martes, 6 de julio de 2021

SYN Capítulo 139

Volumen 13 Capítulo 8
Participación
Traducido por Zura y Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

Si el infierno descendiera la tierra, ¿se vería como esto? El cielo se cubrió de imparables nubes oscuras y la tierra se llenó de sangre, lamentos, cenizas y hedores putrefactos. Los Soberanos habían nacido de la oscuridad con el único propósito de destruir y borrar por completo todo rastro de vida nacida de la luz en este mundo. Y en la vanguardia, estaba el Soberano de la Perdición. La mirada del Dragón, de pie sobre las cenizas de la ciudad, escudriñaba los alrededores.
¿Qué pasa con ese bastardo?
Desde ese intercambio de miradas, el Soberano de las Sombras había desaparecido. Al mostrar su presencia usando la percepción sensorial, el Emperador Dragón pensó que había sido una declaración de guerra del Soberano de las Sombras. Y precisamente por ese motivo, por primera vez en mucho tiempo desde su inactividad mientras deambulaba por la brecha entre dimensiones, el corazón del Monarca de los Dragones comenzó a latir con fuerza de nuevo. Al fin había encontrado a uno de los pocos enemigos que podía poner en peligro su vida. Una verdadera batalla estaba a su alcance. La guerra era como un regalo para el Soberano de la Perdición, un lugar donde la locura, la ira y la desesperación se mezclaban entre sí. ¿Con qué podría comprar esta alegría? Pero sus esperanzas no se estaban haciendo realidad. El Soberano de las Sombras había desaparecido y ni siquiera se había mostrado después de que uno de los países fuera completamente aniquilado. Por supuesto, si aparecía no sería diferente de suicidarse al intentar enfrentar a su ejército de poco más de cien mil soldados contra los más de diez millones de soldados combinados del Mundo del Caos. Sin embargo, si estaba planeado huir no se habría arriesgado a exponer su ubicación al Monarca de los Dragones.
¿Qué está planeando…??
Con el paso del tiempo, el Soberano se puso más ansioso. Como no sabía cuándo ni dónde comenzaría el ataque del Soberano de las Sombras, no tenía más remedio que mover a sus tropas con cuidado. Resultaba natural que su avance fuera tan lento. Era bastante molesto, porque quería deshacerse de él lo antes posible para prepararse para la batalla contra los Gobernantes. ‘
¿Pretende convertirlos a todos en Soldados Sombra cuando aniquile a toda la gente?
Sin embargo, debía saber que convertir en soldados a unos humanos que no sabía manejar el maná no serviría de nada ante la Legión de la Perdición. En ese momento, una voz interrumpió los pensamientos del Dragón.
“Mi Señor, hay humanos acercándose.”
Uno de los Dragones Antiguos que le escoltaban le informaba del inminente ataque de los humanos. Pensaba que todos los Cazadores humanos que podían manejar maná ya habían desaparecido de esta nación. Cuando el Monarca levantó la cabeza con una expresión de desconcierto, innumerables misiles cayeron desde el cielo. ¡BROOOOOOOOOOOOOOOOOOM Criaturas débiles haciendo movimientos insignificantes que solo los hacían parecer más lamentables. Los humanos no se rendían a pesar de saber que ni siquiera podían tocar el cabello de un soldado de su legión con unas armas que no estaban imbuidas de maná. ‘Esto se está poniendo aburrido…’ Las cejas del Dragón se crisparon. La irritabilidad se convirtió en molestia, y la molestia en ira.
“Que nadie se mueva.”
Por primera vez desde su descenso a esta tierra, el Soberano mostró su verdadero yo. Los pilotos que arriesgaban sus vidas contra los monstruos para ganar un poco más de tiempo y que los civiles pudieran escapar, se quedaron sin palabras ante el desastre colosal que apareció ante sus ojos. “Madre mía…” El terror y sobresalto de estos pilotos fue breve. Poco después, el aliento del Soberano de la Perdición, que brotaba directamente de su boca los envolvió a todos. ¡Braaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaam! Menos de un minuto. Las vidas de todos los soldados ni siquiera pudieron conseguir un minuto de tiempo. Desafortunadamente, el Monarca de los Dragones no quedó satisfecho con esos sacrificios y levantó su rostro para lanzar un poderoso rugido hacia el cielo.
“¡UAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!”
Era una declaración de guerra al Soberano de las Sombras.
* * *
Jinwoo también escuchó el rugido. Sus ojos, que mantenía cerrados mientras reorganizaba sus pensamientos, se abrieron lentamente. ‘Ha llegado el momento…’ En el momento que sus ojos se abrieron, se encontraba dentro de la morada que Beru había construido para él. La oscuridad y el silencio descendían sobre esa sala innecesariamente grande. La atmósfera a su alrededor se parecía al descanso eterno. Jinwoo se sentía cómodo en medio de la oscuridad y el silencio de este espacio desolado. En ese instante se sintió culpable por haber regañado a Beru cuando miró por primera vez esa fortaleza blanca. Por eso, rápidamente invocó al antiguo Rey de las hormigas a su lado. “Beru, gracias.” Beru, que había estado esperando en silencio dentro de la sombra de Jinwoo, inclinó la cabeza en la oscuridad. “Mi Rey…” “Lo sé.” Jinwoo lo interrumpió antes de que pudiera decir otra cosa. A su lado, Belion se elevó desde el suelo rápidamente.
“Mi Señor, es demasiado peligroso.”
Ygritte también surgió desde la sombra, como si hubiera estado esperando por esta oportunidad. Se arrodilló y comenzó a hablar con voz seria y la cabeza agachada.
“Mi Señor, opino lo mismo.”
Los tres comandantes rechazaban el plan de Jinwoo, pero éste, sin decir nada, observaba a los tres. Los Soldados Sombra no podían morir a menos que su Soberano perdiera la vida. Por ello, lo único que les importaba era la seguridad de su Señor. Sin embargo, había ocasiones en las que había que moverse a pesar de ser consciente del peligro. Para Jinwoo, este era ese momento. “Ashbon… El anterior Soberano de las Sombras dijo que le gustaba ese aspecto de mí.” Aunque parecía frío y calculador, se refería a su actitud para enfrentar directamente los problemas, por muy peligrosos que parecieran, antes de siquiera comprobar sus probabilidades. “¿Qué haría él si estuviera en mi misma situación?”
“……”
Recordando las acciones del anterior Soberano, Belion no supo que responder. Cuando todos los Fragmentos de la Luz se rebelaron para luchar contra el Ser Absoluto, Ashbon trató de detenerlos él solo. Nunca rehuía una tarea sin importar lo peligrosa que fuera. Tras llegar a esa conclusión, cuando Belion volvió a levantar la cabeza, se encontró la brillante sonrisa de Jinwoo.
Ellos… Se parecen.
El rostro de Ashbon se superpuso con el de Jinwoo. En ese momento, Belion volvió a inclinar su cabeza e hizo un juramento sincero.
“Te seguiré hasta el final.”
Los otros comandantes también compartían ese mismo sentimiento y dejaron de intentar disuadir a Jinwoo.
“Sabes, deberías haber dicho eso desde el principio.”
Jinwoo se rio. Sentía que ya no le quedaba mucho tiempo antes del combate, así que sacó el teléfono de su bolsillo. Esta podía ser su última oportunidad para hablar con su familia. “……” Sin embargo, al final no fue capaz de presionar el botón de llamar. Pensó que si escuchaba las voces de sus seres queridos no iba a poder continuar con el plan. Esos eran sus sentimientos. Crack Los restos del teléfono móvil cayeron de la mano de Jinwoo. Sería mejor que pospusiera esa conversación hasta el final de la batalla. Jinwoo se reafirmó en su decisión y sacó la Ira de Kamish del almacén. Desgarró la camiseta que llevaba en tiras y luego las envolvió alrededor de la mano que sostenía la daga. No había ninguna posibilidad de que soltase sus armas en el fragor del combate, pero estaba haciendo esto para fortalecer su espíritu de lucha. Las vendas creadas con los trozos de su camiseta aseguraban con firmeza las dagas de sus manos. Su firme y bien trabajado torso, el cual ahora estaba visible, se encogía y agrandaba cada vez que respiraba, haciendo parecer que tenía vida propia. ‘Bien.’ El sentimiento de exaltación que sentía antes de la batalla se posó silenciosamente sobre sus hombros. Su corazón latía con normalidad. A Jinwoo siempre le había gustado esa sensación de euforia que se extendía por todo su cuerpo justo antes de entrar en una mazmorra. Su mente y su cuerpo estaban preparados. “Fuu…” Mientras dejaba salir un suave suspiro, una luz escalofriante brilló en sus ojos. Una vez más volvió a repasar el plan que había simulado innumerables veces en su mente. No podía haber errores. Cuando el peso de la determinación apareció en su rostro endurecido, los comandantes de su ejército comprendieron que había llegado el momento y asintieron con la cabeza. Entonces, Jinwoo habló con voz solemne. “Comencemos.”
* * *
Dentro de la oficina del Presidente de la Asociación de Cazadores de Corea, Jincheol estaba recordando las palabras de su abuelo. “Si quieres saber la gravedad de un incidente, observa la expresión del presentador de las noticias.” Su abuelo había participado y sobrevivido a una guerra, así como a otras calamidades que golpearon a Corea en el pasado, por lo que sabía de lo que estaba hablando. Por ello, cada vez que sentaba al joven Jincheol sobre sus rodillas le decía estas palabras. “Si la cara del presentador está animada, no pasa nada. Si su expresión es sombría, debes tener cuidado. Sin embargo, debes estar realmente asustado cuando…” Woo Jincheol, que estaba examinando el rostro de la presentadora, murmuró sin darse cuenta. “… Cuando esté tratando de mantener la calma.” Cada vez que sucedía algo realmente peligroso, los presentadores de las noticias trataban de mantener la compostura tanto como fuera posible, con el fin de evitar que los espectadores se inquietasen. Su abuelo siempre le decía que nunca había que pasar por alto cuando mostraban esa cara por televisión. Y tal como le había dicho, en este momento la presentadora estaba contando las noticias de los sucesos en los Estados Unidos con una voz y un rostro tranquilos. “… Ahora que se ha perdido el contacto con los cazadores que trataban de detener el avance de los monstruos, el gobierno de los Estados Unidos ha movilizado a su fuerza de combate, tratando de ganar tiempo para la evacuación de los ciudadanos…” Woo Jincheol cerró los ojos con fuerza. No podía seguir viendo la tragedia que estaba ocurriendo al otro lado del mundo. Ya había visto con precisión el tamaño del ejército enemigo a través de la memoria de Jinwoo. No estaba bromeando, era una calamidad de la que nadie en este mundo podía defenderse. La nación que alardeaba de poseer la mayor fuerza de combate se estaba desmoronando de forma horrible a manos de esos monstruos. Lo único que podía hacer la humanidad era rezar por un milagro. Pero, ¿qué clase de milagro debía suceder para poder detenerlos? Jincheol negó con la cabeza como si tratara de deshacerse de esos ominosos pensamientos que no dejaban de aparecer en su mente. Un milagro. ‘Ahora que lo pienso…’ Ya habían pasado tres días desde que perdió el contacto con Jinwoo. Woo Jincheol había presenciado cómo Jinwoo creaba docenas de puertas cuando los representantes de las naciones del mundo se reunieron en Corea. Si lo quisiera, podría huir a cualquier otro mundo. Era posible que ya hubiera evacuado a un lugar seguro. Pero, aunque lo hiciese, ¿quién podría criticarlo? Cuando las opciones eran luchar contra diez millones de enemigos creados únicamente para la destrucción o escapar a algún lugar muy lejano, Jincheol no podía garantizar que elegiría lo primero. Por eso, lo único que podía hacer era rezar fervientemente por un milagro. “Por favor, te lo suplico…” – rezó mientras miraba hacia el techo del despacho del Presidente, buscando una respuesta. – “… No nos abandones.” Entonces ocurrió. “¿……?” Los ojos de Jincheol temblaron mientras enfocaba sus ojos en la televisión.
* * *
“¡Uaaaaah!” La Fuerza Área de los Estados Unidos, la más poderosa e invicta, no obtuvo diferentes resultados que el ejército canadiense. ¡Boom! El piloto de un caza cuyo motor había resultado dañado intentó escapar. Sin embargo, mientras caía dejó escapar un grito desesperado al ver como sus compañeros eran aniquilados en un instante. “¡No!” ¡Booom! ¡Baaaam! ¡BOOOOM! Explosiones y destellos ocurrían por todas partes. Incluso en el caos de su mente, gritó los nombres de sus fallecidos compañeros. El suelo se acercaba rápidamente. Afortunadamente, el paracaídas se abrió antes de que se estrellase contra el suelo. Después de rodar por el suelo de forma descontrolada, el piloto vació todo el contenido de su estómago. “Buagh, buagh…” No sabía si las lágrimas que caían de sus ojos, eran debido al dolor que envolvía su cuerpo o por el resentimiento que sentía por su propia debilidad. Sin embargo, no tenía tiempo para eso. Mientras el olor a pólvora y a sangre le rodeaba por completo, las bestias que sentían el aliento de los seres vivos desde lejos se abalanzaron hacia él. El piloto rápidamente se soltó de su paracaídas y agarró la pistola que llevaba en la cadera. “¡Muere! Morid, ¡malditos bastardos!” ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! El sonido de los disparos perforaba sus oídos, pero no fueron suficientes para detener a los monstruos. ¡Clic! ¡Clic! ¡Clic! Y tan pronto como se quedó sin municiones, el piloto se arrepintió. Debía haber reservado la última bala para él. Bajó las manos por la impotencia. El primer monstruo que llego hasta él era un habitante del Caos que se parecía a una cucaracha gigante. ¡Tap! Al ver al monstruo que llenaba su campo de visión, las piernas del piloto perdieron su fuerza y se derrumbó en el acto. Un gemido desesperado salió de su boca. “Maldición…” Pero en ese momento… ¡Raaaaaaaaaaas! Todos los insectos que se abalanzaban sobre él fueron despedazados a la vez, como si una garra invisible hubiera pasado sobre ellos. “¡DIOS!” Sus ojos llorosos buscaban el origen del milagro. Poco después, encontró a un joven asiático que se acercaba lentamente hacia los monstruos. Aunque solo veía su espalda, al piloto no le resultó complicado adivinar el nombre de ese hombre al ver las dos dagas de apariencia única que sostenía en sus manos. “Sung Jinwoo… ¿Cazador Sung Jinwoo?” Jinwoo miró al piloto. Tenía una expresión tan intensa que era difícil saber si era un aliado o un enemigo. Pero, sus ojos definitivamente le decían ¡Huye!. Ciertamente, una horda de monstruos que dejaba como insignificante a los que acababa de asesinar, se dirigían hacia ellos desde la distancia. El piloto consiguió hablar. “Aunque se trate de ti, cazador Sung, no puedes hacer esto solo…” Pero fue incapaz de decir nada más. ¡ZAAAAAAAAAAAAAAAAAs! Cuando Jinwoo balaceó la Ira de Kamish, los monstruos se partieron como si fueran trozos de papel. Ahora que había ganado algo de tiempo, Jinwoo volvió a mirar al piloto. “¡Vete!” “S… ¡SÍ!” En ese momento, el piloto logró levantarse y comenzó a correr con todas sus fuerzas. Jinwoo observó cómo la espalda del hombre se alejaba antes de dirigir nuevamente su mirada hacia adelante. Acababa de derrotar a docenas de enemigos con dos golpes, pero era solo un pequeño rasguño ante un enorme iceberg. Cientos de miles de enemigos parecían haber percibido el olor del combate. Ese era el primer paso de la guerra. Sus primeras víctimas iban a ser esos monstruos con forma de insecto. “Fuu…” Jinwoo inhaló con fuerza y, mirando hacia los soldados del mundo del Caos que se dirigían hacia él, dejó salir la palabra que marcaría el punto de inflexión en esta guerra. “SALID…”

domingo, 4 de julio de 2021

Volumen 39 Capítulo 5

Volumen 39 Capítulo 5
La última etapa
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

El Dragón había sido asesinado por Weed. Pero incluso en ese momento en el que todos estaban asombrados, ciertos jugadores trabajaban diligentemente con un propósito. “¿Esta vez será el lugar correcto?” “Seguro.” “¿No es la duodécima vez que dices eso?” Zephyr, Romuna, Irene, Surka, Hwaryeong y Bellot deambulaban tratando de encontrar los tesoros del Imperio Palos al que Weed había denominado su ‘billetera’. El tesoro escondido estaba en algún lugar de las montañas, por lo que no podían ser perezosos. Zephyr miró a su alrededor y suspiró. “Pero será complicado encontrar algo escondido en un terreno como este.” “Es un lugar al que nadie vendría bajo ninguna circunstancia.” Nadie sabía que existía un lugar como este en el Norte. Habían cruzado pantanos y caminado más de tres horas a través de bosques tortuosos, cuyas hojas caídas se amontonaban hasta llegarles a la barbilla. Resultaba probable que este fuera el lugar. Si el tesoro hubiera estado en un lugar repleto de monstruos habría sido más problemático. Sin embargo, las palabras que Weed les dejó a los Guerreros del Desierto habían sido el problema. “Un lugar que nadie pueda encontrar… Será mejor si no haya ningún humano o que casi nunca pasen por allí. Nadie debe saber que hay un tesoro.” Debido a que habían sido las palabras del Emperador, al que respetaban como si fuera su dios, los guerreros del desierto fueron fieles a sus palabras. “No puede ser un pueblo ni una ciudad.” “No puede ser un camino de montaña ordinaria.” “¿Por qué no lo arrojamos al fondo de un río?” “Es una buena opción, pero sería un problema si es arrastrado por una inundación.” Continuaron moviéndose hacia zonas que los humanos, orcos, elfos, ni siquiera los duendes, querrían ir. Pasaron por áreas donde los volcanes arrojaban humo negro, vagaron por montañas y se arrastraron por cuevas. Luego, cuando llegaron a un lago en lo profundo de las montañas, los guerreros del desierto llegaron a una conclusión. “Este será un buen lugar.” “Es un sitio al que nadie vendrá.” “Por supuesto. Ninguna raza, ni siquiera la humana, viviría en este sitio.” En el fondo de un lago sin nombre, los guerreros del desierto arrojaron todo el tesoro del reino. De hecho, en los últimos días del Imperio de Palos, la corrupción había alcanzado su punto máximo y muchos de los tesoros reales fueron robados. Después de mucho tiempo, el agua del lago se secó y se convirtió en barro. “Parece como si hubiera bajado la marea. Creo que pronto encontraremos berberechos y almejas.” – se quejó Bellot mientras se subía el dobladillo de la falda. El resto estaba de acuerdo. No resultaba sencillo moverse por ese suelo con el barro hasta las rodillas. Pale no los había acompañado en esta misión, alegando que tenía algo más que hacer. Ahora no tenían un hombre de confianza que pudiera ser utilizado como mano de obra y tenían que hacerlo ellos, aunque fuera un trabajo duro. “Este paisaje es terrible. Parece que va a salir un fantasma en cualquier momento.” – dijo Surka tras mirar a su alrededor. Los árboles marchitos o malnutridos, y con prácticamente las ramas desnudas, estaban por todas partes. Cuando soplaba el viento se producía un sonido lúgubre. “Aaah, ¿no es aquí?” Romuna cavaba furiosamente en el suelo con una pala. Como mago, su [Vitalidad] era débil, pero no quería darse por vencida. ¡La obsesión de una mujer por un tesoro no es menor a la de un hombre! “Bueno, este es el lugar donde debería estar el tesoro, sigamos cavando.” “¡Por supuesto!” El rastro de los guerreros del desierto llevaba claramente hasta este lugar. Era imposible estimar la ubicación específica, ya que el tesoro había sido enterrado en un lago y el terreno había cambiado considerablemente, por lo que no tenían más remedio que seguir excavando. Soplaba la brisa y crujían las ramas. Fuuuuuuuuuuuuuuuuuu Mientras el viento soplaba a través de las grietas de las rocas, sonó como una risa extraña. ¡Ji, ji, ji, ji, ji…! No se habían dado cuenta porque estaban demasiado ocupados cavando para encontrar el tesoro, pero había fantasmas blanquecinos a su alrededor. “Por qué hay humanos aquí… Cass, ¿sabes por qué?” “No sé. Parece que buscan algo.” “¿Saben de nosotros?” “Quizás.” Los fantasmas llevaban joyas como pendientes, collares y anillos. ¡Fantasmas adheridos a sus viejos tesoros! El Imperio de Palos valoraba mucho las armas y las armaduras. La cantidad de tesoros saqueados en la batalla o tomados como botín tras matar al enemigo era enorme, por lo que después de ser enterrado todo junto había generado grandes cantidades de fantasmas. “Mal. Tampoco creo que esté aquí.” “Irene, lo has hecho bien hasta ahora. Esforcémonos un poco más.” “¡Ah!” Los compañeros de Weed agarraron sus picos y palas con la intención de encontrar un tesoro en esta área remota.
* * *
Wy-1 y Wy-3. Los wyverns a los que Weed había dado vida, descansaban a gusto en los nidos que habían creado en los acantilados que estaban cerca de Morata. En el pasado habían sentido miedo de que la gente los buscase para cazarlos y habían viajado hasta un lugar apartado. Pero ahora, desde que aparecían con frecuencia en la televisión, se habían vuelto famosos, especialmente en el Norte. Si no conocías a los wyverns de Weed se podía pensar que eras un espía o un alienígena. “Mamá, ¡es Wy-3!” “¡Hola, Wy-3!” Los jugadores jóvenes que viajaban por Royal Road con sus padres y madres agitaban las manos cada vez que se encontraban con un wyvern. Y estos eran moderadamente amigables con los jugadores. Por supuesto, al principio sufrieron una momentánea confusión de identidad. “¿No se supone que somos despiadados monstruos voladores que agarran y comen humanos?” “Wy-6, ¿crees que los humanos son deliciosos?” “No, los caballos son deliciosos, su carne sabe mejor que la de cualquier otra bestia que podamos cazar.” “Así que no hay necesidad de comer humanos. Somos wyverns sabios con papilas gustativas delicadas.” ¡Los wyverns habían aprendido esto ellos solos! “¿Quieres comer esto?” Sin embargo, cuando los jugadores les lanzaban salchichas, jamón o patatas fritas, descendían rápidamente hacia el suelo para comer. A veces, los cocineros famosos se jactaban de sus habilidades en la plaza y de cómo cocinaban grandes cantidades de carne para que la comieran los wyverns, por lo que para ellos esto era el paraíso. Además, el nido estaba ubicado en un lugar que bloqueaba los vientos helados y era cálido. Deambulaban para pelear y dormían hasta bien entrada la mañana. Los wyverns habían crecido mientras cazaban con moderación, dándoles igual cómo iba la guerra del Norte. Habían recibido un aviso por adelantado de Weed. “Aunque estalle una guerra, no vayáis. No tenéis que proteger el Reino de Arpen.” “Maestro, ¿cuál es la razón?” – preguntó Wy-1, el mayor y de más confianza. La respuesta de Weed había sido simple y clara. “Si te presentas, otros humanos os atacarán primero. No hay mucho que puedas hacer contra una multitud de personas.” ¡Una lógica bastante convincente! Por lo tanto, Weed había ordenado a los wyverns y al resto de formas de vida que no fueran a la guerra. Weed había visto que sería peligroso para ellos involucrarse en una tarea tan peligrosa como una batalla. Serían como un niño que se jacta del dinero que le dan sus familiares un día de fiesta ante su madre. Bingryong, Geumini, Amarillento, Eunsae y el resto de formas de vida debían mantenerse a salvo. Las formas de vida a las que había dado vida en Las Falanges estaban esperando a que apareciera una sola persona: el fundador del Reino de Arpen. El Rey de todas las formas de vida. Aquel que poseía una profesión que solo estaba en las leyendas, ¡el sucesor del noble Emperador Geihar! “Extraño al Maestro. ¡Gol, gol, gol!” “Muuuuuu, claramente nos ha dejado aquí para poder comer algo delicioso en secreto.”
* * *
En medio de su lenta caída, apareció una nueva ventana de mensaje frente a Weed. ¡Ding!

Nueva misión: [Mata a Hewler, Sumo Sacerdote de la Orden de Embinyu].
Hewler es un alquimista y hechicero ha vivido durante más de mil años sin envejecer y que está detrás de numerosas conspiraciones para difundir la Orden de Embinyu por el Continente.
Ha llegado el momento de castigas sus malas acciones.
Si el Sumo Sacerdote Hewler desaparece, la Orden de Embinyu se sumergirá en una profunda oscuridad y será muy complicado que vuelva a despertar.
Nivel de dificultad: Misión final para obtener la técnica secreta de la escultura.
Restricciones: Debes sobrevivir hasta el final de la misión.
Recompensas:
Esta es la última etapa de la misión en cadena.
Tras completar la misión podrás aprender [Esculpir el Tiempo].
“¡Aaaaah! De verdad es la última misión.” Un grito indescriptible salió de la boca de Weed. Había llegado al final de la larga búsqueda para encontrar la técnica secreta final de la escultura. ‘Esto es como pasar la mitad de mi vida cosiendo ojos de muñecas. O ser forzado a caminar por un camino que se extiende quinientos kilómetros.’ Solo necesitaba terminar esta misión para obtener [Esculpir el Tiempo]. Dado que la búsqueda se había desarrollado de una manera ligeramente diferente a la de Nodulle, era posible que se hubiera perdido información importante. ‘Bueno, lo que sea. Seguro que hay una historia oculta. No me importa si no la conozco.’ ¡La orientación centrada en los resultados es el objetivo del plan de estudios coreano! Estaba muy satisfecho con obtener [Esculpir el Tiempo]. Todavía había una gran batalla en el suelo, pero para Weed era como si acabara de recibir tres raciones de costilla de cerdo a la parrilla. Ya había cazado al temible Dragón, así que la Orden de Embinyu no le preocupaba. ‘Así es como realmente se siente la última etapa de una misión en cadena. Por eso hay que trabajar duro. El trabajo físico nunca te traiciona.’ Weed descendía lentamente hacia el suelo. Todavía se encontraba a algo menos de setecientos metros. Sin embargo, su alegría desbordante desapareció y de inmediato volvió a la fría y dura realidad. ‘No es el momento de relajarse. Si cometo un error en el último segundo, todo habrá sido en vano.’ Muchos villanos habían fracasado justo antes de ser recompensados por todos sus esfuerzos. Weed había aprendido innumerables lecciones de ellos, por lo que equipó el Legendario Arco de Hielo de Yurbusika. ¡Ding! Las flechas que disparaba emitían un sonido claro, como si estuviera manejando un instrumento musical. Dado que su habilidad de [Dominio de la Arquería] había alcanzado el nivel Avanzado – 9, el sonido era diferente. Volaban a gran velocidad y fuerza, segando la vida de sacerdotes y caballeros. Los seguidores de Embinyu en tierra intentaban evitarlas, ¡pero no lo conseguían! “¡Aaargh! Dios Embinyu, danos tu voluntad y determinación.” “Embinyu, ¡sálvanos!” Los sacerdotes todavía estaban conmocionados por el veneno del Dragón. Aquellos que habían sido alcanzados directamente por él perecieron en la posición en la que estaban, mientras que los sacerdotes que habían compartido su poder divino para crear el Avatar de Embinyu, perdieron gran parte de su poder cuando fue destruido y habían quedado incapacitados. Pero aunque las cosas no hubieran ocurrido así, el aliento de Dragón había causado un gran impacto en todos sus enemigos. El gas venenoso no distinguía entre amigos y enemigos. Por otro lado, los prisioneros humanos y elfos habían sido desintoxicados inmediatamente por el increíble poder divino de Aheln. Trataba a todos los que estaban en peligro y les daba bendiciones y poderosos hechizos protectores. Todos los sacerdotes de la Orden de Embinyu se habían movilizado a la vez contra el Dragón, por lo que quedaban pocos en buen estado. No solo no podían curar el veneno, tampoco podían bloquear de forma adecuada los ataques dirigidos contra ellos. Aunque los prisioneros que se habían escapado de la prisión estaban en malas condiciones y mal equipados, usaron la superioridad numérica y los escombros para defenderse de forma eficaz de los monstruos y caballeros. Mientras tanto, los elfos disparaban flechas contra los enemigos. “Hagamos nuestro mejor esfuerzo. Nuestra victoria no está lejos. Si aguantamos un poco más, traeremos la paz al Continente con nuestras propias manos. Luchad y cuidad de vuestros compañeros. ¡Volveremos a casa vivos!” Hestiger actuaba como líder de los elfos, alentándolos durante la pelea. “El Emperador ha vencido al Dragón. ¡Tenemos que lidiar con ellos!” “Hermano, deshagámonos de todos.” Guerrero-1 y Guerrero-2 corrían hacia adelante, cortando a los caballeros con sus cimitarras. El mismo Weed arrojaba un torrente de flechas a medida que se acercaba al suelo, por lo que la Orden de Embinyu no sabía como reaccionar. Los prisioneros liberados resistían, siendo incapaces de someterlos, mientras que desde el exterior se acercaban innumerables monstruos. Además, la destrucción a gran escala de su Tierra Sagrado había sido suficiente para romper su [Moral] y [Fe]. “¡Nuestros sueños y esperanzas no deben ser pisoteados! ¡Todos los idiotas e incrédulos que viven en esta tierra corrupta deben ser desgarrados hasta la muerte!” – gritó el Sumo Sacerdote Hewler. Al oír sus palabras, la Orden empezó reorganizarse, pero al destacarse, Weed centro sus disparos en él. “Ha llegado el momento de que la Orden de Embinyu desaparezca.” “Todos los intentos creados por la gloria del éxtasis serán bloqueados. ¡[Aniquilación de la alegría]!” El Sumo Sacerdote Hewler usó parte de su poder divino para formar una barrera protectora que emitía una luz azulada y todas las flechas fueron desviadas. “¡Veamos cuánto puede aguantar!” Weed continuó disparando flechas mientras usaba [Disparo rápido] y [Flecha Perforante]. Aunque estaba bastante lejos del suelo, disparaba flechas una tras otra hacia Hewler, teniendo en cuenta la curvatura del viento. Después de que quince flechas chocasen contra el escudo, se rompió como un espejo. Solo había tenido que usar su enorme [Fuerza] y nivel para destruirlo. Ahora no se encontraba debilitado por ninguna maldición y gracias a la bendición de Aheln se encontraba en la mejor condición física posible. Weed era un Emperador forjado en tiempos de guerra, un forajido que había creado leyes según su propia convivencia y un guerrero cruel con sus enemigos. Se encontraba en una Era en la que casi nadie podía detenerlo cuando decidía hacer algo por la fuerza. “¡Aaargh! El Dios Embinyu protegerá este cuerpo contra un simple humano…” ¡Un estallido de ataques se elevó desde el suelo como si fueran fuegos artificiales! “¡[Cerrar los ojos con firmeza]!” Una habilidad defensiva que había aprendido, una vez más, durante su búsqueda como Nodulle. Su cuerpo también llevaba la Armadura de Dios, por lo que solo debía dejar que los hechizos golpeasen contra su cuerpo. “Cuida de aquellos que cumplen la voluntad de Dios. ¡[Guardián divino]!” Como para mostrar que no estaba perdiendo el tiempo, Aheln lanzó su magia de protección.

Se ha activado una magia de protección a nivel de perfección.
La resistencia del cuerpo aumenta un 600% durante cuatro minutos.
La Armadura de Dios ha reaccionado a la protección mágica.
La [Defensa] máxima de la armadura ha aumentado 4.938 puntos.
Hay un 37% de probabilidades de reflejar el ataque de los enemigos.
El cuerpo de Weed brilló por la protección divina. “Una vez más.” Weed volvió a abrir los ojos. Se creó un gran espectáculo cuando innumerables ataques se derritieron frente al escudo brillante o salían rebotados hacia los lanzadores. Weed vio caer al menos a mil arqueros a causa de sus propios ataques, como si fuera paja en otoño al terminar la cosecha. La situación provocó automáticamente que surgiera un zumbido. ‘Será difícil que muera.’ Weed continuó concentrándose en Aheln, Guerrero-1, Guerrero-2, Hestiger y los prisioneros fugitivos. Zahab había sido atrapado en una maldición mientras peleaba y había sufrido heridas graves, pero no estaba en un estado crítico gracias al rápido tratamiento de Aheln. Alverun y Alveren eran formas de vida escultóricas similares a Alveron, pero no se podían comparar en actividad o poder divino a alguien como Aheln. ‘Necesito cuidar mejor a Alveron cuando regrese a mi Era original.’ ¡Había establecido un plan a largo plazo para mimar a Alveron! Sentía envidia de no tener un Santo bien entrenado como subordinado. Cuando Weed se encontraba a cincuenta metros de altura, mucha gente lo miró. Su [Carisma], [Liderazgo], [Fama] y [Honor] podían ejercer una fuerza poderosa entre sus subordinados. “Nuestro Señor, el león del desierto que ha conquistado el continente y ha cazado un Dragón.” “Ooh, ¡increíble…! No puedo creer lo poderoso que es.” “Dios ha enviado a un héroe para castigar a los malvados.” Entre los prisioneros había algunos que se sentían abrumados por la emoción y caían de rodillas mientras lloraban. Weed levantó la cabeza con orgullo, como el vicepresidente de una empresa que se encuentra con un contratista honrado. Una barbilla simple que había desarrollado a base de beber sidra y comer panceta de cerdo bien asado, ¡y unos ojos hinchados que sugerían que acababa de despertar tras quedarse dormido por la mañana! “Es guapo.” “Si tuviera esa apariencia, no tendría que estar persiguiendo mujeres.” Guerrero-1 y Guerrero-2 lo admiraron. Al igual que el dicho dice que las ropas son alas, ver a Weed armado con la Armadura de Dios y la Espada del Dios de la Guerra Thor le daba una apariencia increíble cuando se lo comparaba con los atuendos desaliñados de los esclavos. En particular, cuando se miraba desde lejos era difícil distinguir su rostro, ¡por ese halo deslumbrante que lo rodeaba! Para Weed era un cumplido único en la vida que sería complicado volver a experimentar después de cazar a un Dragón. En ese momento, se escucharon los poderoso gritos de Hestiger. “¡No os relajéis! Debemos derrotarlos para regresar a nuestra ciudad natal con vida. ¡Sigamos luchando para salvar a los que todavía están encarcelados!” “Obedezcamos al gran Hestiger, ¡la persona que nos ha salvado!” Los prisioneros volvieron a gritar en voz alta mientras se enfrentaban a las fuerzas de Embinyu. Había sido una orden exquisita en un momento necesario, pero interrumpió a Weed en el momento en que se preparaba para decir algo similar. Además, a pesar de las dificultades, tenía a una alta elfa de cabello plateado siempre a su lado. Era como el hermoso protagonista de una película de acción que se lleva a la chica más guapa a pesar de todas las adversidades. Pero en ese momento Weed no estaba celoso de las acciones de Hestiger y pudo aceptar la realidad. ‘No puedo culpar a nadie. Es mi culpa por no haberlo matado antes.’ La Orden de Embinyu había capturado una enorme cantidad de prisioneros, por lo que continuaban apareciendo nuevos esclavos en este momento. Habían sido atrapados para construir la Torre que se eleva hacia el cielo, hacer sacrificios a su Dios, usarlos en experimentos mágicos y transformarlos en monstruos. Pero ahora, los prisioneros continuaban saliendo del subsuelo y de los edificios para enfrentarse a las fuerzas de Embinyu. La Orden también había domesticado y mutado a ogros y otros tipos de monstruos. Sin embargo, ahora que los edificios habían sufrido graves daños, un ogro con cinco cabezas y nueve brazos apareció rompiendo un muro. “¡AAARGH! ¡Haz que mi cuerpo regrese a como solía ser!” El ogro usaba su tremenda fuerza para pisotear y golpear a los caballeros de Embinyu. A pesar de estar siendo arrinconados, la cantidad de tropas que le quedaba a la Orden era enorme. La confusión causada por el Dragón aún no se había resuelto y, dentro de un tiempo, toda la zona desaparecería por la [Erosión Eterna]. Una vez que el hechizo comenzase a hacer efecto, la agitación actual desaparecería por completo. Recordándolo, Weed quería salir de la zona y huir de inmediato. ‘Pueden encontrar una manera de sobrevivir. Los villanos tienen vidas complicadas, así que definitivamente debo poner fin a las penalidades de Hewler.’ ¡El objetivo era Hewler! “Todos mis hombres, ¡escuchad!” – gritó Weed. “¡Sí!” “Acudo a tu llamada, Maestro.” Guerrero-1 y Guerrero-2 respondieron a la velocidad de un rayo. “Habla, Emperador.” En medio de la batalla, Hestiger puso una mano en su pecho y dobló ligeramente las rodillas. “No necesitamos tratar de matar a todos los pequeños bastardos que desbordan esta tierra. Pronto desaparecerán, pero antes de eso, ¡debemos acabar con el Sumo Sacerdote Hewler!” “Entiendo. ¡Vamos!” Tan pronto como los Guerreros del Desierto escucharon sus palabras, saltaron sobre los escombros, ignoraron a los enemigos y se dirigieron inmediatamente hacia Hewler. ¡El asalto imprudente de los Guerreros del Desierto! Weed pensaba que ya era hora de terminar la batalla y no había que perder más tiempo. “¡No pasarás!” “¡Esa es tu opinión!” Guerrero-1, Guerrero-2 y Hestiger atravesaron a los Caballeros de Embinyu como si fueran una sola espada. Tan pronto como Weed dio la orden, mostraron sus verdaderas habilidades y aumentaron su velocidad. Los elfos también ayudaban con sus flechas y elementales. Sin embargo, había una sección que prestaba más atención a Hestiger y trataba de protegerlo. “¡Es mi turno!” Weed miró a Aheln. “Perdóname…” “¡No te preocupes!” Como si leyera la mente de Weed, Aheln lanzó nuevas bendiciones para fortalecer su cuerpo, hasta le dio la capacidad de correr por el cielo. Era como si al ir a un restaurante, antes de hacer un pedido, la camarera aparecía con tres raciones de costillas de cerdo con fideos fríos.



sábado, 3 de julio de 2021

TBATE Capítulo 82

Capítulo 82
Benefactor
Traducido por Laga
Corregido por DaniR
Editado por Helios

Punto de vista de Lucas Wykes: “¿Y qué demonios se supone que es esto?” Alzo una ceja, mirando alrededor de la habitación tenuemente iluminada que me recuerda a una bodega de vinos toscamente construida. Ha sido esa pobre excusa de un mago de la Casa Ravenpor el que me ha traído aquí, diciéndome que iba a ser algo que me interesaría. Normalmente habría hecho añicos a ese idiota por hablarme con tanta arrogancia, como si me estuviera haciendo un favor; pero siento mucha curiosidad, especialmente después de la explosión del edificio Tri-Unión de hoy. “Bienvenidos a una de las muchas viviendas humildes que usamos para celebrar nuestras reuniones.” – dice una voz ronca. Estoy rodeado por al menos sesenta figuras encapuchadas, pero solo la que está sentada perezosamente en el medio mientras se dirige a nosotros tiene puesta una máscara. Es una simple máscara blanca con dos pequeños orificios para los ojos y una sonrisa toscamente dibujada donde debería estar la boca. La máscara es bastante simple, pero la sonrisa dibujada con sencillez emite una sensación siniestra. Charles Ravenpor, que está a mi lado, se pone su propia bata con capucha y se apoya sobre una de sus rodillas con la cabeza baja. “Señor, he traído a Lucas Wykes, como pidió.” – dice en un tono cauteloso y bajo. “¡Ahh, el famoso señor Wykes aquí, en carne y hueso! Me alegra que estés interesado en unirte a nosotros en nuestra pequeña… ¡Cruzada!” Se ríe, desviando su atención de Charles. Mientras, observo mi alrededor. “No estoy aquí para unirme a nada. He venido aquí por curiosidad, pero no estoy impresionado. De todos modos, ¿quién se supone que eres? No pareces ser un estudiante… ¿No me digas que eres un profesor?” Mi tono es de burla. “¿Cómo te atreves? ¡Deberías estar hasta agradecido de que consideremos dejar que un perro callejero como tú se una a nosotros!” – sisea una de las figuras encapuchadas a mi derecha. “¿Un perro?” – respondo sintiendo cómo comienza a abultarse una vena a un lado de mi frente. Preparo un hechizo en silencio para el ingrato que ha osado burlarse de mí, pero antes de que pueda terminar el conjuro, el hombre tras la máscara sonriente chasquea los dedos. *Fwoom* “¡AHH!” De repente, el pijo encapuchado que se ha atrevido a llamarme ‘perro callejero’, empieza a arder en llamas. No puedo evitar chasquear la lengua. Aun siendo un conjuro instantáneo, eso ha sido rápido… Y aterrador. “Bueno, bueno. Esas no han sido unas palabras demasiado corteses hacia nuestro miembro más reciente, ¿verdad?” El hombre enmascarado dice esto mientras continúa perezosamente hundido en su trono de tierra, y el fuego ya ha atravesado la túnica del chico pijo y le quema la piel. “¡AHHHHH! ¡P-Perdóname! Estaba equivocado. ¡Me disculpo! ¡P-Por favor!” – suplica mientras intenta apagar el fuego con movimientos furiosos. Mientras tanto, el resto de figuras encapuchadas están demasiado asustadas como para hacer algo que pueda ayudarlo. Alejándome de la figura encapuchada que aún grita de dolor, me enfrento al hombre enmascarado. “Antes de que decida si quiero unirme a este pequeño culto tuyo, ¿qué es lo que estás tratando de lograr y por qué me necesitas?” No puedo sentir su núcleo de maná, por lo que parece que no estoy a su mismo nivel. “Las circunstancias me impiden actuar personalmente por ahora, así que necesito algunos magos capaces para finalizar por completo mis planes. Verás, odio dejar cabos sueltos.” – explica mientras usa un brazo para levantar la cabeza. – “Hay que aprovechar la ausencia de tu Directora; es el momento oportuno para actuar, para que cuando ella regrese sea demasiado tarde.” Después de chasquear los dedos una vez más, el fuego desaparece repentinamente, dejando al niño temblando de dolor. “Y en cuanto a lo que espero hacer, digamos que mis metas coinciden con las de esta gente y simplemente he pensado que sería bueno matar dos pájaros de un tiro. Todos los aquí presentes son nobles humanos insatisfechos, los cuales una vez se enorgullecieron del hecho de que esta Academia estuviera destinada solo al linaje más puro. Si bien puedes resultar una excepción especial en este caso, todavía me gustaría tenerte a bordo.” Su respuesta da a entender que no es humano. “Además, todo ese lema de ‘aceptar a todos’ que la Academia sigue ahora me da ganas de vomitar; ¿no estás de acuerdo, señor Wykes?” Mientras dice esto, todas las figuras encapuchadas asienten ferozmente de acuerdo. Solo por su tono, me doy cuenta de que este tipo está sonriendo burlonamente detrás de su máscara. “No me importa si te dan ganas de vomitar o no. ¿Por qué perdería mi tiempo y energía en errores que podría aplastar en cualquier momento? Los campesinos que han sido capaces de abrirse camino hasta esta Academia no son mejores que los matones Aventureros de clase baja que andan agitando ciegamente sus armas. Ni siquiera los nobles criados en las condiciones más consentidas me importan una mierda. Si esto es todo lo que tienes que decir, entonces no tengo ninguna razón para rebajarme, ponerme una correa y recibir órdenes tuyas.” – espeto dándole la espalda. “Lucas~… Qué cosa más hiriente acabas de decir. ¿Cómo podría compararte con un perro sin clase atado a una correa?” Hace el gesto de cubrirse la boca con las manos, sarcásticamente, como si realmente estuviera sorprendido. “Parece que lo que he escuchado es cierto; eres un Mago bastante orgulloso que desprecia a las personas de baja cuna. ¿No te ha demostrado tu amigo Arthur Leywin que estabas equivocado en ese aspecto?” La voz ronca me provoca juguetonamente, haciendo que me detenga en seco. Giro la cabeza. “¿Qué has dic…?” “No hace falta ser un genio para darse cuenta de que, aunque has sido aclamado como un prodigio en el campo de la magia y te han mimado con elixires y métodos de fortalecimiento desde tu despertar, no eres rival para ese niño, Arthur Leywin.” Se encoge de hombros, levantando la mano. Puedo sentir mis puños blanquearse por la frustración, pero me interrumpe antes de que pueda refutar sus palabras. “Lo triste es que ni siquiera se esforzó. Apuesto a que hasta tú siempre has tenido la persistente sospecha de que se reprime continuamente. ¡Ja, ja, ja, ja!” Estalla en un ataque de risa mientras se agarra el estómago, con las piernas pateando en el aire. “¿Quién te crees que eres?” – gruño. Mi cuerpo ya está brillando cuando el maná de mi núcleo de maná se derrama, listo para ser disparado, pero nunca llego a hacerlo. Una sensación palpitante me dice que no me meta con él, como si no tuviera… Sentido. ¡No! ¡Soy Lucas Wykes, de la familia Wykes! Pero, ¿quién diablos es él y por qué habla como si llevara aquí todo el tiempo, observándonos? “Ya te lo he dicho. No soy más que un simple benefactor que ha venido aquí para mejorar esta tierra.” Mientras dice esto, se levanta y realiza una exagerada reverencia con los brazos extendidos. Volviéndose a sentar en su tosco trono, continúa hablando. “Señor Wykes, creo que, aunque nuestras opiniones no sean las mismas, podríamos tener algún tipo de beneficio mutuo en esto.” “Continúa.” – digo con los dientes apretados. Ignora el hecho de que aún sigo completamente rodeado por maná de atributo de fuego, peligrosamente cerca de liberarlo. “Pronto podré participar personalmente en esto y, cuando lo haga, quiero romper por completo el frágil pegamento que mantiene unidas a las tres razas. Sin embargo, hasta que llegue ese momento, necesito tu fuerza para ayudar a que las cosas funcionen sin problemas.” – explica. “¿Cómo planeas dividir tú solo a las tres razas y por qué crees que hacer esto me beneficiaría de alguna manera? Además, ¿crees que el Consejo y las Lanzas han sido creados solo a modo decorativo?” – argumento. “El Consejo está ocupado con varias cosas en este momento, y he tomado precauciones adicionales para asegurarme de que tu Directora esté ocupada y fuera de alcance. El campo está listo, señor Wykes, así que permite que te pregunte esto: ¿cómo te gustaría que Arthur Leywin, el que siempre es tan cauteloso, luche contra ti con toda su fuerza y que a su vez obtengas el poder necesario para derrotarlo, incluso en ese momento?” Levanta la mano, como pidiendo que me acerque. “¿Obtener el poder para derrotar a Arthur?” – pregunto controlando mi expresión para no lucir tan estupefacto como me siento. “Siempre que estés de acuerdo, te prometo que tendrás en tus manos un nivel de poder que nunca pensarías que fuera posible.” Miro a las figuras encapuchadas y me doy cuenta de que también están interesadas, pero me quedo callado ante el temor de ser la próxima víctima de la ‘disciplina’ del enmascarado. Todo esto es demasiado bueno para ser verdad. “Si lo que dices es cierto y ha estado ocultando cautelosamente sus poderes en la medida en que lo ha hecho, ¿cómo vas a conseguir que luche conmigo con su fuerza total?” Mi tono es de burla, sigo sin querer creer en sus palabras. “En realidad se trata de algo bastante simple, y también es una tarea que debo realizar para que avancen mis planes. Arthur es solo un ser humano y tiene en gran estima a su familia y amigos, pero más a una persona en particular.” – dice mientras levanta su dedo índice; la sonrisa tras la máscara probablemente coincida con la expresión siniestra que muestra. “Tessia Eralith…” – susurro, incapaz de ocultar la sonrisa en mi rostro. “¡Sí! Tessia Eralith! ¡Un elfo! En esta Academia sagrada de Xyrus, ¡un elfo es la líder de los estudiantes! Los que estáis aquí, ¿pensáis que eso es correcto?” – grita a todos para que su voz haga eco en la pequeña sala. “¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOO!!!!!!!!!!” – rugen al unísono las figuras encapuchadas. “Puede que todavía no esté aquí, pero creo que lo hará pronto, y muy probablemente con Arthur. ¿No crees que, tal vez, un poco de sangre derramada de la princesa elfa debería irritar a tu viejo amigo Arthur?” – se burla mientras sus manos se encienden con unas llamas. Nunca me he preocupado por la princesa elfa, más allá del pensamiento que se adapta a mi gusto. Lo he dejado estar, ya que su cuerpo aún no ha madurado, pero parece que algo está pasando entre ella y Arthur. De todos modos, ¿quién se cree que es para pensar que se merece a alguien como la princesa del Reino de los Elfos? Solo es un humilde campesino. Cuando comienzo a jugar con el posible escenario en mi cabeza, no puedo evitar que mis labios se curven lentamente hacia arriba mientras imagino la vida de su preciosa y pequeña amante en mis manos al tiempo que Arthur me suplica para que me detenga. El mocoso que siempre piensa que es mejor que yo… De rodillas. Me pregunto si perderá la cordura si hago que se desangre lentamente frente a él. “¡Pfft!” – no puedo contener la risa por más tiempo. – “¡Pero qué diablos!” ¡Es tan simple! ¿Por qué no había pensado en eso? Todo lo que tengo que hacer es matar a la princesa elfa. Tal vez podría divertirme un poco antes de matarla... Comienzo a lamerme los labios con anticipación.


viernes, 2 de julio de 2021

TBATE Capítulo 81

Capítulo 81
Al fin
Traducido por Laga
Corregido por DaniR
Editado por Helios

Punto de vista de Elijah Knight: Para cuando los oficiales del Comité Disciplinario y el Consejo Estudiantil salen de la reunión con los profesores, se ha hecho de noche y es tarde. Aprovecho la oportunidad para decirles todo lo que no he podido antes: que Arthur está vivo y a salvo. “¡Sí! ¡Lo sabía! Sabía que sobreviviría.” Claire queda hundida en su silla, aliviada mientras se cubre la cara con los brazos, probablemente para ocultar las lágrimas que se deslizan por sus mejillas. Curtis deja escapar un gran suspiro de alivio mientras se apoya contra la pared. Es la reacción de la princesa Kathlyn lo que me toma por sorpresa. Por una vez, puedo ver con claridad cómo se ilumina su rostro mientras me estudia para asegurarse de que no estoy mintiendo. Casi puedo ver sus ojos color chocolate brillar mientras se estrechan al tiempo que forma una extraña sonrisa. “Gracias a Dios.” – murmura una y otra vez en voz baja después de reafirmar la información con un incómodo asentimiento. “Como era de esperar de mi… ¡Sniff…! Rival. Mhmm.” El elfo, que sigue insistiendo en que es el rival de Arthur, tiene una mirada de presunción en su rostro, como si hubiera sido él quien había salvado a Arthur o algo así, pero la mucosidad que gotea de su nariz delata sus sentimientos. “¡Jeh! Sabía que ese imbécil no moriría solo por una caída.” – se burla el oso que está recostado en una de las sillas. Theodore trata de actuar como si la cosa no fuera con él, pero la media sonrisa que trata de reprimir nos dice a todos que está bastante contento. Kai, creo que ese es su nombre, responde con mucha indiferencia mostrando una sonrisa que parece dibujada superficialmente. “Parece que obtendré mi duelo después de todo.” La hembra enana, demasiado fea para ser considerada otra cosa que una enana ‘atractiva’, asiente con anticipación, con los brazos cruzados para mostrar unas venas abultadas. Ugh, una vez más me vienen a la mente unos recuerdos desagradables. Resulta bastante obvio que todos se sienten aliviados; no les ha importado que no regrese para ayudar con la situación en cuestión durante un poco más de tiempo. Todo lo contrario, parece como si quisieran que todo este fiasco se solucione antes de que Arthur y Tessia regresen. Esto es extraño porque, más allá de los profesores, siento que Arthur podría hacer algo con este lío si nuestra Directora no regresa a tiempo. Cuando el asunto del edificio Tri-Unión estuvo bajo control, pude informar al Comité Disciplinario la situación de Arthur. Afortunadamente, nadie había muerto y solo unos pocos estudiantes resultaron levemente heridos. Un emisor traído del gremio de Aventureros los curó y los llevaron a la sala de tratamiento donde, antes de que llegaran sus padres, darían testimonio de lo que sucedió adentro. La atmósfera en el interior de la Academia ha empeorado, ya que ahora hay una clara división entre los estudiantes. Los elfos y enanos recién admitidos están furiosos, generalizando que todos los humanos son unos brutos racistas, mientras que los orgullosos estudiantes humanos no tienen intención de asumir la culpa por las acciones de los demás. Los pocos estudiantes humanos que se sintieron mal por lo sucedido han terminado siendo marginados por ambos lados. Su posición es complicada y han decidido mantenerse neutrales, pero en estos momentos la situación es demasiado volátil; todo el mundo está tratando de encontrar a alguien más a quien culpar. Resulta extraño ver que la gente actúa de manera más imprudente cuando se une, como si se fortalecieran mutuamente. Ambos bandos se han vuelto más ruidosos después de la destrucción del edificio y varias veces han estado a punto de llegar a las manos si no llega a ser por la aparición de algún profesor diciendo a todo el mundo que se dispersara. Inquieto por todo este evento, termino pasando por la sala de entrenamiento a la que Arthur me ha permitido acceder. Normalmente no la utilizo, pero como Arthur y Tessia no están aquí, creo que me sentará bien. El guardia me mira raro, pero la recepcionista llamada Chloe es lo suficientemente amable como para escoltarme personalmente a la habitación. “¡Ahhh…!” Dejo escapar un profundo suspiro cuando siento que mi núcleo de maná tiembla de emoción por liberarse. A diferencia de Arthur, estoy aprendiendo mucho desde mi llegada a esta Academia. Muchos aspectos prácticos aplicables a mi magia parecen funcionar de manera diferente para mí en comparación con los demás. Una cosa que noto es que meditar no me ayuda mucho. Mi núcleo de maná se desarrolla y fortalece a su propio ritmo y cualquier esfuerzo consciente para refinar más maná de la atmósfera no parece ayudar. He entrado en la etapa Naranja Claro sin ningún esfuerzo real, pero tras llegar a esta etapa parece que no puedo lograr ninguna mejora. Aprieto las manos hasta cerrar el puño y luego las suelto, repitiendo este movimiento como si mis manos no fueran mías. “[Lanza de Tierra].” Siento que brota maná en mí cuando se activa el hechizo, e inmediatamente una pica de roca se dispara desde el suelo a un par de metros frente a mí. “[Lanza de Tierra].” Esta vez, imbuyo más maná en el hechizo. Dos gruesas lanzas de tierra se disparan en ángulo frente a mí. Para ser honesto, recitar el nombre del hechizo me resulta algo innecesario. Se ha convertido en un hábito para mí para poder mantener una visión firme de lo que quiero evocar, pero si practico más, tal vez incluso podría conjurar instantáneamente múltiples oleadas de hechizos de una vez. “[Avalancha de Rocas].” Esta vez, el suelo bajo mis pies se despedaza cuando unos trozos de tierra comienzan a levitar. Después de un par de momentos de concentración, hago que las rocas se disparen hacia adelante. *BOOM* *BOOM* *BOOM* *BOOM* Solo cuatro de las diez rocas que disparo golpean el árbol que he considerado como el objetivo, por lo que quedo ligeramente decepcionado. Si no puedo meditar para fortalecer mi núcleo de maná como todos los demás, tal vez debería mejorar en el control manual de los hechizos. En la clase de Manipulación Práctica del Maná he aprendido lo qué significa exactamente la afinidad hacia un determinado elemento. Para un mago con muy poca afinidad con el fuego, básicamente significa que el mago tiene que ser mucho más preciso al conjurar el hechizo, lo que también implica que el encantamiento vocal del hechizo necesita ser más largo. Cada verso de un encantamiento que recitamos da forma al tipo de fenómeno que queremos que ocurra. Para el hechizo de Bala de Roca, un mago con poca afinidad necesita recitar un verso para cada paso que da: comienza por la forma de la roca, la densidad y de qué está hecha. Si agrega un giro a la bala, también necesita otro verso para eso. Y no hay que olvidar la trayectoria inicial del hechizo, así como si se desea que la Bala de Roca se fortalezca para que atraviese al objetivo o que explote al impactar; todas estas variables se suman para una conjuración bastante larga. Todos estos ‘factores’ del hechizo en sí pueden ser fácilmente imaginados por un mago que tenga una gran afinidad con el elemento. Los magos se quedan con el elemento con el que tienen la mayor afinidad para poder utilizar mejor su maná y capacidad mental. En mi caso, siento la tierra bajo mis pies como una extensión de mi cuerpo; tal vez sea porque crecí con los enanos, pero siempre he tenido este pensamiento persistente en el fondo de mi mente: tampoco soy normal entre ellos. No quiero decir que sea fuera de lo normal hasta el nivel de ser una especie de genio como Arthur, sino que lo veo como una especie de fenómeno de la Naturaleza. Bueno, supongo que Arthur también es una especie de fenómeno de la Naturaleza a su manera... Este ha sido un extraño hilo de pensamientos. Esos hechos sobre mi cuerpo o mi disposición no son cosas de alto secreto, pero tampoco se lo he dicho explícitamente a nadie. He considerado contarle a Arthur las diferencias que hay en mi cuerpo, pero siempre pierdo la oportunidad y no parece lo suficientemente urgente como para llevarlo a un lado y decírselo. Resulta bueno en cierto modo porque siento, porque tal vez, solo tal vez, algún día podré alcanzar a Arthur si entreno lo suficiente. Sí, sé que es un Mago quadra-elemental en la etapa Amarillo Sólido y cuenta con la Voluntad de un Dragón, y de alguna manera tiene habilidades increíblemente excelentes en el combate cuerpo a cuerpo, pero bueno, un hombre puede soñar, ¿verdad? Conjuro más hechizos, la mitad para practicar, la mitad para aliviar la frustración reprimida. Quiero alcanzar a Arthur, no porque desee ser mejor que él, sino porque quiero ayudarle. Siento que siempre tiene sus propias batallas a las que enfrentarse. Como su mejor amigo, quiero respaldarle, ya sea en los buenos tiempos o en la guerra. No sé por qué tipo de cosas está pasando, pero si voy a estar a su lado, necesito hacerme más fuerte.
* * *
Punto de vista de Arthur Leywin: Intento dar la vuelta, pero es demasiado tarde; ya estoy dentro del portal. El viaje vía teletransporte nunca dura más que unos momentos de desagradable mareo, pero esta vez, siento que es más largo… No. ES más largo. “Kuu…” Sylvie, que se agarra a mi cabeza como si hubiera usado pegamento, comienza a temblar. ‘Siento que algo va mal, Papá.’ – transmite Sylvie. Sus pensamientos internos están marcados por la preocupación. Cuando se viaja a través de una puerta de teletransporte tienes la impresión de estar avanzando rápidamente hacia tu destino. Estás de pie en una plataforma mientras un borrón de diferentes colores pasa rápidamente a medida que el fondo se vuelve más y más claro, hasta que desapareces en la luz, saliendo por el otro extremo. Es una sensación peculiar que no soy capaz de poder describir con palabras, pero esta vez es diferente. El espacio a nuestro alrededor se distorsiona en un borrón de colores como de costumbre, pero en lugar de volverse más brillante, el color de nuestro alrededor se desvanece y se vuelve cada vez más tenue, hasta que se vuelve completamente negro. ‘Papá, tengo miedo.’ El temblor de Sylvie en mi cabeza es la única forma en que sé que mi vínculo sigue ahí. Esta es la primera vez que Sylvie me dice que está asustada. Se han dado momentos en los que ha estado en guardia o alerta, pero nunca la he visto asustada. La sensación de viajar a través de una puerta que normalmente me produce náuseas también cesa, así que tensamente, conjuro una bola de fuego sobre mi palma. “¿¡Qué demonios…!?” Es extraño. La bola de fuego que se supone debería aportarme al menos algún tipo de visión no hace nada. Casi como si estuviera tratando de colorear un papel negro con un lapicero rojo, no tiene ningún efecto en la oscuridad total. *VWOOOOM* Me derrumbo de rodillas e instantáneamente aumento mi cuerpo con maná. Estoy asustado. ¿Qué clase de monstruo hay aquí para que sienta una intención maliciosa lo suficientemente intensa como para hacerme caer de rodillas? No puedo dejar de temblar y el maná de mi cuerpo se dispersa, negándose a escucharme por la falta de control mental que tengo. Por primera vez en mucho tiempo, me siento como un niño, un niño real e indefenso frente al hombre del saco. “¿Quién está ahí?” Hago lo mejor que puede para lanzar un rugido, pero el temblor de mi voz temblorosa me traiciona. En ese momento, un par de ojos aparecen de la nada. Sé exactamente a quién pertenecen estos ojos. Estoy seguro de ello; sin embargo, saberlo no me consuela ni me ayuda en absoluto. El brillante par de ojos blancos salpicados de estrellas, que me cautivaron la primera vez que los vi, se acerca. Una voz autoritaria que carece de emoción me atraviesa, como si estuviera hablando directamente en mi oído. “Al fin. Ahora tenemos un poco de privacidad para conversar pacíficamente.”


TBATE Capítulo 80

Capítulo 80
Mientras tanto (III)
Traducido por Laga
Corregido por DaniR
Editado por Helios

Punto de vista de Cynthia Goodsky: Al llegar a un claro en el bosque, oigo el leve murmullo de alguien recitando un encantamiento con mi audición mejorada. Me están lanzando una [Cuchilla de Viento]. Docenas de hojas de aire comprimido prácticamente transparentes zumban hacia mí a una velocidad aterradora. Como es de esperar, resulta natural que todos estos espías sean magos de atributo Viento. Me quedo quieta, esperando a que las chuchillas de viento me alcancen antes de liberar una barrera de sonido. Indemne, sigo caminando mientras termino mi segundo hechizo: [Campo de Pulso] *FWOOM* Los desafortunados pájaros y roedores de los alrededores caen muertos de los árboles en los que se escondían; junto con ellos, algunos de los espías desprevenidos también se llevan la peor parte y caen de sus propios escondites, agarrándose los oídos por la agonía. Tengo la ubicación de todos ellos. Antes de tener la oportunidad de enviar otro hechizo, me veo obligada a esquivar una aguja que ha logrado evitar mis sentidos hasta el último segundo. Echando un vistazo rápido hacia abajo, me doy cuenta de que el proyectil estaba cubierto de veneno. “Avier, encárgate de los que están a mi derecha.” – digo con voz monótona. ‘Sí.’ – confirma mi vínculo a través de la transmisión mental. Avier desciende del cielo iluminado por la luna, y en poco tiempo puedo escuchar los breves gimoteos y aullidos provenientes de los espías que se han convertido en presas. Lástima que nunca se escuchen sus gritos. Por mi parte, tengo que controlarme para mantener al menos a algunos de ellos con vida y en condiciones de poder sacarle algo de información. Al final, solo uno ha logrado sobrevivir el tiempo suficiente para ser interrogado... “¡GAAAAAAAAHHH!” – comienza a lamentarse uno de los espías que está en mi poder. Resulta bastante simple torturarlo después de destruir su núcleo de maná. Sin magia que lo proteja, su cuerpo es simplemente demasiado frágil. Procedo a aplastar sus huesos desde el interior después de darle la oportunidad de responder a mis preguntas. Pero continúa inquebrantable. “¡Heh! ¿Crees que le diré algo a un TRAIDOR? Has cometido un gran error. Poco a poco están recuperando su… Antigua fuerza. Solo por las preguntas que haces, has asumido que a este continente le quedan décadas, ¿eh? ¡No! A la gente de este continente… Les quedan menos de diez años antes de que comience la guerra comience.” Sonríe con satisfacción, escupiendo la sangre coagulada del interior de su boca hacia mi rostro. Mis mejillas no pueden evitar acalambrarse ante la confirmación de mis miedos. Reprimiendo mi frustración, coloco mi mano sobre la cabeza del espía herido. Con la voz ahogada por la sangre que se acumulaba en su boca, grazna: “¡Larga vida a…!” *Vrrm* La materia líquida de su cerebro comienza a filtrarse por sus oídos y la sangre gotea por el resto de sus orificios cuando el pulso de sonido que infrinjo en el interior de su cráneo aplasta sus sesos. Dejando caer el cuerpo sin vida al suelo, dejo escapar un suspiro. Dándome la vuelta, me apresuro a mi próximo destino, con cuidado de evitar los cadáveres esparcidos por el suelo. “¿Te importaría limpiar el desorden, Avier?” – digo con tono de disculpa. ‘La carne humana es demasiado fibrosa para mi gusto, pero supongo que por ahora tendrá que ser así.’ Cuando mi vínculo dice esto, su cuerpo de búho comienza a brillar antes de transformarse en su forma de wyvern. Con solo la luz de la luna iluminando el bosque, los sonidos de los huesos al crujir resuenan con fuerza. Avier se está agasajando con otro grupo de espías llegados de mi tierra natal. Dejo escapar una bocanada de aire, decepcionada por la noche infructuosa, mientras me limpio la sangre del rostro y me cambio el atuendo exterior. Mis años en este continente me han vuelto demasiado blanda. La apatía que una vez construí hacia la muerte y la tortura se ha ido, reemplazándola por otra cosa. Ahora siento un sabor amargo en la boca tras matar a unos pocos soldados a los que les han lavado el cerebro. Pero, aun así… Ha resultado demasiado sencillo… ¿Han sido una mera diversión? Avier, que rara vez me deja montar en su espalda, me lleva a nuestro próximo destino. Solo espero que mis sospechas no sean correctas.
* * *
Punto de vista de Arthur Leywin: La noche anterior… “¿En serio que tienes que irte de nuevo? Acabas de volver.” Madre exhala un suspiro mientras me mira desde el otro lado de la mesa del comedor. "Hermano, ¿te vas otra vez? ¿Vas a casi morir de nuevo?” – pregunta mi hermana con un rostro serio, haciendo que su última pregunta duela aún más. Me doy cuenta de que está haciendo pucheros por la forma en que su mejilla izquierda se hincha un poco más de lo habitual a pesar de que trata de mantener una cara de póquer. “¡Eleanor! No le digas esas cosas a tu hermano.” – reprende Madre mientras pellizca la mejilla de mi hermana. “Arthur, ahora te considero un adulto. Sé que tomas tus decisiones teniendo en cuenta a tu familia. Como tu padre, apoyo tu decisión de marcharte… Ya que es por el bien de tu amor.” – afirma Padre mientras me levanta el pulgar y las comisuras de sus labios se curvan hacia arriba. “¡Oh, Dios! Padre, por favor, detente.” – gimoteo ante el malentendido de ser tomado como una especie de preadolescente inducido por hormonas, el cual acaba de ser sorprendido con su novia. “¡Je, je!” Una risita escapa de los labios de mi madre. A pesar de sus esfuerzos por intentar cubrirse la boca rápidamente y volver a ponerse seria, ya es demasiado tarde. Puedo sentir cómo me arde la cara, así que miro hacia abajo, negando con la cabeza, sin saber qué es peor: que mis padres se preocupen por mí, o que se burlen de mí de esta manera. Mientras tanto, Elijah está sentado tranquilamente a mi lado, con los ojos muy abiertos, mordiéndose los labios para asegurarse de no reírse también; su expresión parece decir: ‘No estoy haciendo nada malo. ¡No!’, lo que me hace suspirar aún más fuerte. “¡Kyu~!” ‘¡Papá estará bien! ¡Esta vez voy a protegerlo!’ Sylvie salta de arriba abajo sobre la mesa. “Solo me llevará un par de días, y estaré con el Abuelo Virion; además, la semana que viene es la Constelación Aurora, así que estaré de vuelta en casa durante un tiempo. Como os he dicho al principio, este asunto es serio.” Intento convencer a mis padres, que ya están perdidos en su propia imaginación. “Bueno, no podemos seguir mimándote por siempre; estás creciendo, supongo, en más de un sentido. Solo recuerda que es mejor tomar las cosas con calma, Art. Aunque estoy seguro de que al menos lo harás mejor que tu padre.” – reflexiona Madre mientras mira impotente a Padre, que ha sido pillado desprevenido tras este ataque sorpresa. Mi padre, que ha estado haciendo todo lo posible tanto en su deber como Guardia Instructor, como en su entrenamiento, parece haber sido apuñalado cuando los comentarios burlones atraviesan su cuerpo. No puedo evitar sonreír con ironía antes de mirar a Elijah. “No te preocupes, les haré saber a todos que todavía estás vivo y que regresarás pronto.” – responde Elijah mientras pone su mano en mi hombro y me enseña el pulgar hacia arriba con gesto de duda. “Volveré pronto.” – reitero mientras dejo escapar un suspiro de duda. Me pongo en pie, dándoles a cada uno de ellos un abrazo final, algo que se ha convertido en una especie de costumbre en nuestra familia. Sylvie, que está atrapada en las manos de mi hermana, lucha por liberarse. Echando un vistazo rápido a mi madre y a mi hermana, me aseguro de que todavía lleven el colgante fénix-wyrm, por si acaso. Al ver la cadena de oro blanco parpadear alrededor de sus cuellos, les doy un último adiós a todos y entro en el carruaje que me espera afuera, con Sylvie correteando detrás de mí. Ya dentro de un carruaje con buena amortiguación y tirado por un gran caballo, comienzo a juguetear con el orbe moteado de oro, tratando de adivinar qué es exactamente. Sin embargo, cada vez que intento imbuir maná en el orbe, no hay ningún tipo de respuesta o reacción, casi como si fuera lo que parece ser… Una canica. Chasqueando mi lengua con frustración, coloco el orbe dentro de mi anillo. El viaje hacia la puerta de teletransporte probablemente será la única oportunidad que tendré para dormir un poco, así que trato de aprovecharlo al máximo. «Es necesario Rey Grey… Es de suma importancia traer estabilidad a nuestro país… Para demostrarle a la gente de nuestro país, TÚ país, que eres su Rey y que luchas por nosotros, es necesario matarla… Mátala, Rey Grey, para que el mundo sepa que no deben jugar con tu país… Mátala…» *¡Aaafff!* Me levanto del asiento del carruaje. El sonido de mi corazón latiendo martillea todo mi cuerpo, y siento el aire frío que se filtra dentro del carruaje contra mi frente llena de sudor. Me lleva un poco darme cuenta de que he estado soñando. Hundiéndome de nuevo en el asiento, me limpio el sudor frío que hay sobre mis cejas, mientras Sylvie, que debe haberse caído de mí cuando me desperté, salta de nuevo a mi regazo con una mirada preocupada. Mientras cierro los ojos con fuerza, esperando que eso me ayude a deshacerme del inquietante recuerdo que había olvidado por un tiempo, siento la áspera lengua de Sylvie en el dorso de mi mano. “Está bien, Sylv. Estoy bien.” – digo mientras le acaricio los oídos. ¿Por qué ha tenido que surgir ese recuerdo ahora? Incapaz de volver a quedarme dormido, hablo con Sylvie para pasar el tiempo. Comenzamos con unas pocas frases a cerca de la época en que se entrenaba sola, y termino mostrándole y explicando qué son los diversos objetos y paisajes por los que pasamos durante el resto del viaje en el carruaje. A lo largo de los meses, el crecimiento mental de Sylvie ha aumentado rápidamente. Su conocimiento y madurez han superado hace mucho a un humano de su edad. A veces deseo tener más oportunidades de entrenar con mi vínculo. Habiendo visto a Curtis y su León Celestial en los duelos, me doy cuenta de que han pasado muchas horas entrenando juntos. Cuando llegamos al destino, la luna todavía está en lo alto, iluminando cálidamente la ciudad flotante de Xyrus. El guardia estacionado frente a la puerta que conduce al Reino de Elenoir se apresura hacia nosotros con su mano izquierda agarrando el pomo de la espada que lleva atada a su cintura. “Indique la razón de su viaje y muestre la prueba de verificación.” – exige el rudo guardia mientras su mano izquierda suelta la espada al ver que yo era solo un niño. Por alguna razón, su voz me suena vagamente familiar, y no es porque su tono de voz sea de lo más común. Encogiéndome de hombros y empujando ese pensamiento molesto hacia el fondo de mi mente, me concentro en la situación en cuestión. Sin saber qué decir, recuerdo que todavía tengo la brújula plateada que Virion me dio cuando era niño. Lleva la insignia de la familia Eralith, por lo que tal vez podré usarla como prueba suficiente. Sin mediar palabra, meto la mano en el bolsillo, saco la brújula del anillo fuera de la vista del guardia y se la muestro. “Hmm, le pregunté por la raz… Es-este es el… Por aquí, Señor. Me disculpo por haber sido tan irrespetuoso. No tenía idea de que tuviera vínculos tan estrechos con la Familia Real.” La ruda expresión del guardia no se ve por ningún lado mientras se inclina y se apresura a regresar a la puerta, activándola. Cuando las runas alrededor de la entrada del portal brillan y comienzan a zumbar en un tono bajo, corre hacia nosotros con una mirada de disculpa en su rostro. “Desafortunadamente, la puerta no puede llevarlo inmediatamente al interior del Reino, pero le dejará en una vecindad relativamente cercana a una de las entradas.” – revela el guardia con arrepentimiento, como si fuera su culpa. “Mmm, eso está bien. Gracias.” Asiento con la cabeza. Vaya… Parece que eso era más que una simple brújula. El zumbido proveniente del portal se intensifica mientras las antiguas runas mágicas abren el portal. Giro la cabeza hacia atrás para ver al guardia haciéndome una reverencia exagerada. Cuando mi pie derecho entra en el portal, siento la sensación familiar de mi cuerpo siendo absorbido. Entonces veo al guardia, que ahora tiene forma diferente. El hombre de aspecto rudo con cicatrices grabadas en su rostro ha desaparecido, reemplazándolo por el anciano de la tienda de elixires. Con una sonrisa descarada, me lanza un guiño antes de decir: “Buen viaje, jovencito.”


martes, 29 de junio de 2021

SYN Capítulo 138

Volumen 13 Capítulo 7
La llegada del Monarca Dragón
Traducido por Alsabov y Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

¿Qué podría estar buscando cuando el mundo estaba al borde de la aniquilación? No, ¿era la persona frente a él realmente el cazador Sung? El Director estaba borracho y sacudió violentamente la cabeza, preguntándose si estaba alucinando. Sin embargo, al ver que la figura de Jinwoo se iba haciendo más clara, se dio cuenta de que la persona que tenía delante era real. Su ebriedad desapareció de repente. “Qu… ¿Que estás buscando?” – preguntó, elevando la voz. “El cristal.” – respondió Jinwoo sin rodeos. – “El cristal mágico de Kamish, entrégamelo.” “¡……!” Su sobresalto solo duro unos segundos, y el Director meneó la cabeza casi por reflejo. “Como bien sabes, el cristal de Kamish está en posesión de la Agencia Federal de Cazadores…” Fue en ese momento que se detuvo en seco. Parecía que tenía algún tipo de enfermedad profesional. ¿La Agencia de Cazadores? En una situación en la que Estados Unidos estaba al borde de la aniquilación, a nadie le importaba la Agencia, y mucho menos un cristal. ‘Supongo que todavía estoy borracho.’ El Director se dio una fuerte palmada en las mejillas con ambas manos, como si hubiera dado un aplauso. Cuando la piel se le puso roja por el impacto, su mente se volvió más clara. Sus ojos nublados recuperaron su claridad. De golpe, llegó a la conclusión de que la razón por la que Jinwoo quería tener el cristal era mucho más importante para la Agencia Federal o para los propios Estados Unidos, que el valor de la piedra en sí. Después de un corto momento de reflexión, el Director preguntó con mucho cuidado, para no ofender a Jinwoo. “Puedo darte el cristal, pero… ¿Para qué lo necesitas?” Jinwoo contestó de inmediato, sin dudarlo. “La voy a usar para contraatacar.”
* * *
Jinwoo había verificado la habilidad grabada en la piedra a través del Sistema. Sin duda era el poder de un Dragón. Sin embargo, la razón por la que no había prestado mucha atención a la piedra fue porque esa habilidad poseía un serio inconveniente: se trataba de un poder que no necesitaba. ‘Pero ahora las cosas son diferentes.’ El Director y Jinwoo bajaron al noveno piso del sótano de la Agencia Federal y se detuvieron ante la caja de cristal blindado donde se almacenaba la piedra. Ahora podía leer la habilidad con sus propios ojos y no con el Sistema. Era tal y como recordaba. Una habilidad con un poder terrible. Sin embargo, con la situación actual, ese poder compensaría sus deficiencias. Du-dum Su corazón se aceleró. “Cazador, una vez me contaste que los monstruos de las mazmorras fueron enviados aquí por esos seres llamados los Gobernantes.” – dijo el Director, que había estado mirando con calma la piedra. “Sí.” “Entonces, ¿qué son todas estas piedras que hay dentro de sus cuerpos?” “Son regalos de los Gobernantes para que a la humanidad le resulte más sencillo combatir contra estos monstruos.” Los Gobernantes buscaban lograr que el maná echase raíces en esta tierra a través de la feroz batalla entre humanos y monstruos. Los sacrificios humanos eran solo un efecto secundario. Por ello, los Gobernantes habían implantado estos cristales en los cuerpos de las bestias para que, cuando muriesen, sellasen sus habilidades automáticamente en su interior. Era una muestra de consideración para ayudar a los humanos en su caza. Y así, el poder de Kamish estaba latente dentro de la piedra. Esa habilidad sería la clave para contraatacar. El Director se quedó mirando como Jinwoo sostenía la piedra. “De verdad… Solo con eso… ¿Podemos detenerlos?” – preguntó tras tragar saliva. “Debo intentarlo.” En estos momentos, los ejércitos liderados por el Soberano de la Perdición seguían avanzando mientras destruían todo a su paso. Solo se detenían para destruir con precisión lo que había a su alrededor. Gracias a que los Gobernantes habían fortalecido el planeta con maná, la velocidad de avance de las legiones había disminuido, pero eso no duraría por mucho tiempo. Pronto, toda la tierra estaría envuelta en llamas. Jinwoo no iba a quedarse sentado observando cómo el mundo se desmoronaba. Iba a mostrarles el poder del Soberano de las Sombras. Era tiempo de enseñarles lo que una insignificante criatura era capaz de hacer con ese poder. “Tengo planeado hacer todo lo que esté en mi mano.” La voluntad en los ojos de Jinwoo impactó el corazón del Director. Ver cómo este joven cazador coreano no estaba pensando en escapar del enemigo, aunque conocía bien su terrible poder, hacía que se diera cuenta de lo patético que era, que solo estaba pensando en huir. ‘¿Quería ir con mi hija? Soy patético…’ Se sintió extremadamente avergonzado. Y no importaba cuál fuera el resultado, quería ver su pelea hasta el final. “No tengo excusas… Pero te lo ruego. Por favor, detén a los monstruos.” Las lágrimas brotaron de los ojos del Director mientras inclinaba la cabeza en señal de respeto. Quizá, lo que realmente quería evitar no era esa su muerte inminente a manos de los monstruos. No, como Director de la Agencia Federal de Cazadores, como persona que debería liderar la batalla desde la vanguardia, no tenía el coraje de ver a la gente de su país ser devastada por los monstruos. Aunque fuera algo casi insignificante, no importaba. Un simple hilo de esperanza era bueno. Aunque solo era un pequeño rayo de esperanza, se agarraría a lo que fuera. Sus emociones se transformaron en lágrimas que no dejaban de fluir de sus ojos. Sin decir nada, Jinwoo puso su mano en el hombro del Director. “……” Ese simple gesto fue cien veces más tranquilizador para el Director que cualquier palabra. “Te he mostrado algo desagradable. Me disculpo, cazador.” – añadió mientras se secaba las lágrimas. Jinwoo esperó pacientemente a que el Director se calmara antes de volver a hablar. “Hay algo más. Estoy buscando a una persona.”
* * *
Jinwoo siguió al Director al interior de un apartamento cerca de la sede de la Agencia Federal. “¿Para qué haces que se quede tan cerca?” “La Agencia cree que las cosas que necesitan protección deben mantenerse al alcance.” El Director fue hacia las escaleras porque su destino no estaba lejos. Cuando su espalda comenzó a sudar, se detuvo frente a la puerta de una casa en el cuarto piso. El Director se giró para mirar a Jinwoo. “Es aquí.” Jinwoo asintió. Toc, toc En lugar de tocar el timbre, el Director llamó suavemente a la puerta dos veces. Después de un breve momento de silencio, un agente abrió la puerta tras revisar el rostro del Director. “¿Director…?” El agente frunció levemente el ceño ante el olor a alcohol que llegaba hasta su nariz antes de saltar sorprendido al descubrir la presencia de Jinwoo detrás del Director. “¡……!” Podía decirse que el agente había mejorado, ya que no sacó su arma como la primera vez que le vio. El agente, que por instinto siempre se llevaba la mano a la cintura al percibir a un desconocido, puso una expresión de perplejidad, como si hubiera recordado eventos del pasado. “Ca… ¿Cazador Sung?” Ni siquiera tuvo tiempo suficiente para pensar por qué el cazador más poderoso del mundo estaba en este lugar. Otro agente que esperaba en el interior saludó al Director. “¿Dónde está la Señora?” “Está dentro, ¡ah!” Al igual que el agente que había abierto la puerta, se sorprendió al ver a Jinwoo. “Se… Señor, ¿esta persona es…?” “Desea hablar con la Señora. ¿Puede decirle que el cazador Sung Jinwoo está aquí?” “Entiendo…” Entonces… “No sabía que alguien vendría en un momento como este.” Como si estuviera esperando su llegada, la puerta de la habitación se abrió y apareció una mujer: la Señora Selner. Trabajaba como Potenciadora, fortaleciendo a los cazadores a su máxima potencia, pero antes de sufrir su despertar, ya trabajaba como psíquica. Jinwoo dio un paso al frente y se inclinó cortésmente ante la mujer de mediana edad. “Por aquí.” La Señora guio a Jinwoo al interior. “Creo que el cazador Sung quiere hablar conmigo en privado. ¿Me equivoco?” – dijo la Señora con gentileza cuando el Director trató de seguirlos. Jinwoo asintió, corroborando sus palabras. La puerta se cerró mientras el Director dejaba salir una ligera tos falsa y simulaba arreglarse la ropa. Cuando cerró la puerta, se volvió lentamente hacia Jinwoo, que le estaba esperando en una esquina de la habitación. Pero en el momento en que su cuerpo apareció ante sus ojos, no pudo contener el grito de sorpresa que salió de su boca. “¡Dios mío!” Era completamente diferente al de la última vez. “Tu… Tú no eres la misma persona que conocí.” Su cuerpo comenzó a temblar por miedo. Tiempo atrás, la oscuridad se escondía profundamente en su interior, pero ahora se había convertido en la misma oscuridad. Ella podía ver el poder de la Muerte que rodeaba a Jinwoo con sus ojos. Sin embargo, él negó con la cabeza y aclaró el malentendido. “Soy la misma persona que conociste, pero la oscuridad que viste en ese momento se ha vuelto una conmigo.” “Ah…” ¿Qué palabras en el mundo podrían describir una escena tan maravillosa? El poder de Dios residía en el cuerpo de un humano. Analizando el formidable poder que fluía por Jinwoo, la Señora solo pudo suspirar llena de admiración. Fue incapaz de cerrar la boca durante mucho tiempo. “Yo… Yo no tengo el poder para ayudarte.” – dijo al recuperar la compostura. No, ¿existía alguien en el mundo con la suficiente habilidad para poder ayudarlo? Era un ser que trascendía ampliamente a los seres humanos. Sin embargo, Jinwoo tenía una idea diferente. “¿Dijiste que podías ver fragmentos del futuro?” – preguntó mientras se acercaba con lentitud a la aterrorizada Señora. “Hasta cierto punto…” “En ese caso, ¿te gustaría echarle un vistazo a mi futuro?” Antes de entrar en la batalla, Jinwoo quería saber el final que verían sus ojos. Daba igual el resultado, pensaba que le ayudaría a estar más relajado. La Señora Selner vaciló antes de asentir lentamente con la cabeza. Extendió ambas manos, agarró los dedos de Jinwoo y cerró los ojos. Adentrarse en la oscuridad requería una gran dosis de valor. Pero más que eso, no se atrevía a rechazar la petición del guerrero capaz de enfrentarse a tales enemigos. El tiempo pasó volando y, cuando finalmente abrió sus ojos, un incontrolable mar de lágrimas recorría sus mejillas. “Tú… ¿En verdad vas a cargar con todo ese peso solo?” “……” Jinwoo no respondió. “¿Cómo…? ¿Cómo puede una sola persona llevar tal terrible carga…? ¿Vas a sacrificarte para salvarnos a todos?” El rostro de Jinwoo se iluminó. “Afortunadamente puedes llegar hasta ahí.” “¿Afortunadamente? Nadie lo recordará. ¡Terminarás luchando una terrible batalla tú solo!” Jinwoo soltó sus manos mientras ella intentaba disuadirlo. Cuando se decidió a luchar, ya estaba preparado para lo que tuviera que pasar. Dio un paso atrás antes de saludar cortésmente de nuevo. “Lamento haber venido sin avisar para solicitar una petición irrazonable.” “¡Cazador Sung Jinwoo!” Jinwoo se introdujo en la sombra bajo sus pies antes de que la voz desesperada de la Señora pudiera terminar sus palabras. Alarmados por los gritos, los agentes se apresuraron a entrar, pero Jinwoo ya había desaparecido.
* * *
“……” Jinwoo subió al edificio más alto y expandió sus sentidos tanto como pudo. Era lo mismo que había hecho cuando estaba buscando a Jinho. Lejos, hacia el norte, podía sentir un incontable número de monstruos moviéndose hacia el sur. Apenas podía sentir la presencia de otro ser vivo en el área que quedaba detrás de ellos. Todos habían sido devorados por los habitantes del Mundo del Caos. Min Byung-Goo, Go Gunhee, Adam White, y su padre. Los rostros de las muchas personas que habían perecido en la lucha contra esas criaturas pasaron por la mente de Jinwoo. Ira. La ira que brotaba desde lo más profundo de su pecho comenzó a teñir su corazón negro. Jinwoo cerró los ojos y vagó en busca de la energía del Dragón en medio de ese enorme ejército. No fue complicado encontrar una masa de energía que se arremolinaba como un tornado que se tragaba todo lo que había a su alrededor. ‘Te encontré…’ Jinwoo vio al Monarca de los Dragones. Y el Soberano de la Perdición le vio a él. Un sentimiento afilado recorrió todo su cuerpo. Y sabía quién era el único ser que podía hacerle tener esa reacción. El Monarca se detuvo y miró en dirección a Jinwoo. Sus siniestros ojos de serpiente no apartaron la mirada de la oscuridad durante mucho tiempo, ya que finalmente sentía la presencia del único enemigo capaz de amenazar su existencia. “……” “……” El Soberano de las Sombras y el Soberano de la Perdición se miraron el uno al otro a través del espacio.
“¡Estoy justo aquí!” – gritó el Monarca de los Dragones, siendo el primero en mostrar sus colmillos.
Su poderoso rugido resonó como si cientos, no, como si miles de relámpagos cayeran al mismo tiempo por todo el planeta.
“¡Decenas de millones de los tuyos han muerto! ¿Cuánto tiempo vas a seguir escondiéndote?”
Un brillo espeluznante apareció en los ojos de Jinwoo. ‘Te veré pronto.’ Y entonces… Jinwoo se tragó las palabras que iba a decir y desapareció en las sombras.