Página web oficial.
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El jefe de mundo abierto Yong ha sido derrotado por los jugadores SiSi, Tail, Bollito, Pasta de Sésamo, Golpe de Remo, Batalla…
Este logro se incluirá en el Salón de la Fama de Wasteland Online.
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¡Refugio 79 desbloqueado!
Ubicado bajo tierra en el Valle Afortunado, este centro de investigación ya ha caído.
Innumerables mutantes acechan en cada rincón de este laberinto tridimensional, donde el riesgo y la oportunidad coexisten…
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El límite de participantes para la beta cerrada se ha aumentado de 5000 a 8000.
Los nuevos participantes aparecerán en el Refugio 79.
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Anuncio de actualización.
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1. Ya está disponible la transferencia del punto de resurrección.
Paga 100 monedas de plata por la tarifa de traslado por el cambio de habitación y la reubicación de tu punto de resurrección en un refugio que no esté completo.
Refugios disponibles en este momento:
404 (Lleno)
117 (Lleno)
401 (Disponible)
79 (Disponible)
2. ¡Actualización del sistema de mascotas!
Ahora puedes reservar mascotas exóticas como la Garra de la Muerte, lobos arañas de ojos rojos o tigres dientes partidos en el Refugio 79.
¡Algunas de estas criaturas exóticas se pueden usar como monturas!
¡Consulta el juego para más detalles!
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Unas palabras de nuestros residentes:
Heya: El ecosistema del Refugio 79 es asombroso. Un siglo de evolución ha transformado este lugar en un entorno más extremo y hostil que la mayoría de las ruinas del páramo.
¡Increíble!
¿Alguien se anima a ser mi conejillo de indias? ¡Recompensas generosas! ¡Inscríbanse a través de su máquina virtual!
Ying Fang: La investigación sobre la implantación de prótesis biónicas en Xenomorfos ha sido todo un éxito.
Ahora no solo puedes reemplazar tu brazo con un cuchillo mantis, sino que incluso puedes darle dos a tu mascota… Sin embargo, es mejor elegir un xenomorfo relativamente inteligente, de lo contrario podría haber incompatibilidades con sus instintos.
Ma Ban: Planeamos construir un nuevo asentamiento para supervivientes en el Valle Afortunado para albergar a los desplazados… La guerra aún no ha terminado y la nueva base se instalará temporalmente en el búnker subterráneo exterior del Refugio 79.
Receta recomendada para hoy: Berenjenas estofadas y pollo guisado con champiñones.
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Con la finalización del Refugio 79, la página web oficial de Wasteland Online actualizó una gran cantidad de contenido. Esta mecánica de juego, donde el contenido progresa sincronizado con lo que hacen los jugadores, era una experiencia novedosa.
Si bien existen muchos juegos de mundo abierto, pocos MMORPG permiten que las decisiones de los jugadores impacten permanentemente en el juego. Era como participar en el desarrollo del juego mientras lo juegas.
¡Se divirtieron el doble sin pagar un centavo! Y no solo era gratis… ¡podían ganar dinero jugando! ¡Los diseñadores del juego eran increíblemente generosos!
Sin embargo, aunque los jugadores habían estado elogiando a los desarrolladores por su generosa actualización que incluía un montón de cosas aleatorias, el centro de atención en el foro no era ellos, ni tampoco si la Legión de Caballeros del Oso Blanco o la Legión de la Muerte había logrado la muerte de un jefe mundial. Ya que había sido un jugador llamando Batalla el que terminó consiguiendo la cabeza de la bestia.
* * *
En el foro de Wasteland Online…
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Grupo Emocionado en el Campo de Batalla
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¡Amigos! ¡He vuelto! Ja, ja, ja, ja…
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Dejar de Fumar
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¿Qué diablos? ¡Finalmente apareció!
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Gran deudor
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¡Llevo siglos esperando!
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Topo Escapando del Desfiladero
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¿Oí que robaste la cabeza de la Garra de la Muerte para darla como tributo a tu señor supremo de la Legión?
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Iren
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¡Y te dio 10 bellezas!
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Rico Rey Élfico
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¿En serio?
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Grupo Emocionado en el Campo de Batalla
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Ejem, antes que nada… Claro que es verdad… ¿pero soy el tipo de persona que se siente atraída por las mujeres hermosas? ¡Obviamente no!
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Gran deudor
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¡Y voy y me lo creo!
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Kakarot del Futuro
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Maldita sea, ¿de verdad te las dieron?
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Grupo Emocionado en el Campo de Batalla
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Aclaro que no hice nada. Pero para ser justos, estos desarrolladores son bastante generosos. ¡Este juego es demasiado realista! Venderlo por 99.999 Yuan me parece justo.
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Guerrero Tiranosaurus
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¿Ah? Ni hablar. No les des ideas estúpidas. Solo tengo 10 yuanes de paga semanal… soy estudiante…. ¿puedo obtenerlo gratis?
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Este Señor es Arrogante y no Puedes Hacer Nada
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Je, je, je. ¡De ninguna manera! ¿La gente todavía depende de la paga hoy en día? ¡No se puede hacer nada con eso! Recibo ocho cifras solo con mi dinero de año nuevo, sin mencionar dividendos de acciones y ganancias de inversiones. ¡Hasta los intereses bancarios son más que eso!
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Iren
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Caso cerrado, ya sabemos por qué este idiota no tuvo acceso a la versión beta.
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Grupo Emocionado en el Campo de Batalla
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Lo repito, ¡los niños no deberían jugar a este juego! Basta de tonterías, gracias a la cabeza de esa Garra de la Muerte, ahora soy centurión, pero solo tengo 100 soldados bajo mi mando. ¿Algún buen hermano quiere unirse a mí en mis grandes planes?
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Gran deudor
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¡Yo, yo, yo! Amigo, ¡elígeme!
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¡Yo, yo, yo! Amigo, ¡elígeme!
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¡Me apunto!
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Kakarot del Futuro
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Mierda, Manantial, ¡estoy pensando en desertar!
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Comandante Agua de Manantial
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¡Malditos traidores! ¿No pueden resistir la tentación?
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Cazafantasmas
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¿Qué quieres decir con que no puedo resistir la tentación? Solo quiero… ¡Ponerme a prueba!
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Aunque los jugadores estaban deseosos de inscribirse, e incluso los jugadores en la nube se unieron a la diversión, al final solo reclutó alrededor de 100. Tal como se había acordado, quienes se infiltraron en el ejército irregular de la Legión, eran miembros de la Legión de la Muerte y estaban especializados en el uso de armas ligeras y de combate cuerpo a cuerpo. Su destreza con las armas era inversamente proporcional a su precio.
Después de todo, con tantas bajas, era un derroche usar equipo de alta tecnología y no resultaba rentable. Un rifle y una pala para cavar trincheras bastaba. Si morían, simplemente regresarían al foro a esperar. En cuanto a Golpe de Remo… no fue con ellos. Las personas con un sentido de la ética demasiado rígido no podían ser agentes encubiertos. Era consciente de su propia personalidad, así que se quedó en el Refugio 79. Además, tenía otras misiones que completar.
El Centro de Mando de la Nueva Alianza le había dado nuevas instrucciones, con la esperanza de que pudiera combinar la tecnología y los recursos del Refugio 79 para desarrollar tácticas que permitieran a los mutantes coordinarse con la infantería ligera. Ese era… ¡Su plan de Caballería lobo!
El plan requería aprovechar al máximo la movilidad de los mutantes y las excelentes capacidades de combate independiente de los miembros de la Legión de la Muerte. ¡Combinarían ambas para crear una caballería ligera capaz de realizar incursiones en cualquier tipo de terreno! Aunque pareciera descabellado, podría ser realmente viable en el páramo.
Sin una red fiable de carreteras y ferrocarriles, los reventones y las orugas rotas eran habituales. Un momento de descuido y un árbol torcido podría dejar atascado un tanque. En comparación con los vehículos de ruedas y orugas, los mutantes capaces de moverse a través de densos núcleos urbanos y ruinas eran una opción más adecuada. Especialmente si se trataba de las Garras de la Muerte.
Como criaturas modificadas genéticamente para sobrevivir en el páramo, destacaban tanto por su movilidad como por su resistencia, lo que hacía difícil encontrarles fallos. Su único inconveniente era su enorme apetito. Sin embargo, los mutantes podían alimentarse cazando y comiendo los cadáveres de los enemigos. A menos que permanecieran en un mismo lugar durante mucho tiempo, la carga logística podía no ser tan grande como se imaginaba.
El Administrador se había tomado el plan muy en serio, no solo asignándole 100 conjuntos de dispositivos de interferencia neuronal, sino también designando especialmente a la Tecnología Goblin para que le proporcionase soporte técnico.
Aunque Remo consideraba bastante peligroso que ese lunático proporcionara algo, Mosquito estaba tan entusiasmado que incluso se ofreció a financiar el proyecto de su propio bolsillo, así que no dijo nada.
* * *
Campamento Hoja Caída.
Un grupo de carroñeros harapientos llegó a la puerta. Vestían harapos y portaban palos y barras de acero. Todos ellos eran gente que no se había registrado. No era raro encontrar supervivientes que vinieran voluntariamente; al fin y al cabo, servir en la Legión al menos les ofrecía una forma de sobrevivir. Sin embargo, era la primera vez que venían en grupo. Y eran más de 20…
El centinela que patrullaba los vio y los detuvo, mirándolos de arriba abajo con recelo.
“¿De dónde son?”
“¡Calle Bett!” – balbuceó Gran Deudor, apoyado en un bastón de madera. – “Un vecino. Consiguió puesto oficial. Hemos venido a unirnos a él.”
El guardia se detuvo. El único superviviente recién ascendido parecía llamarse Pangolín o algo así, y si no se equivocaba, lo ascendieron hace solo dos días…
‘¿Las noticias corren tan rápido?’
Con una mirada sospechosa, justo cuando el centinela estaba a punto de continuar el interrogatorio, un hombre con uniforme del ejército de reserva se acercó corriendo desde la puerta del campamento.
“¡Son mis compañeros!”
El centinela lo miró fijamente un rato, pero no dijo nada más y guardó su rifle.
“Llévalos a que se registren.”
“Es lo que iba a hacer.” – respondió Batalla, con tono pretencioso.
Aunque no era más que un habitante del páramo, seguía siendo un centurión nombrado personalmente por el general McClennan, lo que le otorgaba un estatus algo superior al de los soldados rasos. Los soldados de narices prominentes lo menospreciaban, pero no querían provocarlo innecesariamente. Así que no lo molestó más y continuó con su patrulla.
Tras seguir a Batalla hasta el campamento, el grupo de jugadores miró a su alrededor con curiosidad, ya que nunca habían visto nada parecido.
“Maldita sea, este lugar parece peor que el campamento de supervivientes de Ciudad Amanecer…”
“Es prácticamente idéntico, los obligaron a construir sus propias casas.”
“Por cierto, Pangolín, ¿dónde están tus 10 esposas?” – preguntó con picardía Gran Deudor, con sus ojos moviéndose rápidamente.
Al oír esto, Batalla casi se atraganta con su propia saliva.
“¡Vete a la mierda! ¿Qué quieres decir con esposas? Les pedí que me ayudaran con la ropa…” – respondió, tras aclararse la garganta.
A los reclutas del ejército les entregaban dos uniformes de lino. Con la patrulla diaria y los ejercicios de entrenamiento, se quedaban sin ropa limpia enseguida, así que debía lavarse todos los días. Al final, les arrojó toda la ropa de sus subordinados, dándoles así algo que hacer.
“Deja de mirarme fijamente y de hacerme tantas preguntas. Os llevaré a buscar sus placas de identificación… ¿Ya decidieron sus nombres artísticos?” – preguntó Batalla, cambiando rápidamente de tema.
“¡Me llamo Ojos Grandes!” – gritó Gran Deudor emocionado.
“¡Me llamo Ladrillo!” – dijo Obrero.
Los demás jugadores también comunicaron sus nombres uno tras otro.
“Maldita sea, vaya nombres… Ni una pizca de creatividad.” – respondió Batalla, con un leve dolor de cabeza.
Gran Deudor puso los ojos en blanco.
“Vamos. ¡Es mucho mejor que Pangolín!”
“¡Exacto! ¡Al menos mi nombre es más fácil de recordar que el tuyo!” – añadió Obrero.
“Basta de tonterías, batallita. ¿Dónde vamos a conseguir méritos hoy?” – preguntó Wang, emocionado.
“Por la tarde. Organicé una batalla simulada con Manantial. Mataremos a unos cuantos y conseguiremos que os asciendan a líderes de escuadrón.” – murmuró Batalla, mirando al cielo.
El grupo intercambió risas y sonrisas.
“¡De acuerdo!”
* * *
Tras obtener sus placas de identificación y equipo, Batalla los llevó ante sus subordinados, presentándolos a Li Ba y a otros decuriones del ejército de reserva. A partir de ese momento, se unieron oficialmente a la compañía de Pangolín, convirtiéndose en gloriosos agentes dobles de alto rango de la Nueva Alianza.
Los jugadores estaban sumamente entusiasmados con sus nuevas identidades secretas. Esa tarde, se enfrentaban a su primera misión como agentes encubiertos: ¡patrullar el distrito occidental con Batalla!
Sin que los PNJs lo supieran, todos los jugadores estaban al tanto de la situación y preparados para contraatacar a sus propios compañeros. Tras un largo y arduo viaje, la compañía de Pangolín llegó al lugar acordado, solo para ser emboscado por el escuadrón de la Compañía, tal y como estaba previsto.
Las balas silbaban en el aire, asustando a Li Ba y a los demás, quienes se tiraron inmediatamente al suelo. Mantuvieron la cabeza gacha, sin atreverse a moverse. Sin embargo… Aquellos que decían venir de la Calle Bett eran diferentes. No mostraban miedo alguno. ¡Ni siquiera se escondieron!
Empuñando sus armas, aullaron mientras cargaban hacia adelante, su bestial estilo de lucha logró ahuyentar al escuadrón de la Compañía. Tumbado en el suelo, Li Ba sentía que le zumbaba la cabeza.
‘¿La Compañía está formada por cobardes?’
Ya no entendía nada. No solo él, los demás decuriones sentían lo mismo. Empezaban a pensar que bastaba con tumbarse en el suelo y disparar algunas balas al azar para ganar la batalla.
“Maldita sea… ¡Mas les vale actuar con más convicción!”
Al ver como sus compañeros de la Nueva Alianza ahuyentaban al enemigo, Batalla no pudo evitar patearle el trasero a Gran Deudor. Este le devolvió la mirada completamente desconcertado.
“¿Eh? Pero siempre luchamos así.”
Los párpados de Batalla se crisparon.
“……”
Para cuando Cowley llegó con refuerzos, la batalla ya había terminado. Al observar cómo los soldados de la Compañía huían y los cuerpos que yacían en el suelo, el oficial esbozó una sonrisa de satisfacción. Había sido acosado por esa guerrilla durante mucho tiempo… Esta vez, ¡por fin tuvo un momento del que sentirse orgulloso!
“¡Hemos encontrado un tesoro!” – dijo Cowley con orgullo a su ayudante, mientras miraba a esos feroces soldados, entrecerrando los ojos.
* * *
Por la noche, después de regresar al campamento… Cowley se acercó a Pangolín y le dio una palmada en el hombro.
“¡Bien hecho! Tus hombres lucharon con valentía. Ese es justo el tipo de guerreros que necesita nuestra Legión… Por cierto, ¿cómo se llama tu asentamiento?” – dijo con satisfacción.
“¡Calle Bett!”
Cowley se sumió en sus pensamientos.
“Calle Bett… ¿dónde está?”
“Entre la Provincia del Río y la Provincia del Ocaso. ¡Zona montañosa! ¡Tenemos más gente! ¿Debo llamarlos?” – respondió Batalla.
Cowley esbozó una sonrisa de inmediato.
“¡Sí! ¡Llámalos a todos! Además, ¡dígale a la gente de su pueblo que la Legión nunca escatima recompensas a los valientes! A partir de hoy, ¡cada uno recibirá medio kilo de raíces y 5 dinares!”
Batalla puso al instante una enorme sonrisa. ¡Era justo lo que estaba esperando!
“¡Como ordene! ¡Enviaré a alguien ahora mismo!” – exclamó de inmediato, poniéndose firme.
¡Las raíces y dinares no eran nada comparado con ganarse la confianza de esos narigones! En unos pocos días, ¡podría conseguir que más hermanos se unieran a él como agentes encubiertos!
* * *
Refugio 79.
Tras cabalgar sobre Neeko día y noche, Chu Guang y Heya finalmente llegaron a la zona oriental del Valle Afortunado. Al instante, se dirigieron hacia la biblioteca ubicada en el número 79 de la Calle Xiangling.
“Mi espalda… está a punto de romperse.”
Tras bajar de la espalda de Neeko, las piernas de Heya estaban tan débiles que apenas podía mantenerse de pie. Tuvo que descansar apoyada en una pared un buen rato antes de recuperarse. Al mirar a la frágil muchacha, Neeko sonrió y resopló burlonamente. La inteligencia de las Garras de la Muerte era similar a la de un bebé humano, pero su ferocidad hacía que fuera difícil domesticarlos como a los perros. Sin embargo, ¡todos sus problemas podrían resolverse con tecnología!
Al segundo siguiente, Chu Guang lo fulminó con la mirada antes de que Neeko presionara la cabeza contra el suelo. Se volvió tan dócil como un husky al que acaban de regañar. Una vez que Heya se recuperó, Chu Guang guio a Neeko hacia adelante, pasando a través del muro derrumbado.
Toda la biblioteca había sido vaciada, incluyendo los libros. Tras la evacuación de sus habitantes, parecía que la Legión había visitado el lugar, pero al no encontrar a nadie, le prendieron fuego y se marcharon. Probablemente no esperaban que sus habitantes estuvieran escondidos bajo tierra. El fuego, en realidad, había sido bastante inútil, ya que apenas había ennegrecido las paredes antes de apagarse.
Chu Guang encontró el ascensor oculto tras una estantería del segundo piso. Condujo a Neeko y Heya hacia abajo, avanzando por el búnker subterráneo. Pronto divisaron el enorme engranaje de aleación que marcaba la entrada.
Las amplias salas de almacenamiento y amortiguación del Refugio 79 se habían convertido en un campamento para refugiados. Despellejaban Garras de la Muerte para obtener cuero y salaban las presas que traían los jugadores para conservarlas. A cambio de ayudar a procesar las presas, los jugadores compartieron con ellos suministros, como fideos instantáneos, agua embotellada y jabón. Esos tres artículos eran valiosos en cualquier asentamiento, incluso más que el dinero.
En cualquier caso, con la ayuda de los jugadores, a los supervivientes no les iba mal, al menos mejor que a los que estaban en el Campamento Hoja Caída.
Para no molestar a esas pobres almas, Chu Guang ató a Neeko en la entrada del refugio, dándole instrucciones de que no hiciera daño a nadie, y luego condujo a Heya a través de la puerta principal. SiSi lo estaba esperando junto con el resto de la Legión de Caballeros del Oso Blanco, que permanecían a su lado. Al ver la servoarmadura azul, ella y los demás jugadores, completamente inmersos en el juego, hicieron una reverencia respetuosa.
“Estimado Administrador, hemos obtenido la autorización del Refugio 79.”
Al mirar a la joven que tenía delante, Chu Guang asintió con aprobación.
“Lo has hecho bien; gracias a tus esfuerzos, estamos un paso más cerca de reconstruir la civilización.”
SiSi sonrió con ironía, pero cuando estaba a punto de decir algunas palabras para ganarse su simpatía, Tail carraspeó de repente y con voz firme la interrumpió.
“No hace falta que nos des las gracias, ¡servirle es un honor para la Legión de Caballeros del Oso Blanco! Como recompensa por la misión… ¡nos contentamos con 10 mujeres vestidas de sirvien… ¡AY!”
“Lo siento, mi compañera resultó herida accidentalmente en la cabeza durante la batalla contra Yong.” – SiSi miró fijamente a Tail, que se debatía en los brazos de Bollito, antes de volverse hacia Chu Guang con aire de disculpa. – “Por favor, perdona su descortesía.”
Aunque sabía que Tail estaba perfectamente bien y que simplemente estaba haciendo de las suyas, para mantener la inmersión de los jugadores, Chu Guang la miró con preocupación.
“¿De verdad está bien?”
“Está bien, la llevaremos al hospital…” – SiSi asintió rápidamente, luego recordó algo importante y levantó apresuradamente su MV. – “Ah, cierto, la misión… Te transferiré la autoridad de administrador.”
Con eso, la misión del Refugio 79 había concluido. La recompensa de cientos de miles de monedas de plata y una enorme cantidad de puntos de contribución hicieron que todos los miembros de la Legión de Caballeros del Oso Blanco saltasen de alegría. Incluso Tail, cuya cabeza supuestamente había resultado herida al luchar contra la Garra de la Muerte, saltaba alegremente.
Tras recuperar la autoridad del administrador, Chu Guang se percató de que el sistema de Refugios ya había activado todos los comandos relacionados con el Refugio 79. Con la ayuda de Pequeño7, podía controlar cada edificio, cada habitación y el destino de cada forma de vida. Al registrar las diversas instalaciones del refugio, Chu Guang descubrió bastantes cosas interesantes.
Por ejemplo, justo debajo del área central de investigación, el almacén guardaba 500 exoesqueletos policiales de Caballería Ligera Tipo V, 50 exoesqueletos policiales Caballería Pesada Tipo VI y una gran cantidad de equipo antidisturbios. Dicho equipo estaba prácticamente nuevo, incluidos los pequeños drones de reconocimiento que lo acompañaban, la mayoría de los cuales nunca se habían utilizado, presumiblemente porque jamás tuvieron la oportunidad de usarlos.
Además, en la zona central de investigación también se almacenaba una gran cantidad de equipos experimentales profesionales, ¡así como 12 cajas negras con diferentes funciones! Ahora, esos tesoros pertenecían a la Nueva Alianza.
Más tarde, Chu Guang se encargaría de que el personal de logística los recuperara. Pero antes, planeaba visitar a la administradora original, la Madre de las Garras de la Muerte. O, dicho de otro modo, la deidad de los habitantes del páramo, el Gran Dios Ciervo…
* * *
Unos pasos resonaron en la habitación y la Madre de las Garras de la Muerte, que fingía dormir con los ojos cerrados, entreabrió ligeramente los párpados, observando la luz que parpadeaba en la oscuridad. Sus pupilas color ámbar se contrajeron levemente. Con solo echar un vistazo a esa servoarmadura, adivino su identidad.
“El Administrador del Refugio 404…”
“Soy Chu Guang.”
Tras presentarse brevemente, Chu Guang examinó a la criatura. ¡Era incluso más grande que Yong! No era de extrañar que estuviera atrapada en el refugio, sin poder moverse.
“Chu Guang…” – murmurando su nombre, la madre lo observó un rato antes de volver a hablar. – “Es la primera vez que oigo hablar del Refugio 404… ¿Podrías decirme qué tipo de experimento están llevando a cabo?”
“No lo sé.”
“¿No lo sabes?”
Sus pupilas color ámbar se contrajeron sutilmente de nuevo, claramente desconcertada por su respuesta. Chu Guang suspiró.
“Lo único que sé es que mi misión es guiar a mis residentes para reconstruir sus hogares en la superficie… ¿Acaso no es así para todos los Refugios de tres dígitos?”
También estaban los refugios 117 y 401. Chu Guang había leído los registros del administrador. Si bien había algunas tareas adicionales, el enfoque principal era la reconstrucción de la civilización. En cambio, los refugios como el 79, creados para la investigación, eran poco comunes.
“Ya veo…”
La madre reflexionó durante un largo rato, y luego suspiró suavemente. Aunque sus rasgos duros como la obsidiana apenas mostraban emoción alguna, Chu Guang percibió un atisbo de alivio en su suspiro.
“Mi mentor… El primer administrador me dijo antes de morir que el fracaso del Experimento 79 también formaba parte de los resultados calculados. Aunque no tuvimos éxito, nuestro sacrificio no fue en vano… Todos los refugios acabarán destruyéndose, pero de sus ruinas brotarán nuevos retoños…”
Chu Guang formuló la única pregunta que lo había estado inquietando.
“¿El objetivo experimental del Refugio 79 realmente era crear un Emperador Inmortal?”
Le había intrigado el tema mientras seguía las incursiones de los jugadores. Como si hubiera previsto la pregunta, la Madre esbozó una sonrisa.
“Sí y no… Sabiendo lo poco fiables que son los seres humanos, ¿cómo no íbamos a prever los acontecimientos de hoy? Claro, es ahora cuando comprendo todas esas cosas. A la mayoría de los investigadores que participaron en el experimento solo se les dijo que debíamos crear un emperador inmortal que acompañase a nuestra civilización a través de la edad oscura y devolviese todo a su pueblo una vez que terminase su tarea… Sin embargo, ese no era el proyecto completo del Experimento 79. Lo que no se menciona en los registros es que cuando el alma del emperador comience a corromperse, cuando sea consumido por la arrogancia, cuando deje de cumplir su misión… Sus leales súbditos tomarán la decisión por él, poniendo fin a su reinado y a la era oscura. Así, se completaría el ciclo de la historia… y la chispa de la civilización se reavivaría en el páramo.”
La madre lo miró directamente a los ojos.
“Una vez le pregunté a mi mentor el significado de todo eso. ¿Por qué no enseñábamos teorías y tecnología avanzadas a nuestros residentes desde el principio? Su respuesta fue que la teoría y la ciencia se pueden aprender, pero el coraje no. Me sonó ridículo. Pensé en ello durante un siglo, pero seguí sin entenderlo. Pero después de verte a ti y a tus habitantes, he encontrado la respuesta. Aunque nuestros hogares sean reducidos a cenizas, aunque nuestra gloria sea olvidada por las generaciones futuras, mientras sean valientes… al final recuperarán todo lo que hemos perdido. Sin duda, eres el heredero idóneo… Espero que heredes no solo nuestra riqueza, sino también nuestras esperanzas.”
Chu Guang asintió lentamente.
“Creo que eso también forma parte de tu legado. Cuando todo termine, lo enviaré a un museo.”
La anciana bestia gigante sonrió levemente, bajando lentamente los párpados.
“Ya veo… Gracias.”
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