jueves, 16 de julio de 2020

Survival Capítulo 111

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 111
El resucitado V
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

No sabía si era algo bueno o no, pero la marina se mantuvo en silencio. Se habían asentado junto al muelle y estaban haciendo el mantenimiento del barco. Yohan no sabía exactamente qué estaban haciendo, pero parecían ocupados. Se mantuvieron a distancia del campamento. Se sentía como si hubiera una frontera invisible entre ellos. Era algo bueno. Si solo necesitaban desembarcar en algún sitio y no necesitaban suministros o recursos humanos, entonces no tendrían que esconderse por mucho más tiempo. Por supuesto, las cosas podrían cambiar de forma repentina, por lo que Yohan tenía que vigilarlos constantemente. Observó a la armada a través de sus prismáticos. El Capitán Jin estaba hablando con sus oficiales y mirando los campos de arroz. Debió haberse dado cuenta de lo bien que lo tenían aquí. “Yohan, Ji Hye pregunta cuánto tiempo necesitan seguir escondiéndose.” – dijo Saeri. Yohan lo pensó por un momento. Había pasado medio día desde que desembarcaron. No podría ocultar a los no combatientes por mucho más tiempo. “Diles que por ahora vuelvan a la normalidad, pero que eviten a los marinos tanto como sea posible.” “Entendido.” “Y, por ahora, diles a los combatientes que se mantengan cerca de los no combatientes. No sabemos qué podría pasar.” “Está bien, también les diré eso.” Saeri aceleró su motocicleta y se fue. Los problemas no comenzaron hasta la hora de la cena. Un grupo de oficiales de la marina entró en la cafetería en el primer piso del centro de bienestar. “¿Qué estás...?” Todos los miembros del campamento estaban mirando a los hombres de la marina. “Esperaba que pudieras proporcionar algo de comida a nuestros marinos.” El que hizo la solicitud fue un oficial que tenía un rango equivalente a sargento. En el ejército, podría haber sido un líder de pelotón. “¿Comida…?” “Sí, comida. Parece que tienen bastante, así que por favor cooperen.” “¿Cuánta gente?” “83 personas.” Esa era mucha gente. Si alimentaban a los 83, sería difícil que el campamento durara un mes, según los suministros que tenían almacenados. Además, no pensaban tocar las raciones de combate y la comida enlatada. Tenían que prepararse para el futuro y esa era una comida de emergencia que debía durar durante los próximos cinco a siete años. No podían alimentar a 90 personas adicionales todos los días. Simplemente no producían tanta comida. Con solo sus números actuales, apenas podían ahorrar. Por lo tanto, Yohan dudó. Justo entonces, llegó otro marino. Saludó al oficial rápidamente y luego hizo una pregunta. “Suboficial, el Jefe de Operaciones pregunta cuándo estará lista la comida. El capitán está esperando.” “Pídale que venga en 30 minutos.” “Sí señor.” El suboficial miró a Yohan una vez más. “Me gustaría que proporcionara una mesa privada para cuatro oficiales. Como este lugar es pequeño, sería mejor si los que han terminado de comer se van. Por favor coopere.” Yohan frunció el ceño, junto con varios miembros del campamento. ‘Ese bastardo, ¿a quién cree que va a ladrar órdenes?
* * *
“No puedo creer que hayas aceptado. Todos están preocupados.” – se quejó Saeri, mientras veía a los marinos hacerse cargo de la cafetería y devorar su comida. A pesar de que frunció el ceño ante la solicitud y dudó, Yohan finalmente decidió proporcionar comida a los 83 marineros. Además, incluso cooperó para proporcionar una mesa especial solo para los oficiales. “Sé que tienes un plan, pero… Esto es demasiado. Todos arriesgaron sus vidas para recoger esta comida.” Saeri expresó las dudas y preocupaciones que los miembros del campamento tenían sobre las decisiones y acciones de Yohan. Dada su personalidad, él consideraría a las personas como un enemigo en el momento en que comenzaron a dominarlo y trataría de deshacerse de ellos. Así fueron las cosas normalmente. Sin embargo, Yohan no hizo nada esta vez y la gente sintió que algo estaba mal. ‘¿Por qué está obedeciendo?’ ‘¿Están los soldados en la parte superior de la cadena alimentaria?’ Los miembros del campamento tenían sus dudas. Yohan nunca comenzó una pelea en la que no confiaba ganar. Simplemente no podían entender sus pensamientos y comenzaron a hacer suposiciones salvajes. Mientras tanto, Yohan se había encerrado en la sala de control. Saeri, que había estado a su lado durante más tiempo y lo conocía mejor, podía decir que estaba extremadamente molesto. Quería decirle que simplemente le diera la vuelta a todo, pero antes de que pudiera decir algo, aparecieron los invitados no deseados. Eran los cuatro oficiales. “Esto parece una especie de sala de control de operaciones.” “Tienes razón, capitán. Ja, ja.” Los oficiales se rieron mientras miraban el sistema de transmisión y la radio. Había varios mapas y tableros tácticos colgados en las paredes. “Esta debe ser su oficina.” – comentó el capitán. Yohan se dio la vuelta en su silla. “Es nuestra sala de control.” “Guau.” “Si otras personas escucharan eso, habrían pensado que estabas dirigiendo una operación militar.” Aunque no lo demostró, Yohan los miraba internamente. Saeri frunció el ceño. “Tiene un almacén de suministros, así como un almacén de armas y municiones, junto con este tipo de equipo. ¿No es realmente peligroso para un civil tener todo esto?” – preguntó el capitán. Estaba mirando a Yohan, pero uno de sus oficiales respondió a la pregunta. “Tienes razón, capitán. El ejército coreano debería ayudar a quitarles esa carga de encima.” Yohan no dijo nada. Estaba claro que no tenían una alta opinión del campamento. “¿Qué demonios hizo la marina por nosotros...?” – comenzó Saeri. Yohan agitó su mano para indicarle que dejara de hablar. El ambiente en la habitación se volvió incómodo. Algunos de los oficiales tosieron. El capitán cambió de tema. “Me di cuenta de que tienes un poco de alcohol casero en el primer piso.” Cuando desembarcaron por primera vez en la isla, el campamento había preparado su propio alcohol para celebrarlo. El capitán tenía una expresión codiciosa en su rostro mientras se lamía los labios. “Creo que sería mejor si tuviéramos una discusión sobre un sistema de cooperación a largo plazo con el ejército. ¿Qué tal si hablamos con algunas bebidas?” El capitán básicamente le estaba ordenando que preparara una mesa con bebidas y bocadillos. Yohan hizo todo lo posible para no reírse en su cara. En cambio, miró al capitán directamente a los ojos. Finalmente, suspiró suavemente y se volvió hacia Saeri. “Pídale a Ji Hye que traiga algo de alcohol y bocadillos. Además, reúna a todos los miembros del equipo de reconocimiento de élite... También Jae Ho y Lina.” “……” Saeri miró a Yohan. Estaba claramente insatisfecha, pero salió de la habitación rápidamente. A pesar de que tenía ganar de hacer una rabieta, todavía hacía su trabajo y nunca ignoraría las órdenes. “Dios, definitivamente no es una mujer dócil. Una mujer debería ser modesta y…” “Bajemos. Prepararé una mesa.” – dijo, cortando al oficial en mitad de su oración. No necesitaba escuchar su inútil opinión. El oficial se dio cuenta de eso y frunció el ceño, pero nadie dijo nada. Al menos tenían algún sentido de consideración. Yohan se sentó en silencio en la mesa que previamente habían reservado para los oficiales. Pronto, se le unieron los miembros del equipo de reconocimiento, menos Barrendero y el cabo Ong. “¿Dónde están Barrendero y Ong?” – preguntó Ha Jin. “Dijeron que Yohan les asignó algo de trabajo y preguntaron si podían ser excusados.” – respondió Saeri. Barrendero vigilaba el almacén de municiones y el cabo Ong seguía escondido. Nada bueno vendría si los hombres de la marina descubrieran que era un soldado. Además, si las cosas se ponían mal, Ong tenía el importante papel de neutralizar el barco de guerra. La reunión terminó siendo más grande de lo que el capitán había anticipado. Al ver que siete personas adicionales se unían a ellos, llamó a tres marinos más. Querían mostrar un frente fuerte en esta importante reunión. “¿Esta isla es básicamente la última isla antes de la línea del mar occidental?” “Correcto. Aparte de la isla de Baengnyeong al norte de aquí, todas las otras islas ya han sido saqueadas.” “Dios, durante la Guerra de Imjin, el contraataque del ejército de Joseon fue el punto de inflexión, por lo que tal vez el renacimiento de la humanidad comenzará con la armada coreana. Ja, ja.” “Necesitamos hacerlo de esa manera. Ese es el deber de las fuerzas armadas.” ‘Controla tus expresiones.’ Yohan miró a los miembros de su equipo de reconocimiento y puso una sonrisa brillante, indicándoles que hicieran lo mismo. Ha Jin y Hyuk eran tercos como mulas. A Jung y Saeri claramente no les gustaba la situación actual. Y como Yohan y Paulina no eran del tipo hablador, los hombres de la marina dominaron la mayoría de la conversación. Era como si los invitados fueran los anfitriones. Afortunadamente, Jae Ho parecía estar en su elemento. Se unió a sus conversaciones y la mayoría de sus preguntas fueron dirigidas a él. Por supuesto, Jae Ho tenía las habilidades de un periodista y logró evitar cualquier conversación sobre el campamento. Simplemente se rio de todos los intentos del marino de obtener información sobre ellos. “De todos modos, todos aquí están tan callados. Si no fuera por el periodista Choi, uno podría tener la impresión de que estaban tratando de echarnos o algo así. ¿Correcto? Es como si nos trataran como invitados no deseados.” “Eso no tiene sentido. Eres la armada coreana.” – respondió Yohan. Jung Hwan estaba sentado a su lado. Había escuchado los detalles de Saeri y parecía que se vio obligado a masticar un insecto. Yohan le dio un codazo. ‘Te dije que te relajes.’ Puede que no lo parezca, pero Jung tenía mal genio. ¿Tal vez vino de todo el tiempo que había pasado con el equipo de reconocimiento? “¿Dijiste que te llamabas Saeri? Dios, ¿quién sabía que una belleza como tú estaría en una isla rústica como esta? Es sorprendente. Por favor, sírveme a un trago. Sabes que una bebida de una bella dama sabe mejor.” Uno de los oficiales le dirigió a Saeri una sonrisa maliciosa y le tendió la taza. Él miró su cuerpo de arriba abajo sin un toque de vergüenza, haciendo que Saeri sufriera un escalofrío. Como si un insecto estuviera trepando por su cuerpo. En lugar de fruncir el ceño, Saeri le dedicó su sonrisa más dulce mientras respondía. “Marino, ¿me veo como una mujer que sirve bebidas? ¿Debería empujar una bala entre tus ojos?” “¿Qu… ¿Qué?” ‘Oh, Dios mío...’ Yohan se frotó la frente. La cafetería quedó en silencio, como si alguien les hubiera arrojado un cubo de agua fría. Sin embargo, Saeri inclinó la cabeza hacia el otro lado y soltó una risita. “Sólo estoy bromeando. Déjame servirte un trago.” “Oh mí, tú... me asustaste.” La atmósfera anterior volvió cuando Saeri calificó su comentario como una broma. ‘Oh, esa es buena. Debería intentarlo alguna vez.’ Después de servir las bebidas, Saeri se fue, diciendo que no se sentía bien. Su compañía estaba pasada de moda y la conversación no iba a ninguna parte. Después de unos tragos, el capitán finalmente abordó el tema principal. “Estoy sinceramente sorprendido.” – dijo el capitán mostrando interés. Yohan levantó la vista. – “Hemos visitado muchas islas y este es el primer lugar que está completamente libre de zombis. También cuenta con equipo y está preparado para el futuro.” “Gracias por el cumplido.” “Así que ya ves...” – dijo el capitán, haciendo una pausa por un momento. Yohan sabía que no le iba a gustar lo que vendría a continuación. – “Me gustaría utilizar este lugar como nuestra base militar.”



Survival Capítulo 110

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 110
El resucitado IV
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

“¿Recuerdas las extrañas huellas que encontramos en las montañas? Buscamos por todas partes, pero no pudimos encontrar nada que tuviera unas huellas similares. Quizás…” – Yohan hizo una pausa para pensar por un momento. – “Quizás haya un mutante que pueda moverse de un lado a otro entre las islas.” Varias personas en la sala tragaron saliva. “No bajéis la guardia. No te distraigas y haz tus patrullas correctamente. Mantén siempre la radio contigo.” Yohan decidió no molestarse en hablar sobre zombis comunes en la oleada zombi. Era algo que no podía explicar con su conocimiento actual. No era como si llovieran del cielo o se levantaran del océano. Era común que los zombis llegaran a la costa, pero que tantos zombis flotaran al azar hasta aquí no era razonable. Deseó poder pedir una pista. “Primero, preocupémonos por la próxima cosecha y el invierno. El zombi mutante vendrá, en algún momento, en pleno invierno.” El objetivo principal de Yohan seguía siendo el mismo, era claro y simple: Supervivencia. Todo lo demás palidecía en comparación.
* * *
No importa cuán preparados estuvieran, cada situación tenía variables. No era raro que ocurrieran algunas cosas inesperadas. Sin embargo, la variable que ocurrió esta vez fue realmente inesperada. Los miembros del equipo de reconocimiento lo observaron, con expresiones serias en sus rostros, tan pronto como escucharon el sonido de un barco que viajaba por aguas abiertas. Habían decidido no involucrarse con el ejército, pero esa decisión se vino abajo cuatro días después, con la aparición del barco. Como un invitado no deseado, un barco de guerra naval apareció de la nada. Sus pasajeros habían logrado sobrevivir durante los últimos ocho meses permaneciendo en el mar, pero ahora se dirigían a su campamento en Sindo. Era un barco considerable, lo suficientemente grande como para transportar al menos a cien pasajeros. Poseía cañones impresionantes y peligrosos instalados sobre la cubierta principal. La nave se acercaba con lentitud, pero todo parecía indicar que iba hacia ellos. El ritmo era casi deliberado, como si tratara de mostrar que su poder estaba en una escala completamente diferente. Como siempre, era incómodo tratar con los militares durante el apocalipsis. ‘No hay más remedio que saludarlos.’ Yohan estaba preparado para encontrarse con los pasajeros del barco cuando atracaran. No podían correr u ocultar su presencia en la isla. Sin embargo, podrían prepararse para una posible batalla. “Eh, chico.” “¿Sí?” “Vaya a la sala de control y diles a todos los no combatientes que vayan al refugio.” “¡Vale!” “Cabo Ong, tome posición y aguarde.” “Entendido.” “Jung, Ji Won, diríjanse al almacén de armas y municiones y protéjanlo. Si escuchan disparos, pueden matar a todos los soldados que se acerquen a él.” “De acuerdo.” “Yohan...” Hyuk parecía un perro que había perdido a su dueño. Estaba claramente preocupado por el próximo encuentro con los soldados. “No me mires así. No espero pelear.” Sin embargo, los instintos de supervivencia de Yohan rara vez estaban equivocados. Los humanos, especialmente los soldados, eran realmente rencorosos y persistentes. A pesar de que la cadena de mando se había roto y no tenían una cadena de suministro, estas personas habían logrado sobrevivir. Si fuera una base, solo podrían sobrevivir hasta este momento si tuvieran fuerzas especiales estacionadas allí. Si la base no estuviera ubicada en un área libre de zombis, habrían tenido que luchar contra al menos dos oleadas de zombis en los últimos ocho meses. Si sobrevivieron a eso, el comandante y los soldados deben poseer mucho talento. En lugar de aliviarlo, la gente de esas bases puso a Yohan ansioso. Eran un grupo armado sin un alto mando. Eran como una bomba de relojería que no sabías cuándo iba a explotar. Yohan mantuvo una expresión tranquila en su rostro mientras veía a la nave prepararse para atracar. No sabía mucho sobre la armada, pero Jae Ho, que estaba de pie a su lado, sabía bastante. “Es una fragata clase Incheon. Es un barco de guerra que puede transportar de 60 a 120 personas. Es una embarcación que normalmente realiza operaciones navales de flota a lo largo de la costa y en el océano… Sin embargo, es un poco extraño que una fragata esté sola. Esto no es una base naval. No hay razón para que vengan por aquí.” “Bueno, estoy seguro de que tienen sus razones.” “Todas las bases terrestres navales probablemente han sido destruidas. Si el comandante era un poco inteligente, entonces podría haberse dado cuenta de que saltar de isla en isla para reunir suministros era más seguro que regresar a una base naval.” “Entonces es un comandante competente.” “Sí. Si no es así, entonces no hay una buena razón para que una fragata venga hasta aquí.” Yohan comenzó a pensar en distintos escenarios de combate en su cabeza, por si había una batalla. Si realmente había 100 soldados, entonces la probabilidad de que se alzasen con la victoria era escasa. Si los cañones estuvieran operativos, sería imposible impedir su desembarco. La situación no era buena. Sabía que era extremadamente improbable que los soldados estuvieran aquí para rescatarlos. Ya había descartado esa idea. El gobierno y los militares se desmoronaron hace mucho tiempo. Se derrumbó en la parte superior, en lugar de en la parte inferior, por lo que las fuerzas armadas todavía estaban dando vueltas a su alrededor. Estas personas eran sin duda una fuerza poderosa; probablemente estaban en el rango medio cuando el ejército todavía estaba funcionando. Solo le quedaba la opción de estar atento y determinar lo antes posible si eran un grupo de apoyo amigable o una pandilla con malas intenciones. Los miembros del campamento tenían expresiones serias mientras los observaban a su lado. “Relajaos. No tratéis de intimidarlos.” “Jefe, ¿cuál es el plan?” “Ver cómo evoluciona la situación. Es mejor evitar la pelea tanto como sea posible.” Incluso en el peor de los casos, era importante no perder a ninguno de los miembros de su campamento. Por supuesto, el hecho de que este encuentro ocurriera antes de la cosecha era lamentable. El momento era tan inoportuno que sintió que le dolía el estómago. Poco después el barco de guerra estaba ante ellos. Hubo un fuerte sonido metálico proveniente del buque que hizo que todos se taparan los oídos. La campana fue acompañada por una voz que salía de los altavoces gigantes instalados en la embarcación. - ¡15 minutos para el desembarco! En 20 minutos, ¡el capitán Jin Joo bajará! El orador anunció que el capitán del barco estaba desembarcando. Yohan se sorprendió de que todavía siguieran los protocolos navales. Estaban tan dedicados al estilo de vida de la marina que era divertido. Uno por uno, los marinos bajaron y se alinearon en el muelle. En 20 minutos, un hombre con un uniforme de oficial salió del barco de guerra. “Vamos.” – dijo Yohan, llevando a su grupo a donde habían desembarcado los marinos. Llegados a este punto, el encuentro era inevitable. Algunos de los marinos los vieron y susurraron a su comandante. Yohan se preparó para una reunión y una conversación incómodas. Jin Joo era un capitán de la marina. Probablemente era uno de los últimos oficiales que quedaban. Su rango era equivalente al de un general de brigada en el ejército. En cualquiera línea de tiempo, era la primera vez que se encontraba con un comandante real. Antes de esto, el oficial de mayor rango que conoció fue al teniente Joon Min Ahn, que solo era un líder de escuadrón. Lo primero que hizo Yohan fue evaluar el estado de su armamento. El capitán estaba bien pertrechado, pero el resto de marinos no tenían tantas armas. El capitán poseía una pistola en una funda cerca de su cadera. Había algunos marinos que parecían guardias o policía militar y que estaban armados con rifles K-2. La mayoría del resto de soldados estaban completamente desarmados. Yohan inclinó ligeramente la cabeza para saludar al capitán antes de mirar hacia la cubierta principal del barco. Todavía había gente a bordo. Si estallaba una pelea, aún era posible que la artillería lanzase su fuego sobre su isla. El Capitán Jin miró al grupo de arriba abajo, como si estuviera evaluando una vaca. Había tensión en el aire. Las primeras palabras del capitán para ellos eran importantes. Revelarían mucho sobre su carácter. Si simplemente se presentaba, entonces sería fácil hablar con él. ‘Eso es todo lo que puedo pedir.’ “Hm...” – dijo el capitán, abriendo la boca. – “¿Por qué los civiles están armados con armas de fuego?” ‘Maldición. Qué situación de mierda.’ El capitán era un comandante típico: Conservador e idiota. Yohan discretamente se mordió el interior de sus labios y puso la sonrisa más brillante posible. “Hola. Me llamo Lee Yohan. Soy el líder de los supervivientes de Sindo.” “Soy el comandante del barco de guerra Baengnyeong, capitán Jin Joo Ha. Nos encontramos con una situación inesperada durante una operación costera especial y tuvimos que desembarcar.” “Ya veo. Capitán Jin Joo Ha…” “Voy a preguntar de nuevo. ¿Por qué los civiles están armados con armas de fuego?” ‘Espero que lo preguntes porque realmente no lo sabes, idiota.’ A pesar de su monólogo interno, la sonrisa de Yohan fue perfecta. Decidió devolverle la pregunta al capitán. “Capitán, ¿conoces la situación actual en el mundo?” Si el capitán decía que estaba al tanto de la situación actual, entonces Yohan le preguntaría por qué haría esa pregunta. Si el capitán no estaba al tanto, entonces Yohan preguntaría cómo un oficial de tan alto rango no podría saberlo. El capitán pareció darse cuenta de que no había una buena respuesta. Tenía una mirada tensa en su rostro mientras ignoraba la pregunta. “Les pido que se desarmen ustedes mismos. Vamos a recuperar las armas que legítimamente pertenecen a las Fuerzas Armadas.” “Nos desarmaremos, capitán. Sin embargo, transferir las armas está fuera de discusión.” La expresión inquisitiva del capitán se convirtió en una de completo disgusto. Algunos de los marinos comenzaron a mover sus manos hacia sus pistolas y la tensión entre los grupos aumentó. El Capitán Jin agitó su mano, señalando a sus hombres que se calmaran. Sin embargo, antes de que pudiera decir algo, Yohan habló primero. “Como saben, las fuerzas militares y policiales de Corea ahora son impotentes. No pueden proteger a los ciudadanos de Corea. Hemos logrado sobrevivir por nuestra cuenta hasta ahora y vamos a seguir haciéndolo. No podemos entregar nuestros seguros de vida, los objetos que garantizan nuestra seguridad. Sería mejor que algunos marinos abandonen nuestra isla.” Yohan no solo se negó a su pedido de entregar sus armas, sino que también insinuó directamente que deberían irse lo antes posible. Como capitán que había logrado sobrevivir tanto tiempo con tantos marinos, sin duda entendió lo que estaba diciendo. El capitán trató de mantener una expresión tranquila, pero Yohan pudo ver como su rostro se ponía rojo y los músculos alrededor de su ojo temblaban. Era un espectáculo digno de ver. ‘Te morderé si te metes conmigo.’ Yohan no lo dijo en voz alta, pero no necesitaba hacerlo. Este era el ambiente que estaba emitiendo. Si querían oprimirlos y tomar sus armas, entonces estaban preparados para luchar hasta el final. El capitán Jin retrocedió. Era la decisión correcta. Aun así, tenía que vigilarlos. “Disculpe, pero ¿podría decirme por qué ha desembarcado en esta isla?” “Estás pidiendo secretos militares como si nada.” – respondió el capitán con el ceño fruncido. Se dio la vuelta y comenzó a dar órdenes a sus marinos. Al observar la interacción, Yohan pudo decir que el capitán definitivamente estaba acostumbrado al liderazgo. ‘Se les acabó la comida.’ Era obvio por qué habían desembarcado aquí con solo mirar las caras de los marinos. Yohan no sabía cómo lograron sobrevivir tanto tiempo, pero ahora, probablemente se estaban quedando sin comida, agua potable y combustible. “De todos modos, estamos planeando usar esta zona por ahora. Le pido su cooperación.” “Por supuesto… Puedo hacer eso.” – respondió. – ‘Siempre y cuando no intentes robar nuestros suministros o amenazarnos.’ – pensó. – “Barrendero.” Yohan llamó y Barrendero dio un paso al frente. Yohan bajó la voz a un susurro. “Dígales a los miembros del campamento que guarden sus rifles, pero mantengan una pistola escondida dentro de su ropa. Aumenta la seguridad alrededor del almacén de municiones y suministros. Protégelo.” “¿Qué pasa si surge una situación inevitable?” “Llámame.” “Entendido.” Yohan no planeaba atacarlos si se comportaban y se iban en silencio. Sin embargo, si se metían con él, lucharía con uñas y dientes y los haría pedazos hasta que no quedara nada.



Survival Capítulo 109

3ª parte: Etapa apocalíptica
Capítulo 109
El resucitado III
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

“Me gustaría ver el helicóptero.” “Sígame por favor.” Yohan siguió a Paulina a un helipuerto. Había servido en la fuerza aérea en su tiempo obligatorio en el ejército. Estaba familiarizado con ese helicóptero. El AW-139. Recordó que era un modelo bastante nuevo. “¿Cómo lograste conseguir este helicóptero?” “Je, je, saqueé el puesto de guardacostas en el que trabajaba. Conocía bastante bien el diseño del lugar.” – respondió Luca, el piloto. Parecía bastante confiado y orgulloso del hecho de ser piloto de helicóptero. Era comprensible, ya que era una habilidad rara. Tener ese tipo de movilidad definitivamente sería útil algún día. La incorporación de Luca al campamento era significativa, ese hecho era irrefutable. Yohan no pudo ocultar su felicidad. Obtuvo un profesional médico, dos luchadores útiles y un helicóptero con piloto. El campamento había mejorado significativamente. Sentía que había adquirido el equivalente a mil tropas y no tuvo que sacrificar a nadie para hacerlo. Estaba tan feliz que incluso Pio, que ahora estaba haciendo pucheros después de ser golpeado por Barrendero, se veía adorable. “Tendré que ver si hay un lugar en Sindo que podamos usar como helipuerto. Primero, los trasladaremos a vosotros y los suministros. ¿Cómo debemos lidiar con los suministros? Si lo desean, pueden mantener la propiedad de sus propios suministros hasta que todo desaparezca.”. “Gracias por su consideración, señor Yohan. Puede proceder como quiera.” “¿Estás segura?” “Confío en que no nos dejarás morir de hambre.” ‘¿Por qué confía tanto en mí?’ Yohan se alegró de que Paulina confiara en él, pero también lo puso ansioso. Todavía creía que la gente no hacía tales cosas sin una razón. Mientras viajaban de regreso al barco, pensó en la situación de Paulina. Sin embargo, no podía entender su actitud ni sus decisiones. Incluso si no se unían al campamento, no tendrían ningún problema para sobrevivir por su cuenta. ‘No son niños que no entienden el mundo...’ No los consideraba los típicos seguidores de una iglesia. Paulina no salvó a sus compañeros porque era monja. De hecho, abandonó a muchos creyentes cuando decidió seguir sus visiones. Y, sin embargo, Yohan no podía decir que era una tonta que sacrificaba a la gente. Al final, decidió preguntarle directamente a la fuente. “Sinceramente, no estoy seguro de por qué confías tanto en nosotros.” “Todas mis acciones se basan en las visiones divinas que recibí, señor Yohan. Si vieras mis sueños, lo entenderías.” “El futuro... De todos los futuros que has visto, ¿hay algo que valga la pena señalar?” – preguntó Yohan. De repente, la cara de Paulina se sonrojó. ‘¿Por qué se sonroja?’ Yohan la miró con curiosidad. Era un momento extraño para avergonzarse. “No te dije la parte más importante.” “¿La parte importante?” “La primera vez que soñé contigo... Vi un futuro en el que tú y yo nos casaríamos.” ‘¿Qué demonios está diciendo?’ Saeri, que estaba escuchando a escondidas la conversación, de repente comenzó a toser a pesar de que no estaba bebiendo nada. La atmósfera en el barco se volvió incómoda. Yohan frunció el ceño cuando todos miraron a Saeri, que tenía una mirada complicada en su rostro. “Así que… Es por eso que has sito tan servicial desde el principio.” Paulina asintió tímidamente como una niña pequeña. Yohan comenzó a entender por qué confiaba en él. Sin embargo, la atmósfera en el barco se enfrió. Yohan miró a su alrededor con la cara en blanco, tratando de descubrir qué estaba pasando. Barrendero miró de un lado a otro entre Saeri y Yohan y, finalmente extendió la mano para empujarlo y forzarlo a decir algo. ‘Dios... – pensó. Los miembros del equipo de reconocimiento ya estaban familiarizados con su personalidad. Debían saber que tal futuro con Paulina no era posible. No sabía por qué lo miraban y esperaban que dijera algo. “No digo que sea imposible, pero...” “¿Sí?” “Lo siento, pero no me interesan las citas, el matrimonio o la paternidad. Ni ahora, ni en el futuro.” La expresión de Yohan era neutral mientras rechazaba la confesión de Paulina. Esto no era nada nuevo para él. El amor era un lujo y las citas estaban fuera de discusión. Había sido algo que enfatizó desde el primer día. Afortunadamente, fue comprensiva. “Está bien. Es solo uno de los muchos futuros posibles.” – contestó, dándole una dulce y suave sonrisa. “Me gusta tu positividad.” – respondió Yohan. El intercambio era suficiente para disipar la tensión del barco. Todavía no estaba seguro de qué hacer con sus nuevos compañeros, pero al menos sabía que la amabilidad de Paulina era una gran bendición. – “Está bien, ¿algún otro sueño?” “Hm...” Paulina pensó profundamente una vez más. Parecía que era un hábito para ella perderse en sus pensamientos antes de hablar. “Te vi pelear con gente. Murió mucha gente y... Durante la pelea, te pusiste muy triste.” “Por supuesto que es triste cuando alguien muere. Siento que la gente siempre muere en tus sueños.” “Ese es el tipo de mundo en el que nos toca vivir en estos momentos.” “Tienes razón. Es ese tipo de mundo.” “Sin embargo, no estabas triste porque alguien murió. Era como si no te gustara la pelea en sí misma. Habías intentado evitarla y estabas triste por haber tenido que luchar.” “¿Oh?” “Sí.” Ese era un detalle importante. Una pelea que quería evitar y en la que estaba triste por participar. Yohan lo pensó, pero no podía pensar en una situación en la que se sintiera así. Ciertamente, siempre había peligro al involucrarse en una batalla, y si era posible, siempre prefería evitar la violencia. Pero nunca sintió que una batalla en sí misma fuera triste. A veces, era natural que las personas tuvieran que morir para que otros pudieran vivir. De repente, el barco comenzó a sacudirse. “¡Hwan! ¡Quieres que acabemos vomitando!” – gritó Barrendero hacia la cabina. “¡Lo siento!” – se disculpó Jung. Era un novato manejando el timón. El barco se estabilizó rápidamente. “Déjalo en paz. Es bastante bueno para ser un principiante.” El grupo conversó con sus nuevos compañeros hasta que llegaron a Sindo. Se habían ido esta mañana con un grupo numeroso, pero regresaron con uno mayor. “Aquí también hay una iglesia, así que puedes quedarte cerca de allí si quieres. Haré que uno de los miembros más jóvenes del equipo de reconocimiento te muestre la iglesia y la cafetería. Todos, descansen un poco, cenen y luego vuelvan a reunirse en el puesto de control.” – ordenó. Todos respondieron enérgicamente.
* * *
Yohan fue a la sala de control antes que el resto. Aunque tenía un nombre grandioso, en realidad era solo una sala de conferencias en el tercer piso del centro de salud que se convirtió en una especie de oficina. Había un mapa grande, la radio de larga distancia y el panel de control para los altavoces instalados alrededor de la isla que empleaban para hacer los anuncios. “Señor.” Yohan saludó a Kim Go In. Era uno de los tesoros que Yohan había conseguido. Un técnico con talento que podía manejar cualquier tipo de equipo e instalar todo tipo de cable eléctrico. “Oh, estás de vuelta.” A Kim no le gustaba el sonido de su propio nombre y prefería que lo llamaran señor o Señor Kim. “Sí. Como siempre, gracias por su arduo trabajo.” – respondió Yohan con amabilidad. Gracias a Señor, todo funcionaba sin problemas. “Ja, ja, no es nada.” “¿Echamos un vistazo?” Señor estaba ocupado manejando los controles de la radio. Había una gran antena instalada en la terraza del piso superior y que estaba conectada a un montón de equipos que ocupaban una pared de la habitación. Era un equipo inalámbrico para radioaficionados. Yohan pidió que se instalara para poder mantener la comunicación con el anciano de la oficina del distrito de Bypyeong a 20 kilómetros de distancia. Quería que los mercenarios fueran una especie de base avanzada para ellos, por lo que necesitaban mantenerse en contacto. Pero hasta el momento, no había señal. “No he sabido nada de ellos.” “Bueno, estoy seguro de que sabremos algo si seguimos comprobándolo.” Yohan y Señor lo intentaron varias veces más. Cuando estaban a punto de darse por vencidos escucharon algo de estática y un ruido salió de la radio. - Oye… ¿Niño? “Mala recepción.” - Apoyo… Más estática. Duró mucho tiempo hasta escuchar un chasquido. - ¿Ahora puedes escucharme? “Sí puedo oírte.” - Llegas tarde, niño. “Me atrapó algo. ¿Pasó algo?” - Muchas cosas. “¿De qué tipo?” - Primero, un mocoso que conozco tomó algunas de nuestras pertenencias y nunca volvió a llamar... Yohan se echó a reír. “Parece que estás bien.” - Apareció un mutante. “¿Oh?” - Estaba en la lista. Era ese que llamas Piernas largas. No fue tan difícil de tratar. “Eso es bueno.” - Tienes razón. La información fue de gran ayuda. Los productos también hicieron su trabajo, así que fue un alivio. Los mutantes Piernas largas estaban al mismo nivel que el Golem, quizás un poco más débiles. Mientras lidiaran con la oleada zombi y fueran conscientes de las infecciones transmitidas por el aire, no era difícil de derrotar. Sin embargo, había algo que molestaba a Yohan. “¿Por qué te golpeó una ola de zombis? ¿No separaste a la gente?” - De ninguna manera, chico. El campamento que fue atacado tenía tan solo veinte personas. “......” - Por eso hicimos otro campamento de tan solo quince personas. Además, obtuve un nuevo cliente en Seúl. Probablemente pueda comenzar a darte información de Seúl en el futuro. “Por favor, ten cuidado al tratar con extraños.” - ¿Qué crees que soy? ¿Un niño? ¿Eh? “¿Cómo está la gente que de di?” - Oh, ya sabes, los he estado haciendo correr como perros. Son basura. Yohan volvió a reír, esta vez aún más fuerte. No simpatizaba con los gorrones de su campamento. Tenían la mentalidad equivocada para el estado actual del mundo. Merecían sufrir. - Sí, pero algunos están empezando a mostrar algo de potencial. “Eso es bueno de escuchar. De verdad.” – dijo Yohan. También tenía algo de información para compartir con el viejo. – “En el camino a nuestro nuevo campamento, vimos una línea de zombis.” Yohan describió la horda que se comportaba de una manera diferente a una oleada zombi. No omitió ningún detalle. Definitivamente era un hecho notable. Al final, el viejo maldijo como un marinero. - Mierda. Realmente no nos dejan solos. De todos modos, gracias chico. “Pronto me pondré en contacto de nuevo. Por favor tened cuidado.” - Entendido. Sintió que iba a tener un dolor de cabeza. Era raro que un grupo de 20 personas fuera golpeado por una oleada zombi. Yohan se perdió en sus pensamientos cuando la somnolencia y el sueño lo vencieron.
* * *
Había sido un día largo. Todos, aparte de unos pocos miembros del equipo de reconocimiento que quedaban de guardia, se reunieron en la sala de control. La agenda de la reunión incluía un informe sobre la reciente expedición y la incursión a la isla vecina. Los detalles más importantes estaban relacionados con los soldados que se encontraban cerca del puente de Yeongjong y del hecho de que un mutante podría estar atacando su campamento en un futuro cercano. La mayoría de las personas presentes tenían la misma opinión con respecto a los soldados: Sentarse y observar. “No sabemos qué tan grandes son sus fuerzas y no sabemos dónde encontrarlas, por lo que atacarlos no tiene sentido.” Como de costumbre, Ha Jin y Hyuk estaban medio esperanzados cuando se trataba de tratar con otros humanos, mientras que todos los demás estaban felices de dejarle la decisión a Yohan. Así era como iban normalmente las cosas, pero sus nuevos miembros no lo entendieron por completo. “Yohan dijo que podría pelear contra ellos... ¿Vamos a pelear con él?” – preguntó Verda, empujando sus gafas con montura de plástico. “Por supuesto. Si él lo dice, pelearemos.” – respondió Barrendero con una sonrisa. “Pero son soldados...” Los miembros del campamento simplemente se rieron. “Excelente. Si no hay objeciones, vigilaremos a los soldados que están cerca del puente de Yeongjong. Hay asuntos más urgentes ante nosotros. Bueno, sinceramente, lo más importante es la próxima cosecha. El cómo nos vaya el próximo año dependerá de qué tan buena sea la cosecha. Independientemente de si eres parte del equipo de producción o del equipo de reconocimiento, si el anciano Park te pide que hagas algo, apóyalo con tu mente, cuerpo y alma.” “Entendido.” “Y con respecto al mutante...” Como era la primera vez que Yohan había oído hablar de ese mutante, no tenía un plan perfecto. Sin embargo, resumió la información que obtuvo de Lina y la compartió con el resto. “Primero, hay un nuevo mutante que no está en mi lista. Basado en lo que nos han dicho, parece que no tiene un patrón de ataque preestablecido. Aunque fue solo un sueño, fue capaz de aniquilar todo el campamento, por lo que probablemente esté al mismo nivel que David.” Los miembros del equipo de reconocimiento se pusieron nerviosos. Todavía podían recordar la batalla contra David. Eso fue especialmente cierto para Ha Jin, que había perdido su brazo en esa pelea. Al oírlo, pudo sentir como un escalofrío recorría su antebrazo.



miércoles, 15 de julio de 2020

Retro Capitulo 97

Volumen 4 Capítulo 97
Ataque a la mazmorra III
Traducido por Zura
Corregido por Tars
Editado por Tars

El sonido de piedras rompiéndose se extendió por la caverna. Era el sonido que hacía el cuerpo de una gárgola cuando era destruido. “¡Uaaaah!” Pram perforó con su espada la frente de la gárgola. El arma plateada atravesó la dura piel de la gárgola como si fuera un trozo de papel, destruyendo su núcleo. Con un hábil movimiento, Pram retiro su espada de la roca. Ya había alrededor de ocho gárgolas destrozadas alrededor del grupo d Desir. Estas criaturas eran el oponente más complicado de la primera etapa de la mazmorra. Su cuerpo estaba hecho con piedra antimagia que ignoraba por completo la magia del primer círculo. Mientras no se destruyera el núcleo, su cuerpo roto se restauraría rápidamente y nunca se cansaban. Además, poseían una velocidad abrumadora que era difícil de manejar sino tenían el equipamiento adecuado. Por supuesto, era una historia completamente diferente si se estaba preparado para luchar contra ellas. Una vez que el grupo de Desir se sumó al combate, la batalla terminó en menos de una hora. Estaban equipados con túnicas mágicas y poseían grandes habilidades. “¿Estáis bien?” “Genial, realmente genial.” – exclamó Calso Edwin. Era un caballero con espada larga que lideraba al otro equipo. Al principio se sorprendió por la intervención, pero pronto reconocieron a Desir y estuvieron agradecidos por su ayuda. – “Ni siquiera eres parecido a los rumores. Estoy sorprendido que seas capaz de derrotar a las gárgolas con tanta facilidad. Eres increíble.” Algunos de los miembros del equipo de Edwin dieron un paso a delante para estrechar su mano. “¿Perdieron tres de sus miembros enfrentado las gárgolas?” Como respuesta, Edwin sonrió de forma incomoda. De todos modos, la situación había terminado. Detrás de las gárgolas, había un corredor y, al fondo, unas escaleras que conducían al segundo piso. “Primero descansemos y hagamos el mantenimiento del equipo. Iremos primero.” – sugirió Desir. “Gracias por salvarnos, pero no vamos a continuar con la segunda etapa.” – replicó Edwin. “¿Cómo llegaron hasta aquí?” “Nosotros… Saltamos.” “¿Qué?” “Ya viste las trampas y los mosntruos. Con el poder de nuestro grupo no podríamos derrotarlos. Así que corrimos al azar, con la única idea de llegar lo más lejos posible. No nos importa abandonar y este fue el resultado.” Era la peor estrategia para atacar una mazmorra. Cargar hacia adelante sin pensar en ninguna ruta de escape o en un plan de contingencia. Solo avanzaban en base a ir sacrificando miembros de su equipo. “Sé que es una estrategia estúpida. Se puede ver cómo terminará. Tan pronto como una persona es eliminada, es imposible seguir con la estrategia. Pero era nuestra mejor opción. Es lo mejor que podíamos hacer.” En ese momento se escucharon varios anuncios.

El equipo de Korsious se ha rendido.

Taimu Li ha sido eliminado.

Urjen Kios ha sido eliminado.
Otro grupo de la clase Beta se había rendido. Se habían rendido antes de ser capaz de superar el primer nivel. Les faltaba poder. Pocas personas eran capaces de alcanzar grandes logros por sus propios esfuerzos y mucho menos en el campo de la magia y de la espada. Por lo tanto, su destino era permanecer en la clase Beta hasta el final de los tiempos. Desir estaba sin palabras. “Recientemente lo he estado pensando.” – dijo Edwin, mientras levantaba la cabeza y lo miraba. – “Desir, tu puedes cambiar este sinsentido. Contigo, algún día los plebeyos no seremos discriminados y podremos aprender cualquier cosa.” “Pos supuesto…” – contestó Desir, asintiendo con la cabeza. – “Te lo prometo. Definitivamente cambiaré el mundo.” “Te creo, confió en ti” – respondió Edwin. – “¡El grupo Camino libre se rinde!”

El equipo de Camino libre se ha rendido.

Dia Mesis ha sido eliminado.
Después de que el anuncio enumeró al resto de los miembros del equipo, sus cuerpos desaparecieron. “¿Lo escucharon?” – preguntó Desir, mientras miraba al resto de su equipo. – “Por eso tenemos que ganar.” Una vez más, el equipo reforzó su determinación.
* * *

El equipo de Desir Arman ha sido el tercero en entrar al segundo piso.
El segundo nivel era mucho más complicado que el primero. Como los pasillos eran más amplios, la cantidad de trampas y de ataques que tenían que enfrentar era mucho mayor. Además, las trampas se volvieron más sofisticadas y los monstruos poseían un nivel más alto. En comparación con los esqueletos y los goblins de la primera etapa, ahora tenían que enfrentarse con grupos de orcos y de gusanos gigantes que deambulaban por el suelo de la mazmorra. Ahora la dificultad era la de un mundo de las sombras de nivel 5. “¡Prepárense para la batalla! Se ven rastros de un gusano gigante.” – ordenó Desir a su equipo cuando sintió movimientos en el suelo. Debido a que las batallas podían empezar en cualquier momento, ni siquiera podían descansar de forma adecuada. Desde que entraron en el segundo nivel, el grupo estaba más alerta y serio. En lugar de darle la oportunidad a los nuevos para entrenar, ahora adoptaban una formación para protegerlos. Los gusanos gigantes perseguían a los invasores por las vibraciones que causaban contra el suelo o por el aumento de la temperatura de sus cuerpos. Además, la superficie de su cuerpo estaba recubierta de metal. Era extraordinariamente dura y, al mismo tiempo, suave, permitiéndoles moverse rápidamente bajo el suelo como si estuvieran nadando por el agua. ¡Crash! ¡No pudieron evitarlo! En ese momento, un gusano gigante atravesó el suelo y se dirigió hacia Tarikan que, rápidamente, rodo por el suelo para escapar del peligro, levantarse y atacar al gusano con su espada. “¡Uaaaaaah!” ¡Clang! Pero no funciono. Su fuerza era insuficiente y la espada rebotó sin hacerle un rasguño. “¡Takiran retrocede!” – ordenó Desir. “¡Entendido…!” ¡Taaaang…! Al mismo tiempo, la magia de Romántica atravesó el aire. Con un estruendo, el cuerpo del gusano gigante se sacudió. Una pequeña parte de metal se rompió y algún tipo de fluido corporal fluyó hacia afuera. Pram no se perdió la oportunidad y balanceó su espada en la herida del monstruo. ¡Sliiiing! En un instante, el enorme torso del gusano se abrió por la mitad. “¡Hiis! ¡Hiiiiis!” El gusano se movió, tratando de sacudirse a Pram, mientras un viscoso fluido negro se esparcía por todas partes. Al darse cuenta de que no podía derrotar a su oponente, el gusanó se retorció y giró su cabeza con la intención de volver bajo tierra. Si se metía bajo tierra sería prácticamente imposible matarla. Además, los gusanos gigantes vivían en grupo y, si huía, podía regresar con más gusanos. Afortunadamente, Ajest reaccionó con rapidez e invocó un conjuro de área. Una capa de hielo cubrió toda la zona que había alrededor del gusano. *Braam* El gusano gigante golpeó con su cabeza contra el hielo. Por suerte, la densidad de hielo creado por Ajest estaba más allá de la imaginación. Al darse cuenta de forma instintiva de que no podía regresar al suelo, el gusano gigante se apoyó en la pared y el techo de la mazmorra y cargó hacia el grupo de Desir. Fue mucho más rápido de lo que pensaban. El gusano gigante abrió por completo su boca, revelando miles de dientes afilados. Iba a aplastar todo lo que tenía por delante. “Pretzel, quédate detrás de mí.” – ordenó Desir. “Ah, entendido.” – respondió. “Romántica, voy a usar magia explosiva. Necesito oxígeno.” El gusano gigante se acercaba con tanta fuerza que el polvo caída desde el techo, pero Desir no se asustó y extendió sus manos hacia la gigantesca boca.
“[Explosión]”
En la boca del gusano gigante estalló un hechizo del tercer círculo. *Boom* Un aire caliente onduló alrededor de las enormes llamas. La enorme explosión destrozó el cuerpo del gusano gigante y calentó todo el ambiente haciendo que fuera complicado respirar. Emplear un hechizo de explosión en un espacio cerrado era un suicidio, pero no lo habría hecho sin un plan. Romántica ya estaba lanzando un hechizo.
[Refrescar Aire]”
De repente, un soplo de aire fresco trajo oxígeno al grupo para que pudieran respirar de nuevo. El gusano gigante estaba sufriendo espasmos mientras más líquido negro salía de sus heridas. Takiran y Pram usaron sus espadas para rematarlo. “¡Hisss!” Con un último siseo terminó el combate. “La batalla ha terminado.” La pelea había llevado más tiempo de lo que pensaba y había tenido que usar un conjuro de nivel alto. La velocidad no era tan buena como cuando cruzaron el primer piso. Sin embargo, aunque atravesar este piso era un poco más complicado, todavía era seguro y estaba dentro de sus capacidades. Podían lograrlo. ‘Pero aún estamos en 3° puesto de la clasificación.’ Actualmente, el equipo del Dragón Rojo estaba en primer lugar y el grupo de la Luna Azul de segundo. Necesitaban aumentar el ritmo si querían alcanzarlos. “Descansaremos diez minutos y continuaremos.”



martes, 14 de julio de 2020

SYN Capítulo 92

Volumen 9 Capítulo 10
El jefe de los gigantes
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Resultaba obvio que la sede de la Asociación Japonesa de Cazadores estuviera ubicada en el centro de Tokio, comúnmente conocido como el corazón de Japón. Pero el mundo se percató de eso solo cuando los gigantes comenzaron a salir por la puerta. En ese fatídico día, cuando la puerta de rango S de Shinjuku desencadenó la mazmorra, el Presidente de la Asociación japonesa, Matsumoto Shigeo, logró salvar la vida gracias al sacrificio de los cazadores y de los soldados estacionados en primera línea. Acto seguido, trasladó la sede de la Asociación a las oficinas del gobierno en Osaka. Solo existía una razón por la que había elegido esa ciudad en lugar de otras ubicadas en el noroeste del país; pensaba que si no lograban proteger la ciudad de Osaka y a sus 2,66 millones de habitantes, tampoco habría esperanza para Japón. En otras palabras, esta era su última línea de defensa: su ‘Línea Maginot’. Debido a todo esto, cuando escuchó la noticia de la caída de la ciudad de Nagoya, que no estaba lejos de Osaka por los gigantes, el Presidente Matsumoto se desesperó. Aunque la destrucción de la nación estaba a la vuelta de la esquina, le resultaba imposible pedir ayuda internacional. Go Gunhee, el Presidente de la Asociación de Cazadores de Corea, había desvelado por completo el plan de la Asociación japonesa. Ahora, nadie quería ayudar a Japón. Cuando finalizó la rueda de prensa, el gobierno japonés, reubicado temporalmente en Kyoto, convocó a Matsumoto Shigeo de urgencia, para que se presentara ante ellos. Tuvo que arrodillarse frente a los altos mandos del gobierno que pedían su sangre. “Asumo la responsabilidad por esto. Sin embargo, alguien debe resolver esta situación. Por favor, ¿pueden retrasar el castigo hasta entonces?” El Primer Ministro de Japón, de espaldas al arrodillado Matsumoto, respondió después de una breve deliberación. “Estoy de acuerdo…” Estaba claro que el Presidente de la Asociación había provocado esta crisis sobre ellos, pero tal como decía, alguien tenía que ocuparse del desastre creado por la mazmorra. El castigo podría venir después. No sería demasiado tarde para dar ejemplo con este hombre, y ahora había que apagar el incendio que se había extendido por todo el cuerpo de la nación. Fue en ese momento cuando Jinwoo aterrizó en suelo japonés. La primera persona en salir corriendo a darle la bienvenida, mientras se olvidaba de ponerse los zapatos de forma correcta, fue el propio Presidente de la Asociación, Matsumoto. Su sino ya estaba sellado, pero eso no significaba que quisiera dejar que su país sufriera el mismo destino que él. En el momento en que vio a Jinwoo en el aeropuerto por primera vez, Matsumoto quedó abrumado por la conmoción. ‘Increíble…’ Ese hombre era fuerte. Había sido Presidente durante muchos años y había conocido a muchas personas poderosas durante todo ese tiempo, así que se daba cuenta con una sola mirada. Había estado al lado de innumerables cazadores, pero no se había encontrado con muchos que le hicieran sentir un escalofrío. No, en realidad, esta era la primera vez que le ocurría. Si alguna vez hubiera tenido la oportunidad de conocer a Jinwoo antes de la incursión a la isla de Jeju, nunca habría llevado a cabo su plan para poner en problemas a los cazadores coreanos. Las palabras que le había dicho Ryuji Koto después de reunirse con él no estaban equivocadas. El cazador coreano ejercía una poderosa presión. Sin embargo, esta vez los enemigos eran unos gigantes que salían de una puerta de rango S. Matsumoto juzgaba que sin importar cuán fuerte fuera el cazador Sung, él solo no sería suficiente para lidiar con todos esos monstruos. Por ello, hizo una súplica desesperada. “Por favor, te ruego que te concentres en defender Osaka.” El plan de la Asociación de Cazadores de Japón consistía en negociar con los Estados Unidos y Rusia mientras Jinwoo defendía sus ciudades y ganaba tiempo. Desgraciadamente, sus planes fueron destrozados con una breve frase. “Me niego.” – dijo secamente Jinwoo. Por supuesto, al oírlo, el Presidente Matsumoto y los funcionados de la Asociación de Cazadores japoneses se pusieron nerviosos. Tenían miedo de que hubiera cambiado de opinión y ya no quisiera matar a los gigantes. “Entonces… ¿Qué quieres hacer?” – preguntó Matsumoto angustiado. En cambio, en lugar de dar una respuesta verbal, Jinwoo respondió con sus acciones. Separó sus invocaciones en tres grupos y los hizo operar por su cuenta, al tiempo que comenzaba a moverse por su propia cuenta. El número de criaturas que había convocado era suficientemente sorprendente, pero incluso entonces, Matsumoto Shigeo intentaba tragarse sus jadeos de preocupación por algo completamente diferente. ‘¿De verdad va a intentar encargarse de todos los gigantes?’ Parecía que estaba tratando de hacer lo que todos los cazadores del mundo habían declarado que era una hazaña imposible. Pero no tenía forma de saberlo. Lo mejor que podía hacer era esperar y dejarlo todo en manos del destino. Al final acabó regresando a la sede de la Asociación y se centró en recopilar información sobre la situación actual. Inesperadamente, la respuesta llegó en poco tiempo. “¡La ciudad de Nagoya ha sido recuperada con éxito!” “¿Qué?” – exclamó Matsumoto levantándose de su silla al escuchar esa impactante noticia. No había pasado mucho tiempo desde que el cazador Sung comenzara a moverse, ¿y ya había destruido al gigante de Nagoya? Pero antes de que el Presidente de la Asociación se recuperara de su asombro, llegaron noticias de otros rincones del país. “Se ha descubierto el cadáver de un gigante en la ciudad de Nakatsugawa.” “¡La ciudad de Shizuoka ha sido reclamada con éxito!” “Las ciudades de Takayama y Nagano han sido…” El cazador Sung y sus invocaciones estaban eliminado a los gigantes diseminados por todo Japón mientras avanzaban hacia Tokio. Su velocidad era increíble. El Presidente de la Asociación se emocionó al ver al poderoso cazador coreano hacer posible lo imposible. Su palpitante corazón era incapaz de calmarse. Y, finalmente… “La… La ciudad de Kofu… Señor, el cazador Sung ha llegado a Kofu.” Cuando escuchó que todos los gigantes de la ciudad de Kofu, que estaba a tan solo 130 kilómetros de la ciudad de Tokio, habían sido asesinados, se sentó. “¡Presidente!” “¡Presidente Matsumoto!” Sus temblorosas piernas no querían escucharlo. Ese cazador coreano realmente estaba pensando en matar a todos los gigantes él solo. En ese momento, un cierto pensamiento entró de repente en su mente. ‘Lo que está haciendo… ¿No es lo que yo iba a hacer en Corea?’ Había planeado descomponer el sistema de cazadores de Corea del Sur y, aprovechando la mayor fuerza de los cazadores japoneses, obligar a dicho país a hacer lo que desease. Pero ahora la situación se había invertido. Japón, cuyo sistema de cazadores se había derrumbado, estaba bajo el control de un solo hombre. El plan que el propio Matsumoto, la Asociación japonesa, los principales cazadores japoneses y el gobierno habían desarrollado juntos para tratar de poner en marcha resultó en un fracaso, pero ahora una sola persona lo estaba llevando a cabo con éxito. “......” Finalmente, sentado y aturdido en su sillón, dio una orden al personal de la Asociación, que estaba preocupado por su bienestar. “¿Pueden salir un rato? Me gustaría estar solo por un tiempo.” Poco después, la oficina se vació y su cabeza se inclinó lentamente hacia abajo. Estaba experimentando una profunda sensación de derrota, como nunca había sentido. Había perdido. Había perdido por completo. Sin embargo, las emociones que surgieron después de que la sensación de derrota le abandonara fueron de autorreflexión y de una infinita cantidad de gratitud. Ese día, derramó lágrimas en silencio. Ese día, Jinwoo había partido de Osaka y masacrado a todos los gigantes que se había encontrado en su camino hasta llegar a Tokio.
* * *
¡Blaaaaam! Otros dos monstruos de tipo gigante cayeron sin vida al suelo.

Has subido de nivel.
Apenas era capaz de recordar cuándo había sido capaz de subir tantas veces de nivel en tan poco tiempo. Jinwoo apretó con fuerza los puños. Había viajado prácticamente en línea recta hacia Tokio, el lugar donde estaba la mazmorra, y aunque únicamente había derrotado a trece gigantes, había ganado seis niveles. Cada gigante estaba al mismo nivel que un monstruo de clase jefe, por lo que estaba acumulando una enorme cantidad de experiencia. Por supuesto, los puntos de experiencia ganados por sus soldados de las sombra en otras zonas también jugaban un papel importante. Cada vez que aparecía el mensaje de ‘Has subido de nivel’ ante sus ojos durante su viaje, sentía que su entusiasmo se elevaba aún más. Justo como ahora.

Has subido de nivel.
¡Eso es!’ Una vez más, Jinwoo apretó los puños ante ese maravilloso mensaje. Justo después, escuchó una voz familiar en su cabeza. ‘Oh, mi Rey. Hemos matado a otro enemigo.’ Los que acababan de enviar esos puntos de experiencia habían sido el ejército de hormigas de Beru. Eran los que se movían a mayor velocidad. Sin embargo, esto no resultaba de extrañar, considerando que era el soldado de la sombra más fuerte. Además, el número de hormigas era bastante grande. El antiguo Rey de las hormigas siempre informaba a Jinwoo cada vez que mataba a un enemigo. ‘Bien hecho. Todos lo estáis haciendo bien.’ – dijo Jinwoo alabando los logros del ejército de hormigas. ‘Gracias, mi Rey.’ Después de hablar con Beru, Jinwoo verificó el estado de cada uno de sus ejércitos con la habilidad [Compartir sentido]. Aunque el resto no era tan numeroso como el ejército de hormigas liderado por Beru, el ejército de altos orcos de Colmillo y el ejército de élite liderado por Ygritte también eran imparables. A su vez, Jinwoo estaba complacido al ver cómo el nivel de sus soldados se había disparado. “Hermano, ¿deberíamos acampar aquí esta noche?” Jinwoo canceló la habilidad. Jinho estaba haciendo la pregunta mientras sostenía una tienda de campaña que había sacado del maletero del vehículo. Jinwoo levantó la mirada y vio que el día estaba llegando a su fin, el anochecer comenzaba a proyectar su sombra sobre el suelo. Aunque no estaba cansado gracias a las subidas de nivel y a las pociones de recuperación que había comprado en la tienda, su fatiga mental continuaba acumulándose. ‘Necesito descansar.’ Jinwoo asintió con la cabeza. El campamento de hoy había sido decidido. Los dos acabaron de armar la tienda de campaña y terminaron de preparar la comida. El calor se fue y la brisa nocturna enfrió el ambiente. Estaban en otoño. Jinwoo calentó la comida que le había suministrado la Asociación japonesa mientras pensaba que el invierno estaba a la vuelta de la esquina. El invierno. Si tuviera que separar el ascenso y la caída de una civilización en estaciones, las afueras de Tokio tenían la atmósfera de un día invernal. Sin embargo, por alguna razón, el paisaje de Tokio se le hacía familiar. ‘¿Dónde he visto esto antes?’ Jinwoo revisó sus recuerdos por un instante antes de encontrar una respuesta. ‘El castillo del demoníaco.’ Este panorama era igual al de las ciudades destrozadas dentro del castillo demoníaco. La única diferencia era que no poseía llamas ardiendo por todas partes. Cuando sus pensamientos llegaron a esa conclusión, una expresión de preocupación se proyectó sobre la cara de Jinwoo. ‘Seguramente…’ Desde el primer piso del castillo demoníaco hasta el último, todas las ciudades que había visto dentro de la mazmorra habían sido destruidas hasta el punto de quedar irreconocibles. Si esa era la forma en que el sistema daba una pista, ¿qué estaba planeando insinuar el Diseñador del sistema? Jinwoo sonrió para sí mismo. ‘A estas alturas… ¿Realmente importa?’ El denominado ‘Diseñador’, el Administrador del sistema, había muerto o abandonado la mazmorra. Desde entonces no había vuelto a tener noticias de él, así que las probabilidades de que estuviera vivo eran escasas. ‘Y aunque intente sugerir que eso sucederá más tarde…’ Podía detenerlo. Para eso había estado fortaleciéndose de forma constante. No quería ser la marioneta de un poder con el que no podía luchar. Aumentar de nivel, mejorar las habilidades y volver a subir de nivel... Eso era lo que había estado haciendo hasta llegar a este momento. Da-dum El Corazón negro reaccionó a sus pensamientos y latió con fuerza. Jinwoo presionó la mano contra su pecho para sentirlo mientras una delgada sonrisa se extendía por sus labios. El médico del hospital le había dicho que estaba en perfecto estado. “No hemos encontrado nada mal. Tu estado es perfectamente saludable.” El día antes de abandonar Corea, Jinwoo había acudido a un hospital para someterse a un examen detallado. Ni siquiera después de hacerle un escáner, el médico pudo descubrir nada parecido a un ‘segundo corazón’. El Corazón negro no era un cambio físico. Tenía claro que existía y podía sentir sus latidos, pero no existía en esta realidad. ‘¿Qué diablos significa esto?’ Jinwoo sonrió en su interior. Se sentía aliviado por el hecho de que la estructura de su cuerpo no fuera diferente del resto de la humanidad, pero si ese era el caso, ¿de dónde provenía el temblor de su pecho? Fue entonces cuando una suave brisa llegó desde el centro de Tokio. El viento traía una energía pegajosa tan horrible que hacía difícil comprender su densidad. “Hermano…” – dijo Jinho con ansiedad. Tenía una expresión preocupada. Se trataba de una fuerza tan poderosa que incluso Jinho, con su débil umbral de percepción, podía sentirla. Jinwoo asintió en silencio. No había necesidad de dudar de dónde venía el viento. Provenía del gigante que vigilaba la puerta de Shinjuku. Esa aura era diferente a la de los gigantes con los que se había enfrentado hasta ahora. A pesar de que aún estaban lejos, hacía que el vello de los brazos se le erizara como la piel de una gallina. Sin embargo, todavía se formó una sonrisa en el rostro de Jinwoo. Como si estuviera respondiendo a esa poderosa ola de energía mágica, el ‘Corazón negro’ comenzó a latir con más fuerza que antes. Ya se estaba imaginando cuántos niveles podría ganar tras matar a ese monstruo, o qué tipo de aliado podría conseguir de su sombra. Lo estaba deseando.
* * *
El ejército de Ygritte fue el primero en llegar a Tokio. El ejército de los altos orcos de Colmillo fue el siguiente en llegar. Cuando Ygritte descubrió que el ejército de los altos orcos se acercaba, saludó con un ligero movimiento de cabeza. Colmillo hizo lo mismo con una sonrisa. Luego, el ejército de osos de hielo se situó al lado de los otros dos. Y, poco tiempo después. Toc, toc, toc… El sonido de pasos marchando al unísono resonó por el aire. Un poco más allá de la niebla brumosa, un batallón de soldados sombra se estaba acercando. Después de escoger la ruta más larga para llegar a Tokio, el ejército que había cazado a la mayoría de los gigantes era el último en llegar. Beru apareció a través de la niebla y, una vez más, Ygritte fue el primero en saludar. “……” Sin embargo, Beru pasó a su lado sin hacer ninguna reacción, se acercó hasta la espalda de Jinwoo y se arrodilló. “Oh, ya estáis aquí.” – dijo Jinwoo apartando sus ojos del gigante para mirar hacia detrás. – “Todos vosotros. Lo habéis hecho bien.” Todos los soldados sombra se inclinaron ante Jinwoo, siguiendo el ejemplo de Beru. Los osos de hielo, cuya estructura corporal les impedía doblar las rodillas, bajaron su hocico hasta el suelo. Soldados de élite, osos, hormigas, altos orcos y nagas, así como otros tipos de soldados sombra; casi mil soldados sombra estaban reunidos en un solo lugar. “En pie.” – ordenó mientras hacía un gesto con la mano. Visto desde fuera, resultaba un espectáculo realmente fascinante. Yoo Jinho estaba completamente abrumado por la imagen que tenía ante sus ojos y se quedó mirando fascinado a los soldados sombra. ‘Es un alivió que sea una de las habilidades del jefe y no monstruos reales…’ A pesar de saber que no sucedería nada malo, su cuerpo se estremeció al imaginarlos moviéndose todos a la vez. De hecho, era un alivio que esos tipos fueran aliados. ¿Dónde encontraría a alguien que lo hiciera tan bien como su hermano? Desafortunadamente, había una escena aún más impactante esperándolo justo detrás. Glup Jinho apenas fue capaz de tragar saliva cuando giró con cautela la cabeza hacia atrás. Allí había un gigante. Su tamaño estaba en una escala completamente diferente al resto de gigantes que había visto en su viaje hasta aquí. Solo con mirar la altura a la que estaba la cabeza del gigante, le hacía dudar de si era un ser vivo o un rascacielos. “Guau…” Un jadeo de sorpresa se filtró de su boca. Había una gran diferencia entre verlo en un vídeo y observarlo con sus propios ojos. “Se te va a caer la mandíbula.” – dijo Jinwoo con una sonrisa mientras colocaba su mano sobre la cabeza de Jinho. Era incapaz de cerrar la boca. “Her… Hermano.” Jinho finalmente se recuperó y se rascó la sien, como si estuviera avergonzado. ‘¿Cómo puede existir un ser de ese tamaño?’ – pensó Jinwoo tras retirar su mano de la cabeza de Jinho. Se había quedado sin palabras después de ver a ese gigante. Era demasiado grande. El horrible poder mágico que emanaba de esa cosa incluso le hacía pensar en alejarse de este lugar lo más pronto posible. Era desagradable, pero solo había dos formas de deshacerse de esta desagradable sensación. O huía lo más lejos posible de la fuente que le causaba esta inquietud y se olvidaba de todo o eliminaba la causa del problema. Sin embargo, la decisión ya había sido tallada en piedra desde el momento en que había salido de Corea, no, desde el momento en que había despertado. Du-dum, du-dum… Jinwoo cerró los ojos y disfrutó en silencio de los latidos de su corazón antes de volver a abrirlos de golpe. “Ve a una distancia segura.” “Sí, hermano.” Jinho asintió con la cabeza con gesto serio y rápidamente corrió entre los soldados sombra para alejarse de allí. ‘Bueno.’ Jinwoo esperó pacientemente a que el niño se fuera a una distancia lo suficientemente segura y luego convocó a los nuevos miembros de la familia. “Surgid.” Aunque no eran tan grandes como el gigante de clase jefe, varios soldados de sombra enormes se elevaron del suelo. Del uno al trece. Jinwoo había nombrado a sus soldados sombra gigantes con números, según el orden que había seguido al extraerlos. Sintió bastante orgullo al ver a esas enormes figuras de pie frente a su ejército de las sombras, parecía que sus tropas se habían fortalecido. ‘Debería ser suficiente.’ Jinwoo levantó la mano cuando pensó que estaba listo. Cuando las yemas de sus dedos señalaron hacia el cielo, todos los soldados sombra se prepararon para atacar. ¡Clang! “Mi ejército.” Sus soldados estaban equipados con una armadura y envueltos en un humo negro. Jinwoo los miró uno por uno antes de volverse hacia el gigante. La criatura parecía totalmente indiferente ante la presencia de Jinwoo, era como si las cosas que no entraban en su rango de influencia no le interesaran en absoluto. ‘No me gusta.’ Jinwoo estaba bastante infeliz por el hecho de que el monstruo lo mirara de forma miserable desde su altura. En la cara de Jinwoo apareció una sonrisa feroz y bajó la mano que apuntaba hacia el cielo. “¡Avanzad!” Beru levantó la cabeza en alto y chilló ruidosamente. “¡IAAAAAAAAAAAACK!” Las hormigas, los osos, los gigantes y el resto de soldados sombra corrieron hacia el monstruo gigante. ¡Broooooom! El suelo tembló ante la marcha de la legión de las sombras. Una poderosa tormenta de polvo se elevó en el aire y, finalmente, los soldados de Jinwoo entraron en el territorio del gigante. Y entonces… El aire que había a su alrededor cambió. “¿¡Qué!?” Un grito de sorpresa salió de la garganta de Jinwoo. El gigante desapareció de su vista y, cuando reapareció, la mitad de los soldados sombra habían sido aniquilados. ‘¿Barrido?’ No había otro término apropiado para describir el movimiento del gigante. Parecía que se había limitado a hacer un barrido con su pierna. Un poder destructivo terrible. Con un único ataque, la legión de las sombras había sido partida por la mitad. Obviamente, los soldados no iban a retroceder. Antes de que el polvo generado por el pie del gigante se hubiera asentado, Colmillo aumentó de tamaño y apareció ante la cara del monstruo. ¡Uuuuuuu! El pecho de Colmillo se hinchó con fuerza y, poco después, una enorme columna de fuego salió de su boca. ¡Uaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! Ese ataque de Colmillo era capaz de derretir a los monstruos con una resistencia innata al fuego de una sola vez. Desafortunadamente, el gigante bloqueó el chorro de fuego con la palma de su mano. Jinwoo pudo sentir cómo Colmillo se asombraba ante lo que estaba sucediendo. Mientras todavía estaba agachado, el gigante agarró el tobillo de uno de los soldados sombra gigante que tenía cerca. Hasta ese soldado sombra, con un tamaño como el de un edificio, fue atrapado con facilidad por la mano del gigante. Parecía un niño pequeño. Luego, lo arrojó con fuerza contra Colmillo. El hechicero alto orco estaba aspirando aire una vez más para un segundo ataque, pero el soldado gigante lo golpeó antes de que pudiera terminar y se desintegró. “……” Los ojos de Jinwoo se redujeron a una rendija cuando vio cómo Colmillo se convertía en humo negro. Estaba ante una batalla de mil contra uno. La verdadera batalla entre los soldados sombra y el gigante comenzaba en ese momento. No, más que una batalla era una muestra unilateral de violencia. “’Iaaaaack!” “¡Aaaargh!” Los soldados sombra estaban siendo aplastados constantemente por los ataques del gigante. Puñetazos, bofetadas, codazos, rodillazos, pisotones… Cada movimiento del gigante hacía que decenas de soldados sombra fueran eliminados. ¡Blam! ¡Blam! ¡Blam! Los movimientos del gigante eran más rápidos que los de un cazador de alto nivel. “¡Iaaaack!” Beru observó cómo pisoteaban al ejército de hormigas y, cuando estaba a punto de lanzarse hacia adelante, Jinwoo levantó el brazo y lo detuvo. “Aún no.” Beru dio un paso atrás. Tanto Beru como Ygritte estaban de pie al lado de Jinwoo, esperando sus órdenes. Ya mostraban indicios claros de que querían unirse a la batalla. ‘Todavía no es el momento.’ Los labios de Jinwoo estaban cerrados formando una línea recta. Los soldados repitieron el ciclo de destrucción y regeneración, consumiendo su maná rápidamente. De hecho, el consumo era tan alto que ni siquiera la gran cantidad de maná proporcionada por el Corazón negro podía soportarlo. Sin embargo, Jinwoo siguió siendo paciente y no se movió. Observaba con calma al gigante desde la distancia. Estaba lanzando a su ejército inmortal como cebo para encontrar sus debilidades. Ese era su plan para esta incursión. ¡Baaaaaaam! El gigante aplastó a los soldados sombra con la rodilla y golpeó el suelo con el puño. ¡Baaaaaaaaaaaam! Docenas de soldados se dispersaron en un humo negro mientras el golpe sacudía toda la ciudad como un terremoto. Era una batalla de pesadilla creada por una defensa perfecta y un poder destructivo terrible. Sin embargo, no todo eran pérdidas. Dentro de esa llanura desolada en la que se había convertido el centro de Tokio, los ojos de Jinwoo brillaron con un aterrador nivel de concentración. ‘Lo sabía…’ Como se esperaba, ningún ataque era capaz de dañar la resistente piel del gigante. Parecía como si estuviera envuelto en una armadura mágica inexpugnable. La criatura parecía consciente de su propia capacidad defensiva, ya que ni siquiera se molestaba en defenderse mientras continuaba lanzando ataques, uno tras otro. Sin embargo, había visto una excepción: cuando Colmillo escupió el Aliento de dragón de fuego en su cara. En ese momento había extendido la palma de su mano para protegerse la cara. Si no se trataba de una coincidencia… “¡Kaisel!” Jinwoo convocó al wyvern. Kaisel salió de su sombra de inmediato y extendió sus enormes alas de una manera espectacular. ¡Bam! “¡Iaaaaack!” Jinwoo se subió a su espalda. “Beru, Ygritte.” Beru extendió sus alas mientras Ygritte se subía detrás de su Soberano. Al instante, Kaisel agitó las alas y despegó con sus dos pasajeros. ¡Blam! El suelo se alejó rápidamente. ‘¡Vamos!’ Los cuatro se elevaron en el aire y volaron hasta situarse sobre la cabeza del gigante. Al instante, los ojos del gigante se movieron. En medio de su lucha contra los mil soldados sombra, sus ojos vieron a Kaisel y Beru acercándose a gran velocidad. Al verlo, Jinwoo asintió. Eso apuntalaba otra de sus teorías. Ese monstruo podía dividir su atención mientras peleaba, como cuando él usaba su estadística de [Agilidad]. Gracias a eso, podía mostrar una velocidad mucho más alta que el resto de gigantes. El Gigante se giró. Jinwoo captó cómo sus enormes hombros se movían. ‘¡Esquivadlo!’ Jinwoo e Ygritte saltaron de la espalda de Kaisel. En un abrir y cerrar de ojos, el puño se estrelló contra el wyvern. ¡Baaaam! Las cejas de Jinwoo temblaron cuando vio explotar a Kaisel en un humo negro. Todavía le causaba una sensación desagradable ver cómo destruían a sus soldados. Lo bueno era que el objetivo de su ira estaba junto frente a él. Ygritte fue el primero en atacar. En medio de su salto, balanceó la Espada larga del Monarca demoníaco hacia abajo. ¡Chiiii! Un rayo azul salió disparado de la punta de la espada hacia la cara del gigante, que inclinó rápidamente la cabeza para evadirla. ‘¡Lo hizo!’ Una vez más, el gigante esquivaba un ataque dirigido contra su cara. Jinwoo ahora estaba seguro de dónde estaba su punto débil, e inmediatamente usó la [Autoridad del soberano] para acercarse hasta su rostro. Beru le seguía. “Puñal del Monarca demoníaco.” Jinwoo agarró las dos armas con fuerza. Las garras de Beru se extendieron por completo. El asalto combinado de ambos se desplegó por el aire. Abajo, los soldados de la sombra que se habían regenerado corrían hacia los tobillos del gigante. ¡Zaaas! ¡Boom! Las llamas que salieron disparadas de las manos de los magos explotaron contra el cuerpo del gigante. Al instante, columnas de fuego lo cubrieron por todas partes. Jinho observaba esta alucinante batalla sin perderse ni un detalle. “……” Estaba completamente sin palabras. Esto ya no era una batalla entre un cazador y un monstruo. No, se trataba de una pelea entre dos monstruos. Una batalla entre un monstro del tamaño de un edificio, su hermano y sus mil invocaciones. Si alguien le preguntaba quién era más monstruoso, no sabría qué contestar. ‘La verdad…’ Era realmente lamentable ser el único testigo de esta batalla. Jinho hacía todo lo posible para calmar su corazón, pero no apartaba la mirada de Jinwoo. La emoción estaba a punto de hacerlo estallar. Ese fue el momento en que el Puñal del Monarca demoníaco se clavó en el ojo del gigante. ¡Plas! El gigante se retorció de forma desesperada, sacudiendo la cabeza con fuerza. Sin embargo, Jinwoo se mantuvo en su sitio. ‘Funciona.’ Agarrado con fuerza al puñal clavado en el ojo del monstruo, activó una habilidad con la otra mano. “[Destrozar].” ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! El globo ocular del gigante se hizo trizas. El monstruo torció la parte superior de su cuerpo para alejarlo, pero Jinwoo siguió aferrado a su rostro. Mientras se mantenía pegado, echó un vistazo a su espalda. “¡Beru!” “¡Como ordenes!” Beru entendió de inmediato lo que quería su Soberano y voló a una velocidad aterradora para entrar por el agujero del ojo. Jinwoo desde el exterior y Beru desde el interior. Los dos comenzaron a rasgar el rostro del gigante desde dentro y desde fuera simultáneamente. La boca del gigante se abrió de par en par, soltando un grito silencioso. Al mismo tiempo, el incesante ataque de las hormigas en su tobillo también tuvo éxito. Chack El tendón de una de las piernas del gigante se había roto. ¡BOOOOOOOOOOM! El suelo fue incapaz de soportar el tremendo impacto y se sacudió con fuerza. Mientras tanto, el asalto combinado continuó. “¡[Destrozar]!” ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! “¡[Destrozar]!” ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! “¡[Destrozar!” ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! El gigante se revolvía como un maníaco, pero cuanto más lo hacía, más intensos se volvían los ataques de Jinwoo en su rostro. Poco después dejó de moverse y su enorme cuerpo comenzó a inclinarse lentamente hacia un lado. ¡¡¡¡¡BRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAM!!!!! El cuerpo del gigante chocó contra el suelo. En ese momento comenzaron a sonar los familiares sonidos metálicos en su cabeza. ¡Ding!

¡Has derrotado al enemigo!

Has subido de nivel

Has subido de nivel

Has subido de nivel

Has subido de nivel
Jinwoo apretó más fuerte su puño. ‘¡Lo conseguí!’ – pensó mientras aterrizaba con agilidad sobre el suelo. Pero cuando estaba a punto de soltar un suspiro de alivio, se dio cuenta de que algo andaba mal y detuvo sus movimientos por completo. – ‘¿Uh…?


domingo, 12 de julio de 2020

Volumen 33 Capítulo 2

Volumen 33 Capítulo 2
La guerra por tierra
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

“Ju, ju, ju, ju…” Pale soltó una sonrisa malvada mientras miraba alrededor de las llanuras. Había seguido a Weed y a los geomchis durante mucho tiempo y siempre terminaba mejorando sus habilidades después de experimentar ese tipo de batallas agresivas. Además entrenaba constantemente, por lo que ya había dominado las habilidades [Disparo rápido] y [Penetración]. Gracias a eso, había ascendido de rango hasta entrar en la clasificación de los cien mejores arqueros del Continente. “Ju, ju, ju… Hay un monstruo ahí.” Pale detectó un monstruo a kilómetro y medio de donde estaba. Los ojos de un arquero eran excelentes y podían ver enemigos a esa distancia. “Con este trayecto… Y teniendo en cuenta la dirección del viento…” Pale disparó su flecha cuidadosamente. El proyectil fue transportado por el viento y lo golpeó con precisión. ¡Uaaargh! El monstruo miró inquieto a su alrededor, pero no pudo encontrar a la persona que había disparado la flecha. Pale continuó disparando y cazando monstruos. Los arqueros de alto nivel podían ejercer un poder aterrador en espacios abiertos, tales como las llanuras. Eso sí, resultaba bastante molesto caminar para recoger los objetos arrojados por los monstruos. “Je, je, je, je, un humano.” Un monstruo se acercaba por las llanuras. “¡[Penetrar tierra]!” Pale disparó una flecha contra el suelo. El proyectil desapareció, emergió debajo del monstruo y atravesó al enemigo. ¡Una habilidad que mezclaba las habilidades de [Penetración] y de [Flecha rastreadora]! Aunque disparaba la flecha contra el suelo, los monstruos con una baja velocidad de movimiento eran incapaces de evitarla, y siempre terminaba impactado al objetivo. “Ju, ju, ju… Seré bienvenido en cualquier gremio.” Pale estaba seguro de sí mismo. Sentía que por fin estaba siendo recompensando por todas las flechas que había tenido que comprar desde sus inicios como arquero principiante. “Ahora vivo a mi manera. Es hora de ser un poco arrogante. Tengo que conseguir grandes logros en esta guerra. ¡Todos estarán sorprendidos!” – gritó Pale en voz alta. Al poco, recibió un susurro de Surka. - Hermano Mayor, me falta dinero para comprar unos guantes. ¿Me lo puedes prestar? - ¿Dónde estás? - Morata. - Eso está un poco lejos… Te lo llevaré ahora. - Gracias. Te lo devolveré más tarde. Hasta ahora, Surka ya le había pedido prestadas 9.000 monedas de oro. - Espérame, iré lo más rápido que pueda. Pale se centró en correr hacia Morata, pero poco después recibió un susurro de Maylon. - Voy a llegar tarde a cenar por los preparativos para la retransmisión de hoy. - Tómate tu tiempo. Iré primero y te esperaré. Siempre esperaré a mi novia. También le llegó un susurro de Romuna. - ¿Tienes piedras de maná? - Tengo tres guardadas para hacer flechas mágicas. - ¿Puedes darme alguna? - ¿Dónde estás? - En el pueblo de Pales. - Ahora mismo me dirijo a Morata… - Ven rápido. - Entiendo. Iré inmediatamente después de Morata.
* * *
Tan pronto como escucharon que el ejército del Imperio de Haven había llegado a las Llanuras de Rupoi, el Culto de las Gachas de Hierba comenzó a marchar hacia allí. “¡La vanguardia será la unidad Gachas de Hongos Venenosos!” “¡Las unidades Gachas de Pollo y Gachas de Ginseng os apoyaremos!” Había tantos jugadores llegando a las Llanuras de Rupoi que venían desde doce direcciones diferentes. Esta escena también estaba siendo transmitida a través de las televisiones y los espectadores apenas eran capaces de creer lo que estaban viendo. Las colinas estaban siendo cruzadas por miles de jugadores. No paraban de llegar. Una procesión interminable avanzaba hacia las Llanuras de Rupoi. Los comentaristas dijeron que sería la más grande guerra del Continente de Versalles, la batalla que involucraría la mayor cantidad de jugadores de la historia. “Ahora os mostraremos nuevas imágenes. Como recordatorio, avisamos a los espectadores que deben preparar sus corazones.” Las imágenes cambiaron a una vista aérea que mostraba las llanuras y las colinas de los alrededores. ¡Los jugadores acudían en masa hacia las Llanuras de Rupoi! Había una gran variedad de razas, desde humanos a enanos, elfos, bárbaros y orcos, y sus profesiones eran de lo más variadas. La noticia de que grandes cantidades de jugadores del Norte se estaban reuniendo también llegó hasta Rensullot, por lo que desplegó su ejército sobre una colina para obtener la ventaja del terreno. “Ya esperábamos algo como esto. Lucharemos y venceremos.” Los soldados de élite del Imperio de Haven no se inmutaron. Los caballeros y la infantería eran unidades veteranas de muchos campos de batalla. El nivel de sus oficiales también era muy alto y, entre ellos, había muchos soldados regulares que habían terminado siendo ascendidos a caballeros por su nivel. “No importa cuántos vengan, son principiantes de los que ni siquiera hemos oído hablar. ¿Acaso tenéis miedo?” “¡Nunca!” – respondieron los caballeros al unísono. “Pisoteadlos y masacrarlos. Una vez que empiece la batalla no tenéis que preocuparos por si son demasiados. Solo matad y matad como siempre y saldréis victoriosos. Un enorme botín y honor nos espera. Que los arqueros se preparen para disparar, que los magos mediten y descansen.” Rensullot había decidido luchar contra el enemigo sobre las Llanuras de Rupoi. Podían avanzar con rapidez hasta alcanzar alguna montaña que fuera fácil de defender, pero estaba preocupado por si al situarse en una pendiente pronunciada Weed causaba algún tipo de catástrofe. En este momento tenía un río fluyendo a su espalda impidiendo que pudieran escapar, pero el nivel de los jugadores del Norte eran bajo, por lo que solo necesitaban avanzar y aplastarlos. Sería una masacre unilateral. “Se creen muy valientes por venir hacia nosotros, pero pronto se darán cuenta de su impotencia cuando se queden sin dientes. Esta vez no será diferente.” “¡Uah!” La moral del ejército del Imperio de Hermes estaba en su punto álgido cuando aparecieron los primeros grupos del Culto de Gachas de Hierba. “¡Gachas de Hongos Venenosos! ¡Gachas de Pollo! ¡Gachas de Ginseng!” “¡Cargad!” “¡Adelante!” ¡Turuuuuuuuuuuuuuu! Cuando sonó un cuerno, los jugadores marcharon hacia adelante. “Eh, ¿qué hacen?” “No tienen ninguna formación, ¿se limitan a correr hacia nosotros?” Era un espectáculo que el gremio Hermes nunca había visto. Tanto su nivel como su equipamiento, todo resultaba surrealista, ¡y estaban cargando como locos! “Será como luchar contra una banda de goblins.” “Esperad a que estén en rango.” Rensullot sacudió la cabeza al ver a los enemigos. No solo estaban cargando a ciegas, sino que algunos de ellos ni siquiera llevaban escudo, uno de los principales objetos en un combate. Además, corrían tan pegados y de forma tan imprudente que sería imposible fallar con una flecha. “¡Comenzad a disparar!” Los arqueros lanzaron sus flechas, que volaron por el cielo y cayeron sobre las cabezas del Culto de Gachas de Hierba. “¡Ugh!” “No puedo hacer nada más que morir…” “Seguid corriendo. ¡Vamos a deshacernos de ellos!” “¡No retrocedáis! Somos la unidad Gachas de Hongos Venenosos, ¡la punta de lanza del Culto de Gachas de Hierba!” Su nivel era bajo y no estaban equipados de forma adecuada, por lo que muchos jugadores fueron asesinados por el enjambre de flechas. Una tropa de asalto adecuada debía tener una buena armadura y mejor maniobrabilidad; contando con esto, podían sobrevivir hasta con diez flechas clavadas en su cuerpo. Pero los miembros de la unidad Gachas de Hongos Venenosos morían instantáneamente tras uno o dos impactos.

Una flecha ha penetrado tu cuerpo.
La armadura no ha servido para nada.
La [Salud] ha llegado a cero y has muerto.
Ni siquiera pudieron acercarse a las filas del Imperio de Haven antes de morir. “La magia está lista.” “Acabemos con ellos. ¡[Lluvia de fuego]!” “¡[Tormenta de rayos]!” Hechizos de área cayeron sobre las tropas de asalto. Llovió fuego y cayeron rayos, fue una catástrofe que mató a cientos de personas en un segundo. “¡Gachas de hierba! ¡Ga-chas-de-hier-ba! ¡GA-CHAS-DE-HIER-BA!” A pesar de todo, ¡los jugadores continuaron cargando! “Están locos.” Rensullot y los miembros del gremio Hermes los miraban con asombro. “No puede ser… ¿Realmente vienen sin ningún plan?” “Si quieren suicidarse, ¡que lo hagan en otro sitio!” “¡Seguid atacando!” Las tres unidades del Culto de Gachas de Hierba fueron aniquiladas sin ni siquiera llegar a balancear su espada. Cargaron y desaparecieron en vano. Entonces, ¡la unidad Gachas de Brotes de Bambú apareció sobre las llanuras! Se trataba de una sola unidad que contaba con más de 450.000 jugadores. En esta unidad, el único requisito que se pedía era que hubieran pasado tres meses desde que empezaran a jugar a Royal Road. No temían a la muerte, su pensamiento era similar a la unidad Gachas de Hongos Venenosos. Para ellos, ¡era lo mismo perecer contra un kobold que contra el ejército del Imperio de Haven! “¡Vamos!” “¡Ah! Para alguien que ha sido asesinado por un kobold, morir luchando contra el gremio Hermes…” “¡El ganador será quien aguante dos golpes de un enemigo!” “Unidad Gachas de Brotes de Bambú, ¡cargad!” El asalto de los principiantes. Mostraban una imagen impresionante que hacía temblar las Llanuras de Rupoi, levantando una gran polvareda. Algunos iban montados en ponis o toros, y muchos ni siquiera habían empezado a cazar en grupo. “¡Disparad! Matadlos a todos.” “Que los magos se centren en lanzar hechizos de bajo rango.” El Imperio de Haven mataba a todos los que se acercaban, pero sentían que algo no estaba bien. Si bien era cierto que el enemigo era débil, había demasiados. Al mismo tiempo, el canal interno del Culto de Gachas de Hierba estaba abarrotado de comentarios. - Gachas de Brotes de Bambú, estáis tardando demasiado. ¡Hay muchas unidades esperando para cargar! - ¿Cuál es la próxima unidad en atacar? No podemos darle tiempo para que descansen. - La unidad Gachas de Carne de Ternera ha llegado temprano y está a la espera. - Aquí la unidad Gachas de Alubias Rojas. Nos estamos cansando de esperar, ¿podemos preparar unas gachas de alubias? - El número de jugadores pertenecientes a la unidad Gachas de Calabaza y que han venido a participar excede las 310.000 unidades. ¡En espera! ¡La táctica de la oleada humana! Los orcos, bárbaros y elfos también estaban mezclados entre ellos. Los orcos preferían la unidad Gachas de Arándanos, los elfos la de Gachas de Soja Verde y los enanos la de Gachas de Nueces. Las fuerzas del Imperio de Haven, lideradas por Rensullot, tenían que luchar contra todos los jugadores del Norte, no solo contra el Reino de Arpen. “Guardad las flechas y ahorrad [Maná]. Parece que tratan de agotarnos.” Rensullot sentía preocupación por la cantidad de suministros que estaban gastando. Según las noticias que estaban recibiendo por las emisoras y a través de la red de información del gremio Hermes, la cantidad de jugadores que iban de camino estaba más allá de su imaginación. Ya había matado de decenas de miles de jugadores, pero temía que esto solo fuera el comienzo. “¡Gachas de soja! ¡ Gachas de soja!” “¡Reunid a la unidad Gachas de Gelatina! Es nuestra oportunidad de hacernos más conocidos. ¡La caballería asaltará primero, seguida de la infantería!” “¡Gachas de Cebada! ¡Es hora de luchar por el honor!” “¡Estoy buscando el lugar donde la unidad Gachas de Refresco va a morir! Hemos decidido que nuestras tropas de asalto morirán por un hechizo. ¡Hacedme saber en qué dirección están!” “¿Eres miembro de la unidad Gachas de Calabazas Vinateras? He visto a tus compañeros, pero eso fue hace dos horas.” “Gachas de Avellana, Gachas de Corvina Amarilla, Gachas Aguadas, Gachas de Nabos, ¡sois los siguientes! ¡Preparaos y esperad!” “Gachas de Semillas de Loto, Gachas de Ñame, Gachas de Arroz, Gachas de Membrillo, dirigíos hacia el Este. Lanzad magia contra los que atacan a otras unidades. No intentéis preparar ningún conjuro complicado. Moriréis antes de lanzarlo.” Los miembros del Culto de Gachas de Hierba acudían en masa a las Llanuras de Rupoi. No tenían ninguna táctica. Se dice que es imposible romper una roca con un huevo, pero si lanzas todos los huevos del mundo contra la misma roca, puede ser aterrador. “Maldición, esto se nos está yendo de las manos. Caballeros, soldados, ¡sacad las espadas! ¡Los mataremos en combate cuerpo a cuerpo!” Rensullot decidió no confiar más en las flechas y en los ataques mágicos. No sabía cuánto tiempo duraría la batalla, así que tenía que prepararse para un combate prolongado. “Caballeros, ¡cargad!” “¡Auuu!” Los caballeros cargaron colina abajo, hacia las llanuras. Cruzaron a través de los principiantes usando habilidades de área con su lanza. Los miembros del Culto de Gachas de Hierba eran como un enjambre de abejas, pero sus picotazos prácticamente no tenían ningún impacto en su [Salud]. Cuando se reunían muchos principiantes a su alrededor, hacían un amplio barrido con su lanza, haciendo gama de sus habilidades, azuzaban al caballo y se iban a otro lugar. ‘Esto es demasiado fácil.’ ‘Hoy voy a pasar de las mil muertes.’ Los soldados del Imperio de Haven avanzaban en formación. Sus gruesos escudos cubrían todo su cuerpo mientras balanceaban sus espadas. El Culto de Gachas de Hierba siguió marchando a través de las Llanuras de Rupoi solo para caer impotente frente al muro de hierro formado por los caballeros y soldados. La matanza parecía que iba a continuar para siempre. Pero, de repente, la situación pareció cambiar rápidamente. “¡Weed!” “Weed está liderando la batalla desde allí.” Weed había aparecido en el campo de batalla montando un sorprendente caballo blanco. “Somos los más cercanos. ¡Cargad a toda velocidad!” – ordenó Dural, el comandante de la Cuarta División de Caballeros de la Fuerza Expedicionaria del Norte preocupado por que otros le quitaran sus logros. La Cuarta División de caballeros avanzó a toda velocidad hacia donde había aparecido Weed. Ignoraron al resto de miembros del Culto de Gachas de Hierba, empujándolos con sus espadas o ensartándolos con sus lanzas para librarse de ellos. El objetivo más importante en esta guerra era la caída de Weed y la destrucción de Morata. Pero ser él quien lo matara sería el mayor logro de la guerra. Nadie quería perderse la oportunidad de ganar ese honor y la enorme recompensa prometida por el gremio Hermes. “Es poderoso. Estad alerta. Cargad y matadlo. ¡Preparaos para usar la habilidad.” Dural y la unidad de caballeros se acercaron a Weed. “No os preocupéis por consumir algo más de [Salud]. No importa si estáis cansados. Usaremos el mejor asalto posible. ¡[Asalto del dolor]!” “¡[Asalto del dolor]!” Nada más usar la habilidad [Asalto del dolor] se vieron envueltos en una bruma sangrienta y su velocidad se volvió aterradora. Se trataba de una habilidad que aumentaba su ataque por tres. Además de durante una guerra, era una habilidad que se empleaba contra grandes de monstruos en movimiento, por lo que la habían entrenado minuciosamente. Ni siquiera la infantería pesada era capaz de detener ese tipo de carga; serían aplastados nada más chocar contra los caballeros. Por eso se decía que los caballeros eran las flores del campo de batalla. “¡Vamos!” La tensión de Dural y los caballeros alcanzó su punto máximo. “Weed, ¡muere!” “¡Tu cuello es mío!” Aunque los caballeros estaban cada vez más cerca, Weed no hacía nada para evitarlo. “¡[Lanza mortal]!” Weed, montado en su caballo blanco, ¡fue asesinado por el primer ataque de Dural! Lo lógico habría sido que Weed detuviera el ataque y el consiguiente contraataque. Sin embargo, Weed murió de forma inesperada.

Has matado a Tofu, un defensor del Reino de Arpen.
Has ganado una cantidad insignificante de experiencia.
Has adquirido unos Pantalones de cuero viejo agujereados.
Has adquirido 31 monedas de cobre.
Número de enemigos asesinados hasta este momento: 457.
Cuando se alzasen con la victoria, recibirían una recompensa basada en sus logros durante la guerra. Además, podían ganar un título o [Fama]. “¿Eh?” Dural y los caballeros que lo seguían estaban asombrados. Estaban emocionados por el gran combate que iban a tener, pero todo había terminado de forma abrupta. Entonces se dieron cuenta de lo que pasaba a su alrededor. “¡Lanzad las redes!” Se lanzaron densas redes desde ambos flancos, izquierdo y derecho. “Es una trampa. ¡Cortadlas!” “¡Rompedlas!” Se trataba de redes trenzadas por el sastre Drago, que había utilizado tanto Piel de toro como Hilo de acero mientras realizaba la misión para ser Maestro de Clase. Estaban tan concentrados en luchar contra Weed, que Dural y sus caballeros habían sido atrapados con facilidad por las redes. Los caballeros retorcieron sus espadas y trataron de cortar las redes, pero no era tarea fácil. Sus caballos también quedaron atrapados y cayeron al suelo. “¡Aplastadlos rápidamente!” Los jugadores lanzaron puntas de acero puntiagudas por el suelo. ¡Era un producto creado por los herreros de Herman! Ese objeto era el enemigo natural de los caballos. ¡Iiiiiiiiiiiiiiiii! Aproximadamente la mitad de los caballeros escaparon de la zona de peligro mientras mantenían la velocidad con la que habían llegado y continuaban atacando. Sin embargo, resultaba difícil dar la vuelta y regresar por donde habían venido por culpa de la ingente cantidad de enemigos. Las unidades Gachas de Sésamo Negro y Gachas de Calabacín se lanzaron sobre los caballeros que estaban en el suelo. “Empecé en el Reino de Haven, ¡y ya estoy realmente harto de vosotros! He vivido tan nervioso que hasta tenía pesadillas. Ni siquiera puedo dormir tranquilo cuando caigo rendido. ¿Y ahora estáis tratando de ocupar el Norte?” “Es bueno que vengas ante mí. ¡He estado cazando duro y afilando mi cuchillo mientras esperaba tu llegada!” Los miembros del Culto de Gachas de Hierba que habían comenzado en el Continente Central masacraron a los caballeros atrapados por las redes. Se escondían entre los principiantes y se encargaban de los caballeros que caían o que estaban dispersos. “¡Soy Weed!” “¡Weed está allí!” “¡No! ¡No te dejes engañar! ¡Solo fingen ser Weed!”
♪Esta noche todavía tengo hambre.♫ ♬Si tomo un refrigerio de medianoche, puedo dormir feliz.♪ ♫Ayer comí gachas de patata.♩ ♪Hoy voy a beber gachas de azufaifa.♬ ♩¿Dónde están las gachas de hongos venenosos?♫ ♫Si te gusta la carne, deben ser gachas de jabalí.♪ ♪La gloria del Culto de Gachas de Hierba será eterna.♫
“Ese es el real, ¡cargad!” “¡No! ¡Es una trampa!” Había falsos ‘Weeds’ por todas partes perturbando al ejército del Imperio de Haven. La gigantesca cantidad de miembros del Culto de Gachas de Hierba aislaban a las fuerzas del Imperio y los herreros habían creados imitaciones de la armadura simple que siempre usaba Weed, por lo que los jugadores del gremio Hermes estaban confundidos. Además, aunque los soldados del Imperio de Haven avanzaban hacia adelante y los caballeros se abrían paso en medio del mar de gente, la zona abandonada era ocupada de nuevo por los miembros del culto. Las banderas del Culto de Gachas de Hierba estaban por todas partes. “¡Por Morata!” “Soojin, ¡te amo!" “¡Bardos, ¡sigamos tocando mientras estemos vivos! ¡Cantad sobre nuestra batalla!” Los usuarios del Norte estaban siendo asesinados casi de manera unilateral, pero el Imperio de Haven se sentía un poco intimidado. Había demasiados enemigos de los que deshacerse. “Vamos, usemos todo nuestro poder.” El respetado aventurero Spenson llevaba una Armadura de Caballero que había encontrado en la zona prohibida de Argoldia. ¡Era un objeto que había encontrado tras una excavación y que reforzaba el poder de los sacerdotes y caballeros! Por supuesto, la bonificación solo se aplicaba a los caballeros de su bando. “Guau, ¡mi [Fuerza] ha aumentado en 15 puntos!” “Es como ganar siete niveles. ¡Tengo tanta hambre que podría comerme una hiena!” “¡Matadlos! ¡Conseguiremos el premio gordo si matamos a uno de ellos!” Los jugadores del Culto de Gachas de Hierba atacaban sin el menor atisbo de duda. Eran incapaces de luchar uno a uno contra los soltados del Imperio, pero podían prolongarlo. Ganar no era importante, ¡solo tenían que seguir cargando hacia adelante! Todos habían llegado a las Llanuras de Rupoi preparados para morir. Su resolución se estrellaba contra el poder del ejército del Imperio de Haven. “Ju, ju, ju.” “Ha llegado nuestro turno.” “He estado esperando por esto.” Magos con bastones de hueso aparecieron repentinamente entre los miembros del Culto de Gachas de Hierba. ¡Eran los nigromantes! Jann, Otem, Bohram, Herian, Gruzed y Varen, los que habían luchado junto a Weed contra la Legión Inmortal de Barr Khan se habían mudado a Morata. La de nigromante era una profesión que podía cazar en solitario, por lo que no les importaba que hubiera muchos monstruos o tener que despejar una mazmorra. Pero también necesitaban una ciudad como base y, por ello se habían reunido para formar un gremio, mejorar su magia y aprender nuevos y poderosos conjuros. El gremio Hermes también contaba con un grupo de nigromantes liderados por Krobidyun, que se había instalado en los barrios bajos de la capital, cercanos al Castillo de Areen, pero había muchos más nigromantes viviendo en Morata. Su nivel medio también era más alto. Los nigromantes principiantes a menudo creaban esqueletos débiles, a los que les faltaba alguna costilla. “Ju, ju, ju… Esto es un festival.” “Hay muchos cadáveres, podemos hacer una salvajada.” “Podemos hacer lo que queramos. Quiero saber cómo de fuerte es un nigromante.” “Tenemos que saludar, es importante mostrar buenos modales en el campo de batalla… ¡[Explosión de cadáveres]!” Se produjo una explosión en cadena entre las fuerzas del Imperio de Haven. No tenía sentido invocar algunos esqueletos, caballeros sin cabeza o caballeros de la muerte cuando había tal cantidad de cadáveres en el campo de batalla. Era mucho mejor explotarlos. La [Explosión de cadáveres] era una magia muy destructiva, por lo que las tropas del Imperio no pudieron más que sufrir. Además, los nigromantes de alto rango como Jann y Otem usaron un conjuro diferente: [Explosión ósea]. Se trataba de un hechizo avanzado que mejoraba la [Explosión de cadáveres], y hacía que los huesos salieran disparados en diferentes direcciones tras la explosión. Cada vez que un hueso chocaba contra otro cadáver volvía a explotar, repitiendo el proceso. Docenas de soldados del Imperio murieron al instante. Era un ataque que solo los nigromantes que usaban los cadáveres como una extensión de su cuerpo podían usar. “Chwiik, ¡es nuestro turno!” Los orcos aparecieron haciendo un gran alboroto. Con su aterradora tasa de reproducción, tanto machos como hembras, corrían por todas partes. “Vamos, ¡chwiiik!” “La batalla es orco. El orco es batalla. ¡Chwiik!” La invasión de los guerreros orco armados con alabardas complicó todavía más el campo de batalla. Por otra parte, diferenciándose de la avalancha de orcos, había un grupo de cazadores que actuaba en secreto por el campo de batalla. “¡Morid, novatos!” ¡Los jugadores de alto nivel del gremio Hermes peleaban entre la multitud! No les importaba estar rodeados por cien principiantes. Pero cuando llevaban más de mil jugadores asesinados y estaban centrados en atacar, comenzaron a caer. “¡[Daga venenosa]!” “¡Argh!” ¡Una daga atravesó por sorpresa su espalda! Había sido asesinado por Janson, un ladrón de nivel 410 con el título de ‘Mano inmunda’. “[Espada afilada].” ¡Zas!, ¡zas!, ¡zas!, ¡zas!, ¡zas! “Agh, bastardo cobarde…” “Adiós, cuidaré bien de tus objetos.” ¡Se escondían entre los débiles principiantes para escapar de los ojos de los jugadores de alto nivel! Este era el mejor terreno de caza para ladrones y asesinos. Pero no solo había este tipo de jugadores de alto nivel. Caballeros, guerreros, magos y arqueros se habían mezclado con el Culto de Gachas de Hierba. “Es hora de cambiar mi armadura… Los miembros del gremio Hermes usan cosas de buena calidad.” “El coste de la matrícula escolar no deja de aumentar, estoy realmente contento por haber venido al Norte.” Los Jugadores Oscuros no podían perderse una oportunidad como esta. Podían ganar un buen botín, [Fama] y logros si mataban a los soldados y caballeros del Imperio de Haven. Podían mezclase sigilosamente entre las unidades del Culto de Gachas de Hierba, por lo que los jugadores del gremio Hermes que operaban de forma individual eran como flanes recién horneados. “¡Usad magia de área para reducir el número de enemigos!” “Arqueros, ¡disparad a discreción!” Los sacerdotes, arqueros y magos del Imperio de Haven estaban al otro lado del río, pero eso no significaba que estuvieran a salvo. Muchos jugadores estaban cruzando el río con balsas. ¡Se trataba de las unidades Gachas de Cangrejo, Gachas de Besugo y Gachas de Caballa! Junto al río repleto de jugadores, una criatura con un cuerpo enorme se arrastraba con rapidez sobre sus cuatro patas. El gran cocodrilo se tragó a varios sacerdotes del Imperio de Haven antes de volver a entrar en el río.
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Bueno, es hora de pelear.’ Weed se había preparado mucho para esta batalla. Había movilizado al ejército del Reino de Arpen y a todas sus esculturas. Se había mentalizado para usar [Resucitar Escultura], pero después de ver la gran cantidad de jugadores del Culto de Gachas de Hierba, ya no era necesario. “Gernika.” “¡¡Ah!!” “No grites. Tú vienes. Vandex.” “A tus órdenes. ¿A quién debo matar?” “Eltin.” “¿A quién debo convertir en una brocheta?” ¡La maravillosa educación dada a sus subordinados! El enemigo había invadido el Norte, pero la atmósfera entre las formas de vida también era tensa. “Serpiente de campo.” “¡Shiiiiii!” “Lombriz.” “¡Oooooo!” “Nile.” “Dijo que tenía hambre, así que se ha ido.” Había muchas formas de vida escultóricas esperando. Además de las cuarenta y siete formas de vida de Las Falanges, contaba con los wyverns, Fénix, Bingryong, Geumini, Amarillento… Las formas de vida escultóricas podían asestar un golpe devastador al Imperio de Haven sin necesidad de usar [Resucitar Escultura]. Al principio, había planeado convocar a un líder carismático que liderase el ejército y las formas de vida, pero había cambiado de idea. ‘Creo que tendré que hacerlo yo.’ Ahora mismo parecía que le iba a llevar mucho tiempo atravesar las fuerzas del Culto de Gachas de Hierba que llenaban las llanuras de Rupoi. ‘Tengo que modificar el plan. Necesito masacrar al enemigo, ni una sola persona debe salir de aquí con vida. ’ Weed no guardaba rencor contra los jugadores del gremio Hermes, sus soldados o contra los PNJ del Imperio de Haven, pero todos los miembros de la fuerza expedicionaria del Norte estaban cargados de objetos caros. Habían caminado toda esa distancia para llegar al Norte, por lo que Weed sentía que debía darles una cálida bienvenida. Quería todos los objetos y el dinero que llevaban. “Mientras espero debería hacer una escultura.”
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Seoyoon estaba completamente teñida de negro por la sangre seca. Siendo una berserker que se hacía más fuerte cuanto más peleaba, estaba luchando contra todos los soldados del Imperio de Haven que se encontraban en las Llanuras de Rupoi. “¡Ánimo!” “¡[Mano curativa]!” Los miembros del Culto de Gachas de Hierba que estaban alrededor de Seoyoon la apoyaban. “¡Ataque mágico por el este! Lo detendré. ¡[Escudo físico]!” “¡Es un ataque sorpresa! ¿Dónde…?” Los jugadores del Norte bloqueaban los ataques que se dirigían a Seoyoon y usaban sus débiles hechizos curativos sobre ella. El ejército del Imperio de Haven que atestaba las Llanuras de Rupoi estaba conformado por una banda de villanos, una horda perversa que no debería existir; una existencia más odiosa que las cucarachas. Mientras tanto, todos los amigos de Weed que luchaban con ellos eran tratados como héroes. “¡[Disparo Múltiple]!” Pale también se había unido a la guerra con sus amigos. Se había instalado en la cima de una colina y disparaba sus flechas contra el enemigo. Se había preparado todo lo posible y había traído treinta aljabas llenas de flechas. “Lo siento, te va a doler un poco. ¡[Quiebra]!” Surka golpeó el abdomen de un caballero. El efecto de la habilidad aplastó la armadura y maximizó el poder destructivo al poner una gran cantidad de [Maná] en el interior de su cuerpo. Esperaba a que los caballeros del Imperio de Haven se cayeran de sus caballos antes de atacarlos. “¡Ganaremos! ¡Podemos ganar!” Cada vez que moría un caballero, el Culto de Gachas de Hierba gritaba lleno de esperanza. En términos de muertos, la ventaja del Imperio era abrumadora, pero las conocidas como invencibles tropas del Imperio de Haven estaban disminuyendo lentamente. Para añadir todavía más caos, los jugadores del Norte que habían recibido tarde las noticias sobre la batalla corrían hacia las Llanuras de Rupoi. Era una situación similar a la que un estudiante de secundaria acosaba a uno de primaria, ¡para ver cómo todos los estudiantes de primaria corrían hacia él! “¡Tenemos que deshacernos de esa mujer!” Varios caballeros cargaron hacia Seoyoon. Su fuerza iba mucho más allá de la de una persona normal, por lo que la Tercera División de Caballeros avanzó directamente hacia ella. Todos los miembros del Culto de Gachas de Hierba que se interpusieron en su camino murieron al instante y Seoyoon quedó rodeada por los caballeros. “¡[Espada del Espíritu de Batalla]!” ¡Baaaam! Los caballeros balancearon sus espadas y la empujaron hacia atrás. ¡Estaba aguantando contra una gran cantidad de poderosos caballeros! Gracias a las poderosas características de su clase de berserker y la experiencia que había ganado en multitud de batallas desfavorables, los caballeros del Imperio estaban siendo rechazados. En un momento de crisis, podría recibir [Salud] de Weed a través del Anillo de boda real, pero el asalto de los caballeros era feroz. Hasta las emisoras estaban informando en directo sobre su combate contra los caballeros. Había innumerables combates sobre las Llanuras de Rupoi, pero resultaba raro encontrar uno tan emocionante como el que estaban realizando Seoyoon y los caballeros. “¿Quién es esa guerrera que lucha por el Norte?” “Parece ser la jugadora que se fue de aventuras con Weed en Las Falanges.” “Es tan poderosa… Como era de esperar de una amiga de Weed.” “Pelea de forma agresiva contra el gremio Hermes.” Los índices de audiencia de las emisoras ya habían barrido todos los récords anteriores. Los caballeros cabalgaban mientras golpeaban con sus espadas, y los soldados luchaban. En ninguna otra parte se podía ver una batalla tan intensa y feroz. También era la primera vez que se veía a tantos jugadores reunidos en un solo campo de batalla. Un tercio de todos los jugadores del Norte estaba en las Llanuras de Rupoi o corrían hacia ellas. A medida que la lucha entre Seoyoon y los caballeros se intensificó, continuaron produciéndose escenas emocionantes. No solo no estaba siendo aplastada, sino que había matado a cuatro caballeros y arrojado de sus caballos a otros ocho. “¡Matadla!” Los caballeros del Imperio de Haven desataron una oleada de ataques hacia Seoyoon. “¿Qué haces? ¡Va a morir!” “¡Vamos, rápido!” “Sacerdotes, ¡usad magia curativa!” “Esa mujer tiene un nivel alto, ¡debe vivir! Está aquí. ¡Por favor, ayudadla!” Los jugadores del Culto de Gachas de Hierba intentaban apoyarla, pero eran incapaces de hacer nada debido a su insignificante poder.

El objeto se ha roto
La Durabilidad ha llegado a cero.
El objeto ha desaparecido.
La armadura y el casco de Seoyoon estaban en buen estado, pero la máscara se había roto. En ese momento el silencio se extendió por el campo de batalla, como si el tiempo se hubiera detenido. Los caballeros, que hasta hacía un momento luchaban con gran ferocidad, también detuvieron sus movimientos. En todas las casas, especialmente los hombres que estaban viendo la transmisión en directo, ¡dejaron caer sus patas de pollo por la sorpresa! Los jugadores del Culto de Gachas de Hierba apenas podían creer lo que estaban viendo. “Diosa…” “¡La Diosa!” ¡La estatua de la 'Belleza de Hielo' de Morata! La existencia que había sido designada como el tesoro número uno por el Culto de Gachas de Hierba había aparecido. “¡La Diosa ha aparecido!” “¡Oooooooh!” “¡Un milagro! La Diosa existe.” “Una apariencia como esa…” La encarnación de la Diosa dio nueva energía a los agotados miembros del Culto de Gachas de Hierba. “¡La Diosa está con nosotros!” “¡Proteged a la Diosa!” “¡Martirio! ¡Martirio! ¡Martirio! ¡Martirio!”



Muuuuuuy buenas Martires Geomchis Hoy era un capítulo demasiado bueno para dejarlo pasar y no dedicarle un buen comentario. Y esq este capítulo ha sido de los mejores en mucho tiempo y eso q el listón estaba muy alto ya. Empezando ya con Pale super motivado y orgulloso, pero q en el fondo no es más q el recadero en un grupo de chicas xDDDD Luego tenemos al Culto de Gachas lanzando hordas de principiantes como si fueran carne de cañón... Brutal xD Y el momento final con Seoyoon... el Team Seoyoon lanzándose al martirio xDDDD En fin... cada párrafo vale oro 🙂 Ademas el capítulo tenia pocos cuadros asi q aun estoy más contento xDD Lo bueno esq aun la batalla no ha terminado y la cosa aun puede mejorar si cabe jejeje. PD: Como nota final os diré q hemos elegido esta música para el cap, a petición insistente de Dani, en honor a Ennio Morricone. Dios lo tenga en su gloria. Un saludo Geomchis. ¡Nuestra Espada es Invencible! ¡Gachas de hierba! ¡Ga-chas-de-hier-ba! ¡GA-CHAS-DE-HIER-BA!