sábado, 9 de marzo de 2019

TATE Capítulo 10

Capítulo 10
Almuerzo infantil
Traducido por Lord
Corregido por DaniR
Editado por Tars

“Tú…” El vendedor se quedó completamente aturdido cuando traje a Raftalia conmigo a la tienda de armas. Sí, para que ella pudiera luchar eficientemente… necesitaba más poder ofensivo. Así que sería absurdo no comprarle un arma. “Dame un arma dentro del rango de 6 monedas de plata que esta chica pueda usar.” “Ufff…” – el viejo de la tienda de armas lanzó un profundo suspiro. – “Este país está realmente tan corrupto… O te has podrido completamente hasta la médula… Pero como sea, voy a ganar 6 monedas de plata haciendo esto.” “¿Todavía te queda algo, como ropa ordinaria o una capa?” “Está bien… Los agregaré como un regalo.” – murmuró el tendero con un tono de aborrecimiento mientras sacaba varios cuchillos. – “Estos los tienes dentro del rango de 6 monedas de plata.” De izquierda a derecha, había cuchillos fabricados en cobre, bronce y hierro. Todos tenían el mismo rango de ataque pero precios diferentes. Hice que Raftalia sostuviera cada uno de los cuchillos unas cuantas veces antes de elegir el que le resultara más cómodo. “Este es bueno.” La cara de Raftalia palideció mientras nos miraba a mí y al viejo con el cuchillo en las manos. “Toma, tu ropa y capa gratis.” El vendedor los entregó con un brusco empujón y nos guio hasta el vestuario. Tomé el cuchillo de Raftalia y luego le ordené que usara la ropa donada. Raftalia se tambaleó en el vestuario mientras tosía; luego se cambió. “Todavía está un poco sucia… Le daré un baño más tarde.” Había un río fluyendo cerca de la pradera. En este país, el río se divide en varias ramas a medida que fluye río abajo. Mi zona de acampada había sido recientemente reubicada en esa zona. Es un lugar estupendo, ya que siempre puedo pescar para comer. Había absorbido algunos peces de los que había capturado con el escudo, desbloqueando los efectos del ‘Escudo Pez’ y adquiriendo la técnica de Pesca a nivel 1 como resultado. Raftalia se tambaleó tímidamente hacia mí cuando terminó de cambiarse. Parecía entender que desobedecer provocaría dolor. Me agaché a la altura de los ojos de Raftalia y hablé con ella. “Entonces, Raftalia, esta es tu arma. A partir de ahora, tú y yo lucharemos juntos contra los monstruos. ¿Entiendes lo que digo?” “…” Raftalia asintió a mis palabras con ojos asustados. Bien, porque le resultará doloroso si no lo entiende. “Ahora bien, con ese cuchillo en la mano…” Saqué el Globo Naranja que estaba escondido dentro de mi capa y lo puse frente a Raftalia. “Corta y pica esta cosa.” “¿¡Hii!?” Cuando le mostré el pequeño demonio escondido, Raftalia gritó conmocionada y dejó caer su arma. “Eh… N… No.” “Es una orden. Hazlo.” “Yo… No puedo.” Raftalia agitó la cabeza vigorosamente. Sin embargo, fue golpeada con una oleada de dolor debido a su desobediencia por el hechizo de esclavitud. “Guh…” “Vamos, solo seguirá doliendo si no lo apuñalas.” “¡Koho… Koho!” La cara de Raftalia se contorsionó de dolor mientras agarraba con firmeza su arma. “Tú…” – el viejo se había quedado sin habla mientras presenciaba nuestro pequeño teatro. Raftalia endureció firmemente su voluntad de matar mientras lanzaba una estocada contra el Globo Naranja que me mordía en el brazo. *rebote* “¡Eso es débil! ¡Esfuérzate un poco más!” “¡¿…!? ¡Ei!” Asustada, Raftalia retrocedió un momento. Inmediatamente después, utilizando el impulso, cargó de nuevo contra el globo con gran fuerza. *¡POP!* El globo estalló con un fuerte ruido.

Has obtenido 1 punto de Experiencia.
Por primera vez, apareció un cuadro de texto que indicaba que mi aliado había derrotado a un enemigo. Una vez más, mi cabeza estaba llena de sed de sangre. Esa perra. Nunca tuvo la intención de quedarse conmigo ni de enseñarme cómo funciona el sistema. “Bien, lo has hecho bien.” Palmeé a Raftalia. Luego ella me miró con una expresión de desconcierto. “Muy bien, el próximo será éste.” El globo más fuerte que había encontrado todavía estaba pegado a mí, tratando de devorarme con sus mordiscos. Sostuve el Globo Rojo como lo había hecho con el último. El Globo Rojo no había comido ni bebido nada durante una semana, así que debería haberse debilitado considerablemente. Pero, aun así, esta cosa probablemente podría soportar el ataque de una chica enferma y novata. Raftalia asintió con la cabeza y perforó el ojo del globo con más firmeza que antes. *¡POP!*

Has obtenido 1 punto de Experiencia.
Tu acompañante ha obtenido 6 puntos de experiencia.
Fue entonces cuando el icono llamó mi atención. “Bien, de ahora en adelante sigue luchando así; vamos.” “Koho…” Siguiendo mis órdenes, Raftalia envainó su arma alrededor de la cintura y me siguió obedientemente. “Ey, oye colega. Tengo algo que decirte.” “¿Y eso es?” El viejo refunfuñó mientras me miraba con el ceño fruncido. “NUNCA… MUERAS… DESHONROSAMENTE, ¿me oyes?” “Me tomaré muy en serio esas amables palabras.” Le devolví su sarcasmo con uno de los míos.
* * *
En dirección hacia los prados a paso vivo, me fijé en algunas tiendas y puestos de la calle a lo largo de la carretera lateral que se extendían en el horizonte. Mientras Raftalia me tomaba de la mano y caminaba a mi lado, miraba sin descanso por toda la ciudad. Los puestos de comida liberaban un delicioso aroma. El dinero restante después de mis compras: 3 monedas de plata… Hablando de eso, mi barriga estaba un poco vacía. *Gu…* Tal sonido se escuchó desde la dirección de Raftalia. Ella apartó su mirada con un… “¡Ah!” Mientras intentaba negar lo que acaba de pasar… Me pregunto por qué se está conteniendo. Realmente, si Raftalia no tiene la fuerza para luchar contra los enemigos, entonces yo tampoco tendré ingresos en un futuro cercano. Un cuchillo desafilado es inútil. No podrá reunir ninguna fuerza cuando tenga hambre. Entré en un restaurante que parecía lo suficientemente asequible para nuestro presupuesto. “¡Bien… Venido!” Nuestro servidor nos guio a una mesa manteniendo un gesto desagradable debido a nuestra apariencia desaliñada. En el camino, Raftalia miró a una pareja de padres e hijos que estaban sentados en otro lugar. Con un dedo en la boca, Raftalia parecía bastante envidiosa del niño que escarbaba en ese almuerzo infantil. Supongo que quería comer eso. Nos sentamos y ordenamos rápidamente antes de que nuestro servidor se fuera. “Estooo, pediré la comida más barata del menú, mientras que esta señorita quiere lo que ese niño de ahí está comiendo.” “¿¡…!?” Raftalia me miró con gran asombro. ¿Resultaba tan sorprendente que yo pidiera ese almuerzo para ella? “Entendido. Eso hace un total de 9 monedas de cobre.” “Ten.” Al entregar una moneda de plata, nuestro servidor me devolvió el cambio. Miré distraídamente a mi alrededor mientras esperaba que nos sirvieran el almuerzo. … La gente que nos rodeaba empezó a chismorrear después de notar mi presencia. Sí, este es un mundo totalmente paralelo. “Por… ¿Por Qué?” “¿Hm?” Bajé mi mirada hacia Raftalia después de escuchar su voz. Me miraba fijamente con una cara llena de asombro. “Parecías querer bastante esa comida, ¿no? ¿O querías pedir otra cosa?” Raftalia agitó la cabeza tan rápido, que se oía un sonido por el movimiento. Este es un tema bastante delicado para ella. “Por… Por qué… ¿Me dejarías comer ese almuerzo?” “Como te dije, lo pedí porque parecías quererlo.” “Pero…” ¿Cómo es que ella estaba siendo tan persistente en este tema? “De todos modos, come para alimentarte y consigue algo de nutrición. Morirás si estás muy delgada, ¿sabes?” Bueno, como acabo de comprar a mi nueva esclava, no puedo dejar que se muera antes de que me pague con intereses. “Perdón por la espera.” Nuestra comida por fin ha llegado. ¿Ese es el almuerzo que había ordenado para Raftalia? Es un trozo de… ¿tocino…? Más o menos tan grande como el brazo de una persona. Mhm. La presentación es de muy buen gusto por lo menos. “…” Raftalia se congeló en el acto mientras pensaba: ‘¿Este almuerzo infantil realmente es para mí?’ “¿No quieres comer?” “En serio… ¿Puedo?” “Hah… Está bien, así que come.” Raftalia comenzó a comer tímidamente… La cara de Raftalia se contorsionó un poco al escuchar mis instrucciones. “Ok…” Raftalia comenzó tímidamente a comer el almuerzo infantil con sus propias manos. Bueno, no se podía hacer nada ya que había crecido en un ambiente duro. De alguna manera parecía que la cantidad de chismorreos flotando alrededor había crecido una vez más. Aunque no es un asunto por el que valga la pena preocuparse. Raftalia adoraba la bandera que había erguida en la cima de su comida, en forma de arroz con pollo.
*Murmullo, murmullo, murmullo* Para ese momento, Raftalia comenzó a saborear todos y cada uno de los bocados de su almuerzo. ‘Así que a partir de ahora comeré con esta esclava…’ Ese fue el solitario pensamiento que se me cruzó por la cabeza.


viernes, 8 de marzo de 2019

G4L Capítulo 13

Arco 2 Capítulo 13
Por el bien del futuro
Traducido por Kasahara
Corregido por DaniR
Editado por Tars

‘Oh, esto tiene que ser útil, ya que es caro.’ Kazura compró una gran cantidad de fertilizante en la tienda. Tras alquilar un camión para dar varios viajes entre su mansión y la ferretería, pudo transportarlo todo. También se hizo con una carretilla plegable. Esa nueva carretilla tenía una capacidad máxima de trescientos cincuenta kilos y una elegante y eficiente función de plegado. Por supuesto, los neumáticos eran anti-pinchazos. Recordó el almacén de la carretera donde arbitrariamente ‘compró’ su anterior carro de tracción de 300.000 yenes. Observó que el antiguo dueño de ésta se había hecho con un nuevo carro plegable. Le pareció que valía la pena, así que había decidido comprar el mismo modelo. Al pasar por delante de esa casa, se encontró un papel en el que habían escrito –Coge las verduras que desees–, así que, en contestación, él colocó una pegatina, –Me he llevado dos tomates, estaban deliciosos–. Así que esa fue su comida del día, dos tomates gigantes y deliciosos. Eran de un rojo intenso, no esperaba más de un granjero profesional, la fruta estaba dulce y deliciosa. ‘De momento he cargado unos trescientos kilos, me pregunto si el tatami estará bien...’ Mientras comprobaba las condiciones del tatami, Kazura comenzó a cargar, uno a uno, los paquetes de fertilizante que habían amontonados justo fuera del vestíbulo, en la carretilla. Esperaba que el tatami se hubiera aboyado un poco con el peso, pero milagrosamente, aguantó. ‘Este Tatami es muy fuerte.’ Desconcertado, decidió aceptar el hecho como algo que no podía entender del todo. Así que tiró de la carretilla y cruzó al borde del otro mundo. “Como siempre, por favor, discúlpeme. Oh, se lo ruego, acepte esto.” En la ruta, como de costumbre, Kazura pasaba pidiendo disculpas al esqueleto tendido en el pasillo. Ofreció sus disculpas al difunto con una taza de sake.
* * *
Cuando Kazura volvió al bosque, los aldeanos ya habían hecho una pila enorme con el estiércol que habían ido recogiendo. La gente se había dividido en dos grupos: uno seguía recogiendo estiércol y el otro lo mezclaba en la tierra de los cultivos. “Bienvenido, señor Kazura. ¿Ese es el fertilizante?” Valetta tiró de su carrito hasta llegar al lugar donde Kazura dejó el suyo. Aparentemente, la carretilla de la chica había sido utilizada repetidas veces como transporte para el estiércol desde el bosque hasta los campos. “Sí, lo esparciremos en la tierra de forma similar al estiércol, aunque huele un poco mal.” – contestó el hombre. “Ciertamente, tiene un olor un poco inusual.” Valetta se acercó a la carretilla repleta de fertilizante y acarició con un dedo el carácter [Estiércol] escrito en la bolsa de vinilo. “¿Cómo se lee esto?” – preguntó la chica. “Se escribe ‘Estiércol’. En mi país se fabrica con los excrementos de un pájaro que se llama gallina.” – respondió Kazura. “Bueno, como todavía queda un montón más en mi país, necesito volver ahí de nuevo... ¿Ocurre algo?” Valetta, que por alguna razón desconocida permaneció rígida frente al estiércol, respondió a Kazura. “Ah… No… Tenemos que esparcir esto por el campo, ¿no?” “Así es.” – respondió Kazura. “Y son excrementos de un pájaro, ¿no?” “Sí.” – asintió Kazura. Escuchando la respuesta del hombre, la chica se quedó perpleja mientras alternaba su mirada entre los sacos y Kazura. Viendo la expresión de Valetta, recordó que este acto era el equivalente a ofrecer mierda de pájaro a un Dios, por lo que podría haber cierta renuencia a ello, por eso hizo un comentario de seguido. “No te preocupes por eso, estará bien. Es parecido a lo del fertilizante. Dios utilizará cualquier cosa que haga que los campos mejoren, aunque sea caca de pájaro.” “Hm... ¿Tú crees?... Gracias por todo.” – respondió Valetta con un tono de disculpa. “No te preocupes, es la manera que tengo de agradecer que el pueblo me haya aceptado.” Dicho esto, Kazura le dio el fertilizante a Valetta y regresó de nuevo a Japón.
* * *
“Este es el último cultivo, ¿verdad?” “Sí, es el último.” Justo cuando el sol comenzaba a fundirse detrás de las montañas, terminaron de mezclar la tierra de todos los campos de patata con el fertilizante que los aldeanos habían recogido y el estiércol que Kazura trajo desde Japón. Quedaban sacos en la carreta, pero los esparcirían al día siguiente en los cultivos que faltaban. “Creo que no he traído suficiente. A lo mejor necesito volver a mi país.” – comentó Kazura. “Oh, gracias por el esfuerzo… Aunque esta cosa realmente apesta.” – agradeció el alcalde. Escuchando la respuesta de Varin, Kazura, quien había transportado y descargado el estiércol, olfateó su mano y sus ropas. Parecía que el olor del producto se había arraigado a su ropa y a su piel. Los aldeanos de alrededor también hicieron una mueca al olerse a ellos mismos. “La verdad es que es apestoso.” “Sí, me pregunto si el olor se irá después de frotarme con agua caliente antes de cenar... Bueno, ojalá que sea así.” – dijo Kazura. “Voy a ir derechita a casa para hervir el agua.” – contestó Valetta. Siguiendo a la chica, varios de los aldeanos también marcharon hacia sus hogares. “Ah, ¡esperad todos un momento!” Kazura llamó a los aldeanos que se iban, entonces abrió una caja de cartón que había guardado en una de las esquinas del carrito. “Es que he preparado un objeto muy adecuado para este tipo de situaciones. Cada familia recibirá dos piezas, así que por favor, aceptadlo. Sí, aquí, para ti...” “¡Guau! ¡Qué olor tan rico!” Kazura dio a una aldeana una cajita pequeña que contenía un objeto rectangular. La chica sonrió involuntariamente cuando olió el dulce aroma que procedía de ahí. Los demás aldeanos que recibieron el obsequio también expresaron sus elogios con respecto al olor. “Pero, señor Kazura... ¿Para qué se utiliza esto?” – preguntó Valetta mientras miraba las letras escritas en la caja. “Eh… Se llama jabón. Es una cosa que se utiliza para lavarse el cuerpo y las ropas. Huele mejor que solo utilizando agua.” – explicó Kazura. “¿Eh? ¿Jabón? ¡¿Esto es jabón!?” Sí, lo que había traído Kazura era jabón. Cuando compró el fertilizante había sido incapaz de aguantar el olor. Así que cuando se imaginó que la peste se quedaría atrapada en la tela y en el cuerpo después de esparcir el producto por el campo, se preparó. Justo como temía, el olor vagaba alrededor, así que hacer este obsequio había sido una decisión correcta sin duda alguna. “Ah, así que ya sabes lo que es. En ese caso, ¿todos sabéis como utilizarlo?” Cuando Kazura miró a su alrededor esperando respuestas, solo un puñado de gente asintió, mientras la mayoría de aldeanos inclinaban la cabeza confundidos. Aparentemente, aunque el jabón existía en ese mundo, no era un producto muy común. “Yo he visto jabón anteriormente en la aldea, pero no era tan duro. Era más suave y blandito. Tampoco he utilizado un jabón que oliese tan rico como este” – explicó Valetta. “Oh, ¿en serio?” – se sorprendió Kazura. “Yo tampoco he olido un jabón tan rico como este… Es un producto muy caro, y los agricultores no lo suelen utilizar.” Valetta y Varin hablaban de sus experiencias mientras observaban el misterioso objeto que Kazura les había entregado. Quizá, el jabón de ese mundo se hacía de otra manera y los materiales eran diferentes. Si volvía de nuevo a Japón, investigaría sobre la fabricación de los jabones. “Hm... Entonces, por favor dejadme que os explique cómo se utiliza.” Delante de todos, comenzó a explicar a los aldeanos cómo utilizarlo. Mientras Kazura daba la charla, parecía que Valetta y Varin discutían y hablaban sobre alguna cosa durante unos segundos, pero en seguida se pusieron de acuerdo y comenzaron a distribuir el jabón a los aldeanos. “Así que, por favor, seguid mis instrucciones. Además, puede que huela bien, pero comerlo no sería una buena idea, ¿ha quedado claro?” Los aldeanos expresaron sus agradecimientos antes de volver a sus respectivos hogares. El grupo de Kazura también se fue hacia la casa de Valetta, después de cargar las carretillas con el fertilizante que quedaba.
* * *
Cuando Kazura y los demás llegaron a casa, hicieron turnos para limpiar su cuerpo y sus ropas con un cubo lleno de agua caliente y jabón que dejaron en el jardín. Valetta y Varin le persuadieron para lavarse, así que se adentró en el patio con un cubo y cambió su muda con ropa que traía en una maleta de mano. Hasta entonces todavía estaba a gusto, pero se sintió un poco incómodo al percatarse de que no sabía qué hacer con su ropa. Cuando la gente dejó de mirar, se desnudó y comenzó a lavarse. ‘Buah, como siempre, el jabón es agradable. Es mucho mejor que frotarse el cuerpo con solo agua caliente.’ Kazura suspiró de placer, mientras cubría su cuerpo con burbujas. Hasta el momento se había estado lavando con la ropa puesta y con agua. Aunque no había ningún motivo para sentirse mal, la idea de haber traído el jabón era algo de lo que se sentía orgulloso desde el fondo de su corazón. ‘Gracias al molino de agua, no hay razón para preocuparse, así que no sería mala idea hacer un baño público. Necesito consultarlo con estos dos más tarde.’ Kazura se quedó pensando en ello. Terminó de lavarse mientras tarareaba una canción. Utilizando el agua de un cubo enjuagó completamente su cuerpo. Después, alegremente, se puso la ropa.
* * *
“Ahora me toca a mí.” – dijo Valetta. “Sí.” – asintió su padre. “Sí, tómate tu tiempo.” – contestó Kazura. Valetta fue hacia el patio para lavarse. Kazura aprovechó para hablarle a Varin sobre la idea del baño público. “Señor Varin, hay algo que necesito consultarte...” “¿Hm…? Ah, comprendo. Valetta no tendrá objeción, siéntete libre de hacerlo.” – contestó el alcalde. “¿Eh?” Kazura se quedó perplejo con la contestación del padre de la chica. “Aunque sea mi hija, sé que es muy guapa. Estamos en deuda contigo, señor Kazura, así que adelante, siéntete libre de mirar su cuerpo.” – insistió Varin. “Esper... ¿De qué estás hablando?” Kazura intentó pararle los pies a Varin, quien le estaba dando permiso para espiar a su hija desnuda. ‘¿A caso he hecho una petición para poderla espiar? ¿En qué lugar del mundo un hombre sería capaz de pedirle permiso a un padre para espiar a su hija mientras se da un baño?’ Kazura intentó refutar con vehemencia a Varin, quien se hizo el tonto por la charla que habían tenido hacía unos instantes. “¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja! Bueno, bromas a un lado. ¿Qué quieres consultarme?” “Bro… Bro… ¿Era una broma?” Aunque Kazura se había dado cuenta de que solo le estaban tomando el pelo, su paciencia se agotó. Sin embargo, comenzó a hablar sobre el baño público en el que pensó antes. “Eh… Bueno. Ya que no tenemos problemas para conseguir agua, creo que podríamos permitirnos tener un baño público para el pueblo. Me pregunto si podríamos construir una gran bañera que todo el mundo pudiera utilizar.” – explicó Kazura. “Si hablas de una bañera, te refieres a algo que pueda almacenar una gran cantidad de agua caliente, ¿no?” “Sí, ¿Podríamos construir algo así de grande en esta aldea?” – replicó Kazura. “¡Ummmm...!” Varin emitió un gemido mientras se cruzaba de brazos después de escuchar la proposición de Kazura. Parecía que le daba vueltas a algo. Kazura se preguntaba si habría algún tipo de problema cuando vio que la cara de Varin se puso seria, y esperó a su respuesta. Después de un rato, el alcalde abrió sus ojos y se disculpó. “Si construimos algo como un baño público, todo el mundo lo disfrutaría. Pero algo como una bañera es un objeto lujoso que solo utilizan los nobles. Por eso creo que no podemos construir uno sin consultarlo antes.” – explicó Varin. “Ah... Ya veo...” – respondió Kazura, comprendiendo lo que el jefe de la aldea le estaba explicando. Por lo visto, si construían un establecimiento tan lujoso en la aldea, eso podría llamar la atención, y Narson los tendría a todos en el punto de mira. Aunque hasta ahora la comida que facilitaba Kazura era algo positivo, si construían un baño público, sería algo muy sospechoso y podría causar estragos. Después de pensar sobre todo eso, Kazura se dio cuenta de un serio problema. “¿Huh? Eso significa que el molino también es algo malo, ¿verdad?” Sí, la rueda hidráulica. Esa cosa no debería haber existido en ese mundo. En ese caso, cuando se supiera de su existencia, cuestionarían a Varin. Aunque el molino fuese una herramienta que ya existía en ese lugar, seguramente le interrogarían por su procedencia. “Es cierto, pero si ese molino no existiera, entonces los campos de la aldea estarían destruidos por completo. Así que te estamos realmente agradecidos.” “No me des las gracias, pero si Narson se entera del molino, entonces...” “Creo que estaremos a salvo. El señor Isaac inspeccionó las condiciones del pueblo el otro día y no hizo muchas preguntas acerca del acueducto.” “¿En serio? Mmm…” Ese día, Isaac había ido a revisar las condiciones de la aldea, así que seguramente no había visto la conexión entre el río y el pueblo. Según lo que contaba Varin, la inspección del otro día había finalizado sin ningún tipo de problema, pero el señor Narson recibiría la información y quizá él sí que sospecharía y la existencia de una rueda hidráulica estaba expuesta. Lo del molino iba a saberse tarde o temprano. Si se exponía la existencia del canal, también estaría expuesta la procedencia de Kazura. En el peor de los casos, cabía la posibilidad de que Kazura fuese arrestado por el noble. Ya se había familiarizado con esa aldea, y disfrutaba mucho del plan de ‘disfrutar la vida en otro mundo’ como para empezar ahora a encontrarse con obstáculos. Además, sus planes de explorar ese otro mundo se le iban a arruinar. Del mismo modo que ocurría con la gente de esa aldea, Narson no sabía nada acerca del país del que procedía Kazura, así que eso no iba a ser un problema, pero tampoco iba a ser algo bueno. “Señor Varin, tengo una propuesta...” Para resolver su problema, por el bien del futuro de la aldea, Kazura hizo una propuesta al alcalde.


jueves, 7 de marzo de 2019

TBATE Capítulo 10

Capítulo 10
El camino por delante
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

El viaje por la grieta dimensional me evocó una sensación muy peculiar. Sentí como si estuviera atrapado en el medio de una película en cámara rápida. Mientras iba sentado sobre mi trasero, todo a mi alrededor se movía haciendo que los colores se volvieran borrones indescifrables, mientras que mi perdida mirada veía a lo lejos, sin más lagrimas que derramar. En el lugar donde aterricé había montón de hojas y enredaderas que amortiguaron mi caída. Sin embargo, eso no importaba. Aunque hubiese caído sobre rocas puntiagudas, probablemente ni lo habría sentido. Me quede en la misma posición que había estado durante todo el viaje, sin siquiera molestarme en ver mi alrededor. Se había ido. Nunca más sería capaz de volver a verla otra vez. Estos dos pensamientos formaron un nuevo torbellino de emociones mientras sollozaba sin derramar una lagrima. Comencé a recordar los casi cuatro meses que habíamos pasado juntos; cuán cariñosa había sido, tratándome como si fuera de su propia sangre. No me importaba que se hubiera tomado un tiempo antes de enviarme a casa para poder estar más tiempo juntos. Durante el corto tiempo que había estado con Sylvia, me había enseñado tanto y me había dado una idea de lo que me faltaba desde que había llegado a este mundo. Sucumbiendo al deseo de mi mente de querer dormir para lidiar con este dolor, me acurruqué como si fuera una bola donde había aterrizado cuando un abrasador dolor me ayudó a volver de vuelta. La sensación de ardor se extendió desde mi núcleo de maná por todo mi cuerpo hasta que una voz hizo eco en mi cabeza. «¡Ejem! Probando, probando… ¡Ah, bien! Hola Art, soy Sylvia.» Mi corazón se comenzó a agitar e instantáneamente respondí a la voz. “¡Sylvia! ¡Estoy aquí! ¡Puedes escu…“ «Si estás escuchando esto ahora, significa que te he enseñado lo que soy…» Ah, era algún tipo de grabación que había infundido cuando perforó aquel pequeño agujero en mi núcleo de maná. «… Todavía no estás ni siquiera cerca de estar listo para saber toda la verdad. Conociéndote, si te hubiera dicho quién era esa figura que estaba en el cielo, habrías intentado pelear precipitadamente. Pequeño Art, apenas has pasado de los cuatros años. Al mirar dentro de tu núcleo de maná, me di cuenta que tienes un talento excepcional, ya que tu núcleo ya es de color rojo oscuro. Te dejaré esto de mi parte: he infundido en ti mi única voluntad. Esto es algo que no tiene comparación con la voluntad de una bestia normal. Tu progreso futuro como mago dependerá de cuán capaz seas de usar mi voluntad, que está integrada a tu núcleo de mana…» ¿Era por esto que el púrpura en sus ojos y sus patrones dorados habían desaparecido? «En el momento en el que núcleo de maná alcance el nivel siguiente de la fase blanca es cuando volverás a escucharme de nuevo. En ese momento, te explicaré todo y lo que hagas después de eso, será tu decisión.» ¿Hay una etapa más allá del blanco? «Por último, Art… Sé que puedes estar sufriendo, pero recuerda que tienes una familia y la piedra que te confié para cuidarlos. Mi único deseo es que abraces la alegría y la inocencia de la infancia; entrena duro, y haz que tus padres y yo nos sintamos orgullosos. No sigas a las sombras por un ataque de ira. Matar a los responsables de mi muerte no me traerá de vuelta ni te hará sentir mejor. Hay una razón para todo y no me arrepiento de lo que ha pasado. Con esto, me despido por ahora. Recuerda, protege a tu familia y a la piedra, investiga lo que te he dejado, y disfruta esta vida, Rey Grey.» “……” Ese era mi nombre y título de mi antiguo mundo. Lo había sabido todo este tiempo… ¿Habría descubierto algo en mi núcleo de maná? ¿Había sido capaz de ver dentro de mis memorias? Tenía tantas preguntas, pero la única persona que era capaz de responderlas ya se había ido. Me negué a moverme durante un largo rato, manteniéndome en una cómoda posición fetal, inmerso en mis pensamientos. Sylvia tenía razón. Había dicho todo esto sabiendo cómo era mi vida en mi antiguo mundo. No puedo cometer el mismo error de vivir solamente buscando la fuerza. Quería ser fuerte, pero también quería vivir mi vida sin remordimientos. Quería vivir una vida de la cual Sylvia estaría orgullosa. No creo que ella fuera feliz, incluso si alcanzo lo que sigue después de la etapa blanca, viviendo solamente para entrenar. No, necesitaba apresurarme y llegar con mi familia. Pero antes de eso… ¿Dónde diablos estoy? Mirando a mi alrededor, estaba rodeado de árboles que se elevaban hacia el cielo. Había densa niebla situada sobre un par de centímetros del suelo, llenando el aire con una humedad casi palpable. Árboles y una extrañamente densa niebla… Me puse cómodo sobre mi trasero, abatido por comprender lo que significaba esto. Estaba en el Bosque Elshire. Cuando me levanté, solté un desanimado suspiro. Al parecer no me iba a encontrar pronto con mi familia. Habían pasado ya más de cuatro meses desde que cayera por el acantilado. Lo más probable era que mi familia hubiera regresado a Ashber, o quizás había decidido quedarse en Xyrus. No tenía ningún tipo de provisión, excepto la ropa que traía y la extraña piedra que estaba envuelta en la pluma de Sylvia. Esta maldita niebla limitaba mi visión a unos pocos metros a mi alrededor. Si bien reforzar mis ojos con maná ayudaba un poco, eso no resolvía el mayor problema, que era cómo salir de este lugar. Reforcé mi cuerpo, activando la rotación de mana que se había vuelto inconsciente para mí. Actualmente, solo podía absorber aproximadamente un veinte por ciento de lo que podía reunir meditando, pero no tenía quejas. Lo único malo era que la rotación de maná no era un reemplazo para fortalecer mi núcleo de maná. Para poder purificar mi núcleo de maná y avanzar a las próximas etapas, necesitaba concentrarme solamente en reunir maná, tanto de mi cuerpo como de mi alrededor, e ir usándolo para deshacerme poco a poco de las impurezas. Algo importante que había sentido después de que mi núcleo de maná se volviera rojo oscuro, era que la cantidad de maná que podía almacenar había aumentado muchísimo. Si bien el tamaño no había aumentado, supongo que la pureza permitía que se pudiera almacenar más maná. Trepé un par de ramas de un árbol cercano y me detuve una vez llegué a una altura suficiente. Concentré el maná solamente en mis ojos, mejorando mi visión aún más. Lo que buscaba no era una salida, sino más bien cualquier signo de que hubiera seres humanos. Sylvia me había dicho que me teletransportaría cerca de humanos, así que esperaba que hubiera aventureros viajando por aquí y me dijeran como salir, o incluso me escoltaran fuera del bosque. Después de buscar por unos diez minutos, saltando de árbol en árbol, encontré lo que buscaba. Salté unos cuantos árboles más, sintiéndome orgulloso de mi agilidad como un primate, y me detuve en una rama a unos pocos metros de distancia. Me escondí detrás de un grueso tronco mientras observaba al grupo de humanos. Algo estaba mal. Me escondí completamente tras el tronco, cerré mis ojos, e imbuí maná en mis oídos. “¡NOOO! ¡AYUDA! ¡ALGUIEN, POR FAVOR AYÚDENME! ¡MAMI! ¡PAPI! ¡NOOO! ¡¡¡TENGO MIEDO!” “¡Que alguien haga que se calle! ¡Va a llamar la atención!” ¡POOOOM! “Rápido. Ponla en la parte trasera del carruaje. Estamos a solo un par de días de la cordillera. Allí estaremos a salvo. No os relajéis y seguid moviéndoos.” “Ey, Jefe. ¿Cuánto crees que nos pagarán? Las elfas valen mucho, ¿no? Je, je, además es una niña, ¡así que es virgen! Apuesto a que nos darán un montón de pasta, ¡¿cierto?!” ¡Traficantes de esclavos! Con cuidado eché un vistazo para ver el pequeño carruaje, en el que cabían unos cinco o seis adultos. Me giré justo a tiempo para ver cómo un hombre de mediana edad llevaba a la chica a la parte trasera del carruaje. Parecía tener unos seis o siete años, su cabello era plateado y tenía unas orejas puntiagudas, rasgo racial por lo que se reconocía a los elfos. ¿Qué debería hacer? ¿Cómo siquiera habían podido secuestrar una niña elfa en primer lugar? Se suponía que el Bosque Elshire tenía una niebla mágica que desorientaba los sentidos incluso del mago más capaz. Después de observar durante unos segundos más, encontré la respuesta. Había unas bestias de maná atadas a unas correas que parecían la mezcla entre un ciervo y un perro, con astas que se ramificaban, como si fueran un complejo satélite. Habían sido mencionadas brevemente en la enciclopedia que siempre llevaba conmigo. Los sabuesos del bosque eran nativos del Bosque Elshire y podían orientarse incluso mejor que los elfos. No tenía idea de cómo estos salvajes habían adquirido sabuesos del bosque, pero necesitaba pensar en un plan. Opción uno: robarles un sabueso del bosque y hacer que me guíe para salir del bosque. Opción dos: secuestrar a la elfa y hacer que me guíe para salir del bosque. Opción tres: matar a todos los traficantes de esclavos y liberar a la elfa, entonces luego tomar un sabueso del bosque y hacer que me guíe para salir del bosque. Tras un par de minutos reflexionándolo, me encontraba ante un dilema. La opción uno sería la más fácil, pero no casaba conmigo dejar sola a la elfa. Pero, ¿quién sabe…? Quizás la compraba un anciano amable que la liberara y la llevase de vuelta a su casa. Es poco probable… La opción dos tenía un obvio error, una vez salvara a la elfa, no me sacaría del bosque y solo insistiría en volver a casa y los traficantes de esclavos probablemente no lo tomarían con buenos ojos. La opción tres tenía el mejor resultado, pero era por mucho una molestia considerando que serían cuatro contra mí. Debido a la niebla, no podía sentir si es que alguno de era un mago, pero era seguro admitir que al menos uno lo sería, ya que ser capaz de capturar una elfa significaba que eran, o bien muy afortunados o profesionales. Tras soltar otro profundo suspiro, no pude evitar pensar cuán frecuentemente había suspirado estos días. Entonces será la opción tres. Después de horas de observarlos, había aprendido lo suficiente para ponerme en acción. Esperé hasta que anocheciera para comenzar con mi plan. A pesar de sus toscas apariencias, los traficantes de esclavos eran sorprendentemente atentos; nunca hacían fuego y siempre mantenían a dos personas en guardia todo el tiempo. Primero provoqué a los sabuesos del bosque con una roca que les lancé cuidadosamente, y uno de los guardias se dirigió al otro lado del carruaje para calmarlos. Entonces me puse en acción de inmediato. El que se había quedado estaba sentado sobre un tronco caído, jugueteando con algo en sus manos mientras que los otros dos dormían dentro de la tienda. Con cuidado, salté sobre una rama que estaba justo encima del carruaje, y me preparé para atacarlo. Mi primer objetivo sería el que había ido a tranquilizar a los sabuesos del bosque. Caí con un ruido sordo detrás del traficante de esclavos. Este hombre tenía una constitución muy larguirucha. Si bien sus delgados músculos eran visibles, no parecía ser muy fuerte y solo estaba armado con un cuchillo largo. Sorprendido por el ligero sonido, Larguirucho se dio vuelta, probablemente esperando que fuera una curiosa comadreja o rata. Al ver que era un niño de cuatro años con harapientas ropas, en su rostro se vio una mezcla entre sorpresa y diversión. Pero antes de que tuviera la oportunidad de siquiera hablar, me lancé hacia su cuello. Imbuí maná en el canto de mi mano para que tuviera un borde afilado. Esto en mi mundo era llamado “Arte sin Espada,” pero aquí, sería más preciso llamarlo técnica de atributo viento. Por instinto se echó hacia atrás, sus manos intentaron proteger la zona donde estaba apuntando. Pero era demasiado tarde. Le di un rápido golpe a su yugular, cortando sus cuerdas vocales junto con su arteria carótida. Inmediatamente un chorro de sangre brotó de su cuello cuando aterricé tras él, apoyé su cuerpo sin vida y lo bajé suavemente para que no hiciera ningún ruido. Tal como esperaba, los sabuesos del bosque que se habían calmado gracias a Larguirucho se despertaron de golpe por el hedor de la sangre, provocando que aullaran y ladraran. “¡Ey, Pinky! Ni siquiera puedes calmar a los sabuesos… ¡¿Qué mier…?! Ya había tomado… El cuchillo de Pinky y estaba esperándolo en la esquina trasera del carruaje. Mientras que la atención del otro traficante de esclavos se centraba en el cadáver de Pinky, que actualmente estaba siendo devorado por los sabuesos del bosque, salté detrás de él y lo apuñalé en el costado de su cuello. Los sabuesos se calmaron mientras se merendaban a los dos cadáveres. Mientras me dirigía a la tienda para deshacerme de los dos que dormían, un agudo llanto arruinó mis planes. “¡AYUUUUDA! ¡MAMI! ¡ALGUIEN! ¡¡ALGUIEN QUE ME AYUDE PORFAVOOR!!” Hija de… ¿Por qué justo ahora? Justo en ese momento, escuché un crujido proveniente de la tienda de la cual salieron los dos traficantes de esclavos que quedaban. “¡Pinky! ¡Deuce! ¡La niña se ha despertado! ¿Qué demonios estáis haciendo?” – gritó, aún medio dormido. Me aguanté las ganas de reír ante los ridículos nombres de los traficantes de esclavos, y me escondí tras un árbol al lado del carruaje para imbuir maná al cuchillo de Pinky. Al darse cuenta que algo iba mal, los dos traficantes de esclavos restantes se dirigieron al otro lado del carruaje, donde sus ojos no dieron crédito al ver cómo sus dos ex compañeros estaban siendo devorados por los sabuesos del bosque. Usando esta oportunidad ataqué al que tenía más cerca y, cuando su mirada me vio, instantáneamente blandió su espada corta hacia mi rostro. Esquivando el golpe, me agaché y corrí hacia él, intentando tenerlo al alcance de mi cuchillo. Lo golpeé, reforzando con más maná el cuchillo, cortándole limpiamente el talón de Aquiles de su pierna derecha. “¡¡Gah!!” Dejó escapar un doloroso aullido mientras se lanzaba desesperadamente fuera de mi alcance antes de que pudiera herirlo más. “¡Danton, ten cuidado! ¡Creo que este mocoso es un mago!” – gritó el luchador al que le acaba de cortar su tendón. Centré mi atención en Danton, que estaba desenvainando su espada y se ponía en posición defensiva. “¡Ves todo tipo de cosas locas en estos días! ¡Parece que un enorme saco de oro ha venido hacia nosotros, George! Apuesto que nos darán tanto como por la elfa.” – dijo mientras reía dementemente. A estos bastardos ni siquiera les importa que hubiera matado a sus compañeros. El cuerpo de Danton comenzó a brillar débilmente cuando reforzó su cuerpo con maná. Mientras avanzaba hacia mí, en su cara cuadrada se veía cómo sus labios se curvaban en una confiada sonrisa. George ya no podía pelear con esa pierna, pero este potenciador iba a ser un problema. El potenciador llamado Danton de repente saltó encima de mí, preparándose para lanzar un puñetazo con su brazo derecho. Solo podía suponer que la razón por que no estaba usando su espada era para no dañar la “mercancía”. Aunque esto normalmente me habría ofendido, en este caso, su exceso de confianza me lo hacía más fácil, así que no tenía quejas. Salté hacía atrás a tiempo para esquivar un golpe que fue lo suficientemente fuerte como para dejar una pequeña marca en el suelo mientras que le lancé mi cuchillo. Usé el mismo truco que con el conjurador que había traído conmigo cuando caí por el acantilado, pero este mago era más cuidadoso. Cortó el hilo de maná con su espada y cogió mi cuchillo con la mano que tenía libre. Mierda. Ahora estaba en una mala posición. Danton no era alto, pero su alcance aún era mucho más grande que el mío. También tenía una espada, que ahora creía necesitar, incrementando aún más su alcance. Sin perder tiempo, Danton corrió hacía mí y me lanzó de vuelta el cuchillo que le había arrojado. Lo esquivé fácilmente, pero no tuve tiempo para reaccionar a su próximo movimiento, que me golpeó en el tobillo con su vaina. Cuando tropecé e intenté recuperar el equilibrio, aprovechó esta oportunidad para agarrarme del tobillo y levantarme cabeza abajo. Su confiado rostro se arrugó cuando le golpeé con mi mano concentrada con maná. Usé una técnica de atributo fuego, liberando todo el maná que había concentrado en mi puño, y dirigiéndolo a la débil articulación de su muñeca. Un fuerte crujido, seguido de un alarido de improperios, indicó que mi ataque había tenido éxito. Su rota muñeca liberó mi tobillo y aterricé torpemente sobre mi espalda. Rápidamente me puse de pie, tomé el cuchillo de Pinky y aproveché esta oportunidad para atacar al herido Danton. Mientras estaba preocupado por el dolor de su muñeca, maldijo muy enojado: “¡Pedazo de mierda! ¡Estás MUERTO! ¡No me importa si ya no puedo venderte!” Su muñeca izquierda estaba herida, dejando un hueco en su defensa. Concentré más maná en mis pies y me acerqué hacia él; cuando estaba a punto de darle un buen golpe a su costado, vi cómo furiosamente blandía su espada hacia abajo. Había caído en mi trampa. Rápidamente giré sobre mi pie izquierdo, avanzando hacia la derecha. Esquivando su golpe por los pelos, le ensarté el cuchillo en su costado derecho, el cual había dejado descubierto en su último y desesperado ataque. Inmediatamente intentó saltar hacía atrás, pero puse mi pie derecho detrás de su pierna, logrando que perdiera el equilibrio. Con un rápido golpe, clavé mi cuchillo debajo de su axila, atravesando sus costillas y pulmones. Fue fácil rematarlo después de que su respiración se entrecortara por la herida. Ahora solo me quedaba el inmóvil George. No podía usar la espada de Danton ya que era demasiado grande y pesada para mi cuerpo, así que usé el cuchillo de Pinky por última vez y corté la yugular de George. El pobre luchador no podía hacer nada para defenderse o huir, debido a su pierna inmóvil, y murió con una mirada de incredulidad. Al igual que sus dos compañeros, fue comido por los sabuesos. Parecía que la elfa sabía que estaban luchando por su inquietante tranquilidad. Me subí a la parte trasera del carruaje donde estaba encerrada y la vi temblando en la esquina, con unos harapos que cubrían, mínimamente, sus partes íntimas. Me analizó sorprendida y dudosa, sus ojos casi decían, ‘No puede ser él, quien me ha salvado ¿cierto?’. La desaté mientras permanecía en silencio, sus ojos turquesa nunca dejaron de mirarme. Cansado y sintiéndome asqueado, la ayudé a levantarse y simplemente le dije: “Deberías volver a tu casa.” “Hic… Hic…” Probablemente ella no sabía si era un enemigo o un amigo hasta ahora, pero una vez que le dije ‘casa’, una expresión de alivió apareció en su rostro y se largó a llorar. “¡Hic! ¡Estaba taaaaaan asustada! ¡Me iban a vender! ¡Pensé que nunca más volvería a ver a mi familia otra vez! ¡Hic! ¡WAAAAAA!”


miércoles, 6 de marzo de 2019

Retro Capitulo 8

Arco 1 Capítulo 8
Vida escolar I
Traducido por Tars
Corregido por Thornapple y DaniR
Editado por Tars

Y, por ello, esta es la razón por la que los estudiantes que iban a la clase Beta nunca podían crecer de forma adecuada.’ – pensó Desir. Los estudiantes de la clase Alfa recibían excelentes lecciones de los profesores más brillantes de la academia. Sus clases eran cuidadosamente preparadas y se impartían con pasión, alimentando a la clase Alfa y asegurándose de que recibieran la mejor atención que se podía ofrecer. Con esto, sus talentos seguramente se despertarían y se convertirían inevitablemente en excelentes combatientes que conquistarían los Mundos de las Sombras. Sin embargo, la clase Beta era todo lo contrario. Estaba compuesto principalmente por plebeyos que carecían de cualquier tipo de apoyo. El cuidado y la pasión no abundaban hacia los estudiantes de la clase Beta, ya que casi ninguna de las clases tenía profesores adecuados. Por ello, era extremadamente difícil para esos estudiantes alcanzar su máximo potencial. ‘Incluso en mi vida pasada fui un estudiante de la clase Beta.’ – pensó mientras sonreía amargamente. Desir había nacido como plebeyo y por ello, había sido asignado a la clase Beta. Y sin una educación adecuada, le había sido imposible mejorar. Cuando entró por primera vez en el Laberinto de las Sombras, solo había sido un mago del primer círculo. ‘En un ambiente como este, muchas personas con talento son enterradas. El sistema falla totalmente. Si no fuera por este sistema, los estudiantes de la clase Beta podrían ser más fuertes y no habrían sido masacrados tan fácilmente al principio.’ Sin embargo, la única persona de la clase Beta que había vivido hasta el final fue Desir. ‘Me aseguraré de que los estudiantes con talento de la clase Beta sean trasladados a la clase Alfa.’ – pensó Desir decidiendo tener un objetivo en su corazón. En el pasado, Desir no había podido limpiar el Laberinto de las Sombras, pero sabía que había muchas joyas sin pulir en la Academia Hebrion. Sabía que, si podía entrenarlos y guiarlos de forma adecuada para que alcanzasen su mejor potencial, no le sería imposible limpiar el Laberinto de las Sombras. ‘Tengo que hacer eso.’ – pensó – ‘Debo moverme con ellos. En otras palabras, crearé un grupo.’ Encontraría a los que tenían el mayor potencial en base a su experiencia y conocimiento de vidas pasadas. Encontraría estas gemas ocultas, los convencería para que se unieran a su grupo y luego se aseguraría de que fueran ascendidos a la clase Alfa. Y sabía quién era su primer objetivo: Romántica Eru. Era la hija del Baron Eru y era conocida con el sobrenombre de la Sabia de la tormenta. Su especialidad era la magia sin canto y, en el pasado, había llegado a ser una maga veterana que había logrado sobrevivir en el Laberinto de las Sombras durante ocho años. Y Desir estaba decidido a conquistarla y convertirla en el primer miembro de su grupo y asegurarse de que avanzara de la clase Beta a la clase Alfa, haciendo que aumentara su poder para el futuro. Una chica con el cabello liso, que le caía como una cascada sobre sus hombros, estaba sentada en un escritorio en una sala de conferencias. Su piel blanca como la nieve chocaba con sus mejillas rojas y sus ojos, normalmente brillantes y de color verde coral, que exudaban una oscuridad sombría. ‘Y pensar que terminaría en la clase Beta.’ – pensó mientras suspiraba. El reloj antiguo de la pared chirriaba con cada movimiento del minutero. La clase tenía humedades, las sillas crujían y desprendían un olor a pepino podrido y las mesas de la clase estaban marcados con multitud de cortes que solo hacían que los hombros de la niña se hundieran todavía más. Era una escena realmente horrible, no podía creer que esto fuera un aula. “Hola, ¿eres Romántica Eru de la Baronía de Eru?” – dijo en ese momento una sombra que se cernía sobre su libro abierto. Romántica levantó la cabeza. Había tres personas paradas frente a ella, vistiendo la insignia azul brillante en su pecho derecho que indicaba que eran miembros de la clase Alfa. La persona que estaba hablando era la más alta entre las tres y poseía unas cejas y labios gruesos, exudando un aura heroica. “Sabes mi nombre, pero aún no te has presentado.” – respondió. “Perdóname.” – dijo sentándose frente a ella. – “Mi nombre es Doneta Hadun. Soy un estudiante nuevo como tú… Y actualmente estoy buscando un nuevo miembro para mi grupo.” Hablaba con un tono dulce y mucha educación, era totalmente diferente a la atmósfera que había en la habitación. “Espero que encuentres un buen miembro para tu grupo y que se adapte a ti.” – dijo Romántica. “También lo espero. Por eso vine aquí.” – respondió Doneta. “¿Tienes algún negocio conmigo?” – preguntó. “Quería conocerte, pero no fue fácil. Como sabes, las aulas para la clase Beta y la clase Alfa están bastante alejadas.” ‘En más de un sentido’ – pensó mientras respondía. – “Bueno, sí.” “Escuché que eres un mago de viento excepcional. Además, escuché que tu familia tiene el título de barón. Para que un mago tan excepcional con un estatus noble, termine como un estudiante de la clase Beta, la academia debe haber cometido un error.” Al escucharlo, una sonrisa rígida se extendió por el rostro de Romántica. Era un momento incómodo, mientras trataba de mantener su cara de póquer. “Bueno, los profesores de la academia también son personas. Están obligados a cometer errores.” “Correcto. Sin embargo, todavía es inaceptable que la academia te asigne a este grupo de plebeyos de mierda. Deben disculparse contigo, ¿cómo se atreven a asignar a un noble como nosotros a esta aula con mal olor…?” – dijo con una mirada de desdén mientras observaba la sala de conferencias fría y húmeda. Hubo varias personas que miraron a Doneta por insultar a los plebeyos, sin embargo, cuando hacían contacto con sus ojos, apartaron rápidamente la cabeza. La familia Hadun era bien conocida y casi no había plebeyos dispuestos a luchar contra una familia noble tan grande. “Estos insectos.” La voz escalofriante de Doneta les puso a los estudiantes la piel de gallina. La actitud sincera y respetuosa que había tenido hacia Romántica había desaparecido, era como si hubiera sido simplemente un sueño o una brisa pasajera. Continuó mirando alrededor de la clase Beta, arrugando la cara con disgusto. “Entonces, ¿de qué quieres hablar?” – dijo Romántica mientras su sonrisa temblaba ligeramente. “Iré al grano. Recientemente me uní al grupo de la Luna Azul cuyo líder es Elheim. Y decidí que tú, que tienes una habilidad excepcional, deberías unirte a nuestro grupo.” – dijo Doneta mientras se volvía para mirar a Romántica, sin darse cuenta de su expresión. “¿El grupo de la Luna Azul?” – dijo mientras trataba de recordar su nombre. Tenía un presentimiento. “Es el mejor grupo de la escuela.” – respondió Doneta. Al oírlo, Romántica se dio cuenta de que acababa de recibir una oferta para unirse a uno de los grupos más grandes de la clase Alfa. No era una oportunidad que fuera fácil de obtener y, rara vez, alguien vería que este tipo de regalo cayera en su regazo de esa manera. “Por recomendarte a este grupo, espero que podamos salir juntos.” – dijo Doneta mientras tomaba la mano de Romántica antes de que fuera capaz de abrir la boca. “¿Qué…?” – respondió Romántica mirando a Doneta con incredulidad, tras un breve momento de silencio. “Dije que me gustaría que pudiéramos empezar a salir.” No había escuchado mal. “¿Nos hemos visto antes?” – preguntó Romántica. “En el comedor del examen de ingreso. Fue amor a primera vista.” Al escucharlo, Romántica obligó a Doneta a soltar su mano. “No hay razones para que te niegues, Romántica.” “Necesito algo de tiempo para pensarlo.” “¿Por qué?” – preguntó con una expresión de asombro. “Necesito un poco de tiempo.” “Por supuesto, pero… Esto es…” “Si realmente eres un caballero educado, deberías darle algo de tiempo a esta dama para pensar.” – dijo Romántica con sus ojos verdes, como un remolino de viento, brillando dulcemente a Doneta. Un caballero educado. “Ah, por supuesto. También…” – respondió mientras se levantaba tras escuchar esas palabras. – “Espero que aceptes esto.” – dijo mientras sacaba algo de su bolsillo para a continuación extender su palma hacia Romántica e impedir que se pusiera de pie. Era una daga de madera. Poseía un patrón finalmente detallado y colorido. Aunque para una daga era demasiado grueso, sus grabados hacían que pareciera una caja con forma de daga. Al verlo, Romántica pensó que podía abrirse y pronto sus pensamientos se demostraron correctos. “Es una tradición del ejército de mi reino. Regalamos este Kemubin a la persona que amamos.” – dijo mientras empujaba la ranura del mango con sus dedos haciendo que la hoja y el mango se separasen con un clic. Al mismo tiempo, un delicado collar con una cadena dorada cayó del interior de la daga. Doneta le dio el collar a Romántica. “Esto es demasiado.” – dijo sacudiendo sus manos para declinar el regalo con amabilidad. “No tienes que sentirte presionada.” – dijo para despedirse a continuación y dirigirse hacia la salida. Tan pronto como Romántica lo vio irse, se relajó. Se sentía como si hubiera pasado una tempestad, pero antes de que tuviera tiempo para recuperarse, otra persona se le acercó por detrás y se detuvo a su lado. “Seguro que eres popular, Romántica.” “¡Kya!” – gritó mientras, con un golpe, su silla se caía hacia atrás. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos, que no notó la presencia de otra persona y volvió a su mal hábito de gritar cuando era tomada por sorpresa. Pero como si no fuera afectado por esta escena, Desir Arman se sentó a su lado con indiferencia. “Te saludé cinco veces, pero no respondiste. Así que decidí venir personalmente.” Avergonzada, Romántica devolvió rápidamente su silla a su lugar original y se acomodó en su asiento. “Nos conocimos en el examen de ingreso. Entonces, supongo que ya han pasado dos días desde que nos conocimos.” – dijo Desir. “¿Qué quieres de mí?” – respondió Romántica tras aclararse la garganta, con su rostro congestionado por la molestia. Naturalmente, Desir no se inmutó por ello. “Vine aquí para invitarte a mi grupo.” Una invitación para un grupo. “No tengo nada que hablar contigo sobre ningún grupo.” – respondió desinteresada. “¿Estás rechazando mi invitación porque no quieres salir conmigo? No te preocupes, no te pediré una cita.” “Basta de chistes malos. No estoy de humor.” – dijo con burla. “Si te pido una razón, ¿me responderías?” – preguntó Desir. Ante sus palabras, Romántica suspiró y, abriendo la palma de su mano, le mostró la cadena de oro. “¿Lo ves?” Por primera vez, Desir perdió su calma habitual cuando uno de sus ojos se abrió un poco. Las luces tenues que se emitían desde el colgante, tiñeron el cabello de Romántica con un color rojo brillante. “Si fueras yo, ¿qué grupo elegirías? ¿Uno de los grupos más grandes de la clase Alfa con la que tengo garantizado el éxito o un grupo de la clase Beta sin nombre?” – dijo dejando escapar un suspiro. Desir sabía lo dulce que podía ser la oferta de Doneta. El grupo de la Luna Azul era uno de los gremios más poderosos de la academia. Sus actividades eran el foro principal de la Academia Hebrion, haciendo que la oferta fuera aún más encantadora. No podía rechazarlo, no había ninguna razón para hacerlo. Pero Desir sabía una cosa más: Elegir el grupo de la Luna Azul sería la peor decisión que podría tomar en su vida. “Pero todavía no lo has decidido, Romántica.” – dijo Desir con un tono de voz decidido. “Eso es porque… Necesitaba algo de tiempo para pensar. Pero si lo pienso, no tenía que rechazarlo, Doneta tenía razón. Desde el principio mi respuesta estaba determinada. No puedo pensar en una razón para rechazar su oferta.” “¿Incluso si tienes que salir con él?” – preguntó. “En realidad, es más beneficioso para mí salir con el hijo de la familia Hadun como condición para unirme al mejor grupo.” “Eso es bastante frío y calculador.” – dijo Desir. A pesar del sarcasmo de Desir, la decisión de Romántica no cambió. En lugar de ser sacudida, parecía que su convicción se hacía más fuerte. “Ya que hemos terminado de hablar, ¿puedes irte?” ‘Supongo que no se puede hacer nada.’ Desir buscó en su bolsillo, sintiendo como si estuviera sacando un cuchillo, pero su mano solo sostenía un pedazo de papel. Era una carta y con calma, se la pasó a Romántica. Sin embargo, ella intentó deshacerse de la carta sin leerla. “Lo mejor que puedes hacer es destruirla rápidamente. Sin embargo, debes tener más cuidado, ya que contiene todos tus secretos.” – dijo Desir al ver lo que iba a hacer. Sorprendida por su repentina declaración, Romántica movió sus ojos entre la carta y Desir, insegura de qué hacer. Su anterior actitud arrogante se había desvanecido, haciendo que se quedara congelada en su silla. Levantando las cejas, Desir, simplemente, la instó a leerla.


Retro Capitulo 7

Arco 1 Capítulo 7
El examen de ingreso de un retornado VI
Traducido por Tars
Corregido por Thornapple y DaniR
Editado por Tars

La posibilidad de que Ajest también hubiera regresado al pasado, y que la espadachina mágica hubiera sufrido una situación similar a la suya, había cruzado en varias ocasiones por su mente. Si eso hubiera sucedido, hipotéticamente, la persona que conocía habría ocultado astutamente esa situación de los demás y lo habría interpretado como un regalo, por lo que Desir había tratado de descubrir la verdad a través de esta batalla. Y ahora había confirmado que no venía del futuro. Era muy joven. Su destreza para la guerra mágica y su capacidad para contraatacar eran fuertes, pero sus habilidades y experiencias eran incomparables a la Ajest que conocía. “Ajuste de trayectoria.” – dijo Desir tras tomar el control de la flecha mágica que iba en cabeza y haciéndola girar para que chocara contra las que iban detrás. Una tras otra, todas las flechas se estrellaron entre sí y explotaron. ‘Tsk’ – pensó tratando de sacar su espada cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando… pero era demasiado tarde.
Para cuando desenvaino su espada, Desir ya la había pasado y, ahora, se encontraba de pie mirándola con una sonrisa en la cara desde la línea de meta.

Los objetivos para completar el Mundo de las Sombras están completos.

El mundo de las sombras ha terminado.

Por favor, espere mientras se calculan los resultados del examen de ingreso.
* * *
“Como era de esperar, volvió a pasar lo mismo.” Un aura helada se elevó desde el subterráneo empedrado de la Academia Hebrion. En algún momento, tras los exámenes de ingreso, se había reunido un grupo de personas. La mayoría eran profesores de la academia Hebrion pero algunos también venían del Reino Occidental. “Hasta ahora, no se ha seleccionado a ningún plebeyo para ingresar a la clase Alfa.” – dijo el profesor de esgrima, Kellivan, resumiendo brevemente el resultado del examen de ingreso hasta ese momento. Un número elevado de la gente que estaba en la reunión respondió con una aprobación entusiasta. “Por supuesto, estaba claro que eso iba a pasar. La clase Alfa solo tiene sitio para los nobles más gloriosos. No es para gente que es incapaz de recibir una educación adecuada.” – respondió el profesor Pugman asintiendo vigorosamente con la cabeza. Estaba intoxicado por sus propias palabras e ignoraba la cara tensa de la profesora Brigitte que estaba sentada ante él. – “En primer lugar, esos plebeyos deberían agradecernos el que puedan ser admitidos dentro de la academia Hebrion.” “Todos tranquilos. Este es el último estudiante que tenemos que considerar.” – dijo el decano Justin golpeando con su martillo, para a continuación leer en voz alta el documento que tenía delante. – “Mago del primer círculo, Desir Arman.” Al oírlo, los miembros de la asamblea comenzaron a murmurar entre sí. “Ah, es ese estudiante.” “El que superó a la espadachina mágica.” “Por lo que escucho, este estudiante es un plebeyo con recomendación. ¿Quién recomendó su entrada en la academia Hebrion?” – preguntó Justin interrumpiendo sus reflexiones. “Yo le di la recomendación a ese niño.” – respondió la profesora Brigitte, levantando una mano entre los profesores. “¿Por qué motivos?” “Ha estudiado la teoría de la magia durante mucho tiempo y su voluntad para estudiar siempre ha sido fuerte. Como tal, lo recomiendo de todo corazón. Casi lo tomo como mi asistente personal en vez de admitirlo dentro de la academia.” “¿Cómo llegaste a conocer a ese niño?” “Lo conocí por accidente en un orfanato del arruinado país de Elolleta.” “Eolleta… Eso es…” “Sí, decano, de hecho, es el lugar en el que estás pensando.” “Ejem.” – dijo Justin aclarándose la garganta y volviéndose hacia el supervisor. – “¿Cuáles fueron sus resultados de la prueba previa?” “Aptitud mágica, rango D. Aunque le dimos el rango de mago del primer círculo, parece que solo es un aprendiz y apenas es capaz de cumplir los requisitos mínimos. Su maná es muy inestable e impuro. A todas luces, parece un estudiante completamente sin talento.” “¿Así es como lo ves? Por favor, mira esto. Asistente, reproduce la grabación.” A petición de Justin, el asistente colocó una bola de cristal en la mesa central y comenzó a inyectar energía dentro de la bola de cristal. Emitiendo un pequeño destello, empezó a reproducir un vídeo en el aire. Era una grabación del examen de ingreso del grupo D y todos se concentraron mientras se reproducía el vídeo de principio a fin. ……… ……… ………

Los objetivos para completar el Mundo de las Sombras están completos.

El mundo de las sombras ha terminado.
Cuando terminó el vídeo, todos en la sala tenían expresiones de sorpresa. Incluso algunos de los profesores de ciencias mágicas se quedaron con la boca abierta, otros estaban limpiando sus gafas varias veces como si hubieran visto algo malo. Los profesores que no estaban especializados en magia podían decir que su exhibición era algo excepcional. “Ahora, ¿cuáles son sus pensamientos?” – dijo Justin rompiendo el silencio de la sala. “Eso es increíble, pero… ¿Algo como eso es posible?” – preguntó uno de los profesores levantando la mano. “No. Eso debería haber sido imposible incluso para un mago del tercer círculo. Esa magia con grasa solo se puede utilizar en zona plana, por lo que no se puede aplicar a un objeto tridimensional. Tal vez modificando el algoritmo mágico, pero si es capaz de hacer eso, ese niño debe poseer habilidades analíticas increíbles.” – respondió un profesor de ciencias mágicas de segundo año. “Su sentido de la batalla y el uso de la guerra psicológica fueron excelentes. Conservó su propia fuerza para sorprender a su oponente final. Su destreza estratégica es excepcional.” – dijo el profesor de tácticas hablando con las manos en la cabeza. “Estoy de acuerdo, es como si fuera un veterano que ha pasado su vida en el campo de batalla. No soy un experto en combate mágico, pero sus tácticas fueron impecables. Es como si tuviera el control total del flujo de la batalla.” “Y pensar que había alguien con ese nivel entre los plebeyos… No sé qué decir.” “Por supuesto que debe ser admitido en Hebrion. Pero, ¿por qué nos pidió que lo discutiéramos en lugar de declarar la decisión?” “Eso es porque después de ver el vídeo, la profesora Brigitte abogó para que este estudiante sea colocado en la clase Alfa.” “¡……!” Era como si alguien hubiera arrojado un jarro de agua fría sobre todo el grupo. La animada atmósfera había sido sustituida por un silencio frío. Después de lo que parecieron horas, un profesor levantó la mano para hablar. “Estimado decano.” – dijo el profesor principal Pugman. – “Como saben, hay regulaciones vigentes para este tipo de cosas. Las reglas dictan que la ubicación de los estudiantes en una clase se basa en su habilidad. Aquí colocamos a los mejores estudiantes en la clase Alfa y a los menos experimentados en la clase Beta. Al diferenciar a estos estudiantes les permitimos que reciban la mejor educación acorde a sus habilidades.” “¿Qué estás tratando de decir?” – respondió el decano al profesor Pugman. “Para ingresar a la clase Alfa, un estudiante debe demostrar una habilidad excepcional. Siendo objetivos, solo los magos del segundo círculo o superiores tienen una oportunidad. Como un mago del primer círculo, Desir no posee el repertorio mágico necesario. Creo que aún es demasiado pronto para que sea admitido en la clase Alfa.” “Hmm” “Ese es un buen punto.” En diversas partes de la sala se podían escuchar voces mostrando que estaban de acuerdo. Pero ninguna de esas voces afirmativas pertenecía a Brigitte. “Qué gracioso, profesor Pugman.” Todos los ojos se centraron en Brigitte. “Incluso después de derrotar a la espadachina mágica del tercer nivel, Ajest Kingscrown, afirmas que ese niño es inferior solo porque es un mago del primer círculo. Eso apesta a un sesgo personal repulsivo.” “¡Un mago del primer círculo tiene sus límites! No importa cuán buenas sean sus habilidades de cálculo, ¡hay un límite para su camino en la magia!” – protestó Pugman. “Deja de buscar excusas. Tienes un motivo diferente.” Un motivo diferente. Brigitte sabía muy bien cuál era su motivación. “Solo estás en contra de esto porque es un plebeyo. ¿No es así Profesor Pugman Pasehl Napoleka?” “Estás equivocada. Juro solemnemente que, al considerar este caso, los factores que no están relacionados, como su identidad, no influyeron excesivamente en mi opinión.” – respondió Pugman negando con la cabeza. “Oh, oh, ¿es así? Hace un momento estabas presumiendo de que la clase Alfa no tiene lugar para los plebeyos y ahora, ¿afirmas que tomas una decisión imparcial y limpia sin tener en cuenta su identidad?” La confrontación entre Pugman y Brigitte habían causado un dilema al comité. La profesora Brigitte era una de las menos de diez personas del continente, que habían ascendido, siendo plebeyos, a un mago del quinto círculo. Y Pugman Pasehl Napoleka era el heredero del título del Ducado de Napoleka, una familia solo superada por la familia real. Sus argumentos representaban un choque de valores. “Silencio. Estamos perdiendo el tiempo en discusiones. Votemos este asunto. Juzguemos si el estudiante Desir debe ser admitido en la clase Alfa o no.” – dijo el decano con tono grave mientras el sonido de su martillo hacía que dejaran de discutir. Era la decisión final y todo se decidiría aquí. Brigitte emitió su voto en apoyo, mientras que Pugman emitió de forma casual el suyo en contra, como si no hubiera nada que ver. Justin contó los votos y anunció los resultados: 18 votos a favor y 22 en contra. “Por su demostración, el mago del primer círculo, Desir Arman, debería ser admitido en la clase Alfa. Sin embargo, como el profesor Pugman cree que su círculo es demasiado bajo, debe ingresar a la clase Beta.” – dijo Justin mientras marcaba la casilla de aceptado. “Por supuesto, es un plebeyo.” “No importa lo impresionantes que sean sus habilidades, ser admitido en la clase Alfa justo después de hacer el examen de ingreso es absurdo.” “¡Decano! ¡Si fueras consciente de lo que sucede en la clase Beta nunca tomarías esa decisión!” – protestó Brigitte por el resultado. “La decisión fue tomada por mayoría. No puedo anularla.” – dijo Justin mientras se levantaba de su asiento indicando que no iba a seguir hablando sobre este asunto. – “Si es tan excepcional como dices, se demostrará en el examen de promoción. Si realmente posee tales habilidades debería ser un asunto simple.” “Pe… Pero…” – tartamudeó Brigitte. “Suficiente, veremos por nosotros mismos cómo evoluciona.” Con un movimiento de su mano, las luces de habitación se apagaron. Como si la misma oscuridad le estuviera cerrando la boca, Brigitte se quedó en silencio. Y así, terminó la reunión.
* * *
Marzo había llegado, anunciando la temporada de primavera. Los sauces se fueron volviendo verdes y las florecientes forsthias emitían un brillo cálido. Los resultados de los exámenes de ingreso se iban a publicar hoy. En medio de un pasillo de la academia había un tablón de anuncios, y en él estaban los nombres de todos los estudiantes admitidos en la academia, así como a clase a la que estaban asignados. La primera mitad enumeraba a los estudiantes admitidos en la clase Alfa y en la segunda mitad, los admitidos en la clase Beta. ‘Como pensé.’ – pensó Desir cuando encontró su nombre exactamente donde esperaba encontrarlo. La academia lo había asignado a la clase Beta a pesar de que había derrotado a Ajest y asegurado el primer puesto del examen. Aunque sabía que esto iba a suceder, confirmarlo con sus propios ojos le dejaba con un dolor en el corazón. ‘Como me esperaba, no me decepcionaron.’ Beta y Alfa. Hebrion dividía a sus estudiantes en dos mitades con el objetivo de permitir que los estudiantes recibieran una educación más adecuada al nivel de sus habilidades. Con cada estudiante asignado a la clase más apropiada para ellos, este sistema de admisión individualizado daba los mejores resultados de aprendizaje posibles para todos los estudiantes. ‘No… No era un mal sistema.’ – pensó mientras apretaba los dientes. – ‘Pero ahora, esa honorable intención ya no existe.’ Al principio, Hebrion había implementado con éxito ese sistema. Pero ahora, mucho después de su creación, las cosas eran diferentes. Técnicamente, la academia Hebrion colocaba a los estudiantes más capacitados en la clase Alfa, pero la mayoría de esos estudiantes eran nobles que habían sido entrenados de forma sistemática desde su infancia. Era por eso que la clase Alfa tenía un aire aristocrático y estaba obsesionado con su superioridad. Por ello, un plebeyo, aunque tuviera buenas habilidades para calificar para clase Alfa, terminaba siempre en la clase Beta. Justo como le había pasado a Desir.


Retro Capitulo 6

Arco 1 Capítulo 6
El examen de ingreso de un retornado V
Traducido por Tars
Corregido por Thornapple y DaniR
Editado por Tars

Acelerando. Moviéndose a una velocidad extrema. El viento azotaba su piel mientras Desir ardía hacia adelante a una velocidad increíble. Se disparó a través de la ruta, evitando hábilmente todos los obstáculos que se encontraba en su camino. A medida que los diversos contornos del Mundo de las Sombras aparecían y desaparecían, Desir se acercó hacia la línea de meta a una velocidad vertiginosa. Ajest, que parecía tan pequeña como un punto, fue creciendo lentamente. Incluso con su tremenda ventaja, Ajest había mantenido el sentido común sobre sí misma. Con sus instintos agudos, ya había percibido la ubicación de Desir y, tras calcular su velocidad, había llegado rápidamente a una conclusión. ‘El hecho de que un mago del primer círculo sea capaz de llegar hasta aquí significa que ya debe haber derrotado al mago del segundo círculo. Debería haber sido imposible que ganase con su poder mágico, por lo que solo quedan dos posibilidades: o el mago del segundo círculo no vale para nada o el mago del primer círculo es más poderoso de lo habitual.’ El último parecía mucho más probable: nadie podía generar esa cantidad de impulso con una magia inútil del primer círculo. Ese nivel de aceleración requería por lo menos una magia del tercer círculo. Esta situación desafiaba completamente el sentido común. En un instante, calculó y comparó la velocidad de Desir con la suya. ‘A este ritmo me superará en menos de un minuto.’ – pensó mientras miraba a Desir, la fuente de su aflicción, su pecho comenzó a arder con curiosidad y un fuego competitivo. Solo podía pensar en dos posibles soluciones. – ‘Primero, puedo usar magia de aceleración.’ Pero inmediatamente descartó esa idea. A pesar de que la magia de aceleración era una magia común del segundo círculo, necesitaría demasiado tiempo para alcanzar la velocidad de Desir. Después de todo, la brecha entre su velocidad actual era insuperable, incluso con la ayuda de la magia, Desir definitivamente la alcanzaría antes de que pudiera acelerar lo suficiente. ‘Eso significa que tengo que encargarme aquí de él.’ Ese era el mejor plan y no dudó ni un momento antes de ejecutarlo. El poder mágico emanó de sus palabras cuando varias fórmulas mágicas se desplegaron ante ella en un abrir y cerrar de ojos. Ni siquiera necesitó extender las manos. ‘Si alguien del primer círculo consiguió derrotar a un segundo círculo, lo más probable es que lo hiciera a través del análisis.’ Normalmente, la habilidad de un mago para analizar los hechizos de su oponente aumentaba con su círculo, por lo que no era común que sucediera. Pero la única forma en que un mago inferior derrotara a un mago de un círculo superior era a través del análisis. Por supuesto, aunque no lo sabía, su conclusión había sido acertada. ‘Si ese es el caso…
“[Libero un grito de tristeza hacia mis enemigos…]” “[Yo soy el espíritu del agua. El escudo más fuerte y la espada más poderosa…]”
Cientos de fórmulas mágicas. Su magia estaba en un nivel completamente diferente al hechizo de Romántica. Una hermosa melodía resonó con la enorme cantidad de su poder mágico y seiscientos círculos mágicos tomaron forma en el aire.
“[Este cuerpo es un océano, impertérrito ante innumerables intrusos.]" [Una lluvia de gotas de agua...]” “[Soy un muro en llamas. La ola más grande, una lluvia de fuego que cae…]”
Solo le llevó ocho segundos lanzar una gran variedad de hechizos. ‘Si su capacidad de análisis es excelente, haré que mis hechizos sean todavía mayores.
“[Flechas mágicas cazadoras]”
El hechizo de flecha mágica era un conjuro que casi cualquier mago podía usar. Después de todo, solo era magia del primer círculo. Pero la magia que manejaba Ajest era otra historia: Había manifestado al menos 600 flechas y llenó el cielo con sus palabras. ‘Gasté unos quince segundos. Pero debería ser suficiente.’ Ajest había llegado a una conclusión: este ataque acabaría con él. Desir se quedó boquiabierto ante la cantidad de flechas mágicas que había preparado para derribarlo. ‘Increíble. Como se esperaba de ti, Ajest. Lanzando tantos hechizos en ese corto periodo de tiempo, realmente posees un talento increíble.’ Esa fue su opinión honesta; Nadie podría cuestionar la habilidad de Ajest. La gran cantidad de flechas podría coincidir con el poder de un mago del cuarto círculo. ‘Es imposible interceptar tantas flechas en un corto espacio de tiempo.’ Pero Desir sabía que no había necesidad de interceptarlas todas. “Todavía me estás subestimando, Ajest.” – dijo mientras una sonrisa juguetona aparecía en su boca.
“[Comenzar análisis]”
Desir cerró los ojos y sintió el flujo de maná que lo rodeaba. Los pensamientos de Desir se aceleraron docenas de veces mientras categorizaba y analizaba las fórmulas mágicas de Ajest. “Abrazo de Albatros, analizando 180 runas mágicas inferiores vinculadas. Completar. Traducir la fórmula de amortiguación de energía de Dnerva interconectada con el sistema de Flidneria. Tomando el control de 180 runas mágicas inferiores enlazadas. Completar.” Una cantidad significativa de las flechas mágicas que flotaban por el aire cambió de color. En ese tiempo, pudo robar el control de 200 flechas mágicas, pero a pesar de que solo era un tercio de la suma total, era más que suficiente. ‘Su velocidad de análisis es anormalmente alta… Por lo menos equivalente a un mago del sexto círculo. Es muy probable que tome el control del resto si le doy tiempo suficiente.’ – pensó Ajest mientras fruncía el ceño, dándose cuenta de que había perdido el control sobre una gran parte de su magia. No tenía tiempo que perder. Levantó los brazos hacia el cielo y luego señaló hacia adelante. Ante su señal, cientos de flechas mágicas cayeron hacia Desir. Los aterradores sonidos de cientos de flechas chillonas resonaron en el Mundo de las Sombras. La formación mágica de Ajest creó lo que parecía una marea, amenazando con ahogar a su adversario. “Ajuste de trayectoria.” – gritó, manteniéndose resuelto en el centro de la ola. Era imposible anular cada flecha, por lo que decidió eliminar solo las más peligrosas. El conjuro de flecha mágica era solo un hechizo del primer círculo, por lo que una o dos de ellas no representaban una gran amenaza. ‘Al menos desviaré las más peligrosas.’ Desir leyó la velocidad de las flechas, el viento y las intenciones de Ajest y, tomando todos esos datos, dedujo dónde aterrizaría cada flecha hostil. Luego, usando las flechas que había controlado, eliminó las más letales. Su vuelo se desvió sutilmente, haciendo que varias volaran más allá de Desir. De esa manera, creó un camino para sí mismo, a través de una gigantesca lluvia de flechas. “¡Arrg! ¡Ugh!” Su plan no había sido impecable. El dolor recorría los brazos, los hombros y las piernas de Desir, cuando algunas de las flechas lograban impactar contra su cuerpo. Incluso aunque estaba haciendo su mejor esfuerzo, unas pocas superaron sus defensas, haciendo que disminuyera ligeramente su velocidad. Al verlo, Ajest se quedó estupefacta. No había logrado eliminar a un mísero mago del primer círculo. Esperaba que su ataque eliminara rápidamente a Desir, pero… ¿Cómo seguía vivo? ‘No puedo entrar en pánico.’ Ajest calmó su respiración y aclaró sus pensamientos, volviéndose más fría. Una vez que se libró de sus emociones, leyó con calma la situación que tenía delante. Todo el proceso le había llevado menos de un segundo. ‘Está haciendo un camino alterando la trayectoria de las flechas más peligrosas.’ Al igual que Desir había leído sus fórmulas mágicas, Ajest ajustó su plan. ‘¿El problema? Las flechas son destruidas. ¿La solución…?’ Los ojos de Ajest se dispararon de un lado a otro. Solo quedaban 21 flechas en el aire. Desir tenía cuatro, ella diecisiete. Y estaban separados únicamente por 200 metros. La alcanzaría en cinco segundos. ‘Vamos a cambiar de plan. Bajar el número de flechas, prioricemos la potencia y la precisión.’ – pensó mientras manipulaba su maná. Las flechas resonaron con su abrumador poder mágico. Siete de las 17 flechas restantes perdieron su forma y se fusionaron con el resto. Ahora que estaban fortalecidas, una luz abrasadora emanaba de las 10 flechas restantes. El poder individual de cada flecha era comparable a un hechizo del segundo círculo. Luego adaptó su patrón de ataque. “Cambiando el método de operación.” Las flechas se colocaron en el aire como si esperaran la señal de su comandante. Se alinearon, formando una línea y se lanzaron hacia Desir al unísono, como si fuera el fuego de una ametralladora concentrándose en un único punto. Esta vez, las flechas golpearían con mucha más fuerza que antes. Con la nueva formación de flechas, sabía que, si no lograba derribarlas a todos, sería el final. Su poder superó con creces el control de las flechas mágicas de Desir. ‘Está usando su cabeza.’ Desir lanzó todas sus flechas hacia adelante para interceptar el ataque de Ajest. Usando cuatro flechas, podía anular dos, pero todavía le quedaban otras ocho flechas mágicas. Sin embargo, Desir todavía no tenía intención de perder. ‘Usaste tu cabeza… Pero se te ocurrió una respuesta incorrecta.’ – pensó mientras observaba las flechas entrantes, mientras comenzaba a realizar más cálculos mentales. – “Tomando el control de cuatro flechas mágicas.” Antes, Desir tenía la capacidad de controlar hasta 200 flechas, pero al principio, había dejado intencionalmente un margen de maniobra y no las controló todas. Esta era su defensa, por lo que podía manejar cualquier cosa que Ajest intentara lanzarle. ‘Decidir concentrar cada flecha en el mismo punto fue demasiado imprudente. Deberías haber usado otra estrategia y duplicado la zona de impacto, incluso si alguna fallaba sería golpeado.’ Si lo hubiera hecho, Desir habría sido ensartado, dado por muerto y descalificado. Pero gracias a que Ajest concentró todas las flechas en un solo lugar, ahora podía eliminarlas todas a la vez. ‘Si esta situación hubiera ocurrido dentro de unos años, habría encontrado la respuesta correcta.’ A juzgar por la táctica de Ajest, Desir confirmó una vez más que era el único que había regresado del futuro.


Retro Capitulo 5

Arco 1 Capítulo 5
El examen de ingreso de un retornado IV
Traducido por Thornapple
Corregido por Tars y DaniR
Editado por Tars

“¡Buscaba esto desde el principio…!” – dijo Treveurie mirando a su alrededor, buscando desesperadamente una solución en vano, pero Ajest ya se había ido. El terrible sonido de la madera retorciéndose y desgarrándose llenó sus oídos cuando los árboles fueron arrancados de raíz. Montones de tierra volaron en todas direcciones mientras los enormes arboles eran arrojados por el viento. Treveurie, para su ira y horror, estaba justo en su camino. “¡Joder!” La visión terrorífica de un bosque volando entró en los ojos de Treveurie. Peor aún, no tenía dudas de que en el momento en que soltara su espada para esquivarlos, sería arrastrado también por la magia. “¡Maldita seas! ¡ROMÁNTICAAAA…!” – maldijo a todo pulmón. Su voz fue cortada abruptamente y un fuerte golpe hizo eco en el bosque.

Treveurie Tigus ha sido golpeado por una fuerza letal y ha sido eliminado del Mundo de las Sombras: Quedan tres participantes.
El anuncio se oyó por todo el terreno que una vez había sido boscoso. “Hmm, parece que la Espadachina mágica sobrevivió. Qué mala suerte.” – dijo Romántica mirando a su alrededor con una expresión engreída. “Este es el poder de un mago del segundo círculo. ¿Te sientes honrado ahora?” – dijo posando su mirada en Desir. Cada una de sus palabras rebosaba de orgullo. “Definitivamente fue muy original, que el verdadero ataque no fuera el viento en sí, sino los arboles voladores. La precisión deja que desear, pero el poder era muy alto.” – dijo Desir devolviéndole la sonrisa a Romántica. “Ahora es tu turno.” – añadió Romántica con un tono de voz orgulloso y una sonrisa, aparentemente satisfecha por el cumplido. “¿Mi turno?” – preguntó Desir, con su voz teñida de confusión. “Es tu turno de ser eliminado. Es una competición después de todo. Siempre es mucho mejor eliminar a los otros competidores. Pero como soy tan amable, tendré misericordia contigo, Señor Plebeyo… Te daré la oportunidad de que renuncies. No hay necesidad de que sufras, ¿Cierto?” – le explicó Romántica con las manos en las caderas. Mientras hablaba, Romántica miraba alegre de reojo al rostro de Desir. Cualquier humano normal habría mostrado una respuesta; pero, extrañamente, parecía que él no estaba para nada intimidado ante la abrumadora diferencia de poder. “Lo siento, pero me niego.” – dijo con calma. Su voz era extrañamente relajada. El humor de Romántica se volvió agrio. No había ninguna duda: la estaba despreciando. “Hmpf. Haz lo que quieras.” – respondió, con un tono lleno de desprecio. – “No me culpes si esto duele: recuerda, te di una oportunidad.” Romántica extendió sus manos hacia Desir mientras su magia llenaba el aire. Decenas de círculos mágicos repletos de diferentes formas y vertiginosas fórmulas mágicas estallaron a su alrededor. El viento frente a ella comenzó a girar en forma circular mientras que el flujo de maná tomaba el control de la atmosfera. Un violento vendaval azotó a Desir. Romántica había puesto tanto poder en este hechizo como en su anterior. “Dicen que no puedes morir en este examen del Mundo de las Sombras, bueno, ahora estoy lanzando mi magia en serio, así que intenta hacer lo mejor posible para soportarla.” – gritó por encima del rugido del viento.
“[¡Golpe de viento!]”
El hechizo de ataque del segundo circulo: Golpe de viento. Comprimía el viento en una bala y lo lanzaba hacia el área del objetivo, donde explotaba y devastaba al objetivo. La bala era lo suficientemente fuerte para pulverizar fácilmente una roca. Romántica apuntó directamente a Desir. La tierra voló por el aire, nublando la visión mientras la bala se dirigía hacia él. El cabello de Romántica se ondeó hacia atrás cuando la onda expansiva llego hasta ella. Sentía cómo su sonrisa estiraba sus labios. Claramente había ganado. ‘Este es un hechizo del segundo círculo a quemarropa. Incluso aunque fueras de un nivel completamente más alto que yo, no podrías bloquear esto.’ Su satisfacción rápidamente desapareció y se volvió una conmoción cuando escuchó el inconfundible sonido de pasos tras ella. Se dio la vuelta y su mandíbula cayó por el asombro. Desir había aparecido, casi ileso, de esa espesa nube de polvo, y corría directamente hacia ella. “Es… ¡Espera…!” Apenas podía encontrar palabras para hablar por la conmoción. “Disparar directo después de comprimirlo… Parece que sacrificaste el tener un mayor control sobre la bala mágica para obtener un poder aún mayor. Bueno, este conjuro y el anterior, no están mal para un mago del segundo círculo.” – dijo Desir en voz baja, sin dirigirse a nadie en particular. No le estaba prestando atención. ‘¿Para un mago del segundo círculo? ¿Acaso oí mal a este tipo? ¿Qué demonios está murmurando?’ La confusión recorrió la mente de Romántica. “Pero ya que priorizaste mucho más la velocidad, perdiste demasiado control sobre las corrientes de viento. La precisión recayó bastante por ello. Solo alteré un poco la trayectoria, y falló completamente.” – continuó Desir. Mientras Desir continuaba murmurando, Romántica finalmente recobró sus sentidos “Tú… tú… ¿Qué acabas de hacer?” – preguntó con una expresión desanimada. Su cabeza estaba completamente en blanco. No podía comprender, por su vida, lo que acababa de suceder. “Tomé el control de tu magia.” “¿Qué?” “He robado tu hechizo.” ‘¿Mi hechizo fue robado? ¿Por un plebeyo?’ – pensó mientras estrechaba sus ojos con furia. “¡No me jodas!” – gritó enfadada. Intentando calmarse, Romántica se dio la vuelta y colocó nuevos brillantes círculos mágicos frente a ella. “¡No puedo perder contra alguien como tú! ¡No eres nada más que alguien del primer círculo!” – gritó. Las fórmulas mágicas se volvieron a formar. Esa magia terriblemente poderosa comenzaba a acumularse una vez más. El viento comenzó a reunirse, y pronto comenzó a hacer estragos a su alrededor. A medida que el hechizo iba tomando forma, el ruido que se producía se parecía al de un remolino.
“[¡Viento Venenoso!]”
Viento Venenoso era un hechizo de ataque del segundo círculo. Era el hechizo de ataque más poderoso para un único objetivo que Romántica podía lanzar. Un viento largo y con forma de cadena, claramente más agudo que el filo de una cuchilla, había salido disparado de sus manos. “Mira y aprende de cerca esta vez.” – dijo Desir, casi sin ánimo, agitó sus manos alrededor perezosamente mientras veía como el hechizo volaba hacia él. En ese momento, Romántica sintió que las corrientes de viento se escapan de su control. Se sorprendió, pero solo fue eso. Las pocas corrientes de las que había perdido el control no eran nada en comparación al conjunto. “Debo admitir que es increíble que puedas interrumpir mi maná considerando que no eres más que un mago del primer círculo. ¿Pero eso vale para algo?” – preguntó. “Mira cuidadosamente. Si tomo estos puntos en las corrientes de viento que formaste y les doy un ligero empujón......” Las corrientes solo se habían movido ligeramente, pero habían creado unos efectos devastadores. Una onda de choque terrible fue descargada en el viento. El viento se retorció y la trayectoria en la que iba el viento fue destrozada. Su magia ni siquiera pudo tocar a Desir antes de ser destruida sin causar ningún efecto. “¡Imposible!” – Romántica se volvió pálida cuando vio que su magia era cancelada justo en frente de sus ojos. Su magia contenía varios de cientos de veces más maná que la pequeña cantidad que él usaba para poder analizarla. Esta era la diferencia entre sus habilidades. Desir había superado a Romántica puramente en habilidad mágica. Ella ya casi había perdido. “Me gustaría terminar las cosas aquí y ahora. Tengo alguien a quien quiero absolutamente derrotar incluso más que tú.” – dijo Desir mientras comenzaba a ganar más velocidad y corría hacia ella. Romántica volvió a sus sentidos cuando lo vio acercarse rápidamente. “Tú... ¡Todavía no puedes ganarme!” – gritó desesperada mientras se estremecía. – “No puedes usar magia después de todo. ¡Pero yo puedo! ¡Aún puedo derribarte mientras te siga atacando!” Esta era su última esperanza. Todavía no estaba acababa. “Romántica, hay tres cosas por las que perdiste.” – respondió Desir con una sonrisa cuando escuchó sus palabras, mientras levantaba tres dedos. “Primero, puedo ser débil y estar indefenso, pero aun así puedo usar magia.” – continuó bajando el primer dedo. Las fórmulas mágicas aparecieron frente a él una por una. Su magia podía ser aburrida e impura, al igual que algo inestable, pero aun así era magia. “Segundo, tu objetivo no fui yo desde el principio.” – dijo bajando otro dedo. Tan pronto como el conjuro fue activado, las fórmulas mágicas completadas aparecieron en frente de sus ojos. Desir comenzó a entonar un cantico.
“[Trineo en el hielo.]” “[El poder para deslizarse hacia adelante sin fin.]” “[Grasa.]”
Grasa, un hechizo físico del primer círculo. Esto simplemente eliminaba la fricción y era uno de los conjuros más simples de los hechizos básicos. El costo de maná que implicaba el activarlo era tan insignificante que incluso un mago del primer círculo como Desir podía usarlo fácilmente sin preocuparse por su maná. “¡Maldición!” – maldijo Romántica. ¡Este era su plan desde el principio! Si ella se caía aquí, definitivamente se quedaría atrás. Romántica instantáneamente bajó su centro de gravedad en un intento desesperado para no resbalar. ‘No... ¿No es resbaladizo?’ Para su sorpresa, no pasó nada. “Tercero, parece que olvidaste que este Mundo de las Sombras no es un combate, sino una carrera.” – dijo bajando el último dedo. En ese momento, lanzó otro hechizo.
“[Bola de Fuego.]”
Un hechizo de ataque del primer círculo. Era un hechizo simple y básico que creaba una bola de fuego en frente del conjurador. “¡No puede ser! ¿Es capaz de lanzar múltiples conjuros a la vez?” – dijo Romántica conmocionada. Se suponía que la capacidad para lanzar hechizos de forma simultánea solo era algo posible para los magos de primera clase. Conjurar dos hechizos al mismo tiempo requería una concentración aguda y una gran capacidad de cálculo. “Increíble. Pero eso es todo lo que puedes hacer. No podrás derrotarme con una Bola de Fuego, ¿lo sabes verdad?” “Una pregunta, Romántica. ¿En dónde use mi primer hechizo Grasa?” – preguntó Desir mientras Romántica lo miraba con una expresión desconcertada. “……” “La respuesta es: en mí y el resultado, es que mi cuerpo está ahora completamente sin fricción.” – continuó Desir respondiéndose a sí mismo. “¿Y qué?” – preguntó Romántica embobada sin comprender de que estaba hablando “Romántica, aprendiste sobre la ley de acción y reacción, ¿cierto?” – respondió Desir negando con la cabeza. “¡Por supuesto!” – exclamó Romántica. Era una ley muy sencilla. Si empujas algo, eres empujado hacia atrás. Un concepto simple. “Si alguien me empuja por detrás, ¿qué me pasará?” – preguntó Desir. “Serás empujado hacia adelante, por supuesto.” “Entonces, ¿qué me pasa si alguien me empuja con una gran fuerza desde atrás? Supongamos… ¿El poderoso impacto de una bomba?” Romántica volvió su mirada hacia Desir. “Ti… Tie… Tienes que estar bromeando…” – tartamudeó cuándo notó una bola de fuego tan grande como una pelota de baloncesto a su lado. “Voy a usar la fuerza generada por la Bola de Fuego.” – añadió con calma mientras asentía. “¡Estás loco!” – soltó Romántica antes de que se diera cuenta. ¡Qué clase de idea idiota e irrazonable era esa! “Calculando la reacción de mi cuerpo a la fuerza explosiva de la Bola de Fuego, mi velocidad máxima debería alcanzar los 327 kilómetros por hora. Debería ser fácil alcanzar a Ajest, si puedo mantener esta velocidad hasta el final.” “No… ¡No hay manera de que estés a salvo con algo así! No… Si chocas… A esa velocidad… ¡morirás antes de que puedas reaccionar!” – tartamudeó Romántica con la cara pálida. Pero Desir mantuvo la misma calma abrumadora que había mostrado todo ese tiempo. “Romántica… Lo dijiste hace un momento.” – contestó riéndose suavemente. – “No podemos morir en este Mundo de las Sombras, por lo que somos libres de usar todo nuestro poder. Eso también vale para mí.” Los ojos de Romántica se abrieron de par en par y en ese momento, de repente, la bola de fuego de Desir explotó.
Acompañado por el fuerte sonido de la explosión, Desir salió impulsado instantáneamente hacia adelante. Era tan rápido que incluso ser capaz de verlo era complicado. Romántica era la única que quedaba en el área. Cuando Desir desapareció de su vista, dejó de correr. Se había dado cuenta de que, llegados a este punto, no tenía ningún sentido seguir avanzado. “¿De…?” – murmuró para sí misma con calma, mientras miraba hacia la dirección por la que había desaparecido Desir. – “¿De dónde diablos ha salido este lunático?”