sábado, 23 de febrero de 2019

TATE Capítulo 7

Capítulo 7
Falsas acusaciones
Traducido por Lord
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Una vez que llegamos al castillo, los caballeros me llevaron –todavía en ropa interior– a la sala de audiencias real, con las lanzas clavadas en mi espalda. El Rey y el ministro me esperaban con miradas hoscas en sus rostros. Y… “¡Mine!” No solo Ren, Motoyasu, e Itsuki ya estaban allí, junto con todos sus seguidores, sino también Mine. Sin embargo, cuando la llamé, se encogió detrás de Motoyasu y me miró con ira. “¿Eh? ¿Por qué reaccionáis así?” Todos me miraban como si fuera un villano. “¿Estás diciendo que no te acuerdas?” Motoyasu me interrogó con un hilo de amenaza en su voz. ¿Qué demonios era todo esto? “¿No recordar el qué…? ¿Eh?” De repente me di cuenta de que Motoyasu llevaba mi cota de mallas. “Espera un minuto… ¡Tú! ¡Tú eres el ladrón!” “¿Quién eres tú para acusar a alguien? Nunca habría pensado que podrías caer tan bajo, tú… ¡Demonio!” “¿Demonio? ¿De qué estás hablando?” En ese momento, la atmósfera en la sala de audiencias cambió. Tenía la sensación de que estaba en un tribunal. “Sí, por favor, exponga los cargos contra el Héroe del Escudo.” “¿Cargos? ¿De qué estás hablando?” “A-anoche el Héroe del Escudo se emborrachó, irrumpió en mi habitación y… Y… ¡M-Me obligó a hacer cosas en contra de mi voluntad!” “¿Eh?” “Él… Él me dijo que la noche aún era joven, y luego empezó a a-arrancarme la ropa…” Mine se aferraba a la espalda de Motoyasu, llorando y acusándome a través de sus sollozos. “Fue tan aterrador… Apenas pude escapar de la habitación, gritando. Afortunadamente, Lord Motoyasu estaba allí para ayudarme.” “¿Eh?” ¿De dónde venía todo esto? Todo lo que recordaba haber hecho anoche era acostarme temprano y dormir como un bebé. Miré a Mine desconcertado. “¿De qué estás hablando? Después de la cena de ayer, todo lo que hice fue ir a mi habitación y dormir.” “¡Mentiroso! Si eso fuera cierto, ¿por qué Mine estaría llorando así?” “¿Por qué estás siendo tan protector con ella? ¡Apenas la conoces! Y ya que estás, ¡explica de dónde has sacado esa cota de mallas!” ¿No se habían conocido ayer por primera vez? “Oh, ¿esto? Me encontré con Mine mientras bebía solo en la taberna, ayer. Hablamos un rato y ella me lo regaló.” “¿Eh?” No importa cómo lo mirara, era mi cota de mallas. Quiero decir, las posibilidades de que Mine la hubiera comprado con su propio dinero no eran nulas, pero dado que mi propia cota de mallas había desaparecido justo antes de que Motoyasu consiguiera de repente una nueva para sí mismo, bueno… Cualquiera sospecharía. Dejé de hablar con Motoyasu y apelé directamente al Rey. “¡Su Majestad! ¡Anoche todas mis posesiones excepto mi escudo fueron robadas en la madrugada por un ladrón! Se lo ruego, por favor, averigüe quién lo hizo y arréstelo.” “¡Silencio, demonio!” El Rey negó rotundamente mi propuesta. “Cometer un acto de agresión sexual contra uno de mis ciudadanos es un delito imperdonable. Si no fueras un Héroe, haría que te mataran en el acto.” “¡Le digo que es un malentendido! ¡Yo no he hecho nada!” Sin embargo, todos en la sala ya habían decidido que yo era culpable. Sentía como si el mundo se hubiera caído de repente encima de mí. ¿Qué demonios…? ¿¡Qué demonios!? ¿¡QUÉ DEMONIOS!? ¿Por qué tenía que sufrir este tipo de abuso por algo que no había hecho? Y entonces sucedió. Tan pronto como se aseguró de que nadie la miraba, la expresión de Mine cambió. Una sonrisa de satisfacción flotó en su cara, y me sacó la lengua burlonamente. Todo encajó en su sitio.
Miré airadamente a Motoyasu mientras una terrible y oscura emoción empezó a brotar de la boca de mi estómago. “¡Tú! ¡Tú has hecho esto! ¡Tú has preparado todo esto!” – hasta a mí me sorprendía la voz que salía de mi boca. “¡Ja! ¡Como si alguien fuera a escuchar las palabras de un maldito violador!” Motoyasu se interpuso entre Mine y yo como si me dijera que no le echase los ojos encima, y se hizo pasar por el héroe que ayudaba a la desdichada víctima. “¡No me jodas! Eso es lo que ha pasado, ¿no? Has planeado todo esto solo para conseguir mi dinero y mi equipo.” Probablemente, él sabía que yo terminaría comprándole a Mine muchas cosas buenas para compensar mi propia debilidad. Su plan debía haber sido que ella me exprimiera todo lo que pudiera, y luego se largara con el dinero que quedara. Entonces, toda esta farsa solo había sido para sacarme de la escena y asegurarse de que nunca los atraparan. Joder… casi me impresiona. Ahora que lo pienso, ella nunca me llegó a llamar por mi nombre, ¿verdad? ¿Esa era su forma de decir que este mundo no necesitaba más de un Héroe? “Hacerle algo así a su único aliado en otro mundo… ¡Qué basura!” “Tienes razón. Ni siquiera yo puedo compadecerme de él.” Ren e Itsuki tampoco dudaron en condenarme. Así que todos estaban en esto desde el principio, ¿eh? Como yo tenía un escudo, como era débil, como no podía luchar, ¿todos habían decidido pisotearme para su propio beneficio? Porquerías... Eran todos unos cobardes. Ninguno de ellos había creído en mí. Bueno, ¡al diablo con eso! ¿Por qué debería tener que proteger a gente como ellos? ¡Para lo que me importaba, este mundo podría arder! “Bien, como sea... ¿Por qué no me envía de vuelta al lugar de dónde vengo? Entonces podrá conseguirse un nuevo Héroe del Escudo.” ¿Otro mundo? ¡Ja! ¿Por qué había tenido que ir tan lejos solo para sentirme así? “Tan pronto como las cosas se ponen incómodas, te escapas, ¿eh? Qué desagradable.” “Estoy de acuerdo. Alguien que deja de lado su deber y ataca a una mujer es solo…” “¡Vete, nada más! ¡Una persona como tú nunca podrá ser un Héroe!” Quería matarlos. Ren, Motoyasu, Itsuki. Quería matarlos allí mismo. Esta debería haber sido mi oportunidad de disfrutar de una aventura en otro mundo, y ellos la habían arruinado. “Bueno, ¡qué estás esperando! ¡Envíame de vuelta!” Sin embargo, el Rey simplemente se cruzó de brazos y frunció el ceño. “Desearía que hubiera una manera de enviar a un Héroe como este de vuelta a su lugar de origen, de verdad que sí. Sin embargo, mis investigadores me han informado que otra invocación solo es posible después de que los cuatro Héroes actuales hayan perecido.” “¿Qué…?” “Eso no puede ser…” “D… de ninguna manera…” Finalmente, incluso los otros tres Héroes se quedaron sin palabras. ¿No había manera de volver a nuestros mundos originales? “¿Está diciendo que estamos atrapados aquí?” Esto tenía que ser una especie de broma. “¡Podéis soltarme ya!” Forcejeé para escapar de las garras de los caballeros. “¡Oye! ¿Qué crees que estás haciendo?” “¡Ni siquiera intentes escapar!” En respuesta, uno de ellos me golpeó. *Golpe sordo* ¡Qué sonido tan bonito! Sin embargo, no me dolió en absoluto. Pero parecía que no se podía decir lo mismo del caballero que lo había hecho, ya que estaba agarrando la mano que había usado para golpearme y tenía una mueca de dolor. “¿Y? Si no puedes enviarme de vuelta, ¿qué vas a hacer conmigo?” Agité los brazos para quitarme el entumecimiento, y me dirigí al Rey. “Nada... Existes para luchar contra la Ola de Calamidad, así que no habrá castigo oficial. Sin embargo, tu crimen es bien conocido entre los ciudadanos. Ese será tu castigo. No esperes encontrar trabajo en mi reino.” “¡Caramba, sí que eres generoso!” En resumen, me decía que elevara mi nivel como aventurero y me preparara para la Ola. “Volverás aquí en un mes para luchar. Aunque seas un criminal, sigues siendo el Héroe del Escudo. No intentes escapar de tu deber.” “¡Lo entiendo! Soy débil, después de todo. Y el tiempo sigue corriendo.” *Tintineo* Ah, es cierto. Me había olvidado totalmente del dinero escondido en mi escudo. “¡Ey! Esto es lo que querías, ¿verdad?” Tiré mis últimas 30 monedas de plata a la cara de Motoyasu. “¡Guau! ¿Qué demonios estás…?” Por supuesto, Motoyasu volvió a despotricar contra mí, pero yo lo ignoré. Cuando salí del castillo, la gente me señalaba por donde pasaba y empezaron a susurrar entre ellos. No podría decir que resultaba una sorpresa. Después de todo, los rumores aquí se propagaban rápidamente. En cualquier caso, mi confianza y mi dinero habían desaparecido por completo. Este fue el verdadero y miserable comienzo de mi aventura en otro mundo.


viernes, 22 de febrero de 2019

G4L Capítulo 11

Arco 2 Capítulo 11
Noble y estudiante de honor
Traducido por Kasahara
Corregido por DaniR
Editado por Tars

En el centro de una habitación débilmente iluminada con velas, un hombre en su mayoría de edad, de cabello castaño, corto y bien arreglado, estaba frente a un escritorio, leyendo un informe redactado en un pergamino. Su expresión se tornó severa a medida que iba avanzando en la lectura. Uno podía predecir que el contenido del texto era poco propicio. Sobre la mesa reposaban una pila de pergaminos similares al que el hombre sostenía en sus manos, y al lado de aquel montón de manuscritos, descansaba una pluma colocada dentro de un pequeño recipiente de cerámica cargado de tinta negra. En términos japoneses, la habitación medía unos dieciséis tatamis y estaba decorada con los muebles justos y necesarios: un escritorio, una silla, un estante y una gran alfombra de piel de animal bordada. No se apreciaba ningún objeto de valor. Mientras el hombre reflexionaba acerca del informe, unos golpes sonaron desde el otro lado de la puerta. “Soy Isaac. Acabo de volver de Villa Grisea.” “Entra.”
* * *
El hombre bajó la vista del dossier mientras Isaac, que sostenía un papiro en su mano diestra, pidió permiso y entró a la habitación. El mensajero presentó su parte al hombre. “Señor Narson, acerca de la situación de Villa Grisea, la situación que le preocupaba no ha sido tal. Al contrario, han construido un canal de agua en la aldea, así que no tendrán que preocuparse por la sequía durante un tiempo.” “¿Qué estás diciendo…?” El hombre que estudiaba el informe – Narson – alzó su mirada hacia el chico y le echó un vistazo al pergamino que le entregaba. Una expresión de desconcierto se apoderó del rostro del noble. Isaac se preguntó si algo andaba mal e hizo un pequeño movimiento mientras seguía en pie. “De acuerdo con esto, el acueducto contenía agua fluyendo en su interior, ¿verdad?” “Sí, ciertamente, había agua. El canal está conectado a un estanque, y este está lleno.” – replicó Isaac. “Imposible.”
Escuchando la respuesta de su mensajero, Narson cambió su expresión. Recibiendo esa aguda mirada, incluso aunque Isaac no hubiese hecho nada mal, el chico comenzó a empaparse en sudor frío. “De… De todas formas, lo he confirmado con mis ojos, así que posiblemente no esté equivocado…” “Isaac, ¿sabes cuánta distancia hay del río hasta el pueblo? ¿Y cuánto terreno rodea el río?” “No, pido disculpas…” – se excusó Isaac. “¿Te lo explico…?” Narson se puso en pie y sacó dos grandes pergaminos del estante en la pared. “Veamos. ¿Por qué es imposible que el agua fluya en el canal? Deja que te lo explique. Será bueno que repases algo de geografía.” Narson dio unas palmaditas en el hombro de Isaac, que agachó la cabeza, y después extendió los dos pergaminos sobre el escritorio. En el primer pergamino se encontraba dibujado un mapa del área de Grisea que él gobernaba. En el segundo, otro mapa de un área un poco más lejana al pueblo. Dibujó el acueducto en el pueblo y el punto donde predijo que estaría conectado al río. “Escúchame bien. En primer lugar, ten en cuenta la distancia que hay de Villa Grisea hasta el río; le tomaría alrededor de un cuarto de koku a cualquier adulto yendo a pie. Además, debido a la prolongada sequía, hay poca comida, así que la mano de obra habrá bajado considerablemente teniendo en cuenta la falta de hombres a causa de la guerra anterior. Tampoco tienen herramientas de bronce en ese pueblo.”
(NT: Koku es la unidad de medida del tiempo China. Un Koku serían dos horas.)
Narson se aseguró que Isaac entendiese lo que le estaba explicando hasta ese punto. Su respuesta era positiva, así que el noble continuó con la charla. “Aunque no se indique en el informe cuándo cayó la última lluvia, tú visitaste esa aldea hará aproximadamente un mes... Podríamos decir que ha transcurrido un tiempo después de tu visita. La lluvia cayó, y luego… ¿Construyeron desesperadamente un canal de agua? Es algo que no entiendo.” Cuando Narson dijo eso, señaló con el dedo el río que había dibujado en el mapa. “Si la superficie del agua en este río y este acueducto tuvieran la misma posición... Desafortunadamente, la superficie de esta agua en el río es muy lenta para fluir hacia el canal. Aunque pusieras agua en el acueducto un poco más lejos corriente arriba, el río está alejado del pueblo y hay muchas colinas en el medio.” “¿Qu...? ¿Entonces de dónde viene el agua?” Atendiendo a la explicación de Narson, Isaac miró el mapa y emitió un pequeño gemido. El chico había visto personalmente cómo el agua fluía en el canal, con sus propios ojos, eso era un hecho. Era cierto que el canal de agua estaba excavado hacia el río, pero ese río no podía fluir hacia el acueducto. Como se podía comprobar en el mapa, no había otras fuentes de agua cerca de la villa. De dónde venía, no tenía ni la menor idea. Para que el canal fluyese, debían atajar por la colina o desviarse mucho, era imposible si realmente consideraba el tiempo o la mano de obra disponibles. “Es lo que sigo sin entender... Bueno, si investigamos el acueducto a lo mejor lo comprenderé.” – dijo Narson. “Está bien, entonces mañana volveré a Villa Grisea.” – dijo Isaac, motivado. Narson sacudió la cabeza. “Debes completar tus otras tareas. Por otro lado, que Grisea tenga agua no es una mala noticia, así que vamos a dejar el asunto para otro momento. Aunque fuéramos al pueblo ahora mismo, nos llevaría un día entero de viaje. No tenemos tiempo para gestionar otra investigación.” “Sí… Pido disculpas.” Isaac se encogió de hombros. Debido a su falta de atención, Narson tenía otro problema más del que preocuparse. Cuando el noble se percató de la expresión de su mensajero, golpeó nuevamente su hombro para tranquilizarle. “No te preocupes demasiado. Las visitas que has hecho a Grisea se pueden contar con los dedos de una mano. De todas formas, no son malas noticias. Al menos una de ellas era buena. Ahora entiendes mejor de geografía. Podríamos decir que todo ha acabado bien.” “Pero, si todo termina bien esta vez, cuando pienso que por mi error ha pasado algo que no se puede deshacer...” Isaac se desanimó aún más, lo que provocó que Narson suspirase decepcionado. El noble cambió el tema de conversación. “Bueno, ¿cómo está Rize? ¿Os lleváis bien?” “¡¿Eh!? N…no, no ha pasado nada importante, ¡Señor!” Escuchando a la pregunta, Isaac se puso nervioso y contestó apresuradamente. Viendo cómo se comportaba el mensajero, Narson comenzó a suspirar exageradamente. “Escúchame, Isaac. No puedes volverle la cara a mi hija de esa manera. No sé qué preferencia tiene con los hombres, pero estoy seguro de que es una persona capaz de atacar y apoderarse del fuerte al mismo tiempo.” “A su hija… Señor, la señorita Ojou... La apodan ‘el escudo de Arcadia’. Creo que su fuerte es más bien una fortaleza inexpugnable.” “Ja, ja, ja, ja, ja. ¡Qué palabras más sabias has escogido! ¡Seguro que una chica tan fuerte es digna de ese apodo!” Viendo que Narson estaba riendo a carcajadas, Isaac sólo pudo decirle: “No, no es broma. Pero lo cierto es...” – el mensajero dejó caer sus hombros.
* * *
Por otro lado, justo en el mismo momento, en la residencia del alcalde de Villa Grisea, rodeando el hogar, con leña crepitando bajo las llamas, se encontraban Kazura, Valetta y Varin. Los tres charlaban acerca de la tasa y los cultivos. “Ya veo. Bueno, cada dos o tres meses mandas un tributo de cultivos como impuesto. ¿Y luego el noble lo lleva hacia otros territorios para intercambiarlo por dinero?” “Sí, porque ese dinero sirve como tributo a la familia real. Si no se cobrase el impuesto, Narson recibiría una reprimenda por parte de ellos. Pero recibiendo el permiso de la familia real, es posible pagar el tributo con cultivos u otros bienes.” “Mmm, mmm. Valetta estás bien informada. Te admiro.” Escuchando al cumplido de Kazura, la chica se ruborizó un poco, esbozando una pequeña sonrisa. “Mi padre me ha informado sobre varias cosas. Desde que soy la hija del alcalde, si no me educan con algún grado, no podría guiar a los aldeanos.” “Sí, aunque sea mi hija, Valetta es una chica muy inteligente. Aunque venga de un pequeño pueblo como este, podría servir a los nobles como el señor Narson. Creo que fue bueno para ella proporcionarle una educación adecuada, aunque sea poca.” Atendiendo a las palabras de Varin, Valetta giró su cara hacia él y le sonrió dulcemente. “Uhh, no. Me encanta esta aldea, así que no pienso dejarla. Además, si me voy, a esta casa se la comería el polvo en un abrir y cerrar de ojos. En un mes, mi padre se quedaría sepultado bajo montañas de polvo.” “Espera un momento, Valetta. ¡Qué palabras tan crueles! No importa como lo veas, pero tu Papá puede limpiar la casa también.” – replicó Varin con los ojos candentes. Quizá a Valetta lo que le preocupaba era dejar viviendo a su padre solo en esa casa. Mirando a esas dos personas, el corazón de Kazura comenzó a sentir más calor, y pensó ‘para tener ese amor filial tan fuerte, debe de ser una hija devota’. “Entonces, eh... Esta vez el impuesto es ocho décimas partes del anterior tributo, ¿cierto?” “Sí, fueron las instrucciones que ayer recibí de Isaac. El siguiente impuesto será en cultivos, sin embargo, las patatas todavía no han terminado de crecer en los campos. Además, la tierra para cultivar las judías para el tributo las hemos reutilizado para plantar algún vegetal de crecimiento rápido que el pueblo utilizará para alimentarse.” Kazura asintió con la cabeza y comprendió por qué el tributo iba a ser con madera. Recordando cómo había avanzado el trabajo pesado cuando construyeron el acueducto, esta vez no habría problemas para recaudarla. No tenía idea de cuánta iban a necesitar para pagar el impuesto anterior, pero con ayuda de las hachas y las sierras que había traído, seguramente no sería una tarea problemática. “¿Alguna vez habéis tenido que pagar más impuestos de los indicados?” Valetta asintió a la pregunta de Kazura. “Sí. Aunque desconozco si ha ocurrido lo mismo en la aldea vecina, en caso de que la cosecha de cultivos esté por encima de las expectativas, o si hemos reunido una gran cantidad de leña, después de venderla en la ciudad, la parte del dinero recaudado podría ser una adición al tributo.” “¿Eh? ¿Por qué?” “El señor Narson decide los impuestos teniendo en cuenta que podamos subsistir, así que si hay algún problema en la aldea podría ayudarnos de manera activa. Pero a causa de la hambruna actual, como era de esperar, parece que va a ser imposible.” “Vaya, parece que es un buen caballero.” Kazura asintió y sintió respeto hacia el noble cuando escuchó la respuesta de Valetta. Si no hubiera asumido su posición como buen gobernador, entonces Narson no tendría que agobiarse. Eso no significaba que todo el mundo pudiese devolverle el favor por su amabilidad, había, después de todo, aldeas que falsificaban los reportes de las cosechas en beneficio propio, o eso le pareció escuchar a Kazura en la cena. Si eras demasiado amable, te engañaban. Si eras demasiado estricto, se rebelaban. En ese mundo el gobierno también era un tema complicado. “Por lo tanto, en el momento en que los ingresos fiscales sigan disminuyendo como ahora, queremos pagar de más al señor Narson de alguna manera. Seguramente él tenga dificultades para pagar los impuestos a la familia real.” “Ya veo… Entonces no solo quieres entregar el tributo de la madera, sino que, si es posible, también te gustaría cederle cultivos. Entonces, ¿cuántos campos se han sembrado con patatas?” “Solo dos décimas de campos de tubérculos, ya que los otros se marchitaron por completo debido a la sequía.” “Dos décimas partes, ¿eh?” El territorio perteneciente a Narson en Villa Grisea podía considerarse todo un estudiante de honor, porque de alguna forma querían pagar más de lo solicitado. (Esta era la primera vez que Kazura escuchaba el nombre de la aldea de Varin.) “No hay manera de aumentar el número de patatas que se han sembrado, pero a lo mejor podemos mejorar la calidad del producto.” Aunque sería fácil traer una gran cantidad de cultivos desde Japón, en este mundo la comida era muy diferente tanto en sabor como en la forma. Si de repente había una gran cantidad de una variedad nueva de cultivos en el tributo, sería muy sospechoso. Kazura pensó que por el momento era mejor no preocuparse acerca de la madera, así que se concentraría en el cultivo todo lo posible para que pudiera utilizarse para pagar los impuestos. “Entonces... ¿Puedo inspeccionar los campos de patatas mañana? Quiero ver en qué condiciones están.” “Oh, ¿quieres verlos? Muchísimas gracias.” “¿Eh? S… sí. Por el momento solo voy a echar un vistazo...” Preguntándose por qué Varin se inclinó de forma repentina para darle las gracias, Kazura se quedó perplejo. “Entonces, ¿quieres ir a la cama? El sol va a ponerse dentro de nada.” “Ah, ¿ya? ¿Nos vamos a dormir?” La conversación de esa noche terminó con la voz de Valetta. Los tres visitarían los cultivos al día siguiente.


jueves, 21 de febrero de 2019

TBATE Capítulo 7

Capítulo 7
Cuánto lo habría deseado
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Por lo que podía ver, había al menos treinta bandidos. Nuestra situación actual, en el mejor de los casos, era desfavorable, ya que los bandidos que empuñaban espadas, lanzas, y otros tipos de armas de corta distancia habían bloqueado nuestro camino, tanto adelante como atrás. A nuestra derecha, en la ladera de la montaña, había arqueros en la cima del acantilado, apuntándonos con sus arcos, mientras que a nuestra izquierda se veía una profunda niebla desde el empinado borde de la montaña. Jasmine, Durden y Padre parecían estar bien, sin lesiones visibles; pero Helen estaba pálida, ya que había recibido una flecha en su pantorrilla derecha. Un hombre calvo con múltiples cicatrices que le deformaban el rostro y un cuerpo de oso y que llevaba un hacha de batalla gigante, dijo. “Mirad lo que tenemos aquí. Muy buena captura, chicos. Dejad solo a las mujeres y al chico vivo. Tratad de no dañarlos demasiado. La mercancía dañada solo se venderá por menos.” El bandido resopló con una sonrisa que reveló su boca casi sin dientes. Mercancía dañada… Sentí cómo la temperatura de mi cuerpo se elevaba, tensándome con una ardiente ira que no sentía hacía mucho tiempo con alguien. Estar protegido por una burbuja en casa casi me había hecho olvidar que en cualquier mundo existía basura como él. Estaba a punto de lanzarme a atacar a este salvaje , olvidando el hecho de que tenía el cuerpo de un niño de cuatro años, cuando Padre gritó: “¡Solo hay cuatro magos y ninguno parece ser un conjurador! ¡El resto son guerreros normales!” Si se observa cuidadosamente, las débiles fluctuaciones del maná alrededor del cuerpo de una persona hacen que los magos puedan ser diferenciados de los humanos normales. Acerca del tema de saber si son potenciadores o conjuradores, se hace en base a la estructura física y el tipo de arma que porta, dando una idea bastante sólida. Pude ver cómo Padre había vuelto a sus días como ex-aventurero en unos pocos instantes, dirigiendo a Los Cuernos Gemelos, ya que su expresión de sabiduría era algo que solo la experiencia podía dar. Se puso sus guanteletes y gritó: “¡Formación defensiva !” En un momento, Adam llegó tras nosotros y se situó mirando al camino, apuntando con su lanza, mientras que Jasmine y Helen se situaron a nuestra izquierda mirando al frente con sus armas desenfundadas. Padre y Durden se colocaron mirando hacia la ladera de la montaña, para protegernos de los arqueros que estaban arriba. Mientras tanto, Angela mantuvo su posición, preparando otro hechizo mientras mantenía activa la barrera. “Reúnete y protege a mis aliados. ¡Oh, benevolente tierra! ¡No dejes que los lastimen! ¡Muralla de Tierra!” El suelo comenzó a retumbar cuando una pared de cuatro metros surgió del suelo, curvándose hacia delante de donde estaba Durden. Aprovechando ese momento, Padre se lanzó hacia donde estaban los arqueros, manteniendo sus guanteletes en guardia para protegerse de las flechas. Momentos después, Ángela terminó su hechizo y desató una ráfaga de cuchillas de viento, dirigidas hacia el camino de enfrente y atrás. Aparentemente, esa era la señal, ya que Adam y Jasmine se ocultaron tras el hechizo de viento, alcanzando directamente a los distraídos enemigos que intentaban proteger sus órganos vitales de las ráfagas de cuchillas. Helen permaneció en su posición, ya que tenía una flecha lista para disparar, potenciada con maná en la punta haciendo que ésta brillara con una tenue luz azul. No hacía falta ser un genio para darse cuenta que esta era la mejor forma de proteger a personas o bienes valiosos. Contaban con dos capas de protección de los conjuradores y un arquero mágico listo para disparar a cualquiera que consiguiese atravesar la línea defensiva de Adam, Jasmine y Padre; era una formación estándar, pero muy bien pensada. “¡Helen, un guerrero se acerca!” – gritó Adam mientras esquivaba un golpe de maza a la vez que golpeaba al desafortunado bandido precisamente en la yugular. Sus ojos se abrieron dejando caer el arma, y desesperadamente intentó sellar la herida mortal con sus manos temblorosas mientras la sangre brotaba a través de los espacios entre sus dedos. Intentando protegerme de ver estas escenas tan sangrientas, Madre me sostenía firmemente contra su pecho. Por suerte para mí, no se dio cuenta de que podía ver todo claramente, ya que no estaba mirándome. Al mismo tiempo, un desaliñado hombre de mediana edad, que empuñaba un machete, se lanzó hacia Ángela con la intención de interrumpir su hechizo. A pesar de que el hechizo de cuchillas de viento no parecía ser muy poderoso, era una distracción muy molesta que, aun teniendo en cuenta nuestra desventaja numérica, nos mantenía en igualdad de condiciones. Intenté liberarme para bloquear el ataque del hombre antes de que pudiera golpear a Ángela, pero antes de que pudiera alejarme de Madre, ya estaba muerto. El feroz sonido de la flecha solo sonó una vez que había hecho su trabajo. El proyectil que había lanzado Helen tenía la fuerza suficiente para atravesar la armadura del pecho del bandido que portaba un machete y lo levantó una media docena de metros, clavándolo en el suelo. Usé un breve momento para tomar una nota metal: ‘Un hombre sabio no debe molestar a Helen’. Helen entrecerró sus ojos a medida que colocaba otra flecha y tensaba su arco. Concentrándome, pude ver débilmente cómo el maná se reunía en su ojo derecho mientras que cerraba su ojo izquierdo. Pronto, otra flecha creó un fuerte silbido y atravesó a otro enemigo, ignorando toda la resistencia del viento. Este hombre se parecía ligeramente a un pequeño Durden, excepto que era mucho más musculoso y tenía un rostro más angular. Sus cejas se fruncieron por la concentración, ya que de alguna forma su espada gigantesca, que era de su misma altura, había desviado la flecha a tiempo, generando el mismo sonido que una bala cuando golpea el metal. El enemigo fue empujado hacia atrás, pero no había sido herido, ya que había enterrado su espada en el suelo, para equilibrarse. Sin embargo, antes de que siquiera tuviera la oportunidad de sonreír de satisfacción, una segunda flecha atravesó su frente. Fue una horrible visión ver cómo la luz se escapaba de sus ojos. Jasmine estaba inmersa en un intenso duelo contra un potenciador, cuya arma era un látigo con una larga cadena. Parecía que Jasmine tenía desventaja debido a la diferencia de alcance que contaba con sus dagas. Hacía todo lo posible para evadir los erráticos movimientos del látigo. A estas alturas, era evidente que el enemigo se había dado cuenta de cuán complicada estaba la lucha, ya que se lamió sus labios y se burló diciendo. “Me aseguraré de tratarte muy bien antes de que te vendamos como esclava, pequeña señorita. No te preocupes. Cuando termine de entrenarte, estarás rogando quedarte conmigo.” Sus palabras fueron seguidas de otra lamida a sus labios. La sola idea de pensarlo me hizo estremecer, pero en este punto, todo lo que podía hacer era apretar mis puños con frustración. Contra un luchador habría tenido alguna oportunidad. ¿Pero contra potenciadores adultos? No tenía la confianza de creer que podría ganar. Me dolía que me protegieran mientras estaban arriesgando sus vidas. Traté de buscar formas para ayudarlos, pero no se me ocurría nada. Solo podía apretar mis dientes y aguantar. Al inspeccionar como iba la batalla, vi que la muralla de tierra se mantenía fuerte y ninguna de las flechas había podido atravesarla. Me centré en Durden, miré como su mano izquierda estaba dirigida directamente hacia la muralla de tierra, intentando mantener un flujo constante de maná para evitar que se derrumbara. Había creado una estrecha rendija en el centro de la muralla para poder observar a Padre y a los arqueros que se estaban dispersando, intentando escapar. “Madre Tierra, préstame atención y responde a mi llamada. Atraviesa a mis enemigos. No dejes a ninguno de ellos vivos. ¡Picos Rompedores!” Después de un pequeño retraso, una docena de picos salieron disparados del suelo hacia los bandidos arqueros. Si bien unos pocos lograron esquivarlos, muchos fueron atravesados, y sus gritos solo duraron un par de segundos antes de morir. Con ese hechizo, parecía que Durden había quedado claramente agotado; apretó su mandíbula a medida que gotas de sudor corrían por su pálido rostro… En ese momento vi cómo Madre sacaba su varita. Sus temblorosos dedos titubearon antes de sacudir la cabeza y volver a meterla de nuevo dentro de su túnica. En lugar de la varita, me abrazó aún con más fuerza. Aparte de Helen, que ya había vendado su herida en la pantorrilla, en nuestro bando no había ningún herido. Por suerte, la flecha no se había clavado tan profunda gracias a que su cuerpo estaba reforzado con maná; y desde el momento en que se había vendado, el sangrado se había detenido, pero durante todo este tiempo su rostro había estado pálido por la paranoia y preocupación. No pude evitar notar cómo la mano de Madre seguía intentando tomar su varita de la túnica, pero en el último momento había decidido dejarla donde estaba. Sus ojos nunca se quedaban fijos, siempre miraba de izquierda a derecha, intentando buscar algo que nos pudiera dañar. A pesar de que parecía un poco confundida al principio, lo descarté ya que, al fin y al cabo, no había sido una aventurera durante mucho tiempo; a diferencia de Padre no estaba lo suficientemente acostumbrada a este tipo de situaciones. La batalla estaba llegando a su apogeo. El grupo de bandidos no había sospechado que en nuestro grupo habría magos capaces. Debido a ese error de cálculo, todos los luchadores de cuerpo a cuerpo habían muerto, y los únicos que seguían vivos eran cuatro magos y un par de arqueros que estaban dispersos y que habían logrado huir. Jasmine aún tenía problemas para tratar con el perverso usuario de la cadena, pero la arrogancia de su rostro había sido disipada de su cara, debido a los cortes y mellas en su cuerpo, de las cuales escurría sangre. Adam estaba ocupado lidiando con un potenciador de doble espada. Su estilo de lucha me recordaba a una serpiente, con sus flexibles maniobras y ataques repentinos. Podría ser considerado uno de los pocos potenciadores elementales con un atributo de agua. Potenciando la asta de su lanza para hacerla más flexible, sus ataques eran como un espejismo de rápidas estocadas y fluidos golpes. La batalla parecía estar a su favor; el usuario de dobles espadas tenía heridas con un abundante sangrado y desesperadamente intentaba detener la embestida de ataques. Un ruidoso estruendo desvió mi atención de la batalla de Adam. Padre había sido lanzado hacia los restos de lo que quedaba del hechizo de Muralla de Tierra y luchaba por intentar recuperar el sentido mientras que desde las comisuras de sus labios goteaba sangre. “¡¡Padre!!” “¡Cariño!” Corrí fuera de la Barrera de Viento, arrodillándome frente a Padre, y Madre me siguió de inmediato. Pude ver como el pánico estaba escrito en todo su rostro mientras que nerviosamente decidía qué podía hacer. No sabía por qué no había empezado a curarlo —quizás era porque estaba demasiado asustada— pero cuando estaba a punto de sugerírselo, Padre me interrumpió. “¡Coff! Alice, escúchame. No te preocupes por mí. Si ahora usas un hechizo, se darán cuenta de lo que eres y se esforzarán mucho más en capturarte. ¡Estarán dispuestos a sacrificar mucho más si lo saben!” – subrayó, su voz era un leve susurro. Después de una breve y temblorosa vacilación, Madre tomó su varita y empezó a cantar un cántico. Asumí que el tartamudeo en el cántico se debía al ver a su esposo herido, pero por alguna razón, parecía casi como… Si estuviera asustada de tener que usar su magia. Padre me miró después de darse por vencido de persuadir a su esposa. “Art, escucha con atención. Después que el hechizo de curación se active, intentarán capturar a tu madre a toda costa. Después que me haya curado lo suficiente, iré a pelear con el líder e intentaré ganar más tiempo. Creo que puedo vencerlo, pero no puedo hacerlo si es que tengo que preocuparme de vosotros. Baja por el camino con tu madre y no te detengas. Adam te abrirá una vía de escape.” “¡No, Padre! Me quedaré contigo. ¡Puedo luchar! ¡Me has visto! ¡Puedo ayudar!” Había olvidado toda la madurez que tenía. Parecía que, en este momento, estaba actuando realmente como un niño de cuatro años que habían dejado fuera, pero no me importaba. No pensaba dejar atrás a la familia, que había llegado a querer, ni a mis amigos con los que en esta última semana y media había creado un vínculo. “¡ESCÚCHAME, ARTHUR LEYWIN!” – rugió Padre dolorosamente. Esta era la primera que escuchaba así su voz; era el tipo de voz que solo usaría para una medida desesperada. – “¡Sé que puedes pelear! Es por eso que te confío a tu madre. Protégela, y también al bebé que lleva dentro. Te alcanzaré después que todo esto acabe.” Sus palabras sacudieron mi mente como un trueno. ‘Protégela, y también al bebé que lleva dentro…’. De repente, todo cobró sentido. El por qué había actuado tan paranoica. El porqué de tenerme abrazado y asegurarse de que nada se nos acercaba. El por qué tanto Durden como Ángela estaban protegiéndonos con hechizos defensivos, en lugar de que fuera solamente uno. Madre estaba embarazada. “Planeaba decírtelo una vez llegáramos a Xyrus, pero…” Sin terminar su oración, Padre me miro tímidamente, todavía pálido por el golpe que había recibido del jefe calvo que portaba un hacha. “Está bien, protegeré a Madre.” “Buen chico. Ese es mi hijo.” En el momento en que terminó el cántico de Madre, tanto Padre como ella brillaron con una resplandeciente luz blanca dorada. “¡Sonova! ¡Hay uno que es curandero! ¡No dejéis que se escape!” – rugió el líder. Rápidamente, tomé el brazo de Madre con ambas manos y tiré reforzándome con maná para que se moviera. Llegamos al lugar donde Adam y el usuario de dos espadas estaban peleando, a unos metros de la carretera. “¡Art, date prisa, yo lo contengo!” – gritó Adam mientras mantenía a raya a su oponente. El usuario de dos espadas estaba claramente frustrado al no ser capaz de alcanzarnos a mí ni a Madre. Nos apresuramos al bajar por la pendiente, cuando oí un débil silbido a mi izquierda. Por instinto, salté y levanté mi espada a la vez que reforzaba todo mi cuerpo y la espada para resistir el golpe de la flecha. Cuando la espada chocó contra la flecha se escuchó cómo la espada se resquebrajaba. Por suerte, la flecha no estaba reforzada con maná, así que, aunque la fuerza me empujó, fui capaz recuperar el equilibrio usando la fuerza del disparo, rotando mi cuerpo y redirigiendo la flecha hacia otro lugar. Aterricé con mis pies de forma un poco menos impresionante de lo que quería, y tiré lo que quedaba de mi espada de madera. “¡Qué diab…! ¡Arggg!” Eso fue todo lo que escuché del arquero antes de que fuera atravesado por una flecha que había disparado Helen… “¡VETE!” – exclamó tensando otra flecha para dispararle al líder de los bandidos y apoyar a Padre. Esto era raro. Ahora mismo estaban Jasmine, Adam, Padre y Helen, y cada uno peleaba contra un mago. ¿Acaso no se suponía que eran cuatro? “¡Damien! ¡Olvida el plan, no dejes ninguno vivo!” – gritó el líder. ¿A quién le estaba ordenando? “Responde a mi llamada… ¡y limpia todo hasta el olvido! ¡Cañón de Agua!” – terminó de cantar una voz débil. Desde la ladera de la montaña, uno de los “arqueros” que había huido juntó sus manos y nos apuntó a Madre y a mí. Nos habían engañado. Se había camuflado durante el caos. Ni siquiera era un arquero o un potenciador. ¡Era un conjurador! ¡Mierda! No tuve mucho tiempo para reaccionar antes de que la enorme esfera de agua presurizada, de al menos tres metros de diámetro, nos disparara aumentando de tamaño a medida que se acercaba. Mi mente se apresuró, intentando encontrar alguna opción. A mi derecha estaba Madre y a mi izquierda, no muy lejos, estaban Adam y su oponente; y detrás de mí, por supuesto, estaba el borde de la montaña. Aunque lograse evadir el ataque, Madre no sería capaz y sería lanzada por el precipicio. ¿Qué debería hacer? “¡Maldición!” ¡Había dejado escapar un rugido que no era propio de un niño de cuatro años! Usando todo el maná que le quedaba a este maldito cuerpo, empujé a Madre, sacándonos fuera del camino. Rápidamente me di cuenta que mi cuerpo de 18 kilos no tenía el impulso suficiente para empujarnos fuera del alcance del cañón de agua. ¡No tenía opción! Al menos, si caía, ¡me llevaría a ese bastardo conmigo! Canalicé maná en mis brazos y empuje a Madre fuera de su alcance. En aquel momento, todo parecía moverse en cámara lenta mientras que los ojos de Madre se abrían por el pánico y la incredulidad. Podía ser que le saliera un moretón bien grande debido al empujón, pero en ese momento el menor de mis problemas eran las lesiones. Si quería que no la golpearan con otro hechizo, debía librarme del conjurador. Desenfundé el cuchillo que tenía en la cintura, que Jasmine me había dado, y lo imbuí con maná. Lo que estaba tratando de hacer nunca lo había hecho con maná, solo lo había hecho con ki en mi antiguo mundo. Después de reforzarlo con maná, lo lancé como un búmeran, apuntándolo al conjurador, que estaba concentrado en el Cañón de Agua. A penas rodeó el borde de la gigantesca bola del Cañón de Agua, escuché el golpe del cuchillo clavándose en la piel. El conjurador dejó escapar un aullido de dolor seguido de una cadena de maldiciones, que indicaban que el conjurador aún no había muerto. Como había perdido la concentración, el Cañón de Agua había perdido su forma, pero, desafortunadamente, aún tenía la fuerza suficiente para empujarme hacia el precipicio. Era el momento del plan B. El plan B solo tenía que darse en el caso de que no pudiera matarlo al lanzarle el cuchillo. Me las había ingeniado para que el plan B tuviera éxito, gracias a que había creado una delgada cadena de maná desde mi mano hacia el cuchillo que estaba actualmente clavado en alguna parte del cuerpo del conjurador. Tiré de la cuerda de maná justo cuando el hechizo me golpeó como una pared de ladrillos, expulsando cada pizca de aire que tenía en mis pulmones y muy probablemente rompiéndome las costillas. Como un pez atrapado en el sedal, pude oír los gritos del conjurador por encima del enorme chorro de agua a medida que era arrastrado sin poder hacer nada conmigo debido a la fuerza de su propio hechizo. Cuando mi visión comenzó a nublarse, pude ver cómo la batalla había terminado. Padre y Helen acababan de matar al líder. Ángela, apoyada por Jasmine, había logrado acabar con el usuario del látigo. Mientras tanto, vi cómo Durden intentaba desesperadamente conjurar un hechizo para salvarme, pero ya sabía que era demasiado tarde; el hechizo me había lanzado demasiado lejos. Aun así, me reconfortó el hecho de que todos estuvieran bien. Tal vez lo único que lamentaría era el hecho de que no podría conocer a mi hermanito. Con eso, sentí cómo la fría garra del sueño me robaba. Maldición… ¡Cuánto habría deseado ser un hermano mayor!


miércoles, 20 de febrero de 2019

Volumen 25 Capítulo 4

Volumen 25 Capítulo 4
Las esculturas que Zahab quiere dejar como legado
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

Weed estuvo observando el almacén de Zahab durante mucho tiempo. ‘Si solo pudiera guardarlas en algún lugar secreto sin que se diera cuenta…’ – pensó Weed. Deseaba poder llevarlas al Centro de Arte de Morata y poder subir el precio de la entrada. ‘Si creo una galería especial sobre las esculturas de Zahab podría cobrar diez veces más y todavía estarían dispuestos a pagarlo.’ Los ojos de Weed ardían con pasión mientras miraba las esculturas. “Realmente debes amar las esculturas.” “Por supuesto. Vender estas increíbles escul… Quiero decir, son tesoros preciosos cuyo valor no se puede ni imaginar.” – respondió Weed mientras miraba a Zahab. ‘Si solo apareciera un monstruo…’ Como escultor, Zahab no podía ser débil y, según los rumores que le había contado la vieja criada, había derrotado a los asesinos mientras esculpía la luz de la luna. ¡[Hoja del Escultor de la Luz Lunar]! Todavía era la primera opción de Weed como habilidad de ataque en una batalla. Viendo cómo Zahab había construido una casa y vivía tranquilamente en el centro de la región del Paso Gris, su fuerza no era imposible de adivinar. Como mínimo, debía ser superior a los caballeros que custodiaban al Rey. ‘Solo a través de la imaginación puede hacerse una escultura de temática libre, por lo que el método de escultura habitual es imposible. Pero no hay nada que la habilidad de escultura no pueda realizar.’ Weed era un experto en realizar esculturas basadas en la simetría y la precisión. Mientras viajaba por el Continente de Versalles, había tallado cualquier cosa que atrajera su atención, por lo que era un experto en habilidades de observación y escultura. Pero las esculturas de Zahab destacaban incluso los detalles de las expresiones y emociones comunes: Un joven tímido, tartamudeando su confesión de amor a una mujer. El cuerpo de la obra estaba bien proporcionado y las manos y los pies eran normales, pero las emociones que representaban las dudas y felicidad estaban capturadas completamente en la expresión y postura de la obra. Un cervatillo que miraba alrededor en un campo de flores, esperando la llegada de alguien. Su imagen era la de un pequeño y lindo cervatillo esperando, con anticipación, la llegada de su madre. Se podía imaginar la escena fácilmente con solo mirar la expresión de la escultura. Con pasión, ¡el escultor podía expresar hasta la emoción más delicada! “Son realmente cara… Quiero decir, excelentes esculturas.” “Ya que piensas así, entonces estoy realmente agradecido. Si no estás ocupado, ¿puedes ayudarme con algunas esculturas?” “¿Qué tipo de esculturas?” “Hay dos obras que siempre quise hacer y debo completarlas antes de mi muerte… No puedo dejar este lugar hasta que estén listas. Con tu habilidad, puedes ser de gran ayuda. Entonces, ¿quieres trabajar conmigo?”

Nueva misión: [Ayudante de Zahab]
Hay varias esculturas que Zahab desea tallar desde hace mucho tiempo.
¡Ayúdale a completar sus obras!
No hay mayor honor para un escultor.
Dificultad: Misión de clase.
Limitaciones:
Solo para escultores.
Debes poseer la habilidad [Dominio de la Escultura] a nivel Avanzado.
Hasta que la búsqueda se complete, Zahab no puede abandonar el Paso Gris.
Si rechazas la misión, no puedes volver a recibirla.
No había ninguna razón para rechazar esa misión. No era su escultura, ¡por lo que ni siquiera le importaba si algo salía mal! “Sí. Lo haré.”

Has aceptado la misión.
“¿Dónde está la escultura que quieres hacer?” Al escucharlo, Zahab retiró la sábana que cubría algo dentro de su taller. ¡Era una escultura de mármol blanco con la forma de una mujer! “Estoy seguro que le pasa al resto de escultores, pero siempre viví bajo el encanto de la belleza que solo se puede encontrar en las esculturas. Uno de estos días quiero hacer una obra que exprese carne y vida, con las mejores proporciones posibles. Es mi sueño expresar a una mujer que tenga una belleza divina.” En el Arte, las mujeres siempre habían sido el tema principal de la mayoría de obras. “Pero permanecer en el Paso Gris durante tanto tiempo parece que ha hecho que mi mente haya olvidado completamente la belleza femenina. Actualmente, esta escultura es el trabajo más complicado que haya realizado, por lo que esperaba que pudieras ayudarme.” “¿Qué hay de la otra?” “He elegido un tema, pero todavía no la he comenzado. Deberíamos hacer las cosas de una en una, así que te lo contaré después de completar la primera obra.” Zahab preparó sus herramientas y los materiales necesarios de su taller para que Weed pudiera usarlos. Todo era material de primera calidad y, si se usaba con moderación, podría producir entre dieciséis o diecisiete esculturas. Aunque había sido Zahab quien originalmente solicitara la ayuda de Weed, en realidad era Zahab quien ayudaba, ya que iba a ser el propio Weed quien tenía que tallar el contorno y el tema. Pero, aun así, esta era una gran oportunidad, ya que Zahab estaba ayudando en la creación de una escultura diseñada por Weed. ‘¿Qué puedo hacer que satisfaga a Zahab?’ Tallar una escultura normal solo crearía problemas. El estándar de belleza de Zahab sería alto, ya que su primer amor fue la Reina Evane, pero mientras Weed se encontraba absorto en sus pensamientos, Zahab cogió la espada que estaba colgada de la pared de su taller. Weed había visto la espada mientras observaba las esculturas, pero no era nada especial, solo era una espada ordinaria con un ataque promedio. “Estaré fuera por un rato.” “¿A dónde vas?” “Salgo a tomar algo de aire, adquirir algunos materiales para esculpir y atrapar algunos monstruos.” ¡Weed casi podía gritar de alegría! ‘Si él sufriera un trágico accidente…’ Weed no podía esperar para siempre. Pero, por otro lado, tenía curiosidad por ver cómo luchaba Zahab. “¿Puedo ir contigo?” “No hay nada urgente que hacer, así que puedes venir.” Weed se apresuró a seguirlo lleno de expectativas de ver cómo luchaba Zahab. Como podía ser peligroso, Geumini, Amarillento y el resto de esculturas vivientes se quedaron atrás para descansar en la cabaña. ‘Si es posible, cuanto más peligroso sea mejor. Sería bueno que los monstruos jefes del Paso Gris sean eficientes…
* * *
Zahab pasó por el bosque y entró en una cavidad oculta. ¡Era una entrada a una mazmorra! Un lugar al que Weed nunca se hubiera atrevido a entrar. “Sígueme y ten cuidado.”

Has entrado en la mazmorra: La guarida de los karajak.
“¡Chwiik!” – gritó Weed como si fuera el orco Karichwi. Los karajak eran monstruos que tenían piernas largas y delgadas como los avestruces. ¡Era un monstruo que podía matar a alguien antes de que tuviera la oportunidad de reírse de su apariencia cómica! Poseían una fuerza de ataque increíble que se veía agravada por su alta hostilidad contra los humanos. Además, contaban con una velocidad increíble y la capacidad de cambiar de dirección en una fracción de segundo. Encima vivían en manadas, por lo que ningún gremio era capaz de cazar este tipo de monstruos para subir de nivel. Se podía tener éxito cazando uno o dos cuando estaban aislados, pero aún en ese caso, las bajas eran demasiado altas. Y nadie había encontrado una mazmorra por el momento donde los karajak no dejaran de aparecer sin cesar. ‘De todos los monstruos que puede haber, tenía que ser una guarida de karajak. Habrá muchos más que tres o cuatro...’ Al mirar el nombre de la mazmorra, era obvio que habría una gran cantidad de karajak viviendo allí. Crías, jóvenes, madres, padres, tíos, abuelos, vecinos y todos los demás tipos de karajak que se podían imaginar. ¡Dos humanos estaban siendo entregados como alimento para una saludable familia de karajak! Weed no sabía si debía estar contento o molesto, era una situación demasiado ambigua. En ese momento, algunos monstruos aparecieron y corrieron hacia ellos al instante. “¡[Hoja del Escultor]!” Pero cuando Zahab blandió su espada, se derrumbaron fácilmente. Se sentía como si los karajak iban a esquivar el golpe, pero simplemente desaparecían en un destello de luz gris. ¡Chiiiiiiiiiiiiiiiiiii! Cuando los karajak descubrieron esta escena, gritaron más fuerte y se reunieron en manadas, pero Zahab blandió su brillante espada y se derrumbaron como espantapájaros. Zahab estaba matando sin esfuerzo a los rápidos karajak. ‘¿Son estos monstruos más débiles de lo que pensaba? Nunca he luchado contra ellos y no siempre la información de los foros es correcta.’ – pensó Weed sintiendo curiosidad. Aprovechó ese instante para alejarse unos pasos de Zahab. ¡PA-PA-PA-PA-PA-PA! Fue pateado por todas partes. Los karajak llegaban corriendo y le golpeaban hasta en la cabeza.

Has recibido un golpe crítico.
Tienes dificultades para respirar.
En solo unos pocos segundos, la [Salud] de Weed se había reducido en más de un 20%. Si se quedaba allí, con su débil defensa podía morir en cualquier momento, así que después de recibir una paliza, regresó al lado de Zahab. La espada de Zahab estaba matando karajak sin piedad. ‘Su manejo de la espada es tan impresionante como su habilidad para esculpir.’ El resultado del incidente con los asesinos no había sido simple suerte. ‘Puedo llegar a ser tan fuerte…’ Weed estaba esperando para aprovechar cualquier oportunidad y dar un golpe, pero la velocidad de caza de Zahab era tan rápida que le resultaba imposible hacer nada. Cada vez que Zahab mataba a algún monstruo, recogía piel, carne y joyas raras. ‘Tengo que ser más amigable con él de ahora en adelante…’ – pensó Weed, tomando una decisión mientras seguía a Zahab.
* * *
Después de regresar de cazar, Weed cogió su cuchillo para tallar. ‘La forma de una mujer que posea una belleza divina…’ Desde tiempo antiguos, era un tema que los artistas siempre habían debatido ferozmente sin ningún resultado. Daba igual cuánto sudaran por el esfuerzo. Aunque se tratara de una sola persona, el juico de la belleza femenina cambiaba a medida que la persona envejecía. Decir que una mujer poseía todos los aspectos de la belleza era imposible, dado que existían infinitas variedades de preferencia. ¿Cómo podría darle forma a una mujer que poseyera una belleza divina? Pero había una sonrisa malvada en la cara de Weed. ‘Existe Seoyoon.’ Si se tenía en cuenta su apariencia exterior, no había nadie tan perfecto como ella. Y además en varias ocasiones había utilizado su imagen para mejorar su habilidad de [Escultura]. La armonía creada por los ojos, nariz, labios y piel de Seoyoon era suficiente para hacer que su corazón latiera más rápido mientras la esculpía. Aunque solo fuera en una escultura, era tan hermosa que seguían queriendo verla. Las personas que veían a Seoyoon no podían creer si lo que veían era real o un sueño, y eran incapaces de apartar su vista de ella. Nunca podría fallar una escultura de Seoyoon y era perfecta para el tema de la escultura. ‘Bien, eso servirá.’ ¡La confianza desbordante de un escultor! ‘Considerando los gustos de Zahab, el tema y la postura de la escultura son muy importantes.’ Pero si tomaba un objeto de la vida real como trasfondo, no habría ningún problema. ‘Por ahora, vamos a calentar las manos…’ Usando los materiales de escultura de Zahab, se puso a hacer esculturas de los monstruos que había visto en el Paso Gris: los karajak y los kellkog. Estaba siguiendo el método de Zahab, en vez de esculpir una pieza singular, creaba muchas. Primero talló a un niño pequeño y luego lo rodeó de kellkog y karajak. Era una escena amenazadora que se representaba como un cuento de hadas, en la que el niño no cedía a sus miedos mientras estiraba las manos para tocar a los monstruos. Había creado la obra, ‘Un pequeño almuerzo para los karajak y los kellkog’, para practicar. Cuando terminó, Weed estaba decidió a comenzar la escultura de Zahab. “¿No sería mejor si relajas un poco tus manos? También tómate tu tiempo para pensar cómo será obra. Creo que puedes empezar después de meditar durante uno o dos meses.” “No pasa nada, puedo empezar ahora.” – respondió mientras comenzaba a hacer la escultura con la ayuda de Zahab. – “El antebrazo debe ser tan suave como este... La línea de la mandíbula es difícil, déjame internarlo.” Mientras Weed proponía la forma precisa de la escultura, también lideraba a Zahab como todo un experto. La belleza de una mujer no es solo cuestión de aspecto exterior, el atractivo personal resulta más valioso y puede lograr mucho más. Weed reveló sigilosamente el encanto oculto que se encontraba dentro de Seoyoon. Ni siquiera él podía evitar pensar que era hermosa. En aquellos días estaba con Seoyoon a menudo, así que había veces en que pensaba que simplemente era bonita pero, cuando movía sus manos para moldear la escultura, era mucho más hermosa que antes. ‘Cada día es más guapa.’ Sentía que podía entender por qué el Maestro Daylan seguía escribiendo a una sola mujer. Ahora, mientras tallaba a Seoyoon, una variedad de emociones surgieron de su interior queriendo capturar las preciosas expresiones de Seoyoon. Había encontrado la alegría de esculpir a una persona. ‘Pero ahora, terminemos la misión…’ Aunque era lamentable, su reunión con Zahab no podía ser emitida por los medios de comunicación. El gremio Hermes podría causarle problemas si lo veían y venían a perseguirlo, pero lo más importante era que realizar esculturas era la forma de hacer dinero de Weed y necesitaba proteger ese secreto. Por supuesto, tampoco tenía ningún deseo que emitiesen por televisión una escultura de Seoyoon. ¡Apreciaba su vida! “Oh, esta mujer es hermosa… ¡Es verdaderamente una belleza divina!” – dijo Zahab que se estaba enamorando de una belleza inimaginable a medida que iba esculpiendo la pieza. La escultura de Seoyoon fue tallada con un majestuoso vestido. Era un atuendo que reflejaba la impresión que Weed tenía de ella. ‘Seoyoon siempre se ve bien en un vestido.’ Daba igual qué tipo de ropa se pusiera, su belleza no podía ocultarse ni siquiera cuando usaba una armadura sucia, pero cuando se ponía un vestido exquisito que no todos eran capaces de usar, mostraba su belleza por completo. Usando su habilidad de [Sastrería], Weed se la imaginó con un vestido elegante y con las habilidades de escultura divinas de Zahab, ¡incluso el vuelo de la tela estaba perfectamente tallado! Sus pies reposaban en un alto pedestal con su mirada puesta en algún lugar lejano, ¡con la luz de sus ojos anhelando calor! Era una escultura que hacía que un observador hilara infinitas ideas en su mente. Pero Weed sabía el secreto detrás de su expresión. ‘Es la expresión de asombro que hizo cuando desayunamos mientras viajábamos juntos.’ Era un significado que solo su creador sabría. “Vamos a llamarla, ‘Una escultura que expresa belleza’.” Zahab y Weed combinaron sus pensamientos y nombraron la escultura.

¡Obra Magna! Has creado la escultura: ‘Una escultura que expresa belleza’.
Una colaboración entre el gran escultor Weed y el Maestro Zahab, que está sentado en la cima del mundo de la escultura.
Han logrado expresar la belleza de una mujer. En comparación con su fama, la finalización de esta obra suprema es suficiente para ser considerada una de las mejores obras estéticas del Continente de Versalles.
Valor artístico: 16.290
Efectos especiales:
Al contemplar ‘Una escultura que expresa belleza’, aumenta la regeneración de [Salud] y la regeneración de [Maná] un 40% durante un día.
Todas las estadísticas aumentan en 35 puntos.
La resistencia a la magia aumenta un 37%.
El máximo de [Salud] aumenta un 35%.
La velocidad de movimiento aumenta un 14%.
El [Conocimiento] aumenta 15 puntos.
La [Sabiduría] aumenta 15 puntos.
La [Apariencia] aumenta en 15 puntos.
La moral de los soldados aumenta.
Aumenta un nivel la habilidad [Apreciación de Arte] de los aventureros.
Los escultores, pintores, bailarines y eruditos aumentan su [Apariencia] en 14 puntos de forma permanente.
La tasa de natalidad de las ciudades cercanas a la escultura aumenta un 80%.
La escultura ha sido bendecida por la diosa Freya al retratar aspectos de la belleza.
Estos efectos no se acumulan con el de otras esculturas.
Número total de Obras Magnas creadas: 10.

La habilidad [Dominio de la Escultura] ha mejorado.

La habilidad [Artesanía] ha mejorado.

La habilidad [Comprensión Escultural] ha subido de nivel

La [Fama] ha aumentado en 968 puntos.
El [Arte] ha aumentado en 48 puntos.
La [Inteligencia] ha aumentado en 12 puntos.
La [Sabiduría] ha aumentado en 6 puntos.
El [Carisma] ha aumentado en 25 puntos.

Has creado una escultura reconocida por la diosa Freya
La diosa Freya ha otorgado una bendición sobre la escultura por retratar los aspectos de la belleza. Los paladines y sacerdotes de la Orden de Freya recibirán una fuerza y valor especiales cuando vean la escultura.
La [Fe] ha aumentado en 19 puntos.

Por crear una Obra Magna, todas las estadísticas aumentan 3 puntos.
El logro de Weed era excelente, pero esta escultura habría sido imposible de hacer sin Zahab. Descontando su ‘Antorcha dejada por los escultores’ tallada con Helium, este era su mejor trabajo. Si bien una variedad de estadísticas había aumentado generosamente, ninguna de ellas estaba relacionada directamente con el combate. La [Fuerza] y la [Agilidad] apenas habían subido. Weed era similar a los geomchis y nunca asignaba puntos a la [Sabiduría] o a la [Inteligencia], sino que esperaba que subieran haciendo esculturas. En cualquier caso, la misión de ser el asistente de Zahab ya estaba casi completa. “Tienes una buena habilidad para esculpir. No esperaba que pudieras hacer esto tan bien… La otra escultura que quiero hacer es algo que me represente.” La escultura que Zahab quería dejar era la de sí mismo. “Algún día, después de que pase mucho tiempo, esta zona, incluso el Continente de Versalles, serán olvidados. Pero quiero dejar un vestigio de mí mismo dentro de la escultura. Tus habilidades son lo suficientemente grandes como para crear una escultura de mí.” Ahora Weed tenía que hacer una escultura cuyo tema principal fuera Zahab. ‘Eso no debe ser tan difícil.’ Al crear la escultura de Seoyoon había elevado su nivel de amistad con Zahab al punto más alto y, habiendo experimentado y observado a Zahab cuando estaba vivo, ¡solo era cuestión de hacer una escultura! Era como quitarle los caramelos, chicles y dinero para el almuerzo a un niño, y después terminar bebiéndote su leche. Zahab quería que hiciese siete esculturas diferentes. “Mi vida no puede ser definida por una escultura. Hay diversas posturas que ya he pensado.” Zahab hizo una pose para la escultura. Si bien tenía que hacer varias obras, Weed no tenía nada de qué quejarse, ya que solo podía esculpir según las instrucciones. ¡La primera pose era Zahab trabajando en una escultura! Era bastante obvio que un escultor querría dejar atrás una escena de su principal ocupación. ‘Debo hacerlo lo mejor posible por la recompensa que puedo obtener al terminar la misión.’ Como el modelo era un hombre viejo, sus manos estaban muy arrugadas. Tac tac No había necesidad de hacer una copia total para los detalles de una escultura. ‘Esto no tiene que ser una obra de arte, sino algo que una persona tiene que amar con solo verla.’ El control del color hizo que la cara de Zahab pareciera que tenía un toque de maquillaje, pero sus numerosas arrugas quedaban resaltadas, incluso su peinado desaliñado estaba atado para dar una sensación natural. “Realmente tus habilidades no son nada malas.” “Solo necesitaba representar el modelo que tenía delante.” “Entonces esperaré lo mejor para el resto de esculturas.” A continuación tuvo que tallar a Zahab paseando por un bosque. No había nada especialmente difícil con ello, pero como se iba a preocupar de hacer todos los detalles, necesitaría al menos dos o tres días para completarla. Por las noches se iban de caza dentro de las mazmorras cercanas. “Otra de las esculturas que tendrás que hacer es sobre mi modo de lucha. Así que espero que me observes atentamente.” “Entiendo.” Como era imposible hacer que Zahab se quedara quieto durante una batalla, Weed no tenía otra opción que seguirlo y observar todos sus movimientos. Pero había muchas cosas que se podían aprender viendo una batalla. Weed pudo comprender completamente la fuerza inalcanzable que Zahab tenía con la espada. “¡[Hoja del Escultor de Luz de Lunar]!” Usando su sentido de la precaución, Weed solo cazaba cuando los monstruos eran poco agresivos. Confiaba en que Zahab se deshiciera de todos los monstruos que pululaban por la mazmorra mientras la exploraba con él.
* * *
Debe ser por aquí.’ Seoyoon estaba buscando a Weed en Paso Gris. Vagaba sola, matando a cualquier monstruo que la atacara. ‘Por fin podré encontrarme con él.’ Incluso dentro de una de las diez regiones prohibidas, Seoyoon tenía muy pocos problemas para moverse, ya que normalmente luchaba sola contra monstruos de alto nivel. Solo se escondía si se cruzaba con grandes grupos de monstruos, pero la mayor parte del tiempo seguía moviéndose para encontrar a Weed. Entró en el bosque principal de Paso Gris y se abrió camino a través de los árboles. Sus esperanzas de encontrarlo le permitían olvidar las penalidades y seguir adelante. Una noche, bajo la luz de la luna, pudo oír el rugido de un gran monstruo volador desde la distancia. «ROAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAR» ¡El rugido de un dragón! ¡La gran silueta que se destacaba bajo la luz de la luna era Bingryong! Estaba cazando con las otras esculturas vivientes. “¡Bingryong…!” – gritó Seoyoon cuando pasó volando por encima, pero las copas de los arboles le impidieron verla. ¡Una oportunidad perdida! Cogió una piedra y se la lanzó. “¡Uaaahh! ¡Quién se atreve a lanzarme piedras!” Tan pronto como la piedra abandonó la mano de Seoyoon, voló a máxima velocidad y golpeó la cabeza de Bingryong, haciendo que reaccionara ante el ataque. Al final regresó y exploró el suelo hasta que encontró a Seoyoon. “Es la amiga del Maestro…” – dijo mientras recordaba el tiempo que había viajado con Seoyoon. – “¿Has venido a ver al Maestro?” Seoyoon asintió con la cabeza. “Entonces sube. Te llevaré.” – dijo mientras aterrizaba. Con su gran cuerpo, aplastó y derribo una gran cantidad de árboles. Inclinó la cabeza y tuvo cuidado de bajarla a la altura suficiente para que ella pudiera saltar. “¿Puedes llamar a Wy-3?” – dijo en voz baja Seoyoon.
* * *
“¡Uaaaaaak!” Montando al rebelde Wy-3, Seoyoon llegó a la cabaña de Zahab. “¿Qué te trae por aquí?” – dijo Weed sorprendido de encontrársela en Paso Gris. La cara de Seoyoon se sonrojó al no poder decir que quería verlo y estar junto a él. Por primera vez desde que podía volver a hablar, no dijo nada y evitó todo contacto visual. “Bueno, es genial que hayas venido. Es bueno verte.” – dijo Weed asintiendo y saludando con confianza mientras ocultaba sus sospechas. – ‘Para venir hasta aquí, ¿pensaba que estaba minando en Paso Gris? Al menos tiene algo de vergüenza, con su cara roja.’ Seoyoon había llegado cuando estaba divirtiéndose con Zahab, pero su presencia no era molesta. “Una mujer que posee una apariencia similar a la diosa de la belleza.” Zahab había obtenido la mejor primera impresión que podía lograr. Los escultores, pintores y cualquier otro tipo de artista favorecían a las mujeres bellas, por lo que Seoyoon recibió una gran cantidad de puntos de amistad fácilmente. “Antes de morir, por favor, permíteme esculpir tu imagen, ¿me dejarás?” – le pidió Zahab a Seoyoon. Quería que fuera su modelo para una escultura. ¡Una misión! La recompensa era desconocida, pero como era una petición de un Maestro Escultor, tenía que ser algo bueno. Pero Seoyoon se negó moviendo la cabeza y mostrando un claro rechazo a la idea. “No puedo hacerlo.” “Te daré las joyas o esculturas que pidas.” “No quiero hacerlo.” Seoyoon rechazó la misión hasta el final. Para ella era un tema espinoso, ya que Weed la esculpía a menudo. “Sinceramente, te he hecho una escultura…” – confesó Weed. La escultura estaba almacenada en el taller de Zahab, por lo que por se enteraría más tarde; era mucho más fácil decir la verdad ahora que hacer una escena después. “Gracias.” “¿Eh?” “Por esculpirme.” “……” Weed pensaba que las mujeres eran existencias que nunca podría entender. Su abuela le dijo una vez que no quería comer chuletas o cerdo agridulce, ya que eran alimentos con mucha grasa. Pero más tarde, cuando ganó una gran cantidad de dinero y la llevó a comer a su restaurante favorito, se quejó de que no había pedido chuletas y se mostró decepcionada. Su hermana pequeña, un día estaba con un disgusto tremendo por la forma en que su peluquero la había peinado. Intentó consolarla señalando lo malo que era ese estilo de peinado. Al escucharlo se encerró en su habitación y no salió ni para cenar. ‘Uno nunca debe confiar o creer en las palabras de una mujer.’ El viaje de caza de Zahab ahora incluía Seoyoon. Después de regresar de Las Falanges, Weed había subido de nivel y se había hecho más fuerte experimentando muchas batallas, pero Seoyoon era incluso más poderosa que cuando estaban en Las Falanges. Todavía no podía compararse con Zahab, pero los karajak, que tantas dificultades le causaban a Weed, podía cazarlos sin problemas.
* * *
Poco después completó la segunda escultura de Zahab, donde daba un paseo por el bosque. “Hay ocasiones en las que disfruto explorando, yendo por territorios desconocidos, ¿alguna vez has ido a algún lugar donde nadie más había puesto un pie?” Esculpió a Zahab explorando un calabozo. “Cuando estás disfrutando de un estilo de vida solitario, te enamoras al crear algo que no tiene fin.” Completó una escultura de Zahab donde meditaba profundamente. “La batalla contra los monstruos ha sido una gran parte de mi vida.” Zahab era un anciano de cabello blanco, pero estaba lleno de energía y su habilidad de batalla era excepcional. Weed talló a Zahab luchando contra los monstruos. Ya había terminado cinco estatuas y solo quedaban otras dos. “Una… Al menos quiero una escultura de ese momento. Incluso para ti, sé que no será fácil… Debe haber sido una suerte para ti, que sabes del incidente, que vinieras a buscarme…” Quería una escultura de la escena donde él rechazaba a los asesinos que intentaban matar a la Reina Evane. Para Zahab, debía haber sido un recuerdo inolvidable, cuando la Reina Evane se sintió conmovida por su promesa de hacer la escultura más hermosa del mundo para ella. “Lo intentaré.” Weed había tenido la oportunidad de entrar en el castillo del Reino de Rosenheim. Así que primero talló un castillo a escala. No era un trabajo que requiriera una destreza manual meticulosa, pero puso su mejor esfuerzo en la pieza. Una misión dada por Zahab no era algo que pudiera hacer a medias. ‘Haré que los asesinos se vean malvados… Probablemente pueda elegir las caras de algunos Hermanos Mayores con las expresiones que ponen cuando ven a un chico que se está dando la mano con su bella novia.Tac tac “La maldad de los asesinos está muy bien expresada. Es la imagen exacta de un villano malvado.” Los caballeros en el castillo no eran importantes, así que los esculpió sin dedicarles mucho tiempo. Weed había visto a la Reina Evane en un vídeo que mostraba un recuerdo del pasado. Pero también se había tomado su tiempo observando el retrato que había en el castillo de Rosenheim. Solo era otro cuadro que estaba en uno de sus pasillos, pero como estaba relacionado con Zahab, había tomado buena nota y ahora era una gran ayuda. ‘Elegante y noble… Pero con un lado encantador. No estoy seguro de si es apropiado para una reina, pero da una buena impresión.’ Era hora de esculpir a Zahab. “¡[Hoja del Escultor de la Luz Lunar]!” Usando la técnica de escultura de la luz de la luna, talló a un Zahab joven. Usaba ropas que no impresionarían a la nobleza, derrotaba a los asesinos y tallaba la luz de la luna usando su espada. Sin duda, ¡era una de sus mejores composiciones! ‘También tiene un toque romántico.’ – pensó mientras miraba furtivamente a Seoyoon. Si bien no eran familia, si fuera amenazada por asesinos… – ‘¡Los mataré a todos sin perder el tiempo!’ Cuando la escultura estaba prácticamente terminada, Zahab, que lo estaba observando en silencio, comenzó a cantar.
♪ Estoy aquí ♬ ♬ Pero donde quiera que vayas ♪ ♫ Mi corazón siempre estará contigo ♫ ♬ Te haré una bella escultura ♪ ♬ como prometí en mi juventud. ♫ ♪ ¿Pero cómo puedo hacerla ♬ ♬ cuando eres más bella que ♫ ♪ cualquier escultura que pueda hacer? ♬ ♬ No puedo olvidar el tiempo ♪ ♪ que pasé contigo. ♬ ♫ Quiero dejar mi corazón aquí, ♪ ♫ como mi escultura. ♬ ♬ Así pondré mi corazón en ♪ ♪ esta luz de luna y la esculpiré para ti. ♫
A medida que la canción que podía poner la piel de gallina sonaba, las esculturas comenzaron a moverse. La escultura de Zahab, la de la Reina Evane, los caballeros y los asesinos se movieron y lucharon como si estuvieran vivos. Cuando el joven Zahab movía su espada, la luna brilló y descendió, dispersándose y reuniendo una y otra vez, como en una danza resplandeciente. Había terminado una Obra Maestra.

La habilidad [Esculpir la Luz de la Luna] ha subido de nivel.

La habilidad [Esculpir la Luz de la Luna] ha alcanzado el nivel Intermedio – 3.
Las esculturas hechas de luz tendrán mayores efectos.

La habilidad [Hoja del Escultor de la Luz Lunar] ha subido de nivel.

La habilidad [Hoja del Escultor de la Luz Lunar] ha subido de nivel.

La habilidad [Dominio de la Espada] ha aumentado.

Has obtenido la información necesaria para la misión: [Cumplir la última voluntad de Zahab].
La canción de Zahab era cursi, pero finalmente la misión en cadena que lo había acompañado desde el principio estaba a punto de dar sus frutos. ‘Solo necesito ir junto a la doncella y cantar la canción.’ Pero antes tenía que hacer la última escultura que quería Zahab. El viejo escultor guardó silencio como si estuviera recordando su pasado. Aunque Weed no sabía si estaba pensando en la Reina Evane o si estaba perdido en sus recuerdos de juventud. “Sobre la última escultura…” ‘En cualquier caso, puedo hacer cualquier escultura.’ – pensó Weed, imaginando que no sería simple. Solo necesitaba hacer la escultura como la describiera Zahab. “Las cosas en las que soy bueno son la escultura y la espada.” Como escultor, Zahab era peculiar, ya que también era bueno manejando una espada. “Después de dejar a Evane y establecerme aquí, necesitaba tanto usar mi espada como mis habilidades de escultura. La espada se hizo tan importante como la escultura.” Zahab debió haber tenido que luchar en múltiples ocasiones para proteger su vida de los monstruos. “Tu espada todavía no se ve fuerte.” – dijo Zahab. – “Todavía te falta en muchos aspectos.” El [Dominio de la Espada] de Weed estaba actualmente en nivel Intermedio – 9. Las habilidades de combate no permitían que el [Dominio de la Espada] aumentara mucho y, como la habilidad de ataque desperdiciaba una gran cantidad de [Maná], trataba de minimizar su uso cuando se encontraba cazando solo. Además, su progreso era más lento que el de un guerrero o de un caballero. El cambio de primera y segunda clase de un guerrero permitía despertar el potencial que estaba oculto dentro de la espada. La fuerza de ataque de la espada se duplicaba para que pudieran aumentar la habilidad cómodamente. A través de la enorme cantidad de estadísticas que acumulaba, complementaba su fuerza de ataque. Pero en comparación con las clases que usaban una espada profesionalmente, el dominio de la habilidad aumentaba lentamente. Aunque estaba puliendo constantemente su habilidad con la espada, la realidad era que estaba atascado en Intermedio – 9. “Si haces una estatua con mis posturas de lucha, podrías darte cuenta de algo.”

Muuuuy buenas Geomchis. Hoy os traemos un cap extra... Creo q era uno q prometió Dani en navidades y no pudo ser... pero en fin... cualquier escusa es buena para traer un cap extra de LELL ;) Para mi lo mejor del cap es ver como poco a poco Weed se esta enamorando de Seoyoon... él no lo reconocerá... y es posible q le den temblores al pensar en el gasto de tener novia xD... pero poco a poco ha ido sucumbiendo muhuhuhu En fin... no estoy muy inspirado hoy... Pero no puedo despedirme aun sin agradecer a nuestros amados lectores q comentan cada capítulo... mención especial a Sho, Roscón de Reyes, ever09th, MEMV, Raúl, Santiago de vargas, y muchos más q me dejo (si... me da pereza escribir tanto~). Ademas recordaros q estamos a punto de alcanzar el cap extra por doanciones/publicidad asi q pronto tendremos otro cap extra. Gracias a todos por colaborar :) Nos vemos Geomchis. Un saludo.

G4L Capítulo 10

Arco 2 Capítulo 10
No era mentira
Traducido por Kasahara
Corregido por DaniR
Editado por Tars

‘Suficiente… Imposible… Me muero…’ Valetta tiraba de Kazura, corrían hasta llegar al pueblo. En la entrada de la aldea, cerca del lugar donde el canal se bifurcaba, Kazura se tumbó con los brazos y las piernas extendidas. El hombre sucumbió mientras jadeaba, con nauseas. Mientras tanto, los niños del lugar seguían persiguiendo el agua, haciendo alboroto en el embalse, con una energía inagotable. “Esto… Lo siento, señor Kazura. ¿Te encuentras bien?” La vivaracha chica , que había tirado forzosamente de Kazura hacia la aldea, se sorprendió al darse cuenta de que el hombre estaba en el suelo sin aliento. Volvió velozmente a la mansión para ir en busca de una taza de madera. La utilizó para recoger el agua que fluía del río en el acueducto y se apresuró hacia Kazura. “Aquí. Agua. Bébela despacio, por favor.” – pidió Valetta. “G… Gr… Gracias…” La aldeana incorporó a Kazura por la parte superior de su cuerpo y lo apoyó en su hombro, después llevó la taza hacia sus labios, para que pudiese beber de ella. Mirándole mientras bebía entre jadeos, se le escapó una sonrisa por la diferencia que encontraba entre ese y el Kazura habitual. “Jod… ¿Estoy a salvo? ¿Qué ha pasado?” Mirando cómo reía Valetta, Kazura inmediatamente corrigió su postura y colocó su mano en el suelo, inclinando la cabeza. “Fufu. No es nada. Dejémoslo estar, es hora de volver a casa y tomar el almuerzo.” Escuchando lo que Valetta decía, Kazura apoyó su mano izquierda en la rodilla mientras extendía su mano derecha. “Ah, ¿es la hora de comer? Ya veo, ayudaré a preparar la comida.” Valetta tomó la mano de Kazura y le ayudó a ponerse en pie. Cepillando la suciedad y la arena que habían ensuciado sus prendas, los dos comenzaron a caminar hacia la casa.
* * *
“Lo siento mucho. Me olvidé completamente de recoger las herramientas y el carrito.” – se disculpó Kazura. “No pasa nada. Está bien. Es algo que puede hacer una persona sola.” – replicó el alcalde. Kazura estaba ayudando a Valetta a preparar la mesa cuando se dieron cuenta de que el jefe del poblado había regresado con la carretilla llena de herramientas. Salió escopeteado hacia fuera para disculparse con él. La carretilla que quedó atrás, podía ser arrastrada por solo una persona, pero también quedaban numerosas herramientas y los tableros sobrantes que Varin tenía que traer de vuelta. Debía ser una tarea considerablemente difícil. “Señor Kazura, Padre, la comida ya está lista.” – dijo Valetta. Mientras Kazura se disculpaba con el jefe, Valetta ya había terminado de preparar el almuerzo. Luego les llamó. Cuando entraron a la casa, les llegó el olor del apetitoso aroma que se elevaba de la olla humeante colocada en medio del hogar en la sala de estar. En el interior de la olla, las patatas que les obsequiaron de la cosecha de los aldeanos vecinos, y las nueces que parecían bellotas que Kazura y Valetta habían recolectado en el bosque el otro día, fueron finalmente trituradas y cocinadas juntas con arroz. En adición a eso, el plato de acompañamiento estaba compuesto por hierbas que los dos habían recogido en la montaña y algunos gusanos de Arcadia salteados con una pizca de sal y servidos en el plato de cada comensal. “Oohh, parece delicioso. ¿Has cazado tú esos gusanos de Arcadia?” “Sí, pero solo cogí seis.” Kazura miró los gusanos que habían sido repartidos de forma equitativa, dos por cada plato. Se sintió aliviado al ver tal cantidad de comida, y tomó su asiento usual. No le desagradaba el sabor del gusano de Arcadia, pero ese insecto con forma de larva de escarabajo tenía el peculiar sabor de una oruga dentro de la boca, todavía le causaba una sensación que no podía describir. Cuando Valetta comenzó a servir el plato de arroz a sus dos acompañantes, un sonido de golpeteo proveniente de la puerta comenzó a sonar. “Ah, dejadme ver quién puede ser. Padre, te dejo esto a ti.” “Sí.” – contestó el alcalde. Valetta entregó el cucharón del arroz a su padre y se fue corriendo hacia la puerta principal. Cuando Kazura recibió su ración de arroz, Valetta volvió a la sala en estado de pánico. “Padre, es el mensajero del Señor Narson, el Señor Isaac...” “Hm, es él. Señor Kazura, lo siento, discúlpame un momento.” Cuando el jefe de la aldea escuchó las palabras de Valetta, soltó el cucharón y se dirigió inmediatamente hacia la entrada de la casa. “Señor Narson... ¿Es el hombre que gobierna esta tierra?” – preguntó Kazura. “Sí, y su mensajero ha venido... Así que, lo siento muchísimo, pero, ¿te importaría ir a la habitación interior hasta que vuelva a llamarte?” – pidió Valetta. Escuchando la petición, Kazura se sintió confundido por un momento, pero mientras Valetta se disculpaba le contestó: “Ah, sí, lo entiendo.” Kazura dejó su asiento y volvió a la sala interior. Después de que Valetta se asegurara de que Kazura le obedecía, guardó la olla con el arroz que estaba en el hogar y colocó la porción de arroz y la de acompañamiento de Kazura en otra habitación antes de volver de nuevo a la entrada de la casa.
* * *
“Creía que la aldea también tenía problemas por la prolongada sequía, pero... Hay agua en la reserva y también hay una especie de canal de agua, ¿qué ha pasado aquí?” – comentó Isaac. “El agua se ha estado acumulando en la reserva gracias a la afortunada lluvia que cayó recientemente; mientras quedaba agua, todos cooperaron en cavar un canal.” Cuando Valetta llegó a la puerta, el joven que vestía armadura ligera de cuero, Isaac, mantenía una conversación con el jefe de la aldea. El tipo sostenía hojas de pergamino y un trozo de carbón barato en la mano, una larga espada enfundada en su cintura y un escudo redondo reforzado en bronce colgando de su espalda. Isaac medía cerca de un metro y ochenta centímetros, su cuerpo tenso y musculoso no almacenaba grasa inútil. Lucía su cabello rubio bien recortado y su atractivo rostro era muy llamativo. Podría decirse que era un chico guapo. Atada a un árbol, un poco más lejos, se encontraba su montura, un animal parecido a un caballo. “Así que... Ya veo. Respecto al tributo de cultivos, ¿sería posible cosecharlos dentro de dos meses?” – dijo el mensajero. “En realidad... Antes de la lluvia, muchos de los cultivos se marchitaron. No creo que los aldeanos sean capaces de entregar el tributo habitual de la décima parte. ¿Quieres echar un vistazo a los campos?” – contestó Varin. Al oír las palabras de disculpa del jefe de la aldea, la expresión facial de Isaac se nubló como si fuera a decir ‘Como suponía’. “Sí, gracias. Actualmente la situación de la aldea vecina es la misma. Ha sido terrible, había gente muriendo de hambre… Pero me alegro de ver que la condición en este lugar no es tan mala. ¿Tenéis comida suficiente?” – preguntó Isaac mientras echaba un vistazo hacia los campos de alrededor. En los numerosos terrenos que rodeaban la aldea, un montón de hombres trabajaba de forma diligente, mientras los niños jugaban cerca de ellos. No había ni una sola escena lamentable de alguien pasando hambre ni de gente moribunda que pudiese ver con sus ojos. “Sí, podemos sobrevivir de alguna forma recolectando las hierbas silvestres de la montaña, y así mantenernos alimentados. Aunque no nos preocuparemos por el asunto del agua durante una temporada, no podemos esperar una cosecha en solo dos meses. Pero creo que lograremos cultivar las judías como solemos hacer en unos cuatro meses. Hasta entonces, esperamos empezar a plantar otros vegetales de rápido crecimiento para cubrir las necesidades del pueblo.” – explicó el alcalde. “Ya veo... Es bueno saberlo... Ah, sí, algo huele muy bien ahí dentro. ¿Es la comida?”. Mientras Isaac escribía algo en el pergamino, su nariz se contrajo al sentir el olor que llegaba desde el interior de la casa. “Eh? Ah, sí. He cocinado hace un momento. Después de esto comeremos y...” – dijo Valetta. “Umm, ¿sí? Disculpadme un momento.” – replicó Isaac. El chico echó a un lado a Varin y a su hija, que estaban delante de la puerta. Entró en la sala de estar de forma muy ruda. El alcalde seguía aturdido por el empujón del joven que había entrado sin permiso, mientras Valetta intentaba aguantar la compostura. Cuando Isaac llegó a la sala, echó un vistazo al plato de las hierbas salteadas y los gusanos de Arcadia en un plato y, murmurando un ‘ya veo’, asintió. “Esto son gusanos de Arcadia, ¿Verdad? Eso me recuerda que se pueden cazar alrededor de la montaña, cerca de aquí.” “Sí, no hemos podido cazar muchos últimamente, pero como son nutritivos, de alguna manera, podemos vivir con esto.” – replicó Valetta. La chica forzó una sonrisa. Isaac, que estaba mostrando un poco de simpatía, le dijo: “¿En serio?” “Siento entrar a la casa sin permiso. Actualmente hay otras aldeas que han proporcionado una cosecha muy escasa. También han ocurrido eventos similares que han salido a la luz hace apenas unos días…” – se disculpó Isaac. Debido a la posible manipulación del informe de cosechas para disminuir el tributo tanto como se pueda, los nobles se han estado preocupando mucho, y más aún en épocas de hambruna como esta. “La cosa es… Que estamos agradecidos de que el señor Narson siempre se preocupe por nuestro sustento. No entiendo cómo alguien podría traicionarlo…” – Valetta lo dijo como si fuese un hecho, con el rostro triste. “Siento haber sospechado de vosotros. Por favor, no os ofendáis.” Isaac pidió disculpas inclinándose ligeramente. El alcalde entró en pánico y se inclinó en respuesta. “No, no, el Señor Isaac solo cumple con su trabajo. Por favor, levanta tu cabeza.” Al oír eso, Isaac se incorporó y dio las gracias a Varin y a su hija. “Entonces empezaremos con el recorrido por la aldea. Señor Varin, acompáñeme por favor.” “Entiendo.” – respondió Varin. Viendo que Isaac abandonaba la casa con el alcalde a su lado, Valetta respiró aliviada y se dirigió a la habitación donde Kazura la estaba esperando.
* * *
“Hmm... El mensajero de un noble, ¿eh? Me gustaría saber cómo lucía.” Kazura estaba esperando en la habitación, tal y como Valetta le había pedido, esperando obedientemente acostado en el suelo. Tras escuchar hablar del mensajero del noble Narson, le parecía interesante pensar en qué tipo de apariencia tendría, pero no podía rechazar la petición de Valetta. Después de todo, incluso hasta ese día, Kazura seguía vistiendo de forma casual como en Japón, con una camiseta larga estampada con el mensaje ‘¿Tienes hambre hoy?’ que llevaba en ese momento. Si ese tal Isaac le hubiese visto, Kazura le habría parecido sin duda una persona sospechosa. Valetta también debía estar preocupada por eso. “Señor Kazura, siento haberte mantenido a la espera. Ya puedes venir.” Mientras se encorvaba de forma pensativa, Valetta llamó a Kazura. “¿El mensajero se ha ido a su casa?” – preguntó Kazura. “No, ahora está dando una vuelta por los cultivos con mi padre, así que hasta que Padre regrese…” – contestó Valetta. “Ah, está bien. No haré ningún ruido.” Kazura le contestó con una sonrisa a Valetta, que quería disculparse. En respuesta a la sonrisa de Kazura, la chica también esbozó una sonrisa de agradecimiento. “Entonces, ¿deberíamos comer? Lo siento por mi padre, pero la comida está mucho más rica cuando está caliente.” – sugirió Valetta. Como el alcalde seguía enseñando los cultivos y el pueblo al mensajero, no volvería en un buen rato. “Entonces, ¿comemos?” – dijo Kazura mientras se ponía en pie. Y juntos, fueron hacia la sala de estar.
* * *
En ese mismo instante, Varin e Isaac caminaban por los bosques del pueblo. Los aldeanos estaban trabajando en los cultivos, echando un vistazo aquí y allá a esos dos individuos. Araban el campo con azadas y arrancaban las malezas que crecían alrededor de los vegetales con las manos. Ninguno de ellos utilizaba las herramientas que Kazura les había dado. “Los brotes de Fumu están creciendo bien. Como la reserva está llena, gracias a los riegos del canal de agua, la sequía no ha influido demasiado en los cultivos.” – observó Isaac. “Sí, es todo gracias al trabajo duro de todos.” – contestó el alcalde. Escuchando al jefe de la aldea, Isaac analizó el acueducto con sus ojos. No podía imaginar el esfuerzo que habían debido hacer para construir ese intrincado canal de agua hacia la aldea. Un profundo respeto estalló en su corazón. Los residentes de ese pueblo eran menos de cien, y el número de personas que podían ser asignadas para cavar el canal era aún menor. Cuando vio la situación de la comida, prácticamente inexistente en la casa del alcalde, no podía dejar de imaginar cómo sería posible ese trabajo a nivel de ingeniería pública. Bueno, la verdad era que todo había sido posible por la gran cantidad de comida y herramientas que Kazura les había facilitado. Eso había hecho que el trabajo progresara suavemente. Pero Isaac desconocía ese factor por completo. “Todo el mundo… Realmente está haciendo lo mejor… Entonces, sobre el tema del tributo de los cultivos en dos meses, después de ver que la perspectiva para las cosechas es sombría, deberéis hacer el tributo con madera, como la vez anterior.” Isaac, observando el acueducto, cambió su punto de vista. A pesar de que sus preocupaciones sobre la escasez de agua se habían disipado, después de ver el acueducto sabía que los cultivos no iban a crecer de forma instantánea. Isaac sentenció que toda la aldea padecía una grave escasez de alimentos, por lo que pudo comprobar en la casa del jefe, así que decidió que esta vez la tasa de tributo iba a ser con madera en vez de cultivos. “Como parece imposible proveernos con la misma cantidad de madera que la vez anterior, ¿qué te parece si cambiamos la cantidad por ocho décimas de la última vez?” – dijo Isaac. “Lo entiendo. Esta vez, el tributo solo será de ocho décimas del tributo anterior. Definitivamente lo voy a aceptar.” – asintió Varin. Isaac escuchó la respuesta y sonrió. “Entonces volveré dentro de un mes para confirmar la situación. Sin embargo, podría haber una situación difícil en el futuro, así que espero la mejor cooperación de todos en este pueblo.” – dijo Isaac mientras estrechaba firmemente la mano del alcalde.