sábado, 1 de junio de 2019

TATE Capítulo 21

Capítulo 21
Práctica del conflicto
Traducido por Lord
Corregido por DaniR
Editado por Tars

El jardín del castillo se convirtió en el lugar del duelo. En los alrededores se encendieron antorchas, mientras que los que disfrutaban de la fiesta esperaban con impaciencia la batalla entre los héroes. Sin embargo, el resultado ya se consideraba una conclusión previsible. Una lucha entre yo, el Héroe del Escudo sin medios de ataque, y nada menos que el Héroe de la Lanza, Motoyasu. Esta no es una batalla entre el equipo del Héroe del Escudo y el del Héroe de la Lanza. Solo somos Motoyasu y yo, uno contra uno. Como era de esperar, el orgullo personal de Motoyasu no lo permitiría, por lo que se convirtió en un duelo. Cualquiera puede más o menos imaginar el resultado. Ni siquiera se escuchaban por ningún lado las voces normales de personas apostando en un evento de este tipo. Normalmente, no hay manera de que no haya apuestas. En otras palabras, todo el mundo tiene claro que voy directo a mi derrota. No solo había muchos nobles en el castillo, sino también aventureros que habían luchado en la ola. Ren e Itsuki también estaban en la terraza del castillo, mirando mientras se reían. Mi derrota, la pérdida de mi esclavo, parece que todo el mundo está deseando que ocurra. ¡Mierda! ¡Mierda, mierda, mierda, mierda! Cada uno de ellos solo quiere arrancarme cosas sin que les importe. Como durante la ola, que llegaron a bañarme en fuego. En todo el mundo, todo lo que puedo encontrar son enemigos que se burlan de mí. Bien… Parece que la derrota es mi única opción. Pero, no será gratis. Cuidado, Motoyasu. Mi rencor contra ti no puede ser reprimido. “¡Ahora comenzará el duelo entre el Héroe de la Lanza y el Héroe del Escudo! El resultado se decidirá cuándo se esté a punto de dar el golpe final o cuando uno de los bandos se rinda.” Moví mis muñecas para aflojarlas y, crujiendo los dedos, me preparé. “¿Quién ganará en una batalla entre Lanza y Escudo? La respuesta a eso… No está tan clara esta vez.” Motoyasu mostró su desprecio mirándome fijamente por encima de su nariz. Qué chiste. “Bueno, entonces…” Motoyasu, te enseñaré que las batallas no son solo para derrotar a tu oponente. La gente circundante comenzaba a discutir, hablando de la palabra “Contradicción”; si un comerciante vende la lanza más fuerte y el escudo más fuerte, ¿cuál de los dos es en realidad el más fuerte? Es una palabra que señala cosas que no concuerdan. (Nota del traductor: “Contradicción” se escribe “矛盾” en japonés, los cuales son los caracteres de la lanza (矛) y el escudo (盾) juntos, de ahí la analogía.) Sin embargo, creo que esta palabra “Contradicción” es una contradicción en sí misma. Después de todo, ¿qué decide el resultado de un combate? Es igual en Shogi y Go. Por ejemplo, aunque estés perdiendo la mano, ¿qué vas a hacer? Las lanzas son armas diseñadas para matar al oponente. Los escudos son protectores diseñados para resguardar al portador. Expandiendo sobre esto, si logra detener la lanza más fuerte, el escudo gana; hizo lo que pretendía. Una lanza y un escudo, sus propósitos son fundamentalmente diferentes. “¡Empezad!” “¡Uooooooooooooooo!” “¡Deriyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!”
Corrí hacia Motoyasu como si estuviera a punto de dar un gran puñetazo, mientras que Motoyasu también corrió con su lanza preparada y me lanzó una estocada tentativa. La distancia se encogió al instante y, al acercarme, Motoyasu agarró con fuerza su lanza y la lanzó hacía mí. Un ataque que puede venir de cualquier parte es un ataque que no se puede detener. “¡Golpe del Caos!” La lanza de Motoyasu se dividió instantáneamente en varias réplicas. ¡Una habilidad! Llegó, estocando hacia adelante de repente. Detuve mi carga. Mientras protegía mi cabeza, me retiré. *¡Gaingain!* *¡Zushu!* Uf… El dolor corría desde el hombro hacia abajo por un costado. A pesar de que solo era un rasguño, el ataque de un héroe es demasiado para lidiar con él. Pero la habilidad que había usado Motoyasu era una carta de triunfo, por lo que aparentemente entró en un periodo de enfriamiento. “¡Toma esto!” Motoyasu aún me atacaba con la lanza. Una lanza, o en este caso una alabarda, su debilidad es su alcance. (Nota del traductor: Motoyasu actualmente usa una lanza de tipo alabarda. El carácter de alabarda también significa lanza, por lo que normalmente se traduce como tal.) Una vez que el oponente ha pasado el área de combate de medio alcance donde un arma más larga es más efectiva, su uso se vuelve difícil. Naturalmente, es eficaz para derribar al oponente antes de que se acerque. Pero se trata de mí, un solo golpe no es suficiente para derribar al Escudo. Evité la puñalada de Motoyasu por un margen delgado como el papel, tiré todo mi peso hacia delante, y me agaché. Conduje mi puño a la cara de Motoyasu. *¡Gan!* ¡Tsk! Es imposible para mí hacer daño después de todo. Sin embargo, mi ataque no terminaba solo con eso. Sonaron burlas desde la pandilla de Motoyasu, mirando con desprecio mi ataque, que no causaba dolor, ni siquiera una picazón. ¿Cuánto tiempo pueden mantener esa cara? Saqué mi arma secreta de debajo de mi manto y la apretujé en la cara de Motoyasu. *¡Chomp!* “¡Ay!” Debido a la lluvia de fuego que me cayó cuando la ola se hizo más fuerte, me hice con algo que podía ser utilizado como amenaza durante el camino al castillo. “¿Qué? ¿Qué?” Ku, ku, ku, ku… Una voz incoherente llena de confusión surgió de Motoyasu. *¡Omnomnom!* “¡Ay, ay, ay!” Motoyasu se retorcía de dolor mientras le masticaban su precioso rostro. Como se puede ver, mis ataques no son todos con las manos vacías. Para el hombre conocido por ‘Experto en Globos’, realmente son armas convenientes. “¡Oraoraora!” Con dos en la cara, sostuve a Motoyasu con un pie para que no pudiera levantarse, y le lancé un globo a su región inferior. “¿Po-por qué hay Globos?” – los gritos de los espectadores se elevaron. ¡Pero ellos ya saben el motivo! Puse todo mi peso corporal en él y continué dándole golpes junto con el Globo entre las piernas, pateándolo. “Guh… ¡Tú! ¡Cómo te atreves a hacer este tipo de cosas!” “¡Si es para ganar, haré todo lo malo que sea necesario! Los objetivos son la cara del guaperas, y la prueba de que es un hombre, ¡las bolas! Con la cara y las pelotas en un estado como el infierno, serás abandonado como un otaku llorón y desagradable.” “¿Qué? ¡Detéééénteeeeee!” “¡No puuueeedoooo!” Con un fuerte *tump*, seguí pateando obstinadamente a Motoyasu en las bolas. Motoyasu, para finalmente arrancar los Globos que tenía pegados en la cara, agarró con fuerza su lanza y la levantó mientras seguía tirado en el suelo. Debido a sus movimientos, los Globos de su cara iban siendo cortados uno por uno, pero seguí lanzando reemplazos. Mientras pueda, lo acosaré de cualquier manera que me sea posible. Probablemente perderé de todos modos, así que voy a infligir a Motoyasu la máxima cantidad de dolor. “¡Oraoraora!” “¡Guh! ¡Deja de haaaceeer eeesooo!” Usé todo el peso de mi cuerpo para presionar y mantener inmóvil a Motoyasu, que intentaba levantarse con toda su fuerza, y mi feroz ataque continuó. ¡Mua-ja-ja-ja! ¡Qué refrescante! ¡Más gritos de sufrimiento! Ahora mismo, una sonrisa refrescante me cubrió la cara junto con mi risa. “¡Gua…!” De repente vino un poderoso empujón desde atrás y me tambaleé. Miré en la dirección de lo que sea que me había hecho tambalear. ¡Allí, esa mina terrestre femenina! Mine se había deslizado entre la multitud y estaba sosteniendo su mano extendida hacia esta parte del escenario. Lo más probable es que fuera magia de viento. Si no me equivoco, se llama Soplo de Viento, que es magia de viento que dispara una bola de aire del tamaño de un puño. La bola de aire es transparente. Si no prestas mucha atención no podrás verla. Esa Mine, una sonrisa engañosa flotaba en su cara; se burlaba de mí sosteniendo un párpado y con la lengua afuera. “¡Túúúúúúú…!” El contraataque de Motoyasu, que pudo levantarse cuando se disipó la presión sobre él, ahogó mi grito. Ya estaba tirado en el suelo con Motoyasu al lado de mi hombro respirando pesadamente, la lanza descansando detrás de su cuello. Todos los Globos habían sido destruidos. “Haa… Haa… ¡Es mi victoria!” Con una expresión dolorida como durante la ola de la calamidad, Motoyasu levantó la lanza y declaró su victoria.



viernes, 31 de mayo de 2019

G4L Capítulo 25

Arco 4 Capítulo 25
¿Qué tipo de persona eres?
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Era la mañana del cuarto día después de plantar las hierbas. En el jardín de la residencia del jefe de la aldea, Kazura se encontraba vestido con la misma ropa lisa que usaban el resto de aldeanos, cruzado de brazos mientras meditaba tras examinar las macetas donde habían plantado la menta y la citronela. Sus predicciones sobre el crecimiento de las plantas habían sido totalmente diferentes a lo que había esperado. Aunque la ropa que llevaba Kazura era algo que Valetta había terminado de coserle ayer, se ajustaba perfectamente a su cuerpo. Se sentía maravilloso. ‘Hmm… Pensaba que terminaría de crecer cuando aumentara algo más de tamaño… ¿Esto significa que no hay ningún cambio en el efecto del fertilizante?’ Los dos tipos de hierbas que estaban frente a Kazura, solo eran algo más grandes que cuando las había comprado. Sin embargo, la tasa de crecimiento no era muy diferente a la que habría ocurrido en Japón. En cuanto al estado de las plantas que había comprado en el centro comercial, la citronela mostraba un crecimiento normal, mientras que la menta que había recibido el fertilizante en la maceta también tenía un crecimiento similar. Además de las semillas que habían plantado, solo las albahacas habían germinado en una gran cantidad, del resto de semillas solo habían brotado dos o tres plantas de rúcula. Las semillas que había plantado en el suelo y las que había colocado en macetas tenían el mismo grado de crecimiento. Al final, los días necesarios para germinaran eran similares a lo que indicaba la información de la tienda. “Es diferente de los cultivos de la aldea, las hierbas no crecieron de golpe… Ah, la rúcula ha germinado.” – dijo Valetta apareciendo por la puerta de la casa, mientras Kazura se encontraba sumido en sus pensamientos. Valetta descubrió los pequeños brotes que no estaban allí el día anterior e inmediatamente se puso en cuclillas y tocó las pequeñas hojas con un dedo mientras sonreía. Kazura no pudo verificar su primera su primera teoría de que las plantas tendrían un crecimiento repentino, ya que, por ahora, las planta parecían crecer de forma normal. Solo le quedaba esperar y ver qué ocurría más adelante. En las macetas donde habían plantado las semillas había varios carteles de madera con el nombre de las plantas escritas en katakana. Aunque habían sido escritos por Valetta usando un rotulador permanente, estaba realizado con gran habilidad. “Hmm… Aunque esperaba que creciera algo más rápido. Bueno, incluso si crecen a una velocidad normal, sigue siendo bueno.” – dijo Kazura. “Está bien. Aunque crezcan a un ritmo normal vamos a tratarlas con mucho cuidado.” – respondió Valetta con una sonrisa. A continuación, frotó con ternura las hojas de rúcula y se levantó. – “El desayuno ya está preparado, regresemos. Cuando terminemos, tenemos que ir a montar la rueda hidráulica. ¡Hagamos nuestro mejor esfuerzo!” Valetta se encontraba apretando los puños ante su pecho con un gesto parecido al de un psicópata, pero al verla las mejillas se Kazura se suavizaron y sonrió. Era lamentable que las hierbas no alcanzasen rápidamente el tamaño esperado al igual que había ocurrido con los vegetales que se sembraron en los campos de la aldea. Se habían desarrollado de una forma increíble. Desde ese día, el tamaño de las patatas había seguido creciendo y las verduras, aunque solo se habían plantado hacía dos semanas, ya habían aumentado hasta un tamaño en el que podían comenzar a aparecer en las mesas de algunos aldeanos en unos pocos días más. Además, los aldeanos estaban tan llenos de vitalidad que era difícil de creer que esta aldea casi había sido eliminada por la hambruna hacía menos de cuatro semanas. Comparado con eso, la cuestión de si las hierbas no lograban un crecimiento rápido era algo trivial. Dado que originalmente había traído una gran cantidad de plantas a este mundo para investigar qué causaba ese comportamiento anómalo con el fertilizante que había traído de Japón, no tenía ninguna intención de ponerse a producir hierbas en masa. Aunque tenía cierto interés en ver si las plantas mostraban un crecimiento explosivo, si lo evaluaba desde el punto de vista de la investigación, había logrado su propósito. “Es verdad. Solo con que logremos que gire un poco, sería bueno… Lo espero con ansias, aunque me pone algo nervioso…” – dijo Kazura. “Si no gira, solo necesitamos revisarlo. Podemos consolarnos haciendo té con el hibisco y mucha miel.” – respondió Valetta. “Hmm, eso parece una buena idea… Ah, ¿no es solo algo que la señorita Valetta quiere beber?” “Je, je, je.” Desde que regresaron de Isteria, había estado observando los cultivos, quitándole las malas hierbas a los campos, fabricando partes de la rueda hidráulica o estudiando después de la cena. Kazura se pasaba todo el día con Valetta y la atmósfera entre ellos había mejorado aún más. La antigua timidez con la que Valetta interactuaba con Kazura había desaparecido. Ahora se podía decir que la frecuencia con la que ponía una sonrisa natural en su rostro había aumentado durante los últimos días. Sus preocupaciones anteriores, como el agua y la escasez de alimentos en el pueblo, por la que ella había estado desesperada, se habían resuelto por completo. Sin mencionar que ahora podía saciar su ansia de aprender, aunque esos conocimientos fueran algo diferentes a los de este mundo. Habiendo desaparecido los motivos por la que estaba angustiada y cumplidos sus deseos, para Valetta se podía decir que su vida cotidiana actual se había vuelto extremadamente satisfactoria. “Todo el pueblo tuvo mucho cuidado a la hora de fabricar las distintas piezas, así que seguro que puede girar. Además, es algo que el Señor Kazura ha diseñado, ¡por lo que seguramente funcionará!” – dijo Valetta. Debido a que era la primera vez que diseñaba una rueda hidráulica, no importaba cuántas veces escuchara que ‘estaba bien’, seguía ansioso por saber si lo estaba haciendo bien. Por ahora, decidió pensar de una manera positiva sobre cómo terminarían la instalación de la rueda hidráulica una vez ensamblada y, si giraba bien, podría simplemente rehacer algunas partes para mejorarla. “Sí, tienes razón, es un plan que hemos preparado juntos, así que seguro que sale bien.” – dijo Kazura. “Sí, lo que dices es cierto, pero estoy preocupada…” – respondió Valetta. “Estará bien, ¿no estás de acuerdo?” Y así, Valetta compartía hábilmente una parte de la responsabilidad de Kazura, mientras que ambos regresaron a la residencia para desayunar.
* * *
Después de desayunar, Kazura y Valetta participaron en el ensamblaje de las piezas para la rueda hidráulica junto a otros diez aldeanos. Usando un carro completamente cargado con las distintas piezas, llegaron hasta el río donde habían instalado la rueda hidráulica traída de Japón. La rueda que se había instalado en la parte superior de una tabla de madera reforzada, giraba de forma continua y enviaba el agua de forma eficiente hacia el acueducto que fluía hacia la aldea de Grisea. Bajo el sol del verano que brillaba de forma incesante, la neblina que salía del agua centelleaba mientras la rueda giraba de forma vigorosa. “Tan hermoso.” – comentó un aldeano al ver esa vista impresionado. “Bueno, vamos a montar la rueda hidráulica. Todos, espero vuestra cooperación en esta hazaña.” – dijo Kazura. Kazura llamó a los aldeanos que estaban embelesados mirando cómo la rueda transportaba el agua y, al oírlo, inmediatamente comenzaron a descargar las partes de la carreta y se pusieron a ensamblar las distintas partes. Cuando ensamblaron la rueda hidráulica venida de Japón, siguieron las instrucciones que venían en una hoja, pero ahora estaban uniendo las piezas para la rueda que Kazura y los aldeanos habían hecho por sí mismos. Probablemente, dado que los aldeanos tenían una cierta comprensión sobre cómo funcionaban las distintas partes de la rueda, sabían dónde encajaba cada pieza, por lo que parecía que su trabajo había tenido un comienzo espléndido. “Valetta y yo comenzaremos los preparativos para reemplazar la rueda.” “Sí, detendré el agua del canal.” – añadió Valetta. Desde el carro, Valetta sacó una voluminosa tabla de madera de diez centímetros de grosor y se dirigió a la entrada de la corriente de agua. A continuación, insertó la tabla de madera para bloquear la corriente. La rueda hidráulica que giraba de forma vigorosa y continuada, dejó de moverse cuando el agua dejó de empujar sus hojas. Mientras Valetta bloqueaba el agua, Kazura sacó dos toallas del carro con la etiqueta ‘Compañía manufacturera Shino’. Tras comprobar que el agua se había detenido por completo, comenzó a girar la rueda para tirar toda el agua almacenada en los recipientes de madera. “El sol está pegando fuerte, con que lo dejemos al sol, se secará rápidamente.” – dijo Valetta. Kazura le dio una toalla a Valetta, que había regresado de detener el agua del canal. “Es verdad. Pero dejemos que la rueda se seque algo más. Si alguna mano se desliza mientras la estamos desmontando por culpa de la humedad, podría ser peligroso.” – dijo mientras pasaba la toalla por la rueda. Para poder separar la rueda hidráulica que estaba instalada actualmente, solo era necesario la cooperación de varias personas, pero si alguien se resbalaba debido al agua del río, podría causar una situación peligrosa y terminar aplastado bajo el peso de la rueda. Por eso era importante que la rueda estuviera seca. Si la dejaban bajo este sol abrasador, solo iban a necesitar otros treinta minutos para secarla. Aunque ese tiempo seco había atormentado al pueblo hasta ese momento, para esta ocasión era un aliado confiable. Mientras estaban secando la rueda de agua por el lado opuesto, Valetta notó las letras de la toalla que tenía en sus manos y se quedó quieta. “Señor Kazura, las letras ‘Compañía manufacturera Shino’ que están escritas en la ropa, ¿es algún tipo de tienda de tu país?” – dijo mientras extendía la toalla. “Ah, ese es el nombre de la compañía de mi padre.” – respondió mientras seguía limpiando la rueda. “¿El padre del Señor Kazura…?” – preguntó Valetta cambiando su mirada sorprendida de las letras de la toalla hacia la cara de Kazura. “Sí, eso es correcto. Pero, aunque se llama compañía, solo es un pequeño taller que es operado únicamente por mi padre y mi madre.” – respondió Kazura mientras dejaba de trabajar y señalaba con su dedo la palabra ‘Shino’ que estaba bordada en la toalla que estaba sosteniendo Valetta. – “Ese ‘Shino’ es el nombre de mi familia. Eso me recuerda que, incluso desde que vine a este lugar, solo me presenté con mi nombre… ¿Ocurre algo?” Kazura estaba confundido acerca de la expresión con la que lo estaba mirando Valetta. “No… Esto… Señor Kazura, tú…” Cuando Valetta estaba a punto de hablar, Kazura volvió la cabeza de repente hacia atrás y notó que los aldeanos habían terminado de ensamblar las distintas partes de la rueda. En ese momento, ella dejó escapar un ligero suspiro de alivio. “¿Hmm? ¿Qué pasa conmigo?” – preguntó cuándo volvió a girar la cabeza, pero ella esquivó la pregunta. “Esto, continuemos con la conversación más tarde a la noche… Por otro lado, acabo de darme cuenta, pero este eje está hecho de metal, mientras que la nueva rueda tiene el eje y el cojinete de madera, ¿funcionará?” – respondió con una pequeña sonrisa, cambiando de tema. Aunque Kazura tenía curiosidad por saber lo que Valetta quería decir, no era realmente necesario que la acosara con una respuesta. “Ah, creo que estará bien. La cantidad de piezas es algo menor que la rueda que traje de Japón, por no mencionar que la cantidad de agua que bombea no es muy elevada, por lo que el eje no recibirá demasiada carga. Sin embargo, si seguimos usándolo, podría desgastarse, por lo que tendremos que comprar cobre o bronce en Isteria.” – respondió Kazura, mientras continuaba secando la rueda hidráulica. Aunque pensaba que no iba a pasar, si el eje de la rueda hidráulica número dos terminaba por desgastarse, entonces podría ser necesario desmontarla y rehacer el eje. Sería problemático tener que volver a Isteria a comprar cobre o bronce y fabricar la pieza necesaria. De cualquier manera, como esperaba que el eje aguantara durante un tiempo, no habría ningún problema para que girara hasta que volviera Isaac, el subordinado de Narson. Si de verdad era necesario, siempre podían volver a hacer otro eje de madera o volver a instalar la rueda número uno. “Bronce… ¿Hay alguien en el pueblo capaz de fundirlo y hacer un eje con él?” – preguntó Kazura. “Creo que sí, pero puede ser más rápido solicitarlo al herrero de Isteria… Bueno, creo que ya está suficiente seco.” Ya se había secado casi toda el agua, por lo que Kazura se quedó mirando la rueda y tomó un breve descanso. Después de esto, ensamblarían la rueda número dos mientras desmontaban la rueda número uno. Y para hacerlo sería necesario desmontar también los pilares que sujetaban el cojinete de la rueda. Aunque sería un trabajo muy duro, pero como los aldeanos se habían fortalecido físicamente con la comida que había traído Kazura, parecía que podrían llevar a cabo esta tarea fácilmente. “¿Necesitamos ayudar a montar la rueda hidráulica?” – preguntó Kazura. “Sí… Sin embargo, parece que ya han terminado de montarla.” – respondió Valetta. Al escuchar la respuesta de Valetta, Kazura miró a los aldeanos. Ya habían terminado de montar la rueda. Parecía que el hecho de haberla fabricado ellos mismos les había ayudado a ensamblarlas rápidamente. “¿Qué? Es verdad. Bueno, tomemos un descanso mientras la rueda termina de secarse.” “Sí, tienes razón.” – respondió Valetta. Aunque ya habían terminado de montar la nueva rueda hidráulica, necesitan algo de tiempo para que la antigua se secara. Además, como no había necesidad de apresurarse, decidieron tomarse un descanso.
* * *
Después de que los aldeanos terminaran de montar la nueva rueda, se tomaron un descanso de treinta minutos, bebieron agua del río y luego quitaron la rueda antigua. Kazura quería ayudarlos, pero los aldeanos no le dejaron. “Si es solo desmontarla, podemos hacerlo nosotros. Descansa un rato.” Junto con el resto de aldeanos que no estaban ayudando, Valetta y Kazura observaron a los aldeanos realizar la tarea sin ningún problema. Gracias a sol abrasador, la rueda se había secado lo suficiente para retirarla de su rodamiento de forma segura y sin que ninguna mano se deslizara. A continuación, desenterraron el cojinete que estaba fijado al suelo. Gracias a la fuerza física de los aldeanos, pudieron terminar la tarea rápidamente y lo reemplazaron por uno nuevo hecho de madera. Al igual que el modelo venido de Japón, estaba diseñado para que el agua pasara a través del cojinete y disipara el calor generado con el movimiento de la rueda. “Bueno, entonces, instalemos la nueva rueda.” Los aldeanos que habían rechazado la ayuda de Kazura alzaron la voz mientras levantaban la rueda que estaba colocada en el suelo. “Finalmente la rueda que hemos construido girará… Iré a quitar la tabla que bloquea el agua.” – dijo Valetta. “Muchas gracias… Me pregunto si girará correctamente…” – añadió Kazura. Mientras Kazura estaba ansioso por la dificultad técnica, habían terminado de instalar la rueda hidráulica número dos. Después de esto, solo necesitaban dejar que el agua fluyera por el canal. “Voy a quitar el tablero.” – dijo Valetta cuando confirmó que la rueda hidráulica estaba instalada. Avisando a todos para que se apartaran, quitó la tabla de madera que bloqueaba el agua, haciendo que el agua bajara por el canal y empujó las palas de la rueda. Comenzó a girar lentamente. “Oh, está girando, ¡está girando! Aunque la velocidad es algo irregular…” La rueda comenzó a girar. Al ver esto, los aldeanos aplaudieron o se golpearon los hombros para mostrar su alegría, mientras Kazura controlaba la rueda de agua desde un lado con una expresión seria. “Señor Kazura, ¿cómo va?” – preguntó Valetta regresando al lado de Kazura con la tabla en una mano. “Hmm. Sí, creo que esto está bien.” Al escuchar su respuesta, Valetta mostró una sonrisa de alivio en su rostro y miró cómo el agua fluía por el acueducto hacia la aldea de Grisea. Si se la compara con la antigua rueda, solo bombeaba la mitad del agua, sin embargo, la rueda número dos era capaz de cumplir con su función a la perfección y enviar el agua hacia el pueblo. “Ahora que hemos terminado de reemplazar la rueda, tenemos que desmontar la vieja y regresar a la aldea.” “Señor Kazura, ¿no podemos simplemente llevar la rueda al pueblo tal como está?” – sugirió uno de los aldeanos que se encontraban junto a la rueda hidráulica, al escuchar las palabras de Kazura. “Aunque sería mejor si la transportamos como esta, creo que será demasiado pesada.” A pesar de que las partes de la rueda una vez separadas no pesaban mucho, el conjunto completo superaba los cuatrocientos kilos. Aunque de alguna manera sería posible transportarla, dado que era posible agarrarla con facilidad, sería una tarea complicada. “Estará bien, creo que podemos turnarnos, ¿no creéis?” – respondió el aldeano. “¡Sí! ¡Podemos llevarla tal como está!” – añadió otro. Mientras los aldeanos decían eso, entre seis levantaron la rueda del suelo y, con dos al frente, dos en la parte posterior y otros dos en los laterales, comenzaron a caminar con paso firme hacia el pueblo. Las dos personas de los laterales solo estaban allí para mantener el equilibrio, por lo que, en realidad, eran solo cuatro personas las que estaban cargando con el peso de la rueda. El resto de aldeanos se limitó a caminar detrás del grupo. “Ah… Seguramente cada persona necesita levantar unos 100 kilos, pero… ¿Cómo pueden hacerlo sin esfuerzo…?” – murmuró Kazura. “Señor Kazura, volvamos a la aldea.” – dijo Valetta. Kazura estaba inmóvil, conmocionado y abrumado por este evento inesperado que se estaba desarrollando ante él, pero a continuación escuchó la llamada de Valetta y se volvió hacia ella. “Ah, esto… ¿Hay algo mal?” – preguntó la encantadora y sonriente Valetta con la espalda empapada de sudor. Al ver cómo la miraba intensamente, Valetta enrojeció de vergüenza. A su vez, Kazura también se puso nervioso e inmediatamente desechó una imagen donde ‘Valetta estaba aplastando una manzana con una sola mano’. A continuación, ambos comenzaron a caminar, siguiendo al resto de aldeanos hacia el pueblo.
* * *
Ese mismo día por la noche. Después de terminar de cenar, Kazura y Valetta se sentaron uno al lado del otro ante el fuego de la cocina y comenzaron su lección de estudio. El tema de la lección de hoy era sobre las funciones del cuerpo humano. Leyeron un libro que hablaba del tema y aprendieron sobre anatomía y fisiología. A pesar de que Kazura no sabía mucho sobre ese campo, aprovechó para estudiarlo junto a Valetta, pero pronto se dio cuenta de que ella era mucho más rápida y se sintió algo abrumado. Desde ese día, decidió cambiar el tema de la lección que enseñaba a Valetta todas las noches, así podían aprender un poco cada día. Los temas iban desde las matemáticas o la física hasta lo que decían los expertos sobre la preparación del té o los métodos de conservación de alimentos. Kazura le enseñaba distintas lecciones que venían en los libros o con materiales de primera mano. A su lado, Valetta absorbía todo dentro de su cabeza como si fuera una esponja seca. Además, estaba escribiendo caracteres japoneses y tomando notas con diligencia, como si ya hubiera dominado el idioma. Mientras Kazura escuchaba cómo Valetta leía el libro de referencia y tomaba notas frenéticamente, recordó lo que había pasado ese mediodía, cuando Valetta parecía que quería decirle algo. “Si el vaso sanguíneo es un río, entonces los glóbulos rojos son los botes…” “Señorita Valetta, sobre lo de este mediodía…” – preguntó Kazura cuando Valetta terminó de leer el libro. “Señor Kazura, el plasma es… Ah, sí, ¿qué es?” Aunque Valetta quería preguntarle el significado de una palabra que nunca había visto con anterioridad, cambió su estado al escuchar la pregunta de Kazura. “Acabo de recordar que este mediodía, la señorita Valetta quería preguntarme algo, tengo curiosidad por lo que querías preguntarme…” “Ah…” Ante esa pregunta, el rostro de Valetta mostró inmediatamente una expresión perpleja. A continuación, consiguió algo de resolución en su interior y observó a Kazura con una mirada seria. Al ver esta expresión, Kazura se preguntó qué tipo de tema quería abordar y se preparó mentalmente. “Señor Kazura… Eres… ¿Eres humano?” – preguntó Valetta.



jueves, 30 de mayo de 2019

TBATE Capítulo 23

Capítulo 23
Subasta
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

“¡Señores y Señoras! ¿Puedo decir que es un gran honor estar aquí esta noche? Todos los hoy aquí reunidos están por una sola razón. ¡Y es tener la oportunidad de obtener objetos raros y valiosos en esta subasta!” Escuché una ronda de aplausos tras las palabras de un señor viejo que parecía ser el encargado de llevar la subasta. “Si todos fueran tan amables de mirar a la parte superior del fondo de la sala. Allí, tenemos a unas figuras importantes. Primero, por favor, ¡únanse a mí para saludar al Rey y la Reina de Sapin!” Vi a las filas de personas levantarse de sus asientos, murmurando entre sí antes de saludar de manera ordenada y empezar a aplaudir hacia nuestra habitación. El Rey y la Reina se pusieron delante de mí y empezaron a agitar sus manos en respuesta. “A continuación, al que ha hecho todo este evento posible. Por favor, den un gran aplauso a Vincent Helstea y a su familia.” La introducción del subastador fue seguida por otra ronda de aplausos cuando Vincent se acercó al Rey y la Reina haciendo una gran reverencia. Me quedé sentado, mirando hacia las multitud de gente que se suponía eran de una clase superior a la mía, pero no podía evitar mirarlos como si fueran… No… No debería pensar de esa forma nunca más. Ya no soy un Rey. Diablos, ni siquiera he pasado por la pubertad. No tiene sentido actuar como alguien que no soy ahora. Me quedé observando al Rey y la Reina, estudiándolos. El Rey no emitía una atmósfera dominante. Claro que era carismático y tenía una fuerte presencia, y se veía que la mayoría de los ciudadanos de Sapin lo adoraban, pero eso no era todo. No se había ganado su asiento; su padre se lo había legado. La familia Glayder había sido la familia real desde la fundación de Sapin. No me sorprendería que el núcleo del Rey Glayder solo estuviera en la etapa roja. Mirando a la Reina, me llamó la atención algo que al principio no había notado. En la parte trasera de su vestido había una varita blanca. No podía sentir su maná en absoluto, así que supongo que es una conjuradora muy hábil. La Reina Priscilla notó que estaba observándola y me dio una ligera sonrisa, revelando sus dientes blancos como perlas. La palabra bella no parecía hacerle justicia al describirla. Era una buena mujer que suponía un festín para mis ojos, pero una cosa que noté desde que llegué a este mundo es que carecía de atracción sexual hacia las mujeres mayores, pese a que tuvieran la edad adecuada en la época anterior. Al principio pensé que podría deberse a la falta de hormonas necesarias en este cuerpo pre adolescente, pero cuanto más lo pienso, siento que puede tener que ver con el hecho de que mi madre tiene más o menos la misma edad que yo antes de venir a este mundo. Nunca me interesó realmente la psicología humana, pero es interesante cómo las mujeres asociadas con el mismo grupo de edad que tu madre las hace poco atractivas sexualmente. O tal vez solo sean cosas mías. No estoy seguro. Por supuesto, eso no significa que me gusten niñas como Tess, Lilia o incluso esta princesa de las nieves. Pueden ser la personificación de la belleza misma, pero eso no cambia el hecho de que su nivel mental es el de un niño. Esta fue la razón por la que no podía ver a Tess como algo más que una amiga o una hermana para mí, incluso cuando era tan obvia al mostrarme su atracción hacia mí. Quizá cuando sea mayor y más madura, empiece a pensar en ello. En fin. Ser popular es una molestia. “Ku…” – Sylvie me estaba mirando con una cara de ‘¿lo dices en serio?’ y juro que me estaba juzgando con esos ojos medio abiertos, mirándome fijamente. “Ja, ja…” – me reí avergonzado y cubrí la cara de Sylvie con mis manos para bloquear su hiriente mirada. Vincent me dio un empujoncito, haciéndome recobrar la concentración. “Arthur, una espada está en la subasta ahora mismo. Dime si la quieres para que pueda hacer una oferta. ¡No te preocupes por el precio! Las ventajas de ser el dueño de este lugar.” – me hizo un guiño. “Gracias.” – miré abajo para el ver el objeto que se estaba subastando. “Esta espada corta fue forjada por un maestro herrero, que también es un Artesano del Fuego, asegurándose de que la calidad durante el proceso de forja sea de primera clase. El núcleo de esta arma está hecho con el núcleo de maná de una bestia Halcón Trueno. Si refuerzas esta espada con un poco de maná producirá corrientes de descargas eléctricas en el borde de la hoja, ¡lo que aumentará el poder de los potenciadores a otro nivel! ¡La puja empezará con 50 monedas de oro!” Poco después, numerosos nobles comenzaron a levantar sus manos, elevando la oferta. Me quedé ahí sentado, con la cabeza apoyada en el brazo, sin interés. Afortunadamente, había una pantalla que ampliaba los objetos para que la audiencia más alejada pudiera verlos. Solo con mirar el arma, resultaba bastante obvio que era de clase baja. Vincent seguía cambiando su mirada del arma hacia mí, esperando que al menos estuviera interesado en un arma por el que la mayoría de la gente babearía. Solo negué con la cabeza, que aún apoyaba en mi brazo. “¡No te preocupes! ¡Esto es solo el comienzo! Avísame cuando encuentres alguna que te guste. ¡Oh! Casi lo olvido. Tengo las cosas que querías en la parte de atrás. Haré que uno de los trabajadores me las entregue cuando termine el evento.” – sonrío mientras hablaba con una voz para que solo yo pudiera oír. Mis oídos se animaron con esto y lo miré. “¿También te las arreglaste para encontrar la máscara que cambia la voz?” “Tardé un poco más de lo que esperaba, pero finalmente conseguí una. También te compré un abrigo hecho de un Zorro de las Pesadillas que hace más difícil que el usuario sea detectado. Pensé que sería algo que tu querrías, así que también lo escogí.” – puso su mano en mi hombro. “Eso es más que lo que podría pedir.” La máscara era esencial para que pudiera convertirme en un aventurero, pero el abrigo también lo sería, sin duda. “No te preocupes por eso y mantente a salvo. Yo seré el que lidiará con tu familia si algo te pasa, ya sabes.” – simplemente se rio y guiñó un ojo. “Ja, ja.” – sonreí irónicamente ante esto. No. No iba a darle a mi familia una razón para que volvieran a llorar otra vez como antes. Había algunos artículos interesantes, como varios núcleos de bestia, la mayoría de los cuales eran de clase B o inferior. Los precios eran astronómicos. Por ejemplo, un núcleo de clase C costaba alrededor de 50 monedas de oro, y cada clase multiplicaba esa cifra. Había muchos artefactos tanto para potenciadores como para conjuradores. El mismísimo Rey pujó por un par de ellos, ganando un núcleo de bestia de clase A. No era hasta que un mago absorbía por completo el núcleo de bestia que se sabía si todavía mantenía su voluntad o no. Las posibilidades de encontrar un núcleo que aún tuviera su voluntad intacta eran escasas; y si contenía su voluntad, tenía que ser compatible con el usuario. Sin embargo, la mayoría de las bestias decidían dispersar su voluntad antes de morir o la pasaban a uno de sus descendientes. Supongo que el Rey esperaba tener suerte. La Reina, por otro lado, pujó por un anillo de absorción de maná y un par de otros objetos útiles para los conjuradores. Me estremecí al ver cómo los nobles pujaban frenéticamente por jóvenes esclavas, que estaban totalmente desnudas, para mostrar sus atributos. Tuve la suerte de estar rodeado de gente que estaba por encima de tener esclavos, lo que me había hecho ignorante de los horrores que les pueden esperar en manos de los viejos perversos. La mayoría de los esclavos eran prisioneros de guerra entre las ciudades o niños vendidos por sus padres por dinero, pero también había niños secuestrados a la fuerza por traficantes de esclavos. Mi mundo no tenía esclavos, así que esto era algo a lo que no podía acostumbrarme. Pude ver a Madre y Tabitha con caras solemnes a la vista de los esclavos, pero ellos simplemente negaron con la cabeza y centraron su atención en Ellie y Lilia. Aunque la familia Helstea era una case noble muy prominente, despreciaban a los esclavos y optaban por contratar solo a criadas y mayordomos. Al girarme, vi al príncipe murmurar algo a la pequeña princesa, pero su rostro se quedó sin expresión. Esto era tedioso. Tal vez pospondré el conseguir una buena espada por ahora y me conformaré con una de práctica decente hasta que mi cuerpo madure un poco. Me levanté para estirarme cuando vi a ese guardia encapuchado llamado Sebastian mirando a Sylvie. Su capucha solo cubría su frente y hacia arriba, y al ver su bastón, me di cuenta que era un conjurador. Todavía de pie, miré al plebeyo. Me di cuenta por su mirada codiciosa de que solo tenía sus ojos puestos en Sylv. Después de un par de momentos, se dio cuenta de que lo estaba mirando, por lo que sus ojos se centraron en los míos. Al principio parecía un poco avergonzado, pero se enderezó un poco y me miró con suficiencia, como si tuviera derecho a lo que estaba haciendo. ¿Cómo te atreves?
* * *
Punto de vista de Vincent Helstea: Es una pena que Arthur no haya encontrado una espada. No importa. Hay un montón de espadas en el almacén que puede que le gusten. “Rey Glayder. Espero que haya valido la pena visitar esta humilde casa de subastas.” – dije. “Este lugar es todo menos humilde Vincent, y sí, no estoy seguro de cómo te las arreglaste para asegurar el núcleo de bestia clase A del Oso de Pelaje Plateado. ¡Tienes muchos contactos, ja, ja! Solo espero que la Voluntad de la Bestia siga intacta.” – me abrazó con su mano en la espalda. Oí a su esposa murmurar. “No te hagas muchas ilusiones querido. Ya sabes lo raros que son.” La Reina se dio la vuelta para hablar con Alice y mi esposa. Parecía que estaban discutiendo sobre sus hijos. Volvimos a centrar nuestra atención en el escenario principal cuando sentí un escalofrío que hizo estremecer mi espalda. Rápidamente me giré y usé mis brazos para cubrir instintivamente mi cara. ¿Qué era esto? Este era el lugar más seguro del edificio, con la guardia del Rey dentro y la mía fuera de la habitación. Mi respiración se volvió débil como si el peso de algo tremendo me empujara hacia abajo. Sentí sudor frío corriendo por mi cuerpo mientras me di vuelta para ver al Rey y la Reina en posiciones similares a la mía. ¿Qué está pasando? ¿Qué es este miedo…? ¿Este miedo que sentía como si no tuviera control sobre mi vida?
* * *
Punto de vista de Arthur Leywin: Oops. Rápidamente aparté la mirada del pálido rostro de Sebastian, que perdió el equilibrio y estaba en el suelo temblando y en un instante me senté de nuevo antes de que se dieran cuenta. Perdí el control ligeramente. Solo quería asustarlo un poco. No tenía la intención de filtrar tanta sed de sangre. Eché un vistazo rápido para ver que todos estaban sorprendidos, en guardia, asustados o en el suelo. Mierda. No pensé que sería tan malo con mi cuerpo. Ha sido la primera vez que dejo escapar mi intención de matar. Incluso cuando estaba luchando contra los traficantes de esclavos, decidí no emitir ningún tipo de intención para atraparlos por sorpresa. Algunos de los guardias potenciadores del Rey desenvainaron sus armas y estaban en guardia ante cualquier fuente desconocida cuando el Rey dijo: “¿Quién está ahí?” – rugió mientras desenvainaba una espada que tenía en la cintura. Vi cómo la Reina Priscilla preparaba su varita, de pie frente a sus hijos mientras que Madre y Tabitha agarraban a las niñas. Vincent llamó a más guardias y les pidió que exploraran el área en busca de cualquier asesino que pudiera estar cerca. No fue hasta que confirmaron que habían matado a un intruso en el tejado que todos se calmaron visiblemente. ¡Oh, un chivo expiatorio! Tu sacrificio no fue en vano, hombre al azar. Alice me tuvo en sus brazos durante la inspección junto con Ellie, que estaba confundida y asustada por lo que sentía. El Rey y la Reina estaban en cuclillas frente a sus hijos, ambos en un estado de nerviosismo. El niño de aspecto feroz tenía lágrimas en los ojos mientras se abrazaba. Mientras que la princesa intentaba mantenerse fuerte, pero temblaba. Mierda. “Oye, Sebastian. ¿Cómo un guardia real puede caer de culo por un poco de intimidación de un intruso? Vas a morir joven si sigues así.” – dijo un potenciador encapuchado que sostenía una lanza negando con su cabeza. “S… Sí, me resbalé. Eso fue todo.” – Sebastian agarró la mano de uno de sus compañeros guardias y se levantó. Me miró con miedo al principio, pero se dio una palmada en las mejillas. Me di cuenta que se regañaba a sí mismo por sospechar que yo era el responsable de esto. “¡Ahora! El último objeto que tenemos para el afortunado que tenga la suerte de adquirir…” – la voz dramática del subastador resonó en la sala cuando un objeto en forma de caja que estaba cubierto por una manta roja entró. Una mujer muy glamorosa empujaba la caja mientras hacía una pausa para obtener un efecto dramático antes de descubrir lo que había bajo la manta. Debajo de la lujosa manta había una jaula que tenía a un bebé felino de color marrón oscuro del tamaño de un perro mediano. “¡Un bebé León del Mundo! Para aquellos que ignoran lo que es esta magnífica bestia de maná, un León del Mundo adulto tiene la capacidad de convertirse al menos en una bestia de maná de clase B. Me atrevo a decir que, si se cuida bien, ¡este León del Mundo incluso podría convertirse en una bestia de maná de clase A! ¿Saben lo que esto significa? ¡El cuidar y atesorar a este León del Mundo puede hasta permitir que su amo se convierta en un domador de Bestia Legendaria!” – rugió el subastador. La multitud se volvió loca cuando empezaron a gritar sus ofertas, antes incluso de que se anunciara su precio. Pude ver los ojos del Rey y la Reina brillar y ver al príncipe tirando de la túnica de su padre, prácticamente rogando por él. Yo también me senté en mi asiento con un poco de interés. No todos los días se podía ver a una cría de bestia de maná que tuviera potencial para ser una clase A. “¡Ku~!” – Sylv mordisqueaba mi dedo y dio un grito amargo, como si dijera que esa cría de bestia no era nada en comparación con ella. “Sí, conozco a mi Sylv.” – sonreí mientras acariciaba a mi celoso vínculo. Pude ver la figura de Sebastian enderezarse mientras miraba más cuidadosamente la cría de León del Mundo. Luego mirar hacia nuestra dirección, observando a Sylvie de nuevo. Este tipo me está haciendo enojar. “¡Ahora, ahora! ¡No podré empezar la puja hasta que todos se sienten!” – el subastador sacudió los dedos. La multitud finalmente se sentó antes de que el subastador anunciara la puja inicial, comenzando con 100 monedas de oro. 10 monedas de plata eran más que suficientes para alimentar a una familia de cuatro durante un año. 100 monedas de plata, lo que equivalía a una moneda de oro, era más que suficiente para alimentar a una familia de cuatro durante 10 años. No pude más que negar con la cabeza. Este era solo el precio inicial. El precio se disparó de inmediato, saltando a más de 500 de monedas de oro y no parecía que se fuera a detener. “¡500!” “¡550!” “¡600!” “¡700!” “¡1.000!” – oí al Rey gritar con su mano levantada. La multitud se quedó en silencio. Me di cuenta de que incluso los que podían pujar más alto estaban debatiendo si valía la pena pujar contra su Rey. No parecía justo una vez que el Rey intervino, pero al menos tuvo la decencia de poner un precio alto. El precio se fijó en 1.000 monedas de oro o una barra de oro blanco. Algo que solo había visto en libros e ilustraciones. Oí a Vincent felicitar al Rey. “Parece que nadie quiere pujar contra ti, Rey Glayder.” – dijo riéndose. “Lamento lo del dinero potencial perdido por esto Vincent. Te debo una.” – El Rey tenía una mirada emocionada en su rostro, también su esposa e hijo. “Parece que el palacio real tendrá una nueva mascota. ¿Piensas dársela al príncipe Curtis?” – preguntó Vincent. “¡Ja, ja, ja! ¡Tal vez! Veremos cómo lo hace.” – el Rey le envió una sonrisa malvada a su hijo y le guiñó el ojo. “P… ¡Papá!” – el príncipe Curtis parecía visiblemente sorprendido por esta noticia y Priscilla empezó a reírse. “Curtis, recuerda que has estado holgazaneando en tus lecciones de espada.” – dijo la Reina. “¡Ah! ¡Mamá! ¡Se suponía que eso era un secreto!” – el feroz príncipe ya no parecía tan feroz cuando vi a Madre y a Tabitha reírse suavemente junto a la Reina. “Mamá, ¿puedo tener una mascota?” – preguntó Ellie, señalando a Sylvie como ejemplo. “¡Ja, ja! No lo sé. Las bestias de maná solo quieren ser mascotas de las niñas buenas.” – dijo Madre burlándose. “¡Ellie es buena! ¿Verdad, Hermano?” – me tiró de la manga y me envió a la batalla en su nombre. Solo me reí y dejé que acariciara a Sylvie, distrayéndola. El 10° Aniversario terminó sin conmociones y los guardias nos escoltaron a todos a la parte trasera para recoger nuestros objetos. Vincent me entregó un paquete envuelto en un bolso negro, que asumí eran los artículos que estaban en el almacén. “Arthur, sígueme hasta donde guardamos algunas espadas. Puede que no sean nada especial, pero estoy seguro que encontrarás alguna espada fuerte.” – dijo Vincent, guiándome con la mano en la espalda. “¡Oh! ¿Estás planeando tomar lecciones con la espada?” – preguntó el Rey después de escuchar a Vincent. Vincent se rio sin decir nada, impotente mientras le respondía. “Solo estoy algo interesado, Rey Glayder.” El mocoso… Quiero decir, el Príncipe Curtis intervino con una voz arrogante. “Tal vez pueda enseñarte a pelear con la espada alguna vez.” En ese momento, Padre y los Cuernos Gemelos llegaron para encontrarse con nosotros, dándome una excusa para ignorar al niño. “¡Ah, chicos estáis aquí! ¿Te ha gustado la subasta?” – exclamó Padre levantando a Ellie después de inclinarse ante el Rey y la Reina. Mientras mi padre hablaba con Vincent, vi a Sebastian susurrar algo al oído del Rey Glayder. El Rey parecía un poco irritado, pero suspiro y caminó hacia mí, con el pervertido encapuchado tras él. “Tu nombre es Arthur, ¿cierto? Mi guardia real ha ayudado a nuestra familia en numerosas ocasiones en su servicio y siento la necesidad de hacerle un pequeño favor. Verás, parece que le gustado mucho tu vínculo. Sé lo complicado que es romper el contrato, pero conseguiré a alguien que lo haga y estaría más que dispuesto a pagar una generosa cantidad por ello. ¿Qué dices? ¿Puedes hacerle el favor a este viejo Rey?” No pude evitar ponerles una cara de enfado a los dos. El resto de los guardias reales estaban en espera cerca de los dos y me observaban. “¿Cuánto se necesitaría para que me vendiera a uno de sus hijos, Rey Glayder?” – dije simplemente, sin pestañear. El Rey tenía una mirada de sorpresa en su cara ante mis palabras aparentemente sin sentido. “Odio ser grosero, pero encuentro decepcionante que una persona de su estatus tenga la audacia de pedirle a alguien que regatee con un miembro de su familia. Aunque sé que la esclavitud es considerada normal entre los nobles, me parece indigno de mi parte vender a alguien que amo por un valor monetario. Espero que esto haya dejado claro que no tengo planes de vender a mi vínculo.” – continué. Mis ojos nunca vacilaron. “¡CÓMO TE ATREVES A DECIRLE ESAS COSAS AL REY, CAMPESINO INSOLENTE!” – uno de los guardias potenciadores desenvainó su espada y se preparó para atacarme.



SYN Capítulo 30

Volumen 3 Capítulo 11
El cazador de los caminantes blancos
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

“¡Hermano Jinwoo!” Los ojos de Han Songyi se llenaron de lágrimas mientras decía su nombre con alegría. “¡Líder!” No solo fue la reacción de la niña, sino que los cazadores masculinos también lo saludaron con alegría. Park Heejin suspiró aliviada al darse cuenta de que Jinwoo estaba de vuelta. Sin embargo, no podía darse el lujo de devolver el saludo. “Shh…” – dijo poniendo un dedo en los labios. Aunque estaba a medio camino de abrazarlo, los cuatro cazadores se congelaron ante el gesto de Jinwoo. “Qué… ¿Qué pasa?” – preguntó Park Heejin. “Lo han seguido.” – respondió mientras miraba al tipo que estaba desmayado. El cazador de rango E estaba furioso con ese hombre y sentía ganas de darle una paliza sin dudarlo. Jinwoo estaba sintiendo una presencia poderosa que venía del bosque. Ahora no era el momento de preocuparse por Kim Cheol. El verdadero problema estaba en camino. Shoooo Al darse cuenta de que Jinwoo los estaba mirando directamente, los caminantes blancos desactivaron la habilidad de [Sigilo] y se mostraron. Había veinte caminantes y uno de ellos se destacaba del resto. ‘Es el jefe…’ – pensó mientras miraba al caminante blanco con el pelo por la cintura, que iba a caballo. Comparado con los osos de hielo o con los caminantes blancos que tenía a su lado, el tipo del pelo largo emitía una presión opresiva. Estaba claro que era el jefe de la mazmorra. Había pasado mucho tiempo, pero un escalofrío recorrió la espalda de Jinwoo. Mientras temblaba ligeramente ante el poder de esa cosa, el jefe también observó a Jinwoo.
«Así que tenía razón. La basura terminó siendo útil después de todo.» “¿Qué has dicho?” “¿……?”
Jinwoo había respondido sin darse cuenta, pero el jefe estaba sorprendido.
“Tú. ¿Hablas nuestro idioma?”
Jinwoo estaba igual de sorprendido. ‘¿Cómo es posible que esté hablando con una bestia mágica?’ Era capaz de entender el lenguaje de las bestias. No solo eso, de hecho, era capaz de hablarlo. Unas palabras que nunca había aprendido estaban saliendo de su boca como si fuera su lengua nativa. “Tú… ¿Puedes hablar el lenguaje de las bestias mágicas?” Park Heejin se estaba quedando sin cosas para ser sorprendida por Jinwoo. Su pregunta le dio a Jinwoo la confirmación de que efectivamente estaba hablando y entendiendo el lenguaje de una bestia mágica. ‘¿Es esto otro efecto del sistema?’ Algo así como un traductor universal. Jinwoo miró al jefe y éste le estaba devolviendo la mirada con una cara divertida.
“Para que podamos hablar… Qué interesante. Hay alguien que quiero presentarte.”
El jefe le hizo un gesto a un caminante blanco.
“Creo que ya os conocéis.”
Los ojos de Jinwoo se agudizaron. De hecho, estaba familiarizado con ese tipo. ‘Es ese bastardo…’ Era el elfo de hielo que había disparado la flecha hacia Han Songyi cuando su grupo entró por primera vez en la puerta. No podía olvidar esa cara arrogante y, al igual que en aquel entonces, una burla decoraba sus labios.
“Me han dicho que había alguien fuerte entre los humanos. Deseaba hacer un duelo con alguien, así que…”
¡Crash! La cara sonriente del caminante blanco ahora estaba decorada con la Asesina de caballeros sobresaliendo de su cabeza. “¡Ah!” Un grito vino del lado de los cazadores. Yoon Giojoong se tapó la boca rápidamente tras gritar sin querer. Plof El caminante blanco cayó al suelo y Jinwoo estiró una mano hacia su cadáver. La daga que estaba pegada a su cabeza tembló ligeramente y luego salió disparada hacia su mano. Y, tras cogerla con un agarre inverso, se colocó en una posición de combate.
“¿Algo más?”
El jefe bajo del caballo y dijo con tono de asombro:
“Realmente eres fuerte…”
Aunque parecía que todavía no tenía ganas de pelear. No levantó un arma ni dio una sensación de hostilidad.
“Sin embargo, hay una cosa que debes saber.”
Con una expresión despreocupada, continuó su conversación.
“Ni siquiera tú puedes ganar contra este número de enemigos.”
Jinwoo miró a los elfos de hielo. Había casi veinte de ellos, pero su cantidad no era algo que le preocupase. Era la fuerza de su jefe. Los monstruos basura que lo rodeaban no eran rival para Jinwoo, quien había elevado mucho de nivel mientras cazaba osos de hielo. Como prueba, acababa de matar a un caminante blanco con un lanzamiento casual de su daga. ‘¿Qué hago con el jefe?’ – pensó mientras calculaba diversas tácticas para tratar con el jefe. Pero antes de empezar, el jefe continuó hablando.
“Tengo una propuesta.” “¿Una propuesta?” “Sí. Creo que también lo encontrarás beneficioso.” “……”
Jinwoo estaba sorprendido. Sabía que las bestias mágicas humanoides tenían cierta cantidad de inteligencia, pero nunca había pensado que intentarían negociar con un ser humano. Tenía mucha curiosidad.
“Vamos a oírlo…”
El jefe sonrió mientras esperaba esa respuesta.
“Antes de eso, tengo una pregunta.” “¿……?” “No eres humano, ¿por qué vas con ellos?”
Las cejas de Jinwoo se fruncieron.
“¿De qué demonios estás hablando?” “Ja, ja, ja. ¿No te has dado cuenta?”
El jefe se rio y luego señalo su sien.
“En nuestra cabeza hay una voz que nos susurra sin descanso. Nos dice que matemos a todos los humanos, pero ante ti, la voz está en silencio.”
Ah. ¿Es eso así? Si ese era el caso, Jinwoo ya sabía qué podía estar pasando. ‘Con humano probablemente se refiere a un cazador.’ Por otro lado, después de salir del templo subterráneo con el sistema, la identidad de Jinwoo probablemente cambió a ‘Jugador’. En un sentido estricto, probablemente era registrado de manera diferente a los cazadores, que eran seres despertados. ‘Es por eso que piensa que no soy un humano.’ Jinwoo creía que estaba en lo cierto, pero viendo la mirada confundida en su rostro, el jefe asintió pensando que estaba de acuerdo.
“No hay necesidad de que luchemos. Por nuestro lado, queremos evitar cualquier derramamiento de sangre innecesario.”
El jefe finalmente fue al grano.
“Danos a los humanos que hay detrás de ti y te dejaremos salir vivo de aquí. ¿Qué te parece? ¿Aceptas nuestra propuesta?”
En lugar de una respuesta, Jinwoo hizo una pregunta.
“Déjame preguntarte una cosa.” “Muy bien.” “¿Quiénes sois vosotros? ¿De dónde venís y por qué intentáis matar humanos?” “Somos…”
De repente, la cara sonriente del jefe se congeló por una fracción de segundo. Luego continuó de forma natural como si nada hubiera pasado.
“No hay necesidad de que luchemos. Por nuestro lado, queremos evitar cualquier derramamiento de sangre innecesario.”
¿Qué ha sido eso?’ Jinwoo entrecerró los ojos. El jefe había reaccionado como el PNJ de un videojuego forzado a repetir sus palabras cuando se intentaba interactuar con algo que no tenía en su programa.
“Danos a los humanos que hay detrás de ti y te dejaremos salir vivo de aquí. ¿Qué te parece? ¿Aceptas nuestra propuesta?”
La cara del jefe no mostraba indicios de que algo hubiera sucedido. Continuó manteniendo su sonrisa despreocupada. Los caminantes blancos a su espalda tampoco mostraron ninguna reacción. “……” Cuando Jinwoo se quedó observando la situación en silencio, el jefe presionó con su pregunta.
“¿Aceptas?”
Jinwoo quería obtener información sobre las bestias mágicas y sus objetivos, pero se dio cuenta de que sería inútil. ‘En ese caso…’ Solo le quedaba una cosa por hacer. Su respuesta ya estaba decidida desde hacía mucho tiempo.
“Me niego.”
Las comisuras de la boca de Jinwoo se elevaron. ‘La verdad es que tienes una sombra de aspecto tan delicioso que no puedo dejar que te vayas.’ Derrotaría al jefe y tomaría su sombra. Desde el momento en que puso sus ojos sobre ese tipo del pelo largo, había decidido qué hacer.
“¿Quieres pelear conmigo y con mis soldados? ¿Crees que podrás soportar nuestra cantidad de efectivos?”
Jinwoo puso una amplia sonrisa. ¿Soldados? ‘¿Crees que eres el único? También tengo amigos. Ejército de sombras, surgid .’ Siguiendo su voluntad, los soldados que estaban esperando dentro de la sombra de Jinwoo, aparecieron a su espalda. “¡Uaaaaaa!” Una vez más, el grito vino del lado de los cazadores. Yoon Giojoong gritó tras ver la sombra de un oso de hielo mientras caía sobre su trasero. “Ah, ah…” Jinwoo miró las caras pálidas de sus compañeros y se sintió algo mal. Pero este era un momento peligroso y no tenía tiempo para explicaciones. ‘Tampoco es que lo fuera a explicar, aunque no hubiera peligro.’ Había veintinueve soldados de las sombras. Jinwoo se posicionó frente a ellos y miró con una cara de burla al jefe de la mazmorra.
“Así que… ¿Podrás soportarlo?”
El jefe finalmente comenzó a emitir su hostilidad.
“Crees demasiado en tu truco barato. Muy bien, cumpliré tu deseo de mandarte al otro mundo…”
El jefe sacó dos cuchillas y Jinwoo copió sus acciones y sostuvo a la Asesina de Caballeros en su mano derecha y al Colmillo venenoso de Casaka en la izquierda. ‘Un truco barato...’ Bueno, Jinwoo no pensaba que estuviera equivocado. El ejército de las sombras podría tener la ventaja en los números, pero sabía que su poder global era deficiente en comparación con su enemigo. Entendía de dónde venía la confianza del jefe. Necesita un refuerzo poderoso. ‘Espera, si lo que necesito es un refuerzo poderoso…’ Había alguien apropiado. Jinwoo rápidamente miró hacia su lado. Kim Cheol todavía estaba desmayado en el suelo.
“¡Atacad!”
Ante la orden del jefe, los caminantes blancos apuntaron con sus arcos. “¡Osos!” Jinwoo colocó a las bestias de las sombras delante. Plas paf bam puf ¡Roooooooooaaaaaaaaaaaaar! Las bestias de las sombras impactadas por las flechas rugieron. Antes de que los caminantes blancos pudieran disparar su siguiente ronda, los guerreros de las sombras se lanzaron al ataque. Los magos también comenzaron a lanzar sus hechizos. ‘¡Mi objetivo eres tú!’ – pensó mientras los ojos de Jinwoo se encendían. Antes de salir, Jinwoo pateó rápidamente la espada de Kim Cheol para que el cazador permaneciera desmayado. La mirada de Jinwoo se centró en el jefe y la del jefe en Jinwoo. Las cuatro dagas se enfrentaron en un magnífico despliegue de chispas. ¡Clang! ¡Clong! ¡Clang! A su alrededor, la escaramuza entre los guerreros de las sombras y los caminantes blancos se endureció. “Deberíamos… ¿Deberíamos ayudar?” – preguntó Go Myunghwan a Park Heejin. “Esta no es una pelea a la que podamos unirnos.” – dijo negando con la cabeza. Era un campo de batalla caótico donde negros monstruos gigantescos agitaban sus garras, los guerreros negros destruidos se regeneraban al instante y las bestias mágicas de alto nivel atacaban sin piedad con espadas y flechas. ‘¿Qué podríamos hacer un rango B y dos cazadores de rango C en esta situación?’ Todo lo que podían hacer era rezar. Park Heejin observó la forma en que Jinwoo chocaba contra el caminante blanco de pelo largo. “¡Agh!” Un grito escapó de la boca de Jinwoo. ¡Este era de hecho un jefe de mazmorra de alto nivel! Un observador casual podría pensar que estaban emparejados, pero Jinwoo iba siendo empujado lentamente hacia atrás. Le habían infringido varios cortes en su cuerpo. No sabía si podría durar otros tres minutos. Además, mientras luchaba contra el jefe, la regeneración de su ejército le estaba dejando sin maná. En ese momento, los magos de las sombras, terminaron de lanzar su hechizo. Una bola de fuego, más grande que una bola de voleibol, cayó en medio de los caminantes blancos. ¡Baaaaaaaam! Era el poder de los magos que habían subido de nivel. El ensordecedor sonido de la explosión despertó a Kim Cheol. “Mmm…” – dijo mientras levantaba la cabeza. ¡Clang! ¡Clang!¡ Baaam! ¡Boooom! Con su visión borrosa, vio a los terroríficos caminantes blancos luchando contra guerreros negros desconocidos. ‘¿Qué… Demonios… Es… Eso?’ No tenía ni idea de lo que estaba pasando, pero sabía por qué estaba en el suelo. ¡Una mano había golpeado su nuca! ¡Y recordaba la voz que había escuchado mientras caía! ‘¡Sung Jinwoo!’ Ahora que estaba recuperado, la humillación y la rabia que sentía le hicieron temblar las manos y, antes de que se diera cuenta, ya estaban de camino a su espada que estaba tirada a su lado. Sabía que, ahora que estaban rodeados por los caminantes blancos, todos estaban muertos. ‘Sung Jinwoo. Mataré a ese cabrón antes de morir.’ – pensó mientras ponía su mirada cargada de odio en la espalda de Jinwoo. – ‘¡Lo encontré!’ El hijo de puta estaba luchando contra un caminante blanco y, por ello, su espalda quedaba totalmente indefensa. Esta era su oportunidad. Kim Cheol se levantó del suelo y echó a correr. “¡Uaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!” Cuando sintió cómo una fuerza poderosa comenzaba a correr hacia él, Jinwoo se alegró. ‘Ahí viene.’ – pensó contento de haber confiado en él. Cuando Kim Cheol llegó junto a Jinwoo, apuntó con su espada al cuello del cazador de rango E y atacó con todas sus fuerzas. “¡Muere!” Ahora el jefe estaba por delante y Kim Cheol por detrás. Aparentemente se encontraba entre la espada y la pared. “¡Ygritte!” – gritó Jinwoo. Como si lo estuviera esperando, Ygritte se levantó desde la sombra de Jinwoo y desvió la espada de Kim Cheol. ¡Clang! “¡¡Qué!!” Los ojos de Kim Cheol se ensancharon, revelando que estaban inyectados de sangre. Antes de que pudiera decir algo, la espada de Ygritte se hundió profundamente en el pecho del cazador de rango A. ¡Plaaaaaaaaaaaaash! La espada atravesó al musculoso hombre y salió por su espalda. “¡Cof!” Jinwoo rápidamente se alejó del jefe de los caminantes blancos. ‘Sí. Creí en ti. Sabía que actuarías exactamente de ese modo.’ Un hombre tonto que se movía según sus sentimientos sin pensar en su futuro. Al poco de conocerlo, Jinwoo ya había comprendido qué tipo de hombre era Kim Cheol. “Tú… Tú…” – dijo mirando a Jinwoo. Y estás fueron las últimas palabras de Kim Cheol. Aprovechando que Ygritte estaba manteniendo ocupado al jefe de los caminantes blancos, Jinwoo se situó frente al cuerpo de Kim Cheol. “[Extracción de sombra].” Uaaaaaaaaaah Un grito profundo y familiar resonó desde algún lugar. Y, en ese momento, una mano gigante salió de la sombra de Kim Cheol.

Has tenido éxito en la [Extracción de sombra].
Jinwoo apretó los puños. El camino que llevaba a la victoria en esta batalla había sido como un rompecabezas, y ahora la última pieza del puzle acababa de encajar en su sitio. Un caballero negro se levantó desde la sombra de Kim Cheol. Era mucho más grande y más ancho que cuando estaba vivo. Su mano empuñaba un gigantesco martillo mientras que la otra sujetaba un escudo del tamaño de una persona adulta. ‘Ya sabía que Kim Cheol era musculoso, pero esto es…’ Aunque se encontraba en una situación complicada, Jinwoo no pudo evitar sorprenderse.

Asigna un nombre al soldado.
Oh, cierto, un nombre.’ – pensó mientras echaba un rápido vistazo a un lado. Ygritte estaba siendo rechazado por el jefe de los caminantes blancos. Su regeneración era lo único que lo mantenía en la refriega. ¡Slash! Uno de los brazos de Ygritte había sido cercenado. ‘Tengo que darme prisa.’ Un nombre. No sabía si debía darle el nombre que ya tenía. Aunque después de pensarlo, le resultaba desagradable usar el nombre de un humano para llamar a un no muerto. ‘Ah, espera, Kim Cheol… Gheol significa hierro, así que se llamará Hierro.’ Ya sabía qué poner. En el momento en que tomó su decisión, la sombra recién formada recibió su nombre.

Hierro – Nivel 1
Grado caballero.
¡Era tipo caballero! Poseía el mismo grado que Ygritte, pero ahora no era el momento de celebrarlo. ‘No es momento para perder el tiempo.’ “¡Hierro!” – gritó Jinwoo mientras movía su barbilla apuntando al jefe de los caminantes blancos. Hierro movió su enorme cuerpo y dio un paso adelante. ¡Tap! ¡Tap! ¡Tap! Su cuerpo gigante estaba lleno de fuerza, pero no había manera de que este no muerto lento pudiera enfrentarse al ágil líder de los caminantes blancos. Sin embargo, Hierro superó todas las expectativas de Jinwoo. “¡Waaaaaaaaaaaaaaah!” – rugió el caballero gigante. ‘¿Qué?’ Un mensaje apareció frente a un confundido Jinwoo. ¡Ding!

Hierro ha usado la habilidad [Provocar].
El jefe de los caminantes blancos es incapaz de resistir su provocación.
¡Una habilidad para provocar!’ Kim Cheol era un tanque de rango A y, como era de esperar, tenía una poderosa habilidad para atraer la atención del enemigo. Dado que Hierro era su sombra, podía imitar perfectamente su habilidad. La cabeza del jefe de los caminantes blancos se volvió bruscamente hacia el caballero gigante. Dejando atrás a Ygritte, al que podía haber derrotado fácilmente, corrió hacia Hierro como si estuviera poseído por un fantasma. Pero éste uso la habilidad [Fortalecer] y soportó los ataques de su enemigo. “¡Buen trabajo!” – dijo Jinwoo asintiendo con aprobación. Mientras tanto, el brazo de Ygritte se regeneró. Un humo negro se filtró de la herida y luego se transformó en el brazo del caballero. Aprovechando que el jefe de los caminantes blancos todavía estaba concentrado en Hierro, Jinwoo e Ygritte comenzaron a atacarle coordinando sus movimientos.
* * *
“……” Park Heejin estaba completamente perdida. La escena que se estaba desarrollando ante sus ojos estaba fuera de la realidad. Ya había perdido incluso la capacidad para sentir curiosidad. “Hermana…” – preguntó Han Songyi a su lado con voz baja a su lado. Pero le tomó un momento a Park Heejin responder. “¿Huh? ¿Hmm?” “Las… ¿Las luchas de cazadores son siempre así?” – preguntó con una voz temblorosa cargada de miedo. “Si eso fuera así… ¿Crees que sería capaz de sacar mi licencia?” – contestó de forma brusca Park Heejin. “Estamos… ¿Estamos dentro de un sueño?” – preguntó Go Myunghwan con la mirada en blanco. Si esto fuera un sueño, definitivamente se trataba de una pesadilla. Park Heejin solo podía ver a las bestias mágicas luchando contra ‘algo’ vestido de negro y observándolo apareció una idea bastante preocupante en su mente. ‘Si salimos, definitivamente…’ Como supervivientes a una puerta roja, definitivamente serían entrevistados e investigados a fondo y no tenía ni idea de cómo iba a explicar todo esto. Pensando en todo lo que Jinwoo les había mostrado en este mundo, no podía llegar a imaginar cómo reaccionaría la prensa. Al final compartió sus preocupaciones con sus compañeros. “Pero sabes…” – dijo Yoon Giojoong abriendo la boca con dificultad mientras estaba temblando sentado en el suelo. – “El hecho de que nos estemos preocupando por lo que haremos cuando salgamos… ¿No es asombroso?” Los miembros del equipo asintieron al unísono. Estaba en una mazmorra de alto nivel y, por encima, una puerta roja. En el momento en que fueron abandonados por Kim Cheol solo les preocupaba cómo iban a morir. Pero ahora, en realidad estaban preocupados por lo que iba a pasar en el exterior, como si salir con vida fuera algo que estuviera garantizado. Y todo era gracias a ese hombre. ‘Señor Jinwoo…’ – pensó Heejin mientras posaba su mirada en Jinwoo. El temor en su corazón superaba su gratitud y sorpresa.
* * *
¡Crash! El Colmillo venenoso de Casaka golpeó el hombro del jefe de los caminantes blancos.

Has infligido: [Parálisis].
La resistencia del objetivo es demasiado alta. El efecto se cancela.

Has infligido: [Sangrado].
La resistencia del objetivo es demasiado alta. El efecto se cancela.
Últimamente, debido a que sus oponentes se habían vuelvo mucho más fuertes, los efectos especiales del Colmillo venenoso de Casaka no funcionaban la mayor parte del tiempo. Aun así, dejar una herida abierta era suficiente. ‘¡Bien!’ A medida que más y más heridas aparecían en su cuerpo, los movimientos del jefe de los caminantes blancos comenzaron a disminuir.
“Uaaaarg.”
La sonrisa había desaparecido hacía mucho tiempo de la cara del elfo de hielo. Se estaba enfrentando a Jinwoo, Ygritte y Hierro por su cuenta y ahora se estaba quedando sin fuerzas. ‘¡Solo un poco más!’ De repente, Hierro logró atrapar al jefe de los caminantes blancos en un abrazo de oso. “¡Ahora!” A la señal de Jinwoo, tanto él como Ygritte retrocedieron, haciendo que los ojos del jefe de los caminantes blancos se ensanchasen.
“¿Qué estás…?”
Los magos de las sombras terminaron de conjurar sus hechizos y cayeron sobre Hierro. ¡Baaaang! ¡Booooooooooom! ¡Booom! “¡Cof!” Por primera vez, el jefe mostró signos de dolor. El elfo de hielo retorció su cuerpo y los brazos de Hierro fueron arrancados de cuajo. ¡Crack! El jefe envió una mirada venenosa a Jinwoo.
“¡UAAAAAAAAAAARG!”
Una vez más, Jinwoo estaba asombrado de la fuerza del jefe. ‘Incluso después de recibir tanto daño, ¡todavía es capaz de hacer todo eso!’ Era realmente el jefe de una mazmorra de alto nivel. Sin embargo, la balanza de la batalla se había inclinado hacia Jinwoo. ‘¡[Lanzamiento de daga]!’ Al igual que cuando se ocupó de ese caminante blanco arrogante, la Asesina de caballeros voló hacia su líder. Al mismo tiempo, Jinwoo usó [La mano del soberano] para complementar su velocidad. ¡Fiiiiiuuuuuuus! La daga impactó en el jefe en un instante.
“¡Aaaaarg!”
Al darse cuenta de que no podía esquivarlo, el jefe desvió el arma con su mano. ¡Crack! Como una prueba de la velocidad de la Asesina de caballeros, una gran grieta apareció en el arma del jefe de los caminantes blancos. Al mismo tiempo, tras haber cerrado la brecha que lo distanciaba del jefe, usando [Sigilo] y [Correr a toda velocidad], apuñaló las costillas del elfo de hielo con el Colmillo venenoso de Casaka. ¡Craaaash! Los ojos del monstruo se llenaron de dolor.
“¡COF, COF!”
Aun así, el elfo de hielo agarró la muñeca de Jinwoo. Sus ojos estaban gritando que no moriría sin luchar.
“¡KAAAAAAAAAAAAAH!”
El jefe levantó su arma sobre la cabeza de Jinwoo, pero éste se burló de su cara y, en ese mismo instante, un martillo gigante cayó sobre la cabeza del elfo de hielo. ¡Plaaaaaaaaaaf! Con un ruido repugnante, la cabeza del jefe se estrelló contra la nieve. Detrás estaba Hierro, con su martillo gigante y sus brazos totalmente regenerados. Sin dudarlo, el caballero gigante volvió a levantar de nuevo su martillo y golpeó de nuevo. ¡Craaaash! Ygritte también se estaba preparando para atacar, pero al verlo, guardó su espada. Jinwoo también devolvió su daga al inventario. ¡Crash! ¡Ding!

Has derrotado al jefe de la mazmorra.

Has subido de nivel.

Has subido de nivel.
Buf, al fin se acabó.¡Crash! Jinwoo suspiró aliviado. Había sido una pelea complicada. Estaba a punto de descansar para recuperar el aliento cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo Hierro. “Eh, eh, ya es suficiente.” – dijo Jinwoo deteniendo al nuevo miembro de su ejército cuando estaba a punto de volver a bajar su martillo. Al igual que cuando estaba vivo, parecía que el caballero gigante era algo… Lento. En más de un sentido. El cadáver del jefe de los caminantes blancos estaba totalmente destrozado y era irreconocible. ‘Bueno, no hay problema con su sombra.’ – pensó mientras ponía una sonrisa otra vez. Su recompensa tras esta difícil pelea estaba esperando a sus pies. “[Extracción de sombra].” – dijo el cazador con una voz tenue.
* * *
Ya eran las tres de la mañana. Las caras de los cuatro hombres que custodiaban la zona mostraban su depresión. “Nos quedaremos aquí vigilando, maestro de gremio, ¿por qué no descansas un poco?” – dijo Hyun Gicheol incapaz de aguantar esta atmósfera por más tiempo. “Los miembros de mi gremio están allí. ¿Cómo podría descansar en un momento como este?” Baek Yoonho estaba decidido. Como maestro del gremio y como cazador de rango S, no podía abandonar este lugar. “¿Qué? ¡La puerta roja!” – gritó de repente Ahn Sangmin con sorpresa. Hyun Gicheol y Joo Sungchan también se dieron cuenta al mismo tiempo. “¡La puerta roja se está abriendo!” “¡Han limpiado la mazmorra!” “Hay gente… ¡La gente está saliendo!” ‘¡Kim Cheol! ¡Kim Cheol lo ha conseguido!’ – pensó Baek Yoonho mientras apretaba su puño. Los cuatro hombres corrieron hacia la puerta. Incapaz de ocultar su emoción, Yoonho buscó el rostro de Kim Cheol entre los supervivientes. Sin embargo, incluso después de que todos hubieran salido de la puerta, no pudo encontrarlo. ‘¿Eh? Algo está mal.’ Incluso Joo Sungchan, que les había contado a todos que creyeran en las capacidades de Kim Cheol, perdió su actitud de confianza y puso una expresión confundida. “¡Cazador Park Heejin! ¡Cazador Go Myunghwan! ¡Yoon Giojoong!” “¡¡¡Cazador Sung Jinwoo!!!” Al ver a Jinwoo siguiente a Han Songyi fuera de la puerta, una sonrisa floreció en el rostro de Ahn Sangmin. ‘¡Como pensaba!’ El estado de ánimo de Joo Sungchan y Ahn Sangmin había cambiado completamente de la que tenían hacía unas horas. Sin embargo, la sonrisa desapareció rápidamente de la cara de Ahn Sangmin. Después de que los cinco cazadores, incluido Sung Jinwoo, salieran de la puerta, ésta desapareció rápidamente en el olvido. “No puede ser… ¿Solo estos?” – dijo Hyun Gicheol. Con una cara derrotada, Jinwoo asintió. ‘No puede ser…’ – pensó mientras se quedaba inmóvil tras hacer la pregunta. Con lágrimas en sus ojos, Hyun Gicheol comenzó a tachar los nombres de los fallecidos de la lista del grupo. Era un trabajo triste, pero alguien tenía que hacerlo. ‘¿Solo regresaron los de bajo rango? Ni siquiera un rango A y… ¿Solo un rango B?’ – pensó Baek Yoonho estupefacto. Era imposible. No podía comprender lo que había pasado dentro de la puerta. “Vamos, te llevaré a casa.” Jinwoo estaba a punto de abandonar la zona del incidente con Han Songyi cuando Baek Yoonho lo agarró de la muñera. “Disculpe, espere un minu…” Fiiiiiuuuuus Jinwoo se soltó del agarre del cazador de rango S y, al notarlo, los ojos de Yoonho se estrecharon “¿Podemos hablar un minuto?” “Estoy un poco cansado en este momento. Si tienes algo que preguntar, habla con los miembros de tu gremio.” – respondió Jinwoo dándose la vuelta. Yoonho no fue capaz de soportarlo más y reveló su identidad a Jinwoo. “Soy el maestro del clan Tigres Blancos, el cazador Baek Yoonho.” “¿Y a mí qué?” – respondió Jinwoo con sus ojos manteniendo su frialdad. Al escuchar la respuesta fría de Jinwoo, los iris de Yoonho parpadearon y se convirtieron en los de una bestia mágica. Eran unos ojos inhumanos, bestiales. “Acabamos de perder a nueve miembros del gremio debido a este incidente. Como maestro, tengo derecho a hacerle algunas preguntas.” Esto no era una petición, era una orden. En cierto modo, una amenaza. Sin importar qué, Baek Yoonho no tenía intenciones de permitir que Jinwoo se fuera tan fácilmente. Pero, de repente, los ojos de Jinwoo destellaron. No estaba siendo intimidado por la hostilidad de un cazador de rango S. “Y acabo de salvar a tres de los miembros de tu gremio. Si eres su líder, ¿no deberías estar dándome las gracias?” La presión sofocante de un cazador de rango S desapareció cuando escuchó sus palabras. El hombre tenía razón y Baek Yoonho no tenía manera de negarlo. “Me disculpo…” Cuando Baek Yoonho inclinó la cabeza, Jinwoo se dio la vuelta de nuevo. “Han Songyi, nos vamos.” “Vale.” La estudiante siguió cuidadosamente a Jinwoo mientras miraba Baek Yoonho. Poco después, los dos subieron a la camioneta en la que habían llegado y abandonaron la zona del incidente. ‘¿Qué acaba de suceder…?’ Sus pensamientos estaban en el caos. Rápidamente avanzó hacia la única superviviente de alto rango. “Disculpa, señorita Park Heejin.” La mujer estaba calentando su cuerpo con un poco de té que le había entregado Hyun Gicheol y levantó la cabeza. “¿Qué le pasa a ese hombre? ¿Por qué estaba tan enojado?” Su grupo había superado la prueba contra todas las probabilidades y debería haber dejado la puerta feliz por haber salido con vida, así que no podía entender por qué estaba tan lleno de ira. “No estoy segura… Mató al jefe de la mazmorra y luego gritó tres veces algo frente a su cadáver… Luego se enfadó muchísimo…” – respondió Park Heejin negando con la cabeza. “¿Estaba bien hasta ese momento?” Park Heejin miró a Go Myunghwan y Yoon Giojoong y los dos hombres asintieron al unísono. “Qué hombre tan extraño.” – dijo Baek Yoonho mientras miraba hacia donde había desaparecido Jinwoo. En ese momento, Ahn Sangmin se acercó a su jefe como si el mal humor de Jinwoo fuera su culpa. “Me disculpo, maestro de gremio. Estoy seguro de que solo estaba cansado. En mi opinión no es una mala persona.” “No, ese no es el problema.” “¿Señor?” – preguntó Baek Yoonho volviéndose hacia Ahn Sangmin. “¿Por qué no has reclutado a ese hombre todavía?” “Se… ¿Señor?” – contestó Ahn Sangmin incapaz de ocultar su vergüenza. Pero sus sentimientos palidecían en comparación con los de Baek Yoonho. ‘Contra mí…’ El cazador de rango S recordó su encuentro con los ojos de Jinwoo de hacía unos momentos y no pudo evitar tragar saliva. Glup Si terminaban peleando, Yoonho estaba seguro de que tenía que estar preparado para perder un brazo. ‘Puede que incluso más…’ “Estoy haciendo mi mejor esfuerzo.” – respondió Ahn Sangmin rápidamente, al darse cuenta de que estaba hablando el líder de su gremio. “Eso no es suficiente.” Los ojos de Baek Yoonho se iluminaron. Sung Jinwoo. Como era de esperar, los ojos del jefe Ahn nunca se equivocaban. “De ahora en adelante, tienes al apoyo total del gremio. Debes traer a ese hombre a nuestro redil.”



miércoles, 29 de mayo de 2019

Retro Capitulo 43

Volumen 2 Capítulo 43
Dos problemas II
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Poco después, Desir regresó con un poco de té caliente y de frutas secas. Terminó de contarle su historia e instó a Pram a contar la suya propia. Mientras comían, Pram explicó cómo le había ido en el Mundo de las Sombras: al principio, había estado bastante indeciso. Se había dado cuenta de que estaba completamente solo, pero trabajó diligentemente en la misión que le habían asignado. A pesar de los muchos errores y complicaciones que creó, finalmente completó su primera misión. “Ahora estoy en una misión para realizar méritos en la batalla anual contra los bárbaros, y de ser ordenado caballero.” – concluyó. “¿Bárbaros?” – Preguntó Desir en respuesta. “Sí. No hay nada de comer en la tundra congelada del norte. Por ello, atacan los territorios fértiles de esta región cada año.” – Explicó Pram. Al terminar su explicación, una notificación apareció frente a Desir.

Has encontrado el primer problema de Evernatten.
Has aprendido sobre el problema de los Bárbaros.
Así que el otro problema son los bárbaros. ’ – supuso Desir sin decir ni una palabra, mientras mordía uno de los frutos secos que había traído. – “¿Cómo va el progreso de tú misión?” “Bueno… sobre eso…” – Pram suspiró. – “Estoy en la misma situación que usted, Señor Desir. No he visto a ni un solo bárbaro.” “¿Qué quieres decir?” “Según los grupos de exploradores, nadie ha visto señales de una incursión bárbara. La Orden de Caballeros ya ha declarado que los bárbaros han renunciado a una incursión este año.” “¿Los bárbaros se han rendido?” – La risa mezclada con incredulidad se filtró de la voz de Desir. – “Eso no puede ser verdad.” “No es una afirmación infundada, Señor Desir. Desde que Wilhelm se convirtió en señor, los bárbaros no han sido capaces de atravesar los muros ni una sola vez. Han fallado durante cinco años seguidos; ¿no cree que ya es hora de que se rindan?” “¿Recuerdas al bárbaro que conociste antes?” – Preguntó Desir de repente. Pram asintió con su cabeza. Recordó al bárbaro que conoció en la Tienda de Uzuken. “¿Y qué clase de sentimientos obtuviste de él?” – continuó Desir. “Como si fuera la encarnación física del espíritu de la guerra…” – Admitió Pram a regañadientes. “¿Cómo crees que serán cuando se reúnan en grupo? La lógica normal no funciona con los bárbaros. ¿Una fortaleza impenetrable? La mera idea sólo envalentonará a que se esfuercen más.” – La voz de Desir tenía un toque de autoridad, como si supiera mucho de los bárbaros. A decir verdad, lo sabía: había luchado con el Rey de los Bárbaros durante 10 años dentro del Laberinto de las Sombras. Había aprendido mucho sobre ellos simplemente viendo a Donaif guiar a su pueblo en la batalla. “Además de eso.” – continuó Desir. – “Se están muriendo de hambre, y la tierra fértil esta justo frente a sus ojos. ¿Renunciarán? No. Lo darán todo por conseguirla.” Desir bajó su voz hasta ser un susurro. “Puede ser que aún no hayan mostrado su verdadera fuerza, para hacer que Evernatten los subestime.” “Pero eso no tiene sentido, Señor Desir. ¿Por qué intentarían un subterfugio?, Les encanta mostrar su fuerza y pelear en el campo de batalla.” Desir asintió ante la objeción de Pram, a medias. “Tienes razón, Pram, pero ya se están comportando de forma bastante irregular porque aún no se han revelado. Eso significa que tenemos que considerar otro factor importante, fuera de los rasgos únicos de los bárbaros.” “¿Cuál sería ese?” “La existencia de un Oponente. Casi todas las instancias de Narrativa de los Mundos de las Sombras tratan sobre un incidente histórico que involucra a dos fuerzas opuestas. En ese caso, debe haber otro personaje clave que actúe como antagonista al Señor Evernatten. Él debe ser el que lidera a los barbaros, y el que estableció esta nueva estrategia.” Desir se quedó inmerso en sus pensamientos por un instante, y a continuación continuó murmurando en voz baja. “Su objetivo es la comida… no se han revelado todavía… sin embargo… es cierto. Si están tratando de sacar la comida, no necesitan de un gran número de tropas.” – concluyó Desir enfáticamente. – “Planean emboscar a los guardias del almacén de alimentos y asaltarlos con una pequeña fuerza de ataque.” Esto podría describirse como el ‘problema secreto’ al que se enfrenta Evernatten. La idea dependía de su profunda comprensión de los bárbaros. De repente, un mensaje apareció frente a Desir tan pronto como terminó de expresar su pensamiento.

Misión oculta
Tu sorprendente perspicacia ha discernido los planes de los bárbaros con una pequeña pista.
La misión oculta Asalto ha comenzado.

Nueva misión: Asalto
Los bárbaros se infiltrarán en el castillo en 3 días. Su objetivo son las raciones dentro del almacén de alimentos. ¡Detén el asalto!
Si se quedan sin alimentos, la moral de los soldados caerá en picado.
La gente que vive en el territorio de Evernatten y en los territorios aledaños morirá de hambre en el frío invierno.
La tensión entre la gente que vive aquí y los bárbaros aumentará.
Hay actualmente 4 meses de comida almacenada.
*.*.*
El fuego del brasero crujió ruidosamente, creando largas y pálidas sombras desde las piedras mientras Desir y Pram subieron por las escaleras hacia la parte superior de las murallas para observar la región. Mientras caminaban a lo largo de la pared, hicieron un simple bosquejo de las características principales de la zona, y calcularon la ubicación de los puestos de guardia. Desir había tardado una cuarta parte del día en recorrer toda la región, y había elegido los tres lugares más probables desde donde los bárbaros intentarían infiltrarse en el castillo. El primero era un espacio detrás del molino de agua, donde la pared era relativamente más baja, debido a una colina que se encontraba del otro lado de la pared. El segundo se encontraba en el muro sur, donde la distancia entre los puestos de guardia era relativamente grande, dejando la zona con menos vigilancia. Y la última era la puerta oeste, el punto más cercano al lugar donde se encontraba el almacén de alimentos. Como era de esperar, el territorio de Evernatten era relativamente amplio y resultaba difícil mantener las patrullas adecuadas; con toda seguridad, los bárbaros tendrían una oportunidad. “¿Qué tal te fue al pedirle a tus compañeros soldados que aumentaran la densidad de sus patrullas?” – dijo Desir, girándose hacia Pram. Pram suspiró. “No tan bien. Por mucho que lo intente, nadie me cree.” “¿Cómo es tu relación con el resto de soldados?” – preguntó Desir. “No estoy seguro.” – respondió Pram. – “No he sido consciente de su nivel de afecto, así que realmente no lo sé.” “Probablemente son escépticos porque su nivel de afecto por ti no es lo suficientemente alto.” – explicó Desir mientras continuaban caminando. – “Dijiste que la Orden de Caballeros ya había tomado la decisión de que los bárbaros no invadirían este invierno. Probablemente necesitarías un nivel de afecto de ‘Confianza’ como mínimo para que te crean en la Orden de Caballeros.” Pram suspiró de nuevo. “Y pensar que el nivel de afecto tenía ese tipo de consecuencia…” “Es demasiado tarde para hacer algo al respecto ahora. Tendremos que idear un plan por nuestra cuenta.” Esos últimos días, Desir y Pram habían recortado las horas que le dedicaban a dormir para patrullar por la muralla del castillo. Siempre que terminaban con sus obligaciones diarias, subían a la muralla para patrullar las zonas que Desir supuso que eran los puntos más probables de sufrir un ataque. Desgraciadamente, descubrieron que la situación era aún peor de lo que pensaban en un primer momento. Los soldados que custodiaban las murallas no estaban preparados para una emboscada. Carecían de disciplina y pasaban la mayor parte del tiempo echándose una cabezada o charlando entre ellos. Desir suspiró. “Sin enemigos tangibles, no sienten ninguna urgencia.” “Ya es bastante difícil hacer este trabajo con dos personas… si hasta los soldados son así…” – dijo Pram molesto. A partir de ese momento, se agregaron otra tarea: Despertar a los soldados durante sus propias patrullas. En el segundo día, comenzó a nevar. Era la primera vez que nevaba desde que habían llegado, y era una nevada intensa. Para cuando la patrulla de la primera zona, el molino de agua, había concluido, la nieve se había acumulado varios centímetros. Sus pasos dejaban profundas huellas a medida que avanzaban. “Por culpa de la nieve, la visibilidad se ha reducido considerablemente. Tendremos que ser más cuidadosos hoy.” – gritó Desir para que su voz se elevara sobre el estruendo de la tormenta invernal. Se agarró firmemente a sus ropas mientras ondeaban en el viento. – “Pram, ¿todavía llevas puesto tu traje rúnico?” “Siempre.” “Bien.” Continuaron apresuradamente hasta el segundo punto, el muro sur, tenían que bajar por unas largas escaleras y pasar por un sendero estrecho para llegar. No se veían a los vigías por ningún lado. Era una escena familiar. Pram suspiró de nuevo. “¿Dónde estarán socializando ahora?” Desir se detuvo. Sintió una extraña e inexplicable inquietud. Sin avisar, salió corriendo a lo largo de la pared, y apenas fue capaz de reconocer las figuras que habían caído contra la pared. Los guardias no estaban dormitando ni socializando. Estaban muertos. “¿Señor Desir?” Los nervios de Pram agitaban su voz. Desir miró a los guardias caídos. La nieve había empezado a formar una fina sabana sobre sus cadáveres, lo que significaba que había pasado muy poco tiempo desde que habían sido asesinados. Agarró a uno de los guardias muertos por los hombros. Estaba frío como un bloque de hielo, pero fue capaz de ver una flecha clavada en la mitad de su estómago. Había goteado un charco espeso de sangre debajo. Apareció una notificación.

Has descubierto la infiltración de los bárbaros.
El ataque ya había comenzado. Habían ejecutado un ataque sorpresa casi a la perfección; Desir estaba seguro de que casi nadie más en Evernatten sabía que estaban siendo atacados en este momento. Pram giró reflexivamente y comenzó a dirigirse a la torre que se encontraba más adelante. “¡Agáchate!” – gritó Desir, mientras empujaba a Pram contra el suelo. Media docena de flechas pasaron volando sobre su cabeza con un silencioso y estridente silbido, antes de estrellarse contra las paredes de piedra con un crujido. “Qué… ¿flechas…? ¿Pero cómo pueden apuntar a través de esta tormenta…?” La voz de Pram sonaba aturdida. “Espera un segundo Pram.” En silencio, Desir activo su magia.
“[Visión de Búho]”
Un hechizo que permitía ver claramente por la noche. Con cuidado, Desir se asomó entre las almenas. Vio a un grupo de bárbaros con sus cuerpos casi totalmente cubiertos por la tormenta de nieve. Uno de esos hombres llamó su atención. Estaba cubierto con la piel de un Tigre Blanco y llevaba en una mano un gran arco, de casi dos metros de largo. Estaba a la cabeza de los bárbaros que se dirigían hacia la muralla.

Has encontrado al héroe legendario: Garra Sangrienta
Es el jefe de la tribu del Halcón y ha conseguido unir completamente a los bárbaros del sur, bajo su mando, con su brillante intelecto.
Es conocido como el mejor arquero del clan Halcón.
“Un titán ha llegado.” La voz de Desir estaba sorprendentemente tranquila. Vio como lanzaban ganchos hacia la muralla y se enganchaban con facilidad. Las cuerdas colgaban hacia abajo y fueron rápidamente agarradas por bárbaros que llevaban pieles de leopardo blanco. Según sus cálculos, había casi un centenar. Sería una locura luchar contra ellos. ‘Sería bueno que Ajest estuviera aquí…’ Agitó su cabeza, y se giró para mirar a Pram. Sus labios estaban pálidos. “Tenemos que alertar a la gente.” “Correcto.” – coincidió Desir. – “Pero, ¿cómo…?” Se volvió para prestar atención a la torre de guardia. Estaban en la Torre de Guardia número 13 y tenía una gran campana en la parte superior, preparada para alertar a todo el mundo en caso de invasión. Desafortunadamente, el guardia que debía de tocarla se había convertido en un puercoespín. “Tsk. ¿No hay otra forma?”