viernes, 8 de febrero de 2019

G4L Capítulo 8

Arco 2 Capítulo 8
La mejor recompensa
Traducido por Kasahara
Corregido por DaniR
Editado por Tars

“Señor Kazura, ¿está bien el grosor de este tablero?” – dijo uno de los aldeanos. “Déjame ver. Creo que es el correcto. Pero chicos, ¿por qué seguís llamándome ‘señor’? – preguntó Kazura. Había pasado un día desde que Kazura ordenase construir el molino de agua para el pueblo. Entre el sonido de las sierras talando árboles y las charlas de los aldeanos, se podía oír a Kazura dirigiendo el grupo de aldeanos en la construcción de un acueducto de tablones de madera que canalizaría el líquido bombeado por el molino de agua. Tanto los aldeanos como Kazura trabajaban cerca de la linde del bosque que había en las afueras de la villa, serrando unos árboles que ya habían derribado otros. “Entiendo. Vamos a asegurarnos de que los siguientes sesenta tablones tengan el mismo grosor que este.” – dijo el aldeano. Los jóvenes de la aldea confirmaban con Kazura qué tamaño del tablero para el acueducto era el correcto. Una vez que éste les daba el visto bueno, se sumergían en su trabajo con serias expresiones en sus rostros. ‘¿Realmente podrán hacerlos iguales?’ – aunque Kazura sentía preocupación, seguía dando respuestas a los aldeanos que le preguntaban. “Señor Kazura, ¿esta viga de apoyo tiene la anchura y la longitud correctas?” – preguntó otro aldeano. “Hm… La anchura está bien, pero es un poco larga. Por favor, hazla de este tamaño. Y por cierto, dejad de añadir ‘Señor’ a mi nombre.” – dijo Kazura. “Entendido. Así que sería de esta longitud. Se lo diré a los demás.” El hombre se llevó a rastras la viga de soporte que había sido marcada con un rotulador permanente después de que Kazura lo midiese con una cinta métrica. Luego, el mismo aldeano volvió un instante después, arrastrando la pieza de madera tras él. “¿Eh? ¿Qué es esto? ¿Acoso? Esto es acoso, ¿verdad?” – exclamó Kazura. “Señor Kazura, quería avisarte de que la comida ya está lista, ¿hay algún problema?” Kazura se quejaba mientras revisaba los planos de la rueda de molino que había dibujado en una libreta A4 cuando Valetta y varias chicas del pueblo llegaron con el carrito con gachas recién cocinadas y repartidas en varias ollas. “Todo el mundo del pueblo se dirige a mí con el honorífico ‘Señor’. ¿Podrías decirles que paren?” – le preguntó Kazura. “¡Ahh…! Todos quieren mostrar su gratitud con el Señor Kazura, ya que te tienen en gran estima. Por favor, recibe su gratitud humildemente.” – respondió Valetta. “Ehh…” No estaba acostumbrado a que la gente se le dirigiera con ese honorífico, por lo que Kazura mostraba una expresión de incomodidad. Valetta continuó hablando. “Bueno, dejando eso de lado, es la hora de comer. ¿Puedes tomarte un descanso?” Bien, que le llamasen con honoríficos tampoco era tan terrible. Así que decidió obviar el asunto de que le molestase que se dirigieran a él como ‘Señor’. “Ya veo. ¿Es ya la hora? Muy bien, vamos a tomarnos un descanso… ¡Todo el mundo! La comida ha llegado, así que, por favor, venid y comed. Continuaremos trabajando después de la comida.” Kazura llamaba a los aldeanos, y ellos alzaron sus voces en respuesta. Era un buen momento para parar, varios de los aldeanos estaban vigilando el puesto de trabajo, así que no habría ningún problema. “Por favor, lavad vuestras manos utilizando esto. Os serviré las gachas en un momento.” – dijo Valetta. La chica colocó un cubo de agua frente a Kazura. Después comenzó a repartir las gachas de una de las ollas del carrito en un cuenco. Las otras jóvenes también estaban cargando cubos por los alrededores y repartían los cuencos de gachas y vasos de agua a los aldeanos reunidos desde una bandeja de madera. “Sí, disculpa por la espera. Ahora compártelo con los demás.” – dijo Valetta. “Ah, ¡Valetta! Déjanos este sitio a nosotras. ¡Vete a comer con el Señor Kazura!” Mientras distribuía la comida a los aldeanos de la fila, una chica le dijo eso a Valetta, que seguía en pie detrás del carrito. “¿Eh? Pero…” Valetta echó un vistazo en dirección a Kazura, quedándose perpleja. Habían colocado la comida para Kazura en una bandeja, lista para servir. “Está bien, está bien. Déjame esto a mí.” La chica entregó la bandeja con las gachas a Valetta, antes de volver a su trabajo. “Errr... ¿Puedo sentarme contigo?” – Valetta preguntaba con una pequeña sonrisa, mientras colocaba la bandeja. “Por supuesto, sé bienvenida.” Entonces se sentó a su lado. Kazura, a excepción de con Valetta y el alcalde, rara vez participaba en conversaciones personales con los aldeanos. Pero cuando Valetta se acercaba, su mente se tranquilizaba. Kazura no era tímido, ni le asustaban los extranjeros. Pero como los aldeanos siempre le mostraban respeto, se le hacía difícil interactuar con ellos a un nivel más personal. Ahora que estaban construyendo juntos un acueducto, Kazura podía dar instrucciones y participar en conversaciones de carácter laboral. Gracias a eso, había mejorado su condición mental. “¿Qué es de la gente que trabaja en los bosques? ¿Las herramientas que les traje les están siendo útiles?” “Sí, son fáciles de utilizar y se están volviendo populares. Incluso me sorprendió cuando las utilicé. Nunca habría imaginado que podría ser tan fácil cavar en la tierra.” Kazura había comprado una gran cantidad de herramientas agrícolas en la ferretería y se las había entregado utilizando la carretilla que había en casa de Valetta. Como él mismo estaba ocupado manufacturando parte del acueducto, había dejado en manos del alcalde la distribución de las herramientas. El propósito de su pregunta era que el alcalde había comentado que las repartiría inmediatamente, y los aldeanos ya las estaban utilizando en el bosque. Como dato curioso, Kazura se había sentido muy cansado la noche anterior y, después de cenar en un restaurante, había pasado la noche en un hotel de negocios y dormido como un tronco toda la noche. “Uh-uh… Me alegro de que sean útiles.” Mientras decía esto, Kazura tiró ceremoniosamente de la anilla de una lata con las palabras ‘Caballa Asada’ escritas en el lateral. Un agradable y estimulante olor emanó desde dentro. La comida enlatada es un alimento aceptado universalmente por la gente, pero la razón por la que Kazura había escogido la comida en lata sobre todo lo demás, había sido porque era su plato favorito. La comida dentro de la lata era apta para calentar simplemente colocándola en agua caliente. Si lo hacías bien, la comida podía calentarse de forma uniforme. “¡Guau…! ¡Qué olor más bueno! Tiene un aspecto delicioso.” Valetta también abrió una lata. Con el aroma, se le dibujó una sonrisa de oreja a oreja. “El olor es agradable. ¡Está delicioso!” – podían oírse las voces de los aldeanos en los alrededores. “Este es un tipo de pescado que se llama caballa. Se ha cocinado asándola en salsa. Es bastante sabrosa, ya lo veis.” “¿Esto es pescado? A pesar de que nosotros pescamos en el río y lo comemos de vez en cuando, nunca lo cocinamos así.” El río donde pescaban, ¿sería el mismo río al que fueron ayer? Y si este era un mundo diferente, ¿también pescarían con caña, red y similares? Le parecía curioso y decidió preguntar a cerca de ello. “Bueno… Cuando vais a pescar al río, ¿utilizáis caña de pescar?” “Aunque también utilizamos caña de pescar, es una pérdida de tiempo. Cuando el río deja de inundarse y se vacía, deja charcos. Nosotros cogemos los peces que se han quedado atrapados en ellos y los cocinamos asándolos en un fuego.” “Ah… Ya veo. Esa manera es mucho más eficiente.” Mientras los dos comían apaciblemente, conversando el uno con el otro, cada aldeano volvió al carrito para repetir plato. Mientras hacían eso daban su gratitud a Kazura, que estaba sentado al lado del carrito.
* * *
“Y ahora, ¿podríamos decir que hemos terminado por hoy? Continuaremos mañana.” – dijo Kazura. El sol ya estaba bajando tras los picos de las lejanas montañas. Descendiendo, iba tiñendo el claro cielo de un lujoso y profundo naranja rojizo. La luz del día se apagaría en dos horas, así que el trabajo ya estaba hecho por hoy. Tras escuchar a Kazura avisando el final de la jornada, los aldeanos respondieron uno a uno. Las herramientas que los pueblerinos habían usado para trabajar (las sierras, los cortadores de bronce y los martillos de madera) pertenecían al pueblo, así Kazura y Valetta iban a recogerlas para almacenarlas. “Deja que nosotros recojamos y guardemos las herramientas. El Señor Kazura y la Señorita Valetta deberían ser los que se vayan a casa primero.” Y así fue. A pesar de mostrarse un poco reacios, Kazura y Valetta habían trabajado sin descanso, así que les pedían que se marchasen los primeros como gesto de gratitud. “Vamos a aceptar tu oferta.” “Ah, sí. Volvamos entonces.” Kazura y Valetta dieron las gracias a los aldeanos, quienes decidieron limpiar las herramientas antes de devolverlas a la casa del alcalde. Justo cuando empezaron a caminar, Kazura vio de reojo cómo los aldeanos juntaban sus manos en señal de rezo. Sin embargo, lo ignoró, pensando que le estaba dando demasiadas vueltas al asunto.
* * *
En el camino de vuelta, Kazura escuchaba a Valetta hablando sobre los platos de pescado que se hacían en su aldea, y acerca de los cultivos que habían producido hasta ahora. Kazura observaba la apariencia de Valetta mientras hablaba felizmente acerca de su pueblo. Su cuerpo, que había sido solo piel y huesos, se estaba rellenando de una saludable capa de carne. Su condición nutricional había mejorado notablemente en los últimos cuatro días. ‘De todas formas, ¿es normal que en este mundo alguien se recupere tan deprisa?’ Kazura no sabía exactamente cuánto podía tardar en recuperarse la gente de un estado de inanición. A lo mejor, como habían estado pasando hambre durante mucho tiempo, las células de su cuerpo habían absorbido vorazmente todos los nutrientes que recibían. Aunque todavía no comprendía cómo docenas de personas moribundas habían podido recuperarse con una bebida energética. Al ignorar la respuesta, prefería dejar el tema a un lado. “Eh, esto... Señor Kazura, ¿ocurre algo?” Valetta había dejado de andar y, con un rubor incipiente en sus mejillas, miraba a Kazura con los ojos vueltos hacia arriba. Al parecer había estado mirando fijamente a Valetta durante demasiado rato. “N-no... Es solo que creo que tu complexión parece más saludable que antes.” Valetta lo miró desconcertada durante un momento, después de oír las palabras de Kazura. Entonces respondió: “Sí. Es todo gracias a ti, Señor Kazura.” La chica, ruborizada frente a él, le mostraba una sonrisa provocada por la felicidad en su corazón. Y de esa preciosa sonrisa, ahora era Kazura quien se ruborizaba. De poderla ver sonreír así, de alguna manera, un sentimiento de felicidad comenzó a abrirse paso lentamente a través de su pecho.



jueves, 7 de febrero de 2019

TBATE Capítulo 3

Capítulo 3
Ventaja
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Punto de vista de Alice Leywin: Arthur debe de ser el bebé más adorable del mundo, pero no digo esto porque sea una madre condescendiente. No. Con su alborotado pelo castaño y sus ojos juguetones que irradian una luz azul en su mirada, lo hacen parecer a veces… Inteligente. No, no, ya te he dicho que no soy una madre condescendiente. Planeaba ser una madre estricta y justa. No podía confiar ni un poco en mi esposo para enseñarle a Art sentido común. ¡Por el amor de Dios, intentó enseñarle a pelear a mi bebé cuando apenas podía gatear! Y si no ponía atención en él, sabía que este pequeño pillo se volvería igualito a su padre. Tan pronto logró gatear, me sentí tan orgullosa que estaba a punto de llorar, pero lo que no sabía era lo problemático que se volvería tras empezar a moverse. Puedo jurar que en el momento en que apartaba mis ojos de él, aprovechaba para escabullirse en la biblioteca. Eso era raro, ya que incluso le habíamos comprado muchos animales de peluche y juguetes de madera para que jugara, pero siempre terminaba yendo a la biblioteca. Al menos, en eso era justo lo opuesto a su padre, ya que Reynolds siempre evitaba los libros tanto como el periódico. Decidí ir de compras dos veces a la semana, al ver lo emocionado que se ponía cuando íbamos a la ciudad. No, no, te digo que no soy una madre condescendiente. Esto es solo para que aprenda del mundo exterior y para tener comida fresca. Sí ja,ja… Solo era eso. Parecía interesarse en un montón de cosas. Nunca podía cansarme de ver su cabecita, que no parecía apropiada para su pequeño cuerpo, girando de izquierda a derecha mientras intentaba tomar todas las cosas a su alrededor; y parecía particularmente interesado en las prácticas de su padre. Reynolds en su época había sido un aventurero bastante competente. Había alcanzado el rango B a la edad de veintiocho años lo cual era un ascenso realmente rápido. Para adquirir el rango E, el cual era el rango más bajo, requería que realizaras una prueba para evitar que los impacientes adolescentes fueran ignorantemente directo a su muerte. En cuanto a los rangos más altos, solo había visto un par de aventureros rango A cuando trabajaba en el gremio, y nunca había sido capaz de ver uno de rango S, asumiendo que realmente existen. En el Gremio de Aventureros, o como lo llamábamos el Salón del Gremio en Valden, pude ver a muchos de esos adolescentes impacientes. Y podría jurar que no me sorprendería si salieran volando si sus egos se le subían a la cabeza. Al menos eran ambiciosos. Una vez, me encargaron supervisar una prueba práctica básica, donde el examinado debía simplemente demostrar las capacidades básicas de la manipulación del maná, pero antes de que empezará la prueba, el chico se cayó de espaldas porque la espada que llevaba era demasiado pesada. Hablando de cabezas huecas, de seguro Reynolds debió ser igual que ellos. En el momento en el que me vio en el Salón del Gremio, quedó boquiabierto y se quedó embobado mirándome hasta que el tipo que tenía atrás le dio un codazo para que se apresurara. Rápidamente limpió su baba y murmuró: “H…Hola… ¿Podría cambiar es-estos objetos por una misión?” Ante sus palabras, solo pude soltar una risita tras ver que se había puesto rojo como un tomate de vergüenza. Después se las arregló para reunir el coraje para invitarme a salir y desde ese momento comenzamos a llevarnos bien. Incluso ahora, cuando me mira con sus azules ojos caídos de cachorrito, no puedo evitar sonreír. De alguna forma, Art había terminado con nuestros rasgos más característicos, haciéndolo mucho más adorable. Deberías verlo cada vez que le cambio pañales. No sé porque, pero siempre se sonroja y se cubre la cara con sus pequeños deditos. ¿Acaso los bebés de su edad podían avergonzarse? El siguiente hito en mi diario del bebé, que es absolutamente para fines académicos y no porque sea una madre condescendiente, fue cuando dijo por primera vez “ma-má”. ¡Había dicho mamá! Le pedí que lo dijera una y otra vez, solamente para asegurarme que no había escuchado mal. Reynolds estuvo de mal humor todo aquel día porque Art había dicho “ma-má” en vez de “pa-pa”. Ja, ja. ¡Gané! El resto del año transcurrió tranquilamente con mi hijo a mi lado donde quiera que fuera y frecuentemente después de la cena iba a observar por la ventana a su padre cuando practicaba. Estaba contenta porque Reynolds se había rendido en cuanto a volver a ser un aventurero, y en cambio tomó un puesto de guardia en un lugar cercano al nuestro. Si fuera un aventurero podría conseguir más dinero, pero no saber si iba a volver a casa, era algo que no valía ningún dinero extra. Mucho más aún después de aquel incidente… Para nuestro alivio, el pequeño Art nunca se enfermó, pero muchas veces, pude encontrarlo sentado con sus ojos cerrados. A primera vista, creí que tenía problemas para hacer sus necesidades, pero después de revisarlo un par de veces, no parecía que fuera eso. Qué extraño, no sabía qué hacer. Creía que los bebés de su edad debían ser energéticos y caprichosos, pero después de sus escapes a la biblioteca, parecía que pasaba mucho tiempo sentado, como si se concentrara. Al principio estaba preocupada, pero, esto solo ocurría un par veces al día, duraba un par de minutos solamente, y después de hacerlo Art parecía extrañamente feliz. La forma en que me miraba y levantaba sus brazos hacía que me dieran ganas de comerlo. ¡Ejem! Pero no es que sea una madre condescendiente. Punto de Vista de Arthur Leywin: Han pasado casi dos años desde que había hecho mi primer complicado viaje a la biblioteca. Había estado desde entonces intentando reunir los pequeños fragmentos de maná dispersos en mi cuerpo e intentado formar un núcleo de maná. Déjenme decirles que esto era una ardua y lenta tarea. Me sería mucho más fácil aprender a caminar con mis manos y comer con mis pies que intentar formar un núcleo de maná con este maldito cuerpo. Ya entendía por qué en el libro decía que tardaría al menos hasta la adolescencia para que una persona ‘despertara’. Si dejaba que las partículas de maná en mi cuerpo se movieran por si solas, les tardaría al menos una década para que se atrajeran entre sí para formar algo parecido a un núcleo de maná. En cambio… La ventaja de tener la mentalidad de un adulto implica que tengo la capacidad cognitiva de reunir las partículas de maná. Esto era algo que había hecho en mi antigua vida durante la escuela, donde te enseñaban durante la infancia cómo controlar el ki. Esencialmente, es poder sentir el ki, o maná ahora, dentro de tu cuerpo e intentar reunirlo cerca del plexo solar. Si las dejaba solas, las partículas eventualmente se atraerían por si solas de todos modos, pero hablando en sentido figurado solo estaba agarrando las plumas y juntándolas en un saco en vez de esperar a que cayeran solas. Mi rutina diaria consistía en intentar gastar la mayor cantidad de energía que me fuera posible, en reunir mi maná mientras que intentaba evadir las sospechas de Madre y Padre. Mi padre creía que lanzar a un niño en el aire era algo divertido. Entiendo que a ciertas personas le gustaba el efecto de la adrenalina, pero cuando usaba maná para reforzar sus brazos y me lanzaba como si fuera un proyectil de alta velocidad, lo único que sentía era náuseas y un miedo atroz a las alturas. Mi madre, afortunadamente, tenía mano dura con mi padre, pero a veces también me asustaba. A menudo la atrapaba mirándome, medio-babeando, como si fuera una especie de trozo de carne de primera calidad. Intenté adaptarme a mi cuerpo hablando solo oraciones muy simples. La primera vez que dije “ma-má” para hacerle saber que quería más comida, casi se echó a llorar de felicidad. Había pasado mucho tiempo desde que no sentía este tipo de amor maternal. Desde entonces me limité a decir lo justo, sin necesidad de gramática. Aparte de eso, el ritmo de mi entrenamiento era lento y agotador, pero tenía una gran ventaja en comparación a los demás, por lo que no tenía quejas. Estos dos años no los había desaprovechado, ya que finalmente logré reunir todo mi maná en mi plexo solar y mientras intentaba formar mi núcleo de maná… ¡BOOM!


miércoles, 6 de febrero de 2019

G4L Capítulo 7

Arco 2 Capítulo 7
La noria y los melocotones en lata
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

“¡Ooh, qué río tan limpio! Es la primera vez que veo uno así.” “¿Y eso? Pensaba que era un río bastante normal...” Era por la mañana del día siguiente a la lluvia y Kazura y Valetta se habían acercado hasta el río en el que los aldeanos sacaban el agua. El camino hasta la orilla era completamente plano y la tierra se podía ver seca y agrietada, haciendo que pareciera un terreno baldío. Mientras tanto, las orillas del río estaban cubiertas de hierba corta y no tenía arboles ni pastos. El río tenía más de cinco metros de ancho y su agua, que era tan clara que sería impensable para el Japón moderno, era muy hermosa. Aunque solo tenía un metro de profundidad en su parte más profunda. “Hace unos meses era más ancho y tenía mucha más agua pero, debido a la sequía, el caudal ha disminuido considerablemente.” “Ya veo… Pero a pesar de que es bueno tener un río a poca distancia del pueblo, todavía es duro llevar el agua de un lugar a otro.” Como se tardaban treinta minutos en ir andando desde el pueblo al río, un viaje de ida y vuelta, cargado con el agua, tomaba más de una hora. Hubiera sido mejor hacer un canal que llevara el agua desde el río hasta el pueblo, pero la superficie del terreno era demasiado plana, haciendo que fuera imposible. Aunque planearan extraer el agua río arriba, el cauce se desviaba del pueblo y también tendrían que esquivar las colinas y otros obstáculos que había en el camino. Además, no tenían las herramientas adecuadas, por lo que no eran capaces de canalizar el agua. ‘¿Debo traer una bomba de agua…? Pero…’ Necesitaba llevar agua al pueblo de una manera u otra, pero era una tarea casi imposible con las herramientas disponibles en el pueblo. Por un momento pensó en traer un motor de gasolina de Japón, pero sería demasiado complicado. Tal vez lo hubiera intentado si la gente estuviera a punto de morir, pero gracias a la lluvia del día anterior, el depósito del pueblo estaba medio lleno de agua, por lo que estarían bien por un corto periodo de tiempo. Kazura pensaba que, de ser posible, quería romper el estado actual de las cosas con herramientas disponibles en este mundo. Por esa razón, pensaba hacer lo mejor para el futuro del pueblo y de él mismo. “Señorita Valetta, ¿alguna vez has oído hablar de una rueda de molino?” “Molino… Nunca lo había escuchado. ¿Qué es?” “Um, es una herramienta donde pones una gran rueda de madera vertical sobre el río y va girando con la corriente.” “Hmm… Nunca he visto o escuchado hablar sobre algo como eso.” Estaba usando una piedra para dibujar líneas en el suelo y poder explicárselo a Valetta, pero al final, parecía que nunca había oído hablar de algo parecido. Tenía la esperanza de que si alguien conocía la idea, aparecería un ingeniero en este mundo que pudiera hacerlo, pero parecía que eso era imposible en ahora mismo. ‘Si ese es el caso… Solo tenemos que construir una rueda de molino… Debería ser posible. Aunque no es algo que un aficionado pueda fabricar fácilmente.’ Por un momento pensó en dejar que los aldeanos hicieran la rueda, pero inmediatamente abandonó esa línea de pensamiento. Hacerla con tablones de madera seguramente no sería lo suficientemente meticuloso como para fabricar una rueda de molino. El mundo de la ingeniería no era fácil para un aficionado, por lo que le resultaría imposible sin el conocimiento adecuado. ‘Um, si es demasiado difícil, tendremos que conseguirlo de alguna otra forma…’ – pensó mientras ponía una mueca en la cara. Precisamente el motivo por el que la aldea estaba en medio de ese lamentable desastre había sido el no saber qué hacer. “Está bien.” – dijo tras mirar la cara inquieta de Valetta y darle una sonrisa. – “Traeremos una rueda de mi país. Deberíamos darnos prisa y…” En ese momento recordó que tenía una lata de melocotones y la sacó de la bolsa que llevaba al hombro. Eran de producción local. “Ah, ¿melocotones en lata?” “Sí, ya que los he traído, volvamos después de comer unos melocotones enfriados por el agua del río.” Kazura fue hasta la orilla del río y puso la lata de melocotones en el agua, rodeándola con rocas para que no se fuera flotando. El agua que fluía de las montañas era fría y en poco tiempo podrían comer algunos melocotones fríos. “Pero… ¿No repartimos ayer los melocotones en lata a los aldeanos?” “Es cierto, pero tenía una de sobra. La traje conmigo pensando que podíamos comerlos aquí.” Ya había entregado una lata en la casa de Valetta, pero pensaba que sería mucho mejor comer algo delicioso junto a una chica bonita, por lo que había llevado otra lata para que pudieran tomar un aperitivo. ‘Lo siento, jefe’ – pensó recordando al padre de Valetta. “Lo que me recuerda, ¿no seríais capaces de resolver el problema del agua si acercáis el pueblo al río?” – preguntó Kazura mientras contemplaba el río, esperando a que los melocotones se enfriaran. Era una pregunta que le había estado molestando. Sentía que era bastante problemático vivir en un lugar en el que se tenía que ir a buscar agua siempre que había una sequía. “Tienes razón, no estamos cerca. Pero a pesar de que ahora estamos muy cerca del río, esto solo es así cuando llueve poco; en la época de lluvias se desborda y se vuelve peligroso.” “Ya veo.” – respondió Kazura dándole la razón, mientras caminaba hasta donde se encontraba Valetta y se sentaba a su lado. Ahora estaban en una época de sequía, pero al final llegaría la temporada de lluvias y el río se desbordaría. No era una tierra adecuada para vivir. “Además, ten en cuenta que no podemos vivir en otro lugar que no sea el que el Señor Narson designó para nosotros, solo podemos vivir donde estamos ahora.” Ya había escuchado ese nombre varias veces, pero ahora que lo volvía a escuchar no pudo evitar preguntar qué tipo de persona era. “Esa persona llamada Narson, ¿es algún tipo de gobernante local?” “Sí, es el noble asignado por la familia real para gobernar estas tierras. Es el valiente y honorable patriarca de la Casa Estelle. Los rumores dicen que jugó un papel importante en la última guerra.” ‘¡Ooooh! Hay nobles y realeza. Entonces debe haber grandes castillos y órdenes de caballeros.’ – pensó delirando con las palabras ‘realeza’ y ‘noble’ que solo se escuchaban en Japón en contadas ocasiones… “¿Hay algo mal?” – preguntó Valetta acercando su cara a la de Kazura. “Ah, no, no es nada. Entonces, ¿la gente del pueblo tiene que pagar impuestos sobre los productos que obtiene a ese gobernador?” – respondió tímidamente al encontrarse la cara de Valetta muy cerca de la suya. “Sí, tenemos que pagar cierta cantidad de bienes en una fecha acordada. Pero con esta desagradable sequía, no hay casi bienes con los que pagar los impuestos… Y se acerca la fecha en la que los hombres del Señor Narson vienen a recogerlos.” “Y si no hay nada para pagar los impuestos, ¿os imponen un castigo?” “Ese es el problema. Si algún hogar no paga sus impuestos, le incautan sus propiedades.” “Ya veo.” – respondió Kazura mientras asentía con la cabeza al escuchar la respuesta de Valetta. Ser negligente en tus deberes tenía asociado un castigo. “Hmm, pero si hay un desastre natural, como en esta ocasión, ¿también os confiscan las propiedades?” Eso sería un problema. No había inconveniente en imponer un castigo si no se pagaban los impuestos cuando se podía, pero si un Señor hacía lo mismo durante una crisis era un idiota que no pensaba en la gente o un demonio. Si ese tal Señor Narson era del segundo tipo, entonces podría convertirse en un gran problema. “Depende del territorio. El Señor Narson suele revisar la magnitud del daño y recalcular los impuestos que hay que pagarle. Hace tres años, cuando tuvimos una mala cosecha, nos permitió cortar árboles del bosque y pagar con la madera.” Si hacia eso podría ser un alivio. El Señor Narson parecía ser alguien que gobernaba pensando en su pueblo, por lo que no pedía el pago cuando estaban sufriendo penalidades. Si podían pagar con madera, podría ayudarles dándoles hachas metálicas para paliar la falta de mano de obra, o motosierras si llegara a ser necesario. Si incluso todo lo demás fallaba, podría ir a Japón y comprar la madera. “Pero escuché que el Señor Daiasu, que gobierna las tierras vecinas, castiga con dureza a los aldeanos cuando no son capaces de cosechar debido a un desastre devastador. Corre el rumor de que vende a los chicos a los esclavistas y toma a las jóvenes guapas como sus sirvientas hasta que se cansa de ellas. Luego también las vende a los esclavistas.” “¿¡Eeeeh…!? ¿Y no se rebel…? ¿La familia real no dice nada por su comportamiento?” Era como un noble malvado de un juego o de un manga. En su mente, estaba seguro de que era un viejo gordo, con un montón de anillos extravagantes en sus manos. “Ese podría ser el caso, pero el gobernador Daiasu es un excelente comerciante; siempre presenta una suma considerable como tributo a la familia real, por lo que no dicen nada sobre su comportamiento. Además, tiene un ejército privado bastante grande, así que no es posible rebelarse.” Para resumir, era despiadado como ser humano, pero era un nombre que ganaba una gran cantidad de dinero. “Bueno, los melocotones ya deben estar fríos. Comamos.” – dijo tras darse cuenta de que, cuando por fin había conseguido comer melocotones con una chica bonita en la orilla de un río, estaban hablando de algo desagradable. “Ah, sí. Parece que ya están.” La atmósfera se había vuelto algo incómoda, pero todo debería volver a la normalidad tras comer algunos melocotones. “Ten, por favor, come primero.” – dijo tras coger la lata del río, tirar de la pestaña y sacar un tenedor de plástico de su mochila. “¿Eh? Pero, no puedo comer antes que el Señor Kazura…” “Está bien, come.” – le respondió a una nerviosa Valetta con la lata de melocotones en la mano, instando a que se los comiera. “Gracias.” – respondió Valetta con una voz vacilante, aceptando el tenedor. Con cuidado, se acercó a la lata, pinchó una de las mitades y le dio un mordisco. “¡…!” “¿Qué tal? ¿A que está bueno?” – preguntó Kazura. “¡Es muy dulce! ¡Es la primera vez que como algo tan dulce y sabroso!” – respondió Valetta, sorprendida por el sabor del melocotón, mientras asentía ferozmente con la cabeza. “Es un alivio, no te preocupes por mi parte, puedes comerlo todo.” – dijo tras ver la expresión emocionada de Valetta. Quería que pudiera comer todos los melocotones. Las frutas existían en este mundo, pero lo más seguro era que no fueran seleccionadas por su mejor sabor o presencia. “Eh, pero no puedo…” “Bueno, es una recompensa para la Señorita Valetta por estar trabajando tan duro. Adelante, come.” – la cortó mientras se echaba a reír al ver que miraba alternativamente entre su cara y el melocotón que se encontraba en su mano. “Um… Entonces… Gracias por la comida.” – dijo poniéndose roja y tragando felizmente todos los melocotones.
* * *
Cuando terminó de comer, regresaron a la aldea. “Voy a hacer los preparativos para el molino.” – dijo mientras partía inmediatamente para Japón. Tenía que buscar algún contratista por internet que supiera fabricarlo y, cuando encontró uno que le gustaba, fue directamente hasta la empresa para hacer su pedido. “Hmm, un molino de agua… Con el tamaño que indica y el número de accesorios personalizados para que funcione, necesitaremos veinte días para realizar la entrega y costará tres millones de yenes.” – dijo un amable director de pelo blanquecino, tras presentar el catálogo de productos y explicar todas sus características. Los molinos de agua presentados en el catálogo eran de muy buen gusto y coincidían perfectamente con un paisaje de campo. “Por culpa de ciertas circunstancias, necesito uno lo antes posible. No me importa el coste, ¿puede hacerlo en una semana? Lo montaré por mi cuenta, así que quiero que sea entregado desarmado y por partes.” “¿Una semana? Eso es un poco… No tenemos tantos trabajadores, así que no importa cuánta prisa tenga, quince días es nuestro límite.” “¿No se puede hacer nada? Pagaré cinco millones por adelantado y otros cinco a la entrega, así que… ¿Puede arreglarlo? También me haré cargo de los costes del transporte.” Tras presentarle la asombrosa cantidad de diez millones de yenes, más del triple de la tasa habitual, el director puso una mueca de asombro. “Pue… ¿Puede esperar un minuto? ¡Volveré pronto!” – dijo excusándose con Kazura y sacando su teléfono móvil mientras salía de la oficina. ‘Tal vez una semana es algo imposible.’ – pensó Kazura mientras tomaba un sorbo de té. Al final, después de estar esperando durante diez minutos leyendo el catálogo, el director regresó con una sonrisa en la cara. “Señor Shino, parece posible entregar la mercancía dentro de una semana. Con esa cantidad de dinero podremos proporcionarle lo que pide sin una pérdida de calidad.” “¿En serio?” “Sí, le pedí ayuda a una empresa de ingeniería de un conocido, así que entre los dos podremos gestionarlo de alguna manera.” Al escuchar su respuesta, Kazura sacó inmediatamente un cheque del bolsillo interior de su chaqueta y anotó la cantidad de dinero que había mencionado. Se sentía emocionado de poder anotar una gran cantidad de dinero y entregarla con indiferencia. Era el sueño de muchos plebeyos. “Muchas gracias, dentro de una semana enviaré los productos a la dirección que nos ha proporcionado.” “Por favor. En cuanto a los gastos de transporte, factúremelos junto con la entrega.” “Así que hay personas con tanto poder incluso en esta recesión.” – murmuró el director mientras veía cómo Kazura se marchaba.
* * *
“¡Um! Treinta hachas, veinte sierras, sesenta hoces, sesenta azadones, sesenta horcas, sesenta palas, sesenta picos… ¿Estás liderando un proyecto de recuperación?” “Ah, algo por el estilo. Pagaré con tarjeta.” Después de dejar la empresa de ingeniería, Kazura compró una gran cantidad de herramientas agrícolas en una ferretería. Todas las herramientas que usaban los aldeanos eran de madera, ineficientes y agotadoras, por lo que había decidido darles un regalo. Como esa gran cantidad de herramientas no se podían transportar de una sola vez, le pidió ayuda al empleado de la tienda para que se las llevara hasta su coche. Pero, después de ver que no cabían, alquiló un camión e hizo dos viajes desde la ferretería hasta su casa. Después del impresionante despliegue de medios, los empleados de la tienda lo apodaron ‘Jefe del proyecto de recuperación’, pero ya no estaba allí para escucharlo.


martes, 5 de febrero de 2019

SYN Capítulo 10

Volumen 1 Capítulo 10
Dar y recibir
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

Antes de que pudiera responder, Jinwoo se volvió hacia el monstruo jefe. No había necesidad de escuchar su respuesta, Yoo Jinho estaba paralizado y con las piernas temblando. Desde el principio, Jinwoo no esperaba nada de Jinho. Más bien se alegraba de que el joven no se ofreciera a ayudar. ‘Solo se interpondría en mi camino.’ – pensaba mientras caminaba lentamente hacia la araña, que también estaba moviendo sus ocho patas para enfrentarlo cuando se dio cuenta de su presencia. Se estaba acercando. Como si estuviera jugando con un nuevo tipo de comida, la araña se lo tomaba con calma. Daba pequeños pasos con sus largas y gruesas patas, mientras iba acortando lentamente la brecha entre los dos. “Aaaaaaaaaah…” Frente a la gigantesca figura de la araña, Jinwoo sintió que su respiración y los latidos de su corazón se aceleraban. ¡Tu-tum! ¡Tu-tum! ¡Tu-tum! Controló su respiración y trató de reducir sus emociones, tenía que estar tranquilo. No podía dejar de recordar su imagen cuando había estado petrificado frente a la entrada del tercer nivel de la estación de metro. «Casaka, la portadora del veneno azul.» Afortunadamente, la presión que sentía por la araña que tenía delante no era tan grande como la de aquella vez. Se sentía completamente confiado en sus habilidades para derribarla. Después de todo, si hubiera sentido que era un monstruo imposible de enfrentar no se hubiera quedado atrás. ¡Grrrrrrrrr! La araña estaba lo suficientemente cerca como para poder ver su rostro reflejado en sus ojos. ‘Su piel parece bastante dura… Me pregunto si podré dañarla con esta daga.’ – pensó entrecerrando los ojos. La daga tenía menos alcance que la espada que había usado en la mazmorra instantánea. Tendría que usar mucha fuerza para conseguir infligir una herida profunda, por lo que le dio la vuelta a la daga, poniendo su punta hacia abajo. Sentía que sería más fácil hacer daño de esa manera. Grrrrr… La araña se detuvo ante Jinwoo y levantó sus dos patas delanteras. Su figura se extendía a ambos lados, como si estuviera enfrentando a un gigante. ‘¿Qué es lo que está tratando de…?’ ¡Baam! Si no hubiera movido por instinto su cuerpo, su pecho habría sido perforado por la pata de la araña. Al momento, la araña retiró la pata del suelo y asumió la posición para volver a golpear una vez más. Trozos de roca y pedazos de tierra cayeron desde la punta de la pata. ‘Si me golpea con eso, no va a traer únicamente dolor.’ – pensó mientras echaba una mirada rápida al punto donde se encontraba anteriormente. Ahora había un gran agujero. Sus ojos brillaron anticipando la confrontación. Ya era hora de centrarse. ‘¡Ahí viene otra vez!’ ¡Huuuuuuuuuuuuuuuuush! Al concentrarse, fue capaz de ver cómo las patas se movían como si fueran balas. ‘Izquierda.’ Bajó la cabeza y evadió la pata. ‘Derecha.’ Girando su cuerpo hacia un lado, esquivó la pata derecha de la araña y avanzó un paso. ‘Izquierda otra vez.’ La pata que volvía apuntar hacia la cabeza fue esquivada una vez más. Jinwoo avanzó otros dos pasos. ‘Izquierda. Derecha. Derecha. Izquierda. Derecha. Derecha. Derecha. Izquierda. Izquierda.’ ¡Bam! ¡Bam! ¡Bam! ¡Bam! ¡Bam! ¡Bam! ¡Bam! ¡Bam! ¡Bam! El sonido de las patas de la araña golpeando contra el suelo retumbaba en sus oídos, mientras trozos de tierra volaban desde el suelo en todas direcciones. Esquivando la lluvia de grava, Jinwoo fue cerrando la brecha con cada paso que daba.
* * *
“Qu… ¿Quién demonios es?” – dijo Yoo Jinho, incapaz de creer lo que veía. Incluso desde esa distancia, los ataques de la araña le erizaban los pelos de la nuca. Ese hombre estaba evadiendo todos los ataques mientras iba cerrando la distancia que los separaba. El cuerpo de Jinwoo no hacía ningún movimiento innecesario. Era escalofriante. ‘¿Eso es un cazador de rango E?’ No. No podía ser. Si estuviera en el lugar de Sung Jinwoo, su cuerpo habría sido destrozado como si fuera un harapo. No tenía la confianza para esquivar ni uno solo de los ataques. Pero Jinwoo estaba haciéndolo sin un solo error. ¿Un rango E estaba haciendo algo que era imposible para un rango D? Solo había una respuesta. ‘¡Un rango falso…!’ La cara de Jinho se oscureció. Había cazadores expertos que eran capaces de controlar su propio poder mágico. Si querían, incluso podían ocultar su propio rango bajando intencionalmente su poder mágico y recibiendo un rango inferior al que deberían obtener. Esas personas eran conocidas como ‘Rangos falsos’ y la mayoría de ellos eran conocidos por sus actos malvados. ‘He escuchado que son asesinos que disfrutan matando cazadores de rango bajo en las mazmorras de nivel inferior…’ Únicamente las personas que participaban en una incursión sabían lo que ocurría dentro de una mazmorra. Era el lugar perfecto para cometer un crimen. ‘¿Por qué vine a este lugar…?’ – pensó mientras tragaba saliva. De repente, estaba más asustado de Jinwoo que de la araña. Sintió ganas de llorar.
* * *
¡Wooosh! ¡Wooosh! ¡Wooosh! La araña continuó haciendo sus ataques de forma implacable, pero Jinwoo tenía confianza en esquivarlos todos. A medida que se iba cerrando la brecha que los separaba, poco a poco, la cabeza de la araña entró en su rango de ataque. Gracias a su simple patrón de ataque, no estaba teniendo demasiados problemas. ‘Primero… A los ojos.’ Atacar la debilidad de un monstruo en una incursión era algo fundamental. Así que elegía los ojos, que parecían ser el punto más débil. ‘¡Es hora de apuñalar!’ Una vez que tomó la decisión, parecía como si los ataques de la araña se hubieran ralentizado. ¡Wooosh! ¡Wooosh! Era como si se hubiera acostumbrado a sus ataques. ¡Baaam! ¡Baaam! No. No era sólo eso. Sus ojos podían llevarle a engaño, pero no era posible con sus oídos. El sonido de los ataques contra el suelo definitivamente había disminuido ligeramente. Incluso antes de que se hiciera más fuerte, Jinwoo estaba muy orgulloso de su audición, por lo que una sensación incómoda se apoderó de él. Mirando más de cerca, Jinwoo vio cómo las mandíbulas de la araña comenzaban a temblar. ‘¿Por qué está abriendo su boca en este momento?’ Cuando estaba a punto de recorrer los últimos tres metros que lo separaba de la cabeza de la araña, sintió que algo iba mal. Así que, confiando en sus instintos, saltó hacia un lateral en lugar de ir hacia adelante. ¡Shaaaaaaaaaa…! El monstruo había escupido un líquido turbio desde su boca. Jinwoo terminó de rodar por el suelo, se puso de pie y miró hacia atrás. En el lugar en el que se había encontrado anteriormente se elevaba una columna de humo y el suelo se estaba volviendo negro. Shiiiiiiiiiiiii… Las piedras del suelo se estaban derritiendo. ‘Si hubiera saltado hacia su cabeza en este momento…’ – pensó mientras tragaba saliva. La piedra no sería lo único que se hubiera derretido. Sintiendo su agitación, la araña se volvió rápidamente hacia Jinwoo. Tap-tap-tap-tap Cuando levantó la cabeza del suelo, se dio cuenta de que la araña ya estaba otra vez ante él. ¡Wooosh! Jinwoo saltó una vez más, esquivando la pata de la araña. ¡Baaam! Sus ataques comenzaron de nuevo. “¡Mierda!” Haciendo los mismos movimientos que antes, volvió a acercarse hasta la araña. La situación era complicada. Tenía que enfrentarse al acido si se acercaba demasiado y a sus patas si se mantenía a distancia. “¡Joder!” – dijo frustrado al intentar atacar las patas y darse cuenta de que su daga ni siquiera podía arañar su duro recubrimiento quitinoso. ‘Esto no va bien.’ – pensó mientras se mordía los labios. Mientras la araña estaba usando sus dos patas delanteras para atacar, Jinwoo estaba evadiendo con todo lo que tenía. Era obvio quién se iba a cansar primero. ‘Me estoy agotando.’

Fatiga: 57
Como era de esperar, su [Fatiga] estaba aumentando rápidamente. Si llegaba hasta 70, su velocidad disminuiría y, por encima de 90, su respiración se haría inestable y le sería difícil moverse. Se estaba quedando sin tiempo. ‘Si puedo ser un poco más rápido…’ Velocidad. La velocidad era el problema. ¡Baaam! ¡Baaam! ¡Baaam! ¡Baaam! ‘Espera… ¿Velocidad?’ Mientras esquivaba los ataques por muy poco, un pensamiento cruzó la mente de Jinwoo. ‘¡Cierto! ¡Tengo eso!’ La única habilidad activa que tenía a su disposición. La había olvidado completamente, al no haberla necesitado nunca. ‘¡[Correr a toda velocidad]!’

Has activado la habilidad: [Correr a toda velocidad].
Tu velocidad de movimiento se incrementa un 30%.
Mientras esté activa consumirá 1 punto de [Maná] por minuto.
Mientras leía el mensaje, el cuerpo de Jinwoo se volvió más rápido; era como si alguien le estuviera empujando. Ahora era mucho más fácil esquivar los ataques de la araña. ¡Wooosh! ¡Wooosh! ¡Wooosh! ¡Baaam! ¡Baaam! ¡Baaam! Esquivando los golpes como si fuera un relámpago, Jinwoo apareció rápidamente frente a la araña que, entrando en pánico, volvió a intentar rociarlo con ácido. ¡Shaaaaaaaaaa…! Pero, para el recién acelerado Jinwoo, que intentaran rociarlo con ácido no era nada y, volviendo a esquivarlo fácilmente, saltó hacia su cabeza. ¡Plaaaaaaaaash! La daga se incrustó en uno de los ojos de la araña.

Has infligido: [Parálisis].
La resistencia del objetivo es demasiado alta. El efecto se cancela.

Has infligido: [Sangrado].
El objetivo perderá el 1% de salud cada segundo.
“¡Bien!” El efecto especial del Colmillo venenoso de Casaka se había aplicado con éxito. ¡Chiiiiiiiiiiiiiiiiiii! La araña chillaba y retorcía su cuerpo por el dolor. Sin desaprovechar la oportunidad, al aterrizar en el suelo, volvió a levantarse de inmediato y se lanzó hacia la cabeza de la araña una vez más. Ésta intentó defenderse, sacudiéndoselo de encima mientras trataba de golpearlo con las patas, pero Jinwoo no iba a ser atrapado mientras corría por su lado ciego. ¡Baaam! ¡Baaam! ¡Baaam! Eso sí, el suelo se estaba convirtiendo en un queso suizo. Desde encima de su cabeza, Jinwoo atacó repetidamente los ojos restantes. ¡Plaaaash! ¡Plaaaash! ¡Plaaash! ¡Chiiiiiiiiiiiiiiiiiii! ¡Plaaaash! ¡Plaaaash! ¡IEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! La araña sacudía su cuerpo de lado a lado, pero Jinwoo se resistió y continuó haciendo agujeros en la cabeza. El daño cada vez era mayor y sus manos no paraban de aumentar de velocidad. Finalmente, el cuerpo gigante de la araña se estrelló contra el suelo. ¡Braaaaaaaaaaaaaaaaaaam! Pero Jinwoo no se detuvo y continuó golpeando hasta que su vida fue extinguida. ¡Plaaaash! ¡Plaaaash! ¡Plaaash! Chiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… Tras su último temblor, una serie de mensajes comenzaron a aparecer ante su cara.

Has derrotado al jefe de la mazmorra.

¡Has subido de nivel!

¡Has subido de nivel!

¡Has subido de nivel!
“¡Sí!” Cubierto por la sangre de la araña, Jinwoo levantó sus manos hacia el cielo. Tras haber derrotado a un monstruo de rango jefe, su nivel había aumentado tres veces seguidas. “Ventana de estado.”

Nombre:
Sung Jinwoo
Nivel:
21
Raza:
Humano
Clase:
Ninguna
Titulo:
Asesino de lobos
Salud:
2600
Maná:
390
Fuerza:
53
Agilidad:
38
Inteligencia:
30
Vitalidad:
30
Percepción:
32
Fatiga:
0
Puntos sin asignar:
3
Habilidades pasivas
[Desconocido]: Nivel máximo.
[Espíritu inflexible]: Nivel 1.
Habilidades activas
[Correr a toda velocidad]: Nivel 1.
Había pasado del nivel 18 al 21 de un salto y eso no era todo. Otro mensaje acompañó la subida de nivel. ¡Ding!

Has subido más allá del nivel 20.
La función «COMPRAR» de la tienda ahora está disponible.
‘Por fin puedo usar mi oro.’ Era una buena noticia, pero en estos momentos no podía ponerse a perder el tiempo navegando por la tienda. Brooooom La cueva comenzó a temblar.

El jefe de la mazmorra ha sido derrotado.
La puerta se destruirá en una hora.
Tiempo restante: 59 minutos 58 segundos.
Después de todo, tenía que irse antes de que la puerta se cerrara. Habría mucho tiempo para echar un vistazo a la tienda de afuera. En ese momento, Jinwoo notó una luz brillante que provenía de dentro de la cabeza de la araña. ‘¿Un objeto?’ Se encontraba extrañado porque no había saltado ningún mensaje por conseguir un objeto y no podía sacarlo automáticamente del interior. ‘¿Qué puede ser…?’ – pero, tras pensarlo brevemente se dio cuenta. – ‘¡Ah! Un Núcleo mágico.’ No importaba la prisa que tuviera, no podía olvidarse de esto. Caminó hasta la cabeza de la araña y arrancó el núcleo. Era algo que venía del jefe de una mazmorra de rango C y valdría al menos diez millones de wons. No era una mala recompensa después de esta pelea problemática. Saltando desde la cabeza y aterrizando ligeramente sobre el suelo, echó un vistazo hacia el cuerpo, hasta notar otra luz que provenía de su estómago. ‘¿Otro?’ Tras cortar a la araña encontró la respuesta. Los cadáveres de una gran cantidad de bestias mágicas a medio digerir se deslizaron del estómago. Una luz salía de cada uno de los bichos. “Tal vez…” Yendo de bicho en bicho, encontró un Núcleo mágico en cada uno de ellos. Algunos eran más pequeños al estar parcialmente digeridos, pero muchos estaban en perfectas condiciones. Al final pudo obtener otros diez núcleos. “¡Increíble!” Había ido con la intención de hacer dinero para pagar el alquiler y se iba a ir con el dinero para pagar una hipoteca. “Jefe.” Al escuchar unas palabras se dio la vuelta, era Yoo Jinho. “Por favor, puedes ponerlos aquí.” – dijo Jinho tomando lo núcleos y colocándolos dentro de su propia mochila con mucho cuidado. A continuación, sacó un termo y vertió algo sobre su tapa. “Jefe. Debes tener sed, ten un poco de agua.” El agua estaba lo suficientemente fría como para causar condensación en las paredes de la tapa. ‘¿Por qué está haciendo todo esto?’ Pero había llegado a tiempo, después de todo; tenía mucha sed tras terminar la pelea. Sin embargo, Jinwoo tomó la taza con una mirada confundida. Glup, glup, glup. El agua estaba tan fría que refrescó rápidamente su garganta. “Jefe, ¿cómo estás?” Ahora que lo escuchaba, Jinho había cambiado la manera con la que lo llamaba; había pasado de ‘Hermano Mayor’ a ‘Jefe’. “Hmm, es refrescante.” – dijo mientras le devolvía la tapa. – “Lo que acabas de ver aquí…” “¡Por supuesto! Me llevaré el secreto a la tumba.” – interrumpió Jinho antes de que tuviera oportunidad de terminar su oración, casi como para decirle que no se preocupara. “No, no tienes que ir tan lejos…” “¿Cómo no puedo? Es mi promesa al Jefe.” “Bueno está bien. Si te sientes cómodo con eso.” “No se preocupe, Jefe.” Además, no había forma de que alguien creyera que un cazador de rango E había sido capaz de aniquilar a un monstruo jefe de rango C por su cuenta. Sin embargo, Jinwoo estaba agradecido de que le prometiera silencio sin tener que decir nada. ‘Pensaba que era malo dar una pista. Pero ahora no estoy tan seguro.’ “Jefe, ¿alguna cosa más?” “No…” – respondió Jinwoo mientras miraba de arriba abajo la figura de Jinho, que estaba de pie esperando sus palabras. Era extraño. ‘Bueno, supongo que le he salvado la vida.’ Después de todo, era normal que alguien fuera respetuoso con la persona que lo había salvado. Era comprensible si se pensaba detenidamente pero, por supuesto, la verdad era un poco diferente. Braaaaaaaaaaaam La mazmorra volvió a temblar ligeramente y luego volvió a quedarse en silencio. El temblor era la señal de que la puerta se cerraría en poco tiempo. A medida que fueran pasando los minutos, los temblores se harían más frecuentes hasta que, justo antes de su cierre definitivo, daría la sensación de que estaba ocurriendo un terremoto. “Vámonos.” “Sí, Jefe.” Jinwoo comenzó a caminar hacia la zona de rocas que bloqueaban el camino cuando, de repente, las rocas apiladas se desintegraron con un destello. ¡Booooooooooooom! Cuando Hwang Dong y sus compañeros entraron en la sala del jefe y vieron el cuerpo de la araña tras Jinwoo, sus miradas eran incrédulas. “¿Qué? ¿Está muerta?” “¿Estos dos la han derrotado?” “¿Lo único que daba miedo era su tamaño?” “Bueno, si ha podido ser derribada por la actuación de un rango D y un rango E…” “Hermano Hwang, ¿qué hacemos ahora?” Hwang Dong miró a Jinwoo y a Yoo Jinho mientras se rascaba la barbilla. Con la araña muerta, la puerta se cerraría pronto y ahora era demasiado tarde como para comenzar a extraer los Cristales de maná. No estaba preparado para esta situación y, con menos de una hora, tenía que cambiar de planes. “¡Yoo Jinho!” – gritó, haciendo que Jinho se estremeciera mientras daba un paso atrás. Su cara estaba llena de marcas de nerviosismo. – “Tu equipo nos llamó mucho la atención y hemos hecho una pequeña investigación. ¡Tu papi resultó ser un tipo importante! Es el presidente del Grupo Constructor Yoojin, Yoo Myunghan” – añadió mientras sonreía. “Y… ¿Y qué?” “Bueno, te estamos dando una oportunidad. Tenemos algunos asuntos que tratar con tu padre pero, si lo que ha sucedido aquí sale a la luz, nuestra situación será algo incómoda. Así que si quieres vivir tienes que convertirte en nuestro cómplice.” “¿Vuestro cómplice?” “Mata a Sung Jinwoo.” – respondió Hwang Dong mientras giraba su cabeza hacia Jinwoo. “¿¡Qué!?” – exclamó Jinho haciendo una mueca ante la mirada desagradable de Hwang. Yoo Jinho estaba entrando en pánico, pero Hwang miró su rostro y se echó a reír. Su plan original era matarlos a los dos, pero había descubierto que su padre era el presidente de una de las principales compañías constructoras del país. Con esa nueva información en su mente, se le habían ocurrido nuevas ideas. ¿Qué pasaría si grababan a Jinho matando a Jinwoo y lo usaban para chantajear a Yoo Myunghan? ‘El valor neto oficial de la compañía de Yoo Myunghan es de unos diez mil billones.’ Si todo salía bien, podrían ganar varias veces más que con lo que hubieran ganado vendiendo los Cristales de maná. “Esa es tu manera de salir de aquí. Te dejaremos vivir si matas a Sung Jinwoo con tus propias manos. De lo contrario, os mataremos a ambos.” – dijo Hwang Dong mientras ponía una mirada asesina. – “¿A qué estás esperando? Nadie va a saber lo que ha pasado en esta mazmorra de todos modos. ¿Un rango D está asustando de un rango E?” Al escucharlo, Jinho miró hacia su lado. Jinwoo al verlo, se encogió de hombros en respuesta. Estaba insinuando un ‘haz lo que quieras’. Al verlo, Jinho sacó su espada con un gesto de determinación. “Parece que has tomado una decisión.” – dijo Hwang sonriendo. Pero el resultado no fue el que esperaba. Yoo Jinho desenvainó su espada y se colocó al lado de Jinwoo. ‘¿Oh? ¿Os vais a unir contra nosotros?’ Estaba pensando que ese Jinho se había envalentonado demasiado después de derrotar a un monstruo de rango C. “Hermano, ¿qué vamos a hacer?” – susurró Jo Gyuhwan desde su lado. “Por ahora, encárgate de Sung Jinwoo. Nos quedaremos con el señor Bolsa-de-dinero por ahora. Hemos perdido demasiado.” – susurró girándose hacia él. “Vale.” – respondió mientras una luz brillante apareció en sus manos. ‘Así que vamos a hacerlo de esa manera después de todo.’ – pensó Jinwoo mientras entrecerraba los ojos. Esta sería su primera vez peleando contra un cazador. Sin embargo, no tenía planes de ser misericordioso con aquellos que habían amenazado su vida en varias ocasiones. En ese momento, de repente, ¡el sonido de una campana resonó en su cabeza! ¡Ding!

Se ha creado una misión de emergencia.
‘¿Una misión de emergencia?’ Levantó la mirada y, aunque no había dado ninguna orden para abrir la pantalla de misiones, ésta había aparecido por sí sola; nunca había sucedido antes.

Misión de emergencia: [¡Acaba con los enemigos!]
Se han detectado intenciones asesinas hacia el ‘Jugador’.
Asegura tu situación asesinando a todos los enemigos.
Enemigos a eliminar: 8
Enemigos eliminados: 0
Advertencia: Si la misión de emergencia no se completa, traerá asociada una misión de castigo.
Jinwoo abrió los ojos de golpe. ‘La misión me obliga a matar al grupo completo de Hwang Dong.’ Detrás de la pantalla, un destello llamó su atención. Era una flecha de luz arrojada desde las manos de Jo Gyuhwan. ¡Booooooom! El cuerpo de Jinwoo fue arrojado por la explosión y se estrelló contra una pared a gran velocidad. ¡Braaaaaaaaaam! La pared se rompió con el impacto y distintas rocas cayeron sobre Jinwoo. “¡Jefe!” – gritó Jinho tratando de correr hacia Jinwoo presa del pánico, pero Hwang Dong lo detuvo con un grito. “¡Yoo Jinho!” No pudo dejar de estremecerse y quedarse quieto. “Será mejor que no le prestes atención a una persona muerta y vengas para aquí.” – dijo Hwang haciéndole un gesto para que se acercara. “Tú… Asesinos…” – dijo con algunas lágrimas reuniéndose en la esquina de sus ojos. Como dijo Hwang, Jinwoo estaba encerrado bajo un montón de rocas y no parecía moverse. Mientras tanto, el grupo no paraba de reírse de sus palabras. Después de todo, era la verdad. Habían perdido la cuenta de la cantidad de personas que habían matado en las mazmorras. Mientras se reían de Yoo Jinho, Jinwoo estaba anonadado mirando el contenido de la misión, que había cambiado ante sus ojos.
‘¿Una misión de emergencia?’ Levantó la mirada y, aunque no había dado ninguna orden para abrir la pantalla de misiones, ésta había aparecido por sí sola; nunca había sucedido antes.

Misión de emergencia: [¡Acaba con los enemigos!]
Se han detectado intenciones asesinas hacia $%&%$·$%.
Asegura tu situación asesinando a todos los enemigos.
Enemigos a eliminar: 8
Enemigos eliminados: 0
Advertencia: Si la misión de emergencia no se completa, traerá $%$·%$·% %$&$%&$%$%&.
Varias de las letras se habían roto y se estaban convirtiendo en nuevas palabras.

Misión de emergencia: [¡Acaba con los enemigos!]
Se han detectado intenciones asesinas hacia ti.
Asegura tu situación asesinando a todos los enemigos.
Enemigos a eliminar: 8
Enemigos eliminados: 0
Advertencia: Si la misión de emergencia no se completa, sufrirás un paro cardíaco.
Era una amenaza muy clara: ‘Si no haces la misión te mataré’. ‘¿Debo matarlos si no quiero que me maten?’ Era un mensaje impactante, pero su confusión no duró mucho tiempo. Al final era un consuelo. Aunque resultaba difícil de creer, desde el día en que habían aparecido las misiones y las pantallas, solo había un pensamiento que plagaba la mente de Jinwoo. ‘¿Qué me va a pasar si este extraño suceso termina?’ Si todo esto había ocurrido por pura suerte, ¿podría desaparecer de la misma manera? Era un pensamiento que siempre le preocupaba. Pero ahora, con la aparición de una nueva misión, se le dejaba una cosa clara. Esto no había sido una coincidencia ni un regalo de alguien amable. Si el sistema fuera bondadoso, le habría dado la opción de evitar el peligro y no le daría una penalización tan horrible para obligarlo a matar. El sistema tenía un objetivo: no se trataba de que ‘Sung Jinwoo se hiciera más fuerte’ si no que ‘Necesitaba que Sung Jinwoo se hiciera más fuerte’. ‘Dependiendo de la situación tendré que matar a compañeros cazadores…’ Eso era lo que sacaba en claro de esta misión. Sin embargo, Jinwoo encontró consuelo en ese pensamiento. ‘Gracias a Dios.’ Porque no era una coincidencia. Había un propósito claro. Cada vez que se enfrentaba al peligro, quería hacerse más fuerte. Quería la oportunidad de elevarse por encima de su vida pasada, que siempre parecía como si estuviera colgando al borde de un acantilado. Y ese día, en el momento más peligroso de su vida, se le presentaba una oportunidad. Los objetivos del sistema estaban perfectamente sincronizados con los deseos de Jinwoo. ‘El sistema me usa y yo usaré al sistema.’ Eso era lo que tenía que hacer. Mientras tuviera un objetivo, sería capaz de aferrarse a este fenómeno. En ese momento, Jinwoo se levantó de entre los escombros.

Salud: 1.360 / 2.600
Realmente era un golpe de magia de un cazador de rango C; un solo golpe había bajado la mitad de su vida, no había margen de error en el futuro. Sus ojos se volvieron fríos mientras comenzaba a caminar hacia Hwang Dong. “¿Qué?” Mientras estaban intentando rodear a Yoo Jinho, el grupo de Hwang se dio cuenta de que Jinwoo se estaba moviendo. “¿¡Qué demonios…!? ¿Está vivo?” “El hermano Gyuhwan ha perdido su toque.” “Qué vergüenza, fallar contra un rango E.” “Gyuhwan, hazlo bien la próxima vez.” – dijo Hwang mientras se rascaba la barbilla. “Yo… Lo haré.” – respondió con la cara roja de vergüenza. No. Definitivamente había usado su hechizo más poderoso, que consumía un tercio de todo su poder mágico. Sin embargo, Jinwoo había podido levantarse y ahora no tenía ni idea de cómo había sido eso posible. Además, si hubiera fallado no habría hecho un sonido tan fuerte. Tenía demasiadas dudas en su cabeza, pero no le habían dado la oportunidad de preguntar. “Habéis jugado con la vida de la gente.” – dijo primero Jinwoo. Los ojos de todo el grupo estaban fijos en Jinwoo cuando se detuvo ante ellos. Incluso Yoo Jinho estaba sorprendido, pero el resto de cazadores eran un poco indiferentes, alguno incluso tenía una expresión burlona en su cara. “¿Estáis listos para pagar el precio?” – continuó con un tono de voz seco. Tras escuchar esa frase, Hwang resopló. “¿…?” “Jefe, yo me encargo.” Un cazador de ojos estrechos se acercó y pasó un brazo alrededor del cuello de Jinwoo. “Parece que no estás entendiendo la situación.” – dijo mientras la expresión de su ojo derecho se volvió extraña mientras ponía fuerza en su brazo. ‘¿Qué…? ¿Por qué no se está doblando?’ Utilizó toda la fuerza que tenía para tratar de poner a Jinwoo bajo una llave, pero no importaba cuánta fuerza ejerciera, el cuerpo de Jinwoo no se movía. ‘¿Este hijo de puta no es un rango E?’ Las cejas de su cara empezaron a humedecerse por culpa del sudor frío. Fluuuuuuuuuuuush Su cabeza cayó al suelo. Plash “Jo… ¡Joontae!” Los ojos de Hwang Dong temblaron. “Espera, ¿qué?” “¿Cuándo ha conseguido ese maldito una daga?” “¿De dónde ha venido?” El grupo de Hwang Dong sacó rápidamente sus armas y dio un paso atrás. En la mano de Jinwoo estaba el Colmillo venenoso de Casaka después de ser convocado desde su inventario. La daga goteaba sangre. ¡Ding!

Misión de emergencia: [¡Acaba con los enemigos!]
Enemigos a eliminar: 7
Enemigos eliminados: 1
‘Quedan siete.’ – pensó mientras movía sus ojos hacia cada cazador como un depredador evaluando su presa. Hwang Dong tragó saliva. El hecho de que una daga hubiera aparecido en la nada de su mano era sorprendente, pero lo era aún más la muerte de Park Joontae. ‘¿Cómo ha matado un rango E a un rango D de un solo golpe?’ Independientemente del truco utilizado, ya no podía subestimarlo. Tenían que concentrarse. ‘Tírale otra.’ – pensó mientras hacía un gesto hacia un lado. Viendo la señal, Jo Gyuhwan asintió. ¡No cometería el mismo error! Sus manos comenzaron a brillar una vez más, pero antes de que pudiera disparar otra flecha de luz, Jinwoo apareció ante él. “¿Eh?” – dijo abriendo su boca con sorpresa. ‘Primero el cazador de clase mago, con un fuerte ataque de luz, pero una defensa débil.’- pensó mientras lo miraba con furia. Ya había trazado un plan. La daga quedó incrustada en el cuello de Jo Gyuhwan. ¡Zaaas! ¡Cough! Jo Gyuhwan se agarró del cuello y cayó. Paaaaf “¡Matadlo!” “¡¡¡Aaaaah!!!” La muerte de su compañero marcó el inicio de la batalla, todos se abalanzaron hacia Jinwoo. Tranquilizando su mente, se concentró en cada uno de sus movimientos, haciendo que los sonidos desaparecieran y que el tiempo se ralentizase. El poder de los 38 puntos en la estadística [Agilidad] comenzaba a mostrarse. Bloqueó y esquivó el torrente de espadas, lanzas y flechas que venían hacia él. Los ojos de los cazadores se ensancharon. “¿Cómo…? ¿Cómo se mueve un rango E de esa manera?” “¡Es demasiado rápido!” “¡No puedo golpearlo!” Sus caras palidecieron. La velocidad era algo relativo. Para sus ojos, los movimientos de Jinwoo eran terriblemente rápidos y solo podían ver como Jinwoo se mezclaba entre todos y los iba apuñalando uno a uno.

Has infligido: [Parálisis].

Has infligido: [Sangrado].

Has infligido: [Parálisis].
El Colmillo venenoso de Casaka infligía sus penalizaciones a diestro y siniestro, lanzando a los cazadores al caos. “No… ¡No puedo mover mi cuerpo! ¡Uaaaa!” “¿Magia? ¿Esto es magia?” “¡Hijo de puta!”

Has infligido: [Sangrado].

Has infligido: [Parálisis].

Has infligido: [Parálisis].
“¡Aaah!” “Qué… ¿Quién demonios es?” “¡Uaaaaaaa!” A su alrededor, los gritos de los cazadores se expandían por todas partes. Cinco de los enemigos ya habían muerto. Puuuf Paaaf ¡Ding!

Misión de emergencia: [¡Acaba con los enemigos!]
Enemigos a eliminar: 1
Enemigos eliminados: 7
Jinwoo se encaró hacia el último hombre que quedaba. Era un hombre peludo con un gran cuerpo. Se trataba de Hwang Dong. “¡Uaaaaaaaa!” – gritó mientras arrojaba el escudo hacia un lado y cargaba para usar toda su fuerza en el golpe. ¡Bam-bam-bam-bam! ‘¡No puedes causarme una herida mortal con una simple daga!’ – pensaba mientras corría. Era uno de los mejores tanques de rango C y su objetivo era un cazador centrado en el ataque. Aunque sus movimientos fueran rápidos, no había manera de que tuviera el poder necesario para atravesar su cuerpo reforzado con la habilidad: [Fortalecer]. ¡El único que sería destruido sería Sung Jinwoo! “¡[Fortalecer]!” – dijo mientras acortaba la distancia y ponía su hombro hacia adelante. De repente, la habitación giró a su alrededor y se encontró mirando hacia el techo de la mazmorra. ¡Plam! Sacudió la cabeza y sintió un gran dolor en el cuello y la espalda. Intentó levantarse, pero su cuerpo no le respondía. Hwang Dong se encontró tirado en el suelo. “¡Cof!” – tosió mientras la sangre salía de su boca. – ‘Me… ¿me acaba de arrojar?’ No se lo podía creer. Él, Hwang Dong, había perdido en un concurso de fuerza. “Una mera basura de rango E como tú…” Empezaba a darse cuenta de su error: cuatro rangos C y tres rangos D habían sido derrotados en un instante. No había manera de que Jinwoo fuera un rango E. Jinwoo se acercó hasta Hwang Dong. El hombre ni siquiera era capaz de mover su cuerpo, por lo que el resultado de la pelea estaba claro. Si esto fuera una competición, estaría claro quién era el ganador. “Es… Espera.” – dijo Hwang levantando débilmente la mano. – “Po… Por favor, déjame vivir. Si quieres dinero, te lo daré. Más de lo que imaginas, solo déjame vivir…” “Tres veces.” – respondió Jinwoo con un tono de voz helado. – “¿No te avergüenzas de pedir piedad a alguien que has intentado matar tres veces?” Una. Bloqueando la salida por el túnel. Dos. Pidiéndoselo a Yoo Jinho. Tres. A través de la magia de Jo Gyuhwan. Hwang Dong había intentado acabar con la vida de Jinwoo tres veces, si no se contaba la lucha de hace un instante. Dar y recibir. Tras regresar de las puertas de la muerte en el templo, Jinwoo se había convertido a una nueva religión. Dar lo que se recibe. Recibir lo que se da. Daba igual que fuera bueno o malo, no habría compromiso. Al darse cuenta de que no había manera de que se concediera clemencia, Hwang Dong abrió los ojos de par en par y echó espuma por la boca. “Tú, ¿crees que te saldrás con la tuya? ¿Sabes quién es mi hermano…?” ¡Clack! Hwang no pudo continuar hablando con el cuello aplastado, sus ojos perdieron todo el color y se pusieron blancos. ¡Ding!

Misión de emergencia: [¡Acaba con los enemigos!]
Enemigos a eliminar: 0
Enemigos eliminados: 8
La misión había terminado. “Uf…” El largo suspiro de Jinwoo tenía muchos significados. Retiró la mano de la garganta de Hwang y lo miró. Aunque fue una batalla unilateral, le temblaban las manos después de darse cuenta de que había terminado con ocho vidas. ‘¿Realmente esto está bien?’ Puso la mano sobre su pecho y sintió su corazón. Ba-dum, ba-dum, ba-dum. Estaba latiendo al ritmo de siempre. ‘Me pregunto…’ Desde el día en que había regresado del templo subterráneo, tal vez el sistema no había sido el único cambio dentro de Jinwoo. Pero sus cavilaciones fueron interrumpidas por un sonido electrónico familiar. ¡Ding!

Has completado la misión de emergencia
[¡Acaba con los enemigos!]

Has completado la misión de emergencia.
Has ganado una recompensa. ¿Te gustaría comprobarla?
(S/N)
Había esperado algo como esto, por lo que intentó ver las recompensas de inmediato. “Verificar.” ¡Ding!

Has recibo varias recompensas.
Recompensa 1: Recuperación de estado.
Recompensa 2: Puntos de estadísticas + 10
Recompensa 3: Has ganado una habilidad: [Sed de sangre].
¿Aceptas todas las recompensas?
‘¿Diez puntos de estadística y una habilidad?’ Los ojos de Jinwoo se abrieron ante la increíble recompensa. Dejando de lado los puntos de atributo, la idea de una nueva habilidad despertó su interés en gran medida. ‘Si no hubiese contado con [Correr a toda velocidad] mientras luchaba contra la araña…’ La razón por la que había sido capaz de derrotar al jefe fue gracias a su habilidad. Su efectividad en medio de una batalla no era algo que pudiera ser subestimado. Había una razón por la que las Piedras rúnicas eran increíblemente caras y, con ello en mente, comprobó de inmediato la habilidad. “Comprobar recompensa número 3.” ¡Ding!

[Sed de sangre] – Nivel 1
Habilidad activa.
Coste de maná: 100
Actívalo para infligir [Miedo] a un objetivo durante 1 minuto. Se pueden seleccionar múltiples objetivos.
[Miedo]: Todas las estadísticas disminuyen un 50%.
Cuando se activa, tu cuerpo emite una intención asesina.
Aunque no duraba mucho, tenía un efecto deseable para reducir los atributos de sus enemigos. Jinwoo estaba seguro de que no funcionaría contra enemigos que tuvieran una alta resistencia, pero contra el resto, se convertirían en comida para sus manos. Además, era capaz de afectar a múltiples objetivos. ‘Es asombroso.’ En contrapartida por la fuerte penalización, la recompensa también era grande. ‘Bueno… Tiene sentido.’ Su vida había estado en verdadero peligro en esta ocasión y no solo eso… Jinwoo miró a su alrededor y no pudo evitar fruncir el ceño ante la masacre. Había presenciado la muerte de muchos cazadores antes, pero todavía no estaba acostumbrado a la vista de sus cuerpos. Este era el resultado que la misión quería. En comparación con la cantidad de vidas que había tomado, la recompensa parecía pequeña, pero no era que hubiera podido evitarlo, incluso sin la misión. ‘La avaricia del hombre no tiene fin…’ – pensó mientras sacudía la cabeza. En ese momento la cueva volvió a temblar. ¡Broooooom! El temblor era más fuerte que los anteriores, había llegado el momento de abandonar la mazmorra, pero todavía había un cabo suelto que tenía que solucionar antes de poder irse: Yoo Jinho. Jinwoo volvió su cabeza hacia el joven al mismo tiempo que la forma lamentable de Jinho, que todavía estaba congelada por el miedo, dirigía su mirada hacia él. ‘Qué puedo hacer con él…’ Por supuesto, no estaba pensando en matar a Jinho. No había razón ni necesidad. Pero si todo lo que había aquí se filtraba a otras personas, sería una molestia. ‘Tengo que asegurarme su silencio.’ Como si fuera una señal, Yoo Jinho corrió hacia él y se arrodilló ante Jinwoo. “¡Jefe! Por favor, ¡déjame vivir!” “……” Jinwoo se dio cuenta de que esto sería más fácil de lo que pensaba.
* * *
Yoo Jinho tembló con fuerza. Su rostro estaba completamente pálido. Después de todo, acababa de ver como Jinwoo era capaz de masacrar a ocho personas y, una de las armas más poderosas para gobernar a una persona era el miedo. Así que había decidido usar eso para tener ventaja. “¿Por qué debería?” – dijo, sintiendo al momento que el corazón de Jinho parecía detenerse. – ‘¿Me he pasado?’ “M…Mi… Mi dinero, si ne… Necesitas dinero, puedes pedírmelo…” “¿Por quién me tomas?” – respondió con auténtica ira. Había vivido toda su vida en la pobreza, pero no tenía intención de usar a alguien como rehén para conseguir dinero. Si lo hiciera no sería diferente de Hwang Dong. “Lo… Lo siento.” Si Jinho no estuviera temblando de miedo, lo habría golpeado en la nuca. Pero si lo hacía, tenía la sensación de que él sufriría un ataque al corazón. Así que solo pudo contenerse. ‘Ahora que lo pienso, rechazó la oferta de dinero de Hwang… ¿Es un hombre que ha abandonado las necesidades materiales y anda por un camino de carne y sangre?’ – pensó Jinho, viendo la expresión endurecida de Jinwoo. Solo podía tragar saliva. La imagen de Jinwoo en su mente se estaba volviendo cada vez más extraña, pero era demasiado pronto para sacar conclusiones. ‘Pero… ¿Por qué recogió los Núcleos mágicos?’ Momentos antes había desgarrado el estómago de la araña para tomar hasta el último fragmento de los Núcleos mágicos. Eran una fuente de poder. Los núcleos tenían muchos usos más allá de la propia creación de objetos mágicos. Pero para un cazador, no eran diferentes de montones de dinero. ‘¡Debe ser eso!’ – pensó tras llegar a una conclusión. Era el precio de la sangre. La razón por la que se ensuciaba las manos para buscar en medio de un cadáver, el porqué de su lucha contra la araña. No tenía piedad con los que iban contra él, pero tampoco tenía nada en contra de los que se ganaban la vida con el sudor y la sangre de su cuerpo. Era un verdadero defensor del trabajo duro. ‘Y pensar que he tratado de comprar la misericordia del Jefe con dinero. Por supuesto que estaría enojado conmigo.’ Entonces, lo que necesitaba ahora no era el ‘dinero de su padre’, sino algo de valor para intercambiar por vida. “Jefe, si me salvas te trasferiré todos los ingresos que obtuve de la mazmorra.” – dijo rápidamente tras mirar la cara enojada de Jinwoo. “¿Hmm?” – respondió. Estaba interesado. “Piénsalo, Jefe. Si nueve de las diez personas mueren en la mazmorra y el Jefe se lleva todas las ganancias, ¿no sospecharían todos los demás?” Jinho estaba seguro de que Jinwoo era un rango falso y no solo eso, ¡era uno muy poderoso que disfrutaba matando! Una persona así no podía permitir que la atención de la gente cayera sobre él. “¿Y?” “Bajo mi punto de vista, si el Jefe y yo salimos juntos de la mazmorra, según el contrato, todos los Núcleos mágicos serían míos. Aunque estén todos muertos, dado que el Jefe no tiene ningún beneficio, nadie sospecharía de ti.” Por supuesto, no habría nadie que sospechara de Jinho. Era el hijo de uno de los presidentes más poderosos del país y, por tanto, los núcleos no tenían ningún valor para él. “Lógicamente, el dinero te pertenecería, Jefe. Es el precio justo por matar al grupo de Hwang Dong y salvarme la vida.” Jinho hizo hincapié en las palabras, ‘precio justo’. ‘No está equivocado.’ Su sugerencia sería la mejor opción para que Jinwoo pudiera obtener con seguridad todos los Núcleos mágicos. Actualmente, la propiedad de los Núcleos mágicos estaba clara. No importaba cuán codicioso fuera Hwang Dong, no podía llevárselos consigo a la otra vida y, por ello, Jinho tenía los derechos legales de todos los Núcleos mágicos que llevaban. Y ahora, el joven le estaba ofreciendo todos los núcleos a Jinwoo. Esto era diferente a tomarlos por la fuerza. ‘No tengo ninguna razón para rechazar un trato tan bueno como este…’ Después de todo, si no fuera por él, ya estaría muerto o secuestrado. Con esa línea de pensamiento, la verdad era que se trataba de un precio justo que Jinwoo consiguiera todos los Núcleos mágicos. ‘Como pensaba, los Núcleos mágicos son el precio por la sangre que derramó para matar al grupo de Hwang. No los iba a rechazar.’ – pensó tras ver cómo la expresión de la cara de Jinwoo se suavizaba. Estaba seguro de que había dado en el blanco. El significado de la expresión ‘precio justo’ para los dos hombres era totalmente diferente, pero ninguno de los dos se daba cuenta de lo que estaba pensando el otro. “De acuerdo.” Al escuchar esas palabras, la cara de Jinho se iluminó. Estaba asombrado por la férrea convicción de Jinwoo. “Pero, ¿cómo puedo confiar en ti?” – dijo Jinwoo volviendo al inicio de la conversación y poniendo el tono frío una vez más. No asustaba al joven para conseguir una ganancia material, sino que quería asegurarse de que los eventos ocurridos en la incursión no le causarían problemas en el futuro. “¿Cómo puedo traicionar al Jefe después de salvarme la vida tantas veces?” “Siempre se puede ignorar una promesa y hablar de más.” Bueno, a la larga no lo lastimaría, dado que matar al grupo de Hwang había sido defensa propia. Eran ocho hombres armados contra una única persona y habían sido los primeros en atacar. Dado que las leyes del mundo habían cambiado desde la aparición de los cazadores, definitivamente sería declarado inocente en todo este tema. Aun así, quería evitar todo el asunto y para ello necesitaba la cooperación de Jinho. “¿Y bien?” – volvió a decir, presionando con la pregunta. “¡No me atrevería hacer una cosa tan cobarde! ¡Especialmente al salvador de mi vida!” – respondió con una mirada feroz. ‘Hmm…’ Se daba cuenta de que ya había visto esa mirada en los ojos de Jinho; cuando había desafiado a Hwang Dong. ‘Niño… ¿Eres sincero?’ Dar y recibir. Con su vida en juego, Yoo Jinho había elegido quedarse junto a Jinwoo. Estaba poniendo su fe en él y no había dudado en pelear contra ocho cazadores. Por ello, tomó la decisión de devolverle el favor. Aunque… Primero había que dar unos toques finales. “Sabes, todavía estoy enfadado por la traición de Hwang Dong.” – dijo mientras se acercaba, recogía el escudo de Hwang y lo lanzaba como si fuera un disco contra la pared. ¡Crack! El escudo quedó incrustado en el muro. “¿Mi seguidor no me irá a traicionar?” – dijo con voz grave. “Por supuesto que no, Jefe.” La mazmorra volvió a temblar, cada vez era más violento. ¡¡Brooooooooooooooooooooom!! Bien. Jinwoo había decidido dejar de molestar al joven. Desde el principio no había tenido planes de lastimarlo y sentía que ya había hecho lo suficiente. “Vale. Ve a coger los núcleos, nos vamos.” “¡Muchas gracias, Jefe!” – respondió Jinho haciendo una reverencia de noventa grados con la parte superior de su cuerpo. La sonrisa había vuelto a su rostro. ‘Tengo que coger lo que es mío.’ – pensó mientras iba recogiendo las bolsas de todo el grupo, tomando especial cuidado de la cartera de Hwang. Su contrato era de dos millones de wons y no iba a permitir que su jefe se fuera sin pagarle. En la cartera encontró algo más de esa cantidad y entonces recordó que Hwang le había comentado que le iba a pagar en efectivo justo después de la incursión. Parecía que en eso no estaba mintiendo. Después de todo, no se puede cortar la cola de un lagarto todas las veces. Si no hubiera ocurrido algo inusual, como la aparición de los Cristales de maná, probablemente hubieran terminado la misión sin problemas. “Gracias por el salario.” – dijo hablando solo, para a continuación, levantarse e irse. Al verlo, Jinho, que había estado colocando los núcleos dentro de su mochila, entró en pánico cuando notó que Jinwoo desaparecía en un instante, cuando acababa de regresar. “¿Jefe?” A su alrededor solo quedaban los cadáveres de las víctimas de Jinwoo. “¡Aaaaaaaah!” Poniéndose azul, Jinho lo persiguió frenéticamente.
* * *
En la zona del incidente se encontraban los investigadores y el personal de la Asociación. El protocolo si se daba alguna muerte durante una incursión era simple: tendrían que reportar el incidente a la Asociación de Cazadores y someterse a una investigación. En este caso, la tarea había recaído sobre una mujer de mediana edad y con aspecto serio. “¿Sus nombres?” “Sung Jinwoo” “Soy Yoo Jinho” La muerte de un cazador en una mazmorra era, por desgracia, algo común y por ello las investigaciones posteriores eran algo bastante rutinario. Solo consistían en mantener un registro adecuado de todo lo que había sucedido. Todo iba bien… Siempre y cuando no se notara nada sospechoso. “Hmm… ¿Me estás diciendo que todos los cazadores de rango C han muerto y que solo vosotros dos, un rango D y un rango E regresan vivos?” – preguntó la investigadora levantándose las gafas mientras entrecerraba los ojos. – ‘En una incursión normal, los primeros en morir son los débiles…’ “¡Oh, Dios mío!” – dijo en voz alta tras mirar cuidadosamente a los supervivientes. Algo había llamado su atención. – “¿No es ese uno de los nuevos productos de la Compañía Maya? ¿Es la Espada Larga Kallion? Y… ¡Oh! Esa es una de las obras del maestro artesano Gredos, ¡un Escudo de la Serie Real!” Se había acercado a Yoo Jinho con un brillo en los ojos. Al escucharla, Jinho puso una expresión de orgullo. “¡Sabes muchas cosas!” “¡Jo, jo, jo! Oh, no. Me encanta mirar catálogos de productos nuevos.” El precio de la espada larga era de 700 millones y, el escudo costaba 500 millones. Habían sido producidos a partir de Núcleos mágicos de cientos de millones de wons y de otra gran cantidad de materiales caros. Se trataba de equipamiento poderoso que podían elevar el rango de un cazador D a un rango C. Al verlo, ya había creado en su cabeza una nueva teoría sobre lo que había sucedido en la mazmorra. ‘Si están llevando esas cosas…’ Un rango D sería capaz de derrotar al jefe, aunque todos los rangos C hubieran muerto. ‘Ese rango E probablemente sobrevivió escondiéndose en algún rincón.’ Por supuesto, la verdad era completamente la contraria. Aun así, había llegado a esa conclusión. Alguien que podía permitirse ese tipo de equipo no habría traicionado a sus compañeros por unos pocos Núcleos mágicos. Tampoco había manera de que el rango E pudiera hacer nada contra un rango C. Como tal, las muertes de Hwang Dong y del resto de sus compañeros fueron descartadas como un accidente desafortunado. “Bueno, creo que con esto vale.” – dijo con una expresión de satisfacción, dando por zanjado el asunto. – “La investigación ha terminado. Ambos sois libres de iros. Sé que habéis pasado por una situación complicada. La Asociación os agradece vuestra cooperación en este asunto.” “Gracias.” – respondió Jinwoo. La investigadora se fue tan rápido como había llegado. “Gracias, Jefe.” – dijo Jinho dándole una nueva reverencia de noventa grados. ‘Probablemente ha pasado demasiado miedo allí dentro.’ – pensó viendo que, incluso después de salir por la puerta, su actitud no había cambiado. “También lo has hecho bien.” “Eh, realmente no he hecho nada. Todo lo hizo el Jefe. Aquí tienes tus Núcleos mágicos.” – dijo Jinho mientras extendía la bolsa respetuosamente. Estaba llena hasta el borde de núcleos, cuyo valor, para una mazmorra de rango C, podía llegar a los diez millones. En el peor de los casos, valdrían un par de millones. ‘¿Cuánto valdrá todo esto…?’ – pensó mientras intentaba hacer un cálculo aproximado de sus ganancias. Tenía que hacer un esfuerzo para no reírse de la alegría. Mientras miraba la bolsa, empezaron a aparecer pequeñas gotas de agua en su superficie. Pof Pof Levantando la cabeza, pudo ver que el cielo despejado de la mañana había terminado cubierto tras el mediodía y ahora había comenzado a llover. ‘Menos mal que le di un paraguas.’ – pensó mientras sonreía al recordar a su hermanita.
* * *
Ya era profundamente de noche cuando llegó a casa y pudo abrir la ventana de estadísticas. “¡Estadísticas!”

Estadística
Fuerza:
53
Agilidad:
38
Inteligencia:
30
Vitalidad:
30
Percepción:
32
Fatiga:
0
Puntos sin asignar:
10
Todavía tenía diez puntos para asignar, los que había ganado con la misión de emergencia. Estaba ansioso por gastarlos. Era una cantidad que normalmente le llevaría tres días de misiones diarias conseguir y aún le faltaría un punto. ‘En primer lugar, vamos a subir la [Agilidad], luego la [Percepción].’ – pensó mientras ponía siete puntos en [Agilidad] y los tres restantes en [Percepción].

Estadística
Fuerza:
53
Agilidad:
45
Inteligencia:
30
Vitalidad:
30
Percepción:
35
Fatiga:
0
Puntos sin asignar:
0
“Listo.” Sus atributos habían aumentado bastante. La [Agilidad] casi estaba al mismo nivel que la [Fuerza] y, sin darse cuenta, la [Percepción] había alcanzado los 35 puntos. Una vez que la [Fuerza] y la [Agilidad] estuvieran al mismo nivel, tenía pensado centrarse en subir la [Vitalidad]. Dejando a un lado la [Inteligencia], que aún no sabía para qué servía, quería elevar sus estadísticas de manera uniforme. ‘Vamos a ver el progreso de hoy.’

Nombre:
Sung Jinwoo
Nivel:
21
Raza:
Humano
Clase:
Ninguna
Titulo:
Asesino de lobos
Salud:
2600
Maná:
390
Fuerza:
53
Agilidad:
45
Inteligencia:
30
Vitalidad:
30
Percepción:
35
Fatiga:
0
Puntos sin asignar:
3
Habilidades pasivas
[Desconocido]: Nivel máximo.
[Espíritu inflexible]: Nivel 1.
Habilidades activas
[Correr a toda velocidad]: Nivel 1.
[Sed de sangre]: Nivel 1.
Lo que más felicidad le traía era ver que había aumentado tres niveles y que había adquirido una nueva habilidad, [Sed de sangre]. Gracias a los diez puntos de estadísticas, sus atributos también se veían mucho mejor. Solo con esto, ya había sido un día muy productivo, pero no era lo único que había ganado. ‘He cobrado mi sueldo de dos millones.’ – pensó, mientras recordaba el dinero. – ‘Y he ganado once Núcleos mágicos de la araña y treinta y ocho núcleos de Hwang’. – continuó contando los núcleos que había dentro de la mochila. ¡Tenía cuarenta y nueve Núcleos mágicos! A un precio medio de cinco millones cada uno, podía ganar doscientos millones. ‘Doscientos millones en un solo día…’ Había reunido las ganancias de nueve personas para sí mismo. Bueno, no, de diez. Había tenido un golpe de suerte impensable, era una cantidad increíble. ‘Solo me queda venderlos.’ No era difícil vender Núcleos mágicos. La demanda era realmente alta y esto hacía que le fueran arrebatados de las manos en el momento que entraran al mercado. La cuestión era dónde venderlos. Podía vendérselos a una persona o a un gremio. Viendo la cantidad de núcleos que tenía, pensó que sería mejor buscar un intermediario en lugar de venderlos personalmente o de poner una subasta en internet. ‘Me pregunto si puedo vender esto en la tienda…’ Sería mucho mejor si la tienda pudiera comprar los núcleos al valor del mercado, como con los objetos inútiles. ‘Ahora que me acuerdo, me salió un mensaje que decía que podía comprar en la tienda.’ – pensó. Guardando la mochila, se daba cuenta de que había olvidado otro de sus logros. Recordándolo, abrió rápidamente la tienda. El oro que había recogido en la mazmorra instantánea estaba en su inventario cogiendo polvo. “Comprar.” ¡Ding! Con el familiar sonido electrónico, una lista interminable de objetos apareció ante sus ojos. Iba desde pociones baratas y accesorios diversos, a armaduras elaboradas y armas poderosas. Cada uno se vendía por oro y, obviamente, cuanto mejor era el objeto, más cantidad requería. Algunos de los objetos más poderosos costaban diez mil millones de monedas de oro. ‘¡Uaa…! Diez mil millones…’ Su cantidad de oro actual era de 112.000 monedas de oro. Era demasiado poco para comprar cualquier cosa que pareciera útil, pero no tenía necesidad de apresurarse. Tenía mucho tiempo. ‘Así que mientras gane oro, puedo comprar todo esto…’ Navegó por la lista mientras iba fijándose en los distintos objetos. Había obtenido una razón más para entrar en una mazmorra instantánea. Ya estaba anticipando la recompensa por la caja aleatoria de mañana.