lunes, 10 de febrero de 2020

Volumen 30 Capítulo 9

Volumen 30 Capítulo 9
Los monstruos de Antarosa
Traducido por Tars
Corregido por DaniR
Editado por AMarauder

“Hay algo ahí.” “¿El qué? ¿Es para comer?” “No.” “Entonces no me interesa.” Los monstruos de Antarosa también eran indiferentes a la escultura de luz. “Destrózala.” “Uaaah.” Hasta hubo alguno que arrojó piedras. Weed se quedó mirándolos, sentado, desde un montón de escombros. Por supuesto, su apariencia no parecía deprimida. “Míralo a los ojos.” Eran unas bolas rojas que brillaban como si fueran ojos desgarrados. “Inclina el hocico como si se hubiera comido a alguien de su propia especie.” Weed se había transformado en un monstruo conocido como Deruger, y hasta los de su misma especie lo evitaban. Su capacidad de lucha y su carisma eran suficientes para afectar a los monstruos más poderosos, pero su apariencia también jugaba un papel muy importante. “Todo el mundo tiene envidia de mi cara. Creo que hubiera estado bien convertirme en cirujano plástico. Ganan mucho dinero y no es mal trabajo.” – murmuró Weed mientras examinaba la actitud de los monstruos. ¡Un sueño peligroso que podía arruinar la vida de innumerables personas! Weed observó a los monstruos que miraban la escultura del cielo y esperó a que hubiera una reacción especial. ‘Tal vez la pista no está aquí.’ La información sobre una aventura a menudo estaba oculta. Y este grado de dificultad era algo natural, ya que tenía que rastrear los pasos de la antigua forma de vida escultórica. Pero Weed no era un cachorro que acababa de nacer y sabía cómo aprovecharse de su reputación. Estaba convencido de que casi todos los jugadores de Royal Road verían el video con su estatua de Bahamorg en los foros y hablarían de ello. Además, los NPC de todo el continente también hablarían sobre su obra. Esta misión era para escultores y aventureros, así que se aprovecharía de su enorme fama para seguir avanzando.
* * *
Los habitantes del pueblo hacían mucho ruido. “¿Conoces al escultor Weed? Ha hecho una escultura en Antarosa.” “Es una escultura de luz increíble. Se dice que es una escultura maravillosa que ilumina Antarosa por la noche.” “Cualquier aventurero que escuche esta historia querrá ir a verla. Por supuesto, tendrás que pagar el precio.” Los aventureros de Antarosa fueron a otros pueblos, difundiendo la historia de la escultura de Weed y los rumores se extendieron entre los habitantes de todo el continente. Los aristócratas, a quienes les gustaba el Arte, también tenían un gran interés. “¡Una escultura de un guerrero bárbaro! Es imprescindible tener una obra del escultor Weed en mi colección. Me gustaría poseerla, pero es imposible traerla hasta aquí.” “En estos días las esculturas de Weed se han convertido en una necesidad si quieres proteger tu dignidad como noble. Si me traes una de sus obras, no me arrepentiré, aunque tenga que gastar el presupuesto de todo un año.” Las misiones también aparecieron en los gremios de escultores que estaban cerca de Antarosa. “Se puede decir que Weed es un verdadero artista y aventurero. Tiene el estatus de un rey, pero todavía deambula por el continente. Hay pocas esculturas relacionadas con la luz, cuando la gente vea su obra, encargarán esculturas más valiosas.”
* * *
Song Sucheol terminó su trabajo a tiempo parcial y regresó a casa. “Uf, hoy se me ha hecho el día muy largo.” Estaba trabajando en una tienda de pollos asados para conseguir el dinero suficiente para la matrícula universitaria. Todos los días tenía que limpiar los pollos y asarlos en un horno y llegaba a casa exhausto. ‘Me pregunto qué habrá pasado hoy.’ Encendió su ordenador y revisó los foros. Incluso leer lo que decían otras personas sobre Royal Road era interesante y siempre lo revisaba todos los días. El nivel de su personaje era solo de 156, pero estaba más interesado que nadie. ‘No tengo misiones especiales en mi área… Una persona llamada Millennium Fox parece que ha obtenido una lanza rara.’ Royal Road era tan enorme que había conversaciones separadas por pueblos, ciudades y castillos.

Título: Discusión sobre la escultura de Weed.

Título: La dignidad de la escultura de la luz.

Título: Weed es el mejor.

Título: ¿Cómo puedo casarme con Weed?
‘Weed lo ha vuelto a hacer.’ Song Sucheol estaba emocionado. Siempre liberaba el estrés acumulado durante el día viendo sus emocionantes aventuras. Pero no solo le gustaba porque disfrutara viendo sus aventuras, sino que cualquier jugador de Royal Road tenía afecto por lo que sucedía en el Continente de Versalles. Los gremios más prestigiosos hacían daño al continente y sus jugadores más poderosos estaban asesinando gente por todas partes. En cambio, las aventuras de Weed siempre eran para proteger la paz en el continente. Siempre conseguía que los habitantes del Continente de Versalles pudieran vivir un poco mejor, por ello la gente siempre lo animaba y quería brindarle su apoyo. ‘¡Oh, aquí…’ ¡Antarosa! No estaba lejos del castillo en el que se encontraba actualmente, en uno de los reinos de la Confederación Britten. ‘Además, creo que he visto una escultura como esa.’ Cuanto más miraba la escultura de luz, más sentía Song que esa escultura se sentía familiar. No era la primera vez que veía una estatua como esa.

Título: La escultura que apareció sobre Antarosa

Título: ¿Hasta dónde llega el poder artístico de Weed?

Título: La sincera confesión de un escultor. Los principiantes no pueden imitarlo.
Daba igual cuántas publicaciones leyera, nadie había visto la forma original de esa escultura. ‘Increíble. ¿Nadie sabe quién es?’ Song Sucheol lo pensó con calma. Debía haber hecho esa escultura en Antarosa por su misión para convertirse en Maestro de Clase, por lo que si escribía lo que sabía, podría ser un obstáculo para Weed. ‘Necesito conectarme para ir de caza lo antes posibles. Afortunadamente, en estos días los lobos se reproducen con facilidad, por lo que será fácil organizar un grupo de caza.’ Song Sucheol entró en la cápsula y se conectó. Pero se sentía vacío porque sabía algo y no podía contarlo. ‘Debería escribir una carta de admirador a Weed.’ El correo electrónico de Weed registrado en el sitio de subastas se había hecho famoso y miles de personas le enviaban correos todos los días, por lo que era prácticamente imposible que fuera a leerlo. ‘Sin embargo, entré a Royal Road por Weed.’ Song se preparó detenidamente antes de enviar el correo.

Hola Weed.
Puede que no leas esto, pero soy un novato llamado Jer, que vive en el Castillo de Edgar en la Confederación Britten.
Mi clase es la de guerrero porque quería proteger a las personas y poder usar varios tipos de armas.
Vi la escultura que flotaba sobre el cielo de Antarosa y me pregunté, ¿cuándo viniste al Castillo de Edgar? ¿Has querido expresar las mismas características que el cadáver del guerrero bárbaro? Vi su cuerpo en una mazmorra, parecía que un monstruo lo había matado allí.
Tenía demasiado miedo así que no pude acercarme para buscar sus objetos, pero debiste haberlo visto a juzgar por esa escultura.
Me gustaría escribirte más, pero es hora de conectarse a Royal Road.
Espero que estés siempre saludable y gracias por luchar por la paz del continente.
* * *
¡El Castillo de Edgard! La Confederación Britten estaba llena de comerciantes y viajeros. Los principiantes que elegían este lugar para comenzar a jugar podían obtener todo tipo de objetos a un precio muy económico. Había muchos comerciantes que hacían solicitudes de escolta o exterminio de monstruos, por lo que muchas profesiones relacionadas con el combate se encontraban en sus tierras. A pesar de eso, un número bastante elevado de jugadores se había ido al Norte. Sentían envidia de floreciente economía del Reino de Arpen. “Se busca un grupo para cazar lobos rojos. ¡Soy un guerrero de nivel 156 que usa una armadura de acero con 53 de durabilidad!” – gritó Jer con fuerza en la plaza. Una vez que se llegaba a cierto nivel, resultaba complicado salir de caza a menos que se fuera en grupo. En el caso de Jer, se esforzaba más que otros y su nivel había ido aumentando. “Soy una chamán que busca un grupo para cazar lobos rojos. Tengo nivel 174 y habilidades que permiten a las personas mejorar en combate.” Al lado de Jer, había una jugadora llamada Sullia. Últimamente, se había vuelto popular cazar lobos rojos, por lo que era bastante sencillo encontrar un grupo. Los lobos rojos poseían un nivel superior al 200, pero su piel se podía vender a un precio elevado, por lo que muchas personas intentaban cazarlos. Varios jugadores combinaron sus profesiones para crear un grupo, pero Jer solo podía mirarlos con envidia. Los guerreros siempre eran los primeros en arriesgar sus vidas si carecían de la capacidad necesaria. Cuando un grupo se desmoronaba por un monstruo, tenían la obligación de permanecer en la zona de caza hasta la muerte para permitir al resto del grupo huir. Era por eso que los guerreros solían ser los líderes del grupo, pero Jer no conocía a mucha gente. Los jugadores que crecieron a su lado habían subido mucho más rápido de nivel y se habían marchado a otra zona. Además, algunos también se habían ido hasta el Norte. Por lo general, el líder de un grupo era un guerrero y nunca querían tener otro a su lado, así que no le daban ninguna oportunidad. Preferían añadir a su grupo a un caballero con armadura que tuviera una alta defensa y estuviera familiarizado con el terreno de caza. En ese momento, un explorador de nivel 200 llamado Scott, que tenía una fama bastante alta en el Castillo de Edgar se acercó para hablar. “Bueno, no es necesario una larga conversación. ¿Te gustaría venir a cazar con nosotros? Somos un sacerdote, un mago y un ladrón. Todo está preparado.” “Sí, iré.” – dijo Jer aceptando de inmediato. No era una oportunidad que apareciera muy a menudo. El grupo de caza de Scott era famoso por su eficiencia, por lo que pensó que podía seguirlo y elevar su nivel. “¿Eres un chamán?” “Sí.” “Ven con nosotros.” “Muchas gracias.” Y así comenzaron a cazar en el Monte Rondis, la zona que contenía el territorio de los lobos rojos. Pero Jer y Sullia se encontraron con un trato bastante cruel. “¿No puedes hacerlo bien? Atrae a los monstruos. Ah, eres muy lento.” “¿Por qué tratas de coger ese objeto? Nuestro grupo tiene una regla, las personas que vienen por primera vez de caza con nosotros no pueden coger nada. ¿No lo sabías?” “No te preocupes por el costo de reparar el equipo. Si no lo haces bien, es posible que no puedas volver a unirte a un equipo.” Jer estaba a cargo de atraer a los monstruos y defenderlos a todos. El resto del grupo simplemente se mantenía quieto y atacaba a distancia. En algunas ocasiones el sacerdote lo curaba, pero estaba ansioso porque a veces no hacía nada. Como chamán, Sullia estaba completamente ocupada atacando, bendiciendo al resto del grupo y lanzando curaciones cuando era necesario. Estaban recibiendo un trato bastante duro, pero no podían abandonar el grupo de Scott. Era famoso y si difundía rumores les sería muy complicado volver a encontrar otro grupo. Sin embargo, hubo una persona que siguió a Jer desde el Castillo de Edgar. ¡Era una persona que vestía la ropa sucia de los principiantes! Estaba sentado de espaldas a un árbol y se limitaba a tallar esculturas mientras esperaba a que terminase la caza. De vez en cuando murmuraba algunas palabras. “Las primas de los seguros para la salud están disminuyendo. ¿Hasta cuánto quieren subir sus beneficios…?” A veces lanzaba un suspiro. “Los precios siguen subiendo… La economía está haciendo que cada vez sea más complicado vivir. Será difícil jugar y comer en el futuro, aunque consiga nuevos ingresos.” Pero todavía tenía un sueño feliz. “Ahorraré mucho más dinero para el futuro y así poder dormir tranquilo.” Continuó esculpiendo mientras miraba cómo Jer era maltratado. Al final, tanto él como Sullia trabajaron muy duro durante tres horas antes de ser abandonados por el grupo. “¿Has recibido una misión para inspeccionar el Monte Bermer?” “Sí. Me estoy volviendo loco. No podré aprender la habilidad [Corte de rocas] si no completo la misión.” “Vayamos para allí. Jer y Sullia no son parte de nuestro grupo habitual así que no pueden venir con nosotros. Nos vemos otro día.” Jer y Sullia se quedaron solos allí. “¿Volvemos al castillo?” “Nos llevará mucho tiempo. Creo que sería mejor intentar encontrar un grupo por aquí.” Pero encontrar otro grupo en el Monte Rondis no era tan fácil. Esta zona no era una mazmorra peligrosa, por lo que la gente no necesitaba dos guerreros o un chamán. Mientras seguían pensando qué hacer, la persona que estaba esculpiendo debajo de un árbol se levantó y se acercó hacia ellos. “¿Eres el guerrero llamado Jer?” “Sí, ese soy yo.” – contestó Jer girando la cabeza para mirar a la persona que le estaba hablando. – ‘Umm, me suena de alguna parte.’ La persona estaba vestida como un principiante común, pero su cuerpo y su voz parecían muy familiares. Obviamente era alguien importante para él. ‘¿He cazado con él? ¿Será el que me dio esa espada barata?’ Su memoria no era mala, pero por mucho que lo intentaba no podía recordar quién era. “¿Te gustaría ir a cazar conmigo por un tiempo?” – dijo el desconocido. “Bueno, en este momento no tengo un grupo, así que me gustaría.” – dijo Jer al momento. No recordaba quién era, pero sentía que era lo correcto. – “Ah, pero Sullia…” “Estoy bien. No tienes que preocuparte por mí.” El desconocido se quedó pensando por un momento mientras miraba a Sullia. ‘Ese equipo.’ Era el mismo equipo que usaba su primer amor, la chamán Da’in. Aunque tenía un grado inferior. “También puedes venir.” “¿De verdad? ¡Gracias! Trabajaré duro con mi magia.” Era una chamán, por lo que estaba más interesada en la magia que en el combate físico. Jer y Sullia se unieron al grupo del desconocido. “¿Están tus compañeros muy lejos de aquí?” – preguntó Jer. “El grupo somos solo nosotros.” “¿Eh? Entonces creo que necesitamos buscar otras profesiones.” Jer miró los grupos que estaban cerca. Todos tenían diferentes profesiones, por lo que era imposible cazar únicamente con un guerrero y un chamán. “Somos suficientes.” ¡El hombre estaba lleno de confianza! “¿Tienes experiencia cazando lobos rojos?” – preguntó Sullia con una sonrisa. “Nunca lo he intentado, pero he cazado cosas similares.” “Eh, estos monstruos son más fuertes de lo que piensas. Es imposible solo con nosotros…” Mientras Sullia decía eso, un lobo rojo apareció detrás del desconocido. “¡Ten cuidado!” Los lobos rojos tenían la costumbre de saltar repentinamente cuando estaban cerca de algo. El intruso miró hacia atrás y frunció el ceño. “¡Desaparece!” ¡Aing! ¡Aing! El lobo rojo intentó huir con la cola entre las patas, ¡pero murió! Jer y Sullia estaban asombrados. Si alguien se encontraba por encima del nivel 200 y llevaba una buena armadura, podía cazar con relativa facilidad a los lobos rojos. Sin embargo, ¡lo había matado sin esforzarse en absoluto! “No vamos a cazar aquí.” “¿A dónde vamos?” “Vamos a cazar a la mazmorra.” ¡Una caza en la mazmorra! Era un guerrero, y por supuesto deseaba probar cómo era ir a cazar a una mazmorra. Pero lo había probado con algunos amigos y sabía lo peligroso que era. “¿Nosotros solos? ¿Dónde está?” “Jer conoce la ubicación.” “¿Yo?” – preguntó Jer con una mirada confundida. – “No sé a qué te refieres. ¿Me estás tomando el pelo?” Pero poco a poco, la cara del desconocido fue aclarándose en su mente. “De ninguna manera… Tú…” – dijo abriendo la boca con esfuerzo. “Lo has notado. Acertaste.” “¿Esto es un sueño?” “……”
* * *
¡La mazmorra Dragukin! El nivel medio de los monstruos era de 430, por lo que era un lugar muy peligroso. Hasta los grupos de caza más famosos de la Confederación Britten habían tenido que inclinar la cabeza y marcharse. De vez en cuando llegaba algún grupo nuevo, pero nunca llegaban hasta el final. El grado de peligro era mucho más alto de lo normal y, si se tenía en cuenta la eficiencia de la caza, había lugares mucho mejores para subir de nivel. “Es aquí.” – dijo Jer tras guiar a Weed y Sullia hasta allí. – “Vine a cazar aquí con el gremio Nube.” “Ah, lo recuerdo. ¿No realizaron una gran campaña publicitaria hace unos cuatro meses?” “Solo llegaron hasta el tercer piso antes de retirarse. Los estaba siguiendo cuando caí en una trampa y vi la escultura del guerrero bárbaro.” Weed cambió su armadura y su espada para ir mejor equipado. También usó su habilidad de [Pulir], era algo básico. “Vamos.” “¿De verdad quieres cazar aquí?” – preguntó Sullia con un tono incrédulo. “Por supuesto. ¡Invoco al Caballero de la Muerte Vhan Hawk! ¡Invoco al Señor de los Vampiros Tori!” Después de llamar al Caballero de la Muerte y al Señor de los Vampiros, todos los preparativos para la caza estaban listos. “Por favor, si tienes bendiciones de movimiento, úsalas.” “Las usaré ahora.” – dijo Sullia de inmediato. – “Significado de lo desconocido, sopla una brisa. Haz que mi corazón sea más ligero para enfrentar a tus enemigos. Aligera tus pasos. [Espíritu del Lobo].” Un chamán sabía cómo usar una gran variedad de hechizos para aumentar la velocidad o elevar el poder de ataque, la defensa o el espíritu de lucha. Aunque sus bendiciones eran más débiles que las de los sacerdotes, era muy útil debido a su variedad. Las personas que tenían que viajar grandes distancias pagaban para poder recibir sus bendiciones y así poder acelerar sus movimientos. En el caso de Weed, tenía a Amarillento para cuando tenía que ir por el suelo y a Wy-3 cuando tenía que volar, por lo que nunca los usaba. En el primer piso de la mazmorra apareció un monstruo llamado Drakin Oscuro. Parecía un lagarto, pero era mucho más grande y podía usar magia oscura. Jer y Sullia vieron la batalla emocionados. “Aunque muera, no me arrepentiré.” “No me importa morir, creo que podré presumir ante mis amigos.” “Adelante, pelea.” – ordenó Weed a Vhan Hawk. “Entendido.” ¡Lo más difícil era ser el primero en cargar! La magia oscura del Drakin era poca efectiva contra la resistencia de un Caballero de la Muerte. El nivel de Vhan Hawk era más elevado que el del monstruo y trató con el enemigo fácilmente. Sin embargo, la piel del drakin proporcionaba una alta defensa, así que no morían con rapidez. Cada vez que lo golpeaba, se revolvía e intentaba morder a su oponente o usar magia. “No hay problema. Tori, ve.” Weed también atacó con Tori y logró cazarlo con éxito. Tenía conocimiento sobre la mayoría de los monstruos. Pero no importaba cuánto leyese o mirase un vídeo, vivirlo en persona era diferente. En una caza real, dependiendo de cómo de buenos fueran los hábitos al usar las habilidades, podría terminar con el enemigo más fácil de lo que pensaba. “Su defensa es bastante fuerte. ¡Concentra sus ataques en un solo punto!” El tiempo que tardaban en cazar a los drakins se redujo usando el sistema de atacar en un solo punto. El poder destructivo que se obtenía tras golpear varias veces en el mismo lugar usando la [Filo Heraim] era increíble. Al principio tardaron cuatro minutos en cazarlo, pero ahora se había reducido hasta los cuarenta y cinco segundos. “No está mal, pero será mejor traer algo más de ayuda. ¡[Invocar Escultura]!” Invocó al Pájaro Dorado, Eunsae, Amarillento, Geumini, a la alta elfa Eltin y a la mujer bárbara Gernika. Con sus formas de vida escultóricas, Weed podía configurar a su grupo de cualquier manera. La única parte desafortunada era que ninguna de sus formas de vida sabía cómo usar la magia sagrada. Sus logros con varias órdenes religiosas implicaban que podía contratar a un sacerdote, pero no quería hacer eso. Aunque podrían cuidar de sus formas de vida, ¡tenía mejores cosas que hacer que gastar sus logros con sacerdotes! “Vamos.” Weed caminaba con sus imponentes formas de vida escultóricas. Cada vez que aparecía uno o dos drakins, ¡recibían de inmediato un ataque concentrado! Vhan Hawk, Tori y el resto de formas de vida eran muy poderosos, por lo que podían acabar con los monstruos con facilidad. “Bahamorg, el guerrero del Emperador Geihar Von Arpen, yace aquí. Necesitamos ir a ese lugar. No hay tiempo para descansar.” “¡Piiiiiooooo!” El Pájaro Dorado era más diligente de lo habitual cuando cazaba. Terminaron con la horda del primer piso a una velocidad increíblemente rápida. Sullia estaba preparada para realizar curaciones, pero no tuvo nada que hacer. Aunque sabía que era una chamán de bajo nivel, era muy frustrante, ya que solo podía limitarse a ver la situación. Weed lo solucionaba todo con su habilidad de [Primeros Auxilios], su conocimiento sobre hierbas y la habilidad de [Sastrería] para crear vendas. Todas estaban a nivel Avanzado. “¿Cuál es el poder defensivo de esa armadura?” – preguntó Jer extrañado. Un Drakin había golpeado a Weed, pero no parecía estar herido. El poder de la Armadura del Caballero de la Diosa era asombroso. “Esta armadura es mejor de lo que piensas. Mi [Resistencia] ya ha superado los 900 puntos y la [Resistencia a los golpes] los 500 puntos.” “Uaaah.” Sabía que Weed siempre estaba tallando esculturas y, aunque había leído las historias, su nivel de caza estaba en un nivel terrible. ¡Los monstruos ni siquiera tenían la oportunidad de golpearlo! En el segundo piso de la mazmorra, los drakins mostraron una magia aún más aterradora. “Pájaro Dorado, Eunsae, distraed al enemigo. Eltin apóyalos desde atrás con tus flechas.” Las formas de vida estaban acostumbradas a cazar con Weed. Por el contrario, Jer y Sullia no tenían nada que hacer y solo podían quedarse atrás mirando. Esta mazmorra tenía un nivel demasiado alto para ellos por lo que solo serían una molestia si intentaban ayudar. Pero era un gran honor poder seguir y ver a Weed pelear. Por supuesto, cada vez que un drakin moría tragaban saliva. Si pudieran obtener solo un poco del botín, ¡sería el verdadero premio! Naturalmente, Weed no mostró signos de darse cuenta. Aunque otro drakin apareciera para pelar, siempre era meticuloso al recoger el botín. Jer y Sullia no podían borrar la sensación de ser una dama de compañía. “Ah, ¡cierto! No os he invitado al grupo. Normalmente cazo solo y son mis amigos los que me invitan.” ¡Ding!

Weed, el Rey del Reino Arpen, te ha invitado al grupo.
Ambos aceptaron la invitación para unirse al grupo. “No creo que nuestra presencia sirva para mucho.” Cuando había mucha diferencia de niveles, la cantidad de experiencia que se conseguía era muy poca. Era de sentido común. “Por favor, espera un momento.” Y una vez más, la caza continuó.

Has subido de nivel.
¡La enorme experiencia de los drakins! Jer y Sullia no recibían mucha experiencia de los lobos rojos por su bajo nivel. Sin embargo, la velocidad a la que Weed estaba cazando junto a las formas de vida escultóricas era demasiado aterradora y sus niveles no paraban de subir. Parecía que habían vuelto a la época en la que eran nivel 50 mientras la experiencia se iba acumulando.

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sábado, 8 de febrero de 2020

G4L Capítulo 55

Arco 8 Capítulo 55
La dama es una excavadora
Traducido por Tars
Corregido por Lord y DaniR
Editado por Tars

Aproximadamente seis horas después. Mientras la luz del sol le llegaba desde una posición inclinada, Kazura adoptó una pose desalentadora frente a la enorme montaña de abono. A su lado había otra gran cantidad de sacos con cal, mientras que un refrigerador y un generador eléctrico portátil estaban cerca de la puerta de entrada a la casa, junto al ordenador portátil y una gran cantidad de comestibles. El automóvil estaba lleno de víveres, medicinas, joyas y accesorios para convertir en dinero en Isteria. También tenía artículos de primera necesidad, como despertadores y jabones. Por supuesto, había comprado alimentos y verduras congelados que había colocado en un gran cajón aislante repleto de hielo seco. Ahora tenía que llevar todo eso al otro mundo. Para ser sinceros, incluso ahora Kazura sentía bastante aprensión por esa situación. Sin embargo, a diferencia de la última vez, había un compañero fuerte a su lado. “Bueno, mini-exca. ¡Puedo luchar si estás a mi lado!” Frente a la montaña de abono había una mini excavadora. La había comprado con dinero en efectivo en una tienda que había encontrado de vuelta a la empresa de ingeniería y vendía maquinaria de construcción. Además, a su lado había un tractor con una capacidad de carga de 500 kilos y una función de descarga hidráulica en la parte trasera. Era la mejor combinación. En una esquina del patio, el carro que había estado trabajando de forma incansable hasta ese momento, los estaba vigilando. En ese momento, Kazura sintió que no iba a perder contra nadie. Había estado tan ocupado que llegó a dolerle la cabeza, pero ahora no le importaba. No sabía por qué, pero estaba emocionado. Cuando subió a la mini excavadora y arrancó el motor, accionó la palanca mientras leía las instrucciones del concesionario. Siguiendo las órdenes de Kazura, el brazo de la mini excavadora se movió con un gruñido. Con cuidado, lo metió en la montaña y lo retiró cargado de abono. Luego, manteniendo el brazo nivelado, giró el cuerpo y dejó caer el abono en la sección de carga del tractor. Perfecto. Hubo momentos en los que parte del abono se caía de la pala y otros en los que recogía poco abono, pero aunque le sucedían esas cosas, se alegraba. Podría transportarlo todo sin sobrecargar su cuerpo. Al darse cuenta de la realidad, Kazura empezó a temblar de emoción. Hasta hoy, nunca había apreciado tanto el poder de la ciencia. Sus ojos brillaban con fuerza. De esa manera, Kazura trabajó duro para manipular la mini excavadora por primera vez y transportar las cincuenta toneladas de abono a la aldea de Grisea. Cuando se dio cuenta ya eran más de las 4 de la tarde. Aunque sabía que le sería imposible llevar todas las mercancías antes de la caída de la noche, no había nadie que pudiera ayudarlo, ni aunque se echara a llorar. No tenía más remedio que seguir trabajando con los ojos en blanco y la boca entreabierta, mientras gruñía su resentimiento y soltaba maldiciones a medida que se iba agotando. Como el tractor no tenía una función de medición de peso, simplemente cargaba el abono hasta lo que imaginaba que era lo correcto. Pensaba que si intentaba cargar demasiado, terminaría derramándose durante el transporte. Cuando juzgó que había cargado una cantidad razonable, se bajó de la mini excavadora y se subió al tractor.
‘¡Bien! ¡A la aldea de Grisea! ¡No debo pensar en cuántos viajes me quedan!’ Kazura puso en marcha el motor y lo condujo hacia la residencia. Mientras el tractor hacía un fuerte estruendo, ascendió con suavidad por la pendiente. Había colocado una estera de hierro de la mansión como rampa. Debido a que el tractor de transporte era un modelo de oruga, el tractor avanzaba de forma constante sobre las planchas de hierro esparcidas por el suelo. No sabía quién o por qué motivo habían colocado las planchas de hierro por todo el suelo de la casa, pero estaba resultando extremadamente útil. Condujo el tractor y cruzó con éxito el umbral que llevaba hacia el otro mundo, apareciendo en el pasaje de piedra. Poco después, pasó al lado de la tumba y se dirigió a la arboleda. Después de conducir el ruidoso tractor dentro de la arboleda, el paisaje familiar de la aldea de Grisea le llamó la atención. Todos los aldeanos se habían reunido en la entrada a la arboleda; parecía que habían sido atraídos por el ruidoso motor del tractor. “¡Hola a todos! Hoy hace demasiado calor.” “Ka… ¡Kazura! ¿Qué es eso?” Los aldeanos estaban sorprendidos por la visión de Kazura levantando una mano saludándolos mientras operaba el tractor con la otra. Era una reacción natural. Hasta ahora, Kazura había transportado la mercancía mientras tiraba un carrito, pero hoy aparecía con un vehículo enorme que producía un estruendo poderoso. No era una exageración decir que los aldeanos estaban sorprendidos. “Ah, ¿esto? Es un vehículo fabricado y utilizado en el reino de Dios para transportar una gran cantidad de mercancías. Es realmente útil ya que puede cargar con muchas cosas al mismo tiempo. Voy a descargarlo, ¿podéis alejaros un poco?” Después de que los aldeanos se alejaran del tractor, Kazura inclinó la plataforma de carga desde el panel de mando y dejó caer el fertilizante al suelo. “Bueno, con esta cantidad de fertilizante, necesitaré hacer esto cien veces más. Ya que lo dejaré aquí, ¿puedo pediros que algunas personas se queden en este lugar y me ayuden?” “En… ¡Entendido!” “¡Kazura!” Justo cuando Kazura puso su mano en el volante para regresar a la mansión, Valetta llegó corriendo desde la aldea. Al igual que el resto de aldeanos, mostró una expresión de sorpresa cuando vio el tractor. Aunque había aprendido sobre la existencia de los automóviles de un libro que Kazura había traído de Japón, el impacto causado por ver una versión real, en vez de una fotografía, era enorme. “Señorita Valetta…” Al verla corriendo, la emoción que mostraba hasta ese momento se atenuó. Después de la situación que había vivido hacía dos días, no tenía ni idea sobre cómo reaccionar. Sin embargo, la expresión sombría que Valetta tenía en su rostro el día anterior por la mañana había desaparecido y volvía a su estado habitual. Detrás de Valetta estaba la chica a la que había pedido ayuda ayer. Cuando sus ojos se encontraron, la niña puso una sonrisa mientras asentía. No sabía cómo habían ido las conversaciones, pero parecía que había sido efectivo. “Kazura, eso es… ¿Fertilizante?” “Sí, vamos a llevarlo todo a Isteria. Creo que podremos restaurar la región devastada y volver a producir cereales. Por ahora he preparado cincuenta toneladas, así que debería funcionar.” “¿Cincuenta toneladas? Es mucho… Pero creo que hará falta mucha agua, ¿también vas a traer muchas norias?” “No. En este momento las norias se están produciendo en masa en Isteria. Después de dividir las partes en varios grupos diferentes, le ordené a un artesano de la ciudad que las hiciera.” Hacía unos días, cuando Kazura emitió una multitud de órdenes al grupo de Narson, también le pidió a Zirconia que hiciera los preparativos para fabricar todas las piezas necesarias. Si hacía lo que le había pedido, en este momento deberían estar comenzando a fabricar todas las piezas necesarias para la noria. “Producción en masa… Bueno, si movilizas a todos los artesanos de la ciudad, puedes hacer muchos molinos a la vez.” “Sí. Reutilicé los planos que usamos para crear la noria de la aldea, me ahorró muchos problemas.” Los dibujos que había entregado a Zirconia eran los planos de la ‘noria número dos’ que ya habían construido en la aldea de Grisea. Sabía que todos los materiales necesarios para fabricarla estaban disponibles en este mundo. Aunque nunca había planeado que esto sucediera de esta manera, estaba realmente contento de haber hecho una nueva noria para la aldea. “¿Qué pasa por el lado de Valetta? Parece que ya has comenzado el trabajo de construcción.” – dijo Kazura mientras volvía su mirada hacia el pueblo. No podía verlo bien por la distancia, pero había madera apilada en varias zonas de la aldea y ya se estaba comenzando a construir la empalizada y las torres de vigilancia. “Sí, con la ayuda de todo el pueblo hemos comenzado la construcción de lo que hablamos hace dos días. Primero planeamos construir una empalizada que rodeará todo el pueblo; luego levantaremos la torre de vigilancia.” “Ya veo. Hmm… Ah, también he preparado un poco de lima. La traeré después. Creo que será suficiente porque son unas dos toneladas…” “¡Muchas gracias! Si la tenemos, ¡creo que estará bien!” Kazura se sintió aliviado dentro de su corazón cuando vio que volvía a su actitud animada habitual. Había quedado bastante preocupado al descubrir que Valetta estaba deprimida todo el tiempo. Peor aún, pensaba que podía haberla lastimado por culpa de sus acciones. Aunque, de hecho, hacía dos días, Kazura no había hecho nada para lastimar sus sentimientos. “Por favor, dime si necesitas algo más… Volveré para transportar el resto de mercancías.” – dijo mientras le daba una sonrisa a Valetta. A continuación, regresó a la mansión de Japón.
* * *
Mientras Kazura transportaba los fertilizantes desde Japón, un gran grupo de carruajes y carretas llegó a la entrada de la aldea de Grisea. Así era la formación del ejército popular en este mundo. Una fuerza compuesta completamente de caballería como la que había acompañado a Kazura el día anterior era una vista inusual. El grupo iba encabezado por Zirconia y estaba compuesto por casi doscientos guardias. La mayoría se trataba de infantería pesada y el resto eran tropas montadas que usaban para explorar. Esta era la composición regular de un ejército en este mundo. La composición del regimiento que había acompañado a Kazura hacía unos días era extremadamente rara. Zirconia no llevaba la ropa suelta que usaba cuando estaba en la mansión, sino que estaba vestida con una armadura de bronce y llevaba un escudo redondo a la espalda. Además iba armada con una espada corta y una espada larga en la cintura, al igual que el resto de soldados. En contraste con la impresión gentil que solía tener, ahora tenía una apariencia mucho más digna. “Bienvenida, señora Zirconia. Debe estar cansada por la marcha. Aquí tiene el símbolo de mando.” “Gracias por su arduo trabajo… Hmm, ¿qué es ese sonido?” – preguntó Zirconia dirigiendo sus ojos hacia la aldea de Grisea mientras recibía el símbolo de mando de Isaac. Había algún tipo de sonido extraño que llegaba desde la aldea. Era el estruendo creado por el motor del tractor de Kazura. “Empezó a sonar hace un rato… Pero no sabía si debía entrar a la aldea sin el permiso de Kazura, por lo que me quedé observando la situación.” “Ah, sí. Pero, ¿hay algún problema por entrar al pueblo? Se nos dijo que podíamos continuar gobernando el pueblo. Sin embargo, creo que será mejor que cualquiera que no sepa sobre ‘ese asunto’ tenga prohibido ingresar a la aldea.” “Yo… Ya veo. Entendido, iré al pueblo y volveré después de preguntar sobre ese asunto.” – dijo Isaac tras pensar qué hacer por un momento, mientras asentía. Parecía que Isaac era similar a Kazura en su tendencia de prestar demasiada atención a las cosas. Por cierto, ‘ese asunto’ que mencionaba Zirconia era el hecho de que ‘Kazura era Greisior’. “Te lo encargo. Además, he traído los sacos que Kazura ordenó preparar. Están en ese carro, llévalo contigo.” “Sí, señora.” – contestó Isaac haciendo una pequeña reverencia. Luego corrió hacia el carro que Zirconia le había señalado. Después de confirmar que Isaac se había llevado el carro, ordenó a sus tropas que preparasen el campamento. Tras recibir la orden, los soldados y sus seguidores comenzaron a hacerlo a toda velocidad. Los soldados que ya estaban acampados ante la aldea de Grisea también se apresuraron a acercarse al grupo que acababa de llegar y comenzaron a ayudarlos con los preparativos. “Otis.” “¡Señora!” – contestó. Se trataba de uno de los guardias que hacía de escolta y corrió hacia Zirconia cuando escuchó su nombre. “¿Puedes llevarme a donde fueron enterrados los cadáveres de los bandidos?” “El lugar donde fueron enterrados… ¿Señora?” – respondió Otis al escuchar esa orden. Estaba cuestionando de forma inconsciente a Zirconia. Otis se encontraba con los aldeanos cuando enterraron los cadáveres de los bandidos después de escuchar el informe de Varin, por lo que conocía su ubicación. Sin embargo, no comprendía lo que Zirconia quería hacer en ese lugar. “Sí. ¿Conoces su ubicación?” “Lo sé, señora. Pero ir a un lugar así… No puede ser.” Otis tragó saliva involuntariamente. Se acababa de imaginar una escena horrible en su mente. “¿No está claro? Vamos a desenterrar los cuerpos.” – añadió Zirconia mirándolo, confirmando la peor expectativa del soldado.

jueves, 6 de febrero de 2020

TBATE Capítulo 47

Capítulo 47
Atención
Traducido por Ricard2H20
Corregido por DaniR
Editado por Tars

No podía ayudarlo, pero le di una palmadita a Elijah en el hombro; parecía como si su alma estuviera a punto de escapar de su boca. Había oscuridad debajo de sus ojos sin vida y sus mejillas hundidas lo hacían parecer como un esqueleto vacío. “Ahh, ahh...” Elijah suspiraba. Hasta Sylvie se compadecía de él mientras saltaba de mi cabeza y aterrizaba sobre la suya, mordiéndole la coronilla de la cabeza para volverlo a despertar. Sus ojos cadavéricos se clavaron en mí mientras giraba su cabeza. “No es justo…” – murmuró. “¿Qué?” Me tuve que inclinar aún más cerca de él para escuchar lo que casi estaba susurrando. A su vez, él se inclinó, acercándose, y sus labios casi tocaban mis oídos. “¡NO ES JUSTO, MALDITA SEA!” “¡AHH!” Salté sorprendido mientras mis oídos empezaban resonar. “¿¡Qué demonios!? ¡No grites en mi oído!” Moví el meñique en mi canal auditivo para limpiar la saliva perdida que había sido lanzada dentro por mi amargado amigo. “Apariencia, talento... ¡Hasta suerte con las chicas! ¿Por qué lo tienes todo?” Puso ambas manos en mi brazo y empezó a concentrarse. Confundido por su acción aparentemente aleatoria, le pregunté: “¿Qué estás haciendo?” “Tratando de ver si puedo absorber algo de tu Arthuridad.” – murmuró mientras seguía concentrándose. “¿Eres tonto?” Moví la cabeza mientras apartaba sus manos fuera de mí.
* * *
Íbamos de camino al comedor, que se encontraba un poco más abajo de los dormitorios. Le expliqué brevemente a Elijah sobre cómo había conocido a Tess (realmente odia que la llame así) dentro del Bosque Elshire. Todo el tiempo que estuve contándole la historia, ya fuera cuando vivía dentro del castillo del Reino de Elenoir con Tess o aprendiendo manipulación de mana de su abuelo, casi podía ver mis palabras atravesarlo mientras su vida se le iba drenando. “¿Sabes lo atractivas que son las enanas, Art?” – dijo Elijah mientras se inclinaba un poco acercándose, buscando consuelo mientras los dos seguimos caminando. “C… ¿Cuánto?” Despegué de nuevo mi cabeza de la de mi compañero demasiado emocional. “ESO-NO-ES-TODO.” – dice con naturalidad. – “El sentido de la belleza que tienen los enanos es todo lo contrario al de los humanos, ¡Art! Puede que haya sido criado en su reino, pero nunca podría llegar el día en que pueda empatizar con su definición de ‘atractivo’.” Me río de esto porque casi puedo imaginar cómo se vería una mujer atractiva para los enanos, pero le pregunto de todas formas: “¡Ja, ja! Explícame lo devastadora que ha sido tu vida.” “Cuando tenía ocho años, mi abuelo, el anciano que me cuidó, me presentó a quién él esperaba podría ser mi futura esposa. Toda la semana anterior, él decía y decía sobre cuán hermosa y elegante era ella. Cuando apareció, juro que pensé que estaba viendo a un hombre, Art.” Su cuerpo temblaba con la idea de recordar su pesadilla anterior. “Su nombre era Helgarth y juro que me hizo temer por mi castidad. Su mandíbula cuadrada, sus extremidades venosas al igual que un tronco, su nariz larga y gruesa… Tenía b-bigote en su labio superior, Art. ¡Tenía bello facial a la edad de nueve años, Art!” Elijah estaba sacudiéndome en este punto, y yo no podía parar de reírme. “¡Está bien, está bien, lo entiendo! Eras un niño muy deprimido que comenzó a pasar por la pubertad demasiado pronto para su edad.” Me encogí de hombros mientras trataba de calmar mi ataque de risa. “Has pasado la infancia rodeado de mujeres masculinas que iban presumiendo de sus abultados brazos y mira ahora cómo te giras cuando ves chicas normales.” Elijah sacudió la cabeza y recuperó su gesto taciturno. “Bueno… Estás en la escuela más prestigiosa estudiando para Mago de Batalla, y lo más probable es que te encuentras al menos una etapa completa por delante de cualquiera de nuestra clase, así que limítate a demostrar tus habilidades. Estás obligado a derribar a alguien, de algún modo.” – le digo con optimismo. “Tu compasión me está lastimando.” Agarró exageradamente su pecho, haciéndonos reír a los dos. “Personalmente, me gusta más tu nuevo uniforme.” – menciona Elijah mientras me estudia. – “Te hace parecer más fuerte e inaccesible, de algún modo.” Asiente de acuerdo con su propia declaración. El nuevo uniforme que había recibido de la Directora Cynthia no era muy diferente en términos de apariencia de mi uniforme de mago escolar. Estaba compuesto por una camisa de vestir blanca, con una simple franja negra en medio del brazo, arriba de los codos, y un chaleco gris claro. Los dos, el chaleco nuevo y los pantalones de color gris oscuro, habían sido fabricados en diferentes materiales, aunque llevaban grabados especiales en el interior; eso me hacía sospechar que tenían atributos de protección. En vez del reloj de bolsillo, en la parte del pecho contaba con una correa que me cruzaba el torso y se ajustaba alrededor de mi hombro, sosteniendo un cuchillo plateado que quedaba enfundado sobre mi corazón. Miré hacia abajo y dejé salir un suspiro. Tenía que admitir que el uniforme se veía bien, pero no me gustaban las ropas llamativas como esta. También había una prenda de abrigo que suponía que recibiría más tarde, cuando estuviera lista para mí. “Entonces, ¿qué vas a hacer respecto al Comité Disciplinario?” – me preguntó Elijah con un tono un poco más serio. Incliné la cabeza, sin saber lo que estaba insinuando. “¿Qué quieres decir?” Encogiéndose de hombros, miró hacia adelante, dándose cuenta que ya estábamos en el comedor. “Quiero decir, ya sé que ya eres parte de este nuevo comité y todo, pero, ¿en realidad lo tomarás seriamente y esas cosas? Tiene la pinta de suponer mucho trabajo.” Cierto. La Directora quería que fuera parte de este nuevo Comité, pero realmente no había especificado qué tenía que hacer exactamente. “Intentaré dar lo mejor de mí. También podría darlo todo, ya que he decidido continuar adelante con esto, ¿verdad? Además, Ellie asistirá a esta academia en algunos años. Necesito hacer lo mejor que pueda para allanarle un camino. Cuando venga, le será más fácil.” Abrí la puerta y fuimos recibidos por las indistinguibles conversaciones de los estudiantes y el aroma de lo que se estaba sirviendo esa noche en el comedor. Cuando entramos el salón quedó en silencio. Podía sentir las miradas fijas de los estudiantes mientras nos estudiaban. Ignorando las miradas asesinas y las ocasionales miradas curiosas, nos dirigimos hasta la fila y conseguimos nuestra comida, ubicándonos en una de las esquinas del comedor. “Parece que ya eres popular, Art.” Elijah sonreía de satisfacción mientras cogía un trozo de carne asada con su tenedor. “¿Qué puedo decir?” Arrogante, le doy una sacudida de cabello y los dos comenzamos a reír. “¡Ah! ¡No olvides que mañana es el día en el que se presentan los clubes!” Dejé escapar un suspiro por eso. “Oh, sí… Mañana tengo que ir al auditorio bastante temprano. El Comité Disciplinario se anunciará oficialmente antes de que comiencen las presentaciones de clubes.” Jugué un poco con mis verduras antes de tratar de dárselas a Sylvie, que inmediatamente las rechazó. La Directora Cynthia me había dejado una nota con un par de instrucciones junto con el nuevo uniforme. “¡Eso significa que te encontrarás con el resto del Comité Disciplinario! Qué interesante. Despiértame antes de irte entonces.” “Lo haré.” Tomé un trozo de carne asada para mí, pero Sylvie me la robó antes de que llegara a mi boca. Conversamos sobre a qué club debería unirse Elijah y qué clases teníamos. El Comité Disciplinario se reunía todas las mañanas, lo que me molestaba. Al parecer, finalmente tendré que romper mis pésimos hábitos de sueño. Además de eso, mi horario de clases diario consistía en: ‘Fundamentos de la Teoría del Maná’, ‘Manipulación Práctica del Maná’ y ‘Conceptos Básicos de Artificialización’. Después del almuerzo era cuando mis clases de división superior comenzaban. Esas clases eran ‘Teoría de la Desviación Mágica I’, ‘Mecánica de Lucha en Equipo I’, y ‘Formaciones de hechizo I’. Durante el semestre de otoño había muchas más clases de división superior para los estudiantes a Mago de Batalla, mientras que durante el semestre de primavera, las clases consistían en una variedad más amplia para los estudiantes a Mago Académico. La mayoría de los estudiantes solamente asistían a unas tres o cuatro clases en un semestre, pero esencialmente estaba con una carga doble de clases. Mi última clase terminaba a las siete de la noche, no me dejaba nada de tiempo para los clubes. En cuanto a Elijah, solamente teníamos ‘Fundamentos de la Teoría de Maná’ juntos; sus otras clases estaban compuestas por ‘Lanzamientos Encadenados’ y ‘Utilización de Maná I’. Los clubes orientados a estudiantes de la división superior se reunían antes de almuerzo, ya que todas sus clases eran por la noche, y viceversa para los estudiantes de primer año. “Tal vez debería unirme a un club de pelea cuerpo a cuerpo. He escuchado que cada vez más conjuradores están intentando convertirse en por lo menos un poco versados en lucha a corta distancia, por si acaso.” – reflexionó mientras metía otro pedazo de carne en su boca. “Mmm, sí, he oído hablar de eso a mi padre. Él ha sido quien me ha dicho que hay algunos conjuradores que quieren ser reclutados para aprender a pelear a corto alcance, aunque no sé exactamente cómo funcionaría eso.” Me preguntaba por qué no me sentía lleno aunque mi plato estaba vacío, pero luego me di cuenta de que casi no había comido nada de la carne gracias a Sylvie, que lanzó un ‘Kyu~’ de satisfacción en lo más alto de mi cabeza. Durante nuestra comida, los dos pudimos darnos cuenta que la gente estaba conversando sobre nosotros, parecía como si personas al azar nos dispararan de vez en cuando. Sin embargo, en realidad, hasta ahora ninguno de ellos se nos había acercado. Un grupo de estudiantes, todos con uniformes de Magos de Batalla, se acercaron a nuestra mesa. Actuaban como si yo no existiera por completo. El líder del grupo, un hombre alto con cabello ondulado castaño que llevaba partido por la mitad, le tendió la mano a Elijah. “Mi nombre es Charles Ravenpor, el segundo en nacer de la famosa familia Ravenpor. Estoy seguro de que has oído hablar de ella, ¿verdad? No he podido evitar notar que pasas tiempo con alguien por debajo de ti, como ese estudiante a Mago Académico. Estoy siendo especialmente cortés hoy al permitirte entrar en nuestro grupo.” Su barbilla sobresalía, convencido de que Elijah tomaría su mano. “Deberías sentirte honrado de ser parte del grupo Ravenpor.” – repitió uno de los seguidores de la parte de atrás. “¿La familia Ravenpopó, qué? Nunca he escuchado de una familia que se llame así; me recuerda a la cagada de un pájaro.” Elijah me lanzó una mirada desorientada, haciéndome reír por la nariz y continuó hablando. “No, pero me sentiría muy avergonzado de pertenecer a una familia como la Ravenpopó, aunque supiera de ellos.” Intenté disimular mi sonrisa mientras seguía el juego de este intercambio inmaduro. Algunos de los estudiantes cercanos que estaban escuchando nuestra conversación comenzaron a reírse. “T-tú… ¿Cómo te atreves a burlarte de una prestigiosa familia como la casa Raven-POR?” Charles golpeó su puño en nuestra mesa, enfatizando en el nombre de su casa, lo cual los hizo reír aún más. “¡Soy un estudiante de segundo año al que deberías mostrar respeto! Me he acercado a ti, un novato, porque no quería que un estudiante de Mago de Batalla se rebajara estando con un Mago Académico. ¿Y tú a cambio me escupes en la cara de esta manera?” Su mano ya estaba moviéndose para alcanzar la varita que llevaba colgada de la pierna derecha. Elijah lo miró fijamente a los ojos y refutó: “Antes que nada, es un estudiante de la ESCUELA DE MAGIA. Arthur es tan mago como cualquier estudiante a Mago de Batalla. Segundo, ¿por qué debería irme con alguien que descaradamente mira por encima del hombro a mi mejor amigo y compañero de cuarto? Tercero, es obvio que no estás aquí por amabilidad hacia mí, sino que estás debido a tu enemistad hacia Arthur, así que deja tu espectáculo infantil y lárgate.” Tengo que admitir que cuando mi amigo ponía esa expresión seria, junto con sus rasgos afilados, se ve bastante aterrador. Realizar un duelo mágico dentro de una instalación no destinada para las batallas estaba prohibido, por lo que usar magia dentro del comedor podría terminar en un gran castigo, pero esto no parecía detener al señor Ravenpor en ese momento. El viento se estaba reuniendo a su alrededor mientras luchaba por mantener su ira bajo control. “¡Jack!” – berreó mientras el viento se establecía a su alrededor, llamando a uno de sus secuaces. Un niño que tenía una cara cercana a los trece, pero un cuerpo que parecía demasiado grande para su edad, caminó al frente desde atrás. “Muéstrale a esos mocosos cómo hacemos las cosas por aquí.” – ladró dando un paso hacia atrás. Jack parecía un poco indeciso, pero Charles rugió diciendo que sería compensado adecuadamente. Esto hizo que Jack revelara una sonrisa maliciosa mientras se ajustaba un guante con garras sobre sus puños. “¡Qué pena por ti!” Simplemente sonrió, crujiendo su cuello antes de partir la mesa por la mitad. El comedor se revolucionó y todos los estudiantes se reunieron alrededor, algunos subidos sobre las mesas para tener una mejor vista. Elijah protegió su cara por la sorpresa mientras la mesa se partía en pedazos, pero yo permanecí imperturbable, con mis piernas cruzadas al tiempo que tomaba un sorbo de la taza con agua que sostenía mientras Sylvie todavía estaba durmiendo. “¡Estás loco! ¡Esta es una instalación del comedor!” – gritó Elijah mientras se ponía de pie para enfrentarse con Jack, quien chasqueaba sus puños con garras. “No importa. El jefe se encargará de todos modos. Ahora mantén apretados tus dientes.” Sonreía mientras su puño derecho brillaba de maná sin atributo. Se trataba de un estudiante de segundo año, como se podía observar por las dos franjas de su corbata negra, pero incluso sin un atributo, su núcleo ya estaba en naranja oscuro que, para su edad, era endemoniadamente bueno. La mano derecha de Elijah brillaba, y sus dos anillos resplandecieron con un amarillo tenue mientras el preparaba un hechizo, pero ya me había dado cuenta que la lamentable intención de matar de Jack iba dirigida hacia mí, no hacia mi amigo. Ni siquiera levanté la vista y me preparé para resolver esto rápidamente, pero una vez más, antes de tener la oportunidad de hacer algo, unas enredaderas salieron disparadas del suelo y se envolvieron firmemente alrededor de Jack.



Survival Capítulo 42

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 42
Enfrentamiento II
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Yohan les contó sobre los actos de brutalidad de los moteros y las amenazas que habían hecho. Les dijo que su grupo tenía alrededor de 40 personas. Seo Jun y el anciano Park estaban conmocionados. Habían tenido la impresión de que su estilo de vida estaba mejorando. Sin embargo, el enemigo tenía más personas que sus dos campamentos juntos. Si solo contaban a las personas que realmente podrían pelear, ni siquiera tendrían la mitad de sus números. “No estoy seguro de dónde son, pero esos bastardos han estado conduciendo alrededor del centro comercial y matando a cualquiera que encuentren.” “¿Por qué harían tal cosa?” “No sé cuáles son sus objetivos, pero… Creo que solo quieren matar y cometer actos de violencia en lugar de reunir suministros e intentar sobrevivir.” “De ninguna manera…” Yohan no pensó que los moteros al principio andaban matando gente. Era posible que en algún momento fueran supervivientes comunes que solo pensaban en seguir viviendo. Algo tuvo que desencadenar su conducta y llevarlos por un camino de violencia. Sin el gobierno o el ejército para detenerlos, era fácil perder de vista a la humanidad después de probar la violencia. Si ese grupo no era suprimido desde el principio, continuarían haciendo cosas aún peores. La emoción de la violencia convertida en una adicción. “Yohan, ¿qué debemos hacer? Estoy seguro de que tienes una razón para llamarnos a esta reunión.” – preguntó el anciano Park con calma. Estaba más compuesto que Seo Jun, quien estaba claramente conmocionado por la noticia. “En realidad estamos bastante bien armados. Podemos soportar las amenazas ordinarias. También tenemos suficientes suministros para esperar y no tener que actuar por nuestra cuenta. Pero…” – Yohan respiró hondo. – “No tenemos experiencia matando a otras personas. Aunque hemos matado a muchos zombis, el homicidio es un asunto completamente diferente. Solo podemos luchar contra el enemigo si tenemos la determinación de matarlo. Los enemigos son humanos, pero, al mismo tiempo, no son humanos. En el momento en que dudemos en matarlos, nos matarán con sus cuchillos.” Se hizo el silencio en la sala. “La razón por la que solicité esta reunión fue para pedirles a todos que se prepararan para la próxima batalla.” El silencio se sintió más pesado que la misma gravedad. “Por favor, prepárense para matar. Esto va incluso para aquellos que no están en esta sala en este momento.” Probablemente, el equipo de reconocimiento ya se había preparado mentalmente para eso, ya había visto y experimentado la situación anterior. Sin embargo, era diferente para las personas que se habían quedado dentro de los límites del campamento. Los únicos enemigos que tenían eran los zombis, el hambre y la supervivencia. Pedirles que mataran gente era demasiado. Yohan necesitaba el apoyo y la cooperación de los encargados. Mientras el equipo de reconocimiento se aventuraba al exterior, los encargados se habían ganado la confianza de los supervivientes que había dentro del campamento. Como Yohan no podía obligar a todos a estar de su lado ante cualquier situación, tenía que confiar en los cargos intermedios y en su capacidad para convencer a los demás. “Si vamos a tratar de convencer a la gente, probablemente debería comenzar a usar de nuevo un arma. Ni siquiera recuerdo cuánto tiempo ha pasado desde que serví en la defensa civil.” – dijo el anciano Park entre dientes. “Me preguntaba por qué estabas entregando armas. Así que este era tu plan.” – añadió Seo Jun. No era la respuesta que Yohan esperaba. Había pensado que sugerirían hablar primero con los moteros o se opondrían directamente a la idea de matar a otras personas. Antes de que Yohan pudiera decir algo, Seo Jun hizo otro comentario. “Ei Yohan, relájate. ¿Por qué tienes una expresión tan seria?” “¿Eh?” “No es que vayamos a ir a cazarlos y matarlos. Estamos defendiendo nuestro campamento contra invasores. ¿Pensaste que nos opondríamos a esto? ¿Creías que nos rendiríamos sin pelear?” – dijo Seo arrancando una hoja del cuaderno que siempre llevaba consigo. – “Sabemos que nuestras vidas son preciosas. Es cierto que durante un tiempo vivimos una vida lamentable, pero hemos cambiado. Lo que intento decir es…” Seo Jun le entregó el trozo de papel y Yohan lo miró. Era una lista.

Reglas del campamento.
1. Los supervivientes infectados deberán ser asesinados.
2. La violación, la violencia, el asesinato o cualquier otro acto de violencia hacia un compañero superviviente están prohibidos.
3. Las acciones para protegerse se considerarán defensa propia.
4. Las acciones contra personas externas se considerarán en defensa propia, ya que su amenaza no se puede confirmar.
5. Cualquier extraño que pueda causar problemas al campamento en el futuro deberá ser asesinado.
6. Los suministros esenciales se gestionarán como un grupo.
7. Aquellos que no contribuyan no recibirán suministros.
8. Aquellos con mejores habilidades o actuaciones excelentes obtendrán raciones más grandes.
“Esto es…” Eran las reglas que Yohan ideó e impuso a todo el grupo cuando establecieron el campamento en el centro comercial. “¿Por qué tienes esto?” “Le entrego esto a todas las personas en el campamento. Les dije que lo mantuvieran siempre a su lado.” – dijo Seo Jun con una sonrisa. A continuación, tomó el trozo de papel de la mano de Yohan y se lo metió en el bolsillo. – “Recuérdalo bien.” Yohan se tambaleó. Había estado menospreciando al grupo, pensando que eran incompetentes. A pesar de reconocer el hecho de que estaban creciendo, todavía no les estaba dando suficiente crédito. “Jung Hwan, diles a todos que entren.” – solicitó Seo Jun. Jung abrió la puerta de la sala de reuniones y, al otro lado, vieron a gente escuchando a escondidas. Se sorprendieron al ver que la puerta que se abría de golpe y se dispersaron rápidamente. “Todos por favor entren.” Los seis miembros del campamento que aún no estaban en la sala entraron tímidamente. “Honestamente, ya conocíamos la situación. Jung Hwan nos lo contó.” “¿Es así?” “Sí. Así que deja de tratarnos como niños y guíanos, líder.” – dijo Seo Jun en voz baja, actuando como el representante de todos los miembros del campamento. – “Porque confiamos en ti.” Los sentimientos de Yohan eran complicados cuando vio que los miembros del campamento lo miraban con expectativa.
* * *
Después de la larga reunión, Yohan estaba estudiando los mapas del centro comercial y de la ciudad en su habitación. Repasó varios posibles escenarios varias veces, tratando de predecir su comportamiento y las posibles variables. A medida que pasaba por los peores escenarios, le venían a la mente resultados complicados e inesperados. A pesar de experimentar un dolor de cabeza que le hizo sentir que su cerebro iba a explotar, Yohan se obligó a seguir haciendo planes. Pudo sobrevivir durante tanto tiempo debido a ese esfuerzo implacable, considerando todas las variables y escenarios posibles una y otra vez. Tenía más experiencia que otros, así como un sentido de intuición que venía con el conocimiento que había adquirido en la línea de tiempo anterior. Si bien estaba por encima del promedio en atletismo y poseía un tiro decente, no era como el protagonista de una película con superpoderes o una inteligencia extrema. Sin embargo, su impulso por sobrevivir era mayor que el de otros y mantenía su cuerpo en movimiento incluso en circunstancias extremas. A menudo se consolaba diciéndose que era la única opción que tenía para seguir vivo. Yohan dejó escapar un profundo suspiro. La información incompleta y las variables desconocidas estaban arruinando sus pensamientos, creando un caos en su cabeza. ‘¿Atacarán esos bastardos el campamento? Si es así, ¿cuándo? ¿De qué manera? ¿Qué tan peligroso será?’ Aunque el campamento estaba bien preparado y tenía una ventaja en cuanto al armamento, Yohan se sintió ansioso. Intentaba ver si había algo que se había perdido. No pudo evitar sentir que algo estaba fuera de lugar, pero no pudo precisar qué era. ‘¿Por qué andan por ahí matando gente?’ - Es su idea de diversión. ‘¿Cómo trasladan a la gente?’ - Buscan supervivientes por adelantado y, después de explorar alrededor del campamento y obtener información, los derriban de un solo golpe. ‘¿Por qué recopilan información primero y no atacan de inmediato?’ - Si lo vemos desde su punto de vista, lo más probable es que necesiten prepararse. Sin embargo, también podría ser que quieran verificar primero los alrededores. ‘¿Por qué esos bastardos no se establecen en un lugar y siguen moviéndose?’ Yohan hizo una pausa. Por mucho que lo pensara, no podía responder a esa pregunta. Intento pensar en algo, pero sus acciones no tenían sentido. ‘¿Se movían para intentar encontrar gente? No. Incluso entonces, crear un campamento y luego ir a matar gente sería más seguro, especialmente con sus números. Pero si acamparan, no habrían sobrevivido a una oleada zombi. Espera un minuto… No puede ser…’ El tren de pensamiento de Yohan llego a una nueva hipótesis. Sabían sobre las olas de zombis. Inmediatamente, sacudió la cabeza. ‘Solo han pasado seis meses. No tiene sentido. Incluso solo descubrí las reglas de oro para sobrevivir a las oleadas de zombis después de un año y medio y tras perder muchos campamentos. No había forma de que pudieran haberlo resuelto tras solo seis meses.’ Se le puso la piel de gallina, pero no sabía por qué. “¡Yohan!” “¡Ah! Me asustaste.” Todavía estaba concentrado en sus pensamientos, tratando de calmarse, cuando Saeri irrumpió en su habitación. “Nunca te había visto tan descompuesto como ahora.” “¿Qué pasa?” “Ji Hye hizo una merienda. Dijo que vinieras a comer.” “Estoy bien.” “Por dios, no seas así. Ven a comer. Si no lo haces, Ji Hye estará decepcionada.” Yohan intentó sacudirla como una mosca molesta. Saeri acercó una silla y se sentó a su lado. Ella no iba a rendirse con tanta facilidad. “Yohan, ¿Sabes qué tipo de persona eres?” Yohan no respondió. “Todo lo que haces es trabajar. Eres un adicto al trabajo. Nunca te he visto tomar un descanso.” “Te lo dije, estoy bien.” “Debes descansar tanto como entrenas. Eso es lo que dijiste.” ‘Siempre elige los peores momentos para tener razón.’ Yohan dejó escapar un profundo suspiro. “¿Qué tipo de merienda?” “¡Tortitas de patata!” “No me gustan las patatas. Saben mal.” “……” “Descansaré, ¿puedes irte?” Saeri hinchó las mejillas. Con una expresión juguetona, se acercó a Yohan y apoyó la cabeza sobre sus manos. “¿Qué hay de mí?” La forma en que trató de ser coqueta y movió sus pestañas la hizo parecer ridícula. “Me niego. Solo haces eso cuando estoy descansando. Sé honesto, no quieres que descanse.” “Dios, eso es duro.” “Y deja de hacer insinuaciones sexuales.” “¿Por qué? ¿No te gusta?” – preguntó Saeri abriendo los ojos y parpadeando. Yohan percibió un perfume afrutado y frunció el ceño. Él la empujó lejos. “Dios, cometí un error por no darte una lección el primer día.” “Es tu culpa por darme falsas esperanzas.” No tenía sentido repetirlo. “Vamos. Vamos a conseguir algunas tortitas de patata.” “¿Pensé que habías dicho que no te gustaban las patatas?” “¿De qué estás hablando? Las patatas son deliciosas. No es bueno ser quisquilloso.” La silla de Yohan chirrió cuando la empujó hacia atrás para ponerse de pie. Al verlo irse, Saeri se burló y sacó la lengua. Yohan tenía unas tortitas de patatas en un cuenco y las estaba masticando mientras se dirigía hacia la azotea. Una vez que llegó allí, pudo ver la ciudad de color gris y sentir la brisa del verano. Al principio, el área estaba vacía y sombría. Pero a medida que quemaban más cadáveres de zombis, la cantidad de cenizas y polvo en la zona aumentó, haciendo que el aire fuera turbio. Yohan miró a su alrededor con unos prismáticos. Después de una hora, los moteros que estaba siguiendo desaparecieron repentinamente. Habían desaparecido en un lugar que estaba a unos veinte minutos del centro comercial. Continuaron apareciendo y desapareciendo esporádicamente. Definitivamente estaban dando vueltas alrededor de su campamento. Yohan continuó observando hasta que el sol comenzó a ponerse detrás de unas nubes. El cielo gris se volvió rojizo. Y luego, cuando el cielo pasó a un color naranja, Yohan perdió todos los signos de los moteros. Ni siquiera cuando ya estaba todo oscuro fue capaz de verlos. El último lugar que miró fue la Escuela Primaria Gyenam, que estaba a unos diez minutos del centro comercial y el campamento del hospital. El instinto de Yohan le decía que la batalla estaba a punto de suceder. ‘Será esta noche.’



Survival Capítulo 41

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 41
Enfrentamiento I
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Barrendero escuchó voces detrás de una puerta y se inclinó para escuchar. “¿Qué pasó?” “Hace unos días, algunas personas aterradoras en motocicletas… Entraron y… Comenzaron a matar… A los maestros y los soldados…” “¿De repente? ¿Sin ningún propósito?” “No lo sé. Ellos… cuando el capitán Dong les dijo que eran intrusos y los bloquearon sacaron cuchillos de repente y…” La chica que estaba hablando se detuvo y comenzó a llorar. Sus sollozos eran contagiosos y poco después el resto de niños la acompañaban. “La gente empezó a correr. Comenzaron a matar gente y a arrancar la ropa a las chicas…” Los niños habían presenciado y experimentado cosas que no deberían pasar con su edad. Pero ahora vivían en un mundo cruel. Era desagradable. “Sniff, cuando todas las personas en la carpa murieron, intentaron entrar en el aula, así que nos escondimos, pero… Estábamos tan asustados…” Mientras los estudiantes continuaban hablando, Barrendero lentamente salió del aula y encendió un cigarrillo. Hace solo unos meses, estos niños se dedicaban exclusivamente a hacer recuerdos. Sin embargo, ahora esos preciosos momentos fueron contaminados por este mundo feo y horrible. No podía imaginar las cosas que habían experimentado hasta este momento y lo que experimentarían en el futuro. “Ah, qué manera de arruinar mi buen humor.” Barrendero se apoyó en la pared y fumó cinco cigarrillos de forma consecutiva. Un zombi notó el humo y corrió hacia él. Barrendero apuñaló furiosamente la cabeza del zombi. Al final, presionó el botón de su radio para llamar a Yohan. “Jefe, soy yo.” Después de un momento de silencio, llegó una respuesta. - Te escucho. “¿Lo has comprobado?” - Si. Esos bastardos también marcaron nuestro muro. “Malditos bastardos. ¿Hay algún lugar que no hayan marcado?” - ¿Cómo están las cosas por ahí? “Es un refugio temporal que los soldados están vigilando.” – Barrendero hizo una pausa por un momento, ya que hubo algunos ruidos de estática. Era complicado explicarlo todo en detalle, por lo que solo compartió la información más importante. – “Los soldados protegen a los estudiantes. No son una amenaza.” - Ya veo. La respuesta de Yohan fue corta. Era incómodo tener una larga conversación por radio, pero parecía que ya lo había comprendido. “Creo que fueron atacados. Esos bastardos también vinieron aquí.” - “……” “¿Qué debemos hacer?” - ¿Qué sugieres? “Bueno, por mí, haré lo que el jefe decida.” - La persona que ha presenciado la escena debería tomar las decisiones. Barrendero guardó silencio durante un largo momento, por lo que Yohan continuó hablando. - Tú decides. Puedes volver solo, matarlos o traerlos. “Entendido.” Al final, Barrendero decidió vigilarlos un poco más y volvió a entrar. De todos modos, ya era demasiado tarde como para hacer algo. Comió algunas de las raciones que trajo consigo y se dirigió al tejado. Quería estar atento para ver si los moteros todavía estaban cerca. Mientras se ponía el sol, contempló el paisaje muerto de la ciudad. Después de terminar su cigarrillo, se dirigió hacia abajo para encontrar un lugar donde dormir por la noche. Había colillas de cigarrillos por toda la zona en la que había estaba sentado. Se movió sigilosamente por la escuela y encontró un aula que no estaba demasiado lejos, ni demasiado cerca, de donde se encontraban los estudiantes y los soldados. Barrendero se colocó dentro de un armario de acero que se utilizaba para almacenar productos de limpieza. Puso algunas sábanas adentro, para convertirla en una cama. Cuando andaba solo, solía hacer camas como esa. Con la puerta del armario cerrada, estaba completamente oscuro. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero fue despertado por la luz del sol que brillaba a través de los agujeros del armario. Parecía que era por la mañana. Barrendero se frotó los ojos y, lentamente, abrió un poco la puerta del armario. Sin embargo, cuando se movió, hizo un sonido más fuerte de lo esperado. El ruido lo hizo estremecerse. Justo entonces, escuchó algunos susurros cercanos y se giró para mirar de dónde provenía el sonido. Justo delante, había dos alumnas, mirándolo con los ojos muy abiertos. Estaban en medio de cambiarse de ropa y se encontraban medio desnudas. Barrendero parpadeó. “Guau, esta es de verdad una buena vista.” – dijo sin darse cuenta. Había expresado sus pensamientos en voz alta. Las estudiantes parecían que iban a gritar en cualquier momento y Barrendero les dio una sonrisa respetuosa e intentó pedirles un favor a las chicas. “Lo siento señoritas. Me iré en silencio, así que si pudieran no…” “¡Ahhhhh!” Las estudiantes gritaron en voz alta. “Maldición…” Eran demasiado ruidosas. De inmediato Barrendero se levantó y las chicas se cayeron al retroceder. Las cosas se volvieron más caóticas cuando las mesas y las sillas cayeron, creando un barullo enorme. No mucho después, se pudo escuchar a la gente gritar fuera. “¿Que está pasando?” “¿Quién está ahí?” “Mierda… Me disculpo, señoritas. No quiero hacerles daño.” – dijo Barrendero guiñándoles un ojo a las chicas. A continuación, abrió la puerta y salió corriendo. La gente apuntó con sus dedos a Barrendero y lo persiguió. Barrendero salió por la otra puerta y corrió por el pasillo lo más rápido que pudo. Los hombres que vestían uniformes militares le gritaron que se detuviera y se unieron a la persecución. Era como una escena de una película de acción de tercera categoría. Un estudiante masculino intentó bloquear su camino. Tenía una cara joven que no coincidía con su alta estatura y abrió los brazos para tratar de agarrar a Barrendero. “¡Uh!” Barrendero se inclinó hacia atrás, como si estuviera jugando al limbo, y lo esquivó pasando bajo los brazos del chico. Él siguió corriendo. ‘Espera.’ De repente, un pensamiento lo golpeó. ¿Por qué estaba huyendo de nuevo? Pensando en ello, no había razón para echar a correr. Se habían visto antes e incluso habían conversado. Además, los soldados crearon este campamento para proteger a los estudiantes, por lo que no parecían malas personas. Si fueran tan benevolentes como él, entonces debería ser fácil hablar las cosas. Después de llegar a esta conclusión, Barrendero se dio la vuelta y levantó los brazos. Los hombres que lo perseguían se detuvieron frente a él. “Hola hermano, puede parecer extraño, pero acabo de pasar la noche aquí. ¿Podríamos hablar?” “Eres…” “Teniente, esta no es la primera vez que nos vemos.” – dijo Barrendero con una brillante sonrisa. Al reconocerlo, el teniente tenía una expresión complicada en su rostro. “Cómo… ¿nos estabas siguiendo? ¿Cuál es tu plan? ¿Cooperaste para encontrar dónde está nuestro campamento...?” “Eso es parcialmente correcto, pero también parcialmente incorrecto.” – respondió Barrendero incómodo. – “Los seguí hasta aquí, pero no quiero hacerles daño. Nunca tuve la intención de tomar el control de tu campamento. Solo tenía que verificar si erais una amenaza o si iban a vengarse de nosotros. ¿Podemos buscar un lugar cómodo para hablar? Agradecería un poco de té.” El comentario de Barrendero se encontró con ceños fruncidos y confusión. No podían decir lo que estaba pensando. Sin embargo, mientras seguía sonriendo, los soldados terminaron por bajar sus armas. “Por favor, entregue sus armas.” – dijo el teniente, con un tono agrio. “No puedo hacer eso. De todos modos, me superan en número. Además, no se desarmaron en nuestro campamento.” Hubo otro silencio incómodo mientras los soldados miraban a su teniente. Al final, el oficial asintió. “Por favor, por aquí.” Barrendero fue llevado a la zona de ciencias, el lugar donde se alojaban los supervivientes. Eran tres laboratorios con puertas de acero. Probablemente decidieron residir aquí porque eran las únicas habitaciones con esas medidas de seguridad. ‘Hay algunos elementos útiles.’ – pensó Barrendero mientras miraba los diversos equipamientos de ciencias. “De todos modos, siento que seguirnos fue algo muy grosero. Sé que ustedes nos dieron suministros, pero…” Barrendero juntó las manos para hacer un gesto de disculpa. “Oh, lo siento por eso. Me disculpo. Originalmente iba a escuchar e irme, pero terminé quedándome dormido. No pensé que me atraparían.” “……” “Pero gracias a eso, vi algo… ¡Ah! De todos modos, ¿puedo hacerte algunas preguntas?” “Responde a mis preguntas primero.” “Podemos tomar turnos. Puedes empezar.” “Hace unos días nos encontramos con algunos asaltantes en motocicletas. ¿Estás con ellos o sabes quiénes son?” – preguntó el teniente después de pensar por un momento. “No y sí.” “¿Perdón?” “No estamos con ellos, pero sí sé de ellos. Probablemente son enemigos. Mi turno. Los tipos que atacaron aquí, ¿Cuántos eran?” El teniente se volvió para mirar a los estudiantes. Uno de los estudiantes respondió vacilante. “Había alrededor de cuarenta…” – respondió uno de los estudiantes con vacilación. “Eso es mucho.” “Mi turno. ¿Quiénes son todos ustedes?” “Esa es una pregunta difícil. No ha pasado tanto tiempo desde que me uní a este campamento. En mi opinión… Es solo un campamento donde los supervivientes se han reunido. El líder es inteligente y experimentado. Ahora es mi turno de nuevo. ¿Qué armas tenían esos tipos?” Una vez más, el teniente no respondió y se volvió hacia el estudiante. ‘’Incluso si es el teniente de una fuerza de reserva, sigue siendo un soldado. No puedo creer que no hayas recibido información sobre los números y las armas de los enemigos.” “No estoy seguro.” – respondió un estudiante. “¿Tenían armas?” “No…” “¿Arcos?” “¡Un arco! ¡Había uno sosteniendo un arco!” “¿Qué tipo de arco? ¿Del tipo que usa un arquero?” “No, era una ballesta.” ‘Una ballesta. Ese grupo puede atacar a distancia.’ Tampoco se atrevió a descartar la idea de que tuvieran armas de fuego. “Siguiente. ¿Alguna otra pregunta?” – preguntó Barrendero al teniente. El oficial dudó, pero no se le ocurrió nada más. “Cuando se te ocurra algo, pregunta. Mi turno. ¿Quieren unirse a nuestra organización?”
* * *
Era la segunda vez que Yohan distribuía armas a los supervivientes. Le dio el M16 a los miembros del equipo de reconocimiento Ha Jin y Dong Seok. Las mujeres recibieron revólveres y los hombres las escopetas Maxus. Esto era diferente a la distribución anterior, donde los guardias tenían que intercambiarse el arma cada vez que cambiaban de turnos. De ahora en adelante, cada persona tenía un arma. Al menos ese era el plan. Aunque quería distribuir armas a todos, no había suficientes armas y municiones. Por ello, Yohan priorizó a los veteranos y luego a los hombres, tanto jóvenes como viejos. También dio prioridad al campamento del centro comercial. Cuando se quedó sin armas, repartió tirachinas a todos los demás y les enseñó cómo usarlas. ‘Debería pasar por una base militar pronto.’ Sin embargo, Yohan no podía abandonar el campamento con facilidad. Una vez que se hubiera hecho cargo de los moteros, planeaba visitar los lugares de almacenamiento de municiones que el teniente había marcado en el mapa. “Yohan, ¿cuánto tiempo más tengo que aguantar esto? Me duele el brazo.” – se quejó Saeri. A un lado del aparcamiento, los supervivientes estaban practicando con las armas que acaban de recibir. Estaban colocados en una fila y apuntando a los zombis que había calle abajo. Como no había mucha munición, no podían disparar el arma. En cambio, practicaron como apuntar, cargar, disparar y cambiar el cargador. Los revólveres y la escopeta Maxus necesitaban un entrenamiento especial, ya que recargarlos era una molestia. Si no practicaran, podría resultar fatal en un combate real. “Practica los movimientos y luego apunta de nuevo. No hay necesidad de quedarse quieto.” “Deberías habérmelo dicho antes.” “Entonces te diré algo ahora mismo. Es mejor que prestes atención. Si alguno dispara accidentalmente su arma, les golpearé la cabeza contra el piso del aparcamiento. Y si atrapo a alguien apuntando con su arma a otra persona, lo desnudaré y lo arrojaré al primer piso.” “Guau, que violento.” - Jefe. Barrendero llamó por la radio. “Barrendero, un segundo. Deja de jugar y práctica.” Yohan fue al lado opuesto del aparcamiento y subió el volumen de la radio una vez que estuvo en un lugar tranquilo. “Sí, soy yo.” - Me puse en contacto con el campamento militar. Tengo información sobre esos bastardos en moto. “Adelante. Te escucho.” - Hay alrededor de 40. Tienen una ballesta. La mayoría portan armas contundentes. No estoy seguro de si tienen armas de fuego. “Ya veo.” - Esos bastardos… No apuntan a suministros o personas. Yohan frunció el ceño. - Simplemente matan gente. Era tal y como había esperado. “Llevaré a esas personas conmigo.” “¿Cuántos?” - Ocho soldados y cinco niños. “¿No nos guardan rencor? Dejamos que uno muriera.” - El teniente culpa a sus propias decisiones. No te preocupes. “Ya veo. Vale.” - Hay muchas cosas que llevar, así que saldremos por la tarde o mañana por la mañana. “Recibido. Buen trabajo.” Cuando terminó la conversación, Yohan levantó la vista y vio que todos estaban sudando y sin aliento. Echó un vistazo al reloj analógico y notó que habían estado practicando durante dos horas. Justo en ese momento, Ji Hye Sohn apareció por la puerta de la salida de emergencia y Yohan les indicó a los supervivientes que podían descansar. Uno por uno, se tumbaron en el suelo. “Yohan, ¿terminó el entrenamiento?” – preguntó Saeri. “Casi.” “Señor. ¡Kim dijo que había terminado de instalar las lámparas!” – informó Ji Hye. “Oh, entonces deberíamos ir a verlo.” Casi se habían quedado sin velas, así que esa noticia hizo feliz a Yohan. El Señor Kim, solía trabajar en una ferretería y utilizó un generador portátil para distribuir electricidad al primer piso y a la planta B1F. A medida que llegaron más personas, el Señor Kim comenzó a dar una explicación grandiosa que claramente había preparado de antemano. Comenzó a hablar sobre el generador, el rectificador y el inversor. Sin embargo, Saeri lo interrumpió de inmediato, diciendo que no lo iba a entender y puso nervioso al anciano. Al final lo convenció de encender las luces. Las bombillas emitían una luz brillante, provocando jadeos de placer entre la multitud. Curiosamente, y a pesar del cableado desorganizado que tenían delante, los supervivientes se sintieron sentimentales al ver que un pequeño fragmento de tecnología moderna había regresado. Sin embargo, Yohan no se sentía sentimental. Estaba decepcionado por el ruido que hacía el generador. Era más fuerte de lo esperado y usaba gasolina en lugar de energía solar. Por supuesto, hasta ahora había podido adquirir gasolina sin ningún problema, pero era un recurso escaso. Sin embargo, ya no tenían que esperar a oscuras, de la noche al amanecer. El campamento había acabado de recuperar su energía y las bombillas lo hacían aún más brillante. “En unos días lo instalaré en todas las habitaciones.” – dijo Kim. La expresión de la multitud se animó aún más. Hace poco, los miembros del campamento habían recibido sus propias habitaciones. Después de limpiar los artículos de las tiendas, crearon suficiente espacio para 10 habitaciones. Cuando terminaron de colocar las camas, parecía un dormitorio. Aunque tenían que compartirla entre dos personas, mejoró la moral. Dormir en el suelo como refugiados sin hogar comenzaba a volverlos locos. “Oh, anciano Park.” – dijo Yohan. Hacía mucho tiempo que Park no bajaba a los pisos del sótano. Parecía que estaba disfrutando de su vida cuidando el huerto de la azotea. “Ah Yohan. ¿Está todo bien?” “En realidad, tengo algunas cosas que necesito discutir contigo.” – dijo Yohan. A continuación, se volvió hacia Seo Jun. – “¿Puedes dedicarme algo de tiempo?” “Claro.” – contestó Seo, asintiendo. “Que Jung y el equipo de reconocimiento también vengan.” Yohan llamó a todos los encargados. Quería tener una seria discusión sobre su próxima batalla con los moteros. “La razón por la que los llamé a todos aquí es porque habrá una batalla en el futuro. Nosotros…” Hasta ahora, solo habían estado matando zombis. Cada vez había que eliminar personas, Yohan prefería moverse por su cuenta. Sin embargo, no podían esconderse y hacer que Yohan los protegiera para siempre. Esto era lo que quería discutir. Tenía que decirles a los supervivientes que, para mantener la paz que estaban disfrutando, a veces tenían que ir en contra de esa paz. No era diferente a un médico que recomendaba una cirugía a pesar de conocer los riesgos que involucraba. Para vivir, tenían que matar a algunas personas. “¿Qué pasa? ¿Por qué tienes una expresión tan seria?” – preguntó Seo Jung. Había tres miembros del equipo de reconocimiento y tres encargados en la sala de reuniones. Todos notaron que, si bien siempre tenía una expresión severa en su rostro, la expresión que tenía hoy era especialmente sombría. Yohan organizó sus pensamientos y continuó hablando. “Estoy seguro de que algunos ya lo saben… Estamos siendo amenazados por un grupo desconocido.” “Amenazado como en…” Con calma, Yohan comenzó a explicar, en detalle, la historia que escuchó en el hospital. Luego, les contó sobre los cadáveres que encontraron en el centro de rehabilitación y la información que le había dado Barrendero.



Survival Capítulo 40

1ª parte: Juego de Supervivencia
Capítulo 40
Expansión del campamento XI
Traducido por Tars
Corregido por Lord
Editado por Tars

Una pareja estaba intimando en el jardín de la azotea. Yohan no necesitaba verlos para saber lo que estaban haciendo. Había pasado bastante tiempo desde que se sintió tan nervioso y se quedó vacilando con la mano agarrando el pomo de la puerta. Era una necesidad humana básica y no quería interrumpirlos. Además, tampoco estaba en condiciones de decir nada. Quería verificar la fuente del sonido en este momento, pero no era como si pudiera abrir la puerta y decir: ‘Perdón por interrumpir el momento de pasión, pero necesito verificar la ubicación de unos moteros’. Pero mientras Yohan estaba quieto, pensando en qué hacer, escuchó una voz familiar a su espalda. “¿Yohan?” – dijo Jung Hwan. Estaba mirándolo con una expresión extraña. – “¿Qué haces aquí?” “¿Uh?” “Eh, ¿qué es ese ruido?” “¡Aaaaah!” En ese momento, los dos pudieron escuchar un gemido débil y sensual que provenía del otro lado de la puerta. La expresión de Jung Hwan se torció en una mirada extraña que fue difícil de describir. “Yohan…” “¿Deberíamos ir al aparcamiento?” – añadió Yohan, asumiendo que Jung había subido hasta la azotea con el mismo propósito que él, pero sus siguientes palabras lo sorprendieron. “¿Tienes ese tipo de fetiche?” “¿Qué…?” “No quiero avergonzar a nadie, pero no pensé que fueras un mirón…” “……” “Está bien. Te entiendo.” Por un instante, Yohan lo miró con los ojos en blanco. A continuación, se rio, como si hubiera perdido la razón. “Jung.” “¿Si?” “Deja de decir tonterías. Bajemos.” Sin embargo, incluso mientras estaban bajando las escaleras, Jung seguía hablando sobre el fetiche de Yohan. Al final, lo golpeó y lo arrastró hasta un lugar donde podían ver las motocicletas. “Mira hacia allá.” “¿Son ellos?” – preguntó Jung. Estaban en el cuarto piso del aparcamiento. Yohan miró a través de los prismáticos. El lugar estaba lejos, por lo que era complicado ver las cosas con claridad, pero podía distinguir unos faros moviéndose en la oscuridad. Podía ver sus siluetas. Era complicado saber cuántos había, pero no era un número pequeño. Yohan siguió lentamente las luces hasta que desaparecieron. “Esos bastardos pasaron por el hospital. También irán a la estación de Sang-Dong mientras avanzan hacia Yakdae-Dong.” “¿Tienes una idea de dónde está su campamento?” ‘No habrían podido sobrevivir durante tanto tiempo si acampan con tanta gente. Lo más probable…’ – pensó Yohan, mientras sacudía con la cabeza. – “¿Esos bastardos no tienen un campamento permanente?” “¿Qué?” “Creo que simplemente se mueven cuando lo desean.” Lo más seguro era que no llevaran mucho tiempo en Bucheon. Yohan había monitorizado el progreso del apocalipsis durante seis meses desde su campamento principal y nunca vio un grupo que se destacara tanto. Había una buena posibilidad de que vinieran de otra región. Eran depredadores que se movían de ciudad en ciudad. Probablemente por eso lograron mantenerse a salvo de los zombis mutantes y de la oleada zombi. Yohan calculó aproximadamente sus movimientos en función de su ubicación actual. Esos descarados bastardos daban vueltas alrededor del centro comercial. Eran como una manada de hienas dando vueltas alrededor de una presa valiosa. Definitivamente estaban al tanto de Yohan y de su campamento. Al final, en algún momento, los dos grupos chocarían. Yohan volvió a su habitación en el primer piso y pensó en lo que debía hacer. ‘¿Debo atacar primero o preparar un contrataque para cuando vengan? Ambas opciones tienen ventajas e inconvenientes, pero ambas son peligrosas.’ Contempló las opciones disponibles con profundidad.
* * *
A la mañana siguiente, Yohan despertó temprano al equipo de reconocimiento. Si quería que el combate se desarrollara sin problemas necesitaban reabastecerse con algo importante. Así, el equipo de reconocimiento se dirigió hacia el Ayuntamiento de Bucheon. Era un gran edificio que estaba devastado, de manera similar al del resto de edificios de la zona. La única diferencia era que los coches estaban completamente rodeados de basura, para bloquear el camino. Ese edificio fue una de las primeras ubicaciones en las que Yohan quería buscar, pero siempre terminaba posponiendo la tarea. El ayuntamiento les permitiría reabastecerse de radios. Asegurar esos aparatos era esencial para la seguridad de una organización, así como para permitir que el equipo de reconocimiento trabajara de manera independiente. Por el contrario, Yohan no esperaba encontrar muchas armas. Hace unos años, había escuchado que los centros de servicio comunitario y los ayuntamientos almacenaban armas, pero cuando revisó las ubicaciones en la línea de tiempo anterior, no encontró ninguna. En su línea anterior solo pudo encontrar armas y municiones en las bases militares. En cualquier caso, más que armas, ahora necesitaban con urgencia equipos de comunicación. Siguiendo el ejemplo de Yohan, el equipo de reconocimiento buscó en el Centro de Control de CCTV, la Sala de Situación y la Sala de Operaciones del ayuntamiento. En total, obtuvieron nueve radios. De los nueve, siete seguían funcionando. Después de terminar de buscar en el ayuntamiento, se dirigieron hacia la estación de policía de Jung-Dong. Otros supervivientes probablemente ya habían saqueado las armas y los suministros que había dentro del almacén del distrito, pero, por casualidad, pudieron adquirir un revólver, y otra radio, de un oficial de policía que se había convertido en zombi. Yohan estableció la frecuencia para hablar por las radios y se los entregó a los guardias del centro comercial y del campamento en el hospital. Además, Gap Soo, Jung Hwan y el resto de miembros del equipo de reconocimiento tenían uno. Quedaban tres. “Nos detendremos aquí por hoy. Regresar y descansar. Distribuiremos las armas por la tarde. Ha Jin, estás al mando.” “¿A dónde vas?” “A conseguir armas.” “¿Por qué no vamos juntos?” – preguntó Ha Jin, pero Yohan sacudió la cabeza. La estación de Kkachiul estaba demasiado lejos para ir caminando y tenía la intención de usar la motocicleta que había dejado en el aparcamiento del centro comercial. “Ha Jin, te lo dejo todo a ti.” “Entendido.” Yohan dejó al grupo e inmediatamente regresó a su primer refugio. Todavía estaba dudando sobre si distribuir las armas. Sin embargo, este era el momento adecuado. Los supervivientes del campamento estaban entrenados física y mentalmente y, con Jung Hwan a la cabeza, estaban llenos de confianza. Después de la oleada zombi, nadie volvió a atacarlo. A pesar de que carecían de habilidades, hicieron todo lo posible para seguir su ejemplo. Si tenía que ser honesto, no quería perder a ninguno de los miembros que tenía. Tenía que distribuirlas. Si seguía dudando y se volvía indeciso, podría provocar más daños. Después de decidirse, guardó algunas armas y municiones en la bolsa de lona. La mayoría eran escopetas: Browning Maxus. Aunque no eran efectivas durante una gran pelea contra zombis, era más que suficiente contra otras personas. Se aseguró la pesada bolsa de lona a la espada y encendió su motocicleta.