domingo, 24 de enero de 2021

Volumen 36 Capítulo 7

Volumen 36 Capítulo 7
Zahab, un compañero eterno
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

Tanto Geomchi, como los Instructores y también los aprendices estaban cayendo en una profunda agonía. Jugando a Royal Road, mucha gente se preocupaba por cantidad de cosas. ‘¿Cómo progreso en esta misión?’ ‘Me han pedido que recoja hongos en las Montañas Yulun… Creo que es peligroso con mis habilidades.’ ‘¿Hacia dónde debería mejorar mi habilidad de ataque?’ El crecimiento y las misiones del personaje. Royal Road era como la vida real y tenía muchas opciones y cosas que tener en cuenta. Sin embargo, las preocupaciones de los geomchis no eran de tan alto nivel. No vivían de manera complicada. Si tenían hambre, comían; si aparecía un tipo fuerte, luchaban. La novia de Geomchi-2 era psiquiatra, pero en realidad había una o dos cosas que no podía comprender. ‘¿Insomnio? ¿Por qué no puedo dormir por la noche? Si te acuestas y cierras los ojos, ¿no se supone que duermes y roncas?’ ‘Si tiene depresión, ¿es que no quiere vivir en este mundo? No puede ser. No, me gusta Lee Seung aunque se hubiera revolcado en excrementos de perro. ¿Por qué habría de suicidarme?’ Si se usaba la psiquiatría con ellos, entonces el resultado sería que estaban sufriendo a causa de Weed. “Maestro, después de ver la aventura de Weed me he dado cuenta de que hemos sido demasiado vagos.” “Estoy avergonzado, debería haber cazado a un Dragón antes. Como su maestro, ya no tengo valor para verlo.” – dijo Geomchi. “No, Maestro. Es culpa nuestra. Todo es porque no le hemos apoyado lo suficiente.” Geomchi y los Instructores estaban molestos por la aventura de Weed. Era de sentido común que Weed había jugado a Royal Road durante más tiempo. Además, invertía mucho más tiempo. Le habían elogiado después de fundar su reino, y estaban tranquilos aunque tuviera éxito en las aventuras. La realidad era que las misiones que tenían condiciones complejas para poder completarlas solo les resultaban molestas. Solo había que ir a donde hubiera un monstruo fuerte y matarlo. No había ninguna necesidad de aceptar una misión y hacer recados. No veían la necesidad de distinguir entre buenos y malos. En el pasado, cuando eran pobres y necesitaban comida, habían hecho misiones para ganar dinero y no pasar hambre, pero ahora no les entusiasmaba demasiado. Pero ahora… “Weed va a luchar contra el Dragón del Caos… Hmm.” “Aún no ha ganado, Maestro.” “Aun así siento un hormigueo por el cuerpo.” Geomchi y sus aprendices envidiaban la idea de poder luchar contra un Dragón. Ya habían sido derretidos por su aliento, por lo que sabían lo imprudente que era luchar a ciegas contra un Dragón en su estado actual. No importaba cuánto hubieran mejorado con la espada, no podían luchar contra uno. Conocían sus limitaciones como artistas marciales que vivían en el mundo moderno, por lo que habían ido aumentando su fuerza en silencio. Sin embargo, la búsqueda que se estaba desarrollando en el pasado requería luchar contra un Dragón. Era muy emocionante. “Cazador de dragones. Quería ser el primero en conseguir ese título.” “He perdido la oportunidad de alcanzar la gloria.” Geomchi, los Instructores y los aprendices reflexionaron sobre sí mismos y se dieron cuenta de que habían sido orgullosos e indolentes. “Geomchi-2, ¿qué hemos estado haciendo hasta ahora?” “La búsqueda para ser un Maestro Artista Marcial.” “Cierto… Entrenar a nuevos discípulos.” Geomchi y los aprendices estaban enseñando sus habilidades a los discípulos PNJ. Necesitaban transmitir sus artes marciales hasta al menos el nivel Avanzado para que fueran capaces de superar una mazmorra. “Blande la espada.” “¿Hasta cuándo?” “Durante toda la noche; si crees que vas a morir, dímelo. Te mataré primero.” No eran instructores comprensivos ni amables; los golpeaban si se equivocaban o los mandaban a practicar por sí mismos para que no molestaran y los evaluaban más tarde. Sin embargo, tenían ojo para seleccionar a sus discípulos. Debido a sus muchos años de experiencia, sabían que si no eran lo suficientemente poderosos, no podrían soportar el entrenamiento. El talento era importante, pero preferían enseñar a aquellos que estaban dispuestos a morir por la espada. “Mis padres fueron asesinados por bandidos…” “Entonces debes volverte más poderoso si quieres vengarte.” “Solo quiero que el maestro lo haga.” “¿Quieres ir a los brazos de tus padres?” Los discípulos que atravesaban las mazmorras crecían de forma salvaje como brotes de soja. Después de eso, vivían sus propias vidas. Uno de los discípulos se había convertido en un caballero del Reino de Arpen y otro había decidido vagar por el mundo como mercenario. También se había dado varios casos donde habían elegido convertirse en comerciantes después de pensar que su habilidad con la espada era insuficiente. “¿Quieres ser comerciante?” “Sí. Lo siento, maestro.” “No, ser comerciante también es una buena profesión.” Geomchi-101 permitió que su discípulo se desviase del camino. Conocer a un comerciante le permitiría beneficiarse de él una y otra vez. Además, tampoco quería un discípulo que no pudiera cazar en condiciones; era mejor buscar otro y golpearlo el tiempo suficiente como para que aprendiera bien el manejo de la espada. El discípulo de Geomchi-5 terminó tan afectado por el proceso de aprendizaje que, nada más atravesar la mazmorra, se escapó atravesando una zona donde la vigilancia estaba descuidada. Terminó convirtiéndose en un bandido bastante famoso. “Los discípulos que he entrenado han aprendido algunas habilidades.” – dijo Geomchi-3 recordando el pasado. Después de enseñar a varios discípulos durante un mes, aprendieron todo lo que necesitaba un artista marcial. Habían aprendido habilidades que les hacían más poderosos, a cómo fortalecer su cuerpo, habilidades defensivas, a estar vigilantes a todo lo que pasaba a su alrededor y a poseer una vitalidad sobrehumana. Al final, una vez que aprendían las habilidades necesarias, tenían que practicarlas hasta la extenuación. Debían alcanzar el nivel Avanzado – 3 antes de que se acabase el tiempo establecido de tres meses. Sin eso, no podían continuar con la búsqueda para ser un Maestro Artista Marcial. Aunque los rumores decían que se podía detener o posponer la búsqueda para alcanzar la maestría de su profesión en cualquier momento, eso no se aplicaba en su profesión como artistas marciales. Si experimentaban el más pequeño error o sufrían una derrota, sus calificaciones como maestros desaparecían por completo. Se podría considerarse una sanción bastante injusta, pero Geomchi y sus discípulos estaban bastante satisfechos. “Las artes marciales no son lo mismo que otras profesiones, por lo que este tratamiento es apropiado.” “Por supuesto que lo es, Maestro.” Cada uno de ellos había vivido en las montañas durante tres meses con el orgullo de ser especiales. La profesión de artista marcial no necesitaba ser entrenada en la montaña para aumentar sus habilidades, ¡pero allí encontraban la atmósfera adecuada donde sus discípulos podrían cultivarse rápidamente! Aprendían el dominio de sus habilidades saltando entre ramas y persiguiendo animales por el bosque. Al acumular competencias mientras realizaban diversas e inusuales prácticas de capacitación, podían manejar completamente las habilidades recién adquiridas. Aunque su nivel no era particularmente más alto que antes, el poder de combate era mucho mayor debido a las nuevas aptitudes. El resultado de usar su habilidad con la espada para luchar también era diferente. De hecho, era difícil y aburrido para los humanos blandir su espada durante tres meses. Sin embargo, Geomchi y sus discípulos les gritaban para que blandieran sus espadas todos los días, por lo que no eran diferentes de su vida cotidiana. “Todavía puedo continuar… Geomchi505 me ha elegido a mí.” “¿Por qué esos tipos trabajan tan duro? Ah, solo quiero comer y descansar.” Durante la competencia en las montañas, su habilidad con la espada aumentaba a un ritmo tremendo. ¡Cada uno había alcanzado al menos el nivel Avanzado – 9! Se habían agregado estadísticas y logros especiales relacionados con el [Dominio de la Espada] que estaban en línea con el entrenamiento de sus cuerpos. “Parece que hemos estado muy cómodos mientras jugábamos.” – dijo Geomchi asintiendo con un rostro serio. “Pienso lo mismo, no podemos dejarlo aquí si queremos salvar nuestro orgullo.” “La idea del Maestro es correcta.” “Si luchamos contra monstruos con la fuerza de un pollo en lugar de con la fuerza de faisanes, no podremos compararlo con un dragón.” “Cierto.” Geomchi y sus discípulos ya habían atrapado a toda la variedad de monstruos del Norte. Habían atravesado corriendo con furia las mazmorras y derrotado a los monstruos, pero no le daban ningún valor. “Deberíamos crear un grupo de caballeros.” “¡Qué buena idea!” Los discípulos simpatizaron con la opinión de Geomchi sin pensarlo demasiado. Ser un maestro audaz le hacía sentirse mejor. Geomchi a menudo mostraba un comportamiento errático y esta vez habló después de pensarlo detenidamente. “Si miras la batalla que está librando Weed, los caballeros son geniales. Son los que luchan sistemáticamente y su efecto en batalla es docenas de veces superior. Que ganes o pierdas una batalla depende del desempeño de los caballeros.” “Sí, eso es correcto.” “Y dentro de un tiempo, habrá una pelea con los niños del Continente Central.” “Cierto.” En el Norte se estaba extendiendo el rumor de que el Imperio de Haven pronto los invadiría. Los jugadores que se habían ofrecido como voluntarios para ingresar en el ejército o en el Culto de las Gachas de Hierba ya estaban preparando planes de batalla. “Organicemos nuestro propio grupo de caballeros nosotros mismos y demostrémosles a esa gente cómo se hacen las cosas. Vamos a atrapar a ese tipo llamado Bard Ray.” “Los discípulos no podemos alcanzar la visión del Maestro.” “Después de completar una victoria perfecta, pasaremos a cazar un Dragón.” “Es una idea fabulosa.”
* * *
La gente se preguntaba sobre cómo el Reino de Arpen podía funcionar después de que Weed estuviera fuera durante tanto tiempo. “¿Cómo puede seguir funcionando sin el Rey?” “Por ahora todo va bien.” Si un Rey descuidaba su país, la seguridad se deterioraba y, con el paso del tiempo, los bandidos infestarían el reino y los residentes terminarían por marcharse. Sin embargo, la seguridad alrededor de Morata y de la Fortaleza de Vargo era muy buena. Casi no había ladrones en las áreas donde se desarrollaba el comercio y se estaba logrando una gran reactivación económica. Actualmente, el Reino de Arpen casi se había extendido por todo el Norte. Hasta los pantanos y las montañas más profundas, donde no había ciudades, dependían económica y culturalmente del Reino de Arpen. Los aventureros y guerreros del Reino de Arpen llegaban para derrotar a los monstruos y resolver sus misiones. Los comerciantes completaban acuerdos comerciales y los mineros desarrollaban profundas excavaciones. Todos los habitantes estaban agradecidos de tener trabajo. Además, el ejército del Reino de Arpen había crecido hasta alcanzar una gran escala para luchar contra todos los monstruos de las nuevas zonas anexionadas en el Norte. La tasa de natalidad había aumentado de forma milagrosa y no solo se debía a los humanos que vivían en las vastas tierras del Norte… “¡Chwiiiik!” “Puedo construir una casa aquí para vivir. ¡Chwiiik!” “Tienes que ampliar la cueva, no tiene suficiente sitio para tumbarse. ¡Chwiiiiiiiik!” ¡Los orcos que habían llegado del Este por barco florecían en el Norte! Los orcos se habían asentado alrededor de la Fortaleza Vargo y ahora los jugadores que elegían ser orcos podían empezar desde allí. Todos se parecían a Karichwi, por lo que la imagen que daban era inaudita. Debido a sus características innatas de hacerse fuertes rápidamente y de reproducirse sin pausa, los orcos se habían convertido en una imagen cotidiana alrededor de la fortaleza. Las tropas de orcos estaban formadas entre 20.000 y 50.000 guerreros, y podían enfrentarse a cualquier monstruo poderoso. Existían muchos lugares que no habían sido conquistados dentro de las mazmorras, pero al menos no había monstruos deambulando por las montañas en manadas. Los orcos habían emigrado a las montañas lejanas, pero también continuaban creciendo, usando el área alrededor de la fortaleza como base. “Esta pata de ciervo sabe deliciosa, ¡chwiiik!” Los orcos apreciaban de forma especial el sabor de las piernas de ciervo chorreantes sangre, sin asarlas. A muchos usuarios les gustaba la vida salvaje de los orcos, haciendo que la fortaleza se hubiera llenado de ellos. “Sal de mi camino. ¡Chwiiik!” “Chwiiik ¡Yo he llegado primero!” Los orcos que intentaban abandonar la fortaleza obstruían los caminos al igual que los trabajadores que salían para su trabajo en hora punta. Dado que había al menos cien bebés por cada orco, la fortaleza estaba a punto de estallar. “Esto parece una jaula para orcos, ¡chwiiik!” “Este lugar es más horrible que los orcos, ¡chwiiik!” Los jugadores orcos decidían vivir a parte para cazar y conseguir comida. Para ellos, era fácil conseguir cualquier cosa dentro de la fortaleza. Compraban la comida que desechaban los comerciantes y se la daban de comer a sus hijos, por lo que crecían sin pausa. Cualquier transeúnte ocasional que acariciara la cabeza de un lindo bebé orco podía encontrárselo al día siguiente midiendo más de dos metros y treinta centímetros de altura. Era sencillo formar una familia de orcos, pero para aumentar su poder debían mudarse a amplios terrenos donde aparecieran monstruos más fuertes. El sueño de cualquier jugador orco era convertirse en un guerrero extremadamente fuerte y, con el tiempo, liderar una tribu que contuviera decenas de miles de orcos. “Vamos a tierras inexploradas, ¡chwiiik!” Abandonaban los terrenos de caza estables y los lugares donde podían obtener alimentos y armas con facilidad para trasladarse más profundo en el Norte junto con sus crías. De hecho, para los orcos de alto nivel, este movimiento no era distinto de una aventura a vida o muerte. Sin embargo, si lograban crear un asentamiento con éxito, podrían multiplicarse y liderar una tribu. Debido a la naturaleza de los orcos, si lograban asegurar su propio territorio y aguantaban, podían crear una fuerza muy poderosa. Los líderes orcos abandonaban todos los días la Fortaleza de Vargo para asentarse en áreas más peligrosas, haciendo que fuera muy complicado para los líderes del Reino de Arpen saber el número total de aldeas orcas que había en el reino. Sin embargo, los asuntos internos y el gobierno del Reino de Arpen avanzaban sin problemas. “Nunca antes había visto este camino.” “Sí, lo ha hecho un arquitecto.” “¿Cuándo se ha construido un puente en ese río?” “No lo sé. No estaba allí hace unos días.” “Vayamos de aventuras más al Norte. Conozco un buen terreno de caza donde hay unas ruinas.” “¿Se pueden encontrar suministros?” “Antes no era más que un páramo, pero ahora hay un pueblo.” ¡Un proyecto de construcción civil colosal! Ni siquiera los grandes edificios eran construidos por orden del reino, sino que se creaban por iniciativa de eventos locales. En cada ciudad, la población de humanos, enanos, orcos, avianos y bárbaros aumentaba explosivamente, haciendo que el desarrollo progresase más allá de la imaginación. “¿Todo esto es posible con nuestros impuestos?” “El Reino de Arpen tiene pocos impuestos, ¿se hace con el dinero del Rey?” “No lo sé, pero se está construyendo un Centro de Arte en Bougenheim. El objetivo es poder tener 890.000 objetos de arte en su interior.” “También hay una operación para restaurar Mordred, la antigua capital del Imperio de Niflheim.” “Los alfareros también están construyendo aldeas, se cuenta que tienen lista de espera.” “Realmente no tiene sentido.” “Me alegro de vivir en el Norte. Nunca hubiéramos podido ver todos estos rápidos cambios si no lo hiciéramos.” Como perdedores de la guerra en el Continente Central contra el Imperio de Haven, los gremios prestigiosos habían perdido sus territorios y decidido viajar hacia el Norte. Los grandes gremios no se atrevían a intentar convertirse en señores independientes. Los jugadores y residentes apoyaban incondicionalmente al Reino de Arpen. Si alguien intentaba construir una aldea autónoma en el Norte, los millones de habitantes y usuarios librarían una feroz guerra de agresión y terminarían siendo pisoteados. Siendo realistas, creían que el Reino de Arpen pronto sería devorado por el Imperio de Haven, por lo que se dedicaban al comercio y a la caza. A medida que la calidad y cantidad de los jugadores seguía aumentado, los ingresos fiscales del Reino de Arpen aumentaban en consonancia, pero todavía seguía siendo complicado afrontar los gastos actuales. De hecho, todo esto solo era posible por el esfuerzo conjunto de los jugadores. Los comerciantes no dejaban de ganar dinero mientras que los agricultores aumentaban su fortuna cultivando cereales. Los mineros volvían a escavar en las minas de plata y de oro que no se habían explotado durante mucho tiempo. Los aventureros deambulaban por todas partes, explorando ruinas y desenterrando antigüedades y tesoros. Los sastres y los herreros no tenían tiempo para descansar debido a que la cantidad de pedidos era más alta cada vez. Hasta los avianos principiantes se arrancaban voluntariamente sus plumas cuando no tenían nada para vender. No importa cuántas plumas se arrancasen, les volverían a crecer con el tiempo, así que, aunque parecían pollos desplumados, eran felices. Y todos esos impuestos eran recaudados en el Palacio de la Tierra, la capital del Reino de Arpen y distribuidos por Geumini. Apenas había habido cambios después de que Weed se convirtiera en Rey. “Hay que tener cuidado con los ayudantes o los lazos familiares en política.” El engaño todavía existía en una época como esta. Por tanto, para monopolizar el poder, Geumini, Amarillento, Bingryong y los wyverns estaban colocados en las posiciones clave del reino. Siempre estaban en silencio ante el dictador, pero ahora que Weed estaba ausente, ejercían su autoridad en serio. “Gol, gol, gol, ¡el oro llama al oro!” Geumini invertía los enormes ingresos de los impuestos donde más se necesitaba. “El dinero no debe descansar. ¡Gol, gol, gol!” No lo depositaba en ninguna cuenta de ahorro, ¡hacía inversiones de inmediato! Geumini aprobaba importantes proyectos de desarrollo por todo el Norte. Construía y expandía ciudades y caminos, construía grandes edificios y desarrollaba zonas agrícolas, grandes graneros y minas. Además, había creado un ejército para garantizar la seguridad. Invertía de forma generosa dinero en todos los sitios donde hacía falta. “El dinero que queda en la tesorería del reino es cero. Hoy he trabajado duro, ¡gol, gol, gol!”
* * *
Weed aplastó las ciudades del Reino de Mapon y del Reino de Beiner cercanas a Castillo de Jonas. A medida que se acercaba la Orden de Embinyu, se iba quedando sin tiempo, por lo que el día anterior Guerrerro-1 había organizado otras 60.000 tropas. “Sabéis, no somos buenos.” “……” “Cosas como la compasión y la generosidad son inútiles. Todo esto es por… No, con nuestro método destruimos ciudades y matamos civiles. Tratamos a los prisioneros de forma salvaje. No penséis demasiado en ello.” Guerrero-1 todavía no había sido corrompido por la mentalidad malvada y el deseo de destrucción. “¿Eso no es malo?” “Pero para ganar la guerra que se avecina es necesario. El Continente entero está en peligro de ser dominado por la Orden de Embinyu. Solo ‘El héroe que salva al continente’ puede vencerla, pero es demasiado complicado, por eso vuestra cooperación es absolutamente necesaria. Si temes a los pequeños sacrificios, no podrás proteger la paz.” “Entendido.” Usaba su título de ‘El héroe que salva al continente’ para hacer actos malvados. Sus subordinados tenían una lealtad absoluta, por lo que creían siempre, aunque hiciese algo bueno o malo. Weed destruía las infraestructuras de las ciudades para dañar al Imperio de Haven en el futuro. ‘Me gusta mucho este lugar.’ Funes, la segunda ciudad del Reino de Beiner. Se trataba de una ciudad que poseía hermosas vías fluviales y, cuando se recorría en barco, se podía ver un paisaje hermoso y pintoresco. Su tamaño era un poco más pequeño que el futuro, pero seguía siendo una gran ciudad incluso después de crearse el Imperio de Haven. ‘Sería genial vivir en una casa en este lugar.’ – pensó Weed. – ‘No hay duda de que el valor de esta tierra aumentará en el futuro.’ "Es una ciudad hermosa… ¿Debo decirles a los soldados que no la saqueen y la dejen intacta?” – preguntó Jeon a su emperador. “Haced lo de siempre. Además, bloquead todos los cursos de agua con piedras y arena.” “Entonces el agua se desbordará y anegará la zona.” “Exactamente. Ese es mi objetivo.” ¡Weed era incomparable cuando se trataba de planear maldades! Cuando estaba en la escuela, le costaba estudiar. Cada vez que miraba un libro de matemáticas o de inglés le entraba tanto sueño que era incapaz de mantener los ojos abiertos a pesar de haber dormido bien por la noche. Sin embargo, cada vez que hacía algo malo, su mente se despejaba y sus ojos brillaban. La somnolencia desaparecía de inmediato y se encendía su interés y curiosidad. ¡Pensar en malas acciones aumentaba su concentración y mejoraba su imaginación! “Derribad los grandes edificios de la ciudad. Construid una gran estatua en la plaza central.” “Entendido.” Los habitantes y artistas de la ciudad fueron movilizados a la fuerza para construir una estatua de bronce de sesenta y cinco metros de altura. ¡La estatua de un Weed calvo sosteniendo su pulgar hacia abajo! Era bastante trabajo, pero serviría para conmemorar su visita a la ciudad. ‘Cuando vean esto arderán de ira.’ A Weed ya no le importaba enfadar al gremio Hermes. Ya había saqueado y destrozado los reinos de Mapan y Beiner, por lo que se habían convertido en enemigos acérrimos. ‘Aunque pase el tiempo y restauren la ciudad, esta estatua de bronce seguirá aquí. ¿Qué pensaran al verla en el futuro?’ A pesar de haber ganado una cantidad inmensa de riquezas no tenía ningún lugar en el que usarlas. Todo lo que necesitaba en este momento podía tomarlo por la fuerza y el equipo de combate era requisado a voluntad de los castillos. Además, no necesitaba preparar una gran cantidad de suministros a través de los avaros comerciantes, ya que saqueaban la mayor parte. Pero, sobre todo, había puesto un gran énfasis en el servido militar obligatorio. Había abierto un campo de entrenamiento de soldados a gran escala en el Castillo de Jonas y enviado a todos los jóvenes allí para que aprendieran a manejar la espada y el escudo. “Cuando llegue la Orden de Embinyu, te guste o no, tendrás que luchar para vivir.” Utilizaba a los habitantes de la ciudad para aumentar el número de soldados. “Deja ir a mi padre. Mi madre está triste.” Una hermosa niña de nueve años agarraba la pierna de un soldado y suplicaba que le devolvieran a su padre. Una mujer bonita lloraba un poco más atrás. Era la esposa de un hombre obligado a alistarse. Weed, que accidentalmente vio la escena cuando pasaba por allí, frunció el ceño en un rincón de su corazón. “Asistente.” “Sí.” “Trae a esa niña aquí.” Los soldados agarraron a la niña y la arrastraron. Durante el saqueo, los soldados también habían sido igual de crueles. “Niña.” – dijo Weed en tono amistoso. “Por favor, salva a mi padre.” “En el mundo hay peticiones que se pueden aceptar y otras que no.” “Por favor, devuélveme a mi padre.” “Tu padre luchará con nosotros por la paz mundial.” “No, eres una mala persona.” Weed había acumulado la mayor [Infamia] del Continente. La Orden de Embinyu hacía cosas malas, pero ocultaba sus acciones. Weed era un valiente guerrero con el gran deber de salvar el mundo. “Soy como el héroe solitario de una película que siempre es incomprendido por la gente que le rodea. Supongo que esto es prueba de ello.” “Eres igual que un hongo.” “Sí, te entiendo niña.” “Tienes una calva brillante.” “Esa es la prueba de que he vivido una vida frugal.” Tenía una fuerza mental inquebrantable. El ejército de la Orden de Embinyu ya se encontraba cerca, pero su avance era más lento de lo esperado. No querían llegar antes de que se completara la torre y se convocara al Dragón del Caos. Había sido decisión del Sumo Sacerdote perseguir la perfección. Los fanáticos y los demonios dormían a plena luz del día y era solo por la noche en que se movían en secreto a través de las montañas y los bosques, por lo que la marcha era extremadamente lenta. Por la noche, Weed podía ver vídeos sobre ellos cuando quisiera. Parecía que aún faltaban unos dieciséis días para que llegaran. Otra razón era que no avanzaban en línea recta, sino que evitaban atravesar ciudades y pueblos. La Orden de Embinyu tenía un plan para derrotar a Weed y al ejército del desierto, y matar, lavar el cerebro y capturar a todos para convertirlos en fanáticos. ‘Hay una gran variedad de variantes.’ Gracias a eso, Weed tenía tiempo de prepararse para la guerra. Las tácticas en el campo de batalla no cambiaban mucho, pero poder determinar aproximadamente dónde y cuándo pelear sería una gran variable. A diferencia de las guerras vividas hasta ahora, el poder de la Orden de Embinyu era suficiente para dominar todo el Continente de Versalles. Sin embargo, las habilidades de Weed y sus subordinados también eran poderosas. Podían competir para convertirse en la potencia más poderosa del Continente. “La Orden de Embinyu se acerca, cooperad con nosotros.” “¡Basura! Eres una blasfemia para Artlock, el Dios de la Guerra. Saca tu ejército del templo.” Weed enviaba tropas a cada lugar del Reino de Mapon y del Reino de Beiner para pedir ayuda. Lo mejor era que les escucharan sin armar un escándalo, pero por si acaso mandaba suficientes tropas como para llevarse a los sacerdotes en contra de su voluntad. Weed comandaba en persona las tropas que llegaron hasta el Templo de Artlock en el Reino de Beiner. “Estoy luchando contra la Orden de Embinyu.” “No mientas. Ya conocemos tu horrible conspiración para abandonar el desierto y apoderarte de tierra fértil.” La atmósfera volátil alrededor del Templo Artlock mostraba que podía estallar una pelea en cualquier momento. Su [Infamia] se había disparado después de las repetidas guerras de conquista. Debido a que era un templo del Dios de la Guerra, los sacerdotes estaban capacitados para pelear. Por supuesto, si estallaba una batalla, Weed y los guerreros del desierto les cortarían la garganta con rapidez. «No estoy mintiendo. He recibido la bendición de Artlock. ¡Por eso debemos luchar juntos!» – gritó Weed dentro del templo, usando el [Grito de Artlock].

Has usado la habilidad: [Grito de Artlock].
Has abrumado con tu [Carisma] absoluto para que sigan al ejército.
Has reforzado tu [Liderazgo] para que cualquier orden se ejecute de manera inmediata.
Los soldados están llenos de coraje. No sentirán miedo bajo ninguna circunstancia.
Los soldados afectados por [Confusión] se recuperan de inmediato.
La [Lealtad] permanecerá alta, por lo que no habrá traiciones ni deserciones en el campo de batalla.
La experiencia conseguida por los soldados en el campo de batalla aumenta en gran medida.
El [Grito de Artlock] no era una habilidad que se pudiera aprender, sino algo que era otorgado únicamente por la bendición del dios. “Esta persona tiene la bendición del Dios… La Orden de Embinyu también es nuestro enemigo. Lucharemos a tu lado.” En un instante, la situación se había invertido y obtenía la cooperación de los sacerdotes del Templo de Artlock. Del mismo modo consiguió el apoyo de los paladines y sacerdotes de las siete principales órdenes religiosas: Artlock, Tyr, Mina, Freya, Lu, Hornan y Agar. Había otros reinos, pero estaban demasiado lejos y tampoco era capaz de llegar hasta la capital de Beiner porque el paso estaba bloqueado por la Fortaleza de Dulmore. Por lo tanto, se había concentrado en reunir a todas las personas posibles. El Dios Hornan era el patrón de los bárbaros. Había vuelto de su templo junto a doscientos bárbaros, ¡eran unos guerreros realmente buenos! Sus capacidades defensivas estaban a la par con los guerreros del desierto. Daba igual dónde los arrojara, podrían perseverar hasta conseguir grandes logros en batalla. Agar pertenecía una orden antigua que había desaparecido con el paso del tiempo, pero se ocupaba de la magia del rayo. Cuando Weed esculpió a los dioses del Norte no conocía a Agar, ni siquiera encontró rastro de este Dios cuando descubrió MontBeltrulia, el primer asentamiento de las cuatro razas. Se trataba del caso donde un mago excelente en varios campos de la magia había establecido su propia orden. Sus seguidores solo habían existido durante la Era de la Guerra, antes de desaparecer. Tan pronto como se acercó a la Orden de Agar, su máximo representante apareció ante Weed para unirse a la guerra. “Nuestro Dios ha aparecido para decirnos que luchemos a tu lado.” “¿Eh? ¿Qué?” “La Orden de Agar no se perderá la lucha contra la Orden de Embinyu.” Cooperaban para mejorar su reputación. Esta elección podría hacer que su destrucción fuera mucho más rápida. Y entonces Weed tuvo una visita realmente inesperada. Si hacías cálculos, habían pasado muchos años desde su llegada al Continente de Versalles en la Era de la Guerra. Pero para su sorpresa, Zahab, el Maestro Escultor, llegaba al campamento a caballo. “Después de nuestra separación en el Castillo de Oporto, escuché rumores de que todavía estabas vivo y he venido a confirmarlo.” “Me alegro de que todavía estés vivo.” Weed no esperaba volver a ver a Zahab. Ya era bastante mayor en su época original, por lo que después de veintidós años en la Era de la Guerra, su cabello se había vuelto completamente blanco. Aun así, su mirada todavía seguía siendo clara y su físico imponente. “Parece que ha ocurrido un cambio tremendo; ahora lideras un gran ejército.” Weed seguía tratando a Zahab con cortesía. Comparado con su nivel o la escala de su ejército, Zahab no destacaba tanto como en el pasado, pero tenía que mimarlo. “Después de escaparnos recorrí el mundo. Pero sentía que esta época era realmente terrible.” “¿En qué manera?” “Es una época en la que justicia ha desaparecido y el Arte es ignorado. Quería luchar para corregir esa realidad equivocada, pero me di cuenta del límite de mi fuerza. No podía ayudar a los más débiles con mi voluntad.” Aunque Zahab era extremadamente fuerte, no podía deambular a su antojo en una época como la Era de la Guerra. Las capacidades de cada reino estaban orientadas a la guerra, por lo que su poder militar y su fuerza media eran muy superiores a lo normal. Si atacaba en el lugar equivocado, a pesar de ser un Maestro de la Espada, podía encontrarse con un ejército persiguiéndole y terminar con la garganta cortada. “Pero he estado enseñando el manejo de la espada y el arte de la escultura a mucha gente con talento para ayudar a la gente.” “Ah, ya veo, me gustaría verlos.” “Son algo menos de cien, pero sus habilidades son tan buenas como las tuyas.” Weed pensaba que era mejor enseñarles solo el manejo de la espada, lo demás se trataba de un desperdicio. Pero si el grupo de Zahab se uniera a su ejército no causaría ningún daño. “La verdad es que tengo algo que decirte.” – dijo Weed con un tono de voz complejo. Era su voz típica de cuando intentaba halagar a alguien o causar alguna conspiración. “¿De qué se trata?” “Me he cruzado con otras personas no saben esto, pero… Creo que a ti puedo contártelo. ¿Sabías que la Orden de Embinyu se esconde en este mundo?” “¡¿Qué?!” Zahab era un hombre muy inocente. Nunca se había olvidado de su primer amor, la Reina Evane. Y aparte de eso, solo le importaban la espada y el Arte. Este tipo de humano era el objeto más fácil de usar y manipular. “Es mucho más poderosa que la Orden de Embinyu del futuro. Ni siquiera se pueden comparar. Todas las batallas que he librado hasta ahora son para detener a la Orden de Embinyu.” Era su manera típica para conspirar, ¡presumir que era una gran persona! “Comprendo lo sola que se sintió la Reina Evane. Ella protegió su tierra contra la Orden de Embinyu para defender a su pueblo. No voy a forzarte, pero… ¿Te gustaría pelear a mi lado?” Weed le tendía la mano a Zahab. Si se negaba, Zahab se convertiría en una persona que buscaba una vida cómoda abandonando la justicia y traicionaría a la Reina Evane, su primer amor. Y como era de esperar, Zahab agarró su mano con fuerza. “Estoy dispuesto a luchar.” El calvo Weed se rio sin contenerse. Haría trabajar al anciano Zahab hasta que le extrajera la médula espinal.



Muuuuy buenas Geomchis. Capítulo de relleno completamente... Pero si salen los Geomchis, el progreso del Norte y Weed maquinando... estos son los caps que más me gustan xD En cuanto a Zahab, al final siempre acaba engañado por Weed. F por él “El dinero que queda en la tesorería del reino es cero. Hoy he trabajado duro, ¡gol, gol, gol!” A Weed la va a dar un infarto cuando vuelva al presente xDDDD Un saludo Geomchis. ¡Nuestra espada es invencible!