viernes, 14 de junio de 2019

G4L Capítulo 27

Arco 4 Capítulo 27
Las expectativas de una niña y el instructor demoniaco
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Antes del amanecer del día después de que Valetta supiera que Kazura era un humano. El entorno estaba muy oscuro. El sendero que discurría a los lados de los campos de Villa Grisea estaba en silencio y desierto. Mientras tanto, Kazura equipado su bolsa de viaje, se dirigía hacia el pasaje de piedra que conectaba la aldea con Japón. No llevaba puesto su atuendo habitual, la ropa cosida por Valetta, sino unos pantalones vaqueros y una camiseta. Normalmente, el motivo para regresar a Japón era para obtener bienes y suministros, pero el objeto de hoy era diferente. “Señor Kazura, su país… Japón, cuando lleguemos… ¡Lo primero que quiero hacer es ir a una librería!” – dijo Valetta contándole lo que deseaba hacer con un rostro lleno de esperanza, mientras caminaba a su lado. “Sí.” – respondió Kazura, de forma simple. Su objetivo actual no era conseguir suministros, sino llevar a Valetta a Japón. Después de terminar la conversación sobre el hecho de que Kazura era un ser humano, Valetta le había hecho una petición. “Hmm… Si no es una molestia, ¿puedes llevarme a tu país la próxima vez?” “Si es para Valetta, entonces no hay problema.” – contestó Kazura, aceptando su solicitud. Al final, dado que Valetta estaba realmente feliz por haber recibido permiso para ir a Japón, continuó haciendo preguntas hasta altas horas de la noche. Cuando el reloj de pulsera de Kazura señaló la una, Valetta finalmente se dio cuenta de que había estado hablando durante demasiado tiempo y comenzó a disculparse, antes de excusarse para ir a dormir. Sin embargo, tras ver la expresión de su cara, que decía claramente: ‘Quiero ir tan pronto como sea posible’. “Si quieres, después de descansar un poco, puedo llevarte allí de inmediato.” – añadió Kazura, antes de que se fuera a dormir. Tras escuchar su sugerencia, terminaron caminando hacia el pasaje de piedra solo tres horas después. La verdad era que, aunque Kazura no lo sabía, Valetta estaba tan emocionada que había sido incapaz de dormir durante toda la noche. “Sin embargo, no podemos ir y comprar cosas en una librería si vamos con estas ropas y calzado, ya que la ropa de Japón es diferente.” La ropa actual de Valetta era su habitual vestido sencillo y sus zapatos de paja trenzada. En este mundo, su ropa era algo discreta. Sin embargo, con esa ropa y su bella apariencia rubia, se convertiría en el centro de atención. Aunque solo estuvieran haciendo turismo, lo primero que tenían que hacer era conseguir ropa nueva en alguna tienda. “Ah, eso es verdad… Para el dinero, ¿esto se puede usar?” Valetta había traído, por si acaso, varias monedas de plata de 100 Ar en una bolsa sujeta en su cinturón. Aunque las monedas de plata de 100 Ar tenían un valor bastante alto en este mundo, solo serían tratadas como objetos antiguos en Japón. “No podemos usar el dinero de Arcadia. Pero tengo dinero japonés, así que no tienes que preocuparte por eso.” “Lo siento… Sería bueno si solo hubiera atrapado algunos gusanos de Arcadia. Podríamos venderlos en una tienda en Japón.” “¿Eh…? ¿Gusanos de Arcadia…? Si tuviéramos mala suerte, incluso antes de poder venderlos, podríamos tener varios problemas…” Mientras iban conversando relajados, llegaron hasta la arboleda que conducía hacia el pasaje de piedra. Como aún no había amanecido y la arboleda era muy densa, el interior estaba muy oscuro. Frente a una arboleda a la que nunca se había atrevido a entrar, la expresión de Valetta demostraba su nerviosismo. “Estará bien, así que no necesitas preocuparte por eso. Siempre viajo por este lugar y es un bosque muy normal.” – dijo Kazura cuando se dio cuenta de que Valetta estaba inquieta, mientras le daba unos golpecitos en la espalda. “S… Sí.” Kazura le hablaba a Valetta con una sonrisa tranquilizadora, para a continuación sacar una linterna de su bolso, iluminar el camino y comenzar a caminar. Valetta lo siguió lentamente. “Más allá de este camino hay un pasaje de piedra que se conecta con Japón. No está tan lejos, por lo que llegaremos pronto.” “¿Es así…? La leyenda dice que, si alguien entra en este bosque, antes de que uno se diera cuenta sería enviado a la entrada, pero…” “Esa es una leyenda interesante. Pero, si eso sucede realmente, ¿no sería incapaz de regresar a Japón? No te preocupes, podemos pasar sin problemas.” – dijo Kazura, girando la cabeza y dándole una sonrisa mientras continuaban caminando bajo los árboles. “Eso es… Verdad, supongo. Es una ruta que siempre tomas.” Al escuchar las palabras de Kazura, la expresión de Valetta mostró alivio. A continuación, Kazura sonrió de nuevo y asintió. Entonces llegaron al árbol que estaba marcado. “Además, para no perderme, he puesto una marca en ese árbol. Si sigues ese signo, serás incapaz de perderte.” “Así que hay una marca. Entonces, es imposible perderse.” “Sí. Ah, mira, esa es la piedra que usé para realizar la marca, solo tenemos que caminar un poco más… ¿Valetta?” Kazura se acercó al árbol donde se encontraba la marca, tocó los trazos con la mano y giró la cabeza hacia atrás, pero Valetta había desaparecido. Miró a su alrededor varias veces, buscando si estaba detrás de algún árbol, pero Kazura no podía sentir su presencia en absoluto. ‘¿Qué…? Estábamos hablando hace tan solo un momento…’ Valetta había desaparecido, de repente. Kazura sintió un sudor frío y comenzó a gritar en voz alta el nombre de Valetta. Sin embargo, únicamente el eco de sus gritos resonó entre los árboles, no hubo ninguna respuesta. Al momento, Kazura se quedó inmóvil, sorprendido. Si por alguna razón Valetta había sido abducida sería un gran problema. Asustado, comenzó a correr a toda velocidad, mientras rezaba para que Valetta hubiera sido enviada a la entrada de la arboleda al igual que contaba la leyenda.
* * *
“¿Ah? ¿Kazura?” Kazura, que había estado frente a ella, desapareció repentinamente sorprendiendo a Valetta, que comenzó a mirar a su alrededor. Kazura había puesto su mano en la marca del árbol y, a continuación, volvió la cabeza hacia ella. Pero en ese momento, fue como si el espacio hubiera cambiado por completo, y ahora el paisaje a su alrededor era completamente diferente. ‘No puede ser… Estaba justo frente a mí…’ Las posiciones de los árboles eran diferentes al lugar donde había estado hacía un momento. Tampoco podía ver el árbol con la marca que estaba tocando Kazura. La mente de Valetta no podía comprender este rápido desarrollo, por lo que se había quedado aturdida sin moverse, hasta que una voz llegó a sus oídos desde su espalda. Era la voz de Kazura. “¡Valetta! Me… Me alegro de encontrarte…” “Eh, Kazura, ¿por qué vienes detrás de mí?” Valetta estaba completamente confundida. “No, tampoco lo entiendo, pero cuando giré mi cabeza, Valetta había desaparecido… Pero luego recordé la leyenda que me acababas de contar y regresé de inmediato a la entrada. Aun así, estoy realmente contento de que no te estuvieran llevando lejos de mí…” – explicó Kazura, mientras respirada de forma desordenada tras correr a toda velocidad. En contraste con Kazura, que se sentía aliviado desde el fondo de su corazón, la aturdida Valetta se dio cuenta de que había sido ella la que había cambiado de sitio. Según la leyenda, cualquier persona que entrara al bosque sería enviado de regreso a la entrada, cerca de la aldea, pero nunca habría pensado que a pesar de que ambos caminasen juntos, terminaría siendo alejada en contra de su voluntad. No era que Valetta no creyera en la leyenda, solo se imaginaba que si estaba con Kazura habría sido capaz de cruzar el bosque. “Como se esperaba, al igual que en la leyenda, no puedo atravesar este bosque…” – murmuró Valetta con la cabeza gacha, deprimida. “Si ese es el caso, entonces…” – dijo Kazura mientras agarraba la mano derecha de Valetta. “Ah…” “Tal vez si vamos cogidos de la mano, sea posible que Valetta venga conmigo a través del bosque.” Kazura era capaz de atravesar los arboles sin problema. En cuyo caso, si estuvieran cogidos de la mano, tal vez podrían cruzarlo juntos. Le parecía una idea brillante y sonrió a Valetta, que solo pudo mirarlo con una expresión ansiosa. Juntos, comenzaron a caminar una vez más hacia el interior del bosque.
* * *
Caminaron en silencio durante unos dos minutos. Cuando llegaron al lugar donde Valetta había desaparecido antes, los dos se detuvieron. “Estoy segura de que este es el lugar donde cambió el paisaje la otra vez.” – dijo Valetta mientras cogía una piedra del suelo y la arrojaba a la arboleda. La piedra salió volando y cayó al suelo junto al árbol marcado. No había desaparecido. “Parece que la piedra está bien.” Valetta confirmó que la piedra no había desaparecido y se agarró a la mano izquierda de Kazura, mientras que su brazo derecho también lo abrazaba con fuerza, como si no quisiera que se escapara. Kazura también agarró con fuerza la mano de Valetta. A continuación, caminaron lentamente hacia el árbol marcado. “Está bien, es como si pudiéramos… ¿¿??” En el momento en que se encontraban a solo un brazo de distancia del árbol, Valetta, que estaba firmemente sujeta a su cuerpo, desapareció de forma repentina. Con el peso que estaba sosteniendo con su mano izquierda desapareciendo de golpe, perdió el equilibrio y cayó al suelo. “Eso ha estado cerca… ¿Qué diablos está pasando aquí?” Había visto cómo Valetta desaparecía de repente ante sus ojos, aunque sus manos estaban agarradas con firmeza. Incluso para Kazura, que había visto varias cosas sorprendentes desde el primer día que había llegado a este mundo, era una situación que lo dejaba sin palabras. El impacto de ver a alguien desaparecer ante sus propios ojos era tremendo. Honestamente, acababa de recibir una conmoción mayor que la que sintió cuando se encontró la puerta que conducía a otro mundo. Kazura se quedó mirando su mano izquierda, con la que había sostenido la mano de Valetta durante unos segundos. Luego comenzó a correr hacia la entrada del bosque.
* * *
“Valetta.” Cuando Kazura regresó al lugar donde Valetta se había transportado anteriormente, la encontró sentada sosteniendo sus rodillas con una expresión deprimida. Se sentó sola mientras observaba las hojas caídas que cubrían el suelo. Cuando estaba a medio camino, Valetta levantó los ojos hacia Kazura mientras aun sostenía sus rodillas con sus brazos. “Falló…” – murmuró, antes de dirigir su mirada hacia el suelo de nuevo. Las lágrimas comenzaron a surgir de las esquinas de sus ojos, estaba extremadamente descorazonada. “Sí… Aunque no entiendo por qué, parece que es imposible ir a Japón en este momento…” Kazura no entendía la razón por la que podía viajar sin problemas a través de la arboleda y Valetta era incapaz de hacerlo. Además, no era que no pudiera pasar a través de ese punto, sino que también había un fenómeno sobrenatural que la trasladaba instantáneamente a este lugar. Cuando se comparaban las diferencias entre Kazura y Valetta, solo diferían en su género y el mundo en el que habían nacido. Si cualquiera de esos era realmente el motivo por el que se desencadenaba ese fenómeno, se podría decir que la tarea de enviar a Valetta a Japón sería algo imposible. “Japón… Tengo muchas ganas de ir allí…” – murmuró en voz baja para sí misma. Pero Kazura no sabía qué tipo de respuesta podía darle y se sintió un poco asustado. “Es inútil quejarse de algo que es imposible. Lo siento por ser egoísta.” – dijo Valetta, tras dejar escapar un gran suspiro, para luego levantarse y palmearse la tierra de la ropa. Tenía una sonrisa forzada. Al verlo, Kazura no solo se sintió mal dentro de su corazón, sino que también se llenó de culpa. Nunca se le ocurrió pensar que pasaría algo como esto, por lo que había aceptado la petición de Valetta sin dudarlo. Tenía tantas ganas de ir, que cuando se dio cuenta de que era imposible, recibió un fuerte golpe mental. “No, no lo hagas, no te llames egoísta… Todavía puede haber alguna manera, así que pensaremos en algo y luego lo intentaremos una vez más.” “Sí… Es verdad.” No era como si estuviera escrito en piedra que fuera algo imposible. Podía haber otros métodos para llegar a Japón. Todavía era demasiado pronto para rendirse, por lo que solo podían pensar de forma positiva. Desgraciadamente, Valetta seguía con la cabeza agachada sin mucho ánimo, ya se había rendido. La situación actual era igual que la leyenda, tal vez para ella era algo insoportable. Los dos se quedaron en silencio durante un rato. “Kazura, tengo una solicitud...” – dijo Valetta rompiendo el silencio, mientras levantaba la cabeza. “Claro, puedes pedirme lo que quieras.” – respondió con una sonrisa. Al verlo, Valetta se volvió un poco tímida y desvió la mirada, con una pequeña sonrisa. “Quiero volver a comer melocotones en almíbar.” “¿Eh? ¿Melocotones en almíbar?” Quería comer melocotones en lata, así que hizo una petición. Pero Kazura no era capaz de entender por qué quería comer melocotones en un momento como este. “Sí, melocotones… ¿Es imposible?” – contestó Valetta levantando la cabeza con una expresión de disculpa. “Entiendo, entonces melocotones. Los compraré ahora mismo, para que tengas que esperar poco tiempo en casa.” – respondió Kazura con una sonrisa, mientras asentía. “Sí, muchas gracias.” – respondió rápidamente al ver que Kazura aceptaba su petición. “Entonces, te veré más tarde.” – añadió Kazura, mientras echaba a correr hacia el pasaje de piedra y desaparecía en mitad de la arboleda. Valetta agitó su mano un poco mientras veía cómo Kazura se alejaba y a continuación dejó escapar otro gran suspiro. “Aaaaah. No puedo seguir abatida cuando regrese. Por favor, anímate.” – dijo Valetta cerrando su puño delante de su pecho para darse ánimo. Luego, salió de la arboleda y se fue a casa.
* * *
Varios minutos después de separarse de Valetta, Kazura se encontraba de pie frente a la tumba que estaba en el pasaje de piedra. “Oye, ¿eres el Greisior que apareció hace cientos de años?” – dijo, mirándolo con una expresión seria. Según la leyenda que le había contado Valetta anoche, después de que Greisior escapara de las manos del señor feudal parecía que había desaparecido entre los árboles. También contaba que se había librado de la cuerda que le sujetaba el cuello y que había esquivado por completo la espada del señor feudal, pero… “De alguna manera, aflojaste la cuerda y escapaste, pero no pudiste evitar su espada y fuiste atravesado varias veces. Por eso estabas aquí, debido a las heridas. Creo que eso se acerca a la verdad…” El esqueleto desmenuzado en la esquina del pasaje y el Greisior que se mencionaba en la leyenda eran la misma persona. Pero no importaba cuánto pensara si eran la misma persona. Es decir, era una historia de hacía cientos de años, y por tanto, era difícil verificar la verdad de si este esqueleto era el antiguo Greisior. Sin embargo, si la leyenda era cierta, no habría ninguna duda de que el esqueleto blanqueado por el paso del tiempo que se encontraba dentro de esta tumba era Greisior. Anoche, al mismo tiempo que escuchaba la leyenda de los labios de Valetta, ya lo había considerado. Pero no creía que fuera necesario mencionarlo en ese momento. Valetta creía en el Dios Greisior de la leyenda y no era algo que debía decirse sin cuidado. Incluso ahora, si de algún modo Valetta hubiera podido pasar a través de los árboles del bosque, tenía la intención de pasar por la tumba sin detenerse. “Si también viniste a este mundo a través de la casa, ¿eres uno de mis antepasados?” Había sido el padre de Kazura, Shino Shinji, el que le había recomendado usar esta mansión como refugio y, si no recordaba mal las palabras de su padre, le había dicho que ‘Esa mansión era algo que se transmite desde hace generaciones’. Aunque había dicho eso de ‘muchas generaciones’, no sabía desde cuando esta mansión había pasado a formar parte de la familia Shino. Pero tenía el presentimiento de que no era imposible que fuera de la familia desde hacía varios cientos de años. Sin embargo, aunque no sabía si era cierto o no, Kazura se preguntaba por qué nadie le había dicho nada sobre esa habitación. Era bastante improbable que se olvidara una información del tipo de una habitación de la mansión que conectaba a otro mundo. Y, por otro lado, si su padre realmente sabía algo acerca de esa habitación, era imposible que se lo hubiera ocultado, ya que, en primer lugar, no tenía ninguna razón para hacerlo. Debido a que había un candado en la puerta, tal vez no había nadie que lo hubiera roto y abierto y por ello, nadie sabía que estaba conectada a otro mundo. Era la explicación más probable. ‘Pero entonces, eso significa que había alguien que tuvo que poner el candado a la puerta. Lo que me recuerda, después de caer sobre le tatami, ¿a dónde fue…? Ah, ya vale. La próxima vez tengo que preguntarle a mi padre sobre nuestros antepasados. ’ No importaba cuánto lo pensaba, no iba a encontrar una respuesta clara, así que Kazura detuvo su línea de pensamientos mientras se rascaba la cabeza. A continuación, como hacia siempre, cruzó el pasaje de piedra para regresar a Japón.
* * *
Al mismo tiempo que Kazura regresaba a Japón para comprar melocotones en almíbar, en un campo de entrenamiento que estaba ubicado dentro de la ciudad de Isteria, Isaac estaba realizando flexiones con sus cien subordinados para mejorar su fuerza física. Aunque llamarlo campo de entrenamiento era algo exagerado, se trataba únicamente de un espacio abierto rodeado por un muro de piedra de unos tres metros de altura. La gigantesca puerta de madera que conectaba la zona abierta con las calles de la ciudad estaba abierta de par en par, mientras un único soldado hacía guardia junto a la puerta. Frente a la puerta, se podía ver a una gran cantidad de ciudadanos andando por las calles. Algunos de ellos mostraban su interés en el entrenamiento que se estaba llevando a cabo en las instalaciones y otros pocos conversaban con el guardia. Todos los soldados que integraban la unidad de Isaac eran jóvenes que cumplían veinte este año. Únicamente su ayudante era algo mayor. “48, 49, 50… ¿Hmm? ¿Qué es esto? ¿Nadie se ha quedado rezagado?” – dijo Isaac tras terminar su serie de flexiones. Parecía que todos sus subordinados eran capaces de mantener su ritmo y se pusieron de pie mientras se sacudían las manos cubiertas de tierra. Durante las últimas semanas, Isaac se había separado de su unidad y había realizado otras tareas de acuerdo a las instrucciones de Narson. A pesar de que él, como oficial al mano, no estaba presente, sus subordinados no se relajaron ni un poco y concentraron completamente todas sus energías. El resultado es que todos habían mejorado y ahora podían mantener el ritmo sin problemas. Isaac había declarado que, si había alguien que se retrasaba, la distancia que tenían programada para correr se duplicaría. Aunque al final, parecía que no sería necesario. Mientras se encontraba mostrando su admiración por sus subordinados, su ayudante, que también acababa de realizar las flexiones con el resto del equipo, se frotó las manos en los pantalones y dejó escapar un suspiro. “Cuando el capitán estaba ausente, por alguna razón, la señora Zirconia venía a verificar el estado de la unidad. Entonces nos dio un régimen de entrenamiento completamente infernal. Comparado con eso, creo que el régimen del capitán es más como la misericordia de un dios.” – dijo el asistente. “Entonces, la señora Zirconia amablemente os dio su guía… Puedo entender de dónde proviene la fuerza física de los muchachos. Se nota que fue realmente bueno.” Tras escuchar las palabras de Isaac, el asistente lo miró con gran cansancio en la cara. “Por supuesto que no fue bueno. Durante dos semanas, el entrenamiento fue muy duro y hubo personas que cayeron inconscientes. Sin embargo, después de eso, todos tuvieron que practicar combate simulado con lanzas con Zirconia como oponente. Y el resultado fue…” “¿Qué? ¿Tuviste una pelea con Zirconia? ¡Qué envidia! Entonces… ¿Cuál fue el resultado?” – dijo Isaac. Tal vez porque realmente quería practicar con ella, Isaac mostró una expresión de incredulidad. ‘No importa cuánto lo piense, nunca imaginaría que habría alguien que sintiera envidia por eso…’ – pensó el ayudante tras verle la cara. A continuación, miró a Isaac con disgusto y continuó con su explicación. “Fuimos completamente golpeados. Nadie pudo durar más de veinte segundos antes de terminar en el suelo. Pero aunque nos derrotaba, nos obligaba a volver a luchar hasta que éramos incapaces de estar de pie. ¡Incluso me llamó bastardo! Nos dijo si pretendíamos estar tirados en el campo de batalla descansado. Al final me levanté una y otra vez, pero después de ser golpeado innumerables veces con su lanza, terminé tirado en el suelo. Me dolía tanto el cuerpo que no podía mover ni un musculo al día siguiente.” “¿De verdad? Como se esperaba de la señora Zirconia…” – dijo Isaac, mostrando admiración desde el fondo de su corazón. ‘Maldita sea, ¡escucha nuestra versión de la historia! ¿Qué pasa con esa admiración? ’ – pensó el ayudante gruñendo en su interior, pero sin atreverse a expresar sus pensamientos. “Solo por el hecho de recibir lecciones personales de Zirconia, es una evidencia de que espera muchas cosas de vosotros. Dentro de seis días volveré a ausentarme de esta unidad para realizar una inspección en Villa Grisea. Aunque no esté presente, es posible que Zirconia quiera volver a instruiros, así que, por favor, trabajad duro para cumplir con sus expectativas. Muy bien, entonces lo siguiente es…” “¿Eh? ¿En seis días el capitán se volverá a ausentar? Por favor, no lo hagas, ¡nos matarán!” Al escuchar las palabras de Isaac y antes de que pudiera continuar con la siguiente fase del entrenamiento, el asistente tuvo una reacción intensa. Además, sus subordinados, que también estaban escuchando la conversación, iniciaron un alboroto. “¡Es injusto que solo el capitán pueda escapar! ¿Quieres escapar del castigo de Olmasior?” – dijo un soldado. “Si el capitán no está, ¡seguro que esa persona volverá! Por favor, ¡llévanos contigo!” – añadió otro. Todos estaban mostrando expresiones desesperadas. Parecía que el entrenamiento de Zirconia les había dejado un gran trauma. Las súplicas de sus subordinados para que los llevara con ellos siguieron aumentando y terminaron por abrumar a Isaac, que terminó retrocediendo unos pasos. “Eh… Eh, calmaos. ¿Recibir las instrucciones de Zirconia no es algo por lo que estar agradecidos? ¿Por qué lo odiáis?” “Las cosas desagradables son DESAGRADABLES. Te lo ruego, por favor, da algún tipo de excusa para que la unidad pueda seguir unida. Mientras vas a Villa Grisea, ¿no podemos realizar un entrenamiento de marcha por el campo?” – dijo su ayudante, dando su opinión. Al escucharlo, Isaac se cruzó de brazos y comenzó a pensar. La verdad es que las palabras de su asistente no eran incorrectas, la distancia a Villa Grisea era ideal para llevar a cabo un entrenamiento de marcha. Aunque la motivación para realizarlo no era la correcta, ya que lo único que querían era escapar de Zirconia, era algo que deseaban todos sus soldados y, dado que estaban tan animados por realizar ese entrenamiento, seguramente mejorarían a mayor velocidad. Pero, sobre todo, si lo rechazaba de forma definitiva, la evaluación que sus subordinados tenían sobre él podría empeorar y tenía que evitar ese resultado. “Entiendo, os llevaré a todos de viaje. Sin embargo, la inspección de Villa Grisea es una orden del señor Narson, así que si no da su aprobación tendréis que renunciar a acompañarme.” Cuando escucharon sus palabras, los soldados mostraron expresiones de alivio. “Lo entendemos. Aceptaremos nuestro destino si eso sucede. Sin embargo, realmente te rogamos que hagas eso. Sería algo triste si morimos en el entrenamiento antes de ir a la guerra.” – dijo el ayudante con una expresión seria. “Qué exagerado.” Isaac suspiró y luego dio instrucciones para el próximo ejercicio de entrenamiento de sus subordinados.
(Fin del tomo 1)



jueves, 13 de junio de 2019

TBATE Capítulo 25

Capítulo 25
Cómplices del delito
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

“Entonces… ¿Quién va a ir con él?” Padre bebió su café y lo dejó en la mesa redonda de madera, a la que todos estábamos sentados. Mi familia acababa de terminar de desayunar con los Cuernos Gemelos, en la posada en la que se estaban quedando mientras que Madre limpiaba los restos de comida que se le escapaban de la boca a mi hermana. “¡Kuu!” Sylvie saltó a la mesa con la cabeza mantenida en alto. Incluso sin la transmisión mental, todo el mundo pudo darse cuenta de lo que ella pensaba: ‘Soy más que suficiente para proteger a Papá.’ “¡Sylviee! ¡Ven aquí!” Mi hermana movió un pedazo de carne frente a ella, tentando a mi vínculo. El dragón legendario se la quedó mirando, mientras babeaba como un cachorro hambriento. Suspiro… No pude evitar mi risa al pensar cómo sacudiría su cola ante un ladrón lo suficientemente listo como para atraerla con un pedazo de carne. Los ex miembros del grupo de mi padre acababan de terminar la exploración de un calabazo junto a otros varios grupos, así que tenían tiempo libre hasta que decidieran tomar otra misión o búsqueda. Adam habló primero mientras pulía su amada lanza. “Hacer de niñera no es mi estilo, así que pasaré de esto. Además, siento que, con mi personalidad, un día Arthur me matará mientras duermo.” Mi padre solo asintió con su cabeza. Sabía el tipo de temperamento que tenía Adam y sabía que no encajaríamos bien. “Esperaba que Durden o Helen acompañaran a Arthur. Honestamente, no puedo ofrecer mucho, pero Alice y yo estamos más que dispuestos a compensaros por hacer esto.” “No hables así Rey, todos somos familia aquí. Me encantaría acompañarlo y verlo crecer de todos modos.” – respondió el gentil gigante, mirándome. “Durden tiene razón. Sabes que no lo hacemos por dinero. Además, conseguimos muchos tesoros en nuestra última incursión en el calabozo.” – dijo Helen asintiendo con la cabeza. De pronto vi una mano levantada y todos nos volvimos a mirar. “Me gustaría ser voluntaria.” “Ja… ¿Jasmine? ¿Quieres ir con Arthur?” Ángela apenas acertaba a balbucear, mientras miraba a su compañera de armas dobles. Ella era la que estaba más emocionada por venir conmigo. Sentía que Ángela sería una mayor fuente de peligro que las posibles amenazas para un aventurero, en más de un sentido. Traté de insinuar a la ligera que ella podría no ser la más adecuada, pero incluso a mí me sorprendió que Jasmine tomara la iniciativa para acompañarme. “Hmm… Lógicamente hablando, Jasmine es la más adecuada para proteger a Arthur. Durden se especializa en hechizos ofensivos en área. Yo también quiero ir con Arthur, pero creo que tal vez no soy la más adecuada, ya que la protección no es mi fuerte.” – dijo Helen rascándose la cabeza. “Jasmine, ¿estás de acuerdo con ir con Arthur?” – preguntó Madre, preocupada. Jasmine asintió con una mirada decidida. “¡Pfft! La señorita dice que quiere ir. ¡Ella es la única Potenciadora entre nosotros que tiene afinidad elemental! Alcanzó la etapa amarillo oscuro el año pasado, y junto a su atributo viento, creo que será la más adecuada.” – dijo Adam riéndose mientras apoyaba sus manos sobre la cabeza, inclinándose en su silla. “Hmm… Por la seguridad de Arthur, supongo que tendré que dejárselo a ella. Pero es una pena.” – añadió Durden rascándose la cabeza débilmente. “Lo siento Durden, sé lo mucho que te preocupas por Arthur.” – dijo Padre dándole una sonrisa comprensiva. “¡Quizás me una a los Cuernos Gemelos para alguna incursión a una mazmorra en el futuro!” – exclamé. Durden sonrió y asintió con su cabeza mientras me daba palmaditas en la mía. El resto de los Cuernos Gemelos se rieron y nuestra conversación terminó. Se decidió que, dentro de una semana, iría con Jasmine al Gremio de Aventureros y me inscribiría. Debería comenzar automáticamente en la clase E después de pasar una simple prueba y, dependiendo de lo bien que me fuera en las misiones o búsquedas, mi clase aumentaría en consecuencia. Al regresar a casa, vi a Lilia abajo meditando mientras una criada colocaba una taza de agua a su lado. “Uu… ¡Lily no es justo! ¡Entrenando sin mí!” Vi que mi hermana se apresuró y se puso en una posición cómoda para empezar también con su manipulación del maná. Por lo que podía decir, les llevaría un par de años más formar un núcleo de maná, pero con el ritmo al que avanzaba Lilia, me imagino que despertaría antes de lo que lo solían hacer la mayoría de los niños. En cambio, Ellie no tenía paciencia para entrenar y se aburría después de una o dos horas, así que le llevaría mucho más tiempo. Sin embargo, está bien, no quisiera que se convirtiera en una maga demasiado pronto. Atraería demasiado la atención no deseada. Estaría agradecido si pudiera formar un núcleo de maná a los nueve o diez años. “Padre, ¿podemos ir a la casa de subastas otra vez para buscar una espada? No pudimos ir después del incidente y quiero empezar a practicar.” “Sí, tengo algunas cosas que necesito decirle a mi equipo, de todas formas. Pediremos un carruaje, así que ve a lavarte.”
* * *
Nos encontramos con la familia Helstea en frente de la casa de subastas. Tabitha puso una mirada de alivio cuando me preguntó si estaba bien y asentí con la cabeza. Le dije a la familia que no se preocupara y que estaba bien. También, me di cuenta de que Vincent estaba menos entusiasmado con el trato que el Rey le daba a todo esto, pero en este momento, al igual que lo que el Rey sentía hacia mí, yo solo sentía apatía hacia él. No había tenido ningún tipo de consideración y, aunque solo fuera un niño, esto era lo que me convenía por ahora. El representante del Rey nos dijo que habían despojado al Potenciador y a Sebastian de su nobleza, pero Vincent solo puso ojos en blanco ante esto, diciendo que eso significaba que solo tenían que volver a entrenar para Guardia Real y que recibirían sus posiciones de vuelta. Sentí cómo Padre apretaba los puños por la injusticia de todo esto, pero ya me imaginaba que algo así pasaría. Padre se fue con Vincent para encontrarse con los guardias mientras Tabitha regresaba para cuidar a Lilia, dejándome a mí para buscar una espada por mi cuenta. En la parte trasera de la Casa de Subastas Helstea se almacenaban muchos de los objetos que se comercializaban, ya fuera de diferentes comerciantes y aventureros o del reino de los enanos. Casi no había transacciones comerciales con los elfos desde una disputa por un territorio neutral que llegó a un punto muerto. Con el paso de los años, las relaciones entre las dos razas habían mejorado, hasta el punto de llegar a tener un torneo amistoso, pero será un proceso lento hasta que la enemistad sea realmente aliviada. Esto era una lástima, ya que las armas élficas tenían ventajas en comparación a las armas humanas y enanas. Algo que aprendí mientras vivía en Elenoir con la familia Eralith era que, mientras que tanto las armas como las armaduras forjadas por enanos eran consideradas la clase más alta debido a la maestría innata de la raza en el campo, los elfos estaban especializados en arcos, báculos y varitas. La mayoría de las armas mágicas ya se habían ofrecido durante el evento del día anterior, así que lo único que quedaba se iba a vender en los puestos comerciales más tarde y se trataba de armas normales. No buscaba nada en especial, solo algo confiable. Mirando entre los estantes y sacando algunas de ellas para probarlos, me estremecí ante la mala mano de obra de estas espadas. El equilibrio entre la espada y la empuñadura estaba un poco fuera de lugar y la mayoría eran armas que servían para golpes simples y puñaladas. No era que fueran necesariamente malas, pero supongo que después de usar una espada de nivel maestro durante tanto tiempo, me había vuelto un poco quisquilloso con mi espada. Sylvie estaba acurrucada en mi cabeza, mirando las espadas con curiosidad. Me adentré más, pasando por las cuchillas puestas en exhibición, y entré en la sección donde las espadas se almacenaban en cajas y barriles. Una cosa que he notado sobre las espadas en este mundo es que se dividen en varias categorías: Están las espadas grandes, anchas y pesadas, como los mandobles. Muchos guerreros y potenciadores ofensivos preferían estas espadas gigantescas, pero muchos las consideraban salvajes y poco refinadas. Las espadas más equilibradas, vistas en caballeros y aventureros por igual, son las espadas largas. Éstos son generalmente de una mano y se complementan con un escudo, pero también hay variedades de dos manos. Estas espadas proporcionan el mejor rendimiento y son del tipo de espada estándar. La última categoría son las ligeras de una mano. Esto incluye los sables, hojas curvadas de un solo filo (que eran básicamente una katana), estoques y dagas o espadas cortas. Los sables, katanas o estoques se concentran en la velocidad y la precisión mientras que las dagas y las espadas cortas se utilizan a menudo para espadachines de armas dobles. Aunque las armas que tenía ante mí eran de segunda clase, no podía evitar estar emocionado, rodeado de lo que más me apasionaba y me enorgullecía de ser el mejor. Suspirando de decepción, mientras que mi esfuerzo por excavar seguía sin dar frutos, moví sin pensar una espada corta y lisa que tenía en la mano. Decidí que tendría que conformarme con esta espada si no podía encontrar otra. Seguí caminando y pronto pasé de la sección de espadas a la sección de variedades. Pude ver varias armas raras que eran únicas y demasiado extravagantes para ser útiles en una batalla real, o simplemente diseñadas de forma ineficiente. Navegando por los pasillos, me reí a carcajadas cuando encontré algo muy parecido a unos nunchaku. Había incluso un lucero del alba, que era lo suficientemente pesada como para que, incluso después de usar maná, apenas pudiera levantar del suelo la cabeza puntiaguda. “¡Pueeff! Parece un callejón sin salida, Sylv.” Me senté en el suelo, apoyándome en un gigantesco escudo mientras Sylvie trotaba, explorando el alrededor. “¡Kuu~!” Levanté la vista para ver a Sylv escarbando entre los montones de armas. Aburrido, incliné mi cabeza. Podía oírla corriendo, creando humaredas de polvo cada vez que empezaba a hurgar. De repente, la oí chirriarme: ‘¡He encontrado algo!’ Levantándome, seguí a Sylvie y ella levantó la pata y señaló con excitación un palo… Negro. Tenía unos sesenta centímetros de largo y me parecía un bastón negro para caminar. “Eso no es lo que estoy buscando Sylv.” – dije, pero ella insistió en que lo comprobara por alguna razón. Me sorprendió el peso del bastón negro; tenía unos cinco centímetros de ancho y dos centímetros de grosor. Aunque parecía estar hecho de algún tipo de madera dura, pesaba mucho más que un bastón. Lo acerqué a mi cara, tratando de tener una mejor vista en este lugar tan poco iluminado. El palo tenía una capa mate, que no reflejaba la luz en absoluto, mientras que al tacto era suave. Mirando más de cerca, había muescas intrincadas que formaban un diseño por toda la vara, pero aparte de eso no pude encontrar nada especial en él. Sylv me miraba fijamente como si fuera la responsable de encontrar un tesoro perdido de la Atlántida o algo así, mientras que sus ojos brillaban y su cola se movía ferozmente. En fin… Solo para hacerla sentir mejor, balanceé el palo. “Oh…” – silbé con admiración. El balanceo fue sorprendentemente suave y equilibrado, mejor que el de la espada corta que había escogido como respaldo. Lo inspeccioné más de cerca otra vez. La distribución del peso parecía ser demasiado útil para que se utilizara como bastón para caminar. Entonces lo vi. Era tan débil que apenas podía distinguirlo después de reforzar mis ojos con maná; incluso entonces, solo pude detectarlo porque lo estaba buscando. Aún más tenue que las marcas de hendidura sobre el palo, había una pequeña línea que parecía separar en dos partes el arma. “…” ¡Esto es una espada! Rápidamente, intenté sacar la espada de su vaina, pero no se movió. “¡Hrrgghhh!” – ni siquiera podía sacar la espada, aunque reforzase mi cuerpo con maná. No me digas que esto era una especie de Excalibur de la que tenía que ser digno… En mi segundo intento infundí mi maná de atributo fuego en la espada, pero, aun así, fue inútil. “¡Grrrraaah!” Después de treinta minutos me di cuenta de que el maná de atributo elemental no era la respuesta… De ninguna manera… Y si… Activé mi Voluntad de Dragón. No usé su poder, sino que simplemente infundí la Voluntad en la espada. *Clink*



miércoles, 12 de junio de 2019

Retro Capitulo 48

Volumen 2 Capítulo 48
Dos problemas VII
Traducido por Tars
Corregido por Zura
Editado por Tars

Acompañado de un fuerte crujido, Desir abrió la pesada puerta que conducía al subsuelo. Un olor a moho y una ráfaga de aire viciado salió del túnel de piedra. Rodeado de una oscuridad total, confió en el tenue resplandor de su antorcha para caminar por el sendero subterráneo. Desir, que había estado vagando por la prisión del sótano, se detuvo repentinamente. Detrás de un conjunto de gruesas barras de metal había un gigante en sus 30 años. Las cicatrices cubrían el cuerpo del hombre y resumían la dura vida que había llevado. Las cadenas destinadas a encarcelar bestias de gran tamaño se envolvían alrededor de su cuerpo y una mordaza había sido colocada sobre su boca. Los ojos que miraban a Desir parecían salvajes y animales, dejando poco espacio para la conversación que estaba buscando. Desir fue golpeado por una sensación de Deja Vu mientras sus ojos se dirigían a los oídos de Garra Sangrienta. Tres pendientes de oro brillaban a la luz de la antorcha. Esos pendientes contenían la historia completa de la vida de cualquier bárbaro. Por ejemplo, el patrón de halcón en el primer pendiente representaba a su tribu, el patrón de flecha en el segundo pendiente indicaba que era un arquero, y las letras grabadas en el tercero contenían los nombres de sus ancestros. Después de leer la lista de ancestros de Garra Sangrienta, Desir chasqueó la lengua. ‘¿Es descendiente de Kahn?’ Melgerr Kahn. Su nombre tenía la importancia suficiente como para haber sido registrado en los libros de historia. Además, los que heredaron su linaje obtuvieron sus dones naturales. Esto había hecho famosos a sus descendientes por ser enormes espinas clavadas en los costados de muchas naciones de todo el continente. Garra Sangrienta. Sería correcto asumir que había recibido las destrezas de Kahn y, definitivamente tendría un gran orgullo como sus antepasados; Y lo mismo se podría aplicar a todos los bárbaros que estaban bajo su mando. ‘Es bueno que aprendiera todo esto antes de encontrarme con él. ’ Desir comenzó a reorganizar sus planes una vez más. El objetivo del Mundo de las Sombras era resolver los dos problemas a los que se enfrentaba esta tierra: la amenaza externa de los bárbaros y el deterioro interno del orden público causado por los vagabundos. ‘Y Garra Sangrienta es el núcleo del problema bárbaro.’ Desir finalmente tenía una imagen completa de la situación. Los bárbaros asaltaron el territorio en busca de comida y suministros mientras Evernatten se defendía de ellos. Siguiendo la lógica de los Mundos de las Sombras, si Wilhelm Evernatten era el protagonista de este escenario, entonces su antagonista, el jefe de los Bárbaros, Garra Sangrienta… ‘Habría sido el jefe final.’ Desir miró al Cacique Bárbaro con asombro. ‘Es increíble que pudiera ser capturado por ella sola.’ Cuando oyó que Ajest había derrotado a Garra Sangrienta y suprimido a los otros bárbaros, Desir se había quedado mudo. ‘Escuché que usó el Palacio de hielo y su espada mágica a la vez… Si eso es cierto, significa que sus habilidades han alcanzado el Cuarto Circulo.’ Incluso teniendo en cuenta el mejor resultado posible, Desir consideró que la situación seguía siendo ridícula. Gracias a Ajest, la amenaza bárbara había sido suprimida con relativa facilidad, si se lo comparaba con las situaciones que había previsto en sus planes. Desir volvió a pensar en la actualización de la misión que había recibido tras la subyugación del líder bárbaro.

Misión secundaria: Los bárbaros
Progreso de la misión: 42,49%
El líder de la tribu Hawk, Garra Sangrienta ha sido capturado.
Sin un campeón que los guíe, los bárbaros no podrán invadir Evernatten durante mucho tiempo.
Esta es una buena oportunidad.’ Ahora que se presentaba tal oportunidad, Desir sabía que no podía dejarlo pasar. Tenía que atar los cabos sueltos para que los esfuerzos de Ajest no fueran en vano… ‘El progreso todavía no había alcanzado el 100% y eso significa que era posible que los bárbaros volviesen a invadir esta tierra, pero…’ Como habían capturado vivo al jefe de los bárbaros, la lucha había terminado. Una vez que Desir terminó de organizar sus pensamientos, abrió la puerta de la celda y se dirigió hacia Garra Sangrienta. “Garra Sangrienta, deseo hablar contigo.” – dijo Desir, hablando con confianza. Garra Sangrienta solo miró en silencio con una intención asesina desbordante. Con un suspiro, Desir se dirigió hacia la mordaza que cubría la boca del bárbaro. “Por favor, no me muerdas ni nada por el estilo.” La pesada mordaza cayó al suelo con un ruido sordo. Inmediatamente, el Cacique le escupió. Desir limpió tranquilamente la saliva que salpicaba su mejilla. Había esperado esa respuesta. “Te dejaré vivir a ti y a tus 80 subordinados capturados.” – dijo Desir, ignorando las provocaciones del bárbaro. “¿…?” “Gran descendiente de Kahn, deseo conceder un Alyad a ti, el eterno enemigo de la región Evernatten.” Alyad. Era una misericordia concedida por el jefe victorioso de una guerra entre tribus. Cuando el nombre de una de las antiguas tradiciones realizada únicamente por las tribus bárbaras salió de los labios de un extranjero, los ojos de Garra Sangrienta se entrecerraron. “¿Quién eres tú?” – preguntó, con su voz llena de sospechas. “Soy el ayudante del Señor Evernatten.” – respondió Desir. “Asistente, no tengo ni idea de cómo ha llegado a conocer el Alyad, pero no tienes derecho a hacerlo. Sólo la perra rubia que nos derroto tiene derecho.” “Puede que no te haya derrotado personalmente, pero también tengo el mismo derecho que ella.” – añadió Desir con una sonrisa. “¿Qué?” – preguntó Garra Sangrienta confundido. “Yo fui quien cambió las raciones por arena.” Tan pronto escuchó esto, las cadenas que ataban a Garra Sangrienta empezaron a chirriar ferozmente. “T… ¡Tú!” Su voz estaba llena de sed de sangre. Sin embargo, la ira de Garra Sangrienta se desvaneció tan rápidamente como había aparecido. Cerró el puño y relajó su respiración, volviendo a mirar a Desir una vez que se había calmado. “Bien.” El aire helado y húmedo de la prisión dejó a Desir con una sensación de frío. Dado que no quería que ninguno de los dos siguiera pasando su tiempo en ese sitio, Desir se apresuró a explicar sus términos a Garra Sangrienta. Sin embargo, el Cacique Bárbaro no había terminado todavía. “Me niego. Vas a pedir que no invadamos más este territorio a cambio de nuestras vidas, ¿me equivoco?” Desir se sorprendió por la previsión del bárbaro. “Tienes razón…” “Es obvio el tipo de pensamiento que corren por la mente de bastardos como tú.” El Alyad era una ganga sumamente ventajosa para los que la recibían. Sin embargo, para los bárbaros, que valoraban su orgullo por su propio bienestar, era una elección difícil. “¿Pero hay una buena razón para negar mi petición?” “Ustedes son los enemigos con los que hemos luchado durante décadas. El mayor deseo de mi pueblo siempre ha sido derrotarlos, ¿y ahora quieren que simplemente nos rindamos? ¿Sin haber obtenido ninguna ganancia tangible? ¿Mientras el enemigo se para en frente de nuestros ojos? De lo que hablas es de derrota. No puedo abandonar mi orgullo y renunciar al sueño largamente acariciado por la Tribu Halcón. No puedo admitir la derrotar sólo por mi voluntad.” Enemigo. Había llamado a Evernatten su enemigo. Invadir Evernatten ya no se trataba sólo de comida, sino que se había transformado en un conflicto prolongado de la que ninguna de las partes veía el final. Habiendo escuchado el discurso de Garra Sangrienta, Desir mantuvo su exterior tranquilo. Pero por dentro, una inmensa sensación de alivio lo inundó. ‘Si lo hubiéramos ejecutado, probablemente habríamos empeorado nuestros problemas. Los restos de su tribu probablemente vendrían en busca de venganza por su líder; una carga suicida hasta el último hombre.’ “Realmente eres un guerrero honorable. En lugar de rogar por tu vida, la entregas para mantener vivas las esperanzas de tu tribu. Sin embargo, eso en sí mismo es un acto también muy egoísta.” – continuo Desir. Los labios de Garra Sangrienta se crisparon. “¿Egoísta…?” “Asi es. Solo piensas en tu honor como guerrero, pero, ¿Qué hay de la gente de tu tribu que te sigue? ¿Los abandonaras?” “Ellos entenderán mi decisión.” – respondió Garra Sangrienta con confianza. “Seguramente lo entenderán como guerreros.” – añadió Desir, retorciendo las palabras del líder bárbaro. “Pero tú eres más que un guerrero, eres su líder. ¿No vas a considerar el Alyad? ¿Ignorarás la responsabilidad que tienes como jefe de tu tribu?” Desir finalmente golpeó la única debilidad que le quedaba a Garra Sangrienta, su devoción por su tribu. “Tu vida dejó de ser tuya tan pronto aceptaste el cargo de jefe. El resto de tu tribu no sobrevivirá sin que tú los líderes. Por ejemplo, ¿podría tu gente defenderse si la gente de esta región decidiera vengarse?” Ante la observación de Desir, el sonido de sus dientes rechinando resonaban fuertemente. “¿Te… atreves… a amenazarme? ¿Con la vida de mi gente?” La voz de Garra Sangrienta estaba empapada de rabia. “No me malinterpretes. Yo no soy quien decide, pero he hecho todo lo posible para llegar a un acuerdo justo entre nosotros.” Quitándose la culpa de encima. Desir redirigió la ira de Garra Sangrienta lejos de él, forzando al líder bárbaro a centrarse en el impacto de su decisión sobre el bienestar de la tribu. Sin embargo, Garra Sangrienta aún no cedía. “Hay guerreros aparte de mí que pueden liderar a la tribu en mi lugar.” “Entonces eso es un alivio… ¿pero hay alguien que pueda liderar la tribu en tu lugar?” – preguntó Desir, fingiendo ignorancia. ‘Por supuesto que no.’ Era una pregunta de la que ya sabía la respuesta. Si había alguien que podía tomar el lugar del líder bárbaro, no había razón para que Garra Sangrienta hubiese arriesgado su propia vida para liderar el ataque. “Recuerda, este es el único trato que dejará a ambos con alguna perdida. Espero que tomes la decisión correcta, como líder.” “Mm…” – Garra Sangrienta comenzó a meditar su decisión. En vez de ignorar a Desir como antes, Garra Sangrienta empezó a pensar seriamente en sus opciones. Sabía que el asistente seguiría presionándolo para que respondiera. El líder bárbaro sabía que este hombre no había venido a verle para charlar sin hacer nada, y había supuesto las verdaderas intenciones de Desir casi de inmediato. A pesar de esto, el corazón de Garra Sangrienta se hacía más pesado con cada momento que pasaba. Lento pero seguro, Desir había convencido al Bárbaro usando su propio idealismo en su contra. Todo lo que necesitaba era un último empujón. Y fue en ese momento cuando Desir decidió dar el golpe final. “Le daremos una parte de la comida que estabas tratando de robar.” Los ojos de Garra Sangrienta se abrieron notoriamente en ese momento. La comida que su tribu había estado buscando desde el principio. Su objetivo original. Garra Sangrienta sabía que esto ya no era un trato que podía pasar por alto… “No te retiras porque has perdido, sino porque has hecho una tregua con tu rival.” “¡Ja!” – Garra Sangrienta se rio ante la lógica de Desir. La mirada de Desir se encontró con la de Garra Sangrienta, desafiándole silenciosamente a rechazar su oferta. “Tienes una lengua astuta, como una serpiente deslizándose en las sombras.” Garra Sangrienta chasqueó la lengua, al darse cuenta que era su única opción. Y aceptó el engaño mal disfrazado de Desir. “Bien entonces. Por mi honor como jefe, aceptaré hacer una tregua. Juro que, de ahora en adelante, dejaremos esta tierra en paz.” Tan pronto como Garra Sangrienta puso su honor en juego, Desir escuchó una notificación.

Has resuelto el problema bárbaro.



Retro Capitulo 47

Volumen 2 Capítulo 47
Dos problemas VI
Traducido por Tars
Corregido por Zura
Editado por Tars

“Desir, escuché que este no es tu único logro, que también estuviste involucrado en cambiar la comida por bolsas de arena, ¿es verdad?” “Es eso correcto, mi señor.” “Persuadisteis al jefe de cocina, Jefran, para que os diera acceso a los almacenes de alimentos, para así poder cambiar toda la comida por arena. Solo tengo una pregunta, ¿cómo?” Era increíble. El almacén que allanaron los bárbaros tenía suficiente comida almacenada para alimentar a toda la ciudad durante un mes. No importa cuán pequeñas fueran las raciones, era imposible que tres personas lo movieran todo por sí mismas. “No cambiamos toda la comida. Si su objetivo era el almacén de comida, no podrían llevar a demasiadas personas a su interior. Con una mano de obra limitada, había una cantidad limitada de alimentos que podrían cargar. Nuestro objetivo era cambiar todo lo que pensábamos que podían llevar.” – continuó Desir. – “En el transcurso de los dos últimos días, los tres trabajamos duro para cambiarlo todo. Incluso si conseguían adquirir comida, permitidles quemar nuestros almacenes no era una opción.” El señor frunció el ceño al oír sus palabras. “De hecho, con eso en mente, tenía la intención de engañarlos para que pensaran que todo el almacén no tenía nada más que arena. Para mantener la ilusión, solo dejamos comida en las cajas más cercanas a la entrada. A continuación, perforamos pequeños agujeros en la parte inferior de los sacos llenos de arena, para permitir que se filtrara. Para los bárbaros, cuando se dieron cuenta, pensaron que era una coincidencia. En ese momento, pensarían que sus planes habrían fracasado y solo querrían abandonar la ciudad de forma discreta.” A medida que iba escuchando la historia de Desir, las arrugas se fueron formando en la frente del Señor. “¿Fue necesario dejar la comida en la parte superior de las cajas mientras se rellenaba el resto de sacos agujereados con arena?” “Era para asegurar que el engaño fuera un éxito. Un doble farol para que creyeran que habíamos adivinado todos sus planes.” La intención de Desir era engañar a los bárbaros para que pensaran que cada caja estaba llena de arena. “Revelar deliberadamente un truco solo para esconder otro en su interior. No gastaron ni un solo instante en revisar las cajas que estaban en el interior del almacén.” El Señor de Evernatten asintió, aprobando los métodos de Desir. “Ya veo… fue una buena estrategia. Los bárbaros perderían en ambos frentes: conseguir comida y quemar nuestros almacenes. Una última cosa, ¿Cómo supiste de la invasión de los bárbaros?” “Nunca entenderías como me di cuenta.” “¿Qué…?” – contestó el señor. Los guardias prepararon automáticamente sus picas para ensartar a Desir y lo habrían hecho si su señor no hubiera levantado la mano para indicarles que se retiraran. “Es porque no hay evidencias. Había recopilado esa información y analizado el comportamiento y la psicología de las tribus de bárbaros.” – explicó Desir. “Expectativas… esperabas que lo hicieran. Moviste la comida, el alma de nuestra ciudad, ¿por un capricho?” “Eso es correcto, mi señor. Con los barbaros esperando para invadirnos, tomamos las precauciones necesarias para proteger la ciudad.” La expresión facial de Desir no hizo nada para traicionar su mentira. El aviso del sistema confirmó cualquier posible sospecha que hubiera tenido sobre ese asunto. “En el caso de una invasión bárbara, todos los alimentos se consideran activos militares. La interferencia de las órdenes militares se considera traición y se castiga con la pena de muerte. Si los bárbaros no se hubieran infiltrado, ustedes tres habrían sido ahorcados hace mucho tiempo…” Una pausa embarazosa se asentó sobre la habitación tras escuchar los graves cargos a los que se enfrentaban. “Si ese hubiera sido el caso, lo hubiéramos aceptado voluntariamente.” – comenzó a decir Desir. – “Mi señor, en el pasado era un vagabundo y fui testigo de innumerables muertes. Entre todos ellos, ninguno tuvo un destino peor que los que murieron por inanición. Sus músculos se marchitarían, haciendo que únicamente sus huesos fueran visibles a través de su piel. Terminaban sin la fuerza necesaria para luchar y solo podían permanecer inmóviles hasta su último aliento. Esa es la verdadera inanición.” Desir estaba hablando medias verdades. Nunca fue un vagabundo, pero si había presenciado innumerables muertes. “Nadie entiende mejor que yo el significado de una comida caliente. El amor y el cuidado que se puede ofrecer con un simple pedazo de pan. La alegría que trae un tazón de sopa.” Nunca podría olvidar su primera comida en la academia Hebrion tras su regreso. Para Desir, el pan duro y la sopa acuosa que se servía en la clase beta, era una comida digna de un rey. Tras años de sobrevivir únicamente con nada más que restos de monstruos, y de beber agua fangosa, era más de lo que podía pedir. “Si los bárbaros hubieran tenido éxito, la comida hubiera sido saqueada de los almacenes y todo lo que quedaría se perdería entre las llamas. Imaginando la gran cantidad de personas que se hubieran muerto de hambre, no me arrepiento de nada. Para evitar esa realidad, apostaría mi vida muchas veces.” Desir miró a Pram. El chico de pelo azul asintió con una mirada resuelta. Habiendo escuchado toda la historia, el Señor hizo una pausa, sumido en sus pensamientos. “Por el bien de la gente…” A través de la ventana, la nieve había comenzado a disminuir. Desir miró a su señor, esperando sus instrucciones. La intensa mirada del señor probó las reacciones de Desir y de Pram. Al final, suspiró y sonrió levemente. “Has realizado un logro admirable. Se deben respetar las reglas, pero he perdido el deseo de castigarte.” De repente, un fuerte sonido presionó contra la puerta. “¡Fuera de mi camino!” Se escuchó un gran zumbido dirigiéndose hacia la puerta y al abrirla se pudo ver a un hombre viejo de aspecto familiar, entrando en la habitación. “¡Wilhelm! ¡No puedes hacer esto! ¡No han hecho nada malo!” – proclamó su viejo amigo, comenzando a rogarle. Su típico bigote pulcro estaba despeinado y, su respiración demostraba sus prisas por llegar a la sala. “¡No puedes sentenciarlo a muerte! Mover la comida fue su idea para prepararse contra la invasión bárbara. Si no fuera por ese niño, ¡estaríamos sufriendo una crisis alimentaria!” El jefe de cocina no paraba de resoplar. “Mira, al principio, no creí al chico, pero se ha hecho realidad.” – continuó con la mirada fija en su señor. – “Si quieres castigarlo, ¡también tendrás que castigarme a mí! Yo también moví la comida, ¡También cometí el crimen!” “Estate tranquilo, Jefran.” – dijo Wilhelm. “¿Parezco tranquilo? ¡Por favor! ¡Es demasiado bueno para morir! Por el honor de nuestra amistad de los últimos 20 años, ¡déjalo vivir!” “Le daré dos razones para calmarse. Primero, me está hablando en público. Segundo, sus mayores temores no se harán realidad.” Solo en ese momento, Jefran se paró a ver la situación. Desir le sonrió con torpeza, mientras Pram se encontraban en un estado de pánico, aunque parecía que su estado se debía a la repentina aparición de Jefran. Era una situación lo suficientemente amistosa como para estar hablando de la pena capital. “Tú también…” Pram asintió. “Ja, ja, ja.” Jefran soltó una carcajada y comenzó a rascarse la nuca. “Ya veo. Entonces me excusaré.” – añadió mientras retrocedía hasta la puerta y la cerraba a sus espaldas. A través de la puerta aún se podían escuchar el débil sonido de alguien hablando con los tres soldados que hacían guardia. “¡Mis más profundas disculpas!” El señor suspiró de forma ruidosa cómo si no supiera como proceder. “Jefran es un viejo amigo mío. ¿Les importa si pretendemos que nunca vimos esto?” – continuó tras una pequeña pausa. – “Pram Schneider, por la presente, te nombro caballero de Evernatten.” “Yo, Pram Shneider, por la presente, juro mi lealtad al dominio de Evernatten.” – contestó inmediatamente Pram, arrodillándose frente a Wilhem, jurando su fidelidad. “Y Desir Arman…” – dijo volviéndose hacia Desir. – “Posees intelecto y coraje. Esas son cualidades útiles en un hombre. Me disculpo por interrumpir su trabajo y desatender su opinión.” “En absoluto, mi señor.” – contestó Desir, arrodillándose frente a Wilhelm. “Habías hablado de ayudarme con mi trabajo. A partir de ahora, por favor, hazlo y asesórame en asuntos formales. Posees las calificaciones para hacerlo.”

Has completado con éxito la misión: Asalto.
La impresión del Conde Wilheim sobre ti ha aumentado a: Confianza.
Has sido ascendido a Asistente personal.
Podrás aprender información detallada sobre el patrimonio de la familia.
En caso de emergencia, puedes movilizar las fuerzas del dominio en nombre del señor.
Las recompensas por la misión fueron generosas. Desir y Pram compartieron una sonrisa mientras desplazaban el indicador. “Mi señor, el capitán de los caballeros ha llegado.” “Que entre.” Cuando se abrió la puerta, un cabello familiar de color plateado apareció ante Desir. Era una belleza altiva. “Dejadme presentaros a todos al capitán de mi guardia. También ha contribuido a la última batalla. Es la líder de los caball…” “¡Ajest!” “¡Señorita Ajest!” Wilhelm estaba sorprendido de que ya se conocieran. Al verlos, Ajest les dio una mirada de reconocimiento.

Misión principal: La supervivencia de Evernatten
Resuelve los dos problemas que aquejan el domino de Evernatten.
1. Los bárbaros.
2. Los vagabundos.

Misión secundaria: Los bárbaros
Progreso de la misión: 42,4%
El líder de la tribu Hawk, Garra Sangrienta ha sido capturado.
Sin un campeón que los guíe, los bárbaros no podrán invadir Evernatten durante mucho tiempo.

Misión secundaria: Los vagabundos
Progreso de la misión: 30,9%
El número de crímenes se ha reducidos y la seguridad se mantiene estable.
Los habitantes del territorio se sienten seguros al caminar por las calles.
Los vagabundos no pueden cometer ningún crimen debido a una estricta supervisión.



Retro Capitulo 46

Volumen 2 Capítulo 46
Dos problemas V
Traducido por Tars
Corregido por Zura
Editado por Tars

La nieve creó una cortina plateada densa y brillante. Garra Sangrienta saltó hacia atrás y colocó una flecha en su arco, tratando de anticipar desde dónde podría aparecer Ajest.
“[Grasa]”
Ajest atravesó el humo a una velocidad increíble. Aunque la primera flecha salió disparada de forma desesperada, no acertó su objetivo y fue incapaz de disparar una segunda. La espada de Ajest congeló el aire mientras cerraba la distancia que los separaba. Un sonido fuerte resonó por la noche. Mientras Ajest aterrizaba, sintió que algo estaba mal. Las flechas de su oponente definitivamente estaban hechas de madera, pero su espada había hecho contacto con algo de metal, resultando en un sonido familiar. Justo cuando la espada de Ajest se había acercado hasta él, el bárbaro desenfundó su arma más rápido de lo que ella podía ver e interceptó su ataque de forma salvaje. Ahora, Garra Sangrienta se encontraba a su espalda, sosteniendo su espada sin apretar con soltura. El jefe bárbaro, apuntó su arma hacia Ajest. Era una hoja hecha a mano, con la forma del colmillo de un lobo y estaba repleta de un aura carmesí. Era un aura de espada. Ajest ajustó su agarre con calma. Los músculos de sus piernas se tensaron y contuvo la respiración por un instante, antes de lanzarse hacia su oponente con todas sus fuerzas. Estaba lanzando un poderoso golpe dirigido directamente hacia Garra Sangrienta, pero él lo apartó sin dificultades. A continuación, desvió sus golpes fácilmente, moviéndose más rápido de que lo ella era capaz de ver y, con cada choque, Ajest sufría daños. El poderoso impacto creado por el Aura de espada causaba que cada músculo de su cuerpo gritara de dolor cada vez que las cuchillas se encontraban, haciendo que el daño se fuera acumulando gradualmente. Los choques de metal continuaron sonando cuando intercambiaban esporádicamente sus poderosos golpes. Cuando el cuerpo de Ajest comenzó a flaquear debido al daño acumulado, Garra Sangrienta comenzó a moverse de manera impredecible. En un instante realizaba un fuerte golpe en un costado, para a continuación presionar hacia adelante, antes de que pudiera recuperar su postura. En el momento en que sus espadas se encontraron, dio un giro e infligió una patada en su abdomen, haciendo que su cintura se doblase de una manera brutal. Al ver que había tenido éxito, Garra Sangrienta continuó su movimiento lanzando su codo contra su columna vertebral. La armadura se rompió por completo. Ajest apenas fue capaz de mantenerse en pie, mientras intentaba responder lanzado un barrido contra las piernas del bárbaro, pero él fue capaz de evadirlo con facilidad y de contraatacar lanzándole su aura de espada hacia la cabeza. Un extraño sonido llenó el aire cuando Ajest invocó el hechizo defensivo más que conocía poderoso del tercer circulo, el [Anhelo de Kizard]. En un instante, se formó un escudo a su alrededor y bloqueó la espada de Garra Sangrienta. Además, el hechizo también redujo la velocidad de su espada por un breve momento, pero apenas fue suficiente para permitir que Ajest se retirara con éxito. Simultáneamente, varias lanzas de hielo salieron disparadas desde el suelo que se encontraba alrededor de Garra Sangrienta, impidiendo que continuara con la persecución. Fue creado por el hechizo del segundo círculo: [Prisión de lanzas]. “¡Graaaaaaaaaa!” – gritó Garra Sangrienta mientras giraba el aura de su espada para romper todos los carámbanos de hielo. Si bien el ataque no logró atravesar el bárbaro, tuvo éxito en su objetivo secundario.: Crear la suficiente distancia entre los dos. De pie, a más de diez metros, Ajest escupió la sangre que se había acumulado en su boca. Su armadura estaba destrozada y apenas se mantenía unida a su cuerpo por una correa de cuero que rodeaba su pecho. En estos momentos, no dejaba de sonar un aviso de advertencia.

Advertencia: El maná ha descendido a menos del 20%.
Las capacidades defensivas han sido comprometidas.
“Maldita puta.” – dijo Garra Sangrienta mirando a Ajest con disgusto. Mientras luchaban, los espeluznantes gritos del resto de bárbaros resonaban una y otra vez por el palacio de hielo. Seguía manteniendo el palacio mientras luchaba contra él. Estaba vertiendo su maná de forma constante en el círculo mágico que se extendía por todo el cielo para mantener a los barbaros dentro de su trampa de hielo. Ella sola estaba conteniendo toda la invasión bárbara y ya había derribado a 20 hombres. “Sin embargo, incluso tú debes haber alcanzado tus límites.” La suposición de Garra Sangrienta era correcta. Ajest no se encontraba en su mejor momento, dado que había vertido una increíble cantidad de maná para mantener activo el palacio de hielo y confinar a su interior a los 90 bárbaros. Además, su oponente estaba al mismo nivel que un caballero de clase Torre. Ya era complicado pelear contra este tipo de oponente, pero hacerlo al mismo tiempo que mantienes una formación mágica de alto nivel la había empujado más allá de sus límites. Intentar algo más sería suicida. En realidad, Ajest no necesitaba hacer nada más. No habría importado si hubiera huido, dado que su objetivo no era eliminar a todos los bárbaros, sino únicamente interferir con el saqueo de provisiones. En ese sentido, no sería incorrecto afirmar que ya había completado su misión. Sin embargo, un único pensamiento evitaba que se fuera de aquí. ‘Si pierdo, no podré alcanzarlo.’ Desir Arman. Ajest estaba concentrando todos sus pensamientos en él. ‘Se pasó toda nuestra batalla con una sonrisa en su rostro.’ – pensó mientras recordaba ese amargo momento durante el examen de promoción. – ‘Yo… ¡Superaré a Desir Arman!’ Ajest apretó el agarre en su espada y lanzó otro conjuro sobre su superficie. Una vez más, una enorme cantidad de maná comenzó a acumularse, haciendo que un extraño sonido emanase de la espada. Era una característica especial que indicaba que se estaba activado una espada mágica. Sin embargo, el sonido de su espada fue pronto superado. Una parte de su palacio de hielo comenzó a desmoronarse y la araña cayó del techo, mientras que, al mismo tiempo, las columnas comenzaban a derretirse. Pero con una terquedad que bordeaba la obsesión y con una voluntad que merecía respeto, Ajest superó sus límites para mantener el palacio congelado mientras activaba un hechizo adicional.
“[Espada mágica: Onda de hielo]”
Era el último movimiento de Ajest. El aire alrededor de su espada comenzó a enfriarse y congelarse, dejando una racha de aire helado con cada golpe de espada. Su apariencia era la de una princesa de hielo, juzgando a la gente mientras empuñaba su espada dentro del palacio. “¡Haaaaaaah!” El aura de la espada chocó contra la espada mágica. Otra parte del palacio de hielo se derrumbó con un sonido atronador. Garra Sangrienta sintió que algo era extraño. Cuando las dos espadas se encontraron, su arma comenzó a congelarse. Incluso el mango y sus manos se estaban enfriando. La hoja se estremeció y el acero comenzó a chillar. Era un ruido agudo que se clavaba en sus tímpanos, como si su arma fuera un ser vivo que estaba chillando antes de morir. Al final, Garra Sangrienta se quedó mirando a su propia espada mientras se rompía de forma inexplicable en fragmentos afiliados que volaron hacia él, rasgando su piel, sus músculos y la totalidad de su cuerpo. “¡Aaaaaaaaaaah!” – gritó Garra Sangrienta cuando su musculado cuerpo y su rostro robusto, se rompieron en pedazos. Fue incapaz de soportar ese dolor repentino y soltó un grito mientras gotas de sangre fresca caían al suelo. Incapaz de aguantar por más tiempo, el jefe bárbaro cayó hacia atrás y miró a Ajest con el único ojo bueno que le quedaba. “Increíble…” – murmuró Garra Sangrienta. Pero sus siguientes palabras fueron arrastradas por los fragmentos de espada que tenía incrustados en su boca. ‘¿Perdí?’ No podía creerlo. Pensaba que estaba destinado a ser un gran héroe. Era un guerrero tan poderoso que nadie dentro de su tribu podría enfrentarlo. Además, era el más sabio de todos los líderes y había visto el gran camino de gloria que estaba tendido ante él. Iba a convertirse en el mayor líder de la historia y haría que su tribu se volviera más poderosa que nunca. Había un camino para los héroes que fue inculcado en su corazón a través de su herencia. ‘Y… perdí… ¡contra una chica más joven que yo…!’ Sus ojos se cerraron lentamente. ‘Traicionado… Por el destino…’ Se podría argumentar que esto no era técnicamente correcto. Él no fue traicionado por su propio destino, sino que fue tragado por un destino más grande. Es decir, el destino de Ajest Kingscrown… no, Ajest Roguepalace. El destino de alguien que poseía la sangre real del Imperio y que, en el futuro, guiará al equipo de expedición junto a los más grandes de la humanidad hacia el Laberinto de las Sombras. El destino de Garra Sangrienta fue pisoteado cruelmente por Ajest, la heroína que sacudiría la historia de la humanidad.
*.*.*
La noticia del asalto liderado por el jefe de la tribu bárbara del Halcón, Garra Sangrienta, al almacén de alimentos, se extendió por toda la región de Evernatten. Los habitantes de la región susurraron historias sobre la incompetencia de los soldados y de los caballeros que habían permitido el asalto, pero poco después la conversación cambio hacia las historias de unos pocos soldados. Contaban los eventos de unas almas valientes que se enfrentaron contra Garra Sangrienta y de cómo tocaron la campana de advertencia, haciendo que fueran populares entre la gente. El heroísmo demostrado por estos soldados, que habían descubierto el asalto y habían sido capaces de resolverlo por sí mismo, contrastaron con la absoluta incompetencia mostrada por el resto de soldados. “No sé quiénes eran esos soldados, pero merecen ser elogiados.” “Escuché que fueron una doncella caballero y el sirviente personal del señor los que tocaron la campana de alarma.” “¿Pero hay una doncella caballero en nuestra región?” “¿Eso significa que lo hizo un asistente? Que rumor tan tonto.” Al mismo tiempo, las historias sobre un capitán caballero que se enfrentó solo contra los bárbaros comenzó a extenderse entre la población. “No solo eso, ¡También escuché que el capitán caballero que se enfrentó solo contra todo el ejército bárbaro es de nuestra tierra!” “Que chorrada. Este chico… ¿Dónde escuchaste tal historia? Ya es bastante difícil que un soldado veterano se enfrente a un solo guerrero bárbaro.” “Eso tampoco tiene sentido.” “Debe ser alguien de alguna orden de caballeros.” Aunque la mayoría de la gente creía que la historia era una exageración, todavía alababan a los tres protagonistas de la historia. A medida que el rumor agitaba a la nación, el Señor de Evernatten, Wilhelm Evernatten, estaba leyendo un informe dentro de su propiedad. Era un resumen de los eventos de la noche anterior y requería su atención para tratar con los cabos sueltos. “Señor, estamos aquí.” “¿Vino el capitán caballero?” “Ella dijo que se iba a retrasar debido a sus lesiones, ¿debo decirles a los demás que esperen?” “No, tráelos.” La puerta de la oficina se abrió y, Desir y Pram entraron y se arrodillaron ante Wilhelm. “Levantad la cabeza.” Al escuchar sus palabras, hicieron lo que se les había ordenado. “¿Son ustedes los que hicieron sonar la campana para alertar a todos de la invasión bárbara?” – dijo Wilhelm con voz solemne mientras los miraba. “Sí, lo somos.” “Has realizado una gran hazaña. El coraje de defender su posición cuando llegaron los bárbaros y el ingenio para tocar la campana y dar la alarma. Esos son hechos que merecen ser apreciados.” “Nos sentimos humildes ante su alabanza.” Respondieron con calma, pero cuando se miraron se dieron cuenta que ambos estaban sonriendo. Definitivamente el señor los estaba mirando de forma favorable y, en vista de lo que se estaba hablando en la sala, calificaba sus acciones con una buena puntuación. Wilhelm escuchó que no solo se habían interceptado con éxito la incursión, sino que Garra Sangrienta, una espina que había estado clavada en su costado, había sido capturado vivo. Esto solo era posible porque estos dos habían dado la alerta sobre la invasión. ‘Esto termina la misión de Pram para realizar una acción meritoria y debería elevar bastante el afecto del señor.’ – pensó Desir. Pram le había confirmado el fin de su misión durante la batalla contra los bárbaros. Todo lo que le quedaba era elevar la confianza y el afecto del señor hacia él. Este había sido uno de los requisitos para avanzar en el escenario principal. Desir estaba esperando sus palabras con anticipación. “Si estuviera en mi mano, anunciaríamos todas sus hazañas a la población…” – dijo el Señor de Evernatten abriendo la boca otra vez. ‘¿Si estuviera en su mano…?’ La expresión de Desir cambió a medida que la atmósfera de la habitación se ponía tensa.



martes, 11 de junio de 2019

SYN Capítulo 32

Volumen 4 Capítulo 2
¿Bestia o humano?
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

¡Era una noticia sin precedentes! ¿Era una bestia o un humano? ¡Un humano había salido vivo de una mazmorra! La Oficina Federal de Cazadores (OFC) fue llamada rápidamente. El director adjunto del OFC llegó a la sala de interrogación. Estaba al otro lado del espejo de una sola dirección, mirando al hombre asiático que mantenían esposado al otro lado. “¿Es él?” “Sí, señor.” “Parece un humano.” “Estoy de acuerdo, señor.” En efecto. Si se lava el pelo, se peina y se arregla la barba, se vería como un hombre asiático de mediana edad. “¿Ha dicho algo sobre sí mismo?” “Afirma que es un cazador de Corea del Sur.” “¿Corea del Sur?” “Sí, señor.” “¿Cómo diablos ha salido un cazador de Corea del Sur de una mazmorra al otro lado del mundo?” “Dice que lleva en esa mazmorra desde hace diez años, cuando la puerta se cerró antes de poder salir.” “¿Y cuando abrió los ojos estaba en los Estados Unidos?” “Eso es lo que dice.” El subdirector puso una mano en su frente. No sabía cómo iba a explicarle todo esto al director de la agencia y ya sentía el dolor de cabeza que iba a tener. “¿Entonces a qué estás esperando? ¿No debería haber alguien interrogándolo?” Un momento después ya no pensaba ni en el director, esto podía llegar a lo más alto de la cadena de mando. No deberían estar perdiendo el tiempo de esta manera. Sin embargo, el jefe de interrogaciones estaba pensando en otras cosas. “Una de nuestras teorías es que ese hombre es una bestia mágica que de alguna manera ha obtenido los recuerdos de un humano.” “¿Y?” “Si revela su verdadera naturaleza durante el interrogatorio, toda la capital podría estar en peligro.” Era una posibilidad. Según el informe, incluso un grupo de asalto con múltiples cazadores de rango A había sido derrotado fácilmente. No podían hacer ningún movimiento descuidado. “Así que necesitamos un cazador capaz de interrogarlo.” Necesitaban un rango S. “Afortunadamente, hay un cazador de rango S cerca que domina el coreano.” – dijo el jefe de interrogatorios asintiendo. La cara del subdirector se iluminó. Era el director adjunto del OFC y estaba familiarizado con cada cazador de rango S que trabajaba en los Estados Unidos. “¿El señor Hwang está de camino?” “Sí, señor.” Uno de los principales cazadores del gremio Carroñeros, Hwang Dongsoo. Traerlo a los Estados Unidos había requerido una gran cantidad de esfuerzos por parte de la OFC. ‘Pero si es él…’ No debería haber ningún problema. “Bien.” – dijo el subdirector sonriendo. Pero había algo que se había olvidado de preguntar. Para informar de todo este asunto a los altos mandos tenía que saber al menos el nombre de esa persona. “¿Dijo cómo se llamaba?” El jefe de interrogatorios tuvo problemas para pronunciar el nombre, así que revisó el informe que habían preparado sus subordinados. “Un cazador de Corea del Sur. Su nombre es Sung Ilhwan.”
* * *
Hwang Dongsoo era una persona despiadada, especialmente con las bestias mágicas. Debido a la brecha en una mazmorra había perdido a sus padres y tuvo que crecer bajo el cuidado de su hermano mayor. Por ello, cuando despertó como un rango S, lo consideró una bendición de los cielos. ‘¡Es una oportunidad para destrozar a esas bestias sin piedad!’ Y así, el rango S entró en el interrogatorio con una actitud fría. Un hombre dentro de una mazmorra. Incluso le habían dicho que la longitud de onda de su poder mágico coincidía con el patrón de las bestias mágicas. ‘Si es una bestia mágica imitando a un humano…’ Lo mataría en el acto. Había aceptado la solicitud de la OFC con esa idea en mente. Hwang Dongsoo se encontró con los ojos del hombre. “……” “……” La pareja intercambió miradas. Hwang Dongsoo colocó el expediente del hombre sobre la mesa y se recostó en la silla. “Te sugiero que cooperes. Mi palabra determinará si eres un ser humano o una bestia mágica.” “Bien.” Antes de comenzar el interrogatorio oficial, Hwang Dongsoo hizo una pregunta personal. Le habían dicho que su hermano había muerto en una mazmorra, por lo que quería saber si existía la posibilidad que volviera a la vida. “¿Es posible que otros cazadores vuelvan como tú?” – preguntó el cazador de rango S. El hombre sacudió la cabeza. Las cejas de Hwang Dongsoo se crisparon. “¿Cómo puedes estar tan seguro?” “Porque sé la razón por la que pude regresar.” “¿Razón? ¿Qué razón?” “Antes de eso, déjame preguntarte algo.” “Soy yo quien hace las preguntas…” Los ojos de Hwang Dongsoo se estrecharon. Sin embargo, el hombre lo ignoró y continuó. “Puertas, bestias mágicas, las brechas de las mazmorras, ¿qué sabes de todo eso?” “……” Si hubiera sido una pregunta aburrida, Hwang habría usado su fuerza para silenciar a ese hombre. Pero no era una pregunta tediosa. Desde que las puertas comenzaron a aparecer hacía diez años, seguidas por la gente que sufría un despertar, muchos se habían hecho esas mismas preguntas, pero nadie sabía la respuesta. Esta podría ser una oportunidad para obtener finalmente algunas respuestas. “Subdirector…” “Shh…” Los empleados de la de la OFC posaron su mirada en lo que estaba ocurriendo al otro lado del espejo unidireccional. “¿Estás diciendo que lo sabes?” – preguntó Hwang Dongsoo. “Las mazmorras, las puertas, las bestias mágicas… Son solo el preludio de la verdadera guerra que está por venir. Y la existencia que se convertirá en el mayor desastre para esa guerra acaba de abrir sus ojos.” “Entonces, ¿la razón por la que estás aquí es…?” “Para prevenir ese desastre.” “¿Qué es eso del ‘mayor desastre’?” “Eso no lo puedo decir…” “Si realmente eres un humano que ha venido para prevenir un desastre, ¿por qué no puedes revelar ningún detalle? Ni importa lo que sea, ¿no sería mejor trabajar juntos?” – respondió Hwang Dongsoo con tono burlón. “Los números no significan nada frente a su poder. Los débiles que se agrupen solo serán instrumentos en sus manos.” – dijo el hombre sacudiendo la cabeza. “¿Y solo tú puedes detenerlo?” El hombre asintió. Hwang Dongsoo chasqueó la lengua en su mente. ‘Está como una cabra.’ Bueno, tenía sentido que un hombre que se había quedado atrapado en una mazmorra durante diez años se volviera loco. O simplemente podría ser una bestia mágica imitando a un humano que había cometido un error. “Debes tener bastante confianza en tus habilidades.” – dijo Dongsoo decidiendo dar cuerda a los delirios del hombre. “Tengo una cierta calificación aparte de las habilidades.” “Bueno, claro, por supuesto.” No esperaba que pudieran aprender nada de un loco. Hwang Dongsoo decidió que había terminado de hacer preguntas, así que abrió el informe que le había entregado el OFC. Era una lista con información y preguntas que necesitaban para confirmar la identidad de ese hombre. “Nombre, Sung Ilhwan…” La imagen del informe era totalmente idéntica. ‘En vez de diez años parece que solo han pasado unas semanas o meses.’ Pero Hwang Dongsoo no le prestó mucha atención. Después de todo, decían que los cazadores de alto rango podían retrasar su envejecimiento. “Tus logros como cazador son bastante impresionantes. Podrías ganar bastante hoy en día.” Sung Ilhwan no respondió. En su época el sistema de clasificación de cazadores no existía. Ni siquiera se le había asignado rango. “Mujer, Park Gyunghae. Dos niños, sus nombres son…” – dijo Hwang leyendo lo que ponía el documento. Mientras leía la lista de forma distraída, Hwang Dongsoo se quedó paralizado por un breve momento, acababa de leer el nombre de su hijo. ‘¿Sung Jinwoo?’ Pero Hwang continuó sin mostrar ninguna vacilación. “… Sung Jinwoo. ¿Cuál es el nombre de tu hija?” “Sung Jinah.” “Está bien, siguiente.” Pero, de repente… “Espera.” Hwang Dongsoo estaba a punto de pasar a la página siguiente cuando Sung Ilhwan lo detuvo. El cazador de rango S levantó la cabeza sin pensarlo mucho. La cara de Ilhwan se había vuelto tan fría como la de Dongsoo. “¿Por qué he sentido una fuerte intención de matar cuando leíste el nombre de mi hijo?” “……” Tak El archivo fue arrojado sobre la mesa. Y Hwang apagó el micrófono conectado al exterior. “Te he dicho que soy yo el que hago las preguntas.” “Necesito una respuesta.” “¿Y si me niego?” “Te haré contestar por la fuerza.” Los ojos de Sung Ilhwan se encendieron. El hombre no estaba dispuesto a retroceder. Con eso, Hwang se burló en su mente. “Bien. Eres una bestia mágica.” ¿Cómo se atrevía una simple bestia mágica a amenazar a un cazador? Al sentir que Ilhwan emitía una poderosa hostilidad hacia él, Hwang Dongsoo decidió que era suficiente evidencia para afirmar que el hombre era una bestia mágica. ‘Quizás los cielos me hayan bendecido otra vez.’ Ya había tomado una decisión sin pensarlo mucho. Hwang Dongsoo volvió a encender el micrófono. Beep “Subdirector, este hombre es una bestia mágica y va a atacar pronto, evacuad.” - ¿Qué? Eh, ¡espera! Beep Las presencias que sintió al otro lado del espejo unidireccional entraron en pánico y luego desaparecieron. La sirena sonó en todo el edificio. Los puños de Hwang Dongsoo comenzaron a brillar con una luz plateada. “Voy a visitar Corea pronto.” Terminando sus preparativos, los labios de Hwang formaron una fea sonrisa. “¿Quieres que le diga a tu hijo las últimas palabras de su padre?”
* * *
La televisión continuó informando sobre el incidente de la puerta roja. ‘Las cosas están a punto de ponerse realmente ruidosas.’ – pensó Jinwoo mientras se rascaba la nuca. Sin embargo, no sintió que fuera una molestia. Solo era extraño. Los periodistas de la televisión estaban tratando de preguntar de todas las formas posibles para descubrir la identidad de Jinwoo. Pero le daba igual si lo terminaban descubriendo. ‘Me he vuelto mucho más fuerte.’ La razón por la que había ocultado su poder hasta ahora había sido para evitar que alguien lo usara en su propio beneficio. Pero ahora, las cosas eran diferentes. Baek Yoonho. Jinwoo había sido capaz de zafarse del agarre del líder del gremio Tigres Blancos, un cazador de rango S. Era una acción impensable en el pasado. ‘Probablemente me habría meado en los pantalones si me hubiera mirado con esos ojos en el pasado.’ Una leve sonrisa apareció en la cara de Jinwoo. Era en momentos como estos donde se disfrutaba de un buen vaso de alcohol. ¡Ding!

Se ha detectado una sustancia nociva.
Se activaran los efectos del beneficio [Desintoxicación].

3,2,1… Desintoxicación completa.
Desafortunadamente, no podía hacerlo. Jinwoo se rio entre dientes por su incapacidad para emborracharse. ‘Aun así, no me voy a detener aquí.’ – pensó mientras dejaba el vaso sobre la mesa y volvía a poner una expresión seria. Jinwoo abrió la pantalla de estado. ¡Ding!

Nombre:
Sung Jinwoo
Nivel:
61
Raza:
Humano
Clase:
Monarca de las Sombras
Título:
El que triunfa… (1 más)
Fatiga:
0
Salud:
13001
Maná:
1677
Fuerza:
142
Agilidad:
121
Inteligencia:
99
Vitalidad:
101
Percepción:
103
Reduc de daño físico:
46%
Puntos sin asignar:
0
Nivel 61. Después de haber invertido todos los puntos de la misión diaria, ahora su inteligencia estaba próxima para llegar a 100. ‘Todavía tengo un largo camino por recorrer…’ Sí, un largo camino por recorrer, a un lugar más alto. Un lugar donde nadie se atrevería a atacarlo y, para lograrlo, comenzaría con el castillo demoniaco. ‘El sistema definitivamente me dijo que es algo que quiero.’ Recordó la descripción de la caja.

Caja aleatoria bendita
Dará al ‘Jugador’ lo que quiere.
Y la Llave del castillo demoniaco había salido de esa caja y le permitía luchar contra monstruos de alto nivel y conseguir grandes recompensas. Ya lo había confirmado cuando luchó contra Cerberus. Sin importar lo que hubiera dentro, Jinwoo estaba seguro de que sería grandioso. Finalmente había llegado el momento de volver a ese lugar. De hecho, planeaba quedarse allí por unos días. Solo tenía un problema. ‘Una vez dentro, no podré ponerme en contacto con el mundo exterior.’ No sabía qué le iba a decir a su hermanita. Tendría que pensar en una excusa. Jinwoo se puso en pie. Toc toc “Jinho.” Toc toc “¡Yoo Jinho!” “Mmm… ¿Qué?” Jinwoo sacudió y abofeteó ligeramente al joven, pero Jinho estaba completamente fuera de servicio. No sabía ni dónde estaba. ‘¿Este tonto no me ha dicho que iba a hacer el examen de la Asociación mañana?’ Pero sin contar con el examen, Jinwoo tenía que llevar a Jinho a casa de alguna manera. Al final, cogió el teléfono de Jinho. ‘No puedo llamar al presidente Myunghan o a Jinsung. ’ No sabía si había alguien más que pudiera recoger a Jinho. Mirando a través de la lista de contactos, se dio cuenta que un nombre resaltaba sobre los demás. ‘¿Yoo Soohyun? ’ A diferencia del padre o de su hermano, el joven se había puesto en contacto con esta persona muy a menudo. Parecía el nombre de una niña… Considerando si debía llamarla por un momento, Jinwoo terminó colgando el teléfono. ‘Y si…’ Jinwoo miró a través de la tienda y encontró lo que estaba buscando.

Poción de recuperación.
Rareza: E
Tipo: Consumible.
Bébelo para recuperar tu estado.
Puedes mantener este objeto en tu inventario.
No se puede comerciar con este objeto.
Después de confirmar la compra de la poción, una botella amarilla apareció sobre la mesa. Era diferente de las pociones curativas, que eran de color rojo, o de las pociones de maná que tenían color azul. Jinwoo miró a su alrededor y luego inclinó la cabeza de Jinho rápidamente y vertió la poción por su garganta. Sus efectos funcionaron al instante y los ojos de Jinho se abrieron de golpe. “¿Jefe?” “¿Estás despierto?” Su cabeza estaba inclinada hacia atrás. Su jefe estaba de pie sobre él, mirándolo hacia abajo. “Jefe, ¿qué estás haciendo?” “……” Jinwoo no era capaz de pensar en una manera de explicar lo que acababa de hacer, así que decidió fingir ignorancia. “Vámonos.” “Sí, Jefe.” Jinho se levantó rápidamente de su asiento, pero estaba confundido. ‘¿Ein? ¿Por qué mi cuerpo se siente tan ligero? ’ El joven se estiró varias veces y luego corrió tras Jinwoo con una expresión brillante. Mientras el dúo estaba saliendo del restaurante, las noticias continuaron emitiéndose en la televisión. “Siguiente noticia. El gobierno de los Estados Unidos sigue guardando silencio sobre la explosión que ha tenido lugar en la sede del OFC hace unos días…”