jueves, 3 de diciembre de 2020

SYN Capítulo 109

Volumen 11 Capítulo 5
La noche de los cazadores
Traducido por Tars
Corregido por Lord y DaniR
Editado por AMarauder

La noche de los cazadores. Los mejores cazadores del mundo, junto con las personas relacionadas con ellos, se habían reunido en un enorme salón de banquetes con capacidad para mil quinientas personas. “Guau…” Yoo Jinho abrió mucho los ojos al ver reunidos a los legendarios cazadores que hasta ahora solo había podido ver por televisión. Sin embargo, el gesto de los ojos de los cazadores que miraban a Jinwoo era similar al suyo. En el momento en que Jinwoo entró en el salón de banquetes, todas las miradas se enfocaron en él. “Mira, no es…” “Lo veo.” “No puedo sentir su presencia a pesar de que está frente a mis ojos.” “Su nivel es completamente diferente.” Y con toda esa atención era natural que hasta Jinho fuera sometido a su intenso escrutinio. “¿El cazador junto a él…?” “¿Luchó contra Thomas para salvar a ese joven?” A estas alturas, después de que la Agencia Federal emitiera un anuncio oficial, la situación se había calmado un poco. Los cazadores se habían sorprendido al ver que Jinwoo había peleado contra todo el gremio Carroñeros por el bien de un compañero cazador de rango D y, al mismo tiempo, se les ponía la piel de gallina al comprender que el comentario que había hecho Jinwoo el primer día de la conferencia no era mentira. «Aunque eso signifique convertir a todos los cazadores del mundo en mis enemigos, protegeré a mi familia.» Las fotografías que acompañaban al artículo mostraban con claridad lo que le había sucedido al gremio Carroñeros. No era de extrañar que todos los que estaban en la sala rezaran con fervor para que sus palabras no se hicieran realidad. En cualquier caso, ahora que la Agencia había anunciado los resultados de su investigación, los cazadores querían hablar con Jinwoo. Ese era el resultado que habían conseguido: su imagen pública había pasado de ser el monstruo que había golpeado a Goliat al monstruo que no dudaba en salvar a sus amigos. Sin embargo, no fue uno de los cazadores el primero que se acercó para hablar. El presidente de una compañía especializada en el tratamiento de cuerpos de monstruos se armó de valor y se aproximó para iniciar una conversación. “Es un honor conocerlo, cazador Sung.” – dijo el empresario, presentándose. – “Nos gustaría comprar los restos de todos los monstruos de tipo gigante que ha cazado en Japón, ¿podría dedicarme algo de su tiempo para discutir ese asunto en detalle un poco más tarde?” Los gigantes solían aparecer como jefes de las puertas de rango A, por lo que era muy raro encontrar un cadáver en perfecto estado. Su codicia por los negocios le había hecho estar un paso por delante del resto de cazadores del salón. ‘Es una buena oportunidad.’ Jinwoo sonrió de forma afable y le presentó a Jinho, que estaba a su lado. “Solo me encargo de las incursiones del gremio, así que dejo todos los asuntos comerciales a mi vicepresidente.” “Ah, ¿es así?” “Soy Yoo Jinho, vicepresidente del gremio Ahjin.” – añadió Jinho eufórico, cuadrando los hombros y extendiendo su mano. “Oh, sí, encantado de conocerle.” “No suelo discutir asuntos de negocios en sitios como este, pero ya que se trata de usted…” Jinwoo observó cómo Jinho guiaba al empresario a un lugar más adecuado para tener una conversación como esa y formó una sonrisa de satisfacción. ‘Ese niño… Actúa como un verdadero vicepresidente.’ Pero, poco después, los ojos de Jinwoo se estrecharon. Ahora que la pareja que le hacía de escudo había desparecido, comenzarían los verdaderos problemas. Adam White se acercó a Jinwoo. “Aquí está la lista.” En la pantalla de la tableta se enumeraban en orden los nombres de los diez mejores cazadores del mundo. “La Agencia ha clasificado las acciones de los cazadores según su propio criterio, asignándoles una puntuación. Aquí están los diez que tienen la mayor cantidad de puntos de cazador.” Puntos de cazador. Resultaba interesante ver que las hazañas y logros de los cazadores estaban representados a través de un sistema de puntos. “¿En qué posición estoy?” – preguntó al ver que su nombre no estaba en la lista. “Si tuviéramos que incluir tu hazaña de cazar a los gigantes en la clasificación por puntos… Deberías estar por aquí.” El agente estadounidense señaló un lugar que estaba entre el tercer y cuarto puesto. Los nombres de Liu Zhigeng, Thomas André y Christopher Reed ocupaban los lugares superiores. El mero hecho de encontrarse por debajo de esos tres cuando llevaba tan poco tiempo siendo un cazador de rango S atestiguaba las increíbles hazañas que había realizado hasta ahora. ‘El cuarto… Siddharth Bachchan, de la India. El quinto…’ Las cinco primeras posiciones las ocupaban cazadores con rango de Autoridad Especial. Y los siguientes eran los cazadores más condecorados y reconocidos del mundo. Entonces, Jinwoo dejó de leer la lista y levantó la cabeza al escuchar que había un alboroto. Murmullo… Los cazadores estaban confundidos por la aparición de un visitante completamente inesperado. Al ver quien era, Jinwoo le devolvió la tableta a Adam. “Ca… Cazador…” “No te preocupes.” Como esperaba, el visitante caminó directamente hacia Jinwoo sin dudarlo. Hasta procedió a apartar a Liu Zhigeng, que había aparecido en su camino, mientras se quitaba las gafas de sol. “Thomas André.” – dijo Jinwoo llamándola por su nombre. Todos estaban asombrados por la aparición de Thomas, que todavía llevaba vendajes alrededor de sus brazos. Sin embargo, Jinwoo no perdió su comportamiento relajado. “Cazador Sung… Quiero hacerte una pregunta.” – dijo Thomas mientras miraba a Jinwoo. El corpulento estadounidense era al menos una cabeza más alta que su homólogo coreano. Una pregunta. Jinwoo estaba desconcertado, pero asintió con la cabeza al no notar hostilidad en los ojos de Thomas. “Mi brazo…” – dijo Thomas levantando su brazo izquierdo totalmente vendado nada más ver que asentía. – “Los sanadores han dicho que la curación no funciona porque el choque de energía fue demasiado grande. El médico dijo lo mismo. Que se recuperaría poco a poco, pero que le llevaría mucho tiempo curarse.” Había usado su brazo izquierdo para bloquear el puño de Jinwoo, cargado con una cantidad considerable de energía mágica. Cuando terminó la pelea, los huesos de su brazo se habían desintegrado en un polvo fino y existía la posibilidad de que nunca más pudiera volver a usarlo. Solo gracias a la rápida acción de los sanadores y su excelente capacidad de regeneración estaba mucho mejor, pero incluso entonces, su condición seguía siendo mala. El poder destructivo de ese ataque había sido increíble. Thomas lo había meditado durante mucho tiempo mientras lidiaba con el dolor que sentía por las consecuencias de la batalla que quedaban en su cuerpo, pero no había logrado encontrar una respuesta y había decidido venir a hablar con Jinwoo. “Si hubieras querido podías haber acabado conmigo y con todos los miembros de mi gremio.” – comentó Thomas a pesar de que Jinwoo le estaba echando una mirada que parecía quererle preguntar si había venido a presumir de sus heridas. Habían sido sus subordinados los que secuestraron a su amigo en una tierra extranjera y los que lo atacaron cuando había venido a rescatarlo. Tal como había anunciado la Agencia Federal, no habría sido juzgado aunque hubiera matado a todos los miembros del gremio Carroñeros. ‘Sé que no hay forma de castigarlo, pero…’ Sung Jinwoo no había matado a nadie más que a Hwang Dongseok. Si Thomas hubiera estado en la misma situación no habría dejado a nadie con vida. Poseía suficiente poder para hacerlo y argumentos para justificarse. Entonces, ¿por qué Sung Jinwoo había elegido no matar a nadie? Thomas había estado pensando en ello los últimos dos días. “¿Por qué…? ¿Por qué nos dejaste vivir?” Por supuesto sabía que había sido él quien admitió la derrota y quien había suplicado piedad a su manera. Sin embargo, había sido Jinwoo quien tomó la decisión final. Además, los miembros de su gremio no habían muerto después de ser atacados por sus criaturas. Thomas André estaba realmente deseando saber el ‘por qué’. Desgraciadamente para él, a pesar de sus preocupaciones en los últimos días, la respuesta de Jinwoo fue muy simple. “Porque ninguno cometió un crimen digno de la muerte.” La actitud arrogante de Thomas era insoportable, pero tenía que reconocer que el estadounidense solo había aparecido en la fábrica abandonada porque quería proteger a un miembro de su gremio: Hwang Dongseok. Lo mismo se podía decir del resto de miembros del gremio Carroñeros. Se habían equivocado al atacarlo primero, pero ya habían pagado el precio de sus acciones. Esa fue la conclusión a la que había llegado Jinwoo cuando retiró el golpe que estaba a punto de darle a Thomas en ese momento. Sin embargo, cuando escuchó la respuesta, por un instante, los ojos de Thomas temblaron. “Ya veo…” Si pensaba en el destino final de Hwang, había cometido un crimen digno de la pena de muerte. La respuesta no parecía una mentira, pero nunca habría imaginado que la razón pudiera ser tan simple. Ahora, los pensamientos de Thomas André eran aún más complicados que antes de escuchar la respuesta pero, por otro lado, se sentía mucho más relajado y sonrió. “Cuando mis brazos se curen me gustaría invitarte a una buena comida. Déjale tu teléfono a mi gerente, para que pueda llamarte.” – dijo Thomas. Acto seguido se dio la vuelta para irse. Laura, que estaba a su lado, lo despidió cuidadosamente e inclinó la cabeza. Thomas salió del salón de banquetes sin mirar atrás. Cada vez que daba un paso hacia adelante, los cazadores reunidos se dividían como las aguas del mar rojo ante Moisés. Laura observó la espalda de Thomas por un instante antes de darse la vuelta hacia Jinwoo. “Mi Maestro desea expresar su gratitud por no haber matado a ninguno de los miembros de su gremio.” Jinwoo se quedó sin habla. ¿Cómo se podían interpretar sus palabras para llegar a esa conclusión? Pero, como si la confusión de Jinwoo no la sorprendiera, Laura agregó más explicaciones. “A pesar de tener ese aspecto, es mucho más tímido de lo que piensas.” “Oh, eh… Ya veo.” Bueno, si ella lo decía, debería ser así. Gracias a que el otro lado había aparecido primero, se había ahorrado la molestia de tener que buscar a Thomas para ponerle un soldado sombra. Así que se limitó a asentir con la cabeza para indicar que todo estaba bien. Después de completar la interpretación de saludos de Thomas, Laura sacó un pequeño cuaderno y se preparó para escribir. “Cazador, si no es inconveniente, ¿puedo pedirte tus datos de contacto? Ah, y también…” – dijo la belleza rubia con el cabello recogido cuidadosamente en un moño, formando una sonrisa deslumbrante. – “El Maestro desea expresar su gratitud con un regalo. Si hay algo que necesites, por favor, dímelo.” “Oh. Gracias, pero está bien.” Jinwoo declinaba cortésmente la oferta. Sin embargo, Laura puso una sonrisa incómoda, como si estuviera preocupada por la respuesta y le pidió que reconsiderara su decisión. “Nuestro Maestro… Bueno, tiene un fuerte deseo de ganar, así que, si cree que le debe algo a alguien, probablemente no podrá soportarlo. ¿Realmente no quieres nada? Dime algo que quieras.” Jinwoo estuvo a punto de volver a declinar, pero dejó de resistirse después de escuchar la petición de Laura. Pensaba que, aunque en realidad no necesitaba nada, estaba en contra de la etiqueta rechazar una muestra de buena voluntad cuando estaban dispuestos a llegar tan lejos. Sin embargo, había un problema. ‘Realmente, no quiero nada…’ ¿Dinero? Ya tenía una cantidad considerable después de sus últimas incursiones. El gremio Ahjin ya había superado los ingresos anuales de muchos de los grandes gremios con la venta de los cadáveres de los gigantes. Y Jinwoo era el jefe de ese gremio. Por supuesto, sabía que no se podía comparar con el poder financiero del gremio Carroñeros, pero no era tan tacaño como para pedir una limosna. ‘Estoy bastante seguro de que no habrá ningún momento en el futuro en el que necesite pedir ayuda a Thomas o a su gremio…’ En ese momento volvió a cambiar de opinión y pensó que debía rechazar esa oferta. Sin embargo, de repente, una idea pasó por su cabeza. ‘Espera, si se trata de Carroñeros…’ El gremio Carroñeros era donde se reunían y trabajaban las mejores élites del mundo. Sería imposible contar todas las mazmorras que habían limpiado hasta este momento y, por ello, la cantidad de artefactos que habían recuperado de esas mazmorras también debería ser considerable. Existía la posibilidad de que hubiera algún elemento útil escondido en sus almacenes. “Una buena daga…” – respondió Jinwoo de mala gana. Recientemente se había encontrado con bastantes oponentes con una defensa tremenda y su pareja de Dagas del Monarca Demoníaco no funcionaban de manera adecuada. Dado que le daban la oportunidad, pensaba que no estaría mal cambiar de arma con la ayuda del gremio Carroñeros. Aunque no apareciera ningún objeto útil, tampoco tenía nada que perder. “Una daga… Está bien. Gracias, cazador…” – dijo Laura con el rostro brillante. Terminó de anotar en su libreta todos los datos y abandonó el salón de banquetes. Adam, que había estado asustado por la repentina visita de Goliat, soltó un suspiro de alivio. “Cazador, ¿vas a conocer ahora a los cazadores de la lista?” “Así es.” “En ese caso, permíteme ser tu guía. Nuestros agentes están ubicados en varios lugares dentro de la sala, por lo que deberíamos poder localizarlos con rapidez.” “No es necesario.” – respondió Jinwoo con una sonrisa. – “No tienes que hacerlo.” Ya había ordenado a sus soldados sombra que deambularan por la fiesta. Sabía dónde estaban todos los cazadores, solo tenía que ir a encontrarse con ellos, uno por uno. Adam, que no sabía lo que estaba pasando, solo podía quedarse ahí quieto, confuso. “¿Cómo?” “Pero, ¿no falta alguien? No veo a la sexta persona de la lista.” – preguntó Jinwoo en lugar de responder. “¿Cómo has…?” Cuando Jinwoo se encogió de hombros, asintió como si entendiera lo que estaba pasando. ‘Oh, secretos comerciales…’ – pensó Adam. Acto seguido continuó hablando. – “Lamentablemente, perdimos contacto unos días antes de la conferencia. El gobierno brasileño está buscando en secreto su paradero, pero aún no ha podido localizarlo.” Jinwoo asintió. Acababa de colocar una sombra en el segundo de la lista, Thomas André. El tercero, Christopher Reed, y el sexto, un cazador brasileño, no estaban presentes. ‘Solo quedan siete personas.’ – pensó. Luego habló con Adam. – “Vamos.” “Sí.” Jinwoo y Adam caminaron por el salón de banquetes para saludar a los cazadores de la lista. Le pedía que le presentase para poder hablar con ellos y así aprender un poco más sobre cómo era la persona a la que se adhería la sombra. Comenzó con el primero de la lista, Liu Zhigeng, y fue bajando hasta el décimo. ‘¿Uh?’ ‘¿El cazador Sung está tratando de expandir su red de contactos?’ ‘¿Los cazadores con los que está hablando…?’ Los cazadores revisaron los rostros de las personas a las que se acercaba para hablar y comenzaron a esperar a que, tal vez, Jinwoo pasara a saludarlos. ‘¡Viene hacia aquí…!’ ‘Sí, el próximo seré yo…’ Los cazadores que esperaban el saludo de Jinwoo con impaciencia, inclinaban la cabeza arrepentidos cuando pasaba a su lado. El trabajo se terminó rápidamente. Jinwoo colocó con éxito a los soldados sombra en los cazadores de la lista antes de salir del salón de banquetes con su grupo. “Ah…” A partir de ese momento, el décimo cazador de la lista habló con voz más alta, mientras que los cazadores que estaban más allá de la undécima posición solo pudieron encogerse de hombros y beber sus vasos en silencio. Ese día, la Agencia Federal, como organizador del evento de la Noche de los cazadores, tuvo que esforzarse para encontrar la causa del repentino aumento de consumo de alcohol. Era algo que no tenía precedentes.
* * *
“¿Mañana es el último día?” El subdirector le sirvió una taza de café al agente Adam White después de que se dejara caer sobre una silla. El joven se enderezó de inmediato y tomó la taza con cautela. “Gracias, subdirector.” El subdirector tocó ligeramente el hombro de Adam y se sentó a su lado. “Cuando escuché la noticia de que Goliat y el cazador Sung se habían peleado pensé que me moría, pero… Me alegro de que hayas trabajado tan duro y que todo haya ido bien. Has hecho un gran trabajo.” “Me está elogiando demasiado, señor…” – respondió. Aun así, no había ningún subordinado que estuviera en desacuerdo a recibir una felicitación sincera de sus superiores. El rostro de Adam se iluminó. “¿Cuál es tu opinión sobre el cazador Sung ahora que has podido observarlo de cerca?” – preguntó el subdirector con una sonrisa tras ver la respuesta honesta de su subordinado. Adam White pensó por un momento, antes de responder. “Subdirector. ¿Sabía que el cazador Sung todavía hace ejercicio todos los días?” “¿Ejercicio?” “Sí, lo he visto personalmente. Todas las mañanas corre diez kilómetros, hace cien flexiones de brazos y, además, nunca se olvida de hacer abdominales y sentadillas.” “¿Qué?” El subdirector abrió mucho los ojos. No sería una exageración considerarlo el cazador más poderoso del mundo. ¿Y hacía todos los días un entrenamiento tan básico? ¿Qué tipo de efecto tendría correr por la mañana en un físico que había superado las limitaciones del cuerpo humano? “Señor, creo que su rutina de ejercicios no tiene nada que ver con mejorar su cuerpo físico, sino más bien tiene que ver con entrenar su mente.” – explicó Adam al ver lo confundido que estaba el subdirector. “Entrenar su mente…” Adam White asintió. La tranquilidad que poseía al ver tecnología que excedía el nivel actual de la ciencia, su diligencia para no saltarse ni un solo día de entrenamiento o su misteriosa capacidad para recuperar la mente y cuerpo cansado. Desde la perspectiva de Adam, Jinwoo era un paquete de sorpresas. Y ahora, tras escuchar la historia de Adam, el subdirector también estaba de acuerdo con esa evaluación. “De hecho… Es realmente un tipo asombroso.” Sería maravilloso que hubiera sido un cazador estadounidense. Sentía envidia de Corea del Sur por tener un cazador así. ‘¿Mm? ¿El café sabía así?’ Por alguna razón, el café que estaba bebiendo hoy el subdirector estaba bastante amargo. Al final, no pudo terminarlo y dejó la mitad en la taza.
* * *
Existe un dicho muy conocido en Corea: «Si deseas saber dónde se encuentra la oficina del Presidente en el edificio de la Asociación de Cazadores de Corea, solo debes buscar la última ventana en la que se apagan las luces.» Precisamente ese día, Go Gunhee permanecía en su oficina hasta altas horas de la noche para terminar su trabajo. Últimamente, a medida que los monstruos se iban haciendo más poderosos, también aumentaba el número de nuevos despertados y la cantidad de incidentes. Desde la perspectiva de la Asociación de Cazadores, encargada de gestionarlo, era un dolor de cabeza. “Hmm.” Go Gunhee dejó el documento sobre su escritorio y se frotó los cansados ojos. ‘Esto es extraño…’ Por alguna razón, últimamente su corazón no dejaba de temblar. ¡Du-dum! ¡Du-dum! Hacía un par de años que su corazón no se sentía bien, pero hacía tiempo que su condición no era tan mala. ‘He… ¿Llegado al final?’ Su médico personal le había advertido que si no dejaba de trabajar de inmediato, moriría en seis meses. Tras eso pasó un año… Luego, dos. Y todavía se encontraba en la misma oficina. ‘Si esto es lo más lejos que puedo llegar, no hay mucho que pueda hacer al respecto. Ya ha sido suficiente ser capaz de llegar hasta aquí.’ Go Gunhee puso una sonrisa. “Ju, ju.” Si hubiera sido antes, estaría agitado pensando que debería aguantar un poco más, pero ya no se encontraba tan ansioso como en aquella época. ‘¿Qué ha cambiado?’ Algo era diferente en comparación con los últimos años. Go Gunhee lo pensó por unos instantes, antes de que una sonrisa más amplia se filtrara entre sus labios al darse cuenta de la respuesta. ‘Sung Jinwoo.’ Ahora, Corea tenía el potencial para combatir catástrofes de rango S. Solo con su presencia, el país había cambiado para mejor. ‘Bueno. Quizá por eso mi corazón…’ Parecía que había aguantado solo para conocerlo. Una risa amarga y solitaria se escapó de sus labios. “Mírame, diciendo tonterías…” – murmuró en su oficina vacía. – ‘Ahora que lo pienso, el cazador Sung tiene programada su vuelta para mañana.’ Ya estaba emocionado solo de pensar en cómo le contaría Woo Jincheol la actuación de Jinwoo. Entonces… Riiing Riiing De repente, su teléfono comenzó a sonar. ‘¿Quién llama a estas horas?’ Con suerte no habría ocurrido otro incidente importante en alguna parte. Sintiéndose bastante ansioso, Go Gunhee descolgó rápidamente el teléfono. - Querido, ¿hoy ha ocurrido algo malo? Era una llamada de su esposa. “Cariño…” Su esposa lo estaba llamando para averiguar cómo estaba, dado que todavía no había regresado a casa a pesar de que era muy tarde en la noche. El presidente de la Asociación suavizó gradualmente su rostro al oír su voz. “¿Qué quieres decir con algo malo? Aunque sea así, iré pronto para casa…” En ese momento, con un crujido extraño, el teléfono se quedó sin señal. “¿Cariño…? ¿Cariño…?” No podía escuchar la voz de su esposa. Algo había pasado. Go Gunhee inclinó la cabeza y colgó el teléfono antes de mirar de manera inconsciente por la ventana. “¡……!” No podía decir nada. Todo lo que tenía que verse a través de la ventana había desaparecido. Edificios, carreteras, personas… Todo lo que quedaba era una profunda oscuridad desconocida. En solo unos segundos, el paisaje que había más allá de la ventana era completamente diferente. Era imposible. “¿¡Cómo…!? ¿Cómo puede ser?” El Presidente de la Asociación se quedó sin aliento, aturdido. Pero cuando estaba a punto de levantarse de su silla… Se dio cuenta de que había alguien más sentado en el sofá de su oficina en este momento… Como si hubiera estado ahí desde el principio. ‘¿Humano…? No, esa no es el aura de una persona.’ No era solo su aura. Un rostro tan pálido como el de un cadáver, un cabello blanco y largo, unas orejas puntiagudas y unos ojos que brillaban como joyas… Un elfo de hielo: el Fantasma Blanco. Sin embargo, Go Gunhee no podía sentir su presencia. Lentamente, colocó el auricular que tenía en la mano en su lugar. ¿Quién eres tú?” – preguntó.


Muuuy buenas sorprendidos Geomchis. Hoy os traemos un capítulo extra para ir calentando estos días previos al aniversario... Este domingo será un despropósito de capítulos y celebración... Llevamos toda la semana picando piedra adelantando capítulos para celebrar esto a lo grande... Esto se va a desmadrar seguro... Y TAN SOLO QUEDAN TRES DÍAS. Q esto os sirva para ir abriendo bocado 😉😋 Disfrutadlo~