sábado, 30 de marzo de 2019

TATE Capítulo 13

Capítulo 13
Remedio
Traducido por Lord
Corregido por DaniR
Editado por Tars

El día se murió y la noche se volvió fría; ya era hora de que el estómago de Raftalia se quejara. Dejando el equipaje en la posada, fuimos a cenar a un restaurante cercano. Hacía poco que habíamos comido unos bocadillos. Raftalia los había conseguido en una tienda desconocida, aunque yo no tenía ni idea de lo buenos eran. Por Dios, necesitaba una forma de engordar mi billetera. Supongo que acampar será nuestro plan de ahora en adelante. ¡Así que te dejaré comer hasta saciarte por ahora! “Veamos, que sea un plato de Delia para dos personas y un Napolitano por favor.” Después de dar la orden a nuestro servidor, nuestra cena llegó pronto. “Comamos.” “Um.” Raftalia comenzó a comer metiéndose comida en la boca con sus propias manos otra vez. A juzgar por su crecimiento, diría que tenía unos diez años. Ella había estado mirando mi plato, así que me adelanté y pedí más. “Come mientras puedas, ya que acamparemos a partir de mañana.” “¡Ha-gu-i!” Asentir con la cabeza y comer al mismo tiempo son malos modales en la mesa. Pero ya que está comiendo tan agradecida, esta vez perdonaré su comportamiento. Después de eso volvimos a nuestra habitación, donde tomé nota de la apariencia de Raftalia una vez más. “Tu pelo es un desastre, vamos a cortarlo un poco.” “Aye…” Acaricié la cabeza de Raftalia con un *plon* ya que estaba poniendo una cara incómoda. “Estarás bien. No voy a hacerte un corte de pelo raro.” Además, era su apariencia actual lo que parecía raro. Usando un cuchillo, empecé a cortar el exceso de pelo con un *gushi*. Le corté el pelo a la longitud de los hombros antes de terminar. “De acuerdo, esto debería ser suficiente, cierto.” Comparado con su antiguo peinado, éste era al menos más presentable. Con esto, se vería muy bien después de vestirse. Raftalia comenzó a dar vueltas, su cara se hinchaba con confianza. Me pregunto por qué estará tan contenta. El escudo reaccionó cuando estaba limpiando el pelo sobrante. … Nunca me lo hubiera imaginado. *Suuu*… Abrí mi ventana de estado para confirmarlo. Aunque parecía que mi nivel y árbol eran todavía insuficientes. “¿Hm?” Mierda, ella se había dado la vuelta. “Bien, deberías darte prisa e irte a la cama.” “¡Um!” Estaba siendo extrañamente abierta, a diferencia de ayer. Bien, eso es bueno. Podría llorar de nuevo, así que me ocupé de mí mismo componiendo dentro de la habitación. …

Se ha creado un Suplemento Nutricional.

Suplemento Nutricional.
De calidad Mala → Un Poco Mala.
Una medicina que alivia la fatiga, también es efectiva como un método para recuperarse rápidamente de la desnutrición.

Se ha creado una Poción de Recuperación.

Poción de Recuperación.
De calidad Un Poco Mala → Normal.
Una medicina que trata ciertas enfermedades.
Será menos eficaz contra enfermedades más graves.
Fumu… Hay varias cosas que se pueden hacer usando las hierbas de la montaña y del bosque. Y eso puedo cambiarlo en la farmacia por una espléndida suma de dinero. Era solo que los materiales se consumían a un ritmo temible que estaba al borde de la peligrosidad. En total, hice seis Suplementos Nutricionales y algunos otros remedios. Sin embargo, todavía era muy difícil hacer medicamentos de alta calidad; no tenía ninguna posibilidad de ganar contra un especialista. Es debido a que soy el Héroe del Escudo y no un farmacéutico. Absorbamos algunos de ellos en el Escudo entonces…

Has desbloqueado nuevos escudos.
El requisito para el Escudo Calórico se ha desbloqueado.
El requisito para el Escudo de Energía se ha desbloqueado.
El requisito para el Escudo Enérgico se ha desbloqueado.

Escudo Calórico
Bono de Equipo:
Aumento de Resistencia (Pequeño) (No Dominado)

Escudo de Energía
Bono de Equipo:
Aumento de Maná (Pequeño) (No Dominado)

Escudo Enérgico
Bono de Equipo:
Disminución del Consumo de Resistencia (Pequeño) (No Dominado)
Por el momento, todos ellos daban bonos relacionados con el estado. ¿Qué es la ‘resistencia’ de todos modos? ¿Es como la aptitud física? Parece que necesitaré experimentarlo por mí mismo. Después teníamos las hierbas medicinales, pero… Me pregunto si será más difícil si sigo aprendiendo imprudentemente a hacer manualidades. Quiero más bonos de combate. O tal vez es porque no puedo cumplir con el requisito de apertura solo con las hierbas que había recolectado. Bueno, eso está bien. “Nn~…” Mientras me estiraba y me preparaba para dormir, vi a Raftalia apretando los ojos con fuerza. Parece que no podría dormir bien por la noche; esa era una señal de que estaba a punto de llorar. “Kya…” Le tapé la boca justo antes de que gritara, luego la sostuve en mis brazos mientras la acariciaba suavemente con un *pon pon pon pon*. Uf, de alguna manera fui capaz de calmarla esta noche. Pero lloraría a mares si tratara de soltarla ahora. Supongo que no se puede evitar. Entonces durmamos juntos. Sentía un poco de frío… Sintiendo la luz del sol brillar en mi cara, abrí los ojos. Raftalia, que se suponía que iba a estar dormida a mi lado, estaba temblando en un rincón de la habitación. “¿Qué pasa?” “¡Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento!" Fruncí las cejas mientras veía a Raftalia, quien murmuraba disculpas desesperadamente; podía adivinar la razón debido a este frío húmedo que venía de debajo de mí. Ya veo… Raftalia mojó la cama. Haa… Pensó que me enfadaría. Nunca había oído hablar de un niño de diez años que mojara la cama, pero no había manera de que pudiera enfadarme después de mirar sus ojos asustados. Fui hasta Raftalia. Estiré mi mano, sorprendiendo a Raftalia mientras ella se acurrucaba como una pelota y protegía su cabeza. “Por el amor de Dios…” Usé esa mano para acariciar el hombro de una Raftalia temblorosa. “Mojar la cama no es algo que puedas controlar, ¿verdad? Vamos, date prisa y desvístete para que puedas lavarte.” Supongo que necesitará una muda de ropa de repuesto. “Eh…” Raftalia me miró con una expresión desconcertada. “¿No estás enfadado?” “¿Cómo podría arremeter contra alguien que se ha estado arrepintiendo de sus acciones? Reflexionaste sobre lo que hiciste, así que no estoy enfadado.” La sábana estaba manchada. Me preguntaba cuánto tendré que pagarle al posadero… Lo guardaremos como un trozo de tela por el momento. Después de eso, le expliqué la situación al posadero, pagué por los daños y salí corriendo a comprar ropa de repuesto a la Tienda de Armas. Aunque el agua del pozo estaba un poco fría, lavé la sábana y la puse en nuestra bolsa de equipaje. Me pareció una buena idea secar esta sabana atándola a una rama y colgándola mientras caminábamos por el prado. “Ahora entonces.” Es un poco irritante caminar con Raftalia mientras sigue disculpándose. “¡Te dije que no te preocuparas por eso!” “Aye…” Haa… Realmente era una niña obediente. Sin embargo, también sería problemático para mí si ella no tuviera ninguna motivación. *Guu…* El estómago de Raftalia volvió a refunfuñar. Oh, y su cara estaba llena de vergüenza. “Supongo que ya es hora de desayunar.” “Um…” Raftalia caminaba a mi lado mientras se agarraba al dobladillo de mi camisa. “*koho…*” “Muy bien, entonces necesitarás tomar esta medicina como castigo.” Le di una ‘Poción de Recuperación’ a Raftalia. Parecía una enfermedad persistente, que requería una ingesta regular de medicamentos, así que esto es exactamente lo que ella necesita. La cara de Raftalia se volvió extremadamente agria después de solo olerla. Sin embargo, ella estaba muy entusiasmada con la bebida ya que este era su castigo. “Uwaa… Es tan amargo…” “Aguántalo.” *Gokugokugoku* Raftalia, que terminó de beberlo todo, tenía la cara enrojecida y parecía estar a punto de vomitar. Por cierto, esa medicina compuesta parecía tener un buen precio. Pero como la calidad era mala, el sabor intenso era aún peor.



Retro Capitulo 23

Arco 1 Capítulo 23
Enfrentamiento III
Traducido por Tars
Corregido por Thornapple y DaniR
Editado por Tars

Ajest entrecerró los ojos y se mordió el labio. “Así que también estás preparado para el combate cuerpo a cuerpo.” “Claro, pero con mi poder mágico, cinco minutos es mi límite.” – admitió Desir con una sonrisa. Ajest no era lo suficientemente ingenua como para confiar en alguien que revelaba su debilidad, pero ella no dudaba de su honestidad. El maná de Desir se estaba gastando a un ritmo visible, por lo que, al oír esas palabras, Ajest se acercó para no darle tiempo a recuperarse. Fuera de lo esperado, Desir enfrentó la espada de la prodigio de frente. Ajest tenía la delantera en el cuerpo a cuerpo, pero él era capaz de aguantar todas sus embestidas. Leía todas las trayectorias de sus golpes y movía su espada en consecuencia para detener los golpes. Incluso con su cuerpo fortalecido por la magia, se movía a lo largo de la línea que se encontraba entre la vida y la muerte, cada golpe era más pesado que el anterior. “Ajest, ¿no te estás… Divirtiendo?” – dijo Desir cuando recibió el tercer golpe. Una expresión de confusión apareció en el rostro de Ajest mientras se enfrentaban en duelo. “¿Divirtiendo?” “Claro. Siempre has reinado desde lo más alto. Probablemente nunca has conocido a alguien que pueda ser tu igual.” Desir paró otro golpe y empujó a Ajest hacia atrás. “Con todo tu ser, odias perder. ¿No es así Ajest Kingscrown?” Desir conocía muy bien a esta mujer. La futura comandante Ajest Kingscrown odiaba perder. Debajo de su superficie helada, perfeccionó su talento y se negó a permitir que nadie la superara. Todo el tiempo, ella llevó una vida solitaria en su trono, sin una sola persona capaz de enfrentarla en combate. ‘Esta vez, las cosas serán diferentes.’ Desir se señaló a sí mismo. “¿Quieres derrotarme? Debes usar todo lo que tienes para lograrlo. Por eso viniste a mí para declarar la guerra y me condujiste a un duelo, que no puedo evitar. Eso es lo que estabas buscando y, ahora que lo has logrado, te estás divirtiendo, ¿verdad?” Ajest se quedó sin habla: la habían desnudado por completo. A pesar de que ella misma no era del todo consciente de ello. “Lo admito. Quiero ganarte con todas mis fuerzas. Tienes razón, podrías decir que estoy disfrutando de todo esto, pero, ¿cuál es la razón de toda esta palabrería? ¿De qué sirve hacerme admitir eso? ¿Qué tiene esto que ver con nuestra lucha?” – respondió tras meditar un instante. “Porque planeo responder a tu espíritu de la misma manera.” Desir Arman le estaba hablando al aliado de su vida pasada, el vértice de toda la humanidad. “No te detengas.”
* * *
En lo alto de la torre del reloj había una habitación blanca, adornada con un singular pilar que dividía la habitación en dos. Ajest y Desir se mantuvieron separados a 80 metros, el uno del otro, en la parte superior de la columna, en un punto muerto. La magia comenzó a rodear a la reina de hielo mientras canalizaba su carta de triunfo.
“[Trono de hielo]”
Un trono de hielo emergió en el centro de la habitación. Los pilares hexagonales de hielo brotaron del suelo y se dispararon hacia el techo de la torre del reloj. Un aire frío brotaba de los pilares, cubriendo la habitación con una capa de escarcha. Una capa que crecía a un ritmo visible, formando finalmente un gran salón, con una araña intrincada en el centro y ventanas que adornaban la lujosa sala.
“[Palacio de Hielo]”
La magia continuó creciendo, transportando la parte superior de la torre a la edad de hielo. Desir miró a su alrededor y descubrió que el hielo se convertía en una arquitectura típica del norte, con esculturas en su interior. La hermosa habitación hubiera sido un buen lugar para explorar si no estuvieran en medio de una batalla. “En este espacio, un mago puede usar un número ilimitado de hechizos sin hacer ningún calculo. Mi magia de hielo no tiene límites en este lugar.” – dijo Ajest. Cientos de círculos mágicos se formaron en el aire, agrupados tan pegados unos a otros que Desir apenas era capaz de ver a través de ellos. Todos estaban directamente sobre él. ‘Un área con un acceso a una magia sin límites…’ El palacio de hielo se formaba a partir de un solo trono en su centro. Este era su palacio y el trono era el lugar desde el que gobernaba. ‘El hechizo que usa como firma la Reina Ajest.’ El trono de hielo era uno de los hechizos distintivos que usaría en el futuro. Estaba usando todo lo que tenía en su lucha contra Desir. ‘Pero ella todavía no se ha dado cuenta.’ Desir levantó la mano. Esta no era una pelea que Ajest pudiera ganar solo con números. Los incontables hechizos centrados en su persona se rompieron y cada una de las formas mágicas se hizo pedazos, haciendo que la magia residual desapareciera como la nieve. Desir parecía presumido mientras esperaba el próximo movimiento de Ajest. No le tomó mucho tiempo, al momento había comenzado a preparar otro conjunto de hechizos. “Incluso si eres tú, no podrás seguir con este ritmo.” – le recordó Desir de forma casual. El espacio de cálculo infinito. Mientras lograra crear su palacio de hielo, podría usar tantos hechizos como quisiera sin necesidad de preparar los conjuros. Esto iba mucho más allá de un conjuro doble o triple. Como podía ver ante sus ojos, cientos de hechizos se lanzaban al mismo tiempo. Sonaba impresionante, pero tenía un defecto fatal: el gasto de maná era colosal. Mantener el campo en sí mismo dejaría a cualquier mago promedio seco en menos de tres segundos. Incluso Ajest Kingscrown tenía un límite y Desir apuntaba exactamente a esa situación.
* * *
Mientras tanto, Ajest estaba preparando su tercera ronda de hechizos. Su magia no tenía ningún efecto en Desir, pero no desistió. Sabía desde el principio que era imposible luchar contra él usando magia. Todos sus hechizos eran controlados. No importaba cuán cuidadosamente fueran diseñados, no necesitaba mucho más que un movimiento de su mano para disiparlos. Estaba en un nivel diferente. Incluso en su trono de hielo, no pudo aterrizar un solo golpe en Desir. Sus abundantes reservas de maná, que estaban casi llenas al comienzo de la batalla, se habían reducido a menos del diez por ciento. Cualquiera podría pensar que era un desperdicio lanzar más hechizos, pero Ajest pensaba diferente. Estaba perdiendo el tiempo. Cada hechizo que se proyectaba y se lanzaba por el aire creaba tiempo para que Ajest pudiera pensar una solución. Mientras construía hechizos, analizaba sus probabilidades de ganar, repasando cada detalle. Pero sus pensamientos siempre regresaban al mismo punto. ‘¿Por qué estoy perdiendo con magia?’ El problema eran las fórmulas. Desir había visto a través de cada una de ellos, dejándola sin posibilidades de conseguir ni un solo golpe. Si estaban lanzando los mismos hechizos, no había forma de que ella perdiera. Su poder mágico era muy superior, pero eso no significaba nada si perdía el control del hechizo. Si fuera capaz de lanzar un hechizo que él no pudiera controlar, no sería capaz de defenderse. Eso sería un punto de inflexión en esta batalla. Pero la pregunta principal era: ¿Cómo podía resolver ese problema? Ajest miró los cientos de hechizos de hielo que estaban siendo desmantelados frente a sus ojos y respiró hondo. No le quedaba tiempo para dudar. ‘¿Qué pasa si no está en forma de hechizo?’ – pensó. Ella sacó su espada. Inicialmente, planeaba enfrentarlo únicamente con su espada, pero eso no tenía sentido. Desir podía contrarrestarlo. La habilidad con la espada y el poder mágico era su fuerte y la única ventaja que tenía sobre Desir era su habilidad con la espada. En ese momento, Ajest tuvo una idea: tendría que usarlas juntas para derribar al hombre que tenía delante. ‘Combinar la espada y la magia a la vez.’ Esto iba más allá del nivel de encantar una espada con magia. Tendría que infundir la magia en la propia espada. Sabía que la segunda vez que usara este método sería contrarrestado. Necesitaba usar poder mágico en bruto. Espada mágica. Entrelazar su habilidad con la espada y la magia, esta fue la respuesta de Ajest a su oponente. Su espada se envolvió en una luz azul.
* * *
La magia emitía ondas desde su espada. La magia resonaba en la cámara del palacio de hielo. Desir había escuchado ese sonido en multitud de ocasiones. ‘No puede ser… Ha logrado manifestar la espada mágica por sí misma.’ Los ojos de Desir se abrieron por la sorpresa. El hechizo de Espada mágica era la magia definitiva de los espadachines mágicos. El encaje perfecto entre la magia y la esgrima. Ajest lo había pensado y había terminado por hacerlo realidad. Su deseo de derrotar al hombre que tenía ante ella había impulsado su talento y le había permitido entender esta nueva magia. En su vida pasada le había llevado otros diez años comprender ese concepto. ‘Increible.’ Desir estaba asombrado. Durante su momento de contemplación, Ajest Kingscrown se lanzó hacia adelante. El frígido palacio se derrumbó cuando Ajest vertió el resto de su magia en la espada mágica. Ella apostaba todo en este movimiento final.
“[Espada mágica: Onda de hielo]”
La reluciente espada de plata se acercó mientras una tormenta de aire helado cruzaba la habitación. Cada movimiento de la espada congeló el aire. Actualmente no tenía forma de bloquear su ataque con magia. Podía decirlo con solo mirarlo. Una espada mágica formada con un poder mágico puro no podía ser controlada. Incluso si fortalecía su cuerpo hasta el límite para bloquear la espada, la magia almacenada en su interior causaría estragos en su cuerpo. Los ojos de Ajest hacían una pregunta. ‘¿Puedes contrarrestar esto?’ Desir levantó las manos sin responder. La espada corta que estaba sosteniendo en sus manos cayó al suelo. La araña del techo comenzó a caer. El tiempo se hizo más lento para los dos cuando llegaron a la penúltima etapa de su duelo. La espada de Ajest se movió extremadamente lenta y, finalmente, alcanzó el cuello de Desir.
Una gota de sangre cayó de su cuello, como una sola gota de vino manchando un encaje blanco puro. La sangre goteaba mientras caía, congelándose al momento. Pero cuando sucedió, Ajest pudo ver la expresión de Desir y su rostro no mostraba ninguna de las emociones que ella estaba esperando. No había pena por perder, no tenía miedo de su fuerza abrumadora, no había decepción. Era una sonrisa de victoria. La espada disminuyó poco a poco su velocidad, era como si el tiempo se estuviera deteniendo. Al final, la espada se congeló.
Todo se desvaneció.

El mundo de las sombras ha sido completado.
La formación que invocaba monstruos demoniacos en la parte superior de la torre ha sido derrotada, sufriendo daños irreparables.
Misión completada.

Los rangos del 1 al 30 se han decidido en función de la contribución a la misión y al número de gente eliminada.
Primer lugar: Desir Arman
Segundo lugar: Ajest Kingscrown
Tercer lugar: Pram Schneider



Retro Capitulo 22

Arco 1 Capítulo 22
Enfrentamiento II
Traducido por Tars
Corregido por Thornapple y DaniR
Editado por Tars

A esa distancia, ni Pram fue capaz de evitarlo y por ello se derrumbó cuando el escudo se estrelló contra su cuerpo. Sacudiendo la cabeza en un intento por reorientarse, buscó frenéticamente la ubicación de Percival, pero era demasiado tarde. Percival había cerrado la distancia rápidamente y el cuerpo entero de Pram tembló cuando las dos espadas se encontraron. En un instante, el duelo se había vuelto contra él. Ya no era una competición de habilidad, sino una de fuerza, donde Percival dictaba el flujo de la batalla. Las manos de Pram temblaron mientras bloqueaba la espada de Percival que, sintiendo que era su oportunidad, empujó hacia adelante, forzando su camino. Pram sintió que sus brazos cedían. Pero Pram todavía tenía algunos trucos bajo la manga. De repente, cambió el ángulo de su estoque, manipulando sutilmente el punto de contacto para que la espada de Percival se deslizara por la hoja. Aprovechándose de la fuerza de su enemigo para su propio beneficio, encontró que la resistencia disminuía y, valiéndose de la situación, impulsó su cuerpo hacia adelante. Era una gran oportunidad para alguien con la habilidad de Pram. Como un rayo, su estoque empujó hacia adelante el hombro de Percival y el Blanchume atravesó la placa de acero como si fuera un cuchillo caliente cortando un pedazo de mantequilla, haciendo que la sangre salpicara por el aire. Asombrado por el dolor, Percival retrocedió instintivamente varias veces, abriendo una distancia entre él y Pram, haciendo que apenas pudiera pararse sobre sus pies. ‘¿Me ha herido?’ Parpadeó repetidas veces mientras miraba su hombro en estado de shock y confusión. El ataque no había sido suficiente para incapacitarlo, pero había sido impresionante. Aunque el dolor se extendía desde su hombro, no era lo que le hacía tambalearse. Hacía tan solo unas semanas había sido claramente superior a Pram con sus habilidades, pero solo tras este intercambio una cosa era obvia: lo había superado completamente. “T… Tú… ¿Qué demonios te ha pasado?” – le gritó a Pram con incredulidad. “¿A qué te refieres?” “¿Cómo has cambiado tanto en unas pocas semanas?” “¿Hay alguna razón por la que deba responder a algo así?” – respondió Pram con una sonrisa pícara en su cara. Percival frunció el ceño ante la falta de respuesta de Pram y lo maldijo en voz baja. Estaba claro que no podía tomarlo a la ligera. Si huía, casi con toda seguridad terminaría derrotado. “¡Maldita sea! ¿Qué diablos está haciendo Hadun ahora mismo? ¡MIERDA!” – gritó incapaz de ocultar su intensa frustración.
* * *
Doneta sacó su espada y la sostuvo frente a él. Toda la zona a su alrededor estaba cubierta por una espesa niebla que le impedía encontrar a Romántica. “¿Es la niebla siempre tan espesa?” – preguntó en voz alta, antes de sacudir la cabeza. – ‘Por supuesto que no.’ No, de acuerdo a sus recuerdos, la niebla simplemente debería haberse levantado tras el primer golpe, pero, en cambio, parecía que se estaba volviendo cada vez más gruesa a medida que pasaba el tiempo. “Hmph. Eres muy inteligente utilizando una niebla como esta.” – dijo en voz alta sin dirigirse a nadie. Estaba claro lo que pasaba. La niebla se mantenía en su sitio, de hecho, la habían mejorado mágicamente de forma intencional. Desafortunadamente, incluso si ese era el caso, había poco que pudiera hacer, por lo tanto… Se tambaleó cuando otro golpe de viento lo golpeó, pero soportó el dolor y mantuvo un agarre firme de su espada. Era una situación verdaderamente extraña. No tenía idea de dónde se escondía Romántica, pero en cambio ella sabía en todo momento dónde se encontraba y aprovechaba el tiempo haciendo que la magia cayera sobre él con total impunidad. Para colmo, cada vez que perseguía el origen del ataque, estaba claro que Romántica ya había desaparecido a otro lugar para continuar con sus despiadados ataques. ‘¿Está detectando mis movimientos a través del viento…? Malditos magos.’ Doneta sintió que un mago sería capaz de lograrlo y eso podría explicar la situación en la que se encontraba. Era algo bastante agotador y parecía que lo único que podía hacer era sentarse y aguantar los ataques del enemigo. “Bueno, parece que estás usando la cabeza, pero eso no será suficiente.” En ese momento, Doneta se enderezó y golpeó el collar de oro que llevaba puesto con una leve sonrisa. En un instante, la niebla desapareció a su alrededor. “Ese collar… ¿Era un artefacto?” – preguntó Romántica en estado de confusión. Artefactos. Objetos imbuidos de poder mágico. En comparación con un objeto regular, eran mucho más caros. “Te dije que te arrepentirías, ¿no es así?” – preguntó Doneta con aire de suficiencia. Levantó la mano y apuntó con el anillo de su pulgar hacia Romántica, que rápidamente se dio cuenta de que el collar no era el único artefacto que poseía.
“[Anillo de fuego]”
Una magia de fuego del segundo círculo. Un anillo de fuego se formó bajo los pies de Romántica por unos instantes, antes de que una ola de calor se disparara hacia arriba, inmovilizándola dentro del círculo. Estaba atrapada. Doneta levantó su espada y la sostuvo a unos centímetros de su cara. Ella simplemente se encogió de hombros en respuesta. “Bueno, creo que lo lamento un poco.” – dijo con calma. “Es demasiado tarde para lamentarlo.” – respondió Doneta con dureza. “Bueno, también es demasiado tarde para esquivar.” – dijo Romántica mientras miraba a su izquierda por un momento. “¿Qué?” Doneta se volvió rápidamente para mirar hacia donde apuntaban los ojos de Romántica. Una roca gigante, que crecía rápidamente, llevaba todo su campo de visión. “¡Uuuurgh!” – gruñó, cuando la enorme roca lo golpeó y lo levantó en el aire, enviándolo a volar. Lentamente, cuando el polvo se asentó, se puso de pie, sacudiéndose los escombros. Se miró a sí mismo y sintió una oleada de rabia. Su apariencia había sido completamente arruinada. Las inmaculadas ropas que llevaba estaban rasgadas y cubiertas de polvo. Ahora parecía que eran las ropas de una persona sin hogar más que las de un noble. Su abrigo estaba desgarrado y no valía la pena usarlo. “¡¡Maldita perra de la clase Beta!!” – gritó con rabia, impotente. “Lo hiciste bien comprando tiempo.” – dijo Desir mientras se paraba ante Romántica. “Si hubiera tenido suficiente maná, habría ganado…” – contestó Romántica tras vacilar por un instante. “Por favor, ve y ayuda a Pram.” “Lo tengo.” – dijo asintiendo para luego correr al lado de Pram. Doneta sintió que su ira aumentaba mientras miraba a Romántica. “¡Cómo te atreves!” En ese momento, un anillo marrón grisáceo de su dedo comenzó a brillar intensamente.
“[¡Aliento de la tierra!]”
Un hechizo de tierra del segundo círculo que podía atar y atacar al enemigo. El suelo se rompió y se disparó hacia Romántica, pero Desir intervino rápidamente poniendo su cuerpo entre ellos. Las rocas cayeron sobre él, enterrándolo dentro y Doneta aprovechó el momento para acercarse hasta la pila de piedras, alzar su espada y golpear hacia abajo. Pero hizo una mueca cuando, inesperadamente, sintió como sus manos se entumecían por un instante. “¿Qué?” – preguntó en total confusión. De alguna manera, no fue capaz de atravesar las rocas. La tierra que rodeaba a Desir se había vuelto tan dura como el acero. “¡No uses magia contra él!” Una voz vino desde atrás del desconcertado Doneta. Una silueta paso volando junto a él como un borrón. En un instante, Ajest se abalanzó sobre Desir. Por un momento, casi parecía como si ella hubiera desaparecido entre las rocas, pero entonces, las rocas se separaron y Ajest pasó disparada entre ellas. Se volteó justo cuando Desir se levantaba de entre las rocas y los escombros. Cuando sus ojos se encontraron, Desir abrió la boca.
“[Romper piedras]”
La tierra explotó hacia afuera haciendo que la torre se sacudiera y enviando a Ajest a volar por culpa de la onda de choque. Desde donde se encontraba Desir, fragmentos de tierra volaban hacia Ajest como una metralleta. Esquivó los disparos y ejecutó un salto perfecto hacia atrás para aterrizar con gracia. Pero en ese instante, la tierra que se encontraba entre sus dedos se derritió y se agarró a sus muñecas, dejándola aturdida. Sintió una presión aplastante.
“[Puño invernal]”
El hielo se extendió rápidamente de su mano a la tierra que la rodeaba y aplastó la tierra quebradiza contra una pared, haciendo que las piezas congeladas cayeran al suelo. Ajest se mordió el labio con frustración. Al mismo tiempo, comenzó a desplegar su magia. Desir hizo lo mismo. Una enorme lanza de hielo se formó frente a Ajest, apuntando de forma siniestra con su punta a la garganta de Desir. Luego, en un instante, se fundió en un charco. Chispas de fuego corrieron por el suelo, lamiendo los pies de los combatientes, pero se extinguieron cuando el piso de piedra giró sobre sí mismo. El agua se precipitó hacia adelante, amenazando con ahogar a todos los que se encontraban en la torre, antes de convertirse en nada más que en un fino vapor. De un lado a otro, la magia explotaba y se disipaba en la nada. Ajest estaba siendo empujada hacia atrás. Sintió una leve punzada por la sorpresa, no tanto por el resultado, sino por la facilidad con que pareció aceptarlo. Ahora tenía sentido para ella. Nunca había sido una cuestión de poder. El maná de Ajest superaba con creces al de Desir además de poseer unas habilidades solo vistas una vez cada cien años. Ella tenía un poder que nadie podía seguir. Si ambos lanzaran la misma bola de fuego, Ajest habría tenido el doble de poder. Si fuera un hechizo de hielo, incluso tendría el triple de poder. Pero en un combate mágico, el ganador no era simplemente el que poseía mayor cantidad de maná o contaba con una magia más fuerte. La conciencia táctica, la compresión de las condiciones de batalla, la velocidad, la idoneidad… De hecho, era algo más simple, el combate mágico tal vez se entendía mejor como una lucha psicológica de alto nivel. Ser capaz de leer las intenciones del oponente, desarrollar una contramedida y ejecutarlo rápidamente, todo esto era más importante que la simple salida de poder mágico. Y, por mucho que Ajest lo odiara, por mucho que quisiera vencerlo en un duelo mágico, no tenía más remedio que admitir la triste verdad: en una pelea psicológica, Ajest era completamente superada por Desir. No había manera de que pudiera vencerlo en un duelo mágico. Su magia había sido repetidamente contrarrestada totalmente por una magia mucho más débil. Sus hechizos más simples eran secuestrados constantemente, y sus hechizos más complejos se volvían irrelevantes. Desir la estaba leyendo como si fuera un libro abierto y, sin ningún esfuerzo, la estaba arrastrando a su ritmo. Esa abrumadora diferencia en la experiencia se había convertido en su lanza y escudo. Se alzaba sobre Ajest como un muro insuperable. ‘No tiene ningún sentido.’ La mente de Ajest estaba en un lío. No importaba cómo lo viera, no había manera de que Desir tuviera la misma edad que ella. La brecha en su experiencia era incomprensible. ‘¿Quién es? ¿Cuál es su identidad?’ Hizo una pausa y dio un paso atrás para reunir su ingenio y reenfocarse. Doneta, que había estado observando cómo se desarrollaba el duelo desde el costado, intervino de repente. “¡Líder! ¡Deja que te ayude!” Pero Ajest negó con la cabeza en respuesta. “No. Esta es mi lucha, no interfieras.” “¡Pero…!” “Solo ve y ayuda a Percival.” “¿Percival? Esa pelea ya debería haber terminado…” La voz de Doneta se fue apagando cuando se dio cuenta que, sorprendentemente, de alguna manera todavía no había terminado de pelear. Contrariamente a la esperado, el duelo entre Percival y Pram todavía se estaba prolongando. De hecho, Doneta se dio cuenta, horrorizado, de que Percival estaba perdiendo. La espada de Pram estaba penetrando repetidamente el cuerpo de Percival. “El maná de Romántica está casi agotado. A todos los efectos, ella está fuera de esta pelea. Únete a Percival y eliminad a esos dos rápidamente.” Una orden dada en un tono helado que no dejaba espacio para la discusión. Sin dudarlo, Doneta inmediatamente se dirigió hacia Percival y se unió a la refriega. Pram, quien se había estado acercando a la victoria, vio cómo esta oportunidad se le escapaba cuando un relativamente sano Doneta se unió al combate cuerpo a cuerpo. Ahora era un duelo por parejas. “¿Molesta?” – preguntó Desir. “A decir verdad… Sí.” – respondió Ajest tras una pausa, asintiendo. – “Para ser honesta, no es una sensación muy agradable perder contra alguien que no tiene ni siquiera una milésima parte de mi poder mágico. ¿Tendría sentido para ti si perdieras contra una hormiga en un pulso?” “Bueno, creo que puedo entender tus sentimientos.” “He decidido que no puedo derrotarte en una competencia de magia. No hay nada más que pueda hacer ahora.” Mientras hablaba, sacudió el resplandor rojo de su brazo derecho, dejando que su maná disminuyera. Su agarre cayó sobre la espada que llevaba en su cintura. Un silbido agudo cortó el aire cuando Ajest se abalanzó hacia Desir con la punta de su espada apuntando a su pecho. “Parece que realmente quieres ganar contra mí.” Un montón de fórmulas mágicas llenaron el aire frente a Desir mientras se preparaba para luchar.
“[Equilibrio]” “[Fuerza]” “[Visión]” “[Mejora mágica: Endurecerse]”
Cuatro hechizos lanzados en un instante. Desir respondió sacando la espada corta que tenía en su cintura. El sonido del acero sobre acero retumbó sobre el aire cuando Desir paró el golpe de Ajest. El suelo bajo Desir se agrietó y se sacudió por la fuerza, como si un terremoto hubiera golpeado la torre. “¿Lo bloqueaste…?” – dijo Ajest abriendo los ojos por la sorpresa. “¿Por qué? ¿Pensabas que solo porque soy un mago sería débil en el combate a corta distancia?” – respondió Desir con calma. Sus labios se torcieron por el disgusto a la vez que empujaba a Desir hacia atrás, haciendo que chocara contra la pared del fondo con fuerza, levantando a su vez una nube de polvo. Pero Desir, se levantó lentamente y se sacudió la ropa, aparentemente ileso.



Retro Capitulo 21

Arco 1 Capítulo 21
Enfrentamiento I
Traducido por Tars
Corregido por Thornapple y DaniR
Editado por Tars


La misión final ha sido revelada.

Objetivo: Detén el reloj de la torre.
En la parte superior de la torre se encuentra la fuente de energía del reloj.
Destrúyelo para que el reloj de la torre se detenga.
La puerta crujió detrás de ellos cuando el grupo de la Luna Azul entró en la torre del reloj. Para su sorpresa, lo que los saludó no fue el sonido de la maquinaria del reloj, ni una multitud de trampas para detener a los intrusos. En cambio, seis supervivientes formaban un semicírculo abierto mientras se gritaban entre ellos. Pero cuando vieron como Ajest cruzaba la torre, la tensa conversación cesó rápidamente y un silencio cayó sobre la estancia cuando todos los ojos se volvieron hacia ella. “Dos eliminados.” – dijo Ajest en voz baja, tras mirar a su alrededor con cuidado, sin dirigirse a nadie en particular. Quedaban 16 supervivientes, de los cuales, 13 se encontraban allí. Sin embargo, también estaba claro que el mago del viento no estaba entre estas personas. Ahora, Ajest estaba segura de que el francotirador pertenecía al grupo de Desir. Una suave brisa soplaba a través de la habitación, interrumpiendo momentáneamente la tensión de la sala. Antes de que entrara el grupo de la luna Azul, los otros dos grupos de tamaño medio se habían estado evaluando mutuamente entre sí. Tenían una fuerza similar y sus números también eran parecidos, por lo que, en consecuencia, difícilmente habría sido extraño si una pelea estallara allí mismo. Sin embargo, tras la aparición del grupo de la Luna Azul, la situación había cambiado considerablemente. El grupo de la Luna azul contaba con la mayoría de los supervivientes y, dado que los líderes de los otros grupos no eran idiotas, era obvio que, como equipos más pequeños, las luchas internas entre sí solo serían perjudiciales. Los dos grupos intercambiaron miradas nerviosas y luego, sin decir ni una palabra, se movieron al unísono para bloquear el camino del grupo de la Luna Azul. “Que todos los miembros formen filas.” – dijo Ajest con un tono de voz desapasionado. Al momento, el grupo se movió al unísono y los tres guerreros se situaron al frente inmediatamente mientras que, justo detrás de ellos, dos caballeros desenvainaron sus espadas listos para entrar en combate. Un mago solitario se encontraba en la parte de atrás, con multitud de formas mágicas llenando el aire delante de ellos. Con sus uniformes a juego y sus movimientos nítidos y ordenados les dieron una presencia casi abrumadora. Pero, después de todo, los otros supervivientes también habían sido capaces de llegar hasta el final y a su vez también se movieron rápidamente creando su propia formación: dos miembros del equipo se movieron al frente, con un caballero justo detrás de ellos. Luego, detrás de eso, dos arqueros levantaron sus arcos con sus cuerdas estiradas y, a su lado, un mago se encontraba listo para atacar. Ambas partes se miraron con cautela, cada una esperando que la otra parte se moviera. La tensión era tan gruesa que casi se podía cortar con un cuchillo. Ajest sacó su espada. Una luz azul brillaba sobre su hoja. “Como era de esperar, el francotirador estaba en el grupo de la Luna Azul.” – dijo una voz de golpe de entre la improvisada alianza. El hombre que estaba hablando comenzó a caminar hacia el grupo de la Luna Azul. Era un estudiante que había conseguido el segundo puesto de entre los estudiantes de primer año, Gabriel Ijente. Un mago de fuego del tercer círculo. “¿También te estaban acosando…?” – preguntó Ajest mientras levantaba una ceja en respuesta. “Corta la mierda. Solo el grupo de la Luna Azul podría tener un francotirador de ese calibre.” Ajest entrecerró los ojos. Ahora se daba cuenta de qué estaba hablando Gabriel. ‘No éramos los únicos que estaban sufriendo los ataques de Desir Arman.’ Claramente había encontrado la torre del reloj, pero en vez de continuar con la misión había elegido reunir a todos los grupos al mismo tiempo. ‘¿Piensa que puede atacarnos a todos? Pero eso no tiene sentido. No renunciaría a la enorme ventaja que posee en el progreso de la misión para realizar un plan tan imprudente.’ Ajest parpadeó lentamente. “Terminar la misión no era su objetivo…” – murmuró Ajest cuando comprendió lo que estaba pasando. “¿De qué estás hablando?” – preguntó Ijente mientras fruncía el ceño. Sin decir una palabra, Ajest dio un paso adelante. Sus ojos estaban fijos detrás de él. Él parpadeó, y ella desapareció. Una nube de polvo explotó en el sitio donde había estado parada. En un instante, la espada de Ajest pasó a su lado. No hubo ninguna advertencia. Ijente se volvió para mirar su cuerpo. Mientras lo hacía, se desvaneció en pequeñas motas de luz.

Un jugador ha sido eliminado: Quedan 15 concursantes.
“¡Aaaaah! ¡El líder del grupo ha muerto!” “Todos, ¡cargad!” Los gritos salieron de sus gargantas cuando los estudiantes entraron en pánico. Ajest examinó con calma a sus oponentes mientras sacudía la espada. ‘5 personas… y algunos espectadores.’ – pensó mientras buscaba a su alrededor. No podía ver cuán profunda era la torre por culpa de la oscuridad, pero sabía que tenían que estar allí. “Todos los miembros, detened al francotirador del grupo de Desir.” – ordenó mientras señalaba hacia las escaleras. “¿Todos? ¿Qué pasa con estos tipos?” – respondió Percival, incrédulo ante una orden tan absurda. Al oírlo, miró hacia atrás sobre los otros supervivientes. “Yo misma me encargaré de los cinco.” – respondió fríamente sin dudarlo. “¿Los cinco? ¿Sola?” – escupió incrédulo. Pero Ajest no respondió, ya había comenzado a pelear.
* * *
Un chirrido bajo, quejumbroso, vino de las bisagras oxidadas cuando se abrió la puerta. Una silueta se iluminó cuando la figura se acercó silenciosamente a la puerta. Era una niña que llevaba un extraño abrigo de cuero con incrustaciones de metal. La sangre corría por el costado de su cuerpo, dejando un rastro de gotitas mientras caminaba. Sostenía una espada en su mano, que emitía una luz azul del borde de la hoja. Su largo cabello de color plata, que no estaba manchado por la sangre, marcaba un fuerte contraste mientras fluía por su espalda. Los examinó a los tres mientras se acercaba, como un león acechando a su presa. Instintivamente, los miembros de su grupo se movieron detrás de él. “Un plan sin sentido.” Su voz estaba helada. “Habría funcionado si no fuera por ti.” – contestó Desir con una cara congelada ante las críticas. Lo decía en serio. Después de todo, su oponente era Ajest Kingscrown. Era la espadachina mágica más poderosa de Hebrion y uno de los seis que habían sobrevivido hasta el final. Cuando todos se unieron bajo el estandarte de la expedición, ella había sido designada como comandante. Estaba muy dotada para tomar decisiones en una batalla. Hasta cierto punto, Desir había esperado que ella descubriera sus planes. De todos modos, no era como si sus planes se hubieran visto inesperadamente interrumpidos. Más bien, había cometido un grave error de cálculo. “Pensar que eliminarías a todos los supervivientes que quedaban tú sola.” – dijo en voz baja, con un tono de admiración. La pelea que Desir tanto deseaba había sucedido, pero Ajest no le había dado espacio para interferir. La totalidad del grupo de la Luna Azul, había obstruido magistralmente al grupo de Desir, mientras que Ajest humillaba ella sola al grupo de supervivientes. No pudieron hacer nada más que ver cómo los sometía, los tomaba como rehenes y los arrastraba a un área segura. “Mientras evitábamos que tu grupo hiciera nada, hemos capturado a los supervivientes restantes. Así que todavía hay más de 10 personas vivas.” – dijo Ajest con frialdad. Claramente no tenía manera de bajar las escaleras sin tratar primero con Ajest. Su plan se había arruinado por completo. Solo le quedaba una opción. “Lo único que queda es pelear el uno contra el otro.” Romántica y Pram estaban al lado de Desir. Percival y Doneta se encontraban detrás de Ajest. La luz entraba desde una pequeña ventana en el extremo más alejado del corredor, iluminando a los dos grupos con una luz pálida y débil. Cada grupo se enfrentaba al otro sin decir ninguna palabra, esforzándose por leer los pensamientos que impulsaban cada movimiento de las siluetas que tenían delante. El sonido de los engranajes gigantes resonaba en el estrecho corredor a medida que iban avanzando. “Tu grupo y el mío. Derrótame y demuestra que eres digno del título Rango único, Desir Arman.” Los engranajes se detuvieron. Ajest comenzó a moverse mientras el poder mágico se arremolinaba a su alrededor a medida que iba reuniendo y condensando su maná. Algo estaba tomando forma. Desir inmediatamente comenzó su análisis. Tenía la capacidad de deducir qué hechizo se lanzaría mirando únicamente el proceso de lanzamiento, incluso antes de que el hechizo estuviera completo.
“[Jaula de hielo]”
Unos pilares de hielo, con grabados elaborados, se levantaron del suelo, emanando un frío profundo que se dispersaba a través del aire. Pero el grupo de Desir no sintió nada. “Robo completado.” – anunció triunfante. Bajo el control de Desir, la magia no podría afectar a los alrededores de su grupo. Con un silbido, los pilares desaparecieron en medio de una nube espesa de vapor justo cuando Ajest terminó de conjurar el hechizo. Una densa niebla llenó el corredor, bloqueando la vista de todos. “¡Ya vienen!” – gritó Pram dando un paso adelante y moviendo su estoque. En el momento en que su pie se posaba sobre el suelo, giró su cabeza hacia la derecha. Una espada cortaba cuidadosamente el espacio donde acababa de estar su cabeza. La niebla se dispersó en el viento, revelando a Doneta. Sin perder el tiempo, Pram vio la postura incorrecta de su adversario y empujó el estoque en su estómago. “¡Aaarg!” – gruñó Doneta por el dolor mientras giraba hacia atrás. En ese momento, Romántica lanzó su hechizo contra él.
“[¡Golpe de viento!]”
La bala de aire comprimido explotó, pero no hubo ningún efecto. Un gigantesco escudo había aparecido entre la niebla dispersa. “Débil, como la mierda de un hechizo del segundo círculo.” – dijo Percival con una cara burlona saliendo de detrás del escudo. “Estoy agotada, ¡imbécil!” – gritó Romántica en voz alta como respuesta. La niebla volvió, llenando el espacio entre ellos de nuevo y borrándolos de la visión de los demás. “Ese espadachín… Se ve fuerte. Ten cuidado.” – le susurró Doneta a Percival. “Solo eres débil, idiota.” – respondió Percival con burla. Se había enfrentado a Pram una vez y, según su memoria, no era un espadachín especialmente hábil. Su espada era un poco más rápida que alguien de la clase Beta, pero eso era todo. No tenía opción; se agotaría poco después de comenzar la pelea. “¡Traga esto!” – dijo mientras cargaba y blandía su espada hacia Pram, pero, para su sorpresa, solo cortó el aire. – “¿Qué?” Percival se detuvo desconcertado, al darse cuenta de que no podía ver nada en la niebla. Miró hacia atrás por si acaso, y casi fue golpeando por el ataque sorpresa de Pram. A duras penas había conseguido parar el ataque. “Eres un bastardo.” – dijo apretando los dientes. “Tú lo hiciste primero.” El eco del choque de acero sobre acero resonó a través de la torre. Nacido y criado en el norte, el estilo de espada de Percival era salvaje y primitivo. Prefería usar la fuerza para golpear a su oponente sin darle un momento de descanso para terminar desgastándolos con el paso del tiempo. Pero el talento de Pram como espadachín de rango Peón estaba empezando a florecer y su movimiento con la espada ya era feroz. Percival podía atacar a una velocidad opresiva y, al mismo tiempo, protegerse con su escudo mientras avanzaba, como una montaña que se elevaba inconquistable. Pram era un espadachín centrado en la velocidad, al igual que Percival. Desafortunadamente no tenía ni su fuerza ni su poder, por lo que, en teoría, sería muy difícil obtener una ventaja en esta pelea. De hecho, para todos los demás parecía que Pram estaba siendo rechazado. Pero, debido a la creciente incomodidad de Percival, pronto quedó claro que era todo lo contrario. Cada uno de los movimientos de Pram estaba totalmente calculado. En cada momento, esquivaba o bloqueaba la hoja de Percival con el menor número de movimientos posibles, manteniendo una posición firme y buscando constantemente aberturas en su contrincante. Mantuvo la distancia y alejó a su oponente con solo la punta de su espada mientras bailaba con gracia por la habitación. A este ritmo, cuanto más se prolongara la pelea, más probabilidades había de que Pram consiguiera la victoria. Pram era muy consciente de sus límites y por ello, estaba evitando que el duelo se convirtiera en una competencia de fuerza y atacaba cada vez que Percival hacía una apertura. Lentamente, casi de forma imperceptible, Percival sintió que su espada era empujada hacia atrás. Estaba claro que perdería si esto continuaba. Apoyado contra una pared, Percival hizo una apuesta desesperada y lanzó su escudo hacia Pram.



viernes, 29 de marzo de 2019

G4L Capítulo 17

Arco 2 Capítulo 17
La posada y el caballero de la noche oscura
Traducido por Kasahara
Corregido por DaniR
Editado por Tars

“Myra, ¿quieres descansar un poco?” “No, estoy bien...” Había pasado una hora desde abandonaron la aldea, el cielo se aclaró un poco debido a la luz del amanecer. Atento a la conversación a sus espaldas, Kazura se dio la vuelta. Eran las voces de Lodurr y Mira, caminando junto a Tana. Myra charlaba enérgicamente en el momento en el que iniciaron la caminata, pero una hora después dejó de hablar poco a poco hasta quedarse callada, con la frente sudorosa y quedándose en silencio. Aunque dijese que estaba bien, su expresión era otra. “¿Os parece bien que descansemos un poco aquí?” Justo cuando Kazura iba a proponer tomarse un descanso, Valetta ordenó al grupo que parasen de caminar al comprobar el estado de Myra. “Gracias, lo agradezco.” “Lo siento, hermanita...” Al ver que Myra tomaba pequeñas bocanadas de aire mientras se disculpaba por sentirse abatida, Valetta se puso en cuclillas para mirarla a los ojos y decirle con una sonrisa: “No pasa nada, si te sientes cansada tienes que parar un rato, ¿vale?” “Así es, a mí también se me han cansado los pies. Myra tiene más resistencia.” Kazura, que cargaba un estante de madera sobre el hombro, dejó la carga sobre los pies de un árbol y comenzó a estirarse mientras sonreía a la niña entristecida. Los otros aldeanos también dejaron sus equipajes bajo la sombra del árbol. “¡Gua, ja, ja, ja! El señor Kazura debería entrenar más su cuerpo.” “Uu... Estoy muy cansado... Valetta, ¿puedes acercarme mi mochila?” Kazura sonrió a Myra de nuevo, quien comenzó a reír al escuchar la conversación entre los adultos. Después agarró la mochila que Valetta le acercó y sacó una botella de bebida energética de su interior. “Myra, ven aquí, te voy a dar algo de medicamento.” “Sí.” Myra acudió rápidamente a la llamada de Kazura, quien le ofreció una botella abierta de bebida. Aunque en los valores nutricionales impresos en uno de los laterales del envase se indicaba que no debía ser consumida por menores de quince años, Kazura decidió que si una niña de seis años tomaba uno o dos tragos, no pasaría nada. “Bebe solo un trago. No será bueno si tomas demasiado, ¿de acuerdo?” “Sí, lo entiendo.” Myra, obedientemente, tomó un sorbo de la bebida. Todavía quedaba algo de contenido en el envase. “¡Muchas gracias, señor Kazura!” – dijo la niña devolviéndole la botella. Kazura palmoteó la cabeza de Myra y sonrió. “No hay de qué.” – respondió mientras volvía a introducir la bebida en la mochila. Después sacó una lata de dulces. “Justo como siempre, la tapa es difícil de abrir... Muy bien, ya está. Myra, abre tu mano.” Kazura abrió la tapa rígida de la lata mientras la niña esperaba con las manos abiertas, observando el misterioso envase. Entonces sacudió la lata. De repente, un peculiar sonido comenzó a oírse a la vez que una misteriosa lágrima de color naranja se derramó en el centro de la palma de la mano de la niña. “Oh, ¿una naranja? Has tenido suerte de que no era de menta. Myra, intenta ponerlo en tu boca. Al principio está duro, no lo muerdas, ¿vale?” “Sí.” Obediente a lo que Kazura decía, Myra colocó el caramelo en su boca. La niña abrió sus ojos instantáneamente tras experimentar el nuevo sabor a naranja que jamás había probado. Expresando su felicidad, la niña comenzó a sonreír mientras daba saltos de alegría. “¿Está bueno?” “¡Sí! ¡Está súper bueno!” “Eso está bien. Entonces te lo doy. Compártelo con los demás, ¿de acuerdo?” “¡Sí!” Myra aceptó la lata y se apresuró a compartir los caramelos con el resto de los aldeanos. La gente que recibió los dulces disfrutó su sabor. “Este es muy dulce.” “¿Ah sí? Pues el mío es frío y refrescante.” Kazura estaba sentado en el suelo contemplando la escena. Después dirigió su mirada hacia el camino que ya habían recorrido. La travesía por la que Kazura había caminado se extendía infinitamente en línea recta hasta la aldea. No había nada más en el camino excepto los árboles plantados a propósito. La zona por donde pasaba la travesía tenía algunas rocas grandes y algunos árboles delgados, pero la mayoría del recorrido estaba vacío. Se podían ver algunas montañas muy a lo lejos, en el horizonte. El área entera podría calificarse como una pradera seca. Después miró hacia el camino que todavía quedaba por andar. Se veía exactamente igual. “Señor Kazura, toma, bebe un poco de agua.” Kazura estaba pensando sobre el camino que iba a andar y comenzó a preocuparse por si le saldrían ampollas en la planta de los pies. Entonces, Valetta agarró una cantimplora de cuero con agua. La garrafa tenía un tapón de corcho bastante grande. “Gracias. Eh... ¿Seguiremos andando hasta que se haga de noche?” “No, acamparemos antes del anochecer. De todas maneras, un poquito más lejos, hay una posada que el señor Narson mandó a construir. Podríamos llegar hasta allí antes de que termine el día.” Al oír a la chica decir la palabra ‘posada’, Kazura dejó escapar un sonido involuntario “¡Oh!”. Ya había asimilado que iba a dormir en la intemperie. Que Narson hubiese construido un hostal entre Grisea e Isteria decía mucho sobre él. Parecía que, acumulando este tipo de actos desconsiderados, se había ganado el respeto de la gente como el de los aldeanos de Grisea. “Así que, aunque sea difícil para Myra, deberá ser perseverante y seguir andando. Por supuesto, tú también debes serlo.” – dijo Valetta, riendo involuntariamente. “Haré lo que pueda...” – respondió Kazura mientras acariciaba con cuidado sus pies embutidos en las sandalias de paja tejida.
* * *
Habían pasado diez horas. El sol, que furiosamente había tomado su trono en lo más alto del cielo, comenzó a abdicar. A Kazura le preocupaba el tiempo que quedaba para empezar con los preparativos para acampar. Pero entonces, la posada, que había sido construida con madera, comenzó a vislumbrarse. Cerca de ésta había un bosque extendiéndose por todas partes, mientras el camino continuaba justo en la mitad. “Ah, señor Kazura. ¡Ya puedo ver la posada!” “¿De verdad?.... Estoy a salvo...” Después de caminar durante diez horas, que parecían haber sido muchas más, y habiendo utilizado un calzado desconocido para él, a Kazura solo le había salido una ampolla en el pie izquierdo. A pesar de que se había envuelto el pie con una venda para aliviar la presión al caminar, francamente, le seguía doliendo. De todos modos, incluso la niña de seis años siguió caminando sin rechistar, ¿cómo iba a parar de andar un hombre de veinticinco años como él por una simple ampolla? Así que, solo contestó con un “estoy bien” a sus acompañantes, con una sonrisa en la cara, apretando los dientes y continuando con la marcha. En la ruta habían tomado descansos de cinco minutos a cada hora que pasaba. También pararon durante media hora para comer. Pero Kazura era el único con una ampolla en el pie. Myra estaba algo cansada después de andar durante tanto tiempo, pero seguía con energía para charlar con los demás aldeanos, quizá porque había tomado algo de bebida energética. Kazura también se bebió una botella de bebida durante el camino, pero no sintió ese milagroso efecto reconstituyente que se podía apreciar en los demás individuos de ese mundo. Nada parecía cambiar a cuando tomaba ese refresco en Japón. Kazura se esforzó hasta llegar al albergue. Después de abrir la puerta y confirmar que era seguro, dos aldeanos se quedaron delante de la puerta para hacer guardia mientras el resto del grupo entraba. La posada medía unos diez tatamis, equivalente a una habitación de apartamento, había ventanas en las cuatro paredes y en el centro de la habitación se encontraba un hogar hundido en el suelo. No había nada que se pudiese utilizar para hacer fuego dentro de la posada, así que sacaron la leña que habían traído y Kazura prendió una ramita con su encendedor antes de lanzarla para encender el fuego del hogar. “Ouch.... Auuu... Parece que la ampolla ha reventado...” Tras encender el fuego, Kazura se sentó frente a él. Después se quitó el vendaje para examinar sus pies. La ampolla bajo su pie izquierdo se había desgarrado y rezumaba sangre, tiñendo las vendas de rojo. “Señor Kazura, ¿estás bien?” Kazura desinfectó la herida abierta con una solución de peróxido de hidrógeno, mientras Valetta, preocupada, dejó el equipaje y se sentó a su lado. “Aaah, estoy bien. Podré caminar de nuevo una vez desinfecte y envuelva esto con una venda.” “¿De verdad? Pero por favor, no hace falta que te sobre esfuerces, mañana puedo cargar yo con la leña.” “Ah, no. Estoy bien. Yo me encargo de la madera.” Lodurr y los demás se quedaron maravillados al contemplar cómo Valetta tenía una conversación casual con Kazura, pero desde que habían comenzado a hablar, ella no notó nada extraño. Después de que cada uno tomase su cena (una ración de arroz enlatada que Kazura había traído), tomaron un descanso haciendo turnos de guardia.
* * *
Más tarde, aquella noche… “Señor Kazura, señor Kazura.” Alguien zarandeaba el cuerpo de Kazura mientras una vocecita le llamaba. Entonces abrió los ojos. Cuando despertó, pudo ver a Tana en cuclillas cerca de su cabeza. Parecía que había llegado su turno para hacer guardia. Se levantó y se abrigó con la capa que había usado como manta, frotándose los ojos, adormilado. “Buenos días, señora Tana.” “Buenos días. Um... ¿Te encuentras bien? Tener que hacer guardias nocturnas también, tiene que ser...” – dijo Tana, con expresión de disculpa. Antes de retirarse, discutieron el orden de las guardias. Kazura dijo que quería tomar parte de los turnos, pero todo el mundo contestó. “¡Es indignante que el señor Kazura tenga que participar en las guardias nocturnas!” Y así le riñeron. Pero se sentía mal por quedarse durmiendo mientras los demás hacían turnos, así que se mantuvo en su postura para asegurarse una guardia. De todas maneras, medían el tiempo con el movimiento de las estrellas. “Deja que lo haga, si me tratáis de forma especial me voy a sentir mal.” “Ah... Entonces, perdona, gracias por ofrecerte.” – contestó Tana con tono de disculpa, mientras entregaba la lanza a Kazura. Kazura recordó que debía llevar un arma para hacer la guardia, así que le ofrecieron una lanza corta. Sintió que estaba pesada en sus manos. Aunque pesara, Kazura podía llevarla. Si solo tenía que golpear, podía hacerlo. “Entonces, me toca vigilar. Tana, descansa bien.” “Sí. Mi marido también está en su turno así que, si necesitas alguna cosa, díselo a él.” Vistiendo el manto y empuñando la lanza corta en su mano, Kazura salió de la posada.
* * *
Al salir del refugio, justo en la esquina derecha a muy poca distancia de la puerta, se encontró con Lodurr, apoyado en la pared. En su costado llevaba una lanza y un carcaj, mientras sostenía en sus manos un arco y una flecha. “Buenos días, señor Kazura. ¿Qué tal está tu pie?” “Buenos días. Desde que me he dado un ungüento y lo he envuelto en una venda, está mucho mejor.” – contestó Kazura enseñándole el vendaje a Lodurr, quien se encargaba de vigilar la parte trasera del albergue, frente a su posición. Al pararse en el lado opuesto de la esquina de la posada podían observar el camino en dirección a Grisea e Isteria. Kazura y Lodurr conversaron durante un rato. De repente, Lodurr se quedó en silencio, fijando su mirada en el bosque. Viendo que el hombre dejó de hablar, Kazura se preguntó qué era lo que había visto, pero lo único que él podía apreciar era un bosque oscuro. “Parece que hemos encontrado un almar aquí, Kazura, ¿debería cazarlo?” – preguntó el aldeano mientras colocaba una flecha en su arco. Kazura no tenía ni idea de lo que hablaba el hombre. ¿Qué tipo de bestia era esa? “Ah, claro.” – contestó. Con el permiso de Kazura, Lodurr lanzó la flecha. La oscuridad del bosque se la tragó, y después, inmediatamente, se escuchó el rugido moribundo de un animal desconocido. Lodurr salió disparado hacia los árboles. Después de un rato, volvió cargando un animal enorme parecido a un conejo. El animal estaba cubierto totalmente por pelo negro. Su ojo había sido perforado por la flecha del cazador, parecía que había muerto al instante. “Uwaah, nunca hubiera dicho que aquí había almares. Esto lo podremos vender por una buena cantidad de dinero. Señor Kazura, muchísimas gracias.” Kazura estaba alucinando con la vista de Lodurr, mientras éste, muy satisfecho con el almar que tenía en las manos, mostró su gratitud a su compañero haciendo una reverencia. “¿Qué? No hay de qué...” Kazura no entendía por qué Lodurr le daba las gracias, así que de momento, respondió así. Lodurr fue hacia adentro inmediatamente para despertar a Tana con suavidad. Su mujer, recién despertada, se sorprendió cuando vio la presa. Después, con mucha habilidad, drenaron la sangre entre los dos y despellejaron al animal en el centro del hogar. Justo así, separaron la piel de la carne. Mientras tanto, Kazura también entró en la posada justo cuando la pareja estaba drenando la sangre. Pero como el turno de vigilancia todavía no había terminado, después de preparar la presa, Lodurr volvió a su puesto de guardia para compartir anécdotas sobre las pieles y la carne de almar hasta que su turno finalizase. A la mañana siguiente, los demás, que estaban durmiendo y no sabían nada sobre el incidente nocturno, se llenaron de alegría con el yakiniku de carne de almar y mostraron su gratitud hacia Kazura, que seguía desconcertado al no comprender por qué le daban las gracias a él.



jueves, 28 de marzo de 2019

TBATE Capítulo 14

Capítulo 14
Lo que vendrá
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

El Abuelo Virion, Tess, Rinia y yo estábamos sentados alrededor de una mesa redonda que tenía un jarro de agua en el centro. “Umm… ¿Anciana Rinia? Has dicho que eres una adivina, ¿cierto? Estoy un poco perdido sobre qué es lo que puedes hacer. El Abue dijo que sería capaz de averiguar si mis padres están bien cuando los vea.” – dije mirando con curiosidad el jarro de agua. “¡Ke, ke, ke! Abue, ¿eh? Virion, realmente te has relajado si dejas que los jovenzuelos te llamen así.” – dijo riendo. “¡Bah! ¡Él es una excepción! Si cualquier otro mocoso intenta llamarme Abue, ¡lo colgaré boca abajo y lo golpearé con un cactus!” – sonrió de vuelta, mirándome. ¡Qué descripción tan dolorosa! Rinia me miró y, con voz dura, me dijo: “¡Mocoso! Ni siquiera sabes dónde están tus padres, ¿y quieres recorrer todo Sapin, encontrarlos, y volver a entrenar? Ya estarás muerto cuando quieras volver.” Miré al Abuelo Virion. ¿Acaso se lo había contado? Él se rio, casi como si supiera lo que estaba pensando. “No le he dicho nada a Rinia sobre esto. No hay muchas cosas que puedas ocultarle, pero por lo general ni siquiera se molesta investigar a alguien. ¿Por qué estás siendo tan metiche, Rinia?” – dijo el Abue, mirando preocupado a la anciana. “Tú y yo sabemos que es especial. Tan especial, que hasta hay partes de su vida que ni siquiera yo puedo ver. Arthur, sea cual sea la bestia que te concedió su voluntad, esa no era una bestia ordinaria. El limitarse a pensar que era una bestia de rango SS no tendría sentido.” – Rinia meditó un segundo antes de continuar. – “Sin embargo, ya es suficiente de ese tema. Arthur, estas aquí para ver lo de tus padres, así que te ayudaré con ello. Cierra tus ojos un momento e imagina a tus padres. Concéntrate en su apariencia y sus distintos manás. Yo me encargo del resto.” Cerré mis ojos e imaginé la última vez que estuvimos juntos: cuando mi padre estaba gravemente herido y mi madre lo curaba. “Está bien, ahora puedes abrir tus ojos.” La miré y vi que los colores en sus ojos giraban como un remolino. El agua que había en el jarro de agua comenzó a salir flotando, formando un disco espiral. De pronto, vi a mis padres en el agua. La silla en la que estaba sentado se fue hacia atrás cuando me levanté repentinamente para inclinarme lo más cerca posible de la mesa. Vi juntos a Madre y Padre, sentados alrededor de una mesa. No parecía que fuera nuestro hogar en Ashber. El rostro de Madre estaba un poco pálido y en este momento le estaba diciendo algo a Padre. Podía ver que había perdido un poco de peso, pero aparte de eso se veía bien de salud. ¡Su estómago! Ahora era muy evidente que estaba embarazada por el notable abultamiento de su vientre. ¡Padre estaba igual! Sin embargo, ahora vestía una especie de uniforme, aunque le había crecido la barba. En ese momento pude sentir cómo las cálidas lágrimas caían sin control por mi rostro, ya que no me atrevía a apartar mi mirada de las imágenes de mis padres. ¡Están vivos! ¡Se las arreglaron! Están bien. “G-Gracias, Anciana Rinia. De verdad muchas gracias por mostrarme esto.” – balbuceé mientras sorbía mis mocos. Viéndose un poco incómoda ante mi sinceridad, simplemente lo ignoró y continuó. “¡Ajá! Déjame ver donde están ahora.” La imagen se fue alejando y pude ver el lugar donde vivían. Tal como había sospechado, definitivamente no era nuestro hogar en Ashber. Alejándose aún más, pude ver el diseño de la ciudad donde estaban. “Parece que ser que se han quedado en Xyrus. Eso nos hace las cosas más simples.” – dijo con una expresión de satisfacción. Obviamente, Tess estaba preocupada por mi llanto y me daba palmaditas en la espalda, pero su mirada nunca dejaba de mirar a la arremolinada agua. “Los padres de Art…” – le escuché murmurar en voz baja. El Abuelo Virion dio una palmada y se puso de pie. “¡Qué bueno! ¡Arthur! ¡Hagamos que tus padres sepan que estas vivo!” Según el Abuelo Virion, estrictas regulaciones controlaban las comunicaciones entre el Reino Elenoir y Sapin. Sin embargo, Rinia era una adivina que no había sido descubierta por el Reino Sapin, y eso nos permitía tener algo de libertad en cierto sentido. “Para que esto funcione necesito verter mi maná innato en ti, para establecer un vínculo temporal. Cuando te dé una señal, empieza a hablar como si estuvieras hablando con tus padres. Es importante que sepas que escucharán tu voz dentro de sus cabezas, así que puede que no lo crean al principio. Asegúrate de hacerles que entiendan que realmente eres tú el que les está hablando, y que no se están volviendo locos. Recuerda, solo hacemos esto para hacerles saber que estas vivo. Emitiré tu voz directamente a sus mentes. No puedo mantener la conexión durante mucho tiempo, así que diles lo necesario en un plazo de dos minutos.” – aseveró con una mirada seria. Asintiendo, me preparé. “Empieza… ¡AHORA!” Todo su cuerpo comenzó a brillar del mismo color que sus ojos, y pude ver que el mismo resplandor se iba extendiendo hacia mí. Tomando una honda respiración, comencé a hablar. “Hola Mamá, hola Papá. Soy yo, vuestro hijo, Arthur. Probablemente estáis sorprendidos al escuchar mi voz dentro de vuestras cabezas, ¿eh? Bueno, hay una razón para esto. Antes que nada, quiero que sepáis que estoy vivo y a salvo. De nuevo, estoy vivo y estoy bien, Mamá, Papá. Logré sobrevivir a la caída del acantilado y actualmente estoy viviendo en el Reino Elenoir con los elfos. Por favor, no le contéis esto a nadie más. No tengo mucho tiempo, así que solo os diré lo más importante. Una amiga mía es una anormal, igual que tú Mamá, excepto que ella es una adivina, así que también soy capaz de ver lo que estáis haciendo. También es gracias a ella que podéis escuchar mi voz. Quiero volver con vosotros lo más pronto posible, pero actualmente no puedo. No, estoy vivo y a salvo, pero tengo una especie de… Esto… Enfermedad dentro de mi cuerpo y necesito librarme de ella antes de poder regresar. No os preocupéis, siempre que esté aquí y los elfos me curen, estaré bien al 100%. Así que, por favor, estad tranquilos. No sé cuándo podré volver conectar con vosotros así otra vez, pero lo más importante es que estoy vivo y sé que vosotros también lo estáis. Papá, Mamá, ambos deberíais de estar escuchando mi voz ahora, así que confirmadlo entre vosotros si no os lo podéis creer. Recordad, no le digáis a nadie dónde estoy. Mejor aún, mantenedlo como si todavía estuviese muerto para simplificar las cosas. Me tomará un par de meses, o incluso años para que pueda regresar, pero os ASEGURO que volveré a casa. Os quiero mucho ¡sniff!, y os extraño. Cuidaos, y Papá asegúrate de mantener a Mamá y a mi hermanito a salvo. Mamá ¡sniff!, asegúrate de que Papá no se meta en problemas. Vuestro hijo, Art.” Tenía problemas para mantener mis ojos abiertos, ya que las lágrimas caían a mares continuamente. Simplemente me quedé en silencio, frotándome los ojos mientras intentaba todo lo posible para no derrumbarme. El resplandor se fue desvaneciendo alrededor nuestro y la Anciana Rinia se derrumbó sobre su silla, pálida y sudando. “Anciana Rinia, no sé cómo agradecerte esto.” – logré decir con una voz ronca. “Entrena adecuadamente y continúa apoyando a los que están cerca de ti, niño. Agradécemelo de esa forma. ¡Ah, y otra cosa! No te olvides de pasar de vez en cuando. ¡Aquí esta abuela se siente sola, ke, ke, ke!” – respondió con una débil sonrisa. Le di un fuerte abrazo con el que casi la tiré al suelo. Pero se dejó llevar por mi ternura y me abrazó antes de que nos ahuyentara a todos. Mientras nos íbamos, noté que Tess hacía un pequeño puchero mientras miraba a mi pecho.
* * *
Ya había oscurecido cuando llegamos al castillo. Una sirvienta nos recibió al entrar, pero antes de que pudiera volver a mi habitación, vi al rey y la reina. El rey se acercó primero. “Arthur, sé que has escuchado lo que decíamos esta mañana, y te pido disculpas por eso. Los años que he sido rey me han vuelto un poco anticuado y fui injustamente terco sobre que no te quedaras.” La reina continuó en vez de su marido, sosteniendo sus manos entre las suyas. “Ahora eres el primer discípulo del Anciano Virion. Esto es una razón más que suficiente para que te aceptemos. Incluso sin eso, salvaste a nuestra hija. Por favor considera este lugar como tu hogar. Sé que extrañas mucho a tus amados padres, pero si te sirve como consuelo, no dudes en tratarme como si fuera tu propia madre.” – dijo dándome una sonrisa sincera. “¡Papá! ¡Mamá…!” – exclamó Tess cubriendo su boca con sus manos. Luego corrió hacia ellos y los abrazó. Sonreí de nuevo, agradeciendo su gesto. Eran buenas personas. Estas buenas personas simplemente estaban cuidando su reino. Sonriendo tras nosotros, el Abuelo Virion asentía con su cabeza para después exclamar: “¡Mocoso! ¡El entrenamiento comienza mañana, así que duérmete temprano!”
* * *
Desperté por un inmenso dolor que sentía por todas partes. Mi cuerpo estaba cubierto por un sudor frío, mientras que la sensación de ardor iba aumentando. “¡AARGH!” Apreté mi cuerpo con fuerza, intentando soportarlo, cuando la puerta se abrió repentinamente y el Abuelo Virion corrió hacia mí. “Se está poniendo peor…” Colocó ambas manos en mi esternón, donde estaba ubicado mi núcleo de maná, antes de comenzar a emitir su propio maná dentro de mí. Poco a poco, el dolor fue disminuyendo y dejé de jadear, mis ropas habían quedado empapadas de sudor. “G-Gracias.” – logré decirle mientras jadeaba. Sin alzar la vista, respondió: “Es un poco temprano, pero empecemos ahora a entrenar.” Al mirar por la ventana, noté que el sol aún no había salido. Probablemente no podría dormirme de nuevo, así que asentí y lo seguí hacia el patio. Sentado con las piernas cruzadas, me miró detenidamente antes de comenzar su explicación. “Hasta ahora, has purificado tu núcleo de maná y has manipulado el maná usando tus canales de maná. Si bien para los magos normales ese método es suficiente, los domadores de bestias no lo hacemos de esta forma. En cambio, hacemos algo llamado ‘asimilación’.” Me senté frente a él. Mi expresión debió de hacerle notar que no tenía ni idea de lo que estaba hablando. “¡Ja, ja! No te preocupes, pronto lo sabrás. Esencialmente es integrar el maná de tu núcleo directamente a tus huesos y músculos, de ahí el nombre, asimilación. Desafortunadamente, durante el periodo de la asimilación, tu núcleo de maná no se desarrollará en absoluto, pero eso no es demasiado importante. Una vez que el maná de tu nuevo núcleo sea absorbido por tu cuerpo, serás capaz de utilizar el poder que haya tenido la voluntad de tu bestia.” ¡Así que a esto se refería Sylvia! A lo largo del viaje por el Bosque Elshire y cuando me encontré con la familia real y el Abuelo Virion, no pude evitar pensar que era algo que Sylvia había planeado por completo. “Lentamente, libera el maná de tu núcleo y no utilices tus canales de maná. En cambio, deja que se filtre por tu cuerpo y que tus músculos y huesos lo absorban poco a poco. Esto te tomará un tiempo y esfuerzo, pero gracias a este proceso, tu núcleo de maná debería ir rechazando a tu cuerpo cada vez menos.” – Virion continuó con las instrucciones. – “No hay mucho en lo que pueda ayudarte para esta primera parte del entrenamiento, excepto asegurarme que tu maná se distribuya uniformemente por todo tu cuerpo y aliviarte cuando a tu cuerpo le ocurran esos espasmos como el de hace poco.” Continué con mi entrenamiento mediante la meditación, dispersando el maná de mi núcleo hasta mi cuerpo. Al pasar un par de días me acostumbré, pero a la vez me di cuenta cuán largo sería este trecho. Dirigir mi maná para formar un núcleo cuando era bebé me llevó un par de años, pero lo que hacía ahora era exactamente lo contario, excepto que era con mucho más maná y que además debía de asimilar el maná directamente con mis huesos y músculos. No salía del castillo porque no sabía cuándo volvería el dolor. Así que estuve muy agradecido con el Abuelo Virion por quedarse junto a mí durante todo este tiempo. Desafortunadamente para Tess, esto no le dejaba mucho tiempo para jugar conmigo, ya que cuando no estaba meditando, estaba descansando en mi habitación, ya que mi cuerpo dolía por estar infundiéndolo con maná. Sin embargo, eso no le impedía que se entrometiera y charláramos sobre su día a día. Después de varias semanas de asimilación, el dolor se volvió menos frecuente y me permitieron ir a la ciudad. Así que después de prometerle a Tess que iríamos a recorrer la ciudad Zestier, me fui a dormir.
* * *
Esperando afuera de mi habitación estaba Tess vestida encantadoramente. Llevaba un vestido blanco sin mangas y sobre él llevaba un fino cárdigan blanco. Llevaba una pamela en su cabeza de color rosa claro que iba decorada con una flor pálida, que le daba un aspecto muy refrescante, como si fuera una muñeca. “¡Has tardado mucho! ¡Rápido, date prisa!” – cogió mi mano, casi arrastrándome, mientras mi dolorido cuerpo luchaba por seguir su ritmo. Al ver de nuevo la ciudad, no me extraña que me asombrara la primera vez que llegué a Zestier. Cuando bajamos del carruaje y comenzamos a caminar, nos dimos un momento para visitar los numerosos puestos y tiendas que había por la ciudad. Soportamos muchas miradas penetrantes, ya que un niño humano estaba sosteniendo la mano de la única princesa de su reino, sin embargo, esto era algo a lo que estaba acostumbrado por mi antigua vida, así que no me molestaba. Lo que me molestó fue que, si bien algunas miradas eran solo de curiosidad, otras estaban llenas de una descarada hostilidad. Al salir de una tienda de armaduras, me aparté del camino de alguien cuando un niño elfo me golpeó el hombro. “¡Hmph! Bueno, si no eres otro que el mocoso humano que está cuidando el Anciano Virion. He escuchado todo sobre ti. ¡Qué asco! Ahora tengo gérmenes humanos en mi ropa.” – comentó sarcásticamente con una mirada de repugnancia pegada en su rostro. Era bastante obvio por sus ropas que este niño no era mucho mayor que Tess, y que era un noble por sus sirvientes, junto a su grupo de amigos que lo seguían. Después de pasar tanto tiempo junto a Tess, casi había olvidado cómo de inmaduros pueden ser los niños. No pude evitar pensar que, ya sea un elfo o un humano, los mimados nobles siempre actúan como si les hubieran enseñado con el mismo libro. Luego miró hacia Tess; en su rostro se veía cómo cambiaba a una bien practicada sonrisa mientras le ofrecía su mano. “Princesa, este mocoso humano está por debajo de su nivel. Permítame que la acompañe.” – le instó, esperando que Tess tomara su mano. Sin siquiera mirarlo, Tess juntó su brazo al mío y fríamente le respondió: “Art, sigamos. Parece que hay un insecto en esa dirección y no quiero pisarlo accidentalmente con mis zapatos nuevos.” A medida que nos alejábamos, miré a mi espalda, dándole al chico noble una mirada de lástima, que pareció enfurecerlo aún más. “¡Mocoso, espera! ¡Aún no he terminado contigo!” – gritó corriendo hacia mí y agarrando mi hombro. “He oído que eres un mago humano con mucho talento. Pues mira, resulta que yo también soy un genio muy conocido. Mi núcleo de maná ya ha alcanzado el nivel rojo, y aparte de la manipulación del agua, ¡mi madre ha dicho que pronto podré manipular las plantas!” Le respondí con mi más sincera, pero descarada expresión sarcástica de adoración y sorpresa. “¡Santo cielo! ¡Princesa Tessia! Parece que estamos ante la presencia de un genio natural. ¡No lo merezco!” Tess dejó escapar una risita, sin siquiera intentar ocultar su diversión. “Me aseguraré de tratarle con el debido respeto, Señor Genio de los Elfos. Así que si nos disculpa…” Comencé a alejarme con Tess cuando un pañuelo pasó volando a nuestro lado y cayó al suelo. Al girarme vi la cara del mocoso noble, roja como un tomate, mirándome mientras sus sirvientes y amigos dejaban escapar un grito ahogado. “¡¿Cómo te atreves a iniciar un duelo con el discípulo del Anciano Virion?! Puede que seas un noble, Feyrith, ¡pero deberías saber comportarte! Recógelo.” – le ordenó Tessia mirándolo con sus ojos entrecerrados. “Lo siento, Princesa, pero mi padre me ha enseñado que nunca debo dejar que pisoteen mi orgullo. Arthur, prepárate para un duelo o vete con el rabo entre las piernas, sabiendo que tus acciones reflejaran a tu mentor. La elección es tuya.” – dijo Feyrith hinchando su pecho mientras sacaba su varita de debajo de su capa. Algunas de las personas cercanas habían presenciado la escena y comenzaron a reunirse alrededor nuestro. Tess no parecía muy segura de todo esto, pero asintió con la cabeza y se alejó unos pasos de nosotros. No quería causar una escena ya que era un visitante, pero después de unas semanas de la agobiante meditación, mi cuerpo estaba ansioso por tener una oportunidad para pelear. “Princesa, por favor, concédanos el honor de iniciar el duelo.” – dijo el mocoso noble mientras pulía su varita negra con la manga. Pude ver cómo Tess ponía los ojos en blanco mientras retrocedía otro paso. “Que comience el duelo.” Si bien mi núcleo de maná estaba todavía en las primeras etapas del rojo oscuro, podía sentir que el maná había fortalecido cada fibra de mis músculos cuando los tensé y corrí hacia Feyrith. Se acabó en un segundo. Era demasiado arrogante y ni siquiera había tomado las precauciones necesarias para saber si yo era un potenciador o un conjurador. Para cuando estaba a su alcance, ni siquiera había comenzado el cántico. Cuando mi palma se hundió en sus entrañas, todo lo que pudo hacer fue soltar la gran bocanada de aire que tenía en sus pulmones, para luego volar de regreso y caer al suelo. Me alegraba haber usado mi palma porque tan pronto mi mano lo tocó, sentí una robusta cota de malla bajo su ropa. Los ojos de los sirvientes y amigos de Feyrith se agrandaron cuando Tess rápidamente corrió hacia mí y me alejó. Más tarde, Tess me explicó que en un duelo hay ciertas costumbres no dichas. Una de estas era que el retador debía hacer el primer movimiento. La otra era que los duelos informales entre nobles eran solo una demostración mágica, no una lucha real. Cuando el Abue se enteró de esto empezó a reír a carcajadas, diciendo que lo duelos entre nobles eran una completa tontería y una forma inexacta de medir la destreza mágica de alguien. En general, a lo que Feyrith se refería con iniciar el duelo era simplemente tomarse turnos para mostrar los respectivos talentos mágicos de cada uno. Fue decepcionante darme cuenta que la mirada de sorpresa que tenían todos alrededor no era por mi destreza al luchar, sino que era porque había ignorado las costumbres de los duelos. Desde entonces, decidí quedarme en el castillo la mayoría de los días, manteniéndome alejado de los problemas mientras vivía un estilo de vida riguroso, que consistía en meditar con el Abuelo Virion por la mañana, pasar un poco de tiempo con Tess por la tarde, y entrenar solo por la noche. Durante este tiempo, le envié mensajes a mis padres de vez en cuando para avisarles que aún estaba vivo y que los extrañaba mucho. De esa forma, pasaron tres años.



miércoles, 27 de marzo de 2019

Retro Capitulo 19

Arco 1 Capítulo 19
La Batalla de Promoción de un Retornado V
Traducido por Thornapple
Corregido por Tars y DaniR
Editado por Tars

En cualquier caso, lograron su primer objetivo, reunir al grupo. Desafortunadamente, habían estado peleando todo este tiempo, y estaban exhaustos. Después de lanzar la magia de detección constantemente, Romántica se veía muy mal. Desir apuntó hacia el tocón de un árbol y dijo: “Por ahora, vamos a descansar.” El grupo quitó las hojas caídas y se sentó. Después de sentarse, cada uno de ellos abrió los paquetes suministrados por la academia, dentro de los cuales había dos barras energéticas y una botella de agua. Desir sacó una barra energética y comenzó a comer. Puso una mueca ante el sabor, pero no era tiempo para ser quisquilloso. Sus ojos se dirigieron a Romántica. Pasó lentamente la barra por su boca, derritiéndola. La chica que siempre se quejaba de la comida dura no estaba por ninguna parte. Pram también notó este cambio repentino y paró de comer. Romántica, al notar sus miradas, paró de comer avergonzada. “¿Qué estáis mirando?”- preguntó. “¿Está bien, Srta. Romántica?” – preguntó Pram. “¿Mm? ¿De qué estás hablando?” – Desir tenía una sonrisa inteligente en su rostro. “Parece que ya estás completamente acostumbrada. No debería haber ningún problema si te dejamos ahora en la clase Beta.” “¡No seas ridículo!” – exclamó Romántica, lanzando su paquete de comida a Desir. Desir hábilmente atrapó el paquete, y lo enterró con el resto de paquetes del grupo para ocultar su rastro. Después de que terminaron de comer, disfrutaron un momentáneo descanso antes de volver a la realidad. Desir agarró un palo y aprovechó esta oportunidad para explicar sus planes: “Hay dos maneras de entrar a la clase Alfa. Primero, estar entre los últimos nueve supervivientes. Segundo, completar la misión del Mundo de las Sombras y tomar el primer lugar.” Mientras Desir explicaba sus objetivos, el viento les mordía la piel y la llovizna cubría la llanura. Romántica escuchó atentamente, para luego refutar. “Pero dijiste que la segunda forma era imposible.” Desir en silencio dibujó 30 líneas en el suelo, antes de tachar cuatro de ellas. “Correcto. Con nuestro poder, sería difícil hacerlo mientras recibimos un número indeterminado de ataques de los otros grupos al mismo tiempo. Realmente es imposible.” – explicó Desir. Pram y Romántica asintieron en respuesta. “Pero… Piensa en cuál es nuestro objetivo. Nuestro objetivo no es el primer puesto, sino el noveno o superior. Así que nuestro objetivo es eliminar a la competencia.” – dijo Desir mientras tachaba más líneas en la tierra, una por una. – “Quedan 24 personas. Como cada grupo está tratando de cumplir la misión, sin duda se pelearán entre sí. Si aprovechamos esa oportunidad para eliminar a 15 personas, no será tan difícil entrar entre los 9 mejores.” Paró de dibujar con el palo, y quedaron 9 líneas en el suelo. Desir encerró en un círculo tres de ellas. “Si lo pensamos así, nuestro objetivo no es tan difícil como parece.” Pram asintió de acuerdo. “Ya veo, así que ese es el plan.”
* * *
Un torrente de lluvia lavó la tierra. El sonido de las gotas de lluvia golpeaba contra las hojas y resonaba por el bosque. Su grupo era realmente afortunado, ya que habían encontrado un lugar para descansar donde podían evitar la mayor parte de la lluvia. Desafortunadamente, ahí fue donde su suerte se acabó. Una clara campana sonó y el grupo se dirigió hacia el noreste simultáneamente. Las campanas se podían escuchar sobre la lluvia. “Romántica, ¿qué hora es?” – preguntó Desir. “La 1 en punto.” – respondió Romántica. Estaba empezando. Un anuncio sonó en los oídos de Desir.

Misión: Los demonios viven en el bosque.
Tipo: Supervivencia.
Objetivo: Sobrevive y derrota a los demonios.
Ha llegado el momento de poner a prueba sus conocimientos.
La Torre del Reloj Privius ha sido activada; esta crea un demonio cada hora.
El reloj marca la 1, y el pecado de la astucia sale de las profundidades del infierno.

La Rata Killdra ha sido convocada.

La búsqueda ha comenzado.
“¡Kiaaaaaaaak-!” Un agudo grito resonó, seguido de una docena de gritos similares en respuesta. Solo el primer grito haría que el corazón de alguien palpitara y saliera disparado de su pecho, pero el coro de los monstruos hacía que el corazón de alguien se detuviera. “Todos hacia atrás.” – ordenó Desir al grupo levantándose vacilante. Las hojas cubiertas de tierra se movían, vibrando con el suelo. Parecía que los espíritus en la tierra bailaban con las gotas de agua. “Eugh, ¡el olor!” – se quejó Romántica mientras se apretaba la nariz. Ella había olido esto antes, el olor a carne podrida y sangre, lo suficientemente desagradable para paralizar el sentido del olfato de una persona. Intentó recordar el olor. Definitivamente fue cuando estaban limpiando el campo de entrenamiento… Un escalofrío recorrió su espina vertebral. “Por el primer demonio, no se refieren a…” “¡Chieeeeek-!” Una mancha roja surgió de la tierra retumbante. “¡Ratas!” – gritó Romántica agarrándose las manos de forma temblorosa. Era una rata con dientes afilados, cubierta de carne roja. Parecía como si un niño la hubiera moldeado con arcilla. Las lentas contracciones de su estómago coincidían con el latido de su corazón. Un exoesqueleto cubría todo su cuerpo, empezando por los dos cuernos que brotaban de su frente. ‘Demonio’ era la única palabra que Romántica pudo encontrar para describir a la criatura.

Tu conocimiento previo ha relevado la identidad de este monstruo. Rata Killdra. Demonio de dos estrellas. Este monstruo comanda a incontables ratas que consumen carne humana. Después de escoger a su objetivo, nunca se rinde con su presa.
“¡IIIIIIIiaakk-!” – aulló la Rata Killdra; sus gritos ensordecedores resonaron por todo el bosque. Los temblores volvieron a comenzar otra vez, el suelo estalló como costuras intentando contener la presión. El abultado suelo explotó, y unas criaturas negras surgieron de la oscura grieta. Ratas. Miles de ratas salieron del agujero, se retorcieron y corrieron como un organismo masivo. La cara de Romántica estaba pálida y congelada. Su respiración se volvió pesada, y no tenía idea de qué hacer. Desir tiró bruscamente de su brazo, y se volteó para huir. La oleada de ratas se estrelló en dirección a su grupo. Los gritos de las ratas chillonas golpearon los tímpanos de Romántica. Ella temblaba de terror. “Me estoy volviendo loca. Me estoy volviendo loca. ¡Me voy a volver loca!” Si las ratas la arrastraban, realmente se volvería loca. Siguieron corriendo, pero la plaga de ratas era increíblemente rápida. Si se ralentizaban, aunque fuera por un segundo, el montón de ratas los consumirían. “¡Huk… ¡Huk!” El viento les mordía la piel, y el crujir de las hojas sonaba con cada paso. Los árboles entraban y salían de su visión periférica mientras intentaban escapar desesperadamente. Con cada árbol que pasaban, un estruendo resonaba tras de ellos. Si miraban hacia atrás, podrían ver cómo un árbol era convertido en polvo por el enjambre negro.
[¡Ráfaga de viento!]
Romántica lanzo un hechizo al montón de ratas, pero no tuvo mucho efecto. Por cada rata que era mandada a volar por el hechizo, una docena de ellas tomaba su lugar. La situación actual era extremadamente mala para los tres. El suelo estaba resbaladizo, y los árboles densamente acumulados hacían más complicada su huida. El grupo estaba perdiendo el aliento, y por cada segundo que pasaba se agotaban cada vez más. Por otro lado, las ratas continuaban arrastrándose sobre ellos, sin señales de detenerse. “¡El camino está bloqueado!” – dijo Pram. Un enorme árbol apareció en su camino, caído de lado. Fragmentos de hielo brillaban en su tocón. Desir inmediatamente reconoció el árbol. ‘El árbol que se cayó durante mi pelea con Lapras. ¡De todas las veces, por qué ahora!’ Desir estimaba que medía un metro de altura. Pram sin dudar, saltó sobre el árbol y aterrizó al otro lado. El problema era Desir y Romántica, quienes eran magos. Desir soltó la mano de Romántica, ya que solo impediría su movimiento. Tuvieron que correr lo más rápido que podían para pasar. “3… 2…” Cada segundo era preciado. Corrieron hasta el pie del árbol y Desir contrajo los músculos de piernas con todas sus fuerzas. “1… ¡Ahora!” Desir se levantó del suelo, y voló por el aire hasta que aterrizó al otro lado. Al mirar a su lado, Romántica aterrizó de cara en un charco. Se había agarrado la pierna cuando saltó. El último indicio de razón de Romántica desapareció cuando se dio cuenta que la inminente sensación de presentimiento se cernía sobre ella. Con un estruendoso golpe, el árbol explotó en pedazos, mientras la oleada de ratas corría hacia adelante. El grupo estaba apenas a tres pasos de las ratas. “¡Nos van a atrapar!” – chilló Romántica. Desir tuvo que encontrar una rápida solución. “¡Se acabará si matamos a la Rata Killdra!” “¡Y dónde está esa!” – gritó Romántica. “¡En la plaga de ratas!” – dijo Desir. “¡Idiota! ¿Cómo vas a matar a una rata en ESO?” – replicó Romántica. El cuerpo principal del monstruo era definitivamente posible encontrarlo en el enjambre. Tenía una forma inusual, por lo que podían distinguir a la Rata Killdra de las demás. Desafortunadamente, debido a que estaba enterrado en la oleada, era imposible apuntar un ataque solo al cuerpo principal. ‘Pero, ¿y si sacamos a la Rata Killdra?’ Los roedores que se retorcían les mordían los talones, y no les quedaba tiempo para escapar. Incluso había ratas revoloteando sobre las espaldas del enjambre para apresurarse en la búsqueda de carne fresca. Algunas de las ratas se subieron a los hombros del grupo y comenzaron a roerles la piel. No había tiempo. Desir respiró profundamente. ‘Tengo que sacar a la Rata Killdra del enjambre.’ Lo usaría. La razón por la que el monstruo los seguía. Justo antes de que la oleada de ratas los alcanzara, Desir se mordió el pulgar, y sangre brotó de éste. Inmediatamente, sacó su dedo y una corriente de sangre voló por el aire. Una figura salió disparada de la ola hacia el reluciente líquido rojo: una rata roja, cubierta de un exoesqueleto negro.