jueves, 20 de febrero de 2020

Survival Capítulo 48

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 48
Enfrentamiento VIII
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Saeri hinchó las mejillas y luego asintió con la cabeza al Doctor. “El medicamento tarda media hora en surtir efecto, la desataremos en ese momento. Señorita Saeri, no se preocupe demasiado. Ya sabes cómo es Yohan. Estoy seguro de que está bien.” – con calma, el doctor Park convenció a Saeri para que cediera. Aunque todavía estaba decidida a salir a buscarlo, ya no iba a salir de inmediato. “Señor, cargue mi arma por mí. Cuando termine aquí, me iré de inmediato.” – dijo Saeri, recostándose contra la cama con cansancio. Después de unos momentos, se durmió. Cuando Ha Jin regresó con el revolver recargado, vio a Saeri durmiendo allí, babeando. “¿Está dormida…?” “Oh, Ha Jin, ¿podrías ayudarme a mover a Saeri? Le di un sedante, por lo que estará dormida durante un rato.” – dijo el doctor Park con una sonrisa. Ha Jin asintió con la cabeza. Después de ayudar, salió de la enfermería, asegurándose de cerrar la puerta detrás de él. El equipo de reconocimiento ahora estaba disperso a los cuatro vientos. Barrendero no estaba y Yohan había desaparecido. Saeri, Jung Hwan y Dong Seok resultaron gravemente heridos. No podía llevar a los principiantes, que no tenían ninguna experiencia, a salir en medio de la noche para ayudar en la búsqueda. Era muy peligroso. Creía en Yohan, pero todavía estaba preocupado. Le debía su vida y era una deuda que aún tenía que pagar. Tampoco podía moverse solo, sería un suicidio. Ha Jin consiguió que Seo Jun colocara un guardia en la azotea y salió a la calle. Se subió a un autobús y se sentó a esperar a Yohan. Sin embargo, después de un tiempo, se impacientó y se puso de pie. Tendría que ir a buscar a Yohan. No había nadie más que pudiera hacerlo.
* * *
Hyuk agarró la mano de Yohan y lo ayudó a bajar del contador de gas. Después de aferrarse a su vida durante tanto tiempo, Yohan finalmente dejó escapar su conciencia y se desmayó de inmediato. El agotamiento y las heridas finalmente lo alcanzaron. Cuando volvió a abrir los ojos, estaba en la enfermería del campamento del centro comercial. No sabía cuánto tiempo había estado inconsciente. Luchó por abrir los ojos y, cuando se volvió hacia un lado, pudo ver a Saeri durmiendo. Recordando el hecho de que no pudieron comunicarse con ella a través de la radio esa noche, se sintió aliviado. “¿Yohan…?” Cuando sintió como se sentaba contra la cabecera de la cama, Saeri abrió los ojos e, inmediatamente, cargó contra él como un rinoceronte para apretar su cabeza contra su pecho. El corazón de Yohan se aceleró por un breve momento y le palmeó la cabeza. Permanecieron en esa posición por un tiempo antes de que Saeri fuera a buscar a los otros miembros del campamento. Todos se reunieron en la sala, como si presenciaran un espectáculo. “¿Qué están mirando? Salgan todos, ¿de acuerdo?” Seo Jun comenzó a expulsar a la gente cuando la enfermería estuvo abarrotada. Solo permitió que algunas personas se quedaran. “Yo, ¡Yo! ¡Hice gachas de arroz! Para Yohan.” Ji Hye insistió en que solo ella podía cuidar la nutrición de Yohan. Quería sentarse en la esquina de la habitación mientras el equipo de reconocimiento y los encargados hablaban con Yohan, pero Seo Jun cogió las gachas y la echó de la habitación. “¿Por qué están haciendo tanto alboroto? No es como si estuviera gravemente herido.” – dijo Yohan con indiferencia. Todos lo miraron molestos. Sintiendo el incómodo estado de ánimo en la habitación, Yohan se frotó la frente tímidamente. Miró a las personas que estaban en la habitación. Estaba Jung Hwan, que había sido alcanzado por una flecha; Dong Seok, que no respondió a la llamada de la radio; Ha Jin, que escoltó a Jung de regreso al campamento; Barrendero, que había sido asignado a una misión muy lejos y Hyuk, quien le salvó la vida. Toda la gente por la que estaba preocupado estaba aquí, sana y salva. “¿Cuánto tiempo he estado dormido?” – preguntó Yohan, mirándolos a todos. “Realmente no estabas dormido. Más bien te desmayaste.” “Ah, gracias doctor.” Yohan expresó su gratitud al doctor Park y luego se volvió hacia el grupo, esperando la respuesta a su pregunta. “Has estado fuera por dos días.” – dijo Ha Jin. “¿Dos días?” Fue una revelación impactante. Yohan pensó que solo había estado inconsciente por medio o un día. “¿Alguna víctima?” “Ninguna.” Yohan se recostó sobre el colchón con un gran suspiro de alivio. Se sentía completamente agotado. Esta era la primera vez que su grupo no experimentaba ninguna víctima, a pesar de estar luchando contra un grupo grande y malvado. Ya fuera por una oleada zombi o con peleas contra humanos, un escenario peligroso siempre causaba bajas. Con la excepción de los combates en los que peleaba solo, esta era la primera vez que le pasaba algo como esto en las dos líneas de tiempo. ‘Ahora es diferente.’ – pensó Yohan. Necesitaba tener más fe. Estaba listo para aceptar la realidad y siempre esperaba que hubiera bajas y sufrimiento. Sin embargo, ya fuera por la suerte u otro motivo, todo salió bien. ‘Es la primera victoria perfecta.’ Por alguna razón, el pecho de Yohan se sentía entumecido. Tenía una expresión de verdadera felicidad en su rostro, que conmovió a todos los demás en la habitación. “Eres un robot, así que nunca pensé que podrías mostrar esa expresión.” – dijo el anciano Park, dándole unas palmaditas en la espalda a Yohan que, respondió con una pequeña sonrisa. La atmósfera en la habitación se iluminó, como si se hubieran encendido velas de múltiples colores a su alrededor. – “Buen trabajo.” “Anciano Park, también lo hiciste bien…” – dijo Yohan, controlando sus emociones. A pesar de que acababan de ganar una batalla muy reñida, todavía tenían un largo camino por recorrer en lo que respecta a la supervivencia final. Yohan se limpió la cara y luego miró al grupo con una sonrisa brillante. “Deberíamos volver al trabajo.” Su declaración fue recibida con otro incómodo silencio. La gente se miraba, esperando que alguien dijera algo. Finalmente, Saeri dio un paso al frente. “Te lo dije antes. Tienes que descansar, ¡adicto al trabajo!” “Dos días de sueño son suficientes. Hay mucho que hacer. Hyuk, ¿trajiste nuevos compañeros contigo?” Hyuk asintió con la cabeza. “¿También trajiste a los supervivientes de la base militar?” – preguntó Yohan, dirigiéndose hacia Barrendero. “Sí. Unas trece personas.” “Es demasiada gente. Tenemos que hacer un tercer campamento con rapidez.” Si sus cálculos eran correctos, en la actualidad, tenían alrededor de 40 personas en el campamento. Si atraían a una oleada zombi, el error podría traer grandes repercusiones. Yohan se movió para ponerse de pie, pero Barrendero lo detuvo. “Jefe, no te preocupes. Ya hicimos una limpieza rápida de un campamento ayer y enviamos a los nuevos supervivientes allí.” “¿Qué? ¿Dónde?” “La escuela media de Sangil. La última vez dijiste que sería bueno tener un tercer campamento en esa zona. Está cerca de la estación de Sang-Dong y del parque del lago.” “Bien… hecho.” Yohan estaba sorprendido. Solo lo había mencionado por casualidad y no creía que alguien lo hubiera recordado y hubiera hecho algo al respecto. “¿Qué tal los suministros?” “Tienen suficiente para cuatro días. Hicimos una lista de todo lo que les dimos, para que puedas verificarla después de descansar un poco.” – respondió Seo Jun. “Buen trabajo.” – respondió Yohan, con una sonrisa. No podía hacer nada más que felicitar a su equipo. Al final, cedió y descansó. A cambio, el equipo de reconocimiento y los encargados acordaron informarle de todo. Cuando terminaron, todos abandonaron la habitación. Todos, menos Hyuk. Se sentía como si no lo hubiera visto en mucho tiempo. El caos del día tampoco ayudó. A pesar de ser un estudiante universitario, Hyuk parecía joven. Sin embargo, tenía un aura de confianza que debía haber aparecido por sus experiencias en los últimos días. Yohan sintió algo de afecto por el hermano menor de su amigo fallecido. “¿Le dijiste adiós a Gunn?” “Si.” Yohan notó que Hyuk llevaba un collar. De él, colgaba una pequeña botella de cristal que contenía un polvo de color gris. Sabía lo que era sin necesidad de preguntar. “Me sorprendió mucho encontrarte allí afuera. No pensé que te atraparían así.” El día que Hyuk rescató a Yohan, su grupo se encontraba cerca del callejón cuando escucharon el grito de batalla de Yohan. Se dirigían hacia el campamento del centro comercial, pero, por suerte para él, Hyuk reconoció su voz e inmediatamente corrió hacia la fuente del sonido. Afortunadamente, era del tipo que siempre trataba de salvar a todos los que veía. El momento de Hyuk fue perfecto y era una prueba de que aún no había llegado el momento de morir para Yohan. “Ya veo. ¿Quiénes son las personas que trajiste contigo?” “Cuatro de ellos son mis compañeros del departamento de educación física de la Universidad de Bucheon. Me los encontré cerca de mi casa. Los otros cuatro, los encontré de dos en dos, mientras regresábamos hacia aquí. Los vi luchando contra los zombis, los salvé y los convencí para que volvieran conmigo.” “¿Saben pelear?” “Sí. Son personas valientes. Dijeron que sobrevivieron a base de moverse.” “¿Son dignos de confianza?” “Bueno, no se opusieron cuando quería salvarte. ¿Eso responde a tu pregunta?” ‘Demuestra que son idiotas.’ – pensó Yohan mientras ponía una sonrisa. – “Aun así, no confíes demasiado en ellos. De todos modos, creo que los ocho deberían seguir trabajando contigo. ¿Has oído hablar del equipo de reconocimiento?” “Sí.” “Puedes ser el líder del segundo equipo de reconocimiento. Trabaja con esas ocho personas.” Hyuk asintió de inmediato, como si esperara que Yohan dijera esas palabras. “Entonces, ¿deberíamos trasladarnos al campamento de la escuela secundaria?” “No, vamos a crear un campamento separado para los equipos de reconocimiento. Iremos mañana.” “Entendido.” “Bueno. Consigue que venga Barrendero.” Hyuk asintió con confianza y se levantó. Pero cuando se acercó a la puerta y luego se dio la vuelta. “¿Algo más?” “Yohan, voy a salvar a la gente.” “Si. Ese es el trabajo del equipo de reconocimiento.” “Quiero hacer que salvar a las personas sea nuestra prioridad.” – dijo Hyuk con firmeza. Yohan podía entender por qué lo decía, pero aunque no tenía las mismas creencias, sabía que era bueno tener un objetivo en estos tiempos caóticos. Mientras no hicieran nada extremo, ser caballeroso estaba bien. Sin embargo, aunque salvar a la gente era genial, era un privilegio, no un derecho. Además, era importante ser exigente acerca de a quién aceptaban en sus campamentos. Esto también era algo complicado para Yohan, pero era algo que mejoraría con el tiempo y la experiencia. “Bueno. Puedes irte ahora.” Cuando Hyuk salió, Ha Jin entró. Había estado esperando afuera. “Llamé a Barrendero.” “Lo sé. Simplemente esperé porque hay algo que tengo que decirte.” “¿Algo que decirme?” “Ayer por la mañana, mientras aún estabas inconsciente, sucedió algo cuando Barrendero y los soldados llegaron aquí.” Yohan no podía adivinar lo que pasó, pero pudo ver que Ha Jin hablaba con una expresión seria en su rostro. ‘Bueno, su expresión siempre está seria.’ “Ese día, Barrendero llegó cubierto de sangre. Mientras viajaban, fue atacado por la banda de moteros. Cuando le pregunté qué pasó, se limitó a sonreír y dijo que no era nada. Dijo que solo fue una pelea.” “Sabía que algunos moteros habían desaparecido. Supongo que fueron enviados a atacar la escuela. ¿Entonces qué pasó?” “Había algo extraño en los supervivientes del campo militar. Parecía, que estaban asustados.” Ha Jin hizo una pausa y Yohan se sintió ansioso. Barrendero se había convertido en un miembro de rango superior en el campamento debido a su personalidad amigable y sus habilidades de lucha. Si causaba problemas con el campamento militar, dificultaría las cosas. “Así que le pregunté al teniente Ahn si sucedió algo.” “Él… ¿realmente es humano? Nunca he visto a nadie, incluso entre las fuerzas especiales, moverse como él. Podía esquivar una flecha en el aire y cercenar a esos bastardos con su hacha con una sonrisa en el rostro… Estaba tan conmocionado que no pude ayudar o escapar. Sus movimientos me pusieron la piel de gallina…” Para el teniente Ahn, era como si estuviera soñando. Yohan tenía una mirada en blanco en su rostro mientras escuchaba a Ha Jin. Definitivamente había experimentado la misma sensación cuando conoció a Barrendero en el centro comercial H. Todavía podía recordar vívidamente como Barrendero esquivaba sus flechas lanzadas a quemarropa. En ese momento, pensó que había sido por suerte, debido a la reacción por entrar en pánico. Los movimientos de Barrendero eran sorprendentes, pero eso era todo. “Sé que es un eufemismo decir que simplemente es ágil y veloz, pero eso es lo que es.” “Eso no es de lo que estoy hablando.” “¿Uh?” “¿Recuerdas cuando peleamos contra la pandilla de moteros?” “Por supuesto.” “Cuando ese día esquivaste esas flechas, tuve la misma sensación.” “Eso es…”