martes, 31 de diciembre de 2019

SYN Capítulo 65

Volumen 7 Capítulo 4
Centro de atención
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Kaisel aterrizó frente al edificio de la Asociación de Cazadores. ¡Iaaaaaaack! La gente de la Asociación salió asombrada cuando una enorme bestia apareció sobre Seúl, y se quedaron atónitos cuando ésta aterrizó en el patio de la Asociación de cazadores. Los cazadores asignados a la vigilancia, que normalmente estaban encargados de detectar a los seres que poseían energía mágica, corrieron hacia el patio con varias armas en las manos. Pero se sintieron alarmados cuando vieron a un hombre saltar de la parte posterior de la criatura. “Regresa.” Kaisel escuchó la orden e inmediatamente desapareció dentro de la sombra de Jinwoo. Mientras tanto, la gente reconoció quien era. ‘Es… ¿Esa criatura fue convocada por Jinwoo?’ ‘¿Es capaz de controlar ese monstruo?’ Todas esas personas habían visto la habilidad de Jinwoo a través de la televisión. No era extraño que fuera capaz de controlar monstruos. Jinwoo se acercó a un empleado de la Asociación que ya conocía. Era un cazador que trabajaba para el Departamento de Vigilancia de Cazadores (DVC) y a menudo lo veía acompañando al Presidente de la Asociación. “Quiero reunirme con el Presidente.” – dijo Jinwoo. Normalmente, nadie podía reunirse con el Presidente de la Asociación solo por quererlo. Incluso los miembros del gobierno tenían que esperar una semana para lograr una reunión con Go Gunhee. Sin embargo, no había nadie lo suficientemente valiente como para decirle eso a ese joven. Un cazador que no era parte del grupo de la incursión había salido de repente de la nada y eliminado con facilidad al rey de las hormigas. Un monstruo tan poderoso que se divertía jugando con varios cazadores de rango S. Así que podía suponer que sería el Presidente quien estaría encantando por hablar con ese hombre en este momento. “Ahora mismo el Presidente está en el hospital.” – respondió el empleado de la Asociación rápidamente. “¿Se encuentra mal?” – preguntó Jinwoo al recordar que la salud del presidente no era muy buena. Resultaba posible que su corazón hubiera sufrido algún tipo de problema durante la incursión en la isla. “No, en absoluto. Se acercó para comprobar la situación de la cazadora Cha Haein.” Jinwoo asintió con la cabeza, parecía que iba a ser difícil encontrarse hoy con el Presidente. Pero justo cuando se preparaba para irse, el empleado continuó hablando. “Déjeme llamar al Presidente por teléfono. Si lo desea, por favor, espere un momento en la sala de recepción.” “De acuerdo.” – contestó Jinwoo aliviado. Había algo que quería decirle al Presidente lo antes posible.
* * *
Cha Haein había sido ingresada en un gran hospital designado por la Asociación. En ese momento se acercó el médico personal del Presidente. “¿Cómo está?” – preguntó el Presidente nada más verlo. Había estado esperando en silencio los resultados del examen. “Todavía no hemos realizado un diagnóstico completo, pero… Tras un examen preliminar parece estar perfectamente. Está durmiendo con normalidad en este momento.” “Bien…” – contestó Gunhee asintiendo con la cabeza, contento de que sus pensamientos hubieran sido confirmados. El médico había estado a su lado mientras observaban la incursión, así que la condición actual de la cazadora Cha era un misterio incluso para él. “El color de su piel no está en buen estado debido a la pérdida masiva de sangre, ¿cómo ha mejorado su condición general en tan poco tiempo?” “…” Go Gunhee ya había interrogado al resto de miembros del equipo de incursión, pero eligió mantener la boca cerrada y no decir nada. ‘¿Me creerá si se lo cuento?’ El cazador Sung Jinwoo había tomado prestado el poder de un muerto para curar a la cazadora Cha Haein. Además, Jinwoo había exigido que apagasen la cámara porque no quería revelar su habilidad. El Presidente de la Asociación no era tan tonto como para revelar esa información de forma descuidada a otras personas. El resto de cazadores había pensado lo mismo. “Los sanadores de rango A que tenía preparados para su llegada lograron salvarla.” “Parecía que estaba a punto de morir… Me alegra que el tratamiento no llegara demasiado tarde.” Afortunadamente para Go Gunhee, el médico parecía haberle creído. “¡Ah!” – dijo el médico personal del Presidente después de recordar algo. – “Señor, se trata del cazador Sung Jinwoo.” El Presidente levantó sus orejas al escuchar ese nombre. “¿Qué pasa con el cazador Sung?” El médico se apresuró a continuar al ver que la luz que brillaba en los ojos del Presiente había cambiado. “¿Sabe que su madre era paciente en nuestro hospital?” “Tiene el trastorno del Sueño Eterno.” “Correcto.” Gunhee había leído todo el informe sobre la familia de Jinwoo cuando investigaron sus antecedentes. “No puede ser… ¿Ha muerto?” – preguntó de repente el Presidente pensando en el peor escenario posible. Su expresión se había vuelto seria. El doctor sacudió la cabeza. “Es exactamente lo contrario.” “¿Lo contrario?” “En realidad, he escuchado que se ha despertado de la etapa final del Sueño Eterno y fue dada de alta hace unos días.” “¿Me estás diciendo la verdad?” “Los que saben la noticia están alborotados por todo eso. Puede que no se hiciera ningún anuncio oficial, pero sucedió en este hospital.” Los principales dirigentes del hospital también habían visto la incursión de hoy. Eso significaba que habían continuado hablando sobre el asunto de Jinwoo y, a medida que continuaba la conversación, hasta el médico personal de Go Gunhee había acabado enterándose. “¿Se ha curado del Sueño Eterno? ¿Cómo es posible?” “Creo que es la primera vez que pasa en el mundo.” “¿Cuándo se despertó?” “Aproximadamente…” – dijo el médico intentando confirmar la fecha en su cabeza. – “Hace unos cinco días.” “…” Ahora tenía sentido. El día que la madre del joven despertó había sido el día en que le había pedido a Jinwoo que se uniera a la incursión. ‘Además, el padre de Jinwoo desapareció dentro de una puerta.’ Una esposa que había perdido a su pareja por una incursión. Al cazador Sung le habría resultado muy complicado dejar sola a su madre para participar en la incursión de la isla de Jeju. Eso sin contar que iba a participar en una incursión que ya había fallado tres veces. ‘Por eso no participó en la incursión.’ – reflexionó Gunhee ante su descuido por no verificar su situación. Si combinaba la situación de Jinwoo con la hazaña que había realizado hoy, servía para esclarecer el misterioso malentendido que casi había bloqueado su corazón. Realmente le gustaba ese joven, era una persona rara en estos días. Fue entonces cuando un empleado de la Asociación se le acercó. “Señor.” “¿Pasa algo?” “No ha sido posible ponernos en contacto con la familia del cazador Min Byung-Goo.” “Quieres decir... ¿Su madre?” “Sí, señor.” Era de esperar. La noticia de la muerte de su hijo se había anunciado en la televisión y cuando la escuchó llamó a la Asociación por teléfono. Su voz temblaba sin parar. La Asociación no había tenido más remedio que ser honesto con ella. “Iré a verla.” “Señor, ¿planea ir allí personalmente?” “Unos padres que han perdido a su hijo y que tienen que asistir a un funeral sin cuerpo. ¿De verdad crees que está en un estado mental adecuado para levantar un teléfono?” “Pe… pero, señor.” “Iré directamente a informarle todo lo que ha sucedido. También expresaré mis condolencias.” “Entendido, señor…” El empleado se dio la vuelta con una cara seria, pero entonces su teléfono comenzó a sonar de forma ruidosa y le hizo detenerse. Era una llamada de la Asociación, por lo que pidió permiso al Presidente para responderla. “¿Huh? ¿Alguien quiere ver al Presidente? ¿Qué? ¿Él?” Go Gunhee sacudió la cabeza. “Diles que hoy no voy a ver a nadie.” El empleado cubrió el teléfono con la mano y habló rápidamente. “Señor, la persona que desea hablar con usted es… El cazador Sung Jinwoo.” “¿Sung Jinwoo?” – dijo el Presidente con los ojos muy abiertos por la sorpresa. Al instante retiró las palabras que acababa de decir. – “Dile que iré ahora mismo.”
* * *
Jinwoo se trasladó a la oficina del Presidente bajo la guía de un empleado. “¿Le gustaría algo de beber?” – preguntó con amabilidad tan pronto como vio a su invitado sentado. Jinwoo estaba a punto de rechazar la oferta solo para sentir cómo su garganta comenzaba a exigir algo de beber. Después de pensarlo por un segundo, no había tomado un solo sorbo de agua a pesar de haber luchado en una pelea tan intensa. “Agua estará bien.” “¡Gracias!” “¿……?” No entendía por qué tenía que estar agradecido. La cara del empleado se puso toda roja después de decir esas palabras por puro nerviosismo y, sin tardar, colocó una botella de agua frente a Jinwoo mientras hacía una reverencia. “Si necesita algo más, no dude en llamarme.” “Sí.” Jinwoo pensó que la actitud del empleado era mucho más amable y detallista que la última vez que había acudido a la Asociación. ‘Probablemente se deba a la transmisión de la incursión.’ Supuso que la actitud de muchas personas, así como la forma en la que lo miraban, cambiaría en gran medida a partir de ahora. No mucho tiempo después, Go Gunhee entró en la oficina. “¡Cazador Sung Jinwoo!” Jinwoo intentó levantarse, pero el Presidente disuadió al joven de hacerlo. Acaba de regresar de la isla de Jeju, incluso había luchado contra ese monstruo mutante que casi había aniquilado al equipo de cazadores de rango S. Ahora, Jinwoo era una persona importante entre las personas más importantes, y Go Gunhee definitivamente no planeaba faltarle al respeto a la persona que había salvado la vida a los cazadores de rango S de Corea del Sur. Gunhee se sentó en el sofá que había frente a Jinwoo, en lugar de su asiento de honor habitual. “Ya he escuchado lo que ocurrió dentro del hormiguero.” “Ah, ya veo.” – dijo Jinwoo pensando que tenía suerte. Ahora la conversación iría más rápida. “Además, también he sido informado de cómo has llegado hasta aquí.” – continuó Gunhee. Muchas personas de la Asociación habían visto a Kaisel. No había forma de que el Presidente no escuchara nada sobre eso. “¿Lo usaste para llegar a la isla de Jeju?” Jinwoo había usado el ’Intercambio de sombras’ para llegar hasta la isla, pero no había ninguna razón para revelar todos sus secretos. “Así es.” – contestó Jinwoo, siendo tan parco en palabras como siempre. Aunque parecía confesar que era el culpable de la aparición de un monstruo volador sobre Seúl hacía unas noches, ahora sería mucho más fácil montar a Kaisel. “Ya veo.” Era como esperaba. El Presidente de la Asociación asintió con la cabeza. Jinwoo era capaz de utilizar los poderes de los monstruos muertos. Entonces, no sería una cosa tan extraña para él andar en la espalda de una criatura con esas características si había logrado matar a un monstruo volador en algún lugar. La curiosidad del Presidente había sido satisfecha y era hora de pasar al tema principal. “¿Dijiste que querías hablar conmigo...?” “Sí.” “¿Ha pasado algo?” “Me he ocupado de todas las hormigas en la isla.” “¿Perdón?” – preguntó Gunhee saltando de su asiento. – “¿Has matado a cada una de esas hormigas?” “Sí.” – respondió Jinwoo con confianza. – “Ahora se puede ir a la isla de Jeju sin peligro.” “Pero, ¿cómo…?” No, Go Gunhee podía adivinar cómo lo había hecho. La cámara de televisión había captado la visión de cientos de invocaciones de Jinwoo. Si esas cosas exploraban cada centímetro de la isla de Jeju, entonces no sería un problema aniquilar a cada hormiga en tan poco tiempo. Pero lo más importante era que ahora podían entrar a la isla de Jeju y también podrían recuperar los restos del cazador Min Byung-Goo, que se encontraba descansando en lo más profundo del hormiguero. Go Gunhee había estado muy preocupado por el hecho de que los restos del cazador tuvieran que ser abandonados allí hasta que las hormigas hubieran muerto. “Gracias, cazador Sung Jinwoo.” – dijo Gunhee de todo corazón.
* * *
Suite del mejor hotel de lujo de Corea del Sur. Aunque su presencia había sido enterrada bajo la gran noticia de la incursión a la isla de Jeju, todavía era un hecho innegable que uno de los cazadores más poderosos del mundo había establecido su residencia temporal en ese lugar. Thomas apagó el monitor mientras seguía reproduciendo el vídeo de la incursión. Hasta ahora, ya había visto esas imágenes tres veces. “Señor, ¿qué piensa?” – preguntó Laura, su asistente, que estaba su lado. “Bueno… Es como se ve.” Se recostó en el sofá y estiró las piernas sobre la mesita. Thomas tenía el pelo rubio claro y una nariz respingona. Una sonrisa feliz, aparentemente interminable, estaba profundamente grabada en su rostro con gafas de sol. “¿Ese es el cazador que investigó el señor Hwang?” “Sí.” “¿Y preguntó qué pasaría si matara a alguien en Corea?” “Sí.” Thomas había ordenado que se investigara en secreto la posible conexión entre Hwang Dongsuk y Sung Jinwoo tan pronto como Laura hizo su informe. Como resultado, solo había una conexión entre los dos: ese sería el hermano mayor de Hwang Dongsuk, Hwang Dongseok. Su hermano y Sung habían entrado juntos en la misma mazmorra, pero solo uno había salido vivo, mientras que el otro había desaparecido. Pero nadie hacía preguntas sobre lo que ocurría dentro de una mazmorra. Era algo que se había convertido en algo común en todo el mundo. “Venganza.” “Es lo más probable.” “Pensaba que no tenía familia. Lo ha ocultado bastante bien.” “Señor, también he escuchado que el hermano del señor Hwang fue muy meticuloso en ocultar su conexión familiar.” “Probablemente estaba involucrado en asuntos poco limpios.” Si se descubría lo que había estado haciendo, le causaría muchos problemas a su hermano menor. Laura usó su silencio para indicar que estaba de acuerdo. Y entonces ocurrió la incursión a la isla de Jeju. “Después de este evento, supongo que ahora será mucho más complicado encontrarse con Sung Jinwoo.” “Eso creo.” – respondió Laura con confianza. Solo había una razón por la cual el Maestro del gremio Carroñeros, así como uno de los cazadores más famosos del mundo, Thomas, gastase algo de su tiempo para venir a esta insignificante nación. Y ese motivo era conocer a Sung Jinwoo. Más en concreto, quería descubrir qué podría pasar si Hwang se encontraba con Sung Jinwoo. Pero había explicado a sus subordinados que iba a Corea a tantear a otro cazador de rango S. “Realmente quería conocerlo. Qué pena.” – murmuró con voz triste. “¿Será mejor no dejar que el señor Hwang se encuentre con el cazador Sung?” – preguntó Laura con cautela a su lado. “Bueno…” – respondió Thomas rascándose lentamente la barbilla antes de poner una sonrisa. – “El gobierno de Corea del Sur acaba de salvar la vida de Hwang.” El gobierno coreano había rechazado la petición de entrada de Hwang Dongsuk en el país. Después de todo, había abandonado su madre patria para emigrar a los Estados Unidos tan pronto como fue evaluado como un cazador de rango S. Casi se había convertido en un incidente internacional, pero Thomas se sirvió de ello para llegar a Corea primero. Sin embargo, Hwang no era alguien que se fuera a rendir por esa negativa. Especialmente si su propósito era la venganza. De hecho, Thomas no estaba tan preocupado. No pensaba detener a Hwang y correr el riesgo de atraer su hostilidad cuando quería vengar la muerte de un familiar. Ese hombre era un activo importante del gremio Carroñeros. Y por esa razón, Thomas había decidido averiguar el nivel exacto de las habilidades de Sung Jinwoo, que también estaba clasificado como un rango S. Sería problemático si Hwang terminase pateando una pared. Sin embargo, Thomas tenía la impresión de que había sido afortunado de poder ver al cazador Sung Jinwoo en acción. “Da igual cómo lo hagas, pero no dejes que Hwang ponga un pie dentro de Corea del Sur. Con suerte, esos dos nunca se cruzarán.” “Entendido. Utilizaré todos los procedimientos legales.” “Se lo diré en persona a Hwang. Ese compañero tiene una personalidad demasiado fuerte, así que supongo que tendré que ser muy persuasivo.” Laura anotó con cuidado todo lo que decía el Maestro del gremio en un bloc de notas. Pero entonces, una pregunta apareció en su cabeza. “¿Qué pasa si...? Incluso después de hacer todo esto, ¿los dos terminan peleando...?” “Laura. ¿No me conoces?” – preguntó Thomas con una sonrisa. “El señor Hwang es propiedad del gremio Carroñeros. Y Carroñeros es mío.” Sus labios podrían estar sonriendo, pero los ojos ocultos tras las gafas de sol no lo hacían. Siempre usaba unas gafas de sol para ocultar sus ojos increíblemente afilados. Volvió a sentarse derecho. “Nunca perdonaré a nadie que se atreva a tocar algo de mi propiedad. Aunque se trate del propio gobierno de los Estados Unidos.” – dijo en voz baja. Su poder era igual al de todo el país. Se llamaba Thomas Andre. Uno de los cinco mejores cazadores del mundo. Su confianza era algo que solo un cazador con rango de Autoridad Especial podía tener.
* * *
“Cazador Sung, te llevaremos a casa.” – dijo el Presidente de la Asociación haciendo la oferta de forma apresurada cuando Jinwoo se levantó para irse. – “Si esperas un minuto, uno de nuestros agentes traerá un automóvil. ¿Te parece bien?” “……” Jinwoo había entendido que la Asociación de Cazadores, y especialmente su jefe, Go Gunhee, se sentía extremadamente agradecida. Sin embargo, eso no significaba que quisiera recibir un trato especial. No era como si su casa estuviera demasiado lejos y tampoco necesitaba que le prestaran un coche. Si quisiera ahorrar a tiempo, podría montar a Kaisel o correr todo el trayecto que había hasta su casa. En realidad, sería más rápido. Fue por eso que Jinwoo rechazó la oferta. “Gracias, estaré bien.” Sin embargo, el Presidente sacudió la cabeza e insistió en ello. “Creo que... Será más conveniente que te llevemos.” “¿Qué quieres decir?” “¿Podrías venir hasta aquí?” – respondió Gunhee acercándose hasta la ventana. Jinwoo se acercó a la ventana y entonces vio lo que estaba pasando en la calle. Hacía menos de una hora, la entrada principal de la Asociación estaba escasamente poblada. Pero ahora, una gran multitud de personas se había reunido ante su puerta y no se podía ver ningún hueco en absoluto. “Todos han venido a verte cuando escucharon que el cazador Sung Jinwoo estaba aquí.” Jinwoo no tuvo que preguntar cómo se habían enterado. ‘Llegué volando en Kaisel.’ En estos días, casi todo el mundo tenía al menos una cámara en sus manos. Las imágenes con la aparición de Jinwoo en la Asociación de Cazadores sobre Kaisel se habían extendido con rapidez a través de los foros. Por supuesto, los periodistas pronto se habían hecho eco y extendido la noticia. Solo era un titular y unas pocas palabras en el cuerpo.

Una bestia misteriosa llega a la Asociación, ¿Quién es su dueño?
El artículo declaraba que el monstruo no resultaba en absoluto normal y que era negro azabache, como una sombra. Al final, el periodista especulaba con la idea de que fuera una de las criaturas invocadas de Jinwoo, ya que se parecía a lo que millones de personas habían visto en sus televisores. Muchas personas escucharon la noticia y llegaron para confirmar si era verdad. También se juntaron con aquellos que querían conocer a Jinwoo en persona, haciendo que todos se juntaran ante las puertas de la Asociación. Una avalancha de emociones brotó dentro de Jinwoo mientras miraba a todas estas personas. A su lado, Gunhee se quedó en silencio mirando a la multitud. “Estoy seguro de que lo sabes… Pero nuestros compatriotas estaban ansiosos por conseguir una victoria.” – dijo el Presidente con calma, rompiendo el silencio de la habitación. Hace cuatro años hubo una auténtica catástrofe. Por culpa de la mazmorra de la isla de Jeju, Corea se había convertido en el único país del mundo en perder una parte de su territorio. Muchos países expresaron su solidaridad, pero en su interior se burlaban de los cazadores coreanos por su incompetencia. Cuando las tres operaciones para recuperar la isla fracasaron, ese sentimiento alcanzó su punto máximo. Fueron dos años de desgracias. Al final anunciaron a la gente que la cuarta operación sería un intento conjunto entre Corea y Japón. Hubo muchas voces que se burlaron de los coreanos por su incapacidad para tratar con los monstruos sin la ayuda de los japoneses. Desafortunadamente era la dura realidad. Pero entonces los poderosos cazadores japoneses, con sus más de veinte guerreros de rango S, se dieron la vuelta y huyeron de la incursión. Sin embargo, Jinwoo apareció repentinamente junto con sus soldados negros. De alguna manera, el enorme entusiasmo de la gente era algo natural. Como las personas sedientas que calman su sed en un oasis, los coreanos presenciaron las hazañas de Jinwoo y desecharon su sensación de impotencia. Muchos espectadores salieron a la calle, incapaces de contener su alegría, y corrieron hacia donde habían escuchado que se encontraba Jinwoo. “Aunque estoy seguro de que también puedes volar con tu monstruo.” – dijo Gunhee riéndose a su lado. – “Sin embargo, considerando la posición de la Asociación, ¿podrías bajar para encontrarte con la gente?”
* * *
Jinwoo abrió la puerta de cristal y salió del edificio de la Asociación, haciendo que toda la agitación desapareciera de inmediato. Todas las personas que se encontraban reunidas en los alrededores de la Asociación, cerraron la boca y se quedaron mirando en silencio a Jinwoo. “……” “……” Muchas zonas de la ropa de Jinwoo todavía mostraban signos de la batalla. Había manchas con los fluidos de las hormigas y una parte había sido desgarrada por las pinzas del rey hormiga. Sin embargo, nadie se burló de la apariencia actual de Jinwoo. Simplemente, los ciudadanos se quedaron mirando en silencio mientras sentían cómo algo comenzaba a hervir en lo más profundo de sus corazones. Jinwoo también les devolvió la mirada en silencio, haciendo que un pesado silencio descendiese entre él y los ciudadanos. “Señor Cazador, por favor. Por aquí.” – dijo Woo Jincheol, que tenía la tarea de guiar a Jinwoo. El personal del DVC se adelantó y creó un camino entre la gente, mientras pedía a la gente su comprensión por la situación. Pero todos los ciudadanos se hicieron a un lado sin mostrar queja alguna. Sin embargo, los accidentes siempre ocurren en los lugares más inesperados. Cuando estaba a poca distancia del automóvil, un anciano apareció ante Jinwoo. “Señor cazador…” Uno de los agentes del Departamento de Vigilancia trató de detener al anciano, pero dudó cuando vio su cara empapada de lágrimas; antes de poder reaccionar, Jinwoo le hizo una señal, haciendo que diese un paso atrás. El anciano apenas fue capaz de mantenerse erguido ante Jinwoo. Unas gruesas lágrimas corrían por su rostro. “Señor cazador… Gracias… Mi hijo ya puede cerrar los ojos y descansar en paz.” – dijo con una voz ahogada. El anciano vaciló cuando la fuerza abandonó sus piernas, pero Jinwoo lo sostuvo rápidamente, antes de caer. “Gracias, cazador… De verdad… Gracias…” – dijo el anciano mientras se aferraba con las manos a los brazos de Jinwoo y seguía inclinando la cabeza, una y otra vez. “Solo hice lo que tenía que hacer. Por favor, intenta levantarte.” Woo Jincheol sostuvo al anciano y se lo dejó a sus subordinados. “Señor cazador. La multitud está aumentando. Quizá deberíamos ponernos en marcha.” – susurró, mientras se inclinaba cerca de Jinwoo. “Vale.” – respondió Jinwoo, asintiendo con la cabeza. Woo Jincheol abrió la puerta trasera del automóvil y esperó a que entrase. Jinwoo echó un último vistazo a la multitud antes de subir. No se sabe quién lo comenzó primero. Alguien en medio de la multitud bajó rápidamente la cabeza tan pronto como se encontró con la mirada de Jinwoo en señal de agradecimiento, pero luego todos hicieron lo mismo. Daba igual por donde pasara su mirada, todos le estaban dando un saludo sincero. “Señor cazador.” – dijo un ansioso Woo Jincheol una vez más. Sus palabras despertaron a Jinwoo, y solo entonces se subió por completo dentro del automóvil. Woo Jincheol se sentó en el asiento del pasajero delantero y un subordinado entró en el del conductor. Finalmente, el coche se alejó lentamente del edificio de la Asociación. Jinwoo se quedó mirando por la ventana en silencio. La gente lo seguía mirando y no desvió sus ojos hasta que el automóvil quedó completamente fuera de su vista. Al final, se recostó en el asiento y colocó una mano sobre su pecho. Du-Dum. Du-dum. Du-dum… Su corazón latía con rapidez al tiempo que una maravillosa sensación de logro crecía en su interior. Al principio se había sentido perdido cuando el Presidente de la Asociación sugirió que debería aparecer ante la multitud. Pero ahora estaba contento de no haberlos ignorado. Parecía que cada mirada era su recompensa por un trabajo bien hecho. “¡Ah!” Woo Jincheol volvió la cabeza con rapidez cuando escuchó el grito de Jinwoo. “¿Ha pasado algo?” “No… No es nada importante.” Jinwoo acababa de recordar que había roto el televisor sin dar ninguna explicación para disminuir el impacto que podría sufrir su madre si de repente lo veía en la pantalla. ‘¿Cómo voy a explicar todo esto?’ – pensó mientras se masajeaba la frente con impotencia. No sabía qué hacer. Cuando encendió su teléfono vio trece llamadas perdidas de su casa.
* * *
Un auténtico maremoto estaba avanzando por todos los foros de internet. Era de esperar. La incursión en la isla de Jeju había sido la primera aparición pública de Jinwoo desde que obtuviera su carnet de rango S. Era lo mismo que hacer su debut en la sociedad. Y en esa situación había abrumado a la hormiga mutada que había conmocionado a toda la sociedad, además de barrer a miles de hormigas que bloqueaban su ruta de escape con sus invocaciones. Al igual que los fanáticos entusiasmados que salían a las calles después de un partido, los que habían presenciado la incursión entraron en los foros para expresar sus opiniones.

Guau… Estoy sin palabras.

¿Desde cuándo se pueden invocar tantas criaturas?

Después de diez años con cáncer, ver el asalto de las criaturas de Sung Jinwoo hizo que desapareciera.

Después de vivir una década, ¿Seguro que era cáncer?

Da igual donde vayas, siempre hay gente que no sabe reconocer el ambiente…

Fue tan genial. Es el mejor.

Perdí a mi hijo hace cuatro años en la isla de Jeju. Sé que Sung Jinwoo nunca leerá esto...
La operación había logrado captar el interés de todos los ciudadanos surcoreanos. No era de extrañar que varios foros se desbordaran con las historias relacionadas con la incursión. Y el nombre de Jinwoo aparecía en todas las discusiones. En particular, entre los internautas a los que les gustaba mantener acalorados debates mientras comparaban las habilidades de los cazadores.

Con sus poderes, ¿no deberíamos decir que nuestro país ahora también tiene a alguien con Autoridad Especial?

Ah. ¿Solo con eso? Debes limitar el consumo de sopa de Kimchi que tomas al día.

¿Por qué no? Despejó prácticamente solo una mazmorra de rango S. La brecha que hay entre él y el resto de cazadores es enorme.

El historial del cazador Sung Jinwoo no es lo suficientemente extenso. Si sus habilidades son reales, aunque se quede quieto, la gente lo terminará por reconocer.

En cualquier caso, ese hombre es increíble.

Un rango E es solo un poco mejor que una persona normal, ¿cómo puede alguien así volverse tan fuerte?

¿El cazador Sung Jinwoo ha vuelto a despertar?

Mucha gente no parece saber que Sung Jinwoo ha pasado por un segundo despertar. Solicitó la protección de su información privada de inmediato, así que…
Por supuesto, también había muchas personas que no estaban satisfechos con Jinwoo.

Pero aun así… Si hubiera participado desde el principio, ¿hubiera muerto Min Byung-Goo?

Si no quería participar, ¿Por qué apareció a la mitad?

Parece que esta gente que escribe encima de mí, todavía no ha visto el artículo publicado por la Asociación.

¿Qué artículo? Pon el enlace.
El artículo decía lo siguiente.

Nota informativa.
La Asociación determinó que, a pesar de que Jinwoo fue clasificado como un cazador de rango S, carecía de la experiencia necesaria para ingresar a una mazmorra de alto rango.
Por lo tanto, la Asociación decidió mantenerlo en reserva y que solo actuara en caso de emergencia, en lugar de unirse a la incursión desde el principio.
Una vez que la situación se volvió peligrosa, se decidió que participase de inmediato.
Era una historia preparada de forma apresurada, pero resultó ser suficiente para convencer a las masas. ‘Es lo mejor que puedo hacer por él.’ De esta manera, con su rápida respuesta, Go Gunhee pudo ocultar la vida personal de Jinwoo fuera de la opinión pública y evitar que las críticas fueran hacia él. Gracias a eso, algunas personas denunciaron la incapacidad de la Asociación para evaluar de forma adecuada las capacidades de sus propios cazadores, pero nadie señaló con el dedo hacia Jinwoo. Al contrario, la aclamación de Jinwoo a los ojos del público aumentó todavía más. La situación estaba en su peor momento, con el equipo japonés encargado de ganar tiempo retirándose de la isla y el equipo coreano enfrentándose a la aniquilación. Sin embargo, no había mostrado ni una sola queja y había entrado en el hormiguero él solo.

Si es como yo, no hubiera entrado allí, aunque me estuvieran empujando. Si el resto de cazadores de rango S están siendo masacrados, ¿Por qué debería ir?

Estoy de acuerdo.

¿En qué pensaba cuando entró?

¿Sung Jinwoo no debería ser el verdadero modelo a seguir de todos los cazadores?

¿No deberían esos idiotas que están criticando a Jinwoo por no participar rogar por su perdón en este momento?

Ja, ja, ja. Por eso no debes gritar así cuando no sabes nada.
Para su vergüenza, Jinwoo se estaba convirtiendo a toda velocidad en el cazador más famoso de Corea del Sur. A pesar de que había solicitado la protección de su información privada desde el principio, su fama continuó aumentando.
* * *
Dos días después. El personal militar y los cazadores desembarcaron en la isla de Jeju para recuperar los restos del cazador Min Byung-Goo. Se trataba de miembros del gremio Orden de los Caballeros, ubicados en el distrito de Yeongnam. Aunque eran uno de los cinco gremios de mayor tamaño de Corea del Sur, carecían de un cazador de rango S y, por lo tanto, no estaban calificados para participar en la incursión. Después de este evento sintieron cómo disminuía su reputación y se ofrecieron como voluntarios para la misión. Gracias a eso, todo había ido progresando a buena velocidad. Los cazadores tuvieron que tomar la iniciativa después de ver cómo las fuerzas especiales de soldados vacilaban. “Ah, gracias chicos.” “Te he dicho que no siento ninguna energía mágica. Argh, todos vosotros sois demasiado desconfiados.” Los cazadores se adelantaron mientras los soldados los seguían con cautela, manteniendo sus guardias en alto. Desde la perspectiva de los cazadores era una actitud frustrante, pero no tenían forma de evitarlo. Las personas normales eran incapaces de sentir la energía mágica, ni podían luchar contra los monstruos. Lo único que podían hacer era ser tan cuidadosos como fuera posible. “Tsk, tsk.” El Maestro del gremio Orden de los Caballeros hizo un gesto de infelicidad y se colocó las manos en la cintura mientras examinaba los alrededores. ‘Huh...’ Su mandíbula se abrió por si sola. Cuanto más se acercaban a la entrada al hormiguero, mayor era el número de hormigas muertas esparcidas por el suelo. No, ahora parecían ser pequeñas montañas. El subdirector del gremio, un amigo y compañero cazador durante mucho tiempo, sacudió la cabeza con impotencia. “Hermano Mayor… ¿Cómo puede ser? ¿Me estás diciendo que Jinwoo hizo todo esto él solo?” “…” Durante la tercera operación, el gremio Orden de los Caballeros también había participado en la incursión junto a innumerables cazadores. Por eso sabían mejor que nadie lo aterrador que eran estas criaturas. “Y pensar que las hormigas terminaron en este lamentable estado.” “Guau… Este chico no es una persona común.” El subdirector continuó mirando a su alrededor. “¿Cómo se las arregló para acabar con todas las hormigas en esta enorme isla?” – dijo como si estuviera desesperado. “Yo me pregunto lo mismo.” Los miembros de élite de la Orden de los Caballeros estaban muy versados en pelear contra monstruos y no podían dejar de mirar con asombro las montañas de hormigas muertas. Al final no pudieron dejar de sentirse asombrados durante todo el camino que los llevó hasta la entrada del hormiguero. “Hermano Mayor, puedo verlo.” “Sí, yo también.” Los cazadores se detuvieron frente al hormiguero para poder entrar junto a los soldados. Los militares avanzaban a cierta distancia y, como no había mucho que hacer, el Maestro del gremio encendió un cigarrillo. El subdirector hizo lo mismo. Pero entonces… El Maestro del gremio frunció el ceño cuando vio caer sin fuerza el cigarrillo de la boca del subdirector. “Oye, ¿qué pasa?” “Her… ¡Hermano Mayor!” El subdirector golpeó el hombro del Maestro del gremio con urgencia mientras señalaba hacia delante. Solo entonces, el Maestro sintió que algo andaba mal y se dio la vuelta. “¡Ah!” Una sombra apareció en la entrada del túnel, haciendo que el Maestro del gremio abriera los ojos por la sorpresa. “Qu… ¿Quién eres tú?” – preguntó.



sábado, 28 de diciembre de 2019

TATE Capítulo 37

Capítulo 37
Aprendiendo magia
Traducido por Lord
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

Por alguna razón, el comerciante de accesorios se unió a nuestra venta ambulante. No me quejo porque paga, pero no sé qué se trae entre manos este tipo. El comerciante de accesorios comenzó a enseñarme varias cosas después de enterarse de mi condición de héroe durante el fiasco de los bandidos, el que parecía haber disfrutado. Al parecer, el tipo quiere refinar mis talentos… De primeras, el comerciante de accesorios es alguien gentil y enseña amablemente a los aprendices. De hecho, tiene una influencia considerable dentro del gremio de comerciantes. Aparentemente, los ladrones de la zona son notorios. Parece que fueron avisados por los asociados dentro del gremio de comerciantes. Lo primero que me enseñó fue dónde extraer las piedras preciosas necesarias para crear joyas. A continuación, se transforman los metales preciosos en accesorios. Actualmente soy capaz de hacer varios diseños. Debido a que soy algo así como un otaku, mis creaciones son bastante agradables a la vista. Las herramientas necesarias para trabajar también son baratas. En este mundo, hay herramientas mágicas que son impulsadas por piedras mágicas, similares a como funciona el combustible. Hay varios puntos que parecen similares al proceso de calentar y pulir el metal en mi mundo. Para procesar cualquier hierro duro, tengo que ir a la forja y trabajar con un molde de metal. Tener habilidades de artesanía realmente ayuda a prevenir cualquier error que se pueda haber cometido. Aunque el Escudo está reaccionando, no puedo dejar que absorba mi trabajo porque es caro. Volviendo al tema principal, quería empezar a trabajar en la magia de encantamiento. Como era de esperar, necesito ser capaz de usar magia. Me quejé mientras sostenía el libro de magia en una mano y el comerciante de accesorios sintió curiosidad. “¿El Señor Héroe es incapaz de usar magia?” “Así es, aunque mi esclava puede usar magia.” “Ah, ya veo…” El comerciante de accesorios sacó un pequeño fragmento transparente y me lo dio. “¿Qué es eso?” “Es un trozo de un mineral extremadamente raro. Es bastante caro.” “Guau…” “¿Puedes leer?” “Sí… Pero solo cosas simples.” He estado abordando seriamente la lectura de este mundo durante un mes. No puedo leer ninguna de las palabras más difíciles, pero entiendo las más sencillas. “Es suficiente con que primero seas capaz de sentir la magia; aprender a usar la magia vendrá después.” Hmm… Lo que acabas de decir es bastante difícil. Pasaba el fragmento entre mis manos mientras pienso y entonces el fragmento comenzó a brillar. ¿Qué puedo decir? Esto se siente como si acabara de encontrar otra mano dentro de mí mismo de la que no tenía ni idea. Hasta ahora, no tenía idea de la existencia de tal ‘órgano’, pero no se siente fuera de lugar. Parece muy similar a como cuando un pájaro no sabe volar, pero todavía sabe cómo aletear. “Qué sensación tan extraña.” “Crecí sabiendo que el poder mágico estaba allí. Sin embargo, tú no tenías idea de su existencia hasta hace poco, pero pareces haber tenido éxito.” “¿Es así…?” Ahora soy consciente de otro ‘brazo’ llamado poder mágico. Abro la parte del libro mágico que ya he descifrado. Las letras empiezan a brillar. Esta es una magia grabada para mí y solo utilizable por mí. “Soy el Héroe del Escudo que comanda en el origen del poder. He leído y descifrado una ley de la Naturaleza. ¡Que el poder de la Naturaleza me defienda! ¡Primera Guardia!” Una marca de objetivo apareció en mi vista. Me elegí a mí mismo como prueba. Una luz brilló sobre mí. Luego pasé a comprobar mi estado y parece que ha subido. “Oh… Parece que de alguna manera lo he aprendido. Entonces, enséñame algo de magia.” El comerciante de accesorios no hizo caso de mi entusiasmo y comenzó otra charla. Pensando en ello, no ha sido tan agotador usar un hechizo así. Después recito el encantamiento mágico que me ha enseñado el comerciante de accesorios y trato de aplicar poder mágico a una joya procesada. Al principio tuve problemas, pero mi escudo corrigió algunos de mis errores. Se pone difícil cuando trato de mezclar la energía de una gema diferente. También parece que soy capaz de extraer el poder mágico de la medicina y aplicarlo. “Bueno, eso es lo básico. Por favor, sigue mejorando y aplícalo después a tu negocio.” El comerciante de accesorios se bajó del carruaje y se retiró. De esa forma aprendí a hacer algo aparte de la medicina. Debido a que es necesario usar minerales, cuando llegamos a un pueblo minero, empecé a trabajar inmediatamente. “¿Eh? ¿Es una carta de presentación?” – me preguntó sorprendido el dueño de la mina de carbón cuando le mostré la carta de presentación del comerciante de accesorios. “Esta es sin dudas una carta suya. ¿Cómo te las arreglaste para conseguir algo de alguien tan tacaño?” “¿Qué quieres decir?” Aparentemente, el comerciante de accesorios es una persona muy tacaña. El dueño de la mina de carbón sospechó cuando aparecí con una carta de presentación de ese tacaño, pero se sorprendió cuando se fijó que era real. “Como la carta es real, ¿cuánto quieres comprar? Ya que tienes la carta, seré flexible.” “Uhm, ¿puedo extraerlo yo mismo? Sería más barato.” “¿Eh? Está bien, coge lo que quieras…” Dejé el negocio a Raphtalia y Firo mientras me dirigí a una cueva con mi pico. Me interesa la habilidad de minería. El sonido del pico golpeando la piedra resonaba través de la cueva. Para ser honesto, es bastante ruidoso y el aire es caliente y está viciado. Como era de esperar de un mundo diferente, había cristales brillantes expuestos en la pared. “Esta cueva es segura a menos que existan circunstancias extremas, por lo que no hay problemas dondequiera que se quiera excavar. Sin embargo, el riesgo de derrumbe no es cero.” Fui guiado a varios lugares dentro de la mina por el dueño. Mientras levanto el pico lentamente, un retículo emerge en la pared. ¿Qué? ¿Ataco eso? “¡Tei!” Balanceo el pico hacia abajo con el impulso. Con un chasquido, una grieta emerge de la pared. La grieta se extiende y la pared se derrumba. “¡Hala!” Es un muro muy frágil. “¿Hm?” El dueño de la mina de carbón me mira como si estuviera loco. “Ese duro cimiento… ¿De un solo golpe?” ¿Eso era duro…? Debido a la habilidad de minería, las paredes se derrumban cada vez que golpeo y los minerales se amontonan a un ritmo aterrador. Pero todavía hay muros que no puedo derrumbar sin importar cuánto lo intente… Tal vez sea por mi bajo nivel en la habilidad. “Bueno, voy a trabajar con esto.” “E-está bien.” Llené una bolsa con piedras preciosas y me fui rápidamente. Por cierto, también se podían encontrar piedras preciosas cerca de la entrada de la mina. Solo tuve que cavar cerca de unos cuantos árboles de morera. Es sorprendentemente fácil de encontrar en las cercanías. Aunque las piedras encontradas cerca de la superficie parecen ser de menor calidad para la magia. Según mi conocimiento del mundo, parece que hay un lugar famoso donde se desenterraban joyas simplemente cavando en el campo. Aunque este es un mundo diferente, supongo que las gemas de buena calidad estarán enterradas profundamente bajo tierra.

¡Has creado un Brazalete de Rubí!
Calidad: Bueno > Gran calidad
Aunque mi idea original era hacerlo a modo de prueba, parece que ha salido bien. También intenté impregnar el brazalete con magia.

Brazalete de Rubí (Resistencia al fuego +1)
Calidad: Gran Calidad > Normal
Ugh… La calidad cae mucho después de ser imbuido con magia. Me dediqué a hacer accesorios a medida que continuaba la venta ambulante. Por cierto, es muy difícil crear accesorios en un carruaje en movimiento, así que solo puedo trabajar en ellos de noche. Parece que mi escudo no tiene el nivel suficiente como para absorber una gema terminada. Es hora de venderla. El brazalete que creé anteriormente costó 80 piezas de plata. El valor de las gemas en este mundo parece ser más bajo que mi mundo. Lleva tiempo crear los cimientos. Tal vez valga la pena hacer nuevos diseños en el carruaje, aunque sea un poco inconsistente. Parece que cualquier cosa será popular. Lo que es popular en mi mundo podría ser popular aquí también. Aunque no sé mucho sobre joyas caras. Sin embargo, la producción lleva bastante tiempo. Dicho esto, hay dinero por ganar. Puede que no sea una mala idea mejorar nuestros equipos.

El requisito para el Escudo Mineral de Hierro se ha desbloqueado.

El requisito para el Escudo Mineral de Cobre se ha desbloqueado.

El requisito para el Escudo Mineral de Plata se ha desbloqueado.

El requisito para el Escudo Mineral de Plomo se ha desbloqueado.

Escudo Mineral de Hierro
Bono de Equipo:
Habilidad de Fundición 2 (No Dominado)

Escudo Mineral de Cobre
Bono de Equipo:
Habilidad de Fundición 1 (No Dominado)

Escudo Mineral de Plata
Bono de Equipo:
2% de reducción de daños por Demonios (No Dominado)

Escudo Mineral de Plomo
Bono de Equipo:
Poder de Defensa +1 (No Dominado)
Ha aparecido una habilidad que parece ser útil para el viejo de la tienda de armas. En todo caso, es bastante inútil para mí en este momento. El Escudo Mineral de Plomo parece haber desplazado otra habilidad. No voy a usar esa habilidad de todos modos. Todos los días de venta ambulante pasaban de la misma forma.
* * *
Durante una parada en un pueblo del sur. A través de una fuente de confianza (el Comerciante de Accesorios), escuché de una provincia que quiere adquirir grandes cantidades de herbicidas. Aparentemente hay mucho dinero por ganar, así que nos vamos a un pueblo del suroeste a toda prisa. A juzgar solo por la velocidad, Firo parece ser rival para un Dios Pájaro…

TBATE Capítulo 45

Capítulo 45
No salió como lo había planeado
Traducido por Odogaxi
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Pude ver la cara del chico que llevaba dos espadas visiblemente pálida mientras se congelaba ante la inconfundible voz. Me giré para ver que todo el Consejo Estudiantil caminaba hacia nosotros por el hueco creado por los estudiantes para abrirles camino. Al frente iba Tess, dando pasos relajados aunque apresurados con su inexpresiva cara de muñeca. Tras ella ubiqué a Lilia, que mostraba una mirada de preocupación. Inmediatamente, mi atacante guardó las dos hojas en su anillo dimensional y les hizo una respetuosa reverencia; el sudor perlaba su frente. “¿Qué pasa aquí, Arthur?” – Jarrod era uno de los que tenía un tono de voz más alto, haciendo a todos los que eran parte del gentío enarcar una ceja por la sorpresa. “Parece que el mago académico conoce a alguien en el Consejo Estudiantil.” “Por eso se comportaba de manera tan arrogante.” “Puuff. ¿Habéis visto cómo ha levantado la mano, como si fuera a detener el ataque con un solo gesto?” Se escucharon susurros desde la muchedumbre, haciéndome poner mis ojos en blanco. El nivel de infantilismo de algunos mocosos me seguía sorprendiendo. Aun siendo unos niños de doce años, pensaba que como pertenecían a familias tan influyentes les habrían enseñado algunos modales. “Nah, no ha pasado nada especial. De paso, deberías echarle un vistazo al estudiante enano que yace allí, Boznean creo que se llamaba.” – apunté al árbol donde el enano gemía mientras se agarraba el estómago. Elijah caminó hacia mí con la esperanza de aclarar la situación. “Hola Lilia. Perdona, hemos acabado metidos en esta pequeña trifulca tras acabar el duelo. ¡No hemos hecho daño a nadie!” – dijo mientras saludaba ligeramente con la mano al tiempo que dirigía sus palabras a Tessia, que todavía mostraba una máscara de apatía. “Aun así, este estudiante iba a atacar cuando ni siquiera se había declarado un duelo. Esta es una ofensa grave.” Lilia dio un paso adelante con una mirada severa mientras apuntaba algo en el cuaderno que llevaba. Mientras Lilia, Jarrod y Elijah hablaban de lo que había pasado, sentí la poderosa mirada de Tessia, perforándome. Honestamente, aún con una experiencia vital prolongada, no tengo confianza para manejar estas situaciones. ¿Quería que la tratase respetuosamente como Presidenta del Consejo Estudiantil? ¿Quería que la tratase como a una amiga de la infancia? ¿Quería mantener nuestra anterior relación completamente en secreto? ‘Es Mamá.’ Sylv gimió encima de mi cabeza y tuve que decirle firmemente que se quedara allí quieta y no fuese hacia ella. Mientras tanto, la multitud se iba alborotando cada vez más; los chicos ponían todo su esfuerzo para conseguir una mejor posición desde donde ver a Tessia con la esperanza de retener su imagen en la memoria para usarla en tiempos de soledad o deseo. “Tú. Creo haberte hecho una pregunta. ¿Cómo te atreves?” Dio un paso adelante, con sus ojos mirando al estudiante de segundo año. Pensaba que técnicamente el estudiante era superior a Tess, pero cuando miré al lazo que llevaba esmeradamente atado debajo del cuello de la camisa, éste también tenía dos franjas. “N-no. Nunca me atrevería a romper las reglas de esa manera. Por favor, perdona mis acciones anteriores. Creo que soy un poco demasiado apasionado.” Se había inclinado aún más, hasta el punto en el que creí que se estaba encogiendo. “Vete.” Sus ojos lo menospreciaban mientras se iba arrastrando los pies durante un buen trecho, hasta que pudo girarse y salir corriendo hasta desaparecer de nuestra vista, junto con unos chicos de la muchedumbre que le habían apoyado. “¡Y tú! ¿Por qué empiezas una pelea con un alumno de más nivel en el primer día de escuela? ¡Deberías de conocer tu sitio! No importa lo pendenciero que es, sigue siendo un alumno de rango superior y no ha incumplido ninguna regla haciendo un duelo con otro estudiante. Es más, él es un mago de batalla y tú eres un mago académico. ¿No has escuchado mis palabras en el discurso sobre la discriminación entre los dos grupos de estudiantes en nuestra escuela? Aun así, ¿decides interferir el primer día dejando en evidencia este tipo de problemas?” Se cruzó de brazos con todavía más fuerza y me miró directamente. Su cara estaba un poco sonrojada de la vergüenza, pero se estaba tomando esto demasiado en serio. “¿AAAAAHH?” No pude guardarme el sonido irritado de sorpresa que solté ante su declaración. Di un paso adelante y vi la cara de Elijah, cuyos ojos no podían agrandarse más, al darse cuenta de que iba a cruzar el punto de no retorno. “Tú, que acabas de llegar sin saber lo que estaba pasando, dejando de lado que cargaba hacia mí con dos armas, ¿me quieres sermonear a mí?” Di otro paso adelante y pude ver cómo empezaba a desmoronarse la cara altanera de Tessia. “Iba a dañar gravemente, incluso a matar a ese enano que está ahí mismo después de que el sistema de duelos hubiera terminado. Si no llego a detener a ese arrogante mocoso, tendrías que encargarte de un caso de asesinato, y no con una pelea sin regular entre dos estudiantes.” Estaba al alcance de mi brazo y era yo el que la miraba altaneramente esta vez. Qué reunión más agradable. “SINCERAMENTE, pido perdón por los problemas que he causado. ¡Que tengáis un buen día!” – enfaticé jocosamente; hasta hice una sarcástica reverencia, dejando a todos patidifusos, incluyendo a Tessia. Demasiado juicioso… Era una niña de trece años. ¿Qué se esperaba? Sacudí mi cabeza mientras me giraba en dirección a los dormitorios. Elijah me siguió, haciendo una reverencia ante el Consejo Estudiantil y ante todos aquellos que estaban todavía embobados. “Espera, estudiante. ¿Te han criado en una cueva? ¿Estas son las maneras que te ha enseñado tu madre mientras crecías? Pero acaso, ¿sabes quién es ella?” – el que hablaba era Clive Graves, el primero en recuperar el sentido y que había corrido hacia mí; me agarraba del brazo e intentaba girarme. Manteniéndome firme, me detuve y giré la cabeza hacia él. El chico, como que me había molestado desde el principio, y sabía que era un tipo con el que no me llevaría bien. ¿Que si había sido criado en una cueva? Este tipo, aquí y ahora, ¿en serio está hablando mal de Alice? “Suelta.” La malicia en mi voz asustó hasta a Elijah, que instintivamente dio un paso atrás mientras Clive liberaba mi brazo inmediatamente; hasta se protegió con maná. Le eché una rápida mirada a Tessia y me di cuenta de que se había caído al fallarle sus rodillas. Simplemente, continué caminando hacia los dormitorios. Elijah me siguió mientras los murmullos crecían rápidamente detrás de nosotros. “¡Aaahh! Presidenta Tessia, levántate, por favor.” “¿Quién coño era ese? ¿Creo que el tesorero Jarrod le ha llamado Arthur, no?” “Oh, Dios. Está muy jodido. Acaba de regañar a la Presidenta del Consejo de Estudiantes de la Academia.” Elijah dio unos pasos apresurados para alcanzarme hasta que llegó a caminar a mi lado. “¿Sabes lo que acabas de hacer, no? Tío, seguro que amas atraer a los problemas. Primero en la mazmorra, ahora aquí.” Agitó la cabeza, pero me siguió como si estuviera afirmando que estaba de mi lado. Pufff, si solo supiesen la relación que tenemos Tess y yo. ¡Gah! Puede que haya sido un poco duro con ella. Solo es una chica pre-adolescente. No debería irritarme porque se comporte como una de ellas, ¿no? Supongo que esperaba mucho más de ella. Bien… Dejaré que el río vuelva a su cauce. La escuela debería de ser al menos así de excitante, ¿no? No estoy demasiado enfadado con ella, pero en ese momento, simplemente estaba harto. Debería reconciliarme con ella antes de que la situación se vuelva demasiado rara, pero tengo la sensación de que elegir el momento oportuno va a ser un problema. Elijah y yo nos las arreglamos para llegar al edificio de los dormitorios sin más problemas. Había dos zonas diferenciadas para los varones y las féminas dentro de la Academia. Los dormitorios para los chicos estaban divididos entre los principiantes y los veteranos. Los principiantes eran los que estaban tomando las clases de educación general. Los estudiantes cambiaban a los dormitorios de los veteranos después de finalizar los cursos de educación general y tras elegir formalmente qué tipo de estudiantes iban a ser. Los dormitorios de clase baja, cuando menos, eran simples. Eran limpios y estaban bien conservados, pero no tenían muebles sofisticados ni decoraciones en las paredes. El interior del edificio estaba pintado de beige y tenía unas escaleras que iban hasta la planta superior; en cada planta había un pasillo lleno de cuartos. “Habitación 394. ¡Aquí estamos!” – Elijah abrió la puerta poniendo su mano en una piedra redonda encima del pomo. Parecía un simple artefacto para leer firmas básicas de maná. La habitación no era tan lujosa como las de la mansión Helstea, pero aun así seguía siendo hogareña. Al entrar, a la derecha había dos armarios y a la izquierda un baño de un tamaño decente, con dos lavabos, y contaba con un cuarto separado para la taza, así que podría lavarme la cara mientras Elijah cagaba. La ducha estaba hecha de vidriera policromada, así se podía ver la silueta pero no mucho más. Cerca de allí había dos camas, una al lado de la otra, separadas por una mesilla puesta en la pared izquierda, mientras que en el lado derecho había un cajón largo para guardar la ropa doblada. El área para dormir y la zona de estudio estaban separadas por una pared que nos llegaba hasta la cintura, con tres escaleras que llevaban adonde se encontraban los sofás y escritorios. Los escritorios estaban orientados en direcciones opuestas, así que nos sentaríamos dándonos la espalda, con el largo sofá puesto contra la pared en miniatura separando las camas y los escritorios. La parte más alejada de la pared estaba hecha casi exclusivamente de cristal, cosa que me atrajo hacia ella inmediatamente. La vista abarcaba una gran parte del campus que, por la época que nos encontrábamos, mostraba algo como un cuadro con los colores del otoño. Viéndolo desde aquí, no tendría ni idea de que esto era un instituto de magos si nadie me hubiese dicho nada. Me senté en el sofá, de alguna manera excitado por los días que vendrían. Sylv todavía se inclinaba contra la ventana y seguía contemplando las vistas. “¡Ahh! ¡Todavía no hemos comido y ya he cagado! Me pregunto de quién será la culpa…” Elijah había saltado a la cama más alejada de la puerta, la que estaba al lado del sofá, reclamándola ya como suya. Retrocedí al sofá poniéndome cómodo al tiempo que localizaba las maletas que el conductor de la carreta había traído de antemano.
* * *
Punto de vista de Tessia:¡GAAAAAAA! La fastidié. La fastidié. La fastidié. ¡La fastidié POR COMPLETO!’ Tenía la cabeza enterrada en la almohada y gritaba hasta vaciar mis pulmones de la frustración. “¡¡MMMMMMFFFFFFFFFFFFPPPPP!!” Se suponía que iba a ser una reunión emotiva, ¡romántica! Bueno… Fue emotiva, ¡pero por el camino completamente opuesto! ¿Por qué dije todo eso? ¿Por qué lo ataqué? Sé que Art nunca empezaría una pelea sin una buena razón, ¡pero simplemente llegué y lo regañé por una cosa que ni había visto! ¡Aah! ¡Soy tan estúpida! Apostaría a que ahora me odia… ¡¡¡¿¿¿Por qué dije eso???!!! ¡Hasta saqué el tema del discurso! ¡Baaaahh! ¡He tenido que sonar tan arrogante! Pero aun así, estábamos con toda esa gente y él, en parte, era culpable del escándalo. P-pero… Estoy segura de que ahora me odia… Si Art me hubiese saludado o si solo me hubiese hablado normal, ¡no le habría dicho eso! ¡Es verdad! ¡Es culpa de Art! ¡Hasta me ignoró cuando estaba intentando arreglar el lío en el que se había metido! ¡No me dijo ni ‘hola’! ¡No esperaba un abrazo con toda su alma, ni un b-be-beso! Solo un ‘¡cuánto tiempo, Tess!’, ¡habría estado bien! De todos modos, ¿quién era ese chico moreno que me ha recordado a un cuervo? ¿Es su amigo? ¿Su mejor amigo? ¡Parecía que ambos conocían a Lilia y a Jarrod! ¡¡¡Gaaahh!!! ¡¡¡Es tan frustrante!!! Volví a gritar en la almohada con la esperanza de soltar parte de mi frustración. “¡¡¡¡MMMMMFFFFF!!!!” *Toc* *Toc* “Soy Clive… He venido para ver cómo estas. ¿Te sientes bien?” – podía oír su voz amortiguada a través de la puerta. *¡Ejem!* Aclaré mi garganta en silencio antes de responder. “Estoy bien, gracias.” Ahora usaba mi voz ‘pública’, como la llamo yo, que me hace sonar mucho más fría. “De todos modos, ¿quién era aquel mocoso? ¡No puedo creer que te haya dado un sermón cuando intentabas darle un consejo! ¿Debería hablar con la Directora sobre esto? Podemos hacer que lo castiguen y…” “Todo está bien, así que déjame. Tampoco vayas donde la Directora… Es una orden.” Mi voz sonaba más severa de lo que acostumbro para dejarlo claro. ¿Cómo se atreve a hablar mal de Art? Yo soy la única que puede hacerlo. Caí hacia atrás en mi almohada después de escuchar el distante sonido de sus pasos al alejarse. Los dormitorios estaban separados por sexos y clase, mientras que antes estaban separados por el tipo de estudiante que eras. El Consejo Estudiantil contaba con un edificio justo al lado de la oficina de la Directora, con cuartos privados para cada uno de los integrantes. Era incómodo vivir con chicos en la misma casa, pero Lilia también estaba aquí y los chicos en general eran buena gente, no me importaba demasiado. Estúpido Arthur ¿Sabes cuánto quería gritar tu nombre y correr hacia ti cuando te he visto en el público? Aunque estuvieses muy lejos, ¿cómo podría haber pasado por alto ese pelo cobrizo claro con una bestia de maná descansando en tu coronilla? Sylv parecía muy diferente desde que salió del cascarón, pero no es algo que me sorprenda. El hecho de que sea un dragón debería conmocionarme, pero como viene con Art, nada de lo que haga me llega a sorprender… Las cosas son así de simples. “Aaaahh…” Ya no tengo más energía para gritar de frustración. Quiero culpar a Art por todo esto, pero sé que no es su culpa. Probablemente quiere mantener la relación en secreto, por mí, porque soy una figura pública. Pero aun así… Art no entiende la mente femenina muy bien. Tonto… Espero que no me odie… Hay tantas preguntas que quería que me contestase. ¿Qué ha estado haciendo? ¿Cómo fue su época de aventurero? ¿Se hizo daño en algún sitio? ¿Me ha echado de menos? ¿Pensó en mí en estos cuatro años? Quería presumir de lo fuerte que me he convertido… Después de entrenar como discípula de la Directora, mis habilidades como conjuradora mejoraron rápidamente. Entrenar con el Abuelo no era la mejor idea, porque él es un aumentador, y eso limita lo que puede enseñarme. Me enseñó las bases de la manipulación de maná, pero la Directora sabe mucho más sobre cómo convertirse en conjurador. Abu sabe que tengo un gran potencial. Cuando desperté por primera vez creé una implosión que reventó toda mi habitación y parte de la cocina de abajo. Eso fue antes, cuando Art vivía con nosotros. Eso fue cuando tenía que despertarlo todos los días. *Sniff* Oh, no. No debería empezar a llorar ¿Art no me odiaría por eso, o si? Debería aclarar las cosas con él y pedirle perdón. No me va a ignorar, ¿no? Uff… Estoy asustada.
* * *
Punto de vista de Arthur Leywin: Sylv estaba echando una siesta junto a mí en el sofá; su pequeño cuerpo subía y bajaba con cada respiración. “No es propio de ti explotar así de la nada, Art. ¿No eres más de ignorarla y pasar de ella?” Elijah todavía estaba en su cama, con las manos sujetando su cabeza enfrente de mí. “Bueno, admito que no debería haber explotado, pero no lo pude evitar…” *Toc, toc* Ambos giramos nuestras cabezas hacia la puerta tras ser interrumpidos. “¡Qué extraño! ¿Quién querría vernos el primer día? ¿Podría ser que nuestros vecinos solo nos quieran saludar?” – dijo Elijah levantándose para responder la llamada. “¿Quién es…? Después de un breve silencio, me giré para ver la cara helada de Elijah. Al levantarme para ver qué pasaba, vi a la Directora Goodsky en la puerta, sonriéndome. “Buenas tardes Arthur. Elijah. ¿Puedo entrar?”



viernes, 27 de diciembre de 2019

G4L Capítulo 49

Arco 7 Capítulo 49
Golpea cuando menos te lo esperas
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Al mismo tiempo que Zirconia estaba interrogando a los bandidos… La plaza frente a la casa de Narson estaba abarrotada de grandes carruajes que se habían reunido a toda prisa y de soldados nobles del segundo cuerpo que se preparaban para partir. Los soldados y sus sirvientes ya estaban haciendo la última comprobación y estarían listos para partir en unos minutos. Mientras tanto, Kazura estaba sentado en un banco de piedra localizado en una de las esquinas de la plaza, y miraba al suelo con una expresión sombría. Parecía que no se daba cuenta del ruido que había a su alrededor. A su lado, Isaac no dejaba de mirarlo como si estuviera preocupado por su estado, mientras escuchaba los informes de los soldados que le indicaban que ya estaban listos para partir. ‘¿Mis pensamientos son demasiados ingenuos…? ¿Debería haber ignorado al resto de personas y solo preocuparme de la aldea de Grisea?’ Después de saber que la aldea de Grisea había sido atacada por bandidos, Kazura volvió a considerar todas las decisiones que había tomado hasta ese momento y se odió a sí mismo. Viendo el momento del ataque, los bandidos debían haber seguido el carruaje que había llevado a Valetta y Varin a la aldea de Grisea. Según la historia de los guardias, ninguno de los aldeanos había sufrido daños, pero si habían cometido algún error, el resultado podría ser totalmente diferente. Lamentaba haber enviado a Valetta a la aldea antes que él, pero más que eso, lamentaba haberlos llevado con él a Isteria. No había ninguna necesidad de ir a la ciudad para explicarlo todo. Si Isteria realmente deseaba su ayuda, entonces deberían haber sido ellos los que hubieran ido a verlo. Además, ya había convencido a Isaac y a Havel de que su posición como Greisior era totalmente posible. Por supuesto, habría resultado complicado que Narson y Zirconia creyeran la historia de Isaac y Havel a la primera, y habría llevado más tiempo que Kazura se reuniera con ellos y se pusieran de acuerdo con el tipo de apoyo. Como resultado del retraso de la ayuda, el daño causado por la hambruna en la provincia habría aumentado, pero si consideraba que la seguridad de la aldea de Grisea era su máxima prioridad no debería haberse molestado por eso. También le habría sido probable rechazar cualquier tipo de apoyo a otras aldeas que no fueran la aldea de Grisea o limitar dicho apoyo y solo enseñarles cómo crear abono con el mantillo del bosque. ‘Sin embargo, ¿qué pasará si rechazo sus súplicas para salvar su país? Narson no dejará la aldea tranquila y, si los rumores sobre el pueblo se extienden, al final… No, puede que si le hubiera ordenado a Isaac que no dijera nada…’ Kazura no paraba de preguntarse qué podía hacer. Había sido un tonto por aceptar sus súplicas cuando le dijeron que habría muchas personas que morirían de hambre en la provincia debido a la hambruna. Pero si las aldeas y ciudades de los alrededores estaban inundadas de personas que morían de hambre, no sabía si sería capaz de ignorar la trágica situación para seguir protegiendo a las personas de la aldea de Grisea. La realidad era que solo necesitaba brindarles asistencia alimentaria a los aldeanos para salvar a la aldea. Fueron sus acciones, creando un molino y enseñándoles a crear abono, las que llevaron a que Isaac supiera de su existencia y terminara siendo atrapado. Si no lo hubieran descubierto, Kazura y Valetta no habrían tenido que ir a Isteria y los bandidos no habrían atacado la aldea buscando la carga del carruaje. “Señor Kazura, los preparativos para nuestra marcha se han completado…” – dijo Isaac nervioso. Mientras Kazura estaba inmerso en sus pensamientos, Isaac recibió el informe con la finalización de los preparativos de todos los escuadrones. “Ah… Sí.” Kazura se sorprendió cuando vio la cara de preocupación de Isaac; en su interior ya estaba comenzando a echarle la culpa por haberlo ‘atrapado’. No le había pedido que salvara a la provincia con mala voluntad. Más bien se podía decir que era una persona honesta que había planeado suicidarse como disculpa por ser irrespetuoso con una persona que simulaba ser un dios. No podía culpar a Isaac por suplicar desesperado por la salvación de la gente de la provincia de Isteria. “Señor Kazura, soy responsable del ataque de los bandidos a la aldea de Grisea. Si no lo hubiera molestado, entonces…” – continuó Isaac. Cuando Kazura comenzó a moverse hacia el carruaje mientras pensaba en todo eso, Isaac empezó a disculparse con una expresión deprimida. Después de ver la expresión sombría de Kazura, Isaac se sintió responsable y tuvo unos pensamientos similares. “No eres responsable. No te culpes a ti mismo.” – dijo Kazura con una expresión gentil mientras negaba que Isaac tuviera la culpa. “Sí…” – contestó Isaac. Aunque todavía tenía una expresión deprimida, asintió obediente. Aunque no estaba convencido en su corazón, simplemente asintió porque ya era hora de partir. “Bueno, vamos allá. ¿Isaac vas a montar una rata?” “Sí, lideraré el cuerpo de ratas. Si Kazura tiene alguna petición, ordénesela a Havel que estará montando cerca de su carruaje.” – respondió Isaac. Cuando terminó, volvió su mirada hacia el carruaje que había sido preparado para Kazura. Kazura también desvió su atención hacia un gran carruaje que era mucho más elegante que el resto de transportes de la plaza. La puerta del carruaje estaba abierta, permitiéndole ver su magnífico diseño interior. Tenía una espléndida alfombra tendida en el suelo y hasta poseía mesas y sofás. Daba la impresión de ser una pequeña habitación tirada por una rata. Al lado del carruaje, Havel lo estaba esperando mientras hablaba con una chica. “¿Hmm? Estoy seguro que es la doncella de la mansión de Havel…” “¿Hay algún problema?” – dijo Isaac. “No, pero esa chica que está hablando con Havel es la misma que nos atendió cuando nos quedamos en la mansión de su familia. Me pregunto si la ha traído como asistente.” Kazura estaba impresionado de que la preocupación de Havel llegara al punto de preparar a una persona que ya conocían como asistente. “Ya veo. Me daba la impresión de que el asistente que había traído era demasiado joven, pero no pensaba que hubiera una razón como esa. Parece que realmente es un hombre ingenioso para realizar bien su trabajo, incluso presta atención a los pequeños detalles. Tengo que aprender de él.” – dijo Isaac. Al ver cómo Kazura estaba agradecido por la atención, Isaac se sintió encantado y alabó la conducta de Havel. Estaba aliviado de que sus subordinados fueran hombres capaces en los que se podía confiar en los momentos incómodos.
* * *
“U… Umm, tal vez sea mejor que suba ya a un carruaje…” – dijo Marie. Uno tras otro, los carruajes que tenía a su alrededor estaban listos para partir, así que Marie, con una expresión de pánico, se adelantó con una sugerencia a Havel. Los soldados que estaban en la plaza se apresuraron a montar en su rata, mientras que los sirvientes abordaron los respectivos carruajes, junto al equipaje de sus maestros. Si no subía rápidamente a uno, a pesar de que eran grandes, con tal cantidad de bultos y sirvientes amontonados dentro, era posible que no pudiera asegurarse un asiento. Como necesitaban avanzar a gran velocidad, toda la escolta de soldados nobles que acompañaba a Kazura estaba compuesta por caballería. Por ello, todos los sirvientes que viajaban con ellos debían subir a los carruajes para poder mantener la misma velocidad que el resto de soldados. “No, por favor, espera aquí un poco más.” – dijo Havel. Ignorando a una Marie que estaba entrando en pánico, Havel observó a Kazura e Isaac, que se encontraban hablando al borde su campo de visión. Estaba esperando a que se acercaran. Si la predicción de Havel era correcta, debería hacer que Marie esperara hasta la llegada de Kazura. Así, no tendría la necesidad de abordar un carruaje abarrotado de gente, como el resto de sirvientes. Entonces, mientras Havel ignoraba la queja de Marie para moverse hacia otro carruaje y le pedía que esperara un poco más, Kazura se separó de Isaac y caminó hacia Havel. “Señor Havel, ¿está listo el carruaje para partir?” – preguntó Kazura. “Sí. Todas las preparaciones están listas. Marie, sube a ese carruaje, vamos a partir.” – dijo Havel. “¡Eh! S… ¡Sí!” – respondió Marie. “¿Hm? Ese carruaje… Marie, por favor, espera un momento.” – dijo Kazura deteniendo a Marie, que estaba a punto de salir corriendo hacia el carruaje que le había señalado Havel. Se había dado cuenta que el carruaje que había señalado Havel estaba bastante congestionado con el equipaje de los soldados y los sirvientes. Aunque, si tenía suerte, todavía tendría espacio para sentarse dentro del carruaje, ya que el viaje sería largo, sería bastante duro para una chica como Marie. “Señor Havel, ¿por qué no dejas que la señorita Marie suba a mi carruaje para que pueda asistirme durante el viaje?” – dijo Kazura. “Como desee el Señor Kazura. Marie sube al carruaje con Kazura y pórtate bien. Disculpe…” “¿Eh…?” Dejando a Marie atrapada en una situación que no esperaba, Havel dio las gracias y caminó hacia su propia rata, que se encontraba atada en una esquina de la plaza. “Lamento hacer esa petición irrazonable. Hasta que lleguemos a la aldea de Grisea dependeré de ti.” – dijo Kazura dándole una sonrisa a Marie, que se encontraba congelada sin moverse. A continuación, puso una mano en la puerta abierta y subió dentro del carruaje.
* * *
“¿Estás bien? Si no te sientes bien, podemos detener el carruaje.” – dijo Kazura. “Estoy bien, muchas gracias…” Unos diez minutos después de salir de la casa de Narson, dentro del tembloroso y ruidoso carruaje, Kazura dio unas palmaditas en la espalda de Marie, cuyo rostro se había vuelto completamente pálido. Parecía que estaba mareada por el movimiento. “Por favor, espera un momento. Te daré una medicina.” “¿Eh? A… Ah, que el señor Kazura de una medicina a alguien como yo, es…” “Está bien, no te preocupes por eso.” – añadió Kazura ignorando la nerviosa protesta de Marie cuando lo escuchó decir que iba a sacar una medicina para ella. Kazura abrió la bolsa de viaje que había guardado dentro del carruaje y sacó la bolsa que contenía las botellas con aceites aromáticos. ‘Hmm, para el mareo, la lavanda, la menta y… ¿Qué más? Quizá los cítricos puedan ayudar.’ Confiando en su conocimiento sobre los efectos del aceite aromático que usaba a veces en su vida diaria en Japón, Kazura sacó botellas con aceites de lavanda, menta y pomelo, luego puso una gota de cada uno en un pañuelo que sacó de la mochila y dejó que el aceite lo impregnara. Aunque empapar un pañuelo no dispersaba el aroma por todo el carro, como cuando usó el cuenco con Isaac el día anterior, si lo acercaba a la cara podría concentrar el aroma. “Por favor, huele esto. Creo que te hará sentir mejor.” – dijo Kazura tras llevar el pañuelo a su nariz y comprobar el aroma. Luego se lo entregó a Marie, que estaba pálida y cubierta de un sudor frío. “Muchas gracias… Por favor, perdóneme por causar un problema…” – dijo Marie dando las gracias tras recibir el pañuelo de Kazura y acercándoselo a la nariz. Después de oler el aroma del pañuelo durante unos segundos, lo retiró de la cara y miró al pañuelo con una expresión de sorpresa. “La incomodidad que sentía ha desaparecido…” “Eso está bien. Hasta que lleguemos a la aldea de Grisea, huélelo de vez en cuando. Aliviará el malestar.” El efecto de los aceites aromáticos en un pañuelo era algo que Kazura ya había experimentado personalmente en Japón. Cuando se mareaba, siempre olía esta mezcla de aceites y se recuperaba rápidamente. Además, dado que tenía un efecto casi inmediato, resultaba bastante útil. Kazura se sintió aliviado de que el pálido semblante de Marie hubiera desaparecido, luego notó que su propio estado de ánimo se había vuelto menos pesado. “Oh… Ya veo. Havel ha hecho un buen trabajo.” – murmuró Kazura. “¿Eh?” “Nada. Me impresiona cómo el señor Havel se puede desempeñar de forma tan espléndida en sus tareas.” El sentimiento de melancolía que sentía en estos momentos solo habría empeorado si se hubiera quedado a solas en el carruaje. Al final, solo pensaría en cosas deprimentes que lo harían sentir peor. Sin embargo, si viajaba con un conocido, aunque mantuvieran una conversación banal, le sería imposible ponerse a pensar en otras cosas. Más aún si era tan joven como Marie. Le impresionaba que Havel hubiera sido capaz de preparar todo con anticipación y ahora se le hacía obvio que lo estuviera esperando junto a su carruaje. No podía negar que era una buena idea. “Ah… ¡Sí! ¡Gracias!” – respondió Marie con una alegre sonrisa, como si la estuvieran felicitando cuando escuchó las palabras de Kazura.

jueves, 26 de diciembre de 2019

Survival Capítulo 24

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 24
Ola de Zombis XIX
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Mientras Hwan balanceaba su Arpón Zombi para llamar la atención de los no muertos, los otros dos hombres bajaron por la escalera y corrieron hacia la salida de emergencia. Cuando estuvieron a salvo, llamaron a Jung Hwan. “¡Jung!” La barricada se había reducido a un simple trampolín para que los muertos vivientes saltaran. Jung Hwan sabía que no podía aguantar mucho más y saltó del camión. Aterrizó rodando, pero aún sintió dolor en las rodillas y las palmas. Sin embargo, no tenía tiempo para pensar en ello. Se movió a través de los huecos en la horda y corrió hacia la puerta de metal. Sung Bae y Ki Moon, que se habían bajado del camión antes que él y ya estaban ante la puerta de emergencia estaban luchando desesperados contra los zombis que llegaban hasta ellos. Hwan corrió unos pasos más y luego se detuvo. Había demasiados zombis entre él y la salida. A ese ritmo, ni él ni las dos personas que estaban por delante estarían a salvo. “¡Cierren la puerta!” – gritó Hwan. Ya no podían verlo a través de la multitud de zombis. Sung Bae sabía que no podían aguantar más y cerró la puerta. Podían escuchar a los zombis golpeando al otro lado de la puerta de metal. “¡Oye! ¡Jung Hwan todavía está ...!” – comenzó a gritar Ki Moon. “¿Sabes cuántos zombis hay frente a la puerta en este momento?” Ki Moon trató desesperadamente de abrir la puerta, pero Sung Bae lo detuvo. El sonido atronador de los zombis golpeando la puerta era aterrador. Había una cantidad innumerable de zombis al otro lado, muriéndose por hundir sus dientes en sus carnes. Ki Moon pudo sentir como la fuerza desaparecía de su cuerpo. Sin embargo, la crisis aún no había terminado. Hubo un sonido de algo rompiéndose. Los ojos de Ki Moon y Sung Bae se dirigieron simultáneamente a la puerta de vidrio del primer piso. Se había roto y los zombis avanzaban a paso irregular. Al principio, el agujero era apenas accesible, pero el vidrio continuó rompiéndose y el pasaje se expandió a medida que los zombis se abrían paso. A pesar de que el cristal les desgarraba la carne. Con un terrible alboroto, decenas y cientos de infectados atravesaron las estrechas puertas de cristal. Algunos zombis tenían las tripas colgando, mezclados con pedazos rotos de vidrio. A otros les había arrancado la mitad de la cara. La conmoción llenó los ojos de los miembros del campamento que vigilaban esa entrada, así como de los que estaban visitando el primer piso para disfrutar de la luz del sol. La expresión de sus caras mostró que no sabían lo que estaba pasando. Al darse cuenta, sus expresiones se fueron volviendo, poco a poco, sombrías, a medida que la sangre desaparecía de sus rostros. Los zombis comenzaron a morder y desgarrar la carne de los miembros del campamento. El rayo de esperanza que Yohan había provocado, antes de partir, se desvaneció rápidamente. El primero en comprender la situación fue Byung Jin. Él y Min Seo estaban lidiando con los zombis que estaban empujando a través del cristal. “¡Dense prisa y levántense! ¡Vienen los zombis! ¡Váyanse de aquí!” – gritó a los miembros del campamento que aún estaban congelados, muertos de miedo. ‘Si ocurre una ola de zombis o algo similar cuando no estoy aquí, baja al sótano y espera. Quédate allí hasta que te quedes sin comida. No salgas sin importar qué pase.’ Estas fueron las últimas palabras que Yohan antes de irse. También dejó algunos consejos. ‘Nunca intentes bloquear una oleada zombi. Sus números no lo permiten.’ Cuando las puertas de cristal se rompieron al inicio, Byung Jin y los guardias intentaron volver a levantar una barricada en la zona. Aunque había sido rota, solo había una entrada, y Byung ya no era el cobarde que era hace unos meses. Ya no entró en pánico y tembló de miedo ante un simple zombi. Sin embargo, había demasiados. Si continuaran intentando resistir, habría más víctimas. Sabía que no podía poner en peligro a su esposa. Byung vio que Min Seo sudaba con fuerza mientras luchaba a su lado. Decidió cambiar de táctica y seguir los consejos de su líder ausente. “¡Bajemos al sótano!” – gritó Byung. Los miembros del campamento siguieron sus instrucciones y se retiraron. Al principio, Jin pensó que podrían evacuar de manera segura siempre y cuando todos permanecieran tranquilos. Sin embargo, pronto cambió de opinión. ‘Los zombis son demasiado rápidos.’ Estos zombis se movían a una velocidad a la que no estaba acostumbrado. Se movían tan rápido como un hombre adulto a pesar de que estaban cojeando y tropezando tras su presa. Algunos de los miembros del campamento se pusieron ansiosos y tropezaron unos con otros mientras intentaban moverse más rápido. Pronto, hubo otra víctima. Los zombis cayeron sobre el caído como hienas. Sonó un grito agudo y los miembros del campamento que presenciaron su muerte comenzaron a correr frenéticamente. Byung Jin agarró la mano de Min Seo y corrió. No podía preocuparse por el campamento, y se centró primero en salvar a su esposa. “¡Aah!” Min Seo dejó escapar un grito agudo. “¡Min!” – gritó Jin, mientras la miraba con una expresión de sorpresa. Se estaba sosteniendo su brazo. Cuando atravesaban un pasillo estrecho, un mueble que sobresalía le había creado un corte en el codo. Jin agradeció que no fuera el peor de los casos, pero, aun así, parecía preocupado mientras le rasgaba la camiseta y le vendaba el brazo. Había zombis acercándose hacia ellos. Byung Jin pateó a un zombi en el pecho cuando terminó de apretar el nudo alrededor del brazo de Min Seo. El zombi dejó escapar un horrible grito al caer hacia atrás. Volvió a levantarse y se acercó a ellos una vez más. “Démonos prisa.” – dijo Min Seo. Byung Jin asintió y se dirigieron a la salida. Sung Bae y Ki Moon fueron los últimos en atravesar la salida de emergencia y cerraron la puerta nada más pasar. Una vez más, podían escuchar zombis al otro lado. Esta vez, eran los crujidos que creaban arañando la puerta. También hubo alaridos horribles, así como los ruidos que creaban los zombis intentando atravesar la puerta. El miedo llenó los ojos de los miembros del campamento. “¿Qué está pasando? Byung, ¿Dónde está Jung?” – preguntó un anciano. “Hay innumerables zombis acercándose. El cristal del primer piso se rompió. No importa cómo lo piense... Tendremos que volver a renunciar al primer piso. Sin embargo, no te preocupes. Los zombis no podrán atravesar esta puerta de metal.” – dijo Jin, intentando calmar las preocupaciones de la gente, pero pudo ver que todavía estaban ansiosos. Mientras trataba de recuperar el aliento, Byung Jin miró a Ki Moon y Sung Bae. “¿Dónde está Jung Hwan?” “También atravesaron las barreras del aparcamiento. Había tantos zombis que, sin importar cuántos matásemos, simplemente pisarían los cadáveres...” “Está bien... Pero, ¿dónde está Jung Hwan?” “No pudo llegar a…” “¿Murió?” “No. Probablemente corrió hacia el otro lado.” – respondió Ki Moon. La cara de Byung Jin se oscureció mientras escuchaba sus palabras. Fue una suerte que Jung no muriera, pero si no podía escapar de regreso al campamento, era lo mismo que estar muerto. El jefe se había ido y Jung Hwan, quien fue asignado como líder por Yohan, estaba desaparecido. No había nadie que diera órdenes. La oleada zombi que habían previsto había llegado y no había nadie para ayudarlos a superarla de manera segura. Min Seo se desinfectó la herida y se puso ropa limpia. Pensó que la gente se pondría aún más ansiosa si la vieran con la ropa ensangrentada. Incluso sin que nadie los dirigiera, los supervivientes se reunieron de forma instintiva en el medio del piso B1F. Incluso aquellos que normalmente pasaban el día solos, se unieron a ellos, como si ya no pudieran soportar esa soledad. “¿Qué pasa con Saeri?” – preguntó Byung, mientras contaba a la gente. Si excluían a las víctimas del aparcamiento y las de la brecha del primer piso, solo faltaban Jung Hwan y Saeri. Jung fue visto por última vez en el aparcamiento, pero nadie había visto a Saeri. “Yo… No estoy seguro. ¿Tal vez está en la azotea?” La azotea era uno de los lugares favoritos de Saeri. Su último pasatiempo era ir al techo y estar pendiente del regreso de Yohan. Los supervivientes intercambiaron miradas preocupados. Si estuviera atrapada en la azotea, la comida sería el primero de los muchos problemas que enfrentaría. El miedo se reflejó en sus ojos cuando sus oídos fueron bombardeados por los poderosos golpes y los horribles chillidos de los zombis. Algunos de los infectados corrieron hacia la barricada que había alrededor de la escalera mecánica con la intención de derribarla. La vida de dos de sus principales miembros desaparecidos era importante, pero el debilitamiento de la barricada ubicada en las escaleras mecánicas era algo que tenía que abordarse de inmediato. Como estaba formada con muebles apilados unos encima de otros, no caería fácilmente. Sin embargo, los aullidos de los zombis les bajó la moral. Min Seo tembló y Byung Jin la atrajo a sus brazos para consolarla. “No te preocupes. Te protegeré pase lo que pase.” “Me siento un poco mareada.” “Es porque tienes miedo. Apóyate en mí y descansa.” Min Seo asintió con la cabeza. Su esposo era alguien en quien siempre había podido confiar. Era algo que había hecho durante mucho tiempo. Era difícil creer que alguien tan asustadiza y aterrada como ella se sintiera tan segura en sus brazos. Byung Jin miró a los ojos de Min Seo y le acarició la cabeza con suavidad. “Esto no puede continuar. Jin, ¿qué tal si apilamos algunas cosas más encima de la barricada para que la gente se sienta más segura?” – sugirió el Anciano Park. “Eso suena bien. ¿Me ayudan?” Byung Jin se levantó. Los miembros del campamento comenzaron a seguir el ejemplo de Byung, ahora que Yohan y Jung Hwan no estaban cerca. Algunas personas ya estaban apilando muebles sobre la barricada cuando se unieron a ellos. Juntos, duplicaron y luego triplicaron las defensas. Los sonidos de los zombis del otro lado se silenciaron un poco, con cada incorporación a la barricada. Poco después, ya no pudieron escucharlos en absoluto. Solo entonces disminuyeron los latidos de sus corazones. No sabían cuánto tiempo había pasado, pero a medida que pasaban los minutos, todos lograron calmarse mientras se acostumbraban a la situación. Los fuertes jadeos y resoplidos de los miembros del grupo se desvanecieron. Sintieron como si el peligro hubiera pasado. Incluso los llantos de los niños habían desaparecido. La madre de los tres niños abrazó a sus hijos con fuerza, susurrando palabras de consuelo. Los pequeños se aferraron firmemente al dobladillo de la ropa de su madre. Las personas mayores se agarraban de las manos. Byung Jin sostuvo a Min Seo en sus brazos con suavidad. Todos distrajeron sus corazones y se consolaron entre sí. Esperaban que esta conmoción pasara lo antes posible. Ki Moon todavía se sentía ansioso. Jugó con su navaja plegable, abriéndola y cerrándola, una y otra vez. Luego, al ver que eso no le estaba ayudando, metió la mano en el bolsillo y sacó las llaves de su coche. Había un emblema de un caballo con sus pezuñas delanteras en el aire. El coche era un botín que había obtenido al tratar con un zombi en el estacionamiento del cuarto piso. Miró las llaves para animarse. Todavía tenía que sacar el coche del aparcamiento para probarlo. “Iba a tomar el Ferrari y conducirlo cuando todo se calmase. ¿No es esto un asco?” El coche extranjero costaba cientos de miles de dólares y quería ver qué podía hacer con él. Ki Moon notó que sus palabras cayeron en saco roto entre el resto del grupo y se giró para mirar a Sung Bae. Estaba esperando su respuesta. Sung parecía cansado. Tenía las piernas dobladas hacia su cuerpo y su rostro estaba enterrado entre sus rodillas. ‘¿Está cansado?’ – pensó Ki Moon, inclinando a cabeza ligeramente, pero Sung no se movió. Al final, después de esperar durante diez minutos, Moon lo tocó. – “Ei, ¿qué estás haciendo? Si estás cansado, acuéstate.” Sung Bae no respondió a sus toques. Ki Moon volvió a inclinar la cabeza. “Oye.” Finalmente, Sung Bae levantó la cabeza. No había pupilas en sus ojos, solo un iris gris lechoso que hacía que sobresalieran grotescamente hacia afuera. Era como si los ojos se le fueran a caer de sus cuencas en cualquier momento. “¿Sung Bae?” Fue en ese momento que Sung Bae se abalanzó sobre Ki Moon. La mente de Ki Moon sabía que tenía que defenderse de inmediato, pero su cuerpo dudo. No pudo apuñalar de inmediato a su amigo, con quien había compartido muchas charlas y risas. Sung mordió y rasgó el cuello de Ki Moon cuando lo derribó al suelo. La sangre salpicó por el aire. En un instante, el pasillo se llenó de gritos y, como si reaccionara a ellos, Sung Bae cambió de objetivo a un anciano que tenía cerca y le mordió en el brazo. “¡Aaaah!” El caos llenó la habitación. Un zombi ya había infectado a dos personas y fue solo en este momento que Byung Jin notó la herida en la pierna de Sung Bae. Había marcas de dientes en su pierna. Byung Jin interceptó rápidamente a Sung Bae. Sin embargo, el recién infectado Ki Moon se levantó y comenzó a acercarse a él. Era difícil lidiar con dos zombis al mismo tiempo, por lo que pateó a Ki Moon en el estómago. Mientras tanto, el número de víctimas aumentaba exponencialmente. “¡Todos adentro! ¡Tú también Min Seo!” – gritó Byung con urgencia, empujando a Min Seo con la mano. Sung Bae y Ki Moon parecían beneficiarse de la influencia de la oleada zombi, ya que se movían a una velocidad asombrosa. Aun así, priorizó la protección de su esposa.