jueves, 14 de marzo de 2019

TBATE Capítulo 11

Capítulo 11
De aquí para allá.
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Parece que pasó una buena hora hasta que finalmente se calmó la chica. No podía culparla; ser secuestrado a la fuerza incluso le causaría un trauma a un adulto, y solo parecía ser un poco mayor que yo. Cuando me senté a su lado para consolarla, me di cuenta de lo extraña que era esta situación. Un niño de cuatro años estaba acariciando suavemente su cabeza en la parte trasera de un carruaje mientras que cuatro cadáveres eran devorados justo al lado. “Qu… ¿Qué les ha pasado a esos tipos malos?” – dijo mientras sorbía sus mocos con una voz un poco nasal. No sabiendo si era apropiado decirle a una chica de siete años sobre sus muertes, le dije simplemente: “Eh… Tuvieron un accidente muy desafortunado.” Analizó mi expresión dubitativa a la vez que levantaba una ceja, miró hacia el suelo y dijo: “Se lo merecen.” Mirándola de cerca, no pude evitar notar que tenía todas las características necesarias para ser una gran belleza en el futuro. Ni su largo cabello de color gris plomizo, que había confundido con un color plateado por la luz del sol, ni su desaliñado estado podían cubrir la belleza innata que parecía irradiar por cada uno de sus poros. Sus temblorosos y relucientes ojos verde azulados tenían la forma de almendras perfectamente redondeadas y su nariz respingona, que estaba roja por tanto llorar, combinaba con sus labios rosados. Si bien cada uno de sus rasgos faciales daban la impresión de ser joyas cuidadosamente talladas, la pálida y cremosa piel de su rostro parecía un lienzo, en el cual sus rasgos hacían que fuera una obra de arte surrealista, casi fantasmal. Por supuesto, solamente estaba observándola de forma especulativa como un caballero o un rey que disfruta observando la belleza del mundo. No iría tan lejos para decir que me estaba ‘fijando en ella’. La ayudé a levantarse antes de volver a decir: “Esas personas que intentaron secuestrarte ya no te perseguirán más. Así que, ¿crees ser capaz de volver sola a tu casa?” Instantáneamente, sus ojos se contrajeron de miedo y una expresión de pánico se formó en su rostro. Sus ojos se llenaron de lágrimas y con sus dos manos se aferró a mí, apretando mi camisa; incluso un bebé sabría cuál era su respuesta por cómo había actuado. “Mira, es que también necesito volver a casa. ¿Acaso los elfos no están normalmente a salvo dentro del bosque?” – le dije soltando un suspiro mientras intentaba quitar sus garras, quiero decir, sus dedos de mi camisa. Sacudió su cabeza intensamente, como un perro secándose, y refutó: “Las bestias solo les tienen miedo a los adultos… Mis padres me advirtieron que los sabuesos y los Hombres árbol se comen a los niños.” Normalmente me sorprendería por escuchar algo como un golem de los árboles, pero después de ver cómo un rey demonio se había convertido en un dragón, ya no me sorprendía tan fácilmente. Froté el puente de mi nariz, intentando encontrar una solución a todo esto. “¿Cuánto se tarda en llegar a donde vives desde aquí?” “…” – todavía sosteniendo mi harapienta camisa, miró al suelo y confesó. – “No lo sé…” Aguanté las ganas de soltar otro suspiro, ya que la pobre chica parecía que ya estaba a punto de volver a llorar, y acepté llevarla a casa. El Reino Elenoir estaba bastante lejos hacia el Norte, así que mi única esperanza era que existiera una puerta de teletransportación que pudiera llevarme a algún lugar cerca de Sapin. Le pedí a la elfa que esperara dentro del carruaje mientras reunía algunas cosas necesarias; la razón principal porque se lo pedí fue para que no viera los cadáveres destrozados de los traficantes de esclavos, ya que incluso a mí me resultaba difícil soportarlos. Finalmente, encontré una mochila lo suficientemente pequeña para que pudiera usarla sin que se arrastrara por el suelo; con cuidado doblé y metí una pequeña tienda dentro, junto a una bolsa de agua de cuero y algunas raciones secas. Recogí del suelo el cuchillo de Pinky con el que había luchado contra Danton y George y lo até a la parte delantera de mi cinturón, para poder así equilibrar el incómodo equipaje que llevaba a mi espalda. Antes de regresar al carruaje, liberé a los sabuesos del bosque al darme cuenta de que, aunque podían tirar del carro, no servían como monturas. Y, si los hubiéramos usado para ir en carruaje hasta el reino de los elfos, sería demasiado peligroso y destacaríamos como gallinas en corral ajeno. “Vamos a partir ahora.” – le dije tratando de sonar un poco más entusiasta por su bien. “¡Sí!” – asintió saltando del carruaje y alejándonos de la zona donde estaban los cadáveres.
* * *
Aprendí mucho acerca de la elfa durante el camino. Primero, su nombre era Tessia Eralith y hacía poco que había cumplido cinco años, lo que significaba que era casi un año mayor que yo, sin embargo, solo fisiológicamente. Tessia era una chica muy reservada, por no decir tímida y era muy educada conmigo, considerando el hecho de que yo era más joven que ella. Además, nunca se quejaba, lo que la convertía en una compañera de viaje muy agradable. Quizás, si es que no estuviera viajando en la dirección opuesta a mi destino, habría disfrutado de su compañía. Cuando la niebla se volvió más densa y llegó la puesta del sol, armamos la tienda para pasar la noche bajo unas raíces que habían brotado de un árbol particularmente grande. No pude colocar ninguna de las varillas de soporte que tenía en la mochila, así que usé una cuerda larga que había traído. La até a dos raíces y puse la lona de la tienda encima. Para hacer contrapeso, en sus extremos puse rocas cubiertas de musgo. Después de terminar de montar la tienda, saqué un par de raciones secas y le di un poco para comer. “Muchas gracias…” – dijo mientras hacía una leve reverencia. “Sabes, no tienes que ser tan formal conmigo. Soy más joven que tú y me sentiría mucho más cómodo si no estuvieras tan nerviosa.” – le contesté con mis mejillas llenas de comida seca. “De… De acuerdo, ¡lo intentaré!” – dijo mientras hacía una tímida sonrisa intentando contener su risa. Comencé a preguntarme si ella había sido criada por unos padres muy estrictos. O tal vez solo era una costumbre para los elfos y, al decirle que se sintiera más cómoda conmigo, le estaba proponiendo sin querer que se casara conmigo. Dándole un gesto de desdén, volví a llenar mi boca con más comida. Nos sentamos debajo de una de las raíces del árbol al lado de nuestra tienda y continuamos charlando. “Pu… ¿Puedes hablarme del reino de los humanos?” – preguntó de pronto, con sus ojos brillando con curiosidad. “¿Qué quieres saber?” “¿Cómo es una ciudad humana? ¿Cómo son los humanos? ¿Es verdad que todos los hombres humanos son pervertidos y tienen más de una esposa?” Me atraganté con las frutas secas que masticaba, y las escupí antes de que se quedaran atrapadas en mi tráquea. “No. A pesar de que no es contra la ley, solo la nobleza y las familias reales tienden a tener muchas esposas.” – le dije después de recuperarme, limpiándome la boca. “¡Ya veo!” Aunque sus ojos parecían decir otra cosa, y aún seguían brillando, continué, contándole un poco sobre el pueblo de Ashber y mi familia, y para pasar el rato le pregunté también a ella. “¿Cómo es vivir en Elenoir?” “Mmmm…” – reflexionó un poco antes de encontrar las palabras correctas para explicarme. – “No creo que sea muy diferente de lo que me has contado sobre dónde creciste, excepto que todos los niños deben ir a la escuela para conocer nuestra historia y aprender a leer y escribir. Cuando ‘despertamos’ se nos asigna un tutor y nos convertimos en su discípulo. Desde allí, solamente te dedicas a entrenar con tu maestro.” “Ya veo…” – murmuré, reflexionando sobre las diferencias entre el sistema educativo de los humanos y los elfos. Si bien el método educativo de los elfos era mucho más avanzado y no discriminaba, solo funciona porque el reino de los elfos era mucho más pequeño y mejor cohesionado en comparación con el reino humano, pero eso solo demostraría la gran diferencia que tendría la cultura en las futuras generaciones. Levantándome del suelo, le extendí mi mano para ayudarle a levantarse. Noté como vacilaba mientras que su rostro se ponía un poco rojo, pero asumí que, debido a la oscuridad, mis ojos me jugaban una mala pasada. “Duerme en la tienda, haré guardia afuera.” Vi cómo pensaba un poco mientras sus ojos se fijaban en mí, llenos de determinación. “No me importaría c-compartir la tienda, si te parece bien.” – su voz intentaba sonar calmada, pero su tono la traicionó. “Está bien. De todos modos, no tengo tanto sueño por ahora.” – le respondí mucho más apresurado de lo que quería. “Bueno…” – dijo malhumorada. ¿Acaso sus orejas se habían movido un poco hacia abajo? Asegurándome de que entrara a la tienda, me apoyé contra el enorme tronco del árbol y comencé a meditar. Primero examiné mi núcleo de maná. Sylvia había dicho que me había dejado algo que llamaba ‘voluntad’ pero, ¿cuánto afectaba esto a mi núcleo de maná? Examinando más profundo, noté, aunque débilmente, unas marcas en mi núcleo de maná cuando… “A… ¿Arthur?” – dijo Tessia asomando su cabeza fuera de la tienda. “¿Hay algún problema?” – le pregunté, girando mi cabeza para verla. “¡B-bueno! Verás… Es más probable que las bestias aparezcan si notan que eres un niño. Por eso, creo que, por nuestra seguridad, sería mejor que en… entraras a la tienda.” En este punto, Tessia había cubierto su rostro con la tapa de lona de la tienda, mirando solamente con un ojo. “¡Pft! Tessia, ¿tienes miedo de dormir sola en la tienda?” – dije mientras me reía. “Cla… ¡Claro que no! Solo lo sugería, por nuestra seguridad, ¡ya que así es la mejor opción!” – dijo insistiendo, mientras se asomaba, casi saliendo de la tienda. “Si ese es el caso, entonces me esconderé en algún árbol y continuare vigilando. Ya sabes… Por nuestra seguridad.” – dije mientras le guiñaba un ojo. “Uu…” – se escondió nuevamente dentro de la tienda y murmuró en voz baja. – “Tengo miedo de dormir sola.” Sonriendo por dentro, abrí la tapa y me metí dentro de la tienda. Tomada por sorpresa, Tessia soltó un pequeño chillido e inmediatamente después se acostó con su espalda hacia mí. Viendo cuán rojas se pusieron sus orejas, fácilmente pude verme disfrutando mientras molestaba a la pobre elfa. Después de unos momentos de silencio, echó un vistazo sobre su hombro, y dijo: “¿Podría abrazar tu camisa?” Viendo cómo temblaba, recordé que solo era una niña. No podía imaginar lo duro que había sido para ella; había sido secuestrada, separada de su familia y llevada lejos, y todo sin saber si iba a ser capaz de volverlos a ver. Me acerqué a ella y comencé a acariciar suavemente su cabeza. Se volteó hacia mí y agarró el borde de mi harapienta camisa. Satisfecha, cerró sus ojos y, después de un par de minutos, escuché cómo su respiración se volvía rítmica. Todavía sentado, también comencé a quedarme dormido. Cuando mis ojos se abrieron, me tomó un par de segundos recordar dónde estaba. Miré hacia abajo y vi la cabeza de Tessia en mi regazo, que estaba acurrucada cómodamente. Gentilmente la moví para que despertara, y le susurré: “Tessia, deberíamos partir ahora.” Fue despertando poco a poco, pero cuando se dio cuenta de la posición en que estábamos, se levantó de golpe con un grito de sorpresa. “¡Lo siento! Quiero decir… ¿Pesaba mucho?” “No te preocupes por eso. Doblemos la tienda.” – le respondí con una sonrisa burlona. Con sus mejillas volviéndose un poco sonrojadas, asintió en respuesta y comenzamos a empacar las cosas antes de volver a reanudar nuestro viaje.
* * *
Pasaron un par de días sin ningún incidente que mencionar, pero de la nada sentí unos intensos dolores en mi abdomen. La primera vez que comenzaron los dolores fue durante el tercer día de nuestro viaje. Estábamos dentro de la tienda, Tessia ya estaba profundamente dormida, cuando sentí un repentino agudo dolor en mi esternón. No duró mucho, pero aquel breve momento causó tal dolor que quedé tiritando. A parte de eso, lo más emocionante que nos pasó fue cuando un par de sabuesos del bosque intentaron acercarse, pero los ahuyenté lanzándoles mi cuchillo reforzado con maná. Las noches pasaron mientras dormía junto a Tessia en la tienda y se fue sintiendo más cómoda conmigo, al menos lo suficientemente cómoda para no avergonzarse cada vez que despertaba. Nuestras conversaciones se volvieron más naturales y cada vez había menos silencios incómodos, incluso comenzó a burlarse de mí, por la forma en cómo hablaba; en sus palabras ‘me esforzaba demasiado para sonar como un adulto’. Por suerte, mis temores de que volvieran los dolores se fueron. Nuestro ritmo no fue obstaculizado por ningún golem de los árboles, o por alguna bestia de maná más fuerte que buscara a niños como su aperitivo. “¿Tessia, puedes saber cómo de lejos estamos ahora de Elenoir?” – le pregunté el quinto día de nuestro viaje en una mañana particularmente clara. Sus alargadas orejas se sacudieron mientras observaba el alrededor. De pronto, corrió hacia un árbol particularmente torcido y pasó sus dedos encima del tronco. Pasaron un par de minutos de silencio antes de que volviera, visiblemente emocionada. “¡Ese es el árbol al que solía venir con mi Abuelo! Recuerdo que tallé mi nombre en el tronco del árbol cuando no me miraba. ¡No estamos muy lejos! Creo que, si nos apresuramos un poco, ¡podremos llegar esta noche!” – dijo señalando al árbol. “Genial.” – le respondí, siguiéndola detrás. A pesar de lo bonito que había sido nuestro viaje, necesitaba armar un plan para volver a casa, y no podría hacerlo hasta que la llevara a la suya. Aunque, he de admitirlo: probablemente la extrañaría después de esto. “¿Arthur? Dijiste que tu familia y tus personas cercanas te llaman Art. Creo que durante este viaje me he vuelto lo suficientemente cercana para llamarte así también.” – dijo deteniéndose de pronto, girándose hacia mí y revelando una amplia sonrisa mientras cruzábamos un arroyo por un puente de troncos cubiertos de musgo. – “Entonces… ¿Podría llamarte Art también?” “¿Hmm? Claro, no me importa.” – le dije devolviéndole una sonrisa. “¿No te importa? ¡Tsk! Podrías sonar un poco más emocionado…” – dijo mientras me sacaba la lengua. “Me sentiría honrado de que me llamaras Art, Su Alteza.” – le dije mientras hacía una cortés reverencia como a un noble, a pesar de mi harapienta ropa. “Je, je. Y también tienes el honor de poder llamarme Tess.” – dijo mientras reía, dándome también una reverencia antes de girarse y saltar del tronco. Continuamos durante el resto del día, haciendo solo unas pocas paradas rápidas para descansar y rellenar nuestros estómagos. El uso constante de la rotación de maná había evitado que me cansara, pero era obvio que Tess estaba cada vez más agotada. Después de nuestro último descanso rápido, en un terreno cubierto de un blando musgo, continuamos directos hacia el último tramo. Tess y yo nos habíamos vuelto mucho más cercanos durante el viaje; la elfa que una vez había sido reservada y tímida, ahora sonreía brillantemente de forma contagiosa, a pesar de que nuestra situación no era precisamente cómoda. Continuó molestándome, diciendo que debería llamarla hermana mayor, ya que era un año mayor que yo. Molestándola de vuelta, imité cuando estaba llorando, frotándome los ojos y gritando: “BUAAAA, MAMI, ¡TENGO MIEDO!” Esto hizo que su cara se pusiera roja como un tomate. Golpeó mi brazo antes de empezar a hacer pucheros. Cruzó sus brazos y asomando su labio inferior, dio un pisotón y gritó: “¡HMPH! ¡Malvado!” Estaba anocheciendo y la niebla que nos rodeaba se volvía más espesa. Mi sentido de la dirección era casi inútil en este maldito bosque. Y si es que me separaba de Tess, lo más seguro es que terminaría viajando en círculos sin siquiera darme cuenta. De pronto se volteó hacia mí. En su rostro se veía una mezcla entre felicidad y duda antes de murmurar: “Hemos llegado.” Mirando alrededor, lo único que vi fueron árboles y niebla. Confundido, estaba a punto de preguntarle dónde estábamos, pero me detuve cuando vi que Tess colocaba sus palmas en un árbol y murmuraba un cántico. De pronto, toda la niebla a nuestro alrededor fue absorbida por el árbol y lo que se vislumbró fue una gigantesca puerta de madera que parecía sostenerse por sí misma sobre el suelo. Tess agarró mi mano y me arrastró hacia la puerta. Cuando la abrió, recordé el portal por el que Sylvia me había empujado. Esta segunda vez no se sintió mejor, pero al menos sabía que pasaría. Aterrizamos en nuestro destino suavemente sobre nuestros pies, e inmediatamente hurgué dentro de mi mochila para asegurarme de que tenía la piedra que me había confiado Sylvia. Solo después de confirmar que estaba allí, miré hacia el frente y observé el lugar donde estábamos.



miércoles, 13 de marzo de 2019

Retro Capitulo 12

Arco 1 Capítulo 12
Pájaro pequeño I
Traducido por Tars
Corregido por Thornapple y DaniR
Editado por Tars

Al igual que su fachada exterior, el interior de la Academia Hebrion mostraba una gran opulencia dentro de la escuela. Esto era especialmente evidente en su centro de entrenamiento: incluso poseía zonas para practicar atletismo y una zona para entrenamiento acuático. La sección de pistas de atletismo y su enorme campo central eran enormes. Además, había otras instalaciones especializadas rodeando las pistas tales como campos de prácticas, áreas de entrenamiento con simulaciones y gimnasios con entrenadores personales. La academia tampoco había escatimado en gastos para la zona acuática y había construido una piscina olímpica de más de treinta calles y muchos edificios auxiliares para preparar a los estudiantes en batallas subacuáticas. Y entre los dos centros de entrenamiento había una gran torre que se alzaba imponente. Una instalación de entrenamiento para los estudiantes magos, según contaba la guía de Desir. La torre tenía un total de cinco pisos, cada uno dedicado al entrenamiento de un atributo específico. Y, al igual que los centros de capacitación, cada piso albergaba varias salas para practicas diferentes. La sección de entrenamiento de la Academia Hebrion era tan grande que podía acomodar a toda su población estudiantil al mismo tiempo. La grandeza de esas instalaciones era capaz de quitarle el aliento a Romántica. Cualquiera se sentiría honrado de poder entrenar con unas comodidades tan increíbles. Ningún otro lugar en el mundo contaba con unas instalaciones de primer nivel como estas. “Si pudiera acceder a estas zonas de entrenamiento, juraría lealtad a la Academia Hebrion para siempre. Lo digo en serio.” Por supuesto, para Romántica significaba el acceso sin restricciones a todas estas áreas. Después de todo… Eran para uso exclusivo de la clase Alfa. Ese letrero, colocado encima de la entrada a esas lujosas instalaciones de entrenamiento, hablaba de la realidad de la situación: una discriminación flagrante en el trato entre la clase Alfa y la clase Beta. El trío siguió adelante, dejando atrás el área de entrenamiento de la clase Alfa. Después de subir una escalera de caracol, llegaron a las destartaladas instalaciones de entrenamiento de la clase Beta, situadas en la parte superior del área de entrenamiento. Viendo su tamaño y lo complicado que era acceder a ellas, demostraba que las instalaciones de la clase Beta no eran ni comparables a las de la clase Alfa. Parecía un ático de un edificio destartalado. La puerta había permanecido oxidada durante mucho tiempo y crujió de una manera desagradable cuando la abrieron. La vista más allá de la puerta era suficiente para destruir toda su motivación. “Increíble…” “No se puede ni comparar.” Las capas de polvo se arremolinaron cuando el trío entró en la habitación y su nariz pudo detectar un olor podrido. “¡Aaaaah!” El grito de Pram resonó por toda la habitación. “¿Qué pasa?” – gritó Romántica que estaba próxima al ataque de nervios. “¡Algo acaba de correr por encima de mi pie!” Tan pronto como Romántica escuchó la respuesta, encendió las luces lo más rápido que pudo… Pero lo que había sentido Pram había desaparecido. Observando la habitación con una mirada nerviosa, mientras la luz parpadeaba cada cierto tiempo, pudo notar un pequeño agujero en la pared. “Desir, ¡tenemos que salir de aquí ahora mismo!” – gritó como si la propia Muerte hubiera venido a por ella. “Romántica, no hay otras instalaciones de entrenamiento que podamos usar” “¡De ninguna manera puedo entrenar aquí! ¡Odio a los ratones!” “Mira el lado bueno.” – dijo Desir mientras se frotaba las manos. – “Nadie viene aquí, excepto nosotros. Es la mejor zona de entrenamiento que podemos tener.” Romántica, inquieta, comenzó a alejarse poco a poco hacia la salida, pero Desir fue más rápido y bloqueó la única ruta por la que Romántica podía escapar. “Vamos a limpiar este lugar y lo usaremos como oficina.” – dijo Desir mientras sonreía a Romántica. “¿Estás bromeando? Por favor, ¡dime que estás bromeando! Por favooooooooor…” “Vamos a convertirnos en un grupo increíble con esta sala.” “¡Mira este lugar! ¡Mira este desorden! ¡Es un nido de ratas!” Clic En ese momento, la luz, que llevaba un rato luchando por permanecer encendida, se apagó. Romántica avanzó lentamente hacia el interruptor de la luz para intentar volver a encenderla… pero antes de que pudiera hacerlo, una mirada de ojos rojos apareció en la oscuridad. “Oh…” Le tomó tres segundos a Romántica para que la situación en la que se encontrara se registrara en su cerebro. “Ñiek.” Los roedores y los humanos se enfrentaron entre sí en una batalla de miradas entre especies. Y, como se esperaba, ¡los roedores lograron la victoria! “¡Niiiiiiiiiiiiiiiiieeeeeeeeeeeeeeeek!” Un enjambre de ratas enojadas cargó contra los humanos. “¡KYAAAAAAAAAAAAAA!” Con un grito desgarrador, Romántica voló por el aire y se aferró a Desir. La niña estaba histérica y todo su cuerpo temblaba como una hoja. Cuando la luz volvió a parpadear y la oscuridad se retiró, el ejército de ratas se alejó. “Vaya montón de ratas.” “Ñieeeeeeeeeeeeeek…” Aunque los roedores habían desaparecido, Romántica no tenía intención de dejar ir a Desir. Ella canalizó toda su fuerza a sus brazos y sus piernas y trepó aún más por el cuerpo de Desir, como si tocar el suelo fuera una muerte segura. Desir suspiró, mientras miraba la cara de Romántica que se encontraba a un milisegundo de estallar en lágrimas. “Está bien.” “¿Nos vamos? ¿Ahora? ¿En este momento?” La cara de Romántica se iluminó cuando un pequeño rayo de esperanza traspasó las pesadas nubes de la desesperación y miró a Desir con ojos de cachorrito, esperando, más allá de la esperanza, que cumpliera su deseo. Pero esa esperanza no dudaría mucho. “Bloquearé las ratoneras, mientras puedes barrer.” “Entonces nosotros…” “Vamos a limpiar este lugar y usarlo.” Los ojos de Romántica se oscurecieron desesperados.
* * *
Seis horas más tarde, la sala de entrenamiento de la clase Beta se veía totalmente diferente. La luz mágica, que había sido completamente recargada, arrojaba una luz brillante por toda la habitación, reflejándose en un piso impoluto, casi como si fuera un espejo. Desir, con una cara satisfecha, miró alrededor de la habitación y luego a su equipo de limpieza. Todos tenían una expresión similar. “Bien hecho, todos han trabajado duro.” “¡Guau!” “Uaaaa…” Sin más palabras, todos se derrumbaron de agotamiento en el suelo. Solo el proceso de limpieza habría bastado como una primera sesión de entrenamiento físico. Pero, desafortunadamente, Desir tenía otros planes. “Vale, descansaremos por treinta minutos y luego comenzamos a entrenar.” “¡¡¡¿Quéééééééééé?!!!” – exclamó Romántica exasperada. – “He limpiado todo hoy ¡dejémoslo para mañana!” Pero Desir negó con la cabeza. “Romántica, ¿has olvidado lo que dijo la profesora Brigitte cuando te uniste al grupo?” “Eso es…” Romántica puso una mueca cuando recordó la advertencia de la profesora. «Debes estar absolutamente segura antes de dar una respuesta. Unirse al grupo de Desir también significa estar de acuerdo con el resto de sus ideales. En otras palabras, estás uniendo tu suerte a la suya. Debes obedecer las órdenes de tu líder de grupo y seguir sus instrucciones en todo momento. Para unirse a este grupo bajo estas restricciones, lo más importante es su propia determinación.» Las palabras de la profesora no contenían ambigüedad alguna. “Y también tengo el contrato que firmaste.” – continuó Desir. “¡Lo entiendo! ¡Muy Bien! ¡Vale! Simplemente lo haré.” Solo le esperaba una serie de penurias. Poco a poco, en secreto Romántica comenzó a lamentar la decisión de unirse a este grupo.
* * *
Treinta minutos más tarde, Desir inició el entrenamiento de Romántica sacando una bola azul. “En primer lugar haremos que trabajes en tu velocidad de lanzamiento.” “¡Mi velocidad de lanzamiento es bastante rápida! La viste durante el examen de ingreso.” Romántica estaba orgullosa de su velocidad de lanzamiento. Tenía un talento notable para un mago con el atributo viento. Desir estaba de acuerdo con ella… Hasta cierto punto. “La verdad sea dicha, tu nivel de lanzamiento es bastante buena, si la comparas con la de un mago regular de la calle. Pero dentro de la clase Alfa, tus habilidades son mediocres.” Los estudiantes de primer nivel de todo el mundo se reunían en la clase Alfa, por lo que era natural que sus miembros progresaran a pasos agigantados. Eran mucho más rápidos que los plebeyos de la clase Beta. Los nobles recibieron la mejor educación y enseñanzas con profesores privados desde una temprana edad, por lo que sus niveles ni siquiera podían compararse al de los plebeyos. Afortunadamente, Romántica había recibido algo de esa educación, por lo que tenía cierta habilidad para demostrarlo. Pero aún… “Lucharemos contra ellos en desventaja. Incluso si estuviéramos en su nivel, todavía tendríamos dificultades para competir contra ellos, tendremos que mejorar tus habilidades.” “Pero, ¿cómo vas a aumentar nuestras habilidades en tan poco tiempo?” – dijo Romántica alzando una ceja. “Es simple. Desarrollas una nueva habilidad.” “¿Una nueva habilidad?” “Vas a aprender cómo lanzar hechizos sin canto.” En lugar de procesar el maná a través de decir una fórmula, el lanzamiento sin canto utilizaba los sentidos para manipular y dar forma al maná, manifestando así el hechizo. Desir conocía muy bien a la Romántica de su vida anterior. Ya se había especializado en el canto rápido y, gracias al peligro que representaba el Mundo de las Sombras, fue empujada a perfeccionar constantemente sus habilidades y descubrir nuevos talentos. Al final, su esfuerzo había dado lugar a ser capaz de lanzar un hechizo sin cantar, un nuevo e ingenioso método para liberar su magia sin tener que hablar. Pero la Romántica de su vida anterior había invertido una cantidad inimaginable de tiempo y esfuerzo para desarrollar ese método. Ahora, Desir podía ayudar a la Romántica actual a desarrollar esas habilidades en un lapso de tiempo mucho más corto. “¡Eso es imposible!” Pero la reacción inmediata de Romántica cuando escuchó el plan fue negar que fuera posible. “No, es posible. Crees que es imposible.” – dijo Desir que ya lo estaba esperando. “¡Te dije que no puedo!” “Si no puedes, puedes quedarte por siempre en la clase Beta, comiendo pan duro.” La idea de comer pan duro durante años rompió su resistencia. “De verdad no me estás mintiendo…” Sabía que mientras formara parte de este grupo, tendría que seguir las instrucciones de Desir. Romántica suspiró. “Está bien… Vamos a intentarlo.” “Genial. Aquí, mira esta bola.” – respondió Desir sonriendo mientras colocaba la pelota a los pies de Romántica. A continuación, procedió a dibujar dos círculos en el suelo con un bolígrafo: Uno alrededor de la pelota y el otro a cinco metros de distancia. “Intenta mover la bola de ese círculo a ese otro.” Romántica colocó la pelota e intentó empujarla, pero Desir la interrumpió. “No puedes tocar la pelota, no debes moverte de donde estas ahora y, por supuesto, no puedes hablar. No uses nada más que corrientes de aire para empujar la pelota.” Manipulación de las corrientes de aire. Tratar de controlar las corrientes de aire era como que un humano intentara batir un par de alas. No se trataba solo de ejercitar uno de los cinco sentidos del cuerpo, sino que era hacer algo completamente nuevo y desconocido. Obviamente era algo complicado. Sin embargo, si un mago podía dominar la manipulación del aire, estaban bien encaminados para aprender a lanzar sin decir ni una palabra los hechizos del primer círculo. Romántica enfocó su mente y miró la pelota. Pero, ¿cómo se suponía que iba a crear una corriente de aire sin cantar un hechizo? “Hnnng.” “Romántica, ¿recuerdas lo que sentiste cuando estábamos limpiando?” – dijo Desir mientras observaba los esfuerzos de Romántica. ‘¡¿Recordar?!’ Romántica estaba frustrada. Tanto por su incapacidad actual para mover la pelota, como por el recuerdo de su trabajo como esclava. Había tanto que limpiar, que apenas podían terminar la tarea con la ayuda de la magia. “Es posible que hayas utilizado hechizos en ese momento, pero seguro que debes haber sentido algo más, como si estuvieras moviéndote con el viento. Recuerda esa sensación. Esa sensación de que tenías cuando barrías el polvo. Piensa que la pelota es el polvo.” Romántica parpadeó y bajo la mirada hacia la pelota, centrándose en ella. ‘Piensa que la pelota es el polvo…’ Romántica aplico el consejo de Desir, y la pelota se movió por primera vez. Aunque había avanzado en la dirección equivocada, el hecho de que se hubiera movido era algo digno de elogio. “Tus primeros pasos son buenos. Continúa.” – dijo Desir mientras palmeaba el hombro de Romántica. Su primer elogio. Romántica sofocó por la fuerza la alegría que se estaba formando en su garganta y continuó practicando. “Cierto, lo siguiente es el entrenamiento de Pram.” – murmuró Desir mientras se movía hacia Pram, que se había alejado a cierta distancia para no interrumpir a Romántica. Pram vio como Desir se iba acercando, con los ojos llenos de expectación. Sin embargo, esa expectativa iba a ser traicionada. Desir no tenía intención de entrenar a Pram y la razón era simple. “La verdad, es que no tengo nada que enseñarte.”



Retro Capitulo 11

Arco 1 Capítulo 11
Vida escolar IV
Traducido por Tars
Corregido por Thornapple y DaniR
Editado por Tars

Mientras Pram lo aprobara, Desir estaría contento con su decisión, pero al mismo tiempo, notó que la cara de Pram se había vuelto anormalmente roja. Incapaz de entender qué estaba pasando, Desir decidió ignorarlo. “No tienes que hablarme tan cortésmente.” – dijo continuando la conversación. Pero la cara de Pram mostró una determinación férrea. “No, no, está bien, Señor Desir. Esto es más cómodo para mí.” – respondió. “Somos de la misma edad. Señor es demasiado, ¿no te parece?” “No, realmente está bien. Quiero llamarte Señor Desir.” – insistió Pram, extrañamente resuelto. Desir suspiró en su interior, pero, al final, decidió dejar el tema. Podía dejar que Pram hablara como quisiera. “¿Oh? ¿Ya es tan tarde?” – soltó Desir sorprendido. Estaba tan absorto con la conversación que no se había dado cuenta de que el reloj ya marcaba las 13 horas. Era la hora de ir a comer. Después de terminar de darle los primeros auxilios, Desir se levantó para irse, pero cuando abrió la puerta, de repente, Pram se movió rápidamente y le cortó el paso. “Gracias por lo de hoy. De verdad, nunca olvidaré esta deuda.” – dijo mientras agachaba la cabeza. “Solo hice lo que cualquiera haría en una situación así.” – respondió Desir. “Si hay algo que pueda hacer para ayudar, por favor, dígamelo. Puedes pedirlo cuando quieras.” – continuó Pram mientras salían de la enfermería juntos. “Cualquier cosa que puedas hacer para ayudar…” – murmuró Desir frunciendo las cejas de repente. “¡Cualquier cosa!” – respondió Pram al darse cuenta de lo sería que se había puesto la cara de Desir. ‘¿Lo que sea?’ Los ojos de Desir brillaron. “Entonces, Pram, si aún no te has unido a ningún equipo… ¿Quieres unirte al mío?” Al escucharlo, los ojos de Pram se abrieron de la sorpresa. “¡Por supuesto Señor Desir!” – respondió con una amplia sonrisa de puro placer.
*.*.*
Y con eso, Desir completó su grupo. Desir, Romántica y Pram cruzaron un largo y vacío comedor antes de detenerse frente a una elegante puerta de madera. Había una placa labrada clavada en la puerta.

Brigitte de Fahellibos
La puerta se abrió de golpe, era una habitación espaciosa, bien organizada y decorada con gran elegancia. Encima de una pequeña mesa en el centro había cuatro tazas de té cuidadosamente colocadas, como si la profesora los hubiera estado esperando. “Me temo que han llamado para concertar una reunión en un momento en que estoy bastante ocupada.” – dijo la profesora Brigitte cuando los tres entraron en la habitación. Desir, Romántica y Pram se sentaron frente a Brigitte. “Gracias por concedernos su tiempo cuando está tan ocupada.” – contestó Desir inclinando la cabeza mientras hablaba. Brigitte sonrió ante las palabras de Desir. “Está bien. No hay nada de qué preocuparse.” – respondió para a continuación tomar un sorbo de su taza. Desir levantó la cabeza para examinar de cerca la figura familiar de su profesora. Era un modelo clásico de belleza y gracia, con unos hermosos ojos puros y una piel blanca impecable. Hoy llevaba un vestido simple pero elegante, complementado a la perfección con una serie de accesorios que portaba con mucha clase. Claramente su sentido de la moda era excelente. Desir conocía bien a la profesora Brigitte. La había conocido cuando todavía era huérfano y lo había recomendado a la Academia Hebrion. Si no hubiera sido por ella, Desir hubiera pasado toda su vida en el orfanato como un indigente. Desde ese día, había estado profundamente agradecido con ella. “Estuviste realmente increíble en el examen de ingreso, Desir.” – dijo mientras dejaba la taza de té. – “Nunca antes te había visto hacer algo como eso.” “Ja, ja, ¿es así?” – respondió mientras se sonrojaba. “Ciertamente. Es la primera vez que veo usar la magia de una manera tan hábil.” “Realmente no era para tanto…” “Te estás humillando demasiado.” – insistió Brigitte. – “Después de todo, ganaste contra la favorita, Ajest.” Brigitte puso una amplia sonrisa mientras continuaba. “Recuerdo lo desesperado que estabas cuando te enseñé por primera vez magia. Me siento bastante traicionada viendo cuán brillante ha terminado siendo tu magia. Ju, ju, ju.” Desir se congeló quedándose sin palabras, mientras un escalofrío le recorría la espalda. “Era broma. Bebe el té antes de que se enfríe. Me tomó mucho esfuerzo conseguir estas hojas importadas de Heidna.” – dijo Brigitte continuando la conversación al ver la reacción de Desir. “Sí…” – contestó Desir levantando su taza. Sus manos todavía temblaban violentamente. Romántica lo miró mientras reía silenciosamente. Ella no esperaba que hubiera alguien que pudiera ganar contra Desir con palabras. Con la taza de té medio vacía, Brigitte miró fijamente al grupo. “¿Así que estos son los miembros del grupo que has encontrado?” – preguntó mientras sus ojos parpadeaban con una luz misteriosa y examinaba a Romántica, Pram y Desir uno por uno. Para continuar hablando cuando estuvo satisfecha. – “¿Cuál es la razón por la que quieres crear un grupo?” Por supuesto, estaba pidiendo el objetivo del grupo. Pero era algo que Desir tenía muy claro en su mente. De hecho, había creado este grupo con un único objetivo. “Mi objetivo es ascender a la clase Alfa a través de la batalla de promoción.” – respondió Desir con fuego en sus ojos. “Sabes que eso va a ser complicado.” – dijo Brigitte levantando una ceja con un leve deje de sorpresa. “Oh, lo sé.” – respondió Desir con un aire de confianza. Al oírlo, Pram, que simplemente había estado escuchando aturdido, levantó su mano temblorosa. “¿Qué quieres decir con ‘Pasar a la clase Alfa’?” – dijo cuándo Brigitte puso su mirada en él. “Ah, parece que todavía no os han informado oficialmente.” – dijo Brigitte. – “Nuestra academia emplea un sistema de avance conocido como Batallas de promoción.” Las batallas de promoción eran las que decidían la clasificación de los estudiantes de Hebrion cada año. Estas batallas no solo eran una tradición de la Academia de Hebrion, sino que también actuaban como los exámenes de mitad de curso. Las batallas de promoción comenzaban con un pequeño torneo en el que se seleccionaban a los treinta mejores participantes. Estos estudiantes entrarían a un mundo de las sombras artificial de clase 5 y participarían en una batalla real entre sí, que decidiría su clasificación final. El objetivo principal de todos en esta etapa era ser una de las últimas personas en pie, ya que los nueve supervivientes ganaban el título de ‘Rango Único’. “Lo que quiere decir es que, con la promoción, no solo ingresan a la clase Alfa, sino que también obtienen el título de Rango Único del torneo.” – continuó Brigitte con su explicación. – “¿Estoy en lo cierto Desir?” “Sí, tienes razón.” “¿Qué? ¡De que estás hablando!” – dijo Romántica que había estado escuchando en silencio mientras se levantaba de su asiento. – “Olvídate de estar entre los nueve mejores. No hay forma de que podamos ubicarnos entre los treinta mejores del torneo. Y, en el improbable caso de que lo lográramos, ¡seríamos el blanco de todos los equipos de la clase Alfa inmediatamente!” “Sabes que tiene razón.” – dijo Brigitte mostrándose de acuerdo mientras asentía. – “Es obvio quién estará entre los treinta primeros. La mayoría de ellos serán los grupos formados por la élite. El año pasado los quince miembros de Luna Azul, los nueve del Dragón Rojo y el resto de los seis integrantes, eran todos alumnos de la clase Alfa. Ningún estudiante de la clase Beta se ha colocado entre los treinta primeros en la historia de esta academia.” “Así que, no hay forma de que la clase Alfa no sea dura con alguien de la clase Beta y es probable que tramen algo contra nosotros.” – dijo Pram con cautela ahora que tenía una mejor comprensión de la situación. “Seguramente.” – dijo Desir. Los débiles siempre serían los primeros en ser eliminados. Además, todos en el grupo de Desir eran de la clase Beta. Incluso si de alguna manera lograban estar entre los treinta mejores, estarían en desventaja numérica. “Por eso es tan importante que aspiremos a lograrlo con las clasificaciones individuales.” – dijo Desir confiado a pesar de que las probabilidades de lograrlo estaban abrumadoramente en su contra. Actualmente la clase Beta no era más que una colección de basura a los ojos de la Academia. Los estudiantes de la clase Beta eran todos plebeyos, lo que significaba que los profesores y los estudiantes de la clase Alfa los despreciaban. Su futuro estaba claro. Antes o después, los estudiantes de la clase Beta perderían toda la motivación y se rendirían en intentar graduarse. Los estudiantes que eran vistos como basura se convertirían exactamente en eso. Pero, ¿y si ese no fuera el único camino…? “Profesora, piénsalo. Si la clase Beta, que se considera basura, gana el título de Rango Único para todo un grupo, ¿cómo reaccionaría la gente?” – continuó Desir con una sonrisa. “Eso es…” Brigitte no sabía qué responder, por lo que se mantuvo en silencio mientras pensaba en las implicaciones que crearían sus planes. “Siempre dicen que la clase Beta no tiene talento, así que me niego a enseñarles. Opiniones como éstas se convertirán en meras excusas y la verdad se hará evidente. Finalmente, la clase Beta podrá eliminar sus cadenas de inferioridad.” – continuó Desir. El vapor se elevaba de sus tazas, el té aún estaba caliente y su fragancia llenaba la habitación. Desir tragó nervioso. Aparte de un ocasional parpadeo, la profesora Brigitte estaba tan quieta como una estatua, repitiendo sus palabras en voz baja. “Está bien, autorizaré la creación de tu grupo.” – dijo finalmente Brigitte, mientras los tres estudiantes contenían la respiración en silencio. “Gracias profesora.” – respondió Desir dejando escapar un suspiro de alivio. Sin embargo, antes de que Desir pudiera relajarse por completo, Brigitte volvió a hablar de nuevo. “Pero antes de eso, hay algo de lo que debo estar segura.” – dijo la profesora, mirando a Pram y Romántica. – “Necesito escuchar el consentimiento de Pram y de Romántica.” Pram y Romántica respiraron hondo; ambos entendían el peso que acarreaba su decisión. “Debes estar absolutamente segura antes de dar una respuesta. Unirse al grupo de Desir también significa estar de acuerdo con el resto de sus ideales. En otras palabras, estás uniendo tu suerte a la suya. Debes obedecer las órdenes de tu líder de grupo y seguir sus instrucciones en todo momento. Para unirse a este grupo bajo estas restricciones, lo más importante es su propia determinación.” – dijo Brigitte mientras los miraba a los dos con severidad. “Haré una solicitud para unirme al grupo del Señor Desir.” – dijo Pram sin dudar de su decisión. “Entonces, por favor, firma este contrato.” – dijo Brigitte pasándole un papel a Pram. El bolígrafo se movió enérgicamente y Brigitte recogió el contrato ya firmado. “Solo queda tu respuesta.” – dijo mientras revisaba rápidamente el contrato que tenía en sus manos. Con eso, todos miraron a una persona en la habitación. Romántica estaba sosteniendo su barbilla perdida en sus pensamientos y, en ese momento se encontraba celebrando un acalorado debate interno: ¿era realmente posible entrar en la clase Alfa de esa manera? Implicaba ser uno de los nueve mejores de una academia que reunía a los mejores talentos de todo el mundo. Ella era solo un mago del segundo círculo. Seguramente Ajest estaría entre esas nueve personas y podía imaginar fácilmente que habría otras nueve tan fuertes como ella. Para ser honesta consigo misma, Romántica pensó que incluso la idea de entrar en la clase Alfa era poco más que un sueño imposible. ‘Pero eso es… Si estuviera sola.’ Romántica miró a Desir. Lo que vio fue a un hombre con una confianza abrumadora. Su mirada decía que no había forma de que pudiera perder. Era como si la derrota nunca hubiera cruzado por su mente. Al mirarlo, recordó el momento en que había tomado el control de su magia. Era realmente una forma creativa, incluso ingeniosa, de usar un hechizo. Era la primera vez que sintió que había encontrado a alguien que poseía un nivel inalcanzable. Sus horizontes se expandieron ese día y ella, había decidido no permitirse volver a ser tan engreída. Pensaba con certeza que, si era Desir… si fuera él, ella sentía que podía crear algo increíble. “Buuuuf…” – suspiró Romántica profundamente mientras se volvía hacia Brigitte. – “¿Dónde firmo?”
* * *
El edificio principal estaba ubicado en el centro del campus de la academia y estaba dividido en seis sectores diferenciados. La distancia entre cada sector era tan grande que era necesario utilizar un autobús mágico para moverte entre ellos. Cada sector recibía su nombre de acuerdo al propósito con el que había sido construido. El área de los dormitorios se llamaba Sector Residencial, el área en la que se realizaban investigaciones mágicas o se investigaban los mundos de las sombras se llamaba Sector de la Investigación. Los otros cuatro tenían nombres similares.

Próxima parada: Sector de entrenamiento.
Desir, Romántica y Pram se bajaron del autobús. Delante de la estación había una estatua de mármol de color marfil con la efigie de un espadachín. Tras ella, se encontraban unos edificios enormes, que se elevaban hasta alturas increíbles, como si estuvieran rozando el cielo. Caminando unos al lado de los otros, el grupo de Desir, entró en el centro de entrenamiento.



Retro Capitulo 10

Arco 1 Capítulo 10
Vida escolar III
Traducido por Thornapple
Corregido por Tars y DaniR
Editado por Tars

Pram Schneizer estiraba ligeramente su cuerpo en el gimnasio. Daba la impresión de ser muy joven, su rostro transmitía una apariencia esbelta. Sus cejas algo femeninas y sus largas pestañas solo acentuaban su belleza. “¡¿Qué es esa cosa tan adorable?!” – exclamó Romántica.
“Es cierto que Pram tiene un lado lindo.” – contestó Desir estando de acuerdo. Romántica sacudió intensamente su cabeza de izquierda a derecha. “¿Algo lindo? ¡Estás equivocado! ¡No es solo un lado, él es la dulzura encarnada! ¿Cómo es que no sabía que había un chico así por aquí?” – dijo Romántica hablando sin sentido. – “¡Es tan lindo! ¡Muy lindo! Quiero uno. ¿Dónde puedo conseguir uno? ¡Usaría toda mi fortuna si tengo que hacerlo!” Su actitud me recordaba a la de una mocosa mimada que había encontrado algo que quería desesperadamente. Desir sacudió su cabeza con decepción. En un combate de entrenamiento no se permitían las armas letales. Por ello, en la sala de entrenamiento se proporcionaban docenas de diferentes tipos de armas de madera, que iban desde estoques, sables, espadas a dos manos u otros tipos. Cualquiera que quisiera entrenar estaba obligado a elegir entre esas armas antes de entrar a la tarima. Había seis tarimas. Pram fue asignado a la cuarta. Antes de entrar a la tarima, se detuvo frente a la colección de armas de madera. De izquierda a derecha, el tamaño y peso de las armas iba aumentando. Pram dudó en ese momento antes de estirar su brazo hacia la derecha. Agarró un arma y la sostuvo en alto. Era una gran espada de cuchilla ancha. “¿Una gran espada…?” – dijo Desir con inquietud, estrechando los ojos. “El mejor espadachín de la clase Beta. Me muero de ganas por ver esto.” – aplaudió Romántica mientras se inclinaba hacia adelante. El oponente de Pram era un caballero de la clase Alfa: Percival Ahsegunits. Habiendo aprendido la esgrima de un caballero oficial, era un oponente fuerte, como mínimo. Sacó su espada de su vaina, que estaba atada a su cintura. La espada de madera parecía ser una mezcla entre una espada larga y una espada corta. Percival miró a Pram con una mirada salvaje y amenazadora. Pram puso su mano derecha sobre su pecho y bajó su cabeza para saludar a su oponente con una respetuosa reverencia. “Clase Beta. Soy Pram Schneizer.” Cuando ambos se concentraron el uno en el otro, el árbitro bajó su bandera anunciando el inicio de la batalla. “¡Combatid!” El primero en moverse fue Pram. Cargó contra su oponente, manteniendo cerca su intimidante gran espada. Cuando se acercó a su contrincante, rápidamente desplegó un fuerte corte horizontal a Percival, que se vio obligado a bloquear ese ataque con su espada. Cuando ambas espadas de madera chocaron, el ruido provocó tal colisión que recalcó la fuerza de ambos guerreros. Percival logró bloquear el ataque de Pram, pero la conmoción que causaron con su choque dejó la cara de Percival brevemente rígida. Pram lo notó y aprovechó al máximo esta breve apertura. Continuó presionando a su oponente, desatando una oleada de pesados ataques. A pesar de que Percival coincidía con los ataques de Pram, trataba desesperadamente de crear cierta distancia entre ellos para contraatacar, pero era en vano. Estaba decidido a no darle un solo segundo para que respirara. Había tenido éxito al lograr llevar a Percival al borde de la tarima. Desir observaba la lucha con una expresión oscura. Este no era el Pram que él esperaba. La fuerza de Pram no radicaba en el uso de una gran espada. Todos sus movimientos eran simples y bruscos. En realidad, Pram debería de haber usado un estoque, un arma que combinaba perfectamente con su estilo de esgrima rápida y precisa, no algo tan aburrido como una gran espada. Después de ver todo eso, Desir estaba lleno de preguntas. ‘¿Por qué no está usando un estoque?’ Las preocupaciones de Desir pronto se hicieron realidad. La pelea de entrenamiento era sencilla. Pram balanceaba su espada sin pensarlo mucho, mientras que Percival simplemente bloqueaba todos los ataques que le lanzaba. Todo se veía a simple vista, balancear una espada tan grande estaba agotando la resistencia de Pram. Percival atacó hacia adelante oportunamente y comenzó a golpear furiosamente. En un instante, el flujo de la batalla había cambiado a favor de Percival. Pram cayó hacia atrás y casi se desplomó, consternado por el repentino cambio en la postura de Percival. Los ataques de Percival eran abrumadoramente fuertes y precisos, y no le daba ningún respiro para que pudiera reformar su defensa. Como era de esperar, la falta de experiencia de Pram con las grandes espadas lo llevaron a su fin. Después de bloquear múltiples ataques, la resistencia de Pram se agotó por completo. Cuando levantaba su gran espada para bloquear un ataque, su muñeca derecha se giró. “¡Uaaaaa!” En una batalla entre guerreros, una breve apertura era de suma importancia. Eso era ciertamente esencial si uno estaba siendo atacado con una oleada de ataques. Percival dio un fuerte rugido cuando atacó, golpeando el lugar con el que sostenía torpemente la gran espada. La muñeca de Pram no pudo soportar el golpe y se vio obligado a soltar el arma pesada. – “¡Aaarg!” La gran espada de madera voló por el aire. Giró un par de veces y aterrizó patéticamente en el suelo. El vencedor había sido decidido. Pram había perdido. Cuando Pram miró su arma en el suelo, dejó escapar un suspiro y agachó su cabeza. “Perdí.” Al contrario de las expectativas de Desir, la batalla terminó bastante claramente. “Estoy segura de que dijiste que ese chico llamado Pram era un fuerte espadachín, ¿cierto? ¿Qué tipo de espadachín se cansa atacando con su espada? Ni siquiera un principiante comete un error así.” – dijo Romántica con una expresión de incredulidad. “Así es…” – respondió Desir sin darse cuenta. Romántica puso su mano en el mentón. La emoción que tenía en sus ojos verdes ya casi había desaparecido. “Es lindo y todo, pero eso no tiene nada que ver con sus habilidades de combate. Si es así, será inútil reclutarlo para nuestro grupo. ¿Por qué mejor no buscamos otro estudiante?” – las palabras de Romántica reflejaban la realidad de la situación. Un grupo sería mucho mejor sin miembros débiles. Solo serían peso muerto, y arrastrarían al grupo hacia abajo en vez de levantarlo. Si Desir no conociera al Pram del futuro, seguramente habría seguido el consejo de Romántica. Mirándolo, Desir se levantó de pronto de su asiento. “¡Suficiente!” – le gritó a Percival. La pelea entre ambos ya se había terminado y Pram estaba en el suelo mientras que Percival estaba parado frente a él, levantando su puño. Percival, qué había incitado esta pelea lanzando el primer golpe, se giró para mirar al lugar de donde provenía el ruido y notó que Desir se acercaba a él. “Ja.” – Se rio Percival, su risa estaba llena de menosprecio. “Si no quieres terminar como él, será mejor que te largues.” – dijo apuntando con su espada de madera hacia Pram. Desir suspiró. El mundo tenía una buena cantidad de personas que resolvían todo con violencia. “¿Por qué estás haciendo esto?” Percival no respondió. En ese momento, Pram se levantó del suelo. Su traje estaba hecho jirones y manchado con tierra. “Maldita sea, la clase Alfa es algo serio. ¿Te enoja que te haya presionado alguien de la clase Beta, incluso por un momento?” – dijo mientras se frotaba su mejilla enrojecida. El chico había dado en el clavo. Tenía toda la razón. Los ojos de Percival se llenaron de ira mientras agitaba su espada de madera y hacía que se dirigiera rápidamente hacia la cabeza de Pram, con la intención de destruirla por completo. Pram, incapaz de hacer algo, cerró sus ojos por reflejo. Escuchó el despampanante sonido, pero cuando se dio cuenta que no sentía ni un poco de dolor, lentamente abrió sus ojos. Al principio, solo notó fragmentos de madera esparcidos por el aire y gotas de sangre cayendo al suelo. Sin embargo, solo le tomó menos de un segundo notar la espada de madera rota y los brazos de Desir, que habían bloqueado el ataque que se dirigía a la cabeza de Pram. “Realmente planeabas golpearlo.” – habló Desir con una voz inesperadamente tranquila. La mano derecha de Desir era un puño apretado. Percival no podía creer lo que veía. ‘¿Bloqueó eso?’ Había sido un golpe increíblemente rápido. Creado por el calor del momento y de pura ira. Pero agitando su arma con toda su fuerza, el pensamiento de que fuera bloqueado nunca pasó por su mente. Una gota de sudor frio corría por la espalda de Percival. “Y… ¿Y qué?” Desir inhaló una profunda respiración para luego mirar a Percival, que sintió como su penetrante mirada era como un profundo abismo que lo podría tragar por completo. “La batalla ya terminó. Ganaste. ¿Qué más quieres?” Los ojos de Desir estaban faltos de cualquier emoción. Sin ira, sin miedo, sin mostrar nada de enfado. Solo miraba fijamente a Percival. Sin darse cuenta Percival, Desir emanaba una atmosfera incomprensible que lo dejó estupefacto y sin aliento, había sentido algo así antes. Recordó el momento cuando era muy joven, cuando el general veterano que estaba bien versado en el arte de la guerra, le había enseñado todo lo que sabía mientras lo miraba con esos mismos ojos cada vez que cometía un error. “Agradece que no haya ningún profesor por aquí. Si un profesor viera cómo te comportas en este momento…” – exclamó Desir. “No me sermonees.” – replicó Percival. Percival rápidamente se giró y se fue a otro lugar. Como si no quisiera quedarse en ese lugar un segundo más, Percival se alejó de la vista de Desir rápidamente.
* * *
El brazo de Desir había recibido un golpe fuerte. El lugar con el que bloqueó la espada de madera se había hinchado, y el área alrededor de la herida se había vuelto negra y roja con un gran moretón. El lado positivo era que su hueso no se había roto. Quitaron las astillas de madera, desinfectaron cuidadosamente la herida y la vendaron. “¿Te duele mucho la herida?” – preguntó Pram, preocupado. Después que se dirigieron a la enfermería, Pram le dio los primeros auxilios a Desir. Envolvió cuidadosamente las vendas alrededor de la herida, asegurándose que no se deshicieran. Por alguna extraña razón, los extremos de las vendas los ató como una cinta. Desir tuvo que contener la risa ante esto. Realmente fue un trabajo meticuloso. “Lo siento mucho.” – dijo Pram casi al borde de las lágrimas. Miraba fijamente al brazo de Desir que estaba envuelto en vendas. Incluso ahora, su sangre seguía filtrándose por las envolturas. “Lo siento de verdad. Será más complicada tu vida ahora que solo tienes un brazo.” “Está bien. Fui yo el que decidió entrometerse.” “No, no. Todo esto fue mi culpa. Si no me hago responsable…” “Ya te dije, está bien.” “Bueno, si tú lo dices…” Incluso mientras decía eso, Pram permanecía preocupado. “En serio, no te preocupes por esto.” – dijo Desir, intentando apaciguar las preocupaciones de Pram. “Pero…” – dijo Pram sentado a su lado con una mirada deprimida. – “Te has convertido en un enemigo de la clase Alfa por ayudar a alguien a quien no conoces.” “Fui consciente de eso tan pronto decidí intervenir.” Cuando Desir dijo eso, Pram levantó su cabeza. Sus ojos estaban llenos de sorpresa y asombro. “E… En fin, gracias. Nunca olvidaré esto.” “No fue nada.” “¡Ah!” Pram de pronto se dio cuenta de algo. “Ahora que lo pienso, nos hemos estado llamando ‘’” La pareja intercambió una sonrisa alegre. “Soy Pram Schneizer.” – dijo señalándose a sí mismo. “Desir Arman. Encantado de conocerte, Señor Schneizer.” “No tienes que hablarme con tal formalidad.” “Hmm, si ese es el caso… ¿Schneizer?” “No, no. Solo llámame Pram. Puedes hablar casualmente conmigo.” – dijo Pram negando con su cabeza. “Está bien, Pram. ¿Así está bien?” – dijo Desir derrotado. La cara de Pram se iluminó tan pronto escucho a Desir darse por vencido. Estaba realmente feliz.



Retro Capitulo 9

Arco 1 Capítulo 9
Vida escolar II
Traducido por Thornapple
Corregido por Tars y DaniR
Editado por Tars

Abriendo lentamente la carta, sus ojos comenzaron a leer rápidamente las líneas de texto que llenaban la hoja. Cuando digirió las palabras que acababa de leer, sus ojos se abrieron de par en par y se volvió a mirar a Desir. Afrontando algo que parecía imposible, volvió a leer la carta completamente. Y luego, volviendo a mirar a Desir, sus ojos se abrieron aún más. Negándolo, examinó la carta una vez más, como si por el hecho de releerla fuera a cambiar su contenido. Pero las palabras que estaban escritas en la hoja simplemente la miraban desafiantemente.
Todos los detalles estaban ahí. Escritos con una exactitud increíble. La verdad desnuda de por qué Romántica Eru había sido asignada a la clase Beta. Mientras leía el contenido por tercera vez, se estremeció. Cuando llegó a la oración final de la carta, rompió frenéticamente la carta en pedazos. Sus ojos temblorosos se encontraron con la mirada despreocupada de Desir una última vez y ambos se miraron en silencio. El aire estaba cargado con una espesa tensión, y con cada respiración, Romántica sentía que se asfixiaba lentamente. De pronto, Desir se inclinó hacia ella, haciendo que Romántica saltara del susto. “¿Ahora quieres hablar conmigo?” – dijo con una voz tranquila que combinaba con su expresión indiferente. Romántica no podía decir que no, pero temía que alguien la escuchara. “Cómo… Cómo… ¿Cómo sabes esto?” – susurró con una voz temblorosa que había perdido todo el vigor que tenía anteriormente. “No creo que esté obligado a decírtelo.” – respondió Desir. Al oír eso, la boca de Romántica se secó. Sabía que en este momento Desir tenía todas las cartas a su favor. “¿Se lo has dicho a alguien más?” – preguntó rápidamente; su pregunta sonaba más como una sola palabra en vez de una oración completa. “No, pero la mayoría de los profesores ya lo saben. ¿De qué otra forma habrías sido asignada aquí?” – dijo Desir mientras negaba con la cabeza. “Pe… Pero, ¡este lugar está a cientos de kilómetros del Reino de Prilecha!” – exclamó Romántica con incredulidad. “Has subestimado la red de inteligencia de la Academia Hebrion.” – dijo Desir mientras se reía de su ingenuidad. Aunque estaba muy seguro de sí mismo, Doneta se había equivocado de la razón por la cual Romántica había sido asignada a la clase Beta. Los exámenes de ingreso y sus participantes eran sometidos a un escrutinio mucho más riguroso de lo que pensaban la mayoría de los estudiantes. Incluso los secretos mejor guardados del pasado salían a la luz con el tiempo. Y, en este momento, el pasado secreto de Romántica brotaba de los labios de un hombre que apenas conocía. “Hace años, una familia humilde de comerciantes amasó una abundante fortuna al realizar negocios con el Reino de Prilecha. Esa familia de plebeyos sobornó a un barón en el sur para que le vendiera su título, y así, llegaron a habitar al castillo Von Eru. Esto sucedió cuando tenías cuatro años, ¿cierto? Tu familia compró su camino a la nobleza. Incluso si dices que eres un noble, no puedes negar que naciste siendo plebeya.” – Con una sonrisa satisfecha Desir terminó de resumir el contenido de la carta. “¡Tú...!” – desesperadamente Romántica busco una palabra que coincidiera con sus tumultuosas emociones. Desir se inclinó hacia adelante con complicidad. – “Ambos nacimos plebeyos. Aunque seas una noble alta y poderosa, ¿no crees que es muy pomposo no querer estar en el mismo grupo con un plebeyo?” “¡Eso es…!” – la indignación justificada se volvió cenizas en su boca, cuando Romántica se dio cuenta que él tenía la razón. El conocimiento de Desir sobre el secreto más íntimo de Romántica era lógico. Romántica Eru era un miembro de la clase Beta que había resistido durante ocho largos años en el Laberinto de las Sombras y era uno de los compañeros más cercanos de Desir. Como su compañera de equipo, Romántica a menudo le hablaba de su pasado. Después de todo, con el espectro de la muerte acechando en cada esquina ciega, ¿qué le quedaba por ocultarlo? Sabiendo esto, cada uno de ellos atesoró la oportunidad de que tendrían de vivir en los recuerdos de sus aliados. Y a cambio, todos escuchaban atentamente los cuentos de los demás. Y Desir no había sido la excepción. Recordaba todos sus nombres, sus caras, y sus historias. Como tal, le era fácil recordar sus recuerdos sobre ella. Romántica Eru. La hija del Barón Eru que había comprado su camino a la nobleza, la niña que pagó por la decisión de su padre, con una infancia solitaria. “Sabes que, el profesor asignado al grupo de la Luna Azul es el Profesor Nifleka. Él es uno de los pocos profesores que saben sobre tu pequeño secreto. Ese tipo detesta a los plebeyos. Si terminas en su grupo, no lo dejará pasar y no hará nada.” – continuó Desir. “Doneta me protegerá…” – protestó Romántica débilmente, mirando hacia el suelo. “¿Viste la forma en que miraba a los plebeyos? ¿Estás segura de eso?” – contestó Desir levantando una ceja. Para él, los pensamientos actuales de Romántica eran transparentes como el cristal. Romántica, había nacido como una plebeya y era muy consciente de cómo Doneta veía a los plebeyos. Los miraba como si estuviera mirando al simple ganado. Se sintió abrumada por el miedo al pensar que la miraría de la misma forma si la descubrían. Había tratado de convencerse a sí misma de que su miedo no tenía fundamentos. Pero ahora, amenazaba con volverse realidad. Desir comenzó a recoger los pedazos de papel esparcidos por el suelo. “¿Entonces qué harás?” “¿En serio crees que un grupo creado con chantaje va a ser bueno?” – contestó Romántica, sabiendo que no estaba en condiciones de negociar. “Tienes razón.” – dijo Desir. – “¿Qué tal esto? Añadiré una condición. Un mes. Seamos equipo por un mes. Si sigues pensando lo mismo, entonces puedes irte.” Un mes. ‘Supongo que podría ser peor.’ – pensó Romántica. Después de aguantar por un mes, si no le gustaba, podía irse. Comenzó a extender su mano cuando algo cruzó por su mente. – ‘Espera. Pensaba que era realmente un mal trato comparado a unirme a su grupo por tiempo indefinido, pero aun así estoy siendo forzada a un acuerdo que no quiero, ¿no es así?’ Quizás la destreza de este hombre iba mucho más allá de los confines del campo de batalla. Desir extendió su mano. Romántica cruzó sus brazos y le devolvió el gesto con una dura mirada, pero a pesar de su mejor esfuerzo, no pudo encontrar nada más que inocencia en su expresión. “Sabes, fuiste un verdadero estúpido durante los exámenes de ingreso.” – dijo tras dejar escapar un profundo suspiro. “Lo sé.” – respondió Desir. De alguna forma, el bastardo sonaba más alegre de los habitual. Romántica tomó la mano de Desir y la estrechó.
* * *
El desayuno era terrible. Había pocas opciones y había terminado eligiendo un pan lo suficientemente duro como para cavar una tumba con él y una sopa acuosa rociada con pequeños trozos de cordero hervido. Romántica estaba casi estupefacta. Fue en ese instante cuando se dio cuenta de que estaba en la clase Beta. Ella no había entrado a la Academia para ser tratada de esta manera. Esto iba demasiado lejos. Era muy consciente de que las dos clases eran tratadas de manera diferente, ¡pero nunca pensó que se extendía hasta este extremo! De lo que había recopilado, la clase Alfa disfrutaba de comidas lujosas de estilo buffet en todas sus comidas. Solo con pensarlo la hizo enojarse, pero no era suficiente como para que se negase a comer. Con un enorme esfuerzo, Romántica partió un pedazo de pan por la mitad. Se rompió con el mismo sonido que haría una losa de granito cuando se partía en dos. No pudo evitar preguntarse si los estaban alimentando con rocas. Pero al mirar la mesa de Desir rápidamente lo olvidó. Sus platos ya estaban vacíos. “¿Cómo puedes comer esto?” – preguntó Romántica con incredulidad. “¿Por qué no? Es mejor que la carne de orco.” – dijo Desir mientras paraba de masticar para poder responderle. “Eso es una metáfora, ¿cierto? Los orcos se extinguieron hace mucho tiempo.” – dijo Romántica con el ceño fruncido. Desir se encogió de hombros. “Si te es demasiado difícil comerlo, unta tu pan en la sopa.” – contestó mientras señalaba el pan y la sopa frente a Romántica. Romántica hizo lo que le dijo. Su pan se fue ablandando y, con un poco de esfuerzo, pudo tragarlo. Mientras comía el pan y miraba a Desir sentado frente a ella, finalmente se dio cuenta que estaban en el mismo grupo. ‘Cierto…’ Técnicamente, ‘estaría’ en el mismo grupo. Después de todo, aun no era ‘oficial.’ El requisito mínimo para un grupo eran tres personas. Pero ahora, solo eran ese bastardo y ella… Según él, ni siquiera habían encontrado a un profesor que estuviera dispuesto a ser asignado a su grupo. Nada de este grupo de mierda estaba bien. Y ella estaba dentro. “Ya terminé de comer.” – dijo Romántica soltando la cuchara, tras perder el apetito. Cuando salieron de la cafetería, la cara de Romántica se oscureció con el desaliento al mismo tiempo que se aseguraba de mantener una distancia constante detrás de Desir mientras iban caminando. “No te preocupes, no tendremos problemas para organizar nuestro grupo.” – dijo Desir rompiendo el silencio. Pero la mirada de preocupación no abandonó el rostro de Romántica. “Tú… Sabes lo difícil que es crear un grupo, ¿verdad?” Había dos condiciones para crear un grupo. La primera era tener al menos tres personas y la segunda poseer un profesor dispuesto a tutelarlos. Y, dejando por ahora de lado el problema del profesor, todavía necesitaban otro miembro para cumplir con el requisito mínimo de personas. “Ya hay algunos grupos prominentes en la clase Beta. Todos los nuevos estudiantes querrán irse a esos, ¿lo sabes? Nadie le prestará atención a un grupo de novatos como este.” – espetó Romántica al frío aire de la noche. – “¡Di algo! ¡Tú…” Pero Desir la interrumpió con una sonrisa. “Al principio hablabas sobre lo malo que sería este grupo. Pero ahora te preocupa que no podamos ponerlo en marcha. Sabía que estarías de acuerdo.” Romántica estaba impresionada. “Q… Qu… ¡¿Qué?! ¡Solo pensé que sería un mes muy molesto si el grupo fallaba…! Así que quiero apuntar al primer lugar, ¿lo entiendes?” Era difícil no encontrar a la vergonzosa e infantil Romántica haciendo algo tan trivial y ser cautivado por su comportamiento. “Ya te lo dije, no habrá ningún problema. Ya conozco a un profesor que se hará cargo de la autorización de nuestro grupo. Y para el tercer miembro ya tengo a alguien en mente que no se ha unido a ningún grupo. Solo tenemos que convencerlo.” – explicó Desir mientras continuaban caminando. Ante esas palabras, Romántica infló sus mejillas en frustración. “¡Debiste decirme eso desde el principio!” Repitiendo en su mente la despreocupada revelación de Desir, Romántica no pudo evitar sentirse como si la estuvieran molestando. Cada vez que hablaba con él, se sentía que hablaba como con una serpiente. La pareja se desvió del camino que los alejaba de la cafetería y se dirigieron al salón de entrenamiento. El camino se fue volviendo más ancho. “Entonces, ¿quién es ese chico que tienes en mente?” – preguntó Romántica tras alcanzar a Desir “Pram Schneizer.” – respondió Desir. El sol brillaba intensamente en el cielo. Lo primero que notaron al entrar al salón de entrenamiento de la clase Beta era que el techo de cristal estaba en mal estado. Los indicios de la falta de cuidado y de un mantenimiento apropiado se veían por todo el lugar. Las gradas de madera tenían varios agujeros lo suficientemente grandes para que un estudiante despistado cayera por ellos, y uno de los pilares se había deteriorado hasta el punto que necesitaba de apoyo mágico para soportar el peso. Todo en el salón de entrenamiento estaba desgastado. Pero hoy era un lugar donde la clase Alfa y la clase Beta hacían una sesión conjunta de entrenamiento. Una vez que comenzó la clase, los estudiantes se separaron para encontrar oponentes con los que entrenar. Se podía observar que la multitud se había separado en dos grupos. El primero, estaba compuesto por los estudiantes de la clase Beta que, con una apariencia ordinaria y vistiendo ropa sencilla, eran los estudiantes que solían usar este salón de entrenamiento. Para ellos, el estado del cuarto no era nada fuera de lo común. Pero para el otro grupo, las deficiencias de las instalaciones eran tan evidentes que resultaban estremecedoras. Estos eran los estudiantes de la clase Alfa, fácilmente identificados por su vestimenta fina y su aire arrogante. No hacían ningún intento de ocultar su desdén por la ubicación de la clase. “Este lugar es realmente desagradable.” “Las instalaciones son patéticas.” Mirando a su alrededor con disgusto, arrugaron sus narices como si se hubieran encontrado con un hedor asqueroso mientras continuaban soltando insultos. “Tampoco es que me guste especialmente este sitio” – dijo Romántica, mientras se sentaba al lado de Desir en los bancos que se encontraban frente a las gradas. Esperaban su turno. Dado que había más estudiantes que cuartos disponibles, tuvieron que esperar hasta que los demás terminaran antes de poder usar el salón de entrenamiento. “No hay hierba. No hay paredes mágicas protectoras. No parece que nadie haya cuidado de este lugar en absoluto. Hay barro por todas partes. Sin mencionar que es tan pequeño que tenemos que turnarnos para usarlo. Esta es una de las razones por las que quería avanzar a la clase Alfa.” Incluso aunque se quejaba, ella sabía que no tenía sentido. El sol del mediodía calentaba su piel. Puso su mano sobre sus ojos y miró a la multitud en el suelo del salón de entrenamiento. “¿Así que esa persona está aquí? ¿Ese Pram lo que sea?” Pram Schneizer. Desir recordaba claramente su nombre. Era un miembro de la clase Beta que había durado nueve años en el Laberinto de las Sombras. La especialidad de Pram era aprovechar su agilidad y la afilada punta de su estoque para realizar oleadas de potentes puñaladas. Combinaba su prodigiosa habilidad para la esgrima con su increíble esfuerzo y había logrado que sus ataques con el estoque fueran realmente muy poderosos. Solo con sus punzantes estocadas, era un formidable espadachín de alto nivel. Desir continuó escaneando las parejas de estudiantes en el salón de entrenamiento. “Es un espadachín con una increíble habilidad. Probablemente el más fuerte de la clase Beta.” “Hmm, quiero ver eso.” – dijo Romántica tratando de apaciguar su creciente curiosidad. “Oh, está justo allí.” – añadió Desir señalando hacia un lugar cerca del centro del salón.


martes, 12 de marzo de 2019

SYN Capítulo 16

Volumen 2 Capítulo 5
Equipo
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Fue fácil encargarse de los goblins y hobgoblins restantes una vez que habían perdido a su líder. “¡Chiiiiick!” “¡Chiiaaaaaaaaaack!” “¡Chiiiaack!” Los goblins intentaron huir de Jinwoo, pero fueron derribados en un instante. “¡Chiiiiiiick!” Cuando cayó el último goblin, una visión que le alegraba apareció ante los ojos de Jinwoo.

¡Has subido de nivel!
‘¿Otra vez?’ La cara de Jinwoo se iluminó ante la inesperada subida. Limpió la sangre del Colmillo venenoso de Casaka y recogió los Núcleos mágicos de los cadáveres de las bestias. Después de depositar los núcleos en el inventario, abrió la pantalla de estado. ¡Ding!

Nombre:
Sung Jinwoo
Nivel:
27
Raza:
Humano
Clase:
Ninguna
Título:
Asesino de lobos
Fatiga:
0
Salud:
5114
Maná:
548
Fuerza:
72
Agilidad:
82
Inteligencia:
39
Vitalidad:
43
Percepción:
69
Reduc de daño físico:
20%
Puntos sin asignar:
5
Habilidades pasivas
[Desconocido]: Nivel máximo.
[Espíritu inflexible]: Nivel 1.
Habilidades activas
[Correr a toda velocidad]: Nivel 1.
[Sed de sangre]: Nivel 1.
Equipamiento
Collar del guardián de la puerta (A)
En poco tiempo casi había alcanzado el nivel 30. Al principio de la incursión se había sentido decepcionado, pero tras derribar al jefe de los goblins y a sus subordinados, había ganado inesperadamente dos niveles. Fue una suerte que todas las bestias mágicas fuertes se hubiesen reunido en la sala del jefe. ‘Espera, ¿suerte?’ Jinwoo pensó en los tres caminos diferentes y la dificultad de la sala del jefe. Si los cazadores de bajo nivel pasaban toda la incursión derribando a los goblins más débiles, podrían haber entrado confiados en la sala del jefe. Entonces, con el repentino aumento de fuerza de los enemigos, podría haber resultado en un final terrible para los cazadores. La diferencia entre los goblins y los hobgoblins era demasiado grande. ‘Sé que no es infrecuente que aparezcan hobgoblins en las mazmorras repletas de goblins, pero aun así…’ Era inusual que los goblins crearan una guarida en la sala del jefe como ahora. Realmente era imposible predecir lo que iba a pasar en una mazmorra. La suerte de una persona podía ser la desgracia de otra. Solo alguien poderoso podía proteger a alguien en el caos de lo desconocido que plagaba el mundo. Por eso, Jinwoo quería ser más fuerte. Sobrevivir en una mazmorra era una cosa, pero, ¿qué ocurriría si una mazmorra quedaba inconclusa cerca del hospital de su madre? ¿Y si fuera atacado por bestias mágicas en medio de una carretera? No, las bestias mágicas no eran lo único que tenía que temer. Los cazadores ya se habían convertido en una existencia tan peligrosa como la de las bestias mágicas. Incluso si estaban siendo retenidos por las reglas de la sociedad, había unos límites. Jinwoo tenía que obtener el poder necesario para protegerse. ‘Hay límites a la fuerza de un cazador.’ Pero él no tenía tales límites. Al aumentar sus atributos y obtener nuevos objetos, su poder aumentaría más allá de lo que decía la lógica. Y hoy había obtenido otro método para hacerse más fuerte. ¡Una Piedra rúnica! Jinwoo sacó la piedra de su bolsillo. Al igual que el resto de objetos, letras flotantes, como si se tratara de un holograma, aparecieron en un cuadro con toda la información del objeto.

Piedra rúnica: [Sigilo].
Rompe la piedra para absorber la habilidad.
Para un individuo ignorante, esto era solo una pequeña roca con marcas extrañas. Pero un cazador, independientemente de su rango, babearía de codicia por la posibilidad de poner sus manos en una. Especialmente una piedra rúnica con la habilidad de [Sigilo]. Lo que Jinwoo tenía en sus manos probablemente podría venderse por varios miles de millones en el mercado. Incluso diez veces más en el mercado negro. La razón por la cual una venta en el mercado negro era más rentable era simple: esas compras no dejaban ningún registro de quién había comprado el objeto. Tener una habilidad que nadie más sabía, era lo mismo que sostener una carta de triunfo oculta o un arma secreta. ‘Al igual que Kang Taeshik estaba escondiendo su habilidad.’ Si la estadística de [Percepción] de Jinwoo no hubiera sido tan alta, su espalda habría quedado expuesta. ‘Por ahora, usaré esto. Siempre puedo ganar dinero más tarde.’ Jinwoo no iba a permitir que una ganancia inmediata le nublara de conseguir beneficios a largo plazo. La prioridad en este momento era hacerse más fuerte y la utilidad de esa habilidad no podía ser subestimada. ‘Y pensar que esta piedra pequeña vale lo mismo que varias casas…’ Jinwoo puso en acción un movimiento con el que solo había podido soñar en el pasado y apretó con su mano el contorno de la piedra rúnica. ¡Crack! Cuando se agrietó, una sutil luz roja comenzó a rodear lentamente su cuerpo. El fenómeno era similar a recibir magia curativa, excepto que la luz era roja en lugar de azul. No era un mal presentimiento. El aura roja giró alrededor de su cuerpo y luego entró en sus pulmones a través de su nariz. Un extraño poder comenzó a llenar el cuerpo de Jinwoo y un tono familiar sonó dentro de su cabeza. ¡Ding!

Has aprendido: [Sigilo] – Nivel 1.
‘¡Bien!’ Había absorbido con éxito la habilidad. Como nunca antes había usado una piedra rúnica, se había sentido nervioso por el proceso, pero fue más rápido y fácil de lo que pensaba. ‘¿Ahora puedo usar [Sigilo]?’ Al pensar en obtener una habilidad rara, su corazón comenzó a correr con entusiasmo. ‘[Sigilo].’ – pensó para probar la habilidad. La habilidad respondió a sus pensamientos inmediatamente y su cuerpo comenzó a desvanecerse. Desde la punta de sus pies hasta la parte superior de la cabeza, su cuerpo se volvió invisible. Era una sensación extraña no poder ver sus propias manos delante de él. ‘¿Funcionará con esto?’ – pensó mientras sacaba su daga. Sentía el arma en sus manos, pero no podía verla. – ‘Me pregunto…’ Al igual que la daga de Kang, al Colmillo venenoso de Casaka también se le podía aplicar la habilidad de [Sigilo]. Como imaginaba, no era una función especial del arma, sino el poder de la habilidad. ‘¿Con qué más se puede usar?’ Jinwoo recogió una piedra del suelo y también desapareció de la vista. ‘¿Qué pasa si hago esto?’ Se movió y puso su mano sobre el hombro de un goblin muerto, pero no se volvió invisible. Poco a poco, comenzaba a comprender los límites de la habilidad. Parecía que solo se aplicaba a cosas que estaba usando y podía sostener en sus manos. Pero, de repente…

La habilidad [Sigilo] ha sido cancelada.
‘¿Qué?’ La habilidad había dejado de funcionar. ‘Solo han pasado unos segundos… ¿Mi maná se ha acabado?’ Había tratado de acostumbrarse a la forma invisible, probando sus efectos aquí y allá, por lo que Jinwoo abrió la lista de habilidades con una cara de asombro.

Habilidades pasivas
[Desconocido]: Nivel máximo.
[Espíritu inflexible]: Nivel 1.
Habilidades activas
[Correr a toda velocidad]: Nivel 1.
[Sed de sangre]: Nivel 1.
[Sigilo]: Nivel 1.
Pero lo que quería ver era la información de [Sigilo]. Las palabras aparecieron en el aire ante sus ojos. ¡Ding!

[Sigilo] – Nivel 1.
Habilidad activa.
Coste de maná: 200 (+ 10 cada segundo)
Actívalo para desaparecer (vista, oído, olfato).
Cuesta 10 puntos de maná cada segundo para poder mantenerlo.
‘Hazte invisible y oculta las huellas de tu existencia.’
Costaba 200 puntos activarlo y consumía 10 de maná cada segundo. ‘Aiiiis.’ No era de extrañar que su maná se agotara tan rápido.

Maná: 7 / 548
Sus 7 puntos de maná restantes parecían reírse de él. ‘Realmente he tocado fondo.’ Con su maná actual podía mantener [Sigilo] algo menos de 35 segundos. Sin embargo, si tenía en cuenta otras habilidades en la ecuación, sería mucho menos. ‘Ahora que lo pienso, incluso a Kang Taeshik solo le duró unos segundos.’ Estaba claro que el cazador de rango B no lo hizo por parecer dramático. Probablemente no tenía el poder mágico suficiente para mantener la habilidad por mucho tiempo. Si eso le pasaba a alguien de alto rango, los de bajo probablemente ni siquiera podrían activar la habilidad. ‘Parece que el maná es un problema.’ Había invertido puntos en todas las estadísticas menos en [Inteligencia], pero su maná prácticamente no aumentaba. Esto le decía que si quería tener más puntos debía elevar la estadística de [Inteligencia]. ‘¿Tengo que empezar a poner puntos en [Inteligencia]?’ Sentía que era un poco inútil invertir sus valiosos puntos para poder usar una habilidad unos pocos segundos más. Especialmente porque Jinwoo sentía que la [Inteligencia] no era una estadística muy práctica en combate. ‘Comparado con el resto, la [Inteligencia] no vale para mucho.’ [Fuerza], [Vitalidad], [Agilidad], [Percepción]. A medida que aumentaba cada una de esas estadísticas, se hacía mucho más fuerte. Pero a pesar de haber aumentado la estadística de [Inteligencia] al subir de nivel, no había obtenido ningún poder valioso. Comparado con cuando estaba a nivel 1, su estadística de [Inteligencia] casi se había cuadriplicado, pero lo único para lo que servía era para aumentar sus puntos de maná. Eso era todo. Invertir sus valiosos puntos en esa estadística únicamente para eso era… ‘Demasiado desperdicio.’ Usar esos puntos en los otros cuatro atributos equivalía a fortalecer su cuerpo y sus reflejos. Por lo que al final decidió que solo aumentaría sus puntos de maná subiendo de nivel. Los puntos los asignaría a estadísticas más útiles. Recordaba que todavía tenía cinco puntos sin asignar gracias a la misión de emergencia. Después de pensar en ponerlos en [Inteligencia], Jinwoo cambió de idea y asignó tres puntos a [Fuerza] y dos a [Vitalidad]. ‘Puntos de estadística…’

Estadísticas
Fuerza:
75
Agilidad:
82
Inteligencia:
39
Vitalidad:
45
Percepción:
69
Reduc de daño físico:
20%
Puntos sin asignar:
0
‘Sí. Los múltiples de cinco son una buena cosa.’ – pensó mientras sonreía con satisfacción. ¡Broooooooooooooom! ‘¿Ya ha pasado una hora?’ No tenía tiempo para retrasar su salida más tiempo, por lo que cerró su pantalla de estadísticas. Había esperado todo el tiempo que podía para salir justo antes de que la puerta se cerrara. Si permanecía aquí por más tiempo, significaría que nunca podría irse. ‘A ver, tengo todos los núcleos mágicos…’ – pensó mientras hacía una última comprobación antes de salir de la sala del jefe. No se había olvidado nada. Jinwoo corrió rápidamente a través de la mazmorra. ¡Broooooooooom! Como si le estuvieran insistiendo para que se fuera, la mazmorra comenzó a temblar intensamente. Justo a tiempo. Los investigadores y empleados de la Asociación ya habían llegado. “Se… ¡Señor cazador! ¿Hay otros supervivientes?” – preguntó un empleado de la Asociación cuando vieron salir a Jinwoo justo antes de que la puerta se cerrase. “No.” “¡Oh, no!” La expresión del empleado se oscureció. Habían entrado nueve personas en la mazmorra, pero solo habían salido tres con vida. Este sería otro incidente importante para la Asociación en esta área y, ante la perspectiva de un segundo incidente en poco tiempo, todos los empleados de la Asociación asignados a este sector hicieron una mueca. Querían entrar en la mazmorra para verificar si había más supervivientes, pero la puerta ya se había cerrado. Esta era la razón por la que Jinwoo había esperado al último minuto para salir. ‘No puedo decirles que hubo otro sobreviviente. Era…’ Ahora los únicos testigos eran las tres personas que habían salido de la mazmorra. “Justo ahora… Hemos recibido la confesión del presidente de la compañía de la Montaña Dorada por teléfono.” – empezó a decir un empleado con voz vacilante. “¿El presidente de la compañía de la Montaña Dorada?” – dijo Song Chiyeol dando un paso adelante. “Sí, es el padre de una de las víctimas del prisionero. Fue quien contactó con el DVC Kang Taeshik por un asesinato.” “Ah…” El empleado explicó que una vez que escuchó que Kang Taeshik había conseguido matar al prisionero, el presidente lo había confesado todo. ‘Bueno, no fue Kang, sino yo…’ – pensó Jinwoo. La policía había acudido a por el presidente a su empresa y la Asociación había enviado a sus efectivos a la puerta. “¿Así que no hay ningún problema?” – preguntó Jinwoo tras un momento de silencio. “Sí, supongo.” – respondió el empleado avergonzado. Los crímenes de Kang eran claros y los tres supervivientes habían luchado para salvar sus propias vidas. Como dijo Jinwoo, no había problemas, excepto uno. “¿Quién mató al cazador de rango B Kang Taeshik?” – preguntó el empleado, ya que era un tema que le estaba molestando. Como acababan de llegar, los empleados no habían escuchado esa parte de la historia. La distancia a la sede de la Asociación era considerable, y los empleados se habían apresurado para llegar antes de que se cerrara la puerta. Todos se veían muy cansados. ‘Es desafortunado, pero parece que no podré ocultarlo más.’ Había decidido decir la verdad, pero luego pensó en Yoo Jinho. Si contaba lo que había pasado tendría que someterse a una nueva prueba y elevar su rango. Y, una vez que eso sucediera, una parte de los planes de Jinho terminarían. Después de todo, lo que el joven necesitaba no era solo un cazador hábil, sino que fuera de bajo rango. Una vez que aumentara de nivel, ya no le serviría. ‘Hmm… ¿Qué pasa con este sentimiento?’ No podía dejar de ver la cara decepcionada de Jinho y, en lugar de sentir lástima, en realidad sentía ganas de echarse a reír. Aun así, sería una pena no conseguir ese edificio. ‘Bueno, ¿qué puedo hacer…?’ Determinado, Jinwoo comenzó a abrir la boca, pero fue interrumpido. “Fui yo.” Se volvió velozmente hacia la voz. Lee Juhee estaba mirando a Song Chiyeol en estado de shock. “¿Viejo…?” “Fui yo quien mató a Kang Taeshik.” – dijo el viejo antes de que Jinwoo fuera capaz de detenerlo. El empleado parecía sospechar. “¿Tú solo?” Eso era imposible. Song Chiyeol era un rango C. Además, había perdido un brazo. Su oponente era un rango B cuya existencia podría calificarse como de alto rango. Su fuerza superaba la imaginación. La diferencia entre un rango B y un rango C era incomparable a la diferencia entre un rango C y un rango D. “¿No habéis visto quién está detrás de mí?” – respondió Song riéndose. “¡Ah!” Todos los ojos se posaron en Lee Juhee, quien bajó su rostro avergonzada. Lee Juhee era una cazadora de rango B. Puede que no fuera una clase de combate, pero aun así era de un rango tan alto como el de Kang Taeshik. Si un sanador de rango B apoyaba a un cazador de rango C, podía haber una posibilidad de victoria. “¿Por qué has mentido?” – preguntó Jinwoo a Song Chiyeol en voz baja tras acercarse, mientras los empleados de la Asociación pensaban en las distintas posibilidades. “Sentí que tenías un motivo para ocultar tus habilidades. ¿No debería haberlo hecho?” – respondió en voz baja. Por supuesto que no. Gracias al anciano, Jinwoo pudo evitar que una espina se le clavara en el costado durante un poco más. “No, no. Estoy agradecido.” – respondió Jinwoo que estaba impresionado por la capacidad del anciano para leer entre líneas. “Yo soy el que tiene que estar agradecido. Me alegro de haber podido ayudar un poco.” “Señor Song, ¿podrías venir con nosotros? Tenemos que aclarar los detalles.” – dijo un investigador de la Asociación acercándose a la pareja. “Sí, vamos.” – respondió Song Chiyeol marchándose con el investigador y el resto de empleados. Poco después solo quedaban Jinwoo y Juhee, que se sentía algo incómoda acerca del nuevo Jinwoo. El sol ya se había puesto. “¿Podríamos caminar un poco juntos?” – preguntó Juhee acercándose tímidamente. ‘¿Se trata de la promesa para quedar a cenar?’ Jinwoo tenía hambre después de moverse por tanto tiempo y sintió que era un buen momento para ir a cenar, por lo que aceptó feliz. “Por supuesto.” Bajo las farolas, la pareja caminó uno al lado del otro, en silencio. “……” Juhee se miraba los pies mientras caminaban. Cada vez que miraba hacia arriba para observar a Jinwoo, le daba la sensación de que era mucho más fuerte que antes. No podía ignorar ese hecho. Había estado más cómoda en el pasado, pero ahora, incluso le era difícil entablar una conversación con él. ‘¿Qué le ha pasado…?’ No solo era el hecho de que había derrotado a un cazador de rango B. Su propia presencia se sentía completamente diferente a la que conocía. Pero había pedido tiempo, así que no quería insistir en el tema. Pero su abrupto cambio, por alguna razón, la molestaba. ‘Me gustaría que dijera algo…’ La silenciosa figura de Jinwoo le parecía que era demasiado fría con ella. “Entonces… No creo que pueda comer nada hoy, así que te devolveré esto…” – dijo Juhee con dificultad, abriendo su boca primero. Había tenido que reunir una gran cantidad de coraje. Juhee le dio a Jinwoo un núcleo mágico. Era el mismo que él le había dado en el templo subterráneo. Sus manos estaban temblando. ‘Hace menos de un mes de aquello… ¡Y ya tuvimos otro incidente!’ Jinwoo se dio cuenta de lo asustada que debía estar Juhee. Entendía que hubiera podido perder el apetito después de todo lo que había sucedido. “Hoy no es el único día que podemos quedar para cenar. No tienes que devolvérmelo de esta manera.” “Voy a volver a casa la próxima semana.” – respondió Juhee negando con la cabeza. Como se iba a retirar de ser una cazadora, estaba planeando regresar a su ciudad natal. “¿Por ese incidente?” – dijo Jinwoo decepcionado. “No solo eso…” – respondió. Cuando recordaba la mazmorra doble, su cara no podía evitar oscurecerse. “¿Dónde está tu ciudad natal?” – añadió Jinwoo para desviar rápidamente el tema de la conversación. “Busan. Así que, Señor Jinwoo…” – dijo con ojos serios. “¿Sí?” – preguntó Jinwoo percibiendo su estado de ánimo, borrando la sonrisa y poniéndose serio. Juhee se había quedado mirando su cara. Pensó en sus ojos llenos de vida y, cuando todos los demás habían caído en la desesperación, cómo se había aferrado a la luz de sus ojos. Juhee recordaba estar justo a su lado, mirándolos. ‘Dijo algo acerca de volver con vida.’ El rayo de esperanza que vio en sus ojos había dado como resultado la salvación de muchas vidas, incluida la suya. Era un acto que no podía ser imitado por ningún otro. Tu-tum, Tu-tum, tu-tum. Mientras pensaba en ese día, su corazón comenzó a latir con fuerza. ‘No…’ No se arrepentía de retirarse como cazadora, sabía que no estaba preparada para este estilo de vida. Pero cuando pensaba en lo difícil que le sería volver a ver a Jinwoo se llenaba de pesar. ‘Si le pregunto si puedo verle de nuevo, probablemente pensará que soy una persona rara…’ Pero no había nada que pudiera hacer. Insistir en tales asuntos sería una tontería. “No, no es nada. Si alguna vez estás en Busan, llámame por favor. Te invitaré a una comida.” – dijo poco después riéndose mientras sacudía ligeramente la cabeza. “Suena bien.” Jinwoo sonrió y Juhee le devolvió la sonrisa. Y así, habiendo dicho todo lo que querían decir, las dos personas se despidieron. “……” El camino a casa nunca se le había hecho tan largo.
* * *
Después de despedir a Juhee, Jinwoo regresó a casa. La vista de su desgastado apartamento apareció ante sus ojos a lo lejos. Vivía en un noveno piso. Pasó junto a coches aparcados y se dirigió hacia el portal del edificio. “Joven del apartamento 902.” – dijo una voz envejecida. Era la vieja portera. “¿Aún no has ido para casa?” – dijo saludando a la portera que había conocido durante mucho tiempo. “Hoy estoy en el turno de noche.” “Ah.” – respondió Jinwoo asintiendo. “Aquí tienes, ha llegado un paquete para ti.” “Ah, gracias.” Era de la Asociación. ‘¿Se suponía que iba a llegar hoy?’ Estaba esperando a que le llegara el teléfono para cazadores de la Asociación. Era un teléfono nuevo y brillante. Últimamente, había habido mucho interés por parte del público en los cazadores y Jinwoo podía recordar diversas noticias sobre el creciente número de personas que no eran despertados pero que intentaban comprar ilícitamente un teléfono de cazador. ‘Olvídate de los compradores. ¿Qué hay de los ladrones?’ Se dice que no hay país que no tenga dinero, sino que hay demasiados ladrones. Ya sea la Asociación o el ejército, dondequiera que se reúnan personas, se produce todo tipo de corrupción. Cada vez que el dinero fluye de las organizaciones a través de la corrupción, disminuye la capacidad para brindar apoyo a las personas. Y si el apoyo a la gente disminuye, la sociedad termina sufriendo. Cuando la sociedad sufre, al final, alguien que necesita ayuda se ve perjudicado por no poder obtenerla. ‘Estaba preocupado por eso…’ Afortunadamente, no parecía que hubiera defectos con su teléfono nuevo. Mientras esperaba el ascensor, encendió el aparato. Estaba lleno de mensajes. “En fin, ¿cuánto tiempo me va a llevar leer todo esto?” Entre los mensajes y las llamadas perdidas, dos números se repetían una y otra vez. Ninguno de los dos números le era familiar. Uno le había llamado multitud de veces, mientras que el otro le había mandado mensajes una y otra vez. ‘No creo que conozca a nadie que tenga tantas ganas de contactarme.’ Jinwoo miró el teléfono inclinando la cabeza y comenzó a revisar los mensajes. “Hola, soy yo. Desde ese momento en el hospit…” “¿Estas libre esta semana para tomar…?” “¿Estoy siendo demasiada molestia? Espero…” Recordó quién le mandaba mensajes. Era la enfermera que le había pedido su número de contacto cuando le dieron el alta. ‘Creo que su nombre era Choi Yura.’ Sus mensajes no eran particularmente molestos, pero sintió que si respondía iba a ser un problema. ‘Pasaré de todo esto…’ El siguiente era el número que lo había llamado una y otra vez. Jinwoo hizo clic en el botón de llamar. El tono de la llamada era una canción poco ruidosa que acababa de salir. Jinwoo tenía la sensación de saber de quién era el número. La persona al otro lado descolgó rápidamente. - Hola. Como esperaba. Había acertado de quién era el número de teléfono. “Soy yo. Llámame a este número de ahora en adelante.” – añadió riéndose. - ¡Ah! ¡Ya has recibido tu nuevo teléfono, Jefe! Era Yoo Jinho. Jinwoo había memorizado el número de teléfono del joven, pero como no lo había llamado antes, se le había olvidado completamente. - En realidad estaba a punto de llamarte. Jefe, ¡el grupo de asalto está completo! ¡Iré a recogerte mañana! Incluso con solo escuchar su voz, Jinwoo podía imaginar la cara sonriente de Jinho. “Bien, te veré mañana.” – contestó con una sonrisa. ¡Click! El ascensor llegó justo en el instante en que colgó la llamada. Finalmente podría comenzar las incursiones que estaba esperando. El corazón de Jinwoo latía con anticipación. ‘Es la hora de subir de nivel.’ Subiría de nivel, aumentaría sus estadísticas y se volvería más fuerte que el resto de cazadores. Una vez que se convirtiera en un cazador fuerte, con dinero, fama e influencia, podría obtenerlo todo. Mañana sería el día en que daría el primer paso hacia ese sueño.
* * *
Este de los Estados Unidos. Noche profunda. Hwang Dongsoo, uno de los principales cazadores de uno de los mejores gremios de América del norte, Carroñeros, recibió una noticia impactante antes de irse a la cama. “¿Mi hermano mayor está muerto…? ¿Cómo? Explícate… Lentamente…” El nombre de su hermano mayor era Hwang Dong y la persona que se encontraba al otro lado del teléfono le estaba contando que había perdido la vida en una puerta de rango C. “El equipo principal estaba compuesto por ocho miembros, todos murieron. ¿Pero otros dos salieron con vida?” ¿Un cazador de rango D y otro de rango E? Algo era sospechoso. El hermano mayor que conocía no arriesgaría su vida por un debilucho. Además, ¿eran miembros de relleno? Ni de coña. Pero la realidad era que su hermano y sus compañeros de equipo de rango C habían muerto, mientras que un rango D y un rango E habían regresado vivos. ‘Algo está definitivamente mal…’ Los ojos de Hwang Dongsoo se estrecharon. A pesar de que era el explorador de un gremio famoso de los Estados Unidos y que actualmente estaba fuera de Corea del Sur, Hwang Dong era un hermano mayor que había cuidado de él durante toda su vida. Puede que no fuera un buen hombre, pero era un buen hermano. ‘Pensaba traerlo a mi lado cuando solidificase mi posición…’ Y pensar que moriría antes de que pudiera lograrlo. “Envíame por fax la información de los dos supervivientes, mi número es…” – dijo mientras se mordía los labios. Hwang Dongsoo colgó y llamó al gerente. - Señor Hwang. ¿Qué pasa a esta hora? “Laura, ¿qué pasaría si matara a alguien en Corea del Sur?” - ¿En serio? “Sí.” A la mujer le tomó un momento responder. - Por el momento no hay un tratado de extradición de criminarles entre los Estados Unidos y Corea del Sur. Como el señor Hwang es un cazador bajo el gobierno de los EE UU, serías juzgado una vez que regresaras a los Estados Unidos. Pero considerando nuestra relación con el gobierno, no creo que fuera una sentencia dura. “Bueno. Ha surgido algo, así que tendré que ir a Corea durante un tiempo. ¿Puedes despejar mi agenda?” - Pero si el señor Hwang se va, tendrá un impacto en los negocios del gremio. ¿Puedes contarme de que se trata? “Es personal. Por supuesto, no tengo ninguna intención de lastimar al gremio. ¿Cómo de ocupada esta mi agenda?” - Está completa por cerca de dos meses. “Dos meses… Muy bien, despeja mi horario más allá de eso. No será mucho tiempo, solo dos semanas. Dame dos semanas y volveré de Corea.” - Lo tengo… ¿Qué debo decirle a Brass? “Dile que iré al funeral de mi hermano y que necesitaré un poco de tiempo para llorar su muerte.” - Vale. Haré eso. Pero, señor Hwang… Si hay algo que pueda… ¡Click! Hwang Dongsoo terminó la llamada. Ya fueran palabras de consuelo o una advertencia, no estaba de humor para escuchar tonterías. Bip-Bip El fax que había solicitado antes estaba llegando. Hwang miró los documentos impresos, que contenían información sobre los dos cazadores. Sus nombres, fotos, un resumen breve sobre su personalidad… “Cazador de rango D, Yoo Jinho. Cazador de rango E, Sung Jinwoo.” Hwang Dongsoo miró de un lado a otro entre las dos caras y tomó una decisión. ‘Debería poder obtener algunas respuestas si los interrogo a los dos.’ Y si detectara cualquier indicio de mentira en sus respuestas… “Os arrepentiréis de haber salido vivos de allí.” Los ojos de Hwang Dongsoo estaban rojos de rabia.