viernes, 6 de diciembre de 2019

Survival Capítulo 1

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 1
El regreso I
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Año 2020, Parque Nanji Hangang. ‘Más que nada, ahora mismo desearía poder fumar un cigarrillo. ¿Han pasado 6 meses desde el último? No, creo que ya han pasado 8 meses.’ Una risa escapó de sus labios. Incluso él podía decir que estos pensamientos eran ridículos. ‘Pensar que fumar es todo lo que tengo en la mente justo antes de morir’ La sangre goteó de su hombro desgarrado y empapó su camisa. Se encogió involuntariamente, no estaba acostumbrado al dolor. Era la primera herida que había recibido de un zombi y, en este escenario apocalíptico que no permitía un solo error, también sería la última herida. Yohan levantó lentamente la cabeza mientras se limpiaba la frente con el dorso de la mano. El paisaje alrededor de donde estaba sentado, se le hacía mucho más real. Fue un completo infierno. Una aniquilación completa sin un solo sobreviviente a la vista. Todo su grupo fue aniquilado de nuevo. Había dejado de hacer un seguimiento del recuento de muertes del grupo una vez que alcanzó los dos dígitos. Ya había visto morir a cientos de sus aliados. Los nombres, e incluso los rostros, de aquellos que murieron al principio estaban borrosos en su memoria. Yohan desvió la mirada hacia su derecha. Junto a él estaba el último zombi que mató. Hace solo unas horas, todavía había sido el compañero que más tiempo había estado a su lado. Era alguien que había estado con él hasta el final, incluso cuando había renunciado a su humanidad para sobrevivir en este mundo caído. Y fue quien lo infectó. “Aaaa…” Estaba completamente exhausto. Habían pasado tres años desde la aparición de los zombis y había soportado y sobrevivido durante mucho tiempo, pero todo terminaría aquí. No sabía si quedaba alguien con vida, pero su grupo podría haber sido el último de la humanidad. La batalla final entre los grupos, que habían estado en desacuerdo entre sí por la disminución de los suministros, fue feroz. Fue una batalla entre dos fuerzas que eran bastante poderosas y que habían sobrevivido durante mucho tiempo. Su equipo fue aniquilado y el equipo contrario sufrió un golpe del que probablemente le sería imposible recuperarse. Aunque fueron derrotados, al final, ambas partes perdieron. Ya había hecho todo lo posible por sobrevivir y ahora sentía que había llegado el momento de tener un descanso bien merecido. Yohan cerró los ojos.
* * *
Fue una sensación extraña abrir los ojos después de pensar que los había cerrado por última vez. Tenía la extraña sensación de que había una manta suave cubriendo su cuerpo. ‘¿Una manta?’ Los ojos de Yohan se abrieron de golpe y se congeló cuando se encontró con una escena increíble. ‘Este lugar es…’ Era un lugar que recordaba vagamente. Cuando abrió los ojos, vio que estaba en la habitación que tenía alquilada en Incheon y en la que había vivido desde que tenía 24 años. ‘¿Qué es esto…?’ – pensó mientras miraba a su alrededor. Su habitación estaba llena de cosas inútiles: Una computadora, aire acondicionado y una lavadora. Era tal como lo recordaba. *Cógeme, cógeme, cógeme* El tono de llamada de su teléfono móvil sacó a Yohan de su aturdimiento. Respondió el teléfono mientras aún estaba un poco desorientado. “¿Hola?” “¡Oye tú!” – gritó una voz a través del teléfono. Yohan frunció el ceño. “¿Quién eres?” – preguntó. “¿Estás loco? ¿Sabes qué hora es? ¿Por qué aún no estás en el trabajo?” “Uh...” “¡Ven aquí ahora!” – gritó el hombre una vez más antes de colgar. El número de la persona que acababa de llamar estaba guardado en su teléfono como ‘Subgerente Moon’. Sin embargo, lo que más le llamó la atención fue la fecha que se mostraba en su teléfono: septiembre de 2016. Todavía quedaban seis meses antes de que los zombis se salieran de control. Una época en la que el mundo estaba en paz. ‘¿Esto es un sueño?’ Confundido, Yohan se pellizcó. Definitivamente sintió el dolor. Por un momento pensó que el apocalipsis que había experimentado era solo un sueño. En ese momento recordó sus últimos tres años. No creía que hubiera tenido una larga y horrible pesadilla. No había razón para que soñara con más de tres años de contenido. Además, podía recordar incidentes específicos y algunas personas con total perfección. Aunque tuvo compañeros en los primeros días cuyos rostros apenas podía recordar, nunca podría olvidar su dura lucha por sobrevivir. Incluso ahora, su cuerpo todavía estaba tenso, listo para responder en cualquier momento a los cadáveres en descomposición que se levantaban y se lanzaban hacia él con la mandíbula abierta. ‘Si es así, no me digas...’ Había vuelto al pasado. No había otra explicación excepto esa. No había forma de explicarlo físicamente, pero la idea ya se estaba solidificando dentro de su cabeza. Apoyó su mano sobre la frente y se recostó sobre la manta. Regresó. Aunque nunca lo deseó, Yohan había revivido y vuelto al pasado. Inicialmente, sintió resentimiento por el hecho de que tendría que volver a pasar por todo ese calvario una vez más. Pero ese sentimiento rápidamente fue arrastrado por una sensación de alivio. Sintió la alegría de poder respirar tranquilamente de nuevo. Yohan tomó su teléfono celular y lentamente escribió un mensaje de texto.

Hoy me tomaré el día libre porque no me siento bien.
Su compañía iba a desaparecer sin dejar rastro en seis meses. En lugar de ir a trabajar, Yohan prefería disfrutar de las comodidades de la actualidad. Quería descansar. Cerró los ojos y enterró la cara en la almohada. La suavidad de la tela de algodón era muy acogedora. Era una sensación de consuelo que no había experimentado en mucho tiempo; se sentía casi demasiado bueno para ser verdad. Se durmió casi de inmediato.
* * *
Los ojos de Yohan se abrieron de golpe. Su cuerpo se sintió tan refrescado que sintió que podía volar. Había sido el mejor descanso que había tenido en los últimos tres años. Había pensado que nunca volvería a experimentar un sueño tan profundo. Viendo la hora, se dio cuenta de que había dormido casi todo el día. Tenía casi treinta llamadas perdidas del trabajo. Yohan las ignoró y recogió un cupón. Pidió pollo, pizza, cerdo cocido al vapor, manitas de cerdo con salsa de soja y cualquier otra cosa que pudiera conseguir. Era la primera vez en tres años que pedía comida a domicilio y su sabor era extremadamente delicioso. Tanto, que las lágrimas inundaron sus ojos. Yohan se atragantó mientras caía en la decadencia. A pesar de que estaba metiendo comida en su boca sin parar, todavía quedaba un gran montón esperando su turno. Con sus deseos más urgentes, sueño y comida, cumplidos, los pensamientos de Yohan se volvieron más claros. A continuación, le vinieron los recuerdos de sus últimos tres años. Marzo de 2017. Exactamente dentro de seis meses, aparecerían zombis en todo el mundo. Eran una existencia misteriosa que algunos llamaron muertos vivientes, pero que otros simplemente etiquetaron como monstruos. Aquellos que eran mordidos o arañados por esas criaturas, y tuvieron la mala suerte de que la sangre de un zombi penetre en su herida, experimentarían un dolor similar al que sentirían cuando sus cuerpos fueran desgarrados y comidos vivos por insectos antes de morir. Luego, regresarían como zombis. Era un proceso tan rápido, que duraba entre los cinco minutos y una hora después de la muerte. Además, aunque no eran fuertes ni rápidos, ya que solo eran cadáveres en movimiento, tenían una ventaja: sus números. La República de Corea había fracasado por completo en su intento inicial de suprimir el brote. Los zombis aparecieron por todas partes y se extendieron rápidamente a través de las grandes y densas ciudades de Seúl, Busan y Daegu, haciendo que dejasen de funcionar todos los servicios de esas grandes ciudades en menos de un mes. Y, aunque la ciudad tardó un mes en dejar de funcionar, solo hizo falta medio día para que la ciudad cayera en el caos. Los zombis seguían llegando sin importar cuántos murieran y los suministros de alimentos fueron disminuyendo. Yohan especuló que menos del 1% de la población de Corea permaneció viva al finalizar el primer año. Al principio, la gente tenía miedo de los zombis, pero el tiempo demostró que las personas eran el verdadero peligro. La República de Corea descendió a la anarquía, llena de asesinatos, robos y agresiones sexuales. Incluso dentro de los grupos, existía la traición y siempre terminaba con la aniquilación del grupo. Yohan había sido testigo de la muerte de decenas de camaradas. No veinte personas, sino veinte grupos de personas. Sobrevivió y pasó por situaciones extremas solo y, aunque pensó en suicidarse muchas veces, no lo hizo. Al final, sobrevivió durante tres años. Durante ese tiempo se tambaleó entre la línea que separaba la vida de la muerte y, cada vez que estaba a punto de caerse, conseguía volver a estabilizarse. Si el Dios de la muerte fuera real, se habría arrancado la barba y hubiera salido del inframundo para continuar viviendo en el infierno que había en la tierra. Pero ahora que había regresado a este tiempo, sabía lo que iba a suceder en el futuro. Podría haberlo descartado como un sueño, pero ignoró esa posibilidad. Había decidido darlo todo y prepararse para el apocalipsis. Sería mil veces peor dejar pasar esta oportunidad que dejar que su vida se deteriorara porque el apocalipsis no fuera a suceder como lo había predicho. Yohan eliminó los pensamientos extraños de su cabeza y se concentró en una sola cosa. ‘Dentro de seis meses, el mundo caerá en ruinas y solo yo sé que se acerca el apocalipsis.




Survival Capítulo 7

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 7
Primer campamento - Centro comercial central II
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Los zombis comenzaron a extenderse por el primer piso. En ese infierno lleno de sangre y gritos, los supervivientes huyeron fuera del centro comercial o quedaron bajo tierra. Jung Hwang Kim, un promotor de ventas que trabaja en el centro comercial, reaccionó rápidamente y trabajó con sus amigos para apilar muebles junto a las escaleras mecánicas para bloquear el creciente aumento del número de zombis en el centro comercial. Sin embargo, el problema era que los suministros estaban en B2F. Después de que una persona se infectara, ese lugar era ahora el infierno en la tierra. Por ello, terminaron bloqueando la parte superior e inferior de las escaleras mecánicas. En ese momento, había alrededor de 60 personas en B1F. Estaban esperando ser rescatados y se encontraron con Gunn y Hyuk en la salida de emergencia al día siguiente mientras buscaban suministros. Gunn insistió en que necesitaban buscar suministros de manera proactiva, pero la gente estaba demasiado asustada y lo evitaron. Cuatro días después, todavía no había signos de rescate. Todas las redes de comunicación estaban caídas y los sonidos de disparos que llegaban del exterior aumentaron aún más sus sentimientos de miedo. Algunos supervivientes se atrevieron a escapar por la salida de emergencia, pero regresaron con heridas infectadas. Habían pensado que esa salida era segura, ya que Gunn y Hyuk habían llegado por ese camino, pero los hermanos tuvieron que luchar contra los zombis para alcanzarlos. Después de estos fracasos, Gunn decidió intentar organizar a todos. Necesitaban conservar su energía para defenderse antes de que fuera demasiado tarde. Todos morirían si se quedaban sin agua o comida. El grupo, a regañadientes, comenzó a valerse por sí mismos. Afortunadamente, tenían armas. Las personas se armaron con cubiertos y objetos contundentes de la sección de artículos para el hogar y bajaron a reclamar el piso B2F. Gunn y Hyuk tomaron la delantera. Durante esta campaña, casi la mitad de su grupo se infectó y murió. Fue un coste enorme, pero lograron adquirir los suministros custodiados por los zombis. Esta fue la primera y última pelea para muchas personas de su campamento. ‘Carecen de habilidades de lucha.’ Yohan se frotó la barbilla en silencio mientras escuchaba la historia de Gunn. Los hermanos eran grandes luchadores. Conocían los puntos débiles del zombi y, aunque tenían miedo, no dudaban en defenderse. Sin embargo, Yohan no confiaba en los demás. Para limpiar el centro comercial, necesitaban al menos diez luchadores. Diez personas que pudieran luchar contra los zombis, uno a uno, y un pequeño grupo de apoyo. “Hola, soy Yohan.” – dijo, saludando a los miembros del campamento uno por uno y pregunto si necesitaban alguna de las medicinas que había traído. Fue recibido con una cálida bienvenida. El hecho de que había rescatado al grupo de Gunn y que era un extraño con información sobre la situación que había más allá del centro comercial había ayudado bastante. “Hay alguna otra persona como yo, que haya venido de fuera del centro comercial.” – preguntó. Pero solo se encontró con el silencio, todos mantuvieron sus labios sellados. Yohan sintió que algo estaba mal, pero decidió no seguir investigando. Antes o después descubriría qué estaba pasando. “¿Dónde está el grupo de rescate?” “¿Y los militares? ¿Qué está haciendo el gobierno?” “¿Hay realmente tantos zombis afuera?” Las preguntas llegaron sin parar. Aunque solo pudo responder a un puñado de ellas. Les dijo que ahora el gobierno prácticamente no existía y, aunque muchas bases militares seguían operando, se concentraron en mantener sus defensas. Había adquirido esta información en la línea de tiempo anterior y había asumido que la situación seguiría siendo la misma. Aunque el gobierno y sus infraestructuras se derrumbaron rápidamente, los coreanos lograron persistir, principalmente debido a la alta densidad de población del país. La planificación urbana única de Corea también contribuyó a esto. Había un colmado y un supermercado en cada barrio y los edificios de apartamentos estaban diseñados para ayudar a sus ocupantes a sobrevivir a un desastre. Dos años después del apocalipsis, el destino de la humanidad se vio más amenazado por la lucha interna por los suministros que por los zombis. Cuando la Unión de Supervivencia de Seúl comenzó su movimiento, fue el principio del fin. En un estado anarquista, sus métodos se convirtieron en la ley. Si las personas no cumplían con sus reglas, eran asesinadas, al igual que Yohan y su organización en la línea de tiempo anterior.
* * *
“Necesitaremos tiempo para limpiar el aparcamiento. Tenemos que asegurarnos de que la salida de emergencia está cerrada. El problema son las conexiones del primer piso…” La gente había estado atrapada en el campamento durante demasiado tiempo, debido al creciente número de zombis que se arrastraban unos sobre otros para penetrar por las entradas del primer piso. Esas dos entradas eran el auténtico problema. Las puertas, opuestas entre sí, se encontraban a los dos lados del edificio y estaban llenas de zombis. Si se movían para bloquear una entrada, los zombis entrarían por la otra y terminarían siendo rodeados. Incluso con la experiencia y habilidad de Yohan, no podía garantizar su seguridad. Un equipo de cinco personas podría observarse mutuamente y controlar de forma segura la zona. Por ello, necesitarían dos equipos que se movieran a toda velocidad para poder bloquear ambas entradas al mismo tiempo. Después de eso, podrían despreocuparse de las puertas y lidiar con todos los zombis que pululaban por el interior. ‘Pero no sé si habrá alguien dispuesto a participar. Gunn se llevó a ocho personas con él para buscar suministros y tres no lograron regresar.’ Al mismo Gunn tampoco parecía gustarle el plan. “¿Al menos podemos preguntar?” “Haz lo que quieras, no habrá ninguna diferencia. Fue bastante complicado convencer a la gente para que saliera conmigo la última vez. Algunos incluso podrían…” Gunn se detuvo. Parecía que estaba escondiendo algo, pero, aunque Yohan le dirigió una mirada sospechosa, no preguntó nada más. “¿Cómo está el suministro de agua?” “No hemos contado todo, pero hemos estado usando las botellas más pequeñas y todavía quedan unas cincuenta cajas de agua embotellada.” “No, no me refiero al agua para beber. Estoy hablando del suministro de agua. ¿Está en buen estado?” “Está un poco fría, pero fluye sin problemas. La estamos usando con moderación.” “Eso es raro. El suministro de agua de la ciudad debería haberse cortado hace mucho tiempo. Debe haber un gran tanque de agua para emergencia en el techo.” Los edificios de reciente construcción no tenían tanques de agua para emergencias. Afortunadamente, este edificio debía haberse construido hace mucho tiempo, ya que el agua seguía fluyendo. Solo podía venir de un tanque de agua. “Tendremos que revisar el tanque de agua del techo. Probablemente esté casi agotado.” “Ya veo. No pensé en ello.” – dijo Gunn, asintiendo con la cabeza. Había aprendido algo nuevo. Llevaban seis meses usando el agua sin problemas, así que el nivel del agua debería estar bastante bajo. Una vez terminada, no solo tendrían problemas para lavarse, sino que también sería complicado eliminar los desechos corporales. El agua potable era demasiado valiosa para usarla en llevarse la mierda diaria. ‘Como pensaba, no tenemos más remedio que luchar contra los zombis.’ Yohan ya se había decidido. Solo necesitaba convencer a los demás para conquistar el centro comercial a su lado. La primera persona a la que se acercó fue Jung Hwang Kim, cuya rápida reacción permitió bloquear las escaleras mecánicas con muebles y proteger el piso B1F. En su línea de tiempo anterior, Yohan había pasado mucho tiempo con él y, aunque no era un superviviente de Grado A como Gunn Kang, logró sobrevivir durante mucho tiempo. “Ey, escuché grandes cosas sobre ti. ¿Puedes contarme un poco más sobre lo que hiciste al comienzo del brote infeccioso?” Jung Hwang vaciló, estaba claramente incómodo. ‘¿Será que el cuento heroico que me contó Gunn no es la historia completa?’ – pensó Yohan, para luego insistir una vez más. – “No te preocupes. No importa lo que pasó, nadie te va a culpar.” Tenía que darle un pequeño empujón para que Jung comenzara a hablar. “Estaba trabajando en el primer piso cuando sucedió todo. Vi a los zombis abalanzarse desde la entrada principal e inmediatamente sentí peligro.” Yohan asintió con la cabeza, impresionado. “Solía ser un fanático de las historias de zombis.” – añadió Jung Hwang, con una sonrisa amarga. “Bueno, ¡mis felicitaciones por tu exitosa vida como fanático zombi.” La broma fue algo inapropiada, pero Jung se echó a reír. Yohan lo dijo para aliviar el nerviosismo de Jung y parecía que había funcionado. Jung Hwang continuó hablando. “Por eso eché a correr. Al principio pensé en salir fuera, pero había muchos en la entrada principal. Eran tantos… que no tuve más remedio que ir hacia la escalera mecánica.” “¿Fuiste en esa dirección porque sabías que había comida?” Jung Hwang asintió. Yohan admiraba su toma de decisiones. “La gente me siguió. Pero luego vi a uno ser mordido por un zombi… Presioné el botón de parada de emergencia de la escalera y conseguí que la gente me ayudara a apilar muebles para bloquear el acceso.” “Buen trabajo.” “Bloqueamos a mucha gente que todavía estaba viva…” “Podrías haber sido asesinado. No, seguro que hubieras muerto al 100%.” “Estaban atrapados en la escalera mecánica, gritando, mientras los zombis se los comían vivos. Continuamos apilando muebles hasta que todo se calmó. Mientras estábamos recuperando el aliento, comenzamos a escuchar gritos de la zona de alimentación. Entre las personas que habían escapado había un infectado.” “Y fue entonces cuando bloqueaste ambos lados.” – dijo Yohan, asintiendo con la cabeza. Ese fue el resultado de tener la determinación de seguir vivo y de un poco de suerte. “¿Cuántos zombis has matado hasta ahora?” Jung Hwang sacudió la cabeza. Había sobrevivido durante seis meses, pero aún no había matado a un solo zombi. Ese era un grave problema. “Será difícil seguir vivos durante más de dos meses con nuestros suministros actuales. Tenemos que ir a buscar más. Necesito tu ayuda.” “No puedo hacerlo.” “Puedes. Es difícil al principio, lo sé. Pero son solo cadáveres que parecen humanos. No son seres inteligentes. Son solo trozos de carne podrida.” “Yo… Yo solo…” Jung Hwang sacudió la cabeza de nuevo. Aparte de Jung Hwang, Yohan intentó hablar con algunas personas más, pero no se comprometieron a nada. En la línea de tiempo anterior, no eran tan pasivos. No sabía si era que necesitaban más tiempo o que llegara el momento adecuado. Pero incluso las personas que acababa de rescatar eran cautelosas, a pesar de que ya habían acumulado el coraje necesario para salir no hace mucho tiempo. El incidente debe haber sido demasiado traumático para ellos y estaban muertos de miedo. Esto no iba a ser fácil. Mientras estaba inmerso en sus pensamientos, una de las mujeres que había salvado antes se le acercó. Era la mujer con la que había tenido un duelo de miradas. Se había presentado como Saeri Yun. Tenía el pelo cortado por debajo de la oreja y un traje de cuero atractivo y ajustado. Parecía que tenía poco más de 20 años, cómo máximo estaba a mediados de los veinte. “¿Viniste para hablar de lo que estaba diciendo a los demás?” “Vine porque quería decirte algo, tipo duro.” “¿Qué quieres decir?” “Hay algo que Gunn no te dijo.” – respondió Saeri. Yohan la miró confundido, pero con una mirada seria en su rostro, continuó hablando. – “Unos bastardos irrumpieron aquí hace una semana. Una banda de malhechores que se quedan en el centro comercial H que está al otro lado de la calle.” “Espera, ¿intrusos? Como… No, ¿por qué vinieron? ¿Por suministros?” – preguntó Yohan, cambiando su pregunta a mitad de la oración. Tendrían que entrar por el aparcamiento e ingresar al campamento usando la salida de emergencia. Así fue como entró Yohan. El pasaje era estrecho, haciendo que fuera fácil para una persona experimentada en luchar contra los zombis pasar por él. “Al principio pensé que estaban aquí por suministros, pero eso no fue todo. Tomaron alcohol y cigarrillos… Y mujeres. Seis. Se llevaron a mi hermana mayor.” Ahora Yohan entendió por qué todos se veían incómodos cuando preguntó si alguien venía de afuera, pero no comprendía porque no le dijeron algo tan importante. Esto era diferente al pasado que conocía. ‘Ya que el inicio de la infección fue diferente, otras cosas también pueden ser diferentes, pero… ¿una pandilla?’ “Gunn dijo que se fueron porque ya tienen suficientes suministros, pero si se agotan, volverán a por más. Por eso quería hacerse cargo del muelle de carga. Quería almacenar suministros allí de forma discreta.” Yohan sabía que con el paso del tiempo sería importante adquirir los suministros del muelle de carga, pero para él, eliminar a gente hostil era más importante. Este tipo de gente no era un problema que pudiera ignorarse. Sin embargo, el grupo de Gunn ni siquiera era capaz de manejar a los zombis, les sería imposible luchar contra un grupo de humanos malvados. Aun así, tenía que hacer algo. Todavía tenía su propio conjunto de reglas que siempre cumplía. Salva a las personas que eran útiles y estaban calificadas para sobrevivir. Mata a las personas que carecen de moral y que tienen el potencial de ser una amenaza. Nunca ignoraría las amenazas que podrían ser un problema en el futuro.



Survival Capítulo 6

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 6
Primer campamento - Centro comercial central I
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Junio 2017. Seis meses después del comienzo del apocalipsis zombi. Ciudad de Bucheon. Vestíbulo del centro comercial. “¡Argh!” Hubo un grito. En la entrada de una tienda de electrónica del primer piso, un hombre estaba siendo rodeado por los zombis. Los infectados lo agarraron con agresividad, lo mordieron y lo destrozaron. El miedo llenó los ojos de las personas que intentaban escapar a su lado. La víctima escupió sangre y levantó una mano con dificultad. Su expresión estaba marcada por el dolor y el miedo. “Gah…” “¡Sung Hyun!” – gritó Gunn Kang, el líder del grupo. Pero los intestinos ya estaban saliendo del estómago de Sung Hyun. Pronto no quedaría nada más que el blanco en sus ojos. Gunn se mordió los labios. Aunque en realidad sabía que no tenían más remedio que salir del sótano, era una decisión peligrosa. De las ocho personas que vinieron, dos ya habían muerto. Para empeorar las cosas, los zombis se estaban acercando a los supervivientes restantes. “¡No se separen! ¡Permanezcamos juntos!” Gunn corrió hacia la salida de emergencia que se encontraba al otro lado del centro comercial. Apretó el cuchillo de cocina que tenía en la mano, pero aún sentía como si se le pudiera escapar tan pronto como el terror lo superase. Aun así, tenía que cuidar a las personas que confiaban en él y lo seguían. “¡Alto!” Gunn dejó de correr abruptamente. Había tres zombis entre ellos y la salida. No podrían tratar con tres al mismo tiempo. Justo cuando Gunn decidió intentar ir en una dirección diferente, escuchó nuevos gritos a su espalda. “¡Sae Hwa!” Esta mujer, que lo había estado siguiendo, fue atrapada por un zombi. Antes de que ella pudiera resistirse, una mano agresiva le desgarró la carne. Sus horribles gritos eran difíciles de escuchar. “Maldita sea, ¡maldita sea!” A pesar de que habían cambiado de dirección después de perder un miembro de su equipo, habían encontrado otro zombi frente a ellos. El camino ante ellos parecía eterno. “¡Subid!” – gritó mientras se subía encima de un letrero de una tienda de cosméticos. Tres personas lo siguieron de inmediato. El hermano pequeño de Gunn, Hyuk Kang, los siguió, pero cuando estaba a punto de subir, un zombi apareció de la nada y lo agarró del tobillo. Pero justo antes de que Hyuk perdiera el control, Gunn cortó el brazo del zombi con su cuchillo de cocina. Tuvo que golpearlo varias veces, ya que aún estaba fresco y sano. Hyuk logró trepar con la mano todavía agarrando su pierna. Los cinco se quedaron indefensos, parados encima del letrero, recuperando el aliento. Había aproximadamente 30 zombis persiguiéndolos y ahora estaban atrapados. En ese instante, una de las mujeres comenzó a soltar todas las lágrimas que había estado conteniendo. “S… Sae Hwa…” – gritó, recordando el nombre de su amiga muerta. Su tristeza era contagiosa, haciendo que el hombre que estaba a su lado también comenzase a llorar. “¡Cállate y deja de llorar!” – gritó otra mujer. Parecía molesta, pero lo más probable es que estuviera cerca de un ataque de nervios, ya que no paraba de comerse las uñas. – “No quiero morir en este lugar.” Sus ojos estaban llenos de rencor. Gunn se machacó el cerebro pensando en cómo salir de allí mientras Hyuk atacaba a los zombis, con la esperanza de matar al menos a uno. Sin embargo, había demasiados enemigos y todos estaban tratando de obtener su comida. Hyuk dejó de atacar después de casi ser arañado y le escupió a un zombi. “Hermano, ¿qué vamos a hacer?” Gunn no sabía la respuesta. Solo podían permanecer en su posición durante unas horas. Ni siquiera tenían suficiente espacio para sentarse. ‘El número de zombis está aumentando. Tengo que tomar una decisión...’ “Voy a bajar.” – dijo Hyuk, interrumpiendo los pensamientos de Gunn. “¿Qué?” “Dije que voy a bajar. En este tipo de situación, no tenemos más remedio que hacer que alguien haga de cebo.” “Deja de decir tonterías. Si vas allí, morirás seguro.” “Lo sé.” – respondió con la voz llena de miedo y convicción. – “Soy el que sugirió que viniéramos aquí. Soy el responsable.” “Idiota. ¿Por qué es tu responsabilidad?” Al final, no tuvieron más remedio que arriesgarse para reunir suministros. Hyuk había hecho la audaz sugerencia, pero fue Gunn quien tomó la decisión final. No era responsabilidad de nadie. “Todos moriremos si nos quedamos aquí.” ‘Mierda.’ – maldijo en su interior. Después del brote, Gunn había vuelto a casa, pero sus padres ya se habían convertido en zombis. Hyuk estaba de pie en la entrada con un cuchillo de cocina en la mano, la cara cubierta de lágrimas y sangre. Gunn agradeció que su hermano sobreviviera. Ahora era su única familia. ‘No puedo perderte.’ – pensó. –“Iré.” “¡Gunn!” “¿Ves ese espacio vacío de allí? Voy a tratar de saltar sobre estos zombis lo mejor que pueda y aterrizar allí. Tan pronto como caiga, voy a llamar su atención y atraerlos. Corran hacia la salida de emergencia una vez que los zombis se dispersen. Si no podéis esperarme, dirigíos al muelle de carga sin mí. Si no puedo seguiros, volveré al sótano.” Hyuk miró hacia donde apuntaba Gunn. Aproximadamente era un salto de tres metros. Aunque Gunn fue un atleta durante la secundaria, definitivamente sería peligroso intentarlo. Incluso si de alguna manera lo lograra, estaría rodeado de zombis tan pronto como tocase el suelo. No era diferente a una misión suicida. “¡Dije que yo voy!” – repitió Hyuk. Gunn no podía morir. Toda la gente estaba viva gracias a él. Si muriera, los supervivientes perderían toda la esperanza. “Tengo que hacerlo.” Mientras los hermanos discutían sobre quién haría de cebo, una sombra amenazante se acercó lentamente. Un zombi alto, de casi 190 cm, caminaba hacia ellos. “Gunn, po… por allí…” – dijo Min Seo, señalando con la mano. Cuando Gunn movió la mirada hacia donde señalaba, vio al zombi gigante. El zombi era tan alto que los podría agarrar con facilidad, simplemente extendiendo sus brazos. Pero antes de que pudieran actuar, el gigante agarró la pierna de Hyuk. Aunque intentó atacar con su cuchillo, perdió el equilibrio y solo golpeó el aire. El zombi arrastró a Hyuk fuera del letrero, pero se las arregló para agarrar la mampara. Sin embargo, no podría aguantar por mucho tiempo. “¡Hermanoooo!” Los dedos de Hyuk se deslizaron por la mampara y su cuerpo desapareció entre la multitud de zombis. Un grito espeluznante surgió de los labios de Gunn. “¡Hyuk! ¡Mierda, déjame ir!” “Gunn, no puedes!” “¡Vamos!” Gunn se movió para saltar sin dudarlo, pero dos de los supervivientes lo detuvieron. “¡Ahhhhh!” No fue un grito de miedo, sino un grito de batalla. Hyuk había cortado la mano del gigante y estaba escapando a través de las piernas de los zombis. Sus movimientos crearon una onda dentro de la multitud. De repente, escucharon un fuerte estallido cuando varios proyectiles afilados volaron por el aire. Una flecha golpeó la parte posterior de la cabeza de un zombi que estaba atacando a Hyuk. El zombi se tambaleó y cayó al suelo. El sonido de más flechas volando llenó el aire. Los zombis fueron cayendo uno a uno y Hyuk se puso de pie con una mirada confusa en su rostro. Más zombis se le acercaron, clamando por sus hermanos caídos. Una figura misteriosa se movió como un rayo y comenzó a matar zombis.
* * *
Como una lancha que atraviesa el agua, el mar de zombis cayó, cuando la figura se movió a través de ellos. El hombre parecía que iba a seguir adelante, pero luego retrocedió para atraer a los zombis. “¿Qué estás haciendo? ¿Quieren morir? ¡Baja y lucha!” – gritó el hombre, mientras mataba al zombi que tenía delante. A continuación, dio otro paso atrás y, asegurándose de que no quedaba rodeado por los zombis, eliminó rápidamente algunos más. Gunn se sacudió su sorpresa inicial y vio que había una disminución notable en el número de zombis. “Bajad. ¡Tenemos que salvar a Hyuk!” Los otros miembros del grupo dudaron. Gunn los ignoró cuando comenzó a luchar contra los zombis que se abalanzaban hacia él. La mujer con el pelo corto, la que gritó a la otra mujer por llorar por su amiga, lo siguió. Sentía que tenía una mayor probabilidad de sobrevivir si estaba a su lado, así que lo siguió de cerca. Gunn y Hyuk derribaron a tres más mientras el misterioso hombre terminó con el último zombi y comenzaba a recoger sus flechas. El hombre estaba completamente intacto. Aunque la sangre voló por todas partes durante la pelea, su ropa y sus zapatos estaban impecables, como si acabara de prepararse para una cita. Definitivamente no era un superviviente promedio que tenía la suerte de estar vivo. Tenía dos cuchillos en la cintura y una ballesta a la espalda. Después de recoger todas las flechas, subió rápidamente al letrero en el que se encontraban los supervivientes para disparar a los nuevos zombis que comenzaban a acercarse a ellos. Solo le tomó una flecha por zombi. Era hábil, tranquilo y certero. A pesar de sus esfuerzos, todavía había un buen número de zombis deambulando por la zona. “Por aquí.” – dijo el hombre, tomando el mando. Los condujo a la enfermería del primer piso. Al final, sintiéndose seguros de nuevo, el grupo dejó escapar un suspiro de alivio. “Gracias por ayudarnos. Mi nombre es Gunn Kang.” – dijo Gunn con gratitud. Yohan lo miró por un momento antes de responder asintiendo con la cabeza. En ese breve momento, Gunn tuvo la extraña sensación de que el hombre parecía feliz de verlo, a pesar de que nunca se habían visto antes. “Soy Yohan. Bueno, tú, quítate la ropa —dijo Yohan, señalando a Hyuk.
* * *
Después de esconderse durante seis meses, Yohan se dirigió directamente al centro comercial. Hizo esto específicamente para encontrarse con Gunn Kang. El centro comercial fue el tercer campamento de supervivientes en el que se había quedado Yohan en la otra línea temporal. Cuando se unió, Gunn ya era el líder del campamento. Era una figura prominente que era fuerte y cortés. Después del brote, logró fortificar el centro comercial en una base y sobrevivir hasta que le golpeó la primera gran ola de zombis. Era un sobreviviente de grado A que había logrado mantener un campamento fuerte. Siendo honestos, solo si se consideraban sus habilidades era un superviviente de grado A. Sin embargo, a los ojos de Yohan, su personalidad lo llevaría a la muerte antes o después. Era una persona recta que siempre iba a ayudar cuando alguien lo necesitaba. Arriesgaría su propia vida, incluso para rescatar a solo un amigo. Ese era el Gunn que conocía de la línea de tiempo anterior. Mantuvo esta mentalidad desde su primer encuentro hasta los últimos momentos que estuvieron juntos. Yohan aún podía recordar el último recuerdo que tenía de Gunn. La gran ola de zombis, los gritos, estar rodeados de zombis por todas partes. “¡Yohan!” – gritó Gunn, mientras era mordido. – “Vive, tienes que vivir. ¡Al menos tienes que vivir!” Los zombis llegaron como un maremoto y arrastraron el cuerpo de Gunn a un mar de cadáveres podridos. “Yohan, vive. Vive sin arrepentimientos. Por favor, mantente vivo, mi amigo.” Gunn lo empujó sin dudarlo. Su última palabra había sido ‘Amigo’. Aunque Yohan sabía el significado de esa palabra, se sintió extraño escucharla en ese momento. A Yohan le gustaba Gunn. A diferencia de él, que hizo de la seguridad su prioridad número uno, Gunn Kang se ocupó de todas las personas que había a su alrededor. Esa era la parte que le gustaba de él y, por eso, se había aventurado a buscarlo de primero. En primer lugar, tenía una deuda vitalicia que pagar. En segundo, Gunn era un amigo en el que podía confiar. No importaba cuánto lo intentara, no podía pensar en otra persona que lo fuera a respaldar como Gunn. Y luego estaba su hermano pequeño, Hyuk Kang. Yohan revisó a fondo el cuerpo de Hyuk, no había heridas. Hyuk fue más que afortunado. Estuvo en medio de un grupo de zombis durante varios minutos y escapó sin un rasguño. Originalmente, se suponía que debía morir hoy. Sin embargo, la fecha del inicio del apocalipsis ya había cambiado, así que podían cambiar más cosas. Cuando conoció a Gunn anteriormente, ya estaba viviendo sin su hermano menor. Cuatro meses antes de que Yohan se uniera al campamento, los supervivientes del centro comercial se estaban quedando sin suministros. Para obtener más, planearon asaltar el muelle de carga del tercer piso. En su primer intento, Hyuk fue agarrado por un zombi gigante y decidió sacrificarse. Soportó las heridas en su cuerpo y atrajo a los zombis, permitiendo que Gunn y el resto corrieran hacia la salida de emergencia. Sin embargo, los demás se encontraron con más zombis al salir y fueron asesinados, lo que obligó a Gunn a regresar al campamento solo. Esta fue la historia que le contó Gunn cuando se conocieron la primera vez. Esto era lo que se suponía que iba a pasar hoy. Sin embargo, ahora había diferencias. Uno era los miembros del grupo. En la historia original del primer intento, Yohan no recordaba que hubiera ninguna mujer en el grupo. La otra discrepancia fue su intervención. Yohan no planeaba aparecer en el último minuto. En realidad, quería llegar muy temprano, pero el grupo de Gunn también había salido mucho antes al muelle de carga. ‘¿Esto se puede considerar como buena suerte?’ Al principio se suponía que este evento sucedería siete u ocho meses después del comienzo del apocalipsis, pero los resultados del pasado se hubieran vuelto a repetir si se hubiera tardado solo un poco más. “¿Estás bien?” – preguntó Gunn, luciendo preocupado mientras examinaba con suavidad el cuerpo de su hermano. Pareció aliviado una vez que se dio cuenta de que estaba a salvo. Yohan tenía un recuerdo nítido de la experiencia de Gunn en la línea de tiempo anterior. Luchaban contra los zombis del primer piso del centro comercial y Gunn lloraba profusamente mientras mataba a Hyuk, que se había convertido en un zombi. ‘Salvé la vida de tu hermano, considera que mi deuda está pagada.’ Yohan se sintió libre. El equipaje que había estado arrastrando en algún rincón de su corazón había desaparecido. Terminó de inspeccionar una posible infección y le dio unas palmaditas en el hombro a Hyuk. “Encantando de conocerte Hyuk.” – dijo, dando un saludo inesperadamente cálido. Hyuk pareció perplejo por un momento, pero luego puso una sonrisa radiante. Tal como le dijeron, era un chico alegre. “Si alguno de ustedes está herido, dígalo ahora.” Los otros tres supervivientes se miraron y sacudieron la cabeza. Yohan los miró dudosos, pero desestimó sus sospechas después de inspeccionarlos. “¿Vivís aquí?” – preguntó Yohan, limpiando la sangre de las flechas y de los cuchillos. “Si. Vivimos en el piso B1F y el B2F.” – respondió Gunn. Era obvio que estaban encantado después de que Yohan les salvase la vida. Yohan no pudo evitar sonreír. Este era parte del problema que tenía con Gunn Kang. Era demasiado complaciente y habían discutido varias veces por ello. Tener un sentido de justicia desbordante era bueno, pero podría poner a otros en peligro. Era un rasgo que Yohan tuvo que corregir. “¿Cuántos suministros tienes?” Pero Gunn no respondió de inmediato. Debía haber pensado que tenía la intención de robar sus suministros. “Déjame preguntarte algo primero.” “No hay necesidad de hablar tan formal. Adelante.” “Oh, probablemente tengamos la misma edad. De acuerdo, no hablaré tan formal. Yohan, ¿eres parte de un grupo?” “No, estoy solo.” – respondió Yohan de inmediato. Sin embargo, Gunn parecía dudar de su respuesta. “¿Dónde has estado viviendo todo este tiempo?” “En mi casa. Tengo muchos suministros almacenados.” Hubo otro momento de silencio, Gunn seguía dudando, pero Yohan sabía que sería fácil de llevar. Si pasara un poco de tiempo con él, podría ganar su confianza. “Entonces…” “Déjame preguntare algo, ¿Por qué saliste si todavía tienes suministros?” ‘¿Pero que…?’ – pensó Yohan, antes de encogerse de hombros y responder. – “Si no tuvieras suministros, habrías dudado de mi pregunta anterior.” “Oh.” “¿Entonces…?” “No tenemos muchos suministros. Hay un muelle de carga en el tercer piso del aparcamiento. Aunque hay muchos zombis en esa zona, haciendo que sea difícil acercarse. Pensé que habría muchos suministros, por eso nos dirigíamos hacia allí.” Yohan asintió mientras meditaba sus palabras. Era tal como lo había supuesto. “Justo como pensé. Tienes razón, hay muchas botellas de agua y cajas con fideos instantáneos en el muelle de carga.” “¿Qué?” – respondió Gunn sorprendido. “Ya exploré alrededor del edificio antes de conocerte. Sin embargo, hay demasiados zombis. Están por todas partes en el segundo y en el tercer piso del aparcamiento, así como en la salida de emergencia. Es imposible que un grupo pequeño mueva los suministros.” “Maldición…” “Te ayudaré a limpiar la zona.” “¿Qué?” “Vamos a deshacernos de todos los zombis dentro del edificio. Si me dejas quedarme en tu campamento, te ayudaré a limpiarlo.” Gunn y los otros supervivientes parecían escépticos. “Eso es imposible. Los zombis seguirán llegando si hacemos ruido dentro del edificio.” “Solo hay tres entradas al centro comercial. Antes de comenzar a limpiar, podemos bloquear las entradas. Ya bloqueé la salida dos cuando entré. Solo tenemos que bloquear la puerta principal y la entrada del aparcamiento.” “Ya veo…” “Podemos hablar sobre los detalles más adelante. Quiero comprobar el estado de tu campamento.” El resto lo observaron como si fuera un monstruo, pero Yohan ignoró sus miradas. Entendió completamente lo que estaban pensando. Solo habían pasado seis meses desde que se establecieron aquí y todavía tenían miedo de los zombis. Este grupo de exploración, que tenía en su inicio ocho miembros, tenía ahora solo cinco. Si Yohan no los hubiera salvado, todos podrían haber sido sacrificados. Y, sin embargo, el hombre que estaba delante de ellos decía que se desharía de todos los zombis. Gunn miró los dos cuchillos, la ballesta que tenía a la espalda de Yohan y tragó saliva. Mientras soportaba sus miradas, Yohan notó algo extraño. Una de las chicas, que se había presentado como Saeri Yun, lo miraba con atención. Llevaba unos pantalones ajustados de cuero y una chaqueta. El pelo le llegaba hasta debajo de la oreja y sus ojos eran sorprendentemente grandes. Esta fue la primera vez que Yohan escuchaba ese nombre. Saeri era alguien que no era parte del campamento en su línea de tiempo anterior. Realmente las cosas estaban cambiando. Los eventos importantes seguían siendo los mismos, pero los pequeños detalles eran diferentes. Yohan frunció el ceño. La mirada de Saeri era diferente a la de los demás. Ella no rehuyó su mirada, sino que se la devolvió. Era como si lo estuviera desafiando. Y Yohan se la devolvió, sin evitarla. Se miraron el uno al otro en silencio durante mucho tiempo antes de volverse hacia Gunn. “¿Qué estás haciendo? ¿Nos vamos?”
* * *
Había treinta y tres personas en el campamento. El número de hombres y mujeres era casi el mismo. Había diez ancianos que no podían pelear y dos niños. ‘Hay demasiados.’ El edificio era grande y resistente, y una ola de zombis sería capaz de atravesarlo. Pero si tuvieran que luchar, morirían por la horda interminable que se iría abriendo paso. Además, con el paso del tiempo, los suministros se agotarían. Afortunadamente, había muchos más suministros de los que Yohan esperaba. Era extraño, pero con la cantidad de fideos, comida seca y comida enlatada, podrían durar al menos otros dos meses. Su administración de alimentos era increíble. Comenzaron consumiendo los alimentos refrigerados y luego pasaron a los congelados. Consumieron los productos perecederos primero y todavía había tiempo antes de que tuvieran que consumir los fideos y la comida enlatada. Su situación no parecía tan desesperada como para tener que arriesgarse a buscar más suministros. Yohan miró el panel informativo del centro comercial que estaba colgado de la pared que estaba al lado de las escaleras mecánicas. El piso B2F era donde se encontraba la comida. El B1F contenía suministros para el hogar. La planta baja vendía productos electrónicos, cosméticos y otros artículos. Los pisos del segundo al quinto eran para aparcar. El muelle de carga se encuentra en el tercer piso del aparcamiento. El diseño del centro comercial era único. El B2F y la planta baja estaban conectados, pero, para ir al aparcamiento había que usar la salida de emergencia o subir por una escalera mecánica hasta el primer piso, cruzarlo hasta el otro lado y luego usar la salida de emergencia u otra escalera mecánica. Dado que el primer piso estaba lleno de zombis, a menos que encontraran una manera de abrirse paso, no podrían salir o desplazarse a los niveles superiores. Parecía que estaban aislados, pero también hizo que la base estuviera bien protegida. Solo había dos formas de ingresar al campamento y una de esas entradas, incluso estaba bloqueada con muebles. ‘Cuando comenzó el brote de zombis, parece que la gente se aisló en la sección de suministros para el hogar de la planta B1F.’ – pensó Yohan preguntándose por el estado de la escalera mecánica bloqueada.



Survival Capítulo 5

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 5
El regreso V
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

En la oscuridad, se escuchó un fuerte golpe cuando Yohan rompió la ventana de una farmacia. Se había movido con rapidez para completar todas las tareas más urgentes antes de que el caos del brote llegase a esa zona. Tenía que asegurar los suministros médicos. Aspirinas, antiinflamatorios, otro tipo de analgésicos y, lo más importante, antibióticos. Tenía que asegurar estos suministros para salvar vidas. Las tiritas y los vendajes de compresión también eran importantes para sobrevivir, pero las posibilidades de supervivencia disminuían drásticamente si su sistema inmunológico se veía comprometido. Antes de regresar a su refugio, Yohan quería tomar todas las drogas que recordaba haber usado con frecuencia. Siempre se podrían reunir más suministros cuando tuviera que moverse en el futuro, pero por ahora era mejor tener un suministro de emergencia en casa. Justo en ese momento, Yohan escuchó movimiento. “Qui… ¿Quién está ahí?” – dijo una voz a su espalda. ‘Maldición.’ – pensó Yohan mientras fruncía el ceño. – ‘Quien sabía que habría alguien en la farmacia a estar horas?’ Blandió su cuchillo y lo agarró con fuerza. Era un hombre que parecía tener poco más de 50 años. No parecía amenazador. Yohan, con cuidado y de forma sigilosa, dejó su bolsa de suministros en el suelo y se colocó detrás del hombre. “¡Mmm ...!” El hombre estaba en guardia, pero Yohan consiguió reprimirlo con rapidez. Luchó con ferocidad, pero, tan pronto como Yohan puso el cuchillo ante a sus ojos, el hombre se congeló. Podría haber intentado hablar desde el principio, como normalmente prefería, pero sabía que estaba invadiendo su propiedad. No quería arriesgarse a ningún problema innecesario. “Si no te resistes, no te haré daño.” “¡Mmm!” “Te aviso. Si te resistes soy capaz y estoy dispuesto a matarte.” Yohan no lo estaba engañando. No quería matar sin razón, pero quería evitar situaciones problemáticas. Afortunadamente, el hombre se calmó. Yohan asintió agradecido y encontró una cuerda que podía usar para atarlo. Desató la cuerda que estaba envuelta alrededor de una caja de medicinas, y la usó para atar las manos y los pies del hombre, que tenía los ojos llenos de miedo. “Vine aquí por los medicamentos. Lamento haber causado problemas. Dado que ahora conozco tu cara, si nos encontramos de nuevo...” – continuó Yohan, mientras sus manos seguían trabajando. – “Te ayudaré. Una vez.” Asumió que el hombre era farmacéutico. Valdría la pena juntarse con él dados sus conocimientos. Por supuesto, la posibilidad de que volvieran a encontrarse estaba cerca de cero. “La cuerda no está atada con fuerza, así que deberías poder liberarte fácilmente.” Yohan salió de la farmacia, asegurándose de bloquear la ventana rota.
* * *
Después de llegar a casa, Yohan hizo una doble y triple revisión de sus cerraduras. Había creado un sistema de alarma que consistía en sedal de pesca y campanas alrededor de su refugio. A continuación, se lavó. Se sentía como si el agua tibia lavara la fatiga que había acumulado durante todo el día. Con el paso del tiempo, las cosas se irían volviendo más caóticas afuera. Sería más loco mañana y más aún pasado mañana. En aproximadamente un mes, la reserva de alimentos de las personas se agotaría y tendrían que salir poco a poco de sus escondites. El número de infectados continuaría aumentando de forma exponencial y las ciudades dejarían de pertenecer a los humanos. Yohan planeaba quedarse en su casa durante unos seis meses. En su línea de tiempo anterior, ese periodo de tiempo fue cuando tuvo la mayor cantidad de experiencias cercanas a la muerte. Fue el período más caótico de la ciudad, un período en el que la gente no podía deambular por las calles de forma descuidada. Por supuesto, los zombis eran un peligro, pero la verdadera sentencia de muerte era que los militares te reclutaban por la fuerza durante los primeros meses del brote. Durante esos seis meses, los humanos serían puestos a prueba. Una prueba para ver si los humanos estaban calificados para sobrevivir. Esos meses fueron como un gran tamiz que separó el trigo de la paja, solo aquellos que estaban calificados para sobrevivir pasarían la prueba. Y solo entonces, Yohan saldría a la calle. No podría sobrevivir solo, por lo que necesitaba compañeros. Su objetivo era fusionar los grupos de supervivientes en una gran organización. En la línea de tiempo anterior, la organización más poderosa y cruel que encontró fue la Unión de Supervivencia de Seúl. Ese grupo serviría como modelo para crear la organización que estaba imaginando, pero con menos crueldad. Era necesario ser firme y severo, pero limitarse a ser cruel conduciría al derramamiento de sangre. Quería crear una organización que no fuera destruida con facilidad sin importar contra quién se enfrentara. Ese era el objetivo de Yohan. Mientras organizaba sus pensamientos, encendió la televisión. ‘Todavía hay electricidad.’ No era una gran preocupación para Yohan. Incluso si no hubiera electricidad, podría obtener algo de energía de sus paneles solares. Se recostó en su silla y encendió la consola de juegos. Estaba planeando superar un nuevo juego de supervivencia zombi. En el exterior había mucho ruido. Aún con las ventanas y las persianas cerradas, podía escuchar como las personas eran perseguidas por los zombis. ‘¿Ya está tan mal?’ El brote de zombis se estaba extendiendo con rapidez. Se alegró de haber bloqueado la ventana rota de la farmacia. El brote acababa de comenzar y ya casi había condenado a alguien. Si esto continuaba así, podría necesitar mudarse dentro de tres meses en vez de los seis que tenía planeado. Era difícil decir si esto era una bendición o una maldición. Yohan frunció el ceño y volvió a centrarse en la pantalla del televisor. La música de fondo comenzó a sonar cuando se acercaba el tiempo del caos.



Survival Capítulo 4

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 4
El regreso IV
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

A continuación, consumió una barra energética y una bebida que había saqueado del colmado con anterioridad. La pareja comenzó a moverse con rapidez una vez más y no avanzó durante mucho tiempo antes de encontrarse con el enjambre de zombis que Yohan había predicho. Justo antes del cruce con Bucheon, vieron una gran horda de zombis desgarrando a la gente. Yohan echó un rápido vistazo a la zona y notó un autobús al frente de la zona del atasco, con varios vehículos estrellados a su alrededor. El autobús era rojo, del color de los autobuses interurbanos de larga distancia y, por lo que parece, fue el principal culpable del atasco. Lo más probable es que alguien dentro del autobús estaba infectado y, poco después, todos los pasajeros lo imitaron. Una vez que esos zombis comenzaron a salir del autobús, causaron la serie de accidentes automovilísticos y crearon el verdadero obstáculo, que abarca toda la carretera. El tramo de la carretera delante del autobús estaba abierto, lo que confirmaba su teoría. Cualquiera que saliera de su coche para ver lo que estaba sucediendo podría infectarse, haciendo que el tráfico empeorará más y motivaría a más personas a abandonar sus vehículos para investigar que estaba ocurriendo. Al final también resultarían infectados, creando un círculo vicioso. Yohan se abrochó completamente los guantes de cuero, se cubrió las mangas de la chaqueta e inspeccionó su ropa. Antes de participar en un combate, era importante asegurarse de que ninguna parte de su piel estuviera expuesta. Envolvió sus dedos alrededor del mango de su cuchillo de 60 cm y se obligó a relajar su mente y su cuerpo. Era un hábito que había formado en su línea de tiempo anterior, un ritual de calentamiento para prepararse para la batalla. Aunque no podía asegurarlo, parecía que no había más de cuatrocientos zombis, pero solo necesitaba matar a unos veinte para despejar el camino. Gracias a que todos los zombis estaban dispersos por la zona no eran una amenaza. No importaba lo que hicieran, era poco probable que atrajera la atención de todos los zombis, era una situación que podían manejar cómodamente. ‘Parece que por el momento puedo tomarlo con calma.’ Yohan caminó por el borde del camino, escupió en el suelo y se acercó al zombi que tenía más cerca. Clavó su cuchillo a través de la cuenca del ojo del zombi y rápidamente dio un paso atrás. El zombi chasqueó las mandíbulas en el aire, tropezando antes de caer. Justo entonces, escuchó un gemido gutural desde el costado. Yohan barrió con su pierna sin siquiera mirar a su objetivo y sintió como hacía contacto con las piernas de otro zombi, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo. Lo apuñaló con el cuchillo en la sien y lo sacó en un instante. Un chorro de sangre roja oscura voló por el aire. Pie izquierdo hacia adelante, pie derecho hacia atrás. Como un boxeador profesional, Yohan flotaba como una mariposa y picaba como una abeja. Cuando un zombi se acercaba, lo apartaba de su pecho, pero no antes de que su mano derecha lo apuñalara con rapidez. No desperdició ni un solo movimiento. Jung Mi apenas podía seguirle el ritmo. Solo podía caminar detrás de él, sin luchar, pero ya estaba sin aliento. Por otro lado, Yohan, como si estuviera bailando, atravesó a los zombis con habilidad, bloqueando o desviándose de su camino. Era una exhibición asombrosa. Se movía como si hubiera nacido para cazar zombis. “¡Aaaah!” – gritó Jung Mi. Yohan la había cautivado tanto que no había notado a un zombi tirado en el suelo hasta que, de repente, la agarró del tobillo. Ella cayó al suelo mientras gritaba. El zombi se arrastró más cerca y le mordió el muslo. “¡Aaah! ¡Señor Yohan!” – gritó con urgencia. Yohan, que ya estaba más adelante, se volvió con indiferencia y la miró directamente a los ojos. ‘Por favor, ayúdeme.’ Los ojos de Jung Mi le suplicaron con esa breve mirada, pero Yohan la ignoró y continuó destrozando a los zombis sin cambiar su expresión. Ella solo podía mirar su espalda que parecía fría y distante. ‘Si no puedes seguir el ritmo, te abandonaré. Si las cosas se ponen peligrosas, no esperes que arriesgue el cuello para rescatarte.’ Las palabras de Yohan hicieron eco en su mente. Jung Mi trató de sacudirse el terror que lentamente la envolvía. Yohan no había estado tratando de asustarla. ‘Realmente lo decía en serio…’ Las lágrimas comenzaron a aglomerarse en los ojos de Jung Mi. No sabía si estaba llorando por miedo o por pena. El zombi todavía se aferraba a su muslo y trataba de mover su cabeza más arriba de su cuerpo. La herida del mordisco le dolía cada vez más. “Largo, ¡loco bastardo!” – maldijo Jung Mi, mientras lanzaba su cuchillo contra la cabeza del zombi. “¡Aaaah!” – gritó mientras golpeaba con todas sus fuerzas, pero el cuchillo rebotó en el cráneo. Sus manos le hormiguearon como si hubiera golpeado una piedra. El zombi gruñó con fuerza y continuó arrastrándose hacia ella. No parecía disfrutar tratando de morder sus resistentes pantalones y estaba tratando de encontrar algo de piel expuesta para hundir sus dientes. Jung Mi volvió a gritar y se movió salvajemente. Por pura suerte, el cuchillo se incrustó en el lado izquierdo de la cabeza del zombi, haciendo que el zombi siguiera avanzando hacia Jung Mi con el cuchillo clavado en su cabeza. Una sustancia asquerosa, caliente y pegajosa, demasiado horrible para describir con palabras, salió de su boca y se derramó por toda su cara. Finalmente, el zombi dejó de luchar y Jung Mi pudo quitárselo de encima. Se arrastró hasta el borde del camino y vomitó. Después de vaciar toda la cena de su estómago, Jung Mi se limpió los ojos y la boca y buscó a Yohan. Ella lo vio a una buena distancia. ‘Tengo que ir tras él.’ Jung Mi no confiaba en sobrevivir si la distancia entre ellos seguía aumentando. Había perdido una de sus zapatillas durante el combate, pero se la volvió a poner y corrió hacia Yohan. Cuando lo alcanzó, Yohan sacó una toallita húmeda y se la entregó. Jung Mi asintió bruscamente mientras aceptaba el pañuelo. “¿Te mordieron?” “N… No estoy segura.” “¿Te duele en alguna parte?” “Muslo...” La expresión de Yohan se oscureció. No había sangre alrededor del muslo, pero tenía que comprobar si había una herida o no. “Por favor, quítatelos.” “¿Disculpa?” La cara de Jung Mi se puso roja como la de una remolacha. “Ahora no es el momento de avergonzarse. Si no verificamos la infección, no solo tú, sino las personas que te rodean estarán en peligro.” Jung Mi tuvo la sensación de que, si no seguía inmediatamente sus instrucciones, Yohan podría atacarla. Había una sutil mirada de hostilidad en sus ojos. Mordiéndose los labios, se bajó los pantalones vaqueros. Yohan examinó su muslo. Tenía la impresión de un mordisco, pero no había sangre. La gruesa tela del vaquero le había salvado la vida. Después de que estuvo satisfecho, Jung Mi se subió los pantalones con su cara aún roja. “¿Estas resentida conmigo?” Jung Mi no respondió. Estaría mintiendo si dijera que sus sentimientos no estaban heridos. Yohan definitivamente la ignoró a pesar de que era completamente capaz de rescatarla. Sin embargo, también era cierto que ya le había advertido de que no se arriesgaría para ayudarla. Jung Mi no sabía lo que debería estar sintiendo en este momento. “De cualquiera manera, bien hecho. Es encomiable que no te hayas mojado. Siempre es difícil la primera vez, pero te acostumbrarás.” – dijo Yohan con una sonrisa. Para él, Jung Mi había dado el primer paso con éxito hacia la supervivencia. Por alguna razón, Jung Mi recibió su elogio de forma negativa y parecía que iba a llorar, pero Yohan ignoró su extraña reacción y se avanzó una vez más. Su viaje se hizo mucho más fácil después de atravesar el enjambre de zombis. Parecía que el brote no había llegado a esta zona todavía. ‘Creo que deberíamos separarnos aquí.’ – pensó Yohan para sí mismo. Antes o después tenía que deshacerse de Jung Mi. Una vez que el brote llegase a cierto punto, sería más fácil separar a los que tenían lo necesario para sobrevivir de los que no. Una vez que eso sucediese, Yohan planeaba buscar compañeros para ayudarlo a lograr sus objetivos, pero todavía era demasiado pronto para hacer eso. Para Yohan, la Jung Mi actual era una carga. Todavía no había comprendido toda la situación, a pesar de que había estado a punto de adivinar la verdad, cuando le interrogó sobre los zombis. Por supuesto, no le dijo nada. “Señorita Jung Mi, separémonos aquí.” “¿Eh?” “¿No te lo dije antes? No nos mantendremos unidos para siempre. Afortunadamente, parece que el brote aún no ha llegado a esta zona, por lo que debería estar bien por su cuenta. Aun así, ten cuidado.” “No, pero…” Jung Mi estaba a punto de preguntarle cómo podía ser tan frio, pero las palabras no tuvieron la oportunidad de salir de su boca. “¿A dónde vas en Incheon?” “Tengo que ir a Guwol-dong.” “Eso está lejos.” – murmuró Yohan, más para sí mismo que para Jung Mi. – “¿Hay alguien que conozcas en Incheon?” “Tengo familia allí. Mi madre, mi padre y mi hermana menor.” “Ah, tienes gente que proteger.” “Señor Yohan, tú...” “Ya sabes la respuesta.” Sus antiguos compañeros de trabajo conocían su historia familiar. Hace un tiempo, durante una fiesta para beber, había compartido su historia familiar con el subjefe Moon. Luego, cuando todos estaban disfrutando de los platos del bar, Moon les contó a todos, la vida personal de Yohan. ‘Fui un verdadero idiota en mi vida pasada.’ Por supuesto, Sung Chul Moon era más culpable que él. Yohan ni siquiera se enteró de que todos lo sabían hasta mucho tiempo después. Los padres de Yohan se habían divorciado cuando era joven y no tenía otros parientes. Pasó su infancia solo, bajo el cuidado del sacerdote de su iglesia. Sus padres se volvieron a casar y no se molestaron en buscarlo. Ni una sola vez. Por supuesto, Yohan tampoco los buscó, nunca tuvo rencor hacia ellos y, pensándolo ahora, le habían dado una mejor oportunidad de sobrevivir. Porque no tenía nada que proteger. Cuando alguien tiene algo que proteger, sus posibilidades de supervivencia disminuyen proporcionalmente al peso de las responsabilidades que deben asumir. “Bueno, me voy. Tienes un lugar a donde ir y yo también. Buena suerte, mantente a salvo.” “Um, señor Yohan.” “¿Si?” “¿Podrías decirme la dirección del lugar al que vas a ir? Si encuentro a mi familia, tal vez podrías llevarnos...” “No, no puedo.” “Eres bastante determinado…” Jung Mi no sabía cómo reaccionar. La respuesta de Yohan fue inmediata y contundente, pero no descortés. Ella sacudió la cabeza. “Si vivimos y por casualidad nos volvemos a encontrar... Quiero decir, sobrevivir juntos en ese momento... ¿estará bien?” Yohan ya se había girado para irse, pero se volvió y asintió. En realidad, estaba preocupado por revelar la dirección de su refugio. Quería señalar que era lo más estúpido que podía hacer un superviviente y decidió darle algunos consejos. Era un gesto superficial, pero ayudó a aliviar parte de la culpa que sentía al rechazarla en su momento de necesidad. “No reveles la ubicación de tu campamento a extraños y tampoco lo escribas en ningún lado.” “¿Huh?” “Solo escucha con atención y graba esto en tu alma. Si hay demasiadas personas agrupadas, vendrá una ola de zombis. Si sientes que el grupo se está haciendo demasiado grande y su poder de lucha no es compatible a su tamaño…” – dijo Yohan, para a continuación hacer una pausa mientras miraba la expresión desconcertada de Jung Mi. – “Asegúrate de dejar ese grupo de inmediato.” Esperaba que sus palabras la salvaran algún día. Había algunas cosas que no podías saber sobre un apocalipsis zombi sin experimentarlas primero. Cuando la mayoría de las personas piensan en un zombi, suponen algunas cosas usando el sentido común, sin embargo, hay otras normas que solo aprenderías después de perder todo tu campamento y a los miembros de tu equipo varias veces. De esas, la primera regla era la que más afectaría a Jung Mi. La primera regla de oro que todos en su línea de tiempo anterior aprendieron para sobrevivir: Cuando una gran cantidad de personas se reúnen en un mismo lugar durante un largo período de tiempo, llegaría una oleada de zombis. Una oleada de zombis, era un fenómeno en el que una gran cantidad de zombis se concentraban en un solo lugar. Cuando una gran cantidad de personas se establecían en un lugar durante mucho tiempo, al final serían rodeados por una gran cantidad de zombis. Yohan había deducido que la capacidad máxima de un campamento era de unas 20 personas y, además, más de la mitad de las personas del campamento deberían poder luchar. No más de 20 personas, no menos de 10 combatientes. No había nada que respaldara su regla del 20. No tenía pruebas contundentes, pero confiaba en su experiencia. Los campamentos que rompieron esa regla rara vez duraron más de un mes. Al ver que no tenía nada más que agregar, Jung Mi se despidió. Yohan simplemente observó a su determinada figura alejarse.
* * *
En una tienda en el centro de la ciudad de Kkachiul, un trabajador a tiempo parcial miraba un televisor con una expresión sombría. La televisión transmitía algunas noticias graves. No importa qué canal pusiera el trabajador, solo las últimas noticias llenaban la pantalla. Yohan tosió, interrumpiendo al trabajador. “No creo que sea el momento de que estés haciendo eso. ¿No crees que deberías ir a casa?” “Eso... ¿cómo están las cosas en este momento?” “Las cosas se ven bien por ahora, pero el tráfico está congestionado y es un poco complicado. Si no te vas pronto...” Yohan se detuvo a propósito. La ansiedad llenó los ojos del trabajador de media jornada. Las manchas de sangre que cubrían la ropa de Yohan probablemente lo pusieron aún más nervioso. El trabajador a media jornada ya se había sentido inquieto durante algún tiempo y ahora, se mordió los labios, dejó el mostrador y comenzó a quitarse la ropa de trabajo. Yohan se aseguró de estar fuera del alcance de su vista antes de tomar algunas bolsas de plástico y llenarlas con varios productos. Robó todos y cada uno de los productos que vio, ya fueran alimentos, artículos para el hogar o medicamentos. Seguramente tendrían alguna utilidad en alguna otra parte.



Survival Capítulo 3

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 3
El regreso III
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Se estaba extendiendo rápidamente. En la línea de tiempo anterior, este tipo de caos solo había comenzado a suceder unos dos días después de la aparición de los primeros zombis y, durante esos días, hubo un acalorado debate en internet. Surgieron noticias sobre muertes misteriosas y personas que atacaban violentamente a otros después de ser declarados muertos.

¿No es esto el apocalipsis zombi?
Hace 36 minutos | Reporte

¡The Walking Dead!
Hace 7 minutos | Reporte

Reclutando miembros del grupo para atacar la Casa Azul durante el caos (1/999)
Hace 1 minutos | Reporte
El caos estalló después de que se publicaron en internet imágenes terribles de varios incidentes, relatos de testigos oculares y otros tipos de noticias. No fue sino hasta el tercer día, después de que la red de comunicación colapsó, que la matanza comenzó en serio. En la línea de tiempo anterior, había un claro paciente cero. Si el gobierno hubiera manejado mejor la situación, podrían haber evitado todo el desastre. Sin embargo, las cosas fueron diferentes en esta ocasión. Esta vez, el brote se extendió con rapidez, sin previo aviso. No hubo signos o noticias en los primeros momentos. El brote parecía provenir de más de una fuente. Realmente fue repentino y rápido. Aunque no sabía qué había cambiado o por qué se había producido todo esto, Yohan sospechaba que su regreso podía haber tenido algo que ver. Así que dirigió su atención hacia los grandes televisores que se exhibían en una tienda de electrónica. Estaban mostrando las noticias de última hora.

Noticias de última hora. 16 Diciembre de 2016
Ha habido informes de una enfermedad desconocida que se está extendiendo de forma desenfrenada.
El número de víctimas está aumentando rápidamente en Seúl, Busan, Daegu, Gwangju y en todo el país.
Los síntomas incluyen pérdida de racionalidad, agresión extrema y otras diversas reacciones peligrosas.
Los infectados atacarán o morderán a las personas que se encuentran a su alrededor.
La Casa Azul ha declarado el estado de emergencia.
Se reveló que la orden de emergencia nacional se proclamó tras examinar...
También era un caos en las redes sociales. La situación actual era similar al tercer día del brote en la línea de tiempo anterior. ‘No puedo darme el lujo de retrasarme más.’ Cuando Yohan se alejó de la tienda de electrónica, alguien se le acercó. Su cuchillo sonó en el aire cuando inmediatamente se dio la vuelta y lo sacó. El filo de la cuchilla se movió con precisión hacia su objetivo, los ojos. “Es… ¡Espera!” – gritó una voz. Era una persona. El cuchillo de Yohan se detuvo. En realidad, era alguien que Yohan conocía bastante bien: Jung Mi-Lim. Una empleada que había trabajado en el equipo de Instalaciones Industriales de Gyeongseong durante dos años. “¿Señorita Jung Mi?” La mujer apoyó las manos sobre las rodillas y contuvo el aliento. O había corrido durante mucho tiempo o algo más le estaba pasando y le hizo perder el aliento. “¿Hay algo mal?” “Esp… Espera un segundo.” Yohan rápidamente escaneó su cuerpo. Había manchas rojas de sangre en sus zapatos y pantalones. Con una mirada, Yohan se dio cuenta de que no era su propia sangre. Había dejado el restaurante en el momento en que todo se fue al infierno y parecía que ella también había salido corriendo de allí. ‘Tiene buen juicio y sabe alejarse del peligro.’ – pensó Yohan con aprobación. Sin embargo, cuando ella trató de sostener el brazo de Yohan, él la detuvo. “Dije esto antes, pero tal vez no lo escuchaste. No me toques. No seré responsable si te mato accidentalmente. Además, ¿fuiste lastimada o mordida en alguna parte?” “No. ¿Qué está pasando…?” “No lo sé, e incluso si lo supiera, no tengo tiempo para explicarlo. ¿Querías algo?” “No tienes que ser tan frío. Pensé que éramos buenos amigos.” Jung Mi parecía un poco herida. En realidad, habían estado muy unidos cuando él trabajaba en la oficina. Sin embargo, para Yohan, eso fue hace casi cuatro años. Suficiente tiempo para que la amistad desapareciera. “Lo siento, pero tengo un poco de prisa. Si no tienes ningún asunto conmigo, me iré.” “Un favor... por favor, ¡hazme un favor!” – dijo Jung Mi, mirando a su alrededor con ansiedad. Aunque en este momento había más zombis de los que Yohan esperaba, sus números aún no eran tan grandes como para ser una gran amenaza. Solo cuando aparecían ‘de repente’ o ‘en masa’ eran realmente peligrosos. Por supuesto, para los principiantes que ni siquiera sabían acerca de los zombis y que no tenían idea de cómo lidiar con ellos, incluso un solo zombi quieto sería peligroso. De cualquier manera, Yohan era reacio a aceptar su compañía. No quería ser responsable de los demás desde el principio. Sabía que ella era una buena persona, pero no sabía cómo podría cambiar cuando las cosas empeoraran. Estaba decidido a evitar cualquier cosa impredecible. “Me niego. No tengo el tiempo para cuidar a otra persona.” “Señor Yohan, vives en Incheon, ¿verdad? Al menos, vayamos juntos a Incheon. No te pediré que hagas nada más.” Yohan recordó un poco de la vida pasada que había dejado atrás. Ambos solían ir al trabajo desde Incheon. Por supuesto, esa no era una razón suficiente para que hicieran un grupo. Realmente quería evitar unirse a cualquier superviviente durante en los primeros días del apocalipsis, sin importar quién fuera. “Podemos ir en metro, autobús o taxi. Depende de usted.” – continuó Jung Mi. En ese momento Yohan miró la pantalla de televisión, que Jung MI había pasado por alto. Estaban reproduciendo escenas sangrientas y llenas de trozos de carne que salpicaban las ventanas interiores de los vagones de metro. Yohan frunció el ceño. “Estaba mirando las redes sociales mientras comíamos. Esta situación... la gente en internet se está volviendo loca y lo llama el apocalipsis zombi. Se han publicado muchas fotos terribles. No importa cómo lo piense, es grave y aterrador. Sin embargo, el Señor Yohan, ya parecía saberlo. Te apresuraste a salir del restaurante antes de que las cosas se volvieran locas.” Yohan revisó su evaluación de Jung Mi. Mientras no encontrara ninguna desgracia, era alguien que podía sobrevivir al menos un año. “Al darme cuenta, salí corriendo detrás de ti. Por alguna razón, pensé que era lo mejor que podía hacer. Normalmente es raro llevar un cuchillo con un aspecto tan aterrador. Y es más raro apuñalar a una persona sin previo aviso. Al principio me asusté porque habías cambiado mucho de la persona que había conocido, pero…” Yohan la interrumpió. Su pensamiento rápido era algo digno de elogio, pero en este momento no tenían tiempo para charlar. La situación solo seguiría empeorando mientras hablaban. “Voy a Bucheon. Tengo una moto, pero si el camino se ve mal, iré caminando. Si no puedes seguir el ritmo, te abandonaré. Si las cosas se ponen peligrosas, no esperes que arriesgue el cuello para rescatarte. Puedes quedarte conmigo hasta que lleguemos a Bucheon.” “Lo entiendo.” “Además…” – dijo Yohan, extendiendo su palma. Jung Mi lo miró confundida. – “Por favor, pague por mi ayuda. Cualquier cosa estará bien, pero no con dinero.” Yohan estaba poniendo de forma deliberada una expresión severa. No quería que la gente pensara que estaba dispuesto a ayudarlos por buena voluntad. Solo conduciría a solicitudes más irrazonables con el paso del tiempo. Jung Mi tenía una expresión seria en su rostro cuando le entregó su reloj y algunos accesorios. Trató de forzar una sonrisa, pero solo logró parecer incómoda. En ese momento, se escuchó un grito penetrante que llegaba del otro lado de la calle. Los zombis perseguían a una mujer que acaba de tropezar y caer. Llevaba tacones altos y uno de ellos se había roto y ahora estaba tumbada impotente. Estaba a punto de ser mordida. “Um, uh...” Jung Mi arrastró sus pies de forma ansiosa mientras sus ojos se movían entre Yohan y la mujer tirada en el suelo. La expresión de Yohan no cambió y una vez que confirmó que no lo afectaría, ignoró la escena. El sonido de morder, masticar, rasgar y el grito final que llegaba desde el otro lado de la calle golpeó sus tímpanos. La pareja se alejó a toda velocidad. Yohan se dirigió directamente a un colmado cercano. Los empleados se habían ido hace mucho tiempo y las puertas estaban cerradas. Levantó un ladrillo cercano y rompió la ventana, lo que llamó la atención de varios pares de ojos de no muertos. Apuñaló hábilmente con su cuchillo en la sien de un zombi antes de entrar. A continuación, se dio la vuelta y miró a Jung Mi. Tenía la mandíbula cerrada, como si estuviera tratando de contener el miedo. La alarma de la tienda sonaba sin cesar y Yohan la rompió con su ladrillo, para luego proceder a saquear el colmado. Estaba buscando alimentos simples, agua, encendedores y linternas. Puso todo lo que pudo en su mochila. Un momento después, sacó un mapa y lo colocó en el suelo. ‘Vale, tenemos que ir de Nodeul-ro a Gukhoe-daero y luego tomar la autopista a Bucheon.’ Sabía que debería poder regresar al refugio en unas tres o cuatro horas. Por ahora, la carretera sería más segura que las calles de la ciudad. Naturalmente, una vez que la infección se propagase, sería peligroso en todas partes. Yohan se levantó de repente, haciendo que Jung Mi se estremeciera. Mientras ella lo seguía hacia la salida, notó que sus manos temblorosas tomaban un cuchillo empleado para abrir cajas de un estante. “¿Crees que eso puede matar a un zombi? Tíralo.” – dijo Yohan, suspirando suavemente. “¿Huh? Pero…” “Señorita Jung Mi, si intenta matar a esos bastardos con esa cosa, solo logrará que la maten.” Yohan sacó un cuchillo del bolsillo lateral de su mochila y se lo entregó a Jung Mi. Era un cuchillo grande, pero ligero dado su tamaño. “Tienes que apuntar a su cerebro o cortarles la garganta. También morirán si apuñalas su corazón, pero puede llevar hasta tres minutos. Incluso si se caen y parecen estar muertos, podrían levantarse otra vez y atacarte. Así que, si estás luchando en combate cuerpo a cuerpo, apunta siempre a la cabeza.” Yohan podía recordar a muchas personas que habían luchado en vano y terminaron muriendo porque no podían golpear un punto vital. “La sien, los ojos y la nuca. Esos son los mejores lugares para apuñalar. Clávalo profundamente en su cerebro y saca rápidamente el cuchillo. Incluso si lo haces a la perfección, aún pueden atacarte durante unos treinta segundos.” “¿Eh? Vale…” ‘Eso debería bastar. Ahora depende del destino si sobrevives o mueres.’ – pensó Yohan. – “Agarra unas zapatillas también. Si te empiezan a doler los pies, puedes cambiar de calzado.” Iba a ser un viaje difícil. La pareja fue a donde Yohan había dejado su moto. Cuando llegaron, se subió y la puso en marcha. Cuando el motor comenzó a acelerar, pudo sentir a Jung Mi subiéndose detrás de él.
* * *
La pareja fue por la carretera que iba a través de Nodeul-ro. Cuando se encontraron con una caravana de otros supervivientes, Yohan saltó de su motocicleta y, sin pensarlo dos veces, la abandonó. Tenía motos de repuesto de todos modos. Caminaron durante unas cuatro horas. Parecía que Yeouido era uno de los epicentros del brote. El número de infectados encontrados disminuyó con el paso del tiempo y fue raro encontrarlos en la carretera. Sin embargo, las carreteras estaban llenas de coches que no paraban de tocar la bocina a pesar de que no era hora punta. El reloj de Yohan mostraba las 23:00. Se preguntó si deberían continuar o detenerse a descansar. Inesperadamente, Jung Mi había logrado seguirle el ritmo. Ella siguió su consejo y cambió de calzado cuando fue necesario. Mostró una gran fuerza de voluntad e hizo todo lo posible para no ser una carga. Yohan volvió a evaluar su esperanza de vida una vez más. En la línea de tiempo anterior, había adquirido el hábito de dar a las personas una puntuación basada en cuánto tiempo podrían sobrevivir. No estaba interesado en qué tipo de persona eran o qué tipo de vida tenían hasta ese momento. Estaba más interesado en si vivirían o morirían. Las personas que eran inteligentes y proactivas lograron sobrevivir durante seis meses. Si tenían suerte, podrían aguantar un poco más. Para sobrevivir más allá de la marca de un año, tuvieron que ser afortunados y un poco fríos. Y para pasar de los tres años, uno tenía que ir más allá del corazón frío y abrazar su lado más malvado si querían sobrevivir. Esas eran las personas que estaban dispuestas a sacrificar a los demás para salvarse a sí mismos. La mayoría de las personas que Yohan había conocido después de tres años eran así. “Parece que todos los coches están atrapados en el atasco.” – dijo Jung Mi. Incluso con todo el caos, solo unas pocas cosas podrían afectar el tráfico de una manera tan drástica. ‘Algo está provocando todo eso.’ Un atasco de este tamaño no sería causado por un simple accidente de tráfico. Tenían que ser los zombis. Yohan consideró sus opciones. Podían continuar por su camino actual, hacer un desvió o detenerse y descansar hasta el amanecer. ‘Como sospechaba, ahora tendremos que usar la carretera principal.’ Era más peligroso ser atacado en un área escasamente poblada, especialmente si era de noche. Tendrían que moverse a través de grandes espacios abiertos. Aunque acabarían encontrándose con algunos enemigos, no estaba preocupado. Antes de esconderse durante unos meses, quería volver a experimentar una pelea real, solo para asegurarse de sus habilidades seguían intactas. Después de tomar una decisión, Yohan se sentó a un lado de la carretera y se masajeó las piernas. Jung Mi lo vio realizar su rutina de calentamiento con una mirada extraña en su rostro. “Quizás, pronto tengamos que atravesar un enjambre de zombis.” – dijo.



Survival Capítulo 2

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 2
El regreso II
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Al día siguiente, Yohan fue al banco y pidió un préstamo por todo lo que pudo. También acumuló efectivo de otras compañías financieras e incluso de algunas fuentes sin escrúpulos. De todos modos, el mundo iba a ser destruido en seis meses y no les tenía miedo a los usureros. Descartó todas las posibles consecuencias que tendría si los zombis nunca fueran a aparecer. Estaba mucho más preocupado por no tener suficiente tiempo y recursos para prepararse para el inminente apocalipsis zombi. Estaba convencido de que ese día llegaría. Los instintos que lo ayudaron a sobrevivir durante tres años de infierno ya le estaban gritando que había peligro. Incluso había encontrado un agente de bienes raíces para ayudarlo a subarrendar su piso. Como la vivienda tenía una gran demanda, probablemente se alquilaría rápidamente. Después de que se aprobaron sus préstamos, entregó su carta de renuncia. Como había estado trabajando en el mismo lugar, desde que se graduó de la escuela secundaria, el finiquito fue bastante bueno. Estuvo trabajando durante nueve años. Yohan estaba perdido en sus pensamientos mientras miraba el saldo de su cuenta bancaria. Era una cantidad exorbitante de dinero que normalmente nunca podrías ahorrar en la vida. Era el tipo de dinero por el que tendrías que vender tu alma. Inmediatamente, comenzó a prepararse para ‘ese día’ y escribió en un cuaderno todas las cosas que necesitaba para prepararse para el desastre.

Escondite
Suministros de comida
Armas
Equipo de supervivencia
Transporte
Lo primero era encontrar un escondite. Necesitaba un lugar que, en el futuro, pudiera llamar ‘refugio’. Un sitio lo suficientemente grande como para almacenar una gran cantidad de alimentos y que estuviera cerca de tiendas de conveniencia y supermercados. Además, necesitaba instalaciones auxiliares. Lo más importante era que tuviera tanques de agua y paneles solares instalados y si no, era necesario poder acomodarlos. Yohan fue a buscar una casa. No había muchos lugares que cumplieran con sus condiciones, por lo que le llevó casi un mes encontrar un lugar que se adecuara a sus exigencias. Firmó un contrato por una casa unifamiliar completa en el Complejo Kkachiul en la ciudad de Bucheon. El depósito alcanzó la friolera de 30 millones de Won y tenía una renta mensual de otro millón de Won, pero no habría nadie para hacer cumplir el contrato dentro de seis meses. El escondite tenía los paneles solares en el techo y un tanque de agua de emergencia, exactamente lo que quería. Había una gran tienda de conveniencia en el centro del complejo de apartamentos y había una zona con varias tiendas, incluidos un supermercado y unos grandes almacenes, a poca distancia del ayuntamiento. “Por cierto, sé que ya hay paneles solares en el techo, pero ¿te importaría si instalo algunos paneles adicionales?” - preguntó Yohan mientras firmaba el contrato. Los paneles solares actuales se usaban para calentar el agua, pero lo que Yohan quería era un sistema de energía independiente. No quería energía solar térmica, sino energía solar fotovoltaica. Quería un lugar autosuficiente que pudiera generar su propia electricidad. Yohan compró 12 paneles solares domésticos con baterías e inversores para poder transformar la corriente continua en alterna. Era una inversión que valió la pena, incluso si el proceso de instalación y las aprobaciones por parte de los responsables urbanísticos demoró más de un mes su puesta en marcha. Había gastado casi 50 millones de Won en la preparación de su refugio y sus complementos. A continuación, Yohan compró comida a granel con el resto del dinero. Arroz, fideos instantáneos, agua y todo tipo de alimentos enlatados. Además, se abasteció de varias semillas de hortalizas. Eligió vegetales que fueran fáciles y rápidos de cultivar, como patatas, tomates, lechugas y ñame. Su plan era cultivar su propia comida después de que se agotaran sus suministros. Sería difícil encontrar comida en la calle dentro de un año. A través del mercado negro, Yohan ordenó varios juegos de cuchillos grandes y obtuvo información sobre dónde podría adquirir arcos y ballestas. Por supuesto, las pistolas eran las mejores armas, pero solo se podían obtener rifles de caza en las tiendas de armas y no eran muy útiles al comienzo del apocalipsis. Hacían demasiado ruido y eran incomodos de recargar, además de otros detalles incomodos. Yohan sabía que las armas siempre estarían disponibles, incluso después del pánico inicial. El problema era encontrar un arma que lo ayudara a llegar hasta ese momento. Según su experiencia, las mejores armas contra un zombi eran el cuchillo de caza con una hoja de 60 cm, los cuchillos nepalís o kukris y las ballestas. Eran fáciles de transportar y de manejar, además, le permitían atacar mientras mantenía una cierta distancia de su objetivo. Para el equipo de supervivencia, necesitaba mapas, un chaleco antibalas, botas de combate, guantes de cuero y alguna cosa más. Yohan los guardó con cuidado, asegurándose de no olvidar nada. Para el transporte se contentaba con una moto y un suministro de gasolina. Al final, cuando todos los preparativos principales estaban completos. Yohan usó el dinero restante para preparar un segundo refugio. Esto fue por si acaso su primer refugio fuera tomado por otros o se perdía a manos de los zombis. En la línea de tiempo anterior, había perdido más de 10 refugios que estaban fuertemente fortificados. El segundo refugio debía estar en un lugar remoto donde se pudiera obtener agua potable y alimentos de la naturaleza. Tenía que ser un lugar que la gente no encontraría de forma accidental, incluso después de un largo período de tiempo. También necesitaba tener un lugar donde pudiera almacenar objetos que otra gente no pudiera encontrar, incluso si se descubría su refugio. Yohan revisó una lista de islas en la República de Corea.
* * *
Habían pasado tres meses desde que comenzó a prepararse para el apocalipsis zombi. Yohan se enfocó en el entrenamiento físico durante estos meses y sintió que estaba en mejor forma que antes de su regreso. Además, no podía dejar de contemplar su almacén lleno de comida con una mirada satisfecha. Solo con mirar todos los alimentos enlatados variados que llenaban el espacio lo hacía sentir lleno. La cantidad era suficiente para durarle entre cuatro y cinco años si vivía solo. Por supuesto, no tenía la intención de estar solo durante tanto tiempo, no podía. Había una clara limitación en ir solo. No hizo todos estos preparativos para vivir como un ermitaño y sobrevivir solo unos pocos años. No, Yohan tenía un objetivo claro. Quería un refugio seguro y camaradas fuertes y capaces en los que pudiera confiar. En otras palabras, una organización. Se había dado cuenta de algo mientras sobrevivía él solo en la línea de tiempo anterior. Cuando no tienes compañeros, terminas convirtiéndote en un salvaje que roba a los demás o te volvías demasiado débil para defenderte.
* * *
Yohan visitó una tienda cerca de Yeouido. Estaba aquí para recoger la ballesta que había encargado. No estaba feliz de tener que irse tan lejos de su refugio, pero no tenía otra opción. Después de todo, no era fácil adquirir objetos de contrabando como este. Después de obtener la ballesta, sus preparativos estarían completos. Todo lo que le quedaba por hacer en los tres meses restantes antes de que aparecieran los zombis era practicar disparando la ballesta. La ballesta era ligera y ya tenía experiencia usándola en la línea de tiempo anterior. Así que tres meses de práctica bastarían para volver a ponerlo en forma. Después de recoger su pedido, Yohan sintió hambre, así que fue a un puesto de comida que solía frecuentar cuando estaba trabajando. Era un lugar al que ir con sus antiguos compañeros de trabajo. Era similar a un refugio, un lugar donde dejaba escapar el estrés de su vida laboral. Era conocido como un puesto de comida, pero era más como un restaurante. Su nombre era ‘Puesto romántico’ y poseía un ambiente hogareño y acogedor. La entrada estaba cubierta con una carpa de vinilo y había mesas de plástico y cortinas en su interior, dando la sensación de estar en un puesto de comidas callejero. Había probado el Udon del puesto por primera vez hace mucho tiempo y era exquisito. Mientras sorbía y devoraba los regordetes fideos empapados en sopa, sonó el timbre de la puerta y entraron varios empleados de oficina, recién salidos del trabajo. ‘¿Ya es hora de que la gente salga del trabajo?’ Los clientes que entraron por la puerta estaban hablando en voz alta. Era un grupo bastante grande. “¿Oh? ¡Yohan!” – dijo una voz familiar. Cuando se dio la vuelta, vio a sus compañeros de trabajo, el equipo de seguridad de la instalación industrial de Gyeongseong. Todos, desde sus superiores inmediatos hasta sus amigos y subordinados, se amontonaban en la entrada. Probablemente estaban teniendo una reunión. El corazón de Yohan se molestó. A pesar de que se había vuelto a reunir con la gente de su vida pasada por primera vez en años, inmediatamente había escupido una breve carta de renuncia de una sola página y los había dejado a todos decepcionados. El subgerente Sung Chul Moon se acercó a Yohan y lo golpeó en la espalda. Parecía feliz de verlo, pero Yohan no pudo corresponder a ese sentimiento. Cuando la compañía se convirtió en un enjambre de zombis en la línea de tiempo anterior, el subgerente Moon sacrificó a varios compañeros y apenas consiguió sobrevivir. Al final, perdonó sus acciones cuando se reunieron en el campamento de supervivientes, pero luego hizo algo aún peor. Filtró la información del campamento a las fuerzas hostiles para salvar su propio pellejo una vez más, lo que llevó a la aniquilación del campamento y de su gente. El subgerente Moon era una de esas personas que nunca debías aceptar o en las que depositar tu confianza bajo ninguna circunstancia. Realmente quería matarlo en este momento para evitar que causara problemas en el futuro. “Gamberro, ¿sabes lo difícil que lo hemos tenido después de renunciar sin previo aviso?” “Lo siento.” – respondió Yohan, con una tranquila reverencia. A pesar de que prepararse para el apocalipsis zombi tenía la máxima prioridad, todavía lamentaba marcharse de esa forma. “Eras tan trabajador, ¿en qué te metiste? ¿Eh? ¿Has estado haciendo ejercicio?” – preguntó el subgerente mientras su mano agarraba el hombro de Yohan y se movía arriba y abajo para sentir su antebrazo. “Señor, por favor, no me toques. Te mataré si lo haces.” “Q… ¿Qué?” “Es broma” – respondió Yohan con una sonrisa mientras agarraba la mano de Moon y la separaba de su cuerpo. – “Ah, pero no estaba bromeando cuando te dije que no me tocaras.” Moon se estremeció ante el agarre de Yohan y recuperó su mano con el ceño fruncido. El ambiente se puso tenso, motivando al Gerente del Departamento, Joon Hyuk-Go, quien solía ser un supervisor de equipo, a intervenir. “¿Qué demonios pasa con este estado de ánimo? De todos modos, qué afortunados somos de encontrarnos contigo. Vamos a beber. Estaba triste porque no tuve la oportunidad de separarnos de forma adecuada, pero esto es genial.” “Estoy bien.” El gerente del departamento, Joon Hyuk-Go, ignoró el comentario de Yohan y arrastró algunas mesas para que el grupo pudiera sentarse con él. Era del tipo dominante, alguien a quien realmente no le importaba si otras personas lo miraban o pensaban mal de él. Yohan no odiaba beber, al menos no en su vida pasada antes de que aparecieran los zombis. Sin embargo, ahora que se acercaba el apocalipsis, no tenía planes, ni ganas de perder el tiempo emborrachándose. “Voy a comer algo antes de irme. Tengo asuntos que atender.” “Dios, ¿qué pasa contigo? No eras así antes, ¿qué te tiene tan alterado estos últimos meses? ¿Qué has estado haciendo? ¿Eso qué es?” – preguntó Moon señalando el equipaje de Yohan. ‘Me convertí así por tu culpa, ¡pedazo de basura!’ A Yohan le entraron ganas de ponerse a gritar, pero se tragó sus palabras con fuerza y sonrió con amargura. No le importaba lo que piensen. El instinto de supervivencia de ese bastardo era increíble y estaba convencido de que se volverían a encontrar. ‘Si te encuentro después del brote, te mataré con mis manos’ – murmuró para sí mismo. Mientras pensaba en el futuro, hubo un fuerte ruido en la entrada y se giró para mirar. Pero tan pronto como vio la condición del hombre parado en la entrada del puesto de comida, todo su cuerpo se tensó de pies a cabeza. Pupilas blancas, piel pálida y una caminata arrastrada. 'Mierda.' Definitivamente era un zombi. Los instintos de supervivencia que habían estado latentes dentro de Yohan durante los últimos meses revivieron rápidamente. El sentido de supervivencia que había ido perfeccionando a través de numerosas experiencias cercanas a la muerte volvió a aparecer y buscó el cuchillo de caza de su cintura. Lo sostuvo con fuerza sin desenvainarlo. Incluso en tiempos de paz, siempre estaba armado y tras vivir tres años infernales, era su estado natural. El zombi caminó lentamente hacia su presa mientras gemía ruidosamente. Todos a su alrededor lo miraron como si fuera una persona loca. Todos excepto una persona, Yohan. Yohan se levantó rápidamente. “Voy a salir primero.” – dijo levantándose rápidamente. “¿Huh? ¿Ya te vas? Ni siquiera has terminado de comer...” Yohan se levantó y se preparó para salir antes de que el Gerente de Departamento Go pudiera terminar de hablar. Puso dos billetes de 10.000 Won sobre el mostrador y se movió deliberadamente hacia la puerta que se encontraba en la dirección opuesta del zombi. Pero en el momento en que abrió la puerta, otro zombi estaba justo frente a él. Los desagradables y chirriantes gemidos que emanaban de su garganta eran inconfundibles. Yohan sacó el cuchillo de su cintura de inmediato y, sin dudar, lo empujó en el corazón del zombi. Luego lo pateó e hizo que rodara por el suelo. Se retorcía de dolor en el suelo. Los gritos llenaron el aire, en parte porque la gente acababa de verlo apuñalar a un hombre, y en parte porque el primer zombi estaba mordiendo la mejilla de un cliente. Yohan los ignoró y dejó atrás los gritos y el puesto. Yeouido era un Pandemónium. Aunque no sabía cuándo comenzó el brote, ya parecía que muchas personas estaban infectadas. Había sangre salpicada por todas partes y se escucharon gritos a lo lejos. ‘¿Por qué ahora?’ No esperaba que el brote ocurriera antes de lo que había supuesto. Yohan se dio cuenta de que fue un error esperar que el escenario fuera el mismo y concluir que los zombis aparecerían dentro de seis meses. Incluso si era necesario recoger la ballesta, fue descuidado irse tan lejos del refugio que había preparado. Sin embargo, Yohan estaba tranquilo. La mayoría de los preparativos ya estaban completos y los suministros necesarios para su supervivencia, como las raciones de emergencia, los mapas y los cuchillos, siempre iban con él. Todavía era demasiado pronto para que los militares se involucraran o para que el tráfico se atascara por completo. Todo lo que tenía que hacer era seguir su plan, viajar a su refugio con calma y pasar la fase caótica de inicio del apocalipsis zombi. ‘De todas formas… Ahora las cosas se moverán más rápido.