domingo, 10 de abril de 2016

Volumen 11 Capítulo 2

Volumen 11 Capítulo 2
Seirun
Traducido por Sable
Corregido por DaniR y Tars
Editado por AM y Tars

Weed y su grupo continuaron avanzando cuidadosamente, hasta que la puerta de la muralla quedó a la vista. Junto a ella, había unos hombres ataviados con guantes blancos que parecían ser los guardias. ¡Colmillos puntiagudos! ¡Caras pálidas! ¡Vestidos con capas negras! “Los guardias son vampiros.” – dijo Weed mientras se detenía a una distancia prudencial. “¿No deberíamos atacar?” – Mapan hizo la pregunta que nadie sabía responder. Los monstruos inteligentes que no atacaban inmediatamente eran raros; y aquellos que no lo hacían, por lo general, eran herbívoros o vivían en los árboles, por lo que no se trataba de especies muy agresivas… ¡salvo que estuvieran protegiendo sus crías! Pero los vampiros eran ligeramente diferentes. En cierto modo, podría decirse que tenían emociones como los seres humanos. Weed dio un paso adelante. “Quizás pueda hablar con ellos. Dejadme que lo intente.” “Eso puede ser peligroso… ten cuidado, Weed.” – las palabras de Irene rebosaban preocupación. La siempre alegre Yurin también se sentía nerviosa ante las acciones de Weed. Pero éste siguió adelante sin dudar. “No os preocupéis. No sé cómo, pero todo saldrá bien.” ¡Fe y fuerza de voluntad! Debido a su profesión de escultor, su [Defensa] dejaba bastante que desear. Por otro lado, el poder de los guardias de Todium, el Reino de los Vampiros, era desconocido. Pero Weed había luchado contra un clan de vampiros anteriormente, aparte de haber derrotado a Tori infinidad de veces, así que entendía sus puntos fuertes y costumbres, y podía usarlos para obtener ventaja. Geomchi5 dio un paso y se puso a su lado. “Iré contigo. No puedo dejar que encares el peligro solo.” “Sí, Hermano Mayor .” Weed y Geomchi5 avanzaron cautelosamente hasta los guardias. Geomchi5 no mostraba ninguna duda. Sin importar la diferencia de niveles, nunca había tenido miedo a ningún monstruo de los que se había enfrentado. En lo más profundo de la noche, avanzaban juntos, totalmente preparados. Repentinamente, Geomchi5 preguntó: “Pero, Weed. ¿Por qué no luchamos contra ellos? Da igual si son murciélagos vampiros o una aldea llena de vampiros, ¿no deberíamos atacar y destruirlos?” En el Continente de Versalles, los territorios que pertenecían a una raza de monstruos eran populares zonas de caza. Un ejemplo eran los goblins, los más extendidos, donde muchos de ellos se juntaban para construir fuertes utilizando los materiales de los alrededores, generalmente madera. ¡Pueblos goblins y fortalezas goblins! Decía esto porque, debido a ese tipo de concentraciones, la productividad de los Reinos cercanos se veía reducida. Lo más habitual era que los señores de esas tierras encargasen misiones para exterminarlos. Estas oportunidades no sólo aumentaban la [Fama], sino que además daban la opción de adquirir todo el botín que cayera. Pero Weed tenía una opinión distinta. “Quizás… pero todavía es muy pronto para tomar una decisión.” “¿Muy pronto?” “Sí. Todavía no estamos seguros siquiera de si hemos llegado al Reino de los Vampiros, ¿verdad? Empezar una guerra con ellos nos haría más mal que bien.” “Ya veo. Una pelea inesperada es algo que no queremos tras llegar de tan lejos.” “Luchar es la última opción.” “Sí, entiendo.” Weed y Geomchi5 llegaron hasta los guardias. “¡Alto!” – gruñeron los vampiros mientras revelaban sus colmillos afilados. – “Este olor de sangre me resulta extraño. ¿Sois humanos?” “Sí.” – respondió Weed en tono humilde. “¿Qué hacen unos humanos en nuestras tierras? No podéis pasar por aquí. ¡Regresad por donde habéis venido!” “Marchad ahora y no beberemos vuestra sangre.” Aunque no hacían ningún movimiento agresivo, los guardias eran abiertamente hostiles. Llegado este momento, un grupo de aventureros ‘normal’ se retiraría o atacaría. Pero, obviamente, Weed no era un aventurero ‘normal’. “¡Ah, qué buen tiempo hace! Los murciélagos pueden volar libremente por el cielo y cazar las sabandijas que se arrastran por el suelo.” “¡Sí! Entiendo a lo que te refieres, humano.” “Eso es cierto.” Los guardias mostraban una cierta reacción. “Y haciendo honor a vuestro nombre como la Nobleza de la Noche, las ropas que lleváis son realmente lujosas; todo elegancia y coordinación. Vuestras camisas blancas contrastan maravillosamente con el negro de vuestros pantalones y capas. ¡Ah! ¿Esta es una Capa de Oscuridad? Me siento honrado de haber visto un objeto tan exquisito.” Weed alababa descaradamente sus atuendos. Los vampiros eran una raza que amaba la ropa y que prestaba muchísima atención a su apariencia. “Parece que hace mucho tiempo que no ves a tu amada.” – la voz del guardia de la izquierda se suavizó tras oír los cumplidos. El vampiro de su derecha todavía mantenía una actitud agresiva y parecía que podía atacar en cualquier momento. Weed podía mostrar el mismo interés en él que con el otro guardia, pero sus mentiras podían quedar en evidencia si pasaba de uno a otro. Sabiendo que el nivel de intimidad sólo había aumentado ligeramente, todavía podían volverse hostiles. Weed sacó entonces su cuchillo de tallar. “¿Qué vas a hacer con eso?” – le preguntó el guardia. “Os voy a dar a los dos un regalo.” “¿Un regalo?” “Sí, voy a tallaros algo. Estaría encantado si lo aceptáis.” – dijo Weed mostrando un pedazo de madera. Existen varias formas de aumentar la intimidad con alguien. Tener una buena lengua de plata para hinchar el ego de alguien era la forma más fácil, pero solo funcionaba durante cierto tiempo, y tras ese punto dejaba de ser útil. Para ir más allá, uno tenía que actuar adecuadamente con respecto a la personalidad de la persona con la que se interactuaba. Cumplir misiones o superar ciertas pruebas también aumentaba la confianza y el afecto. Pero había una forma más fácil. ‘¡Darles regalos!’ Weed siguió tallando la madera. ‘Los vampiros prefieren a las chicas bellas.’ Podía esculpir a Seoyoon. Ella rondaba los veinte años, pero su piel tenía la suavidad y la delicadeza de una niña, una belleza que desafiaba la edad. Sin embargo, tallar a Seoyoon era increíblemente complicado; no podía permitirse cometer ni un solo error. Si los cielos pudieran otorgar belleza absoluta, se podía decir, sin duda, que Seoyoon había recibido esa recompensa; copiarla era algo imposible. Lo que era más, entregar voluntariamente una obra así a los vampiros era difícil de aceptar. ‘Aunque… parece ser que los vampiros las prefieren muy jovencitas.’ Weed recordó la ocasión en que había liberado la ciudad de Morata. Durante una década, lo que había calmado la sed de sangre del vampiro Tori, ¡había sido la estatua de una desafortunada muchacha! Una chica joven e inocente que amaba las flores y jugaba revolcándose en la hierba. Habiéndose decidido, Weed empezó a esculpir. Su mano se movía magistralmente con el cuchillo, igual que cuando blandía la espada, y terminó la escultura en un momento. “Aquí está el regalo.” “Un regalo magnífico… nosotros apreciamos el Arte, y esta niña es de nuestro agrado.” Los guardias estaban encantados. ¡Amar a las chicas era una característica básica de los vampiros! “¿Tu clase es la de escultor?” “Sí.” “Nosotros, la Nobleza de la Noche, nunca hemos tenido ocasión de relacionarnos con alguien como tú, así que puedes entrar. A muchos de nosotros nos gustaría tener la oportunidad de admirar tus trabajos.” ¡Ding!

Se te ha concedido acceso a Seirun, la aldea de los vampiros.
* * *
Weed regresó y le dijo a sus acompañantes que los halagos y los regalos harían que los guardias les dieran permiso para entrar. “¡Oooh! Eres tan atractivo.” “¡Qué valiente !” “Realmente, sois la Nobleza de la Noche!” Pale, Zephyr y Mapan utilizaron palabras de halago sin reparo alguno. Después, llegaron los regalos. “Esta es la cola que obtuve de un búfalo de agua.” “Este anillo lo conseguí en un tesoro.” “Aquí tienes, una joya. Je, je.” Y así sobornaron y halagaron a los guardias hasta que consiguieron permiso para entrar. “Parecéis buena gente. ¡De acuerdo, entrad! Pero no causéis ningún problema, u os echaremos.” Respecto a Maylon, Romuna, Surka y Yurin, las dejaron entrar sin ningún obstáculo. “Cuantas más chicas guapas, mejor. ¡Pasad!” Su gesto se torció ligeramente al ver a Irene. “Me siento incómodo. ¿Eres creyente de los Dioses? Bueno, no importa. Nosotros no hemos sido maldecidos. Preferimos la serenidad de la noche que nos da la vida antes que el bullicio del día. Pero muchacha, ándate con ojo cuando estés en el pueblo. No uses tu poder sagrado, o no nos hacemos responsable de lo que ocurra contigo y tus amigos.” Aunque le enseñaron los colmillos, la dejaron pasar con una advertencia. “¡Tú no puedes pasar!” Sin embargo, detuvieron a Seechwi. ¡Los orcos son criaturas inferiores! Considerándose a sí mismo nobles, los vampiros nunca permitirían que algo que tan inferior a ellos se paseara por las calles. “¡Chwiik! ¡Chwik! ¡Venga, por favor!” Los ojos de los guardias permanecieron indiferentes ante la súplica de Seechwi. “¡Nuestro pueblo no es un lugar donde los orcos puedan entrar!” Luego llegó el turno de los geomchis. “Bueno, esto es fácil. Sólo tenemos que hacer lo mismo que hemos visto, unos gestos aquí y allá.” “Sí, bueno, pero…” “Esperad aquí y prestad atención. Yo iré primero.” Geomchi5 decidió ser el primero en avanzar hacia los guardias. “Hola, muchachos. ¡No hace falta que estéis aquí plantados!” “Esto, ¿cómo? ¿De qué hablas?” – dijo uno de los guardias frunciendo el ceño. “Con caras como las vuestras, nadie se acercará a un kilómetro.” “¡Este sucio humano nos está insultando!” “¿Qué? ¡Maldito no-muerto!” Geomchi5 estaba a punto de empezar una pelea con los guardias. “¡No lo hagas!” “¡No, por favor!” A Weed y Zephyr les llevó un rato calmar la situación. Entonces llegó el turno de Geomchi3. “Mirad como lo hago.” Weed estaba muy preocupado, pero intentó ser positivo. Ya que el sistema de Geomchi5 había fallado, se imaginó que Geomchi3 podía haber aprendido algo, así que le dejó ir. “Humano, no puedes entrar.” – los guardias le bloqueaban el paso. “¡Ajá! Buen trabajo, chavales.” Geomchi3 le dio unas palmaditas en el hombro e intentó pasar. “Humano. No tienes permiso.” “Sí, sí. Lo que sea.” “Un pobre humano tan idiota como tú no puede entrar. ¡Da la vuelta si no quieres morir!” “¿Qué? Muere…” Los guardias estaban aún más agresivos que antes. Weed y Zephyr, de nuevo, intervinieron para calmarlos. Viendo la situación, Mapan dijo en tono serio: “A este paso, no creo que puedan pasar. ¿Qué podemos hacer?” Que ningún geomchi pudiera entrar era una crisis importante. “¡Hermanos Mayores!¿No es mejor halagarlos un poco para poder entrar en la ciudad?” Las palabras de persuasión de Weed no funcionaron. Hasta el tranquilo Geomchi2 se burlaba de la idea de adular a un puñado de vampiros. “¡Tenemos la dignidad de un hombre! No voy a agachar la cabeza ante unos monstruos como esos.” – declaró Geomchi2 con serenidad. Geomchi3 y Geomchi5 tenían la misma opinión; y todos los aprendices pensaban lo mismo. “Esto es un problema… ¿qué tal si os enseño a tallar?” La habilidad de Weed había alcanzado tal nivel que podía enseñar a otros cómo esculpir. Viendo cómo los vampiros adoraban el arte, si los geomchis les ofrecían algo como regalo, quizás les permitirían entrar en la aldea. “¿Esculpir? ¿En serio tenemos que hacerlo?” – replicó Geomchi2 en tono molesto. “Sí. Y una buena escultura es una forma de conseguir chicas, podéis considerarlo como un entretenimiento.” “¿En serio? ¿Sólo tenemos que aprender un poco para entrar y además podremos atraer a las chicas? Bueno, podemos intentarlo.” Tras convencerlo con esa horrible excusa, Geomchi2 estaba listo para aprender. Weed sacó un cuchillo de tallar y comenzó a tallar la forma de un seto cercano como lección. “Aquí tienes. Tan pronto como termines esta ‘escultura’, podré enseñarte la habilidad.” Geomchi2 y el resto de los instructores, así como todos los aprendices, no solo eran buenos con la espada, sino también con armas más cortas. Usaron cuchillos para terminar la ‘escultura’. ¡Ding!

La [Sabiduría] es demasiado baja, no se ha podido aprender [Escultura].
Weed se quedó en blanco. ¿Cómo podía su [Sabiduría] ser tan baja que no podían aprender la habilidad? “Hermano Mayor, ¿te importa decirme cuánto tienes en [Sabiduría]?” “Veamos… tengo 8.” “…” A Geomchi3 se le iluminó la cara… era incluso peor. “Tengo… ¿6?” Geomchi4 también, algo increíble… “Yo tengo 5.” Algunos de los aprendices eran incluso peores. “Tengo que ser tan impresionante como los instructores. Yo tengo 3.” “¿Cómo que 3?” – Weed no podía creerse la situación. – “¿No teníais 10 al principio del juego?” [Escultura] no necesitaba una [Sabiduría] alta como la necesaria para, por ejemplo, practicar magia, solo se necesitaba el nivel básico para obtenerla; pero los geomchis ni siquiera alcanzaban el requisito mínimo. Geomchi3 abrió la boca como si se hubiera dado cuenta de algo. “Oh, creo que ya sé por qué. Hemos perdido inteligencia.” “…” “No, Weed, no es eso lo que quería decir… Inicialmente, empezamos con 10; y con la clase que teníamos antes de Maestro Marcial, llegamos a alcanzar hasta 60.” Weed asintió con la cabeza. Que los atributos subieran solos al principio era algo habitual. Si habían entrenado y superado el Centro de Entrenamiento Básico, y después elegido una clase avanzada como Maestro Marcial, significaba que tenían el mínimo de [Sabiduría] para cambiar de clase. “¿Y por qué crees que habéis perdido puntos de atributo?” “Creo que es por haber cazado y luchado continuamente usando la misma habilidad; lo hicimos durante días y entonces nuestra [Sabiduría] empezó a bajar. Aunque como la [Sabiduría] no sirve de nada para luchar contra monstruos, no nos preocupó.” “Ya veo.” Repetir sin control una habilidad causaba una disminución de [Sabiduría]. Weed también había hecho algo parecido, pero él tenía muchas habilidades entre las que rotar. Partiendo de [Escultura], tenía [Pesca], [Cocina], [Reparar], [Herrería], [Sastrería], y [Herboristería]. Los geomchis, por su parte, se limitaban a habilidades que pudieran usar en batalla; habían combatido sin descanso y pulido sus habilidades, ignorando totalmente las reducciones en [Sabiduría] en el camino. ¡Simple ignorancia! Esta situación no solo revelaba las características de sus personajes, sino también las suyas propias. Weed les aconsejó cuidadosamente: “Si vuestra [Sabiduría] es demasiado baja, no seréis capaces de aprender nuevas habilidades cuando llegue el momento. Así que es mejor si la subís antes de volver a la ciudad.” “Vaya, pues será mejor que hagamos eso.” De cualquier forma, ya que no podían aprender a esculpir, sus posibilidades de entrar en la ciudad eran casi nulas. “Podéis cazar en los alrededores hasta que subáis de nivel, y entonces gastar los puntos que consigáis en [Sabiduría] para poder aprender la habilidad.” Weed no tenía muchas esperanzas puestas en este plan a pesar de que él mismo lo había sugerido. Los geomchis eran muy orgullosos y arrogantes… nunca se humillarían voluntariamente. La puerta del poblado estaba abierta, y a través de ella se podía ver cómo las luces se encendían en las calles. Según caía la noche y la oscuridad se volvía más profunda, las antes vacías calles se iban llenando de vampiros que emergían de sus casas. Era de esperar que los vampiros se volvieran activos durante la noche. Voces femeninas se escuchaban desde la plaza del mercado. “¡Compren una manzana!” “¡Tengo fruta tan dulce como la miel!” Unas vampiresas vendían manzanas en la plaza. De piel blanca e inmaculada, sus figuras eran esbeltas. ¡Con cintura de avispa y sensuales curvas, estas vampiresas no tenían nada que ver con niñas puras e inocentes! “¡Cof, cof!” “E… esto es el paraíso…” Geomchi3 y Geomchi4 sofocaron un estremecimiento. Desde Geomchi5 hasta Geomchi505, todos corrieron hacia la puerta, con Geomchi a la cabeza. “¡Hermanos guardias!” “…” “Estamos dispuestos a serviros, ¿qué os gustaría? ¿Quizás un masaje de espalda?” “Hasta podemos daros todo nuestro pan…”


domingo, 3 de abril de 2016

Volumen 11 Capítulo 1

Volumen 11 Capítulo 1
La Tierra de los Vampiros
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AM y Tars

Mientras viajaba sostenido por los murciélagos vampiro en su camino hacia Todium, el Reino de los Vampiros, Weed tenía grandes expectativas. “Todium debe estar lleno de monedas y tesoros. Hay que pensar a lo grande… ¿conseguiré una recompensa por el tiempo que he gastado ayudando a Tori a subir de nivel?” – quizás unas expectativas demasiado grandes. Cuando llegó a Lavias, la Ciudad del Cielo, Weed se había hecho cargo del Caballero de la Muerte y reclamado el cáliz de Helaine. Pero, en vez de conseguir una recompensa, ¡había recibido otra misión de la Iglesia de Freya! La misión consistía en derrotar a un clan de vampiros en nombre de Freya y recuperar una reliquia perdida, la Corona de Fargo. Tras verse involucrado, descubrió que Tori era el líder de dicho clan de vampiros, un tipo de monstruo de clase jefe de nivel 400… y un subordinado del Señor de los no-muertos, Barr Khan. Para complicar las cosas, por aquel entonces, Weed ni siquiera llegaba a nivel 200 pero, gracias a la ayuda de Alveron, consiguió liberar a todos los sacerdotes y paladines que se encontraban bajo un hechizo de petrificación. Gracias a su valiente esfuerzo, Tori y su clan fueron derrotados. Pero la cosa no terminó ahí. Antes del inicio de la batalla contra la Legión de los no-muertos, Weed pasó a través de innumerables aventuras para volverse más fuerte, lo suficiente como para poder convocar a Tori y convencerlo para que lo reconociera como su Maestro. En estos momentos, con Weed como su Maestro reconocido, Tori lo había invitado al Reino de los Vampiros. ¡Una recompensa que iba a ser tan dulce como la miel! “Los vampiros aman los objetos de calidad: tesoros, maravillosas piezas de arte, magníficos castillos… Todium estará lleno de esas cosas. Si Tori me ha invitado a un lugar como ese, debe pensar bien de mí.” Mientras albergaba esas hermosas fantasías, Weed y su grupo fueron pillados por sorpresa cuando los murciélagos vampiro se internaron bajo tierra, pasando a través de diferentes cuevas, y cayendo finalmente a un río de aguas pantanosas . ¡Flop, flop, flop ! Emergieron hasta la superficie y, respirando con dificultad, nadaron hacia la orilla. Gracias a la ayuda de los geomchis consiguieron sacar el carro de suministros de Mapan del fondo del río. “Pero, ¿dónde estamos?” – preguntó Maylon. “No lo sé. Los murciélagos nos han dejado caer aquí.” – contestó Pale perplejo. ¡Nunca habían escuchado hablar de esta región! Ni siquiera Weed sabía con certeza dónde se encontraban. ‘Supongo que estamos en Todium.’ Tori lo había prometido, ¡se había asegurado de que la invitación era para el Reino de los Vampiros, Todium! El hogar de la Nobleza de la Noche, donde se apilaban montañas de antiguas obras de arte y de joyas, junto con bellas mujeres difíciles de encontrar en la faz de la tierra. Esta tierra prometida solo era accesible una vez cada tres meses, y era el hogar de cientos de millones de murciélagos y roedores. Habitaban junto con sus gobernantes, los vampiros, rodeados por una eterna oscuridad. ‘¡Maldición!’ Después del desastroso final del viaje con los murciélagos, ahora tenían que caminar por la orilla pantanosa de un río subterráneo. “¿Seremos capaces de encontrar el camino de regreso a Morata si vamos río arriba?” – preguntó Pale mientras caminaba en vanguardia como explorador. “No podemos volver a Morata por este camino.” – contestó Weed después de pensarlo un rato. – “Ni siquiera está cerca de estas tierras.” La ribera del río estaba en muy mal estado, lo único que se podía observar en la cercana orilla eran hierbas marchitas y tierra gris en lugar del exuberante verde las tierras de la superficie. Los tallos agujereados se balanceaban adelante y atrás por un viento frío y siniestro que bajaba del cielo de Todium, sacudiendo sus hojas. Este escenario no tenía nada que ver con Morata. “Esto significa que hemos llegado al Reino de los Vampiros, ¿verdad?” – preguntó Pale. “Bueno… comprobémoslo. ¡Invoco al vampiro Tori!” Weed intentaba invocar a Tori para conseguir más información, pero no hubo respuesta. ¡¡Uuuuuuuu!! El viento sopló aún más fuerte. Nadie comprendía la situación actual, ni por qué Tori no podía ser invocado. “Weed, ¿nos han engañado como a tontos?” – dijo Pale sin mucha confianza. “No creo.” Weed quería confiar en Tori. No podía ni imaginarse que le hubiera engañado, aunque todos tenían una sensación similar. “Pero Weed, este lugar es diferente de como pensamos que sería. Todium tendría que ser un buen lugar, no debería tener una zona pantanosa como esta.” – señaló Pale. “……” El Todium que ellos se habían imaginado, lleno de gracia y elegancia con grandes montañas de oro, era totalmente contrario a la realidad. El Reino de los Vampiros consistía en una tierra desértica llena de pantanos y con un cielo oscuro. “De ninguna manera. ¡No tenía que ser así!” – replicó Weed sin ser capaz de creérselo. Recordaba las palabras de Tori, éste le había sugerido que se trataba de algún tipo de recompensa, pero algo como esto no podía ser llamado ‘regalo’. No había sol, ni estrellas, incluso el viento traía un hedor a tuberías oxidadas. El Reino de los Vampiros era completamente diferente de lo que había imaginado. “Otra personalidad retorcida.” – puntualizó Zephyr “……” “Ha sido maltratado una y otra vez, esta debe ser su manera de vengarse.” – dijo Romuna “……” Las palabras de Romuna perforaron el pecho de Weed como un flechazo. Aunque el golpe definitivo vino de Surka: “Entonces, ya que estamos aquí… ¿no va a ocurrir nada emocionante?” A cambio de liberar a Tori, se había imaginado un viaje de placer sin llegar a pensar en ningún momento en los posibles riesgos y había venido sin prepararse antes. Weed intentó elevar su espíritu, que estaba por los suelos. ‘¿Dónde está mi Reino de oro?’ Hasta ahora, nunca ha tenido la suerte suficiente como para relajarse, ni siquiera una vez. ¡Había tenido que superar un montón de dificultades a lo largo de su vida! Aunque el viaje a Todium parecía no ser todo lo agradable que se había imaginado, viendo la situación con perspectiva y considerando el nivel de Tori, pretender construir una buena relación en menos de un año con un monstruo tipo jefe de nivel 400 y que servía directamente bajo el mando de Barr Khan, debía ser poco probable. ‘Parece que no es como me lo imaginaba. Este lugar es extremadamente peligroso y, definitivamente, no estamos preparados.’ Si los monstruos rondaban el nivel de Tori, esta no sería ninguna aventura. Este pensamiento rompía todas las expectativas y fantasías de Weed. A partir de este momento, la primera prioridad era la supervivencia. Las leyes de Todium decían que, si se moría una sola vez, se renacería en el mundo superior. Esta norma era una penalización enorme, impensable en el Continente de Versalles. En el resto del Continente podían morir varias veces sin ningún peligro pero, aquí, en el Reino de los Vampiros, solo tendrían una oportunidad, debido a que su raza no era la de ‘Vampiro’. Morir en Todium significaba la expulsión total. Era muy improbable conseguir una oportunidad como esta, así que no podían desperdiciarla porque no sabían cómo conseguir una misión en el Continente de Versalles que les permitiera llegar aquí de nuevo. Los ojos de Weed se estrecharon. ‘Ya se trate de Todium o de cualquier otro lugar, no voy a dar marcha atrás. ¡DINERO! ¡No voy a desperdiciar ninguna oportunidad de hacer DINERO!’ Podría considerarse como si fuera el gran bote de un casino, uno tan grande que diera una obsesión tan fuerte por el dinero que ningún hombre podría olvidarlo. Correr el riesgo y obtener el premio sería la única forma de sobrevivir. ‘Los riesgos aparecen con los monstruos fuertes, ¡pero cada crisis es una oportunidad!’ ¡Pura adrenalina! Sin embargo, esta esperanza se desvanecería si el miedo se abría camino. Aun estando en Todium, podría evitar este tipo de crisis si estuviera solo, pero ahora contaba con una importante cantidad de acompañantes. “¿Dónde estamos? Y… más importante, ¿hacia dónde vamos? ¿Cómo nos las arreglaremos para volver?” – murmuraban Geomchi475 y Geomchi503. Habían llegado hasta aquí con la esperanza de poder ver vampiros, pero al final se veían en un lugar desconocido con el que no estaban nada familiarizados. En estos momento, si se llegaban a encontrar con un monstruo, estarían incapacitados para la lucha. Se trataba de una misión de la que no tenían información, una aventura en un lugar desconocido. ¡La sensación era la misma que ser empujado a un precipicio con los ojos vendados! El miedo no era el único causante y si crecían las dudas todo podría desembocar en una crisis importante. Pero Weed tenía una solución simple para este problema. “¡Vamos a comer!” “¡Yuhuuu!” ¡Una comida generosa! Todos deseaban comer Kimchi. “¡Dame algo delicioso!” “Algo dulce como el chocolate sería bueno.” “Algo con crema batida no estaría mal” “¿Quién de vosotros no quiere algo de carne?” “Una copa aquí no vendría mal…” Cuando se empezó a hablar de una fiesta, inmediatamente todo el nerviosismo desapareció de sus rostros, y sus caras mostraron una expresión de felicidad. La comida se convirtió rápidamente en el tema principal. Geomchi3, Geomchi4 y Geomchi5 parecían encantados. “¿Qué clase de comida será?” “La espera va a ser aburrida, pero… debo tener paciencia para degustar una comida deliciosa” “¡Bebida y comida!” “¡¡¡Sííííííí!!!” “Por Dios, si todos son como estos me voy a quedar sin trabajo.” – suspiró Seechwi. Toda su tesis versaba sobre el psicoanálisis de la compleja mente humana si fueran abandonados. Si todos los seres humanos eran tan simples como estos… ¡estaba apañada! ¡Sufrir una caída a las profundidades del infierno solo para comer carne de cerdo no es el camino que los seres humanos deben seguir! Pero aún no había perdido toda la esperanza, Pale, Zephyr y Maylon eran personas normales y estaban preocupados por la situación. Pale y Zephyr hablaban con una expresión sería en su rostro. “¿Cuál será el menú de hoy?” “¿Se podrán usar los alimentos que encontremos en Todium como ingredientes?” “Seguro, es probable.” Hwaryeong aplaudió con cara de felicidad. “Nuestro Weed es tan bueno en la cocina que no tenemos que preocuparnos por nada.” “……” Una vez más, Seechwi empezaba a preocuparse. ‘Tampoco son normales.’ Tal y como estaba descrito en los prolegómenos del juego, para pasar a la historia como uno de los héroes capaces de explorar territorios desconocidos, hacía falta un nivel alto en [Liderazgo] y demostrar la propia valía ante los demás: - No perder la esperanza ante cualquier crisis. - Poseer un espíritu inquebrantable. - Tener unos compañeros sin igual. - Ser capaz de pensar rápidamente y de forma contundente. Estas eran las características esenciales para explorar un Reino como el de los Vampiros. Sin embargo, la conclusión a la que llegaba tras observar a Weed durante todo este tiempo, era que no cuadraba con la imagen que tenía de un héroe. Finalmente, Seechwi se rindió y dijo: “Supongo que es el líder debido a su nivel, pero es seguro que los geomchis están a su altura.” Seechwi, después de todo, era simplemente una persona normal. Después de un rato, Weed terminó la receta: ¡Sopa de Tortuga! Había traído los ingredientes necesarios antes de abandonar Morata, junto con todo lo necesario para cocinar. “Este plato es muy bueno para el ‘crecimiento’. Ya sabéis, cuando estáis a cuatro patas en mitad de la noche rezando para que reviva y miráis hacia abajo y la veis toda arrugada… Este plato revive por completo el ‘vigor’ de un hombre… ¡Je, je, je, je, je!” Weed comenzó a condimentar los platos que tenía delante. ¡El ambiente se llenó de una ruidosa risa cuando terminó con la explicación de los atributos de su plato! Tras pasar un año siendo escultor, había aprendido cómo aumentar la expectativa de sus productos, ganando más y más confianza. ‘Con la cocina es lo mismo. Una buena comida se transforma en deliciosa si creas el ambiente adecuado antes de presentarla.’ Con el fin de mejorar el sabor de la comida, el cocinero debe alabar su producto. “¡Oooh! ¡Sí!” Todos los geomchis se abalanzaron para conseguir un plato de Sopa de Tortuga. Aunque debían tener en cuenta la posibilidad de no tener suficientes ingredientes en el futuro, no iba a quedar ni una sola gota de sopa. “¡Uoooooo!” “¡Increíble!” Disfrutaron muchísimo con la sopa. Cada uno de ellos se sirvió tres platos llenos, incluso estando en una zona que daba tanto miedo como el Reino de los Vampiros. Nada podía frenar su apetito. ¡Especialmente cuando escucharon las palabras ‘revivir el vigor’! A pesar de que Pale y Zephyr no dijeron nada, consumieron la sopa con diligencia. “Buen provecho… espero que no quede ni una gota.” Pensando en cómo convencer a las mujeres, Weed dijo unas palabras diferentes para animar a Maylon a probar la sopa. “Al igual que la longevidad de la tortuga, esta sopa detendrá el proceso de envejecimiento de la piel durante veinte días…” “Por favor, ¡quiero un plato lleno! ¡Rápido! Quiero un montón, por favor, ¡señor Weed!” – interrumpieron Irene y Romuna. Aunque Surka era demasiado joven para preocuparse por el cuidado de su piel… Por supuesto, nadie sabía si el proceso de envejecimiento podía suspenderse durante veinte días al consumir la sopa, aunque tampoco podría demostrarse lo contrario. Pero si se tenía cuidado en el día a día, ¡al final del año tendría su recompensa! Aunque pensaran que estaban siendo engañadas, no ganaban nada desconfiando de esta situación. Dado que pasaban mucho tiempo en Royal Road, usar productos para cuidar la piel era una cuestión secundaria, aun así las chicas dudaban de sus palabras. Como si viera a través de sus dudas, Weed les dio el empujón final. “Comedla rápido. Es obligatorio. Solo entonces tendrá algún efecto…” Después de oír estas palabras, las chicas devoraron la comida con avidez. Sin embargo, Mapan conocía la terrible verdad que ignoraba el resto del grupo. Había ocurrido durante la compra de ingredientes para la comida. Aunque había sido Mapan, como comerciante, quien se había encargado de adquirir la comida y de organizar la logística durante el viaje, había dependido de Weed, como cocinero, decidir los ingredientes que iban a comer. Pero en ciertas ocasiones Mapan había llegado a pensar que no escuchaba bien. “¿17 tortugas son suficientes?” Weed asintió con energía. “Sí. Al ser materiales de cocina avanzada, cada una cuesta como mínimo tres monedas de oro, así que no podemos permitirnos el lujo de comer tantas como queramos.” “Pero… teniendo en cuenta la cantidad de gente con la que vamos, ¿serán suficientes para más de quinientas personas?” “Posiblemente.” “Incluso con una capacidad de [Cocina] como la del gran Weed, dudo que solo 17 tortugas lleguen para todo este grupo. Alimentar a los geomchis será difícil.” Hacer Sopa de Tortuga no solo era difícil, conseguir los ingredientes necesarios para no dejar a nadie sin comer era incluso más difícil. Weed soltó una risa floja. “Mantener vivas las tortugas sería demasiado complicado, ¿no crees?” “Sí, ¿pero en serio estamos haciendo bien?” “Nos las comeremos el primer día que lleguemos al Reino de los Vampiros o, como mucho, el segundo día. Si nos encontramos con dificultades tendremos que intentar alargar su consumo. “Así que es mejor comprar más tortugas…” “No.” “¿Eh?” “Si hacemos eso, ¿qué haremos con lo que no comamos?” “……” Weed comenzó a dar un discurso como si fuera un cocinero profesional. “¡El margen de beneficio que deja la cocina de alta clase no es muy alto! Si gastas poco, la comida no llena lo suficiente, y gastar demasiado no es recomendable. Pero cuál es la peor opción: ¿dejar que los geomchis se mueran de hambre o hacerles pagar 5 monedas de oro por la comida?” “No, no, esas elecciones son demasiado complicadas.” El grupo de geomchis era muy pobre, cada vez que cambiaban de arma invertían todo lo que tenían en la mejora de su equipo. Cuando se encontraban de caza, olvidaban recoger los objetos que dejaban los monstruos al morir, y se iban al siguiente lugar de caza. La emoción residía puramente en la caza. Cuanto más complicado era el desafío, mas disfrutaban del juego. Así que pensar en que tuvieran suficiente dinero como para pagar por comer era un calvario. “Entre dejarlos morir de hambre y que los maestros paguen el coste de los productos, mejor elegir la segunda opción. Por lo tanto, debemos comprar los alimentos tan baratos como sea posible.” “Pero solo tenemos 17 tortugas, dejaremos a un montón de gente sin comer.” “Quizá haya una manera. Los precios del abadejo han estado bajando últimamente, ¿no?” “Mmmm. Su precio ha caído drásticamente.” “Compra unos dos mil abadejos. Hare Sopa de Tortuga con ellos.” “¿Pero su sabor no será diferente?” “Consigue la mayor cantidad de especias, aromatizantes y colorantes alimentarios que puedas encontrar.” En apariencia era de tortuga, ¡pero en realidad se trataba de una Sopa de Abadejo! La visión de Mapan se veía sacudida sobremanera a medida que su conciencia era apuñadada. “¿Eso no es una estafa?” Weed le quitó las preocupaciones al instante. “No hay ninguna ley que lo impida.” “……”
* * *
Después de la comida todos se animaron. La cocina de Weed aumentaba la [Resistencia] y la [Salud] gracias a sus habilidades. Cualquiera podía cocinar, pero alcanzar estos deliciosos sabores no estaba en la mano de cualquiera. Usar unos adecuados utensilios de cocina y seguir la receta al pie de la letra no garantizaba este resultado. Las manos de Weed hacían siempre una comida deliciosa para alegría de sus compañeros. Irene se acercó. “Te he visto cocinar con las manos, ¿eso está bien?” “Cocinándolo así sabe mejor.” Irene estaba de acuerdo. Cada vez que Weed condimentaba sus platos, los mezclaba con las manos para repartir mejor el sabor. “¿Por cierto, cuando fue la última vez que te lavaste las manos?” – preguntó Irene entre risas. Obviamente, la pregunta era una broma pero Weed respondió con total seriedad. “Hace un mes, o puede que dos, no lo recuerdo bien…” “……” Irene se quedó sin palabras, mientras su cara parecía a punto de llorar. “Uaaaaa” “La Sopa de Tortuga está deliciosa, justo como la recordaba.” “Me gustaría comer esto más a menudo.” “Estoy contento de haber venido a esta aventura.” – a Geomchi se le veía encantado y mostraba un gesto satisfecho. Mientras, Mapan e Irene mantenían una tranquila conversación a su lado. “Mapan, ¿cuántos ingredientes compraste para la Sopa de Tortuga?” “Bueno… la verdad es que compré un montón de ingredientes y prácticamente no ha sobrado nada.” “Nosotros te dimos el dinero.” – le interrumpió Pale. Él, Irene y Surka, le habían entregado las 20.000 monedas de oro que habían recolectado entre todos. “Weed redactó una lista de ingredientes con los productos y los principales productores, luego fuimos a buscarlos.” “Entonces, ¿dónde compraste tantos ingredientes? Gastaste un montón de dinero en ellos.” “Bueno, fueron muy baratos…” “¿Dónde los compraste?” “En un callejón” “¿En un callejón?” Mapan se calló por unos momentos, mientras dudada en su respuesta. “Es más fácil decirte que vienen de China…” “¡Arrrg!” Irene tragó saliva mientras se le escapaban unas lágrimas. La apariencia del plato era muy apetitoso, pero una vez sabían de dónde habían salido los ingredientes no lo era tanto. En el mejor de los casos, ¡los materiales obtenidos estarían cercanos a su caducidad! Aun siendo optimistas, quizá se tratara de alimentos de tercera o cuarta categoría… ¡Habían adquirido alimentos baratos y de baja calidad! Aun así, la comida estaba muy buena y, aunque hubiera sido realizada con malos ingredientes, sus paladares no lo distinguían. “Ahora que hemos terminado de comer podemos continuar con la aventura.” – dijo Weed reuniendo a todo el mundo a su alrededor. “Ji, ji, ji, finalmente es la hora.” – dijo Geomchi409 sacando su espada diligentemente para examinarla. “Asquerosos vampiros, os voy a matar con un golpe de mi espada.” – dijo sonriendo Geomchi15. La mirada de los geomchis había cambiado. Movían sus espadas con indiferencia, sin ningún tipo de nerviosismo; su postura indicaba que estaban listos para reaccionar a cualquier situación. ¡Menudo espíritu de lucha! No tenían miedo de encontrarse con enemigos más fuertes que ellos. Si aparecía alguno, considerarían un honor ser los primeros en cargar hacia él empuñando la espada. ‘Por eso Weed pone su fe en estas personas.’ – pensó Zephyr asintiendo con la cabeza. El Reino de los Vampiros era un lugar peligroso, ninguno podía imaginar qué ocurriría, ya que era la primera vez que cualquier persona se adentraba aquí. ¡El mayor obstáculo era la ubicación! Carecían de información sobre la zona, tenían que arreglárselas improvisando a cada momento. En el Continente de Versalles era posible adaptarse a base de fallo y error pero, aquí, en la tierra de los vampiros, cuando alguien perecía no podía regresar. No cabía lugar para el error, con lo que todo el mundo debía estar siempre atento y sin distraerse ante la aparición de cualquier riesgo o situación imprevista. Los geomchis tenían mucha experiencia y habían sobrevivido atravesando grandes penalidades. Contaban con la experiencia que otorga la práctica. Como si sintieran el peligro, el estado de ánimo de todos los geomchis cambió de repente. Saltando de un miembro a otro, su aura se amplificaba a cada salto. Era una tierra desconocida. ¡Los geomchis no mostraban miedo a nada! “¡Ir de aventuras es divertido!” – sonrió Pale. “¿Empezamos? ¡Estoy lista!” – dijo Surka chocando sus puños. Se trataba de un lugar peligroso, pero solo cuando se tenía confianza en los compañeros, se podían superar las adversidades. De igual modo que en la aventura de Lavias, existía una fe absoluta entre ellos. “Probablemente estemos en el Reino de los Vampiros. Como no sé qué puede pasar, espero que el Maestro vaya a la cabeza.” – dijo Weed acercándose a él. Geomchi asintió con la cabeza. “No sé mucho sobre este lugar, y no conozco la naturaleza de los monstruos. Así que creo que es mejor que nos dirijas tú. Tienes varias habilidades de producción, que son necesarias para sobrevivir. Toma el mando.” “Pero… ¿y si por mis órdenes llevo al Maestro o a mis compañeros a la muerte?” “No tienes que preocuparte tanto, es mejor estar familiarizado con las personas que tienes bajo tu mando para conseguir que sobrevivan.” “Es mejor si tomas el mando, eres mejor que cualquiera de nosotros.” – dijo Geomchi2 echando una mano. Los ojos de Weed se dirigieron hasta Geomchi3, Geomchi4 y Geomchi5. “¿Estáis de acuerdo con las palabra del Maestro?” “Lo estoy.” “Depende de ti.” “Estamos aquí gracias a tu invitación. El lugar impone una carga sobre tus hombros pero no te dejes deprimir por ello, relájate.” – dijo Geomchi5 dándole una palmada en el hombro a Weed para darle ánimos. Eran los ánimos de sus hermanos mayores. Weed examinó los gestos, desde Geomchi6 hasta Geomchi505. Todas ellos mostraban caras serias, incluso algunos aprendices sonreían ligeramente y asentían. En lugar de la codicia del poder, mostraban una lealtad absoluta hacia sus maestros. Desde el punto de vista de Surka, Irene y Romuna, ésta era una gran escena que mostraba la pasión del corazón de los hombres. “¡Qué pasada!” “Los admiro tanto.” “¡Ah! Es agradable tener a los geomchis con nosotros.” Pero Seechwi lo veía desde una perspectiva diferente. ‘Ha conseguido que los cinco maestros estén de acuerdo después de darles una comida deliciosa; pocos pueden manejar a Weed fácilmente.’ El resto de geomchis tenían un punto de vista diferente. Weed era un peligro, pero tenían más miedo de los maestros. Durante los entrenamientos, se veían obligados a ir continuamente más allá de sus limitaciones, siempre cerca del borde de la muerte. Si hubieran dicho algo, ¡temían sufrir una muerte rápida y repentina! ‘Después de la muerte de Geomchi3, nos vimos obligados a hacer todos los días entrenamiento intensivo por las mañanas durante tres días consecutivos.’ ‘Cuando Geomchi5 murió a manos de algunos monstruos, al regresar rompió una pared con su puño haciendo que la sangre corriera por el brazo manchando todo a su alrededor.’ ‘Desde que se ha unido a Royal Road, el estado de ánimo del Maestro ha sido cada vez mejor…’ El resto de los geomchis pensaban que eran afortunados porque Weed fuera el líder del grupo. Weed se volvió hacia Pale. “Pale.” “¿Sí?” “Por favor, acércate hacia esa colina con Maylon y explora los alrededores. Si os encontráis con algún monstruo, regresad rápidamente.” “¿Solo explorar? Seguro, nos vamos ahora.” Pale y Maylon se dirigieron hacia la colina juntos. La vista de los arqueros era amplia y tendrían ventaja explorando las tierras cercanas. Después de un rato, volvieron. “No hay monstruos en la zona, aunque siempre pueden estar escondiéndose de nosotros…” “¿Qué puedes contarme de los alrededores?” “El área cercana al río está bloqueada por acantilados, así que solo podemos ir en una dirección. Parece que hay un pequeño camino.” “Entonces avanzaremos por ahí.” Después de que Weed tomara la decisión, el grupo se movió a lo largo del camino con ciertos nervios. Una vez salieron del bosque, Geomchi se volvió hacia Weed y le preguntó: “Weed, ¿has tratado antes con vampiros?” “Sí, Maestro” “¿Qué pasa si te muerden?” “Los vampiros de aquí son distintos de los que conocemos, principalmente drenan tu [Salud] y tu [Maná] para recuperar los suyos, por lo que hay que tener cuidado.” “¿Tienen alguna debilidad?” “Tienen un gran [Aguante] y [Resistencia], y sus ataques mágicos son muy poderosos. No usan armas, pero pueden invocar ratas e insectos. También se pueden transformar en murciélagos para atacar.” “Suena bastante molesto.” “Su [Defensa] también es elevada, y los Señores Vampiros pueden usar magia de maldición u otros tipos de hechizos poderosos; sería un gran problema si nos encontramos con alguno y no estamos preparados.” “¿Tienen alguna otra característica?” “A diferencia de los ogros y otras bestias, como los trolls, tienen una gran [Inteligencia], por lo que pueden unirse en clanes y trabajar en grupo.” “¡Buff! ¿Pueden hacer eso? Creo que es mejor no cruzarnos con ellos.” “Sí.” Después de caminar unos diez minutos, el cielo rojo que tenían sobre sus cabezas se oscureció debido a una innumerable cantidad de murciélagos. “¡Vampiros! No os relajéis, os recuerdo a todos que los vampiros pueden transformarse en murciélagos.” Las palabras de Weed añadieron tensión al grupo, haciendo que agarraran sus espadas con más fuerza. Habían sido transportados por una gran cantidad de murciélagos a Todium, pero verlos delante era demasiado. Sin embargo, los murciélagos no los atacaron. Weed se tomó un tiempo para tomar una decisión. “Vamos a seguir avanzando. Si algún murciélago se acerca más de lo necesario, atacadlo. Levantad los brazos y estad atentos a los que se aproximen.” Los murciélagos avanzaban por el cielo sin prestar atención a lo que tenían por debajo. “Ji, ji, ji.” – se rio Mapan por lo bajo con la cara pálida mientras un escalofrío le recorría su columna vertebral. ¡No se podía imaginar lo que ocurriría si los murciélagos decidieran bajar y atacar! Tenía la sensación de que cada vez estaban más cerca y que iban a chuparle la sangre. Se lo imaginaba vívidamente. ‘Las aventuras tienen esta sensación.’ Nadie sabía lo que iba a suceder. Cada paso que daban les llevaba hacia los murciélagos. Estaba tan nervioso por la emoción de la aventura… ¡era la primera vez que una clase no combatiente abandonaba el Continente y se adentraba en una tierra desconocida! Los comerciantes también podían disfrutar del juego. “¡Jur, jur, jur!” – los músculos de Geomchi9 se tensaron. Era el más grande, en términos de tamaño, de todos. Después de pasar por el entrenamiento intensivo, la grasa de su cuerpo se había transformado en músculos bien tonificados. Y se moría por una pelea, esperaba que los murciélagos se acercasen para probarse a sí mismo. “¡Venid!” Tenía la mano preparada sobre la empuñadura. Si la situación cambiaba, estaba listo para lanzarse contra los murciélagos con su espada. Prácticamente, todos los geomchis tenían una idea similar. Sin embargo, los murciélagos no se acercaron. A pesar de que Romuna estaba lista para lanzar el primer ataque, ninguno de los murciélagos entró dentro de su rango y, al final, poco a poco se fueron volando. El grupo de Weed continuó por el camino y, al pasar la pequeña cresta de una colina, se encontraron con una ciudad de tamaño considerable. Consistía en cientos de residencias de lujo, con amplios jardines y algunas incluso con sus propias fuentes de agua. Las casas se parecían más a mansiones que a cualquier otra cosa. Los caminos estaban pavimentados con cuidado y se mantenían limpios. Alrededor de toda la ciudad había una muralla de aspecto impenetrable.


domingo, 27 de marzo de 2016

4Koma - Capítulo39




4Koma - Capítulo38




4Koma - Capítulo37




4Koma - Capítulo36




4Koma - Capítulo40