Mostrando entradas con la etiqueta Survival. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Survival. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de octubre de 2020

Survival Capítulo 147

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 147
La línea entre la vida y la muerte X
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

Septiembre de 2019 Nueva Zelanda. Auckland. Una mujer rompió la ventana del primer piso y rápidamente entró en el edificio. Dentro había algunos hombres caucásicos. Habían estado fumando, pero se sorprendieron por el sonido repentino. Los hombres tomaron sus armas, pero no pudieron apuntar antes de que ella los matara a todos con la suya. Los gemidos de dolor llenaron la habitación mientras los hombres se desangraban en el suelo. Uno de los hombres, con un dolor agonizante, trató de alcanzar el arma que había dejado caer, pero fue interrumpido cuando una gran masa negra se apoderó de su mano. Gritó cuando el perro le destrozó la mano. “Blackie, detente.” – ordenó la mujer. El perro ladró una vez y luego soltó al hombre. La mujer se acercó a la puerta y la abrió para mirar por el pasillo. No había más enemigos por la zona. Unos instantes después, tres miembros de su grupo entraron en la habitación. “Saeri, Dios, deberíamos estar juntos.” – dijo Jung Eun. Saeri sonrió a sus compañeros. Ji Won y Eddie también se habían unido a ella. “Si no nos apuramos, nos quedaremos rezagados del otro equipo.” – respondió. – “¿No sabes quién está en ese grupo? Blackie, vámonos.” El perro ladró e inmediatamente la siguió. Los tres compañeros de Saeri dieron un suspiro de desesperación después de presenciar la energía ilimitada de la chica. Después de correr por un rato, Saeri se encontró frente a una resistente puerta de hierro. Era la sede de una empresa en el oeste de Auckland. La razón por la que su grupo había venido era para acabar con la resistencia que quedaba en la zona y rescatar a un grupo de rehenes. Aunque la misión que les habían encomendado era extremadamente complicada porque necesitaban rescatar a los rehenes con vida, nadie se quejó. Misiones imposibles como estas eran algo tan común para este grupo de supervivientes que se sentía como cualquier otro día en la oficina cuando les entregaban una. Saeri apoyó la oreja en la puerta de hierro y escuchó. Había pasos que se acercaban desde el otro lado. Al darse cuenta de que debían haberla detectado de alguna manera, se preparó rápidamente. Bajó su cuerpo y se preparó para golpear a quien estuviera a punto de abrir la puerta. La puerta se abrió de repente y no perdió más tiempo. Arremetió con su pierna y pateó uno de los pies del hombre. Luego, lo agarró del brazo y se lo retorció, haciéndolo girar. Antes de que el hombre supiera qué lo había golpeado, Saeri tenía el cañón de su pistola debajo de la barbilla del desconocido. “Hola.” – saludó Saeri al hombre con una sonrisa. – “¿Sois los últimos supervivientes de la región occidental?” No esperaba una respuesta. Después de todo, estos hombres eran neozelandeses, así que había una barrera en el idioma. No podía entenderlos y ellos no podían entenderla. Así que principalmente estaba narrando sus pensamientos en voz alta para ayudarla a pensar. Justo detrás del hombre que Saeri tenía inmovilizado, pudo ver a los rehenes que estaba buscando. Llevaban batas blancas de laboratorio y temblaban de miedo. Al darse cuenta de que uno parecía asiático, trató de hablar con él, esperando que fuera coreano. “Señor. ¿Sabes hablar coreano? ¿Eres coreano?” El hombre abrió mucho los ojos y negó con la cabeza, confundido. Saeri suspiró decepcionada. Su atención volvió al hombre que tenía entre sus manos cuando comenzó a luchar, tratando de liberarse. Saeri sonrió ante su intento fútil. “¿Eres uno de esos monos navales asiáticos?” Saeri entrecerró los ojos. “No comprendo nada de lo que acabas de decir, pero conozco la palabra mono.” – respondió Saeri. – “No deberías haber dicho eso.” Sin dudarlo, le voló los sesos al hombre a quemarropa. Su cadáver cayó al suelo sin vida. Después de confirmar que no había más enemigos en la habitación, bajó su arma y comenzó a caminar hacia los rehenes. Sus ojos estaban muy abiertos por el miedo. Estaban amordazados, por lo que no podían hacer nada más que gemir y lloriquear. Estaban aterrorizados. Algunos, parecían estar a punto de tener una convulsión. Saeri se detuvo a unos metros de distancia, completamente insegura de cómo manejar la situación. “Hm… ¿Estás bien?” – preguntó mientras le quitaba las mordazas. “¿Eres de un grupo de rescate?” – preguntó uno de ellos. – “O… ¿Estás con los asiáticos?” Saeri frunció el ceño. Una vez más, no tenía idea de lo que estaban diciendo. No tuvo más remedio que esperar a que llegara Barrendero. Lo único que pudo hacer es tratar de parecer lo menos amenazante posible poniendo una sonrisa. Luego, pensó en algo que poder decir y que pudieran entender con el poco inglés que conocía.
* * *
Después de acabar con la resistencia y rescatar a los rehenes, los soldados del campamento de Yohan se dirigieron al puerto de Auckland. Cuando llegaron, un helicóptero los recogió. Luego, viajaron hasta una isla artificial cercana que les recordó a los islotes de Sebit en Corea. Yohan había elegido este lugar como su base de operaciones. Cuando los rehenes rescatados bajaron, estaban temblando de miedo. No emitían ningún tipo de aire peligroso y eran completamente sumisos. En la parte delantera del edificio, había una sección hecha casi en su totalidad de un material similar al vinilo. Era una instalación que se usaba para desinfectar a cualquiera que ingresara a la base. Cuando se acercaron al frente del edificio, se encontraron con un hombre caucásico regordete. “Los hombres van a la izquierda y las mujeres a la derecha. Entra y quítate la ropa. Después de que estén todos desinfectados, se les proporcionará ropa nueva.” Jack, un investigador avanzado de HW, estaba aterrorizado. Sabía quiénes eran estas personas. O más bien, había escuchado las historias que se contaban sobre ellos. La gente de la zona los llamó la Marina de Asia porque, al principio, eso es lo que todos pensaban que eran. Habían llegado en un buque de guerra, armados hasta los dientes y tenían una cantidad aterradora de potencia de fuego como respaldo. En algún instante, hasta habían creído que eran un grupo de rescate enviado desde los Estados Unidos. Pero había quedado claro, con bastante rapidez, que no eran nada por el estilo. Habían demostrado ser monstruos absolutos. Llegaron a Auckland con la misma sutileza que un cometa y se habían apoderado de todo. Actuaron como invasores. Habían eliminado a los zombis y los mutantes con facilidad e incluso habían comenzado a acabar con algunos de los otros grupos de supervivientes de la zona. Según los rumores, su brutalidad era increíble. Luego establecieron su base en la isla artificial de Auckland. En una ocasión, incluso habían destruido un edificio en la costa con su barco de guerra gigante. Habían estado en el área por solo 8 meses y, sin embargo, durante ese tiempo, habían ganado un control indiscutible sobre Auckland. Sus compañeros investigadores ahora estaban siendo arrastrados dentro de su base principal y ninguno de ellos tenía idea de qué esperar. Después de pasar por el proceso de desinfección, todos se encontraron en un comedor. Había una ventana gigante en la pared y la costa se podía ver a través de ella. Frente a ellos, el jefe de la Marina Asiática estaba comiendo de espaldas al sol. Era mucho más joven de lo que cualquiera esperaba. Jack tragó saliva y se acercó al joven jefe. Justo a su lado, a un lado, había un soldado que se llamaba Barrendero y, al otro lado, una secretaria flaca. Jack creía que los nombres que estas personas se daban a sí mismos eran adecuados. “Barrendero, traduce.” – ordenó Yohan. “Entendido.” Entonces Yohan comenzó a hablar y Barrendero lo tradujo al instante. “¿Quién es su representante?” Un hombre asiático del grupo levantó la mano al escuchar la pregunta. Al momento, Yohan extendió su mano para darle un apretón de manos y se presentó. “Soy Yohan.” Jack aceptó torpemente el apretón de manos con ambas manos. “Soy Jack Lee.” Yohan continuó hablando, usando a Barrendero como traductor. “Pareces asiático, pero debes ser holandés.” – trasmitió Barrendero. – “Escuché que eras el investigador que estaba estudiando a los zombis. ¿Es correcto?” “Sí, pero no soy de Nueva Zelanda. Somos estadounidenses.” “Me gustaría conocer los resultados de su investigación…” Los ojos de Jack se agrandaron, sorprendido. “Por favor, hable libremente.” – dijo Barrendero. Después de unos momentos de vacilación, Jack accedió. “Para mi vergüenza, no aprendimos nada de nuestro estudio. Bueno… Aparte de una cosa.” “Adelante.” “Estudiamos cómo los cuerpos humanos se convierten en zombis al observar el proceso en un grupo de sujetos experimentales con la infección. Al principio, creímos que era un virus el que estaba causando la transformación.” Esa era la opinión que tenía la mayoría de la gente, fuera así o no. “Pero no fue así.” – continuó Jack. “……” “Pudimos descartarlo. No hubo otros síntomas biológicos además de congestión y fiebre. Y no había nada que pudiéramos aislar que estuviera solo dentro de un sujeto transformado en zombi. Por lo que puedo decir, no hay diferencia entre una persona común y un zombi. Al menos no a nivel biológico. No hay virus y nunca hubo uno.” Después de que Barrendero lo tradujo, Yohan se sorprendió. “Los zombis son lo mismo que los humanos muertos. No existe ningún método científico que pueda demostrar definitivamente que un zombi muerto fue alguna vez un zombi. Una vez que cesa el proceso que los mantiene en movimiento, vuelven a ser simples cadáveres. Por lo general, están mutilados, claro, y generalmente puedes resolverlo así, pero no hay restos biológicos, víricos o de cualquier otro tipo, que puedan recogerse de una muestra de tejido y analizarse en un laboratorio. Son solo cadáveres normales.” “Entonces, ¿cómo pueden moverse, reaccionar y atacar a las personas?” “No lo sabemos. Lo que nuestro laboratorio concluyó es que, sea lo que sea, está más allá de la ciencia. Y eso tampoco se debe a la falta de tecnología o de equipos adecuados. Si hubiera un virus que encontrar, lo habríamos encontrado. No importa qué causó esto, deberíamos haber detectado rastros de él simplemente porque tiene que interactuar con nuestra biología de alguna forma. Pero no encontramos nada. Y eso solo puede significar una cosa. No hay ninguna causa. Los zombis no existen. No pueden existir. Así no. La única forma de entender esto es en el reino de la fantasía. Es magia negra. Hechicería. Es sobrenatural. Un acto de Dios. Como quieras llamarlo. Algo más allá del universo físico causó esto. No hay otra forma de describir a un zombi.” Jae Ho frunció el ceño, sumido en sus pensamientos. Yohan lo miró y los dos compartieron una mirada. Luego, continuó interrogando a los investigadores. Les preguntó todo lo que se le ocurrió, sin querer creer lo que le acababan de decir. Preguntó sobre los detalles sobre cómo habían realizado su investigación. Preguntó si habían hecho alguna investigación sobre mutantes y si estaban dispuestos a seguir investigando si se les proporcionaba un suministro constante de muestras, entre muchas otras muchas cosas. Yohan se tranquilizó un poco cuando recibió respuestas favorables y que estaban dispuestos a trabajar para él y, como resultado, aprobó que se unieran a su grupo. Pero también se dio cuenta de que ninguno de los investigadores creía realmente que una investigación adicional ayudaría. En cualquier caso, Estados Unidos los había abandonado. No tenían ningún otro lugar adonde ir. Yohan pensó que sería un desperdicio enviarlos lejos. En cambio, quería que siguieran trabajando para que pudieran mantener viva la esperanza de que algún día encontrarían una respuesta real que, por algún motivo, habían pasado por alto. Jae Ho grabó toda la conversación con una expresión oscura en su rostro. De repente, la puerta de la habitación se abrió de una patada. “¡Yohan!” – gritó Saeri mientras irrumpía en la habitación. “¿Qué pasa?” “¡Ji Hye se ha puesto de parto!” Yohan y los demás corrieron rápidamente hacia la sala de partos. Después de desinfectarse y ponerse una bata, entró en la habitación e inmediatamente se dirigió al lado de Ji Hye. Su rostro estaba pálido y gemía de dolor. La tranquilizó lo mejor que pudo y le dio un último apretón con la mano antes de salir de la habitación para no estorbar. Se sintió como una eternidad mientras esperaba afuera a que naciera el bebé. Los ataques intermitentes de gritos agonizantes de Ji Hye hicieron que el corazón de todos los presentes se sacudiera. Pero no había nada que pudieran hacer para ayudarla excepto rezar para que fuera adelante y que nada saliera mal. Yohan había hecho todo lo posible por cumplir la promesa que le había hecho. Había matado a todos los zombis y mutantes de la zona y había expulsado o matado a tantos grupos de supervivientes como pudo para evitar que ocurriera una oleada zombi. Había preparado una habitación esterilizada y había hecho muchos otros preparativos para el día en que diera a luz a su hijo. Estaban totalmente preparados. Pero aun así era difícil para todos. Los gritos de Ji Hye se intensificaron antes de detenerse de forma abrupta. Momentos después, se escuchó el llanto de un bebé. El doctor Jae Beom Park, que estaba ayudando con el parto, salió de la sala. “¿Cómo está el bebé?” – preguntó Yohan. “El bebé está sano, Yohan.” Yohan lanzó un enorme suspiro de alivio. “¿Y Ji Hye?” “Ji Hye también está a salvo. Pero… Sangró mucho más de lo que esperaba.” “¿De verdad? Desinfecte bien el cuerpo del bebé. ¿Puedo ver a Ji Hye?” El doctor Park asintió con la cabeza. Yohan entró en la habitación y agarró la mano de Ji Hye. Parecía tan agotada que parecía que se podía desmayar en cualquier momento. Apenas se aferraba a su conciencia. “Yohan…” – susurró. “Estoy aquí, Ji Hye. Ya se terminó.” “¿Y el bebé?” “Saludable.” Su expresión preocupada se convirtió en una sonrisa. “¿Cómo te sientes?” – preguntó. “Entumecida. Tengo dolor y mi cuerpo se siente caliente.” Yohan asintió y le secó el sudor que tenía en la cara. Pero se quedó helado cuando la miró a los ojos. Se estaban poniendo rojos. Estaba infectada. “Mi cuerpo está realmente caliente. ¿Estoy infectada? No puedo… Dejar a mi bebe.” Yohan contuvo una mueca de dolor ante lo que estaba a punto de hacer. “No.” – mintió. – “No son síntomas de una infección. Sus ojos no están inyectados en sangre y no muestra ningún otro síntoma. El doctor Park dijo que son solo las secuelas del parto, así que no te preocupes. ¿Olvidaste que me deshice de todos los mutantes que estaban cerca?” “No lo olvidé.” – respondió. – “Gracias.” “Lo hiciste bien.” – dijo Yohan. – “Es hora de dormir. Déjanos el resto a nosotros. Todo va a estar bien y nos veremos de nuevo pronto.” “Vale, entonces…” Ji Hye se desmayó unos instantes después con una sonrisa en su rostro. No lo logró. Yohan vio cómo su respiración se hacía más débil antes de detenerse por completo. Comprobó su pulso una última vez solo para asegurarse antes de apuñalarla en el cráneo. Yohan salió de la habitación a trompicones antes de dirigirse lentamente al área de desinfección. Se encontró con Noah justo en frente de la puerta. Noah estaba cuidando al bebé. Había estado luchando con la culpa y había aceptado apoyar al bebé si sucedía algo durante el parto. “Ji Hye… No lo logró.” – dijo Yohan con seriedad. “Ya… Veo.” Hubo un momento de silencio. “Necesito saberlo, Noah. Lo prometiste antes, pero sigues…” “Sí.” “Bien. Entonces te lo dejo a ti.” Noah recordó la conversación que tuvo con Ji Hye meses atrás. ‘¿Has pensado en un nombre?’ ‘Adán. Si es un niño será Sohn Adam. Si es una niña, Sohn Hawa. No, ¿será mejor Eva?’ ‘¿El bebé tomará el apellido de la madre?Por supuesto, es mi bebé, así que debería tener mi apellido.’ “Adán. Sohn Adán.” Noah sostenía al bebé con reverencia en sus brazos, temblando y sintiéndose abrumado por sus emociones. Yohan salió silenciosamente del campamento médico y regresó a su oficina. Yohan se dejó caer en su silla y suspiró. Así, había perdido a otra amiga y compañera durante mucho tiempo. Pero verlo provocó algo dentro de él. Aunque se sentía completamente agotado, su voluntad de vivir nunca había sido tan fuerte. Miró por la ventana a la costa de Nueva Zelanda. Era una vista hermosa y brillante que no coincidía con el mundo en el que se encontraba. Luego, sacó un cigarrillo y lo encendió. Un humo acre llenó la habitación. ‘No importa lo oscuro que se ponga, el sol siempre vuelve a salir por la mañana.’ Fue solo un día más en el apocalipsis. Estaban bien.
* * *
Historia paralela. Créditos finales. En un lugar alejado de la Tierra, había una habitación negra flotando en el espacio.
“Ya está. Se acabó.” – declaró una voz extraña. Tenía una cualidad robótica, casi como si procediera de algún tipo de máquina.
El sonido de una campana llenó la habitación. Había mesas redondas por todas partes, haciendo que el área pareciera el interior de un casino. Había muchas figuras reunidas a su alrededor. Frente a ellos había pantallas holográficas de realidad virtual en 3D que mostraban imágenes de la Tierra. En una, se podía observar una imagen de la Tierra 3 años después del apocalipsis.
“Crupier, cámbiamelo por dinero si se ha terminado.”
El crupier sonrió con alegría y agitó la mano en el aire varias veces. Las fichas redondas desaparecieron y buscaron su camino hacia sus legítimos dueños. Algunos de los clientes vitorearon mientras que otros parecían decepcionados. Pero cada uno estaba paralizado viendo lo que les mostraban las pantallas.
“A los asiáticos les va mejor.” “Crupier, ¿cuál es el veredicto final?”
El crupier volvió a agitar la mano y ajustó cada una de las pantallas para permitir que todos pudieran verlo.
“Son 13.123 personas.”
Aparecieron imágenes en los hologramas, con puntuaciones a su lado. Una mujer, que había estado observando en silencio hasta ese momento, dio un paso adelante y se situó frente a una imagen en concreto y paró al holograma en una cara familiar. Era una imagen de Yohan, la persona por la que había apostado. La suya era la puntuación más alta: 18.647 puntos. Una gran sonrisa apareció en su rostro.
“¡Esto fue demasiado difícil!” – se quejó alguien.
El crupier se encogió de hombros.
“Durante el último juego, se quejaron de que era demasiado sencillo y se sintieron decepcionados por lo baja que era la tasa de la apuesta. Es por eso que aumentamos el número de discípulos y agregamos reglas adicionales en esta ocasión.”
El crupier manipuló las pantallas una vez más.
“La gente está diciendo que el bono que recibió el ganador de la última ronde fue demasiado.” “Estoy de acuerdo.” “No fue justo.” “Para mí, completamente desequilibrado.” “La ventaja inmunidad es demasiado dominante. Hay que eliminarla. Además, cuando todas las apuestas y potenciadores se dan a una raza, el juego se vuelve demasiado fácil para ellos. Deben distribuirse de manera más uniforme.”
Todos los que estaban al lado de Stella le dieron una mirada mordaz. Era obvio que fue a ella a quien se dirigía el comentario. Estaba a cargo de los recuerdos del pasado y del presente, por lo que desconfiaban de ella.
“Stella, ¿estás pensando en apostar por la misma persona en el próximo juego?” “……”
Stella movió la mano sin decir nada. Todos los pases que tenía aparecieron en el aire frente a ella. Esta vez, iba con todo. Estaba decidida a no permitir que nadie más apostara por la misma persona que ella.
“No aceptaremos esa apuesta, cielos. Vuelve a apostar todo a una persona. Eres un bicho raro.”
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Stella y asintió con la cabeza. Mostrando su madurez, varias personas a su alrededor sacaron la lengua. La octava ronda estaba a punto de comenzar y aún tenían que cambiar su estrategia. Este juego era divertido. Y parte de esa diversión provino de diversificar y apostar por una variedad de opciones diferentes. Pero ella estaba obsesionada con una persona y siempre apostaba por él sin importar lo que ocurriera. A mucha gente no le gustó eso. Especialmente cuando ganaba con bastante frecuencia al hacerlo.
“¿Y qué?” “Voy a contraatacar esta vez.” “Yo también.”
Habían jugado muchos juegos de la Tierra y habían aprendido algunas de las jergas que usaba la gente. A pesar de que todos tendían a apostar por personas diferentes, dado que las personas tendían a formar grupos entre sí, casi siempre había más de un ganador al final de cada juego. Pero de vez en cuando, si se generaba algún problema dentro del grupo, se volverían enemigos. En esos casos, la persona por la que Stella siempre apostaba, Yohan, tendía a destruir siempre a todos los demás y hacer que ella ganara por ser su dueño. La campana del crupier comenzó a sonar de repente.
“El próximo juego va a comenzar. Por favor, prepare sus apuestas.”
Los hologramas se activaron de repente. Stella no necesitó desplazarse por ninguna de las otras opciones. Ya sabía por quién iba a apostar. Presionó su rostro de inmediato. Era su favorito y no tenía planes de cambiar su elección por ahora. Stella agitó su mano haciendo que una bola de cristal flotara en el aire. El mundo en el que se había celebrado el juego anterior estaba guardado en su interior. Lo recogió y lo envolvió suavemente como si estuviera manejando un artefacto precioso. Luego, lo colocó en el joyero que estaba a su lado. Dentro de la caja, había otras 3 bolas de cristal que se veían iguales. De los 8 juegos que se habían desarrollado hasta ahora, KOR-1.912.042, Yohan, había ganado cuatro veces. Esos otros tres mundos estaban contenidos en las otras tres bolas de cristal que Stella tenía en el joyero. Una versión de Yohan aún vivía feliz dentro de cada uno de ellos. A Stella le gustó especialmente el final del segundo juego. El responsable de los sueños había apostado por Lina y, tras conocer casualmente a Yohan, habían sobrevivido juntos hasta el final, se casaron y tuvieron hijos, un típico final feliz. Entonces, ambos habían ganado. Por supuesto, también estaba extremadamente satisfecha con el final del juego anterior. Donde Yohan construyó un reino enorme que gobernó en solitario.
“Esta vez cambiaremos un poco las reglas.” – explicó el crupier.
Stella cerró su joyero.
“Estoy pensando en intervenir un poco más en esta ocasión. Recibí muchos comentarios de que las peleas contra otras razas eran más entretenidas que las peleas contra los discípulos.” “¡Oh!” “Estoy pensando en convertirlo en una batalla real. La nueva norma es que las razas del B-147 lucharán entre sí. ¿Qué tal dejar que se maten hasta que queden unas 10.000 personas?”
Casi todos aplaudieron. Algunos, sin embargo, fruncieron el ceño con decepción. Sin embargo, todos tenían curiosidad sobre cómo progresaría el juego.
“Bien. ¿Empezamos el juego?” – dijo el crupier con una sonrisa. Cuando agitó su mano, un polvo brillante voló por el aire como por arte de magia.
FIN DE LA PARTE 3




Muuuuuy buenas zombis Geomchis. Con este ultimo capítulo se termina esta gran novela, aunq queda pendiente de publicar 29 capíutlos extras para terminar del todo con la obra, que iremos publicando semanalmente como siempre. Esta será la primera novela q concluiremos, cosa rara en el blog xD y apenas nos a durado un año, ya q si os acordais, la iniciamos por el aniversario del año pasado. Pero como os digo esto no es el fin, sino el principio del fin. Ya nos despediremos de esta novela a lo grande cuando publiquemos todo. Esperemos q disfruteis de este glorioso final hacia el exterminio xD Un saludo Geomchis

Survival Capítulo 146

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 146
La línea entre la vida y la muerte IX
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

Abrumada por la alegría, había lágrimas en sus ojos. Ji Hye se inclinó hacia Yohan, para ir más allá de sus palabras. Siempre que le sonreía de esa forma, le alegraba el día. Era como una luz y siempre lo apreciaría en su corazón. “Gracias por decirme eso. Siempre estaré agradecida de tenerte en mi vida, Yohan.” Yohan la observó mientras se alejaba, la imagen de ella inclinándose hacia él permanecía en su mente. Después de pasar unos momentos perdido en sus pensamientos, volvió a su tarea anterior, terminó de limpiar y lo guardó todo. Para cuando terminó, el cansancio había comenzado a aparecer. No había hecho nada demasiado intensivo físicamente, pero tal vez por eso se sentía cansado. Exhausto de no hacer nada de importancia real en todo el día. Sin embargo, en lugar de irse a la cama, decidió sentarse en uno de las tumbonas reclinables que tenía delante de la casa para disfrutar del aire nocturno por un rato. Colgado sobre su hombro, tenía un rollo de documentos importantes que planeaba revisar una vez más por la noche. Sentándose, miró hacia el océano. Se había convertido en un hábito: sentarse en ese mismo sitio y pensar en la próxima expedición. Mañana saldrían de este lugar, marcando el día de hoy como la última vez que podría disfrutar de la vista nocturna del océano de Sindo. La idea lo puso un poco nostálgico y emocional. Aunque había sido algo temporal, habían trabajado duro en este refugio. Después de resucitar, había invertido mucho tiempo y esfuerzo para prepararlo todo. Cuando todos los residentes se asentaron en la isla, pensó que este sería su hogar. Sin embargo, al final, creyó que todo había valido la pena. Nada de esto había sido un desperdicio y todo ese esfuerzo les había permitido llegar muy lejos. “¿No te vas a dormir?” – preguntó una voz detrás de él. Yohan se volvió y vio a Saeri caminar con dos latas de cerveza en sus manos. ‘Esta situación me resulta familiar.’ El océano nocturno. Los dos moderadamente borrachos. La expresión de Saeri. Todo eso le dio la sensación de que ya había pasado por esto. Saeri se sentó a su lado y le entregó una cerveza, pero Yohan negó con la cabeza, rechazando la oferta. “Deja de beber, borracha. Y si estás pensando en lanzarte sobre mí mientras estás así, puedes detenerte ahora mismo.” Saeri chasqueó la lengua con irritación. “No estoy borracha.” El viento era frío. A pesar de que estaba usando ropa de abrigo gruesa, todavía podía sentir el aire frío. Saeri se estremeció a su lado. Mientras Yohan la miraba a los ojos, podía leer fácilmente el flujo de sus emociones y pensamientos. Siempre tuvo claro lo que ella quería. “Saeri.” “¿Sí?” “Deja de quererme.” Decidió dejarlo claro. “……” “Si seguimos haciendo esto, será más duro para los dos más adelante. Sería mejor que lo dejaras ahora mismo. No voy a cambiar de opinión y no va a empezar nada entre nosotros.” Hubo un momento de silencio entre ellos. “No esperaba nada como eso de ti. No todavía, de cualquier forma, ¿quién eres tú para decirme lo que tiene que gustarme?” – respondió Saeri. “……” “¿Es por lo que le pasó a Ji Hye?” Yohan se sintió un poco culpable por lo que no pudo apartarla. Recordaba esa noche con total precisión. No fue un error. Los dos eran adultos y estaban lo suficientemente sobrios como para tomar decisiones. El impulso estaba ahí y había mucha tensión sexual. Pero eso era todo. “Puedo parecer una idiota por decir esto, pero no me rendiré. Pero tampoco lo forzaré. Tengo mi orgullo. Es tu elección si te agrado o no, pero no me digas qué hacer con mis sentimientos.” – dijo Saeri, con la voz temblorosa. Yohan se alejó. “Pero, gracias por ser franco conmigo.” – continuó Saeri. – “Creo que hubiera sido más difícil si hubiera seguido esta ambigüedad durante más tiempo.” Saeri se puso de pie y se alejó. Yohan decidió tomar un sorbo de la cerveza que ella le había dejado. Tenía calor.
* * *
Llegó el día de la expedición. Todos se movían ocupados, preparándose para zarpar. Noah se paró en la proa del buque de guerra, sacudiendo la cabeza con incredulidad. “Nunca imaginé que viajaría en otro barco de guerra.” – murmuró para sí mismo. “Piensa en ello como tu destino.” – respondió Yohan mientras se acercaba. Luego, le dio una palmadita en el hombro antes de continuar su camino hacia la cubierta superior. Hizo varios desvíos en su camino, para inspeccionar otras secciones de la nave y asegurarse de que todo estuviera en orden. Después de llegar al CCC, Centro de Control del Capitán , Yohan se comunicó por radio con los que estaban a la espera. “SCM, ¿estás listo?” – preguntó, refiriéndose a la Sala de Control de Maquinas. - Sala de máquinas preparada. El motor diésel está en buenas condiciones. “¿Sala de navegación?” - Todo en orden. “¿Cubierta?” - No hay problemas en la cubierta. - Helipuerto preparado. Los preparativos iban bien y todo avanzaba según lo previsto. Había valido la pena quedarse despierto hasta tarde anoche para volver a comprobarlo todo. “Cuando el motor termine de calentarse, llámame. Prepárate para soltar amarras.” - Entendido. Solo quedaba una cosa por hacer antes de que pudiera dar la señal de zarpar. Yohan salió a la cubierta superior del buque y miró hacia la superficie del agua. Estaba esperando una última llamada de radio. - Líder. Había llegado el momento. Después de una breve conversación, Yohan ordenó que el buque de guerra estuviera en espera y abordó un pequeño barco de pesca para zarpar hacia el puerto de Incheon. Iba a recoger a Jae Ho. Yohan pudo verlo a lo lejos. Jae Ho estaba en una motocicleta, pero saltó y corrió hacia el barco una vez que lo vio. “Supongo que lo logré…” – dijo Jae Ho, sin aliento por su viaje. “Pensé que habías muerto.” – respondió Yohan. “Pensé lo mismo.” “¿Encontraste lo que querías?” Jae Ho negó con la cabeza. Tenía una sonrisa extraña en su rostro. Parecía que quería decir algo, pero decidió no hacerlo en el último momento. Yohan no preguntó y los dos navegaron de regreso al barco de guerra con un incómodo silencio. Cuando llegaron, Jae Ho vació todos los documentos que había guardado dentro de su mochila. Agarró algunos de los libros y comenzó a separarlos en varios montones. “Primero, estos libros están relacionados con la navegación.” – explicó Jae Ho, señalando un montón. – “Muestran los lugares donde podemos repostar durante el viaje y los puertos de todo el mundo.” Después de que terminó de clasificarlos, miró a Yohan. “¿Decidiste un destino?” “Más o menos. Nada definitivo. Necesito un navegante para tomar la decisión final.” Jae Ho sonrió, sabiendo que Yohan se refería a él. “Vamos a Nueva Zelanda.” – dijo Jae Ho. “¿Oh? ¿Por qué allí?” “El GPS no funciona, ¿verdad?” Yohan asintió. “Lo imaginé. Un año es más que suficiente para que las funciones de un GPS dejen de funcionar. Por ejemplo, si quisiéramos ir a Hawái, el viaje sería arriesgado. Está ubicado en medio del Océano Pacífico y es extremadamente difícil determinar su posición exacta sin un GPS. Podríamos pasar de largo y perdernos. En cambio, deberíamos navegar a lo largo de la costa. De esa manera, si nos perdemos, será más sencillo volver a encontrar el rumbo ya que tendremos un punto de referencia. También deberíamos dividir el viaje y hacer pequeñas escalas.” Jae Ho sacó un mapa grande y comenzó a hacer puntos en él. “En pocas palabras, es posible que no podamos ir directamente a Nueva Zelanda de una sola vez. Debemos dividir nuestro viaje y pensar en ello como si fuéramos a ir a la isla de Jeju 200 veces en lugar de realizar un viaje tan largo. Seguiremos la costa oeste hasta la isla de Jeju y continuaremos hacia China. Luego iremos hacia el sur, a Taiwán, y seguiremos la costa hasta Filipinas. Luego iremos a Papúa Nueva Guinea y, de allí, nos dirigiremos directamente a Nueva Zelanda. La distancia será mucho mayor si lo hacemos así, pero el trayecto será mucho más seguro. Podríamos atracar en casi cualquier lugar del camino en caso de una emergencia.” Yohan asintió, sin objeciones al plan de Jae Ho. Realmente no le importaba mucho dónde terminaran. Siempre que fuera seguro y pudieran encontrar suministros, cualquier lugar estaba bien para él. La idea de Jae Ho parecía buena. Especialmente porque priorizaba la seguridad. “Genial, hagámoslo.” – decidió Yohan. “Vale.” Yohan transmitió inmediatamente las órdenes a sus compañeros. “15 minutos hasta zarpar. Todos a sus puestos.” Este era el comienzo del último viaje del campamento de Yohan hacia la supervivencia.
* * *
Diciembre de 2018 Barco Baekryeong. En algún lugar del océano. Llevaban 17 días navegando. El barco había atracado en una isla de Filipinas. Según todas las apariencias, parecía como si estuvieran pasando un momento de paz. Sin embargo, estaban perdidos. Pasar a través de las islas de las Filipinas requería habilidades de navegación mucho más altas de lo que cualquiera de ellos había imaginado. Había muchas islas pequeñas y, aunque todas estaban marcadas en el mapa, todavía causaban una gran confusión cuando los navegantes no sabían su posición precisa. Al final, cuando ya no sabían qué hacer, decidieron atracar y detener temporalmente su viaje por recomendación de Jae Ho. Era la segunda vez que tenían que hacer esto. El equipo de reconocimiento estaba buscando en la isla pistas sobre donde se encontraban. Otros supervivientes estaban haciendo guardia en el muelle y el resto descansaba a bordo del barco. Yohan estaba caminando por el interior de la nave, verificando si había algún problema que requiriera su atención cuando escuchó una conversación familiar. Al salir a la cubierta, notó que un pequeño grupo de supervivientes usaba una pequeña mesa para jugar un juego de cartas. “Número uno. Asesino.” “Hm, voy a matar al mago. Construiré un puesto de guardia.” Navegar a través del mar abierto había demostrado ser monótono y aburrido para muchas de las personas a bordo porque no había muchas cosas que hacer. La mayoría no habían traído nada para entretenerse. Sin embargo, habían encontrado algunos juegos de mesa que la infantería de marina había dejado atrás y muchos optaron por usarlos para pasar el tiempo. A Yohan no le importaba. Incluso él se había aburrido últimamente, por lo que no prohibió a nadie tomar ese tipo de descansos, siempre y cuando todos hicieran su trabajo. De todos modos, no había habido ningún problema en ese frente hasta el momento. A continuación, se dirigió hacia la sala de navegación. En su interior, Jae Ho y su asistente estaban intercambiando ideas. “¿Qué tal volar con el helicóptero?” “No, eso sería un gran desperdicio. Necesitamos ahorrar combustible para un caso de emergencia.” Yohan los vio discutir sobre cuál debería ser su próximo movimiento. Cuando a Jae Ho se le dio el control del timón del barco, el viaje a Taiwán se desarrolló sin problemas. Incluso habían atracado allí y recogido más suministros. Yohan había asumido en ese momento que eso significaba que el resto del viaje continuaría sin problemas. Sin embargo, tan pronto como entraron en las Islas Filipinas, los navegantes se detuvieron en seco. “Tenemos que ir por este camino, 900 kilómetros al sureste. Nos dirigiremos hacia Papúa Nueva Guinea.” “¿Y si terminamos en medio del Océano Pacífico?” “Es mejor que encallar en el estrecho. De todos modos, tendremos que viajar mucho más al sur.” Jae Ho suspiró. “No tener una forma de precisar nuestra posición en la ruta hace que todo sea mucho más complicado. Se siente como si estuviéramos en un bote de remos en medio del océano.” Cuando los dos se dieron cuenta de que Yohan estaba allí, se congelaron e inmediatamente se pusieron de pie. Yohan les hizo una señal rápida para hacerles saber que podían seguir trabajando. Vacilantes, volvieron a sentarse. “¿Algo no funciona?” – preguntó Yohan. “Líder, es muy complicado tratar de precisar la ubicación del barco…” “Tómate tu tiempo. No necesitas apresurarte.” Los aplaudió por su pasión, pero no quería que pasaran por alto nada. Ahora eran responsables de la supervivencia de cien personas. Por lo tanto, sería un problema si intentaban apresurar sus planes y pasaban algo por alto. Yohan no los interrumpió más y salió de la Sala de Navegación. De todos modos, no había mucho que pudiera hacer allí. Por una vez, no era él quien estaba al mando tomando todas las decisiones importantes. Esto dependía de los navegantes. Lo único que tenía que hacer era asegurarse de que no hubiera ninguna tensión innecesaria entre los supervivientes y comprobar que todas las tareas se dividían de forma equitativa entre todos. Lo verificaba constantemente para evitar accidentes. Yohan continuó su recorrido por el barco, saludando a todos con los que se cruzaba. El grupo de Noah había salido a explorar, por lo que no estaban en este momento. Hyuk y algunos de los otros supervivientes estaban limpiando la sal que se había acumulado en el barco. Cuando lo vieron, sonrieron con alegría y lo saludaron. Barrendero y los miembros más jóvenes del grupo de reconocimiento estaban pescando con una red en la orilla, a poca distancia. Ji Hye y Seo Jun estaban en la popa organizando los suministros. Después de recorrer todo el barco y saludarlos a todos, regresó al camarote del capitán y escribió otra entrada en el diario de abordo. Lo había estado haciendo todos los días desde que habían zarpado, registrando un resumen de los eventos de cada jornada. Se habían detenido varias veces en su viaje. Habían anclado en la isla de Jeju, en Okinawa y en Miyako. Luego, diez días más tarde, se detuvieron en Taiwán. Repostaron combustible en el puerto de Keelung y recogieron algunos suministros adicionales. El día 15 habían llegado a las Islas Filipinas. Yohan había registrado todos estos eventos en el diario, incluida la primera vez que experimentaron una tormenta y el tiempo que les tomó llegar a cada destino. No se lo había saltado ni un solo día. Casi sintió como si registrar estos eventos fuera su deber. En la última línea de su anotación diaria, registró sus pensamientos. ‘Puede que sea lento, pero no vamos a rendirnos.
* * *
Enero de 2019 Nueva Zelanda. Auckland. La playa era amplia y tranquila. El océano era cristalino y parecía increíblemente fuera de lugar en un mundo posapocalíptico . Se podía ver un banco de peces nadando bajo las olas. De repente, una sombra se proyectó sobre el agua y el grupo de peces se alejó nadando, asustado. Cinco hombres iban en un helicóptero. Yohan abrió la puerta mientras flotaban en el aire y asomó la cabeza. Contempló la tierra del país extranjero con una expresión complicada. Estaba emocionado, nervioso y decidido. “¡Luca!” – gritó Yohan para hacerse oír por encima del zumbido de las palas del helicóptero. – “¡Acércanos un poco más!” Luca obedeció de inmediato y cambió la dirección del helicóptero, acercándose al puerto. Yohan se movió al otro lado del helicóptero y miró a través de la ventanilla con sus prismáticos. “¿Qué pasa con el otro lado?” – preguntó Yohan, dirigiendo su pregunta a Barrendero. “No hay nada que parezca muy amenazador.” – respondió Barrendero. – “Está lleno de zombis caucásicos.” “¿Cuántos?” “¿Los contamos?” – preguntó Barrendero con sarcasmo. Había demasiados para hacer eso. Yohan negó con la cabeza, divertido. “Dado que hay un puerto en la isla cercana a nosotros, vayamos allí.” – decidió. Luca buscó un lugar donde pudieran aterrizar. En la costa este de Auckland, había muchas islas, tanto grandes como pequeñas. Una parecía ser una antigua atracción turística y fue la que Luca eligió para dejar el helicóptero. Yohan abrió la puerta y salió, dando sus primeros pasos en Nueva Zelanda. Cuando plantó ambos pies, se quedó allí perfectamente quieto durante varios segundos, sintiéndose como el primer hombre en pisar la luna. Casi de inmediato, escuchó a lo lejos un disparo. Se habían encontrado con bastantes grupos de sobrevivientes en su viaje, por lo que no era una sorpresa que también hubiera algunos aquí. Mucha gente seguía viva por todo el mundo. Yohan y su grupo incluso habían tenido conflictos con algunos de ellos, muchos de los cuales terminaron con su eliminación. Aquí, en esta nación isleña, esperaba que hubiera muchos más grupos así, y esperaba que también tendría que luchar contra ellos. A medida que pasaba el tiempo, los supervivientes restantes parecían volverse cada vez más violentos y agresivos. Era raro encontrar un grupo que estuviera dispuesto a ser amistoso. En cambio, todos actuaban como señores de la guerra, compitiendo para ver quién era el más dominante. Era posible que estuvieran en un nuevo lugar, pero las tácticas, estrategias y objetivos de Yohan se mantuvieron prácticamente iguales. Si un grupo mostraba interés en unir fuerzas, se lo permitiría. Pero si eran una amenaza, acabaría con ellos. Si su enemigo estaba vivo o no muerto, no le importaba. No permitiría que nada se interpusiera en su camino. Según sus cálculos ya estaba de ocho meses. Hasta que llegara el momento, tenía que eliminar todas las amenazas para que la próxima generación pudiera nacer en paz. Después de todo, eso era lo que había prometido. “¿Será este nuestro asentamiento final?” – preguntó Ha Jin. “Me gusta.” – dijo Noah. – “Siempre quise vivir en una casa con vistas al mar.” Yohan sonrió y comenzó a estirarse. “Primero, ocupémonos de todos los zombis.” “Entendido. La conquista de Nueva Zelanda comienza ahora.”



Survival Capítulo 145

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 145
La línea entre la vida y la muerte VII
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

La historia de que el mundo se vuelve aún más caótico debido a la explosión de una planta nuclear se formó en base a la visión de Lina y las ideas de Jae Ho. Si quisieran, podrían ignorar la hipótesis, prepararse para los mutantes tipo Tiburón y vivir en Sindo sin grandes problemas. Pero si la planta nuclear realmente terminara explotando, muchas personas serían víctimas de la radiación. Pero no importaba lo que terminase sucediendo, a Yohan no se le ocurrió una idea clara sobre cómo seguir adelante. Lo que sí sabía era que confiaba en sus instintos por encima de todo. Su cuerpo le avisaba cuándo había un peligro inminente y era de fiar. Esa parte de él era lo que le había permitido sobrevivir durante tanto tiempo. Y ahora, no estaba dispuesto a ignorarlo. Sus instintos le decían que el reactor era peligroso. No sabía si era la fusión del núcleo o el enfriamiento automático lo que iba a fallar, solo que algo iba a salir mal. Solo sabía que necesitaba evitar el peligro lo mejor que pudiera y prepararse para él. Eso era lo que sus instintos le decían que hiciera. Después de llegar a esa conclusión, Yohan convocó una reunión con el resto de líderes. “¿Tomaste una decisión?” “Sí.” Los dados que Yohan estaba a punto de lanzar en ese momento lo decidirían todo. Todos contuvieron la respiración mientras esperaban a que hablara. Sin embargo, le resultó difícil hacerlo. Si tomaba la decisión equivocada, no habría vuelta atrás, por lo que no quería hablar descuidadamente. No era una decisión fácil de tomar. Las luces de su habitación siempre estaban encendidas hasta altas horas de la noche y las ojeras debajo de sus ojos eran claramente visibles. Esas cosas eran una prueba de cuánto había pensado en esto últimamente. Todos lo sabían, así que se quedaron callados, esperando que dijera lo que piensa y decidiera su futuro. “No sé qué tipo de resultado traerá mi decisión. Tampoco sé si tengo derecho a tomar este tipo de decisiones.” – comenzó Yohan. “Yohan.” – interrumpió Ha Jin. – “No importa qué decisión tomes, te seguiremos, no, al menos yo lo haré. Aunque esa decisión nos mate a todos. Ya te debemos la vida muchas veces. Por lo tanto, no te sientas demasiado agobiado. Decidas lo que decidas, lo seguiré.” “También estoy con él, hermano.” “Que niños más monos.” – dijo el anciano Yong, intercambiando una mirada con Noah. “Bueno, si no hubieran matado a Baek Jung Gae por nosotros, habría hecho de nuestras vidas un infierno. Así que supongo que se podría decir que también estamos en deuda contigo.” – comentó Noah. Yohan tenía la sensación de que dirían cosas como esa. Sin embargo, aunque lo estaba esperando, todavía estaba agradecido con ellos. “Nos iremos de aquí como estaba planeado.” – declaró Yohan. – “Nuestro destino es Nueva Zelanda. Sin embargo, ese no es nuestro objetivo final. Incluso si no llegamos allí y, en cambio, buscamos otro lugar en nuestra ruta, si decidimos que está a salvo de la radiactividad y que es posible cultivar nuestros propios alimentos, nos instalaremos allí.” En lugar de agradecerles a todos por creer en él, Yohan decidió mostrar su gratitud de otra manera. “Vamos a matar todo el ganado restante hoy y disfrutar de un festín para celebrar nuestra última noche en Sindo.” Esa era la única forma que tenía para pagarles por todo lo que habían hecho. Después de despedirlos, comenzó a prepararse para la fiesta. Mientras el anciano Park se ocupaba de la carne, Yohan preparó las mesas y lavó las verduras. Luego preparó un poco de arroz blanco. Varias personas trataron de ayudarlo al verlo prepararlo todo, pero Yohan se encargó de la mayor parte por su cuenta. Mientras cocinaba, vio a Saeri entrar con Ji Hye, sosteniendo su mano. Aunque su expresión era triste, se había calmado durante los últimos días y parecía un poco más cómoda. “Puedes descansar.” “Está bien, Yohan.” Ji Hye se quitó la ropa de abrigo, se arremangó y entró para ayudar con los preparativos. Después de todo, ella lo veía como su trabajo. Nadie dijo nada después de verla actuar con tanta valentía. Nadie mencionó que Ji Hye estaba embarazada del bebé de Jung Soo. En cambio, actuaron con mucha más alegría de lo habitual porque Ji Hye estaba animada. Ver a Saeri exagerar mientras le contaba una historia a su lado hizo sonreír a Yohan. Ji Hye colocó una parrilla sobre el fuego. El sonido y el olor de la carne al cocinar cubrieron Sindo. Había carne de cerdo, pollo e incluso carne de cabra. Había alcohol, verduras frescas y arroz más que suficiente para todos. Una vez que comenzaran a navegar, todos los alimentos frescos que no se podían almacenar en el refrigerador del barco deberían desecharse. En lugar de hacer eso, era mejor intentar comer la mayor cantidad posible antes de partir. “No desperdicies la comida. Cómetelo todo, incluso si se cae al suelo.” “¡No te preocupes!” Barrendero y Ha Jin llenaban sus bocas como si estuvieran teniendo una competición. A medida que la atmósfera se volvió más relajada y exuberante, todos comenzaron a comer más y más. Muchas de las personas del campamento de Noah y del campamento de mercenarios tenían lágrimas en los ojos porque jamás habían esperado volver a comer carne fresca. ‘Oh, ¡no puedo creer que esto sea carne!’ ‘¡Esto es el cielo!’ ‘¡No me arrepentiría incluso si muriera ahora!’ La gente estaba entusiasmada. Los habitantes de la isla disfrutaron del ambiente festivo. Yohan y Ji Hye tuvieron que seguir preparando más y más carne debido a lo rápido que la consumían. “Yohan, abre todo lo que puedas.” “Como mientras cocino, no debes preocuparte por eso.” “¿No puedes simplemente abrir la boca?” Yohan abrió la boca en silencio cuando vio el brillo de determinación en sus ojos y su sonrisa. Después de que Barrendero y Ha Jin comieron un poco, se acercaron a Yohan. “Hermano líder, deja de cocinar. Yo me encargo. Ve a divertirte con los demás.” “Estoy bien. Divertíos.” “Este bastardo no necesita comer más. Come como un cerdo.” – resopló Ha Jin. “¿De qué estás hablando?” – pregunto Barrendero, sonando insultado. – “¡Comiste tanto como yo!” “Es una pena que no tengamos música. Creo que ahora entiendo por qué los marineros se emocionan tanto cuando regresan a tierra.” – canturreó Ha Jin como respuesta. Yohan sonrió tras escuchar el comentario. No le importaba lo ruidosos que estaban todos hoy. “Eh, ¡vosotros!” – gritó el anciano Yong al ver a los miembros del campamento de Yohan hablando entre ellos. – “Venid aquí y bebed conmigo!” Los dos intentaron ignorar la llamada del anciano, pero cuando vieron al pobre Noah en la mesa bebiendo cerveza con el anciano, supieron que no tenían más remedio que ir en su ayuda. “Dios…” – se quejó Ha Jin mientras se acercaba a la mesa. – “Hay muchas personas aquí, ¿por qué nos llamas?” “Soy un anciano. Si voy a una mesa diferente, arruinaré el estado de ánimo, niño.” Al final, Noah, Barrendero y Ha Jin fueron atrapados con el anciano Yong. “Maldita sea viejo, estoy seguro de que nos acabas de llamar porque somos gente agradable con la que beber.” “Entonces levanta tu copa ya que te has dado cuenta, niño.” Cuatro vasos tintinearon en el aire. “Ah, esto es refrescante.” El anciano Yong saludó a Yohan con una expresión feliz. “Eh niño. Líder. Deja de cocinar y ven a tomar algo con nosotros. ¿Estás trabajando en un asador o algo así?” “Estoy bien.” “Vale, pero yo no. Ven aquí.” “Si todo el mundo se emborracha, al menos una persona debe permanecer sobria.” “Los nuevos reclutas están de guardia y están bastante sobrios. Así que deja de preocuparte y de comportarte como un anciano y tómate una copa, niño.” “¿Anciano? Estoy ofendido.” “Si el líder actúa con seriedad, los demás no podrán disfrutar del ambiente. ¿Lo entiendes? No es diferente a un jefe que dice: Todos vayan a casa y disfruten. Voy a estar haciendo horas extras. Simplemente hace que todos se sientan mal.” “Tiene razón, hermano.” – gritó Barrendero, borracho. Yohan puso una expresión incómoda. “¿No tienen licor o soju?” – preguntó el anciano. – “Esto ni siquiera vale la pena para que mi hígado haga el esfuerzo.” “De ninguna manera.” “Eres tan estricto.” Estaba bien estar moderadamente borracho, pero Yohan no quería que afectara al trabajo que había que hacer mañana. El Soju y otros licores fuertes se usaba únicamente para cocinar. Únicamente el alcohol que habían preparado cuando llegaron a la isla se podía beber, pero estaba restringido. Al final, los oficiales navales se lo habían bebido todo. ‘Naval.’ Ahora que lo pensaba, la apariencia del barco de guerra había sido un poco extraña. Después de capturar la nave y apoderarse de sus armas, el tiburón mutante los había atacado y surgió el problema de la planta nuclear. Parecía que todos esos incidentes se habían organizado con el fin de prepararlos convenientemente para resolver el problema. Si no hubieran desembarcado aquí, habrían terminado en una situación complicada cuando apareciese el mutante. Todo fue suerte. “¡Ah! ¡Mi brazo está a punto de caerse!” El anciano Yong estaba haciendo un escándalo mientras sostenía su cerveza, por lo que Yohan no tuvo más remedio que caminar hacia el asiento que estaba a su lado. Tan pronto como se sentó, la cerveza llenó su vaso. “¡Salud!” Cinco vasos de vidrio tintinearon. La carbonatación y el sabor de la cebada se deslizaron por su garganta y lo despertaron. Se sintió renovado. “Hola, viejos, ¿les importa si me uno?” – preguntó Saeri mientras se apretujaba junto a Yohan. “¿Por qué estás aquí y no sales con tus amigas?” “¡Porque parece que se están divirtiendo más!! – respondió ella, sonriendo alegremente. – “¿Me acabo de unir y no vais a volver a llenar mi vaso? Esperaba que este apuesto abuelo tuviera mejores modales.” “Guau, niña. Definitivamente tienes buena etiqueta para beber. Bien, ¡aquí tienes!” Saeri y el anciano inmediatamente hicieron conexión y empezaron a servirse bebidas el uno al otro. Yohan sonrió mientras los miraba. “Eres una niña arrogante. Escuché que eres realmente útil.” – le dijo el anciano a Saeri. “Por supuesto. ¿Sabes lo que me dijo Yohan?” “¿Qué?” “Eres mejor que la mayoría de las personas que tienen polla.” – respondió, haciéndose la tonta todo lo posible e imitar la voz de Yohan. Todos a su alrededor comenzaron a reír, aparte de Yohan, que frunció el ceño levemente. El anciano en particular estuvo a punto de romperse el estómago. “Vaya, ¡suenas igual que él!” “De hecho, también he golpeado algunas de esas pollas antes.” “¡Ja, ja, ja, ja! ¡Eres increíble!” Después de reír y aplaudir un rato, los ojos del anciano comenzaron a brillar. “Eres bastante sencilla y eso me gusta. ¿Qué te parece? ¿Quieres ser mi hija adoptiva?” “No, gracias. Me voy a casar con Yohan. En cambio, seré tu nuera.” “¿Sí? ¡Eso también es genial!” “Dios, tómatelo con calma.” – dijo Yohan. – “Es infantil y vergonzoso. Saeri Yun, ¿quieres que te deje?” Saeri se estremeció. “Tú también lo has llevado demasiado lejos, viejo.” – continuó Yohan. Los dos chasquearon la lengua enfadados. Los ojos de Yohan se posaron en los otros tres en la mesa. Barrendero, Ha Jin y Noah estaban llenando sus caras como si estuvieran compitiendo entre sí. “Los tres, no comáis en exceso. Está bien. ¿De verdad os vais a comer todo eso?” El tamaño de las porciones en sus platos era una barbaridad. “Dios, coméis mucho.” “¿Qué?” “Nos dijiste que comiéramos mucho.” – trató de decir Barrendero. Sus mejillas estaban tan llenas de comida como las de una ardilla en ese momento, por lo que nadie más que Saeri fue capaz de entenderlo y acabó por traducirlo. ‘Sí, supongo que sí.’ Yohan centró su atención en la mesa de al lado. Hyuk estaba allí, charlando con otras personas de su edad. Los escuchó por un rato mientras la noche continuaba. El fuego que cocinaba la carne seguía ardiendo y la ceniza volaba hacia el cielo nocturno. Era una noche tranquila. Como la calma antes de la tormenta. Todo acabó y se limpiaron las mesas poco antes de la medianoche. La gente parecía triste, pero Yohan no vaciló y volcó las mesas para animarlos a todos a que se fueran a dormir. Todos estaban llenos, moderadamente borrachos y tenían un día complicado mañana, por lo que necesitaban descansar un poco. Esa noche, innumerables personas dormirían mientras sus cabezas estaban ansiosas. Una de las razones por la que el viaje sería tan difícil era el hecho de que ninguno sabía cuánto tardarían en realidad. También iba a haber personas a bordo que se marearon solo por viajar en un barco de pesca durante unos minutos. Yohan detuvo a Ji Hye, era la última que quedaba. Seguía limpiando. “Ji Hye, entra y descansa. Hoy lo hiciste bien.” “También lo hiciste bien. Limpiaré esto y me iré.” “No, lo limpiaré todo, así que entra y descansa.” Ji Hye vaciló, pero cuando vio la expresión determinada de Yohan, asintió con la cabeza. Mientras se quitaba el delantal y los guantes, Yohan logró decir una cosa más. “Ji Hye.” “¿Sí?” “Me aseguraré de que tu hijo nazca de manera segura.” Era una frase corta, pero tenía mucho significado detrás. “Lo haré, no importa cómo.” – prometió.



viernes, 2 de octubre de 2020

Survival Capítulo 144

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 144
La línea entre la vida y la muerte VII
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

Jae Ho tomó el tren subterráneo de la línea cuatro y se dirigió hacia la estación de Seobinggo. Una vez que llegó, se dirigió hacia el Puente de Banpo. Si lo cruzaba y luego atravesaba el puente de Jamsu, llegaría a su destino. Caminar solo por el sistema de metro lo hizo sentir extremadamente incómodo. Se encontró constantemente saltando ante las sombras. Estando totalmente solo, no había nadie que le iluminara el camino o que lo ayudara si se metía en algún lío. Esto lo puso nervioso. Llevaba una pistola con silenciador en una mano y una linterna en la otra. Estaba tratando de mantenerlos firmes frente a él mientras continuaba su camino, pero sus nervios lo estaban haciendo complicado. Afortunadamente, Yohan le había proporcionado muchos suministros adicionales: municiones, pilas para la linterna y mucha comida. No tenía que preocuparse de que le fallara la linterna o de que se muriera de hambre. Pero eso todavía dejaba muchas cosas de las que tener miedo. No importa cuán preparado estuviera, si algo salía mal o si se encontraba con un mutante, todo había terminado. No confiaba en su capacidad para manejar algo como un Gremlin. En comparación con sus otros compañeros, en realidad no tenía ninguna habilidad de combate notable. Era normalito en el mejor de los casos. Podía manejar un zombi aquí o allá, pero incluso los grupos de tamaño moderado serían demasiado para él. ‘Por favor…’ – oró en un interior, rogando que su viaje terminara sin incidentes. Prácticamente estaba temblando dentro de sus botas, esperando a que un mutante viniera rugiendo por una esquina en cualquier momento. De repente, algo golpeó su pie. Estuvo a punto de gritar de terror, y apenas logró contenerse en el último instante. Rápidamente miró hacia el suelo y encontró… Una roca. Eso era lo que su pie había golpeado. Suspirando aliviado, respiró hondo varias veces. Tras un momento, volvió a levantar su linterna frente a él y se preparó para continuar. “¡……!” Se congeló. Un zombi. Su mirada hambrienta estaba fija en él mientras se acercaba. Apestaba, y Jae Ho podía olerlo desde varios metros de distancia. Esta vez, el grito de Jae Ho fue muy real. Conmocionado, buscó a tientas su navaja de bolsillo por un momento antes de sacarla y golpear salvajemente a la criatura. Clavó la hoja en el ojo del zombi cuando comenzó a agitarse. Jae Ho perdió el equilibrio y se derrumbó, cayendo de espaldas sobre su trasero. ‘¡Mierda! ¡Mierda!’ Afortunadamente, la hoja se había clavado en la cuenca del ojo del zombi que se derrumbó por si solo y dejó de moverse. Jae Ho pasó los siguientes minutos jadeando, con el corazón acelerado. Cuando finalmente se calmó, se puso de pie y siguió adelante. Todo su cuerpo estaba tenso. El encuentro anterior no había ayudado a su estado mental en absoluto, por lo que estaba aún más aterrorizado que antes. Cada paso que daba le hacía sentir como si algo terrible estuviera a punto de suceder, pero siguió caminando. Después de atravesar por el oscuro pasaje subterráneo durante lo que pareció una eternidad, finalmente llegó al Puente de Banpo. A pesar de estar en pleno invierno, estaba empapado de sudor. Tanto por sus nervios como por moverse tanto. Tan pronto como salió del pasaje subterráneo, los zombis en la calle se volvieron y se dirigieron hacia él. La vista le puso la piel de gallina. Había demasiados para manejarlos y lo sabía. No tenía más remedio que abandonar la zona. Mientras no estuviera rodeado, confiaba en que podría escapar. Los zombis eran lentos. Jae Ho cruzó el puente de Banpo tan rápido como pudo mientras los zombis se agruparon y trataron de seguirlo. Cinco zombis aparecieron ante él. Jae Ho enfundó su arma y sacó su cuchillo de caza. Tenía que estar preparado en caso de emergencia, por lo que decidió guardar sus balas tanto como fuera posible para conservar la munición para cuando realmente la necesitara. Apuñaló al primer zombi que se acercó y pateó al segundo, empujándolo. Luego, se abrió paso entre los zombis restantes y logró escapar. Los zombis eran lentos. Incluso un paso rápido era suficiente para alejarse, pero sintió la necesidad de comenzar a correr para crear cierta distancia. Viajó a ese ritmo durante unos cien metros antes de reducir la velocidad, sin aliento. Sabiendo que necesitaba conservar su resistencia, continuó avanzando a un ritmo mucho más lento. Si se agotaba, no podría sobrevivir durante un momento crucial en el que su vida estuviera al juego. Por ello, alternó sus acciones. Caminaba un poco para recuperarse y luego trotaba cuando los zombis se acercaban demasiado. Al final, llegó al puente de Jamsu. Se encontró con otro grupo de zombis. A pesar de que no había tantos como en el enorme grupo que tenía a su espalda, todavía había una buena cantidad. Eran suficientes para que no pudiera contarlos inmediatamente. Sus gemidos llenaron el aire mientras cerraban la distancia que los separaba. Jae Ho se mordió el labio. Se acercó al borde del puente y sacó su pistola. El grupo de zombis era demasiado denso para poder abrirse paso usando únicamente ataques a corta distancia, así que no tuvo más remedio que usar algunas de sus municiones. Tenía 15 balas. Ignorando a los zombis que se le acercaban por un lateral, se concentró únicamente en los que venían de frente. Su intención no era matarlos, sino simplemente atravesarlos. De todos modos, no tenía munición para eliminarlos a todos. Apuntó y comenzó a disparar. Disparó una y otra vez, teniendo mucho cuidado de asegurarse de que cada bala mataba a un zombi. Con algunos disparos más, la multitud fue lo suficientemente delgada como para que pudiera pasar. Tomó la abertura y trató de correr a través del hueco. Un zombi logró agarrarlo del brazo mientras intentaba escapar. Lleno de adrenalina, Jae Ho tiró de su brazo tan fuerte como pudo y se liberó del agarre del no muerto. Sin embargo, ese breve momento había permitido que el resto de los zombis cerraran parcialmente la brecha que estaba tratando de atravesar. Los zombis se acercaron rechinando los dientes. Cuando finalmente volvió a sus sentidos, encontró su mente… Sorprendentemente calmada. Su visión era clara y sabía exactamente lo que tenía que hacer. No tenía idea de cómo lo logró, pero unos instantes después, se encontró al otro lado, ileso. Se había abierto paso. A su espalda, el grupo de no muertos prácticamente se estaba cayendo sobre sí mismo tratando de alcanzarlo. Jae Ho echó un vistazo rápido a su alrededor y notó que los zombis salían de los callejones en los laterales. Estaban por todas partes. En ese momento se le recordó de forma abrupta que este mundo pertenecía a los zombis. Ya no era un lugar donde reinaban los humanos. Y la prueba de eso podría verse simplemente mirando a su alrededor. Estaban hasta donde alcanzaba su vista. Jae Ho empezó a correr. Estaba cansado, sin aliento y su cuerpo se sentía tan caliente que parecía que estuviera infectado, pero hizo todo lo posible por escapar. El número de zombis que lo seguían aumentó. Se sintió como si fuera el general de un ejército, liderando una horda de soldados con su confiable liderazgo. Fue un pensamiento tonto que atribuyó a su cansancio. Jae Ho sintió que iba a derrumbarse. Sus piernas estaban débiles, pero no podía descansar. Tenía que moverse más rápido para aumentar la distancia que los separaba. Para perder a los no muertos que lo siguieron hasta la Biblioteca Nacional de Corea, entró a un edificio por un lateral, cerró la puerta y salió por el extremo opuesto. Estos eran métodos de supervivencia que aprendió mientras exploraba con Yohan. Esto, y también saber cómo determinar visualmente en qué edificio podría utilizar esa estrategia. Después de cruzar varios edificios, Jae Ho avanzó con calma y llegó a su destino. Los zombis que lo habían estado siguiendo desaparecieron. No sabía si se habían rendido, pero al menos, no tenía que preocuparse por el momento. Lo importante era que había llegado a su destino. Apenas había zombis dentro de la biblioteca. Además, la mayoría de los que estaban en su interior no podían caminar. Les habían cortado parte de su cuerpo. Se fijó en un guardia zombi al que le faltaba la mitad de su cuerpo arrastrándose por el suelo. Jae Ho le rompió la cabeza. ‘¿Por qué vendría alguien a una biblioteca en medio del apocalipsis?’ – se preguntó por un instante. Pero al final, pudo responder a su propia pregunta. Los cadáveres de zombis en el interior tenían heridas de bala y había marcas de quemaduras por todas partes. Esto hizo que Jae Ho pensara que, en algún momento, se había usado una bomba. ‘Las unidades militares habían venido para limpiar este lugar.’ – concluyó. Había cristales rotos por todas partes. Había manchas de sangre, zombis muertos y no muertos que todavía estaban vivos, pero que tenían agujeros de bala. Estaba claro que había tenido lugar una batalla. Dado que la Biblioteca Nacional de Corea tenía una instalación de protección nacional, probablemente se habían ordenado operaciones militares para protegerla. Gracias a eso, la mayoría de los zombis que había en su interior habían sido atendidos. Esa era una buena noticia. Después de expresar su gratitud a los soldados que habían luchado para proteger el legado del futuro, se abrió camino lo más silenciosamente posible por los pasillos. ‘¿Dónde está el almacenamiento de publicaciones no oficiales?’ En su mayor parte, la biblioteca estaba a oscuras. Había algunos lugares donde iluminaba el sol, pero aparte de eso, era complicado ver. A pesar de que estaba en medio del apocalipsis, Jae Ho podía distinguir el olor a libros viejos que parecía ser una marca registrada de todas las bibliotecas. El olor a sangre se mezcló con él, pero no había duda del olor. Una vez que encontró el lugar correcto, rompió la puerta que conducía al lugar donde se almacenaban las publicaciones no oficiales y comenzó a buscar. A pesar de que estaba acostumbrado a encontrar documentos, la tarea se parecía un poco a intentar cruzar un océano sin ayuda. Había un mar de papeles que examinar. No había ninguna información de referencia para ayudarlo a encontrar lo que buscaba con mayor facilidad. Cualquier sistema de organización que la biblioteca hubiera podido tener había desaparecido. Mes tras mes, el edificio se fue deteriorando de forma notable, haciendo que fuera realmente complicado intentar localizar un solo libro de material no oficial. Solo podía añadir más desorden al edificio arrojando todos los libros que no necesitaba al suelo. Hizo todo lo posible por buscar, pero se quedó sin paciencia rápidamente. ‘A este ritmo, nunca lo voy a encontrar.’ Gotas de sudor rodaron por su cuello a medida que aumentaba el número de libros en el suelo. Se sentía cada vez más frustrado, pero, al mismo tiempo, se estaba cansando cada vez más. Moverse tanto para revisar todos los libros estaba afectando a su resistencia. La última vez que había mirado hacia la ventana más cercana, observó que el sol ya se estaba poniendo. En ese momento, Jae Ho miró el siguiente libro y su expresión se iluminó de inmediato. ‘Lo encontré.’ Jae Ho limpió con cuidado el polvo que estaba sobre la cubierta. Por su formato, parecía una revista vieja. La portada estaba llena de letras y formas extrañas. Había un poliédrico, indicativo de la religión Vudú. Estaba seguro de que este era el libro que le causó un gran impacto hace unos años. Jae Ho tragó saliva y abrió lentamente el libro. Su interior estaba lleno de letras desconocidas e ilustraciones hechas con barro negro. La gente vestía de manera primitiva y algunos bailaban en círculos. Hizo una pausa en una ilustración que mostraba a varias personas inclinándose ante una silla de madera vacía que estaba rodeada de serpientes. Había varios elementos religiosos detrás. Un bastón, un collar de huesos, un cuchillo y algunas cosas más. Le hacían sentirse incómodo. Jae Ho continuó hojeando las páginas. Su mano se detuvo al ver una imagen. ‘¡Esto es…! Una cabeza de serpiente con un cuerpo que parecía a punto de estallar y una boca que se abría de forma grotesca. Era el Mutante al que llamaron Piccolo. La ilustración coincidía con la descripción que le habían dado Lina y Noah. La mano de Jae Ho comenzó a temblar. Cada página contenía ilustraciones de monstruos. Cuantas más páginas pasaba, más grandes se volvían sus ojos. El Gremlin, David, el Tiburón y el resto de mutantes de los que había oído hablar o encontrado estaban todos contenidos en este libro. No sabía de qué trataba, pero estaba seguro de que tenía que ver con el apocalipsis. El hecho de que no supiera el idioma era frustrante. Después de hojear muchas más páginas, Jae Ho finalmente llegó a la última página. En ella, había una ilustración que llenaba toda la página. Parecía ser otro planeta. Había una gran mesa con varias especies sentadas a su alrededor. La disposición le recordó la Última Cena de Leonardo da Vinci. Algunos parecían humanos y otros tenían labios y narices alargadas. Había algunos que tenían alas de ángel y otros que poseían cuernos que le recordaba a los demonios. Había una criatura que era redonda y se parecía a una pelusa de polvo. En la parte superior de la mesa, había un dado de 6 caras y unas cosas redondas que parecían las fichas de un casino. Estaban esparcidas sobre la mesa, haciendo que pareciera que todos estaban jugando. Y en el centro, había un globo terráqueo. ‘Eso es…’ ¿Cómo se suponía que iba a entender esto? Aunque era solo una ilustración, le sorprendió. Jae Ho tragó saliva con fuerza. Muchos pensamientos e hipótesis pasaron por su mente, pero no se atrevió a decir ninguno de ellos en voz alta. Casi hubiera sido mejor si nunca hubiera pensado en ellos. Los ojos de Jae Ho estaban muy abiertos mientras miraba el libro. Se sentía como si casi estuviera siendo absorbido por él. ‘¿Qué infiernos significa esto?’ Estaba tan absorto por el contenido del libro, que no notó que un zombi se le acercaba sigilosamente. Totalmente inconsciente, fue completamente sorprendido cuando le saltó por detrás.
* * *
Había pasado mucho tiempo. Los cien habitantes de Sindo estaban trabajando juntos y, después de pasar dos días enteros deshaciéndose de los zombis de la terminal de logística del puerto de Incheon, usaron un camión de combustible para llenar el buque de guerra. Embalaron comida comprimida que duraría mucho tiempo. “Dado que podemos obtener sal del océano, no creo que necesitemos embalar muchos condimentos.” – explicó Yohan. Pero un momento después se dio cuenta de la mochila que estaba sosteniendo Barrendero. – “¿Qué es eso?” – preguntó, haciéndole un gesto. “¿Esto? Es una red de arrastre.” – respondió. – “Son ilegales en nuestro país, pero no hay una red más efectiva. Traje la más grande. Debemos considerar la posibilidad de no tener suficiente comida al lugar donde vamos.” Tenían suficiente comida. El problema era meterla toda en el barco. La cantidad que podían meter dentro del buque era limitada. Habían embalado alimentos que podían conservarse durante mucho tiempo y que eran livianos y fáciles de preparar, pero tenían demasiados. Era realmente lamentable no tener acceso a un carguero. No habían podido encontrar uno. Los barcos que quedaban probablemente contenían refugiados en lugar de mercancías y estaban flotando sobre el océano. Después de llenar el barco al máximo de su capacidad, los líderes informaron a Yohan. Le explicaron que los preparativos estaban completos. Sin embargo, había algo que le preocupaba y no sabía qué era. Sintió que faltaba algo. ¿Estaba realmente bien irse? Pensó que tal vez sería más seguro mudarse a un lugar más cercano, tal como había sugerido el anciano Yong. Tenía demasiadas dudas. ¿Poseía la confianza suficiente para arriesgar la vida de 100 personas? Recordó las palabras que dijo Sung Chul Moon antes de morir. ‘No te fue muy bien en la escuela, ¿verdad? ¿Por qué explotaría una planta de energía nuclear?



Survival Capítulo 143

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 143
La línea entre la vida y la muerte VI
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

Nota del editor: similar al capítulo 128, parece ser una repetición de los eventos del capítulo anterior, pero con más detalles.º
* * *
El aire se sentía pesado, como si estuviera a punto de llover. Noah quería disculparse con Ji Hye, pero Yohan levantó la mano y lo detuvo. Enterrar el pasado era lo más amable que podía hacer. Era mejor pensar en la muerte de Jung Soo como un acto de Dios en lugar de culpar a Noah y sus nuevos compañeros. Tal vez después de que Ji Hye tuviera algo de tiempo contarían lo que ocurrió. ‘Espero que pueda superarlo.’ Ji Hye había experimentado todo tipo de dificultades durante el apocalipsis y logró soportarlas todas. Hasta ahora. Todo lo que Yohan podía esperar era que pudiera seguir soportando valientemente las dificultades que aparecerían frente a ella. ‘Embarazo, parto…’ El embarazo de Ji Hye fue definitivamente algo para celebrar, pero también era una mala noticia. Con sus circunstancias actuales, en las que tenían que tener cuidado incluso con la herida más pequeña, el parto parecía una montaña imponente que superar. ¿Y si necesitaba un aborto? Solo pensar en eso hizo que Yohan se sintiera fatal. Sin embargo, este era el camino que ella había elegido. Sabía que sería un camino peligroso y arriesgó todo para caminar por él. Ahora tenía que asumir la responsabilidad de esa elección. “Aquellos que están cerca de Ji Hye, cuiden bien de ella. Me gustaría que todos los líderes, Noah, Luca y el anciano me siguieran a la sala de control. Jin Soo, ve a buscar a Seo Jun, al Señor Kim, al Doctor Park y al resto de miembros con estudios del campamento y llévalos hasta allí.” Yohan había llamado a casi todos. La sala de control era grande, pero estaba a rebosar cuando llegaron todas las personas citadas. Colocó los documentos clasificados sobre la mesa y se volvió hacia los miembros con estudios de su campamento. “Me gustaría que todos estudiaran los documentos para que puedan pasar la información a los miembros del campamento que asignaremos para operar el buque de guerra. Como Luca tiene mucha experiencia con la guardia costera, estará a cargo de las operaciones generales, mientras que el Señor Kim será responsable de la sala de máquinas y el resto de instalaciones. No se preocupe por la mano de obra, tenemos mucha gente. Asegúrese de incluir a todos los miembros de los grupos de producción y técnicos. Asígneles el papel que mejor se adapte a sus habilidades.” “Sí, joven líder.” – respondió Luca en un tono burlón. Yohan asintió con la cabeza y luego se volvió hacia el anciano. “Anciano, me gustaría que aprendiera a usar el equipo de barco de guerra. Seo Jun, averigüe cuántos suministros podemos cargar en el barco. Anciano Park, ayúdelo priorizando las semillas de cultivos y ganado que se puedan almacenar durante mucho tiempo.” “Oye, oye, los títulos me confunden. Te lo dije, solo llámame viejo.” “Te llamaré anciano Yong.” “Dios, ¿ahora estás decidiendo mi apellido?” “Nunca me lo dijiste, así que elegí uno para ti.” – respondió, ladeando la cabeza e invitando al anciano a intervenir, pero este solo agitó la mano con desdén. Yohan sonrió y se volvió hacia el anciano Park. “¿Será difícil llevarse el ganado?” “Definitivamente será complicado. Tendremos que matarlos antes de partir. Solo deberíamos llevar la carne ahumada.” – respondió el anciano Park. Ante la mención de la carne, los ojos de los nuevos miembros brillaron con anticipación. “Para la comida, priorice todo lo que se pueda conservar. Los alimentos y el combustible son lo más importante. El barco debe ser lo más liviano posible, por lo que tendremos que poner restricciones de peso para las pertenencias personales.” “Entendido.” – respondió Seo Jun, sin parecer preocupado. Estaba seguro de que los miembros del campamento cooperarían con la restricción de peso, en cambio estaba más preocupado por la comida. Ahora había aproximadamente un centenar de personas en el campamento. No sabía cuánto duraría su viaje e, incluso si de alguna manera pudieran preparar suficiente comida para todo el trayecto, no había ninguna garantía de que llegarían a tiempo. Absolutamente tenían que evitar una situación en la que se quedarían sin comida en medio del océano. Tenían que llevar tanta como fuera posible. “Noah, Barrendero, saldréis mañana y buscareis en el centro logístico del puerto de Incheon y en el centro logístico de Bukgu. Buscad dos cosas: primero, un carguero que podamos usar y, segundo, más comida.” Como acababan de terminar de cosechar, Yohan sabía que tenían suficiente grano. Sin embargo, carecían de conservas y otros productos no perecederos. Si consumieran de 20 a 30 latas al día, se quedarían sin comida con bastante rapidez. Quería reunir todo lo que pudieran, siempre que pudieran cargarlo en el buque de guerra. Alternativamente, si pudieran encontrar un carguero útil, sería una agradable sorpresa. “¿Qué te parece?” – preguntó Luca, que estaba estudiando cómo operar un barco de guerra. “La mayoría de las tareas no son complicadas. Simplemente elije a algunas personas inteligentes y pídales que estudien esta información durante dos o cuatro días y deberíamos estar listos para comenzar. El problema es que el GPS no parece funcionar correctamente, así que no estoy seguro de cómo vamos a navegar.” De hecho, la navegación era un problema. Era algo que Yohan le había encargado a Jae Ho que descubriera. Desde que decidieron zarpar, Jae Ho había estado pensando en este problema. ‘Estoy seguro de que regresará a tiempo.’ “¿Cómo está el sistema del motor?” – preguntó Yohan al señor Kim, quien estaba mirando los materiales para la formación de suboficiales para las instalaciones de combustión interna. “Hm.” – dijo el Señor Kim, frunciendo el ceño. – “Bueno, tengo una idea general de cómo funciona… Creo que será más rápido si voy allí y echo un vistazo.” “Sí, creo que será mejor que lo compruebes de inmediato.” “Pero Yohan, hay un problema.” “¿Qué tipo de problema?” – preguntó. El Señor Kim se acarició la barba, eligiendo cuidadosamente sus palabras. “El consumo de combustible del buque de guerra no es tan bueno como pensaba. El tanque de combustible es realmente grande. ¿Cuántos barriles trajimos la última vez?” “Aproximadamente unos 20.” “Eso son unos 4000 litros, definitivamente no es suficiente. Este buque de guerra consume mucho combustible. Necesitamos navegar casi 9000 kilómetros y, si consideramos la cantidad de combustible que podemos poner en el tanque y cuánto podemos almacenar como combustible de reserva, irá bastante justo. La capacidad de carga completa es de 90.000 litros. Eso equivale aproximadamente a 4.500 barriles de combustible. Estoy seguro de que, si buscamos lo suficiente, podremos encontrarlo. El principal problema es, ¿podríamos encontrarlo en solo dos días?” ‘¿4.500 barriles?’ Yohan no podía creer lo que oía. Podía entender por qué el Señor Kim fruncía el ceño. “Luca, ¿has revisado la refinería de petróleo? ¿Cuánto combustible había?” “Hay muchas refinerías de petróleo, por lo que hay mucho combustible. Sin embargo, no creo que sea fácil moverlo. Lo mejor sería preparar un camión de repostaje.” “¿Eso es posible?” “Con el combustible que tenemos ahora, podemos llegar al puerto de Incheon. Creo que deberíamos anclar el buque de guerra en el puerto y alimentarlo directamente allí.” Yohan asintió con la cabeza. Había muchas refinerías de petróleo en las cercanías. El problema era el tiempo. Sin embargo, no era imposible. “Dios, este es un trabajo bastante grande.” El anciano chasqueó la lengua. Estaba escuchando la conversación. “Tengo una pregunta, de todas las cosas posibles… ¿Por qué un buque de guerra? Creo que un carguero sería mejor.” “Primero, no hay barcos de carga. Ya he buscado en helicóptero y todos son inútiles o están hundidos. Pero, aunque hubiera uno, aún querríamos tener las armas del barco de guerra con nosotros en caso de que nos encontremos con un mutante en el océano. Aumentaría nuestras posibilidades de supervivencia. Además, el buque de guerra tiene una plataforma de aterrizaje para el helicóptero.” – explicó Yohan. – “Sin embargo, esta es solo mi opinión. Anciano Yong, sabiendo lo que pienso, ¿cree que encontrar un carguero sigue siendo la mejor opción?” “Eres el líder, así que debes decidir. No intente transferir esa responsabilidad a otra persona. Las armas del buque de guerra probablemente sean en su mayoría inútiles de todos modos, pero creo que el sistema de armas de proximidad Mistral y el Phalanx del frente son útiles.” Yohan tomó nota mental de los comentarios del anciano. “Oye, quiero aclarar algo.” “Claro.” “La razón por la que estamos preparando todo esto es por esa fusión nuclear o lo que sea, ¿verdad?” “Sí.” “Creo que ir al extranjero en realidad podría ser más peligroso. ¿Estás seguro de que es la mejor decisión? ¿No sería más seguro simplemente ir a la isla de Jeju o algo así? Todo lo que digo es que, tal vez Ulleng-do, Okinawa o incluso Miyako valgan.” Yohan asintió con admiración. Estaban haciendo planes basados en los sueños de Lina y en la evaluación de Jae Ho. No había ninguna prueba definitiva. Era difícil garantizar que algo de esto fuera necesario. No era mejor que una suposición. Sin embargo, fue suficiente para ponerlo ansioso y no pudo ignorarlo. Más que una teoría sólida basada en hechos, Yohan actuaba basándose en sus instintos. “Por ahora… Centrémonos en tener todo preparado. Incluso si cambio de opinión, será mejor estar preparados primero. No estoy seguro de todo, pero lo que sí sé es que tenemos que salir de este lugar.” “Está bien, no estoy tratando de ser quisquilloso. Solo les estoy dando mi opinión.” “Gracias.” Yohan miró alrededor de la sala de control mientras la reunión terminaba. Siguieron todas sus órdenes y se aseguraron de no perderse ni un solo detalle. Notó que Barrendero estaba interpretando algunos documentos en inglés para algunos miembros del campamento. Su pronunciación sonaba bastante bien y en realidad parecía ser un experto. Yohan se sorprendió. “¿Puedes leer inglés?” “Por supuesto, estudié en el extranjero.” “¿Estudiaste en el extranjero para convertirte en comerciante de seguros?” Barrendero solo le sonrió y mostró un pulgar hacia arriba. “Vivimos en una era de competencia infinita y educación permanente.” “Sí, eso es genial. Todos están despedidos, vayan a descansar. Mañana estaremos ocupados.” La tendencia a la adicción al trabajo de Yohan estaban mostrando su rostro una vez más. Según lo decretado, el día siguiente sería ajetreado para todos los miembros del campamento.
* * *
Dos equipos de reconocimiento se despertaron a primera hora de la mañana. Barrendero y Shin Noah eran los líderes de estos dos equipos y habían elegido quienes los acompañarían para la expedición el día anterior. “Recordad, la comida y el carguero son sus objetivos. Si tuviera que concentrarse en uno, el carguero es la prioridad. Tener un buque de guerra y un carguero será de gran ayuda si el viaje se alarga.” – instruyó Yohan. “Entendido.” “Vale.” “Genial, tened cuidado.” A pesar de que dio las instrucciones, Yohan no tenía grandes esperanzas. Ya habían registrado la mayoría de las áreas cercanas con el helicóptero. Mientras los dos equipos salían, el anciano se acercó. “Vaya, dos grupos, ¿eh? Esta es definitivamente una batalla de orgullo. ¿Quiere apostar qué grupo producirá mejores resultados?” – dijo el anciano acercándose, mientras los dos equipos se iban. Barrendero y Noah escucharon el comentario del anciano y sus ojos brillaron cuando salieron. Algunos de los mercenarios eran ex suboficiales del ejército y estaban revisando las armas del buque de guerra. No serían capaces de probar las armas en este momento, pero no les tomaría mucho tiempo entender cómo se usaban. Sin embargo, el anciano seguía siendo bastante negativo sobre el armamento. “Lo dije ayer, pero aparte del Phalanx y el Mistral, no hay ninguna arma aquí que sea útil contra un mutante.” “Estás seguro?” “Sí. La mayoría son misiles antiaéreos o antibuque. Ninguno es la herramienta adecuada para el trabajo.” “Sí, tienes razón.” “Pero, personalmente, creo que sería un desperdicio abandonar todas esas armas y viajar en un carguero. Dijiste que viajamos al extranjero. Podríamos encontrarnos con otros supervivientes en el camino. Esta potencia de fuego será útil contra los piratas. Mantenerlo es lo correcto.” “Entiendo.” – respondió Yohan. Esperaba que no tuvieran que usarlo, pero sería bueno mantener la opción disponible. Prácticamente todo el mundo podría estar de acuerdo en que era necesario ir armado para viajar por mar abierto. Luca, Ramos y el doctor Park estaban en un lateral, revisando algunos documentos. Todos los miembros del campamento que solían ayudar con la agricultura ahora estaban aprendiendo a operar el buque de guerra. Yohan escuchó a algunos de los técnicos bromear, diciendo que podrían convertirse en una compañía de entretenimiento. “¿Cuánto tiempo crees que llevará?” – preguntó, acercándose a Luca. “No creo que nos lleve demasiado. Como dije, honestamente no es tan difícil. El Señor Kim es bastante hábil con el mantenimiento. No creo que sea solo el propietario promedio de una ferretería.” “Dijo que era un técnico profesional de hardware abierto.” – comentó Yohan. El Señor Kim miró hacia otro lado, rascándose la cabeza. Parecía muy sospechoso. “¿Hardware abierto? ¿Qué es eso?” – preguntó Luca. “Dijo que creaba tecnología de no comunicación en caso de que las redes de comunicación electrónica, como Internet o las líneas telefónicas, no funcionasen. No lo sé. Sinceramente, no soy bueno con las máquinas.” “¿De verdad? Eso es bastante sorprendente. Creo que nos llevará dos días hacer una prueba. Si tenemos en cuenta todos los suministros que tenemos que trasladar y el repostaje… ¿Cuatro días?” “Excelente. Te lo dejo a ti.” Los preparativos iban bien. Solo quedaba una cosa que le preocupaba. Jae Ho, que se había ido solo, necesitaba regresar sano y salvo.



Survival Capítulo 142

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 142
La línea entre la vida y la muerte V
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

“Eso es bonito, niño.” – contestó el anciano. Continuó riéndose durante un rato, agitando la mano en el aire con una amplia sonrisa en el rostro. – “No quiero.” “¿No quieres?” “Eso mismo niño.” “¿Cómo?” “¿Cuántas comidas hemos compartido? ¿Apenas somos conocidos y ahora quieres que seamos compañeros? ¿Qué tal esto? Déjame adoptarte. Serás mi hijo adoptivo. Todavía escucharé tus órdenes. ¿Cómo suenan esos términos?” “Hijo adoptivo… No es aún más…” “Es mi culpa por no tener niños fuertes. He sobrevivido a todos y cada uno de ellos. Pero tú… Bueno, no es un mal negocio, ¿verdad? Si aceptas esos términos, cuidaré tu espalda para siempre. Vamos, pídeme que sea tu papá.” Yohan miró al anciano por un instante y luego negó con la cabeza. “Olvidemos que alguna vez tuvimos esta conversación.” “Por Dios, ni siquiera puedes aceptar una broma. Este tipo de bromas son muy populares en Estados Unidos.” “¿Estudiaste en el extranjero?” “Sí, si consideras que Joengeup en la provincia de Jeolla está en el extranjero.” El anciano volvió a reír y le dio una fuerte palmada en el hombro. Yohan hizo una mueca por la intensidad de las palmaditas del anciano. Le recordó a cierto miembro del equipo de reconocimiento. “¿Alguno de tus hijos desapareció?” “Ninguno que pueda recordar. A menos que estés hablando de los niños que han sido asesinados.” “Estaba pensando que te pareces mucho a Barrendero.” “No, gracias.” “También te pareces bastante a esa chica que se babea.” – dijo Yohan, señalando a Saeri, que estaba tirada en el suelo, profundamente dormida, entre todos los miembros del equipo de reconocimiento. “Acabas de señalar a un chico que parece una chica y a una chica que actúa como un chico. Yo no crío ese tipo de niños.” “Tu forma de pensar es anticuada.” “Soy un anciano, por lo que está bien que sea anticuado.” El anciano sacó un cigarrillo de su cajetilla y se lo llevó a los labios. Sacó su encendedor, pero Yohan metió su mano en el camino de la llama. “Ya has fumado mucho hoy.” “¿Ya estás pensando en la salud de tu papá?” Yohan no respondió, pero el anciano volvió a guardar el cigarrillo en la caja. Tenía una mirada abatida en su rostro mientras estiraba los brazos y se rascaba la cabeza. “¿Estás pensando en vengarte del Campamento de Chunhyang?” – preguntó. – “Dijiste que uno de tus muchachos también murió.” Yohan negó con la cabeza. “Si fuera a quedarme aquí, entonces podría considerar deshacerme de una fuente de problemas en el futuro, pero… No creo que necesitemos otra batalla en este momento.” “¿Sí? Eso es sorprendente. No suena a ti.” “No soy del tipo que disfruta matando gente de forma innecesaria. Solo actúo de forma preventiva para eliminar problemas antes de que comiencen. Ahora mismo, la posibilidad de volver a encontrarlos es baja. Tenemos prisa, no tenemos tiempo para pequeñas venganzas. Podría decirte lo mismo. Estoy seguro de que es difícil para ti no ir a vengar a tus compañeros muertos.” “Tienes razón. Tal vez sea una señal de que es mi hora de morir.” Yohan se encogió de hombros y se puso de pie. Se sacudió el polvo de la parte trasera de los pantalones. “Prepárate. Es hora de trasladar a todos a nuestro campamento.” “No tenemos nada que preparar. Esos bastardos literalmente se lo llevaron todo. Solo necesito llevar mi cuerpo.” “Entonces vámonos.” Yohan regresó con el equipo de reconocimiento, que seguía descansando. Se habían reunido en un lateral del campamento y estaban apoyados los uno contra los otros para dormir. Cuando los despertó, el anciano estaba reuniendo a los miembros de su campamento. “Reunid vuestras pertenencias.” “Viejo… ¿A dónde vamos?” “Nos vamos al extranjero.” – respondió el anciano sin rodeos. Los mercenarios parecían confundidos, pero no lo interrogaron más. En cambio, siguieron sus órdenes y comenzaron a recoger sus pertenencias. “¿El anciano también viene?” – preguntó Barrendero, viendo a los mercenarios preparándose para viajar. “Eso es lo que está pasando.” “Bien, eso es bueno. Aunque tiene mal genio, se puede confiar en él. El poder de nuestro grupo realmente se disparó de forma abrupta.” Yohan asintió con la cabeza. Todos los del campamento de Noah eran luchadores. Además, había gente extremadamente talentosa, como Chul Goo de los mercenarios. Yohan recordó la única vez que pelearon entre sí. Estaba al mismo nivel que él. Sin embargo, ahora había tres personas que estaban acostumbradas a liderar sus propios campamentos. Le preocupaba un poco, pero Yohan estaba tratando de no pensar demasiado en eso. Tanto Noah como el anciano eran más soldados que políticos. Si hubiera alguien que pudiera causar un drama, Yohan lo eliminaría. Era similar a cuando estuvieron en el Ayuntamiento de Bucheon la última vez. Mientras pudiera mantener el equilibrio del campamento, no debería tener ningún problema. Cuando todos estuvieron preparados para mudarse, Yohan les ordenó que se fueran. Todos se estaban moviendo sincronizados.
* * *
Yohan y su numerosa comitiva llegaron al muelle de la Terminal de Pasajeros de Incheon. Esta era la base que conectaba a Sindo con el interior y era donde habían desembarcado cuando comenzaron la expedición para registrar los edificios militares en busca de documentos. “Sala de control, aquí Yohan.” Había pasado bastante tiempo desde que hizo la última llamada, ya que no quería comunicarse a larga distancia a menos que fuera una emergencia. Poco después, escuchó una voz familiar a través de la radio. - Señor Yohan, ¿está bien? Era Lina. “Sí. ¿Está todo bien?” - Sí, aquí todo está bien. “Eso es un alivio. Estamos en el muelle cerca del puente de Yeongjong. ¿Puedes enviar el barco?” - Entendido. Había una pizca de aturdimiento en la voz de Lina. Las expresiones de Pio y Verda se animaron cuando escucharon su voz. Aunque no habían dicho nada, estaba claro que habían estado preocupados por ella mientras estaban lejos. Yohan sabía que había estado haciendo que la pareja trabajase duro desde que se unieron al campamento. Era algo por lo que estaba agradecido y se disculpó. “Una vez que hayamos terminado con la misión, pueden volver a ser los guardaespaldas exclusivos de Lina. Lo hicisteis bien.” “Guau, ¿en serio? ¡Gracias!” Pio y Verda estaban extasiados. Yohan no solo lo hacía por ser considerado. Lina era un miembro importante del campamento. Además, ya no les faltaba mano de obra. Con todos los nuevos miembros, la mitad del campamento serían combatientes. Ya había confiado su espalda a los mercenarios varias veces y estaba seguro de que los compañeros de Noah también serían hábiles. Recordó que Choi Soo Hyun era un tirador con mucha habilidad. No había una necesidad real de poner a prueba sus habilidades. Si Noah los traía, serían confiables. A Yohan le preocupaba que la gente se apegara a sus camarillas. Necesitaría asegurarse de que pasasen más tiempo juntos para que todos puedan unirse. ‘Hay mucha gente aquí que disfruta socializando, no debería preocuparme,’ Había muchos suministros para todos, lo que significaba que debería haber menos conflictos en el campamento. ‘Noah debería poder controlar a sus compañeros.’ Noah parecía estar cuidando a sus compañeros de la misma manera que lo hizo en la línea de tiempo anterior, por lo que no debería ser un problema. Pasaron unos minutos antes de que pudieran escuchar un barco acercándose desde la dirección de Sindo. Seo Jun se asomó por detrás del timón y saltó del barco tan pronto como atracó. “¿Viniste solo?” – preguntó Yohan, acercándose. “Sí, vine para recogerte… Parece que hay mucha gente.” Seo Jun miró a toda la gente nueva que había reunido. Había algunas caras conocidas y muchas que no. Vio a Gap Soo entre la multitud y frunció el ceño. “Yohan, ese tipo…” Seo Jun y Gap Soo habían pasado mucho tiempo juntos en el campamento original. Habían desarrollado una especie de relación de amor-odio que finalmente terminó con Seo Jun hablando y haciendo que fuera expulsado del campamento. Sin duda, Gap Soo tendría algo de mala voluntad hacia él. Seo Jun probablemente pensó que era una mala semilla. Yohan miró al anciano. “Oh, ¿este chico? No te preocupes. Lo he educado bien, ¿verdad?” El anciano le dio una palmada en el hombro. Gap Soo inmediatamente enderezó su postura y habló con claridad, con una expresión firme en su rostro. “Sí. No cometeré el mismo error dos veces.” Eso sorprendió a Seo Jun. ¿Podría alguien cambiar tanto en tan solo unos meses? Sabía que Gap Soo no era una mala persona en su interior, pero tenía una alta autoestima y podía ser un poco autoritario a veces. Sin embargo, ahora se estaba comportando como un nuevo recluta en el ejército. Además, la forma en que hablaba también había cambiado drásticamente. Yohan vio la reacción de Seo Jun y sonrió. “No te preocupes. Tenemos un sargento de instrucción aterrador aquí. De todos modos, estoy seguro de que Anciano Park estará feliz de verte. Se arrepintió de haberte dejado atrás.” “También espero volver a verlo. Ha pasado mucho tiempo.” “Hm, bueno, estoy seguro de que tienes un plan.” – dijo Seo Jun. No tenía nada de qué quejarse. Después de todo, Yohan personalmente le había salvado la vida muchas veces y se había ganado completamente su confianza. Si Yohan pensaba que era una buena idea traer de vuelta a Gap Soo, ¿quién era él para cuestionar la decisión? “Vámonos. La gente nos espera. Hay muchas personas aquí, así que tendremos que hacer dos viajes.” Seo Jun puso en marcha el barco de nuevo y la gente empezó a subir. Quienes llegaron a Sindo por primera vez, no pudieron evitar sentirse impresionados. Habían dejado atrás una ciudad gris y ahora fueron recibidos por una base rodeada de naturaleza, gente y ganado. Había granos, verduras y pescado colgando para secar por todas partes del campamento. Había cachorros jugando con los niños e incluso podían escuchar como el cacareo de las gallinas venía de alguna parte. Era como si hubieran entrado en un mundo completamente diferente. A medida que aumentaba la emoción de los recién llegados, también aumentaba la de los miembros del campamento de Sindo. Rodearon a Yohan y a los miembros del equipo de reconocimiento. Habían terminado sus tareas del día y estaban saludando con entusiasmo a los supervivientes con brillantes sonrisas en sus rostros. Era difícil creer que todavía estuvieran en medio de un apocalipsis. “Increíble…” “¡Guau, guau!” Blackie corrió a través de la multitud y saltó a los brazos de Saeri. Comenzó a lamerle la cara con tanto entusiasmo que ella tuvo que esforzarse para luchar contra él. “Gracias por tu arduo trabajo, Yohan.” No se habían ido por tanto tiempo, pero todos los miembros del campamento de Sindo parecieron aliviados al ver que habían regresado sanos y salvos. Yohan buscó a Lina entre la multitud. Pio y Verda ya estaban con ella, cada uno pegado a un lado como pegamento. Lina notó que Yohan estaba mirándola y se inclinó ante él. “¿Todo estuvo bien?” “Sí, gracias por su arduo trabajo Sr. Yohan.” “¿Alguna noticia?” – preguntó Yohan intencionalmente. Lina negó con la cabeza y Yohan asintió. No hubo nuevas visiones, lo cual era algo bueno. Cada vez que Lina tenía un sueño, era una señal de una gran calamidad. “Disculpe, Yohan. No veo a Jung Soo ni a Jae Ho.” – dijo Seo Jun, mirando a la multitud. De repente, las expresiones de los miembros del equipo de reconocimiento se volvieron sombrías. Todos le echaron un vistazo a Ji Hye al mismo tiempo. “Yohan, ¿dónde está Jung Soo?” – preguntó Ji Hye, apenas siendo capaz de susurrar las palabras. Parecía confundida mientras trataba de encontrar a su esposo entre la multitud. “……” Nadie en el equipo de reconocimiento sabía qué decir. Alguno intentó decir algo, pero no era fácil. Yohan suspiró. “Saeri, tráelo.” Saeri tenía una expresión oscura en su rostro mientras sacaba un paquete de tela empapado de sangre de un bolsillo de su chaleco militar. Lentamente, le entregó el paquete a Ji Hye, quien lo tomó con manos temblorosas. Lo abrió y vio un anillo. Era el anillo de bodas que Jung Soo había encontrado durante otra expedición. Ji Hye tenía un anillo a juego. “¿Yohan…?” Ji Hye miró a Yohan, confundida. Incapaz, o renuente, de comprender lo que significaba. “Son las cosas de Jung Soo. Cuidamos su cadáver, pero… No pudimos traerlo a casa.” “¿Perdón? Ca… ¿Cadáver?” Parpadeó varias veces. No podía creerlo. Su visión se volvió borrosa mientras el mundo parecía girar a su alrededor. Ji Hye se desmayó por un instante y se derrumbó. Las personas que la rodeaban se movieron rápidamente para ayudarla. Otras personas de la multitud comenzaron a darse cuenta de la escena, pero desviaron la mirada casi de inmediato. Era algo difícil de ver. Ji Hye tropezó mientras caminaba hacia Yohan con piernas inestables. Ella le agarró la ropa, aferrándose a él. “Estás mintiendo…” “Jung Soo murió en una batalla. Lo siento.” “¡ESTÁS MINTIENDO!” Las lágrimas caían de los ojos de Ji Hye. Cayó de rodillas, todavía agarrada a la ropa de Yohan. Jae Beom Park salió de la multitud y la ayudó a levantarse. “Ji Hye, ten cuidado con tu cuerpo.” Tres personas ayudaron a la sollozante Ji Hye a levantarse y la llevaron a algún lugar donde pudiera descansar. Era una escena extraña, que se sentía familiar y desconocida al mismo tiempo. Yohan estaba acostumbrado a perder compañeros, pero la atmósfera aquí todavía era pesada. Todos los miembros del campamento de la isla y los miembros del equipo de reconocimiento tenían expresiones tristes en sus rostros, pero había algo más en el rostro de los residentes de la isla. No solo estaban tristes porque perdieron a un compañero, también había una mirada de lástima. “¿Le pasó algo a Ji Hye?” – preguntó Yohan a Seo Jun. “Oh, verás…” Seo Jun vaciló y suspiró. Era algo que le resultaba difícil de decir. Finalmente, logró murmurarlo. “Verás, Ji Hye está… Embarazada.” “……” “No ha pasado mucho tiempo. Acaba de enterarse. Sé lo peligroso que es tener un bebé durante estos tiempos, pero será el primer bebé que nazca en nuestro campamento desde que comenzó el apocalipsis. Los residentes incluso han apodado al bebé Esperanza. Estaban felices porque sentían que sería el primer bebé de la nueva era. Ji Hye había estado esperando emocionada a que regresaran para poder compartir la noticia con Jung Soo.” Alguien de la multitud dejó escapar un lamento de tristeza.
* * *
Yohan pidió una reunión abierta para todos. Los líderes de la isla parecían un poco intimidados por Noah y los mercenarios, pero Yohan los ignoró mientras presentaba los resultados de su expedición. “Me gustaría que todos estudiaran los documentos para que puedan pasar la información a los miembros del campamento que asignaremos para operar el buque de guerra. Como Luca tiene mucha experiencia con la guardia costera, estará a cargo de las operaciones generales, mientras que el Señor Kim será responsable de la sala de máquinas y el resto de instalaciones.” La gente inmediatamente comenzó a participar. “La mayoría de las tareas no son difíciles, por lo que deberíamos poder completarlas rápidamente, pero tenemos poco combustible. Incluso los 20 barriles que teníamos antes no serán suficientes para crear las proporciones que quiere Luca.” – dijo Kim. “Lo mejor será preparar un camión de repostaje. Creo que deberíamos anclar el buque de guerra en el puerto de Incheon y cargarlo allí directamente.” – añadió Luca. “Sí.” Yohan asintió pensativo. El equipo de reconocimiento se reorganizó en tres equipos con Barrendero, Noah y el anciano liderando cada grupo. Ahora tenían más de 50 combatientes. En una sola expedición, habían ganado tantos combatientes que constituían casi la mitad de los miembros del campamento. ‘No está mal.’ “Tengo una pregunta, de todas las cosas posibles… ¿Por qué un buque de guerra? Creo que un carguero sería mejor.” “Primero, no hay barcos de carga, pero, aunque hubiera uno, aún querríamos tener las armas del barco de guerra con nosotros en caso de que nos encontremos con un mutante en el océano.” Yohan notó que Barrendero estaba interpretando algunos documentos en inglés para algunos miembros del campamento. “¿Puedes leer inglés?” “Por supuesto, estudié en el extranjero.” “¿Estudiaste en el extranjero para convertirte en comerciante de seguros?” Barrendero solo le sonrió. “¿Cuánto tiempo crees que llevará?” – preguntó Yohan a Luca. “No creo que nos lleve demasiado. Como dije, honestamente no es tan difícil. El Señor Kim es bastante hábil con el mantenimiento. No creo que sea solo el propietario promedio de una ferretería. Creo que nos llevará dos días hacer una prueba. Si tenemos en cuenta todos los suministros que tenemos que trasladar y el repostaje… ¿Cuatro días?” Jae Ho solo necesitaba regresar antes de eso.