ese peso solo?” “……” Jinwoo no respondió. “¿Cómo…? ¿Cómo puede una sola persona llevar tal terrible carga…? ¿Vas a sacrificarte para salvarnos a todos?” El rostro de Jinwoo se iluminó. “Afortunadamente puedes llegar hasta ahí.” “¿Afortunadamente? Nadie lo recordará. ¡Terminarás luchando una terrible batalla tú solo!” Jinwoo soltó sus manos mientras ella intentaba disuadirlo. Cuando se decidió a luchar, ya estaba preparado para lo que tuviera que pasar. Dio un paso atrás antes de saludar cortésmente de nuevo. “Lamento haber venido sin avisar para solicitar una petición irrazonable.” “¡Cazador Sung Jinwoo!” Jinwoo se introdujo en la sombra bajo sus pies antes de que la voz desesperada de la Señora pudiera terminar sus palabras. Alarmados por los gritos, los agentes se apresuraron a entrar, pero Jinwoo ya había desaparecido.
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“……” Jinwoo subió al edificio más alto y expandió sus sentidos tanto como pudo. Era lo mismo que había hecho cuando estaba buscando a Jinho. Lejos, hacia el norte, podía sentir un incontable número de monstruos moviéndose hacia el sur. Apenas podía sentir la presencia de otro ser vivo en el área que quedaba detrás de ellos. Todos habían sido devorados por los habitantes del Mundo del Caos. Min Byung-Goo, Go Gunhee, Adam White, y su padre. Los rostros de las muchas personas que habían perecido en la lucha contra esas criaturas pasaron por la mente de Jinwoo. Ira. La ira que brotaba desde lo más profundo de su pecho comenzó a teñir su corazón negro. Jinwoo cerró los ojos y vagó en busca de la energía del Dragón en medio de ese enorme ejército. No fue complicado encontrar una masa de energía que se arremolinaba como un tornado que se tragaba todo lo que había a su alrededor. ‘Te encontré…’ Jinwoo vio al Monarca de los Dragones. Y el Soberano de la Perdición le vio a él. Un sentimiento afilado recorrió todo su cuerpo. Y sabía quién era el único ser que podía hacerle tener esa reacción. El Monarca se detuvo y miró en dirección a Jinwoo. Sus siniestros ojos de serpiente no apartaron la mirada de la oscuridad durante mucho tiempo, ya que finalmente sentía la presencia del único enemigo capaz de amenazar su existencia. “……” “……” El Soberano de las Sombras y el Soberano de la Perdición se miraron el uno al otro a través del espacio.
“¡Estoy justo aquí!” – gritó el Monarca de los Dragones, siendo el primero en mostrar sus colmillos.
Su poderoso rugido resonó como si cientos, no, como si miles de relámpagos cayeran al mismo tiempo por todo el planeta.
“¡Decenas de millones de los tuyos han muerto! ¿Cuánto tiempo vas a seguir escondiéndote?”
Un brillo espeluznante apareció en los ojos de Jinwoo. ‘Te veré pronto.’ Y entonces… Jinwoo se tragó las palabras que iba a decir y desapareció en las sombras.