viernes, 16 de octubre de 2020

Retro Capitulo 106

Volumen 4 Capítulo 106
Pistas de la trascendencia III
Traducido por Zura
Corregido por Tars
Editado por AMarauder

Desir invoco su maná. Era el nivel de maná necesario para alcanzar el tercer circulo. El maná se acomodó alrededor, asumiendo formas geométricas que giraban y rotaban a su alrededor sin cesar. Los pasos para lanzar un hechizo son los siguientes: organizar la magia en formaciones derivadas de una ecuación específica para cada hechizo, estimular suficiente magia para comenzar a girar alrededor del invocador y, por último, lanzar el hechizo. ‘Apenas soy capaz de realizar una imitación de eso…’ Todo eso hubiera sido imposible sin una operación aritmética predeterminada. Sin embargo, Desir recibió una pista para romper ese límite a través de las técnicas que usaba el hombre de la máscara de cuervo al emplear el Teseracto. El artefacto creaba magias de bajo nivel y luego las cruzaba y combinaba para forjar una magia alto nivel. ‘Voy a usar esa idea.’ Iba a mezclar el sistema de la magia dracónica y el estilo para conjurar del Teseracto e integrarla en una sola operación aritmética. Desir creó un nuevo sistema mágico mezclando la estructura de dos métodos diferentes. ¡Zuuuuuuuum! Juntas, las dos técnicas se fusionaron y se desarrollaron frente a Desir. Teniendo en cuenta que se debía calcular y combinar múltiples magias al mismo tiempo, la cantidad de operaciones requerida había superado las exigencias de un mago del sexto círculo. Hizo posible una situación que nunca podría lograr un mago del tercer círculo. Ajest golpeó la cola de la Gran Madre Gusano cuando voló hacia ella y dio un paso hacia atrás. Su respiración estaba agitada debido a la feroz batalla. Pero mientras recuperaba el aliento, números hechizos salieron disparados desde el palacio de hielo para frenar a la Gran Madre Gusano. “Ajest, despliega magia defensiva con todo tu poder.” – susurró Desir. La mirada de Ajest se volvió hacia la técnica que se estaba preparando frente a Desir. “¡……!” No era para nada normal. Al darse cuenta de que iba a pasar algo inusual, Ajest decidió seguir las instrucciones de Desir en lugar de hacer preguntas.
“[Suspiro de Kizard]”
Cinco capas de escudos de hielos se formaron frente a ellos. Era el Suspiro de Kizard, la magia defensiva más poderosa conocida del tercer círculo. Justo cuando el hechizo defensivo se completó, un ardiente anillo de fuego apareció debajo de la Gran Madre Gusano. Mientras Ajest miraba a Desir con una extraña mirada de anticipación, su boca se abrió.
“[Tormenta de fuego]”
Tormenta de Fuego. Un hechizo de ataque con propiedades de fuego del tercer círculo. Ajest se vio sorprendida. No había forma de que Desir no supiera que una magia del tercer circulo no podría dañar a la Gran Madre Gusano. Sabía que no era alguien que hiciera las cosas sin razón, por lo que comenzó a preguntar qué sucedía. “Desir, qué diablos…” Pero antes de que Ajest tuviera la oportunidad de terminar su pregunta, fue golpeada por una tremenda ola de calor. “¿Uh?” En un instante, dos de las cinco capas desaparecieron. Apretando sus dientes, Ajest se centró en mantener las capas de hielo que le quedaban. ‘¡No hay forma de que un conjuro del tercer círculo tenga este poder…!’ Las pupilas de Ajest se abrieron de golpe cuando miró hacia la Gran Madre Gusano. Lo único que podía ver era una terrible tormenta de llamas. Una enorme ola de calor barrió todo el pasillo. El palacio de hielo que habían inmovilizado a la Gran Madre Gusano con sus innumerables hechizos, se derritió como hielo ordinario. Aunque en comparación con su tremendo poder, la razón por la que solo se vaporizaron dos de las cinco barreras fue porque su rango de ataque se había limitado con un increíble control. * ¡CRACK! * Un grito terrible y doloroso resonó por toda la sala. “¡AAAAGH! AAAAAAAAAAAAARGH!” En medio de las llamas rojas, una enorme figura negra se estremeció de forma desesperada. Envuelta en la enorme ola de calor, retorció su cuerpo con dolor. Los fluidos ácidos que disparaba con desesperación se evaporaban sin dejar rastro por el calor. Con el paso del tiempo, el fuego que parecía tragarlo todo, se apagó. La vista que apareció ante los ojos de Ajest hizo que fuera incapaz de ocultar su sorpresa. La Gran Madre Gusano, que había traído un sentimiento de desesperación al equipo de la Luna Azul con su regeneración, había desapareció convertida en cenizas. Esto no era algo que una magia del tercer círculo podía lograr. Ajest no necesitaba ser un prodigio para saber que tal cosa era imposible. La magia que Desir había invocado difícilmente podía ser clasificada como normal. “Desir.” Se apuró a revisar el estado de Desir, mirándolo de arriba y abajo por todo su cuerpo. Quería confirmar que no había anomalías después de lanzar tal hechizo monstruoso. “Estoy bien, Ajest.” – dijo Desir con una sonrisa tímida. No era mentira. No se desmayó ni ninguna parte de su cuerpo resultó deñada. Además, no había síntomas de mareo. “Ve, los otros aún necesitan ayuda.” – dijo Desir, señalando el pasaje. La batalla todavía continuaba con toda su furia. Se había encargado de la Gran Madre Gusano, pero la batalla no había terminado. Innumerables Grandes Gusanos todavía estaban activos. “Pero…” “Estoy bien, en serio.” Ajest dudó por un momento, pero en cuanto escucho un grito proveniente del pasillo, no tuvo otra opción que seguir las órdenes de Desir. “Volveré pronto.” Una vez que Ajest se fue, Desir soltó toda la tensión que había acumulado y se tambaleó. Su cabeza daba vueltas. ‘Estoy más agotado de lo que esperaba…’ Estaba orgulloso de sus habilidades de cálculo, pero incluso para alguien como él, esta nueva técnica era demasiado agotadora. ‘Estuve bien cuando lo usé en contra del Tyrant-Tla…’ Lo más probable es que fuera porque lanzó un hechizo de un nivel mucho más alto. Desir miro a su alrededor. Todavía se podían apreciar las secuelas de su conjuro. La tormenta de fuego había sido tan caliente, que las piedras del salón se habían derretido. Sintió que el calor se introducía en su corazón. No fue perfecto. Hasta se podía decir que la idea estaba incompleta, pero su poder era increíble. Con tan solo la cantidad de maná de un mago del tercer círculo, había sido capaz de lanzar un hechizo con la potencia de un quinto circulo. Había superado los límites del tercer nivel. Para alguien como Desir, que había sido incapaz de superar el tercer-Circulo debido a su falta inherente de maná, era una situación que le hacía realmente feliz. ‘Con algo de practica y algún ajuste, debería ser capaz de usar esto con facilidad.* ¡Baaaaam! *Realmente no me dejan descansar.’ Desir suspiro e interrumpió su fantasía sobre ser capaz de presentar al mundo un nuevo sistema de magia que pudiera ir más allá de las limitaciones existentes en los sistemas basados en operaciones aritméticas. Comenzó a desarrollar un nuevo conjuro mientras se acercaba a la violenta batalla que se estaba librando contra los Grandes Gusanos.
* * *
La batalla terminó en una hora. No hubo más muertes en la batalla contra los Grandes Gusanos. Sin embargo, las repentinas anomalías y las sucesivas batallas los habían agotado tanto física como mentalmente. Recuperaron los cuerpos de los caídos y los reunieron en un rincón del salón. El silencio posterior a la batalla era sobrecogedor. Varias personas habían muerto. Si hubieran desafiado un mundo de las sombras estarían preparados para la muerte. Pero, aun así, la presión que traía esa posibilidad era inolvidable. Lo mismo le sucedía a Desir, que había experimentado la muerte de numerosos compañeros. Pretzel estaba temblando de tal manera que resultaba incómodo de ver y hasta Pram, que la estaba tratando de consolar, tenía un rastro de angustia en su voz. Romántica no lo estaba expresando, pero por algún motivo parecía que estaba ansiosa en su interior. Solos los veteranos de la Luna Azul, Ajest y Desir mantenían la calma. “……” Argeria, el líder del equipo de la Luna Azul, miró a Desir, mientras este hablaba con los miembros de su equipo. Sabía que poseía excelentes habilidades. Era un hecho que quedó completamente demostrado por todas las hazañas que había logrado hasta ahora. Sin embargo, por mucho que lo pensara, creía que los rumores sobre el incidente de Prilecha se habían exagerado. Todos habían pensado lo mismo. No tenía ningún sentido que un simple estudiante acabara como un demonio que había causado tal destrucción en Deltaheim, la capital del Imperio de Prichella. ‘Pero mató a la Gran Madre Gusano con un único hechizo.’ Tenía que admitirlo. Ya había superado el nivel de un estudiante. Lo que había logrado aquí hoy sugería que los rumores podían ser ciertos. Los otros miembros del equipo debían compartir pensamientos similares ya que todos estaban en silencio, cuando normalmente el mero acto de estar cerca de un plebeyo les hubiera disgustado mucho. “¿Crees que la información del mapa está funcionando de forma correcta?” – dijo Pram, abriendo la boca, en medio de una atmósfera tan pesada. Desir afirmó con la cabeza como respuesta. “Debe estar bien. Verificaste que lo recibió de forma correcta la tableta de comunicaciones del equipo de la Luna Azul.” “Así es, pero…” Desir había enviado un mapa que mostraba una ruta segura a todos los otros equipos que quedaban en la competición. A menos que sea un lugar donde su vida pudiera ser garantizada, debían evitar tantos peligros como fuera posible. “Por ahora, nuestra prioridad es unir fuerzas con todos.” No debía haber más sacrificios. Eso es por lo que ahora estaban esperando a que otros equipos llegasen a la entrada del tercer piso. “Alguien se aproxima.” – dijo Ajest, avisándolos a todos.



martes, 13 de octubre de 2020

SYN Capítulo 101

Volumen 10 Capítulo 9
León enfurecido
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

El Soberano de las Sombras era la única existencia capaz de arrastrar un alma que había caído en los pozos del abismo. Por eso el Dragón solo necesitó una mirada para reconocer la identidad de Jinwoo. El Rey de los Muertos, que tomó prestado el cuerpo de un humano, estaba mirando directamente a la criatura con ojos dignos. Su poder como monarca provocó un escalofrío por todo su cuerpo. Pero, eso solo duró un breve momento. Los ojos del Dragón se desplazaron a un lugar un poco más alejado. Y entonces descubrió los rostros estúpidos de los humanos que se miraban entre sí con la boca bien abierta.
‘Huma… ¿Humanos?
El Dragón recordó la interminable malicia que sintió hacia los humanos hasta su muerte. Eso también ayudó al Dragón a recordar el terrible dolor que sintió mientras exhalaba su último aliento.
Mata… A los humanos.
Crack. Ahí es donde perdió la razón. El Dragón levantó su cuerpo mientras una luz carmesí llenaba sus ojos.
“Todos… Los mataré a todos.”
El aire dentro de la sala de almacenamiento comenzó a hervir. “Dios mío…” El director de la Agencia Federal soltó un grito ahogado. Esta cúpula había sido diseñada para guardar el cuerpo del Dragón. Por lo tanto, en el momento en que levantó la cabeza, esta vasta cavidad parecía infinitamente pequeña. ¡Crack! La cabeza del Dragón chocó contra el techo y destruyó el hormigón. “Qu… ¿Qué?” “¿Puede ser…?” Ahora podían ver una luz de color rojo sangre reunirse dentro de las fauces abiertas del Dragón. Una masa de luz roja. Tanto el director como el subdirector habían visto las imágenes en video del Dragón innumerables veces y sabían lo que hacía esa luz roja. “¡Señor! Necesitamos evac…” – gritó Adam White, agarrando apresurado el hombro del director. “¡Eso es el aliento de Kamish! ¡No podemos escapar!” Era obvio que cuando estallara el destello rojo, no solo el almacén, sino toda la sede de la Agencia Federal de Cazadores se derrumbaría. En otras palabras, no había ningún lugar donde estuvieran a salvo del ataque del Dragón. ¡Broom! Uno de los encargados, cuyo rostro se puso pálido, se derrumbó como si sus piernas hubieran perdido todo rastro de fuerza. Los otros dos presionaron ansiosamente la contraseña en la cerradura de la puerta para poder salir del almacén. Pero sabiendo que era inútil, el director y el subdirector alternaron su mirada entre Jinwoo y Kamish con una expresión aturdida. ¡Groooooooaaaaar! El resplandor rojo creado a partir de pura energía mágica finalmente se transformó en una esfera de llamas cuya luz era cegadora. Pero justo antes de que el dragón estuviera preparado para borrar a todos los humanos que se encontraban ante él con su aliento abrasador.
“¡Morid!”
Jinwoo rugió a todo pulmón. “¡SUFICIENTE!” El director y su grupo se cubrieron los ojos instintivamente con las manos para protegerse del resplandor, pero después de escuchar el grito de Jinwoo, bajaron lentamente los brazos. Llegaron a pensar que todo había terminado cuando la luz cubrió toda la cúpula. Sin embargo, resultó que se apresuraron demasiado. “Com… ¿Cómo puede ser?” Las llamas dentro de la mandíbula del enfurecido Kamish comenzaron a desaparecer. El Dragón que derritió las vidas de varios cientos de cazadores de élite con un solo Aliento… ¿Detuvo su ataque debido a una única orden emitida por el cazador Sung? Glup El director todavía miraba a Jinwoo aturdido. Sus ojos casi se salieron de las órbitas ante una imagen más asombrosa: Jinwoo estaba hablando con Kamish.
“El cristal incrustado en tu cabeza se ha eliminado hace mucho tiempo. No tienes ningún motivo para seguir las órdenes de los Soberanos.”
El subdirector se estremeció asombrado. “E… ¿El cazador Sung puede hablar el idioma de los monstruos?” – preguntó. “No sé cómo interpretar lo que estoy viendo…” Mientras todos estaban aturdidos, Jinwoo suspiró aliviado en su interior. ‘Uf’ Por un breve momento estuvo preocupado sobre lo que tenía que hacer, pero tuvo la suerte de que el resultado final fue el esperado. Fue un alivio. Por un instante, Jinwoo estuvo honestamente asustado cuando sintió la feroz ira que brotaba del Dragón. ‘¿Qué clase de soldado sombra posee un ego tan poderoso?’ Como había dicho el rey de los gigantes, parecía ser cierto que cuanto más alto era el ser, más poderoso era su ego. Al mismo tiempo, el Dragón estaba asombrado de obedecer la orden del nuevo monarca sin resistirse.
“Este es el sentimiento de someterse al Soberano de las Sombras…”
El Dragón bajo su postura para rendir homenaje a Jinwoo. Mientras tanto, los temblorosos humanos que se estremecían con cada movimiento, soltaron un suspiro de alivio. “Este humilde sirviente que sirvió al Emperador Dragón rinde homenaje al nuevo Soberano.” – dijo el Dragón en voz baja, bajando el hocico hasta el suelo. La cortesía que se desprendía de su voz quejumbrosa de monstruo era bastante peculiar. Jinwoo se acercó lentamente al Dragón y puso su mano sobre el hocico de la criatura. Este, cerró los ojos y disfrutó de la mano de su maestro. Una indescriptible sensación de comodidad se extendió desde el hocico al resto de su cuerpo. Jinwoo sintió que el estado de ánimo del Dragón estaba mejorando. Su corazón, que apenas había logrado calmar, volvió a acelerarse de nuevo. ¡Du-dum, du-dum!Kamish… El Dragón Kamish realmente se ha convertido en mi Soldado Sombra…’ Una sonrisa apareció de forma natural en su rostro. Adam, que no podía cerrar la boca ante lo que estaba viendo, se dio cuenta de algo “Se… Señor, ¿el dragón está meneando la cola?” – dijo Adam, incapaz de cerrar la boca, ante lo que estaba observando. Era imposible, la peor catástrofe de la humanidad no era un cachorro. Eso no podía estar pasando. El subdirector gimió mientras miraba la cola de Kamish creyendo que era ridículo. “Dios…” Jinwoo levantó la mano y la cola del Dragón dejó de moverse. Luego, volvió a levantar la cabeza. Kamish era el nombre que los humanos le dieron al dragón para su conveniencia. Ahora tenía que pensar en el nombre que le daría a su nuevo soldado sombra. “¿Dijiste que servías al Emperador Dragón?” – preguntó al recordar abruptamente las palabras que dijo al saludarlo.
“Eso es correcto, mi rey.” – dijo el Dragón con un tono cortés. – “He consagrado mi vida a servir a Berserk, rey de los Dragones, Soberano de la Destrucción.”
Soy el rey de los muertos, el Soberano de las Sombras…’ Y luego, estaba el rey de los Gigantes, el Soberano Primordial. Jinwoo se dio cuenta de que su antiguo señor tenía que ser uno de los nueve Soberanos que el Sistema mencionó con anterioridad. Sin embargo, eso no era lo importante en este momento. Lo que quería saber era el verdadero nombre del dragón. Podía darle el mismo nombre. “Entonces, tu nombre es…” Sin embargo, Jinwoo no pudo continuar con sus palabras. Sus ojos comenzaron a temblar violentamente cuando lo miró. El cuerpo del dragón se deshacía lentamente como un castillo de arena azotado por el viento.
“Lamentablemente, mi rey… Debo despedirme.”
“¿Qué?” La estadística de [Percepción] de Jinwoo podía sentir su tristeza. No había ni una gota de mentira en sus palabras. El Dragón estaba realmente lamentando este momento.
“Mi Soberano, parece que nuestra reunión llegó demasiado tarde.”
Hasta el poder del Soberano de las Sombras no podía superar una brecha de ocho años. El Dragón había estado atrapado durante demasiado tiempo en el fondo del abismo y, como resultado, su energía mágica se había vuelto demasiado débil y ya comenzaba a dispersarse por el aire. “¡Sistema! ¡SISTEMAAAAA!” – gritó, lleno de arrepentimiento, pero ese maldito programa permaneció en completo silencio. Como siempre. Al igual que podía sentir las emociones del Dragón, la criatura también podía sentir las suyas.
“Envidio a los soldados de Su Majestad, pueden servir a su señor por toda la eternidad.”
Hablaba desde lo más profundo de su corazón.
“Oh, mi rey. Hay cuatro humanos que han tomado prestado el poder de los Gobernantes. Debes tener cuidado con ellos.” – dijo el dragón, dando un último consejo al rey que no quería perder a su soldado.
A medida que el cuerpo del Dragón se desvanecía, su voz fue sonando cada vez más lejana.
“Fue un verdadero honor ver a un nuevo Soberano…”
Y luego, un silencio sepulcral descendió sobre la sala. Como si hubiera sido un espejismo, la sombra desapareció y las luces que habían estado parpadeando volvieron a su estado original. El director, que había estado conteniendo la respiración mientras presenciaba el espectáculo, miró rápidamente el cuerpo del dragón. No le había ocurrido nada a los restos de Kamish. Sentía como si hubiera estado soñando hasta ahora y eso lo dejó completamente aturdido y confundido. Pero, si lo que pasó era simplemente un sueño, el cazador Sung no estaría quieto y con una expresión tan desolada en este momento. “……” Jinwoo no podía apartar la mirada del lugar donde solía estar la sombra del Dragón. Al final, apareció la familiar ventana del sistema. ¡Ding!

La extracción ha fallado.

Ha trascurrido demasiado tiempo desde la muerte del objetivo y cualquier otro intento de extracción carece de sentido.
La sombra ha regresado al vacío.
Los sonidos mecánicos continuaron sonando. Era la primera vez que odiaba la sucesión de sonidos resonando en su cabeza. Los puños que tenía apretados con fuerza comenzaron a temblar. ¡Booooooooom! Cuando golpeó furioso el suelo, el edificio se sacudió por un breve momento.
* * *
Jinwoo regresó al hotel. Debido a que estaba de muy mal humor, Adam fue incapaz de decir ni una sola palabra durante el viaje, a pesar de que tenía la tarea de escoltarlo hasta aquí. Solo después de registrar a Jinwoo en la recepción del hotel, tuvo la oportunidad de decir unas palabras. “Estoy a cargo de satisfacer sus necesidades durante su estadía en los EE. UU., Así que si quiere algo, por favor, no lo dude y llámeme.” – dijo Adam con una expresión alegre, pero la respuesta que recibió fue fría y desinteresada. “Vale…” La sonrisa en el rostro de Adam se volvió rígida. ‘Ate… Aterrador.’ Aprendió que colocarse frente a un cazador de alto nivel enfadado podía ser una experiencia bastante aterradora. Debido a pésima atmósfera, la negociación se pospuso a una flecha posterior, pero tanto el director como el subdirector no mostraron ningún signo de arrepentimiento. Tampoco tenían ánimo para ello. Jinwoo pensó que debería dormir y comenzó a caminar hacia su habitación. “¿Uh?” Woo Jincheol estaba bajando al vestíbulo del hotel en ese momento y, cuando vio a Jinwoo, se acercó. “Cazador Sung, ¿por qué no pudimos localizarlo?” “Oh… Estaba en un lugar fuera de cobertura.” A los forasteros no se les permitía llevar sus teléfonos personales dentro de la sede de la Agencia Federal de Cazadores. No se hacía ninguna excepción a esa regla, aunque llegara un invitado importante. Era una medida necesaria para proteger la gran cantidad de secretos de la organización. Si se sacaba una fotografía de un rostro importante como el de la señora Selner, toda la Agencia Federal se pondría patas arriba. “¿Entonces te reuniste con el cazador Yoo?” – preguntó Jincheol, rascándose un lado de la cabeza. “¿Eh?” Casi de inmediato, una expresión de confusión se formó en el rostro de Jincheol. “Pero, el cazador Yoo recibió un mensaje tuyo y por eso salió. El mensaje decía que lo estabas esperando en el edificio de la Agencia Federal de Cazadores.” “Vengo de allí, ¿de qué estás hablando?” “No había ningún cazador llamado Yoo en el registro de visitantes.” – dijo Adam rápidamente, después de escuchar su conversación desde un lateral. “¿Eh? ¿Cómo puede ser? Se fue hace dos horas. Un cazador de rango S vino a buscarlo personalmente.” “¿De qué cazador de rango S estás hablando?” – intervino Jinwoo. “Fue el cazador Hwang Dongseok. Vino hasta el hotel.” A diferencia de las otras dos personas que no sabían lo que estaba pasando, Jinwoo sintió una sensación ominosa en el momento en que escuchó su nombre. ‘¿Es por la estadística de percepción?’ “Me pondré en contacto con el gremio de Hwang ahora mismo.” – dijo Adam, sacando su teléfono, después de ver que la mirada de Jinwoo se había vuelto peligrosa. Varios pitidos más tarde, la gerente a cargo de los cazadores de alto rango del gremio Carroñeros, una mujer llamada Laura respondió a la llamada. Adam se presentó brevemente y explicó la situación actual. Sin embargo, sorprendentemente, la voz que provenía del altavoz del teléfono estaba tranquila y serena, lo que iba completamente en contra de sus expectativas. Pensó que podría ponerse tan nerviosa como él, pero no ocurrió. - ¿El cazador Sung conoce la situación? Adam solo explicó que el cazador Hwang Dongseok se había llevado a Yoo Jinho, pero el nombre de Sung Jinwoo apareció de repente de la nada. Inclinó un poco la cabeza antes de mirarlo a los ojos. Jinwoo negó con la cabeza. Adam asintió, entendiendo lo que quería y se le ocurrió una respuesta adecuada. “El cazador Sung todavía no se ha enterado de la noticia. Todavía está ocupado en la Agencia Federal. Sin embargo, los compañeros del cazador Yoo nos han llamado para averiguar que está pasando.” - Entonces lo averiguaremos lo antes posible. La llamada terminó abruptamente. Jinwoo escuchó la conversación sin decir una sola palabra, pero cuando terminó la llamada, se dirigió directamente a la salida del hotel. “¡Cazador Sung! El gremio Carroñeros dijo que descubrirán que está pasando. Nos pondremos en contacto con usted lo antes posible…” Adam se apresuró a perseguir a Jinwoo a través de la entrada del hotel, pero Jinwoo ya había desaparecido. “¿Qué demonios…? ¿A dónde fue?” – murmuró, mientras miraba la calle con una expresión preocupada. No sabía qué hacer.
* * *
Jinwoo buscó un callejón desierto, apartado de la concurrida calle principal, y deshizo la habilidad de [Sigilo]. Un cazador de rango S usó su nombre para llevarse a Jinho. Sin embargo, el gremio al que estaba afiliado colgó el teléfono sin siquiera preguntar por lo que había sucedido, diciendo que lo iban a investigar. ‘Está pasando algo malo …’ Y debería estar relacionado con el hecho de que lo primero que hizo el personal del gremio fue mencionar su nombre. La expresión de Jinwoo se endureció cuando emitió una nueva orden. Si ese tipo estaba buscando problemas, se equivocó de día. ‘Encontradlo.’ Sus más de mil soldados sombra se dispersaron por toda la ciudad para buscar la firma de energía mágica de Jinho. No debería tomar demasiado tiempo encontrarlo. Zius Zius Zius Zius… Las mil sombras se desprendieron de los pies de Jinwoo y se dispersaron rápidamente en todas direcciones.
* * *
Thomas examinó el interior del apartamento con un expresión seria. Dentro del lujoso apartamento donde debería haber estado alojado Hwang Dongseok, los dos cazadores asignados para vigilarlo estaban acostados boca abajo con espuma saliendo de sus bocas. “Tsk.” Chasqueó la lengua y se quitó sus características gafas de sol. “……” Cuando se reveló su expresión profundamente disgustada, los rostros de los hombres que lo habían acompañado al apartamento palidecieron. Thomas apretó los dientes. “Hwang Dongseok… Encontradlo antes de que lo haga Sung Jinwoo. No importa cómo, debemos encontrarlo primero.” – ordenó en voz baja. Estaba enfadado.


domingo, 11 de octubre de 2020

Volumen 34 Capítulo 7

Volumen 34 Capítulo 7
El Desierto de la Tranquilidad
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

Weed se sintió mareado mientras cruzaba la puerta. ¡Se sentía como un edredón dentro de una lavadora! ‘De ninguna manera… ¿Ha fallado porque es un portal incompleto?’ ¡Era la misma sensación que tenía cuando no ganaba la lotería! Weed abrazó a Seoyoon con más fuerza para asegurarse de no perderla. La necesitaba para poder continuar con la misión, pero también quería abrazarla porque había sufrido demasiado. Había pasado poco tiempo, pero a pesar de haber completado la misión, todavía no se había despertado. ‘Debo estar preparado…’ La situación era tan urgente que ni siquiera había podido enviarle un susurro. Seoyoon estaba despierta, pero después de saber que estaba sobre la espalda de Weed, se quedó callada. Sentía el ruido de la batalla y la urgencia en medio de la huida, pero pensaba que estaría bien, aunque muriese. ‘Es cómodo. Ojalá pudiéramos quedarnos así…’ – pensó Seoyoon. Un grito de angustia salió de la boca de Weed cuando fue expulsado del portal en alguna parte. “¡Aaaaah!” Movió con fuerza sus extremidades en el aire, pero no tocó nada. ¡Estaba suspendido en el vacío! En otras palabras, estaba en el cielo. “¡Nunca tengo suerte!” – gritó Weed mientras caía hacia el suelo con resentimiento. Tenía muy poca [Salud], así que si caía contra el suelo podría morir. ‘¿Sobreviviré si impacto contra el suelo?’ ¡Ni siquiera pensó en disfrutar de la sensación de flotar! ‘Bueno, es un poco peligroso. Quizá si miro hacia abajo una vez, las cosas podrían mejorar.’ Pasaron otro par de segundos. ‘Está bastante lejos… Si caigo a esta velocidad no podré vivir con el estado actual de mi cuerpo. Mirar hacia abajo solo me causa desesperación.’ Se mentalizó en su interior. ‘Voy a morir de esta manera.’ ¡Su actitud le hizo renunciar a la vida en apenas cuatro segundos! Finalmente, el cuerpo de Weed llegó al suelo. Sin embargo, resbaló por la pendiente de una enorme duna de área. Se deslizó durante unos diez metros antes de que pudiera detenerse de manera segura. “¡Ah!” Pero su alegría duró poco tiempo. Weed volvió a subir la duna con esfuerzo y, después de mirar a su alrededor, se sintió frustrado. Todo lo que podía ver era arena roja. El viento no contenía humedad y la luz del sol quemaba con fuerza. “He oído hablar de este lugar. ¡El Desierto de la Tranquilidad!” Una de las diez zonas prohibidas del Continente. Habían llegado a una tierra desértica y abrasadora sin ningún tipo de preparación.
* * *
Rafael y los líderes del gremio Hermes establecían órdenes y estrategias para todo el Continente desde el Palacio Imperial. “No hay suficientes armas de asedio para destruir la fortaleza de la zona de Chefen.” “¿Qué otros recursos disponibles hay cerca?” “Estamos utilizando todos los efectivos que no están en reparación. El terreno es accidentado, por lo que no es fácil movilizarlos.” “Entonces envía la división de magos de la capital, necesitamos tomar rápidamente el control del área de Chefen para capturar Aberden. Daos prisa.” “Los enemigos se retiraron nada más capturar las murallas de Mosley.” “Ordenad a la caballería que los persigan. Avisadlos para que no crucen las Colinas de las Cetonas. Desde allí, la décimocuarta división de caballería se encargará.” Lideraban varias batallas a la vez y de forma simultanea por todo el Continente. El territorio del Imperio de Haven era tan amplio que solo mover el ejército de manera eficiente era una enorme carga de trabajo para los líderes. ‘La resistencia es demasiado débil. En comparación con los primeros días de la guerra por la conquista del Continente, los enemigos abandonaban castillos y ciudades y se retiraban velozmente. Era el plan de la ‘Caza del León’. ¡Una conspiración diseñada para tratar con el Imperio de Haven! Los detalles eran complicados, pero básicamente se trataba de consumir soldados PNJ para atraerlos y luego atacarlos de forma intensa en un área preparada de antemano. ‘No importa cuán bueno sea su plan, es inútil si no pueden ponerlo en práctica. La guerra no es algo que se pueda pelear únicamente con la cabeza.’ Una gran cantidad de gremios se habían unido para formar una alianza, pero seguían siendo sensibles a sus propios intereses. No había ningún beneficio en resistir con ferocidad cuando ya se había decidido una retirada. Cuando el Imperio de Haven se derrumbase, el que hubiera perdido menos PNJ obtendrían el mayor beneficio. Rafael explotaba esa oportunidad para obtener grandes ganancias. Aprovechando que los enemigos no estaban tomando una posición agresiva, el líder del gremio Hermes trataba de ganar la mayor cantidad de territorio posible, usando sus fuerzas para realizar un avance drástico y envolviendo algunas de las fuerzas más poderosas. Así, habían atacado a los mercenarios de Las Espadas Negras desde ambos flancos y causado daños devastadores. “Las fuerzas de la coalición tratarán de infligirnos un gran daño de un solo golpe.” “¿Por dónde van a empezar?” “Probablemente, Bard Ray será su objetivo principal. Dado que no pueden golpearnos en el Palacio Imperial, tienen que ir a por él primero.” Bard Ray, la Guardia Real y su ejército se habían reunido para invadir el Reino de Gradian. Era el ejército más poderoso del Imperio de Haven. Las fuerzas de coalición no podrían resistir la tentación de atacar a Bard Ray para causar un gran revuelo. ‘Aunque tengan otros planes, los forzaré a hacerlo.’ Rafael movía tropas por todo el Continente para adaptarse a cualquier situación. Ajustó la cantidad de tropas de cada ejército y determinó la extensión que debían ocupar considerando el tipo de terreno. Las fuerzas aliadas habían tenido la oportunidad de apoderarse de alguna fortaleza con un ataque por sorpresa, pero en general no habían hecho nada. Estaba claro que Bard Ray era su objetivo. ‘Estarán preparados en dos semanas. Si es así, dejadme decidir el campo de batalla.’ “Enviad en secreto guardabosques y magos a las Montañas de Rubidom. Ordenad a los caballeros de cada región que estén preparados para movilizarse.” – ordenó Rafael como Maestro del gremio. “Entendido.” “Avisad a Bard Ray para que mantenga el control del ejército y lo lidere con la intención de anexionar el Reino de Norton. Dentro de seis días debe estar en las Montañas de Rubidom.” “¿Las Montañas de Rubidom? Hay demasiados árboles, no es un buen terreno para que se mueva un gran ejército. Se necesitará mucho tiempo para atravesarlo.” “Esa es la razón por la que debe pasar por las Montañas de Rubidom. Obtendremos una gran ventaja en la guerra. Luego debemos ocupar todo el Continente Central lo más rápido posible.” “¿Qué ha pasado?” “He recibido un contacto de Palma. Al parecer, las cosas van más rápido de lo planeado.”
* * *
¡Palma! Era el arma secreta del gremio Hermes. El gremio Hermes era un grupo que se había reunido desde el primer momento para unificar el Continente de Versalles. Era un gremio que deseaba unir a todos los jugadores y grupos de juego en línea que existían bajo una sola bandera, incluido el Continent of Magic. Desde el principio comprendieron el enorme potencial que tenía Royal Road y crearon elaborados planes para conquistar todo el continente. ‘Decenas, cientos de miles, disfrutarán este juego. Millones de personas lo jugarán.’ Ser el primer juego de realidad virtual tenían un sinfín de ventajas. Sin embargo, Royal Road se había hecho mucho más popular de lo que habían esperado. El gremio Hermes se dispersó deliberadamente de acuerdo con el plan para conquistar el Continente. En el Reino de Haven fundaron varios gremios ocultos y con su ayuda habían conquistado el reino eliminando con facilidad a todos los competidores. Palma, junto a sus tropas de la sombra, también habían recibido misiones por todo el Continente. “Se crearán numerosos gremios en el Continente. Y desarrollarán sus reinos. Trabaja para obstaculizarlos.” Según constaba en los registros historicos, existían numerosas amenazas en el Continente. ¡Eran los primeros días de Royal Road! “Intentad que los monstruos y magos malvados ataquen y destruyan ciudades y castillos.” Pero el mayor logro de las tropas de las sombras había sido causar que la Orden de Embinyu apareciera antes de lo esperado. “La Orden de Embinyu. En los libros de historia hay relatos de cómo crearon una gran organización que amenazó la paz en el Continente.” “¿De verdad? Entonces buscad la manera de usarlos a nuestro favor.” Palma y un buen número de jugadores se habían unido oficialmente a la Orden de Embinyu. Al hacer misiones relacionadas con la Orden, habían obtenido los objetos necesarios y conseguido nuevos creyentes. Las actividades diarias de la Orden se aceleraron. “La Orden de Embinyu es mucho más increíble de lo que imaginaba.” “¿Sí? Asegúrate de que invadan todos los reinos menos el de Haven.” ¡Expandir el poder de la Orden de Embinyu! Se habían dedicado a usar a la Orden para debilitar a sus competidores y la confusión resultante permitió que el gremio Hermes creciera de manera estable. La Orden de Embinyu estaba jugando un papel importante permitiendo que el Imperio de Haven no fuera obstaculizado por sus rivales. Pero, recientemente, el crecimiento de la Orden era aterrador. A medida que el Continente Central era devastado por la guerra, la Orden de Embinyu iba creciendo en todas direcciones. La influencia del sacerdote Palma fue incapaz de impedir que se extendieran por el Imperio de Haven. ‘Embinyu. ¡La Orden de Embinyu es demasiado peligrosa!’ Palma estaba consternado al ver las actividades de la Orden. En la tierra que ocupaban, las cosechas se secaban y los espíritus malignos se levantaban. Los demonios de Embinyu nacían de los suelos corruptos por los cadáveres de los muertos. Los vivos se volvían cada vez más fanáticos y aquellos que corrompían el alma de otros humanos se convertían en caballeros oscuros. Además, lavaban el cerebro de los monstruos y los convertían en esbirros de Embinyu, abandonando sus territorios y mazmorras. A medida que el área controlada por la Orden de Embinyu se ampliaba, el ejército de la oscuridad aumentaba a una velocidad tremenda, destruyendo todo el territorio que tenían a su alrededor. Como una corriente de agua fluyendo río abajo, contaminaban la tierra y las plantas se teñían de una negra aura maligna. Los árboles de los densos bosques se habían levantado y comenzaban a atacar a la gente con sus largas ramas y raíces. Estos árboles repletos del poder maligno de Embinyu acudieron en masa hacia las fortalezas y comenzaron a asediarlas. ‘La Orden está creciendo demasiado rápido.’ Palma podía deambular por la zona ocupada por la Orden de Embinyu a voluntad y ahora estaba ante uno de los ejércitos de Embinyu que se concentraba ante a un castillo derrumbado. La cantidad de integrantes de la Orden era tan grande que no se podía ver dónde terminaba. Siempre estaban dispersos por el territorio, pero cuando iba a tener lugar una batalla, cargaban como fanáticos. Y ahora estaban marchando hacia el Imperio de Haven. ‘Si lo retraso más tiempo ya no podré manejarlo. Tengo que informar al gremio de esto.’ En el plan original del gremio Hermes para conquistar el Continente, la Orden de Embinyu debía sobrevivir hasta el final. Luego, cuando hubieran unificado el Continente, la Orden sería eliminada en nombre de la paz y el bien de la gente del Imperio. Después de eso, el Imperio entraría en una era en la que gobernaría todo el Continente y nadie podría oponerse a su poder.
* * *
Seoyoon se despertó mientras Weed esperaba a sus subordinados. “No vienen.” Hierro-1 y Hierro-5. Las formas de vida escultóricas soldado no habían aparecido. “¿No han conseguido atravesar el portal?” Zahab lo había atravesado antes que ellos, pero tampoco podía verlo. “Quizá hayan sido enviados a un lugar diferente.” “Pienso lo mismo, creo que el portal no funcionaba de forma correcta.” El presentimiento ominoso que había sentido mientras hacía la misión para encontrar la técnica secreta final de la escultura había sucedido al final. Además, ¡el destino de Nodulle era un desastre! ¡Ding!

Nueva misión: [Camina por el Desierto de la Tranquilidad ].
Un lugar repleto de arena caliente y un sol abrasador. Un lugar donde el agua es vida.
La supervivencia es el único objetivo. Debes cruzar el desierto y llegar a salvo a Lahos, el oasis de la tribu de Burgan.
Nivel de dificultad: Misión para obtener la técnica secreta de la escultura.
Restricciones:
Si tu compañera recibe una gran herida o muere en el desierto, el demonio se despertará en su cuerpo.
El calor del Desierto de la Tranquilidad consume todo el [Maná], impidiendo que se puedan usar habilidades.

Has aceptado la misión.
No puedes rechazarla.
“Hm.” Se sentía igual que cuando escalabas una montaña para finalmente llegar a la cima y solo encontrarte con otra montaña. Weed sentía un gran respeto por los montañeros que decidían ir a las montañas de forma voluntaria. “Apenas acabamos de cruzar el monte Seorak y nos encontramos con que tenemos que escalar el Everest. Seguro que aparece la Antártida o el Polo Norte después de cruzarlo.” Sentía como si acabara de volver a Las Falanges en el extremo norte del Continente. La diferencia radicaba en que el Desierto de la Tranquilidad era realmente silencioso. Un lugar donde la vida humana no podía vivir. Una región de arena interminable que ocupaba la mayor parte Sur del continente. En los primeros días de Royal Road, muchos grupos de aventureros se habían dirigido al sur del Continente de Versalles. Encontraron una gran cantidad de principados desarrollados mágicamente en la frontera con el Continente Central y, más al sur, un enorme desierto. Una extensión de tierra que no tenía fin por mucho que caminaras en ella. Las tribus del desierto vivían en las cercanías de los ríos y los oasis, pero más allá de eso solo había enormes dunas de arena. ¡El Desierto de la Tranquilidad! Aquellos que iban de aventuras en su interior se agotaban de caminar y, incapaces de soportar la ardiente sed, morían. Ahora era raro encontrar personas que fueran al Desierto de la Tranquilidad. Weed y Seoyoon estaban actualmente en el pasado, pero si estuvieran en la época actual del Continente de Versalles tampoco sería posible encontrar a otra persona. “No podemos usar habilidades en el Desierto de la Tranquilidad.” “¿Has conseguido la misión?” “Sí, es una misión de supervivencia.” Seoyoon había recibido la misma misión. “No tengo mucha comida.” Weed suspiró después de revisar su mochila. Debido a la petición para rescatar a Seoyoon del demonio, había aligerado su carga todo lo posible. Ahora mismo su mochila estaba llena de tesoros y recompensas obtenidas dentro del Castillo Real. Solo le quedaba agua y comida para un día. “Por eso la gente no debería ser codiciosa. De todos modos, vayamos al oasis de la tribu Burgan.” “Sí, pero, ¿dónde está?” Weed miró a su alrededor. Solo había dunas. No importaba dónde mirara, solo encontraba arena. Era un ambiente ardiente y abrasador. “Por aquí.” “¿De verdad?” “Bueno, no estoy seguro, pero lo sabremos cuando llegue la noche. Las noches del desierto están llenas de estrellas. Podemos usar eso para determinar si vamos en la dirección equivocada.” Weed recordaba la experiencia de su viaje por el desierto africano. Cuando la gente viajaba al extranjero se alojaba en hoteles u hostales, pero él había tenido que dormir en el desierto. Nunca habría esperado que esa experiencia pudiera ser de utilidad en el futuro. “Tendré que aprender a recoger chatarra y botellas vacías.” “¿Eh?” “No es nada.”
* * *
Weed y Seoyoon caminaron sin cesar. Era difícil hablar por culpa de la arena arrastrada por el viento. Ni siquiera sabían la distancia que había hasta su destino. Afortunadamente, ambos tenían la ropa de viaje básica de los principiantes. Weed vestía la ropa de principiante que había usado en la Ciudadela de Serabourg, en el Poblado de Baran y Lavias, la Ciudad del Cielo. Un atuendo realmente histórico. Aunque la vieja capa se rasgaba con facilidad, podía usarse para cubrir su rostro de la arena. “No tirar cosas siempre es útil en momentos como este.” “Apesta.” “Es normal. Nunca la he lavado.” “……” ¡Luego regresó el silencio! Como no se encontraron con ningún monstruo, se limitaron a caminar hacia adelante. ‘Tenemos dos cantimploras llenas de agua. Aunque bebamos con moderación, solo durará un día. Después de eso, será complicado conseguir más.’ Luego estarían en una situación desesperada. Afortunadamente, cuando llegó la noche, al ver las estrellas vieron que la dirección era correcta . Pero debido a la ardiente luz del sol, la distancia que habían recorrido no era muy larga. “Hace frío.” “Las noches del desierto siempre son frías.” Weed se sentó cerca de Seoyoon en una duna de arena. Todavía les quedaba bastante camino por recorrer y tendrían que experimentar muchas noches frías, por lo que tomaron un breve descanso para recuperar fuerzas antes de volver a caminar. “Recuerdo los momentos divertidos del pasado cuando caminaba por el hielo en el Norte. En ese momento estábamos con Alveron y Bingryong.” “Hacía mucho frío. Cogiste un grave resfriado.” “Recuerdo cuando volaste sobre la espalda de Bingryong y terminaste cubierto de escarcha. Tuve que hacer un esfuerzo para no reír cuando te vi con esa apariencia.” Para Seoyoon había sido uno de los eventos que hizo que su cerrado corazón se derritiera. La aventura en la que mataron al Dragón de Huesos y devolvieron el calor al Norte también había infundido calor en el corazón de Seoyoon. “¿Esto también se convertirá en un recuerdo más tarde?” “Quizás.” “Espero que haya más buenos recuerdos.” “Con estos recuerdos sería mejor envejecer y tener amnesia.” Weed y Seoyoon pudieron mantener algo de calor juntando sus hombros y envolviéndose en una capa. ¡Y volvieron a marchar por el desierto al amanecer!

Tienes sed.
Sufres una sed severa debido al calor.
La [Salud] disminuye.
Aunque había aparecido ese mensaje, mantenían su hidratación al mínimo. Tenían sed, pero necesitaba conservar el agua todo lo posible. Weed se sentía como si su boca y garganta estuviera llenas de arena. “No hay hierba, probablemente sea una zona tropical.” “¿Hay una zona tropical en el desierto?” “Sí, este es un lugar donde llueve una vez al año.” “No podemos esperar tener tanta suerte.” A pesar del largo camino que les quedaba por recorrer, ambos tenían que hacer descansos periódicos para conservar su energía. De lo contrario, si forzaban la marcha y se desmayaban, era posible que nunca volvieran a levantarse. “Adiós, mis pequeños. Volveremos a encontrarnos en un lindo lugar.” Para aligerar su carga, Weed tiró el botín que había adquirido en el castillo del Reino de Oporto. No fue una decisión fácil de tomar. ¡El dolor era el mismo que si le desgarraban la carne! “Come sal.” “Come primero.” “Por suerte hay mucha sal. Es la única buena noticia.” “Entonces me la comeré.” La ingesta de sal era muy importante en el desierto. El nivel de sal en sus cuerpos disminuía continuamente, por lo que, aunque tuvieran agua, si no tomaban sal sufrirían una insolación y se desmayarían. Afortunadamente, gracias a su habilidad de [Cocina], podían tomar la cecina cubierta de sal que había preparado de antemano. “Movámonos. Tenemos que ir lo más lejos posible antes de que se acabe la comida.” Weed movió lentamente sus pesados pies. Caminar era doloroso, pero tenía miedo de derrumbarse sobre las dunas del desierto. Era complicado, pero no podía ceder ante Seoyoon. Y las horas pasaron sin pausa. Sentía que había estado caminando durante mucho tiempo bajo el sol abrasador. Weed compartió las cantimploras con Seoyoon. Había estado cautiva, por lo que no tenía agua. “¿No tienes sed? Vamos, bebe.” “Sí.” Seoyoon bebió agua y le devolvió la cantimplora. Weed la agitó nada más recibirla. Zus, zus El peso de la cantimplora apenas se había reducido. A pesar de que se habían estado pasando el agua varias veces, el líquido prácticamente no disminuía porque siempre querían dejar más para el otro. Su corazón se calentaba cuando pensaba en ello. ‘Nodulle y Hilderun también pasaron por este tipo de sufrimiento. Bueno, estoy muy contento de no haber nacido en el desierto.’ Y aunque caminaron hasta el anochecer, todavía seguían en medio del desierto. Después de tomar un breve descanso, continuaron viajando al día siguiente. Necesitaban recorrer toda la distancia posible antes de que se les acabara el agua y murieran. No podían permitirse más de un sorbo de agua. Y así, poco a poco, el agua de la cantimplora fue disminuyendo. “Calor, hace calor…” Weed y Seoyoon dejaron de hablar. Estaban guardando todas sus energías para caminar. ¡El sol abrasador y la arena caliente en el desierto! Entonces apareció una ciudad blanca con un palacio que se balanceaba misteriosamente. “Puedo ver una ciudad.” “¿De verdad? Hagamos un último esfuerzo. Podemos conseguir un poco de agua allí.” – respondió Seoyoon con alegría mientras intentaba caminar más rápido. Quería que Weed pudiera beber mucha agua y tomar un descanso. “Es extraño que solo pueda ver una parte de la ciudad. Creo que es un espejismo.” “No puede ser.” Siguieron caminando, pero la ciudad no se acercaba. Al final, en lugar de llegar hasta ella, se desvaneció. ¡Ding!

Has visto un espejismo del desierto.
La [Resistencia] ha aumentado 1 punto.
Se está burlando de nosotros…’ Weed siguió caminando con la cabeza gacha y, poco después, ¡escuchó la voz de Seoyoon! “Veo un lago.” “Vale, bien.” Ya le habían engañado una vez y no le engañarían dos veces. Resultaba imposible que se hubiera formado un lago en medio del desierto y no fue una sorpresa cuando el lago comenzó a desaparecer lentamente. ¡Ding!

Has visto un espejismo del desierto.
La [Afinidad con la Naturaleza] ha aumentado 2 puntos.
“Uf…” Su garganta estaba seca y se sentía exhausto, por lo que sentía ganas de morir después de ver los espejismos. Pero solo podían seguir caminando hacia adelante por ese desierto interminable. El ritmo se desaceleró por el agotamiento. “¿Puedes continuar?” “Es un poco difícil.” “Parece que mañana también tendremos que caminar.” “¿Queda algo de agua?” “Si seguimos racionándola, creo que aguantará para que podamos beber mañana por la mañana.”
* * *
Al día siguiente. Weed y Seoyoon volvieron a ponerse en marcha al amanecer. Solo les quedaba un pequeño sorbo de agua en la cantimplora, por lo que insistieron en no beber mientras fuera posible y solo hacerlo cuando no pudieran soportarlo. Al final, Weed guardó la cantimplora con unas pocas gotas de agua en la mochila. “Ya casi no queda agua.” “Continuemos.” Seoyoon estaba agotada. Sin embargo, su demacrado rostro hacía que quisieras abrazarla. ‘Tiene problemas después de encontrar al hombre equivocado. Tengo que recordar su apariencia para hacer una escultura.’ Siguieron caminando hacia el norte, pero sus esperanzas y anhelos ya habían desaparecido. Si no se conoce el desierto se pueden tener pensamientos positivos, pero después de tanto tiempo ya no podía hacerlo. Seguía rodeado de arena por todas partes. Weed y Seoyoon caminaban sobre las pequeñas partículas de arena. Nunca llovía, pero el viento soplaba con fuerza y empujaba la arena hacia ellos. Estaban en medio del desierto y no tenía ninguna esperanza de encontrar agua. Los labios de Weed estaban completamente secos y agrietados. “Lo siento.” “¿Por qué?” “Te traje aquí para ayudarme con una misión.” “Está bien. No te rindas y sigue caminando. Si continuamos, encontraremos el final.” “Pero ya se ha acabado.” ¡Ding!

Sufres fiebre alta por la falta de agua.
Puedes sufrir alucinaciones.
La [Salud] no se recupera.
La [Salud] disminuye.
La [Salud] seguirá disminuyendo a menos que se reduzca la temperatura corporal. Puedes morir.
He muerto muchas veces, pero jamás pensé que moriría de sed en un desierto.’ Weed estaba tan débil que apenas podía caminar. Al mismo tiempo, Seoyoon era incapaz de ayudarle porque estaba usando toda su fuerza para no caer y seguir en movimiento. Finalmente bebieron las últimas gotas para mejorar un poco la situación, pero no iba a durar. ‘¿El éxito o fracaso de esta misión depende de la cantidad de cantimploras de agua que traes?’ – pensó. Era comprensible que lo pensara. En ningún momento se había preocupado por la cantidad de agua mientras rescataba a Seoyoon. Weed sentía que ya no podía caminar. Le era complicado avanzar en línea recta debido a las graves alucinaciones y el entumecimiento de sus extremidades. Treparon otra duna de arena. Era complicado caminar porque la arena les llegaba hasta los tobillos. “Veo un árbol.” “Otro espe… Espejismo.” “¡Es un árbol real!” Weed levantó la cabeza al escuchar el grito de Seoyoon. Había árboles reales. Todavía se podía ver la arena del desierto, pero a lo lejos se podían ver árboles esmirriados con hojas delgadas que no habían crecido demasiado por falta de agua. “¿Es realmente un árbol?” “Eso parece.” Aunque habían llegado a su límite, hicieron un último esfuerzo y caminaron hasta la zona de árboles. ¡Ding!

Has abandonado el Desierto de la Tranquilidad.
Has adquirido el título: ‘Viajero del desierto’.
La cantidad de [Salud] que se consume al viajar por el desierto se reduce.
La [Resistencia ] ha aumentado 45 puntos.
“¡Por fin estamos aquí!” Weed se acostó junto al árbol. Estaba tan cansado que no podía levantarse, pero sacó su cuchillo para esculpir y comenzó a tallar. Era una escultura simple que representaba la lluvia y un arco iris. Luego usó una de sus habilidades. “¡[Esculpir las nubes]!” ¡Una habilidad para convocar nubes en el cielo! Ahora que había escapado del Desierto de la Tranquilidad podía usar sus habilidades de escultura. “Esculpir las nubes, esculpir las nubes, esculpir las nubes. Llueve de una vez.” Y, por fin, nubes oscuras se juntaron para traer un milagro sobre el desierto. ¡Shhhhhhhhhhhh! ¡Y la lluvia caía sobre el desierto! Weed y Seoyoon miraron al cielo y se acostaron con la boca abierta para beber el agua de la lluvia.

La sed ha sido aliviada.
Ahora su mente estaba despejada gracias a la lluvia. ¡Ding!

La habilidad [Esculpir la Naturaleza] ha cambiado el Continente.
* * *
Yoo Byung Jun admiraba la lluvia que caía sobre el desierto. “¡Qué gran persistencia!” Aunque habían terminado en un desierto, no perdieron la esperanza y caminaron sin descanso buscando una salida. Eso no lo podía hacer cualquiera. La gente tendía a la desesperación y a la negatividad cuando se encontraba en situaciones como esa. En cambio, Weed y Seoyoon asumieron su responsabilidad, no discutieron y racionaron el agua para alargar su vida y poder salir del Desierto de la Tranquilidad. El punto de inicio de esta misión dependía de la cantidad de agua que se tenía al iniciarla. Cuanta más agua, más lejos se comenzaba. Weed y Seoyoon habían caminado una distancia corta porque no tenían mucha agua, pero nunca habrían podido llegar si hubieran hecho descansos demasiado largos o si se peleaban por el agua. Pero lo más sorprendente era que lo habían logrado a pesar de su poca vitalidad. “Ahora que la misión ha tenido éxito, el desierto cambiará.” Yoo Byung Jun miró otro monitor. En él se veía el Continente de Versalles en el presente desde el cielo. Era una zona donde había pocas lluvias, y cuando llovía, solo se veían suficientes precipitaciones como para mojar un poco el suelo. Sin embargo, en este momento se estaban formando nubes oscuras que cubrían el Desierto de la Tranquilidad. ¡La lluvia empezó a caer con fuerza! Crecieron la hierba y los árboles y se formó un oasis debido a la lluvia que empapaba el desierto. Se crearon y después se inundaron las laderas de los ríos, barriendo el área y fertilizando la tierra circundante. La lluvia que caía en la época en la que estaban Weed y Seoyoon trajo cambios tremendos a la época actual del Continente de Versalles. El río incipiente erosionó la débil tierra desértica. ¡Comenzó a crearse un gran desfiladero! La erosión creó un acantilado con extrañas formaciones rocosas y estratos de coloridos colores. Era un desfiladero vasto con un río de decenas de metros de ancho. Un paisaje que solo se podía crear después de un largo periodo de tiempo. Weed había creado una escultura maravillosa que se manifestaba con el paso del tiempo. El número de jugadores activos en el desierto era extremadamente pequeño. Poseía un clima demasiado caluroso e incómodo, por lo que solo unas pocas personas se atrevían a venir a buscar materiales o a resolver misiones. Ni siquiera se podían encontrar bestias o monstruos para cazar. Sin embargo, ahora que Weed había creado un gran desfiladero, el río estimulaba a la Naturaleza, lo que hizo que el número de habitantes y jugadores aumentase. Al igual que había salvado el Norte, Weed había cambiado el desierto del Sur. Yoo Byung Jun miró el monitor donde Weed y Seoyoon descansaban bajo la lluvia sin darse cuenta de nada. La cálida luz del sol brillaba a través de las nubes oscuras e hizo que un arcoíris cubriese a las dos personas que estaban tumbadas en el suelo.



viernes, 9 de octubre de 2020

Survival Capítulo 147

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 147
La línea entre la vida y la muerte X
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

Septiembre de 2019 Nueva Zelanda. Auckland. Una mujer rompió la ventana del primer piso y rápidamente entró en el edificio. Dentro había algunos hombres caucásicos. Habían estado fumando, pero se sorprendieron por el sonido repentino. Los hombres tomaron sus armas, pero no pudieron apuntar antes de que ella los matara a todos con la suya. Los gemidos de dolor llenaron la habitación mientras los hombres se desangraban en el suelo. Uno de los hombres, con un dolor agonizante, trató de alcanzar el arma que había dejado caer, pero fue interrumpido cuando una gran masa negra se apoderó de su mano. Gritó cuando el perro le destrozó la mano. “Blackie, detente.” – ordenó la mujer. El perro ladró una vez y luego soltó al hombre. La mujer se acercó a la puerta y la abrió para mirar por el pasillo. No había más enemigos por la zona. Unos instantes después, tres miembros de su grupo entraron en la habitación. “Saeri, Dios, deberíamos estar juntos.” – dijo Jung Eun. Saeri sonrió a sus compañeros. Ji Won y Eddie también se habían unido a ella. “Si no nos apuramos, nos quedaremos rezagados del otro equipo.” – respondió. – “¿No sabes quién está en ese grupo? Blackie, vámonos.” El perro ladró e inmediatamente la siguió. Los tres compañeros de Saeri dieron un suspiro de desesperación después de presenciar la energía ilimitada de la chica. Después de correr por un rato, Saeri se encontró frente a una resistente puerta de hierro. Era la sede de una empresa en el oeste de Auckland. La razón por la que su grupo había venido era para acabar con la resistencia que quedaba en la zona y rescatar a un grupo de rehenes. Aunque la misión que les habían encomendado era extremadamente complicada porque necesitaban rescatar a los rehenes con vida, nadie se quejó. Misiones imposibles como estas eran algo tan común para este grupo de supervivientes que se sentía como cualquier otro día en la oficina cuando les entregaban una. Saeri apoyó la oreja en la puerta de hierro y escuchó. Había pasos que se acercaban desde el otro lado. Al darse cuenta de que debían haberla detectado de alguna manera, se preparó rápidamente. Bajó su cuerpo y se preparó para golpear a quien estuviera a punto de abrir la puerta. La puerta se abrió de repente y no perdió más tiempo. Arremetió con su pierna y pateó uno de los pies del hombre. Luego, lo agarró del brazo y se lo retorció, haciéndolo girar. Antes de que el hombre supiera qué lo había golpeado, Saeri tenía el cañón de su pistola debajo de la barbilla del desconocido. “Hola.” – saludó Saeri al hombre con una sonrisa. – “¿Sois los últimos supervivientes de la región occidental?” No esperaba una respuesta. Después de todo, estos hombres eran neozelandeses, así que había una barrera en el idioma. No podía entenderlos y ellos no podían entenderla. Así que principalmente estaba narrando sus pensamientos en voz alta para ayudarla a pensar. Justo detrás del hombre que Saeri tenía inmovilizado, pudo ver a los rehenes que estaba buscando. Llevaban batas blancas de laboratorio y temblaban de miedo. Al darse cuenta de que uno parecía asiático, trató de hablar con él, esperando que fuera coreano. “Señor. ¿Sabes hablar coreano? ¿Eres coreano?” El hombre abrió mucho los ojos y negó con la cabeza, confundido. Saeri suspiró decepcionada. Su atención volvió al hombre que tenía entre sus manos cuando comenzó a luchar, tratando de liberarse. Saeri sonrió ante su intento fútil. “¿Eres uno de esos monos navales asiáticos?” Saeri entrecerró los ojos. “No comprendo nada de lo que acabas de decir, pero conozco la palabra mono.” – respondió Saeri. – “No deberías haber dicho eso.” Sin dudarlo, le voló los sesos al hombre a quemarropa. Su cadáver cayó al suelo sin vida. Después de confirmar que no había más enemigos en la habitación, bajó su arma y comenzó a caminar hacia los rehenes. Sus ojos estaban muy abiertos por el miedo. Estaban amordazados, por lo que no podían hacer nada más que gemir y lloriquear. Estaban aterrorizados. Algunos, parecían estar a punto de tener una convulsión. Saeri se detuvo a unos metros de distancia, completamente insegura de cómo manejar la situación. “Hm… ¿Estás bien?” – preguntó mientras le quitaba las mordazas. “¿Eres de un grupo de rescate?” – preguntó uno de ellos. – “O… ¿Estás con los asiáticos?” Saeri frunció el ceño. Una vez más, no tenía idea de lo que estaban diciendo. No tuvo más remedio que esperar a que llegara Barrendero. Lo único que pudo hacer es tratar de parecer lo menos amenazante posible poniendo una sonrisa. Luego, pensó en algo que poder decir y que pudieran entender con el poco inglés que conocía.
* * *
Después de acabar con la resistencia y rescatar a los rehenes, los soldados del campamento de Yohan se dirigieron al puerto de Auckland. Cuando llegaron, un helicóptero los recogió. Luego, viajaron hasta una isla artificial cercana que les recordó a los islotes de Sebit en Corea. Yohan había elegido este lugar como su base de operaciones. Cuando los rehenes rescatados bajaron, estaban temblando de miedo. No emitían ningún tipo de aire peligroso y eran completamente sumisos. En la parte delantera del edificio, había una sección hecha casi en su totalidad de un material similar al vinilo. Era una instalación que se usaba para desinfectar a cualquiera que ingresara a la base. Cuando se acercaron al frente del edificio, se encontraron con un hombre caucásico regordete. “Los hombres van a la izquierda y las mujeres a la derecha. Entra y quítate la ropa. Después de que estén todos desinfectados, se les proporcionará ropa nueva.” Jack, un investigador avanzado de HW, estaba aterrorizado. Sabía quiénes eran estas personas. O más bien, había escuchado las historias que se contaban sobre ellos. La gente de la zona los llamó la Marina de Asia porque, al principio, eso es lo que todos pensaban que eran. Habían llegado en un buque de guerra, armados hasta los dientes y tenían una cantidad aterradora de potencia de fuego como respaldo. En algún instante, hasta habían creído que eran un grupo de rescate enviado desde los Estados Unidos. Pero había quedado claro, con bastante rapidez, que no eran nada por el estilo. Habían demostrado ser monstruos absolutos. Llegaron a Auckland con la misma sutileza que un cometa y se habían apoderado de todo. Actuaron como invasores. Habían eliminado a los zombis y los mutantes con facilidad e incluso habían comenzado a acabar con algunos de los otros grupos de supervivientes de la zona. Según los rumores, su brutalidad era increíble. Luego establecieron su base en la isla artificial de Auckland. En una ocasión, incluso habían destruido un edificio en la costa con su barco de guerra gigante. Habían estado en el área por solo 8 meses y, sin embargo, durante ese tiempo, habían ganado un control indiscutible sobre Auckland. Sus compañeros investigadores ahora estaban siendo arrastrados dentro de su base principal y ninguno de ellos tenía idea de qué esperar. Después de pasar por el proceso de desinfección, todos se encontraron en un comedor. Había una ventana gigante en la pared y la costa se podía ver a través de ella. Frente a ellos, el jefe de la Marina Asiática estaba comiendo de espaldas al sol. Era mucho más joven de lo que cualquiera esperaba. Jack tragó saliva y se acercó al joven jefe. Justo a su lado, a un lado, había un soldado que se llamaba Barrendero y, al otro lado, una secretaria flaca. Jack creía que los nombres que estas personas se daban a sí mismos eran adecuados. “Barrendero, traduce.” – ordenó Yohan. “Entendido.” Entonces Yohan comenzó a hablar y Barrendero lo tradujo al instante. “¿Quién es su representante?” Un hombre asiático del grupo levantó la mano al escuchar la pregunta. Al momento, Yohan extendió su mano para darle un apretón de manos y se presentó. “Soy Yohan.” Jack aceptó torpemente el apretón de manos con ambas manos. “Soy Jack Lee.” Yohan continuó hablando, usando a Barrendero como traductor. “Pareces asiático, pero debes ser holandés.” – trasmitió Barrendero. – “Escuché que eras el investigador que estaba estudiando a los zombis. ¿Es correcto?” “Sí, pero no soy de Nueva Zelanda. Somos estadounidenses.” “Me gustaría conocer los resultados de su investigación…” Los ojos de Jack se agrandaron, sorprendido. “Por favor, hable libremente.” – dijo Barrendero. Después de unos momentos de vacilación, Jack accedió. “Para mi vergüenza, no aprendimos nada de nuestro estudio. Bueno… Aparte de una cosa.” “Adelante.” “Estudiamos cómo los cuerpos humanos se convierten en zombis al observar el proceso en un grupo de sujetos experimentales con la infección. Al principio, creímos que era un virus el que estaba causando la transformación.” Esa era la opinión que tenía la mayoría de la gente, fuera así o no. “Pero no fue así.” – continuó Jack. “……” “Pudimos descartarlo. No hubo otros síntomas biológicos además de congestión y fiebre. Y no había nada que pudiéramos aislar que estuviera solo dentro de un sujeto transformado en zombi. Por lo que puedo decir, no hay diferencia entre una persona común y un zombi. Al menos no a nivel biológico. No hay virus y nunca hubo uno.” Después de que Barrendero lo tradujo, Yohan se sorprendió. “Los zombis son lo mismo que los humanos muertos. No existe ningún método científico que pueda demostrar definitivamente que un zombi muerto fue alguna vez un zombi. Una vez que cesa el proceso que los mantiene en movimiento, vuelven a ser simples cadáveres. Por lo general, están mutilados, claro, y generalmente puedes resolverlo así, pero no hay restos biológicos, víricos o de cualquier otro tipo, que puedan recogerse de una muestra de tejido y analizarse en un laboratorio. Son solo cadáveres normales.” “Entonces, ¿cómo pueden moverse, reaccionar y atacar a las personas?” “No lo sabemos. Lo que nuestro laboratorio concluyó es que, sea lo que sea, está más allá de la ciencia. Y eso tampoco se debe a la falta de tecnología o de equipos adecuados. Si hubiera un virus que encontrar, lo habríamos encontrado. No importa qué causó esto, deberíamos haber detectado rastros de él simplemente porque tiene que interactuar con nuestra biología de alguna forma. Pero no encontramos nada. Y eso solo puede significar una cosa. No hay ninguna causa. Los zombis no existen. No pueden existir. Así no. La única forma de entender esto es en el reino de la fantasía. Es magia negra. Hechicería. Es sobrenatural. Un acto de Dios. Como quieras llamarlo. Algo más allá del universo físico causó esto. No hay otra forma de describir a un zombi.” Jae Ho frunció el ceño, sumido en sus pensamientos. Yohan lo miró y los dos compartieron una mirada. Luego, continuó interrogando a los investigadores. Les preguntó todo lo que se le ocurrió, sin querer creer lo que le acababan de decir. Preguntó sobre los detalles sobre cómo habían realizado su investigación. Preguntó si habían hecho alguna investigación sobre mutantes y si estaban dispuestos a seguir investigando si se les proporcionaba un suministro constante de muestras, entre muchas otras muchas cosas. Yohan se tranquilizó un poco cuando recibió respuestas favorables y que estaban dispuestos a trabajar para él y, como resultado, aprobó que se unieran a su grupo. Pero también se dio cuenta de que ninguno de los investigadores creía realmente que una investigación adicional ayudaría. En cualquier caso, Estados Unidos los había abandonado. No tenían ningún otro lugar adonde ir. Yohan pensó que sería un desperdicio enviarlos lejos. En cambio, quería que siguieran trabajando para que pudieran mantener viva la esperanza de que algún día encontrarían una respuesta real que, por algún motivo, habían pasado por alto. Jae Ho grabó toda la conversación con una expresión oscura en su rostro. De repente, la puerta de la habitación se abrió de una patada. “¡Yohan!” – gritó Saeri mientras irrumpía en la habitación. “¿Qué pasa?” “¡Ji Hye se ha puesto de parto!” Yohan y los demás corrieron rápidamente hacia la sala de partos. Después de desinfectarse y ponerse una bata, entró en la habitación e inmediatamente se dirigió al lado de Ji Hye. Su rostro estaba pálido y gemía de dolor. La tranquilizó lo mejor que pudo y le dio un último apretón con la mano antes de salir de la habitación para no estorbar. Se sintió como una eternidad mientras esperaba afuera a que naciera el bebé. Los ataques intermitentes de gritos agonizantes de Ji Hye hicieron que el corazón de todos los presentes se sacudiera. Pero no había nada que pudieran hacer para ayudarla excepto rezar para que fuera adelante y que nada saliera mal. Yohan había hecho todo lo posible por cumplir la promesa que le había hecho. Había matado a todos los zombis y mutantes de la zona y había expulsado o matado a tantos grupos de supervivientes como pudo para evitar que ocurriera una oleada zombi. Había preparado una habitación esterilizada y había hecho muchos otros preparativos para el día en que diera a luz a su hijo. Estaban totalmente preparados. Pero aun así era difícil para todos. Los gritos de Ji Hye se intensificaron antes de detenerse de forma abrupta. Momentos después, se escuchó el llanto de un bebé. El doctor Jae Beom Park, que estaba ayudando con el parto, salió de la sala. “¿Cómo está el bebé?” – preguntó Yohan. “El bebé está sano, Yohan.” Yohan lanzó un enorme suspiro de alivio. “¿Y Ji Hye?” “Ji Hye también está a salvo. Pero… Sangró mucho más de lo que esperaba.” “¿De verdad? Desinfecte bien el cuerpo del bebé. ¿Puedo ver a Ji Hye?” El doctor Park asintió con la cabeza. Yohan entró en la habitación y agarró la mano de Ji Hye. Parecía tan agotada que parecía que se podía desmayar en cualquier momento. Apenas se aferraba a su conciencia. “Yohan…” – susurró. “Estoy aquí, Ji Hye. Ya se terminó.” “¿Y el bebé?” “Saludable.” Su expresión preocupada se convirtió en una sonrisa. “¿Cómo te sientes?” – preguntó. “Entumecida. Tengo dolor y mi cuerpo se siente caliente.” Yohan asintió y le secó el sudor que tenía en la cara. Pero se quedó helado cuando la miró a los ojos. Se estaban poniendo rojos. Estaba infectada. “Mi cuerpo está realmente caliente. ¿Estoy infectada? No puedo… Dejar a mi bebe.” Yohan contuvo una mueca de dolor ante lo que estaba a punto de hacer. “No.” – mintió. – “No son síntomas de una infección. Sus ojos no están inyectados en sangre y no muestra ningún otro síntoma. El doctor Park dijo que son solo las secuelas del parto, así que no te preocupes. ¿Olvidaste que me deshice de todos los mutantes que estaban cerca?” “No lo olvidé.” – respondió. – “Gracias.” “Lo hiciste bien.” – dijo Yohan. – “Es hora de dormir. Déjanos el resto a nosotros. Todo va a estar bien y nos veremos de nuevo pronto.” “Vale, entonces…” Ji Hye se desmayó unos instantes después con una sonrisa en su rostro. No lo logró. Yohan vio cómo su respiración se hacía más débil antes de detenerse por completo. Comprobó su pulso una última vez solo para asegurarse antes de apuñalarla en el cráneo. Yohan salió de la habitación a trompicones antes de dirigirse lentamente al área de desinfección. Se encontró con Noah justo en frente de la puerta. Noah estaba cuidando al bebé. Había estado luchando con la culpa y había aceptado apoyar al bebé si sucedía algo durante el parto. “Ji Hye… No lo logró.” – dijo Yohan con seriedad. “Ya… Veo.” Hubo un momento de silencio. “Necesito saberlo, Noah. Lo prometiste antes, pero sigues…” “Sí.” “Bien. Entonces te lo dejo a ti.” Noah recordó la conversación que tuvo con Ji Hye meses atrás. ‘¿Has pensado en un nombre?’ ‘Adán. Si es un niño será Sohn Adam. Si es una niña, Sohn Hawa. No, ¿será mejor Eva?’ ‘¿El bebé tomará el apellido de la madre?Por supuesto, es mi bebé, así que debería tener mi apellido.’ “Adán. Sohn Adán.” Noah sostenía al bebé con reverencia en sus brazos, temblando y sintiéndose abrumado por sus emociones. Yohan salió silenciosamente del campamento médico y regresó a su oficina. Yohan se dejó caer en su silla y suspiró. Así, había perdido a otra amiga y compañera durante mucho tiempo. Pero verlo provocó algo dentro de él. Aunque se sentía completamente agotado, su voluntad de vivir nunca había sido tan fuerte. Miró por la ventana a la costa de Nueva Zelanda. Era una vista hermosa y brillante que no coincidía con el mundo en el que se encontraba. Luego, sacó un cigarrillo y lo encendió. Un humo acre llenó la habitación. ‘No importa lo oscuro que se ponga, el sol siempre vuelve a salir por la mañana.’ Fue solo un día más en el apocalipsis. Estaban bien.
* * *
Historia paralela. Créditos finales. En un lugar alejado de la Tierra, había una habitación negra flotando en el espacio.
“Ya está. Se acabó.” – declaró una voz extraña. Tenía una cualidad robótica, casi como si procediera de algún tipo de máquina.
El sonido de una campana llenó la habitación. Había mesas redondas por todas partes, haciendo que el área pareciera el interior de un casino. Había muchas figuras reunidas a su alrededor. Frente a ellos había pantallas holográficas de realidad virtual en 3D que mostraban imágenes de la Tierra. En una, se podía observar una imagen de la Tierra 3 años después del apocalipsis.
“Crupier, cámbiamelo por dinero si se ha terminado.”
El crupier sonrió con alegría y agitó la mano en el aire varias veces. Las fichas redondas desaparecieron y buscaron su camino hacia sus legítimos dueños. Algunos de los clientes vitorearon mientras que otros parecían decepcionados. Pero cada uno estaba paralizado viendo lo que les mostraban las pantallas.
“A los asiáticos les va mejor.” “Crupier, ¿cuál es el veredicto final?”
El crupier volvió a agitar la mano y ajustó cada una de las pantallas para permitir que todos pudieran verlo.
“Son 13.123 personas.”
Aparecieron imágenes en los hologramas, con puntuaciones a su lado. Una mujer, que había estado observando en silencio hasta ese momento, dio un paso adelante y se situó frente a una imagen en concreto y paró al holograma en una cara familiar. Era una imagen de Yohan, la persona por la que había apostado. La suya era la puntuación más alta: 18.647 puntos. Una gran sonrisa apareció en su rostro.
“¡Esto fue demasiado difícil!” – se quejó alguien.
El crupier se encogió de hombros.
“Durante el último juego, se quejaron de que era demasiado sencillo y se sintieron decepcionados por lo baja que era la tasa de la apuesta. Es por eso que aumentamos el número de discípulos y agregamos reglas adicionales en esta ocasión.”
El crupier manipuló las pantallas una vez más.
“La gente está diciendo que el bono que recibió el ganador de la última ronde fue demasiado.” “Estoy de acuerdo.” “No fue justo.” “Para mí, completamente desequilibrado.” “La ventaja inmunidad es demasiado dominante. Hay que eliminarla. Además, cuando todas las apuestas y potenciadores se dan a una raza, el juego se vuelve demasiado fácil para ellos. Deben distribuirse de manera más uniforme.”
Todos los que estaban al lado de Stella le dieron una mirada mordaz. Era obvio que fue a ella a quien se dirigía el comentario. Estaba a cargo de los recuerdos del pasado y del presente, por lo que desconfiaban de ella.
“Stella, ¿estás pensando en apostar por la misma persona en el próximo juego?” “……”
Stella movió la mano sin decir nada. Todos los pases que tenía aparecieron en el aire frente a ella. Esta vez, iba con todo. Estaba decidida a no permitir que nadie más apostara por la misma persona que ella.
“No aceptaremos esa apuesta, cielos. Vuelve a apostar todo a una persona. Eres un bicho raro.”
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Stella y asintió con la cabeza. Mostrando su madurez, varias personas a su alrededor sacaron la lengua. La octava ronda estaba a punto de comenzar y aún tenían que cambiar su estrategia. Este juego era divertido. Y parte de esa diversión provino de diversificar y apostar por una variedad de opciones diferentes. Pero ella estaba obsesionada con una persona y siempre apostaba por él sin importar lo que ocurriera. A mucha gente no le gustó eso. Especialmente cuando ganaba con bastante frecuencia al hacerlo.
“¿Y qué?” “Voy a contraatacar esta vez.” “Yo también.”
Habían jugado muchos juegos de la Tierra y habían aprendido algunas de las jergas que usaba la gente. A pesar de que todos tendían a apostar por personas diferentes, dado que las personas tendían a formar grupos entre sí, casi siempre había más de un ganador al final de cada juego. Pero de vez en cuando, si se generaba algún problema dentro del grupo, se volverían enemigos. En esos casos, la persona por la que Stella siempre apostaba, Yohan, tendía a destruir siempre a todos los demás y hacer que ella ganara por ser su dueño. La campana del crupier comenzó a sonar de repente.
“El próximo juego va a comenzar. Por favor, prepare sus apuestas.”
Los hologramas se activaron de repente. Stella no necesitó desplazarse por ninguna de las otras opciones. Ya sabía por quién iba a apostar. Presionó su rostro de inmediato. Era su favorito y no tenía planes de cambiar su elección por ahora. Stella agitó su mano haciendo que una bola de cristal flotara en el aire. El mundo en el que se había celebrado el juego anterior estaba guardado en su interior. Lo recogió y lo envolvió suavemente como si estuviera manejando un artefacto precioso. Luego, lo colocó en el joyero que estaba a su lado. Dentro de la caja, había otras 3 bolas de cristal que se veían iguales. De los 8 juegos que se habían desarrollado hasta ahora, KOR-1.912.042, Yohan, había ganado cuatro veces. Esos otros tres mundos estaban contenidos en las otras tres bolas de cristal que Stella tenía en el joyero. Una versión de Yohan aún vivía feliz dentro de cada uno de ellos. A Stella le gustó especialmente el final del segundo juego. El responsable de los sueños había apostado por Lina y, tras conocer casualmente a Yohan, habían sobrevivido juntos hasta el final, se casaron y tuvieron hijos, un típico final feliz. Entonces, ambos habían ganado. Por supuesto, también estaba extremadamente satisfecha con el final del juego anterior. Donde Yohan construyó un reino enorme que gobernó en solitario.
“Esta vez cambiaremos un poco las reglas.” – explicó el crupier.
Stella cerró su joyero.
“Estoy pensando en intervenir un poco más en esta ocasión. Recibí muchos comentarios de que las peleas contra otras razas eran más entretenidas que las peleas contra los discípulos.” “¡Oh!” “Estoy pensando en convertirlo en una batalla real. La nueva norma es que las razas del B-147 lucharán entre sí. ¿Qué tal dejar que se maten hasta que queden unas 10.000 personas?”
Casi todos aplaudieron. Algunos, sin embargo, fruncieron el ceño con decepción. Sin embargo, todos tenían curiosidad sobre cómo progresaría el juego.
“Bien. ¿Empezamos el juego?” – dijo el crupier con una sonrisa. Cuando agitó su mano, un polvo brillante voló por el aire como por arte de magia.
FIN DE LA PARTE 3




Muuuuuy buenas zombis Geomchis. Con este ultimo capítulo se termina esta gran novela, aunq queda pendiente de publicar 29 capíutlos extras para terminar del todo con la obra, que iremos publicando semanalmente como siempre. Esta será la primera novela q concluiremos, cosa rara en el blog xD y apenas nos a durado un año, ya q si os acordais, la iniciamos por el aniversario del año pasado. Pero como os digo esto no es el fin, sino el principio del fin. Ya nos despediremos de esta novela a lo grande cuando publiquemos todo. Esperemos q disfruteis de este glorioso final hacia el exterminio xD Un saludo Geomchis

Survival Capítulo 146

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 146
La línea entre la vida y la muerte IX
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por AMarauder

Abrumada por la alegría, había lágrimas en sus ojos. Ji Hye se inclinó hacia Yohan, para ir más allá de sus palabras. Siempre que le sonreía de esa forma, le alegraba el día. Era como una luz y siempre lo apreciaría en su corazón. “Gracias por decirme eso. Siempre estaré agradecida de tenerte en mi vida, Yohan.” Yohan la observó mientras se alejaba, la imagen de ella inclinándose hacia él permanecía en su mente. Después de pasar unos momentos perdido en sus pensamientos, volvió a su tarea anterior, terminó de limpiar y lo guardó todo. Para cuando terminó, el cansancio había comenzado a aparecer. No había hecho nada demasiado intensivo físicamente, pero tal vez por eso se sentía cansado. Exhausto de no hacer nada de importancia real en todo el día. Sin embargo, en lugar de irse a la cama, decidió sentarse en uno de las tumbonas reclinables que tenía delante de la casa para disfrutar del aire nocturno por un rato. Colgado sobre su hombro, tenía un rollo de documentos importantes que planeaba revisar una vez más por la noche. Sentándose, miró hacia el océano. Se había convertido en un hábito: sentarse en ese mismo sitio y pensar en la próxima expedición. Mañana saldrían de este lugar, marcando el día de hoy como la última vez que podría disfrutar de la vista nocturna del océano de Sindo. La idea lo puso un poco nostálgico y emocional. Aunque había sido algo temporal, habían trabajado duro en este refugio. Después de resucitar, había invertido mucho tiempo y esfuerzo para prepararlo todo. Cuando todos los residentes se asentaron en la isla, pensó que este sería su hogar. Sin embargo, al final, creyó que todo había valido la pena. Nada de esto había sido un desperdicio y todo ese esfuerzo les había permitido llegar muy lejos. “¿No te vas a dormir?” – preguntó una voz detrás de él. Yohan se volvió y vio a Saeri caminar con dos latas de cerveza en sus manos. ‘Esta situación me resulta familiar.’ El océano nocturno. Los dos moderadamente borrachos. La expresión de Saeri. Todo eso le dio la sensación de que ya había pasado por esto. Saeri se sentó a su lado y le entregó una cerveza, pero Yohan negó con la cabeza, rechazando la oferta. “Deja de beber, borracha. Y si estás pensando en lanzarte sobre mí mientras estás así, puedes detenerte ahora mismo.” Saeri chasqueó la lengua con irritación. “No estoy borracha.” El viento era frío. A pesar de que estaba usando ropa de abrigo gruesa, todavía podía sentir el aire frío. Saeri se estremeció a su lado. Mientras Yohan la miraba a los ojos, podía leer fácilmente el flujo de sus emociones y pensamientos. Siempre tuvo claro lo que ella quería. “Saeri.” “¿Sí?” “Deja de quererme.” Decidió dejarlo claro. “……” “Si seguimos haciendo esto, será más duro para los dos más adelante. Sería mejor que lo dejaras ahora mismo. No voy a cambiar de opinión y no va a empezar nada entre nosotros.” Hubo un momento de silencio entre ellos. “No esperaba nada como eso de ti. No todavía, de cualquier forma, ¿quién eres tú para decirme lo que tiene que gustarme?” – respondió Saeri. “……” “¿Es por lo que le pasó a Ji Hye?” Yohan se sintió un poco culpable por lo que no pudo apartarla. Recordaba esa noche con total precisión. No fue un error. Los dos eran adultos y estaban lo suficientemente sobrios como para tomar decisiones. El impulso estaba ahí y había mucha tensión sexual. Pero eso era todo. “Puedo parecer una idiota por decir esto, pero no me rendiré. Pero tampoco lo forzaré. Tengo mi orgullo. Es tu elección si te agrado o no, pero no me digas qué hacer con mis sentimientos.” – dijo Saeri, con la voz temblorosa. Yohan se alejó. “Pero, gracias por ser franco conmigo.” – continuó Saeri. – “Creo que hubiera sido más difícil si hubiera seguido esta ambigüedad durante más tiempo.” Saeri se puso de pie y se alejó. Yohan decidió tomar un sorbo de la cerveza que ella le había dejado. Tenía calor.
* * *
Llegó el día de la expedición. Todos se movían ocupados, preparándose para zarpar. Noah se paró en la proa del buque de guerra, sacudiendo la cabeza con incredulidad. “Nunca imaginé que viajaría en otro barco de guerra.” – murmuró para sí mismo. “Piensa en ello como tu destino.” – respondió Yohan mientras se acercaba. Luego, le dio una palmadita en el hombro antes de continuar su camino hacia la cubierta superior. Hizo varios desvíos en su camino, para inspeccionar otras secciones de la nave y asegurarse de que todo estuviera en orden. Después de llegar al CCC, Centro de Control del Capitán , Yohan se comunicó por radio con los que estaban a la espera. “SCM, ¿estás listo?” – preguntó, refiriéndose a la Sala de Control de Maquinas. - Sala de máquinas preparada. El motor diésel está en buenas condiciones. “¿Sala de navegación?” - Todo en orden. “¿Cubierta?” - No hay problemas en la cubierta. - Helipuerto preparado. Los preparativos iban bien y todo avanzaba según lo previsto. Había valido la pena quedarse despierto hasta tarde anoche para volver a comprobarlo todo. “Cuando el motor termine de calentarse, llámame. Prepárate para soltar amarras.” - Entendido. Solo quedaba una cosa por hacer antes de que pudiera dar la señal de zarpar. Yohan salió a la cubierta superior del buque y miró hacia la superficie del agua. Estaba esperando una última llamada de radio. - Líder. Había llegado el momento. Después de una breve conversación, Yohan ordenó que el buque de guerra estuviera en espera y abordó un pequeño barco de pesca para zarpar hacia el puerto de Incheon. Iba a recoger a Jae Ho. Yohan pudo verlo a lo lejos. Jae Ho estaba en una motocicleta, pero saltó y corrió hacia el barco una vez que lo vio. “Supongo que lo logré…” – dijo Jae Ho, sin aliento por su viaje. “Pensé que habías muerto.” – respondió Yohan. “Pensé lo mismo.” “¿Encontraste lo que querías?” Jae Ho negó con la cabeza. Tenía una sonrisa extraña en su rostro. Parecía que quería decir algo, pero decidió no hacerlo en el último momento. Yohan no preguntó y los dos navegaron de regreso al barco de guerra con un incómodo silencio. Cuando llegaron, Jae Ho vació todos los documentos que había guardado dentro de su mochila. Agarró algunos de los libros y comenzó a separarlos en varios montones. “Primero, estos libros están relacionados con la navegación.” – explicó Jae Ho, señalando un montón. – “Muestran los lugares donde podemos repostar durante el viaje y los puertos de todo el mundo.” Después de que terminó de clasificarlos, miró a Yohan. “¿Decidiste un destino?” “Más o menos. Nada definitivo. Necesito un navegante para tomar la decisión final.” Jae Ho sonrió, sabiendo que Yohan se refería a él. “Vamos a Nueva Zelanda.” – dijo Jae Ho. “¿Oh? ¿Por qué allí?” “El GPS no funciona, ¿verdad?” Yohan asintió. “Lo imaginé. Un año es más que suficiente para que las funciones de un GPS dejen de funcionar. Por ejemplo, si quisiéramos ir a Hawái, el viaje sería arriesgado. Está ubicado en medio del Océano Pacífico y es extremadamente difícil determinar su posición exacta sin un GPS. Podríamos pasar de largo y perdernos. En cambio, deberíamos navegar a lo largo de la costa. De esa manera, si nos perdemos, será más sencillo volver a encontrar el rumbo ya que tendremos un punto de referencia. También deberíamos dividir el viaje y hacer pequeñas escalas.” Jae Ho sacó un mapa grande y comenzó a hacer puntos en él. “En pocas palabras, es posible que no podamos ir directamente a Nueva Zelanda de una sola vez. Debemos dividir nuestro viaje y pensar en ello como si fuéramos a ir a la isla de Jeju 200 veces en lugar de realizar un viaje tan largo. Seguiremos la costa oeste hasta la isla de Jeju y continuaremos hacia China. Luego iremos hacia el sur, a Taiwán, y seguiremos la costa hasta Filipinas. Luego iremos a Papúa Nueva Guinea y, de allí, nos dirigiremos directamente a Nueva Zelanda. La distancia será mucho mayor si lo hacemos así, pero el trayecto será mucho más seguro. Podríamos atracar en casi cualquier lugar del camino en caso de una emergencia.” Yohan asintió, sin objeciones al plan de Jae Ho. Realmente no le importaba mucho dónde terminaran. Siempre que fuera seguro y pudieran encontrar suministros, cualquier lugar estaba bien para él. La idea de Jae Ho parecía buena. Especialmente porque priorizaba la seguridad. “Genial, hagámoslo.” – decidió Yohan. “Vale.” Yohan transmitió inmediatamente las órdenes a sus compañeros. “15 minutos hasta zarpar. Todos a sus puestos.” Este era el comienzo del último viaje del campamento de Yohan hacia la supervivencia.
* * *
Diciembre de 2018 Barco Baekryeong. En algún lugar del océano. Llevaban 17 días navegando. El barco había atracado en una isla de Filipinas. Según todas las apariencias, parecía como si estuvieran pasando un momento de paz. Sin embargo, estaban perdidos. Pasar a través de las islas de las Filipinas requería habilidades de navegación mucho más altas de lo que cualquiera de ellos había imaginado. Había muchas islas pequeñas y, aunque todas estaban marcadas en el mapa, todavía causaban una gran confusión cuando los navegantes no sabían su posición precisa. Al final, cuando ya no sabían qué hacer, decidieron atracar y detener temporalmente su viaje por recomendación de Jae Ho. Era la segunda vez que tenían que hacer esto. El equipo de reconocimiento estaba buscando en la isla pistas sobre donde se encontraban. Otros supervivientes estaban haciendo guardia en el muelle y el resto descansaba a bordo del barco. Yohan estaba caminando por el interior de la nave, verificando si había algún problema que requiriera su atención cuando escuchó una conversación familiar. Al salir a la cubierta, notó que un pequeño grupo de supervivientes usaba una pequeña mesa para jugar un juego de cartas. “Número uno. Asesino.” “Hm, voy a matar al mago. Construiré un puesto de guardia.” Navegar a través del mar abierto había demostrado ser monótono y aburrido para muchas de las personas a bordo porque no había muchas cosas que hacer. La mayoría no habían traído nada para entretenerse. Sin embargo, habían encontrado algunos juegos de mesa que la infantería de marina había dejado atrás y muchos optaron por usarlos para pasar el tiempo. A Yohan no le importaba. Incluso él se había aburrido últimamente, por lo que no prohibió a nadie tomar ese tipo de descansos, siempre y cuando todos hicieran su trabajo. De todos modos, no había habido ningún problema en ese frente hasta el momento. A continuación, se dirigió hacia la sala de navegación. En su interior, Jae Ho y su asistente estaban intercambiando ideas. “¿Qué tal volar con el helicóptero?” “No, eso sería un gran desperdicio. Necesitamos ahorrar combustible para un caso de emergencia.” Yohan los vio discutir sobre cuál debería ser su próximo movimiento. Cuando a Jae Ho se le dio el control del timón del barco, el viaje a Taiwán se desarrolló sin problemas. Incluso habían atracado allí y recogido más suministros. Yohan había asumido en ese momento que eso significaba que el resto del viaje continuaría sin problemas. Sin embargo, tan pronto como entraron en las Islas Filipinas, los navegantes se detuvieron en seco. “Tenemos que ir por este camino, 900 kilómetros al sureste. Nos dirigiremos hacia Papúa Nueva Guinea.” “¿Y si terminamos en medio del Océano Pacífico?” “Es mejor que encallar en el estrecho. De todos modos, tendremos que viajar mucho más al sur.” Jae Ho suspiró. “No tener una forma de precisar nuestra posición en la ruta hace que todo sea mucho más complicado. Se siente como si estuviéramos en un bote de remos en medio del océano.” Cuando los dos se dieron cuenta de que Yohan estaba allí, se congelaron e inmediatamente se pusieron de pie. Yohan les hizo una señal rápida para hacerles saber que podían seguir trabajando. Vacilantes, volvieron a sentarse. “¿Algo no funciona?” – preguntó Yohan. “Líder, es muy complicado tratar de precisar la ubicación del barco…” “Tómate tu tiempo. No necesitas apresurarte.” Los aplaudió por su pasión, pero no quería que pasaran por alto nada. Ahora eran responsables de la supervivencia de cien personas. Por lo tanto, sería un problema si intentaban apresurar sus planes y pasaban algo por alto. Yohan no los interrumpió más y salió de la Sala de Navegación. De todos modos, no había mucho que pudiera hacer allí. Por una vez, no era él quien estaba al mando tomando todas las decisiones importantes. Esto dependía de los navegantes. Lo único que tenía que hacer era asegurarse de que no hubiera ninguna tensión innecesaria entre los supervivientes y comprobar que todas las tareas se dividían de forma equitativa entre todos. Lo verificaba constantemente para evitar accidentes. Yohan continuó su recorrido por el barco, saludando a todos con los que se cruzaba. El grupo de Noah había salido a explorar, por lo que no estaban en este momento. Hyuk y algunos de los otros supervivientes estaban limpiando la sal que se había acumulado en el barco. Cuando lo vieron, sonrieron con alegría y lo saludaron. Barrendero y los miembros más jóvenes del grupo de reconocimiento estaban pescando con una red en la orilla, a poca distancia. Ji Hye y Seo Jun estaban en la popa organizando los suministros. Después de recorrer todo el barco y saludarlos a todos, regresó al camarote del capitán y escribió otra entrada en el diario de abordo. Lo había estado haciendo todos los días desde que habían zarpado, registrando un resumen de los eventos de cada jornada. Se habían detenido varias veces en su viaje. Habían anclado en la isla de Jeju, en Okinawa y en Miyako. Luego, diez días más tarde, se detuvieron en Taiwán. Repostaron combustible en el puerto de Keelung y recogieron algunos suministros adicionales. El día 15 habían llegado a las Islas Filipinas. Yohan había registrado todos estos eventos en el diario, incluida la primera vez que experimentaron una tormenta y el tiempo que les tomó llegar a cada destino. No se lo había saltado ni un solo día. Casi sintió como si registrar estos eventos fuera su deber. En la última línea de su anotación diaria, registró sus pensamientos. ‘Puede que sea lento, pero no vamos a rendirnos.
* * *
Enero de 2019 Nueva Zelanda. Auckland. La playa era amplia y tranquila. El océano era cristalino y parecía increíblemente fuera de lugar en un mundo posapocalíptico . Se podía ver un banco de peces nadando bajo las olas. De repente, una sombra se proyectó sobre el agua y el grupo de peces se alejó nadando, asustado. Cinco hombres iban en un helicóptero. Yohan abrió la puerta mientras flotaban en el aire y asomó la cabeza. Contempló la tierra del país extranjero con una expresión complicada. Estaba emocionado, nervioso y decidido. “¡Luca!” – gritó Yohan para hacerse oír por encima del zumbido de las palas del helicóptero. – “¡Acércanos un poco más!” Luca obedeció de inmediato y cambió la dirección del helicóptero, acercándose al puerto. Yohan se movió al otro lado del helicóptero y miró a través de la ventanilla con sus prismáticos. “¿Qué pasa con el otro lado?” – preguntó Yohan, dirigiendo su pregunta a Barrendero. “No hay nada que parezca muy amenazador.” – respondió Barrendero. – “Está lleno de zombis caucásicos.” “¿Cuántos?” “¿Los contamos?” – preguntó Barrendero con sarcasmo. Había demasiados para hacer eso. Yohan negó con la cabeza, divertido. “Dado que hay un puerto en la isla cercana a nosotros, vayamos allí.” – decidió. Luca buscó un lugar donde pudieran aterrizar. En la costa este de Auckland, había muchas islas, tanto grandes como pequeñas. Una parecía ser una antigua atracción turística y fue la que Luca eligió para dejar el helicóptero. Yohan abrió la puerta y salió, dando sus primeros pasos en Nueva Zelanda. Cuando plantó ambos pies, se quedó allí perfectamente quieto durante varios segundos, sintiéndose como el primer hombre en pisar la luna. Casi de inmediato, escuchó a lo lejos un disparo. Se habían encontrado con bastantes grupos de sobrevivientes en su viaje, por lo que no era una sorpresa que también hubiera algunos aquí. Mucha gente seguía viva por todo el mundo. Yohan y su grupo incluso habían tenido conflictos con algunos de ellos, muchos de los cuales terminaron con su eliminación. Aquí, en esta nación isleña, esperaba que hubiera muchos más grupos así, y esperaba que también tendría que luchar contra ellos. A medida que pasaba el tiempo, los supervivientes restantes parecían volverse cada vez más violentos y agresivos. Era raro encontrar un grupo que estuviera dispuesto a ser amistoso. En cambio, todos actuaban como señores de la guerra, compitiendo para ver quién era el más dominante. Era posible que estuvieran en un nuevo lugar, pero las tácticas, estrategias y objetivos de Yohan se mantuvieron prácticamente iguales. Si un grupo mostraba interés en unir fuerzas, se lo permitiría. Pero si eran una amenaza, acabaría con ellos. Si su enemigo estaba vivo o no muerto, no le importaba. No permitiría que nada se interpusiera en su camino. Según sus cálculos ya estaba de ocho meses. Hasta que llegara el momento, tenía que eliminar todas las amenazas para que la próxima generación pudiera nacer en paz. Después de todo, eso era lo que había prometido. “¿Será este nuestro asentamiento final?” – preguntó Ha Jin. “Me gusta.” – dijo Noah. – “Siempre quise vivir en una casa con vistas al mar.” Yohan sonrió y comenzó a estirarse. “Primero, ocupémonos de todos los zombis.” “Entendido. La conquista de Nueva Zelanda comienza ahora.”