domingo, 28 de julio de 2019

Volumen 28 Capítulo 2

Volumen 28 Capítulo 2
Bard Ray y la Guardia Real
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder


Sala de chat: Hermes (Cerrado)
Sakain
Limpiad el primer piso a la mayor velocidad posible. A continuación, cread un camino para que Bard Ray baje al segundo piso con seguridad.
La Guardia Real y dos escuadrones de Cuchillos Nocturnos, miembros del grupo de asesinos del gremio Hermes, se habían movilizado para luchar en la Mina de Melbourne. Los Cuchillos Nocturnos estaban compuestos por más de trescientos asesinos, y de ellos se habían seleccionado a dos grupos, juntando un total de ochenta asesinos de élite y un poder terrible. Esos dos grupos de Cuchillos Nocturnos serían suficientes para barrer por completo a los gremios más pequeños. Los asesinos sacaron sus armas y corrieron hacia ellos. “¡Aaaaaaah!” “Voy a dejar la mazmorra, ¡perdona mi vida!” “Están asesinando indiscriminadamente. ¡Huid!” Los jugadores que cazaban en la Mina de Melbourne estaban siendo eliminados. Algunos rogaron y otros maldijeron, pero los asesinos del gremio Hermes no tuvieron piedad. Era una buena fuente de ingresos, por lo que mataron sin dudar. Bard Ray caminó a través de los muertos hacia el segundo piso con su Guardia Real.
* * *
“Hermano, ¿qué hacemos? Si nos atacan de repente vamos a morir.” “¿Qué está pasando? Habla más lento.” “Lo que pasa es……” – dijo Hegel comenzando a explicar lo que le habían contado por el chat del gremio. “Oh, son chicos realmente malos.” “Es completamente desafortunado.” Resultaba algo irritante para Alice y Dine, pero Weed era el tipo de persona que tomaba hasta la última gota de leche, incluso si hacía dos meses que había pasado la fecha de caducidad. Por lo tanto, se habían quedado a su lado y habían descubierto el problema cuando ya era demasiado tarde. “¿No pueden detenerlos las tropas de gremio Leones Negros?” “Muchos eventos están ocurriendo en diferentes lugares al mismo tiempo. Se está produciendo un asedio, así que no hay garantía de que envíen ayuda.” El gremio Leones Negros también había luchado en muchas guerras, hasta el propio Hegel había participado en varios asedios, ¡pero ahora sufrían la rara situación en la que estaban siendo atacados! Por lo general, las zonas de caza y las mazmorras tenían pueblos o castillos en sus alrededores, así que se podía enviar ayuda. Enviar un equipo de asalto era una táctica peligrosa que no tenía ninguna garantía de éxito o de que pudieran regresar a salvo. Weed suspiró al descubrir que el gremio Leones Negros estaba demasiado ocupado para controlar la situación. “Así que he vuelto a lesionarme y otra vez me envían la factura de los gastos médicos.” – susurró Weed para sí mismo. “¿Eh?” “Así que esto es lo que está pasando.” En un principio había pensado que sería fácil completar su misión gracias a Hegel, pero ahora había ocurrido un accidente como este. “No podía adivinarlo en absoluto. Para que ocurra este incidente dentro de una mazmorra mientras el gremio Belden está iniciando un asedio…” Estaban pasando una gran cantidad de cosas y ni siquiera sabían la identidad del enemigo. Para cuando se dieran cuenta, sería demasiado tarde. Algo como esto sucedía cuando ni siquiera sabían la identidad de los enemigos. Sería demasiado tarde para cuando se dieran cuenta. “¿Qué han decidido hacer los miembros del gremio Leones Negros en la mina?” – preguntó Weed levantándose, tras dejar de hacer esculturas. “Han tratado de defenderse, pero he escuchado informes diciendo que los enemigos del primer piso no son una broma. Así que han decidido reunirse en el cuarto piso.” “¿Es así? Entonces, ¿podemos ir allí? “Estás conmigo, así que no importa si vamos.” “Gracias. Vamos.” Weed comprobó su mochila. Había almacenado los objetos que no iba a usar en esta aventura en el castillo de Morata. Pero todavía había traído consigo la Espada Demoníaca de Koldeurim, la Armadura de Fe de Tallock, el Escudo Antiguo, el Báculo del Santo, el conjunto completo de Barr Khan, el Brazalete del Rey Bharan y el Anillo de boda real de Seulro. Si perdía alguno de esos objetos sufriría un gran impacto psicológico. ‘Aunque las fuerzas del gremio Leones Negros no se dispersan, el poder de los invasores es suficiente para crear un alboroto.’ Weed no podía imaginar por qué las personas del gremio Hermes, con Bard Ray a la cabeza, habían acudido a la Mina de Melbourne. Aun así, tenían que ser de un nivel muy alto si estaban aplastando las defensas del gremio Leones Negros. A juzgar por la expresión de Hegel y la gran cantidad de intrusos, esta era una crisis sin precedentes. Además, toda la mina era un área de combate, por lo que era imposible cerrar la sesión. “Tendremos que bajar las escaleras hacia los pisos inferiores.” Weed también tenía un mapa de la mina, por lo que sabía la ruta aproximada. “Hermano, voy a abrir el camino.” – dijo Hegel mientras sostenía su espada y su escudo. “Ahora no hay tiempo para eso.” – contestó Weed mientras desenvainaba la espada demoníaca, ¡surgiendo una extraña sensación! Weed saltó por la brecha y atacó al menchura, que quedó congelado debido al [Carisma] y el [Espíritu de lucha] de Weed. Ni siquiera pudo responder mientras seguía temblando de forma lastimosa. ¡Crack!

El menchura ha muerto por un ataque devastador.
No había apuntado a un punto vital, ¡pero había muerto con un mero roce de la Espada Demoníaca de Koldeurim! Todos los menchura que bloqueaban la ruta murieron con un único movimiento de Weed. “¿Uh?” Hegel estaba indignado. Había trabajado duro para alcanzar el nivel 330 con la ayuda de su gremio y ahora ya podía pelear contra los menchura sin miedo. Pero era absolutamente imposible matar a uno con un simple movimiento de espada. ‘Ni siquiera mi hermano, uno de los miembros fundadores del gremio Leones Negros, puede hacer eso.’ Hegel era incapaz de demostrar todo su poder de combate debido a su propia falta de juicio y sentido común. Pero había muchos jugadores como Hegel, que eran más débiles que su nivel. Cuando Weed tenía el nivel 330, había estado luchando contra dragones de hueso y recorriendo Todium. Ese era el resultado de aumentar sus estadísticas y saber cómo combinar sus habilidades. Por otro lado, la mayoría de jugadores estaban acostumbrados a usar un buen equipo y enfrentarse a monstruos más débiles que ellos. El mejor ejemplo era que Weed comía pan de cebada, mientras que el resto vivía comiendo tiernos filetes de ternera. “¿Cuándo vendrán los refuerzos de los Leones Negros?” – preguntó Weed tras deshacerse de los menchura. “Todavía no lo sé. Estoy trabajando en ello, pero ahora mismo hay otros lugares que requieren refuerzos con mayor urgencia.” Weed continuó luchando mientras observaba la zona. Algunos grupos seguían cazando porque no habían recibido la noticia del asalto, mientras que otros estaban sorprendidos hablando de ello en voz alta. “¿Tienes alguna información sobre los enemigos que están atacando?” “No lo sé.” “¿Entonces no sabes cuántos son?” “Acaba de llegar un poco más de información sobre el asalto a la Mina de Melbourne. Hay al menos trescientas personas.” “¿Nivel?” “Elevado. Uno de los jugadores de nuestro gremio que suele cazar en el cuarto piso peleó con uno de ellos en el primer piso y murió a pesar de que está en el nivel 367.” Si ese era el caso, no solo debía considerar pagar la factura del hospital, sino también la del seguro. ‘Es realmente peligroso.’ Weed se movió a un ritmo más rápido. Cuando era niño había aprendido a vivir de una forma correcta. A medida que iba creciendo aprendía nuevas cosas referentes a la sociedad, como que había que soportar las injusticias, qué hacer cuando el trabajo no era fácil o la forma de pisotear a otras personas para sacar ventaja. “Es realmente difícil vivir con honestidad... No es de extrañar que las personas buenas como yo no tengan más remedio que sufrir y estar resentidas con el mundo.” “¿Eh?” “No es nada.” Un grupo de menchuras se había reunido en la entrada que permitía bajar al tercer piso. Los monstruos de la Mina de Melbourne tenían una alta tasa de reproducción haciendo que, por lo general, fuera una buena zona de caza. Pero en esta situación no resultaba más que un obstáculo. “Voy a abrir un camino.” Weed tenía muchas habilidades de espada. Pero al final, aunque las entrenaba todas, todavía se centraba en algunas especiales. ¡[Espada Imperial Sin Forma]! Se podía utilizar para cazar siempre y cuando no rompiera las armas del oponente. No había nada más imprudente que destruir el botín que se podía conseguir al finalizar la lucha. [Hoja del Escultor], [Filo Heraim] y [Espada Deslumbrante]. Weed tenía diversas habilidades que podían emplearse dependiendo de las características de la pelea. La [Espada Deslumbrante] era una habilidad de ataque a distancia que creaba hermosas formas de luz. ‘Si me como todo el pollo asado, no podré comer costilla a la parrilla.’ Un cuchillo usado para atrapar un pollo no podía usarse para atrapar una vaca. Dado el nivel de daño infligido al menchura, el uso de la [Espada Deslumbrante] solo serviría para abusar del monstruo. “¿Eh?” Hegel, Alice y Dine no podían entender el significado de las palabras que Weed murmuraba sin parar. “Hermano, vamos a luchar juntos.” “No. No llegan ni para comer solo.” Weed caminó sin pausa a través de toda la congregación de menchuras hacia el tercer piso. ¡Uaaaaah! ¡Aaaaargh! Los menchuras no tenían la capacidad de amenazarlo. En cambio, sus ojos estaban llenos de un miedo profundo por el [Espíritu de lucha] que emitía Weed nada más empezar la batalla. El ‘Dios de la Guerra’. Había luchado en innumerables batallas contra los monstruos más fuertes del Continente de Versalles, por lo que a los menchuras les resultaba difícil enfrentarse a su [Espíritu de lucha]. Cuando su voluntad se rompía, echaban a correr intentando huir. Era una escena donde una persona corría hacia adelante, mientras diecisiete monstruos intentaban alejarse sin cesar. Sin embargo, a Weed le era imposible abandonar esa experiencia y botín para descender al tercer piso. “¡[Hoja del Escultor]!” Weed empuñó su espada mientras saltaba hacia los menchuras. ¡Era una masacre para todos los monstruos que se encontraban en el radio de la espada! Cualquiera que viera una escena donde se veía a decenas de menchuras desaparecer a la vez se sentiría aturdido. A pesar de que algunos menchuras lucharon de forma desesperada para superar la presión de su [Espíritu de Lucha] y lograron asestar algún golpe, Weed ni lo notó. Y eso que su armadura estaba guardada dentro de la mochila.

Has sufrido el ataque de un menchura.
La [Salud] ha disminuido en 46 puntos.

Has sufrido el ataque de un menchura.
Ha golpeado un punto vital.
La [Resistencia] ha ayudado a aguantar el dolor.
Gracias a la [Resistencia] los daños disminuyen.
La [Salud] ha disminuido en 159 puntos.
¡Weed sentía cosquillas! “Vamos a terminar con esto.” Los monstruos reunidos alrededor de la entrada al tercer piso desaparecieron rápidamente. Weed había estado completando su misión para ser Maestro de su profesión en la Mina de Melbourne, por lo que no había podido luchar tanto como quería. Ahora podía asegurarse de eliminarlos a todos sin dejar ni uno atrás. “¡Uah! Señor, eres el mejor.” “¡Tan fuerte! ¿Cuál es el nombre de esa habilidad de ataque?” Alice y Dine comenzaron a hablar con tono seductor. Para Hegel esto era lo mismo que la repetición de una pesadilla. ‘Ah... Esto ya ha sucedido antes.’ ¡El escultor enano Weed! Recordó las sorprendentes acciones de Weed en la Mazmorra Kramador . Los recuerdos del pasado volvían a repetirse ante sus ojos. Solo cuando bajaron al tercer piso, se dieron cuenta de que todos los jugadores de esa zona habían desaparecido. “¿Dónde están?” “No lo sé, pero no hay signos de combate, deberíamos prepararnos para una batalla.” Los miembros del gremio Leones Negros estaban guiando a los jugadores hasta el cuarto piso. El último piso de la Mina de Melbourne tenía la forma de un túnel, con una entrada estrecha, facilitando la defensa. Por eso era un buen terreno para pelear. Los miembros tenían fe en que el gremio Leones Negros enviaría refuerzos, aunque les llevara algo de tiempo. Así que habían llevado a todos los jugadores del tercer piso hacia abajo. “Hermano, movámonos rápido.” Hegel se sentiría más aliviado si estuviera con los miembros de su gremio, así que quería apresurarse. Pero Weed tenía trabajo que hacer en el tercer piso. “Mucha gente parece estar descendiendo... Esta es una gran oportunidad.” “¿Una oportunidad?” “No importa, baja primero.” Weed sacó un pico de su mochila y se dirigió hacia la zona de minería. Cuanto más profundo se entraba en la mina, mejor era el mineral de hierro que se podía extraer. Por supuesto, también podría sacar zafiros. ¡Tang! ¡Tang! ¡Tang! Gracias al uso experto del pico, comenzaron a salir grandes cantidades de zafiros. Era una técnica que controlaba la fuerza de acuerdo con el peso del pico y apuntaba al lugar exacto. Era similar al ataque que utilizaba cuando luchaba contra un gran enemigo. - Je, je, je, je. - Tenemos que resolver nuestro rencor. Esos tipos malos nos dejaron encerrados aquí para morir de hambre. - Debes ser un sirviente enviado por el Rey Tullen. En el tercer piso de la Mina de Melbourne aparecían espíritus sedientos de venganza cada vez que se comenzaba a minar. Se trataba de caballeros que habían muerto repletos de odio hacia los invasores. Cada vez que aparecían todo terminaba en una pelea, por eso era necesario que los soldados protegiesen a los mineros. También había muchos grupos que venían a cazar con los mineros. También era un buen lugar para que los sacerdotes cazasen con su habilidad de purificación. “Por favor, espera un poco.” - ¿Qué estás diciendo? Nuestra venganza... “Toma esto y cómelo.” – dijo Weed mientras arrojaba una manzana a los espíritus. - Manzana. - Está madura y es deliciosa. Los espíritus malignos se reunieron alrededor de la codiciada manzana, que se secó cuando absorbieron el agua de su interior. - Dulce. - Saca más. - Y no te mataremos. “Uf.” Weed suspiró mientras movía su pico y les lanzaba frutas de una en una.

Has aumentado tu amistad con los espíritus.
Se genera una relación de confianza mutua con los espíritus de la Mina de Melbourne.
Si tuviera tiempo, cazar a los espíritus de Melbourne no sería difícil, ya que la [Hoja del Escultor] y la [Espada Deslumbrante] eran técnicas que incluso podían tratar con los espíritus. Pero en este momento, dado que había fuerzas peligrosas entrando en la mina, no estaba en condiciones de hacerlo. “Vive y ofrece frutas a los espíritus, su destino...” Weed cantó mientras se enfocaba en su pico. - Ei, ei, mira hacia allí. - ¿Estás buscando esas brillantes joyas azules? Hay algunas en el lado derecho. Usando sus habilidades de [Minería] a nivel Intermedio para cavar donde le indicaban los espíritus, los zafiros comenzaron a aparecer de forma constante. Dado que a los espíritus les gustaban las frutas, estaban aprovechando para dar información valiosa sobre donde minar.

Has excavado un Zafiro de tamaño medio.
La [Suerte] ha aumentado en 1 punto.

Has excavado un Zafiro de gran tamaño.
La [Suerte] ha aumentado en 2 puntos.
La habilidad [Minería] ha aumentado.
“Para que las habilidades de minería se usen en una búsqueda para ser Maestro de la escultura…” Significaba que un personaje necesitaba conocer muchas habilidades para poder completar la misión. Para poder completar la búsqueda, necesitaba encontrar una gran cantidad de zafiros, así que continuó excavando, aunque ya estaba satisfecho con la cantidad de piedras que había extraído. ‘No sé cuándo podré volver a realizar una búsqueda como esta.’ Su habilidad de [Minería] siguió aumentando a medida que extraía de forma continua zafiros de buena calidad. Los zafiros eran hermosos y podían transformarse en joyas o, si se los daba a un archimago, podían agregar atributos a las espadas y armaduras. Las joyas que aumentaban el daño de ataque podrían venderse por un precio caro. “Hermano, vamos a parar ahora.” No se atrevían a dejar a Weed, por lo que Hegel y sus dos compañeras estaban inquietas. Pero Weed siguió rodeado de espíritus mientras se dedicaba a la minería. - Está ahí, justo ahí. - Si vas por ese camino, hay una enorme piedra preciosa... Quiero comer algo distinto y agrio. ¿Tienes una granada?
* * *
El gremio Hermes no tuvo dificultades para eliminar a todos los jugadores del primer piso de la Mina de Melbourne. Los asesinos de los Cuchillos Nocturnos acabaron con todos los grupos. Los nombres de los asesinos estaban parpadeando en rojo. Pero tenían la habilidad de ocultarlo para que su [Infamia] no se mostrara cuando entraban en una aldea. Por supuesto, si el soldado tenía excelentes habilidades de observación o de vigilancia, acababan expuestos y surgían dificultades. Sin embargo, los territorios dominados por el gremio Hermes les habían otorgado una amnistía para que no tuvieran que preocuparse por su [Infamia]. “Vamos.” Bard Ray y su Guardia Real bajaron al segundo piso de la mina. Una parte de la Guardia Real ya se había adelantado y había masacrado a los jugadores con una fuerza abrumadora. Algunos usuarios intentaron escapar por un túnel, pero los asesinos de los Cuchillos Nocturnos los alcanzaron y terminaron con sus vidas.
* * *
El doctor Yoo Byung Jun sentía que esa mañana se había hecho mucho más viejo. ‘En retrospectiva, mi juventud ha pasado muy rápido.’ No sabía lo precioso que era el tiempo cuando era joven. Había pasado todo el tiempo inventando Royal Road y ahora su cuerpo había envejecido. No era lo mismo. La realidad virtual había trazado una línea clara en la historia de la humanidad. Tenía un potencial infinito de desarrollo futuro, pero Yoo Byung Jun pensaba que probablemente no llegaría a verlo. ‘Un día me gustaría vivir tranquilamente en un lugar donde la gente no sepa quién soy.’ Mirando hacia el pasado, sentía que ya había quemado toda la ambición que había tenido su cuerpo. Solo había sentido cómo había aumentado su carga, mientras le hacía la vida más difícil. Yoo Byung Jun quería encontrar a un sucesor, así que observaba todo lo que sucedía en Royal Road a diario. ‘Tsk, tsk, la codicia humana nunca termina. Si no lo detienen...’ La codicia de los grandes gremios. La disputa surgía porque los codiciosos humanos estaban tratando de obtener más. Debido a que esto era parte de la naturaleza humana, Yoo Byung Jun los observaba con cuidado. ‘Morata... El Reino Arpen probablemente se volverá bastante grande. Su crecimiento es bastante rápido.’ El Continente Norte era la zona más pobre y pequeña. Pero las aventuras de Weed habían superado todas las expectativas. Desde que se había convertido en un Legendario Escultor de la Luz de la Luna, había superado una gran variedad de aventuras y había desatado las ambiciones históricas de esa profesión para formar un reino. Sus acciones eran tan asombrosas que había deslumbrado a la gente en un mundo dominado por monstruos, espadas y magias. ‘Si jugase en Royal Road, probablemente comenzaría en Morata.’ Si la gente se reunía, entonces se terminaría formando de forma natural un gran poder. Yoo Byung Jun vio la gran variedad de eventos que ocurrían todos los días en Morata. Los aventureros regresaban de forma triunfal con nuevos descubrimientos. Los guerreros marchaban a lugares cada vez más distantes para cazar y traer noticias sobre la limpieza de una mazmorra. Los bardos lograban realizar actuaciones notables. Los sastres tejían con cuidado la tela que necesitaban para desarrollar sus habilidades y lo mismo ocurría para los herreros. Los escultores y pintores creaban bellas obras de arte en sus calles y los jardineros sacaban las malas hierbas mientras apreciaban y cultivaban con cuidado sus flores y árboles. Morata no sufría cambios repentinos. Cada día, todos los sectores iban mejorando de forma paulatina y, con el paso del tiempo, estos milagros ordinarios llevarían a la creación de un reino. Era por eso que Yoo Byung Jun a menudo observaba a Weed. Si bien las ciudades devastadas por la guerra en el continente creaban dificultades para los principiantes, Morata era un área donde la vida resultaba sorprendentemente buena. Además, Weed era actualmente uno de los competidores que se encontraba más avanzado para completar la misión de Maestro de clase. ‘Weed y Bard Ray pueden encontrarse en la Mina de Melbourne.’ Los dos no sabían que se encontraban en la misma mazmorra. Aunque miles de personas veían las aventuras de Weed y de Bard Ray, la naturaleza de este incidente hacía que sus acciones no pudieran ser transmitidas en directo. El único que podía ver todo lo que pasaba era Yoo Byung Jun. ‘Me pregunto qué va a suceder…’ Yoo Byung Jun miró con curiosidad el monitor. Se iba volviendo más impaciente mientras observaba cómo Weed continuaba extrayendo zafiros.
* * *
‘¿Serán suficientes?’ Los ojos de Weed brillaron mientras miraba a los zafiros de la cesta. También había obtenido una cantidad bastante significativa de mineral de hierro de segundo y tercer grado que tenían un peso considerable, pero no pensaba que fueran pesados. ‘Para ganar dinero en esta tierra... Vale la pena aprender la habilidad de [Minería].’ Era una de las habilidades que permitía hacer más dinero en Royal Road. ‘Tengo que cavar un poco más.’ “Hermano, deberíamos irnos rápidamente. Ya no tenemos tiempo para perder aquí.” – dijo Hegel desde un costado. Estaba molesto desde que había descubierto que la Mina de Melbourne había sido atacada. Mientras tanto, el gremio Leones Negros estaba reuniendo a todos los jugadores en el cuarto piso y Hegel quería reunirse con ellos lo antes posible. Pero Weed seguía perdiendo el tiempo. ‘El nivel de este hermano es considerable. Me doy cuenta de que su capacidad de combate no es normal solo por lo poco de lucha que he visto. Será útil para la guerra de hoy. Sin embargo, si no puedo sacarlo de estos zafiros...’ Weed había caído completamente bajo el hechizo de los zafiros. Podía obtener muchas gemas y minerales escuchando a los espíritus. En el futuro, si procesaba estas piezas usando sus habilidades de [Escultura] y [Herrería] para ganar dinero, estaría realmente satisfecho. “Señor, tenemos que irnos rápidamente.” “¡No puedes quedarte aquí así!” Dine y Alice no pudieron contenerse más y comenzaron a gritar. El recuerdo del carisma de Weed cuando lo vieron luchar contra los menchura se había desvanecido. Era realmente molesto ver a Weed tan ocupado. “Je, je, je, je. Un zafiro. No tiene rasguños, es un producto de primera calidad.” No se trataba solo de la minería. Cuando se encontraba con un zafiro, tenía que cavar a su alrededor con cuidado. Si no causaba ningún daño a la superficie de la piedra preciosa con el pico, alcanzaría un precio más alto.
* * *
Yurin conoció a muchas personas mientras viajaba sin preocupaciones por todo el continente. “Bella dama, ¿puedo pedirte un favor?” – dijo un hombre que llevaba una túnica de mago mientras se le acercaba. – “Tu sentido del color es muy bueno. Me gustaría un cuadro... Incluso te compraré una bebida para que podamos hablar.” Otros jugadores también le trajeron objetos. “He encontrado una imagen, ¿puedo confiársela a la señorita Yurin?” – dijo un aventuro trayendo un cuadro que había sido pintado hacía mucho tiempo. Le gustaba pintar imágenes de ciudades y vistas panorámicas mientras hablaba con la gente. Los jugadores y residentes a veces le contaban historias de valles y senderos ocultos donde florecían las flores. “Este lugar pronto volverá a desaparecer. Dibújalo lo antes posible.” Mientras bebía leche con un pan de cebada, la pintura no permanecía únicamente en el lienzo, sino que también se quedaba grabada en su mente. Sentía la sensación de logro que conseguía tras reflexionar sobre los paisajes maravillosos que plasmaba en sus pinturas, a la vez que disfrutaba por poder crear lo que le gustaba. También hablaba con la gente mientras dibujaba retratos. Había llegado un punto donde el registro de amigos y la creación de una red social había crecido demasiado como para ignorarlo. Pero Yurin era más feliz cuando estaba en Morata y en la Fortaleza Vargo. Ella se iba a cazar con los principiantes y repartía pequeñas cantidades de cuadros. Su capacidad para pintar también progresaba rápidamente. “¿Quieres que comamos juntos? Conozco a un buen cocinero. Creo que te encantará.” – dijo Hwaryeong. Necesitaba escaparse de los geomchis y de su caza constante. “Claro, Hermana Mayor.” Las dos comieron y vieron un espectáculo. Morata era una ciudad donde se realizaban muchas obras de arte y se representaban una gran cantidad de espectáculos, por lo que la proporción de jugadoras era más alta si se la comparaba con el resto de áreas. “¿Weed también era genial cuando era joven?” “Bueno... Se aseguraba de que siempre usara dos capas de ropa interior gruesa, incluso en casa.” Las dos mujeres a menudo discutían sobre Weed. Yurin tenía una buena relación con su hermano, mientras que Hwaryeong estaba interesada en él. “Pero, ¿puedo preguntar si vosotros dos os habéis peleado alguna vez?” “Cuando era joven solía malinterpretar a mi hermano mayor, pero ahora es al que más amo en el mundo.” “Está bien. Probablemente no haya nada por lo que pelear. He preguntado algo innecesario.” Yurin y Weed mantenían una relación positiva, como esperaba Hwaryeong. “No, Hermana Mayor. También me enfadé con mi hermano... Aunque sucedió hace algún tiempo.” “¿Lo hiciste?” “Fue el invierno pasado.” – dijo Yurin, mientras sus ojos se humedecían solo de pensarlo. – “Las botas Ugg, realmente quería comprarlas...” A las chicas les gustaba usar botas Ugg en invierno, no solo porque eran geniales y bonitas, sino porque eran cálidas y grandes. Eran muy cómodas de usar. También quería usar las botas Ugg cuando fuera a estudiar en la biblioteca. “Le pedí a mi hermano que me comprara esas botas.” “¿Entonces…?” – dijo Hwaryeong con los ojos brillantes una vez que se dio cuenta de la que historia era sobre zapatos. – “¿Te compró unas bonitas botas Ugg?” Por lo general, los hombres no daban una buena respuesta a los zapatos o a los bolsos de las mujeres. En particular, había muchos hombres a los que no les gustaban las botas Ugg. “No las compró. Lo tomó como una declaración de que mis pies estaban fríos y me dio calcetines...” “¡Aaaaaah!” “Pero eran calcetines gruesos que no se pueden usar con los zapatos. Supuso que todas las botas eran idénticas, incluso cuando le expliqué cómo eran las botas Ugg... Bua, buaaa.” Hwaryeong le dio una palmada a la devastada Yurin en el hombro. Era la historia más triste que había oído en mucho tiempo.




Muuuuy buenas Geomchis. Uhhh parece q el autor esta alargando el momento del encuentro entre Weed y Bard Ray... Queremos el enfrentamiento yaaaaa Por otro lado... tal y como dijo Weed una vez... las mujeres son como hipopótamos comiendo dinero xDD Así me gusta Weed... te piden botas de invierno... eso es q tiene frió así q comprale más calcetines xDDD En fin... Gracias a todos por comentar y darle a la publi... Aun debemos un cap extra así q ha ver si podemos sacarlo esta semana. Un saludo Geomchis 😊🙌

sábado, 27 de julio de 2019

TATE Capítulo 28

Capítulo 28
Salida a toda velocidad
Traducido por Lord
Corregido por DaniR
Editado por Tars

A la mañana siguiente. Hoy Raftalia se ha levantado temprano, así que fuimos juntos al establo. “¡Gua!” Firo corrió hacia nosotros felizmente cuando llegamos. “Uauh, ¿su cuerpo ha crecido de nuevo?” De alguna manera… Comparada con ayer, su cabeza es más grande. Es extraño. “Ahora su cuerpo está casi equilibrado.” “Si tú lo dices.” Su apariencia es similar a la de los otros firoriales que hemos visto en la ciudad del castillo y en la carretera. Su color ahora es blanco, con algo de rosa pálido mezclado. Es un color hermoso. Ese traficante de esclavos está haciendo un buen trabajo. “¿Tienes hambre hoy?” “¿Gua?” – cantó Firo mientras inclinaba el cuello. Yep. Parece que la fase de crecimiento ha terminado. *Biki…* Ha resonado un extraño sonido. ¿Esto es normal?
* * *
Terminamos el desayuno y pensamos en nuestros planes. “Gua…” Mientras tanto, Firo miraba con envidia los carruajes de madera que entraban en el pueblo. “¿Así que tú también quieres tirar de uno?” “Supongo que sí.” “¿Cómo le va, Señor Héroe del Escudo?” – me pregunta un aldeano al verme señalar un carruaje mientras charlo con Raftalia. “Ah, es que mi firorial quiere tirar de un carruaje, me pregunto qué debería hacer.” “Mmm… Es una segunda naturaleza para los firoriales el tirar de los carruajes.” El hombre asiente como convencido y empieza a inspeccionar a Firo. “Ahora mismo el pueblo está en medio de una reconstrucción, por lo que no tenemos suficiente mano de obra. Señor Héroe, ¿puede ayudar con la distribución de suministros a cambio de un carruaje?” “Mu…” No es una mala idea. Después de todo, quiero aprovechar el hecho de que tengo un monstruo capaz de hacerlo. También podría hacer otras actividades mientras él tira del carruaje. “¿Qué necesitas?” “He cortado madera en el bosque cercano; ¿puedes traerla al pueblo por mí?” “El bosque, ¿eh…?” Eso me recuerda que aún no he comprobado ese bosque. “Tardaré un poco en volver.” “¿Eh?” “Entendido. Hablemos.” Gracias a la buena voluntad de los aldeanos, me entregó una carreta. Todo, desde la rueda hasta los asientos, es de madera. No se puede evitar que sea de baja calidad, porque es gratis. Es un poco vieja. “♪Gua♪” Después de preparar el carruaje, Firo lo tira con alegría. Los aldeanos prepararon las riendas para el carruaje, pero es solo por la apariencia. “¡Bien! ¡Hoy Vamos al bosque!” “¡Muy bien!” “¡Gua…!” Firo tira alegremente del carruaje en la dirección que yo señalo. *¡Goton Goton Goton!* Es tan relajante… *¡Goton Goton Goton Goton! ¡Garagaragaragaragaragara!* Las ruedas giran ruidosamente a medida que el paisaje pasa a altas velocidades. “¡Más rápido! ¡Más rápido! ¡Más despacio!” “Gua…” Después de frenar, Firo camina con un sonido de *Tokotoko* mientras parece insatisfecha. “Ugh… Me siento mal.” Raftalia parece tener mareos por el movimiento y está acostada en el carro. “¿Estás bien?” “Eeh… No te balancees tanto…” “Ya veo, Raftalia. ¿Tienes mareos por el movimiento?” “Eso parece. ¿Estás bien Amo Naofumi?” “Estoy bien a menos que me emborrache…” Me parece que el licor está relacionado con el mareo. Recuerdo que en la escuela primaria, durante una excursión en el autobús, estaba leyendo manga y novelas ligeras mientras la persona a mi lado se enfermaba, al final tuve que pedir un cambio de asiento. Además, recuerdo un viaje familiar para encontrarme con parientes en un barco, y yo estaba jugando mientras mi familia se mareaba… “Bah… solo relájate. Firo irá despacio hasta allí.” “Por favor, déjame aceptar esa amable oferta.” – responde Raftalia medio muerta mientras yace sobre el carruaje. En el camino… Encontré a alguien que no quería ver. “¡Bua, ja! ¿Qué pasa con eso? Ja, ja. ¡Fua, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!” Este tipo se sostiene el costado mientras ríe a carcajadas y la maldita mujer que está detrás de él también empieza a reírse. Me siento asqueado mientras se ríen de mí. “¿Qué quieres Motoyasu?” Motoyasu y las mujeres que le siguen se echaron a reír. “¡Vamos! ¡Te ves ridículo!” “¿Cómo así?” “¿Eres tan pobre que empezaste a vender? Y ese pájaro…” Mmm… ¡Venta ambulante! No es una mala idea. Parece que la habilidad de Firo es de fiar. Vamos a considerarlo. “¡Eres tan estúpido! Eso no es ni un pájaro ni un caballo, y ese color ni siquiera es blanco puro, hay rosa ahí dentro. Y más allá…” “¿Cuál demonios es tu problema?” No entiendo por qué este bastardo se ríe. Esto es una pérdida de tiempo. Debería ignorar a estos tipos y seguir adelante. Motoyasu se acercó a Firo de repente. “¡Guaaaaaaaa!” Firo pateó con fuerza a Motoyasu justo entre las piernas. Lo acabo de ver. La cara del sonriente Motoyasu se distorsionó mientras su cuerpo volaba hacia atrás unos cinco metros, girando hacia atrás por el impacto. “U-ge…” “¡Ky… Kyaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Señor Motoyasu!” Ja, ja. Creo que tiene las pelotas aplastadas. Eso ha sido refrescante. Solo por verlo ha valido la pena comprar a Firo para verlo. Como se esperaba de mi monstruo. Parece que me ha vengado. Te compraré una buena comida esta noche, Firo. “¡Guaaaaaaaaaaaa!” Mientras agitaba sus alas, Firo corrió ruidosamente. Dejé de preocuparme por Motoyasu inmediatamente. Iyaaaa… Eso ha sido genial. Ni siquiera he tenido que fantasear con esa escena. “Q… ¿Qué está pasando?” – pregunta Raftalia levantándose. “¿Eh? Ah, no es nada.” “Hay una expresión alegre que nunca antes había visto en tu cara…” Oh. ¿Se refleja en mi cara? Pero esa es una gran fuerza en las patas, capaz de mandar a volar al héroe de la lanza. “Umm… Por favor, corre más despacio.” Sin escuchar la voz de Raftalia que venía desde atrás, dejé que Firo corriera con todas sus ganas. Después de llegar al bosque, Raftalia llegó a su límite. “U… Uu…” Reflexioné sobre ir demasiado lejos mientras escuchaba el gemido de Raftalia con una cara pálida. La culpa es de Motoyasu. Todo porque ese tipo fue capaz de dejarme este sentimiento tan refrescante. “Lo siento.” “Gua…” Una Firo descorazonada está de acuerdo en pedir disculpas. “Estoy, estoy bien…” “No te ves nada bien. Deberías poder descansar por aquí.” “Ah, es el Señor Héroe del Escudo.” Hay una cabaña cerca del bosque, y ha aparecido un leñador. “Ah, así que has venido a buscar leña para el pueblo.” “Umm… ¿Está bien esa persona?” “Creo que sí. ¿Hay un buen lugar para descansar?” “Hay una cama aquí, vamos a ponerla allí.” El leñador nos guía hasta la cabaña mientras llevo a Raftalia a la cama. “Firo y yo vamos a luchar contra enemigos que podamos vencer fácilmente mientras vosotros cargáis el material.” Raftalia es vulnerable a los vehículos, no usaremos el carruaje por un tiempo. “Disculpe, voy a poner la leña en el carruaje. Vuelva dentro de un rato.” “Ah, de acuerdo.” Firo dejó el carruaje y miró dentro de la cabina. “Bueno, entonces, vámonos.” “¡Gua!” Con una patada que hizo volar por los aires a Motoyasu, espero una gran potencia ofensiva. Vamos al bosque. Cuando entramos en el bosque no encontramos ningún monstruo. Voy por ahí caminando por un bosque tranquilo con Firo. El aire es claro y relajante entre los árboles. Eso me recuerda… Que hay muchas cosas que nunca antes había visto en este mundo. Me pregunto por qué nunca me di cuenta. Parece que todo se disipó cuando vi la cara de Motoyasu retorcida por el dolor. No… Es otra cosa. Creo que es porque Raftalia cree en mí. Aunque Raftalia no está aquí por el mareo. Es algo solitario, y eso que solo llevamos juntos entre medio mes y tres semanas. “Debería crear algunas píldoras para el mareo.” Mirando a mi alrededor iba recogiendo hierbas medicinales. “Sin embargo… Puede aparecer un monstruo.” Aunque hemos estado caminando durante un tiempo, no he visto ningún signo de monstruos. “¡Gua!” “¿Hm?” La voz de Firo se oye a lo lejos. Me doy la vuelta y veo a Firo con algo en la boca. ¿Es mi imaginación…? No, eso es un Usapiru. Después de verlo, Firo se lo traga. “¡Gua!” Firo corrió hacia mí como si nada hubiera pasado.

EXP 34
Dejaré de preocuparme por los monstruos…
* * *
Después de aproximadamente una hora regresamos a la cabaña, nuestro carruaje ha sido cargado completamente por el leñador. Raftalia sigue durmiendo en la cabaña. Esta es una idea malvada, Raftalia no puede aguantar cuando Firo corre a toda velocidad. Pero es necesario entrenar a Raftalia, que no está acostumbrada al vehículo. “Es necesario entrenar con un carruaje por un tiempo.” “U… Uu.” Raftalia se queja ante mis palabras. ¿Me habrá oído? “Umm… He terminado de colocar la madera.” “Ahh. ¿Entonces puedes cuidarla mientras yo voy al pueblo inmediatamente?” “¡Sí! Si es una compañera del Señor Héroe del Escudo, la protegeré con mi vida.” Aunque estoy un poco incómodo, no puedo quedarme aquí sentado y esperar. “Entonces volveré pronto.” Preparé el carro y partí con Firo. “¡Guaaaaa!” Firo corrió con energía.



viernes, 26 de julio de 2019

G4L Capítulo 33

Arco 5 Capítulo 33
Negociación estratégica
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

No importa lo que suceda, si una persona se puede volver beneficiosa para ti en el futuro, conviértelo en tu aliado antes de que se vuelva grande.’ – pensó el edecán recordando las palabras de su padre. – ‘No te opongas a aquellos con mayor poder que tú. Sitúate bajo su ala bajo cualquier medio necesario y, si es posible, aumenta tu posición para que puedas usar ese poder.’ Mientras miraba las herramientas desconocidas que estaban extendidas ante sus ojos, el subcomandante recordaba las enseñanzas de su padre cuando era niño. El jefe de la aldea lo había soltado de forma abrupta hace un rato, pero el hombre llamado Kazura, le estaba explicando a Isaac varias herramientas de origen desconocido. Si realmente fuera el Greisior de la leyenda… Bueno, el ‘por ejemplo’ ya no estaba en duda. El destino le estaba sonriendo. Para ganar a Greisior como aliado, aunque era algo que difícilmente se podría hacer realidad, haría cualquier cosa para causar, al menos, una buena impresión. Después de todo, había obtenido una oportunidad otorgada por el cielo. “Esto se llama comida enlatada, contiene comida. Incluso si lo dejamos como está, puede almacenarse durante varios años.” – explicó Kazura sacando una lata de comida de la mochila. Dado que no tenía ni idea de lo que estaba pensando el hombre del fondo de la habitación, siguió explicando todos los productos. “¿No se pudrirá la comida en su interior?” “Si lo comes antes de la fecha de caducidad, entonces estará en perfecto estado. Pero cada fecha es diferente según el tipo de alimento… ¿Quieres abrirlo?” “No… Está bien. Ya probaremos esto en Isteria más tarde.” Al escuchar la respuesta, Kazura suspiró aliviado en su corazón. Pensaba que Isaac estaba creyendo sus explicaciones… Pero no podía olvidar que todavía iba a ser llevado a Isteria. “Aah… Como se esperaba, pase lo que pase, todavía tengo que ir a Isteria.” “Lo siento… Pero en este momento todavía no puedo concluir si eres Greisior o no. Aunque haya visto varias herramientas, no es una evidencia definitiva de que seas su gracia.” – respondió Isaac con la voz tensa. Dentro de su corazón, después de ver los diversos tipos de herramientas que se extendían frente a sus ojos, Isaac comenzaba a pensar que Kazura podía ser Greisior. Sin embargo, todavía no había ninguna prueba definitiva que demostrara que era un Dios. Al mismo tiempo, Kazura pensaba en qué tipo de cosas podría mostrar para hacer que este obstinado capitán cediera. ‘Evidencia definitiva para demostrar que soy Greisior… Debo…’ Kazura lanzó una mirada de soslayo a Isaac y evaluó sus posibles reacciones. Kazura estuvo pensando por varios segundos antes de poner una mano en su rodilla para ponerse de pie. “Entonces te mostraré la evidencia definitiva. Todos, por favor, seguidme.” – respondió. “Oye, me dices que te siga… ¿A dónde quieres ir?” – preguntó Isaac, siguiendo a Kazura. Tenía prisa por irse. “A la entrada al Reino de Dios, por supuesto.” – dijo Kazura con una sonrisa.
* * *
Diez minutos después de salir de la casa del jefe de la aldea, Kazura y sus cuatro acompañantes se encontraban dentro del bosque había a las afueras de la aldea. Los dos soldados que estaban vigilando a las puertas de la casa continuaron con su tarea. “Desde este punto en adelante, es el dominio de los dioses. Excepto yo, nadie puede pasar más allá de este lugar.” – dijo Kazura cuando confirmó la ubicación del árbol con la marca. Era justo el lugar donde se había teletransportado Valetta unos días antes. “Señorita Valetta.” “Sí.” Cuando Kazura llamó a Valetta, ésta se movió a su lado y entonces, al igual que la vez anterior, desapareció de repente. “¿Valetta?” – gritó Varin. “¿Ha desaparecido?” – dijo el subcomandante. “……” – dijo Isaac. Al ver a Valetta desaparecer ante sus ojos, Varin y subcomandante pusieron una expresión de asombro. Solo Isaac se quedó quieto mientras mostraba una expresión hosca. “Tranquilo. La señorita Valetta solo ha regresado a la entrada del bosque.” Al escuchar las palabras de Kazura, Varin mostró una expresión de alivio. Ver a su hija desaparecer de forma repentina preocuparía a cualquier padre. “Señor Isaac también puedes venir a este lugar. Al igual que Valetta, regresarás a la entrada de la arboleda.” – dijo Kazura. Al escuchar sus palabras, Isaac hizo una genuflexión. “Te pido perdón por haberte tratado con descortesía… Todo esto fue causado por mi propio juicio; los soldados y mi edecán no tuvieron nada que ver con esto. Por favor, a cambio de mi vida, perdona a los demás.” – respondió con una cara de humildad, doblando la cabeza, una y otra vez. A continuación, sacó su espada corta de la cintura y puso la hoja sobre su cuello. “¿Eh…? ¡Espera un momento!” “Ca… ¿Capitán? ¿Qué estás haciendo?” Kazura y el edecán se precipitaron confundidos y detuvieron la hoja en su mano para que no pudiera cortarse el cuello. “Por favor, ¡para! ¡No necesito tu vida!” “Sin embargo, entonces, ¿cómo puedo disculparme con su divinidad?” – protestó Isaac, mientras de un ligero corte en su cuello comenzaba a gotear sangre. Parecía que iba en serio con su intención de cortarse el cuello. “No hay nada de lo que disculparse… Solo has cumplido fielmente con tu deber… Además, tu intención de proteger a tus subordinados en esta situación también es encomiable. Eres un buen humano, ¿cómo podría castigarte?” – añadió Kazura mientras se agachaba doblando una de sus rodillas y ponía su mano sobre el hombro de Isaac. Mientras pensaba las líneas que diría un dios benévolo, Kazura pronunció un discurso a Isaac con la expresión más suave que fue capaz de hacer. Aunque las palabras de Kazura dejaron una profunda impresión en él, su expresión se volvió más aturdida. “Sin embargo, no solo me he dirigido a su divinidad Greisior de manera irrespetuosa, sino que también osé a atarle las manos con una cuerda. Para un humano, hacer tal acción hacia un Dios, no es algo que pueda ser tolerado de ninguna manera.” – dijo Isaac mirando a Kazura. ‘Que tipo más problemático.’ – pensó Kazura, tras ver a Isaac. Sin embargo, en ningún momento dejó de poner una sonrisa en su rostro mientras acariciaba la cabeza de Isaac. “Eso es algo inevitable. Como me ves en forma humana, cualquier otra persona también puede mostrar una reacción similar a la tuya.” “Sin embargo…” “Te absuelvo de cada uno de los pecados que cometiste desde que viniste a esta aldea. Y de esa manera, la discusión sobre este tema está zanjado.” “¿Eh?” Dado que Isaac estaba obcecado con sus pecados, Kazura dijo una frase que cerraba cualquier tipo de queja con fuerza: ‘Te absuelvo de todos tus pecados’. Cuando Kazura dijo esas palabras, las otras tres personas no pudieron evitar sorprenderse, pero era una reacción natural. Desde su punto de vista, Isaac acababa de recibir directamente la absolución de un Dios. “Creo que con esto he demostrado una clara evidencia de mi identidad como el verdadero Greisior. Creo que tampoco es necesario que vaya a Isteria, ¿no te parece?” “Su divinidad… Con el debido respeto, permíteme decir algo.” – dijo el subcomandante, mientras hacía una profunda genuflexión. ‘Aiiiis’ – pensó Kazura al ver esta situación. “Actualmente, en esta tierra de Arcadia, hay un brote de hambruna a gran escala y cada día numerosas personas pierden la vida. Con el poder de su divinidad, como el Dios de la benevolencia y la cosecha , por favor, puedes hacer algo para salvarlos.” – continuó el edecán. ‘Ah… Eso es cierto…’ – suspiró Kazura, en su mente. El ayudante mostraba una expresión de alguien que estaba desesperado. Había escuchado de Varin y Valetta que el país estaba siendo asolado por una sequía que había causado una grave hambruna. Y, dado que el Dios de la benevolencia y la cosecha estaba frente a él, era inevitable que el ayudante le pidiera ayuda. Pero Kazura se quedó callado, pensando en cómo responder. “Yo también te lo ruego. La familia real y los señores feudales de cada área han tomado varias medidas para proteger a la gente. Sin embargo, el daño continua expandiéndose. Por favor, salva a la gente de este país.” – dijo Isaac tras enfundar su espada corta y hacer una genuflexión igual a la de su ayudante. “Sí… Pero hay una cosa que deseo saber, ¿cuán grande es la población de este país?” “Creo que aproximadamente es de dos millones y medio de almas.” “……” Al escuchar el número de la boca de Isaac, Kazura se asombró por un instante. Por supuesto, no significaba que todos se estuvieran muriendo de hambre, pero incluso si solo el 1% de la población se enfrentaba a la hambruna en estos momentos, la cifra seguía siendo de unas veinticinco mil personas. Además, si se tenía en cuenta su discurso, todo el país estaba sufriendo actualmente una hambruna. Por lo tanto, no sería extraño que la cantidad de personas que necesitaban ayuda pudiera aumentar en dos o tres veces más. “Dos millones y medio de personas… Por cierto, ¿cómo de grande es la población del dominio de Isteria?” “Aproximadamente cuatrocientas cincuenta mil almas… Pero, ¿acaso es un número demasiado grande?” Las palabras de Isaac estaban cargadas de inquietud. ‘¡Por supuesto que lo es! ¡Son demasiados!’ – gritó Kazura dentro de su mente. Pero solo podía tragarse las ganas de decir eso, mientras su frente no dejaba de sudar de forma desagradable. “No, por supuesto que no es así. Sin embargo, salvar personalmente a la gente, en mi opinión, es una mala idea. Los problemas de la humanidad deben ser resueltos por el poder de los humanos.” – comenzó a decir Kazura. Para ser honesto, llenar el estómago de decenas de miles de personas al mismo tiempo era algo imposible. Aunque creía que con su poder financiero podía lograrlo de alguna manera, el problema era la capacidad de transporte y cuánto tiempo tendría que dar apoyo. Si utilizara la carretilla, como había hecho hasta ahora, sería imposible transportar la cantidad necesaria. Si desmontaba la puerta de la mansión, entonces quizá podía pasar un pequeño automóvil, sin embargo, también le sería imposible transportar de forma continua alimentos para miles de personas. “Pe… Pero entonces, ¡eso significa…!” – dijo el edecán, intentando apelar con una expresión de súplica, cuando escuchó la respuesta de Kazura. De todas las posibles respuestas, nunca llegó a pensar que cuando buscase la ayuda del Dios de la benevolencia la respuesta sería un: ‘Tenéis que resolverlo vosotros’. Así que por supuesto, hizo una objeción. “Havel , ¡cuida tu lengua! ¡¡Estás en presencia de un dios!!” – dijo Isaac. “Pero, si esto continua, miles o decenas de miles de personas, morirán de hambre.” – respondió Havel. El ayudante, que se llamaba Havel, fue reprendido por Isaac para que fuera más prudente. Pero, Havel trató de continuar hablando directamente. “No he dicho que os iba a abandonar. Para que todos vosotros podáis superar esta crisis, os prestaré algo de ayuda.” – dijo Kazura sonriendo con amabilidad. Aunque, para ser honesto, no quería continuar esta conversación, si rechazaba su petición en este punto, podría desarrollarse una situación que acabaría siendo desfavorable para los habitantes de la aldea de Grisea. “¿Por qué solo la aldea de Grisea recibe la gracia de Dios?” Seguramente todos pensarían así. “¿Eso es cierto?” “Su divinidad…” Al escuchar la palabra ‘Ayuda’, el rostro de Havel se iluminó de inmediato cuando Kazura asintió con la cabeza a su pregunta, mientras que, a su lado, los ojos de Isaac estaban húmedos al estar profundamente impresionado. “Os enseñaré métodos para aumentar la producción agrícola y cómo hacer herramientas eficientes como la noria. Y, si es una pequeña cantidad, entonces también puedo proporcionar algo como comida… Sin embargo, hay algunas condiciones.” “¿Condiciones?” Los dos, que estaban encantados de recibir la ayuda de un dios, intercambiamos miradas después de escuchar la palabra ‘condiciones’. Su cara indicaba que no tenían la menor idea de qué estaba hablando. “No quiero interferencias con lo que haré en la aldea de Grisea a partir de ahora. Además, si hay un tratamiento injustificado, ya sea a la aldea o a los aldeanos, inmediatamente retiraré mi apoyo.” – dijo Kazura, borrando la sonrisa que les había mostrado hasta ahora. Tenía una expresión seria. “Su divinidad, ¿quieres decir que necesitamos darle un tratamiento especial a la aldea de Grisea?” – preguntó Isaac con una expresión seria. “No, eso no es correcto. Lo que quiero decir es que no los mates por la fuerza, ni llames a los aldeanos de la aldea contra su voluntad, con el fin de obtener el conocimiento que puedan aprender de mí. Sobre los impuestos o sus obligaciones, no habrá problema mientras estén de acuerdo con la ley existente. Por supuesto, rehacer la ley o crear alguna laguna tampoco será tolerado.” – contestó Kazura negando con la cabeza. Cuando Isaac y Havel escucharon esto, se sorprendieron. Nunca habrían esperado que Kazura estuviera tan preocupado por la aldea de Grisea. Aunque en estos momentos afirmaba que no quería un ‘tratamiento especial’, cuando a continuación añadió lo de ‘No interfieras en lo que haré en la aldea’ ya era un tratamiento especial. En realidad, la gente de la aldea de Grisea recibía suficiente comida y, considerando la lluvia anterior, el aumento en la producción de alimentos estaba garantizado. A pesar de que hasta este momento se había considerado que los impuestos y el resto de obligaciones habían sido las correctas, ahora con la nueva situación, podrían no ser suficientes. Cierto era que, al mismo tiempo, al haberse presentado Kazura como el propio Greisior, Isaac y Havel, no podían expresar ninguna opinión contradictoria. “Entendemos… El tema del que habla su gracia, lo transmitiré en persona al señor de esta tierra. Nos aseguraremos de actuar de acuerdo con la intención de su divinidad.” – dijo Isaac. Al escuchar la respuesta, Kazura dejó escapar un pequeño suspiro. Podía parecer una medida demasiado estricta, pero de alguna manera, era mejor asegurarse de que prometieran no interferir con sus asuntos en la aldea. Como podía asegurar esa promesa a cambio de brindar algún apoyo al país, le permitiría conseguir que la aldea no sufriera ningún problema. Aunque era probable que se convirtiera en algo problemático tener que ayudar a todo un país, pensaba que era su mejor apuesta. No era exagerado decir que, con esto, la libertad de Kazura en el otro mundo, a excepción del interior de la aldea de Grisea, había desaparecido en el olvido. Sin embargo, este resultado era mucho mejor que dejar que lo arrestaran o que condenaran a los aldeanos. “Entonces, ¿debo visitar Isteria?” – dijo Kazura. Al oírlo, Isaac y Havel lo miraron con una expresión de sorpresa. “¿Te sientes inclinado a viajar a Isteria?” “Sí, creo que será más fácil de esa manera.” – contestó Kazura. Si el grupo de Isaac volvía solo hasta Isteria, Kazura pensaba que la conversación podía desviarse hacia algún camino extraño. Sería mucho mejor dar directamente las explicaciones necesarias. Aunque le causaba mayores problemas, era necesario ir a Isteria y mantener una conversación directamente con el gobernador de la región. “Entonces, podemos partir de inmediato… Ya hemos reunido las ratas, así que podemos darle una a su gracia.” – dijo Isaac. “Kazura…” – dijo Valetta corriendo desde la dirección de la aldea. Al llegar vio al grupo de Isaac arrodillado, por lo que sabía cómo se había desarrollado la discusión. “Valetta, necesito despedirme por un tiempo. Tengo que ir a Isteria para resolver este asunto.” Al escuchar sus palabras, Valetta le estrechó ambas manos con fuerza, mientras bajaba los ojos hacia el suelo. “Estará bien, solo voy por unos días…” – añadió Kazura a toda prisa al ver su aspecto. Aunque le estaba diciendo que iba a volver, Valetta, de repente, levantó la cara e interrumpió el discurso de Kazura. “¡También iré!” – declaró audaz.



jueves, 25 de julio de 2019

TBATE Capítulo 31

Capítulo 31
Las Tumbas de la Desesperación I
Traducido por Thornapple
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Al entrar en la mazmorra sentí que la temperatura bajaba repentinamente tras descender por una pendiente. Me detuve a la derecha de Brald, que tenía su escudo en posición y su espada desenvainada. Jasmine y yo habíamos investigado un poco sobre Las Tumbas de la Desesperación, mazmorra en la que nos encontrábamos. Se trataba de un lugar único, incluso entre los misteriosos calabozos. Las bestias que habían creado aquí sus hogares habían sido descritas en los registros como no-muertas. Nunca he oído hablar de bestias de maná que pudieran volver a la vida. Debido a esto, uno de los aspectos más difíciles de limpiar esta mazmorra parecía ser la cantidad interminable de bestias de maná no-muertas. Yendo más profundo, algunos Aventureros y Magos del gremio habían llegado a especular que dentro del fondo de la mazmorra podría haber un artefacto especial que podría reanimar a las bestias de maná muertas, pero nadie había sido capaz de probarlo. Despejar un calabozo significaba que el área había sido explorada. Es diferente de la conquista de mazmorras, donde las bestias de maná de su interior han sido derrotadas y los tesoros saqueados. Esta mazmorra había sido despejada, o al menos lo había sido hasta que Brald descubriera un pasaje oculto, que no había sido completado. “Nos acercamos al primer nivel del calabozo, manteneos en guardia. Las bestias de maná de aquí no son fuertes, pero habrá muchas. No perdáis el tiempo tratando de recoger los núcleos de maná de las bestias… Estas no tienen eso.” – declaró Brald. Oí un débil murmullo de Oliver, nuestro curandero, que se quejaba de la falta de recompensas de esta mazmorra. Mientras que el objetivo de despejar una mazmorra era saquear los tesoros acumulados de las bestias de maná de alto nivel, la mayor parte de los beneficios, por lo general, provenían de la recogida de los núcleos de bestia de los monstruos durante el camino. En la mayoría de los casos, incluso si el grupo no podía completar o ni siquiera llegaba a limpiar una mazmorra, todavía podían salir con una gran suma gracias a únicamente núcleos de bestias, que podrían ser vendidas por un alto precio. Una de las razones por las que esta mazmorra era tan impopular, y por las que nuestro grupo era el único dentro de la mazmorra, era porque las bestias aquí no tenían núcleos. Esto significaba que una gran parte de los ingresos por tratar de despejar este calabozo no existía. “GRRRRRRRRR.” Estreché mis ojos y me concentré. Acabábamos de descender al final del pasaje y entramos a una cueva subterránea de unos cincuenta metros de diámetro. Mirando a mi alrededor, toda la cueva resplandecía con un azul tenue. Sobre nosotros, la cueva estaba cubierta con estalactitas que parecían amenazarnos con sus afiladas y brillantes puntas. Había alrededor de veinte bestias de maná que parecían ser murciélagos grandes, excepto que no tenían alas, sino cuatro miembros. Los cuerpos huecos de las bestias de maná parecidas a los murciélagos tenían sus costillas completamente visibles y, dentro de ellas, donde debería haber estado el núcleo de bestia, había una roca agrietada. Supongo que lo que nos había dicho era verdad. “¡Corredores Murciélago! No son fuertes, pero atacan en grupo. ¡Minimizad el uso de maná, esa es la clave dentro de este calabozo! ¡Preparaos!” – Brald rugió sobre el gruñido de los corredores murciélago; todos ellos estaban posicionados para saltar, con sus manchones de pelaje erizados en los extremos y sus dientes al descubierto. “¡Forma y atormenta a los enemigos que nos rodean! ¡Ciclón de Fuego!” – escuché un grito a mi espalda y me di cuenta de que había sido Lucas quien lanzara ese hechizo. De repente, cuatro tornados de fuego de tres metros de altura se arremolinaron alrededor nuestro y se expandieron. *YELP**YELP* Muchos de los corredores murciélago fueron devorados por los tornados de fuego y quemados. Los que tuvieron la suerte de escapar de los tornados huyeron, tratando de rodearnos y atacarnos. Pude oír a Brald chasquear su lengua, insatisfecho de que Lucas simplemente ignorara sus órdenes y lanzara un hechizo que no era necesario. Los ciclones de fuego mataron a la mayoría de los corredores murciélago y los que quedaron se quemaron mucho, por lo que la derrota del resto fue rápida. “La próxima vez, sigue las órdenes y no malgastes así tu maná. Tu hechizo fue exagerado.” – gruñó Brald. Lucas puso los ojos en blanco y dijo: “No veo el problema. Los matamos lo suficientemente rápido para que todos los demás pudieran ahorrar su maná.” Negando con la cabeza, Brald nos llevó hacia el otro extremo de la cueva. Antes de entrar en la habitación de al lado, oí ruidos de crujidos detrás de mí y, para mi sorpresa, los corredores murciélago que acababan de morir aparecieron del suelo, luciendo bastante ilesos, aparte de que sus costillas sobresalían. Las Tumbas de la Desesperación… Qué nombre tan desafortunadamente apropiado para este calabozo. Simplemente, los ignoramos y entramos en la otra habitación mientras Elijah invocaba silenciosamente una pared de roca en la entrada para que los corredores murciélago no pudieran seguirnos. La abertura en el otro lado de la cueva nos llevó a través de otro pasillo oscuro que era de alrededor de la anchura de cuatro personas, de pie hombro con hombro. Me di cuenta de que todo el mundo estaba un poco más relajado al salir de la primera cueva, pero no podía dejar de sentirme incómodo. *¡Fwishshshsh!* *¡Clang, clang, clang!* Mi espada corta se volvió borrosa cuando instintivamente detuve los proyectiles dirigidos hacia Samantha. “G… Gracias…” – incluso bajo la tenue luz azul, me di cuenta de que la cara de Samantha había palidecido cuando unos picos de tierra que podían haberla matado cayeron al suelo junto a sus pies. “Algo anda mal… No había trampas la última vez.” – Brald recogió una de las rocas puntiagudas para estudiarla, pero estaba desconcertado. La presencia de trampas significaba que había bestias de maná de alto nivel capaces de conjurar hechizos con requisitos de activación. “Manteneos alerta todos.” – Jasmine ya tenía sus dagas protegiendo sus órganos vitales, Reginald y Kriol prepararon sus armas, mientras que Samantha se acercaba un poco más a mí, con su mano apretando mi manga; con su mano libre agarraba una varita. Afortunadamente, llegamos al final de pasillo sin otras trampas que nos disuadieran. La siguiente cueva en la que entramos era similar a la anterior, pero el doble de grande y con agujeros sospechosos esparcidos por el suelo. “No te acerques a los agujeros. Son géiseres que disparan corrientes de gas extremadamente calientes. Debería estar bien siempre y cuando no estéis cerca de la explosión.” – anunció Brald, buscando cualquier signo de bestias de maná. *BROOOOOOOM* Como si fuera el momento justo, la cueva tembló y desde el suelo apareció algo que extrañamente se asemejaba a un gusano, excepto que era de un rojo brillante, de unos dos metros de grosor y tan largo que resultaba imposible de medir, con innumerables filas de dientes que rodeaban el agujero en su cabeza. “¿Eso estaba aquí la última vez, Brald?” – Kriol miró a nuestro líder. “N… No… No entiendo lo que está pasando. No tiene sentido que una nueva especie de bestia de maná entre en una mazmorra como esta.” – el apuesto caballero tenía una mirada vacilante, perdiendo su confianza. “Cheh. No es gran cosa mientras yo esté aquí.” – Lucas solo movió su cabellera rubia. Sin embargo, el gigantesco gusano rojo no nos atacó, sino que se escondió, creando otro agujero. “No parece estar tras nosotros.” – murmuró Elijah mientras sus ojos afilados y con anteojos estudiaban al gusano gigante. La bestia de tipo gusano rojo ahora estaba excavando en las paredes de la cueva, creando más agujeros desde todos los ángulos diferentes, nunca enfrentándose a nosotros. “¿Vamos a quedarnos parados viendo cómo cava el gusano o nos vamos?” – Oliver, nuestro larguirucho Emisor, nos empujó a Brald y a mí, caminando con confianza hacia el otro extremo de la cueva. Quería mostrar su confianza delante de Samantha, es lo que asumí. “¡Vuelve aquí! ¡Necesitamos evaluar lo que está pasando antes de cruzar!” – Brald se frustraba cada vez más por la arrogancia que mostraban los conjuradores mientras se adelantaban de él. De repente, toda la cueva tembló y oímos un ligero chisporroteo. “¡LUCAS! ¡BARRERA DE OLAS DE CALOR! ¡AHORA!” – le grité al confundido noble rubio. *¡FWWOOOOOOOOM!* Los agujeros. Los agujeros que había al principio y los agujeros del suelo, techo y las paredes hechos por el gusano gigante temblaron y liberaron una fogosa ráfaga de gas. El gusano gigante estaba haciendo los agujeros para matarnos y nosotros se lo habíamos permitido. Me las arreglé para tirar de Brald, que estaba a un paso de mí antes de que tuviera la oportunidad de correr tras de Oliver. El escudo fue erigido a tiempo para protegernos del gas, pero Oliver desapareció de nuestra vista. La erupción de gas duró un par de minutos hasta que menguó. Lucas liberó la debilitada barrera y nos quedamos quietos en silencio, observando la escena frente a nosotros. Lo único que quedaba de Oliver era la gema que había llevado en la punta de su bastón. “¡CARAJO!” – gritó Brald, rechinando los dientes ante la pérdida. Oliver no significaba mucho para nosotros como persona, pero era nuestro curandero. Ese idiota había huido, ni siquiera había lanzado un hechizo de barrera para sí mismo. La cara de Samantha se veía enferma mientras se cubría la boca con sus manos. Antes de que tuviéramos la oportunidad de salir, Lucas pasó empujando y cogió la gema que estaba a unos metros delante de nosotros. “Tsk… Su gema ni siquiera es buena.” – simplemente la lanzó hacia nosotros y Brald la recogió, luego se la entregó a Samantha, que la estudió y reemplazó la gema de su varita con la que había tenido Oliver; sus manos temblaron todo el tiempo. “Tenemos que movernos antes de que ocurra otra erupción. Esa bestia gusano gigante está haciendo más agujeros. No creo que la barrera de Lucas aguante otra oleada.” – declaró nuestro líder a medida que avanzaba. Miré hacia atrás a Jasmine y ella me hizo un gesto solemne con la cabeza. Todos estábamos frustrados por el giro de los acontecimientos. Estábamos a medio camino de la cueva cuando Elijah, que estaba a mi lado, me preguntó: “¿Cómo sabías que la Barrera de Olas de Calor de Lucas sería tan efectiva contra el vapor?” – pude ver a Lucas y Samantha girar sus ojos hacia mí, esperando una respuesta. “He pasado por una experiencia similar antes y una barrera de calor parece negar mejor un ataque de gas.” – simplemente me encogí de hombros. A nuestro alrededor, el gusano gigante, que estaba haciendo más agujeros, de pronto se detuvo frente a nosotros. Sin avisar, se golpeó la cabeza y se estrelló con el suelo en el antes habíamos estado. Kriol, que estaba atrás, se adelantó con Samantha y creó una barrera de agua que amortiguó el golpe mientras Elijah levantaba un escudo plano de tierra para detener el debilitado ataque del gusano antes de que se desmoronara. “¡Golpe de Impacto!” – el martillo de Reginald brilló con un tono amarillo mientras golpeaba a la bestia de tipo gusano. *¡BOOM!* Todo el cuerpo del gusano tembló cuando la habilidad de Reginald envió ondas de maná a su cuerpo. Siguiéndolo, desenvainé mi espada corta e imbuí llamas para rodear la hoja mientras activaba la rotación de maná. “Hoja en llamas.” Rompí la parte inferior del gusano, cauterizando la herida mientras mi hoja ardía a través de la carne. El gusano emitió un quejido antes de caer a nuestro lado, con parte de su cuerpo aún bajo tierra. “El gusano gigante ni siquiera era tan fuerte.” Lucas negó con la cabeza, decepcionado, cuando de repente oímos otro estruendo. El gusano no estaba tratando de matarnos; trataba de retrasarnos a tiempo para otra erupción de los agujeros. *¡FWOOOOOOOOOOMMMM!* Lucas no pudo erigir su barrera a tiempo mientras sus ojos se abrían de par en par, sorprendido. “Capa del Fénix.” – una oleada de fuego rodeó mi cuerpo protegiéndome contra el gas. Miré hacia atrás con alivio para ver que Jasmine había levantado un remolino de aura de viento a su alrededor que disipaba el vapor. “¡GAAH!” “¡UGGH!” El gas se disipó para revelar a un herido Brald. Kriol había logrado proteger a Lucas y Elijah bajo su gigantesco escudo potenciado con agua, pero el brazo con el Brald usaba su espada había sido borrado desde el codo hacia abajo mientras intentaba proteger a Samantha. Parecía que Brald solo había potenciado su escudo con llamas en lugar de todo su cuerpo para proteger a Samantha. Reginald tenía algunas quemaduras en el cuerpo, pero estaba bien. Probablemente apenas había llegado a tiempo para rodearse con maná de atributo tierra. La espada de nuestro líder estaba en el suelo, mientras el muñón de su brazo negro se quemaba hasta quedar en nada. Apretando sus dientes, dejó caer el escudo y tomó la espada con el brazo izquierdo. “¡MOVEOS!” Llegamos a la parte delantera de la siguiente sala, que esta vez era mucho más ancha. Tomando un momento de descanso, el grupo se sentó mientras Samantha usaba parte de su túnica para crear un vendaje improvisado en lo que quedaba del brazo derecho de Brald. Ni siquiera un Aventurero de clase AA con el cuerpo potenciado podía manejar completamente los abruptos ataques de gas de los agujeros. Mirando alrededor, todos tenían miradas desalentadoras en sus rostros. Esto ni siquiera era la mitad del camino de la mazmorra, pero ya estábamos en un estado deplorable, y nuestro líder estaba gravemente herido. “¡Por esto te dije que te mantuvieras alerta, Lucas! ¡Si te hubieras concentrado y reaccionado a tiempo para levantar una barrera, no estaría en este estado!” La guapa cara de Brald no se veía en ninguna parte mientras arremetía contra el muchacho noble. Su carrera como aventurero probablemente desaparecería después de esto. Probablemente sería degradado de su clase una vez que el Gremio se enterara de su lesión incapacitante. “¡No me culpes a mí! ¡Que no te pudieras proteger a tiempo fue culpa tuya!” – argumentó de vuelta. “¿Estás bromeando? ¡Kriol tuvo que salvarte el culo! No hiciste nada y, ¿dices que es mi culpa?” – gritó Brald mientras se preparaba para blandir su espada hacia el chico. “¡SUFICIENTE!” – rugí. Todo el grupo se quedó en silencio ante el poder de mi voz. “Hay un par de decisiones que debemos tomar. El cuerpo de Reginald está un poco quemado, pero no creo que esté tan mal; pero tú, Brald, tienes que tomar la decisión de si quieres continuar o no. Estamos a poco más de una hora de la superficie, así que probablemente puedas volver por ti mismo.” – declaré mirando a nuestro líder a través de las rendijas de mi máscara. “Seguiré adelante. Probablemente, esta será mi última incursión a un calabozo, así que más vale que sea la última.” – sólo giro su cuerpo y se sentó a un par de pies de distancia, sosteniendo contra el pecho su muñón derecho. Dirigí mi mirada hacia el muchacho noble que tenía un rostro que decía que no había hecho nada malo. “Lucas, empieza a hacer las cosas bien. No importa si eres núcleo amarillo claro o Dios mismo. Ahora mismo, lo único que eres es una carga. Si sigues actuando por tu cuenta, más vale que lo hagas solo.” Me miraba fijamente, pero se mordía el labio, sin saber cómo refutar mis palabras. “Samantha y Elijah. Necesitamos que os concentréis para poner una barrera cuando sea necesario.” “…” “Vamos a descansar un par de horas antes de continuar.” – me senté junto a Jasmine y saqué una cantimplora de mi mochila. El grupo permaneció en silencio hasta que fui a evaluar el estado de Brald. A medida que los minutos se iban convirtiendo en horas, el brazo que le faltaba le estaba afectando. El rostro confiado y carismático no se veía por ninguna parte y había sido reemplazado por una mirada enloquecida. “Creo que o Jasmine o yo nos encargaremos del grupo. No estás en condiciones.” Los ojos de Brald, aburridos y cansados, me estudiaron antes de empezar a mirar a todos los demás miembros del grupo, que simplemente le evitaron. “Tsk. De acuerdo.” No me gustaba el estado mental en el que se encontraba. No era estable. Después de un par de horas, nos levantamos con nuestro maná repuesto y continuamos marchando hacia abajo. Esta sala no era tan larga como las anteriores, pero al final de la misma había una gran puerta doble con cadenas cerradas con llave. “N… No lo entiendo. Hasta esta parte es diferente. La puerta la otra vez no estaba cerrada con llave y definitivamente no era tan grande.” – Brald negó con la cabeza. “Lo único que es igual fue la primera cueva, donde estaban los corredores murciélago.” – continuó, estudiando la cerradura. Intentó tocarla con su mano dominante que había desaparecido, y golpeó con su muñón el aire. Después de darse cuenta, se quejó y fue a la parte de atrás. “Bueno, es inútil quejarse de ello ahora.” – Reginald levantó su martillo y lo golpeó contra la puerta. *¡BOOM!* Pude ver a Reginald visiblemente impactado por la robustez de la puerta. “¡Golpe de Impacto!” – la puerta tembló, pero se mantuvo firme. “¡Golpe de Impacto!” – el golpe esta vez fue más fuerte y la cerradura se desmoronó. Dando un paso al frente, tiró de las manijas de la puerta y se abrió. “¿Qué diablos…?”



miércoles, 24 de julio de 2019

Retro Capitulo 59

Volumen 2 Capítulo 59
Por la gente III
Traducido por Lord
Corregido por Zura
Editado por Tars

15 de octubre. Se organizó una fiesta después de que todos los Mundos de las Sombras fueran subyugados con éxito. Era una larga tradición celebrar la subyugación con una fiesta y las clases de la Academia Hebrion también habían sido suspendidas. Durante este tiempo, tanto los estudiantes como los profesores estaban de humor festivo. Mucha gente se reunió en el salón de fiestas y, en medio de todo ello, los estudiantes bailaban mientras los músicos creaban el ambiente necesario con su música. Dentro de ese bullicioso evento, una mujer entró silenciosamente en el salón de fiestas sin que nadie se diera cuenta. Aquellos que lograron vislumbrar su silueta quedaron cautivados por su belleza. Esta mujer, de cabello rubio pálido y suelto, escudriñó rápidamente el interior de la sala. Ajest Kingscrown. Una mujer con un aura de elegancia fría. Varias personas intentaron iniciar una conversación con ella, pero se escabulló con gracia dando respuestas cortas y educadas. Después de haber tenido la experiencia de ser anfitriona de las fiestas del profesor Nifleka, ya sabía cómo iban a ser esas conversaciones. Al principio, no tenía ningún interés en asistir a ese tipo de eventos, ya que odiaba las fiestas. Atraer la atención de extraños y verse obligado a mezclarse con ellos era agotador. Sin embargo, había una razón por la que Ajest había elegido asistir a esta fiesta y, una vez que encontró a la persona que estaba buscando, se dirigió con rapidez hacia su objetivo. A medida que se acercaba, podía oír su voz gradualmente más fuerte. “¿Por qué no intentas bailar tú también?” “Ni siquiera bromees sobre eso. No sé bailar.” “Puedo enseñarle a bailar, Señor Desir.” “Al menos deberías aprender lo básico, Desir” ‒ dijo Ajest, interrumpiendo su pequeña charla. El equipo de Desir se giró hacia ella. “Ah, has venido.” “Buenas noches, Señorita Ajest.” “Te tomaste tu tiempo.” Intercambiaron breves saludos antes de que Ajest se sentara en el último asiento que quedaba. Se encontraba justo frente de Desir. “Ajest, tus esfuerzos en el Mundo de las Sombras fueron inestimables. No podríamos haberlo aclarado sin ti.” – dijo Desir, dándole un vaso. “Me elogias demasiado.” ‒ contestó Ajest mientras aceptaba el vaso. Sinceramente, sintió que los elogios eran exagerados. Todo lo que hizo fue derrotar a los bárbaros. Por supuesto, le resultó fácil gracias a su alto nivel de habilidad, pero Ajest sintió que el problema podría haber sido resuelto por el equipo de Desir sin su ayuda. “Eres tú el que debe ser alabado.” La opinión de Ajest sobre Desir subió a un nivel más alto después de completar esta prueba. No era consciente de sus habilidades más allá de lo que había presenciado personalmente durante el examen de promoción, pero Desir había conseguido subyugar el Mundo de las Sombras sin siquiera utilizar su habilidad para analizar la magia. En cambio, había demostrado que poseía la capacidad de reunir la información que se le presentaba y utilizarla para producir resultados excepcionales. Esta habilidad no sólo le permitió ver a través de la estrategia de su oponente y desmantelarla, sino también lograr adivinar las intenciones de otras personas e influenciarlas para su beneficio. ‘No sólo eso…’ ‒ pensó Ajest, cuando se acordó de Wilhelm Evernatten. Era un hombre que se quebró una vez, pero se las arregló para volver a levantarse una vez más. Era una figura verdaderamente respetable. Un hombre que vivió para su pueblo. ‘Esa es una característica que necesito aprender como futura emperatriz. ’ Ajest se preguntó qué podría haber hecho si se hubiera encontrado en los zapatos de Wilhelm, pero al final sacudió la cabeza con resignación. La verdad era que no habría actuado como lo había hecho Desir. “¿Hicieron té de ciruela para esta fiesta…?” – dijo Ajest, tras tomar un sorbo de su vaso con resignación y darse cuenta de que la bebida tenía un sabor raro. “No, lo preparé yo mismo. Puse mucho esfuerzo en prepararlo… ¿qué te parece?” “Eso es un poco extraño, Desir.” “¿Por qué? Dijiste que querías probar el que hice en el Mundo de las Sombras, así que intenté hacerlo aquí… ¿Por qué? ¿No te gusta?” ‘ ¿Se… acordó? ’ Los ojos de Ajest se abrieron de par en par. Podía sentir su siempre estable corazón latir más rápido. Sin embargo, en esta ocasión no estaba enfadada ni se encontraba participando en un combate. ‘ ¿Qué es este sentimiento? ’ Ajest no pudo entenderlo y terminó sacudiendo la cabeza con frustración. “No, es bastante bueno.” Romántica observó a la pareja durante su intercambio con una expresión insatisfecha antes de empujar a Pram. “Se… ¡Señor Desir! A… Así que… ¿Qué tal el artefacto?” – dijo Pram rápidamente, para alterar la atmosfera del grupo. Había comprendido la intención de Romántica. Artefacto. Al escuchar esta palabra, Desir miró su mano. El Armamento de Toa era un artefacto con la forma de un par de guantes con unas runas indescifrables grabadas en dorso. El equipo de Desir había recibido el Armamento de Toa y un Cristal mágico de 4º nivel como recompensa por resolver el Mundo de las Sombras. ‘Recuerdo que la recompensa original era únicamente el Armamento de Toa. ’ Esto podría deberse a que se las habían arreglado para completar el Mundo de las Sombras usando un método mejor que el del equipo original había usado en el pasado. Además, como representante del equipo, Desir declaró el Armamento de Toa a los Servicios Estudiantiles y vinculó el artefacto a sí mismo. A continuación, vendió el cristal mágico adicional a la Torre de la Magia y usó el dinero para pagar los gastos de transporte y los impuestos. Después, intentó distribuir las recompensas de forma equitativa. Sin embargo, decidir la propiedad de los artefactos no era tan fácil como dividir el dinero. Les explicó que el Armamento de Toa aumentaba la cantidad máxima de maná y por qué él se beneficiaría más, pero los demás se mostraron tan a favor que se preguntó si su explicación era necesaria. Todos apoyaron su decisión: por su naturaleza, Ajest tenía una gran reserva de maná, como espadachín, Pram no lo necesitaba en absoluto, mientras que Desir había ayudado a Romántica a ascender hasta el tercer círculo. Al final se decidió que Desir se llevaría el artefacto y el dinero se repartiría entre el resto. “Aún no he intentado usar magia de alto grado, pero creo que estará bien” ‒ contestó Desir. “¿Qué crees que hubiera cambiado si el Reino Santo no hubiera caído en el Mundo de las Sombras?” ‒ preguntó Romántica, dirigiendo la conversación hacia otro tema. “No tiene sentido pensar en lo que pudo haber sido, Romántica.” “¿Pero no tienes curiosidad? Un país poderoso como el Reino Santo cayó ante el Mundo de las Sombras por una razón tan ridícula. Si el reino no hubiera caído de forma tan lamentable, ahora las cosas podían haber sido diferentes.” El Mundo de las Sombras en el que entró el equipo de Desir giraba alrededor del Reino Santo durante la época de su decadencia económica y había llegado a su fin antes de que se registrara por primera vez la historia. Antes de este declive económico, se sabía que el Reino Santo de Artemisa había actuado como un escudo para varios reinos y había puesto mucho esfuerzo en completar los Mundos de las Sombras que los afligían. Pero una vez que el Reino Santo cayó, el continente comenzó a ser tragado lentamente por el Mundo de las Sombras, sin que nadie ocupase su lugar. El resto de reinos se dieron cuenta del importante papel desempeñado por el Reino Santo y comenzaron a establecer organizaciones para hacer frente a los Mundos de las Sombras, lo que llevó a la creación de la Academia Hebrion en el Reino Hebrion y a la Corporación Abron en la Alianza de reinos occidentales. Desafortunadamente, era demasiado tarde para el Reino Santo y, para cuando se crearon estas organizaciones, gran parte del continente ya había sido envuelto en una niebla oscura. “Nada es seguro, pero si Wilhelm Evernatten hubiera logrado cambiar el Reino Santo, la mitad del continente no habría sido tragado por el Mundo de las Sombras.” El Reino Santo existió antes del desarrollo de la magia y la fuerza de los Caballeros definió su existencia como potencia militar. En el presente, la esgrima había caído en desgracia y la magia había tomado su lugar. Sin embargo, los Caballeros tenían una importancia simbólica para el Reino Santo. Si el Reino no hubiera caído y se le hubiera permitido desarrollar su esgrima hasta el presente, los Caballeros podrían haber sido un instrumento para la subyugación del Laberinto de las Sombras. Cuando sus pensamientos llegaron a esta conclusión, Desir sintió un sabor amargo en su boca. “Todavía no puedo creer que la Iglesia de Artemisa tenga tal historia” ‒ dijo Pram, añadiendo sus propios pensamientos a la conversación. El Reino Santo fue el lugar de nacimiento de la actual Iglesia de Artemisa. Después de la caída del Reino Santo, su sede dentro de la Alianza de reinos occidentales duplicó sus esfuerzos, lo que condujo a una era de prosperidad para la iglesia. En la actualidad, incluso tenían seguidores fuera de las fronteras de la Alianza. Aunque no tenían la fuerza militar del Reino de Hebrion ni de la propia Alianza de reinos occidentales, poseían influencia política en todo el continente. “La Iglesia de Artemisa probablemente esperaba que su historia se desvanezca como el Reino Santo” ‒ dijo Desir con una sonrisa de satisfacción. Históricamente, los que estaban dentro del territorio habían continuado sufriendo hasta que la mitad del continente había sido invadido por el Mundo de las Sombras. Innumerables reinos, que existieron antes del desarrollo de la imprenta y de la apreciación de la historia, habían desaparecido sin dejar rastro. Esto incluyó el Reino Santo, que descuidó los registros históricos para disgusto de la gente del presente. Completar el Mundo de las Sombras ayudaba a llenar esas páginas en blanco de los anales de la historia. Desde su misión, el equipo de Desir había logrado descubrir detalles importantes dentro de la historia del Reino Santo y la razón de su caída. Además, el nombre de su equipo será añadido a cualquier libro que haga referencia a este incidente. Esto serviría para aumentar aún más la infamia de su equipo. “No digas eso... Estamos aquí para celebrar nuestros logros, ¿no?” ‒ se quejó Romántica, llamando la atención sobre el hecho de que simplemente estaban sentados en sus asientos durante una fiesta. “No estoy seguro de quién empezó esta conversación, pero ¿no estamos ya pasándolo bien?” “Bueno, sólo digo que deberíamos ir y hacer algo” ‒ contestó Romántica, mirando tímidamente de un lado a otro entre Desir y los bailarines que se encontraban en el centro del salón de fiestas. Sin embargo, fue Ajest quien tomó la iniciativa en esta ocasión. “Ya que lo mencionas, Desir, ¿qué tal si vamos a bailar una canción?” La mandíbula del Pram cayó. Todo lo que podía hacer era mirar a Ajest. El color desapareció de la cara de Romántica, ya que sólo podía mirar mientras su objetivo era arrebatado justo delante de sus ojos. “Te lo dije antes, no sé bailar” ‒ contestó Desir. Ante su respuesta, Romántica pudo sentir como le volvían los colores a las mejillas. “Estoy diciendo que puedo enseñarte a bailar.” ‒ dijo Ajest con una sonrisa. ‒ “No sé cuáles son tus ambiciones, pero a medida que te hagas más famoso, habrá más fiestas a las que asistir. Cuando eso suceda, no puedes acabar rechazando siempre todas las invitaciones para bailar.” Le pareció gracioso que, a ella, una persona que odiaba las fiestas, extendiera una invitación para bailar. “E… ¡Espera un momento!” ‒ gritó Romántica mientras Ajest dirigía a Desir hacia el centro del salón de fiestas. “Ella te gano esta vez” ‒ dijo Pram, indicando que sus gritos eran inútiles. “Puede que tengas razón...” ‒ dijo Desir ‒ “Será bueno aprender para futuros eventos.” Había terminado admitiendo el razonamiento de Ajest y aceptando su invitación. Cuando Desir cedió, Ajest sintió una extraña sensación de vértigo. Por primera vez, ella estaba agradecida por todas las frustrantes lecciones de baile que se vio obligada a tomar como miembro de la realeza. “Te lo advierto ahora. Realmente no sé bailar.” “Yo te guiaré. Sólo lee mis movimientos.” “No es como si esto fuera una batalla…” “No te lo tomes a la ligera. En la sociedad, bailar no es muy diferente a una pelea.” “En cualquier caso… quedo a tu cuidado. Prometo ser un buen estudiante.” Entre la multitud de bailarines que se encontraban en el centro del salón de baile, las manos de Ajest y Desir se juntaron. “Empezaremos al mismo tiempo a la cuenta de tres.” “Uno.” ‒ dijo Ajest mientras preparaba lentamente sus pies. “Dos.” ‒ continuó Desir, colocándose como le indicaba. Sus ojos se encontraron cuando la siguiente canción, un vals, tocó su primer acorde. “Tres.”



martes, 23 de julio de 2019

SYN Capítulo 42

Volumen 5 Capítulo 1
El equipo de asalto B
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por Tars

Eran altas horas de la noche. Cha Haein se movía inquieta sobre su cama. ‘¿Por qué ese hombre es diferente?’ Debido al hombre que había conocido en la parte exterior de la habitación del jefe, no podía quedarse dormida. Después de sufrir su despertar hacía dos años, había conocido a una gran cantidad de cazadores, pero todos y cada uno de ellos eran iguales. Los cazadores, o más bien los seres despertados, desprendían un hedor terrible que perforaba su nariz. Al principio pensó que estaba sufriendo una enfermedad y se reunió con muchos médicos, pero todo fue en vano. “Puede ser que lo que ocurre se debe a que la cazadora Cha es capaz de detectar el poder mágico con su sentido del olfato.” – dijo uno de los doctores consultados en ese momento, mencionando con cuidado una nueva teoría. Ciertamente, era una idea plausible. Los cazadores de rango más alto desprendían un olor mucho peor que los cazadores de rango más bajo. Por supuesto, la gente común no desprendía ningún tipo de olor. Pero ahora… ‘Es la primera persona que realmente huele bien…’ Pensando en los eventos que habían ocurrido es día, su corazón comenzó a latir a mayor velocidad. Tenía curiosidad por saber quién era hombre y al final lo había buscado en la página web de la Asociación. Rango E. Sung Jinwoo. Era la misma información que había visto en su documentación. ‘Sin información de contacto…’ Aunque no sabía qué iba a hacer con su número de teléfono, se dio cuenta de que no había mucho que aprender de la página web de la Asociación y llamó al jefe de reclutamiento, Jo Myunggi, antes de darse cuenta. - Cazadora Cha, ¿qué ocurre para que me llames a estas horas? Ya era la una de la madrugada. Si la persona que lo estaba llamando no fuera la única cazadora de rango S de Corea del Sur y la subdirectora del gremio, nunca habría contestado la llamada. Al escuchar su voz a medio dormir, lamentó momentáneamente su decisión. “¿Puedes buscarme información sobre un cazador llamado Sung Jinwoo?” - ¿Eh? ¿Te refieres al cazador de rango E que trabaja para la Asociación? Cha Haein se sorprendió. Jo Myunggi era el jefe del Departamento de nuevos talentos para el primer gremio de la nación, era imposible que tuviera algún interés en un cazador de rango E. “¿Lo conoces?” - Ah, eso es… El maestro del gremio Choi me pidió lo mismo ayer. Encontrar información sobre Sung Jinwoo. “¿El maestro Choi?” - Sí, señora. “¿Sabes de qué se trataba?” - Err, no… “Entonces, ¿qué has descubierto…?” Un profundo suspiro sonó a través del receptor. - Hice un esfuerzo considerable para investigar, pero la Asociación tiene bajo siete llaves toda la información sobre ese hombre. Nunca antes había ocurrido algo así, que la Asociación bloquease la información de un cazador común. “Ah…” - Cazadora Cha, ¿por qué lo buscas? ¿Hay algo en lo que pueda ayudar? “No, siento haberte molestado a estas horas.” Clic Esa llamada había ocurrido hacía tres horas. Había reunido todo su coraje para averiguar quién era Sung Jinwoo y en cambio solo había conseguido hacerse nuevas preguntas. Un hombre que el maestro del gremio quería investigar… Un hombre que la Asociación estaba tratando de esconder… Un rango E… ‘Algo está pasando.’ No, puede que sea mejor… Le daba algo de esperanza. Podía ser la clave para resolver el enigma de su fisiología única. Había atormentado su vida desde el día en que se había despertado a la edad de 21 años, dos años atrás. ‘Ese hombre, ¿podré volver a verlo?’ Cuando lo pensó, una extraña preocupación comenzó a aparecer en su cabeza. Afortunadamente, Cha Haein recordó el casco que llevaba Sung Jinwoo y que su ropa de trabajo llevaba el símbolo del gremio Cazadores. ‘Debe ser parte de nuestro equipo minero.’ A diferencia del grupo de asalto A al que ella pertenecía, el equipo de minería tenía que volver a trabajar hoy. Si Sung Jinwoo no había dejado el equipo, podría volver a verlo. ‘Voy a ir.’ No resultaría extraño que la subdirectora del gremio visitara una zona de asalto. ‘Solo actuaré de forma natural mientras veo si está allí.’ No sabía por qué le estaba pasando esto, pero cuando tomó la decisión de volver a ver a ese extraño cazador, su mente se relajó. ‘Tengo que dormirme ya.’ Para poder realizar el plan de hoy, Cha Haein intentó quedarse dormida a la fuerza.
* * *
Antes de que saliera el sol, Jinwoo salió hacia el lugar de la incursión. Comparado con el día de ayer, que se había unido mientras la incursión estaba en marcha, hoy era diferente. ‘¿Me he preocupado sin ninguna razón?’ Al principio estaba preocupado por si había venido demasiado temprano, pero cuando llegó a la zona de la puerta, el área ya estaba llena de cazadores. “¿Oh? ¡Señor Sung! ¡Señor Sung!” El líder de equipo Bae fue el primero en saludarlo. “El señor Sung está aquí.” “¡Ey! ¡Señor Sung!” Los otros cazadores también lo saludaron con alegría. Ya que todos trabajaban por el mismo objetivo, un compañero de equipo cualificado era siempre bienvenido. ‘Me siento un poco… Incómodo.’ En el pasado, el rango E siempre había sido tratado con desprecio y burla. Esta era la primera vez que era saludado con sinceridad por sus compañeros de equipo. Aun así, a Jinwoo le gustaban sus reacciones. “……” Jinwoo respondió a sus saludos inclinando silenciosamente la cabeza. “Uno, dos, tres…” – comenzó a contar el líder Bae a los miembros del equipo. – “Dieciocho, diecinueve… Todos estáis aquí.” Esto era más que suficiente. Bueno, en un día como este, no importaba si faltaban una o dos personas. ‘Después de todo, ahora tenemos dos especialistas.’ Cuando el líder de equipo miró a sus dos mejores hombres, Mol Jinsoo miró para otro lado mientras que Sung Jinwoo inclinó la cabeza. Pero en ese momento… “Disculpe, líder de equipo Bae.” “¡Uaaaa! Me has sorprendido.” El líder de equipo saltó ante la aparición de una voz repentina que salía al lado de su oreja. Si era capaz de moverse sin que notaran su presencia, sus habilidades deberían ser importantes. Como era de esperar, la persona que había sorprendido al jefe del grupo minero era el líder del grupo de asalto, Son Gihoon. “Casi me das un ataque al corazón, cazador Son.” “Me disculpo. Es un hábito de las mazmorras.” – respondió Son Gihoon sonriendo tímidamente. A su espalda, apareció el líder del equipo de recolección. “Deja de actuar como un viejo…” “¿Eh? ¿Tú también? ¿Qué haces aquí?” “¿Qué quieres decir? Es por trabajo.” – dijo el líder de equipo Bae dirigiéndose a Son Gihoon con una mirada curiosa. Por un instante, el cazador de rango A miró los cazadores del equipo minero. “La persona a cargo de llevar nuestros suministros no ha venido. Creo que tendremos que pedir prestado a alguien del equipo de minería.” – dijo abriendo la boca. “¿Eh?” Los ojos del líder de equipo se abrieron de par en par. “Hay miembros fuertes en el equipo de recolección que transportan cargas pesadas, ¿por qué nuestro equipo…?” “Nuestros muchachos tuvieron que saltarse la cena y ayer trabajaron sin parar durante tres horas extras. ¿Y quieres que uno de nosotros sea el portaequipajes?” – contestó el líder del equipo de recolección, como si lo hubiera estado esperando. Había una razón por la que el equipo de recolección había tenido que saltarse la cena y trabajar sin parar: porque el equipo minero había terminado demasiado rápido. ‘Bueno, normalmente habríamos trabajado hasta las siete de la tarde, pero gracias a Sung logramos terminar a las cinco…’ Cuando el líder del equipo de recolección lo miró como si tuviera ganas de asesinarlo, Bae fue incapaz de rechazarlo. “¿Hay alguien que pueda acompañar al grupo de asalto? Por supuesto, lo compensaremos adecuadamente por el peligro adicional.” – preguntó Son Gihoon al equipo de mineros, sintiendo que la situación se había resuelto. “……” Son Gihoon movió los ojos entre la gente con una mirada suplicante, pero nadie se ofreció como voluntario. Los mineros evitaron su mirada como si fueran la misma persona. Tenía sentido. ‘¿Crees que arriesgaré mi vida por dinero?’ ‘No puedes obligarme a entrar ahí, antes tendrás que matarme…’ El rango más alto entre los mineros era un C, el promedio del equipo era D y hasta había varios rangos E. Y Son Gihoon estaba intentando llevarlos a una mazmorra de rango A. Habrían dudado de una mazmorra de rango B, pero no tenían nada que pensar de una de rango A. Un simple rasguño mataría a los cazadores de rango bajo. No, ni siquiera haría falta un rasguño, un simple paso en falso los llevaría a la muerte. Aunque solo tenían que hacer de porteadores y cargar con las bolsas, era mucho más peligroso que entrar más tarde a por los minerales. “Hay… ¿Alguien?” Son Gihoon se asustó. No sabía cuánto tiempo le iba a llevar encontrar a un portador. ‘Esto es un gran problema.’ De repente, los ojos del rango A se posaron en un cazador solitario. ‘¿Eh?’ A diferencia del resto de mineros, este cazador lo estaba mirando fijamente. ‘Hmm…’ Mientras Son Gihoon le observaba, Jinwoo también miraba a Son Gihoon. ‘Es bastante fuerte para ser un tanque.’ Resultaba de conocimiento común que el líder de una incursión era un tanque. Sin embargo, a diferencia de un tanque común, Gihoon era bastante alto y delgado, haciendo que pareciera más un jugador de baloncesto. “……” Después de tomar la medida del hombre, Jinwoo dirigió su mirada hacia otro lugar. “Ah…” Con eso, finalmente Son Gihoon pudo respirar aliviado. No se había dado cuenta, pero hasta ese momento había estado tan tenso que ni siquiera se había dado cuenta de que estaba conteniendo la respiración. No tenía ni idea de lo que acababa de pasar. ‘¿Estaba demasiado nervioso porque esta es la primera vez que tomo el liderazgo en una misión?’ En el pasado, solo había trabajado como tanque secundario en las incursiones. Así que hoy era una oportunidad especial para él y no podía permitirse cometer un error. Al final había terminado encorvado, respirando con fuerza. De repente, escuchó una conmoción proveniente de los mineros y pensó que era porque había terminado doblándose por la presión, pero acabó dándose cuenta de que no era por eso. Al mirar a los mineros, Son Gihoon se dio cuenta de que una mano estaba levantada hacia el cielo. Era el voluntario para ser porteador por el que el tanque había estado rezando. Su rostro se iluminó. “Iré.” – dijo Jinwoo dando un paso adelante. Todos los ojos estaban fijos sobre él. Un cazador de rango E se acababa de ofrecer voluntario para entrar en una mazmorra de rango A. El hecho provocó una conmoción entre los cazadores. “¡Las bestias mágicas de alto nivel te están esperando allí!” “Señor Sung, ¿qué estás pensando?” “Todavía eres joven, ¡no tires tu vida por dinero!” Los miembros del equipo lo asaltaron, tratando de que cambiase de opinión. “¡Oh, no! Ese tipo acaba de empezar a trabajar aquí. Debe haber levantado la mano sin querer.” – dijo el jefe Bae explicándole la situación a Gihoon. “¿Cuál es su rango?” “Eso es…” – susurró el líder de equipo mirando a Jinwoo. – “Es un rango E. Su rango es demasiado bajo, ¿por qué no te llevas a otro? Tomar a ese compañero será demasiado peligroso.” La expresión de Son Gihoon se volvió seria. ‘Ese hombre… ¿Es un rango E?’ Era el hombre que le había mirado a los ojos hacía un rato. La verdad es que no detectaba ningún poder mágico poderoso proveniente de él, pero sentía que ese hombre… Tenía un aura inexplicable y peligrosa. ‘No me ha parecido un rango E.’ Por su mirada, no se parecía a un cazador de bajo rango. Por supuesto, Son Gihoon no creía que el líder de equipo Bae le estuviera mintiendo, pero no podía ignorar su instinto. ‘Aun así, el rango del porteador no importa.’ Todo lo que el porteador tenía que hacer era llevar el equipaje mientras caminaba en la parte posterior del grupo de asalto. Si se encontraba en una situación de peligro, sería porque el grupo de asalto ya habría fallado. Si un rango A enfrentaba una situación de peligro, daba igual que el porteador fuera un rango C o un rango E, todos terminarían muertos. Sin embargo, Son Gihoon no podía pensar más allá de eso. El tiempo se estaba acabando. “No, nos llevaremos a ese hombre.” – dijo mientras miraba a Jinwoo.