domingo, 28 de abril de 2019

Volumen 26 Capítulo 6

Volumen 26 Capítulo 6
El origen de la escultura
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

“He venido a entregarle la espada y a narrarle la valentía de las personas que lucharon y sangraron para librar al mundo de Barr Khan.” “¡Oh, la Espada de Dios! ¡Nunca habría imaginado que tal objeto fuera devuelto al seno de la Orden!” – exclamó el Obispo aceptando la Espada Sagrada de la Orden de Lu. – “He oído historias sobre la derrota de Barr Khan. Guerrero, has logrado una hazaña enorme para lograr la paz en el continente.”

Has devuelto la Espada Sagrada de la Orden de Lu.
La Orden de Lu hizo tremendos sacrificios para detener al Rey de los no-muertos, Barr Khan Demoff.
El cuerpo del Barr Khan fue finalmente perforado por la Espada de Dios, sellando su casi ilimitado poder mágico.
Al final, un grupo de guerreros derrotó al Lich y ahora la espada ha sido devuelta a las manos de la Orden.
La [Fama] ha aumentado en 1.700 puntos.
La amistad con la Orden de Lu está ahora en 32 puntos.
Los puntos de contribución con la Orden de Lu se han incrementado en 1.950 puntos.
Por hacer tal acto sagrado, la [Fe] se ha incrementado en 13 puntos.

Puntos de contribución.
Puedes consultar los puntos de contribución con las órdenes religiosas en la pestaña de: Religión.
Puntos de contribución totales con la Orden de Lu: 2.573.
En ese momento, los sacerdotes y paladines que habían luchado junto a Weed contra la Legión Inmortal experimentaron un cambio. Sus puntos de [Fe] y de contribución con la Orden de Lu habían aumentado significativamente. Aunque la mayoría de la población de Morata era creyente de la diosa Freya, el grupo de sacerdotes que había luchado contra la Legión Inmortal estaba formado por distintos seguidores. Para aquellos que profesaban su lealtad a la Orden de Lu, su aumento de puntos de [Fe] había sido especialmente alto. Del mismo modo, el aumento de puntos del resto de jugadores tampoco había sido pequeño. Algunos de los sacerdotes se dieron cuenta de que habían ganado hasta 30 puntos de [Fe] y, como las habilidades de sacerdotes y paladines estaban basadas en esa estadística, su poder aumentó ligeramente. Y por supuesto, los geomchis, que habían jugado un papel vital en la batalla contra la Legión Inmortal también aumentaron sus puntos de [Fe] y de contribución. “¡Ah! Han aumentado los puntos de contribución.” “¿Qué es un punto de contribución?” “Hermano mayor, ¿puede ser esto algo malo?” Los geomchis, que se encontraban reunidos en la Fortaleza de Vargo comiendo carne, estaban desconcertados por el mensaje que acababa de aparecer ante sus ojos. En medio de ellos, Geomchi127, que pretendía presumir de ser un erudito ya que tenía un diploma de informática, comenzó a explicar a sus hermanos. “Si tienes muchos puntos de contribución, puedes ir allí y recibir una comida gratis.” “Oh, ¿en serio?” “Sí. He visto esto antes en algún otro sitio. Si tus puntos de contribución son altos, puedes usarlos para obtener objetos y comidas gratis.” “¿Estás seguro de que la Orden nos dará carne?” “No creo que tengan cerveza…” “Entones esto es completamente inútil, ¿no creéis?” A pesar de que sus puntos de contribución habían aumentado, los geomchis no eran capaces de encontrarles ningún uso. La verdad era que los geomchis, al estar siempre aceptando misiones difíciles, habían aumentado sus puntos de amistad con los PNJs y también habían logrado una buena cantidad de logros y de puntos de contribución. “Geomchi3, ¿Qué hacemos con la [Fe]?” “Geomchi8, ¿sirve para usar en batalla?” “No, en absoluto.” “Bah, esto también es inútil.” Para guerreros como los geomchis, la [Fe] no servía para mucho. Los guerreros podían solicitar convertirse en guardias de un templo o podían ser parte de sus fuerzas de subyugación y luchar contra monstruos y recibir nuevas misiones. Además, si un guerrero tuviera una puntuación alta de [Fe] y estuviera en una misión organizada por alguna Orden, en algunas circunstancias raras, podría conseguirse una bendición especial o un pequeño milagro. Pero en general, la [Fe] no era importante para ellos. Aunque podía aumentar la resistencia contra las maldiciones, tampoco era que la aumentase demasiado. Incluso para un escultor como Weed, solo le otorgaba pequeños beneficios, como cuando usaba algunos equipos especiales o hacía una misión relacionada con una Orden. A menos que el jugador fuera un sacerdote o un paladín, la [Fe] no podía usarse para mucho. “Me emocioné por nada. Sigamos comiendo.” “Sí, hermano mayor.” Pero, partiendo desde Morata, los habitantes del Norte comenzaron a hablar todos a la vez. “El héroe que derrotó a Barr Khan ha devuelto la espada de Lu a la Orden.” “No importa cuán lejos vayas o cuán ancho sea el continente; nadie ha experimentado aventuras tan sorprendentes y misteriosas como el Señor de Morata.” “He oído que cumple todos los deberes que le son asignados.”
* * *
El Obispo continuó hablando. “Señor, esta contribución a la Orden de Lu, este logro monumental, se registrará para siempre en los anales de nuestra historia.” “Solo seguí lo que mi conciencia me dictaba hacer. No sé si esta es la justicia de la que habla la gente, pero simplemente no podía hacer la vista gorda ante los actos de Barr Khan, así que estoy convencido de que hice lo correcto. No buscaba ninguna recompensa o gloria.” En verdad eran las palabras de un hipócrita descarado, pero el Obispo se lo tragó todo. “Realmente has obrado bien.” Weed esperaba que pudiera conseguir algo más, pero no apareció nada nuevo. Si bien había desempeñado un papel crítico, muchos otros jugadores habían contribuido a la misión, lo que le impedía recibir algo exclusivo. ‘Parece que tengo que conformarme con los puntos de contribución.’ Pero el mero hecho del aumento de la amistad con la orden de Lu tenía un efecto positivo. Debido a que Weed era el Señor de Morata, la orden enviaría un mayor número de paladines e invertiría más en la ciudad. “Desafortunadamente, la espada de Lu ha sido corrompida por la magia de Barr Khan.” – dijo el Obispo mientras pasaba la mano por los puntos ennegrecidos de la hoja. “Realmente lamento escuchar eso.” “No es demasiado tarde para que perdamos la esperanza. El poder divino de la espada puede recuperarse en la tierra de las calamidades, Argoldia.” Argoldia. Una de las diez regiones prohibidas del Continente de Versalles. Se trataba de un paisaje desolado en el que era imposible que creciera una brizna de hierba. La Orden de Lu mantenía un santuario en esa tierra, pero los magos del Bosque Oscuro lanzaban quimeras y monstruos contra ellos, haciendo que la región fuera inhabitable. “Valiente aventurero, la Orden de Lu planea dirigir una expedición a ese santuario formada por sus mejores paladines y sacerdotes. ¿Te unirás a ellos y los guiarás en la dirección correcta?” ¡Ding!

Nueva misión: [Sirve de guía para el santuario].
El Obispo de la Orden de Lu planea enviar una expedición a Argoldia para restaurar el poder de la espada.
Quieren que te conviertas en el guía de la expedición y que los lleves a través del peligroso camino de las montañas rocosas hasta su lugar sagrado. Como puedes comandar a los siempre fieles paladines y sacerdotes, serás el principal responsable del fracaso de la expedición.
Dificultad: ‘S’.
Restricciones:
Los que tienen la marca del asesino o una alineación malvada no pueden aceptar la misión.
Requiere tener la estadística de [Fe]
Si la misión falla, la [Fe] disminuirá y la amistad con la Orden de Lu descenderá.
Vaya con mi suerte, Argoldia…’ Las Falanges, Paso Gris… Sentía como si tuviera algún tipo de conexión con las diez regiones prohibidas. Además, ¡la dificultad era extremadamente alta! ‘La puerta del sufrimiento siempre se abre automáticamente para mí.’ – pensó al momento, por lo que no dudó en contestar, mientras negaba con la cabeza. – “Desafortunadamente, tengo un deber designado que debo cuidar, por eso no puedo perder el tiempo con esto.” “Aventurero, ¡restaurar la Espada de Dios es una tarea crucial!” “Si se trata de los paladines de la Orden de Lu, reprimir a los monstruos no debería ser una tarea difícil para ellos.” Argoldia era completamente diferente al Paso gris. Estaba ubicada en lo más profundo de la cordillera del Continente Central, con una concentración aterradora de monstruos voladores y, aunque de vez en cuando alguien iba a cazar al Paso Gris, no había ninguna información acerca de Argoldia. Aunque con los mejores paladines y sacerdotes enviados por la orden era posible completar el objetivo de la expedición, Weed tenía pensado realizar la misión del Maestro Escultor o de tratar de encontrar el último legado secreto de la escultura. Eso era más importante. “Pero aventurero, he oído hablar de tu reputación. Sé que eres la persona más confiable en la que poner nuestras esperanzas.” “Más que mi deber con la Orden, hay un trabajo que debo realizar por la paz de todo el Continente de Versalles. Debo completar esa tarea primero.” “Bueno, si es así… Entonces no hay nada que pueda hacer. No es una tarea que puedas realizar en este momento, pero si cambias de opción, ven y habla conmigo.”

Has rechazado la misión.
La amistad con la Orden de Lu disminuye en 7 puntos.
Los puntos de contribución con la Orden de Lu han descendido en 149 puntos.
La [Fe] ha disminuido en 2 puntos.
* * *
Después de que Weed rechazase la propuesta del Obispo, la Orden de Lu creó una misión.

Nueva misión: [Expedición a Argoldia].
Tras la desaparición de Barr Khan, la Espada Sagrada de la Orden de Lu, que perforaba su pecho, ha sido devuelta al seno de la Orden. Desgraciadamente, el poder de la espada ha sido corrompido por la magia oscura del Lich.
La Orden de Lu está buscando personas para participar en una expedición liderada personalmente por el Obispo, junto con 800.000 paladines de élite y 400.000 sacerdotes de élite.
Si eres una persona de [Fe], tendrás una gran misión en la Orden de Lu.
Dificultad: ‘A’.
Restricciones:
Los que tienen la marca del asesino o una alineación malvada no pueden aceptar la misión.
La dificultad de la misión había disminuido en un rango y la expedición a Argoldia se había abierto a todos los jugadores de Morata. “¡Guau…! ¡Increíble!” “Imagínate si tiene éxito la misión.” “Esta es una verdadera aventura. No solo eso, es en una de las diez regiones prohibidas, Argoldia.” “Esto, definitivamente será cubierto por las cadenas de televisión.” Los jugadores que habían comenzado en Morata tenían envidia, dado que no podían participar en la expedición. La mayoría de ellos todavía eran principiantes, por lo que solo podían participar los jugadores que habían llegado desde el Continente Central. “¿Crees que alguien aceptará la misión?” “No lo sé. Pero escuché que grandes cantidades de jugadores de alto nivel que estaban en las mazmorras y en las zonas de caza están regresando.” “Acabo de ver a Spencer entrar en la Orden de Lu para inscribirse en la fuerza expedicionaria.” ¡Uno de los aventureros más brillantes de Royal Road! Había sido uno de los primeros jugadores en llegar al Continente Norte. Había ubicado su base en Morata y mostraba sus misiones de vez en cuando. A medida que el rumor acerca que alguien como él había aceptado la misión se expandía entre los jugadores, el número de guerreros y caballeros que aceptaron la búsqueda se disparó. Los usuarios podían tener apoyo de los sacerdotes y, aunque fallara la misión, la expedición habría profundizado su conexión con la Orden de Lu, así que muchos jugadores pensaban muy bien de la búsqueda.
* * *
Weed abandonó el templo de Lu y entró en el gremio de escultores de Morata. En las calles que conducían a la Plaza del Toro se habían construido los gremios más demandados por los jugadores. “He escuchado que Weed ha regresado hoy, ¿quieres ir a echar un vistazo?” “No puedes. No podemos retrasar el horario, necesitamos terminar las piezas de arcilla para el próximo festival.” Aparte de los festivales oficiales de la ciudad, también había varios eventos organizados por los jugadores. La Asociación de Comerciantes, que era la que más negocios realizaba en las plazas de la ciudad, organizaba festivales en ciertas fechas. En estos festivales, los bardos actuaban en el anfiteatro y los jugadores con clases relacionadas con el [Arte] salían a las calles a exhibir sus obras, los cocineros vendían comida a bajo precio, siendo la favorita de todos las gachas de hierba con carne. ¡Morata era una ciudad con multitud de diversiones! Los jugadores no estaban sobrecargados por los fuertes impuestos, poseía una planificación adecuada y, solo por el mero hecho de estar en una ciudad que siempre estaba en pleno desarrollo, era divertido. Recientemente, incluso las hadas venían a jugar a la ciudad, atrayendo la atención de los jugadores. Los usuarios que acababan de comenzar a jugar a Royal Road y aún no habían salido de la ciudad, experimentaban las diversiones de Morata. Debido a eso, más tarde, cuando tenían que elegir clase, muchos principiantes optaban por convertirse en comerciantes o en clases relacionadas con el Arte, en lugar de profesiones guerreras o para irse de aventuras y que los alejarían de la ciudad. “Uf. Parece otra noche más.” “Trabajaremos duro y tomaremos una cerveza al terminar.” “Por supuesto, acompañados de una barbacoa de venado.” Para el festival de la conmemoración de la construcción de la ‘Estatua de la diosa Freya’, los escultores planeaban una exposición haciendo esculturas de arcilla de Weed. Incluso con un tema tan limitado, había cantidad de tipos de estatuas: desde el orco Karichwi, no-muertos o el troll de hielo, que acababa de causar un gran impacto en el reciente evento de Rosenheim. Y como Bingryong y los wyverns eran esculturas extremadamente populares, se agregaron también algunas de sus obras. Mientras caminaba pudo oír una conversación entre los escultores. “Weed es increíble.” “¿Te refieres a que siendo un escultor puede hacer grandes aventuras?” “No, lo digo al darme cuenta de cuánto trabajo tenemos. ¿Cómo se las arregla para hacer la mayoría de sus esculturas él solo?” “Es Arte. Es debido a su ardiente pasión y visión por el Arte que es capaz de hacerlo.” ¡Weed era un maestro en hacer el trabajo de la manera más eficiente! Si no fuera por la disciplina que había aprendido haciendo trabajos pesados o cosiendo botones en la vida real, la mayoría de sus esculturas realizadas en Royal Road nunca hubieran sido terminadas. También había esculturas de Weed con su forma humana, con un equipo muy parecido al real. Si bien no se conocían los detalles de la cara de Weed, el atuendo que llevaba podría causar olas de pasión entre los jugadores. ‘Esto no está bien hecho. Parece que es más alto que yo.’ Weed pasó entre las esculturas mientras observaba sus detalles. Pero la verdad es que había esculturas tan altas que era incapaz de ver la parte posterior de sus cabezas. “¿Ah?” “No puede ser…” Weed se acercó al instructor mientras caminaba entre las esculturas que representaban imágenes de sí mismo. “¿Ese no es Weed?” “¡Es Weed! Debe tener algún negocio con el gremio de escultores.” Los escultores que hacían cola para ser atendidos abrieron un camino para Weed. Era como si el mar rojo se estuviera apartando a su paso. ‘Según los rumores, es bastante excéntrico...’ ‘En Continent of Magic nunca se sabía cuándo iba a estallar su mal genio.’ ¡El poder y la autoridad de un Señor! Si Weed fuera realmente una persona buena y amable, habría esperado su turno, pero ser rápido era mucho mejor que ser discreto, así que se acercó al instructor. “Saludos al Señor Weed, por allanar el camino para todos los escultores.” – dijo el instructor mientras se inclinaba cortésmente. Esto sucedía precisamente porque estaba en Morata. Weed abrió la boca para pronunciar la frase que había preparado. Era una frase escrita en el manual para escultores novatos. Se trataba de unas palabras que solo podía decir un escultor que quería ascender a la cima. “He creado esculturas brillantes, pero ahora quiero intentar hacer una escultura legendaria.”
* * *
Los foros pronto se inundaron con noticias sobre Weed.

Título: Weed está intentando hacer la misión para ser Maestro en [Escultura].
La misión se ha iniciado en el gremio de escultores de Morata.
De inmediato, los comentarios comenzaron a aparecer. En solo unos minutos, se publicaron varios miles de respuestas.

¡De ninguna manera! ¿Cómo puede estar haciendo una misión para dominio de clase? ¡Y encima la de escultor!

Si es Weed, es posible.

Incluso la habilidad de [Montar], que sube rápidamente, es difícil de dominar, ¿pero llegar a ser un Maestro Escultor, que es famosa por ser diabólicamente lenta?

¿Es fácil subir la habilidad de [Montar]? ¿Has conseguido llegar al nivel Avanzado? En ese nivel, puedes saltar ríos montado a caballo y cabalgas como el viento.

Weed está haciendo otro milagro.

¿Esto es en serio? ¿Es esto una mentira? ¿Es una broma?

Apenas he logrado subir mi habilidad en [Escultura] a nivel Principiante – 5… Pero esto… ¿De verdad?
En el programa Las historias del Continente de Versalles habían hablado varias veces sobre el dominio de las habilidades y habían comentado que la misión para convertirse en Maestro de una clase podría llevar al jugador a hacer algo por el Continente y que estaría relacionado con todas las razas. Pero nadie sabía qué dirección tomaría. La Unicorn Corporation se había mostrado extremadamente reacia a divulgar cualquier información sobre Royal Road, solo reveló una información adicional:

«Sea cual sea la clase, la primera misión para llegar a ser Maestro de una habilidad será un poco más especial. Podrás ganar grandes recompensas y será un poco más difícil.»
Realizar la primera misión para llegar a ser Maestro de una habilidad. Solo unos pocos jugadores raros perseveraban para subir su nivel de habilidad al máximo. Normalmente, después de llegar a cierto punto, los jugadores terminaban creando un gremio o uniéndose a uno y luego pasaban a pelear por el poder. Algunos terminaban deambulando por los campos de batalla peleando y otros abandonaban deprimidos después de que su habilidad se quedara estancada durante mucho tiempo. Era un gran honor hacer una misión para ser Maestro de una habilidad y ser el primero en entrar en un mundo desconocido.
* * *
El Bosque de Cañas Rojas. Una gran conmoción estalló entre los cazadores de recompensas y los jugadores del gremio Hermes que estaban preparando una emboscada. No paraban de preguntarse qué estaba haciendo y cuándo iba a venir. ‘Ir a un lugar completamente diferente, ¿por qué se fue al Reino de Rosenheim…?’ ‘El único lugar al que puede ir a continuación es aquí. Weed seguramente vendrá ahora.’ ‘¿Está en Morata? Su próximo destino debe ser aquí.’ Ni siquiera un amante le estaría esperando con tanto nerviosismo. El Bosque de Cañas Rojas era un lugar peligroso y la caza de monstruos también resultaba muy complicada. ¡Habían esperado mucho tiempo por Weed y ahora él se iba a una misión para ser Maestro Escultor! Esto significaba que ahora era realmente inútil predecir cuándo vendría Weed. “¡No!” “Escucha, volvamos al Continente Central.” “Nunca debería haber dejado mi hogar, esto ha sido una colosal pérdida de tiempo y sufrimiento.” La mayoría de los cazarrecompensas, frustrados por tantos contratiempos, decidieron ir por caminos separados. Los jugadores del gremio Hermes también estaban perdidos. Habían venido hasta aquí después de haber recibido un encargo de los líderes del gremio y no podían regresar con las manos vacías. “¿No puede darse prisa?” “¿Va a venir o no? Si no viene, ¡debería decirlo!” Como Weed nunca hizo ninguna promesa de venir al Bosque de Cañas Rojas, no podían estar seguros sobre eso.
* * *
Weed estaba un poco confiado en hacer la misión para convertirse en Maestro Escultor. ‘No importa qué tipo de misión sea, no debería haber ningún problema importante.’ Era un experto en todos los oficios, ya fuera una batalla o una aventura, ¡estaba seguro de que podría tener éxito en cualquier tarea que Royal Road le lanzara! Ya había recopilado cinco legados secretos sobre la escultura, por lo que la misión para convertirse en maestro en sí misma no parecía que fuera extremadamente difícil. Era simplemente que su habilidad de [Dominio de la Escultura] estaba atascada en nivel Avanzado – 8, por lo que ya había superado el requisito mínimo para poder recibir la misión. En la búsqueda tendría que concentrarse totalmente en subir su nivel de habilidad. “Entonces te contaré una vieja leyenda que se ha transmitido entre los escultores.” – dijo el instructor comenzando a hablar. Como esto se convertiría en una búsqueda personal, Weed abrió sus oídos, al igual que todos los escultores que estaban en el gremio, y escucharon curiosos de qué iba la misión. “Fue antes de que la habilidad para esculpir se desarrollara como una forma de arte, como cultura. Era en otro entonces, cuando los monstruos cubrían todo el continente. No importaba qué raza; humanos, elfos, orcos, enanos o bárbaros, eran devorados por los monstruos.” Delante de Weed apareció un vídeo que solo él podía ver. Era de una época anterior a que Geihar Von Arpen unificara el Continente. Los dioses crearon el Continente de Versalles y poco después comenzaron a aparecer las diferentes razas. Todavía se trataba de una era incivilizada donde los humanos, los elfos, los enanos y los orcos tenían que unificar sus fuerzas. Los humanos hacían guardia contra los monstruos, los elfos cultivaban y producían alimentos, los enanos minaban en cuevas y fabricaban armas afiladas para que los orcos las usaran como armas. Con la fertilidad de los orcos, el liderazgo de los humanos, la afinidad con la Naturaleza de los elfos y el talento de los enanos para crear objetos, las cuatro razas lograron sobrevivir y vivieron en armonía dentro de la cueva, y juntas desarrollaron la ley y la cultura. “Se dijo que en ese momento nació la primera escultura. Es una historia difícil de creer, pero esta leyenda ha sido transmitida por los elfos que poseen una vida longeva y una memoria excepcional. Creo que quizás la anciana elfa Randelia podría saber más sobre la creación de la primera escultura.” – continuó el instructor, cuando terminó el vídeo. ¡Ding!

Nueva misión: [El origen de la escultura].
La habilidad para esculpir se inventó cuando las razas comenzaron a trabajar la arena y la piedra. Como esto es contrario a la historia de las cuatro razas, investiga la verdad sobre la primera técnica de la escultura.
Dificultad: Misión para ser Maestro del [Dominio de la Escultura].
Restricciones:
La habilidad de [Dominio de la Escultura] debe estar en nivel Avanzado – 8.
Debes tener una relación amistosa con los elfos.
Si otro escultor hubiera terminado la misión antes que él, Weed tendría una referencia para trabajar. Pero al no tener nada en qué basarse, pensó que era mejor luchar que seguir una guía escrita por otras personas. “Entonces, me reuniré con ella y lo descubriré.”

Has aceptado la misión.
* * *
El gremio Hermes obtuvo información acerca de Weed, que iba a reunirse con la anciana elfa Randelia. “¿Weed está intentando completar la misión de Maestro Escultor?” El gremio Hermes ya había conquistado dos terceras partes del Reino de Kallamore. Había sido un ataque relámpago que no había dado ninguna oportunidad a los otros grandes gremios. Habían cumplido con la fama de ser el Reino más grande del continente. Estaban tratando de convertirse en un imperio, pero la idea de dejar tranquilo a Weed haciendo su misión les parecía una ofensa. “Tenemos que detener a Weed. Deberíamos enviar tropas de inmediato.” “Debemos detenerlo a toda costa, incluso si tenemos que convertir la aldea de los elfos en una tierra baldía.” En una reunión entre Rafael y sus colaboradores más cercanos se decidió que el gremio Hermes enviaría una fuerza de ataque. Se sabía que la anciana elfa Randelia vivía en un pequeño pueblo dentro del Bosque de la Vida. Decidieron detener la búsqueda de Weed, incluso si tenían que atacar ese lugar. “Doy permiso para matar a todos los elfos si es necesario.” En retrospectiva, el gremio Hermes debería haber sido un poco más paciente, pero en este momento consideraron que tenían que emplear todos los métodos a su alcance para detener a Weed. Sabían que el interés público por la misión para convertirse en un Maestro Escultor era alto, pero el gremio Hermes ni siquiera consideraba a la opinión pública.
* * *
Inmediatamente después de abandonar el gremio de escultores, Weed se encontró con Yurin. Planeaba viajar directamente al pueblo de los elfos o a algún lugar cercano con la habilidad de [Teletransportación pictórica]. A pesar de todo el tiempo que había pasado, Yurin todavía estaba en el nivel 80, pero eso se debía a que se pasaba la mayor parte de su tiempo en Royal Road deambulando por los famosos complejos de vacaciones, haciendo turismo. “He estado en ese pueblo antes, ya que escuché que tenían las frutas más deliciosas. ¿La entrada del pueblo te viene bien?” “Sí.” Yurin comenzó a dibujar el pueblo tal y como lo recordaba. Era un espectáculo para la vista, su largo cabello caía sobre el carboncillo de su mano mientras dibujaba una imagen. Incluso las celebridades más hermosas tenían algunos defectos en su belleza. Podrían ser bajitas, su pecho ser plano o tener los dedos o las piernas gordas. Siempre había uno o dos defectos en su belleza. Pero bajo todos los ángulos posibles, era imposible encontrar un defecto en la belleza de Seoyoon. Observarla en silencio durante una hora incluso revelaría otro aspecto de su belleza, lo que le permitía a Weed asumir nuevos desafíos. ¡Hasta su tono de voz o el aura que emitía a su alrededor eran hermosos por sí mismos! Pero mirando a su hermana, Yurin tampoco se quedaba corta en belleza. ‘Es una pena que sea mi hermana.’ Excepto por su pobre situación familiar, su hermana era muy popular entre los hombres. “Últimamente llegas tarde a casa.” – dijo Weed con voz sombría. “Estoy estudiando en la biblioteca hasta tarde.” “El mes pasado la factura del móvil fue bastante alta.” “Se lo presté a un amigo por un momento.” – replicó Yurin mientras estaba dibujando. Ras ras zas shas. “Hace unos días te vi maquillarte antes de irte.” “Tenía curiosidad por cómo se sentía salir con maquillaje.” “Estabas usando una falda ayer…” “Sería un desperdicio no usarla si la tengo…” Ras ras zas shas ras. La velocidad de dibujo de Yurin se hizo aún más rápida. Aunque había realizado muchos dibujos hasta ese momento, era la primera vez que dibujaba tan rápido. Pero no había nada que hacer dado que Weed había comenzado a darle un discurso y sabía que era capaz de seguir durante una o dos horas. Y la única forma de evitarlo era dibujar lo más rápido posible y escapar… La imagen de la aldea élfica se completó en un abrir y cerrar de ojos. “Nos vamos. ¡[Teletransportación pictórica]!” En el momento en que Yurin activó su habilidad, la imagen comenzó a ondularse como si fuera agua. Cuanto mayor era la distancia, más temblaba la imagen. Luego, Yurin y Weed aparecieron de pie junto a la aldea.




Muuuuuuy buenas Geomchis. Otro cap de LELL. Yeaah. Y por fin Weed se a puesto en serio y quiere sacarse el master avanzado de escultura... menos mal q no le piden dinero sino le daría algo xD Los mejores siguen siendo los geomchis como siempre... ¿q es eso de la Fe? ¿sirve pa comer? ¿no? entonces q le den xDDD Por otro lado... Weed ya lleva un tiempo esquivando misiones de alta dificultad para no arriesgarse demasiado... tiene sentido viendo su personalidad... pero nos va a dejar sin novela a este paso xD... En fin.. con ganas de ver como soluciona la misión de clase y se convierte en el Master de la Escultura En fin... en fin... en fin... Gracias a todos como siempre por leernos y comentar... por vuestras donaciones y por darle a la publi... y por darnos tanta guerra en general 😉 Un saludo Geomchis.

sábado, 27 de abril de 2019

LCMC 1-3

Parte01 Parte02


LCMC 1-2

Parte01 Parte02


TATE Capítulo 17

Capítulo 17
La armadura bárbara
Traducido por Lord
Corregido por DaniR
Editado por Tars

“Oh, bueno, ¿no es este el chico escudo? Ya ha pasado más de una semana.” Después de regresar a la ciudad del castillo, habíamos ido directamente al distrito comercial. Pero, por alguna razón, el Viejo tenía la boca abierta cuando miró a Raftalia. “Apenas nos volvemos a ver después de un tiempo… Y mira en qué belleza te has convertido.” “¿Haah?” ¿Qué estaba diciendo? ¿Por qué estaba este Viejo murmurando incoherencias así? “Te has desarrollado tan bien… Esto es demasiado diferente de tu anterior y famélica complexión.”
“Por favor, no lo diga como si estuviera engordando.” Al parecer molesta por su declaración, Raftalia se movió mientras jugueteaba con sus dedos. ¡Esa reacción de ella fue repulsiva! Me recordaba a esa perra. “¡Ga, ha, ha! Te has convertido en un adorable visón.” “¿Ha crecido? Bueno, su nivel ciertamente ha subido.” Hace una semana estaba en nivel 10, y ahora estaba en el 25. ¿Pero su apariencia física realmente había cambiado tanto? “Fuumu... Eres bastante cínico, ¿lo sabías?” “No tengo idea de qué tonterías estás hablando.” Era cierto que cualquiera encontraría linda a una niña de 10 años. Pero como solo había estado comiendo carne, carne y más carne durante todos los días, podría haberla vuelto un poco gordita. Cada vez que su estómago se quejaba, cocinábamos inmediatamente la carne de los monstruos que habíamos encontrado. Temía que se convirtiera en una de esas personas enfermas debido a su dieta desequilibrada. Así que empecé a añadir hierbas medicinales a sus comidas, a pesar de que me rompió el corazón y la cartera al hacerlo. No había estado tosiendo recientemente, probablemente gracias a que las pociones de recuperación finalmente habían hecho efecto. “¿Qué hiciste durante la semana pasada? ¿Cazar?” “El personal de la posada del pueblo me enseñó modales en la mesa, ya que quería poder cenar tan elegantemente como el Amo Naofumi algún día.” “Parece que estás bien encaminada.” Inesperadamente, el Viejo estaba de muy buen humor. A este ritmo, probablemente nos venda artículos de alta calidad. Así que sigue engatusándolo, Raftalia. “Entonces, ¿cuál es tu asunto conmigo hoy?” “Ajá planeo comprar algo de equipo.” – dije mientras señalaba a Raftalia. En respuesta, ella agarró firmemente mi dedo con una espeluznante sonrisa en su cara. “Por favor, considera tu equipo de protección esta vez, Amo Naofumi.” “De acuerdo. Pero, ¿por qué razón?” “Me gustaría pedirte que te tomes un momento para reflexionar sobre eso tú mismo.” “Mmm… Bueno, para prepararme para la ola entrante, supongo.” “¿Adónde queréis llegar vosotros dos? En serio, no tengo la menor idea de lo que esta joven señorita quiere pedir…” ¿De qué diablos hablaban estos tipos? Tanto Raftalia como yo ya habíamos decidido que compraríamos mi equipo, ¿verdad? “Así que, parece que vamos a conseguirte una armadura. ¿Cuánto quieres gastar?” “Dentro del rango de 180 monedas de plata, por favor.” Raftalia agotó nuestro presupuesto sin mi consentimiento. Eso me había molestado un poco. Si nos conformamos con ese precio, no podríamos comprarle un arma nueva. “Veamos… Bueno, mi mejor armadura en oferta por esa cantidad sería esta cota de mallas de aquí.” “Una cota de mallas… ¡BAAH!" Emociones oscuras comenzaron a surgir desde lo más profundo de mis entrañas. Sería totalmente humillante para mí volver a comprar un equipo que originalmente había sido mío. “Bueno… Si el chico escudo odia tanto esto, supongo que deberíamos ir con otra cosa.” – contestó el tendero mientras se rascaba la cabeza, entendiendo mi reacción, mientras se volvía hacia sus otras armaduras a la venta. “Para ser honesto, es difícil encontrar un equipo apropiado dentro de este rango de precios. ¿Qué te parece una malla con chapas de hierro?” – preguntó mientras señalaba la armadura en cuestión. Era una enorme lámina de hierro transformada en… Una placa totalmente protegida. La armadura estaba decorada con el símbolo de la ciudad del castillo. ¡Sabía de esto! De vuelta en mi viejo mundo, esto era lo que la gente llamaba una ‘armadura completa’ o algo así. Se decía que este tipo de armadura era extremadamente tediosa para moverse; el que la llevaba ni siquiera podía ponerse en pie por sí mismo; y finalmente, eran los más rápidos en hundirse en un pantano. “Se necesitará un poco de resistencia física para llevar esto. Su único defecto es no tiene aplicada la función ‘Caminante Aéreo’.” “¿Caminante Aéreo?” “Una función que permite al portador aligerar su peso consumiendo su propio poder mágico. Una habilidad verdaderamente magnífica.” “Estoy de acuerdo.” Básicamente en este mundo, si una armadura de cuerpo entero no tenía la función Caminante Aéreo entonces no era más que un saco de arena inmóvil. Eso no es del todo correcto. Si el portador era físicamente capaz, entonces debería ser capaz de moverse un poco. Sin embargo, no tengo mucha resistencia en este momento. “Parece que podemos hacerla más ligera y barata quitando las partes más voluminosas…” “Así que, chico, estabas pensando en eso después de todo.” “¿No es eso un hecho?” “Las corazas de hierro son más baratas. Pero su cobertura protectora es muy limitada.” “Fumu… Si bien la defensa es obligatoria, perder la movilidad a cambio lo haría insignificante.” Era buena y todo para llegar a ser tan sólido como una pared, pero sería un gran problema si apenas pudiera moverme. Me gustaría abstenerme de usar equipos que disminuyan la movilidad tanto como sea posible. La función Caminante Aéreo, ¿eh? Me pregunto cuánto costaría añadir esa función. “Con eso dicho… Podría hacer una armadura a medida si me traes los materiales…” “Suena bien, me gusta hacer este tipo de cosas.” “Tienes una expresión de satisfacción, chico… Supongo que seguiremos con este plan.” El Viejo extendió un pergamino con los nombres de varios materiales escritos en él. “No puedo leer esto.” Aunque era posible comunicarse directamente gracias a la función de traducción del escudo, todavía no podía leer los escritos de este mundo. El tendero parecía preocupado, así que siguió adelante y me lo explicó todo. “Puedes comprar cobre y hierro barato en el taller de allí. Después de eso, tráeme algunas pieles de Usapiru y Puercoespín, y luego algunas plumas de Pikyu Pikyu.” “Aquí están las pieles y las plumas.” Con una sonrisa, Raftalia sacó alegremente las pieles y plumas de nuestro saco de equipaje. Las habíamos estado usando como nuestras mantas y ropa de cama, ya que eran cálidas y esponjosas. Pero… Bueno, supongo que está bien de todos modos. “La calidad de la armadura será un poco mala. Pero aun así será buena para el uso práctico.” “Entonces, ¿cuál es la razón para hacerla?” “Esta es la Armadura Bárbara. Su rendimiento está a la par con la Cota de Mallas y cubre la mayor parte del cuerpo. Puede que sea un poco fría, pero es muy fuerte.” “Oh…” Armadura Bárbara… De alguna manera la frase suena un poco desagradable. “Hay un truco para añadir algunos efectos mágicos como bono, pero este paso se puede hacer luego cuando hayas terminado de reunir los otros materiales.” “Eso es tranquilizador. Entonces, vamos a comprar hierro y cobre.” “¡Vamos! ¡Vámonos ahora mismo!” Raftalia tiró enérgicamente de mi mano mientras me apresuraba a salir. “¿Cuál es el problema?” “El Amo Naofumi va a parecer un verdadero aventurero. No puedo esperar a verlo.” “Bu-bueno… Supongo que sí.” Ella había dicho que me veía exactamente como un aldeano. Aunque el equipo sería un poco barbárico, no tenía muchas opciones. Así que nos dirigimos hacia el taller de metal y compramos la cantidad necesaria de hierro y cobre. Parecían haber oído hablar de nosotros por el Viejo de la tienda de armas, así que nos vendieron los productos a un precio sorprendentemente barato. También dijeron que Raftalia era linda y nos dieron un poco más. El tipejo del taller de metal sonreía ampliamente mientras la miraba. Raftalia gentilmente le hizo un gesto con la mano para devolverle el saludo. Ni siquiera quería empezar a predicar sobre la moralidad de la pedofilia en este mundo. “Esa ha sido una reunión de material rápida.” “Es todo gracias a tus propios esfuerzos, ¿no es así, chico?” “Bueno, sí. Todo se debe a que muchos de tus conocidos son ‘jovencitos’. Ya puedo señalar dos o tres de ellos.” “¿‘Jovencitos’? Por Melromarc, ¿qué estás diciendo?” “¿No entiendes lo que quiero decir con ‘jovencitos’? Pensaba que entenderías esta palabra a través de la función de traducción del escudo.” “No es eso, no entiendo por qué crees que las preferencias de mis compañeros de trabajo son por las chicas jóvenes…” “Dijeron que Raftalia era linda, así que nos vendieron cosas más baratas.” “Chico… ¿Podría ser que en serio no lo sepas?” “¿No saber qué?” “Viejo, está bien por ahora.” – Raftalia dijo eso por alguna razón mientras agitaba la cabeza. El tendero lo entendió de alguna manera. Resignado, se desplomó de hombros y me echó una mirada. “Estará lista para mañana, así que por favor espera hasta entonces.” “Qué rápido, pensé que tardarías al menos dos días en terminarla.” "Hmm, ese podría ser el caso para algún extraño. Pero es diferente para ti, chico.” “Por una vez más, tienes mi gratitud.” “¡Wa, ja, ja! Esa sí que fue una respuesta de lameculos.” Se estaba burlando de mí solo porque le mostraba un poco de aprecio. “¿Cuál es el precio de esta armadura hecha a medida?” “Incluyendo el precio del cobre y el hierro… Alrededor de 130 monedas de plata. Además, puedes añadir algunas mejoras opcionales.” “¿Es ese el costo base? Pensaba que estaría bien si conseguía los materiales necesarios.” “¡Wa, ja! Eso ya lo había tomado en cuenta al colocar de precio de 130 monedas, no puedo ir más bajo que eso.” “Entiendo. Entonces es suficiente para mí.” Saqué 130 monedas de plata y se las entregué al tendero. “Gracias por elegirme.” “Ah, es cierto. Viejo, quiero comprar un arma dentro del rango de 90 monedas de plata.” “Supongo que es para esta joven señorita.” “Ajá…” Así es. La espada ordinaria que compramos la semana pasada estaba recién pulida. Entonces, ¿deberíamos pedir un intercambio? “Raftalia.” “Aye.” Raftalia sacó la espada de su cintura y la puso sobre el mostrador. “Quiero pedir una reventa. Así que aquí tienes, incluye esta espada en la cantidad del pago.” “Fumu… Parece que la has mantenido bien esta vez.” “Todo gracias a mi escudo.” El mantenimiento del pulido terminaba a la mañana siguiente si insertábamos el arma dentro del Escudo Afilador antes de irnos a dormir. También mantenía la hoja bien afilada para facilitar el corte. “Es un escudo muy conveniente…Yo también quiero uno.” “No podrás equipar ninguna otra arma, lo sabes.” Solo soy una pared en movimiento sin ningún poder de ataque. Con mucho gusto le entregaría esto a cualquiera que lo quisiera. Si eso fuera posible. “Esa parte es bastante molesta.” Esperé a que comenzara el intercambio mientras aguantaba la risa odiosa del Viejo. “No hay ni una mota de óxido en la hoja. Como se esperaba del escudo legendario, su rendimiento es magnífico.” El tendero manifestó su abierta admiración mientras inspeccionaba la durabilidad de la espada. “Déjame ver… Con todo lo que queda, puedo venderte una espada de hierro mágica.” La espada de hierro mágica era definitivamente más alta que una espada de hierro en términos de clasificación de armas. “Debería ser un hecho que el recubrimiento de limpiador de sangre está incluido, ¿verdad?” “Urg, añadiré eso como un extra. ¡Sé muy bien que estás trabajando duro, chico!” El Viejo era un gran tipo. Si lo piensas, me ha estado dando varios extras desde el día en que me robaron y me dejaron sin absolutamente nada. “Gracias…” Desde el fondo de mi corazón, expresé esas sinceras palabras de gratitud al tendero. “Chico. Es una buena noticia ver ese mismo brillo en tus ojos como la primera vez que nos vimos. Hoy me has enseñado algunas cosas buenas.” El Viejo, de alguna manera, parecía satisfecho cuando le entregó la espada de hierro mágica a Raftalia. “Las buenas armas solo serán poderosas en manos capaces, mientras que se convertirán en chatarra sin valor en manos de los que no tienen talento. Sin embargo, creo que serás capaz de dominar completamente su fuerza. Hazlo lo mejor que puedas, joven señorita.” “¡Aye!” Raftalia envainó la espada en su cintura con ojos brillantes y motivados. “Ahora, por favor, vuelve mañana a esta hora.” “Ajá.” “¡Muchas gracias!” “Hasta entonces.” Y así, dejamos la tienda de armas. Con los negocios hechos, nos fuimos pensando qué comer y qué hacer el resto del día. A pesar de que no podía saborear nada, necesitaba comer porque sentía hambre como todos los demás. En mis manos había 10 monedas de plata. Lo que habíamos conseguido ahorrar en una semana completa había desaparecido instantáneamente. Oh bien. Esto estaba dentro de las expectativas, y estas monedas deberían ser lo suficientemente buenas para hacer nuestras inversiones futuras. Afortunadamente, había muchas maneras de ganar dinero. “Ah, es cierto. ¿Quieres comer en la tienda a la que fuimos hace un tiempo?” “¿Estás seguro de que está bien?” “Estoy deseando ver los modales de la glotona Raftalia mientras vuelve a devorar la comida de su plato.” “¡Por favor, detente! ¡Meww, ya no soy una niña!” La anteriormente alegre Raftalia ahora se estaba enojando mientras hinchaba sus mejillas. ¿Por qué de repente trataba de ser una adulta cuando había estado actuando como una niña hacía solo una semana? Parecía que nuestra niña acababa de llegar a la pubertad. “Sí, sí. Honestamente quieres comer. Lo entiendo, de verdad que sí.” “El Amo Naofumi ni siquiera está escuchando una palabra de lo que estoy diciendo.” “Está bien. Eres totalmente una adulta. Con eso dicho… Realmente quieres comer, ¿no?” “¿Crees que no puedo ver a través de tus verdaderos pensamientos detrás de esos ojos bondadosos que se usan para tratar con los niños? ¡No necesito esa clase de compasión!" Por Dios, era cierto que estaba en una edad difícil. ¿Todavía deberíamos conseguir un almuerzo infantil para ella? Entramos en la misma tienda que los servía. “¡Bienvenido!” Nuestro servidor nos guio cortésmente a nuestra mesa esta vez. ¿Era este el efecto de cambiar el peinado de Raftalia? La gente era muy cruel con las cosas más pequeñas en ese entonces. “Pediré la comida más barata que tengas, mientras que esta chica comerá el almuerzo para niños, el de la banderita.” “¡Amo Naofumi!” El empleado confirmó nuestro pedido con una expresión de perplejidad mientras alternaba entre Raftalia y yo. “Por favor, deme también la comida más barata.” “S… sí.” Nuestro servidor asintió a Raftalia y regresó a la cocina. “¿Por qué has hecho eso? ¿Realmente te disgusta tanto el almuerzo infantil?” “Como te he dicho antes, ya he crecido.” “Um… ¿Vale?” Supongo que no se puede hacer nada al respecto. Dejaré que Raftalia se entregue a su egoísmo por ahora. Parece que mi única obligación actual es dejarla comer lo que quiera.



viernes, 26 de abril de 2019

G4L Capítulo 21

Arco 3 Capítulo 21
El dilema de la señorita
Traducido por Kasahara y Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

“Vaya. Así que esto es una moneda de plata de 100 Ar. Es la primera vez que veo una.” – dijo Myra. Incomodado por la niña, que quería ver la moneda, Kazura le dio una de las veinticinco que había recibido de la anciana. Las monedas de 100 Ar eran redondas y más grandes que las de cobre de 1 y 10 Ar. Estaban hechas de plata y talladas con pequeños detalles. Cuando Myra recibió la moneda, jugó con ella tocándola y mordiéndola para comprobar su dureza. Kazura observó a la pequeña de reojo, y después volvió a la conversación con la anciana, quien con una expresión seria en su rostro, contemplaba la luz reflejándose a través del cristal rojizo que había recibido hacía un momento. “Ahora bien, señora. Tengo una propuesta.” – dijo Kazura. “Ah... No le contaré a nadie de dónde he sacado esto, tampoco preguntaré cómo lo has conseguido. Si hay una próxima vez y si el precio es el apropiado, compraré los bienes que traigas.” “Veo que comprendes rápido...” – contestó Kazura. La señora mayor, que todavía observaba la nueva adquisición, hablaba con tono de indiferencia, como si comprendiese todo lo que Kazura quería explicar. El hombre se sorprendió un poco por su comentario ya que todavía no había comentado nada, pero el contenido de su propuesta era exactamente lo que la tendera le había dicho. Apreció que la conversación concluyese tan rápido. “Cuando sacaste esa piedra de tu bolsa, te tomaste tu tiempo para escogerla, ¿verdad? ¿Has traído más artículos? Al igual que las ocarinas de antes, llevas cosas bastante caras, aunque tu apariencia sea la de un aldeano común. No creo que todo eso lo hayas conseguido de una forma limpia, ¿no es así?” “No, no he hecho nada de forma ilegal.” – aclaró Kazura. Al escuchar a la anciana hablar como si él fuese un ladrón y hubiera estado robando de algún lugar, Kazura sintió la necesidad de explicarse. “Ah... No estoy interesada en saber cuáles son tus fuentes. Mientras saque un beneficio, no se lo contaré a nadie.” – dijo la señora mayor mientras cambiaba su mirada del cristal a Kazura, sonriendo ampliamente. Kazura se ofendió al sentirse juzgado como si fuese un villano. Pero tampoco podía contarle a la mujer la verdad, por lo que no pudo aclarar el malentendido. En cuanto a la pieza de bisutería y las ocarinas que había traído y que podrían venderse por una suma considerable, llamaría la atención si las vendiese en cualquier otro lugar, así que, si era posible, prefería venderlo todo en el mismo establecimiento. La anciana había intentado timarle con el precio de las ocarinas, y aunque finalmente tuviese una percepción de riesgo, era bueno que le hubiesen intentado engañar ahí y poder reflexionar sobre el pensamiento optimista que había tenido hasta el momento. “¿Hablas en serio?” – Kazura respondió de forma adecuada. La anciana colocó la joya en el estante más cercano y se volvió hacia él. “Entonces, las mercancías que llevas en esa bolsa, ¿también quieres venderlas? No voy a estafarte así que puedes relajarte.” – dijo la señora mayor mientras frotaba su mano y dibujaba en su cara una agradable sonrisa. Kazura dejó escapar un suspiro. “Por desgracia es lo único que he traído hoy. Además, si llevase más cosas encima y te las enseñara, ¿eso no significaría que soy un completo idiota?” “Oh, me alegra que lo entiendas. Es bueno que no seas un completo idiota.” – respondió la vendedora. Al escuchar la respuesta de Kazura, la anciana respondió mientras sonreía, sin embargo, continuó con su discurso. “Estás muy indefenso en todo. No sé si ha sido cuestión de suerte o no, pero es bueno que la primera tienda a la que has entrado haya sido la mía. Si enseñas esa joya tan cara vistiendo como si fueras un aldeano común y corriente en otro lugar, sospecharían de ti y llamarían a los guardias. Y eso no es nada divertido. Si la hubieras sacado en alguna tienda administrada por miembros de la familia del funcionario del gobierno, entonces habría acabado todo muy rápido. En esta ciudad hay muchos funcionarios que no están de acuerdo con este tipo de cosas.” “Gracias por la advertencia…” – dijo Kazura. Aunque era algo molesto ser sermoneado por la misma persona que había querido engañarle, era un buen aviso. Kazura se sintió abatido y dejó caer sus hombros. La anciana, que miró al hombre, suspiró por un rato antes de gritar hacia el interior de la tienda. “Señorita, si no utilizas mi llave no podrás abrir ese armario. Y aunque la comparases con las monedas de ese estante, el dinero que le he dado a tu compañero es real, por lo que no debes preocuparte de nada.” Al oír las palabras de la anciana, Kazura se sobresaltó y miró al interior del local. Sin que nadie se diese cuenta, Myra se había metido hacia el fondo tratando de tirar del asa de un armario donde la señora sacaba el dinero. La niña, sorprendida por la llamada de atención, sacudió sus hombros inmediatamente, pero como si todavía dudase sobre la autenticidad de la moneda de plata de 100 Ar, miró a la anciana con desconfianza. La expresión juguetona que había estado mostrando al llegar, cambió a una mirada de hostilidad hacia la señora. Incluso Kazura se sorprendió con la actitud de la niña. La anciana sacudió su cabeza insatisfecha y sacó una llave de uno de los bolsillos de su pecho. Se dirigió a la cerradura del estante que Myra había tratado de abrir. “Comprueba todo lo que quieras hasta que estés satisfecha. Juro por el señor Gaielsior que no es dinero falso.” Tan pronto como la anciana dijo eso, Myra comenzó a comparar a fondo la moneda de plata de 100 Ar en su mano con las monedas del estante. La señora prestó atención a la niña. “Dios mío, esta niña está muy bien enseñada. ¡Necesitas ser más como ella!” – dijo la anciana mientras le arreaba una buena bofetada a Kazura. “Lo grabaré en mi corazón...” – dijo el chico mientras agachaba la cabeza.
* * *
“Odio a esa anciana. ¡No puedo creer que se haya atrevido a engañar al señor Kazura!” Tras salir de la tienda de la señora mayor, Myra escupió sus sentimientos con una mueca de descontento dibujado en su rostro. Mientras la niña comprobaba las monedas hasta estar satisfecha con ellas, Kazura compró los clavos en ese mismo lugar. Tal vez porque se sentía observada por la mirada de desagrado de Myra, la anciana, incómoda, les vendió doscientos clavos por 40 Ar mientras decía: “Espero que podamos hacer buenos negocios de ahora en adelante.” También fue al interior de la tienda y trajo consigo una pequeña bolsa de tela con dulces horneados. Aunque la había ido a buscar con la intención de bajar los humos a la pequeña, no sirvió de nada. De todos modos, aún disgustada, Myra no rechazó la bollería. “Sí, no es nada bueno engañar a la gente. También fue culpa mía por no haber hecho nada al respecto.” – respondió Kazura. “No ha sido tu culpa. ¡La que tiene la culpa es esa señora que te ha tomado el pelo!” – replicó la niña, que realmente no podía perdonar a la anciana mientras miraba a Kazura con los ojos llorosos. Cuando el chico intentó calmar a la alterada niña, vislumbró la figura de Lodurr y Tana viniendo hacia él con el rabillo del ojo. En lugar de leña y piel, llevaban una bolsa de tela. Por lo visto, habían terminado con sus negocios. “Ey, Myra, tu padre y tu madre están allí. Parece que han terminado con sus tareas.” Al oír esas palabras de Kazura, la tristeza en el rostro de Myra se esfumó rápidamente, dibujando una expresión alegre en su cara. “¡Ah, es verdad! !PA-DRE...! ¡MA-DRE!” La niña comenzó a correr mientras llamaba a sus padres en voz alta. Kazura agradeció que apareciesen de forma tan oportuna. Caminaba detrás de la niña, pero de repente alguien apareció por un costado y se golpeó la cabeza contra la nariz de Kazura. El chico cayó de espaldas por el impacto. “Auch...” – s e quejó Kazura. “¡Lo siento mucho! No estaba mirando hacia adelante... ¡Uff...! ¡Qué dolor!” – comentó una misteriosa doncella. “Espera un momento, Ayla, ¿qué has hecho?” – replicó una misteriosa chica rica. Kazura se tocó la nariz mientras buscaba el origen de esa voz. Una joven con traje de sirvienta se frotaba la cabeza y gemía de dolor. Junto a ella estaba una chica preciosa, que vestía un traje blanco de alta calidad, y con una expresión nerviosa corría al a ubicación de Kazura. “¡Por favor, disculpa lo que mi doncella te ha hecho! Estaba mirando a un niño que iba corriendo, se ha despistado y ha chocado contigo... ¿Estás bien?” “¿Eh? Ah, no, estoy bien, no te preocupes por mí.” Sin preocuparse de que el dobladillo de su vestido se ensuciase, la chica se agachó en aquel lugar con una expresión de profunda preocupación en su cara, y colocó su mano en su hombro. Kazura se quedó perplejo. Sin tener que analizarlo mucho, en comparación con las otras personas en el área, su atuendo era de mejor calidad, incluso iba acompañada por una asistente. Debía de ser una muchacha de alto estatus, así que era muy sorprendente ver cómo se preocupaba de una persona humilde como él. Además, como la chica era muy bonita, Kazura se sintió todavía más avergonzado. “Se te ha caído el contenido de tu bolsa. Ayla, ayúdanos a recogerlo.” “S-sí, lo siento muchísimo.” – respondió la criada. Al oír lo que decía la chica, Kazura miró al suelo y se puso pálido. Al caer de espaldas, la bolsa se había abierto y gran parte de su contenido había caído al suelo. Sin embargo, lo que había salido de la bolsa eran objetos que había guardado deliberadamente en la parte superior del contenedor, por si alguien quisiera inspeccionarlo. En principio se trataba de cosas como una olla de bronce o una taza de cobre. Lo otro que había traído de Japón, como la comida enlatada o la linterna, lo había colocado en el fondo de la bolsa, de modo que ninguno ellos había caído al suelo. Kazura recogió su equipaje a toda prisa y puso las cosas que las dos chicas recogieron en su bolsa. “Ay, tengo algo debajo de los zapatos.” – dijo la chica adinerada. Cuando Kazura respiró aliviado después de colocar todas sus cosas en la bolsa, la chica recogió algo cerca de su pie... Era un mechero. “Pe… ¡Perdón! Eso también es mío.” “¿Ah sí? Bueno entonces te lo devuelvo... Pero... ¿Qué es?” – se interesó la chica. Cuando la muchacha iba a entregarle el objeto a Kazura presionó una extraña abolladura (el interruptor de encendido) que ella consideraba extraña. De repente, el encendedor se prendió espléndidamente. Era un botón muy ligero, la salida térmica estaba puesta al máximo para encender la leña, por lo que la llamarada que se originó tenía un tamaño bastante considerable. La chica se sorprendió por el fuego que salió, quitó la mano con un sobresalto y dejó caer el artilugio al suelo. Su sirvienta, Ayla, también se sobresaltó por la llamarada. “¡Señorita Liese!” – exclamó la doncella. Varias personas se aglomeraron para mirar con curiosidad al grupo de Kazura, y desde el medio de ellos, dos jóvenes con ropas comunes corrieron hacia Liese, quien se retractó de su sorpresa. Aunque estaban dentro del pueblo, llevaban una espada colgando de la cintura. “Señorita Liese, ¿está bien?” “¿Eh? El fuego… Eh...” – respondió la chica. “Bastardo, ¿qué has hecho? ¡No te muevas!” Kazura trató de levantar el encendedor que Liese había dejado caer al sorprenderse. Pero uno de los hombres le retorció el brazo de inmediato y lo contuvo. Tal vez esos hombres eran los guardias de Liese, que la seguían de incognito. “¡Ay! Yo… yo no he hecho nada. ¡En serio!” – exclamó Kazura. Justo como era de esperar, la chica era una noble de alto estatus. Kazura trató de explicarse mientras maldecía su suerte. Si hubiese recogido el encendedor, la cosa no habría acabado de esa forma. Deseó que no lo tratasen como a un criminal, porque si lo hacían, seguramente inspeccionarían todas sus pertenencias para después encerrarle e interrogarle a cerca de todos esos objetos. ‘Adiós a mi vida relajada en la aldea de otro mundo.’ Kazura comenzó a anegarse en su pesimismo, cuando Lodurr y los demás se acercaron apresuradamente por detrás de Liese. “Um... ¿Mi compañero ha cometido algún error?” – Lodurr llamó la atención al hombre que le retorcía la mano a Kazura. El guardia lo fulminó con una mirada. “¿Qué? Así que tienes escoria como amigos, ¿eh? Este tipo ha intentado hacerle daño al a hija del señor Narson. Vamos a investigaros a todos, así que también vais a venir a la sala de guardia.” “¡Espera un momento! ¡Este chico no me ha hecho nada!” – aclaró Liese. “¡Es verdad! Ha sido culpa mía en realidad. Me he chocado con él, pero no ha hecho nada malo.” – explicó la doncella. Aunque Lodurr se sorprendió por un momento cuando escuchó las palabras ‘Hija de Narson’, inclinó la cabeza inmediatamente y formuló una disculpa, a pesar de que estaba en una posición difícil ya que le estaban agarrando la mano. Aun así, ambas disculpas fueron desestimadas. El guardia sacó una cuerda de su cintura y trató de contener a Lodurr y al grupo que aún intentaba persuadirlos sin éxito. Al ver esto, Liese y Ayla se abrieron paso entrando en pánico. Hasta ahora, Liese sabía que el soldado de su padre la estaba siguiendo, pero esa era la primera vez en la que se dejaba ver personalmente. “Sin embargo...” – dijo el guardia. “¡Libera a ese hombre! ¡No me hagas decírtelo dos veces!” – exigió Liese.
“De acuerdo…” La orden que emitió Liese hacia esos guardias sonó de manera imponente. El hombre soltó a regañadientes a Kazura. Lodurr, al ver que Kazura había sido liberado, se inclinó en una profunda reverencia. Kazura y los demás imitaron a Lodurr y se inclinaron profundamente hacia Liese. “Señorita Liese, muchas gracias. Con esto nos despedimos. Por favor, acepte nuestras disculpas.” – dijo Lodurr. “¡Ah! Por favor, esperad. La cosa que había en el suelo, lo del fuego...” – preguntó Liese. La chica quería saber más acerca del encendedor, por lo que buscó en sus pies, pero el misterioso objeto ya no estaba ahí. Lodurr llamó una vez más la atención de la confundida noble para disculparse, y después empujó la espalda de Kazura para caminar hacia la salida de la plaza.
* * *
“Señor Kazura.” – dijo Myra. Cuando se separaron a cierta distancia del grupo de Liese, Myra le dio algo a Kazura. En su palma estaba el encendedor. Mientras discutían con el grupo de Liese, Myra lo había recogido sigilosamente del suelo. Kazura comprobó con una mirada de reojo lo que le estaba enseñando y luego, tras cogerlo de su mano, lo volvió a poner dentro de su bolsa. “Gracias, realmente me has ayudado.” – dijo Kazura mientras acariciaba amablemente la cabeza de Myra. “¡Ja!” – contestó encantada mientras le daban palmaditas en la cabeza para, a continuación, tomar la mano de Kazura con una sonrisa de satisfacción. “Eso ha sido realmente peligroso; si no hubiera sido por la amabilidad de la señorita Liese, ¿qué habría sido de nosotros?” – dijo Lodurr. “La señorita Liese… Hace un rato, el hombre que me retorcía el brazo dijo que era la hija del Señor Narson.” – comentó Kazura a Lodurr. “Aunque la señorita Liese aún es joven, había oído rumores acerca de que ella es realmente amable y benevolente con los plebeyos como nosotros. Pero después de verlo directamente puedo ver que es cierto. Como se esperaba de la hija del señor Narson.” – respondió asintiendo con la cabeza. Se sentía aliviado. “He escuchado que muchos hombres influyentes de su entorno intentan cortejarla, dado que la hija de la Casa de Estelle no solo es popular, sino que también es muy hermosa. Pero nunca se queja, aunque tantas personas vayan a molestarla. Además, aunque todavía es joven, parece que su habilidad con la espada y la lanza son encomiables.” – añadió Tana. Lodurr y Tana fueron diciendo elogios sobre Liese mientras caminaban. A su lado, Kazura asintió como si estuviera diciendo, ‘Ya veo.’ “Ju, ju, ju, ju, aunque hay un dicho que dice que ‘El Cielo no da dos regalos’, existe una persona tan increíble como ella.” – dijo Kazura. “¿El cielo no da dos regalos?” – preguntaron Lodurr y Tana a la vez. Tras escuchar el proverbio de Kazura ambos estaban confundidos. “Se dice que el cielo no le da a un solo hombre demasiados talentos o méritos. Es un proverbio de mi país.” – respondió Kazura. Mientras iba hablando con el grupo de Lodurr, se encontraron a Valetta parada en la entrada de la plaza. “Así que estáis todos juntos. ¿Has comprado los clavos con éxito?” – preguntó Valetta al encontrarse con el grupo de Kazura mientras los saludaba moviendo la mano y caminaba para encontrarse antes con ellos. “Sí, he comprado doscientos clavos. Con esto podremos construir la rueda hidráulica.” – respondió Kazura. Al escuchar las palabras de Kazura, Valetta sonrió aliviada. “El señor Kazura vendió la gema que trajo por 2.500 Ar.” – dijo Myra. “¿Eh?” – dijo Valetta. “¡Ah! ¡No lo digas en voz alta!” – respondió Kazura en pánico mientras ponía su mano sobre la boca de Myra para impedir que siguiera hablando. Al final, ante las miradas de asombro del grupo de Valetta, comenzó a dar una explicación sobre los eventos que habían ocurrido dentro de la tienda.
* * *
Ese mismo día, por la noche. En una hermosa habitación iluminada por la luz de las velas, Liese y sus padres estaban cenando. Era una habitación de aproximadamente 12 tatamis y había sido asignada por Narson como el comedor para su familia. Una alfombra de piel estaba extendida sobre el suelo, y en la pared había una chimenea apagada. La única ventana de la habitación estaba abierta y desde allí se podía ver un patio iluminado por una lámpara con velas. Aunque estaban en verano, la brisa fresca que entraba por la ventana era cómoda y la música que tocaban los insectos estaba creando un ambiente agradable e indescriptible. La mesa donde las tres personas estaban tomando su comida no era demasiado grande, aunque todavía había espacio suficiente para poner la vajilla para otras dos personas. El menú para esa noche estaba formado por un pescado de río asado que había sido rociado con sal, verduras y una sopa de habas. También había pan y unas frutas se habían cortado como postre. Además, se servía un salteado de carne con verduras en un plato grande que estaba situado en el centro de la mesa. “Liese, de la multitud de hombres que te cortejan cada mes, ¿has encontrado algún hombre de tu agrado?” – preguntó Narson. Al escuchar a su padre hacerle una pregunta mientras llevaba el pescado con el tenedor a su boca, Liese dejó escapar un suspiro dentro de su corazón. “No… Las personas que han venido a conocerme son todas maravillosas, sin embargo, todavía no he considerado a ninguno para un matrimonio…” – respondió mientras hacía el esfuerzo de poner una pequeña sonrisa de preocupación. “Bueno, seguro que un buen hombre que te agrada aparecerá pronto. Si encuentras alguno no me importa si es un noble o un plebeyo. Sin embargo, le cargaré con todas las tareas de la Casa Estelle.” – dijo Narson sonriendo mientras asentía con la cabeza. ‘¿No estás haciendo eso con Isaac?’ – refunfuñó Liese dentro de su corazón. Pero hacia afuera sonrió como si dijera: “Muchas gracias”. A Liese no le importaba si era un plebeyo o si tenía que casarse con un noble. Si fuera la hija de otro noble, no tendría otra opción más que tener un matrimonio forzado con una persona que sus padres eligieran arbitrariamente y Liese estaba agradecida de no encontrarse en esa situación, pero si era posible le gustaría casarse con una persona rica. Eso no significaba que Liese viviera una vida de pobreza hasta ese momento, pero si se la comparaba con los otros nobles o la familia real, su vida carecía de colorido. De todos modos, era un sentimiento complejo. La ropa que usaba en privado o la habitación para recibir invitados era hermosa. Sin embargo, vivía una vida donde necesitaba controlar todos los gastos innecesarios tanto como podía. Desde la guerra de hacía diez años con Balveil, la casa Estelle se había visto inmersa en una situación financiera que empeoraba cada día y, por ese motivo, era necesario tener una vida frugal. Vivir una vida refinada era un sueño dentro de un sueño. Cuando su padre la llevó a la capital real, hacía cuatro años, para asistir a una conferencia de señores feudales, pudo ver por primera vez el estilo de vida elegante de la familia real y del resto de nobles. Había recibido una gran conmoción tras su viaje a la capital. Aunque en aquel entonces solo tenía diez años, la belleza de Liese ya había sido apreciada por muchos nobles, que hicieron el esfuerzo de saludarla y conocerla. Además, la convicción de la gente de que Liese se convertiría en una hermosa mujer dejó una gran impresión en su mente. Había recibido una gran cantidad de maravillosos regalos, como joyas o ropa hermosa. Luego, por alguna razón, Narson dejó de llevar a Liese a la capital real, pero esa sensación permaneció dentro de su corazón. Al final, se convirtió en una fuente de insatisfacción cuando se dio cuenta de que no podía vivir el mismo estilo de vida elegante que el del resto de nobles. “Sin embargo, debes seleccionar a tu pareja con cuidado. Aunque un alto estatus social o de influencia es importante, creo que sería maravilloso si pudieras encontrar una persona confiable y amable. Después, solo necesitas entrenar a tu esposo para completar las partes que le faltan.” – dijo Zirconia. “Sí.” – respondió Liese con una sonrisa al escuchar el consejo de su madre, pero dentro de su mente tenía una emoción compleja. Su nombre era Zirconia. Todavía tenía 26 años y justo antes de que comenzara la guerra con Balveil, hacía diez años, su padre celebró un segundo matrimonio con ella. Su padre era un soldado, ella una plebeya. El cabello plateado de Zirconia se extendía hasta posarse sobre sus hombros, su cuerpo no tenía exceso de grasa y su lánguida mirada era impresionante. Aunque no era tan guapa como Liese, era una mujer que emitía una sensación amigable. La madre biológica de Liese había fallecido por una enfermedad cuando apenas tenía 3 años y, hasta que cumplió 5, no tuvo madre. Por esa razón, cuando llegó Zirconia por primera vez, la tímida Liese no abrió su corazón a su nueva madrastra y obligó a Zirconia a tomar un enfoque proactivo para llevarse bien con ella. Al final, las dos se hicieron amigas. Sin embargo, un año después de que fuera a la capital real por primera vez, Liese se sintió molesta por una decisión que tomó Zirconia. Liese había escuchado de su doncella Ayla que Zirconia había seleccionado personalmente a las personas que querían reunirse con ella. Aunque había muchos nobles o comerciantes adinerados que querían reunirse con Liese tras escuchar los rumores de su belleza, solo podían lograrlo si obtenían el permiso de Zirconia. Hubo incluso un momento en el que Zirconia no dio permiso a un gran noble de la capital y, en otra ocasión, rechazó al gran noble vecino Dias Gregorn. Por supuesto, Zirconia no los rechazaba personalmente, sino que le iba diciendo mentiras a Narson para que él los rechazara. Es por eso que Liese quería gritarle: ‘No es asunto tuyo’. Desde el principio, la Casa Estelle había pertenecido a la gran nobleza y, gracias a sus muchos logros en la guerra contra Balveil, se había vuelto influyente y poderosa. Por eso, los nobles que habían sido rechazados y no podían reunirse con Liese no se veían capaces de hacer nada debido a su poder e influencia, y al final se rindieron de mala gana. Aunque Liese no sabía qué criterios usaban para seleccionar a las personas que querían reunirse con ella, no aceptó las decisiones de Zirconia que tomaba sin consultarla. Sin embargo, Liese no podía oponerse. Narson cooperaba con Zirconia, por lo que no tuvo más remedio que soportarlo. A pesar de que sus padres normalmente trabajaban de forma exhaustiva sin tomarse un descanso, se aseguraban de tener tiempo para su hija. No era capaz de oponerse a ellos. Por lo tanto, por el momento, necesitaba comportarse de forma obediente ante sus padres. Ya habría un día donde podría ir a la capital real y obtener cosas mejores por sí misma. Por ahora, solo tenía que concentrarse en mejorar su reputación. No solo con las personas que Zirconia dejaba que se reunieran con ella, sino también con los ciudadanos de la ciudad. Por ello, se esforzaba en dar una buena impresión a todo el mundo. “Por cierto, hoy, por orden mía, Isaac irá a inspeccionar la construcción de la fortaleza de la frontera. Sin embargo…” – dijo Narson. Como si Liese ya tuviera un presentimiento sobre eso, Narson comenzó a hablar sobre Isaac, su recomendación personal.
* * *
“¡Aaah! ¡Jo! ¿Qué voy a haceeeeeeeeeer?” – gritó Liese. Tras la cena con sus padres, Liese regresó a su habitación y se derrumbó sobre su cama suave con dosel, presionando su cara contra la almohada. Últimamente, cada vez que cenaba con su padre, sacaba el tema de Isaac a la luz pero, siendo sincera, a Liese no le importaba. Sabía cuáles eran los sentimientos de sus padres y su intención de recomendarle a Isaac, pero quería ser libre para elegir a su compañero matrimonial, por lo que no quería que la presionaran con una persona en concreto. “¡No me importa Isaac! ¡Solo déjame tranquila!” – gritó Liese. Continuó gritando palabras que harían que Isaac se ahorcara mientras se retorcía en la cama y le gritó a la almohada para no hacer ruido. En ese momento, un golpe resonó sobre la puerta. Liese levantó inmediatamente su cuerpo, se acicaló con el peine que había en la mesa al lado de la cama y se arregló la ropa que llevaba de cualquier modo. “Sí, ¿quién es?” – respondió al golpe con una voz tranquila. “¡Soy Ayla! Por favor, perdóname.” – dijo Ayla entrando en la habitación nerviosa sin esperar a tener permiso para entrar. – “Señorita, qu… ¿Qué vamos a hacer?” “¿Qu…? Por favor, ¡cálmate! Antes de nada, ¿qué ha pasado?” Liese vertió el agua de la jarra que había en la mesa circular de la habitación en una taza y se la entregó a la aterrorizada Ayla. “Lo… ¡Lo siento mucho!” – dijo disculpándose cuando recibió la taza para, a continuación, beberla de un trago. – “Cuando me quité el delantal en mi habitación, lo noté; en el bolsillo delantero estaba esta cosa…” Ayla sacó de su bolsillo un colgante en forma de corazón con una joya de un tono azul cremoso. La gema incrustada en el colgante irradiaba un hermoso brillo bajo la luz de la vela. “¡Aaaaah!” Mirando el colgante, en ese mismo instante, el proceso de pensamientos de Liese se vino abajo. Hasta ese momento había visto muchas joyas y ornamentos, pero nunca antes había visto algo tan hermoso como esto. “Qu… ¿Qué debemos hacer? Tal vez… Creo que fue en el momento en el que choqué con… ¿Señorita Liese?” Aunque Ayla estaba llamando repetidamente a Liese, ésta había quedado petrificada con sus ojos fascinados con el colgante. Solo después de que Ayla la golpease en el hombro, recuperó la consciencia.



TBATE Capítulo 18

Capítulo 18
Tranquilidad
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Del mundo del que venía, los potenciadores elementales únicamente eran expertos en un solo atributo. Los atributos de Tierra, Fuego, Agua y Viento tenían sus propias técnicas para manejar su elemento. Lo que me permitió convertirme en Rey en mi antiguo mundo, fue que sabía pelear con los cuatro diferentes elementos. Si trasladaba esto aquí, sería como ser una especie de mago ‘quadra-elemental’, si es que eso existe. Por supuesto, tenía mis preferencias. Mis elementos más débiles eran la tierra y el viento, mientras que los más fuertes eran el fuego y el agua. Apenas utilizaba el viento, menos incluso la tierra, a excepción para un ligero soporte. No. Era temido en las batallas, ya que había dominado dos elementos completamente opuestos a los míos. Mientras entrenaba con el Abuelo, probé numerosas teorías que mantenía en mente. Una cosa que aprendí muy rápido durante ese tiempo fue que no tenía ningún talento para conjurar. El abuelo incluso trajo a un conjurador elfo un día, cuando le pregunté si es que conocía a alguien para que me enseñara lo básico, y casi terminé matándome. Los potenciadores y los conjuradores eran muy diferentes en un sentido, y muy similares en otro. Un potenciador podía tener la habilidad potencial de ser capaz de hacer lo que hacen los conjuradores y viceversa. Sin embargo, esto solo se podía lograr al alcanzar las etapas superiores del maná, así como también con una gran comprensión de su elemento respectivo. Pensaba que quizás, tal vez, podría pasar por alto esa regla fundamental y lograr convertirme tanto en conjurador como en potenciador. Solo lamentaba que lo aprendí de la peor manera posible. Otra teoría que probé fue mi capacidad potencial como un anormal. El Abuelo Virion y Tess se quedaron sin palabras al saber que podía manipular los cuatro elementos, pero después de cuatro meses de intentar controlarlos en sus formas superiores, obtuve resultados variados.
* * *
“¡Intenta no sorprenderte demasiado!” En el aire a mi alrededor se escuchaban sonidos chisporroteantes mientras que en mi cabello se erizaban las puntas por la corriente eléctrica que me recorría. Rayos eléctricos amarillos me rodeaban mientras me preparaba para atacar. “¿Qué…?” – exclamó mi padre que casi detuvo su ataque al desconcentrarse por la conmoción. Antes de que tuviera la oportunidad de recuperarse, corrí hacia él, dejando atrás un rastro de hierba y tierra carbonizadas. En un abrir y cerrar de ojos aparecí tras él, concentrando electricidad en mi puño, y atacándolo con un gancho. Una explosión aterradora ocurrió cuando mi puño chocó con el suyo. Como mi padre había logrado bloquear mi ataque, el retroceso lo empujó hacia un árbol cercano. Volviendo a ponerse de pie, Padre impregnó su brazo con fuego antes de mirarme. Ambos permanecimos en silencio; nuestras miradas nos contaban cuáles eran nuestras intenciones. Abalanzándose hacia mí a una velocidad aterradora a pesar de su tamaño, también me preparé. Tan pronto mi padre llegó a mi alcance, soltó una ráfaga de golpes precisos mientras que mi asimilado cuerpo, junto a el efecto de mejora en mis nervios por la corriente eléctrica, me permitían evadir cada uno de los golpes con un movimiento mínimo. Relámpagos y fuego se entrelazaban mientras bloqueaba y esquivaba sus puñetazos, cada uno de sus golpes se volvía más rápido y agudo; realmente él era mi padre. Tenía una gran desventaja debido a mi altura y alcance, y Padre no perdía ni una sola oportunidad. Mantenía una distancia óptima en lugar de acercarse descuidadamente, mientras que yo hacía todo lo posible para tenerlo a mi alcance. Mientras bloqueaba cada uno de sus puños, disparé pequeñas ráfagas de relámpagos, reduciendo un poco la sensibilidad de sus brazos. Sin embargo, mi padre no se dio cuenta hasta que fue demasiado tarde; sus golpes y ganchos se volvieron torpes y apagados. Aprovechando esta oportunidad, me agaché bajo un gancho y me preparé para lanzar mi propio golpe; justo cuando mi puño estaba a punto de golpearlo, la rodilla de mi padre se posicionó justo debajo de mi mandíbula. Era un punto muerto. La tensión del entrenamiento se disipó inmediatamente cuando Padre me agarró de los hombros y soltó un grito de sorpresa. “¡Auch!” Aún tenía corrientes eléctricas rodeándome, y le dieron una pequeña descarga. Le sonreí de vuelta mientras dispersaba mi maná, permitiendo que Padre me levantara. Aunque finalmente había logrado entrar al mundo de los anormales, aún seguía siendo un principiante. Tenía mucho que trabajar en mi atributo mágico de relámpago, ya que todo esto era completamente nuevo para mí. En cuanto a la magia de atributo hielo, aún me era muy difícil por el momento. Usar cualquiera de ellas requería de una cantidad excesiva de maná, y la mayor parte se desperdiciaba debido al mal uso. También estaba sujeto a un estricto límite de tiempo, con la magia de relámpago por unos tres minutos, y para la de hielo, aún menos. Incluso, justo ahora, usar la magia de atributo relámpago era más una carga que una ventaja; en el futuro, definitivamente no sería así. La razón por la que muy pocos magos eran capaces de transcender de los elementos básicos era que resultaban aptos y en su forma superior era completamente diferente e incomparablemente más difícil. Por supuesto, el hecho de que había sido capaz de aprender el relámpago y el hielo en cuatro meses probablemente no respaldaba este hecho, ¿pero necesito volver a recordarte que era un completo principiante en las formas superiores de los elementos? Mientras que mi viejo mundo me había ayudado a obtener conocimiento y comprensión de las formas superiores de los elementos, las experiencias en mi viejo mundo no me habían preparado para convertirme en un anormal. En cuanto al sonido y la gravedad, aún no había producido ningún resultado favorable. Ya que, para dar el primer paso, un mago necesitaba entender el vínculo entre los elementos básicos y sus formas superiores. Después de eso, el cuerpo del mago necesitaba ser capaz de entender naturalmente ese vínculo y armonizar la estructura del maná desde el elemento básico hasta su forma superior. Para el viento y la tierra, aunque de alguna forma había sido capaz de comprender el vínculo entre su forma básica y su forma superior, mi cuerpo no era capaz de cambiar la estructura de mis partículas de maná. Mi teoría era cierta, ya que me di cuenta que también en este mundo no era compatible con el viento y la tierra. La energía de mi cuerpo se agotó tan pronto mi padre me dejó en el suelo, cayendo sobre mi trasero. Fue entonces que pude notar finalmente el silencio sepulcral que nos rodeaba a mi padre y a mí. Padre era de los que aceptan fácilmente los hechos, y él sabía que yo era una especie de genio monstruoso, así que el hecho de que fuera un anormal no lo sorprendió demasiado. Sin embargo, esto apenas se aplicaba a los demás. La única que parecía fascinaba era mi hermana, ya que simplemente no entendía lo que pasaba. Probablemente estaba acostumbrada a ver a Padre pelear, así que nada fuera de eso le resultaba extraño. Los rostros de Vincent y Tabitha estaban en sincronía: ambos pálidos, con sus mandíbulas flojas, y ojos abiertos. Madre cubría su boca con sus manos, conmocionada, mientras que la propia Lilia sabía que lo que yo hacía no era normal. En comparación al entusiasmo, pero no sorprendida aceptación de Padre, este tipo de reacción se encontraba más dentro de mis expectativas. “Ja, ja… ¡Sorpresa!” – exclamé levantando mis brazos y riendo débilmente. “¡Ku ~!” – Sylvie corrió hacia mí, mirándome con preocupación, como si preguntara ‘¿Estás bien, papá?’ Vincent fue el primero en hablar. “¡A-Anormal!” – se las arregló para escupir. “Dios mío…” – suspiró Tabitha asombrada. “Así que, Art, ¿cuándo aprendiste ese nuevo truco?” – me preguntó mi padre con un tono más curioso que de perplejidad. Agitaba su cabeza mientras alborotaba mi cabello. “No hace mucho, Padre. Sin embargo, apenas puedo controlarlo.” – respondí tímidamente. Todos regresamos a la sala de estar donde nos ubicamos alrededor de la mesa del comedor. “Rey… Tu hijo. ¿Te das cuenta el futuro que tendrá? Solo tiene ocho años, pero ya es tan fuerte como un aventurero veterano de rango B.” – dijo Vincent, apenas conteniendo su entusiasmo. “Es una locura. Creí que despertar a los tres años ya era aterrador, pero pensar que también se ha convertido en un anormal…” – dijo mi padre rascando su cabeza. “¿Qué? ¿Despertó a los tres años?” – gritó Tabitha, levantándose de su asiento. “Arthur se las arregló para volar la mayoría de nuestra casa en el proceso.” – dijo Madre asintiendo con su cabeza. Tanto mi padre como Vincent se inclinaron hacia atrás, hundiéndose en sus sillas mientras soltaban un suspiro sincronizado… “¿Papá? ¿Estás bien?” – preguntó Eleonor pinchando a Padre en su mejilla. “Ja, ja, sí. Estoy bien, princesa.” – dijo riendo Padre mientras la levantaba del regazo de Madre. Vincent se levantó de su silla y nos miró seriamente, con sus brazos extendidos sobre la mesa. “Rey, ¿qué tal si inscribes a tu hijo en la Academia Xyrus?” “¿Qué? No puedes hablar en serio, ¿cierto? ¡Solo tiene ocho años!” – refutó mi padre, sentado en su silla. “Rey, Alice, creo que tu hijo es más que capaz de superar Xyrus.” – intervino Tabitha. “Creía que solo los genios nobles podían asistir a la Academia Xyrus.” – respondió Madre, con la preocupación grabada en su rostro. “¡Yo puedo manejar eso! Hago muchos negocios con la Directora de la Academia Xyrus, así que ella será indulgente en el proceso de inscripción.” – dijo Vincent emocionado. “P-Pero las cuotas de la academia son demasiado extravagantes para que las manejemos.” – argumentó Madre, aún dudosa de la idea de enviarme. “Alice, esa debería ser la menor de tus preocupaciones. Estaremos encantados de pagar las cuotas. El talento de Arthur es incalculable. ¿Quién sabe lo que puede lograr? Aunque no lo pagásemos, estoy seguro que encontraríamos nobles que lo patrocinarían.” – dijo Tabitha sosteniendo las manos de Alice entre las suyas para tranquilizarla. “¡Ajem! ¿Os importa si digo algo sobre esto?” – la gente siempre parecía olvidar que estaban tratando de decidir el futuro de una persona que estaba justo ahí con ellos. – “Hoy acabo de llegar a casa. ¿Puedo pasar un poco más de tiempo con mi familia antes de decidir si voy a la academia o no?” – dije dándole una mirada significativa a Vincent. “P... Por supuesto. Me disculpo. Ja, ja. Supongo que me emocioné demasiado por un momento.” – dijo riéndose débilmente antes de volver a sentarse. “Gracias.” – dije dándole una sonrisa a la familia Helstea. “Madre, ¿dónde voy a dormir?” – giré mi cabeza para mirar a Madre. “¡Oh, sí! ¡Casi lo olvido! Tendrás tu cuarto al lado del de Eleanor, en el ala izquierda. Vamos, subamos todos ahora, que se hace tarde.” Sylvie ya se había quedado dormida sobre mi cabeza y mi hermanita estaba asintiendo dentro y fuera de su mundo de ensueño mientras hablábamos de mi futuro. Hoy había sido un largo día. Madre y Padre me llevaron a la habitación en la que viviría de ahora en adelante. Era mucho más grande que la que tenía en Ashber, pero aun así estaba decorada de forma hogareña. Aunque los muebles dejaban mucho espacio abierto, eran perfectos, ya que necesitaba espacio para entrenar. Cuando acomodé a Sylvie en la cama, Madre y Padre se sentaron a mi lado. “Iremos de compras juntos mañana. Necesitamos conseguirte algo de ropa.” – dijo mi madre pasando sus dedos por mi cabello. “Arthur, seas un genio o no, siempre serás mi hijo y estaré orgulloso de ti y te amaré, sin importar las circunstancias.” – dijo mi padre agachándose frente a mí y agarrando mi brazo. Su cara estaba inusualmente seria. Era reconfortante saber que me tratarían como su hijo en vez de como un ‘pequeño genio’. Asentí en silencio en respuesta. Pensé en revelarles todas mis habilidades, pero había decidido que sería más aseguro hacerlo a pasos de bebé. “Además, sé que has contenido tu magia de relámpago hoy. ¡No creas que puedes engañarme! Tendremos una revancha pronto.” – dijo antes de levantarse, pellizcando mi mejilla y dándome una sonrisa malvada. “Lo juro, los chicos solamente piensan en pelear.” – dijo mi madre ante esto. “Sin embargo, tu padre tiene razón. No importa qué clase de genio seas, siempre seguirás siendo mi bebé.” – dijo mirándome con una sonrisa reconfortante en sus ojos. “Ja, ja. ¿No puedo ser tu hijo adolescente ahora? ¡Ya tengo casi ocho años y medio, Madre!” – dije sonriéndole de vuelta. “¡No! ¡No puedes!” – respondió antes de que ambos salieran de mi habitación. “Descansa ahora. Mañana iremos de compras con tu hermana. Será una gran oportunidad para que os conozcáis.” – dijo mi madre antes de cerrar la puerta detrás de ella. Ni siquiera tenía energía para lavarme. Solo me dejé caer en la cama, haciendo rebotar a Sylvie, que se quejó antes de volverse a dormir. Hoy había sido un día largo. Había sido un buen y largo día. Con una sonrisa en la cara, seguí a Sylvie a un sueño reconfortante.
* * *
“Ja, ja, ya he despertado Sylv, ¡estoy despierto!” A la mañana siguiente me despertó mi dragón bebé lamiéndome la cara enérgicamente. “¡Kyu ~!” Saltaba y saltaba encima de mí, irradiando una sensación de emoción. Pensé en Tess. Nunca habría pensado que extrañaría sus métodos espartanos para despertarme. ¿Me pregunto cómo estará? Tess se había convertido en una amiga muy cercana al crecer juntos y, aunque se había vuelto un poco feroz, seguía siendo la misma Tess de buen corazón que se preocupaba por mí mientras estaba en Elenoir. Tomé un baño rápido, arrastrando a mi apestoso dragón conmigo. Lloraba pidiendo auxilio ante el agua tibia que lo mojaba, pero no cedí, y poco después, ambos estábamos limpios y brillantes. “Kyu…” – gimió Sylvie y se desplomó en mi cama, exhausta por luchar. “¡No te quejes! Ambos estábamos sucios y ayer tampoco nos bañamos.” Escuché un golpe en mi puerta, así que rápidamente me puse el resto de mi ropa. “¡Ya voy!” – dije con mi túnica aun sobre mi cabeza. Al abrir la puerta, miré hacia abajo para ver a la tímida Eleanor mirando al suelo, con su pie frotando algo en el piso. “¡Oh! Hola, Ellie.” – me agaché para estar a su misma altura, dándole la sonrisa más gentil que podía hacer. “Benos días, Hemano. Mamá me ha dido que te d-despertada.” – murmuró, aún con su cabeza baja. “¡Ja, ja, ya veo! Muchas gracias, hermanita.” – exclamé mientras le daba palmaditas en la cabeza. Esto pareció ser una buena respuesta, ya que ella empezó a sonrojarse un poco. “¿Puedes llevarme a la cocina?” – le pregunté, extendiendo mi mano. “¡Si!” – asintió emocionada y, vacilando por un segundo, y tomó mi mano y me llevó. Sylvie nos siguió, caminando mientras echaba un vistazo a su nuevo entorno. Me encontré con el agradable olor a tocino cuando entramos a la cocina. Dentro vi a Tabitha y Madre cocinando algo mientras charlaban. Lilia ya estaba sentada en la mesa, balanceando sus piernas, obviamente esperando su desayuno. “¡Buenos días Madre, Señora, Lilia!” – dije. – “¡Buenos días!” “¡Kyu!” – las voces de Ellie y Sylvie sonaron a la vez. “¡Ah! ¡Ellie se las ha arreglado para despertarte! Art, recuerdo que me costaba despertarte, incluso cuando eras un bebé. Podría jurar que dormías como un tronco.” – dijo mi madre riendo mientras colocaba unos huevos en un plato grande. “¿Has dormido bien?” – me preguntó Tabitha sonriendo mientras agitaba un tazón de ensalada en sus manos. “He dormido muy bien, señora Helstea.” “¡Hola Ellie! B-Buenos días, Arthur…” – dijo Lilia en voz baja; su voz se calló después de ver mi mirada. Sonreí y le devolví el saludo. El desayuno estuvo genial. Mi madre me mencionó que normalmente las sirvientas cocinaban, pero ella quería cocinarme hoy. Hacía mucho tiempo que no comía los platos de madre, y ahora me doy cuenta de lo mucho que la extrañaba. Me aseguré de darle un poco de carne a Sylvie, que no dudó en engullir todo lo que entraba en su boca, incluyendo mi dedo. Eventualmente, Ellie y Lilia quisieron intentar alimentarla, así que les dije que lo hicieran. No hacía falta decir que Sylvie se animó por ser alimentada por las dos. “¡El carruaje está esperando en la entrada, así que solo dejad los platos en el fregadero y vámonos!” – dijo Tabitha. Xyrus era una ciudad increíble. No pude evitar mirar las diferentes vistas que se vislumbraban mientras viajábamos por la carretera principal. ¡Pude ver tiendas de magia, armerías, libros de magia e incluso tiendas de núcleos de bestias! Había de todo lo que un mago pudiera pedir. Los adultos y niños vestían de manera extravagante, mientras pasaban en lujosos carruajes al lado del nuestro. Algunos edificios tenían varios pisos de altura, haciendo que la ciudad pareciera mucho más grande y densa que Ashber. También pude ver a un par de niños mayores que yo vistiendo uniformes similares, algunos negros, otros grises y rojos. Podía asumir por su conducta pretenciosa que eran estudiantes de la Academia Xyrus. Mientras que los uniformes en mi viejo mundo servían como medio económico para disminuir la discriminación, aquí parecía que los uniformes mismos funcionaban como un medallón de oro que podías mostrar al resto del mundo. Finalmente llegamos al distrito de la moda en Xyrus. Fue aquí donde aprendí que ir de compras con mujeres era mucho más difícil que el entrenamiento que hacía con el Abuelo Virion, aunque el mero recuerdo de su régimen de entrenamiento me dejaba con sudor frío. Me usaron como maniquí para las preferencias de cada una. Mi madre quería vestirme con ropa sencilla, mientras que Tabitha quería transformarme en una especie de príncipe. Incluso Lilia y Ellie me hicieron probar ropa. “¡Tienes que verte bien, ya que eres mi hemano!” – dijo en voz alta, con las manos en sus caderas. Sylvie podía sentir el cansancio irradiando de mí, así que se posó reconfortantemente en mi cabeza, como para regodearse. Terminé con diez juegos diferentes de ropa, la mitad de Madre y la otra mitad de Tabitha. Tanto Madre como yo tratamos de impedir que Tabitha me comprara algo, pero nos regañó juguetonamente diciéndonos con un guiño: “Piensa en esto como una inversión. Además, siempre quise tener un hijo varón.” Seguimos mirando alrededor después de llevar nuestras bolsas al carruaje. Estaba emocionado por ver la armería. Realmente quería una espada decente para empezar a practicar de nuevo la esgrima; era evidente que mis habilidades habían disminuido después de un largo descanso sin un entrenamiento adecuado. Las chicas no querían eso, así que me obligaron a ir a diferentes joyerías y tiendas de gemas en cambio. Supongo que tendré que visitar la armería con Padre una próxima vez. Por fin llegamos a casa, mis fuerzas físicas y mentales estaban agotadas para cuando llegó mi padre al rato después. “¿Cómo estuvo tu día, hijo?” – dijo riéndose, sentándose a mi lado en la mesa del comedor. “Nunca pensé que fuera tan agotador ir de compras.” – me quejé. Como escuchando mis quejas, Vincent y Tabitha se sentaron frente a nosotros. “¡JA, JA! ¡He oído que te aporrearon un par de mujeres hoy, Arthur!” – exclamó Vincent. Asentí débilmente mientras que Tabitha sonreía e intercambiaba miradas con mi madre. “Tu pequeño prodigio no es tan gran cosa como creía.” – ante esto Lilia y Ellie se rieron. “Debo admitir que no tengo la misma resistencia que las mujeres en cuanto a las compras.” – solo pude refutar irónicamente. Mi padre y Vincent se rieron más fuerte ante esto y asintieron con su cabeza de acuerdo. El sonido del timbre seguido de un par de golpes nos llamó la atención. “¡Ah! ¡Parece que está aquí!” – dijo Vincent animándose. La mirada en la cara de todos me decía que Vincent era el único que sabía qué es lo que estaba pasando. Vincent regresó, guiando a una anciana hacia al comedor. “Rey, Alice, Arthur. Sé que me habéis dicho que queríais posponer la Academia para más tarde, pero no he podido contenerme. Todos. ¡Conoced a Cynthia Goodsky! Es la directora de la Academia Xyrus.” Notando la ligera punzada de molestia en mi rostro, Vincent dijo inmediatamente: “No te preocupes, no la he traído aquí para que vayas a la Academia de inmediato. Solo quería que te conociera.” La directora, dándome una sonrisa que no podía comprender, me extendió su mano y dijo: “Finalmente nos conocemos, Arthur.”